Crítica: ‘La lección de piano’

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Sinopsis

Una lucha por el destino de un piano heredado amenaza con destrozar a una familia en este drama basado en la obra ganadora del premio Pulitzer de August Wilson.

Crítica

El hijo menor de Denzel Washington debuta con una adaptación que desconozco si mantiene el espíritu original, pero desde luego tiene alma propia

Recuerdo hace dos años, estando alojado en el Hotel Edison de Nueva York, el tener en frente el Barrymore con una obra en su marquesina protagonizada nada más y nada menos que por Samuel L. Jackson, John David Washington y Danielle Brooks. Recuerdo la rabia de tener ese reparto tan cerca y el no haber entradas disponibles. Ahora al menos puedo resarcir mi curiosidad y ver en qué consistía la historia pues Netflix estrena la adaptación cinematográfica basada en una obra de August Wilson ganadora del Pulitzer.

Dos hijos de Denzel Washington están involucrados en este proyecto. Por un lado su hijo mayor, David, conservando uno de los papeles protagónicos. Tras las cámaras su hijo menor, Malcolm, dirigiendo y conservando el carácter teatral que no nos saca en casi ningún momento del salón en el que está instalado el piano que se disputan cada uno de los personajes. En ese sentido ha seguido los pasos de su padre cuando trasladó hace pocos años la obra ‘Fences’. Y hay que reconocer que también lo ha hecho mejor que su padre consiguiendo un drama con más dinamismo que una obra teatral y con una carga dramática y emocional muy lograda.

Un piano que es la piedra angular para los planes de futuro de un par de hermanos. Una generación que aún tiene muy presente la oscura época del esclavismo y ese pesado instrumento musical se manifiesta como el símbolo de fantasmas que aún se mantienen apegados a sus miedos. El libreto explora temas como la herencia, las cicatrices del sufrimiento y la búsqueda de un futuro en el que las lacras se transforman en fortalezas.

Se nota qué actores tienen más que mascado su papel tras representarlo muchas veces en Broadway. Aún así el reparto proporciona una experiencia heterogénea gracias al montaje ya que como como comentaba antes no tenemos la sensación de estar viendo una obra teatral repleta de suplentes. De hecho Danielle Deadwyler, quien no formaba parte del elenco teatral,  interpreta a la altura de sus compañeros. Además el formato cinematográfico permite incorporar recursos que van más allá de la puesta en escena y ampliar el simbolismo de la obra, reforzando a su vez la psique de cada personaje, en particular el del personaje de Deadwyler.

Resumiendo. ‘La lección de piano’ es un filme que desconozco si mantiene el espíritu original pero desde luego tiene alma propia. Es una obra que podría enmarcarse como una más sobre el racismo pero que realmente trata sobre familia, traumas y legado. Enarbola una espiritualidad propia de la américa negra pero con conclusiones deducibles a cualquier familia con heridas por cerrar y herencias por asumir.

Ficha de la película

Estreno en España: 22 de noviembre de 2024. Título original: The piano lesson. Duración: 127 min. País: EE.UU. Dirección: Malcolm Washington. Guion: Malcolm Washington, Virgil Williams. Música: Alexandre Desplat. Fotografía: Mike Gioulakis. Reparto principal: Samuel L. Jackson, John David Washington, Danielle Deadwyler, Ray Fisher, Corey Hawkins, Michael Potts, Stephan James. Producción: Mudy Lane Entertainment, Netflix Studios. Distribución: Netflix. Género: drama, adaptación. Web oficial: ver en Netflix.

Crítica: ‘El viejo roble’

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Sinopsis

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La película narra el futuro del último pub que queda, ‘El Viejo Roble (The Old Oak)’, en un pueblo del noreste de Inglaterra, donde la gente está abandonando la tierra a medida que se cierran las minas. Las casas son baratas y están disponibles, por lo que es un lugar ideal para los refugiados sirios.

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Crítica

El ‘Gran Torino’ británico

Que las migraciones son uno de los grandes temas a tratar en este siglo XXI es indiscutible. Ken Loach y Paul Laverty están siempre en la brecha y de nuevo abrazan un tema de candente actualidad, cerrando así su trilogía de la moderna Gran Bretaña, compuesta por ‘Yo, Daniel Blake’, ‘Sorry We Missed You’ y ‘El viejo roble’. Tras haber tratado temas como el empleo, la precariedad o la marginación social ahora acoge en su filmografía el tema de las grandes crisis migratorias, tocando de soslayo además la depresión que están produciendo todos esos otros temas que he citado en la Gran Bretaña actual, en concreto en la zona noreste de Inglaterra. Ahora que miles de personas huyen de Gaza, Afganistán o Ucrania, ahora que en España vemos como Juan García-Gallardo inicia cánticos al son de “esas lecheras, a la frontera”, no puede ser más oportuna esta película, sin duda nos retrata.

He citado al vicepresidente de Castilla y León, siempre tachado de racista por sus declaraciones, pero precisamente el mayor festival de cine de su comunidad le ha mandado un zasca. ‘El viejo roble’ ha ganado el premio del público y el de mejor actor en la última Seminci. Y no es de extrañar pues Dave Turner se marca una estupenda actuación y la película clama por luchar contra aquellos que desde el desconocimiento y la estrechez de miras enarbolan comportamientos racistas o xenófobos. Desde el minuto cero de ‘El viejo roble’ pone al descubierto sus cartas y demuestra que va a tratar sobre la irrupción de emigrantes en barrios tan tradicionales como los de la recóndita Inglaterra. Los parajes de cielo gris y rojizo ladrillo dan cabida una vez más a una historia sobre la concordia y la convivencia.

Podríamos decir que esta película es el ‘Gran Torino’ británico. La diferencia es que el protagonista si tiene sus brazos abiertos para los nuevos vecinos y que lo que defiende a capa y espada es su pub, no su Ford. Pero si se parece a la película de Eastwood, llevada a códigos british, es porque hay alguien que necesita quitarse el velo, y no me refiero a las mujeres sirias, sino a parte de la población que se niega a ver que aquellos que acaban de convertirse en sus vecinos tienen mucho en común con ellos.

De soslayo se tocan también temas como el intrusismo en el empleo o los nuevos modelos de alquiler de viviendas. Pero sin duda el tema de los refugiados y la inacción de occidente vertebra el guión de Laverty. “Quienes comen juntos, permanecen juntos” reza el eslogan que acaba siendo el mantra de los protagonistas. ‘El viejo roble’ nos recuerda que todos procedemos de migrantes y Loach nos subraya que donde caben dos caben tres. Aquí lo único que es perpetuo o sedentario desde tiempos inmemoriales son los negocios familiares o los árboles, como los robles que han visto pasar por sus tierras a diferentes civilizaciones y no les importa quienes coman las bellotas que dejan caer al suelo.

Probablemente esa sea una de las películas más optimistas del director en los últimos años, a pesar de que no se olvida tampoco de cargar contra el tacherismo. Pese a lo conflictivo de su temática o lo trágico de la situación que plantea, haya en su final un hueco para la esperanza y la emotividad. Con ello se alza de nuevo como uno de los mayores retratistas de la Gran Bretaña actual.

Ficha de la película

Estreno en España: 17 de noviembre de 2023. Título original: The old oak. Duración: 110 min. País: Bélgica, Francia, Reino Unido. Dirección: Ken Loach. Guion: Paul Laverty. Música: George Fenton. Fotografía: Robbie Ryan. Reparto principal: Dave Turner, Debbie Honeywood, Andy Dawson, Ebla Mari. Producción: Studio Canal UK, Sixteen Films, Why Not Productions, BBC Films, Les Films du Fleve. Distribución: Vértigo Films. Género: drama. Web oficial: https://www.vertigofilms.es/movie/the-old-oak/

Crítica: ‘El clon de Tyrone’

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Sinopsis

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Unos sucesos escalofriantes llevan a un trío muy peculiar (Boyega, Foxx y Parris) a investigar una perversa conspiración gubernamental en esta aventura de misterio de estilo ‘pulp’.

