Sorteamos dos cajas sorpresa valoradas en más de 100€ cada una
Estamos en el año de nuestro décimo aniversario y por eso en nuestras redes sociales lanzamos el mayor sorteo que hayamos puesto nunca en marcha. Si eres amante de las sorpresas y el coleccionismo no te lo puedes perder. Normalmente os comunicamos qué sorteamos pero, en esta ocasión, de momento solo os contamos que regalamos dos cajas sorpresa tipo blind box.
La esencia de estas cajas es simple: no sabes exactamente qué contiene hasta que la abres, lo que añade un extra de emoción a la experiencia. Pero sí os podemos adelantar que cada una de ellas está valorada en más de 100€. Y no es solo por el valor de sus objetos en el mercado, también por que hay algunas sorpresas que con el tiempo se van a revalorizar.
Al final de la fecha límite realizaremos el sorteo aleatorio tras listar a todos los participantes en todas nuestras redes sociales. Elegiremos dos ganadores, para los cuales, irá únicamente una de nuestras dos cajas.
Cómo participar en nuestro sorteo aniversario
Si queréis optar a ganar el premio podéis hacerlo a través de Facebook siguiendo estas normas:
Seguid todas las instrucciones para concursar correctamente. Tenéis de plazo hasta el 15 de mayo a las 23:59h. El hecho de participar más de una vez no incrementa las posibilidades de ganar, a no ser que etiquetes a diferentes personas cada vez. Anunciaremos quien ha sido en los días sucesivos a la finalización del sorteo Si el ganador/a no responde al ponernos en contacto podremos declarar desierto el sorteo. Los datos solicitados al ganador únicamente serán utilizados para el envío y una vez recibido el premio serán borrados, no serán incluidos en ningún fichero o base de datos. Ninguna red social patrocina, avala ni administra de modo alguno esta promoción, ni está asociada a ella.
‘Proyecto salvación’ es de estas películas que se quedan en la retina y en la cabeza. Una buddy movie que no me esperaba para nada. Admito que no había visto tráiler ni nada, solo que salía Ryan Gosling para salvar a la Tierra. Eso y que también se basaba en la novela del creador de ‘Marte’. Me esperaba un drama, si, me alegro de no habérmelo encontrado, también.
Pero que gusto es ver películas tan bonitas en la sala de cine. Ya no sólo visualmente, si no también de un contenido tan especial que te deja con una sonrisa al salir del visionado.
Andy Weir y Drew Goddard un gran dúo
El novelista Andy Weir, vuelve a crear algo tan distinto y a la vez tan cercano. Junto a él tenemos al guionista Drew Goddard, que también se encargó del guion de ‘Marte’ y sin duda ambos crean algo muy personal.
En este caso conocemos a Grace, un astronauta que se ha quedado solo en una misión suicida. Todo esto sin apenas recordando quien es, al estar tanto tiempo en coma inducido. Mientras va recordando toda su situación, conoce a alguien especial que tiene su misma misión, salvar su planeta.
Una historia de amistad, de volver a recordar, de trabajo en equipo y sobre todo de confianza. Es que no puedo negar que la he disfrutado tanto.
Nuestros dos protagonistas
Ryan Gosling es un actor que siempre me ha gustado, todo lo que hace, lo hace bien y punto. En este caso, tiene un papel tan tierno, tan humano. Una persona con curiosidad, con ganas de vivir aunque se crea que tiene una mísera vida y también con miedo de perder esa simple vida. Es un reflejo a la vida humana, esas personas que tienen un gran talento, pero se conforman con ir a trabajar y vivir una vida sencilla. Un héroe al que obligan a serlo.
Además es un profesor con ganas de enseñar, le dan un montón de herramientas para hacer que un equipo de astronautas tengan una gran cantidad de información en muy pocos días y aunque es poco, le ves disfrutar investigando y aprendiendo.
Y luego está Rocky, un ser que se encuentra en su viaje que tiene su misma misión. Este ser tiene la voz de James Ortiz y para mí lo más importante, es un animatrónico. Sabéis que adoro los efectos visuales, no odio los digitales para nada, siempre nos dan maravillas y aquí también lo tenemos, pero es que un buen efecto práctico es lo mejor que puede haber en una cinta. Y sin duda, aquí están muy bien hechos y aprovechados.
Resto de equipo
Y aunque el personaje de RyanGosling es el único humano que vemos en la nave, también parte de la película son flash backs en los que va recordando como ha llegado hasta allí. Junto a él tenemos a la actriz Sandra Hüller, que tiene un papel crucial en la vida de nuestro personaje y lo borda. También vemos a Ken Leung, Milana Vayntrub o Lionel Boyce.
Y que decir de la banda sonora de Daniel Pemberton, no puede ser mejor. Con una música muy evocadora, con canciones muy bien escogidas, hace que todo el conjunto se vea y se escuche perfecto. Y como he comentado en el otro punto, el tema de los efectos, tanto digitales como prácticos, me han parecido de lo mejor en mucho tiempo.
‘Proyecto Salvación’ llega a nuestras pantallas el próximo 20 de marzo y como habéis podido leer, solo puedo recomendárosla. Disfrutadla y comentadme que os ha parecido.
Ficha de la película
Estreno en España: 20 de marzo de 2026. Título original: Project Hail Mary. Duración: 156 min. País: Estados Unidos. Dirección: Phil Lord, Christopher Miller. Guion: Drew Goddard, Andy Weir. Música: Daniel Pemberton. Fotografía: Greig Fraser. Reparto principal: Ryan Gosling, Sandra Hüller, Lionel Boyce, Ken Leung, James Ortiz, Orion Lee. Producción: MGM, Amazon MGM Studios, Pascal Pictures, Lord Miller, Sony Pictures. Distribución: Sony Pictures. Género: Ciencia Ficción. Web oficial.
Moviementarios, una década viviendo el cine desde dentro
Cumplir diez años en internet no es solo una cifra redonda: es una declaración de resistencia, constancia y, sobre todo, pasión. En Moviementarios llevamos una década sumergidos en el universo del cine y las series, construyendo un espacio que ha crecido sin renunciar a sus principios y llegando a los mismos lugares a los que muchos medios de comunicación solo llegan a través del dinero o a base de vender su objetividad periodística.
Una década dedicados al entretenimiento sin descanso
Si algo define este recorrido es el volumen y la dedicación. Durante estos diez años hemos visto centenares de películas cada año, explorando desde los grandes estrenos comerciales hasta propuestas independientes, cine de autor, festivales y plataformas.
No ha sido simplemente consumir contenido: ha sido analizarlo, reflexionarlo y compartirlo con una comunidad que también entiende el audiovisual como algo más que entretenimiento pasajero. Cada crítica, cada entrevista y cada cobertura ha sido fruto de horas de visionado y viajes con un criterio que hemos ido afinando con el tiempo. Y esta constancia y meticulosidad nos ha llevado a formar parte misma del cine en España participando de algún proyecto y siendo, por ejemplo, patrocinadores y/o jurados en CutreCon o CortoEspaña.
Llevar a cabo un repaso completo con todo lo que hemos vivido se nos hace inabarcable. Hemos hecho un vídeo con aquellos artistas que nos han marcado de alguna manera y a los que hemos conocido de manera estrecha. Pero hay muchos má. Mucho que podéis descubrir a través de los más de 9000 artículos publicados aquí y todo el contenido de nuestros canales o redes sociales.
Codo con codo con la industria audiovisual
Uno de los mayores privilegios de Moviementarios ha sido poder estar cerca de lo mejor del mundo audiovisual. A lo largo de estos años hemos coincidido con actores, actrices, directores y profesionales del sector que forman parte del presente y el futuro del cine.
Festivales, premieres, entrevistas y eventos nos han permitido no solo ver el cine desde fuera, sino también comprender cómo se construye desde dentro. Ese contacto directo ha enriquecido nuestra perspectiva y ha dado profundidad a los contenidos que publicamos.
Principios claros en un entorno que premia lo contrario
En una era dominada por la inmediatez y la viralidad, hemos tomado decisiones que no siempre juegan a favor del crecimiento rápido, pero sí de la coherencia.
Cero spoilers
Respetar la experiencia del espectador siempre ha sido una prioridad. Creemos que el cine debe vivirse sin interferencias, sin adelantar giros ni arruinar momentos clave.
Sin clickbait
Nunca hemos apostado por titulares engañosos o estrategias diseñadas para atraer clics a cualquier precio. Cada contenido intenta responder a lo que promete, sin trampas.
Fuera de polémicas artificiales
En un ecosistema donde generar conflicto suele traducirse en visibilidad, hemos optado por no entrar en guerras innecesarias ni debates vacíos diseñados únicamente para generar ruido.
