Crítica: ‘Strangers: capítulo final’

En qué plataforma ver Strangers: capítulo final

Un cierre que no cierra

La historia detrás de ‘Strangers: capítulo final’ es casi más interesante que la propia película. ‘Strangers: capítulo final’ forma parte de un ambicioso proyecto concebido como trilogía, rodado en parte en tierras y con dinero español y dirigido por Renny Harlin. Se rodó prácticamente del tirón (back-to-back) junto a sus entregas hermanas. La idea era reimaginar el universo que inició ‘Los extraños’, aquella pieza de home invasion protagonizada por Liv Tyler y Scott Speedman, que sí supo jugar con la tensión, el aislamiento y el terror cotidiano.

Aquí, sin embargo, desde el primer minuto se percibe una aproximación industrial más que autoral. La elección de abrir con una versión mustia, apagada, casi anestesiada de The Sound of Silence (que ya de por sí es bastante anticlimática) ya marca el tono: esta es una reinterpretación sin alma. Es una declaración de intenciones involuntaria que dice “esto no va a reinventar nada”.

Personajes vacíos y terror sin nervio

Si uno entra esperando, al menos, un slasher funcional, la decepción es inmediata. Los actores parecen trabajar menos que en un videoclip barato: sus interpretaciones carecen de progresión emocional, de matices, de cualquier atisbo de credibilidad. Y eso es especialmente problemático en un subgénero que depende tanto de la identificación con las víctimas. La final girl que plantean no tienen ni gancho, ni nervio ni carisma.

Los asesinos, por su parte, siguen exhibiendo ese clásico don de la ubicuidad (aparecen y desaparecen sin lógica espacial alguna), mientras que los protagonistas encadenan decisiones absurdas con una regularidad casi matemática. Nada nuevo en el género, pero aquí ejecutado sin tensión ni ritmo. Y luego está el “giro” de Richard Brake (ironía modo on), cuya presencia ya anticipa su rol mucho antes de que el guion pretenda sorprender.

Uno podría pensar: “al menos quedarán las muertes”. Pero tampoco. Las escenas de violencia son intrascendentes, planas, carentes de imaginación. No hay set pieces memorables ni una construcción del suspense que desemboque en algo catártico. Para más inri, los asesinos pierden incluso esa posición de superioridad tan característica del slasher: no hay rehén, no hay encierro efectivo, no hay resistencia sobrehumana. Sus “victorias” no se sienten inevitables ni terroríficas, casi accidentales. Eso desactivaría por completo cualquier lógica interna del relato, pero sientan una pauta que… bueno, será lo mejor que se les ha ocurrido.

Un “final” que contradice el título en España

El mayor pecado de ‘Strangers: capítulo final’ es su apatía. Es una película aburrida, sin ritmo, sin impacto visual, sin voluntad de explorar o innovar. La puesta en escena es plana, funcional en el peor sentido, como si cada plano estuviera diseñado para cumplir y no para sugerir.

A esto se suma un descuido técnico llamativo. Hay decisiones visuales difíciles de justificar, como el recrear un ojo humano junto a una insignia policial clásica… ambos con proporciones incoherentes. Son detalles que rompen la suspensión de incredulidad y evidencian una falta de control en postproducción. Ni siquiera los reshoots (que los hubo) logran salvar el conjunto. La explicación final sobre los asesinos es vaga, poco trabajada, y rematada con un caso de Síndrome de Estocolmo tan extremo que roza lo involuntariamente paródico. Durante buena parte del metraje se nos bombardea con flashbacks que prometen una revelación significativa… para desembocar en una conclusión que irónicamente es inconclusa.

Aquí entra también el problema del título. En España se ha optado por ‘Capítulo final’, lo que sugiere un cierre definitivo que, tras ver este filme es una falsa promesa. En versión original, el filme simplemente se presenta como la tercera parte, lo cual tiene más sentido dentro de una estrategia de franquicia abierta. Pero esa discrepancia genera una expectativa que la película no solo no cumple, sino que ignora por completo. Quizás el malentendido esté en esa técnica de rodaje explicada al comienzo, las tres películas han sido grabadas de seguido.

Ficha de ‘Strangers: capítulo final’

Estreno en España: 30 de abril de 2026. Título original: The Strangers: Chapter 3. Duración: 91 min. País: EE.UU. Dirección: Renny Harlin. Guion: Alan R. Cohen, Alan Freedland. Música: Justin Caine Burnett. Fotografía: José David Montero. Reparto principal: Hannah Galway, Ema Horvath, Krystal Ellsworth, Gabriel Basso, Madeline Petsch, Richard Brake. Producción: Elipsis Capital, Fifth Element Productions, Filmframe S.R.O., Lions Gate Entertainment, Mark Canton Productions, Stream Media, The Strangers Films, Vertigo Entertainment. Distribución: Diamond Films. Género: terror. Web oficial.

