Crítica: ‘La Momia de Lee Cronin’

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Una fiesta no apta para todos los estómagos

Con el sello de Jason Blum y James Wan, llega a nuestras pantallas ‘La Momia de Lee Cronin’. Una salvaje y divertida historia de terror que no pierde la tensión en ningún momento.

¿Qué vamos a ver en esta momia?

Katie, desaparece de su casa sin dejar rastro, unos ocho años más tarde, la familia recibe una gran noticia y es que ha aparecido con vida. Lo que no saben es que su situación es un tanto especial. Mientras se van adecuando a su nueva vida, en su casa comienzan a pasar cosas extrañas y siniestras.

Me ha gustado mucho, tiene bastante gore, creo que me esperaba mucho más, pero aun así, no es apta para todos los estómagos. Tiene muchos momentos de tensión y muy bien llevaba. Y por supuesto momentos divertidos, ese humor tan ácido que tanto necesitas cuando hay tanto nerviosismo en el ambiente.

Por ponerle un poquito de pega, si que puede ser el tema del final, que quizás sea demasiado sencillo para todo lo que llevamos viendo durante la película. Aun así, compro la película y su historia y volvería a repetir en el cine. Además otro de sus puntos fuertes, es la investigación, tenemos un poco de cine detectivesco para averiguar que fue lo que le ocurrió a Katie durante esos ocho años e igual, está muy bien llevado y hace que la película sea un poco diferente.

Director y reparto

Lee Cronin escribe y dirige esta cinta, ya nos sorprendió con ‘Evil Dead Rise’, donde el gore también estaba bastante presente. Y sin duda, aquí, aparte de este detalle tenemos una película muy bien dirigida. Donde los primeros planos de esta niña dan bastante mal rollo.

Ha reunido a un elenco de actores muy curioso, Jack Reynor y Laia Costa, con los encargados de dar vida a estos padres que después de llevarse el gran disgusto de sus vidas, tienen que lidiar con una situación muy complicada al ver regresar a su hija en unas nefastas condiciones. Pero sin duda los que mejor están son los chavales.

Natalie Grace tiene una actuación espectacular, si que es cierto, que el maquillaje hace bastante. Los movimientos que nos muestra la actriz son espectaculares y muy trabajados, esto es gracias a Marina Mazepa, coreógrafa de la película.

Shylo Molina y Billie Roy son los encargados de dar vida a los otros dos hijos de esta familia. Ambos actores están fantásticos, pero destaco la actuación de Billie Roy que me parece muy divertida y macabra, y esta niña lo hace de maravilla.

Otro de los puntos fuertes de la cinta es sin duda el maquillaje. Es brutal todo el tema de esa piel con aspecto quemado y momificado. Esa piel que se desprende tan fácil del cuerpo, dándonos escenas bastante desagradables.

‘La momia de Lee Cronin’ es una fiesta gore que como he comentado, se quede un poco floja al final. Aun así, es una cinta que no aburre y que os va a mantener pegados a la butaca desde el minuto uno. Así que ya sabéis, id al cine y disfrutarla.

Ficha de ‘La Momia de Lee Cronin’

Estreno en España: 17 de abril de 2026. Título original: Lee Cronin’s The Mummy. Duración: 133 min. País: Estados Unidos. Dirección: Lee Cronin. Guion: Lee Cronin. Música: Stephen McKeon. Fotografía: Dave Garbett. Reparto principal: Jack Reynor, Laia Costa, May Calamawy, Natalie Gracie, Verónica Falcón, Shylo Molina, Billie Roy. Producción: Atomic Monster, Blumhouse Productions, Doppelgängers, New Line Cinema, Wild Atlantic Pictures. Distribución: Warner Bros. Género: Terror. Web oficial.

Acudimos a la presentación de ‘Una conversación pendiente’ en Madrid

El peso de lo nunca dicho como motor dramático

Esta mañana ha tenido lugar la presentación en Madrid del cortometraje ‘Una conversación pendiente’. Se celebró con una notable asistencia de rostros conocidos que desfilaron por el photocall, consolidando el interés que ha despertado el proyecto.

Acudieron al acto la directora Cecilia Gessa y sus dos actores protagonistas: Salva Reina y Carlos Bardem. Pero por el photocall previo a la proyección pasaron artistas como Mónica Bardem, Javier Botet, Víctor Clavijo, Carolina Bona, Nerea Barros, Christian Checa, Denise Peña, Mauricio Morales, David Pareja, David M. Santana, Arlette Torres, Mario Mayo, Sara Escudero Tati Ballesteros, Sara Jiménez o Aldhara que es la cantante del cortometraje. Podéis ver a estos y otros asistentes en la galería que ubicamos al pie de esta noticia.

La proyección: una propuesta muy íntima y desafiante dirigida por Cecilia Gessa

Tras el paso por el photocall, tuvo lugar la proyección de ‘Una conversación pendiente’, el nuevo trabajo de Cecilia Gessa, quien planteó una obra de corte íntimo centrada en el poder de la palabra y los sentimientos reprimidos.

El cortometraje, protagonizado por Carlos Bardem y Salva Reina, presenta interpretaciones sostenidas por el peso emocional que ambos actores han sabido transmitir. No solo ha sido buena decisión contar con estos dos actores, sino que es muy interesante que dos hombres interpreten esta obra en la que los tópicos y la educación de hermetismo volcada en la niñez están en tela de juicio.

Una historia sobre lo no dicho

Rodado en localizaciones de Cuenca, el cortometraje construyó su atmósfera a partir de espacios cerrados. La ciudad de las casas colgantes es el escenario para tocar esos temas que a muchos les quedan pendientes hasta bien entrada su adultez. El relato no puede recibir otro calificativo que el de íntimo y quizá por ello la pantalla recorta el espacio presentándose en 4:3.

La historia aborda temas como la amistad, la verdad en la vida y el deseo contenido, proponiendo una reflexión sobre cómo las palabras que no se pronuncian pueden condicionar profundamente las relaciones personales y el devenir de nuestras relaciones. Y hace todo esto en poco más de 10 minutos, poca broma.

Web oficial del corto.

Crítica: ‘Prime Crime: A True Story’

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Van Sant recupera el eco incómodo de una Norteamérica que nunca se fue

Hablar de Gus Van Sant es hablar de un cineasta que siempre ha transitado entre lo experimental y lo profundamente humano. En ‘Prime Crime: A True Story’, el director vuelve a esa línea difusa entre realidad y recreación que ya exploró en títulos como ‘Elephant’ o ‘Last Days’, pero aquí lo hace con una intención casi arqueológica: reconstruir un fragmento de la historia criminal estadounidense desde la textura visual y emocional de otra época.

Desde varios de sus compases, la película se posiciona como un falso documento que bebe del lenguaje televisivo de los años 70. La fotografía granulada, el uso de zooms abruptos y los encuadres imperfectos no son un capricho estético, sino una declaración de intenciones. Van Sant no quiere que el espectador vea la película; quiere que la experimente como si estuviera viendo una retransmisión olvidada en un archivo.

Este enfoque se refuerza con decisiones técnicas que el uso de lentes vintage y cámaras adaptadas para replicar las limitaciones tecnológicas de la época. Incluso algunas escenas fueron rodadas con iluminación mínima para mantener esa sensación de crudeza casi accidental. El resultado es una obra que parece encontrada más que filmada, todo un acierto en ese sentido. Nunca sabremos cómo habría salido esta película con Werner Herzog dirigiendo y Nicolas Cage protagonizando pues así se proyectó en principio.