¿El precio de mantener los principios?
Es posible que esta forma de hacer las cosas tenga una consecuencia evidente: no somos virales en el sentido más actual que tanto explotan los «creadores de contenido». No protagonizamos polémicas, no generamos controversias diseñadas para explotar en redes y no buscamos el impacto inmediato a cualquier coste.
Y quizá por eso no somos “famosos” en el ecosistema digital actual. Pero también es cierto que hemos construido algo más sólido: credibilidad, coherencia y una comunidad que valora precisamente eso. En un entorno donde todo es efímero, mantenerse fiel a una identidad durante diez años es, en sí mismo, un logro.
Mirando al futuro
Este décimo aniversario no es un punto final, sino un checkpoint para mirar atrás y tomar impulso. Seguiremos viendo cine, descubriendo historias y compartiendo contenido con el mismo enfoque que nos ha traído hasta aquí. Porque si algo hemos aprendido en esta década es que el verdadero valor no está en el ruido, sino en la constancia. Y en Moviementarios, eso nunca ha estado en duda.
A los que nos seguís, gracias por vuestro apoyo. A los que han intentado atacarnos en algún momento, lo de siempre, gracias por los insultos y perdón por el respeto.
Narramos todos los premios y momentos clave de los Oscars 2026
La 98ª edición de los Premios de la Academia como siempre pasa a ser una noche histórica en Hollywood. Este año, la indiscutible favorita por número de nominaciones era el thriller de terror ‘Sinners (Pecadores)’, que ha hecho historia al romper todos los récords con unas asombrosas 16 nominaciones. Todos sabíamos que el número final de estatuillas se reduciría finalmente y se ceñirían a temas técnicos pero no fue así pues tanto Michael B. Jordan como Ryan Coogler subieron a por premios por Mejor Actor y Mejor Guión respectivamente. Por criterio y casi unánimemente la favorita era la gran epopeya contemporánea de Paul Thomas Anderson, ‘Una batalla tras otra’ con 13 nominaciones. Aunque ambas han acaparado focos y premios en la temporada actual, hay otros títulos que se han quedado fuera o con menos nominaciones, como es el caso de ‘Frankenstein’, ‘Marty Supreme’ o ‘Valor sentimental’ que contaban con la nada desdeñable cantidad de 9 candidaturas, seguidas por el aclamado drama ‘Hamnet’ con 8.
La gala arrancó con un gag usando a ‘Weapons’ como hilo conductor y con las clásicas bromas hacia los invitados por parte del presentador Conan O’Brien. Y la noche se reservó muchas bromas, también con algo de miedo hacia el futuro, un futuro en el que la robótica, la IA o los formatos verticales pondrán en jaque a la industria. No obstante, conscientes de ello, la Academia bromeó con el hecho de que en 2027 los Oscars podrán ser vistos gratis en Youtube, esto es un hecho ya anunciado que acaba con los derechos de retransmisión para Disney.
La noche pasará a la historia por ser la primera gala en la que se premió al mejor casting, quizá el año que viene por fin celebremos que se reconoce a los actores que se dejan la piel por las estrellas como son los dobles de acción. La persona que ha pasado a los libros de historia del cine por ello es Cassandra Kulukundis por su selección de actores y actrices para ‘Una batalla tras otra’. Otro hecho raro e histórico aunque no visto por primera vez es el empate en el premio a Mejor Cortometraje y el hecho de que por fin una mujer (Autumn Durald) haya ganado el premio a Mejor Fotografía.
Por supuesto en estos Oscars 2026 hubo mensajes y dardos para el gobierno de Trump y los valedores de las guerras de hoy en día, empezando por las reivindicaciones por parte de Javier Bardem en la mismísima alfombra roja antes y también en el momento de entregar uno de los premios, el de película de habla no inglesa. También aprovechó Jimmy Kimmel en su reaparición en los Oscars y los ganadores a mejor documental. Pero también fueron mensajes emotivos aquellos sucedidos durante el in memoriam. Y es que este año numerosos artistas han fallecido y la Academia ha decidido que sus amigos tuviesen momentos para dirigirles unas palabras.
La noche estuvo muy reñida entre ‘Una batalla tras otra’ (6) y ‘Los pecadores’ (4). Este duelo tan igualado ha sido considerado por muchos como una celebración para el cine crítico con la Norteamérica actual y para el género fantástico. Para otros tantos es una victoria para Warner, que es propietaria de esas dos películas y que últimamente está en boca de todos por su probable venta. Quizá la mayor sorpresa para casi todo el mundo es que ‘Hamnet’ se ha ido casi de vacío, pues únicamente se alzó con un premio prácticamente cantado, el de Mejor Actriz para Jessie Buckley. Y por otro lado en cuarto puesto del palmarés el hecho de que aparezca ‘Frankenstein’ con tres estatuillas. A continuación, podéis leer el recuento y el palmarés al completo.
Oscars 2026 ordenados por películas más premiadas
‘Una batalla tras otra’ – 6
‘Los pecadores’ – 4
‘Frankenstein’ – 3
‘Las guerreras k-pop’ – 2
‘Hamnet’ – 1
‘Weapons’ – 1
‘F1: La película’ – 1
‘Valor sentimental’ – 1
‘Avatar: Fuego y ceniza’ – 1
‘The singers’ – 1
‘The Girl Who Cried Pearls’ – 1
‘Mr. Nobody Against Putin’ – 1
‘All the Empty Rooms’ – 1
‘Two People Exchanging Saliva’ – 1
Listado completo de ganadores de los Oscar 2026
Mejor película
‘Bugonia’
‘F1: La película’
‘Frankenstein’
‘Hamnet’
‘Marty Supreme’
‘Una batalla tras otra’
‘El agente secreto’
‘Valor sentimental’
‘Los pecadores’
‘Sueños de trenes’
Mejor dirección
Paul Thomas Anderson, por ‘Una batalla tras otra’
Josh Safdie, por ‘Marty Supreme’
Joachim Trier, por ‘Valor sentimental’
Ryan Coogler, por ‘Los pecadores’
Chloé Zhao, por ‘Hamnet’
Mejor actriz
Jessie Buckley, por ‘Hamnet’
Rose Byrne, por ‘Si pudiera, te daría una patada’
Kate Hudson, por ‘Song Sung Blue’
Renate Reinsve, por ‘Valor sentimental’
Emma Stone, por ‘Bugonia’
Mejor actor
Timothée Chalamet, por ‘Marty Supreme’
Leonardo DiCaprio, por ‘Una batalla tras otra’
Ethan Hawke, por ‘Blue Moon’
Michael B. Jordan, por ‘Los pecadores’
Wagner Moura, por ‘El agente secreto’
Mejor actriz de reparto
Elle Fanning, por ‘Valor sentimental’
Inga Ibsdotter Lilleaas, por ‘Valor sentimental’
Amy Madigan, por ‘Weapons’
Wunmi Mosaku, por ‘Los pecadores’
Teyana Taylor, por ‘Una batalla tras otra’
Mejor actor de reparto
Benicio del Toro, por ‘Una batalla tras otra’
Jacob Elordi, por ‘Frankenstein’
Delroy Lindo, por ‘Los pecadores’
Sean Penn, por ‘Una batalla tras otra’
Stellan Skarsgård, por ‘Valor sentimental’
Mejor guion original
‘Blue Moon’
‘Un simple accidente’
‘Marty Supreme’
‘Valor sentimental’
‘Los pecadores’
Mejor guion adaptado
‘Bugonia’
‘Frankenstein’
‘Hamnet’
‘Una batalla tras otra’
‘Sueños de trenes’
Mejor montaje
‘F1: La película’
‘Marty Supreme’
‘Una batalla tras otra’
‘Valor sentimental’
‘Los pecadores’
Mejor fotografía
‘Frankenstein’
‘Marty Supreme’
‘Una batalla tras otra’
‘Los pecadores’
‘Sueños de trenes’
Mejor casting
‘Hamnet’
‘Marty Supreme’
‘Una batalla tras otra’
‘El agente secreto’
‘Los pecadores’
Mejor diseño de producción
‘Frankenstein’
‘Hamnet’
‘Marty Supreme’
‘Una batalla tras otra’
‘Los pecadores’
Mejor vestuario
‘Avatar: Fuego y ceniza’
‘Frankenstein’
‘Hamnet’
‘Marty Supreme’
‘Los pecadores’
Mejor maquillaje y peluquería
‘Frankenstein’
‘Kokuho’
‘Los pecadores’
‘The Smashing Machine’
‘La hermanastra fea’
Mejores efectos visuales
‘Avatar: Fuego y ceniza’
‘F1: La película’
‘Jurassic World: El renacer’
‘Laberinto en llamas’
‘Los pecadores’
Mejor sonido
‘F1: La película’
‘Frankenstein’
‘Una batalla tras otra’
‘Los pecadores’
‘Sirat’
Mejor banda sonora original
‘Bugonia’
‘Frankenstein’
‘Hamnet’
‘Una batalla tras otra’
‘Los pecadores’
Mejor canción original
‘Dear Me’, de ‘Diane Warren: Relentless’
‘Golden’, de ‘Las guerreras k-pop’
‘I Lied to You’, de ‘Los pecadores’
‘Sweet Dreams of Joy’, de ‘Viva Verdi!’