Crítica: ’28 años después: el templo de los huesos’

En qué plataforma ver 28 años después: el templo de los huesos

Cuando la ira ya no necesita excusas pero aún así te las da

Hablar de ‘28 años después. El templo de los huesos’ implica aceptar, desde el primer minuto, que la saga ha dejado de buscar respetabilidad para abrazar el exceso como forma de discurso. Si ‘28 años después’ fue un capricho lúcido de Danny Boyle y Alex Garland, una secuela que utilizaba el apocalipsis para disparar contra el aislamiento británico, el nacionalismo rancio y la obediencia militar ciega, esta nueva entrega dirigida por Nia DaCosta opta por regresar a los orígenes salvajes del relato. No es una marcha atrás, sino una mutación: menos alegoría ordenada y más demencia consciente.

DaCosta, que ya demostró en ‘Candyman’ su interés por reformular mitologías desde una mirada incómoda, recoge el testigo (con Garland firmando el guión) y lo lleva a un terreno donde la lógica se fragmenta, pero el subtexto permanece. ‘28 años después. El templo de los huesos’ no quiere ser una película elegante ni medida. Quiere ser un artefacto furioso, impregnado de rabia acumulada, tanto vírica como social.

Un mundo roto que ya no cree en la razón

La película es plenamente consciente de su escenario: una población aislada, mermada y mentalmente erosionada por décadas de abandono. Aquí los infectados no son solo cuerpos descontrolados, sino el espejo deformado de una sociedad mermada que lleva demasiado tiempo sobreviviendo sin horizonte. El virus de la ira ya no es únicamente un catalizador narrativo, es un estado emocional colectivo.

Visualmente, DaCosta conserva la columna vertebral estética de la saga, cámara nerviosa, suciedad digital, violencia abrupta, pero introduce una imaginería más cercana a lo ritual y lo sacrílego. El “templo” del título no es solo un espacio físico, sino una metáfora de cómo la desesperación acaba organizándose en torno a creencias extremas. En ese sentido, la película se permite una libertad tonal que roza lo delirante, como demuestra una de sus decisiones musicales: mezclar una canción de Duran Duran asociada al opening del anime ‘Speed Grapher’ con el icónico ‘The number of the beast’ de Iron Maiden. No es un guiño gratuito, sino una declaración de principios: lo pop, lo satánico y lo apocalíptico conviven sin jerarquías.

Este enfoque también sirve para dar sentido retrospectivo al extravagante final de la entrega anterior y a la aparición de los Jimmys, liderados por Jack O’Connell. Lo que antes podía parecer una sátira excesiva, con ecos evidentes al caso mediático de Jimmy Savile que ya explicamos en esta web, aquí adquiere una dimensión más inquietante. Los Jimmys ya no son solo una broma negra: representan cómo el vacío moral se llena con ídolos grotescos cuando las instituciones colapsan.

Ciencia, fe y el nuevo rostro del fanatismo

Uno de los grandes aciertos de ‘28 años después. El templo de los huesos’ está en el choque ideológico entre los personajes interpretados por Ralph Fiennes y Jack O’Connell. El primero encarna una visión científica, cansada pero firme, con unas maneras encantadoras. El segundo, un líder satanista que abraza el caos como respuesta al abandono. El enfrentamiento entre ambos articula el núcleo temático del filme: la guerra contemporánea entre conocimiento y creencia, entre hechos contrastados y narrativas conspiranoicas.

Resulta especialmente sugerente ver a O’Connell en este rol tan sacrílego tras su presencia destacada en ‘Sinners’, una de las películas de terror más comentadas de la temporada anterior. Aquí su personaje canaliza un carisma peligroso, muy reconocible en una época en la que el negacionismo y las teorías delirantes ganan terreno frente a verdades científicas largamente asumidas. Garland, fiel a su trayectoria en la ciencia ficción, utiliza este conflicto para insistir en que el verdadero terror no está en los infectados, sino en la facilidad con la que la razón se convierte en enemiga en aras de libertades que dan rienda suelta a nuestra naturaleza salvaje.

No es casual que el tráiler incorpore la voz de Arthur C. Clarke, recuperando una reflexión sobre un futuro impredecible y brutal. En aquella intervención para la BBC, Clarke advertía también de cómo el avance científico puede hacer que ciertas mentalidades se vuelvan conservadoras por miedo a quedarse atrás. Esa idea atraviesa la película como un nervio oculto y conecta tanto con la primera ‘28 días después’ como con esta nueva entrega.

Un cierre más sólido y un futuro inquietante

A diferencia de su predecesora, ‘28 años después. El templo de los huesos’ ofrece un final más cerrado, menos extravagante y narrativamente más satisfactorio. No renuncia al impacto ni al hype, pero evita la sensación de chiste privado que dividió a parte del público. La última escena unirá a buena parte de los desencantados con el estreno del año pasado. Aunque por otro lado se introduce un elemento clave relacionado con la evolución del virus que reconfigura el tablero y despertará una expectación genuina olvidada en otras historias de zombies como ‘The Walking Dead’.