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Crítica

Una concatenación de WTFs que esconde mucho más de lo que muestran sus tontorrones personajes

Juel Taylor debuta con ‘El clon de Tyrone’. Uno de los muchos guionistas de la nueva entrega de ‘Space Jam’ ha creado una película a la que tampoco le faltan rarezas y locura pero para esta propuesta de Netflix se ha pasado a un tono mucho más adulto. Comedia, acción, suspense y ciencia ficción son algunos de los géneros a los que se puede acoger esta película que podríamos etiquetar como pulp del siglo XXI.

¿Recordáis aquella película en la que Schwarzenegger interpretaba a un piloto que descubre que un clon le está robando su vida? Eso es lo que le pasa al personaje de John Boyega. Él es un maleante, el líder de la gente chunga de su barrio y todo su tinglado se viene a bajo y se ve cuestionado cuando descubre que no es el único “yo”. Para desentrañar qué sucede se alía con una prostituta (Teyonah Parris) y su chulo (Jamie Foxx). La película se convierte en una locura cada vez más rara y a pesar de toda la parafernalia y acción termina mostrando un mensaje bastante sutil sobre la lucha de razas y la marginación social sistémica.

Antes lo pulp causaba rechazo, por extraño, extravagante y por ser considerado algo de nicho o de culto. Probablemente la cantidad de películas de todo tipo que ha visto la audiencia actual le ha predispuesto a asimilar mejor este tipo de propuestas. Apostaría a que las historias de realismo sucio de Bukowski, no su controvertida personalidad, habrían encajado mejor hoy en día. ‘El clon de Tyrone’ dispone de elementos de los bajos fondos mezclados con una ciencia ficción bastante desconcertante mientras todo transcurre en un ambiente de los setenta a lo Jackie Brown que sin embargo se enmarca en nuestra actualizad y con todo y con esto nos tropezamos con blancos con pelo afro. Es de esas películas en las que el más loco de todos tiene la razón. Si eres propenso a creerte todo tipo de complots sobre el control de masas mejor no la veas porque vas a volverte más conspiranoico. Tampoco te conviene si eres racista pues como decía la película se reserva un mensaje potente contra la supremacía blanca.

A mitad del filme llega el gran giro de guión. Un descubrimiento que en otros casos sería preludio del clímax, pero no es así. El largometraje incorpora en su meridiano a personajes como el de Kiefer Sutherland y consigue mantenerse durante las dos horas. Sin llegar a ser una obra maestra logra estirar la gracieta y llevarla más allá de manera que es mucho más efectiva que las últimas películas de Spike Lee. El carácter cómico se mantiene durante casi todos sus estadios, incluida la escena que se ha insertado en los créditos en la que por fin se pronuncia el nombre de Tyrone. Básicamente ‘El clon de Tyrone’ es una concatenación de WTFs que esconde mucho más de lo que muestran sus tontorrones personajes, desde los subtextos y la sátira es capaz de llegar al cine social.

Ficha de la película

Estreno en España: 21 de julio de 2023. Título original: They Cloned Tyrone. Duración: 115 min. País: EE.UU. Dirección: Juel Taylor. Guion: Tony Rettenmaier, Juel Taylor. Música: Pierre-Charles Audet, Desmond Murray, Antonio Malachi Wilson. Fotografía: Ken Seng. Reparto principal: John Boyega, Teyonah Parris, David Alan Grier, J. Alphonse Nicholson, Tamberla Perry, Eric Robinson Jr., Kiefer Sutherland, Jamie Foxx. Producción: Federal Films, MACRO, Made With Love Media. Distribución: Netflix. Género: suspense, ciencia ficción, comedia. Web oficial: https://www.netflix.com/title/80996324/

Tráiler de la película sobre el padre de las hermanas Williams

‘King Richard’ en cines el 21 de enero de 2022

Ya podemos ver el primer tráiler de ‘King Richard’, una nueva película de Warner Bros. Pictures, que narra la historia de Richard Williams, un padre inasequible al desaliento que ayudó a criar a dos de las atletas más extraordinarias de todos los tiempos, dos atletas que acabarían cambiando para siempre el deporte del tenis. Will Smith, nominado en dos ocasiones al Oscar encarna a Richard, bajo la dirección de Reinaldo Marcus Green. Podremos ver este filme en España el 21 de enero de 2022 solo en cines.

Richard tenía una visión muy clara del futuro de sus hijas y sirviéndose de métodos poco convencionales, elaboró un plan que llevará a Venus y Serena Williams de las calles de Compton, California al olimpo de deporte convirtiéndolas en iconos legendarios. La película muestra el poder de la familia, la perseverancia y la fe inquebrantable como medio para lograr lo imposible e impactar al mundo. El filme se centra en la figura de Richard Williams pero de manera indirecta contará los inicios de dos mitos del deporte contemporáneo.

Aunjanue Ellis interpreta a la madre de las niñas, Oracene «Brandi» Williams, Saniyya Sidney es Venus Williams, Demi Singleton encarna a Serena Williams, con Tony Goldwyn como el entrenador Paul Cohen y Jon Bernthal como el entrenador Rick Macci. El reparto también incluye a Andy Bean, Kevin Dunn y Craig Tate.

Green dirige ‘King Richard’ a partir de un guion escrito por Zach Baylin. Los productores son Tim White y Trevor White con su productora Star Thrower Entertainment, y Will Smith con su productora Westbrook. Isha Price, Serena Williams, Venus Williams, James Lassiter, Jada Pinkett Smith, Adam Merims, Lynn Harris, Allan Mandelbaum, Jon Mone y Peter Dodd son los productores ejecutivos.

‘King Richard’ es una película de Warner Bros. Pictures producida por Star Thrower Entertainment, Westbrook y Keepin’ It Reel.

Crítica de ‘Exterminad a todos los salvajes’

La incómoda verdad de vivir en una civilización cuyos cimientos apestan

Seguro que todos habéis oído la historia de personas que han decidido romper con el ruido de la ciudad e irse al campo a llevar una existencia más sencilla, sin llegar al extremo de Beatriz Montañez, pero buscando reducir la complejidad de los quehaceres y reconectando a la vez con aquello que únicamente satisface las necesidades más básicas. Esa confrontación de conductas o filosofías de vida es la que sucede siempre que dos civilizaciones se encuentran por primera vez. Casi siempre la “más avanzada” siente envidia por la sobria felicidad de la otra y acaban mirándose por encima del hombro y llegando al conflicto armado.

‘Exterminad a todos los salvajes’ es una nueva obra de Raoul Peck, cineasta concienciado tanto política como cinematográficamente con los conflictos raciales. El autor de ‘I am not your negro’ analiza esta vez en formato de serie de cuatro episodios la construcción de la supremacía blanca, del colonialismo que tradicionalmente ha buscado la imposición de su cultura. Desde el 8 de abril en HBO podréis ver esta exposición o visión de cómo el hombre blanco se ha fraguado a sí mismo y con la fuerza de las armas o el comercio como una raza preponderante.

A través de recreaciones, simulaciones y sobre todo mucho material de archivo Peck nos transmite su visión de la evolución del ser humano en los últimos siglos, empleando además su experiencia personal. Hilando todo eso muy bien ha conseguido que ‘Exterminad a todos los salvajes’ sea un Interesantísimo documental, con reflexiones valiosas, con verdades incómodas. También con imágenes duras, de masacres y de masacrados.