‘Train Dreams’, de ‘Sueños de trenes’
Mejor película de animación
‘Arco’
‘Elio’
‘Las guerreras k-pop’
‘Little Amélie’
‘Zootrópolis 2’
Mejor película de habla no inglesa
‘El agente secreto’
‘Un simple accidente’
‘Valor sentimental’
‘Sirat’
‘La voz de Hind’
Mejor documental
‘The Alabama Solution’
‘Come See Me in the Good Light’
‘Cutting Through Rocks’
‘Mr. Nobody Against Putin’
‘The Perfect Neighbor’
Mejor cortometraje de ficción
‘Butcher’s Stain’
‘A Friend of Dorothy’
‘Jane Austen’s Period Drama’
‘The Singers’
‘Two People Exchanging Saliva’
Mejor cortometraje de animación
‘Butterfly’
‘Forevergreen’
‘The Girl Who Cried Pearls’
‘Retirement Plan’
‘The Three Sisters’
Mejor cortometraje documental
‘All the Empty Rooms’
‘Armed Only with a Camera: The Life and Death of Brent Renaud’
Jessie Buckley y Christian Bale llenan la pantalla de amor y locura
Una de las películas que más esperaba de este año. ‘La Novia’ llega para mostrarnos una historia bastante original, dentro de una historia ya conocida. Una mezcla de géneros que logra un gran entretenimiento y sin duda una gran puesta en escena.
Conocemos a un Frankenstein, deseoso de tener una novia, si, esto ya lo conocemos. Pero aquí no es él el protagonista. Antes conocemos a Ida, una joven que muere y revive de una manera salvaje y poderosa.
La película es romántica, es un drama, tiene música y bailes, tiene un poco de todo y sobre todo tiene una historia de descubrimiento.
Maggie Gillenhaal y su locura de atreverse con Mary Shelley
Además de dirigir, Maggie Gillenhaal decide hacer también el guion. Al igual que hizo con su ópera prima ‘La hija oscura’. Y que puedo deciros, lo hace bastante bien.
Hace una adaptación de esta novia de Frankenstein bastante punk, llena de ganas de vivir y de liarla y sobre todo con ganas de saber quien es y no subyugarse a un mundo que la quiere muerta.
Una historia donde los monstruos no lo son tanto como los que les persiguen, la base de Frankenstein sigue ahí, pero esta vez además con un fondo feminista en el que nos cuentan también una trama mafiosa. Esta trama, aunque tiene protagonismo, realmente queda tapada por la loca historia de amor que tienen estos dos monstruos y que sin duda, al menos para mí, es lo más importante de la película.
Actuaciones monstruosas
Ya sabemos que Jessie Buckley y Christian Bale son dos pedazo de artistas, pero es que aquí sorprenden y hacen dos papelones increíbles.
Christian Bale, sabemos que se adentra en cualquier cosa que le pidan, pero no os voy a negar que tenía mis dudas de verle como el Monstruo de Frankenstein, pero es que está increíble. Nos muestra bondad, ternura y también ese toque salvaje y destructor cuando es atacado.
Jessie Buckley está increíble como siempre. Este papel es una joya y ella lo representa de manera espectacular. Tiene dos papeles en la película, admito que no quiero hablar del primero ya que para mi ha sido una pequeña sorpresa y no quiero que os la perdáis. En ambos está fabulosa.
Junto a ellos tenemos a Penelope Cruz y Peter Sarsgaard. Con ellos me pasa lo contrario, su trama me pierde mucho y es que no me gustan mucho ni sus papeles ni sus actuaciones. Son sobrias y al final pasan a hacer que pierdas un poco el interés de lo que te están contando.
En cambio las actuaciones de Annete Bening y Jeannie Berlin, me han gustado mucho y sus personajes tan extraños y jugosos son de los mejores secundarios. Muy divertidos.
No todo es perfecto pero aun así merece la pena
A nivel técnico la cinta es bastante llamativa, con una banda sonora muy cuidada y una fotografía llena de detalles y colores vistosos, logran crearnos muchos estímulos y eso hace que la película sea muy rápida.
El montaje, quizás sea algo torpe en algunos momentos. No cuenta del todo bien que se podría la historia que tenemos de fondo y quizás por eso sea que como he comentado, se pierda un poco y no logre el interés que quizás la directora quería darle.
En general ‘La Novia’ me ha gustado mucho, creo que es una gran película en todo su conjunto, pese a que tiene alguna falla que otra. Pero es totalmente recomendable. Tiene una escena de baile que es un homenaje a ‘El Jovencito Frankenstein’, por supuesto ni con tanta guasa, pero que si utiliza su música. Es una cinta en la que nos muestran el amor hacia el cine y como éste puede calmar a un monstruo. No dudéis en acercaros al cine a verla y disfrutarla.
Ficha de la película
Estreno en España: 6 de marzo de 2026. Título original: The Bride! Duración: 126 min. País: Estados Unidos. Dirección: Maggie Gyllenhaal. Guion: Maggie Gyllenhaal. Música: Hildur Guonadóttir. Fotografía: Lawrence Sher. Reparto principal: Jessie Buckley, Christian Bale, Peter Sarsgaard, Penélope Cruz, Annette Bening, Jake Gyllenhaal, John Magaro, Jeannie Berlin. Producción: Warner Bros. Distribución: Warner Bros. Género: Terror. Web oficial.
Regresa la saga Scream, después de todo lo acaecido en Nueva York, volvemos a la vida de Sidney, como amante esposa y madre viviendo en un pueblo con una vida tranquila. Bueno, no tan tranquila, siendo madre de una joven adolescente que no comprende nada. Además se le complica todo al volver a tener llamadas de alguien que pensaba que estaba muerto.
No puedo negaros que ‘Scream 7’ me ha gustado, me he divertido muchísimo y he disfrutado como una enana viendo como cada asesinato era más original. Además de volver a ver a este patoso y tan humano asesino que pese a ser victorioso en casi todos sus asesinatos, recibe leches por todo lados.
Guionista y director
Después de sus idas y venidas en la saga, Kevin Williamson, guionista de ‘Scream’, ‘Scream 2’ y ‘Scream 4’, regresa de nuevo esta vez también como director. Y que deciros, que me alegro del resultado. Lo ha hecho bastante bien, logrando engañarnos y plasma con pelos y señales todas las macabras muertes que le pasan por su cabeza.
Y es que Scream 7, tiene muertes muy imaginativas, algunas hasta muy de serie Z, dándonos gore totalmente gratuito y sin necesidad. Pero que ha hecho las delicias de la sala de cine.
Pero no quita que ‘Scream 7’ sea una gozada desde el principio y que no pare de pegarnos sustos tontos, adolescentes pesados y estereotipados y por supuesto, a nuestra gran reina pegando tiros por todos lados.
Las sagas de unen y tenemos reparto de todas las películas
Regresa la gran Neve Campbell a esta saga que tanto la echaba de menos. Y sí, vuelve de manera diferente, más tranquila y llena de un poquito de paz. Pero como todo no puede durar, esta tranquilidad dejara de estar ahí por culpa de antiguos temores.
En el reparto volveremos a ver caras conocidas como Courteney Cox, con su peculiar papel de la gran Gale Weathers. También vuelven Jasmin Savoy Brown y Mason Gooding, al igual que en las dos anteriores películas, con sus personajes tan divertidos.
Mckenna Grace, Anna Camp, Asa Germann, Celeste O’Connor, Sam Rechner son las nuevas caras que esta cinta nos trae. Y por supuesto Isabel May, que da vida a la hija de Sidney. Y sin duda lo hace bastante bien. No quiero comentar más, pero tendréis pequeñas sorpresitas durante el visionado, que sin duda es mejor verlo que leerlo.
Conclusiones
Como os he comentado, la película me ha gustado mucho, el ritmo es muy bueno y no nos deja descansar apenas. Algo que logra que la película parezca más corta de lo que es y que disfrutemos con cada segundo.
