Crítica: ‘Ciudad sin sueño’

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Sinopsis

Toni tiene 15 años y vive en Cañada Real, el asentamiento irregular más grande de Europa, a las afueras de Madrid. Orgulloso de pertenecer a su familia de chatarreros, pasa los días junto a su abuelo, al que admira y sigue a todas partes. Pero las máquinas de demolición se acercan a la parcela en la que vive, amenazando con arrasar todo lo que conocen, y su abuelo se niega a marcharse, sea cual sea el sacrificio.

En oscuras noches sin electricidad, las leyendas de su infancia empiezan a sentirse más reales que nunca. Mientras todo cambia a su alrededor, Toni debe elegir: enfrentarse a un futuro incierto o aferrarse a un mundo que se desvanece.

Crítica

Cotidianidad al margen sin tópicos ni sensacionalismo

‘Ciudad sin sueño’ de Guillermo Galoe, se adentra en un territorio pocas veces explorado con honestidad y sin morbo: la vida cotidiana de las personas que habitan la Cañada Real. Sin embargo, el director toma una decisión estética y ética fundamental: alejarse de los relatos que han dominado los titulares sobre los cortes de luz, el narcotráfico, la degradación urbanística… En su lugar intenta capturar algo más íntimo y humano. La película quiere convertirse, así, en un retrato costumbrista de un enclave marcado por la marginalidad, pero también por un sentido de pertenencia que rara vez encuentra espacio en el cine mainstream.

Galoe firma un filme que profundiza en cuestiones universales: la necesidad de pertenecer, la huida de la miseria y la resistencia contra un sistema que pretende encajar a todos en el mismo molde. Los personajes que pueblan ‘Ciudad sin sueño’ no buscan compasión ni heroicidades, buscan, ante todo, defender su libertad. Y esa libertad es entendida como la posibilidad de vivir al margen de las normas que nos alejan de la naturaleza y anestesian la existencia. Son hombres y mujeres que no desean ser realojados en pisos impersonales, porque para ellos esa medida equivaldría a vivir como pájaros enjaulados. Su identidad está ligada al espacio, a la comunidad, a un ritmo vital que el hormigón y los trámites administrativos destruirían sin remedio.

La película, además, se proyecta con subtítulos, una elección que nace de la jerga gitana que impregna cada diálogo. Este detalle no solo facilita la comprensión al público general, sino que subraya el choque entre la cultura dominante y un microcosmos con códigos propios, donde el honor, la palabra dada y la lealtad funcionan como pilares fundamentales. Galoe construye así una sociedad paralela, con sus normas internas, sus conflictos y una estructura emocional que no necesita justificaciones externas para existir. Esta aproximación dota al filme de veracidad, aunque también exige al espectador un esfuerzo extra, una disposición a entrar en un mundo sin traducciones fáciles.

En su núcleo, ‘Ciudad sin sueño’ es un relato cotidiano, un mosaico de escenas pequeñas, conversaciones interrumpidas por la ruina y miradas que cuentan más que cualquier monólogo. El director prefiere observar antes que juzgar, capturar antes que explicar. Esta decisión aporta naturalismo y un tono contemplativo que puede resultar profundamente evocador para algunos espectadores, pero insuficiente para otros.

Y es justamente en ese equilibrio donde aparece la principal debilidad. A ‘Ciudad sin sueño’ le falta algo más de sustancia, un impulso narrativo que ahonde con mayor contundencia en la complejidad emocional y social de sus protagonistas. La película sobrevuela temas poderosos como la identidad cultural, el desarraigo, la pobreza estructural, la libertad como forma de resistencia, pero a veces parece temer profundizar demasiado, como si un exceso de análisis pudiera traicionar la pureza del retrato. El resultado es una obra estética y envolvente, pero que deja la sensación de haber rozado una historia mayor sin terminar de abrazarla.

Con todo, la película de Guillermo Galoe se sostiene como un documento valioso, un espejo incómodo pero necesario sobre una comunidad que vive en los márgenes y que rara vez es retratada desde la humanidad, la dignidad y la complejidad que aquí sí se le conceden. ‘Ciudad sin sueño’ no pretende ser definitiva, pero abre una grieta. Quizá sea suficiente para que otros cineastas no se olviden de mirar donde casi nadie mira.

Ficha de la película

Estreno en España: 21 de noviembre de 2025. Título original: Ciudad sin sueño. Duración: 97 min. País: España. Dirección: Guillermo Galoe. Guion: Guillermo Galoe, Víctor Alonso-Berbel. Música: Rui Poças. Reparto principal: Antonio Fernández Gabarre, Bilal Sedraoui, Jesús Fernández Silva, Luis Bértolo. Producción: Sintagma Films, Encanta Films, BTeam Prods, Les Valseurs, Filmin, RTVE, Tournellovision. Distribución: BTeam Pictures. Género: drama social. Web oficial: https://bteampictures.es/ciudad-sin-sueno/

Crítica: ‘El viejo roble’

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Sinopsis

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La película narra el futuro del último pub que queda, ‘El Viejo Roble (The Old Oak)’, en un pueblo del noreste de Inglaterra, donde la gente está abandonando la tierra a medida que se cierran las minas. Las casas son baratas y están disponibles, por lo que es un lugar ideal para los refugiados sirios.

