Crítica: ‘Día de caza’

Demuestra que es imposible escapar de nuestro pasado, personal y cinematográfico

Hay remakes que se limitan a reproducir una obra conocida con nuevos rostros y una estética actualizada. Luego están aquellos que entienden que la mejor manera de revisitar un clásico consiste en dialogar con él. ‘Día de caza’, de Pedro Aguilera, pertenece claramente a esta segunda categoría. Inspirada de forma directa en ‘La caza’, una de las películas más importantes y celebradas de la filmografía de Carlos Saura, la nueva propuesta no pretende ocultar sus referencias ni disfrazar sus intenciones. Al contrario, las exhibe con orgullo para construir una obra que, siendo prácticamente idéntica en su estructura, termina adquiriendo una personalidad propia.

La premisa sigue siendo tan sencilla como inquietante. Un grupo de viejas amistades vuelve a reunirse después de muchos años sin apenas contacto para disfrutar de una jornada de caza. Bajo esa apariencia de camaradería y reconciliación laten viejas heridas, frustraciones acumuladas y tensiones que nunca llegaron a resolverse. Lo que comienza como una reunión aparentemente cordial se transforma poco a poco en un estudio sobre el resentimiento, la decepción y los vínculos deteriorados por el paso del tiempo.

Aguilera juega de forma muy consciente con la memoria cinéfila del espectador. La película mantiene buena parte de los diálogos, las dinámicas y la progresión dramática del original de Saura. Sin embargo, no se trata de una copia vacía. El director comprende perfectamente qué elementos deben permanecer intactos y cuáles necesitan ser adaptados para dialogar con la sociedad contemporánea.

De hecho, una de las decisiones más inteligentes de la película es no convertir la actualización en un simple ejercicio de inversión de roles. La revisión no gira alrededor de cuestiones de género ni pretende demostrar que los conflictos cambian dependiendo del sexo de los personajes. Su interés es mucho más ambicioso. Lo que realmente le interesa a Aguilera es examinar cómo han cambiado las preocupaciones colectivas desde las puertas del tardofranquismo hasta la actualidad.

De la España de Saura a la crisis de representación contemporánea

La fuerza de ‘Día de caza’ no reside solo en un reparto envidiable y metidísimo en sus papeles compuesto por Carmen Machi, Blanca Portillo, Rossy de Palma y la joven Zoé Arnao. Reside precisamente en la capacidad para conectar dos épocas históricas muy diferentes y demostrar que determinadas fracturas humanas siguen permaneciendo intactas. No sé si las actrices han visto o no la película original, pero desde luego calcan a sus predecesores.

Cuando Carlos Saura y Angelino Fons escribieron ‘La caza’, España vivía bajo una dictadura y las tensiones sociales, políticas y generacionales impregnaban cada rincón de la narración. Pedro Aguilera y la guionista Lola Mayo trasladan el conflicto a un presente radicalmente distinto, pero llegan a conclusiones sorprendentemente iguales. La película, por ejemplo, introduce reflexiones sobre la llamada crisis de representación, uno de los fenómenos más característicos de nuestra época.

En ese sentido, Aguilera demuestra una comprensión admirable del material original. No intenta actualizarlo mediante referencias superficiales o discursos forzados. Lo que hace es localizar cuáles son las fracturas de nuestro presente y utilizarlas para alimentar progresivamente el conflicto dramático. Por eso la película funciona tan bien como una especie de secuela espiritual. Muchas son las películas de terror que enmarcan sus canicerías en escenarios donde previamente ha sucedido lo macabro. Idéntica jugada vemos en este filme. Continúa casi la historia de Saura en términos narrativos y prolonga sus preguntas esenciales.

Una experiencia incómoda y ferozmente contemporánea

Hace seis décadas Saura incomodó al público con diálogos hostiles, largas tomas de cazas reales, ecos de la Guerra Civil y planos que recorrían sudorosos cuerpos masculinos. Hoy, más insensibilizados con la violencia pero más sensibilizados con el trato a los animales, la estrategia es otra.

La tensión está presente desde los primeros compases y va creciendo hasta desembocar en un desenlace especialmente agresivo. Aguilera entiende que el público contemporáneo posee una sensibilidad diferente y, probablemente, un mayor grado de acostumbramiento a la violencia audiovisual. Por eso decide endurecer considerablemente el clímax.

Afortunadamente, la película evita uno de los elementos más problemáticos del original. Mientras que ‘La caza’ incluía la muerte real de animales, esta nueva versión prescinde de esas imágenes. No obstante, eso no significa que sea una experiencia fácil para espectadores sensibles. Hay secuencias particularmente desagradables y el tramo final alcanza niveles de crudeza visual que pueden resultar difíciles de soportar para algunos espectadores.

‘Día de caza’ es una obra que justifica plenamente su existencia porque comprende el legado que está revisitando y sabe encontrar nuevas preguntas para un viejo conflicto. No pretende sustituir a ‘La caza’, sino dialogar con ella desde el presente. Pedro Aguilera firma así una revisión inteligente, respetuosa y feroz, capaz de convertir un clásico del cine español en un espejo donde observar las incertidumbres, frustraciones y contradicciones de nuestra propia época.

Ficha de ‘Día de caza’

Estreno en España: 3 de julio de 2026. Título original: Día de caza. Duración: 94 min. País: España. Dirección: Pedro Aguilera. Guion: Lola Mayo, Pedro Aguilera. Música: Fernando Vacas. Fotografía: Eva Díaz. Reparto principal: Carmen Machi, Blanca Portillo, Rossy de Palma, Zoé Arnao. Producción: Gonita Filmación S.L., Día de caza AIE, Mondex ET CIE. Distribución: Sideral, Latido Films. Género: drama, comedia. Web oficial.

Crítica: ‘Scary Movie’ (2026)

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Una fumada tras otra

Más de una veintena de años después de que la franquicia comenzara a perder parte de su identidad, los hermanos Wayans regresan a ‘Scary Movie’ para demostrar que todavía saben cómo convertir el mal gusto en un arte caótico. Y sí, también para recordar que fueron ellos quienes definieron el ADN de la saga antes de abandonar la franquicia tras ‘Scary Movie 2’, cuando las negociaciones económicas para continuar no llegaron a buen puerto.

Esta sexta entrega tiene algo de reunión familiar, de ajuste de cuentas y de celebración. Ahora que los Weinstein ya no forman parte de la ecuación, aunque la propiedad siga vinculada a Miramax, los Wayans han podido darse el gustazo de volver a un universo que ayudaron a crear. El resultado es una película que recupera la irreverencia más pueril y descarada que muchos espectadores echaban de menos y otros la esperaban como un revulsivo.

Una comedia que no pide paso ni perdón

Desde su misma secuencia inicial, protagonizada por Teyana Taylor, ‘Scary Movie 6’ deja claro que viene dispuesta a encadenar una fumada tras otra (literalmente). No hay intención alguna de sofisticar el producto ni de disfrazarlo de sátira elevada. Aquí hay humor verde, escatológico, psicotrópico y una absoluta falta de interés por las buenas maneras.

Eso hará que la película divida al público, como ya sucedió en su día, cuando surgió como una versión pasada de vueltas de la saga ‘Agárralo como puedas’. Habrá quien la considere una reliquia cómica de otra época, un ejemplo de un humor que ha envejecido mal y que se niega a adaptarse a los tiempos. Otros encontrarán precisamente en esa incorrección su principal atractivo, como una especie de resistencia cómica frente a una cultura cada vez más empeñada en poner límites a todo.

Para quien no sepa de qué trata esto, básicamente es una consecución de sketches inspirados en película de terror del momento e hilados por una historia que por lo general rememora a ‘Scram’. Los Wayans tampoco se conforman con parodiar únicamente éxitos recientes del terror. Como ya ocurría en las mejores entregas de la saga, los dardos apuntan también hacia la actualidad política y social. Entre bromas imposibles aparecen referencias a temas tan contemporáneos como los archivos de Epstein o las políticas migratorias asociadas al ICE de Trump. Sin duda han mantenido el montaje abierto hasta el último instante incluyendo algunos de los gags más efectivos e hirientes de todo el largometraje.

He citado Miramax, pero el otro gran participante en todo esto es Paramount Pictures. Viene como anillo al dedo traer esto a la palestra y no es propaganda ya que son los responsables de otro regreso. El de ‘Agárralo como puedas’. ‘Scary Movie’ es clara heredera de las películas de los ZAZ (‘Top Secret!’ o ‘Airplane’) y conviene recordar que a parte de adecuarse a los tiempos hay que mantener vivo un espíritu y una dinámica humorística. La productora ha dado carta blanca sin ningún tapujo y eso es para aplaudir en estos tiempos en los que se intenta ante todo guardar las formas y llegar a todo el mundo posible a cambio de perder autenticidad.

