Análisis del Steelbook de ‘Predator Badlands’

‘Predator Badlands’ llega a nuestras casas 

Tenemos con nosotros uno de los steelbook más chulos que Divisa Films nos ha traído. ‘Predator Badlands’, la última película acerca de estos alienígenas que tanto les gusta cazar.

En un futuro bastante lejano, en un planeta remoto, conocemos a Dek, un joven Predator. El es expulsado de su clan y junto a Thia, se embarca en un viaje en busca de su adversario definitivo.

Con una hora aproximada de extras, vemos el montaje de la película, la creación de los Predator, los efectos visuales y digitales, que en esta cinta son mucho más. Y la verdad que se disfrutan mucho.

A continuación os dejamos con la ficha técnica y con las fotografías de esta edición tan bonita. Ademas de un vídeo al final del artículo donde la podéis ver.

Película 4K ULTRA HD

Imagen: 2160p Alta Definición / 2.39:1 / 16×9

Idiomas: 7.1.4 Dolby Atmos: Inglés / DTS Digital Surround 5.1: Castellano / Dolby Digital Plus 7.1: Italiano / Dolby Digital 2.0: Audiodescripción en Inglés.

Subtítulos: Castellano, Italiano, Danés, Finés, Noruego, Sueco, Inglés codificado para sordos.

Película Blu-ray

1080p Alta Definición / 2.39:1 / 16×9

Idiomas: DTS Digital Surround 5.1: Castellano / DTS-HD Ma 7.1: Inglés / Dolby Digital Plus 7.1: Italiano

EXTRAS (1 hora aprox.)

En la piel del Predator (05:43 min)

Vemos al actor debajo del traje, estamos en territorio de estos aliénigenas y también diferentes tipos de monstruos.

Autenticidad sintética (06:41 min)

La creación de las sintéticas, es divertido ver a la actriz, Elle Fanning moviéndose y luchando contra su propio cuerpo, pues tiene que fingir que no tiene piernas.

El diseño de las Badlands (6:53 min)

Dek de los Yautja (06:11 min)

Escenas eliminadas (27:37 min)

Me gusta mucho ver todo este extra, ya que podemos ver las escenas sin CGI, y como son antes de ser montadas. Además, por supuesto, de las escenas que no hemos visto en la película.

  • Trampa de arena
  • El cañón fluvial
  • Tessa contra Abe
  • Hierba cortante
  • El puesto avanzado
  • Superexoesqueleto montacargas

Crítica: ‘Jack Ryan, de Tom Clancy: Guerra encubierta’

En qué plataforma ver Jack Ryan, de Tom Clancy Guerra: encubierta

Cuanto más se acerca Jack Ryan a los despachos, más se sumerge en la acción

Hay algo curioso en la evolución audiovisual de Jack Ryan. El personaje creado por Tom Clancy nació como un analista, un hombre más cercano al despacho y al cálculo geopolítico que al gatillo fácil. Sin embargo, con el paso de las décadas y de las adaptaciones, Hollywood ha ido empujándolo hacia territorios cada vez más cercanos a la espectacularidad del blockbuster de espionaje. ‘Jack Ryan, de Tom Clancy: Guerra encubierta’, dirigida por Andrew Bernstein, termina de abrazar esa transformación y convierte a John Krasinski en una suerte de cruce entre Ethan Hunt y James Bond, aunque mucho más terrenal, más vulnerable y menos estilizado. Es curioso, pues su propia evolución a lo largo de las temporadas de las series le han ido acercando más a los despachos pero convirtiéndole a la vez en un héroe diestro en las armas y las persecuciones.

La película (que llega a Prime Video el 20 de mayo) funciona como continuación y cierre de la serie iniciada en 2018. De hecho, buena parte de la conversación alrededor del proyecto gira precisamente en torno a eso: el aparente adiós definitivo de Krasinski al personaje. Diversos medios estadounidenses han señalado que esta producción fue concebida como una despedida cinematográfica tras el final de la cuarta temporada, en lugar de desarrollar una quinta tanda de episodios. Y se nota. ‘Guerra encubierta’ tiene constantemente aroma de epílogo, de última misión para un héroe que ha terminado devorado por el propio engranaje industrial del streaming. Y se supone que puede suponer el inicio de spin-offs, pero no da ninguna pista.

Entre ‘Juego de patriotas’ y ‘Misión: imposible’

Conviene recordar que Jack Ryan ya había pasado antes por el cine mucho antes de la serie de Prime Video. Alec Baldwin protagonizó ‘La caza del Octubre Rojo’, quizá la adaptación más elegante del universo Clancy. Después llegaría Harrison Ford con ‘Juego de patriotas’ y ‘Peligro inminente’, probablemente las películas que mejor entendieron el equilibrio entre intriga política y thriller de acción. Más tarde aparecería Ben Affleck en ‘Pánico nuclear’ y finalmente Chris Pine en ‘Jack Ryan: Operación sombra’, una cinta producida por Paramount Pictures que intentó relanzar la franquicia sin demasiado éxito.

‘Guerra encubierta’ no está entre las mejores adaptaciones del imaginario de Clancy. Le falta la densidad paranoica de ‘La caza del Octubre Rojo’ y la contundencia política de las aventuras noventeras de Harrison Ford. A cambio, ofrece una versión más ligera y contemporánea del personaje, mucho más enfocada en la adrenalina inmediata y en la sensación de espectáculo global.

Y ahí es donde aparece la comparación inevitable con ‘Misión: imposible’. Igual que sucedía al comienzo de la última entrega protagonizada por Tom Cruise, esta película parece empeñada en arrojar sobre el espectador una avalancha de nombres, organismos gubernamentales, operaciones secretas y conspiraciones cruzadas. El problema no es tanto la complejidad como la velocidad con la que se presenta todo. Durante buena parte del primer acto uno tiene la sensación de estar intentando recordar quién trabaja para quién mientras la narración sigue avanzando sin esperar a nadie.

Lo curioso es que, pese a ello, no resulta imprescindible haber visto la serie. Bernstein y los guionistas consiguen que el espectador pueda entrar relativamente rápido en el juego gracias a una estructura muy clásica de thriller internacional. Hay relaciones previas y referencias constantes al pasado reciente del personaje, sí, pero el filme entiende que también necesita captar a quienes simplemente buscan una película de espionaje de gran presupuesto para una noche de streaming.

Andrew Bernstein y la televisión de prestigio como escuela de acción

La elección de Andrew Bernstein como director resulta bastante lógica. Además de haber dirigido varios episodios de ‘Jack Ryan’, Bernstein lleva décadas moviéndose dentro de la televisión estadounidense de prestigio. Ha pasado por series como ‘Ozark’, ‘Fear the Walking Dead’ o ‘El visitante’, pero resulta especialmente simpático recordar que inició su carrera en un tipo de ficción política completamente distinto: ‘El ala oeste de la Casa Blanca’, aquella maravillosa serie creada por Aaron Sorkin que convirtió los pasillos presidenciales en un espacio de idealismo, diálogo brillante y tensión institucional.

Ese origen se percibe todavía en algunos momentos de ‘Guerra encubierta’. Bernstein parece más cómodo cuando filma reuniones tensas, conversaciones estratégicas o escenas donde los personajes discuten implicaciones geopolíticas que cuando la película entra en modo persecución global. Aun así, demuestra oficio suficiente para sostener un espectáculo musculoso y bastante eficaz.

Visualmente, además, hay una clara intención de acercar el universo Ryan a la estética contemporánea del “espionaje premium”. La fotografía apuesta por tonos fríos, ciudades impersonales y espacios corporativos que refuerzan la idea de un mundo dominado por agencias, contratistas privados y estructuras invisibles de poder. Por el contrario también nos sumerge en escenarios grotescamente lujosos como las calles de Dubai. Este último detalle no es casual pues desde 2012, Paramount licenció su nombre y su identidad visual para desarrollar hoteles y complejos de lujo inspirados en Hollywood en Dubái. Todo ello muy en la línea de las grandes franquicias actuales.

Y sí, resulta curioso comprobar cómo tanto ‘Misión: imposible’ como el universo Jack Ryan terminan orbitando alrededor de Paramount Pictures y Prime Video, dos gigantes que parecen empeñados en convertir el thriller de espionaje en uno de los pilares del entretenimiento mainstream contemporáneo. Recordemos que Amazon es propietaria actualmente de la franquicia de 007.