Por ponerle una pega, admito que el desenlace no me ha terminado de entusiasmar. Está claro que todos nos montamos nuestra propia película en la cabeza y sin duda la mía era muy diferente, pero, no es culpa de Kevin Williamson y el nos ha dado su versión y su película. Así que como os digo, por ponerle alguna pega, pero sin duda, solo puedo decir, que vayáis a verla y la disfrutéis. Ya que realmente merece la pena.
Ficha de ‘Scream 7’
Estreno en España: 27 de febrero de 2026. Título original: Scream 7. Duración: 114 min. País: EE. UU. Dirección: Kevin Williamson. Guion: Kevin Williamson, Guy Busick. Música: Marco Beltrami. Fotografía: Ramsey Nickell. Reparto principal: Neve Campbell, Courteney Cox, Isabel May, Jasmin Savoy Brown, Mason Gooding, Anna Camp, Joel McHale, Mckenna Grace, Michelle Randolph, Jimmy Tatro, Asa Germann, Celeste O’Connor, Sam Rechner, Ethan Embry, Tim Simons, Mark Consuelos. Producción: Paramount Pictures, Outerbanks Entertainment, Project X Entertainment, Radio Silence Productions, Spyglass Media Group. Distribución: Paramount Pictures. Género: terror. Web oficial.
La memoria y la paranoia se convierten en fantasmas del pasado
Hay películas que se limitan a recrear un periodo histórico y otras que lo convierten en un organismo vivo, incómodo y contradictorio. ‘El agente secreto’, dirigida por Kleber Mendonça Filho, pertenece claramente al segundo grupo. Ambientada en el Brasil de 1977, en plena dictadura militar, la cinta mezcla thriller político, crónica costumbrista y estudio psicológico en una combinación que no siempre es cómoda, pero sí profundamente sugestiva.
No soy precisamente defensor de ‘Bacurau’, aquella celebrada fábula distópica que Mendonça codirigió con Juliano Dornelles. En ese caso, quizá la parsimonia del planteamiento o el pulso compartido me dejaron fuera. Sin embargo, aquí el cineasta parece más rítmico y mejor planificado. O quizá simplemente este proyecto conecta mejor con mi sensibilidad. Sea como fuere, ‘El agente secreto’ confirma que Mendonça es un narrador que sabe tensar la realidad hasta convertirla en amenaza.
La película ha apuntado alto en la temporada de premios: cuatro nominaciones al Oscar y triunfadora con dos Globos de Oro (mejor actor y mejor película de habla no inglesa) han colocado la producción brasileña en el radar internacional. Pero más allá del ruido industrial, lo que interesa es el resultado artístico.
Brasil 1977: algo más que fútbol, carnaval y sexo libre
La acción se sitúa en 1977, cuando Brasil aún vivía bajo la dictadura militar instaurada tras el golpe de 1964. Mendonça no filma el régimen desde el despacho de un general ni desde una sala de torturas; lo hace desde la vida cotidiana. Fútbol en las calles, sexo en los edificios gubernamentales, carnavales hasta en la sopa, policías que parecen más preocupados por el control informal del barrio que por el orden institucional. Ese contraste es clave.
El protagonista, interpretado por Wagner Moura, regresa a Recife con un pasado ambiguo. Moura, a quien disfruté especialmente en ‘Civil War’ de Alex Garland, compone aquí un personaje aparentemente vulnerable: mirada baja, gestos contenidos, un hombre que parece huir más que enfrentarse. Sin embargo, pronto percibimos que algo oculto late bajo esa superficie.
El guion introduce múltiples elementos en suspense: un pasado oculto, relaciones cruzadas, una pierna humana hallada dentro de un tiburón varado… A ello se suman saltos temporales cada vez más frecuentes que fragmentan la narrativa sin romperla. No estamos ante un thriller lineal, sino ante un rompecabezas moral que explora la memoria colectiva. La sensación constante es que cualquier gesto trivial puede tener implicaciones políticas.
Mendonça toma detalles reales del periodo (la vigilancia, la infiltración, la normalización del miedo) para construir una ficción que bien podría haber ocurrido. No se basa en un caso concreto documentado, pero el clima es históricamente verosímil. Esa verosimilitud es la que convierte la película en algo más que un ejercicio estilístico.
Un thriller con costumbrismo y un desvío casi fantástico
Uno de los mayores logros de ‘El agente secreto’ es su capacidad para mezclar géneros. Hay suspense, sí, pero también observación social. Las conversaciones domésticas, los trayectos en coche, las celebraciones populares… todo está filmado con una calma que recuerda que la dictadura no se vivía únicamente en los centros de detención, sino en la respiración diaria de la ciudad.
En ese tejido realista aparece un breve pasaje fantástico, casi absurdo, que descoloca. Es una escena mínima, pero rompe la lógica interna durante unos minutos. Su tono remite más al absurdo de Quentin Dupieux que al propio Mendonça. No desvela la trama, pero sí introduce una fisura irónica, como si el director quisiera recordarnos que la historia también puede ser una construcción delirante o como si la imaginación fuese la última vía de escape para el pueblo.
Entre las curiosidades que circulan en torno a la producción está el hecho de que este es el último papel de Udo Kier a falta del estreno de ‘The Ark: An Iron Sky Story’. Su aparición añade una capa espectral al conjunto. Su presencia es breve, sin duda un cameo tras su trabajo en ‘Bacurau’, pero como siempre deja huella y tiene detalles propios de la filmografía habitual del actor.
‘El agente secreto’ no es una película complaciente. Exige atención, tolerancia a la ambigüedad y disposición a habitar zonas grises. Pero en esa incomodidad reside su fuerza. Mendonça no ofrece héroes claros pero quizá si villanos caricaturescos. Ofrece sobre todo un país atrapado entre la fiesta y el miedo, entre el carnaval y la sospecha. Quizá llegar hasta el Oscar sea demasiado, pero la madurez de su relato es indudable.
Ficha de ‘El agente secreto’
Estreno en España: 20 de febrero de 2026. Título original: O agente secreto. Duración: 158 min. País: Brasil. Dirección: Kleber Mendonça Filho. Guion: Kleber Mendonça Filho. Música: Mateus Alves, Tomaz Alves de Souza. Fotografía: Evgenia Alexandrova. Reparto principal: Wagner Moura, Gabriel Leone, Maria Fernanda Cândido, Hermila Guedes, Alice Carvalho, Udo Kier. Producción: CinemaScópio Produções, MK Productions, ONE TWO Films, Lemming Film, Arte France Cinéma, MK2 Films, Ad Vitam, Rotor Film, Netflix. Distribución: Elástica, La aventura. Género: suspense. Web oficial.
La escena final es una de las más bellas, emotivas y cuidadosamente elaboradas del cine reciente
Chloé Zhao afronta en ‘Hamnet’ uno de esos proyectos que parecen condenados al escrutinio constante: acercarse a William Shakespeare (Paul Mescal) desde el ángulo más íntimo posible, el de la pérdida de su hijo y el de una esposa históricamente relegada a los márgenes del mito. El resultado es una película moderadamente notable, profundamente sensible y ambiciosa en su planteamiento, aunque también excesivamente dilatada. Aun así, lo que propone y, sobre todo, cómo culmina su relato, la convierten en una obra valiosa y digna de análisis.
Basada en la novela homónima de Maggie O’Farrell, la película se apoya en una base histórica real, pero asume con naturalidad las licencias propias de la ficción. Zhao no pretende reconstruir hechos documentados, sino explorar un vacío emocional, ese territorio donde la Historia calla y el arte se interpreta.
Shakespeare, Hamnet y la sombra de la tragedia
El eje emocional de ‘Hamnet’ es, como no podía ser de otra forma, la muerte del hijo menor de Shakespeare. La película recoge una de las teorías más persistentes en el ámbito académico y cultural: que la pérdida de Hamnet, fallecido a los once años, supuso un punto de inflexión en la obra del dramaturgo y alimentó la oscuridad de sus tragedias posteriores.
Zhao aborda esta idea con un tono contenido, casi ascético. No hay subrayados ni grandes discursos sobre el dolor, lo que hay es ausencia, silencio y tiempo, mucho tiempo. Aquí aparece uno de los principales problemas del filme: su tendencia a alargar escenas más allá de lo estrictamente necesario, confiando en que la repetición de gestos o el drama intenso sustituya a la progresión dramática. En algunos tramos, esta estrategia roza el agotamiento del espectador.