Terror, nostalgia y una lluvia de referencias

Por supuesto, el terror sigue siendo el combustible principal de la franquicia. Desfilan referencias a nuevas y viejas entregas de ‘Scream’, a los regresos recientes de ‘Halloween’ y a fenómenos contemporáneos como ‘Longlegs’, ‘La sustancia’ o ‘Weapons’. Pero el objetivo nunca es analizar estas películas, sino utilizarlas como excusa para lanzar chistes a una velocidad absurda. En ese sentido el filme funciona pues retar al espectador a ver si detecta todas las referencias siempre es un buen gancho. Pero aparecen a tal velocidad tiktokera que me compadezco del montador de esta película.

También hay espacio para segmentos animados a lo coreano, guiños generacionales y referencias dirigidas tanto a millennials como a zillennials. Sin embargo, quienes más disfrutarán la experiencia serán aquellos espectadores que crecieron con las dos primeras entregas. Si consiguen conectar durante hora y media con su yo adolescente, probablemente se encontrarán riendo donde otros solo verán inmadurez.

Esta sexta entrega de ‘Scary Movie’ no pretende reinventar nada. Lo que hace es recuperar una fórmula que llevaba demasiado tiempo desaparecida. Y lo hace con la misma elegancia de una cabra hambrienta entrando en un salón de té lleno de conservadores.

¿Los dealers de esta nueva entrega?

En el reparto volvemos a tener a los protagonistas originales: Marlon Wayans, Shawn Wayans, Anna Faris, Regina Hall. Pero realmente los proveedores de estas nuevas dosis humorísticas son su director y guionistas. Al mando de esta nueva flipada está Michael Tiddes, quien ya ha hecho numerosas películas del mismo corte con Marlon Wayans como ‘Paranormal Movie’. Y el libreto, esta sobredosis de chifladuras a tope de THC son los hermanos Wayans acompañados de su sobrino Craig Wayans y hermano Keenen Ivory Wayans, autor de ‘Dos rubias de pelo en pecho’, para la cual también hay un buen gag. Y el denominador común, quien ha estado en todos estos proyectos, viene con apellido diferente, Rick Alvarez. Quien sabe, quizás algún día este humor básico y tonrorrón sea visto como algo a reivindicar y todos estos nombres que quedan aquí anotados vuelven a ser aplaudidos.

Ficha de ‘Scary Movie’

Estreno en España: 5 de junio de 2026. Título original: Scary Movie. Duración: 95 min. País: EE.UU. Dirección: Michael Tiddes. Guion: Rick Alvarez, Marlon Wayans, Shawn Wayans, Keenen Ivory Wayans, Craig Wayans. Música: Haim Mazar. Fotografía: Terry Stacey. Reparto principal: Marlon Wayans, Shawn Wayans, Anna Faris, Regina Hall. Producción: Paramount Pictures, Miramax, Original Film, Ugly Baby Productions, Wayans Brothers. Distribución: Paramount Pictures. Género: comedia. Web oficial.

Crítica: ‘Las Damas primero’

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Sencilla comedia con Sacha Baron Cohen

En 2018 se estrenó ‘No soy un hombre fácil’ una película francesa rodada por Eleonore Pourriat que también se estrenó en Netflix. Este viernes llega a nuestras casas gracias a Netflix ‘Las damas primero’ el remake estadounidense protagonizado por Rosamund Pike y Sacha Baron Cohen.

Cambio de papeles

Damien, es el prototipo de hombre machista, mujeriego con poder y mucho dinero. Por un terrible accidente, despierta en un mundo completamente distinto, todo él dominado por mujeres. Ahora, tendrá que lidiar con lo complicado de que no le tengan en cuenta. O que le tengan en cuenta para cubrir una cuota.

‘Las damas primero’ es divertida y sin duda sencilla. Con la pretensión de mostrar lo que sería un mundo en el que se tornaran los roles, por supuesto de manera exagerada y mostrando los tópicos más rancios que tenemos de los hombres. Mujeres tiradas en el sofá esperando a que les preparen la cena. Mujeres acosando a hombres. Hombres comprando lencería fina en Victor’s Secret para poder contentar a sus parejas. O como las empresas son lideradas por mujeres, mientras que los hombres están en un segundo plano.

La película exagera un poco todo para que nos demos cuenta de cómo es la sociedad y por supuesto también para dar una lección a este hombre que solo mira a las mujeres como simples objetos y que no quiere nada más que acabar en la cama con ellas.

Directora y reparto

Thea Sharrock (‘Antes de ti’), es la encargada de la dirección de este remake. Una comedia que nos trae situaciones actuales que vemos desde otro punto de vista. Como digo, exagerado y a modo crítica.

Sacha Baron Cohen logra crear un personaje pedante y bastante desagradable. Rosamund Pike logra un cambio muy bueno, y es que en la versión en la que las mujeres dominan el mundo consigue sacar su lado “masculino”. Sus movimientos, mirada y posturas hacen que veamos que le da igual todo y no tiene que moverse como alguien delicado.

También vemos a Charles Dance, Emily Mortimer, Richard E. Grant, Fiona Shaw, Kathyn Hunter, Weruche Opia y Tom Davis entre otros. Si queréis ver una película entretenida, sin necesidad de darle al coco y simplemente pasar una buena tarde, ‘Las damas primero’ es vuestra película.

Ficha de Las damas primero

Estreno en España: 22 de mayo de 2026. Título original: Ladies First. Duración: 90 min. País: Estados Unidos. Dirección: Thea Sharrock. Guion: Katie Silberman, Natalie Krinsky, Cinco Paul. Música: Fotografía: Haris Zambarloukos. Reparto principal: Sacha Baron Cohen, Rosamund Pike, Charles Dance, Emily Mortimer, Richard E. Grant, Fiona Shaw, Tom Davis, Kathryn Hunter. Producción: 3dot productions, Four by Two Films. Distribución: Netflix. Género: Comedia. Web oficial.

Crítica: ‘Mortal Kombat II’

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Si jugar Mortal Kombat es un divertimento macabro, esta secuela por fin entiende que hay que regodearse en ello

Este año, el combate tipo fighting game no va a tener lugar en las videoconsolas, sino en el cine y en formato live action. El primer combatiente ya está en la lona y no es otro que ‘Mortal Kombat II’, el cual se enfrentará, no en cartelera ni en tiempo, pero sí en opinión cuando se realicen los rankings a final de año, contra ‘Street Fighter’, la película que se estrenará este mes de octubre. Ambas son adaptaciones de franquicias míticas para los jugadores de videoconsolas y arcades. Así que, más allá del inevitable debate que habrá comparándolas entre sí, está la expectativa de superar las adaptaciones que ambas tuvieron en los años 90. Auguro que la batalla no va a estar solo entre fans de uno u otro juego, también va a ser interna.

La nueva entrega de ‘Mortal Kombat’ entiende perfectamente qué quiere el espectador que acude a verla. No pretende reinventar el cine de acción ni construir un tratado dramático sobre el honor y el destino. Quiere ofrecer golpes imposibles, fatalities exagerados, humor negro y una colección de personajes icónicos intercambiando poderes y frases lapidarias mientras se mutilan. Y lo cierto es que lo consigue con bastante más solvencia de la que muchos detractores están dispuestos a admitir.

Johnny Cage entra al combate y se adueña de la película

El gran atractivo y nuevo activo es sin duda Johnny Cage. Antes de que se incorporase Karl Urban con su innegable carisma (sumando a su CV otro personaje mítico de la cultura popular) sonaron otros nombres tanto de actores como de luchadores profesionales como Scott Adkins, Ryan Reynolds, Alain Moussi, Mike ‘The Miz’ Mizanin o Cody Rhodes. El gato al agua se lo llevó Urban, quien tras cerrar su etapa con Billy Butcher en ‘The Boys’ puede que encuentre aquí una nueva franquicia capaz de asegurarle varios años dentro del blockbuster de acción. Por que soy de los que creen que esto va a continuar, de ahí ciertos detalles hacen que parezca que esta película parezca inconclusa.

Y lo cierto es que Urban comprende a la perfección qué tipo de personaje necesita esta película. Su Johnny Cage es un narcisista insoportable, un actor acabado, una caricatura ambulante del héroe de acción noventero y, precisamente por ello, termina funcionando como el auténtico corazón cómico del filme, de un modo similar pero más presente a lo que hizo Linden Ashby en el 95. Si en la anterior entrega Josh Lawson robaba escenas constantemente con las mofas de Kano, ahora es Urban quien monopoliza buena parte de los mejores momentos cómicos.

La película, además, parece consciente de ello. El guion gira constantemente hacia Cage, incluso cuando intenta repartir protagonismo entre el resto de combatientes. Ahí es donde aparecen algunos de los problemas narrativos. Muchos personajes entran y salen de escena de forma abrupta, como si ciertas transiciones hubieran quedado mutiladas en la sala de montaje. Sin embargo, resulta difícil molestarse demasiado cuando el ritmo apenas concede respiro y cada pocos minutos aparece un nuevo enfrentamiento o una referencia directa a los videojuegos. ¿De nuevo, qué esperáis de una adaptación de ‘Mortal Kombat’?

También se nota la implicación del cocreador de la saga, Ed Boon, muy involucrado en el proyecto desde sus primeras fases. De hecho, realiza un pequeño cameo al inicio de la película interpretando a un camarero llamado “Ed”, uno de esos detalles que funcionan especialmente bien para el fan veterano que lleva décadas memorizando fatalities y combinaciones de botones. Y sobre todo se nota por lo que comento en el siguiente fragmento de este texto.