Sabiendo que esta cuarta entrega se rodó de manera simultánea y que será Danny Boyle quien cierre esta etapa de la saga, la película funciona como un puente sólido entre el caos y la conclusión. No es una simple película de zombis, es un comentario incómodo sobre un mundo que, incluso sin virus, ya parece infectado de ira.

Ficha de ‘28 años después: el templo de los huesos

Estreno en España: 16 de enero de 2026. Título original: 28 Years Later: The Bone Temple. Duración: 109 min. País: Reino Unido. Dirección: Nia DaCosta. Guion: Alex Garland. Música: Hildur Guðnadóttir. Fotografía: Sean Bobbitt. Reparto principal: Ralph Fiennes, Jack O´Connell, Alfie Williams, Erin Kellyman, Chi Lewis-Parry. Producción: Columbia Pictures, DNA Films, Decibel Films. Distribución: Sony Pictures. Género: terror. Web oficial.

Crítica: ‘Ahora me ves 3’

En qué plataforma ver Ahora me ves 3

Sinopsis

Los Cuatro Jinetes regresan junto a una nueva generación de ilusionistas en una extraordinaria aventura que contiene giros asombrosos, sorpresas alucinantes y trucos de magia nunca vistos en la gran pantalla. ‘Ahora me ves 3’ vuelve a reunir el elenco original de la saga mientras incorpora nuevos rostros jóvenes y una villana de altos vuelos, Veronika Vanderberg, interpretada por la nominada al Oscar® Rosamund Pike (‘Perdida’, ‘La corresponsal’).

Crítica

Probablemente esta es una de las sagas con más ex machina que he visto y abusa de ello

Tras Louis Leterrier (‘The Transporter’) y Jon M. Chu (‘Wicked’), ahora es Ruben Fleischer quien recoge el testigo en la tercera entrega de esta saga de ilusionistas modernos. El director de ‘Zombieland’ y ‘Venom’ vuelve a coincidir con Jesse Eisenberg y Woody Harrelson, en una apuesta que intenta revitalizar la franquicia con su característico pulso entre acción y humor. Sin embargo, ‘Ahora me ves 3’ acaba siendo un espectáculo tan vistoso como vacío, donde la ilusión se impone a la coherencia y el espectáculo eclipsa a la lógica.

La saga ‘Now You See Me’ siempre ha jugado con la fascinación por el truco bien ejecutado, pero también con el riesgo de parecer un número demasiado tramposo. Lo que en la primera entrega resultaba fresco y sorprendente, ese juego de prestidigitación a gran escala, mitad robo perfecto y mitad acto de magia, terminó derivando en un desfile de giros imposibles y explicaciones inverosímiles. Y esta tercera parte no solo no escapa de ese patrón, sino que lo lleva al extremo. Y aunque hay que reconocer que el giro final no se ve venir, no deja de ser excesivamente facilón. Probablemente esta es una de las sagas con más ex machina que he visto y abusa de ello.

Fleischer imprime ritmo, sí, y un estilo visual vibrante, lleno de travellings y planos que giran como cartas de póker en el aire, en la línea de las anteriores. Pero el artificio termina revelando su propio truco demasiado pronto. Cada secuencia parece diseñada para el aplauso inmediato, sin importar lo que haya detrás del telón. Y cuando llega la explicación de cada “milagro”, lo que debería asombrar provoca más bien un suspiro resignado: demasiados ases sacados de la manga, demasiadas casualidades que rozan la omnisciencia. Si algo de irreprochable tiene esta franquicia es que todas las películas parecen dirigidas por el mismo autor.

Al fin y al cabo, la saga ‘Ahora me ves’ sufre la misma decepción que cuando nos destripan los propios trucos de magia: cuanto más elaborados parecen, más se desmoronan al descubrir el truco. Los protagonistas, esos “jinetes” que en teoría actúan como Robin Hoods modernos usando como arma el ilusionismo, se han convertido en poco menos que superhéroes con poderes de precognición. Ya no engañan al público: lo que hacen pertenece directamente al terreno de lo imposible con dotes como la omnipresencia o el teletransporte. Para más inri traiciona su lore y la idea de “El Ojo”, esa logia de magos que mueve los hilos desde las sombras, se expande hasta adquirir un aire de Illuminati con presupuesto de blockbuster, pero sin aportar verdadera intriga o misterio. De hecho, se olvidan del punto en que se quedaron los protagonistas para con esa organización, todo ello debido al casting con el que han podido contar. A colación de ello, una curiosidad: es la segunda vez que se cuenta con un actor que previamente ha interpretado a un mago. Para esta entrega se ha fichado a Justice Smith (‘Dragones y Mazmorras’) y en anteriores entregas con Michael Caine (‘El truco final (El prestigio)’) con Daniel Radcliffe (‘Harry Potter’).