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Crítica

El ‘Gran Torino’ británico

Que las migraciones son uno de los grandes temas a tratar en este siglo XXI es indiscutible. Ken Loach y Paul Laverty están siempre en la brecha y de nuevo abrazan un tema de candente actualidad, cerrando así su trilogía de la moderna Gran Bretaña, compuesta por ‘Yo, Daniel Blake’, ‘Sorry We Missed You’ y ‘El viejo roble’. Tras haber tratado temas como el empleo, la precariedad o la marginación social ahora acoge en su filmografía el tema de las grandes crisis migratorias, tocando de soslayo además la depresión que están produciendo todos esos otros temas que he citado en la Gran Bretaña actual, en concreto en la zona noreste de Inglaterra. Ahora que miles de personas huyen de Gaza, Afganistán o Ucrania, ahora que en España vemos como Juan García-Gallardo inicia cánticos al son de “esas lecheras, a la frontera”, no puede ser más oportuna esta película, sin duda nos retrata.

He citado al vicepresidente de Castilla y León, siempre tachado de racista por sus declaraciones, pero precisamente el mayor festival de cine de su comunidad le ha mandado un zasca. ‘El viejo roble’ ha ganado el premio del público y el de mejor actor en la última Seminci. Y no es de extrañar pues Dave Turner se marca una estupenda actuación y la película clama por luchar contra aquellos que desde el desconocimiento y la estrechez de miras enarbolan comportamientos racistas o xenófobos. Desde el minuto cero de ‘El viejo roble’ pone al descubierto sus cartas y demuestra que va a tratar sobre la irrupción de emigrantes en barrios tan tradicionales como los de la recóndita Inglaterra. Los parajes de cielo gris y rojizo ladrillo dan cabida una vez más a una historia sobre la concordia y la convivencia.

Podríamos decir que esta película es el ‘Gran Torino’ británico. La diferencia es que el protagonista si tiene sus brazos abiertos para los nuevos vecinos y que lo que defiende a capa y espada es su pub, no su Ford. Pero si se parece a la película de Eastwood, llevada a códigos british, es porque hay alguien que necesita quitarse el velo, y no me refiero a las mujeres sirias, sino a parte de la población que se niega a ver que aquellos que acaban de convertirse en sus vecinos tienen mucho en común con ellos.

De soslayo se tocan también temas como el intrusismo en el empleo o los nuevos modelos de alquiler de viviendas. Pero sin duda el tema de los refugiados y la inacción de occidente vertebra el guión de Laverty. “Quienes comen juntos, permanecen juntos” reza el eslogan que acaba siendo el mantra de los protagonistas. ‘El viejo roble’ nos recuerda que todos procedemos de migrantes y Loach nos subraya que donde caben dos caben tres. Aquí lo único que es perpetuo o sedentario desde tiempos inmemoriales son los negocios familiares o los árboles, como los robles que han visto pasar por sus tierras a diferentes civilizaciones y no les importa quienes coman las bellotas que dejan caer al suelo.

Probablemente esa sea una de las películas más optimistas del director en los últimos años, a pesar de que no se olvida tampoco de cargar contra el tacherismo. Pese a lo conflictivo de su temática o lo trágico de la situación que plantea, haya en su final un hueco para la esperanza y la emotividad. Con ello se alza de nuevo como uno de los mayores retratistas de la Gran Bretaña actual.

Ficha de la película

Estreno en España: 17 de noviembre de 2023. Título original: The old oak. Duración: 110 min. País: Bélgica, Francia, Reino Unido. Dirección: Ken Loach. Guion: Paul Laverty. Música: George Fenton. Fotografía: Robbie Ryan. Reparto principal: Dave Turner, Debbie Honeywood, Andy Dawson, Ebla Mari. Producción: Studio Canal UK, Sixteen Films, Why Not Productions, BBC Films, Les Films du Fleve. Distribución: Vértigo Films. Género: drama. Web oficial: https://www.vertigofilms.es/movie/the-old-oak/

Crítica: ‘El clon de Tyrone’

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Sinopsis

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Unos sucesos escalofriantes llevan a un trío muy peculiar (Boyega, Foxx y Parris) a investigar una perversa conspiración gubernamental en esta aventura de misterio de estilo ‘pulp’.