Quizá en España no nos haga falta este documental para saber que la raza blanca tiene un pasado oscuro. Conocemos los detalles de la conquista de América o lo que sufrieron los conversos en nuestra tierra tiempo después de aquello. Al fin y al cabo todo se reduce a la teoría darwinista de “la supervivencia del más apto o la preservación de las razas favorecidas en la supervivencia”. Pero si nos queremos considerar civilizados hemos de dejar a un lado el comportamiento animal.

El documental va a la raíz de muchos conflictos y conceptos que están hasta injertados en nuestro ADN. Mal conservados tras años de prejuicios y de historia tergiversada, manipulada o poco documentada. En ambos bandos (si se me permite usar la palabra bando para distinguir entre oprimido y opresor) hay errores y adulteraciones de la visión del pasado. Pero es innegable que las palabras codicia, esclavitud, traición, conquista, fascismo, masacre, incomprensión… están grabadas a fuego en algunos episodios de nuestra historia que se han producido por diferencias de culturas, raza o religión.

Al final todo se reduce a una historia de racismo y de preponderancia de una raza. A parte de a imperios o exterminios clamorosos ‘Exterminad a todos los salvajes’ dedica tiempo a cosas tan básicas como el uso de la palabra “negro” o a analizar los instintos más básicos del ser humano. El documental acaba encallando una y otra vez en las costas del nazismo y el mismo movimiento nacionalsocialista es el eje del último episodio, que culmina Peck con un apabullante plano de Auschwitz. Al fin al cabo el culmen de todo proceso es la sistematización del mismo para optimizarlo y eso es lo que los alemanes hicieron con su propaganda, sus campos y las cámaras de gas.

“La inquietante confianza de la ignorancia”, «¿Quién diablos es Colón?», «Matar a distancia o… cómo disfruté mucho la excursión» y «Los colores brillantes del fascismo» son los más que ilustrativos títulos de los capítulos que nos llevan desde América hasta las Indias. El ser humano ha extinguido a muchas especies de animales, pero el aniquilarse por el simple color de la piel demuestra que la civilización que actualmente domina la Tierra es altamente ignorante y a menudo olvida su negro pasado.

Las comparativas o las ironías que emplea el documental ponen en relevancia la hipocresía de nuestra sociedad actual. El primer mundo a menudo olvida que se ha construido a base de movimientos migratorios y que se conservan vestigios colonialistas como Guam, Gibraltar, Polinesia, Malvinas, Nueva Caledonia… Mientras en algunos países crecen los fanatismos anti extranjeros, sus propios ciudadanos dejan de lado ciertas asignaturas sin aprobar desde hace siglos. ‘Exterminad a todos los salvajes’ también se fija en lo preocupante que es que en pleno siglo XXI se alcen presidentes como Trump o Bolsonaro.

Josh Hartnett, el actor que rechazó ser Superman por querer apartarse un tiempo de Hollywood, se encarga desde la ficción de dar vida a una cara cruenta y realista de esos colonizadores que por muchas de sus acciones bien pueden considerarse asesinos o genocidas. Muchas de sus escenas surgen del proyecto fallido que se iba a llamar ‘Continental drift (Deriva continental)’ y que iban a hacer juntos Peck y Hartnett. Sus imágenes os pueden parecer duras, pero aún más lo van a parecer otras reales que las suceden.

Nuestra cultura pop a veces ha contribuido a enmascarar la historia y otras a intentar arrojar luz. Es por eso que Raoul Peck emplea fragmentos de novelas o de películas como ‘El Álamo’, ‘Gangs of New York’, ‘Indiana Jones’… así como de películas suyas como ‘Moloch Tropical’. Tanto los unos como los otros han intentado siempre quitarse de encima salvajadas y atribuírselas a otros. Y no digo que ambas partes no se hayan atacado mutuamente, en muchos casos no sabremos nunca quién tiró la primera piedra, pero la hipocresía del hombre blanco está histórica y reiteradamente probada (en guerras, cruzadas, holocaustos o actuaciones policiales). Esperemos que no tengan que salir más documentales como este para que aprendamos del pasado.

Crítica de ‘Them’

Es como si Jordan Peele hubiese versionado Las mujeres perfectas

Amazon Prime Video estrena el próximo 9 de abril una nueva serie antológica. ‘Them’ no es una antología en el sentido de que cada episodio suponga una historia distinta girando en torno a un mismo tema, si no que el desarrollo de la narración dura una temporada entera y próximamente tendremos una segunda con personajes diferentes pero el mismo leitmotiv, el terror en Norteamérica, en concreto en esta primera temporada, el racismo.

En ‘Them’ conocemos a una familia de mediados del siglo XX que se muda a East Compton, el mismo barrio que en los 70 se convirtió en una vecindad de mayoría negra y vimos por ejemplo en ‘Straight Outta Compton’. En ese distrito de verde césped y casas color pastel pretenden iniciar una nueva vida sustentada por el trabajo de ingeniero del cabeza de familia. La peculiaridad de la situación es que es una de esas familias pioneras en intentar cultivar la relación vecinal entre blancos y negros. Ellos son de etnia afroamericana y pronto comienzan a sufrir el acoso de algo o alguien que les hace la vida imposible.

La serie sigue los pasos de otras producciones modernas y vanguardistas. El referente más claro es Jordan Peele. Tanto en contenido como en técnica ‘Them’ sigue los pasos de un cineasta totalmente entregado a la causa e innovador en cuanto a estilo visual y narrativo. Como coetáneos e incluso pupilos del autor de ‘Us’ o ‘Déjame salir’ los creadores de la serie, Little Marvin y Lena Waithe, intentan calcar el mismo estilo. El resultado es una especie de versión de ‘Las mujeres perfectas’ cargado de terror y desconcierto. Un nuevo título que se suma al compendio fantástico de lo que probablemente en el futuro conozcamos como una generación de esas que marcan un punto de inflexión.

‘Them’ podría decirse que es como ‘Las mujeres perfectas’ o incluso ‘Suburbicon’ en el sentido de que nos adentramos en los perfectos años 50 estadounidenses. Ahí encontramos un duelo interpretativo de alto valor en el que Deborah Ayorinde y Alison Pill intentan ser la esposa ideal o una americana de pro. Pero el American way of life de ‘Them’ trae de serie un racismo normalizado. Las actuaciones de ambas actrices son arrolladoras, son la punta de lanza, sobre todo en el caso de Ayorinde.

El terror de ‘Them’ se sustenta en momentos muy desconcertantes y en la mayoría de las ocasiones con una gran carga visual. Todo gira en torno al hombre blanco que como fuerza antinatural se opone al cambio. La serie nos lleva constante y confusamente entre lo psicológico y sobrenatural, manteniendo su secreto hasta casi el clímax final. Un broche que resulta demasiado convencional, sobre todo para los brochazos tan particulares que va dando y que prometen un desenlace más rompedor.

Una virtud de la serie es ser capaz de crear nuevas figuras para el imaginario del horror. Entes que responden a la psique de los personajes y que van a quedar para el recuerdo. Intuimos la silueta de Javier Botet en uno de ellos y al igual que en ‘Poltergeist 2’ se aprovecha la carga de una imponente figura alta ataviada de negro. Pero absorbe protagonismo el otro duelo interpretativo de la serie, el que mantiene Ashley Thomas con una especie de jazzman. Ese personaje pintado de negro carcome la mente y crea la misma sensación maquiavélica y salvaje que Venom. Su piel untada en betún negro brillante, contrastando con la pintura blanca y la enorme y perfecta mandíbula da escalofríos, tan maquiavélico como Pennywise. Icónico sin duda alguna.