Más sangre, más lore y por fin el torneo

Como en la anterior entrega, la apuesta vuelve a ser subir el nivel de violencia hasta acercarse a los fatality y brutality de los videojuegos, aunque sin llegar a convertirse en un festival grotesco insoportable. Aquí sí hay mutilaciones, chorros de sangre y cuerpos destrozados, alejándose completamente de la adaptación de los años 90, que buscaba un público mucho más amplio sacrificando precisamente lo que hacía especial a la saga. No voy a renegar del filme de Paul W.S. Anderson, para mí sigue siendo el más icónico.

La diferencia es que ahora el tono abraza el humor negro de manera mucho más consciente. Es como debería ser siempre con esta franquicia, un divertimento macabro y punto. No obstante hay incluso una cierta “marvelización” en determinados diálogos y situaciones, algo que probablemente molestará a los espectadores más puristas, pero que en realidad no desentona tanto con la naturaleza irreverente de la propia franquicia. La película simplemente lo traduce al lenguaje actual del blockbuster, notándose en ese aspecto por qué anda James Wan tras esto y por qué el fenómeno podría tener similar impacto que su ‘Aquaman’.

Pero donde realmente gana esta secuela es en la llegada definitiva del torneo. El guionista de la primera película ya había concebido esta trilogía como una estructura destinada a mostrar qué ocurre antes, durante y después del torneo. Aquí por fin se materializa aquello que muchos fans echaron de menos en la entrega anterior.

Y funciona porque la película entiende algo fundamental: el verdadero atractivo de ‘Mortal Kombat’ no está únicamente en las peleas, sino en el universo imposible que conecta reinos, guerreros sobrenaturales, hechiceros, brazos robóticas, ninjas infernales y dioses del trueno. En un solo largometraje se exploran más territorios, personajes y conflictos que en prácticamente todas las adaptaciones anteriores juntas. Como se diría ahora, se profundiza mucho más en el lore.

Para los jugadores veteranos hay además escenarios extraídos casi literalmente de los videojuegos, con una espectacularidad apabullante. Determinados decorados parecen diseñados para provocar aplausos inmediatos entre quienes crecieron en recreativas o frente a una Mega Drive y una PlayStation. Esa fidelidad estética termina siendo una de las mayores virtudes del filme.

Un espectáculo imperfecto pero plenamente consciente de lo que es

Habrá quien critique la simplicidad o previsibilidad del guion, pero conviene recordar algo evidente: esto nace de un videojuego de lucha. No cabe esperar un desarrollo psicológico comparable al de un drama académico. La propia campaña promocional parecía recordarlo constantemente. Esto no es ‘Ciudadano Kane’, sino ‘Ciudadano Cage’.

Lo que sí resulta más discutible es el acabado visual de ciertas escenas. Hay momentos donde el CGI no termina de integrarse con naturalidad y sorprende teniendo en cuenta los retrasos que ha sufrido el estreno. Se perciben secuencias que probablemente necesitaban una postproducción más pulida, sobre todo con la recreación de Shao Kahn. Ahora bien, tampoco existe ese desastre técnico que algunos comentarios exagerados intentan vender. La película tiene altibajos visuales, sí, pero mantiene suficiente músculo estético como para sostener su propuesta sin venirse abajo. Si antes he hablado de marvelización con el humor, cabe señalar que Disney+ tiene crímenes visuales mucho peores en algunas de sus últimas producciones.

Ficha de ‘Mortal Kombat II’

Estreno en España: 8 de mayo de 2026. Título original: Mortal Kombat II. Duración: 116 min. País: EE.UU. Dirección: Simon McQuoid. Guion: Jeremy Slater. Música: Benjamin Wallfisch. Fotografía: Stephen F. Windon. Reparto principal: Karl Urban, Adeline Rudolph, Jessica McNamee, Josh Lawson, Ludi Lin, Mehcad Brooks, Tati Gabrielle, Lewis Tan, Damon Herriman, Chin Han, Tadanobu Asano, Joe Taslim, Hiroyuki Sanada. Producción: New Line Cinema, Atomic Monster, Broken Road Productions, Fireside Films. Distribución: Warner Bros. Género: acción, fantástico, adaptación. Web oficial.

Crítica: ‘El fuego de la venganza’

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Un thriller de tintes clásicos que transita entre la justicia y la redención

Nueva adaptación de ‘Man on fire’, la novela de Philip Nicholson a.k.a. A. J. Quinnell. En España se conoce como ‘El fuego de la venganza’ y tuvo una versión cinematográfica en 2004 con Denzel Washington, Christopher Walken y una jovencísima Dakota Fanning. Ahora llega a Netflix en formato de serie manteniendo una propuesta que mezcla el thriller de acción con el drama moral. Esta nueva adaptación, orquestada por Steven Caple Jr. y creada para televisión por Kyle Killen, no solo respeta el núcleo temático del material original, sino que lo amplifica hacia territorios más incómodos y contemporáneos. Tanto la película como esta nueva serie protagonizada por Yahya Abdul-Mateen II siguen pautas de la novela original, pero ambas trasladan su acción a Latinoamérica en lugar de a Italia. Todas coinciden en esbozar a un agente quemado, con pasado oscuro y desarrollar una historia en la que tiene que entenderse e incluso coger cariño a la joven a la que acepta proteger.

Desde su primer episodio, la serie plantea una tensión constante entre tres fuerzas que vertebran la narrativa: la venganza, la justicia y la protección de una joven cuya presencia redefine el propósito del protagonista. Este triángulo moral no es nuevo dentro del género, pero aquí se explora con una insistencia casi obsesiva. El protagonista es una figura fracturada que utiliza la violencia no solo como herramienta narrativa, sino como mecanismo de autorreparación emocional.

Uno de los detalles más interesantes es que el proyecto estuvo durante años en desarrollo con distintos enfoques, y que Caple Jr. insistió en rodar varias escenas clave en localizaciones reales inspiradas en favelas latinoamericanas, buscando una textura visual más orgánica y menos estilizada que otras producciones del género. Sin duda eso funciona pues forma parte del nudo de la serie y son los episodios más verosímiles.

Violencia, clase social y personajes que rompen prejuicios

Si algo define a ‘El fuego de la venganza’ es su representación cruda de la violencia. Es, sin exagerar, una de las series con mayor densidad de escenas de tortura por minuto que se recuerdan en el catálogo reciente de Netflix. Este exceso, lejos de reforzar siempre la narrativa, termina por jugar en su contra en determinados tramos, generando una sensación de repetición y desgaste. La serie entra en bucles donde la brutalidad deja de impactar y se convierte en un recurso predecible.

Sin embargo, sería injusto reducirla a eso. La serie introduce un interesante conflicto de clase entre sus antagonistas. Por un lado, personajes que han crecido en entornos de marginalidad extrema (favelas donde la supervivencia dicta las reglas) y que encuentran en el crimen su única salida. Por otro, figuras provenientes de entornos privilegiados que, de forma casi nihilista, deciden colaborar con lo peor de la sociedad. Esta dicotomía no solo enriquece el relato, sino que obliga al espectador a cuestionar sus propios prejuicios.

Especial mención merece el tratamiento de dos personajes secundarios surgidos de estos entornos marginales. Lo que comienza como un retrato aparentemente estereotipado evoluciona hacia una construcción compleja, con un giro narrativo que rompe expectativas y desmonta sesgos. Aquí es donde la serie demuestra una ambición narrativa que va más allá del espectáculo.

Acción eficaz, pero un desenlace que traiciona su propia premisa

En términos de ritmo, ‘El fuego de la venganza’ sabe dosificar bien sus momentos de tensión. Las escenas de acción están bien orquestadas y mantienen un nivel de intensidad notable, mientras que los segmentos dramáticos cuentan con el espacio necesario para desarrollarse de forma que los veamos tan necesarios como comprensibles.

El problema surge a partir del arco carcelario. A medida que la historia avanza hacia su tramo final, la serie abandona progresivamente su realismo. El protagonista, que hasta entonces operaba como un individuo contra el sistema, comienza a disponer de recursos prácticamente ilimitados. Este cambio de escala narrativa diluye uno de los mayores atractivos de la serie: la sensación de vulnerabilidad.

Lo que en un inicio era una historia de resistencia individual se transforma en una fantasía de poder que resta credibilidad al conjunto. El clímax, aunque efectivo en términos visuales, carece del peso emocional que prometía en sus primeros episodios.

Aun así, ‘El fuego de la venganza’ logra mantenerse como una propuesta sólida dentro del catálogo de la N roja. Ofrece suficientes matices, especialmente en su exploración de la moralidad y la desigualdad social, como para justificar su visionado.

Crítica: ‘Strangers: capítulo final’

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Un cierre que no cierra

La historia detrás de ‘Strangers: capítulo final’ es casi más interesante que la propia película. ‘Strangers: capítulo final’ forma parte de un ambicioso proyecto concebido como trilogía, rodado en parte en tierras y con dinero español y dirigido por Renny Harlin. Se rodó prácticamente del tirón (back-to-back) junto a sus entregas hermanas. La idea era reimaginar el universo que inició ‘Los extraños’, aquella pieza de home invasion protagonizada por Liv Tyler y Scott Speedman, que sí supo jugar con la tensión, el aislamiento y el terror cotidiano.