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Crítica

Una concatenación de WTFs que esconde mucho más de lo que muestran sus tontorrones personajes

Juel Taylor debuta con ‘El clon de Tyrone’. Uno de los muchos guionistas de la nueva entrega de ‘Space Jam’ ha creado una película a la que tampoco le faltan rarezas y locura pero para esta propuesta de Netflix se ha pasado a un tono mucho más adulto. Comedia, acción, suspense y ciencia ficción son algunos de los géneros a los que se puede acoger esta película que podríamos etiquetar como pulp del siglo XXI.

¿Recordáis aquella película en la que Schwarzenegger interpretaba a un piloto que descubre que un clon le está robando su vida? Eso es lo que le pasa al personaje de John Boyega. Él es un maleante, el líder de la gente chunga de su barrio y todo su tinglado se viene a bajo y se ve cuestionado cuando descubre que no es el único “yo”. Para desentrañar qué sucede se alía con una prostituta (Teyonah Parris) y su chulo (Jamie Foxx). La película se convierte en una locura cada vez más rara y a pesar de toda la parafernalia y acción termina mostrando un mensaje bastante sutil sobre la lucha de razas y la marginación social sistémica.

Antes lo pulp causaba rechazo, por extraño, extravagante y por ser considerado algo de nicho o de culto. Probablemente la cantidad de películas de todo tipo que ha visto la audiencia actual le ha predispuesto a asimilar mejor este tipo de propuestas. Apostaría a que las historias de realismo sucio de Bukowski, no su controvertida personalidad, habrían encajado mejor hoy en día. ‘El clon de Tyrone’ dispone de elementos de los bajos fondos mezclados con una ciencia ficción bastante desconcertante mientras todo transcurre en un ambiente de los setenta a lo Jackie Brown que sin embargo se enmarca en nuestra actualizad y con todo y con esto nos tropezamos con blancos con pelo afro. Es de esas películas en las que el más loco de todos tiene la razón. Si eres propenso a creerte todo tipo de complots sobre el control de masas mejor no la veas porque vas a volverte más conspiranoico. Tampoco te conviene si eres racista pues como decía la película se reserva un mensaje potente contra la supremacía blanca.

A mitad del filme llega el gran giro de guión. Un descubrimiento que en otros casos sería preludio del clímax, pero no es así. El largometraje incorpora en su meridiano a personajes como el de Kiefer Sutherland y consigue mantenerse durante las dos horas. Sin llegar a ser una obra maestra logra estirar la gracieta y llevarla más allá de manera que es mucho más efectiva que las últimas películas de Spike Lee. El carácter cómico se mantiene durante casi todos sus estadios, incluida la escena que se ha insertado en los créditos en la que por fin se pronuncia el nombre de Tyrone. Básicamente ‘El clon de Tyrone’ es una concatenación de WTFs que esconde mucho más de lo que muestran sus tontorrones personajes, desde los subtextos y la sátira es capaz de llegar al cine social.

Ficha de la película

Estreno en España: 21 de julio de 2023. Título original: They Cloned Tyrone. Duración: 115 min. País: EE.UU. Dirección: Juel Taylor. Guion: Tony Rettenmaier, Juel Taylor. Música: Pierre-Charles Audet, Desmond Murray, Antonio Malachi Wilson. Fotografía: Ken Seng. Reparto principal: John Boyega, Teyonah Parris, David Alan Grier, J. Alphonse Nicholson, Tamberla Perry, Eric Robinson Jr., Kiefer Sutherland, Jamie Foxx. Producción: Federal Films, MACRO, Made With Love Media. Distribución: Netflix. Género: suspense, ciencia ficción, comedia. Web oficial: https://www.netflix.com/title/80996324/

Tráiler y cartel de ‘Varados’ lo nuevo de Helena Taberna

La nueva película de Helena Taberna llega el 4 de octubre

De la mano de Márgenes Distribución llega ‘Varados’ el nuevo largometraje de Helena Taberna, que nos acerca a la vida cotidiana de esos miles de refugiados de larga duración que aguardan a que Europa les acoja luchando por mantener viva la esperanza a pesar de las precarias condiciones bajo las que subsisten. Ya sea en edificios ocupados en Atenas o campos de refugiados repartidos por todo el país.

Helena Taberna aborda otra vez un tema candente de nuestra sociedad. Tras tratar cuestiones como el conflicto vasco con ‘Yoyes’ o la memoria histórica con ‘La buena nueva‘, la cineasta demuestra una vez más su compromiso retratando en esta ocasión el drama de los refugiados que aguardan a las puertas de Europa. El feminismo, los derechos de las mujeres o incluso el universo de las sectas son otros de los temas que podemos ver en su filmografía.

Aquí tenéis el tráiler y cartel de la cinta.

VARADOS TEASER 2 from Lamia Producciones on Vimeo.

‘Varados es una iniciativa de la ONG Zaporeak, en coproducción con Lamia. Zaporeak lleva desde marzo de 2016 alimentando la dignidad de los refugiados que se encuentran varados en Grecia, cocinando y repartiendo raciones de comida digna.