Sin embargo, cuando la película funciona, lo hace de manera notable. La relación simbólica entre Hamnet y ‘Hamlet’ se insinúa sin verbalizarse, dejando que el espectador complete el puente entre vida y obra. Zhao sugiere que la tragedia no nace del intelecto, sino del trauma, y que la obsesión shakespeariana por la muerte, los fantasmas y los vínculos rotos puede entenderse mejor a la luz de esta pérdida. ‘Hamnet’ no intenta explicar ‘Hamlet’, pero sí humanizar al hombre que pudo escribirla, alejándolo del pedestal académico y devolviéndolo a la tierra, al barro, al dolor cotidiano.
Anne Hathaway: el corazón invisible del relato
Uno de los mayores aciertos de la película es su tratamiento de Anne Hathaway, renombrada con su otro nombre aceptado, Agnes, e interpretada por Jessie Buckley. Tradicionalmente reducida a notas a pie de página, Zhao la sitúa en el centro del relato emocional. No como musa idealizada ni como esposa resentida, sino como una mujer compleja, práctica, profundamente conectada con la naturaleza y con una forma de duelo distinta a la de su marido.
La película dialoga abiertamente con la controversia histórica sobre su carácter y su influencia en Shakespeare. Lejos de la caricatura de esposa abandonada, ‘Hamnet’ presenta a Anne como ancla emocional y fuerza silenciosa, alguien que sufre la pérdida de su hijo de manera más física, más inmediata, mientras Shakespeare canaliza el dolor a través de la distancia y la creación.
Esta visión no contradice los pocos datos históricos disponibles, sino que los expande con sensibilidad. Zhao parece especialmente interesada en reparar una injusticia histórica, otorgando a Anne una voz que nunca tuvo en los documentos, pero que resulta perfectamente coherente con el contexto social y familiar de la época.
Aquí, el tempo pausado juega más a favor que en otros tramos. La cotidianeidad, el trabajo doméstico, la gestión del hogar y el contacto con la tierra refuerzan la idea de que la tragedia no pertenece solo al genio creador, sino también a quienes sostienen la vida mientras otros escriben la Historia.
Un final que justifica el viaje
Si ‘Hamnet’ se resiente por su metraje y su tendencia a la tragedia redundante, todo queda prácticamente redimido por su escena final. Es, sin exagerar, una de las secuencias más bellas, emotivas y cuidadosamente elaboradas del cine reciente.
Zhao consigue condensar en pocos minutos todo lo que antes parecía disperso: el duelo, la memoria, la creación artística y la permanencia del amor más allá de la muerte. El cierre no solo borra la sensación de agotamiento previa, sino que recontextualiza el conjunto, invitando a una relectura emocional de lo visto.
Es también una forma magistral de aproximarse a Shakespeare como figura histórica. No como mito intocable, sino como ser humano atravesado por una pérdida irreparable. En ese sentido, ‘Hamnet’ propone una clave interpretativa poderosa para comprender al que probablemente sea el escritor más estudiado de la historia, junto a Miguel de Cervantes: la idea de que su genialidad no nace solo del talento, sino del dolor transformado en lenguaje.
Ficha de ‘Hamnet’
Estreno en España: 23 de enero de 2026. Título original: Hamnet. Duración: 125 min. País: Reino Unido. Dirección: Chloé Zhao. Guion: Maggie O’Farrell, Chloé Zhao. Música: Max Richter. Fotografía: Max Richter. Reparto principal: Jessie Buckley, Paul Mescal, Jacobi Jupe, Joe Alwyn, Emily Watson, David Wilmot. Producción: Focus Features, Hera Pictures, Neal Street Productions, Amblin Entertainment, Book of Shadows. Distribución: Universal Pictures. Género: adaptación, drama, romance. Web oficial.
Poniente cambia los dragones por la comedia y la justa
Es difícil regresar a Poniente sin esperar el sonido de alas dracónicas o el choque de ejércitos masivos. Sin embargo, lo primero que hay que advertir al espectador desprevenido es que ‘El caballero de los Siete Reinos’, aunque firmemente ambientada en el mundo de R.R. Martin, cambia radicalmente de tono. Para algunos fans puristas, curtidos en la solemnidad política de ‘Juego de Tronos’ o la tragedia shakesperiana de ‘La casa del dragón’, este giro podrá resultar desconcertante, quizás incluso malo. Pero para otros, será una bocanada de aire fresco absolutamente necesaria.
HBO parece haber entendido que la única forma de evitar el hastío del espectador ante tantas conspiraciones palaciegas era apostar por algo diametralmente opuesto: la sencillez y sorprendentemente, el humor. Si las anteriores entregas eran óperas wagnerianas, ‘El caballero de los Siete Reinos’ se acerca más a una balada folk tocada en una taberna ruidosa. Es una manera inteligente de conseguir esquivar las comparaciones directas que habrían hundido a cualquier otro spin-off que intentara imitar la escala de sus predecesoras.
Un tono radicalmente distinto: entre Lanthimos y el cine medieval
En los libros originales ya se ve que este es un texto mucho más ligero, casi una novela picaresca medieval, y la serie abraza esta naturaleza sin complejos. Es abiertamente más cómica, apoyándose en la química de una extraña pareja. Por momentos, la dirección y los diálogos afilados hacen que parezca más ‘La favorita’ de Yorgos Lanthimos que ‘Juego de Tronos’. Hay un absurdo delicioso en la burocracia de los torneos y en la pomposidad de los caballeros que la serie explota con maestría.
Incluso si la serie fuese un poco más allá con el espectáculo de la comedia y la anacronía musical, estaríamos hablando de la nueva versión de ‘Destino de caballero’, aquella película de culto protagonizada por Heath Ledger. La comparación no es gratuita, puesto que la trama se ambienta completamente en una justa, con todo el color, el polvo y el bullicio que ello conlleva. Sin embargo, descuidad que este tono lúdico se mantiene sobretodo durante los tres primeros capítulos. Es ahí cuando la cosa cambia. Tras los episodios dirigidos por Owen Harris (conocido por ‘Black Mirror’), tiene lugar un giro que cambia la dinámica de la serie, recordándonos que, a fin de cuenta, en Poniente nadie está completamente a salvo. Y es por todo esto que el episodio 5 regresa a la brutalidad de los campos de batalla de Westeros, con toda la violencia e impredecibilidad que ello conlleva.
El caballero de los Siete Reinos como serie pequeña en una historia inmensa
George R. R. Martin figura como co-creador y productor ejecutivo, con Ira Parker ejerciendo de showrunner, y se nota el cariño por el material original. Estamos ante una precuela con un formato inusual: seis episodios de poco más de 30 minutos. Esta duración, más propia de una sitcom que de un drama de prestigio, juega a su favor, evitando el relleno innecesario.
Cronológicamente, la acción ocurre aproximadamente 90–100 años antes de ‘Juego de Tronos’ y se sitúa también unos 70 años después de los eventos más tempranos narrados en ‘La casa del dragón’. Es una época fascinante por lo que no tiene: es un mundo donde los dragones son solo recuerdos y cráneos polvorientos. El linaje Targaryen ostenta el Trono de Hierro, sí, pero su poder ya genera cuestionamientos. Sin la amenaza nuclear de los dragones, la autoridad se mantiene mediante la política y la percepción, algo que vemos a través de los ojos del caballero errante Dunk (interpretado por un inmenso Peter Claffey) y su escudero Egg (el joven Dexter Sol Ansell).
La serie se desarrolla durante la era de la Primera Rebelión Fuegoscuro, aunque el foco está en las interacciones personales. La participación de personajes como Aerion Targaryen (Finn Bennett), Lyonel Baratheon (Daniel Ings) y Baelor Targaryen (Bertie Carvel) aporta ese toque de realeza divina y peligrosa, pero vista desde abajo. Muy bien cogido el reparto, especialmente la dinámica entre Claffey y Ansell, que sostienen el peso emocional de la trama con una naturalidad pasmosa y llana.
La sombra de los Targaryen y el giro que lo cambia todo
Para quienes vengan de la literatura, sabrán que en su historia editorial en España, ‘El caballero de los Siete Reinos’ es una compilación de tres relatos: ‘The Hedge Knight’ (El caballero errante), ‘The Sworn Sword’ (La espada leal) y ‘The Mystery Knight’ (El caballero misterioso). La serie narra las aventuras de este caballero, que no es otro que el antepasado de Brienne de Tarth, un dato que explica mucho sobre el tamaño del personaje y el código de honor que veremos en pantalla.
Lo brillante de esta propuesta es que aporta una perspectiva más «a ras de tierra». Ofrece una profundización cultural y social sobre cómo vivían distintas capas de la sociedad en esa época, lejos de la Fortaleza Roja. Es por ello una historia mucho más pequeña y mucho más sencilla que todo lo que hemos visto hasta ahora. Pero no os dejéis engañar por la escala: en buena parte sienta las bases de lo que transcurre durante ‘Juego de Tronos’.