Aquí, sin embargo, desde el primer minuto se percibe una aproximación industrial más que autoral. La elección de abrir con una versión mustia, apagada, casi anestesiada de The Sound of Silence (que ya de por sí es bastante anticlimática) ya marca el tono: esta es una reinterpretación sin alma. Es una declaración de intenciones involuntaria que dice “esto no va a reinventar nada”.

Personajes vacíos y terror sin nervio

Si uno entra esperando, al menos, un slasher funcional, la decepción es inmediata. Los actores parecen trabajar menos que en un videoclip barato: sus interpretaciones carecen de progresión emocional, de matices, de cualquier atisbo de credibilidad. Y eso es especialmente problemático en un subgénero que depende tanto de la identificación con las víctimas. La final girl que plantean no tienen ni gancho, ni nervio ni carisma.

Los asesinos, por su parte, siguen exhibiendo ese clásico don de la ubicuidad (aparecen y desaparecen sin lógica espacial alguna), mientras que los protagonistas encadenan decisiones absurdas con una regularidad casi matemática. Nada nuevo en el género, pero aquí ejecutado sin tensión ni ritmo. Y luego está el “giro” de Richard Brake (ironía modo on), cuya presencia ya anticipa su rol mucho antes de que el guion pretenda sorprender.

Uno podría pensar: “al menos quedarán las muertes”. Pero tampoco. Las escenas de violencia son intrascendentes, planas, carentes de imaginación. No hay set pieces memorables ni una construcción del suspense que desemboque en algo catártico. Para más inri, los asesinos pierden incluso esa posición de superioridad tan característica del slasher: no hay rehén, no hay encierro efectivo, no hay resistencia sobrehumana. Sus “victorias” no se sienten inevitables ni terroríficas, casi accidentales. Eso desactivaría por completo cualquier lógica interna del relato, pero sientan una pauta que… bueno, será lo mejor que se les ha ocurrido.

Un “final” que contradice el título en España

El mayor pecado de ‘Strangers: capítulo final’ es su apatía. Es una película aburrida, sin ritmo, sin impacto visual, sin voluntad de explorar o innovar. La puesta en escena es plana, funcional en el peor sentido, como si cada plano estuviera diseñado para cumplir y no para sugerir.

A esto se suma un descuido técnico llamativo. Hay decisiones visuales difíciles de justificar, como el recrear un ojo humano junto a una insignia policial clásica… ambos con proporciones incoherentes. Son detalles que rompen la suspensión de incredulidad y evidencian una falta de control en postproducción. Ni siquiera los reshoots (que los hubo) logran salvar el conjunto. La explicación final sobre los asesinos es vaga, poco trabajada, y rematada con un caso de Síndrome de Estocolmo tan extremo que roza lo involuntariamente paródico. Durante buena parte del metraje se nos bombardea con flashbacks que prometen una revelación significativa… para desembocar en una conclusión que irónicamente es inconclusa.

Aquí entra también el problema del título. En España se ha optado por ‘Capítulo final’, lo que sugiere un cierre definitivo que, tras ver este filme es una falsa promesa. En versión original, el filme simplemente se presenta como la tercera parte, lo cual tiene más sentido dentro de una estrategia de franquicia abierta. Pero esa discrepancia genera una expectativa que la película no solo no cumple, sino que ignora por completo. Quizás el malentendido esté en esa técnica de rodaje explicada al comienzo, las tres películas han sido grabadas de seguido.

Ficha de ‘Strangers: capítulo final’

Estreno en España: 30 de abril de 2026. Título original: The Strangers: Chapter 3. Duración: 91 min. País: EE.UU. Dirección: Renny Harlin. Guion: Alan R. Cohen, Alan Freedland. Música: Justin Caine Burnett. Fotografía: José David Montero. Reparto principal: Hannah Galway, Ema Horvath, Krystal Ellsworth, Gabriel Basso, Madeline Petsch, Richard Brake. Producción: Elipsis Capital, Fifth Element Productions, Filmframe S.R.O., Lions Gate Entertainment, Mark Canton Productions, Stream Media, The Strangers Films, Vertigo Entertainment. Distribución: Diamond Films. Género: terror. Web oficial.

Crítica: ‘Anaconda’

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Superando la fiebre de los remakes, va del videoclub al metacine contemporáneo

El cine actual vive del gancho nostálgico y de atraer al público en una edad media de 30 o 40 años. Es por ello que los ochenta llevan siendo objeto de remakes y homenajes constantes. Pero el tiempo pasa, la audiencia crece y como con las modas hay que continuar con el ciclo. Poco a poco los años 90 se van apoderando de los planes y guiones que las productoras explotan. Es por eso que cabe recordar que durante la segunda mitad de los años noventa, Hollywood vivió un breve pero reconocible resurgir del cine de ataques de animales, un subgénero que, apoyado en el auge del CGI y en el gusto por los thrillers o las aventuras, volvió a convertir a la naturaleza en una amenaza imprevisible. Títulos como ‘Congo’ (1995), ‘The Edge’ (1997), ‘Deep Blue Sea’ (1999) o ‘Lake Placid’ (1999) trasladaban al espectador a entornos cerrados y hostiles, donde la supervivencia dependía tanto de la resistencia humana como de los errores de una ciencia o una ambición fuera de control. En ese contexto “creativo” nació ‘Anaconda’, que para muchos fue un clásico de videoclub. Para los protagonistas interpretados por Jack Black y Paul Rudd también fue así y Sony Pictures utiliza esa pasión para realizar un auto-homenaje y parodia a uno de sus títulos almacenados en su fondo de catálogo. Por supuesto ‘Jurassic Park’ es el máximo exponente de ese movimiento de películas de supervivencia y parece que conscientes de ello los protagonistas copian el vestuario de Laura Dern y Sam Neill.

Cuando descubres que Anaconda no es un remake, sino que se mira al espejo

La propuesta de Tom Gormican parte de una idea tan simple como arriesgada: no competir con el recuerdo del filme de 1997, sino dialogar con él desde el metacine. Esta nueva ‘Anaconda’ no pretende reemplazar al original, sino reflexionar sobre su condición de objeto de culto tardío, de película que creció en el imaginario popular a golpe de pases televisivos y estanterías de videoclub. Gormican, que ya demostró en ‘El insoportable peso de un talento descomunal’ un gusto evidente por el juego autorreferencial, vuelve a explorar la frontera entre homenaje y parodia, consciente de que la nostalgia funciona mejor cuando se asume como artificio. El guion se permite bromear con el propio legado de Sony Pictures y con la lógica de los remakes contemporáneos, donde el catálogo vale más que el riesgo creativo. En ese sentido, ‘Anaconda’ no solo revisita un título concreto, sino toda una forma de entender el cine industrial de los noventa, cuando el espectáculo primaba sobre la coherencia y el exceso era parte del encanto.

Comedia, survival y giros inesperados

Aunque el tono dominante es el de la comedia, sería un error reducir la película a una simple sucesión de chistes cinéfilos. Gormican entiende bien los códigos del cine de supervivencia y los utiliza para construir secuencias de tensión que funcionan incluso cuando el espectador es consciente de la broma. Hay persecuciones, sobresaltos y una sensación constante de amenaza, apoyada en una puesta en escena que juega con la exageración sin caer en la autoparodia constante.

Resulta especialmente llamativo cómo la película introduce dos y hasta tres giros de guion cuando el público ya se siente cómodo en el terreno del humor. Es en esos momentos donde ‘Anaconda’ demuestra una ambición inesperada, recordando que el cine de género, incluso en clave de comedia, puede permitirse sorprender. El recuerdo del filme original, con aquel reparto tan peculiar formado por Jennifer Lopez, Owen Wilson, Ice Cube y Jon Voight, planea sobre cada escena, pero nunca como un lastre, sino como un punto de apoyo para subvertir expectativas.

El fun fact de que la ‘Anaconda’ de 1997 estuviera dirigida por el primo de Mario Vargas Llosa se convierte aquí casi en una broma interna sobre las carambolas absurdas de la industria, reforzando esa sensación de estar ante una película que ama el cine tanto como se ríe de él.

Jack Black, Paul Rudd y el amor al cine

Dada su premisa, es inevitable pensar en referentes como ‘Tropic Thunder’, ‘King Kong’ o ‘Be kind rewind’. Todas ellas comparten una mirada afectuosa hacia el propio medio, una voluntad de celebrar el acto de hacer cine mientras se critican sus miserias. ‘Anaconda’ se inscribe en esa tradición, señalando con ironía la frivolidad de Hollywood y su miedo endémico al riesgo narrativo.