‘Ahora me ves 3’ es una película para quienes disfrutan más con las lentejuelas que con un guion bien armado. Su encanto superficial, su reparto de caras conocidas y su montaje buscan enganchar a fans de películas como la saga ‘Ocean’s’ y para ellos puede que el truco funcione en ciertos instantes. Pero al final uno se da cuenta de que todo era humo y espejos. Fleischer logra entretener, pero no sorprender.

Ficha de la película

Estreno en España: 14 de noviembre de 2025. Título original: Now You See Me: Now You Don’t. Duración: 112 min. País: EE.UU. Dirección: Ruben Fleischer. Guion: Seth Grahame-Smith, Michael Lesslie, Rhett Reese. Música: Brian Tyler. Fotografía: George Richmond. Reparto principal: Woody Harrelson, Rosamund Pike, Jessie Eisemberg, Dave Franco, Isla Fisher, Morgan Freeman, Dominic Sessa, Justice Smith, Ariana Greenblatt. Producción: Epic Films, Lionsgate, Reese Wernick Productions, Summit Entertainment, The Fuion Media. Distribución: DeAPlaneta. Género: comedia, suspense. Web oficial: https://nowyouseeme.movie/

Crítica: ‘Strangers: capítulo 2’

En qué plataforma ver Strangers: capítulo 2

Sinopsis

Vuelven los Extraños, más brutales e implacables que nunca.

Cuando se enteran de que su última víctima, Maya (Madelaine Petsch), sigue viva, regresan para acabar lo que habían empezado. Sin ningún lugar al que huir, ni nadie en quien confiar, Maya debe sobrevivir a otro horrible capítulo de terror, mientras los tres enmascarados la persiguen, dispuestos a matar a cualquiera que se interponga en su camino.

Crítica

Un slasher con más clichés que kill count

Renny Harlin ejecuta su vaticinado regreso con ‘Strangers: capítulo 2’, la segunda entrega de la trilogía que el director finlandés ha rodado del tirón y que se apoya en la herencia de Bryan Bertino, creador de la perturbadora película de 2008 y guionista de su secuela de 2018. Este nuevo capítulo se inserta en ese mismo universo, manteniendo las icónicas máscaras y letales personajes, aunque con un enfoque que intenta expandir sus motivaciones y orígenes.

Si el primer capítulo de Harlin funcionaba como una precuela de las originales, aquí se nos propone una continuación directa que, aunque algo más ambiciosa, sigue arrastrando muchos de los defectos que lastran al proyecto desde su concepción. ‘Strangers: capítulo 2’ se presenta como una secuela menos olvidable, pero no necesariamente más sólida.

Harlin aprovecha la decisión de rodar la trilogía de una vez para mantener la coherencia de escenarios, atmósferas y reparto. Varios actores repiten presencia, lo cual resulta lógico, ya que abundan los flashes del pasado y las transiciones inmediatas entre lo sucedido entre el capítulo anterior y este. La sensación es similar a la que provoca la saga ‘Hatchet’, aunque os recomiendo mucho más la obra de Adam Green.

El film repite con descaro la misma fórmula: la llamada a la puerta, la eterna pregunta por “Tamara”, el móvil sin cobertura, la huida torpe por un montacargas y las decisiones absurdas de las víctimas que parecen diseñadas únicamente para prolongar su agonía. El guion parece construido a base de un catálogo de clichés que cualquier espectador mínimamente aficionado al terror reconocerá de inmediato.

Vamos del home invasion al slasher rutinario. Si la primera entrega de Harlin apostaba por un home invasion más contenido, en esta segunda parte se pasa de lleno al slasher en múltiples escenarios: un hospital inexplicablemente vacío, un bosque azotado por tormentas y la misma cabaña que ya vimos antes. El cambio de localización no aporta frescura, sino más bien una sensación de desgaste.

Harlin intenta dar cierto trasfondo a uno de los asesinos y al eterno enigma de Tamara, pero el resultado contradice la supuesta aleatoriedad de los crímenes. Y es que como en la primera parte al arrancar se nos ofrecen datos reales sobre las muertes en USA. En la primera nos hablaban de las muertes no naturales, que habían sido precedidas de violencia física y en esta, de cuán carentes de móvil son los asesinatos en el país de las oportunidades. Si el director quiere concienciar sobre lo enfermiza que es la violencia en Norteamérica, difícilmente lo logrará a través de un espectáculo que se regodea en la brutalidad.

‘Strangers: capítulo 2’ se delata desde ciertos planos de reacción: basta una mirada de los personajes para intuir quién está tras cada máscara. No hay misterio ni suspense, solo un simulacro de tensión que se deshace por la previsibilidad. Harlin parece más interesado en rodar set pieces vistosas que en aportar algo genuino al género. Lo único realmente novedoso es una escena que recuerda a ‘El renacido’ de Iñárritu, un guiño tan inesperado como fuera de lugar.