Krasinski, por su parte, sale claramente reforzado. Hace años todavía costaba separar su imagen del entrañable Jim de ‘The Office’. Ahora ya no. Aquí aparece completamente consolidado como héroe de acción moderno: cercano, cansado, inteligente y menos invulnerable que los espías clásicos. Su Jack Ryan sigue transmitiendo la sensación de ser un hombre normal atrapado constantemente en situaciones extraordinarias. Y quizá ahí siga residiendo el principal atractivo del personaje. Porque mientras Bond representa fantasía y Ethan Hunt rozaba ya lo superheroico, Jack Ryan continúa siendo el analista que accidentalmente termina salvando el mundo.

Ficha de ‘Jack Ryan, de Tom Clancy Guerra: encubierta

Estreno en España: 20 de mayo de 2026. Título original: Jack Ryan: Ghost War. Duración: 105 min. País: EE.UU. Dirección: Andrew Bernstein. Guion: Aaron Rabin, John Krasinski. Música: Ramin Djawadi, William Marriott. Fotografía: Arnau Valls Colomer. Reparto principal: John Krasinski, Wendell Pierce, Michael Kell, Max Beesley, JJ Feild, Douglas Hodge, Betty Gabriel, Sienna Miller. Producción: Amazon MGM Studios, Epic Films, Genre Arts, Paramount Pictures, Push, Boot, Skydance Media, Sunday Night. Distribución: Prime Video. Género: suspense, acción. Web oficial.

Crítica: ‘Las catadoras de Hitler’

En qué plataforma ver Las catadoras de Hitler

Una ruleta rusa del fanatismo que demuestra una vez más que la II Guerra Mundial nunca parará de horrorizarnos

Hay una afirmación recurrente en el discurso cinematográfico contemporáneo: “ya se ha contado todo sobre la Segunda Guerra Mundial”. Uno ya no sabe qué guerra tiene más películas, si la II Guerra Mundial o la Civil Española. Sin embargo, ‘Las catadoras de Hitler’, dirigida por Silvio Soldini, se erige como una refutación precisa de esa idea. La película rescata un episodio tan insólito como verídico: el de las quince mujeres obligadas a probar la comida de Adolf Hitler para evitar posibles envenenamientos. Este hecho, descubierto por una de ellas, Margot Wölk, aporta una perspectiva inédita y profundamente incómoda del régimen nazi, una de las inagotables y detestables fuentes para el cine.

Desde su arranque, la película adopta un punto de vista que podría calificarse de radical: el de mujeres que no necesariamente abrazan el nazismo como ideología, pero sí mantienen una devoción o, al menos, una aceptación inquietante hacia la figura de Hitler. Este matiz es clave, porque desplaza el foco desde el habitual relato de víctimas y verdugos hacia una zona moralmente ambigua, donde el miedo, la supervivencia y el adoctrinamiento se entrelazan.

El espectador se ve así sumergido en una dinámica que recuerda a rituales de poder de otras épocas (como los catadores en la Roma de Claudio o en la corte de Isabel I de Inglaterra), pero trasladados al contexto de un régimen totalitario moderno. La diferencia es que aquí el riesgo no es ceremonial, sino cotidiano, repetitivo, casi banal en su horror.

Entre la tensión psicológica y el drama humano

Uno de los grandes aciertos de ‘Las catadoras de Hitler’ es su capacidad para construir tensión a partir de lo aparentemente rutinario. Cada comida se convierte en una especie de ruleta rusa silenciosa: platos vegetarianos (en línea con las conocidas costumbres alimenticias de Hitler) que esconden la posibilidad constante de la muerte. La amenaza no se materializa necesariamente, pero su presencia es suficiente para erosionar la estabilidad emocional de las protagonistas.

La película transcurre, además, en un contexto donde Hitler ya se encuentra recluido en su búnker, lo que añade una capa adicional de aislamiento y paranoia. Las catadoras viven atrapadas en un microcosmos donde la lealtad al Führer se pone a prueba a diario, no tanto por convicción ideológica, sino por pura inercia vital. Aquí, Soldini plantea un dilema moral persistente: ¿hasta qué punto puede considerarse lealtad lo que en realidad es miedo a la locura de unos pocos?

El guion (firmado por hasta seis escritores, un dato que en sí mismo resulta revelador) se esfuerza por explorar las relaciones entre estas mujeres. Proceden de entornos diversos: algunas de ciudades acomodadas, otras de contextos más humildes castigados por la guerra. Este contraste social introduce un conflicto interesante, aunque no siempre plenamente desarrollado. Lo que sí las une de manera contundente es la ausencia de sus maridos, combatientes en el frente, una herida emocional compartida que actúa como nexo y, al mismo tiempo, como detonante de tensiones internas.

No obstante, aquí es donde la película empieza a mostrar ciertas fisuras. La inclusión de subtramas románticas parece responder más a una necesidad de alargar el metraje que a una exigencia narrativa real. Estas digresiones diluyen en ocasiones la intensidad del núcleo dramático, restando fuerza a una premisa que, por sí sola, ya es suficientemente poderosa.

Un relato necesario, aunque irregular

Desde un punto de vista cinematográfico, ‘Las catadoras de Hitler’ destaca por su sobriedad formal. Soldini opta por una puesta en escena contenida, casi austera, que refuerza la sensación de claustrofobia y vigilancia constante. No hay grandes alardes visuales, pero sí una coherencia estética que acompaña el tono opresivo del relato. Casi todo transcurre en un comedor, en pequeñas o humildes casas. Hasta el patio en el que han de pasar la sobremesa para ver si hace efecto algún veneno es un reducido jardín.

Sería injusto desestimar la película por su duración o por su faceta romántica (que en el fondo responde a asuntos malsanos). ‘Las catadoras de Hitler’ aporta una mirada lateral, íntima y profundamente inquietante. Nos recuerda que el horror de la guerra no solo se manifiesta en el frente, sino también en los espacios cotidianos, en los gestos más simples, como sentarse a la mesa.

Ficha de ‘Las catadoras de Hitler’

Estreno en España: 22 de mayo de 2026. Título original: Le assaggiatrici. Duración: 123 min. País: Suiza, Italia, Bélgica. Dirección: Silvio Soldini. Guion: Doriana Leondeff, Silvio Soldini, Cristina Comencini, Giulia Calenda, Ilaria Macchia, Lucio Ricca. Fotografía: Renato Berta. Reparto principal: Elisa Schlott, Max Riemelt, Alma Hasun, Emma Falck, Olga Von Luckwald, Berit Vander, Kriemhild Hamann, Thea Rasche. Producción: Lumière & Co., Tarantula, Telefilm, Vision Distribution, Ministero della Cultura (MiC), Regione Lazio, IDM Südtirol – Alto Adige Film Fund. Distribución: Mirror Audiovisual. Género: drama, hechos reales. Web oficial.

Nuevos invitados en San Diego Comic-Con Málaga

La San Diego Comic-Con Málaga comienza a ponernos los dientes largos

Del 3 al 4 de octubre tenemos una de las grandes sorpresas de la San Diego Comic-Con Málaga, ya que Sean Astin y Elijah Wood, se unen a la lista de invitados que ofrecerán en el evento charlas, firmas y fotos con los fans asistentes.

Coincidiendo con el 25º aniversario del estreno de ‘El Señor de los Anillos’, una de las trilogías más influyentes de la historia del cine, la San Diego Comic-Con Málaga, reunirá por primera vez en España al binomio principal, Sam Sagaz y Bilbo Bolsón.

De La Comarca a la Comic-Con de Málaga

Sin duda, su papel más memorable fue Frodo Bolsón, pero no olvidemos que Elijah Wood lleva trabajando desde bien niño, su pequeño papel en ‘Regreso al Futuro II’, o su actuación en ‘Un chico llamado Norte’, le ha llevado a pasar por películas como la estupenda ‘The Faculty’, ‘Olvídate de mí’, también a representar uno de los villanos más turbios en ‘Sin City’ o también pasar por series como la loca ‘Dirk Gently’s Holistic Detective Agency’.

Pero Sean Astin no se queda para nada atrás, y es que ¿cómo olvidar al gran protagonista de ‘Los Goonies’? Ha pasado por infinidad de proyectos, series como ‘Me llamo Earl’, la fantástica ‘The Strain’, ‘The librarians’ o la estupenda ‘Strangers Things’. Pero muchas veces, aunque no veamos a los actores, les escuchamos, y Sean Astin ha puesto voces a personajes como Shazam o la tortuga ninja Raphael. Además estuvo nominado al Oscar por su cortometraje ‘Kangaroo Court’.

Más invitados del 1 al 4 de octubre

Para esta nueva edición de 2026, que se celebrará en FYCMA (Palacio de Ferias y Congresos de Málaga) del 1 al 4 de octubre, llegarán muchos más invitados. Entre ellos, las ya confirmados, tenemos a Richard Dean Anderson (‘Macgyver’), Kristian Nairn (‘Juego de Tronos’), Iñaki Godoy (‘One Piece’), Michael Rooker (‘Guardianes de la Galaxia’), John Romita Jr. (Spiderman) y Kevin Smith (‘Clerks’).