Gran parte del éxito de la película recae en la química entre Jack Black y Paul Rudd. Forman una de las parejas cómicas más sólidas de los últimos años, recordando a dúos clásicos de títulos como ‘Shangai Kid’ u ‘Hora punta’. Black sorprende por su contención, reservando sus estallidos de energía para momentos muy concretos, mientras que Rudd aporta ese carisma aparentemente despreocupado que equilibra el conjunto. El resultado es una comedia que no siempre es desenfrenada, pero que se permite momentos de humor negro y situaciones deliberadamente absurdas, no aptas para todos los públicos.

En última instancia, esta nueva ‘Anaconda’ funciona como un recordatorio de que la nostalgia puede ser algo más que un producto prefabricado: puede ser una conversación honesta entre el pasado y el presente, entre el cine que vimos y el cine que seguimos queriendo ver.

Ficha de Anaconda

Estreno en España: 25 de diciembre de 2025. Título original: Anaconda. Duración: 100 min. País: EE.UU. Dirección: Tom Gormican. Guion: Tom Gormican, Kevin Etten. Música: David Fleming. Fotografía: Nigel Bluck. Reparto principal: Jack Black, Paul Rudd, Steve Zahn, Thandiwe Newton, Daniela Melchior. Producción: Columbia Pictures, Fully Formed Entertainment, TSG Entertainment. Distribución: Sony Pictures. Género: comedia, aventura. Web oficial.

Análisis del 4k UHD + Blu-ray de ‘Agárralo como puedas’

Este Blu-ray va a estar cotizado estas navidades, así es que haz caso al título

Analizar el Blu-ray de ‘Agárralo como puedas’ (versión 2025) es casi un ejercicio arqueológico: supone escarbar entre décadas de humor absurdo, gags imposibles y ese espíritu irreverente que los hermanos Zucker elevaron a categoría de arte. La trilogía original ‘The naked gun’ (retitulada en España como ‘Agárralo como puedas’, ‘Agárralo como puedas 2½’ y ‘Agárralo como puedas 33⅓’) convirtió a Leslie Nielsen en un héroe improbable: un policía que resolvía crímenes con menos precisión que un GPS de los noventa, pero con infinitamente más carisma. Aquellas películas dejaron huella gracias a su mezcla de parodia, narrativa delirante y un torrente de chistes que entraban como balas de goma: te daban de lleno, pero nadie salía herido… excepto tu sentido de la lógica.

Llegar hasta esta nueva versión de 2025 no ha sido un proceso sencillo ni especialmente sobrio, sería traicionar el legado. Entre rumores, cambios creativos y el desafío de actualizar un tipo de humor que funciona como una montaña rusa sin frenos, este renacer tenía que decidir si imitaba lo anterior o encontraba su propio camino. El resultado es un reboot que respira nostalgia, pero que también se atreve a modernizar la fórmula sin perder aquello que siempre funcionó: el compromiso absoluto con el chiste. Porque si algo nos enseñó Frank Drebin es que la seriedad es opcional, pero la risa, obligatoria.

Si queréis saber más sobre nuestra opinión de la película visitad nuestra crítica, en esta entrada nos ceñiremos al contenido de los discos puestos a la venta por Divisa Films.

Curiosamente los discos de esta edición vienen grabados con el título original en lo que parece un pequeño acto de justicia pues el cambio de título a ‘Agárralo como puedas’ es de los más comentados cuando se habla de traducciones o acciones de marketing en España. La portada (tanto la del cartón exterior como la de la caja negra) si tiene el título en español y está encabezada por Liam Neeson y Pamela Anderson, quienes forman pareja en la pantalla y por un breve tiempo en la realidad en lo que fue todo una gran broma.

Vamos con los detalles técnicos:

DISCO 4K UHD-HDR Dolby Vision – 2.39:1 16×9 Letterbox – 85 min. Color. AUDIO: Castellano 5.1 Dolby Digital Surround; Inglés en Dolby Atmos; Alemán, Checo, Español (Latino), Francés (Francia)-Francés (Canadó), Húngaro, Italiano, Japonés, Polaco, Tailandés y Audiodescripción en inglés en 5.1 Dolby Digital Surround. SUBTITULOS: Castellano, Inglés, Inglés para sordost, Alemán, Coreano, Checo, Chino (Cantonés), Chino (Mandarin) Danés, Español (Latino), Finés, Francés (Francia)-Francés (Canadá) Húngaro, Italiano, Japonés, Neerlandés, Noruego, Polaco, Sueco, Tailandés y Turco.

DISCO BLU-RAY – 1080p HD – 2.39:1 16×9 Letterbox – 85 min. Color. AUDIO: Castellano 5.1 Dolby Digital Surround; Inglés en Dolby Atmos; Alemán, Checo, Español (Latino), Francés (Francia)-Francés (Canada), Húngaro, Ialiano, Japonés, Polaco, Tailandés y Audiodescripción en inglés en 5.1 Dolby Digital Surround. SUBTiTULOS: Castellano, Inglés, Inglés para sordost, Alemán, Coreano, Checo, Chino (Cantonés), Chino (Mandarin) Danés, Español (Latino), Finés, Francés (Francia)-Francés (Canadá) Húngaro, Italiano, Japonés, Neerlandés, Noruego, Polaco, Sueco, Tailandés y Turco

Extras (55 min. aprox.)

A legacy of laughter (8:53 min.)

No podía faltar un homenaje a las películas originales y ver en este reportaje repleto de entrevistas sus imágenes remasterizadas y mientras recordamos sus gags no tiene precio. Todo el elenco comenta qué supuso para ellos la trilogía original y cómo han intentado devolver eso a los espectadores.

Son of a (naked) gun (5:59 min.)

Liam Neeson ha hecho pocas incursiones en la comedia y llevar a cabo esta transición supone seguir los pasos de Leslie Nielsen casi al pie de la letra. Este reportaje analiza todo lo que rodea al protagonista de la película.

The funny femme fatale (4:32 min.)

En ‘Agárralo como puedas’ siempre hay una historia de amor y casi siempre del tipo femme fatale. Pamela Anderson lleva a cabo esa función y comenta aquí cómo ha sido su participación que junto con ‘The Last Showgirl’ está suponiendo su segunda juventud actoral.

The really unusual suspects (4:22 min.)

Elegantes, magnates, educados… los villanos de esta saga siempre han sido parodias indirectas de personajes reales. Al nuevo enemigo de la familia Drevin no le falta músculo interpretativo ni bagaje como villano, tampoco a su gorila. Este apartado habla sobre los roles de Danny Huston y Kevin Durand.

On set of a set within a set that’s in a set (3:42 min.)

Aquí nos cuentan cómo fue rodada la escena en la que cual matrioshka hay una sala dentro de una sala dentro de una sala. Una sucesión de giros inimaginables que parodian películas como ‘Misión: imposible’ y que están hechos de manera práctica, sin artificios digitales.

Dropping the balls (3:26 min.)

Combates como los vistos en MMA están en los últimos años muy de moda. Esta franquicia, aunque posee un toque old school siempre procura parodiar la actualidad y por ello siempre incluye cameos de rostros famosos como Kamaru Usman o Justin Gaethje.

Outtakes (12:28 min.)

¿Pueden ser más divertidas las tomas falsas que las propias escenas de la película? Si.

Deleted, alternate, and extended sceenes (16:32 min.)

16 escenas que no pudimos ver o que llegaron diferentes a cines.

Crítica: ‘The Running Man’

En qué plataforma ver The Running Man

Sinopsis

En una sociedad de un futuro cercano, The Running Man es el programa de mayor audiencia de la televisión: una competición mortal en la que los concursantes, conocidos como runners, deben sobrevivir 30 días mientras son perseguidos por asesinos profesionales. Cada movimiento es retransmitido a un público sediento de sangre y cada día que sobreviven aumenta la recompensa económica.

Desesperado por salvar a su hija enferma, Ben Richards (Glen Powell), un hombre de clase trabajadora es convencido por el encantador, pero despiadado productor del programa, Dan Killian (Josh Brolin), para participar en el juego como último recurso. Pero la rebeldía, el instinto y la determinación de Ben lo convierten en un inesperado favorito de los fans y en una amenaza para todo el sistema. A medida que se disparan los índices de audiencia, también lo hace el peligro, y Ben debe burlar no sólo a los runners, sino a una nación adicta a verle caer.

Crítica

Tan divertida, imprevisible e incendiaria como un monólogo de Ricky Gervais

Nueva adaptación de una novela de Stepen King, este año está siendo prolífica la cosa. ‘The Running Man’ es una obra de cuando King escribía bajo el pseudónimo de Richard Bachman, al igual que el reciente y recomendable estreno ‘La larga marcha’. Además estamos hablando de un remake y seguro que todos tenemos en mente la película de Arnold Schwarzenegger, sino ya se han encargado de refrescárnosla con la promoción en la que el actor ha participado. Evidentemente esta nueva obra tiene puntos en común con la película de Paul Michael Glaser, pero la capacidad de dirigir y de mover las cámaras magistralmente hacen que el espectáculo sea mayor. ‘The Running Man’ supone otra lección de rodaje y montaje de Édgar Wright. Además el enfoque es mucho más cómico y lleno de acción sin cesar. Es tan divertida, imprevisible y explosiva como un monólogo de Ricky Gervais.