Ficha de la película

Estreno en España: 26 de septiembre de 2025. Título original: The Strangers: Chapter 2. Duración: 96 min. País: EE.UU. Dirección: Renny Harlin. Guion: Alan R. Cohen, Alan Freedland, Amber Loutfi. Música: Justin Caine Burnett. Fotografía: José David Montero. Reparto principal: Madelaine Petsch, Froy Gutierrez, Janis Ahern, Pablo Sandstrom, Brooke Lena Johnson, JR Esposito, Pedro Leandro, Brian Law, Richard Brake. Producción: Fith Element Productions, Elipsis Capital, FIlmframe S.R.O., Lionsgate Entertainment, Mark Canton Productions, Sherborne Media, Stream Media, The Strangers Films, Vertigo Entertainment. Distribución: Diamond Films. Género: terror, slasher. Web oficial: https://thestrangers.movie/

¿No entendiste ’28 años después’? Aquí va una explicación

Ordenamos el caos de ’28 años después’ e imaginamos qué ha pasado por las mentes de Boyle y Garland

La película ‘28 años después’ se ha convertido en una de las películas de la saga de Danny Boyle con mejor valoración tras los primeros visionados. Pero no es ajeno para el sentir popular el hecho de que supone un cambio radical en la franquicia. Esta es sin duda la entrega más poética y emotiva, también la más extravagante y arriesgada. Pero (casi) todo esto responde a un significado.  Si bien el final se presenta abruptamente y con rarezas que se salen de tono, el guionista Alex Garland no da puntada sin hilo, como es costumbre en su cine.

No voy a arrojar valoraciones sobre la película, para eso tenemos una crítica publicada hace días. Pero sí he de advertir que esta publicación contiene spoilers pues voy a intentar arrojar luz sobre el significado de esta obra que he tenido la ocasión de poder analizar a fondo y con contexto. Evidentemente todo lo aquí expuesto puede considerarse subjetivo, pero presentaré bastantes datos que confirman mis impresiones.

Empecemos por los posters que no se limitan solo a mostrar ’28 años después’. “El tiempo no ha curado nada” dice el tagline de este afiche. Con ello ya nos insinúan que el virus de la rabia, responsable de los infectados que corren en busca de carne, no se ha curado. Pero también se lee entre líneas un paralelismo hacia lo poco que hemos aprendido tras la pandemia del COVID y un dardo hacia la tradicional costumbre inglesa de ir a contracorriente en muchas cosas (enchufes, sentido de circulación, moneda…) tropezando con la misma piedra constantemente. Más adelante volveremos sobre esto último.

Casi nada más empezar una voz en off nos pone en máxima tensión y alerta. Una transmisión de corte radiofónico recita el poema ‘Boots’ de Rudyard Kipling. Esa obra fue publicada en 1903 para describir la monotonía y la tensión psicológica de la marcha de los soldados británicos en la Segunda Guerra de los Bóers. Taylor Holmes es quien recitó en la grabación esas líneas pavorosamente y con el tiempo ha sido utilizado para retratar las secuelas de la guerra. Si lo pensamos bien los efectos de la guerra en los soldados era el tema de ‘Warfare’, última película de Garland. Con eso ya empezamos criticando el tema militar, algo que tuvo espacio en el final de ’28 días después’. Mientras suena en la película se muestran injertos de imágenes de batallas en las que el imperio británico salió victorioso: Guerras Mundiales, la Segunda Guerra de los Bóers, batallas medievales… Eso contrasta con la situación del filme en la que todo es decadencia. Con ello Boyle y Garland parece que quieren advertir de que toda época de gloria tiene su fin y Reino Unido suele estar cegada por su propia vanidad. La soberbia británica se repite y mantiene en el tiempo siendo casi siempre la causa de los males que suceden en las mismas islas.

Todo esto sucede cuando el joven protagonista, con tan solo 12 años, es extraído a un mundo repleto de peligros y con baja probabilidad de supervivencia. Cual espartano, es sometido a un rito iniciático que le convertirá en hombre y guerrero. Esto no dista mucho de todas esas guerras cuyas tropas estuvieron atestadas por críos reclutados por el gobierno británico. Revelador es el último plano de ‘28 años después’, el cual tiene lugar en el final de los créditos. En él vemos a Alfie Williams con la bandera inglesa ardiendo detrás. Este estandarte volverá a aparecer en este artículo a pesar de haberlo citado en los post-créditos. Por supuesto, esta situación que expone a un menor a un conflicto violento retrata la peligrosidad de nuestra raza que parece abocada a volver a la barbarie, y por supuesto a lo primitivo y a la Edad Media. Por supuesto implica la imposición de un sentimiento territorial o patriótico a una temprana edad. Quizá esto sea lo que se puede ver más fácilmente en la superficie.