Una edición que viene un poco manchada por algún error de la edición anterior, pero que ya nos contaron en la presentación de este año, que han aprendido y van a intentar que este año “sea algo a la altura de la ilusión de la entrega que los fans han demostrado’. (Vídeo aquí)

Crítica: ‘Berlín y La Dama del Armiño’

En qué plataforma ver Berlín y La Dama del Armiño

 

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Final aceptable para Berlín y su banda

Llega a nuestra pequeña pantalla la segunda temporada de Berlín. Con 8 nuevos episodios, ‘Berlín y la Dama del Armiño’ se torna un tanto más oscura, en algunos momentos, echando fuera todo el buen rollo que tenía la primera temporada. Además de tener bastantes escenas de relleno que no llegan a ningún lado. Pero bueno, no significa que sea un mal producto, pero para mí, algo más simple que su primera.

¿Dónde nos vamos esta vez con Berlín?

Si la primera temporada nos llevaba hasta París, esta vez nos quedamos en la Península Ibérica y vamos a Sevilla. Allí Berlín será contratado para un robo que le apasiona, y es que como buen amante de arte, va a disfrutar mucho dándole vueltas para llegar a la mejor solución con su banda.

Como he comentado, no tiene tan buenos momentos como la primera temporada que vimos ya en 2023. Pero aun así, sigue siendo más amable que La Casa de Papel. Como en la anterior los exteriores son muy importantes y Sevilla, Peñíscola son parte de del escenario que vamos viendo.

Además también tendremos buenas escenas de acción y tensión, como trampas en el camino de nuestros protagonistas que les pondrán en el filo de la muerte.

Además, aunque en los episodios anteriores vimos diferentes relaciones, aquí se vuelve un poco traumáticas sin necesidad y cuentan demasiado para la trama, algo que en mi caso no me ha terminado de cuajar.

Nuevas caras en el horizonte

Volvemos a juntarnos con la banda, y estos son ni mas ni menos que a Pedro Alonso como Berlín, Michelle Jenner como Keila, Tristán Ulloa como Damián, Begoña Vargas como Cameron, Julio Peña como Roi y Joel Sánchez como Bruce. Sin duda, em sigue encantando el tándem de Michelle Jenner y Joel Sánchez, pese a que todo se complica.

En esta temporada también se unen, Imna Cuesta, con un personaje lleno de vida y muy salvaje algo que hará que Berlín se vuelva loco por ella. También encontramos a José Luis GarcíaPérez, Marta Nieto, Jasón Fernández, Luis Callejo y Jorge Rapela.

¿Cómo se plantea el futuro de ‘La Casa de Papel’?

Parece que Pedro Alonso ya ha decidido poner fin a su papel de Berlín, un personaje que le ha dado fama y fortuna y que sin duda fue de los más queridos y odiados de esta saga.

Pero también durante estas semanas Netflix ha comentado que tiene muchas más historias que contar sobre ‘La Casa de Papel’, pero tampoco ha dado mucha más información, no sabemos si será, secuela, precuela o nuevas historias de los integrantes de la banda principal. Esta claro que tendremos que esperar, solo espero que sea algo distinto y puedan regalarnos buenos momentos.

Crítica: ‘The Punisher: One Last Kill’

En qué plataforma ver The Punisher: One Last Kill

Un capítulo puente intentando domesticar lo indomable

Resulta complicado abordar ‘The Punisher: One Last Kill’ como si fuese un largometraje autónomo. Su propia estructura se resiste a ello y en ese sentido creo que han sido bastante honestos a la hora de publicitarlo. Más que una película al uso es un capítulo que funciona como una pieza intermedia, colocado entre acontecimientos mayores del universo televisivo de Marvel. El problema es que tampoco termina de sentirse indispensable. Está ahí para para empujar ligeramente a Frank Castle hacia un nuevo estado emocional y narrativo, y poco más.

La obra se sitúa evidentemente después de la segunda temporada de ‘The Punisher’ y, según todo apunta, transcurre de manera paralela a los sucesos de ‘Daredevil: Born Again’ temporada 2. La ciudad aparece sumida en un caos extraño, una especie de vacío moral donde apenas quedan vigilantes capaces de imponer cierto orden. Sobre el papel, la conexión tiene sentido. En la práctica, el especial parece desligado del resto de la continuidad, como un fanmade con escena digital de poca monta incluida. Incluso cuando menciona o respeta acontecimientos previos, transmite la sensación de ser un relato encapsulado, aislado del resto del MCU callejero.

Quizá ahí radique precisamente su verdadera función. Más que contar algo imprescindible, ‘The Punisher: One Last Kill’ parece existir para cerrar heridas concretas y recolocar psicológicamente al personaje antes de su futura aparición en ‘Spider-Man: Brand New Day’. Y visto desde esa perspectiva, muchas decisiones empiezan a cobrar sentido. Frank Castle necesitaba ser reducido de nuevo a sus elementos básicos para después reconstruirse parcialmente. El especial no pretende evolucionar ni revolucionar al personaje, sino estabilizarlo.

Jon Bernthal vuelve a demostrar por qué su versión de Punisher sigue siendo la definitiva para buena parte del público contemporáneo. El actor entiende que Frank Castle ya no puede ser simplemente una máquina de matar con frases lapidarias. Aquí es un hombre agotado, deteriorado mentalmente, acosado por recuerdos y atrapado dentro de una espiral de culpa interminable. Su mayor enemigo no son los mafiosos ni los matones de turno. Es él mismo.

Y eso explica también el retorno constante al trauma familiar. Sí, otra vez la pérdida de su esposa e hijos. Otra vez las pesadillas. Otra vez el estrés postraumático dominando cada rincón de la narración. Nadie había pedido realmente regresar a ese punto, especialmente después de tantas iteraciones previas del personaje, pero el especial insiste en ello con una terquedad casi obsesiva. Frank vive como un cadáver funcional. Apenas duerme. Apenas habla. Apenas distingue entre castigo y rutina.

Violencia seca, brutal y sin heroicidades

Afortunadamente, ‘The Punisher: One Last Kill’ comprende que el personaje no puede sostenerse únicamente sobre introspección y sufrimiento psicológico. Hay violencia. Mucha violencia. Y cuando aparece, el especial encuentra sus mejores momentos.

Algunas secuencias recuerdan claramente a ‘Dredd’ por esa sensación de brutalidad urbana encerrada en espacios opresivos y balconadas. Otras evocan el salvajismo físico de ‘Oldboy’, especialmente en enfrentamientos donde la cámara privilegia el agotamiento corporal antes que la espectacularidad superheroica tradicional. Aquí los cuchillos salpican sangre. Los disparos rompen huesos. La violencia no aparece como estética cool, sino como consecuencia inevitable.

Y conviene recordarlo porque Marvel parece olvidarlo a menudo: Punisher mata. No tiene el código moral de Daredevil. No existe espacio para discursos sobre redención cuando Frank entra en acción. El especial entiende eso mejor que muchas adaptaciones anteriores del personaje. Este Punisher está completamente sonado. No transmite miedo porque sea invencible, sino porque parece alguien que ya no distingue entre sobrevivir y autodestruirse.

También hay una decisión particularmente significativa desde el inicio. La historia comienza mal. Muy mal. Hay un perro. Y quien conozca mínimamente el lenguaje emocional del thriller contemporáneo ya sabe lo que eso significa.

Una despedida parcial antes de una nueva etapa

El principal problema de ‘The Punisher: One Last Kill’ es que nunca termina de justificar plenamente su existencia como obra independiente. Tiene sentido industrialmente. Tiene sentido dentro de la maquinaria narrativa de Marvel. Incluso tiene sentido como puente psicológico. Pero dramáticamente se queda a medio camino entre episodio piloto, epílogo y terapia emocional para su protagonista.

Eso provoca una sensación extraña. El especial parece querer cerrar asuntos pendientes mientras simultáneamente prepara algo distinto. No funciona como conclusión definitiva ni como verdadero renacimiento. Simplemente mueve piezas sobre el tablero.

Aun así, ‘The Punisher: One Last Kill’ posee suficiente personalidad sombría y suficiente brutalidad física como para resultar disfrutable. Es simplemente una última parada en el descenso emocional de un hombre incapaz de dejar de castigarse a sí mismo. Y quizá eso sea lo más honesto que podía ofrecer esta etapa del personaje, pero ya lo sabíamos.