Lo cierto es que la serie bebe de muchas fuentes o por lo menos en múltiples tramos recuerda a otros títulos míticos del terror. No son pocas las escenas que pueden remontarnos a ‘El resplandor’ o ‘Poltergeist’. Una de las mejores escenas de la serie recuerda a ‘Carrie’ y está interpretada por Shahadi Wright Joseph, a quien habéis visto en ‘Us’. Incluso hay algún momento que va de la mano de ‘Territorio Lovecraft’ pero por suerte no se va por esos derroteros extravagantes.

La serie arranca con la mítica canción de ‘El Mago de Oz’ y en un cine vemos que proyectan ‘Peter Pan’. Es como si quisiesen decirnos que los 50 había una sociedad que en el fondo no tenía corazón y no tenía el valor para crecer. En general las figuras literarias que más usa ‘Them’ son la metáfora y la hipérbole. De ese modo muestra sentimientos reprimidos, represiones y represalias. Siempre que aparecen la serie funciona muy bien, pero del todo cabía esperar una resolución más audaz. Volviendo a la comparativa con la obra de Peele podríamos decir que en vez de un ‘Déjame salir’ este es un “déjame entrar en tu vecindad”.

Como último apunte. Desde Amazon nos comunican que la serie se estrena solo en versión original subtitulada, en verano será cuando esté disponible doblada al castellano.

 

‘The nevers’ se estrena el 12 de abril en HBO España

Una serie fantástica en el Londres victoriano

La serie ‘The nevers’ llega por fin a HBO tras un turbulento camino en el que han llovido acusaciones contra Joss Whedon (‘Vengadores’, ‘Liga de la justicia’). Dejando eso al margen la cadena ha conseguido sacar adelante el proyecto que Whedon ha producido, dirigido, escrito y por supuesto creado.

‘The nevers’ nos traslada al Londres victoriano de 1896. Allí se produce un evento sobrenatural que da poderes a un número determinado de personas, como en ‘Héroes’. La mayoría de estas personas son mujeres y algo que une a casi todos los “beneficiados” con estos dones es que son personas de clases desfavorecidas. La misteriosa y astuta viuda Amalia True (Laura Donnelly) y a la brillante joven inventora Penance Adair (Ann Skelly) intentarán proteger y albergar a estos talentosos «huérfanos». Para hacerlo, tendrán que enfrentarse a las fuerzas brutales decididas a aniquilar a los de su especie.

Completan el reparto de ‘The nevers’ los siguientes actores y personajes:

  • Olivia Williams (‘La escritora fantasma’) como Lavinia Bidlow, la rica benefactora que financia el orfanato de Amalia, también conocidos como los Tocados.
  • James Norton (‘Mujercitas’) como Hugo Swann, el rico e irreverente propietario de un antro de dudosa reputación.
  • (‘Da Vinci’s Demons’) como Augustus ‘Augie’ Bidlow, el dulce e incómodo hermano menor de Lavinia con su propio secreto.
  • Pip Torrens (‘The Crown’) como Lord Gilbert Massen, un alto funcionario del gobierno que lidera la cruzada contra nuestras heroínas.
  • Ben Chaplin (‘La delgada línea roja’) como el inspector Frank Mundi, que se debate entre sus deberes policiales y su brújula moral.
  • Denis O’Hare, nominado al Emmy® (‘American Horror Story’) como Edmund Hague, un médico trastornado que busca la fuente de los poderes.
  • Amy Manson (‘Once Upon a Time’) como la torturada y asesina Maladie, que obtiene el poder a través del dolor.
  • Rochelle Neil (‘Terminator: Destino Oscuro’) como Annie «Bonfire» Carby, una de la variopinta pandilla de Maladie, que domina el fuego.
  • Zackary Momoh (‘Seven Seconds’) como el médico del orfanato Horatio Cousens, cuyo don lo dota de poderes curativos.
  • Eleanor Tomlinson (‘El ilusionista’) como Mary Brighton, una intérprete derrotada pero obstinada que persigue su sueño de cantar en el escenario.
  • Elizabeth Berrington (‘Escondidos en Brujas’) como Lucy Best, camaleónica y astuta, su ingenio rápido y su buen humor enmascaran el dolor de un pasado trágico.
  • Anna Devlin (‘Todo el dinero del mundo’) como Primrose Chattoway quien, con tres metros de altura y un comportamiento soñador, desea ser una chica normal que no ocupe demasiado espacio.
  • Kiran Sonia Sawar (‘Pure’) como Harriet Kaur, una joven escocesa sij y aspirante a abogada, decidida a vivir su vida tal y como la planeó.
  • Viola Prettejohn (‘The Witcher’) como Myrtle Haplisch, una niña de clase media rescatada de una familia que no puede entenderla, literalmente, ya que ya no puede hablar ningún idioma que ellos entiendan.
  • Ella Smith (‘Ray & Liz’) como Désireé Blodgett, una prostituta con un poder que la mete en problemas y un hijo de seis años que nunca habla
  • Vinnie Heaven como Nimble Jack, un joven ladrón encantador y desenvuelto, experto en allanamiento de morada.
  • Nick Frost (‘Zombies Party’) como el temido señor criminal Declan «Beggar King» Orrun.

Crítica: ‘Judas y el mesías negro’

Sinopsis

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El informante del FBI William O’Neal se infiltra en el Partido Pantera Negra de Illinois para vigilar a su carismático líder, el presidente Fred Hampton. O’Neal es un ladrón profesional y goza con el peligro de manipular a sus camaradas y a su encargado, el agente especial Roy Mitchell. La destreza política de Hampton crece a la vez que se enamora de su compañera revolucionaria Deborah Johnson. Mientras, se libra una batalla en el corazón de O’Neal. ¿Se alineará con las fuerzas del bien? ¿O someterá a Hampton y las panteras por cualquier medio, como ordena el director del FBI J. Edgar Hoover?

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Crítica

Dibujando bien el plano de siempre y tirando otras líneas de cota

Como he dicho en otras ocasiones, es necesario cambiar el medio o el método para que algunos mensajes lleguen a calar. La lucha por los derechos de los afroamericanos es una constante en las últimas décadas que parece no resolverse. Es por eso que directores y guionistas reinventan la manera en cómo se interpreta ese plano, esta asignatura pendiente. Tenemos ejemplos fallidos como ‘Antebellum’, ‘Queen & Slim’ o ‘Territorio Lovecraft’ pero otros muy acertados como ‘El pájaro carpintero’ y ‘Green Book’. Todos estos ejemplos, muy recientes, forman todo un cántico generacional que lleva prolongándose años y ‘Judas y el mesías negro’ se une, en mi opinión, haciendo favor a la causa intentando medirla a través de otras aristas.

A veces no es fácil salirse de determinados parámetros pues se puede correr el riesgo de desvirtuar el mensaje. En el caso de ‘Judas y el mesías negro’ el mensaje cala. Llega a la audiencia un conflicto que no acaba de encauzarse, de una situación en la que “una placa asusta más que una pistola” como dicen literalmente en este segundo largometraje de Shaka King. Una situación que mantiene, aún más de cincuenta años después de la muerte de Luther King, en pie de guerra a muchos activistas. Y usando como marco el movimiento por los derechos civiles llega un mensaje aún más importante, el de unidad y diversidad.

Cual John Lennon, Shaka King nos habla de poder para el pueblo, de revolución, de proletariado, de camaradas, de igualdad… Las palabras del integrante del grupo que se consideró más popular que el propio Jesucristo son ideales para esta película que en su mayoría está acompañada de un excelente jazz. Precisamente Jesús y los elementos bíblicos están muy presentes ya que esto trata de seguir a un gran orador adulado por cientos de fieles y a su traicionero seguidor. Ese símil está cristalino en el guión de Shaka King y Will Berson que se gana a pulso su nominación al Oscar. Una buena manera de contarnos los hechos reales que en el pasado desveló Bill O’Neal en el documental ‘Eyes on the Prize II’ y que forman parte de la historia conspiranoica norteamericana.