Lo primero que destaca es la distancia respecto a la cinta de 1987, que en España conocimos como ‘Perseguido’. La nueva versión se ciñe con mayor fidelidad al espíritu de la novela original, aunque por razones obvias el final ha tenido que ser modificado y aprobado por King. El tiempo se expande más allá de una única noche, la motivación del protagonista se preserva intacta y la crítica hacia los poderes fácticos adopta un peso sustancial dentro del relato. Wright no solo quiere ofrecer acción; quiere desenmascarar el entretenimiento tramposo que adormece a las masas. Quiere sacudir al espectador tanto como el propio concurso sacude a sus participantes hasta tal punto que esta e una película bastante incendiaria.

Aunque se percibe que ha habido cierta prisa a la hora de rodar la película y no se recrea en excesivas filigranas técnicas como pudimos ver en ‘Última noche en el Soho’, el cineasta convierte esta distopía en un festival visual, en otra lección de rodaje y montaje, demostrando una vez más su capacidad para mover la cámara como si formara parte del propio concurso. La película es pura energía revolucionaria, una pieza que rebosa humor negro, ritmo impecable y un sentido eleva el material original sin ridiculizarlo. Aquí la acción no es solo vertiginosa, es cómica, estratégica y coreografiada.

La ambientación cyberpunk envuelve todo con una estética que se siente sucia, saturada, hipertecnológica y al mismo tiempo plenamente reconocible. Y es que, aunque exagerado, este futuro recuerda al presente: a los concursos donde parece que “todo vale”, a las audiencias que consumen violencia emocional por inercia, a la lógica del pan y circo que ha sobrevivido desde Roma hasta nuestros televisores. Wright entiende que ‘The Running Man’ no es solo una persecución, es un espejo incómodo en el que mirarse.

En ese sentido, Glen Powell firma aquí una interpretación que lo coloca desde ya en la lista de favoritos del público. Carismático, agotado, irónico y feroz, sostiene la película incluso cuando todo alrededor se vuelve un caos calculado. Y bajo la batuta de Wright, ese caos se convierte en un placer cinematográfico.

‘The Running Man’ es un espectáculo que combina sátira, explosiones, crítica social y carcajadas, una obra que respeta la novela al tiempo que aprovecha el cine para amplificar su mensaje. Edgar Wright demuestra una vez más que sabe transformar cualquier historia en un festival de estilo.

Ficha de la película

Estreno en España: 21 de noviembre de 2025. Título original: The Running Man. Duración: 133 min. País: Reino Unido. Dirección: Edgar Wright. Guion: Michael Bacall, Edgar Wright. Música: Steven Price. Fotografía: Chung Chung-hoon. Reparto principal: Glen Powell, William H. Macy, Lee Pace, Michael Cera, Emilia Jones, Daniel Ezra, Jayme Lawson, Sean Hayes, Katy O’Brian, Colman Domingo, Josh Brolin. Producción: Complete Fiction, Genre Films, Paramount Pictures. Distribución: Paramount Pictures. Género: ciencia ficción. Web oficial: https://www.facebook.com/RunningManMovie

Crítica: ‘Together’

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Sinopsis

Dave Franco (The Disaster Artist, Malditos Vecinos) y Alison Brie (Mad Men, Community) interpretan a una pareja en crisis que se muda al campo, donde descubren una cueva con una fuerza sobrenatural. Al beber de su agua, comienzan a sentir transformaciones físicas y emocionales. Una experiencia de body horror intensa e inquietante que critica la codependencia en las relaciones de pareja.

Crítica

Una metáfora magnífica

Cuando uno se acerca a ‘Together’, debut en el largometraje para Michael Shanks, es inevitable pensar en referentes recientes que exploran el horror corporal como metáfora. Confieso que entré a la sala con la idea de que iba a toparme con algo similar a ‘Dos’ de Mar Targarona, aquella producción española donde dos desconocidos despiertan cosidos por el abdomen y luchan desesperadamente por liberarse. También me vino a la mente ‘Else’, de Thibault Emin, un título mucho menos conocido pero tremendamente perturbador, en el que el protagonista experimentaba el aislamiento existencial al ser absorbido por un edificio y expulsado por el recto del mismo (no es invent). No obstante, aunque ‘Together’ comparte con ambas la explotación y reinvención del body horror, su moraleja es otra: aquí lo grotesco sirve para diseccionar los pliegues más íntimos de las relaciones de pareja.

El body horror es un subgénero complejo y, durante mucho tiempo, relegado a un rincón de culto reservado a los fans de Cronenberg o de experimentos más extremos del cine independiente. Sin embargo, producciones recientes como ‘La sustancia’ han demostrado que puede tener un eco comercial y crítico, abriendo la puerta al público general a películas como esta. El cuerpo mutando, deformándose o desbordándose de lo humano se convierte en un espejo aterrador, un recordatorio de que lo físico es inseparable de lo psicológico. En ‘Together’, esa fusión orgánica entre dos amantes no es simplemente un efecto visual: es la materialización de una ansiedad colectiva sobre el amor, la convivencia y la pérdida de individualidad.

El argumento nos presenta a Millie (Alison Brie) y Tim (Dave Franco), una pareja que arrastra años de rutina y complicidades oxidadas. Su mudanza al campo parece un intento de recomponer lo que ya está resquebrajado. Pero la naturaleza (con un lago misterioso y una cueva que parece tragarse sus dudas) convierte su unión en un proceso irreversible: sus cuerpos comienzan a fundirse. Shanks construye a partir de ahí un relato que bascula entre lo íntimo y lo grotesco, entre la metáfora emocional y el espectáculo visual.

Lo fascinante de ‘Together’ es cómo utiliza la mutación para hablar del miedo al compromiso, del pánico a ser absorbido por el otro, de las crisis de ansiedad que nacen de relaciones estancadas. A la vez, plantea el otro extremo: el deseo profundo de pertenecer, de ser uno con la persona que se ama, incluso si eso significa desaparecer como individuo. El filme camina sobre esa paradoja con un pulso que mezcla horror y ternura, incomodidad y lirismo. Al fin y al cabo, ¿cuántas parejas no terminan funcionando como una sola entidad tras años de convivencia?

La película no ofrece respuestas fáciles ni moralejas simplistas, de hecho, plantea un enigma sobrenatural u ocultista de difícil intuición. Su cierre es tan perturbador como poético. No se trata de un “vivieron felices para siempre”, sino de otro tipo de conclusión que permite interpretaciones, con todas las implicaciones aterradoras que eso conlleva. Por supuesto todos coincidiremos en que el filme se proyecta para recordarnos que el amor puede ser un refugio, pero también una prisión invisible de la que no siempre hay escapatoria. Pero habrá quienes extraigan otras lecturas.

‘Together’ es un relato sobre el horror de sentirse atrapado en una relación infeliz y sobre la belleza y el peligro de entregarse sin reservas. Una obra que confirma que el body horror está viviendo una nueva juventud, donde las transformaciones físicas hablan de ansiedades sociales y emocionales con más verdad que cualquier melodrama convencional. Shanks debuta con una película incómoda y fascinante, destinada a quedarse en la memoria como una de las propuestas más arriesgadas y acertadas del 2025. Sin duda es una metáfora magnífica.

Ficha de la película

Estreno en España: 31 de octubre de 2025. Título original: Together. Duración: 102 min. País: Australia. Dirección: Michael Shanks. Guion: Michael Shanks. Música: Cornel Wilczek. Fotografía: Germain McMicking. Reparto principal: Alison Brie, Dave Franco. Producción: 1.21, 30West, Picturestart, Princess Pictures, Tango Entertainment. Distribución: Diamond Films. Género: terror. Web oficial: https://www.neonrated.com/film/together

Crítica: ‘Strangers: capítulo 2’

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Sinopsis

Vuelven los Extraños, más brutales e implacables que nunca.

Cuando se enteran de que su última víctima, Maya (Madelaine Petsch), sigue viva, regresan para acabar lo que habían empezado. Sin ningún lugar al que huir, ni nadie en quien confiar, Maya debe sobrevivir a otro horrible capítulo de terror, mientras los tres enmascarados la persiguen, dispuestos a matar a cualquiera que se interponga en su camino.

Crítica

Un slasher con más clichés que kill count

Renny Harlin ejecuta su vaticinado regreso con ‘Strangers: capítulo 2’, la segunda entrega de la trilogía que el director finlandés ha rodado del tirón y que se apoya en la herencia de Bryan Bertino, creador de la perturbadora película de 2008 y guionista de su secuela de 2018. Este nuevo capítulo se inserta en ese mismo universo, manteniendo las icónicas máscaras y letales personajes, aunque con un enfoque que intenta expandir sus motivaciones y orígenes.

Si el primer capítulo de Harlin funcionaba como una precuela de las originales, aquí se nos propone una continuación directa que, aunque algo más ambiciosa, sigue arrastrando muchos de los defectos que lastran al proyecto desde su concepción. ‘Strangers: capítulo 2’ se presenta como una secuela menos olvidable, pero no necesariamente más sólida.