Ficha de ‘The Punisher: One Last Kill’

Estreno en España: 12 de mayo de 2026. Título original: The Punisher: One Last Kill. Duración: 60 min. País: EE.UU. Dirección: Reinaldo Marcus Green. Guion: Jon Bernthal, Reinaldo Marcus Green. Música: Kris Bowers. Fotografía: Robert Elswit. Reparto principal: Jon Bernthal, Judith Light, Deborah Ann Woll, Jason R. Moore, Kelli Barrett, Andre Royo, John Douglas Thompson, Eduardo Campirano. Producción: Marvel Studios. Distribución: Disney+. Género: acción. Web oficial.

Análisis de la edición 4K Ultra HD de ‘Springsteen’

The Boss llega a nuestras casas gracias a Divisa Films

Estupenda edición en 4K Ultra HD de la película ‘Springsteen. Deliver me from nowhere’. Llega a nuestras casas gracias a Divisa Films. Con varios extras muy interesantes, donde escuchamos al reparto y al mismísimo Boss hablando de como se hizo la película.

Jeremy Allen White protagoniza esta película íntima sobre la creación del álbum acústico Nebraska de Bruce Springsteen. En la cúspide del estrellato mundial, el joven músico lucha por conciliar las presiones del éxito con los fantasmas de su pasado. Nebraska marcó un momento crucial en la vida del Boss y está considerado como uno de sus trabajos más perdurables.

A continuación os dejamos la galería de fotos de la edición en 4K

Película 4K Ultra HD

Imagen: 2160p Alta Definición / 2.3:1 / 16×9

Idiomas: 7.1.4 Dolby Atmos: Inglés / DTS Digital Surround 5.1: Castellano / Dolby Digital Plus 7.1: Italiano, Español Latino / Dolby Digital 2.0: Audiodescripción en Inglés.

Subtítulos: Castellano, Italiano, Español Latino, Danés, Finés, Noruego, Sueco, Inglés codificado para sordos.

Película Blu-ray

Imagen: 1080p Alta Definición / 2.39:1 / 16×9

Idiomas: DTS Digital Surround 5.1: Castellano / DTS-HD MA 7.1: Inglés / Dolby Digital Plus 7.1: Italiano /Dolby Digital 2.0: Audiodescripción en Inglés.

Subtítulos: Castellano, Italiano Danés, Finés, Noruego, Sueco, Inglés codificado para sordos.

EXTRAS (37:17 min)

Reflexiones:

Así se hizo Springsteen: Deliver me from nowhere. (37:17 min)

En todos estos actos vamos viendo la creación de la película, la elección del protagonista y de cómo poco a poco fue invadiéndose del propio Bruce Springsteen. Tenemos entrevistas con el director, actor, el músico y mucha gente más que ayuda a entender un poco mejor la película.

ACTO 1: Del libro a la pantalla

ACTO 2: Más allá de la música

ACTO 3: Convertirse en Bruce Springsteen

ACTO 4: Profunda autenticidad

Crítica: ‘Hokum’

En qué plataforma ver Hokum

Con ‘Hokum’ los mitos y fantasmas irlandeses encuentran la forma de instalarse dentro del espectador

Esta película viene para reafirmar el gran potencial de un autor, porque de momento es eso, autor pues no responde a exigencias comerciales pese a contar con el estudio de ‘Longlegs’ y los productores de ‘Weapons’. Él es Damian McCarthy. En su día os avisamos con ‘Caveat’ y convencimos a otros muchos con ‘Oddity’ de que este director es un gran generador de historias y atmósferas tensas y terroríficas. Ahora con ‘Hokum’ reincidimos con energía, ved las películas de este irlandés.

La premisa puede ser arquetípica, un escritor busca apartarse del mundanal ruido y las distracciones para escribir su nueva novela. Esta es la excusa perfecta para desplazarse al lugar donde sus padres pasaron su luna de miel. Con esto llega un gran acierto de la película, parece que todo es más superficial o casual, pero responde a inquietudes más profundas. El hecho de que la acción suceda en las apartadas tierras irlandesas rememora inevitablemente a la figura de Bram Stoker (archiconocido autor de ‘Drácula’ nacido en Irlanda que dio a luz a su obra maestra en pequeños pueblos de la costa británica).

El protagonista interpretado por Adam Scott es irascible, borde y amargado. Eso responde a algo muy importante, que no voy a desvelar. Pero ese carácter sombrío aporta para desarrollar el terror de manera eficiente y no solo con sustos, sino con un desarrollo emocional. Todo responde a una historia de perdón personal y evolución, lo cual, se traduce en última instancia en un desbloqueo artístico y creativo.

El terror como reflejo de la culpa y la identidad

Lo verdaderamente interesante de ‘Hokum’ no es que Damian McCarthy vuelva a demostrar que domina el sobresalto o la atmósfera malsana (que lo hace), sino cómo consigue que todos los elementos sobrenaturales tengan un eco psicológico. El director irlandés entiende que el horror funciona mejor cuando las entidades, leyendas o apariciones no son únicamente amenazas externas, sino materializaciones de heridas internas.

La película juega continuamente con la frontera entre lo tangible y lo emocional. El hotel aislado, los pasillos húmedos, las habitaciones selladas y la sensación constante de podredumbre moral no solo sirven para construir tensión, sino para reflejar el estado mental del protagonista. Ohm Bauman (el personaje de Adam Scott) es alguien incapaz de escapar de sí mismo. Aunque viaja buscando silencio y concentración creativa, lo que realmente encuentra es una confrontación inevitable con aquello que ha reprimido durante años.

Aquí es donde McCarthy demuestra una inteligencia narrativa muy superior a la media del terror contemporáneo. Otros directores habrían convertido la película en una sucesión de sustos y criaturas extrañas. Él utiliza esos recursos para hablar de culpa, bloqueo emocional y trauma. El horror en ‘Hokum’ no nace exclusivamente de la amenaza física, sino de la incapacidad del personaje para procesar el dolor y aceptar responsabilidades.

En ese sentido, el filme conecta de manera brillante con la tradición del folk horror europeo. Hay algo profundamente ancestral en cómo la película plantea el choque entre el racionalismo moderno y el peso de las supersticiones locales. El protagonista llega a Irlanda con cinismo estadounidense, con una mirada descreída y práctica. Pero el entorno parece rechazar esa actitud. Los lugareños, las historias transmitidas oralmente y la propia geografía convierten el paisaje en una entidad hostil y antiquísima.

McCarthy vuelve a demostrar además su obsesión por los espacios cerrados y opresivos. Igual que ocurría en ‘Caveat’ o ‘Oddity’, aquí los pasillos estrechos, los sótanos y las habitaciones clausuradas generan una sensación enfermiza de encierro. Incluso cuando el personaje está al aire libre, Irlanda parece tragárselo. Hay barro, niebla, lluvia y vegetación húmeda por todas partes. La naturaleza nunca transmite paz, sino decadencia.

Conejos, folklore gaélico y el regreso de los fantasmas de McCarthy

A parte de la constante referencia a los conejos espeluznantes hay otras pautas que se repiten en la obra de McCarthy. Hay una mezcla de racionalidad moderna con superstición local y folklore antiguo, muy propia tanto de Stoker como de sus películas. En este caso lo que se maneja en ‘Hokum’ es el Cailleach, la figura de la mitología gaélica asociada al invierno, la vejez y encargada de traer el frío y las tormentas desde el Samhain, de ahí que la película se ambiente en Halloween.

Lo fascinante es que McCarthy jamás utiliza estos elementos mitológicos como simple decoración estética. El Cailleach funciona como símbolo de deterioro, culpa y muerte emocional. La película nunca necesita verbalizar demasiado sus metáforas porque todo está integrado en la puesta en escena. El clima, el deterioro del hotel y las propias criaturas parecen responder al estado psicológico del protagonista.

También resulta muy interesante cómo el director continúa desarrollando obsesiones visuales y temáticas que ya estaban presentes en sus trabajos anteriores. Los fans del cineasta encontrarán nuevamente figuras inquietantes inmóviles durante demasiado tiempo, objetos aparentemente inocentes convertidos en focos de tensión insoportable y salas que están pidiendo a gritos sal de aquí.

Los conejos, por supuesto, merecen mención aparte. Ya se habían convertido en una imagen recurrente dentro de su imaginario, especialmente tras ‘Caveat’, y aquí vuelven transformados en símbolos perturbadores que mezclan ternura deformada y amenaza subconsciente. Es uno de esos detalles que podrían parecer arbitrarios en otro director, pero que en McCarthy forman parte de una iconografía propia debido a un trauma de su propia infancia.