El cine de Danny Boyle es muy británico y esta no es la excepción. Se respira correct english y la música suena a pub de Candem Town. Curiosamente el filme le da caña a todo lo británicamente ortodoxo. Parece que lo que nos quieren decir con este filme es que Reino Unido ha ido siempre a su bola y con el tema del Brexit ha quedado aislado del resto Europa. El virus rabia sería algo así como una metáfora del independentismo sin sentido que provoca siempre el caos interno y hace que los ingleses se devoren los unos a los otros, aunque sea comercial o socialmente hablando. No son pocas las ocasiones en las que aparece la bandera de Inglaterra, la de San Jorge, en varias tomas envuelta en llamas. Este símbolo también es muy utilizado por la ultraderecha, casi acaparado para su causa. Durante la película aparecen escenas del filme ‘Henry V’ de Laurence Olivier con esa bandera muy presente. La figura de Enrique V tiene un significado simbólico poderoso para sectores ultraconservadores y nacionalistas británicos, aunque no siempre de forma explícita o dominante en el discurso político actual. Su relevancia está más ligada a la construcción del mito nacional y al imaginario de un Reino Unido fuerte, soberano y victorioso frente a potencias extranjeras. Por supuesto relacionado con esto está la fotografía de la reina Isabel II de joven que el pequeño reducto superviviente luce en su salón de actos. Aquí es donde llega la crítica al Brexit orquestado por los conservadores que echan de menos el imperio incapaces de ser parte de un todo más grande. Lo que sucede en este filme se convierte en un símbolo de escarmiento al dejar el mundo a los británicos apartados de la comunidad internacional durante 28 años. Esto podría ser una represalia al considerar que fue primero Inglaterra la que dejó de lado a Europa. En la realidad el paralelismo son las consecuencias económicas y comerciales claras por su decisión de salir de la Unión Europea. Más que un castigo, ha sido un efecto directo del aislamiento económico.

’28 años después’ es también una advertencia de que, tomando la senda del individualismo, el Reino Unido tiene mal futuro. El pensamiento conservador suele enfatizar el mérito individual, el liderazgo fuerte y la libertad frente al control estatal. En la película aparecen unos nuevos zombies llamados “alphas” pues por su corpulencia y violencia se alzan como líderes de manada. El alfa es precisamente eso: un individuo que sobresale y lidera de manera por lo general abrumadora. Además, suele ser masculino, considerado menos «blando» o dialogante por ciertas mentes más primitivas. Testosterona política = canibalismo prehistórico. El virus rabia provoca alfas de igual modo que los populismos o el hastío social dan a luz a figuras extremas y preponderantes que anulan las mentes de sus seguidores.

El filme tiene más lecturas, como el tema de la eutanasia, que evidentemente tiene a sus máximos detractores en el Partido Conservador. Y aunque ‘28 años después’ y sus diferentes capas me han gustado, hay que reconocerle el riesgo, manifiesto sobre todo en el mismísimo final. Hay que admitir que su última secuencia es una excentricidad completamente fuera de tono y que nos lleva a ese Reino Unido de Guy Ritchie lleno de matones vestidos de sport o incluso al de los dementes de ‘Little Britain’. Al final de este apocalipsis british aparecen unos cazadores vestidos con chándal del Humana. Esto parece simplemente una manera de conectar con la primera escena y con algunos cuantos guiños que hemos ido viendo. Nos muestran a un niño y a un mundo que se han vuelto tarados, traumáticos. Pero ojo que esa excentricidad puede esconder algo más. Estos personajes conservan un perturbador parecido con el presentador de la BBC y DJ Jimmy Savile (de hecho, el personaje de la escena se llama Jimmy). Por muchos es sabido que recibió diversas denuncias por abuso sexual infantil. La pista nos la dio nuestro compañero Jorge Loser. Hay una similitud con los niños viendo como zombies los Teletubbies (un show de la BBC). Pero lo que nos dice este desconcertante desenlace es que se han creado unos monstruos. Quizá simplemente han querido hacer alusión a otro tipo de depredador, en este caso el sexual, o quizá es una pista para lo que podremos encontrar en la siguiente entrega, la cuarta y penúltima de la franquicia.

Crítica: ’28 años después’

En qué plataforma ver 28 años después

Sinopsis

Han pasado casi tres décadas desde que el virus de la rabia escapó de un laboratorio de armas biológicas, y ahora, todavía bajo una cuarentena brutalmente impuesta, algunos han encontrado formas de existir en medio de los infectados. Uno de estos grupos de supervivientes vive en una pequeña isla conectada al continente por una única carretera fuertemente defendida. Cuando uno de los miembros del grupo abandona la isla para adentrarse en el oscuro corazón del continente, descubre secretos, maravillas y horrores que han mutado no sólo a los infectados, sino también a otros supervivientes.

Crítica

Danny Boyle convierte el apocalipsis en arte lisérgico

Recuerdo que cuando vi ‘28 días después’ quedé en shock por su planteamiento inicial, por su crudeza y por innovar con el concepto de infectados y de zombies que corren. Quizá precisamente sea la novedad y la conmoción lo que buscan Danny Boyle y Alex Garland con este regreso a su saga. ’28 años después’ supone un retorno muy diferente al que todo el mundo espera. Desde luego no es una película para todo el mundo. Lejos de repetir la fórmula que tantos imitadores generó, esta entrega es la mayor macedonia que han creado ambos cineastas, con extra de riesgo comercial, una mezcla de géneros, narrativas y estilos que sorprende tanto como desconcierta. Y, aun así, la he disfrutado.