La serie es diferente incluso en su tratamiento de la acción: evita mostrar muertes violentas gratuitas, buscando más el impacto narrativo que el visual. Pero eso no quita que no haya violencia; cuando el acero choca, se siente pesado y peligroso. Constantemente sentimos que esto es el mundo de R.R. Martin y puede morir un personaje repentinamente.
Si no quieres destriparte el primer giro interesante que llega en el tercer capítulo, no mires exactamente de qué va esta historia en internet. Solo diré que la inocencia del torneo da paso a una realidad política mucho más oscura. ‘El caballero de los Siete Reinos’ demuestra que no hacen falta dragones para contar una gran historia de Poniente. Solo hacen falta un buen caballero, un escudero sabiondo e insolente y un guion que sepa reírse de sí mismo antes de sacar la espada.
La serie se estrena el 18 de enero y tiene anunciada segunda temporada para 2027.
Cuando la ira ya no necesita excusas pero aún así te las da
Hablar de ‘28 años después. El templo de los huesos’ implica aceptar, desde el primer minuto, que la saga ha dejado de buscar respetabilidad para abrazar el exceso como forma de discurso. Si ‘28 años después’ fue un capricho lúcido de Danny Boyle y Alex Garland, una secuela que utilizaba el apocalipsis para disparar contra el aislamiento británico, el nacionalismo rancio y la obediencia militar ciega, esta nueva entrega dirigida por Nia DaCosta opta por regresar a los orígenes salvajes del relato. No es una marcha atrás, sino una mutación: menos alegoría ordenada y más demencia consciente.
DaCosta, que ya demostró en ‘Candyman’ su interés por reformular mitologías desde una mirada incómoda, recoge el testigo (con Garland firmando el guión) y lo lleva a un terreno donde la lógica se fragmenta, pero el subtexto permanece. ‘28 años después. El templo de los huesos’ no quiere ser una película elegante ni medida. Quiere ser un artefacto furioso, impregnado de rabia acumulada, tanto vírica como social.
Un mundo roto que ya no cree en la razón
La película es plenamente consciente de su escenario: una población aislada, mermada y mentalmente erosionada por décadas de abandono. Aquí los infectados no son solo cuerpos descontrolados, sino el espejo deformado de una sociedad mermada que lleva demasiado tiempo sobreviviendo sin horizonte. El virus de la ira ya no es únicamente un catalizador narrativo, es un estado emocional colectivo.
Visualmente, DaCosta conserva la columna vertebral estética de la saga, cámara nerviosa, suciedad digital, violencia abrupta, pero introduce una imaginería más cercana a lo ritual y lo sacrílego. El “templo” del título no es solo un espacio físico, sino una metáfora de cómo la desesperación acaba organizándose en torno a creencias extremas. En ese sentido, la película se permite una libertad tonal que roza lo delirante, como demuestra una de sus decisiones musicales: mezclar una canción de Duran Duran asociada al opening del anime ‘Speed Grapher’ con el icónico ‘The number of the beast’ de Iron Maiden. No es un guiño gratuito, sino una declaración de principios: lo pop, lo satánico y lo apocalíptico conviven sin jerarquías.
Este enfoque también sirve para dar sentido retrospectivo al extravagante final de la entrega anterior y a la aparición de los Jimmys, liderados por Jack O’Connell. Lo que antes podía parecer una sátira excesiva, con ecos evidentes al caso mediático de Jimmy Savile que ya explicamos en esta web, aquí adquiere una dimensión más inquietante. Los Jimmys ya no son solo una broma negra: representan cómo el vacío moral se llena con ídolos grotescos cuando las instituciones colapsan.
Ciencia, fe y el nuevo rostro del fanatismo
Uno de los grandes aciertos de ‘28 años después. El templo de los huesos’ está en el choque ideológico entre los personajes interpretados por Ralph Fiennes y Jack O’Connell. El primero encarna una visión científica, cansada pero firme, con unas maneras encantadoras. El segundo, un líder satanista que abraza el caos como respuesta al abandono. El enfrentamiento entre ambos articula el núcleo temático del filme: la guerra contemporánea entre conocimiento y creencia, entre hechos contrastados y narrativas conspiranoicas.
Resulta especialmente sugerente ver a O’Connell en este rol tan sacrílego tras su presencia destacada en ‘Sinners’, una de las películas de terror más comentadas de la temporada anterior. Aquí su personaje canaliza un carisma peligroso, muy reconocible en una época en la que el negacionismo y las teorías delirantes ganan terreno frente a verdades científicas largamente asumidas. Garland, fiel a su trayectoria en la ciencia ficción, utiliza este conflicto para insistir en que el verdadero terror no está en los infectados, sino en la facilidad con la que la razón se convierte en enemiga en aras de libertades que dan rienda suelta a nuestra naturaleza salvaje.
No es casual que el tráiler incorpore la voz de Arthur C. Clarke, recuperando una reflexión sobre un futuro impredecible y brutal. En aquella intervención para la BBC, Clarke advertía también de cómo el avance científico puede hacer que ciertas mentalidades se vuelvan conservadoras por miedo a quedarse atrás. Esa idea atraviesa la película como un nervio oculto y conecta tanto con la primera ‘28 días después’ como con esta nueva entrega.
Un cierre más sólido y un futuro inquietante
A diferencia de su predecesora, ‘28 años después. El templo de los huesos’ ofrece un final más cerrado, menos extravagante y narrativamente más satisfactorio. No renuncia al impacto ni al hype, pero evita la sensación de chiste privado que dividió a parte del público. La última escena unirá a buena parte de los desencantados con el estreno del año pasado. Aunque por otro lado se introduce un elemento clave relacionado con la evolución del virus que reconfigura el tablero y despertará una expectación genuina olvidada en otras historias de zombies como ‘The Walking Dead’.
Sabiendo que esta cuarta entrega se rodó de manera simultánea y que será Danny Boyle quien cierre esta etapa de la saga, la película funciona como un puente sólido entre el caos y la conclusión. No es una simple película de zombis, es un comentario incómodo sobre un mundo que, incluso sin virus, ya parece infectado de ira.
Ficha de ‘28 años después: el templo de los huesos’
Estreno en España: 16 de enero de 2026. Título original: 28 Years Later: The Bone Temple. Duración: 109 min. País: Reino Unido. Dirección: Nia DaCosta. Guion: Alex Garland. Música: Hildur Guðnadóttir. Fotografía: Sean Bobbitt. Reparto principal: Ralph Fiennes, Jack O´Connell, Alfie Williams, Erin Kellyman, Chi Lewis-Parry. Producción: Columbia Pictures, DNA Films, Decibel Films. Distribución: Sony Pictures. Género: terror. Web oficial.
Un cineasta libre resucitando a otros cineastas libres
Richard Linklater, causó sensación con aquel experimento cinematográfico que fue ‘Boyhood’, y ahora vuelve a demostrar que su cine no solo observa el paso del tiempo, sino también los momentos en que el arte decide reinventarse. Con ‘Nouvelle Vague’, el director estadounidense se enfrenta a una de las mitologías más complejas y reverenciadas de la historia del cine: aquella generación de cineastas franceses que, a finales de los años cincuenta, dinamitó las convenciones narrativas, estéticas e industriales heredadas. Consciente de lo inabarcable del movimiento, Linklater opta por una decisión tan inteligente como honesta: centrar el relato en Jean-Luc Godard y en el periodo concreto del rodaje de ‘Al final de la escapada’, la película que marcó un antes y un después en la manera de filmar y mirar el cine.
Godard como símbolo de una revolución colectiva
‘Nouvelle Vague’ entiende que la Nouvelle Vague no fue un estilo homogéneo, sino una actitud. Linklater no intenta resumir a toda una generación en un discurso académico, sino capturar el nervio creativo que unía a aquellos jóvenes críticos de Cahiers du Cinéma convertidos en cineastas. Godard emerge como epicentro narrativo no por ser el único, sino porque su figura condensó como pocas el inconformismo, la provocación intelectual y la ruptura consciente con el cine de calidad francesa dominante.
La película se sitúa en los márgenes del rodaje de ‘Al final de la escapada’, pero evita el biopic convencional. No se trata de reproducir paso a paso cómo se filmó aquel clásico, sino de reimaginar lo que sucedía alrededor: discusiones estéticas, decisiones improvisadas, tensiones con la producción y una sensación constante de estar inventando algo sin manual de instrucciones. Godard aparece como un creador obsesivo, brillante y errático, capaz de convertir la limitación presupuestaria en una declaración de principios.