Harlin aprovecha la decisión de rodar la trilogía de una vez para mantener la coherencia de escenarios, atmósferas y reparto. Varios actores repiten presencia, lo cual resulta lógico, ya que abundan los flashes del pasado y las transiciones inmediatas entre lo sucedido entre el capítulo anterior y este. La sensación es similar a la que provoca la saga ‘Hatchet’, aunque os recomiendo mucho más la obra de Adam Green.

El film repite con descaro la misma fórmula: la llamada a la puerta, la eterna pregunta por “Tamara”, el móvil sin cobertura, la huida torpe por un montacargas y las decisiones absurdas de las víctimas que parecen diseñadas únicamente para prolongar su agonía. El guion parece construido a base de un catálogo de clichés que cualquier espectador mínimamente aficionado al terror reconocerá de inmediato.

Vamos del home invasion al slasher rutinario. Si la primera entrega de Harlin apostaba por un home invasion más contenido, en esta segunda parte se pasa de lleno al slasher en múltiples escenarios: un hospital inexplicablemente vacío, un bosque azotado por tormentas y la misma cabaña que ya vimos antes. El cambio de localización no aporta frescura, sino más bien una sensación de desgaste.

Harlin intenta dar cierto trasfondo a uno de los asesinos y al eterno enigma de Tamara, pero el resultado contradice la supuesta aleatoriedad de los crímenes. Y es que como en la primera parte al arrancar se nos ofrecen datos reales sobre las muertes en USA. En la primera nos hablaban de las muertes no naturales, que habían sido precedidas de violencia física y en esta, de cuán carentes de móvil son los asesinatos en el país de las oportunidades. Si el director quiere concienciar sobre lo enfermiza que es la violencia en Norteamérica, difícilmente lo logrará a través de un espectáculo que se regodea en la brutalidad.

‘Strangers: capítulo 2’ se delata desde ciertos planos de reacción: basta una mirada de los personajes para intuir quién está tras cada máscara. No hay misterio ni suspense, solo un simulacro de tensión que se deshace por la previsibilidad. Harlin parece más interesado en rodar set pieces vistosas que en aportar algo genuino al género. Lo único realmente novedoso es una escena que recuerda a ‘El renacido’ de Iñárritu, un guiño tan inesperado como fuera de lugar.

Ficha de la película

Estreno en España: 26 de septiembre de 2025. Título original: The Strangers: Chapter 2. Duración: 96 min. País: EE.UU. Dirección: Renny Harlin. Guion: Alan R. Cohen, Alan Freedland, Amber Loutfi. Música: Justin Caine Burnett. Fotografía: José David Montero. Reparto principal: Madelaine Petsch, Froy Gutierrez, Janis Ahern, Pablo Sandstrom, Brooke Lena Johnson, JR Esposito, Pedro Leandro, Brian Law, Richard Brake. Producción: Fith Element Productions, Elipsis Capital, FIlmframe S.R.O., Lionsgate Entertainment, Mark Canton Productions, Sherborne Media, Stream Media, The Strangers Films, Vertigo Entertainment. Distribución: Diamond Films. Género: terror, slasher. Web oficial: https://thestrangers.movie/

‘Perfectos desconocidos’ progresará con los personajes de ‘Perfectos conocidos’

Javier Fesser dirige el primer spin off mundial de ‘Perfectos desconocidos’ con Ernesto Alterio y Juana Acosta

El cine español vuelve a mirar a lo grande con el anuncio del rodaje de ‘Perfectos conocidos’, primer spin off mundial del fenómeno de Álex de la Iglesia ‘Perfectos desconocidos’. La película ya tiene director y será Javier Fesser, ganador de siete premios Goya y nominado al Oscar, quien comenzará a rodar a finales de septiembre en Tenerife y Madrid.

Los protagonistas serán de nuevo Juana Acosta y Ernesto Alterio, quienes retoman a Ana y Antonio, el matrimonio que logró sobrevivir a la célebre cena con los móviles sobre la mesa. En esta ocasión, ambos viajan a Canarias para una celebración familiar que se transforma en pesadilla cuando un volcán cercano entra en erupción y la amenaza mortal desencadena un estallido de secretos ocultos.

El reparto se completa con Elena Irureta, Miguel Rellán, Manuel Morón, Jorge Usón, Athenea Mata, Teresa Hurtado de Ory, Laia Alberch, Alicia Bravo, Rodrigo Díaz y Candela Moreno, entre otros.

La producción corre a cargo de Telecinco Cinema, Nadie es Perfecto Producciones Cinematográficas, Películas Pendelton y Extraños Conocidos AIE, con la participación de Mediaset España, Movistar Plus+ y Mediterráneo Mediaset España Group. La distribución en salas españolas será de Universal Pictures International Spain, mientras que Film Factory gestionará el lanzamiento internacional.

Con esta apuesta, Fesser traslada su particular mirada a los secretos familiares, manteniendo la tensión y el humor negro que hicieron de ‘Perfectos Desconocidos’ un éxito de taquilla en 2017.

Crítica: ‘Agárralo como puedas’

En qué plataforma ver Agárralo como puedas

Sinopsis

Sólo un hombre tiene las habilidades necesarias… ¡para dirigir la Brigada Policial y salvar el mundo! El teniente Frank Drebin Jr. (Liam Neeson) sigue los pasos de su padre en ‘Agárralo como puedas’, dirigida por Akiva Schaffer (Saturday Night Live, Popstar: Never Stop Never Stopping) y del productor Seth MacFarlane (Ted, Padre de familia).

Crítica

Hilarante. Por fin vuelve la correcta incorrección política

Había dudas, muchas, sobre si era buena idea resucitar una de las sagas más queridas de la comedia absurda ‘The Naked Gun’. ‘Agárralo como puedas’ (en su título español), nacida en los ochenta de la mano de los ZAZ (Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker), tenía como bandera la incorrección política, el chiste visual milimétrico, el humor físico y la ridiculización del cine policíaco. Décadas después, parecía impensable que alguien se atreviera a devolver a la gran pantalla esa fórmula tan difícil de recrear. Y, sin embargo, Seth MacFarlane, creador de ‘Padre de familia’ y experto en empujar los límites del humor negro y sobrado, ha encontrado la manera de actualizarla sin perder su esencia.

Para muchos Liam Neeson será la gran sorpresa, sin duda, verle en un papel cómico era el gran reclamo. Durante años, el actor irlandés había coqueteado con la idea de hacer comedia. Quedó como anécdota televisiva aquella escena de ‘Life’s Too Short’ en la que se reía de sí mismo y del sida en un sketch ya mítico. Ahora, por fin, se lanza de lleno y lo hace con un personaje a la altura: el hijo de Frank Drebin, aquel policía torpe e irrepetible encarnado por el inolvidable Leslie Nielsen. Neeson demuestra aquí que su vis cómica estaba agazapada en la retaguardia tras años de acción y thrillers. Su físico imponente y su seriedad natural juegan a favor del gag: cuanto más rígido está, más divertido resulta el despropósito que le rodea. De hecho, sales de la sala con la convicción de que te lo has pasado bien por ver a un duro del cine de acción haciendo bufonadas más que por las payasadas en sí mismas.

¿Un guion plagado de gags? Eso es lo que nos ofrecían las películas de los ZAZ. Aunque este nuevo filme no es un torrente de chistes si supera con creces a la mayoría de comedias actuales hasta el punto de llegar a ser hilarante. Y lo que es más importante, es honesto consigo mismo. Como ocurría con Ibáñez en sus cómics, los gags estaban en todas partes e iban desde lo tontorrón hasta lo ingenioso: en el diálogo, en los objetos del fondo, en un simple plano de reacción. Este nuevo ‘Agárralo como puedas’ no llega a esos niveles de locura, pero si exige la complicidad de un espectador rendido a cualquier tipo de mofa, sino ya me diréis a cuento de qué se ha contado de nuevo con una aparición de ‘Weird Al’ Yankovic. Y Seth MacFarlane añade su toque: diálogos afilados, humor autorreferencial y un plus de incorrección política que recuerda que la comedia también puede (y debe) incomodar. Ahí queda la secuencia que finaliza con O. J. Simpson.

Había también un factor nostalgia y se cumple con algunas de las gracias, incluyendo los títulos de crédito. Una breve aparición de Priscilla Presley y el ya visto homenaje en el tráiler rinde tributo a los actores protagonistas que tantas risas nos dieron. Pero este no es un filme que viva solo de las rentas y como hicieron también con la saga ‘Scary Movie’ se intenta captar al público más joven. Igualmente se encargan incluso de verbalizar en las primeras escenas cuál es la declaración de intenciones del filme: rendir culto al original sin perder de vista lo actual. Seth MacFarlane y el director Akiva Schaffer entienden que la clave del éxito está en respetar el estilo visual y narrativo original, es decir, cine policíaco con voz en off y agentes chapados a la antigua rodeados de parodia constante. Pero había que adaptarse a la audiencia que se comunica a través de memes, anglicismos y el absurdo en formato digital. De algún modo, la película funciona como una celebración del chiste universal, capaz de unir generaciones.