Conste que aunque es un filme fácil de entender y difícil de describir voy sin spoilers. Aunque os dé algunas claves, no acertaríais ni de lejos lo que pasa en esta película. Ni en un millón de intentos. Y eso, en los tiempos que corren, ya es un logro.

La premisa nos lleva a una Europa que, motivada por el miedo al virus, ha decidido cerrar sus fronteras e ignorar al Reino Unido. Se condena así a las islas británicas a un regreso a la Edad Media donde la humanidad debe encarar y abrazar sus facetas más primitivas. ¿COVID? ¿Crisis de refugiados? ¿Paralelismos con la actualidad? Lo pensé y puede haber alguna lectura similar. Pero si acaso está más presente el tema del Brexit y una especie de condena a esa Inglaterra que se independiza de todo. Y por supuesto está el amor maternofilial como en ’28 semanas después’ y el filme se atreve también con temas como la eutanasia y el ritualismo, pero todo envuelto en una narrativa que a ratos roza el delirio.

Danny Boyle recupera su espíritu más experimental. Si en ‘28 días después’ jugó con cámaras domésticas, ahora rueda buena parte con móviles, dándole un aire más casero y cercano para el espectador. Aunque esta tecnología también le permite grabar efectos “tipo Matrix” que les dan a las muertes un toque diferente y distintivo. Fotogénicamente la película no tiene pero alguno, logrando imágenes que muchas horas después de ver el filme aún tengo grabadas. Hay fotogramas memorables, secuencias que sacan lo mejor de este artista. Igual sucede con la música, que aporta un toque tremendamente british al filme y en cuya banda sonora no está el tema de John Murphy. Este marcado acento de las islas está justificado por cómo se azota al país natal de los autores de la obra. Me explico en el siguiente párrafo.

Podemos asumir que los injertos de películas como ‘Enrique V’ mostrando a ingleses victoriosos matándose por Europa en diferentes épocas, están para trasladarnos a una situación que se repite en el tiempo y retratan una soberbia caída ahora en desgracia. Conducir por el otro lado, tener enchufes diferentes, pagar en libras… Los británicos han tenido siempre una especie de necesidad de desmarcarse del resto y esa autosuficiencia identitaria está en el filme a base de referencias fatales. Al fin y al cabo esta película nos viene a decir que el virus de la rabia es algo de los ingleses y el mundo ha dicho, «quédate ahí con lo tuyo». Y si entramos en el campo de las alusiones nos damos cuenta del batiburrillo y lo loco que ha sido este nuevo viaje. Teletubbies, ritos iniciáticos espartanos, enfrentamientos tipo ‘El guerrero número 13’, huidas a lo ‘Ataque a los titanes’, momentos que rememoran a Braindead… Todo eso ha pasado por mi cabeza en diferentes momentos, así de caótica es la cosa. Si la película te parece una locura con estas conexiones espera a ver a los cazadores ataviados con chándal del Humana.

Y, sin embargo, por alguna extraña razón, ’28 años después’ funciona. Hay secuencias antológicas, como una tensa escena con una voz en off radiofónica in crescendo, una persecución vibrante por un corredor marino o un momento de recorte en silueta que a escalofríos de lo goyesco que es. La película se entiende y se sigue, incluso cuando se va por derroteros más propios del cine lisérgico o de autor. Lo que cuesta entender es cómo han decidido tomar un rumbo tan comercialmente arriesgado. Todo esto nos habla de un Danny Boyle desmelenado. Pero ¿y Alex Garland? Difícil decir dónde está su huella exacta. Hay momentos poéticos, otros excesivos, algunos profundamente inquietantes, quizá ahí está su marca. Por supuesto hay un poco del tema militar, leitmotiv de sus últimas películas (‘Civil War’, ‘Warfare’). Desde luego en este reencuentro de ambos no tenemos un resultado igual. ‘28 años después’ no tiene la energía caótica de la primera ni el tono bélico de la segunda. Es más calmada, más enigmática y por momentos bellísima en su rareza.

Los zombis están, sí. Y corren. Pero ahora también evolucionan, y eso abre preguntas que ni me esperaba o son propias de la serie B o Z. Si esto es lo que nos espera para las próximas dos entregas ya anunciadas, no sé cómo me voy a preparar.