Reimaginar un rodaje para capturar un espíritu
Uno de los mayores aciertos de ‘Nouvelle Vague’ es cómo clava las escenas que remiten directamente a ‘Al final de la escapada’ sin caer en la mímesis vacía. Linklater reproduce encuadres, movimientos y situaciones reconocibles, pero el foco nunca está en la reconstrucción fetichista. Lo importante es el clima creativo que rodea esas imágenes: la libertad de filmar en la calle, el desprecio por las normas clásicas de continuidad y la convicción de que el cine podía dialogar con la vida real sin filtros.
El filme transmite la idea de la Nouvelle Vague como un grito artístico contra los corsés de la época, tanto estéticos como industriales. Hay en cada escena una sensación de urgencia, de estar filmando antes de que alguien diga que no se puede. Linklater adopta ese mismo espíritu en la puesta en escena, con una narrativa que fluye de forma fragmentaria, casi caprichosa, como si la película se estuviera descubriendo a sí misma mientras avanza.
Un homenaje coral que asume el riesgo de perder al espectador
‘Nouvelle Vague’ se apresura deliberadamente en presentar nombres clave del movimiento, y en ese vértigo corre el riesgo de desorientar al espectador menos familiarizado con la historia del cine. Truffaut, Chabrol, Rohmer, productores, técnicos, actores y críticos aparecen y desaparecen con rapidez, únicamente con una presentación formal. Sin embargo, esa acumulación no es un error, sino una declaración de intenciones.
Linklater no quiere simplificar una revolución que fue, por naturaleza, caótica y colectiva. El filme funciona como un homenaje a todos los artistas y mentes inspiradoras que hicieron posible aquel cambio de paradigma, incluso a costa de sacrificar cierta claridad expositiva. El resultado es una obra que no busca ser definitiva, sino contagiar una pasión: recordar que el cine avanza cuando alguien se atreve a romper las reglas y filmar como si todo estuviera por inventarse. Está llena de citas y alusiones la que mejor define el filme es la que recupera la figura de Leonardo da Vinci, «El arte nunca se termina, solo se abandona».
Ficha de Nouvelle Vague
Estreno en España: 9 de enero de 2025. Título original: Nouvelle Vague. Duración: 105 min. País: Francia. Dirección: Richard Linklater. Guion: Holly Gent Palmo, Richard Linklater, Laetitia Masson, Vincent Palmo Jr., Michèle Pétin. Fotografía: David Chambille. Reparto principal: Guillaume Marbeck, Zoey Deutch, Aubry Dullin, Adrien Rouyard, Antoine Besson, Jodie Ruth-Forest, Bruno Dreyfürst. Producción: ARP Sélection, Detour Filmproduction, Ciné+OCS, Centre national du cinéma et de l’image animée (CNC), Canal+, Chanel. Distribución: Elástica. Género: drama, comedia. Web oficial.
Stranger Things dice adiós con un final calculadamente ambiguo
El último capítulo de ‘Stranger Things’, el 5×08, clausura una de las series más influyentes del catálogo de Netflix con un episodio que aspiraba a la épica total y, al mismo tiempo, evidencia muchas de las tensiones creativas que han acompañado a la ficción desde hace años. Los hermanos Duffer se despiden con un capítulo largo, con un epílogo más largo que el de ‘El Retorno del Rey’. Su conclusión, en pretensiones, guión y marketing, ha sido ambiciosa y calculadamente abierta al debate, consciente de que el cierre debía funcionar como espectáculo pero también como detonante de conversación. El resultado es un final que no deja indiferente, pero que tampoco logra escapar del todo a los vicios que la propia serie arrastra desde hace tiempo.
El peso de la nostalgia y la repetición como estructura narrativa
A lo largo de esta quinta temporada, y especialmente en su último episodio, ‘Stranger Things’ ha vuelto a apoyarse en una estructura reconocible: el secuestro de niños, el rescate in extremis y la sensación de vuelta a empezar. Este patrón, que en sus primeras temporadas se percibía como un homenaje juguetón al cine de aventuras y de terror juvenil, aquí se siente más mecánico. Las comparaciones con entregas previas han sido inevitables, así como con series de estreno simultáneo como ‘It. Wellcome to Derry’, donde el terror infantil se articula desde un prisma más sombrío y menos complaciente. En ese duelo implícito, la serie de Netflix sale perdiendo en frescura.
La dependencia de la nostalgia vuelve a ser uno de los elementos más discutidos. En este 5×08 se detectan ecos claros de ‘Jurassic Park’ calcando una escena mítica, aromas de ‘El Señor de los Anillos’ en varias escenas y por supuesto, alusiones constantes a Stephen King o ‘Star Wars’ como marco mitológico. El universo sigue bebiendo de la imaginería de ‘Dragones y Mazmorras’, con su propio underdark y criaturas de otro plano como los illicidos. Cada referencia resta un poco de identidad propia. La sensación de déjà vu se impone, y la serie parece más interesada en reconocer sus influencias que en trascenderlas.
Anticlímax, desarrollo acelerado y el problema del ritmo
Uno de los reproches más reiterados hacia esta temporada ha sido su acumulación de anticlímax. El episodio final no es una excepción. Grandes momentos de acción se ven interrumpidos por pausas prolongadas, conversaciones explicativas y revelaciones estiradas en exceso. Estas decisiones narrativas cortan el pulso dramático y bajan las pulsaciones justo cuando la serie debería abrazar sin complejos su vertiente más adrenalínica.
Paradójicamente, ‘Stranger Things’ siempre fue acusada de hacer progresar poco a sus personajes, atrapados en el bucle del homenaje ochentero. En esta quinta temporada, los Duffer parecen haber intentado corregir esa crítica a pasos acelerados. En el 5×08 se concentran cierres emocionales, redenciones y traumas resueltos con cierta prisa, como si la serie quisiera justificar retrospectivamente años de estancamiento. El resultado es irregular: hay arcos que funcionan y otros que se sienten forzados, más pendientes de cumplir expediente que de surgir de forma orgánica.
Vecna, el desenlace y la huella cultural de Stranger Things
Si hay un elemento que sostiene con solvencia el tramo final, ese es el villano. Vecna, interpretado por Jamie Campbell Bower y reforzado por su alter ego, a veces maquillado y a veces digital, se consolida como uno de los antagonistas más memorables del terror televisivo reciente. Con referencias claras a ‘Pesadilla en Elm Street’, recordemos que su padre estaba interpretado por Robert Englund, los Duffer aciertan donde muchas franquicias fallan: dar a su enemigo una presencia icónica y perturbadora, además de un trasfondo sólido. No obstante, el enfrentamiento final, con su despliegue visual y dimensiones exageradas, recuerda más a una película de Paul W. S. Anderson que a la intimidad terrorífica que definió los mejores momentos de la serie.
El cierre ofrece, eso sí, una solución elegante y de doble interpretación. Una decisión claramente pensada para alimentar el debate en redes sociales y dividir de forma sana a los fans. A muchos espectadores les ha venido a la cabeza la resolución de ‘El hombre de acero’ con Kevin Costner, un sacrificio que busca edulcorar la despedida y dejar una puerta entreabierta. No es descabellado pensar que Netflix, consciente del valor de la marca, pueda utilizar esta ambigüedad en el futuro para recuperar el universo.
Más allá de sus aciertos y tropiezos, ‘Stranger Things’ cierra su recorrido como uno de los mayores fenómenos culturales de la era del streaming. Ha redefinido el consumo seriado, impulsado carreras, revitalizado recuerdos olvidados y convertido la nostalgia en una herramienta comercial de primer orden dentro del catálogo de Netflix. El 5×08 no es el final perfecto, pero sí uno coherente con lo que la serie siempre ha sido: un gran espectáculo popular, profundamente consciente de su legado y de sus límites.
Cine 2025: Películas imprescindibles que han marcado el año
El año 2025 nos ha dejado una cosecha cinematográfica excepcional, demostrando que el séptimo arte sigue teniendo una capacidad inagotable para sorprendernos, ya sea a través de grandes producciones en salas o joyas ocultas en plataformas. Como es tradición en nuestra casa, hemos querido recopilar aquellos títulos que más nos han marcado durante estos meses para que no se pierdan en el ruido de los estrenos.
Fieles a nuestra filosofía, no nos gusta hacer rankings ni asignar puntuaciones numéricas, pues creemos que el cine es una experiencia demasiado subjetiva para reducirla a una cifra. Por ello, cada año organizamos esta lista por categorías, funcionando más como un mapa de recomendaciones que como una competición. Nuestro objetivo es que este texto sirva como un recordatorio útil y una guía para descubrir (o revisar) historias que merecen ser recordadas. Desde el cine de autor más íntimo hasta los grandes espectáculos visuales, aquí tienes nuestra selección de lo mejor que nos ha regalado la pantalla este año.