Además, ‘Hokum’ posee algo que el terror moderno suele olvidar: personalidad. Incluso cuando recurre a estructuras conocidas (la posada maldita, el huésped atormentado, la habitación prohibida), la ejecución tiene una sensibilidad muy concreta. La fotografía húmeda y sombría, el diseño sonoro agresivo y la forma de administrar el silencio convierten muchas escenas en ejercicios de pura tensión atmosférica. Y sí, hay jump scares. Pero están construidos con paciencia y precisión. McCarthy comprende que el susto funciona mejor cuando primero ha conseguido que el espectador se sienta incómodo. El sonido juega un papel esencial en ello, igual que la composición visual y la utilización enfermiza de la profundidad de campo.

‘Hokum’ no inventa el folk horror ni redefine el cine de fantasmas, pero sí confirma algo mucho más importante: Damian McCarthy empieza a poseer una voz completamente identificable dentro del terror contemporáneo. En una industria obsesionada con franquicias y fórmulas repetidas, eso vale muchísimo más que cualquier giro sorprendente. Porque al final, cuando termina la película, lo que permanece no son únicamente las imágenes terroríficas o los sobresaltos. Lo que se queda contigo es esa tristeza húmeda y enfermiza que recorre toda la obra. Como si Irlanda, sus mitos y sus fantasmas hubiesen encontrado una forma de instalarse dentro del espectador.

Ficha de ‘Hokum’

Estreno en España: 15 de mayo de 2026. Título original: Hokum. Duración: 101 min. País: Irlanda. Dirección: Damian McCarthy. Guion: Damian McCarthy. Música: Joseph Bishara. Fotografía: Colm Hogan. Reparto principal: Adam Scott, Peter Coonan, David Wilmot, Florence Ordesh, Will O’Connell, Michael Patric. Producción: Imagenation Abu Dhabi FZ, Tailored Films. Distribución: Beta Fiction Spain, Madfer Films. Género: terror. Web oficial.

Análisis del Blu-ray de ‘Primate’

Primate llega a nuestras casas con unos extras muy técnicos

Divisa Films nos trae esta divertida y gore película de terror ‘Primate’. Poco os puedo decir de ella, ya que si seguís la web, no he parado de recomendarla desde que la vimos en Sitges. ‘Primate’ nos cuenta la historia de Ben, un mono que coge la rabia y comienza a comportarse de manera muy violenta. Dicho por el propio director, Johannes Roberts, es su propio ‘Cujo’.

En este Blu-ray, tenemos mas de 30 minutos de extras y en ellos vemos al joven reparto que tiene la película, la creación de Ben, es espectacular ver la transformación de Miguel Torres Umba.

Os dejamos unas cuantas fotos del Blu-ray, los extras y un pequeño vídeo de esta edición.

Ficha técnica

Imagen: 1080p HD – 2.39:1 / 16×9

Audio: Castellano 5.1 Dolby Digital Surround / Inglés Dolby Atmos / Alemán, Checo, Español (Latino, Francés (Canadá), Francés (Francia), Húngaro, Italiano, Japonés y Polaco en Dolby Digital 5.1 Surround / Audiodescripción en Inglés5.1 Dolby Digital Surround / Audiocomentario en Inglés 2.0 Estéreo Dolby Digital.

Subtítulos: Castellano, Inglés, Inglés para sordos, Alemán, Checo, Chino cantonés, mandarín tradicional de Taiwan, Coreano, Danés, Eslovaco, Español (Latino), Fran´ces (Canadá, Francés (Francia, Finés, Húngaro, Italiano, Japonés, Neerlandés, Noruego, Polaco, Sueco, Tailandés y Turco.

EXTRAS (40 min aprox.)

Dirigiendo Primate: Terror primario (09:29 min)

El director, el productor y también parte del equipo nos van contando como ha sido la creación de esta película y lo divertido que ha sido rodar ‘Primate’. Pues en realidad han querido hacer lo que querían.

Sangre nueva, los rostros de Primate (10:01 min)

El director nos cuenta que quería un reparto relativamente desconocido. Que fuese creíble y que aguantase el embiste de un mono asesino.

Creando a Ben (11:22 min)

Increíble poder ver la transformación del actor en este mono. La máscara animatrónica está genial. En este extra podemos ver todos los secretos con los que lograron que Ben fuese tan real

Diseñando el Paraíso (07:01 min)

Crítica: ‘Movida celestial’

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Una sátira ligera sobre el absurdo cotidiano

Estamos ante uno de esos casos en los que un director (Aziz Ansari) se reserva doble rol, director y protagonista. Y en otras ocasiones quizás habría que decir que es una tarea arriesgada, pues a parte de tener que dirigirse a sí mismo comparte protagonismo con dos actores que son pesos pesados. Pero es que estos dos actores que figuran también en el cartel de la película son muy conocidos por su generosidad y por entregarse a todo tipo de disparates. Ellos son Seth Rogen y Keanu Reeves. También es cierto que Ansari cuenta con la complicidad de Rogen tras haber actuado junto a él en ‘Juerga hasta el fin’ o ‘Cuerpos de seguridad’.

Estos fichajes son perfectos para construir una comedia que, bajo su apariencia ligera, apunta directamente a varias neurosis contemporáneas. La película gira en torno a un individuo atrapado en una rutina asfixiante, definida por sistemas de puntuación social (reseñas, estrellas, validación constante), trabajos diseñados para satisfacer caprichos del primer mundo (entregas exprés, experiencias personalizadas hasta lo absurdo), una red familiar donde la verdad es, en el mejor de los casos, flexible y por supuesto la ferocidad de las corporaciones que aumentan brutalmente su imagen de beneficio, mientras no hay una proporcionalidad en el sueldo de sus empleados.

Ansari dibuja este contexto con trazo amable, evitando la acidez corrosiva que podría esperarse de un planteamiento así. Su apuesta es clara: el humor blanco como vehículo de crítica. En ese sentido, ‘Movida celestial’ se sitúa más cerca de una fábula moderna que de una sátira mordaz. El resultado es coherente en su tono. La película no busca incomodar, sino generar una identificación suave, casi terapéutica, con el espectador.

Hay ecos evidentes de ‘Qué bello es vivir’ o de ‘Cuento de Navidad’ en su estructura moral (la revisión de una vida desde la perspectiva externa de un ángel o espíritu observador) y también de esas comedias de intercambio de roles donde el protagonista se ve obligado a experimentar realidades ajenas para comprender la suya. Sin embargo, Ansari introduce un componente propio: la burocratización del más allá como reflejo del caos organizado del presente, como ya vimos en la serie ‘Miracle workers’.

Ángeles y un Keanu Reeves más presente de lo esperado

Uno de los hallazgos más curiosos de la película es su representación del “más allá” como una estructura administrativa donde cada ángel de la guarda se especializa en un tipo concreto de muerte. Aquí entra en juego Keanu Reeves, quien interpreta a un ángel encargado de evitar accidentes provocados por el uso del móvil al volante (una de las ironías más contemporáneas del filme). Su personaje está deliberadamente cansado, frustrado por la repetición constante de errores humanos y por la sensación de poca relevancia de su labor.

Y, sin embargo, hay un matiz que convierte su presencia en algo especialmente disfrutable: es un auténtico gustazo verle sonreír. Tras años encadenando papeles de tono grave o físico (desde el inmutable John Wick hasta sus incursiones en el doblaje con ‘Sonic’), Reeves se permite aquí una ligereza poco habitual. Esa sonrisa, casi tímida en algunos momentos, introduce una calidez inesperada que humaniza al personaje y aporta un contrapunto emocional muy efectivo dentro del engranaje cómico. Reeves, jugando contra su propia imagen icónica, aporta una contención casi melancólica que eleva un material que, en otras manos, podría haberse quedado en lo anecdótico. Está muy presente y eso que su papel se concibió como un cameo y que su rotura de clavícula retrasó el rodaje.

Un cuento moderno con vocación de consuelo

‘Movida celestial’ se articula como un cuento con estructura clásica: un individuo enfrentado a su propia insignificancia aparente recibe una oportunidad (de corte sobrenatural) para reevaluar su vida. Aquí, el giro está en cómo esa reevaluación pasa por desmontar los parámetros artificiales que definen el éxito en la actualidad.

Ansari no pretende adaptar un esquema clásico a un contexto reconocible en la actualidad. La película evita el espectáculo, rehúye el artificio visual y se apoya casi exclusivamente en el guion y las interpretaciones. Esa decisión es, al mismo tiempo, su mayor virtud y su principal limitación. Funciona cuando el humor encuentra verdad en lo cotidiano (las interacciones laborales absurdas, la dureza de los estratos más bajos de la sociedad).