Un relato potente que se diluye en su tramo central

Sin embargo, no todo en ‘Prime Crime: A True Story’ funciona con la misma eficacia. Si bien su arranque es magnético y su cierre tiene un peso social notable, el tramo central acusa una cierta fatiga narrativa. La acción, si es que puede definirse así, se vuelve completamente estática, apoyándose casi exclusivamente en diálogos tensos y silencios prolongados.

Aquí es donde la propuesta de Van Sant puede dividir al público. Los tira y afloja psicológicos, que en un principio resultan absorbentes, terminan por saturar. Hay una reiteración de dinámicas que no siempre aportan nuevas capas al conflicto, lo que provoca que el ritmo se resienta. No estamos ante un thriller al uso ni ante una película de acción, es más bien un estudio de comportamiento, y como tal exige paciencia.

Este tipo de narrativa recuerda, en cierto modo, al minimalismo extremo de ‘Gerry’, donde el tiempo y el espacio se dilatan hasta incomodar. Pero mientras en aquella propuesta la experiencia era casi hipnótica, aquí se percibe un ligero estancamiento que puede desconectar al espectador menos predispuesto. También hay que reconocer que el magnetismo de dos actores como Bill Skarsgård y Colman Domingo juegan a favor de este nuevo estreno.

Un retrato cultural inquietantemente vigente

Donde la película recupera toda su fuerza es en su lectura cultural. ‘Prime Crime: A True Story’ no es solo la recreación de un crimen real en busca de enganchar a los fans del true crime. Es un retrato de una Norteamérica que construyó sus héroes a base de violencia, coraje individual y una fe casi ciega en la justicia por mano propia.

Los créditos finales, que incorporan imágenes de archivo, funcionan como un golpe de realidad. De pronto, lo que parecía una estilización se revela como un reflejo directo de una época. Van Sant inserta fragmentos que evocan el imaginario del western clásico, con referencias implícitas a figuras como John Wayne, símbolo de ese héroe solitario que resolvía conflictos a punta de pistola.

No es casualidad. La película sugiere, sin subrayarlo de forma explícita, que esa mitología sigue latente. Que existe una pulsión social que añora a esos “héroes de a pie”, cansados del sistema y dispuestos a actuar al margen de él. En este sentido, aunque no establece un paralelismo directo con la actualidad, el subtexto resulta inquietantemente contemporáneo.

Y es aquí donde inevitablemente surge la comparación con ‘Tierra prometida’ o ‘No te preocupes, no llegarás lejos a pie’, obras que abordaban de forma más clara y comprometida las tensiones sociales modernas. Frente a ellas, ‘Prime Crime: A True Story’ parece menos intencional y más conmemorativa a efectos de mostrar un país que no deja de estar enfermo.

Ficha de ‘Prime Crime: A True Story’

Estreno en España: 17 de abril de 2026. Título original: Dead Man’s Wire. Duración: 104 min. País: EE.UU. Dirección: Gus Van Sant. Guion: Austin Kolodney. Música: Danny Elfman. Fotografía: Arnaud Potier. Reparto principal: Bill Skarsgård, Dacre Montgomery, Al Pacino, Colman Domingo, Cary Elwes, Myha’la Herrold. Producción: Elevated Films, Pressman Film, Pinstripes, Co Created Media, Wrong Turn Productions, Artemis, Yo Productios, Velodrome, Edith Productions, Punch Once, Va Bene Productions. Distribución: Vértigo Films. Género: biográfico, drama, suspense. Web oficial.

Crítica: ‘Embestida’

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Sencilla historia de tiburones acechando la ciudad

Ya tenemos en nuestras casas ‘Embestida’, gracias a Netflix. La nueva película de Tommy Wirkola, director de ‘Dead Snow’, ‘Noche de paz’, ‘Spermageddon‘ o ‘El viaje’. Unas mejores que otras, pero siempre con algo distinto y original.

Cuando los tiburones se adentran en la ciudad

Una ciudad es arrasada por un terrible huracán que hace todo el mundo termine huyendo y los que se quedan tienen que sobrevivir. Pero no solo al desastre que tienen delante, sino que un grupo de escualos llega para sembrar el terror.

Los tiburones todo son de los animales más peligrosos del mundo y en esta película podemos ver como trabajan juntos para alimentarse.

No me ha disgustado, pero creo que tendría que haber tenido algo más de gracia. No quería ver un Sharknado, porque para eso está ya esa franquicia. Pero si que me esperaba una película algo más loca. Pero eso no significaba que no sea buen entretenimiento.

Reparto y equipo técnico

Aunque el reparto no es muy conocido, tenemos caras que pueden sonarnos y que además son jóvenes promesas. Tenemos a Phoebe Dynevor, Djimon Hounsou, Costa D’Angelo, Matt Nable, Whitney Peak, Alyla Browne, Stacy Clausen o Alijah Ungvary, entre otros.

Todos ellos bastante decentes en sus actuaciones, pese lo dicho, que el guion en si, es bastante flojito. El CGI está bien. Sin ninguna maravilla, pero si que se nota el buen trabajo y que al final logra que realmente veamos que los tiburones están ahí realmente.

¿De dónde sale esta idea?

El guion parte de la idea del propio Wirkola. El director le ha dado vueltas durante tiempo al tema del cambio climático. En declaraciones ha comentado que el con el calentamiento global y las inundaciones repentinas, este suceso de que de repente, entre la marea llena de tiburones a una isla costera, sea tan inverosímil. Y además comentó que este thriller de tiburones, también es fruto de su obsesión con estos animales desde que vio ‘Tiburón’.

Adam McKay, productor de la película, comentó que según estudios de biólogos marinos, los tiburones están alterando las rutas por culpa del cambio climático. Pese a esto, ‘Embestida’ es una cinta de puro entretenimiento donde el final sin duda es lo mejor. Se pone algo más interesante y divertida. Así que no perdáis la oportunidad de echarle un vistazo, una película para echar una tarde tranquilamente durante el fin de semana.

Ficha de la película

Estreno en España: 10 de abril de 2026. Título original: Thrash. Duración: 80 min. País: Estados Unidos. Dirección: Tommy Wirkola. Guion: Tommy Wirkola. Música: Daniel Futcher. Fotografía: Matthew Weston. Reparto principal: Phoebe Dynevor, Whitney Peak, Djimon Hounsou, Gemma Dart, Stacy Clausen, Amy Mathews, Conta D’Angelo, Elijah Ungvary, Alyla Browne, Akosia Sabet. Producción: Hyperobject Industries, Sony Pictures Releasig, Soundfirm. Distribución: Netflix. Género: Acción. Web oficial.

Crítica: ‘Atrapando a un Monstruo’

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Bonito cuento lleno de acción y estéticamente precioso

Hay películas que no te esperas y sin duda, ‘Atrapando a un monstruo’ es una de ellas. Un cuento muy tierno y lleno de tiroteos. Con la estética mágica de ‘Amelie’ y su rareza tanto en el ambiente como en sus pintorescos protagonistas y con la tierna y extraña amistad de ‘León. El profesional’. No puedo describirla mejor y es que es como una simbiosis rara que sin duda te atrapa desde el minuto uno.

Que nos cuenta este cuento

Conocemos a Aurora, cansada de que el monstruo de debajo de su cama haga que se quede sin familia decide contratar a su vecino, un asesino a sueldo, para que cace a la criatura. Aurora descubrirá que hay varios tipos de monstruos en la vida.

Pero sin duda hay mucho más aquí y es que todo esconde un poquito de reflexión y es que muchas veces los pensamientos que tenemos se pueden hacer realidad. Además, que deberíamos escuchar y creer más a los niños. En el momento en el que Aurora se siente escuchada, se comienza a comprender todo un poco mejor.

Ambos personajes, el de Aurora y el del vecino están solos y necesitaban encontrarse. Es super tierno la manera en la que se necesitan, sin saberlo ellos mismos.