Daniel Kaluuya, LaKeith Stanfield y Jesse Plemons protagonizan ‘Judas y el mesías negro’, un historia de tropelías e injusticias. De miedo, supremacía y poderes fácticos. Entre ellos nos ofrecen visiones muy interesantes, como la que equipara las agresivas tácticas del Ku Klux Klan y las de los Panteras Negras, las inauditas asociaciones que se llegaron a dar o las propias tensiones internas dentro del partido creado por Huey P. Newton.

Merece la pena descubrir este pedazo de historia sesentera que nos esboza la figura de Fred Hampton. Sobre todo por disfrutar de escenas muy tensas, como la que protagonizan en un despacho Jesse Plemons y Martin Sheen en una nueva recreación del famoso director del FBI J. Edgar Hoover. O el acalorado discurso en el que Kaluuya esgrime argumentos en común con muchas de sus otras películas mientras que Plemons y Stanfield mantienen un intenso duelo visual.

Ficha de la película

Estreno en España: 26 de marzo de 2021 (plataformas digitales). Título original: Judas and the Black Messiah. Duración: 140 min. País: EE.UU. Dirección: Shaka King. Guion: Shaka King, Will Berson. Música: Craig Harris, Mark Isham. Fotografía: Sean Bobbit. Reparto principal: Daniel Kaluuya, LaKeith Stanfield, Jesse Plemons, Dominique Fishback, Ashton Sanders, Algee Smith, Darrell Britt-Gibson, Lil Rel Howery, Dominique Thorne, Martin Sheen, Amari Cheatom, Kris Davis, Robert Longstreet, Ian Duff, Caleb Eberhardt. Producción: Bron Creative, MACRO, Participant, Proximity. Distribución: Warner Bros. Género: drama, biográfico. Web oficial: https://www.facebook.com/JudasAndTheBlackMessiahFilm

Crítica de ‘Q: en el ojo del huracán’

Las consecuencias de un Internet libre pero… ¿sano?

Gran parte de la opinión pública supo del movimiento QAnon cuando se produjo el peligroso, pero tomado a mofa, asalto al Capitolio. Las propias redes se rieron de lo sucedido con infinidad de memes y precisamente en Internet está el germen de esa explosión de hartazgo y conspiración.

HBO estrena ‘Q: en el ojo del huracán’ el próximo 22 de marzo. Una miniserie documental de emisión semanal que se ha rodado a lo largo de los tres últimos años intentando arrojar luz a esta teoría que se originó en el portal 4chan. Os esperan 6 episodios de teorías y personajes.

‘Q: en el ojo del huracán’ nos acerca a la historia de esos portales que están repletos de mensajes y mentes propensas a caer en los complots. Este es un reportaje de emparanoiados, de personas que claramente se ve que necesitan un cambio para dar sentido a sus vidas. Se obsesionan con la idea de una persona sapiente, que acapara conocimiento desde la sombra y que se esconde tras una letra. ¿Quién hubiese dicho que podíamos vivir un fenómeno como el que genera L en ‘Death Note’? La realidad supera de nuevo a la ficción. “Esto no es un juego, aprendamos a jugar” es lo que dice Q en uno de sus posts. Una persona que también insinúa ser alguien con acceso a información secreta y además tener un plan para salvar el mundo.

Este documental producido por Adam McKay (‘El vicio del poder’, ‘La gran apuesta’) va directo a la raíz. Por eso toca de primeras los orígenes de 2channel, la creación de 4chan, la aparición de 8chan y en última instancia 8Kun. Es por eso que más que ser un título político, ‘Q: en el ojo del huracán’ es un reportaje casi únicamente tecnológico en el que acompañamos a los creadores, administradores o propietarios de esos sitios.

Vais a conocer a Fredrick Brennan alias Hotweels, a Jim Watkins y a su hijo Ron Watkins. Ellos son los que están detrás de esas páginas web donde aparte de prodigarse la libre expresión se ha alojado contenido supremacista o de extrema derecha. Sabiendo esto es obvio decir que en el documental se muestran las consecuencias de las palabras de Q traducidas en el movimiento QAnon (cuyo nombre viene de combinar Q con el término Anonymous).

Tanto el documental como las personas a las que sigue juegan a menudo al despiste. Una táctica que no es difícil de conseguir ya que la personalidad de los entrevistados es tan peculiar como la del propio Trump. Esta es una historia de confusión, de información difusa y de patriotas un tanto desorientados. Lógicamente el trumpismo está muy presente, así como figuras como la de Steve Bannon, el consejero que abandonó a Trump, que fue detenido por fraude e indultado posteriormente por Trump en sus últimas decisiones.

‘Q: en el ojo del huracán’ no entra demasiado en la dimensión política, no tanto como lo hace con sus raíces en la red. Da por hecho que muchos sabemos quienes son algunas personas de USA que pone sobre el tablero y se habría agradecido un poco más de información al respecto. Tampoco parece ser el interés de esta serie. Busca sus respuestas en los responsables de los portales web, quien por otro lado han estado relacionados en sitios de pornografía, teorías sobre fraude electoral, apoyos a la esterilización voluntaria u otros temas controvertidos. De ahí que en mi titular indique que son personas que hablan abiertamente de lo que piensan pero cuyas artimañas pueden tener graves repercusiones.

Siendo una obra de Adam Mckay el tono podría ser más burlesco, pero aun así da la impresión de que se ha hecho con una constante risa contenida. Es lógico pues en ocasiones se topan con seguidores de Q cuya vida cobra sentido solo con poder decir que Trump les ha señalado/saludado en alguno de sus mítines, que ven conspiraciones hasta en una camiseta de ‘Onward’, que creen en el Pizzagate y por supuesto, son aquellos que piensan que actualmente vivimos una “plandemia”. Estas mentes que se creen iluminadas o más despiertas le dan mil vueltas al significado de la letra Q e incluso a las implicaciones de la forma de este carácter. Más allá de hacer un retrato de quienes respaldan QAnon, ‘Q: en el ojo del huracán’ lanza sus posibles candidatos a tener el login y la contraseña de Q. ¿Llega a una conclusión definitiva sobre la identidad de Q? La gracia está en que indaguéis por vosotros mismos o que veáis el documental.

Amazon Prime Video nos presenta una nueva antología de terror

Una serie llamada ‘Them’

Que nos lleguen nuevas propuestas terroríficas siempre es bienvenido en Moviementarios. En esta ocasión es Amazon Prime Video quien nos presenta su nueva serie antológica. Y lo ha hecho con un teaser que en principio parece muy bonito y romántico que al poco se pone inquietante.

 

Los productores de esta nueva idea son Little Marvin y Lena Waithe (‘Queen & Slim’). ‘Them’ es una serie que nos transportará a los 50 en Estados Unidos. Se centra en una familia de raza negra que se muda a Carolina del Norte, en un vecindario donde solo viven blancos. Todo esto sucede durante el fenómeno conocido como La Gran Migración. Obviamente eventos malévolos y sobrenaturales asaltan a esta familia que empieza a sentirse amedrentada.

‘Them’ está protagonizada por Deborah Ayorinde, Ashley Thomas, Alison Pill, Shahadi Wright Joseph, Melody Hurd y Ryan Kwanten.

Little Marvin es el creador y productor ejecutivo de la serie, junto a los productores ejecutivos Lena Waithe, Miri Yoon y Roy Lee de Vertigo Entertainment, David Matthews y Don Kurt. ‘Them’ es una coproducción de Sony Pictures Television y Amazon Studios.

El estreno está pensado para que se produzca próximamente en la plataforma de streaming de Amazon, aún no hay una fecha concreta aunque en el perfil de IMDB de la serie ya se apunta al 9 de abril. Y ojo, que en esa misma página vemos que el español Javier Botet tiene un papel.