El tono blanco del humor puede resultar refrescante para algunos espectadores pues últimamente el humor llega cargado de agresividad o politización. No hay una voluntad de incomodar ni de llevar las ideas, todo está filtrado por una mirada conciliadora, casi optimista, que busca cerrar la experiencia con una sensación de equilibrio.

En comparación con otras obras que exploran la misma premisa existencial, ‘Movida celestial’ prefiere la cercanía antes que la trascendencia. No aspira a convertirse en una obra de referencia, pero sí en una pieza honesta, sin pretensiones opulentas. Y en ese terreno, cumple: es una película que entiende bien su alcance y no pretende ir más allá de lo que su tono permite, cuando, irónicamente se regodea bastante en un tema propulsado por el más allá.

Ficha de ‘Movida celestial’

Estreno en España: 15 de mayo de 2026. Título original: Good Fortune. Duración: 98 min. País: EE.UU. Dirección: Aziz Ansari. Guion: Aziz Ansari. Música: Carter Burwell. Fotografía: Adam Newport-Berra. Reparto principal: Keanu Reeves, Seth Rogen, Aziz Ansari, Keke Palmer, Sandra Oh. Producción: Lionsgate, Media Capital Technologies, Oh Brudder Productions. Distribución: Vértice Cine. Género: comedia, fantástico. Web oficial.

Crítica: ‘Pizza movies’

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Aprovecha bien el gancho del costumbrismo incómodo y neurótico para abordar la épica de lo precario

Hablar de ‘Pizza Movies’ implica sumar un título más a lo que se está convirtiendo ya en una marca generacional dentro de la comedia española. Carlo Padial se alinea, de forma consciente, con ese humor de la incomodidad que han explorado series como ‘Vergüenza’ y ‘Poquita fe’. Aquí también encontramos personajes que no aspiran a ser admirados, sino diseccionados: individuos atrapados en su propia neurosis, incapaces de articular una épica personal y condenados a una rutina emocionalmente erosionada.

La protagonista de ‘Pizza Movies’ (Judit Martín) encarna ese tipo de figura tan reconocible como incómoda: alguien que quiere pertenecer al mundo cultural, pero que vive permanentemente al borde de la irrelevancia. Padial construye su filme desde esa fragilidad, con una mirada que oscila entre la compasión y la ironía, verbalizada muchas veces por quien hace de su esposo, Berto Romero. Como ocurría en las series mencionadas, el humor no surge del gag clásico, sino de la acumulación de pequeñas miserias cotidianas: conversaciones que no llevan a ningún sitio, ideas disparatadas, reacciones fuera de lugar o momentos de vergüenza ajena.

El resultado es un retrato bastante certero de cierta clase creativa urbana, atrapada entre la vocación y la precariedad. No es casual que el filme insista en mostrar entornos laborales difusos, proyectos a medio hacer y colaboraciones mal pagadas (o directamente inexistentes). En ese sentido, ‘Pizza Movies’ no solo busca la risa, sino también una cierta identificación incómoda por parte del espectador.

Humor, improvisación y los límites de la repetición

El humor está presente y, en líneas generales, funciona. Padial demuestra buen oído para el diálogo absurdo y para detectar esas microdinámicas sociales que generan incomodidad. Sin embargo, hay momentos en los que el propio mecanismo cómico se resiente. Algunas escenas, probablemente abiertas a la improvisación, caen en una repetición excesiva de una misma frase o idea (un recurso que, bien dosificado, puede ser efectivo, pero que aquí termina por diluir el chiste).

Esa insistencia acaba alargando innecesariamente ciertas secuencias, rompiendo el ritmo del filme y generando una sensación de desgaste. Es como si la película se recreara demasiado en su propio hallazgo cómico, perdiendo de vista la progresión narrativa. Este problema no invalida el conjunto, pero sí introduce altibajos que resultan evidentes.

A ello se suma una cierta irregularidad en los personajes secundarios. Mientras que la protagonista sostiene con solvencia el peso emocional del relato, algunos secundarios parecen menos definidos, casi esbozos de ideas más que personajes plenamente desarrollados, como si no tuviesen vida más allá del único gag que tienen. Esto afecta especialmente en las escenas corales, donde el contraste entre interpretaciones resta fuerza al conjunto.

Pizzas, cine y resistencia cultural

Donde ‘Pizza Movies’ encuentra su verdadero pulso es en su dimensión metacinematográfica. Cuando las pizzas entran en juego (con ese diseño deliberadamente infantiloide), la película activa un registro distinto, más lúdico y cómplice. No se trata solo de un recurso visual llamativo, sino de una declaración de intenciones: reivindicar el cine como experiencia compartida, como espacio de juego y de memoria colectiva.

En esos momentos, el filme parece dialogar directamente con películas como ‘Rebobine, por favor’, recuperando ese espíritu de “hazlo tú mismo” y de amor por la cultura popular. Las pizzas funcionan como catalizador, como un revulsivo frente a la apatía generalizada que domina el resto del relato. Es ahí donde Padial logra conectar de forma más directa con el espectador, apelando a una complicidad que trasciende la ironía inicial.

Este elemento entronca, además, con uno de los temas más interesantes del filme: el paralelismo entre la crisis personal de la protagonista y la crisis estructural de las salas de cine. Ambas comparten un mismo diagnóstico: la desidia, la falta de rumbo, la sensación de estar perdiendo relevancia. Pero también una posible salida: la reinvención, incluso a través de ideas aparentemente absurdas.

En este sentido, ‘Pizza Movies’ acierta al retratar el estado actual de la crítica cultural. Sin necesidad de subrayarlo en exceso, deja claro que muchos críticos se ven obligados a pluriemplearse para sobrevivir (una realidad cada vez más evidente). Esta capa añade profundidad al relato y lo ancla en un contexto reconocible, alejándolo de cualquier tentación de abstracción.

No obstante, el filme también se regodea en la crisis existencial, en la neurosis y en el patetismo de sus personajes, lo cual puede que le haga perder partidarios. Yo me quedo con que entre la incomodidad generada en algunas escenas y el amor por el cine como experiencia compartida, se construye una obra que logra capturar el desconcierto de una generación, tanto de consumidores como de profesionales.

Ficha de ‘Pizza movies’

Estreno en España: 15 de mayo de 2026. Título original: Pizza Movies. Duración: 91 min. País: España. Dirección: Carlo Padial. Guion: Carlo Padial, Desirée de Fez, Carlos de Diego. Música: Javier Rodero. Fotografía: Patricio Vial. Reparto principal: Judit Martín, Berto Romero, Joaquín Reyes, Bruna Cusí, Raúl Arévalo, Melina Matthews, Javier Botet, Tamar Novas, Belén Barenys, Miguel Noguera. Producción: El Cansancio, Bambina, Scorpora, Pioneros-Media Offline. Distribución: A Contracorriente Films. Género: comedia. Web oficial.

Crítica: ‘El amigo inesperado’

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Una manera ligera de tratar la impostura profesional y personal

Pongámonos en situación para esta nueva comedia francesa. El protagonista es un artista pluriempleado, algo que hoy en día tenemos casi todos ya normalizado, pero que no deja de ser un drama. Además de en su show trabaja en un call center insistiendo llamada tras llamada y recibiendo cortes constantes. Hasta que ve la oportunidad de aprovechar su maestría con la voz. O más bien alguien ve cómo sacarle provecho. Un escritor famoso agobiado por recibir tanta llamada y mensajes quiere usarle para que le suplante en determinados asuntos y así poder relajarse. Irónicamente esto le conlleva otro trabajo al teléfono, pero dado el aliciente que supone la rareza del encargo y el margen de improvisación que le deja, acepta y como podréis imaginar a partir de ahí las situaciones que se dan son cada vez más disparatadas. Aunque quizás menos disparatadas y menos frecuentes de lo esperado.

En ‘El amigo inesperado’, Fabienne Godet construye un filme que se mueve cómodamente dentro de los márgenes del cine feel good francés, con una premisa que inevitablemente remite a ‘Intocable’. Evidentemente la importancia del trabajo vocal y la modulación como eje interpretativo es muy importante marcando la diferencia. El filme lo explota con cierta eficacia pero no estamos ante una exhibición de virtuosismo cómico en ese sentido (sacad de la cabeza referentes españoles como Florentino Fernández, Latre o Hermoti), sino ante una herramienta narrativa que se utiliza para explorar la identidad y la impostura. Todo ello es debido a que el protagonista no es imitador profesional, de hecho, llegó a un punto intermedio con su compañero de reparto para encontrar una voz común.