Reparto y dirección

Estamos ante la ópera prima de Bryan Fuller, creador de la estupenda serie ‘Hannibal’ en la que ya trabajó con Mads Mikkelsen. Y como os comento, no ha podido hacer mejor trabajo. Se ha reunido con un reparto estelar y sobre todo con un equipo técnico increíble.

En el reparto tenemos a Sophie Sloan, también novata en esto de la actuación, pero que está fabulosa. Tiene un papel tan tierno, tan fuerte y tan valiente. Una niña aterrada por un terrible monstruo con el que comparte habitación, pero decidida a terminar esta pesadilla, pone soluciones, pese al terror que tiene. La escena de la Iglesia me parece una maravilla.

Mads Mikkelsen, en un papel sencillo, pero tan bonito. Si, es un asesino a sueldo, pero tiene un corazoncito bastante grande. Con gran curiosidad decide seguir el royo a la niña y ayudarla.

Sigourney Weaver, tiene un papel pequeño pero muy importante, está fabulosa. Se nota que disfruta del personaje, que la verdad es bastante peculiar. Las conversaciones que tiene con El vecino (el personaje de Mikkelsen) me parecen de lo mejor de la película.

Los acompañan David Dastmalchian, Sheila Atim, Rebecca Henderson, Armond Willis, Rea Milla, Tibor Szauervein, Sute Zhao, Tao Jia y Hisham Omer entre muchos otros.

El arte en la película

Y es que ‘Atrapando a un monstruo’ es, ante todo, una maravilla visual. Tenemos una atmósfera de cuento gracias a los colores. Tenemos un eterno filtro verde, que contrasta con colores vivos como el amarillo o el rojo.

La fotografía realizada por Nicole Whitaker es preciosa, muy cuidada y sobre todo da la importancia a los dos protagonistas. Dando un brillo especial tanto a Aurora como a El vecino. De echo Mikkelsen suele tener como una luz siempre que viene desde su espalda, dando así una sensación de salvador.

Y bueno, qué decir del vestuario, me parece increíble. Esto es gracias a Catherine Leterrier (‘Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel’) y Olivier Bériot (‘Valerian y la ciudad de los mil planetas’). El trabajo que realizan es maravilloso y es que el vestuario de Sophie Sloan, casi siempre rojo, con unos diseños que la hacen ver como la niña decidida y valiente que es. O los diseños homenajeando a las películas de kung fu que lleva Mikkelsen. Y ya, los vestidos de alta costura que le vemos puestos a Sigourney Weaver, son espectaculares.

Un cuento divertido y tierno

Dos personas que se necesitan y no lo saben terminan unidos por un monstruo. Una película como he comentado al principio, bastante rara, bonita y divertida. Además, con mucha acción, una mezcla de géneros curiosa y que funciona. No dejéis de verla porque realmente me ha parecido una chulada. 

Ficha de la película

Estreno en España: 10 de abril de 2026. Título original: Dust Bunny. Duración: 106 min. País: Estados Unidos. Dirección: Bryan Fuller. Guion: Bryan Fuller. Música: Isabella Summers. Fotografía: Nicole Hirsch Whitaker. Reparto principal: Mads Mikkelsen, Sophie Sloan, Sigourney Weaver, David Dastmalchian, Rebeca Henderson, Sheila Atim, Wael Alroyly, Sute Zhao, Line Kruse, Caspar Phillipson, Armond Willis, Rea Milla, Tibor Szauervein. Producción: Entertainment One, Thunder Road Pictures, Hero Squared, Dust Bunny Productions, Living Dead Guy Productions. Distribución: Diamond Films. Género: Terror, drama. Web oficial.

Crítica: ‘La buena hija’

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Su capacidad de incomodar sin efectismos ni drama fácil la convierte en pedagogía

En su traslación del cortometraje al largo, la directora Júlia de Paz Solvas construye con ‘La buena hija’ una obra de vocación pedagógica que no busca el golpe de efecto inmediato, sino la sedimentación emocional. Lejos del impacto visceral de títulos como ‘Custodia compartida’, aquí el dolor se filtra de forma más sutil, más progresiva, pero igualmente persistente.

La película, que llega precedida por el reconocimiento a su corto previo y su paso por el Festival de Málaga, se adentra en un terreno complejo: la convivencia con un padre maltratador desde la perspectiva de una hija adolescente. No se trata únicamente de denunciar, sino de comprender (sin justificar) los mecanismos emocionales que atan a la víctima con su agresor.

Uno de los mayores aciertos de la cinta reside en cómo aborda la ambigüedad afectiva. La protagonista no parte de un rechazo frontal hacia su padre, al contrario, lo percibe inicialmente como una figura cercana, cómplice, alguien que la trata “como a un colega más”. Este matiz, incómodo pero profundamente realista, sitúa al espectador en un terreno ético complejo: el tránsito desde la identificación hasta el miedo no es abrupto, sino progresivo, lleno de contradicciones, negaciones y silencios.

En este sentido, ‘La buena hija’ se alinea con una corriente de cine social que apuesta por la observación minuciosa antes que por el subrayado dramático. La violencia no estalla constantemente en pantalla, sino que se intuye, se respira, se infiltra en los gestos cotidianos.

Adolescencia, rebeldía y psicología en construcción

La película acierta al situar su relato en una etapa vital particularmente vulnerable: la adolescencia tardía, ese momento liminal entre el instituto y la vida adulta. Es un periodo donde la identidad está en construcción, donde la rebeldía emerge como lenguaje propio y donde los límites familiares, sociales, emocionales se ponen constantemente a prueba.

Aquí, ‘La buena hija’ despliega una mirada especialmente lúcida sobre la psicología infantil y juvenil. Los pequeños actos de desafío, las mentiras aparentemente triviales o los cambios de actitud no se presentan como simples “problemas de conducta”, sino como síntomas de un conflicto más profundo. La directora evita el juicio fácil centrándose en la observación de estos comportamientos.

El trabajo actoral resulta fundamental para sostener esta propuesta. La protagonista encarna ese vaivén emocional con una naturalidad desarmante. A su lado, Janet Novas y Julián Villagrán aportan una densidad interpretativa que eleva el conjunto. Villagrán, en particular, construye un personaje inquietante precisamente por su aparente normalidad: no es un monstruo evidente, sino alguien capaz de alternar cercanía y amenaza en cuestión de segundos.

Un cine que educa sin imponer respuestas

‘La buena hija’ no es una película cómoda, pero tampoco pretende serlo. Su carácter pedagógico no radica en ofrecer soluciones, sino en plantear preguntas. ¿Cómo se rompe el vínculo con un agresor cuando ese agresor también ha sido una figura de afecto? ¿Cómo se reconoce la violencia cuando esta se disfraza de normalidad cotidiana?

La película evita caer en el didactismo explícito, apostando por una narrativa que confía en la inteligencia emocional del espectador. Este enfoque puede restarle inmediatez frente a propuestas más contundentes, pero le otorga una capacidad de permanencia mucho mayor. Es un cine que no se agota en el visionado, sino que continúa resonando tiempo después.

Esta película podría consolidarse como una obra relevante dentro del panorama del cine español contemporáneo. ‘La buena hija’ no revoluciona el género, pero sí aporta una mirada honesta y matizada sobre una realidad compleja. Su mayor virtud es, precisamente, esa capacidad para incomodar desde la empatía, para mostrar sin subrayar y para invitar a la reflexión sin dictar conclusiones.