Crítica: ‘El juicio de los 7 de Chicago’

Sinopsis

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Lo que iba a ser una protesta pacífica durante la Convención Nacional Demócrata de 1968 se convirtió en una violenta batalla campal con la Policía y la Guardia Nacional. Los organizadores de la protesta —entre los que figuraban Abbie Hoffman, Jerry Rubin, Tom Hayden y Bobby Seale— fueron acusados de conspiración para incitar una revuelta, y el juicio posterior fue uno de los más notorios de la historia de Estados Unidos.

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Crítica

Sorkin dirige de nuevo y su juicio no es fallido

Aaron Sorkin siempre se las apaña para encontrar nuevos hechos reales que analizar y adaptar a la gran pantalla. En su segunda película como director vuelve a remontarnos al pasado. Títulos suyos como ‘Molly’s game’, ‘La red social’, ‘El ala oeste de la casa blanca’, ‘The newsroom’… han dejado más que demostrado que es una persona crítica y mordaz. Con ‘El juicio de los 7 de Chicago’ trae otra obra que sigue la línea de su filmografía. Es decir, a través de un tono sarcástico y un ritmo rápido juzga la condición humana, la sociedad y los estamentos.

En esta ocasión rescata de la memoria el notorio juicio celebrado a finales de los sesenta en Estados Unidos a raíz de unos altercados violentos producidos tras un intento de manifestación pacífica contra la guerra de Vietnam. Se puede resumir la película y aquello que sucedió como un enfrentamiento entre los pacifistas y el gobierno de Estados Unidos. Un juicio político.

Bien es cierto que la película empieza de una manera muy ágil, muy vivaz. Para ello se dedica a charlatanear con réplicas ingeniosas y running gags. Ese ritmo se va perdiendo muy poco a poco y si que es cierto que con el toma y daca de la sala del tribunal intenta recuperarlo pero en ningún momento vuelve a poner el pie sobre el acelerador. ‘El juicio de los 7 de Chicago’ es buena, entretiene e informa además de hacer pensar. Pero al fin y al cabo termina cumpliendo los mismos esquemas que todas las películas sobre procesos judiciales: abusos de autoridad, posicionamiento catastrófico, giro a favor de “los buenos”, nuevo revés y fallo del jurado… que obviamente no diré cuál es aunque esta sea una historia real. Lo que quiero decir es que este tipo de películas siempre se me hacen largas por cumplir patrones tan monótonos.

Si que hay que atribuirle el mérito de llevar con gracia la historia. El juicio fue bastante variopinto, un circo mediático convertido en jaula de grillos. Esto es sobre todo porque tenemos a un juez en la sala que está bastante senil. A Frank Langella le vais a coger más tirria con este magistrado que con el Skeletor que hizo en 1987. Pero también es una película sugestiva por el reparto coral que tiene y los acusados tan diversos que presenta. Y no lo digo solo por las payasadas y lucideces que puedan soltar Sacha Baron Cohen y Jeremy Stong o la sencilla simpatía de Mark Rylance. Lo digo por la identificación de facciones de izquierdas exhibida y que solo en contados momentos se manifiesta de forma explícita. En España, que en la última década hemos vivido como la izquierda se identificaba más diversa que nunca, podemos sentirnos más que identificados con el grupo de manifestantes que rema en la misma dirección, pero en distintos botes. También me ha rememorado a los tiempos del “No a la guerra”, aquellos en los que se pedía a gritos el no ir a Irak.

Obviamente esta no es una película de las mismas características que ‘Algunos hombres buenos’, aunque si consigue alejarse de cualquier polarización absoluta en las ideologías y pensamientos de sus personajes. ‘El juicio de los 7 de Chicago’ nos hace reír, recordar y pensar, no obstante habría sido más interesante si hubiese explorado más el mencionado tema de las facciones. Pero con su agilidad y su retrato de la incompetencia institucional nos cautiva. Esto último más que un pero es un aliciente que siempre nos trae de vuelta a un gran Sorkin, no el mejor pero si uno necesario.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de octubre de 2020 (cines). 16 de octubre de 2020 (Netflix). Título original: The trial of the Chicago 7. Duración: 129 min. País: EE.UU. Dirección: Aaron Sorkin. Guion: Aaron Sorkin. Música: Daniel Pemberton. Fotografía: Phedon Papamichael. Reparto principal: Eddie Redmayne, Sacha Baron Cohen, Joseph Gordon-Levitt, Mark Rylance, Michael Keaton, Alex Sharp, Jeremy Strong, John Carroll Lynch, Yahya Abdul-Mateen II, Ben Shenkman, J.C. MacKenzie, Frank Langella, Noah Robbins, Danny Flaherty, John Doman, Kelvin Harrison Jr., Caitlin Fitzgerald, Max Adler. Producción: DreamWorks, Amblin, CAA Media Fiance, Cross Creek Pictures, Double Infinity Productions, MadRiver Pictures, Marc Platt Productions, Paramount Pictures, Reliance Entertainment, Rocket Science, ShivHans Pictures. Distribución: Netflix. Género: drama, hechos reales. Web oficial: https://www.netflix.com/title/81043755

Crítica: ‘Antebellum’

Sinopsis

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La exitosa autora Veronica Henley (Janelle Monáe) se encuentra atrapada en una terrorífica realidad cuyo misterio debe resolver antes de que sea demasiado tarde.

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Crítica

Abandera y molesta con su causa y método

Una preciosa puesta de sol, un verde y espeso prado, sábanas blancas y limpias mecidas con el viento y… racismo. Este contraste es con el que arranca ‘Antebellum’ el primer largometraje de Gerard BushChristopher Renz. Y esta, que también es la primera película protagonizada en solitario por Janelle Monáe, mantiene esa disparidad durante casi todo el metraje. La muy apropiada fotografía de Pedro Luque (podéis ver un trabajo igual de potente en ‘Millennium. Lo que no te mata te hace más fuerte’) ayuda aquí a que tengamos muy buenos planos en los que se enfrentan bellas imágenes con momentos muy duros. Pero esta contraposición no es la única sorpresa que nos reserva ‘Antebellum’.

A la hora de película llega un giro (tranquilos que voy a ser menos revelador que el tráiler) que nos deja totalmente descolocados. Me ha pillado con la guardia baja y no he visto ninguna pista que desvele lo que iba a pasar, si es que la había. Posteriormente la trama progresa en algo que realmente ya hemos visto en otras cintas, algunas de renombre, pero en este caso se embadurna todo con un discurso en contra del racismo y el machismo. Con esta película cabe decir que a pesar de estar muy bien rodada e interpretada, a los productores de ‘Déjame salir’ y ‘Nosotros’ el tema se les ha ido algo más al extremo, seguramente por haberse distanciado de los momentos con comedia y de los toques del género fantástico.

La película maneja mucha tensión usando incluso cañonazos de fondo como banda sonora. Como poco te deja con mal cuerpo y desde luego si uno no la ve con una mente sumergida en una ficción, de manera abierta o incluso prevenida se puede interpretar como una llamada al alzamiento. Si nos ceñimos a su título significa “antes de la guerra”. Desde luego que hay que apoyar lo que demanda pero las maneras en que lo reclama son bastante provocadoras, no por como habla del pasado sino por el presente tan límite que imagina. Calma y paños calientes. No hay que olvidar que esta es una película que además centra su principal giro en una idea propia de la serie B más imaginativa.