Más allá del gag: una relación que se humaniza

Donde ‘El amigo inesperado’ encuentra su verdadera voz (nunca mejor dicho) es en la evolución de la relación entre sus dos protagonistas. La película plantea, desde el inicio, un contraste evidente: edad, clase social y raza funcionan como vectores de distancia. Sin embargo, el guion se esfuerza en diluir esas barreras progresivamente, apostando por una conexión que se construye desde lo cotidiano. Y todo esto se realiza sin partir de prejuicios, que es lo que diferencia este filme de ‘Intocable’.

El ADN del filme es claramente el del cine que aporta buenas vibraciones: la idea de que dos mundos opuestos pueden encontrarse en un punto intermedio. Pero lo interesante es que no se limita a reproducir el esquema de “uno salva al otro”. Sí, hay elementos previsibles (y algunos giros que se ven venir desde bastante lejos), pero también hay una voluntad de mostrar cómo ambos personajes se transforman mutuamente. No se trata solo de arreglar la vida del otro, sino de cómo ciertos estímulos (una nueva rutina, una voz distinta, una mirada externa) pueden reconfigurar la percepción de uno mismo.

Entre lo laboral y lo personal: el verdadero conflicto

Uno de los aspectos más interesantes del filme es cómo articula el conflicto entre vida personal y vida laboral. En un contexto donde el pluriempleo se ha normalizado, el protagonista encarna una figura reconocible (y dolorosamente actual): alguien que se encierra en una rutina de varios trabajos sin encontrar un verdadero sentido. Sin embargo, lo que cambia no es tanto la naturaleza del empleo como el significado que adquiere. La posibilidad de improvisar, de jugar con la identidad, de escapar momentáneamente de uno mismo, introduce un matiz liberador. Es ahí donde la película plantea su discurso más interesante: no es solo lo que haces, sino cómo te posicionas frente a ello.

Aun así, ‘El amigo inesperado’ peca de cierta contención dramática. Cuando parece que va a empujar hacia terrenos más incómodos o absurdos, decide replegarse hacia la calidez y la previsibilidad. Esto no la convierte en un mal filme, pero sí en uno que podría haber sido más audaz o dicharachero. Estamos ante una obra amable, bien interpretada y con una premisa sugerente que no siempre se explota al máximo. Funciona como entretenimiento y como reflexión ligera sobre la identidad y la conexión humana, aunque sin llegar a romper moldes. Un filme que se deja ver con agrado, pero que se recuerda más por lo que insinúa que por lo que finalmente desarrolla.

Ficha de ‘El amigo inesperado’

Estreno en España: 15 de mayo de 2026. Título original: Le répondeur. Duración: 102 min. País: Francia. Dirección: Fabienne Godet. Guion: Fabienne Godet, Claire Barré. Música: Éric Neveux. Fotografía: Eric Blanckaert. Reparto principal: Denis Podalydès, Salif Cissé. Producción: Le Bureau, France 3 Cinéma. Distribución: Surtsey Films. Género: comedia, adaptación. Web oficial.

Tráiler de ‘La muerte de Robin Hood’

Robin Hood regresa a los cines con una visión bastante oscura del personaje

Está claro que cuando hablamos de A24, sabemos que vamos a tener un producto de alta calidad. El 3 de julio, llega por fin la esperada ‘La muerte de Robin Hood’, protagonizada por Hugh Jackman.

Michael Sarnoski ya nos sorprendió con la estupenda ‘Pig’ (aquí nuestra crítica) que ganó el Premio Independent Spirit al mejor primer guion y aquí vuelve a dirigir y también se encarga del guion. La cinta se inspira nen la balada homónima escrita en el siglo XVII, y aquí el director ha querido mostrar “Cómo habría sido realmente la vida de Robin Hood en pleno siglo XIII”.

Hugh Jackman es el encargado de dar vida a este Robin Hood atormentado por su cruel pasado. Junto a el encontramos a Emmy Jodie Comer, Bill Skargard, Noah Jope y la jovencísima Faith Delaney.

Sarnoski y Jackman hablan sobre la película

«LA MUERTE DE ROBIN HOOD plasma un retrato muy humano de la vida de Robin», comenta el actor Hugh Jackman. «Nos muestra las consecuencias de sus actos a través de la oscuridad, el arrepentimiento, el dolor y la pérdida. La violencia siempre deja huella en todos los implicados, independientemente de sus motivaciones. El filme plantea cómo nos afecta esa huella y si puede redimirse una persona atormentada por esas vivencias».

«Sabía que Hugh [Jackman] iba a bordar el lado violento y agresivo de Robin Hood, pero también podría transmitir empatía y complicidad», apunta Sarnoski « [Robin] Sabe que se ha convertido en un hombre violento y también que quiere liberarse de esa losa. Hugh combina a la perfección la cercanía y la intensidad que requiere un personaje tan complejo». Concluye el joven cineasta.

Tráiler completo en su versión original y doblado al castellano

Crítica: ‘Mortal Kombat II’

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Si jugar Mortal Kombat es un divertimento macabro, esta secuela por fin entiende que hay que regodearse en ello

Este año, el combate tipo fighting game no va a tener lugar en las videoconsolas, sino en el cine y en formato live action. El primer combatiente ya está en la lona y no es otro que ‘Mortal Kombat II’, el cual se enfrentará, no en cartelera ni en tiempo, pero sí en opinión cuando se realicen los rankings a final de año, contra ‘Street Fighter’, la película que se estrenará este mes de octubre. Ambas son adaptaciones de franquicias míticas para los jugadores de videoconsolas y arcades. Así que, más allá del inevitable debate que habrá comparándolas entre sí, está la expectativa de superar las adaptaciones que ambas tuvieron en los años 90. Auguro que la batalla no va a estar solo entre fans de uno u otro juego, también va a ser interna.

La nueva entrega de ‘Mortal Kombat’ entiende perfectamente qué quiere el espectador que acude a verla. No pretende reinventar el cine de acción ni construir un tratado dramático sobre el honor y el destino. Quiere ofrecer golpes imposibles, fatalities exagerados, humor negro y una colección de personajes icónicos intercambiando poderes y frases lapidarias mientras se mutilan. Y lo cierto es que lo consigue con bastante más solvencia de la que muchos detractores están dispuestos a admitir.

Johnny Cage entra al combate y se adueña de la película

El gran atractivo y nuevo activo es sin duda Johnny Cage. Antes de que se incorporase Karl Urban con su innegable carisma (sumando a su CV otro personaje mítico de la cultura popular) sonaron otros nombres tanto de actores como de luchadores profesionales como Scott Adkins, Ryan Reynolds, Alain Moussi, Mike ‘The Miz’ Mizanin o Cody Rhodes. El gato al agua se lo llevó Urban, quien tras cerrar su etapa con Billy Butcher en ‘The Boys’ puede que encuentre aquí una nueva franquicia capaz de asegurarle varios años dentro del blockbuster de acción. Por que soy de los que creen que esto va a continuar, de ahí ciertos detalles hacen que parezca que esta película parezca inconclusa.

Y lo cierto es que Urban comprende a la perfección qué tipo de personaje necesita esta película. Su Johnny Cage es un narcisista insoportable, un actor acabado, una caricatura ambulante del héroe de acción noventero y, precisamente por ello, termina funcionando como el auténtico corazón cómico del filme, de un modo similar pero más presente a lo que hizo Linden Ashby en el 95. Si en la anterior entrega Josh Lawson robaba escenas constantemente con las mofas de Kano, ahora es Urban quien monopoliza buena parte de los mejores momentos cómicos.

La película, además, parece consciente de ello. El guion gira constantemente hacia Cage, incluso cuando intenta repartir protagonismo entre el resto de combatientes. Ahí es donde aparecen algunos de los problemas narrativos. Muchos personajes entran y salen de escena de forma abrupta, como si ciertas transiciones hubieran quedado mutiladas en la sala de montaje. Sin embargo, resulta difícil molestarse demasiado cuando el ritmo apenas concede respiro y cada pocos minutos aparece un nuevo enfrentamiento o una referencia directa a los videojuegos. ¿De nuevo, qué esperáis de una adaptación de ‘Mortal Kombat’?

También se nota la implicación del cocreador de la saga, Ed Boon, muy involucrado en el proyecto desde sus primeras fases. De hecho, realiza un pequeño cameo al inicio de la película interpretando a un camarero llamado “Ed”, uno de esos detalles que funcionan especialmente bien para el fan veterano que lleva décadas memorizando fatalities y combinaciones de botones. Y sobre todo se nota por lo que comento en el siguiente fragmento de este texto.