Ficha de ‘La buena hija’

Estreno en España: 10 de abril de 2026. Título original: La buena hija. Duración: 101 min. País: España. Dirección: Júlia de Paz Solvas. Guion: Júlia de Paz Solvas, Nuria Dunjó. Música: Natasha Pirard. Fotografía: Sandra Roca. Reparto principal: Kiara Arancibia, Julián Villagrán, Janet Novas, Petra Martínez. Producción: 3Cat, Astra Motion Pictures, Avalon, ICEC, ICAA, Krater Films, Movistar Plus+, RTVE. Distribución: Avalon. Género: drama. Web oficial.

Crítica: ‘Buena suerte, pásalo bien, no mueras’

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Un bucle narrativo que nos pasa examen y plantea dónde va nuestra humanidad

Cada vez son más voces que se suman a ideas como la que planteaba el cómic original de Valerian, que luego fue película con Valerian y la ciudad de los mil planetas dirigida por Luc Besson, el cual arrancaba con una propuesta bastante desalentadora en la cual la humanidad convive con sus máquinas y vive anclada a sus sillones o camas viendo constantemente entretenimiento. Esto es algo que años después, películas como Matrix o Wally también plantearon. Estamos abocados a vivir entretenidos y mantenidos por nuestras máquinas. Esta es quizás una de las muchas lecturas que plantea ‘Buena suerte, pásalo bien, no mueras’, pero hay más.

La nueva propuesta de Gore Verbinski se adentra en uno de los territorios más transitados (y, aun así, inagotables) del cine fantástico: los bucles temporales. Pero aquí no se trata únicamente de repetir eventos con ligeras variaciones, sino de utilizar esa repetición como reflejo de una sociedad atrapada en sus propios hábitos digitales. Verbinski, conocido por su capacidad para alternar entre lo comercial y lo inquietante, construye una obra que oscila entre la brillantez conceptual y el agotamiento estructural.

La película está fragmentada en episodios o flashbacks que, en más de una ocasión, parecen variaciones directas (casi calcos) de capítulos de ‘Black Mirror’. Y no es por usar una expresión fácil o muletilla recurrente, es que algunos argumentos los hemos visto tal cual en la serie de Charlie Brooker. Esta decisión narrativa tiene una doble lectura: por un lado, refuerza el carácter episódico de nuestra relación con la tecnología (consumo rápido, estímulo constante, poco tiempo para pensar), por otro, genera una sensación de déjà vu que puede resultar tan deliberada como cargante. Es una película que, como los propios algoritmos que critica, parece diseñada para retenerte incluso cuando ya estás saturado. Es evidente que en montaje las secuencias están planteadas para dar la sensación de scroll de red social y así potenciar esa sensación de repetición obsesiva. Desde luego tiene un ritmo deliberadamente imparable y frenético.

Humor negro y apocalipsis digital: cuando reír es incómodo y retratista

Donde la película encuentra su mayor acierto es en el uso del humor negro como herramienta de disección social. ‘Buena suerte, pásalo bien, no mueras’ no pretende sermonear, prefiere incomodar. El título funciona así como advertencia y sarcasmo: una frase que podría leerse en cualquier red social antes de un reto absurdo, pero que aquí adquiere tintes casi proféticos. Verbinski podría haber optado por mostrar personajes de esos que llevan al extremo su necesidad de validación digital, pero en lugar de ello prefiere tejer una serie de situaciones que nos muestra cuan idiotizados estamos.

La sombra de ‘Terminator’ planea sobre toda la obra, especialmente en su tratamiento de la inteligencia artificial como amenaza latente. No es una rebelión de máquinas inmediata ni espectacular, sino progresiva, silenciosa, integrada en nuestras rutinas. La película establece paralelismos emocionales con la relación entre Sarah y John Connor, trasladándolos a un contexto donde la “protección” ya no es física, sino digital: proteger la identidad, la autonomía y, en última instancia, la capacidad de decisión humana.

Aquí es donde Verbinski introduce una de sus ideas más inquietantes: la IA no necesita destruirnos, basta con sustituirnos. En un mundo saturado de contenido, donde los memes generados automáticamente inundan cada espacio de atención, el ser humano queda relegado a un papel secundario. La película sugiere que ya estamos viviendo ese proceso, y que lo que hoy parece entretenimiento trivial es, en realidad, el preludio de una obsolescencia colectiva.

Sam Rockwell y el arte de sostener el caos

En medio de este entramado conceptual se encuentra Sam Rockwell, quien vuelve a demostrar por qué es uno de los intérpretes más versátiles de su generación. Su actuación es un equilibrio constante entre la extravagancia y la humanidad, entre el absurdo y la lucidez. Aunque el filme se compone de muchos secundarios y sus propias historias, Rockwell mantiene la obra viva.

Su personaje funciona como catalizador emocional dentro del caos estructural. Es consciente, en mayor o menor medida, del bucle en el que se encuentra, lo que le permite ofrecer momentos de ironía y desesperación a partes iguales. En ciertos pasajes, su interpretación recuerda a sus trabajos más excéntricos, pero aquí hay una capa adicional de desgaste psicológico que aporta profundidad al conjunto.

Estamos ante una película contradictoria: tan estimulante como exasperante, tan lúcida como alborotada. Verbinski plantea preguntas incómodas sobre nuestra dependencia tecnológica y con ello plantea un espejo en cuyo reflejo nos vemos todos y lo que vemos no siempre es agradable. Por ese planteamiento y por su calidad técnica, ‘Buena suerte, pásalo bien, no mueras’ es, sin duda, el mejor filme de Gore Verbinski en mucho tiempo.

Ficha de ‘Buena suerte, pásalo bien, no mueras’

Estreno en España: 10 de abril de 2026. Título original: Good Luck, Have Fun, Don’t Die. Duración: 134 min. País: Estados Unidos. Dirección: Gore Verbinski. Guion: Matthew Robinson. Música: Geoff Zanelli. Fotografía: Jim Whitaker. Reparto principal: Sam Rockwell, Haley Lu Richardson, Michael Peña, Zazie Beetz, Asim Chandhry, Tom Taylor, Juno Temple Producción: 3 Arts Entertainment, Blind Wink Productions, Constantin Film, Robert Kulzer Productions, WAM Films. Distribución: Universal Pictures. Género: comedia, ciencia ficción. Web oficial.

Crítica: ‘Incontrolable’

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Una lección feel good que acaba con el estigma cómico del síndrome Tourette

Durante décadas, el cine ha tratado el síndrome de Tourette casi exclusivamente como un artefacto cómico, una suerte de recurso narrativo para generar risas incómodas. Lo hemos visto en personajes puramente caricaturescos como los de ‘Gigoló’, en la versión más cómica de ‘The predator’ e incluso en títulos españoles como ‘Toc toc’. Por fin, con el estreno de ‘Incontrolable’, la gran pantalla abandona la mofa para abrazar la complejidad del individuo. Kirk Jones nos entrega un relato en clave dramática que, lejos de buscar la carcajada ante el exabrupto, se sumerge en la psique del protagonista para ofrecernos una visión mucho más humana, digna y, sobre todo, necesaria.

‘Incontrolable’ asume el reto de desarrollar un drama donde, si bien existen situaciones irremediablemente graciosas por la naturaleza del trastorno, estas no restan potencia al relato. Jones consigue que la película no caiga en la caricatura, logrando un equilibrio muy elegante y, sobre todo, profundamente humano.

La humanidad de Robert Aramayo y el reencuentro con Peter Mullan

No es de extrañar los premios que ha recibido Robert Aramayo por este papel. Su interpretación es un ejercicio de contención y verdad; no cae en la parodia y expone con una crudeza necesaria la incomprensión social y familiar que sufre su personaje. Es especialmente notable la química en pantalla al ver que Aramayo repite con Peter Mullan, con quien trabajó en ‘Los Anillos de Poder’. Pero es aún mejor la fórmula que se desarrolla con Maxine Peake. Esta dupla actoral protagoniza lo que quizás sea la faceta más ejemplar del filme. En sus escenas compartidas se desarrolla la intención principal de la obra: alcanzar la verdadera comprensión de un síndrome que aísla a quien lo padece.