Seamos honestos, ‘Agárralo como puedas’ (‘Dónde está el policía’ en otros países hispanohablantes) no es para todos los públicos, nunca lo ha sido. Servidor ha visto las películas originales hasta sabérselas de memoria, ponérselas a sus amigos y cuestionar su amistad con estos dado que no todos se divertían con ellas. Son filmes para quienes toleran todo tipo de humor y a ello ahora hay que sumarle en cinismo y el sarcasmo de MacFarlane. Para los que crecieron con Frank Drebin y para quienes aún creen que la comedia debe tener un punto salvaje, esta secuela espiritual es un regreso triunfal. Para los que aún no saben reconocer que forman parte de la generación de cristal, haced “next”.

Ficha de la película

Estreno en España: 22 de agosto de 2025. Título original: The Naked Gun. Duración: 85 min. País: EE.UU. Dirección: Akiva Schaffer. Guion: Dan Gregor, Doug Mand, Akiva Schaffer. Música: Lorne Balfe. Fotografía: Brandon Trost. Reparto principal: Liam Neeson, Pamela Anderson, Paul Walter Hauser, Danny Huston, CCH Pounder, Kevin Durand, Liza Koshy, Eddie Yu.  Producción: Paramount Pictures, Domain Entertainment, Fuzzy Door Productions, Quebec Film And Television Tax Credit. Distribución: Paramount Pictures. Género: comedia. Web oficial: https://www.instagram.com/nakedgunmovie/

Crítica: ‘Karate Kid: Legends’

En qué plataforma ver Karate Kid: Leyends

Sinopsis

Karate Kid: Legends reúne a los icónicos maestros de las artes marciales de una de las películas más queridas de todos los tiempos, para contar una historia completamente nueva llena de acción y emoción.  Cuando el prodigio del kung fu Li Fong (Ben Wang) se traslada a Nueva York con su madre para comenzar en una nueva y prestigiosa escuela, encuentra consuelo en la amistad con una compañera de clase y su padre. Pero su tranquilidad dura poco una vez que, sin buscarlo, atrae la atención del formidable campeón de kárate local. Impulsado por el deseo de defenderse, Li se embarca en un viaje para participar en la competición definitiva de kárate. Guiado por la sabiduría de su profesor de kung fu, el Sr. Han (Jackie Chan), y del legendario Karate Kid, Daniel LaRusso (Ralph Macchio), Li fusiona sus estilos únicos para prepararse para un épico enfrentamiento de artes marciales.

Crítica

El legado del Sr. Miyagi regresa en una cinta que combina acrobacias modernas con la esencia clásica del karate cinematográfico

El universo de ‘Karate Kid’ se expande con ‘Karate Kid: Legends’, una película que abraza el legado de la saga mientras busca nuevos horizontes en la narrativa y en su forma de representar la acción. Dirigida por Jonathan Entwistle, esta entrega se presenta como un ambicioso crossover que une a dos grandes referentes del cine de artes marciales: Jackie Chan, leyenda viva y poseedor de un Oscar honorífico, y la entrañable figura del Sr. Miyagi, eternamente interpretado por Pat Morita. La cinta logra establecer un puente emocional entre generaciones y conectar directamente con la secuela original (haciéndonos olvidar que hubo entregas con Hilary Swank y Jaden Smith), sirviéndose de la nostalgia sin caer en el homenaje vacío o la lágrima fácil.

Desde los primeros minutos, el espectador es recibido con referencias visuales, diálogos evocadores y una clara voluntad de conexión con los fans veteranos y los nuevos adeptos que llegaron a través de ‘Cobra Kai’. La relación entre Han Shifu (Chan) y el legado de Miyagi no solo tiene peso dramático, sino que se convierte casi en el eje temático del filme: el traspaso del conocimiento, el respeto al maestro y la evolución del aprendiz. Lo que fue una película considerada un clásico menor se convirtió en la actualidad en todo un fenómeno y la conexión que se establece en este filme es plausible y desde luego fiel al espíritu original.

Uno de los grandes aciertos de ‘Karate Kid: Legends’ es su apuesta por una acción mucho más acorde a los tiempos actuales, sin perder el tono familiar de la saga. Las coreografías beben directamente del estilo de Jackie Chan: acrobacias imposibles, defensas originales, bufonadas físicas y coreografía tan milimétrica como veloz. En estas secuencias, la película encuentra su mejor forma. La acción no solo entretiene, también rinde culto al cine de artes marciales clásico, homenajeando a figuras como el propio Chan y a un tipo de cine que marcó a generaciones enteras.

Ben Wang, quien encarna al joven protagonista, cumple con solidez en las escenas de combate, donde muestra una sorprendente agilidad. La dinámica del nuevo torneo van en sintonía con lo que vemos en su habitación: un póster del Tekken, clara señal de que la película quiere conectar también con el universo gamer y los códigos de la cultura pop actual. No obstante, fuera del combate, a Wang aún le queda recorrido en lo interpretativo. Un detalle menor que se nota más por contraste con un villano algo descafeinado: Aramis Knight tiene físico, tiene técnica, pero le falta carisma como antagonista, cayendo en el mismo pecado de entregas anteriores. Paradójicamente, fue de lo más salvable en ‘El juego de Ender’, pero aquí no termina de despegar.

En cuanto a estructura, la película se ajusta a los patrones clásicos de la saga: el matón de turno, el entrenamiento especial en busca de un golpe ganador y el torneo como clímax. Todo ello reciclado, pero con un envoltorio moderno y algunos personajes secundarios que aportan nuevas perspectivas al mundo de los deportes de contacto. A pesar de que repite clichés, sabe renovarlos con cierta elegancia y da lugar a unos pocos diálogos más elaborados que en anteriores entregas. Lástima que la historia de amor con el personaje de Sadie Stanley (porque en todo ‘Karate Kid’ hay romance) esté mal fundamentada y entre un poco con calzador.

‘Karate Kid: Legends’ no revoluciona el género, pero sí honra su historia. Con una dirección funcional, buenos momentos de acción y una carga emocional eficaz en un par de escenas, se posiciona como una secuela digna que, sin duda, puede satisfacer tanto a los nostálgicos como a una nueva generación. Lo que si que se puede augurar es que de paso a más series o películas de una franquicia que está viviendo una segunda juventud.

Por último, apartado para la curiosidad. Se ha perdido la ocasión de hacer un guiño a otro videojuego, en concreto ‘Street Fighter’. La actriz que ejerce como madre del protagonista, Ming-Na Wen, fue quien interpretó a Chun Li en la película de 1994 dirigida por Steven E. de Sozua y protagonizada por Jean-Claude Van Damme.

Ficha de la película

Estreno en España: 8 de agosto de 2025. Título original: Karate Kid: legends. Duración: 94 min. País: EE.UU. Dirección: Jonathan Entwistle. Guion: Rob Lieber. Música: Dominic Lewis. Fotografía: Justin Brown. Reparto principal: Jackie Chan, Ralph Macchio, Ben Wang, Joshua Jackson, Sadie Stanley. Producción: Columbia Pictures, Sunswept Entertainment, Jerry Weintraub Productions, TSG Entertainment. Distribución: Sony Pictures. Género: acción, drama. Web oficial: https://karatekid.movie/

Tráiler de ‘Mortal Kombat II’

La secuela de ‘Mortal Kombat’ presenta su primer avance cargado de humor, luchadores clásicos y promesas de combates aún más sangrientos y espectaculares

Warner Bros ha revelado al fin el primer tráiler oficial de ‘Mortal Kombat II’, la esperada continuación del reboot cinematográfico estrenado en 2021. Dirigida nuevamente por Simon McQuoid, la secuela promete ser aún más fiel al universo del mítico videojuego, con más personajes clásicos, una narrativa más sólida y coreografías de lucha más intensas y sangrientas.

Vuelven los Fatalities y los clásicos del videojuego

El tráiler confirma el regreso de personajes emblemáticos como Liu Kang (Ludi Lin), Sonya Blade (Jessica McNamee), Kung Lao (Max Huang) y Shang Tsung, ahora interpretado por Chin Han. Pero sin duda, las grandes novedades son las apariciones de Johnny Cage, interpretado por Karl Urban, quien se alza como protagonista indiscutible de la cinta y por supuesto también como cabeza de cartel.

Además, los fans podrán ver por primera vez en acción a otros favoritos del videojuego como Kitana, Baraka, Shao Kahn, Mileena y Sindel, todos ellos luciendo un diseño visual mucho más cercano al material original de Mortal Kombat.

Más fiel al lore del videojuego

La primera entrega fue criticada por no incluir el torneo real que da nombre a la saga, pero esta secuela sí explorará el enfrentamiento definitivo entre Earthrealm y Outworld, con el Mortal Kombat como eje narrativo. El tráiler anticipa una atmósfera más épica, un tono más serio y un mayor cuidado en la recreación del universo creado por Ed Boon y John Tobias. Por supuesto hay garantías de más sangres y más referencias a los fatalities del juego.

Fecha de estreno y expectativas

‘Mortal Kombat II’ tiene previsto su estreno el 24 de octubre de 2025, aunque aún no se ha confirmado una fecha exacta. El tráiler ha sido recibido con entusiasmo por los fans, que celebran el tono más oscuro, la fidelidad al videojuego y la inclusión de luchadores icónicos ausentes en la primera película.