Más sangre, más lore y por fin el torneo

Como en la anterior entrega, la apuesta vuelve a ser subir el nivel de violencia hasta acercarse a los fatality y brutality de los videojuegos, aunque sin llegar a convertirse en un festival grotesco insoportable. Aquí sí hay mutilaciones, chorros de sangre y cuerpos destrozados, alejándose completamente de la adaptación de los años 90, que buscaba un público mucho más amplio sacrificando precisamente lo que hacía especial a la saga. No voy a renegar del filme de Paul W.S. Anderson, para mí sigue siendo el más icónico.

La diferencia es que ahora el tono abraza el humor negro de manera mucho más consciente. Es como debería ser siempre con esta franquicia, un divertimento macabro y punto. No obstante hay incluso una cierta “marvelización” en determinados diálogos y situaciones, algo que probablemente molestará a los espectadores más puristas, pero que en realidad no desentona tanto con la naturaleza irreverente de la propia franquicia. La película simplemente lo traduce al lenguaje actual del blockbuster, notándose en ese aspecto por qué anda James Wan tras esto y por qué el fenómeno podría tener similar impacto que su ‘Aquaman’.

Pero donde realmente gana esta secuela es en la llegada definitiva del torneo. El guionista de la primera película ya había concebido esta trilogía como una estructura destinada a mostrar qué ocurre antes, durante y después del torneo. Aquí por fin se materializa aquello que muchos fans echaron de menos en la entrega anterior.

Y funciona porque la película entiende algo fundamental: el verdadero atractivo de ‘Mortal Kombat’ no está únicamente en las peleas, sino en el universo imposible que conecta reinos, guerreros sobrenaturales, hechiceros, brazos robóticas, ninjas infernales y dioses del trueno. En un solo largometraje se exploran más territorios, personajes y conflictos que en prácticamente todas las adaptaciones anteriores juntas. Como se diría ahora, se profundiza mucho más en el lore.

Para los jugadores veteranos hay además escenarios extraídos casi literalmente de los videojuegos, con una espectacularidad apabullante. Determinados decorados parecen diseñados para provocar aplausos inmediatos entre quienes crecieron en recreativas o frente a una Mega Drive y una PlayStation. Esa fidelidad estética termina siendo una de las mayores virtudes del filme.

Un espectáculo imperfecto pero plenamente consciente de lo que es

Habrá quien critique la simplicidad o previsibilidad del guion, pero conviene recordar algo evidente: esto nace de un videojuego de lucha. No cabe esperar un desarrollo psicológico comparable al de un drama académico. La propia campaña promocional parecía recordarlo constantemente. Esto no es ‘Ciudadano Kane’, sino ‘Ciudadano Cage’.

Lo que sí resulta más discutible es el acabado visual de ciertas escenas. Hay momentos donde el CGI no termina de integrarse con naturalidad y sorprende teniendo en cuenta los retrasos que ha sufrido el estreno. Se perciben secuencias que probablemente necesitaban una postproducción más pulida, sobre todo con la recreación de Shao Kahn. Ahora bien, tampoco existe ese desastre técnico que algunos comentarios exagerados intentan vender. La película tiene altibajos visuales, sí, pero mantiene suficiente músculo estético como para sostener su propuesta sin venirse abajo. Si antes he hablado de marvelización con el humor, cabe señalar que Disney+ tiene crímenes visuales mucho peores en algunas de sus últimas producciones.

Ficha de ‘Mortal Kombat II’

Estreno en España: 8 de mayo de 2026. Título original: Mortal Kombat II. Duración: 116 min. País: EE.UU. Dirección: Simon McQuoid. Guion: Jeremy Slater. Música: Benjamin Wallfisch. Fotografía: Stephen F. Windon. Reparto principal: Karl Urban, Adeline Rudolph, Jessica McNamee, Josh Lawson, Ludi Lin, Mehcad Brooks, Tati Gabrielle, Lewis Tan, Damon Herriman, Chin Han, Tadanobu Asano, Joe Taslim, Hiroyuki Sanada. Producción: New Line Cinema, Atomic Monster, Broken Road Productions, Fireside Films. Distribución: Warner Bros. Género: acción, fantástico, adaptación. Web oficial.

Crítica: ‘Las Ovejas Detectives’

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Divertida, tierna y con un gran misterio que resolver

Uno de mis animales totem es sin duda la oveja, con esto quiero decir, que soy poco objetiva en cuanto a esta película, pero admito que me ha encantado. Este cuento de ovejas investigando el crimen de su pastor me ha parecido, tierno, curioso y muy divertido.

Ovejas detectives ¿Por qué?

Basada en la novela de Leonie Swann, la cinta nos trae la historia del rebaño de ovejas de George, un pastor que es asesinado. Las ovejas, con una gran facilidad para investigar crímenes gracias a todas la novelas que les leía George, comienzan a intentar trabajar con el policía local para ayudarle a encontrar al asesino.

Lo dicho, me ha parecido tan divertida, es la típica historia de investigación, en donde siempre hay muchos sospechosos con grandes móviles y no se sabe realmente quien es el culpable hasta llegar al final de la historia.

‘Las Ovejas detectives’ es una película super entretenida, tiene momentos un tanto tristes, al final, están despidiéndose de quien las cuida y las mima. Y tiene un poso bastante nostálgico, donde vemos que la importancia del rebaño, de sentirse dentro de uno y hacerse valer dentro de un conjunto.

¿Quiénes son estas ovejas?

Hugh Jackman, se rodea de unas ovejas realizadas por CGI, me parece un trabajazo, ya que están muy bien hechas. Cada una a su  manera y diferentes, dándoles una personalidad clara a cada una de ellas.

Estas ovejas llenas de vida tienen las voces de Patrick Stewart, Regina Hall, Brett Goldstein, Bella Ramsey, Chris O’Dowd, Rhys Darby, Bryan Cranston, Julia Louis-Dreyfus, Arrop Shergill, Isha Agarwal y Tommy Birchall.

En el reparto humano encontramos a Tosin Cole, Conleth Hill, Hong Chau, Nicholas Braun, Kobna Holdbrook-Smith, Molly Gordon, Nicholas Galitzine y con la aparición de Emma Thompson. Todos ellos en papeles bastante bobos, estamos al final ante una historia bastante familiar y no necesitamos tanta seriedad. El tono me ha gustado mucho, ya que nos adentra perfectamente en el cuento que nos están contando.

¿Quién nos ha traído esta maravilla a la gran pantalla?

Kyle Balda, es el encargado de dirigir este cuento. Famoso animador, en películas como ‘Monstruos S.A’, ‘Chicken Run’ o ‘Toy Story’. Además de trabajar dentro de películas como ‘The Matrix Revolutions’, ‘Mars Attacks’ o ‘Atrapa esos fantasmas’ en el campo de efectos visuales.

Junto a el encontramos a Craig Mazin, con quien pudimos pasar una tarde en una masterclass gracias a un evento de ‘The Last of Us’. Justo aquí le podéis escuchar hablando acerca de rodar comedia.

Y que deciros, sin duda una de las grandes maravillas de la cinta es la creación de estos animales. Evidentemente sabemos que no son reales, pero la animación es espectacular. El pelaje, es increíble, parece que las vayas a tocar y realmente estén allí. Me gusta mucho, lo que he comentado antes, que cada una tenga su propia apariencia, con un color de pelaje diferente. Algo que también nos ayuda a diferenciarlas. Al final son las protagonistas de la película.

Una comedia para toda la familia

‘Las ovejas detectives’ es una cinta que puedes ir a ver con toda la familia y disfrutarla. Da igual la edad, es un cuento que entretiene y también enseña que el ser diferente no tiene porque ser algo malo, que las diferencias se crean y muchas veces no son ni reales. Además veremos que la muerte duele, pero aceptarla ayuda a no olvidar.

Así que lo dicho, disfrutad de estos animalejos, entrad en esta historia de crímenes y averiguar quien es el asesino junto a un rebaño de ovejas muy divertido.

 Ficha de la película

Estreno en España: 08 de mayo de 2026. Título original: The Sheep Detectives. Duración: 109 min. País: Reino Unido. Dirección: Kyle Balda. Guion: Craig Mazin. Música: Heitor Pereira. Fotografía: George Steel. Reparto principal: Hugh Jackman, Emma Thompson, Nicholas Braun, Nocholas Galitzine, Molly Gordon, Hong Chau, Tosin Cole, Conleth Hill, Kobna Holdbrook-Smith, Bryan Cranston, Julia Louis-Dreyfus, Chris O’Dowd, Patrick Steward. Producción: Working Title Films, Lord Miller, Amazon MGM Studios, Three Strange Angels. Distribución: Sony Pictures. Género: Comedia. Web oficial.