De la impotencia adolescente al reconocimiento real

Se nota que el equipo de producción ha estado en estrecho contacto con el personaje real en el que se han inspirado, John Davidson. La narrativa nos guía por un viaje emocional que va desde la burla y la impotencia que vivió en su adolescencia hasta su consolidación como activista en la vida adulta. El guion no edulcora el camino lleno de piedras que Davidson tuvo que transitar antes de alcanzar sus pequeños y grandes éxitos.

El momento cumbre, que en su día llenó portadas, es su condecoración como Miembro de la Orden del Imperio Británico, recibida de manos de la mismísima Reina de Inglaterra. Sin embargo, Kirk Jones decide que este honor no sea el único foco, sino el símbolo de una lucha por la visibilidad. ‘Incontrolable’ termina siendo una pieza fundamental para dar voz a un colectivo que, por lo general, sufre el estigma de ser el centro de las bromas ajenas, transformando el dolor en una lección de resiliencia y lección de vida. La película se alza como una feel good movie genuina que inyecta una dosis de originalidad y frescura muy por encima de lo que veníamos viendo últimamente en el género biográfico. Es ese tipo de cine que te deja con el corazón hinchado y la mente mucho más abierta.

Ficha de ‘Incontrolable’

Estreno en España: 10 de abril de 2026. Título original: I swear. Duración: 120 min. País: Reino Unido. Dirección: Kirk Jones. Guion: Kirk Jones. Música: Stephen Rennicks. Fotografía: James Blann. Reparto principal: Robert Aramayo, Peter Mullan, Maxine Peake, Shirley Henderson, Scott Ellins Watson, Paul Donnelly, Douglas Rankine. Producción: One Story High, Tempo Productions. Distribución: SelectaVisón. Género: drama, hechos reales. Web oficial.

Crítica: ‘Super Mario Galaxy: la película’

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Referencias y sabor a gran franquicia por encima de ambición narrativa

Con ‘Super Mario Galaxy: la película’, el trío formado por Aaron Horvath, Michael Jelenic y Pierre Leduc da un paso más allá en la consolidación del universo cinematográfico de Nintendo. No es casual: vienen de trabajar en productos tan reconocibles como ‘Teen Titans Go!’, el entorno animado de Batman o la maquinaria de éxitos de ‘Gru’. Sin embargo, el verdadero eje creativo aquí es el guionista Matthew Fogel, responsable de títulos como ‘La LEGO película 2’, ‘Minions: el origen de Gru’ o ‘Esta abuela es mi padre’. Su firma se nota: estructura clásica, ritmo ágil y una tendencia clara a priorizar el gag sobre la profundidad narrativa.

La película parte con una premisa ambiciosa: trasladar la escala cósmica del videojuego ‘Super Mario Galaxy’ al cine. El resultado es, en términos visuales, apabullante. La animación de Illumination vuelve a demostrar un dominio absoluto del color, las texturas, la iluminación y la expresividad de los personajes. Cada planeta, cada galaxia y cada criatura está diseñada para ser reconocible por el fan y accesible para el espectador casual. El salto del pixel al 3D que muchos personajes ya han dado en las consolas no afecta para nada el espíritu original.

Sin embargo, este despliegue técnico tiene un coste: la narrativa queda subordinada a la construcción de franquicia. Lo que debería ser una aventura autocontenida se percibe más como una pieza intermedia dentro de un engranaje mayor. Hay una clara intención de sentar las bases de algo más grande, y eso afecta al equilibrio interno del filme, que se entretiene mucho en ciertas pates.

Humor, referencias y una clara orientación hacia el público infantil

Confieso que esperaba una evolución similar a la saga de ‘Sonic the Hedgehog’ en el cine, donde cada entrega ha ido afinando su tono hasta conectar mejor con el público adulto. En este caso, aunque ‘Super Mario Galaxy: la película’ no decepciona de forma contundente, sí resulta menos divertida para ese espectador que busca capas adicionales.

Gran parte de esta sensación viene de una decisión llamativa: la ausencia de un número musical destacado de Jack Black. Tras el impacto cultural de su interpretación en la anterior entrega, su falta de protagonismo musical aquí se siente como una oportunidad perdida. El humor sigue presente y de hecho su personaje es de los más divertidos, pero en general el filme está más orientado al slapstick y a la inmediatez, con menos ironía o doble lectura.

Eso sí, el largometraje funciona como un festival de referencias. Para los seguidores de Nintendo, es un auténtico deleite: criaturas, escenarios, power-ups, melodías clásicas y hasta detalles como cambios de look o sonidos icónicos aparecen integrados con notable fidelidad. Esta acumulación de guiños, lejos de ser anecdótica, es uno de los pilares del atractivo de la película.

Además, la relación de Illumination con Universal Pictures permite introducir referencias externas bastante evidentes. Hay secuencias que evocan el espectáculo de ‘Jurassic World’, reforzadas por la presencia de Chris Pratt en el doblaje de Mario, y otras que recuerdan al icónico puente de ‘King Kong’ en la versión de Peter Jackson, donde curiosamente también participó Jack Black.

¿El inicio de un universo cinematográfico al estilo Nintendo?

El aspecto más discutible (y a la vez más revelador) de ‘Super Mario Galaxy: la película’ es su clara vocación de expansión. Si Disney tiene su universo Marvel y Warner sus personajes de DC, quizás el gran universo para Universal no va a ser el universo de monstruos, sino el de Nintendo. Hay dos elementos que apuntan directamente hacia la construcción de un universo compartido. El primero es la introducción del concepto de múltiples princesas, una decisión que abre la puerta a explorar personajes y líneas argumentales más allá de la clásica Princesa Peach. Teniendo en cuenta que Mario celebra ya cuatro décadas de historia, el material disponible es prácticamente inagotable.

El segundo elemento, mucho más significativo, es la aparición de un personaje ajeno al universo principal de Mario. Sin entrar en spoilers, su inclusión parece diseñada para preparar el terreno hacia un evento mayor, algo que inevitablemente remite a la posibilidad de un ‘Super Smash Bros.’ cinematográfico. No es una idea descabellada: el modelo de universo compartido ha demostrado su eficacia en otras casas.

El problema es que este enfoque tiene consecuencias narrativas. La trama principal pierde fuerza, algunos gags no terminan de ir más allá de lo ñoño o lo tontorrón y una de las escenas post-créditos es más un anuncio que un cierre satisfactorio.

Ficha de ‘Super Mario Galaxy: la película’

Estreno en España: 1 de abril de 2026. Título original: Super Mario Galaxy: the movie. Duración: 98 min. País: EE.UU. Dirección: Aaron Horvath, Michael Jelenic. Guion: Matthew Fogel. Música: Brian Tyler. Reparto principal: Chris Pratt, Anya Taylor-Joy, Charlie Day, Jack Black, Donald Glover, Keegan Michael Key, Kevin Michael Richardson, Brie Larson, Ben Safdie, Luis Guzman, Issa Rae. Producción: Universal Pictures, Nintendo, Illumination Entertainment. Distribución: Universal Pictures. Género: Web oficial.

Crítica: ‘The Furious’

En qué plataforma ver The Furious

 

Salvaje, llena de adrenalina, ‘The Furious’ no te deja ni respirar

Os puedo asegurar que sin duda ‘The Furious’ es una de las mejores películas de artes marciales de los últimos años. Es entretenida y adrenalínica. No para ni un segundo y no deja descanso ninguno para que pienses.

¿Qué vamos a ver en The Furious?