Lo que hace ‘Antebellum’ sobre todo es reivindicar, intentando al menos ser original aunque centre su principal sorpresa en algo ya ideado por otros antes. A veces es necesario será así de pendenciero con una obra de arte, pero la casualidad ha hecho que lo que está sucediendo en Estados Unidos tenga mucho que ver. Es por eso que este estreno más que echar leña al fuego podría suponer arrojar un barril de pólvora en una hoguera que ya arde con mucha intensidad. Desde luego a muchos conservadores de aquí y de allí les va a molestar. Algo similar sucedió con ‘Queen & Slim‘ y la cosa no fue a mayores.

Janelle Monáe hace igual que en ‘Figuras Ocultas’, reivindicar los derechos de su raza y aunque algo más levemente, los de la mujer. Con un estilo muy diferente encuentra la herramienta. Está claro que es una actriz que sabe aguantar la mirada a la cámara pero casi siempre, este es un caso mayúsculo, opta por llevar su interpretación a lo impulsivo e indomable.

El filme está bien rodado, como decía la fotografía es bastante clásica pero a la vez la cámara tiene movimientos de hoy en día. Consigue que constantemente se establezcan paralelismos entre pasado y presente. Visualmente se centra mucho en meter pequeños mensajes que apoyen el alegato de la película. Por ejemplo, constantemente tenemos elementos en segundo plano o un trasunto que refuerza aún más todo lo que pasa en la historia. Clara muestra de ello es la ironía o jugarreta que relaciona a la protagonista con Thomas Jefferson en determinado momento del largometraje. Aunque también hay que decir que Bush y Renz no se han andado con sutilezas. Sobre todo son las frases del principio y del final las que resultan realmente definitorias y lapidarias. Aún así no sabréis que significa realmente Antebellum hasta que no estéis próximos al final del metraje.

Lo que sí que no alcanzo a entender es por qué se vende como una cinta de terror. Aunque si podemos decir que rememora una época en la que las personas afroamericanas vivían aterrorizadas, este filme se ajusta más a lo distópico, lo dramático y el suspense.

‘Antebellum’ coge las clásicas películas que narran la esclavitud en los años sesenta del siglo XIX y las mezcla con alguna idea más propia de Shyamalan. A veces es un poco tramposa para conseguir engañarnos acerca de qué es lo que estamos viendo pero consigue su finalidad, que no es otra que la de abanderar y molestar.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de septiembre de 2020. Título original: Antebellum. Duración: 105 min. País: EE.UU. Dirección: Gerard Bush, Christopher Renz. Guion: Gerard Bush, Christopher Renz. Música: Roman GianArthur Irvin, Nate ‘Rocket’ Wonder. Fotografía: Pedro Luque. Reparto principal: Janelle Monáe, Eric Lange, Jena Malone, Gabourey Sidibe, Jack Huston, Kiersey Clemons. Producción: Lionsgate, QC Entertainment. Distribución: DeAPlaneta. Género: terror. Web oficial: https://antebellum.movie/

‘Territorio Lovecraft’, opinión del arranque de la serie de HBO

Lo que habría sido ‘Supernatural’ de ambientarse en los años 50

El American Way of Life que tanto se prodigaba en los años cincuenta allá por Estados Unidos se recrea y contrasta con la marginación al hombre negro para dar forma a ‘Territorio Lovecraft’. Pero todo este discurso de hipocresía y odio esta vez nos lo han embadurnado de survival horror con todo un compendio de H. P. Lovecraft. Desde el pasado 17 de agosto se ha empezado a emitir esta serie en HBO España y como es habitual cada semana tendremos una nueva entrega.

No es como otras adaptaciones en el sentido de que mantiene el misterio hasta los instantes finales y se reservan para entonces la aparición de los horrores lovecraftianos. ‘Territorio Lovecraft’ desde el principio exhibe a sus criaturas. Empieza muy fuerte en el sentido de lucirse digitalmente y de aportar un par de escenas con emociones fuertes, tanto con bestias antediluvianas como con salvajes retrógrados.

Porque como era de imaginar al ser un trabajo producido por Jordan Peele el racismo está omnipresente. También hemos visto trabajos de Misha Green, la otra creadora, girando en torno a lo mismo. Hay referencias visuales sutiles (como la recreación de las fotos de ‘Segregation in the south’) y una infinidad de momentos que más que incómodos dan vergüenza ajena por lo que narran. Me refiero a los que pueblan siempre los territorios de Peele en su incansable lucha por los derechos afroamericanos y denuncia de lo sucedido a lo largo de la historia de USA. En ese sentido aunque nos encontremos ante un relato de género fantástico hay mucha base real. La guía verde que realiza uno de los protagonistas o las fotografías que va tomando otra son hechos que se han dado a lo largo de los 50 y 60 en Estados Unidos.

En el caso de ‘Territorio Lovecraft’ estamos en los años 50 recorriendo las carreteras sureñas en busca de un padre desaparecido y con la única pista de una ciudad llamada Ardham (lo cual es casi Arkham, nombre recurrente en las obras de Lovecraft). Este es un road trip que me ha recordado en muchos sentidos a ‘Supernatural’. Es una historia familiar con mucho de paranormal pero también con bastante de drama.

No está basada en una novela de Lovecraft, si no en una de Matt Ruff titulada como la serie. Pero Lovecraft está muy presente, desde los seres que vemos en el arranque hasta la multitud de alusiones que se le hacen. La literatura, no solo la del escritor de Rode Island, no para de ser alabada, por lo menos en el primer episodio. Aparece la editorial Arkham House, la creación del Green Book es obvia, la hija de uno de los protagonistas dibuja cómics, citan frases de ‘Drácula’ y por las manos del protagonista pasan libros como ‘El conde de montecristo’ o ‘Una princesa de Marte’.

Está muy sobrecargada de referencias y temáticas. Es de suponer que rebajará esta intensidad de alusiones según avance para depender de sus propios argumentos, si no la serie terminará siendo un mero vehículo para temas fan y reivindicativos y poca historia original. Eso sí, está claro que han dejado llevarse por la imaginación y yo siguiendo su proposición también he dejado volar la mía. Por ponernos creativos, sería orgásmico que esto formase parte del universo Cloverfield, al fin y al cabo el otro gran nombre entre los productores ejecutivos de la serie es J.J. Abrams.

Me ha gustado el carácter de la serie que también podría ser la recreación de una partida al célebre juego de rol ‘La llamada de Cthulhu’. Tenemos personajes diversos y una meta bien marcada y durante el camino inconvenientes, simbología, aventuras y horrores. Me da rabia que aunque se han introducido algunos personajes intrigantes las serie no tenga ese halo de misterio, misticismo y componentes psicológicos que suele tener la obra de Lovecraft. Eso ha sido a favor de generar un corre que te pillo que imagino que está más acorde a los gustos del público general.

Crítica: ‘Da 5 Bloods: hermanos de armas’

Sinopsis

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Cuatro veteranos afroamericanos regresan a Vietnam años después de la guerra en busca de los restos del líder de su escuadrón y un montón de oro enterrado.

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Crítica

Es obvio que Lee sabe rodar, también que cada vez divaga más al escribir

Netflix es el canal que ha usado Spike Lee por primera vez para llegar hasta nosotros. En esta ocasión nos sugiere una película bélica, ‘Da 5 Bloods: hermanos de armas’. Que aborde el cine bélico no es habitual en él, aunque tiene películas como ‘Miracle at St. Anna’. Y aunque nos topamos con una supuesta propuesta nueva acaba siendo lo de siempre, diría que incluso con la temática redoblada. Todo hay que decirlo, este largometraje no llega ahora de manera oportunista por la revuelta situación a raíz de lo de George Floyd, su estreno lleva anunciado por lo menos desde el pasado 18 de mayo.