Mientras el yermo de Fallout se expande, la moral de los protagonistas se agrieta
La segunda temporada de ‘Fallout’ arranca con una decisión clara y, en términos dramáticos, acertada: mirar atrás para entender por qué el presente es tan cruel. El primer episodio dedica buena parte de su metraje a profundizar en el pasado del Ghoul (Walton Goggins), un personaje que ya en la anterior entrega funcionaba como conciencia torcida de la serie. Lejos de convertirlo en un simple icono violento, la temporada opta por humanizarlo aún más, explorando su origen y el proceso que lo llevó a convertirse en esa figura cínica, pragmática y letal que deambula por el yermo. Este viaje al pasado por parte de la serie de Prime Video no es un simple ejercicio de “lore” para fans del videojuego, sino una herramienta narrativa que refuerza el tono trágico de la serie y la aleja de la fantasía ligera.
En paralelo, la persecución junto a Lucy (Ella Purnell) del padre interpretado por Kyle MacLachlan se erige como motor narrativo central. La serie entiende que no hay nada más poderoso que un objetivo emocionalmente cargado, y aquí lo explota con eficacia: no se trata solo de encontrar a alguien, sino de ajustar cuentas con un pasado que nunca terminó de cerrarse. Esta línea argumental aporta gravedad y estructura a una temporada que, de otro modo, podría perderse en episodios autoconclusivos sin verdadero peso dramático.
Humor negro y violencia: el ADN intacto del yermo
Uno de los mayores aciertos de la primera temporada fue su capacidad para equilibrar drama y humor negro, y la segunda entrega no traiciona esa identidad. La violencia sigue siendo explícita, incómoda y, en muchos casos, grotescamente cómica. ‘Fallout’ continúa jugando con la idea de que el horror y la risa pueden convivir en un mismo plano, y lo hace con una puesta en escena que no teme recrearse en lo absurdo ni en lo cruel.
En este contexto, el personaje de Ella Purcell se consolida como uno de los contrapuntos más interesantes. Su inocencia, casi infantil, choca frontalmente con un mundo donde la supervivencia exige cinismo y brutalidad. La serie utiliza este contraste para lanzar preguntas incómodas: ¿es posible mantener una ética en un entorno diseñado para destruirla? ¿O la inocencia es solo una fase previa a la corrupción inevitable? Lejos de ser un simple recurso humorístico, Ella se convierte en un espejo que refleja la degradación moral del resto de personajes, reforzando ese tono retorcido que define a ‘Fallout’.
Personajes en pausa y un mundo que respira
No todo avanza al mismo ritmo, y la temporada es consciente de ello. El personaje de Maximus (Aaron Moten), por ejemplo, queda en un segundo plano durante este arranque, casi en estado de “stand by”, al contrario que el de Moises Arias que tiene más protagonismo. Esta decisión puede generar cierta frustración, pero también demuestra una voluntad clara de no saturar la narrativa. La serie prefiere dosificar sus piezas, dejando que el mundo respire y que cada arco tenga su momento.
A nivel de producción, la segunda temporada amplía el yermo con nuevas localizaciones y facciones, reforzando la sensación de un universo vivo, hostil y contradictorio. ‘Fallout’ no se limita a reproducir iconografía del videojuego, lo cual ya nos adelantaban los tráilers de esta segunda temporada, sino que la integra en un discurso propio sobre el poder, la memoria y la degradación. En este sentido, la serie confirma que su mayor fortaleza no está en la acción, sino en su mirada irónica y desesperanzada sobre lo que queda cuando la civilización se derrumba.
Ha transcurrido un año desde que fuimos testigo de la pesadilla sobrenatural en la pizzería de Freddy Fazbear. La historia de lo que ocurrió allí ha ido adquiriendo la talla de leyenda local, e incluso ha dado pie al primer “Faszfest”.
El exguarda de seguridad Mike (Josh Hutcherson) y la agente de policía Vanessa (Elizabeth Lail) han ocultado la verdad a Abby (Piper Rubio), la hermana de 11 años de Mike, acerca del destino de sus amigos animatrónicos.
Pero cuando Abby decide reconectar con Freddy, Bonnie, Chica y Foxy, desatará una serie de acontecimientos aterradores que revelarán oscuros secretos sobre el verdadero origen de Freddy’s, desencadenando un horror que llevaba décadas escondido y olvidado.
Crítica
La única máquina bien engrasada aquí es el departamento de merchandising
Resulta imposible acercarse a ‘Five Night at Freddy’s 2’ sin reconocer primero el peso del fenómeno que la sostiene. El videojuego original marcó a toda una generación con su fórmula de terror minimalista y altamente viral, y su salto al cine confirmó ese arrastre: la primera entrega fue un récord de taquilla inesperado, impulsado por un fandom gigantesco que acudió en masa más por lealtad que por expectativas artísticas. Ese éxito creó una presión peculiar para esta secuela, que llega con la obligación de demostrar que la saga puede ofrecer algo más que un eco diluido del juego. Lamentablemente, lo que entrega Emma Tammi es una continuación que pretende legitimarse en la magnitud del fenómeno, pero que jamás encuentra una voz cinematográfica propia.
Como película de terror, ‘Five Night at Freddy’s 2’ es un catálogo de lugares comunes del género. Blumhouse, que lleva años explotando fórmulas repetidas hasta la extenuación, parece no haber aprendido nada del desgaste del público. La cinta cae en decisiones ilógicas que rompen cualquier intento de tensión, muestra una mecánica narrativa incapaz de sostener el suspense durante más de unos segundos, y despliega una historia tan vaga que apenas hay una hebra a la que agarrarse. El sentido del terror es nulo: todo se reduce a sobresaltos puntuales, trucos visuales y una falta absoluta de creatividad que evidencia un agotamiento preocupante. Aún así, tanto su clímax (si puede llamarse así) como su escena post-créditos son una declaración de intenciones por continuar con esto.
Conviene recordar que la primera entrega batió récords de taquilla, pero lo hizo empujada por un efecto llamada generado por los fans del videojuego, que acudieron en masa más por identificación cultural que por el valor cinematográfico de la propuesta. Ese tipo de fenómenos son, por naturaleza, impredecibles. Si esta secuela logra repetir cifras, sería más una señal inquietante sobre el perfil del público (impresionable, acrítico y cada vez menos exigente) que una prueba de que la película funciona. La taquilla, esta vez, no debería confundirse con calidad, aunque el tiempo nos ha dado la razón a los que vimos cero arte o siquiera divertimento en la primera pues ha acumulado puntuaciones sobre el 5 o menos en webs como IMDB, Letterbox, Rotten Tomatoes o Filmaffinity.
En su vínculo con el videojuego, ‘Five Night at Freddy’s 2’ sigue la estrategia de ampliación del lore: nuevos personajes, nuevas criaturas y, por supuesto, un surtido de muñecos listos para inundar las tiendas en Navidad. La gran incorporación es Marionette, cuya presencia pretende elevar el componente de posesiones y expandir el misticismo del universo. Pero el guion introduce estos elementos sin la más mínima intención de construir una base sólida o un trasfondo coherente. Todo ocurre porque sí, sin lógica interna y sin profundizar en aquello que, en el juego ganó trasfondo con el tiempo. Un excesivo tiempo sin respuestas mínimamente elaboradas que el séptimo arte no suele tolerar. La película imita su fuente, pero parece no entender que ese punto ya ha sido superado y nos encontramos ante otros códigos o hábitos de consumo.
El resultado es una secuela que aspira a capitalizar la marca sin ofrecer nada memorable. Una obra que se apoya demasiado en un fandom fiel y que parece asumir que cualquier movimiento mecánico de sus animatrónicos será suficiente para generar emoción. ‘Five Night at Freddy’s 2’ no solo decepciona por comparación: decepciona porque no intenta nada más y ni siquiera sabe ubicar a sus personajes o moverles con su propia lógica.
Ficha de la película
Estreno en España: 5 de diciembre de 2025. Título original: Five Nights at Freddy’s 2. Duración: 104 min. País: EE.UU. Dirección: Emma Tammi. Guion: Scott Cawthon, Seth Cuddeback, Emma Tammi. Música: The Newton Brothers. Fotografía: Lyn Moncrief. Reparto principal: Josh Hutcherson, Piper Rubio, Theodus Crane, Matthew Lillard, Freddy Carter, Wayne Knight, Mckenna Grace, Skeet Ulrich, Megan Fox. Producción: Scott Games, Blumhouse, Universal Pictures. Distribución: Universal Pictures. Género: adaptación, terror. Web oficial:https://www.blumhouse.com/film/five-nights-at-freddy-s-2
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