La hija de un hombre aparentemente normal, es secuestrada por una red de tráfico de menores. Éstos, no saben lo que han hecho, y es que Wang Wei, es un experto en artes marciales y junto a él de manera inesperada se une un periodista que busca a su mujer.

‘The Furious’ es salvaje, es una película llena de acción, llena de patadas, puñetazos, se utiliza cualquier objeto para hacer daño. Ves volando a los protagonistas y antagonistas por todos lados. Es fabulosa. Es de estas películas de las que sales flipando del cine y quieres volver a ver. Y la recomiendas porque sabes que va a gustar si o si.

¿Quién está detrás de esta maravilla?

Kenji Tanigaki es el encargado de la dirección de esta cinta. Este director, coreografo y también doble de acción, sabe muy bien lo que se hace. Y es que los movimientos de cámara, la manera de seguir los cuerpos de estos actores volando por todos lados, es un logro. Además que es una manera maravillosa de meternos en la película.

Todo esto también se consigue gracias a sus actores, Miao Xie, este padre que no cesa en el rescate de su insoportable hija. Es cierto que al principio dices, se merece un buen susto la niña, luego se pasan. Junto a él encontramos a Joe Taslim, al que si que hemos visto en cintas como ‘Mortan Kombat’ y que también veremos en ‘Mortal Kombat II’. Estos dos hacen una buena pareja y sin duda nos meten bastante comedia dentro de todo lo que estamos viendo.

Y el malo malísimo, Yayan Ruhian, este actor me parece increíble, su sola presencia da respeto y se hace duro de roer. ¿Qué donde le hemos visto? En ‘The Raid’ ‘John Wick: Capítulo 3- Parabellum’ o ‘Star Wars: El despertar de la Fuerza’.

¿Qué es lo que hace especial a ‘The Furious’?

Es una película que aunque no sorprenda en su guion, como os he comentado, no deja pensar. Es de estas películas de las que sales estresado de tantos estímulos visuales. Una película que parece tener como protagonistas a superhéroes de incognito, ya que los golpes que recibe no son normales.

Y como he comentado, utilizan muy bien todo su entorno, da igual donde estén, todo objeto es válido para poder atacar o defenderse, incluso una bicicleta. ‘The Furious’ me parece algo tan espectacular, que solo espero que cuando la estrenen en las salas de cine, corráis a verla y a disfrutarla, porque de verdad que merece la pena.

 

Crítica: ‘Noise’

Hacía mucho que una película de terror no me recordaba al clásico j-horror

‘Noise’, de Kim Soo-jin, irrumpe como una obra que, con menos brillanteces técnicas de las que esperaba, apuesta por el sonido como eje narrativo. La película se sitúa en esa tradición del terror asiático que entendía el miedo como una grieta emocional antes que como un espectáculo, la misma que encumbró títulos como ‘The Eye’, y que aquí encuentra una inesperada reactivación.

La premisa es aparentemente sencilla: una mujer con problemas de audición se traslada al apartamento de su desaparecida hermana y comienza a percibir sonidos inexplicables que parecen conectar con una presencia maligna. Kim Soo-jin, en su debut en el largometraje, demuestra una comprensión de las obsesiones y la locura. Esto se nota sobre todo cuando consigue incomodar desde lo invisible. Y es que el uso del sonido está ahí no como simple recurso de susto, sino como elemento narrativo central, capaz de sostener la atmósfera de principio a fin.

El sonido como amenaza: cuando el silencio deja de ser refugio

Uno de los grandes aciertos de ‘Noise’ es su capacidad para convertir un problema cotidiano como es el ruido de los vecinos en un dispositivo de terror. El fenómeno del “ruido entre pisos”, una cuestión social real en Corea del Sur, sirve como base para una historia que explora la ansiedad urbana y la alienación contemporánea. Este detalle, lejos de ser anecdótico, dota a la película de una textura casi documental que refuerza su credibilidad.

La protagonista (interpretada por Lee Sun-bin) no solo lucha contra una amenaza externa, sino contra sus propias limitaciones sensoriales. Aquí es donde la comparación con ‘The Eye’ resulta inevitable: ambas comparten esa idea de un cuerpo “defectuoso” que, paradójicamente, abre la puerta a lo sobrenatural. Pero mientras aquella jugaba con la visión, ‘Noise’ apuesta por el oído… o por su ausencia.

El film utiliza el silencio y los ruidos molestos como arma. En un género saturado de estridencias, aquí los momentos más inquietantes son aquellos en los que no ocurre nada audible. O, mejor dicho, en los que el espectador duda si ha escuchado algo. Esa ambigüedad genera una tensión sostenida que se apoya en una puesta en escena minimalista: pasillos estrechos, paredes que parecen respirar, apartamentos que se convierten en cajas de resonancia emocional.

Luces y sombras de un debut prometedor

No obstante, ‘Noise’ no es una obra exenta de fisuras. Su tramo final explota de manera un tanto predecible y ofrece pocas respuestas. Esto sucede mucho en el terror cuando se juguetea con lo sobrenatural y se quiere dejar puertas abiertas a una secuela o hay miedo a ofrecer soluciones concretas.

Aun así, estos tropiezos no empañan el conjunto. Si algo logra ‘Noise’ es reconectar con una forma de entender el terror que parecía olvidada: aquella que no busca el sobresalto inmediato, sino la inquietud persistente. La película se inscribe así en una tradición que va desde el J-horror más atmosférico hasta el thriller psicológico contemporáneo, pero lo hace con identidad propia.

Visualmente sobria, yendo del pastel a lo mugriento, ‘Noise’ es, en última instancia, una buena experiencia. Una película que obliga al espectador a escuchar, de verdad, y a enfrentarse a la incomodidad de no poder confiar en sus propios sentidos.

Ficha de ‘Noise’

Estreno en España: 1 de abril de 2026. Título original: Noijeu. Duración: 95 min. País: Corea del Sur. Dirección: Kim Soo-jin. Guion: Lee Je-hui. Fotografía: Hong-Gyu Jeon. Reparto principal: Lee Sum-bin, Kim Min-seok, Han Su-a, Ryu Kyung-soo, Jeon Ik-ryung. Producción: Finecut, KC Ventures. Distribución: Marmitako Films. Género: terror. Web oficial.

Crítica: ‘Superman: man of tomorrow’

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Un origen reinventado que no termina de despegarse de lo de siempre

Hablar de ‘Superman: man of tomorrow’ es volver a confirmar una idea que se ha repetido durante años: el Universo DC siempre ha funcionado mejor en la animación que en imagen real. Mientras el llamado Snyderverse dejaba sensaciones encontradas (especialmente con personajes como Martian Manhunter, cuyo potencial quedó en nada), esta película apuesta por un enfoque más contenido, directo y, sobre todo, coherente con la esencia del personaje.

Nos encontramos ante una reinterpretación del origen de Superman que, sin romper con la tradición, introduce matices interesantes, aunque poco explotados. La historia se sitúa en un mundo con tintes retrofuturistas, una elección estética que no es casual. Este entorno mezcla tecnología avanzada con una sensibilidad visual que remite a la América de mediados del siglo XX, lo que encaja perfectamente con el simbolismo del personaje: un ideal clásico enfrentado a un mundo cambiante.

La animación es, sin duda, uno de los puntos fuertes. El trazo es limpio, dinámico y muy “americano” en el mejor sentido del término: musculatura marcada, acción clara y una narrativa visual que prioriza el espectáculo a la brillantez visual.

Una premisa potente… que se diluye

La película parte de una idea muy potente: ¿qué ocurriría si la identidad extraterrestre de Superman se viera expuesta demasiado pronto? La llegada de otras razas alienígenas, entre ellas el carismático Lobo, introduce un conflicto que podría haber redefinido completamente la percepción pública del héroe.