Lo que nos cuenta ‘Da 5 Bloods: hermanos de armas’ de una manera tremendamente estirada no es ni original ni excesivamente distinto a lo de siempre. Hemos visto cosas así en ‘Monuments men’, ‘Triple frontera’ o incluso en la parodia del Pez Volador de ‘Los Simpson’. Cuatro soldados hermanados por lo vivido en la guerra de Vietnam vuelven a por un botín enterrado y para rescatar el cuerpo del quinto miembro de su familia bélica para así poder darle sepultura (ya iréis viendo como respecto a la muerte de un compañero la película va cambiando sus prioridades). Están encarnados por Delroy Lindo, Clarke Peters, Norm Lewis e Isaiah Whitlock Jr. Siguen el rastro y los recuerdos del que fue su líder de escuadrón, interpretado por Chadwick Boseman.

Esta es de las películas con más acción en la filmografía de Spike Lee, por lo menos desde ‘Old boy’. Desarrolla bien la fotografía del consumismo, más exitoso como herramienta colonizadora que la propia guerra del Vietnam. Están bien conjuntados los actores que funcionan como grupo de amigos cascados de vuelta en el lugar donde se forjó su amistad. Pero sobrecarga o está a destiempo tanta perorata metida con calzador y descolocan muchas tomas o escenas.

‘Da 5 Bloods: hermanos de armas’ roza el ridículo hasta el punto de intentar continuar con el royo Motown fuera de época y estilo, con sus movimientos repetidos a lo patada de Van Damme, siendo incapaz hasta de inventar nombres de empresas, descuidándose llegando al punto de dejar caminando tan panchos a sus personajes por un campo de minas y ya ni hablar de la figura del hijo de uno de los protagonistas que no queda claro si está alelado o si es un intento de retratar a una generación más estúpida… Y hay algunas incoherencias aún mayores.

Al igual que Jasper Pääkkönen, Paul Walter Hauser vuelve a trabajar con Lee tras ‘Infiltrado en el KKKlan’ y tras sorprenderme en ‘Richard Jewell’. Junto a ellos está Mélanie Thierry completando el reparto de protagonistas (además de la presencia de Jean Reno). Con estos nombres quiero señalar que no falta calidad actoral, la pega es que sobran divagaciones. En su intento por hacer una película abanderada de la causa ha quedado algo desmesurado, sobrecargado y desajustado a la hora de establecer un tono.

Desde el minuto cero de ‘Da 5 Bloods’ la lucha por los derechos de las personas afroamericanas monopoliza la película. Es una cinta protesta que se justifica y referencia con tantos fragmentos reales y alusiones verbales o fotográficas que se va al documental. Es mucho más creíble como paseo por la cabeza de Spike Lee, por sus desvaríos y obsesiones, que como reflexión histórica con perspectiva.

Por otro lado está muy mal la música, duerme las escenas o no va con las sensaciones que nos transmiten los actores. Hay planos buenos y alguna secuencia que retoma clásicos del cine bélico, al fin y al cabo Spike Lee sabe rodar, pero cada vez menos escribir.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de junio de 2020. Título original: Da 5 Bloods. Duración: 154 min. País: EE.UU. Dirección: Spike Lee. Guion: Spike Lee, Paul de Meo, Kevin Willmott, Danny Bilson. Música: Terence Blancard. Fotografía: Newton Thomas Sigel. Reparto principal: Delroy Lindo, Jonathan Majors, Clarke Peters, Norm Lewis, Isiah Whitlock Jr., Mélanie Thierry, Paul Walter Hauser, Jasper Pääkkönen, Johnny Trí Nguyễn, Lê Y Lan, Nguyễn Ngọc Lâm, Sandy Hương Phạm, con Jean Reno, Chadwick Boseman. Producción: 40 Acres & A Mule Filmworks, Rahway Road Productions. Distribución: Netflix. Género: drama, bélico. Web oficial: https://www.netflix.com/es/title/81045635

Crítica de ‘Betaal’ la serie de no muertos hindúes de Netflix

La reseña que probablemente nunca leeréis de la serie que nunca pensaríais ver

La serie de Netflix ‘Betaal’ junta zombies vampíricos trepamuros, maldiciones, posesiones, mercenarios, ingleses colonialistas y por supuesto hindúes. Esta mezcla más variada que un plato especiado del restaurante Taj Mahal podría repeler a muchos. Solo aquellos amantes de las películas chuscas o del terror más recóndito podrían atreverse a enfrentarse a ‘Betaal’. Pero si aceptáis mi recomendación os meteréis de lleno en esta miniserie, sin intentar tomárosla como una propuesta seria sino más bien desenfadada.

El nombre Betaal viene del espíritu vetal de la India. En esa cultura este ente posee cadáveres y se presenta como una especie de vampiro o zombie que se dedica a atormetar. En esta serie, que es ya la quinta original de Netflix en la India, tenemos a ese espectro dentro de un soldado inglés de alto cargo. Pero este soldado está muerto, es del siglo XIX y ha permanecido encerrado en un túnel con su ejército hasta la actualidad. Un plan de construcción de una autopista y unos soldados sin escrúpulos hacen que los lugareños de la zona deban enfrentarse de nuevo a la amenaza de los no muertos.

El británico Patrick Graham (‘Ghoul’) es el principal cerebro de ‘Betaal’. Ha contado en parte con la producción de la Blumhouse Productions. De hecho parece que la serie está hecha con la calderilla que le ha sobrado a Jason Blum. Son solo cuatro episodios y tanto el nivel actoral como a veces el de puesta en escena es bastante escaso. Esta serie es como la copia barata de ‘Kingdom’. Pero como suele ser costumbre o tradición en las películas de la Blumhouse se saca provecho a lo que hay y si uno sabe a lo que va disfruta de ‘Betaal’. Y a lo que hay me refiero a que esta es una serie de infecciones, con pocos escenarios y con un argumento que parece surgido de un videojuego más que básico. La verdad es que podrían costearse una segunda parte, la trama da para ello y así podría desmadrarse más.

Y es que la miniserie se contiene e intenta estar acotada a los cánones occidentales del género. Creedme, he visto películas hindús donde todo lo que vemos aquí parecería normalito, que al menos nos han ahorrado las escenas musicales tan típicas de allí. Si películas como ‘Zombies Nazis’ u ‘Orgullo y prejuicio y zombies’ os parecían raritas esperad a ver a estos zombies escaladores que disparan con mosquetes y tocan el tambor. ‘Betaal’ es excéntrica y quiero creer que por tener un director británico sigue clichés como el introducir la típica frase «si me convierto en una cosa de esas mátame».

A pesar de que la trama es bastante pobre, con fallos y que no hay un acabado de superproducción sí que hay algunos personajes muy bien maquillados. La iluminación sobre los zombies (enmascarados o maquillados) parece sacada de un videojuego japonés, tipo ‘Resident Evil’ o ‘Project Zero’. Pero no elevéis en exceso vuestra expectativa, también hay no muertos recreados con máscaras y guantes que parecen sacadas de AliExpress, con ojos brillanes hechos con bombillitas rojas. Me han recordado a los Morlocks de ‘La máquina del tiempo’. Aunque también he detectado varias veces imágenes homenajeando al ‘Demons’ de Dario Argento.

Vineet Kumar es uno de los protagonistas (prácticamente es el principal de ‘Betaal’) y suma así su segundo título para Netflix y Red Chillies Production. Aunque este sea el protagonista la actuación más valorable es la de Siddharth Menon quien tiene una secuencia de terror e diálogos muy interesante, rescatable sobre todo por lo que decía del maquillaje.

La serie mete sus mensajes en sus escenas pues deja ver que aún hay un grave distanciamiento de clases en la India. Las creencias y la humildad se enfrentan al racismo y la avaricia. Es peor la codicia de algunos o la cerrazón del ejército que la propia maldición de ‘Betaal’. Con toda esta abundancia de cosas en la serie os invito a verla, total, su montaje es ágil y su duración corta, no os arrepentiréis.