Sin embargo, aquí es donde ‘Superman: man of tomorrow’ empieza a perder fuerza. Lo que se plantea como un “what if” interesante, una exploración alternativa del mito, termina resolviéndose de forma bastante convencional. La narrativa opta por caminos seguros, desaprovechando el potencial dramático de un Superman que podría haber sido visto como una amenaza desde el primer momento.

El villano principal, aunque funcional, carece del peso necesario para sostener el conflicto, a pesar de sus dimensiones de kaiju. Aquí es donde entra en juego Lex Luthor, presentado como una figura ultratecnológica que anticipó versiones más modernas del personaje, en línea con lo que posteriormente desarrollaría James Gunn en su nueva visión del universo DC. Este enfoque es interesante, pero queda algo superficial en esta entrega.

Personajes secundarios y valor como puerta de entrada

Uno de los mayores aciertos de la película es su galería de personajes secundarios. La inclusión de Lobo no solo aporta dinamismo, sino que sirve como una excelente carta de presentación para el público general. Su personalidad irreverente y su brutalidad contrastan perfectamente con la moralidad de Superman, generando algunos de los momentos más entretenidos del metraje.

Por otro lado, la presencia de Martian Manhunter funciona casi como una compensación para los fans que esperaban más del personaje en otras adaptaciones. Aquí, aunque su papel no es central, al menos se le concede una relevancia narrativa que lo dignifica.

En este sentido, la película también adquiere un valor estratégico: sirve como introducción accesible a personajes que probablemente ganen protagonismo en futuros proyectos, incluyendo la esperada conexión con el universo de Supergirl. Este tipo de sinergias no son casuales y refuerzan la sensación de que sin llegar a formar parte de la misma narrativa estamos ante una pieza dentro de un plan mayor que se mantiene vivo gracias a la animación.

Ficha de ‘Superman: man of tomorrow’

Estreno en España: 2020. Título original: Superman: man of tomorrow. Duración: 86 min. País: EE.UU. Dirección: Chris Palmer. Guion: Tim Sheridan. Música: Kevin Riepl. Reparto principal (doblaje original): Darren Criss, Alexandra Daddario, Zachary Quinto, Ryan Hurst, Ike Amadi. Producción: DC Entertainment, Warner Bros. Animation. Distribución: Warner Bros. Género: ciencia ficción. Web oficial.

Crítica: ’53 domingos’

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La tragedia cínica de no soportar a tu propia familia

Cesc Gay vuelve a apoyarse en su mayor fortaleza: los actores en espacios íntimos y reducidos. En ‘53 domingos’ reúne a un cuarteto de intérpretes que funcionan como un mecanismo de relojería dramática. Carmen Machi y Javier Cámara vuelven a interpretar juntos, algo que ya de por sí despierta expectativas, y lo hacen acompañados por dos pesos pesados como Javier Gutiérrez y Alexandra Jiménez.

Es precisamente Jiménez quien articula la película desde su arranque. Rompiendo la cuarta pared con naturalidad y mala leche, su personaje se convierte en catalizador del conflicto familiar, exponiendo sin filtros las miserias de una familia política marcada por el reproche y el doble sentido. Desde esa posición, marca el ritmo del relato, como si levantara la batuta de una orquesta en la que los demás ejecutan cada réplica cargada de intención.

El guion, fiel al estilo de Gay, convierte los diálogos en auténticos duelos verbales. Los hermanos protagonistas, atrapados en una dinámica de resentimientos larvados, se lanzan pullas con una mezcla de cinismo apenas disimulado y sinceridad hiriente. No hay grandes giros argumentales, pero sí una tensión constante que mantiene viva la película.

Del teatro al cine: una adaptación que mantiene su esencia

‘53 domingos’ nace de una obra teatral previa del propio director, estrenada en Cataluña en 2020. Aunque la ciudad de Madrid aparece reconocible, ese origen se percibe en su estructura y en su puesta en escena: espacios cerrados, protagonismo absoluto de la palabra y una economía narrativa que se apoya en la interpretación. En su versión en castellano, actualmente representada en el Teatro Pavón, el papel que aquí encarna Cámara es interpretado por Julián López, lo que evidencia la flexibilidad del texto y su capacidad para adaptarse a distintos registros actorales.

Lejos de esconder ese origen teatral, Gay lo abraza. La cámara no intenta “abrir” artificialmente la historia, sino que se sitúa como un testigo privilegiado de las conversaciones, subrayando gestos a escondidas y desaprobaciones veladas. Esta decisión refuerza la sensación de estar asistiendo a algo incómodamente real, casi como si el espectador estuviera sentado en el sofá de ese salón familiar donde todo se dice… y todo se guarda.

Curiosamente, dentro de la filmografía del director, esta podría considerarse una de sus propuestas más luminosas desde el punto de vista visual. El etalonaje apuesta por una paleta de colores más viva de lo habitual, en contraste con la densidad emocional de lo que se cuenta. Ese color parece dialogar con el caos interno de los personajes: cuanto más vibrante es la imagen, más evidentes resultan las grietas.

Humor ácido, crueldad soterrada y el peso de los vínculos familiares

En el núcleo de ‘53 domingos’ hay una cuestión tan universal como incómoda: qué hacer con un padre que empieza a perder la cabeza. La película no convierte este conflicto en un melodrama, sino en un campo de batalla moral donde afloran egoísmos, culpas y responsabilidades compartidas o más bien evitadas.

Gay aborda este tema con su habitual sarcasmo e ironía, construyendo escenas donde el humor emerge de lo incómodo. Las discusiones no buscan tanto resolver el problema como posponerlo, disfrazarlo o trasladarlo al otro. En ese sentido, la película habla del “amor obligatorio”, ese que se presupone entre familiares pero que, en la práctica, está lleno de fisuras.

Hay también un trasfondo particularmente incómodo en la forma en que se retrata la vejez. Sin caer en lo explícito, la película sugiere una realidad cruel: el momento en que un progenitor deja de ser figura de autoridad para convertirse en una carga. Esta idea recorre la historia como un eco constante, aportando una capa de gravedad que contrasta con la ligereza aparente del tono. Y, sin embargo, probablemente estemos ante una de las películas más accesibles de Gay. No porque suavice su mirada (que sigue siendo incisiva), sino porque el humor actúa como vía de entrada. El espectador se ríe, pero lo hace reconociendo verdades incómodas.

‘53 domingos’ es una obra que confirma la coherencia autoral de Cesc Gay: un cine de palabras, de actores y de conflictos íntimos que, sin necesidad de grandes artificios, logra interpelar directamente al espectador. Una película que, como esas comidas familiares interminables, deja un regusto agridulce: incómoda, reconocible y, en última instancia, profundamente trágica.

Ficha de ’53 domingos’

Estreno en España: 27 de marzo de 2026. Título original: 53 domingos. Duración: 78 min. País: España. Dirección: Cesc Gay. Guion: Cesc Gay. Música: Arnau Bataller. Fotografía: Andreu Rebés. Reparto principal: Carmen Machi, Javier Cámara, Javier Gutiérrez, Alexandra Jiménez. Producción: Imposible Films. Distribución: Netflix. Género: drama, comedia. Web oficial.

Crítica: ‘Shelter: El protector’

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Un título repetido para una historia mil veces contada

Hay algo casi irónico y desde luego revelador, en el hecho de que ‘Shelter: El protector’ llegue a nuestras carteleras con un título que parece reciclado de una cadena de montaje. No es la primera vez que vemos algo así: en su día con Stallone, Dolph Lundgren, Denzel Washington, Liam Neeson e incluso con Banderas y hasta con Santiago Segura y su ‘Torrente 3’ ya tuvimos un “protector”. De hecho, ‘Homefront’ (2013) y ‘Beekeeper’ (2024) ya se tradujeron en España como ‘El protector’. Estamos ante una fórmula harto explotada, que demuestra que lo de Jason Statham ya no es pasión por hacer cine sino ir en piloto automático.

En este contexto, el filme de Ric Roman Waugh no solo no intenta diferenciarse, sino que parece abrazar sin complejos el piloto automático. No estamos ante una revisión del arquetipo, ni siquiera ante una variación especialmente ingeniosa: es, sencillamente, otra iteración. Y eso se nota desde el primer minuto.

El cine de acción contemporáneo ha encontrado en esta plantilla un refugio seguro, quizá el título es ‘Shelter’. Se sienten cómodos dentro de la misma receta: protagonista masculino, pasado oscuro, intento fallido de vida calmada y una espiral de violencia que lo arrastra de nuevo a lo que mejor sabe hacer para salvar a alguien y alcanzando a una organización criminal. ‘Shelter: El protector’ no solo encaja en este molde, sino que lo reproduce con una fidelidad casi académica.

Jason Statham y el héroe funcional

El rostro visible de esta maquinaria es Jason Statham, quien lleva años perfeccionando un tipo de personaje que aquí alcanza su forma más depurada (o más vacía, según se mire). En esta ocasión, su profesión alternativa roza lo pintoresco: farero, una elección que parece diseñada más por su carga simbólica que por su credibilidad narrativa. Al final va a conseguir interpretar más profesiones que Homer Simpson. Creo que esta broma ya la había hecho, pero si Statham se puede permitir repetir una y otra vez lo mismo, ¿por qué yo no?

Y sí, hay perro. Un detalle que, en el cine de acción contemporáneo, funciona casi como un presagio: si alguien amenaza a ese animal, la violencia posterior estará no solo justificada, sino emocionalmente amplificada. Es un recurso tan eficaz como previsible.

Statham cumple, como siempre. Su presencia física, su economía gestual y su capacidad para transmitir amenaza siguen intactas. Pero también lo está su falta de evolución. El actor británico no parece interesado, ni quizá necesitado, de salir de esta zona de confort, y ‘Shelter: El protector’ no le exige lo contrario.

Ric Roman Waugh y el agotamiento del modelo

Si hay un responsable último de esta sensación de déjà vu constante, ese es su director. Ric Roman Waugh lleva años orbitando este tipo de cine, con títulos como ‘Angel Has Fallen’ dentro de la conocida saga de acción institucional. Su filmografía revela una clara inclinación por relatos de hombres al límite enfrentados a sistemas corruptos o amenazas desproporcionadas.

En ‘Shelter: El protector’, esa tendencia alcanza un punto de saturación. No hay riesgo formal, no hay búsqueda estética ni narrativa. Todo está calculado para funcionar dentro de unos parámetros conocidos: ritmo constante, escenas de acción eficaces pero intercambiables y una progresión dramática que avanza sin sorpresas.

Algunas curiosidades de producción, como el énfasis en realizar escenas de acción con el menor uso posible de efectos digitales o la insistencia de Statham en ejecutar personalmente muchas de sus secuencias físicas, aportan cierto valor artesanal. Sin embargo, estos detalles, que podrían enriquecer la experiencia, quedan diluidos en un conjunto que nunca aspira a ser más que correcto. Es una película que no ofende, pero tampoco entusiasma ni defiende un género que hoy en día busca nuevos códigos para reivindicarse. Funciona como entretenimiento inmediato, pero carece de cualquier tipo de resonancia. Es cine de consumo rápido, diseñado para ser olvidado con la misma facilidad con la que se ve.

Ficha de ‘Shelter: El protector’

Estreno en España: 27 de marzo de 2026. Título original: Shelter. Duración: 107 min. País: EE.UU. Dirección: Ric Roman Waugh. Guion: Ward Parry. Música: David Buckley. Fotografía: Martin Ahlgren. Reparto principal: Jason Statham, Bill Nighy, Bodhi Rae Breathnach, Naomi Ackie, Daniel Mays. Producción: Black Bear, CineMachine Media Works, Eastern Film, Fire Hawk Productions, Punch Palace Productions, Quebec Film and Television Tax Credit, RVK Studios, Stampede Ventures. Distribución: Diamond Films. Género: acción. Web oficial.

Crítica: ‘La sonrisa del mal’

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Inquietante historia de terror religioso

Tenemos un estreno en cines que llega de la mano de Alfa Pictures que va a sorprender a más de uno. Y es que ‘La sonrisa del mal’ nos trae una de estas películas de terror que no te esperas.

Ya se pudo ver en festivales como Sitges o SEMINCI, además de llevarse el reconocimiento en el Festival Europeo de Cine Fantástico de Estrasburgo con el Méliès de Plata a la Mejor Película Fantástica Europea y el Premio del Público. También se estrenó fuera de concurso en el Festival de Venecia, donde recibió el Premio FEDIC.

Pero, ¿Qué vamos a encontrarnos en ‘La sonrisa del mal’?

Después de un trágico suceso en la vida de Sergio Rossetti, marcha a trabajar a un instituto en un pequeño pueblo apartado en las montañas. Todos los habitantes parecen terriblemente felices. Todo esto es, gracias a que una noche a la semana lo habitantes se reúnen para abrazar a un joven adolescente.

Una historia que podría estar sacada de la mente de Stephen King, por lo bien que está reflejado todo el día a día de una pueblo donde todos se conocen. Esa cercanía entre unos y otros y a la vez ese secretismo extraño que invade todo el ambiente hace que la película te cree cierta incomodidad viendo la película.

Mola mucho ir viendo todo el misterio de ese pueblo, el como comienzan a suceder cosas extrañas como si de una secta se tratase.

Solo le pongo una pega, y es que la terminan alargando bastante sin necesidad, pero aun así, pienso que es una buena película con una historia bastante potente.

Equipo de la película

Paolo Strippoli es el encargado d dirigir esta cinta tan turbia, después de su éxito con la película ‘A classic horror story’ que dirigió junto a Roberto De Feo.

En el reparto encontraos a Michele Riondino, que está estupendo como este hombre perturbado por su pasado y que intenta averiguar que pasa en este lugar donde todo el mundo es feliz.

Romana Maggiora Vergano, Roberto Citran, Giulio Feltri, Sergio Romano, Anna Bellato, Sandra Toffolatti, son parte del reparto de esta cinta.

Conclusiones

Tiene sin duda uno de los mejores comienzos y desenlace de este año. ‘La sonrisa del mal’ es de estos estrenos pequeñitos que suelen pasar inadvertidos en pantalla, pero sinceramente, son de estas pequeñas sorpresas que te puedes encontrar una buena tarde en el cine. Como he dicho, una película diferente, donde la religión y la fe logra crear una  gran historia de terror.

Ficha de la película

Estreno en España: 20 de marzo de 2026. Título original: La valle dei sorrisi. Duración: 122 min. País: Italia. Dirección: Paolo Strippoli. Guion: Jacopo del Giudice, Paolo Strippoli, Milo Tissone. Música: Federico Bisozzi, Davide Tomat. Fotografía: Cristiano Di Nicola. Reparto principal: Michele Riondino, Giulio Feltri, Paolo Pierobon, Romana Maggiora, Roberto Citran, Sergio Romano, Anna Bellato, Sandra Toffolatti, Diego Nardini. Producción: Fandango Produzione, Nightswim, SPOK Films, Vision Distribution, Ministero della Cultura, Friuli Venezia Giulia Film Commission, Intromagine Pictures. Distribución: Alfa Pictures. Género: Drama, terror. Web oficial.