Ficha de la película

Estreno en España: 20 de junio de 2025. Título original: 28 days later. Duración: 115 min. País: Reino Unido. Dirección: Danny Boyle. Guion: Danny Boyle, Alex Garland. Música: Young Fathers. Fotografía: Anthony Dod Mantle. Reparto principal: Jodie Comer, Aaron Taylor-Johnson. Jack O’Connell, Alfie Williams, Ralph Fiennes. Producción: Columbia Pictures, British Film Institute, Decibel Films, DNA Films. Distribución: Sony Pictures. Género: terror. Web oficial: https://28yearslater.movie/

Análisis del pack con la trilogía de ‘Sonic’

A la venta desde el 14 de abril

El pack en Blu-ray y UHD 4K que recopila las tres películas de Sonic supone una edición imprescindible tanto para fans del famoso erizo azul, como para quienes disfrutan del cine familiar de aventuras e incluso para aquellos que quieren tener lo ultimísimo de Jim Carrey. Este set incluye ‘Sonic: La película’ (2020), su secuela ‘Sonic 2: La película’ (2022) y la reciente ‘Sonic 3’ (2024), conformando así una trilogía que ha sabido reinventar con acierto al icónico personaje de SEGA para las nuevas generaciones. En solo un estuche Paramount Pictures a través de Divisa Films ha lanzado las tres películas, tanto en Blu-ray como en 4k, por lo que incluye seis discos. Y lo hace además sin olvidar el germen de este personaje, los videojuegos, pues además de los pixelados menús en el interior del estuche podéis encontrar un folleto sobre los próximos juegos en los que podremos volver a correr a través de nuestros mandos.

Desde su primera entrega, la saga ha sorprendido con un equilibrio entre humor, acción y referencias nostálgicas, con un reparto carismático liderado por James Marsden y Ben Schwartz como la voz de Sonic, y un Jim Carrey desatado en su papel del Dr. Robotnik. A medida que avanzan las películas, el universo se expande con la llegada de personajes como Tails, Knuckles o Shadow, aportando nuevas dinámicas y desafíos. Es de esas trilogías que como pocas mejoran con cada nueva entrega.

Este pack no solo reúne las películas con calidad de imagen y sonido óptimas, sino que contiene contenidos adicionales como escenas eliminadas, documentales sobre el rodaje o comentarios del director, lo que lo convierte en una edición ideal para coleccionistas y curiosos del proceso cinematográfico. Una forma redonda de revivir (o descubrir) esta versión cinematográfica del veloz héroe azul.

Las películas se encuentran disponibles en Castellano, inglés, francés e italiano 5.1 Dolby Digital Surround; Audiodescripción Inglés 5.1 Dolby Digital Surround. Los subtítulos se pueden seleccionar en Castellano, inglés, alemán, checo, chino, italiano, chino cantonés, coreano, esloveno y japonés.

En cuanto a la calidad técnica de los discos las versiones UHD 4K se proyectan en 2.39:1 16×9 letterbox y audio en 5.1 Dolby Digital Surround (Atmos para selecciones en inglés). Los Blu-rays están en 1080p HD 2.39:1 letterbox con audio 5.1 Dolby Digital Surround (Atmos para selecciones en inglés)

Sobre el packaging podéis ver tras la descripción de los extras una galería en la que mostramos completamente como es este pack que nos mete a Sonic en casa una vez más.

Extras Sonic (38 min. aprox.)

Opción de ver la película comentada por Jeff Fowler y Ben Schwartz.

La vuelta al mundo en 80 segundos (1:48 min.)

Una pequeña historia animada sobre un bloc de notas en la que Sonic recorre varias ciudades importantes del planeta.

Escenas eliminadas (13:23 min.)

Un total de 5 escenas que no entraron en el montaje final. Sonic burlando a un cazador, ese mismo cazador reportando la presencia del erizo azul al personaje de James Marsden, una versión del comienzo de la película con gráficos inacabados y Longclaw huyendo con Sonic… muy curiosas.

Tomas falsas (2:13 min.)

Si pensáis que rodar con Jim Carrey y James Marsden es divertido, así es. Estas escenas, aunque fallidas, lo corroboran. Además son la prueba del por qué Jim Carrey eligió esta diversión de proyecto para poner fin a su carrera.

Video musical Speed me up (3:43 min.)

Videoclip con el tema principal del filme en el que vemos a los raperos Wiz Khalifa, Ty Dolla Sign, Lil Yachty y Sueco the Child interactuando con Sonic.

Por el amor de Sonic (4 min.)

Los partícipes del filme hablan de cómo era su relación con el videojuego hasta que entraron en esta trilogía así de cómo intentaron mantener la conexión con el material original durante todo el rodaje.

Construyendo a Robotnik con Jim Carrey (4:02 min.)

Si en algo coincidimos todos es en que estas películas han funcionado por el gran trabajo e implicación de Jim Carrey.

El destello azul: los orígenes de Sonic (6:21 min.)

Diferentes especialistas, miembros de SEGA y de la película comentan cuáles fueron los orígenes de Sonic en 1991 y qué versiones ha habido hasta ahora. Un pedazo de historia de los videojuegos que no podía quedar al margen.

Sonic en el plató (3:27 min.)

Se tuvo tan en cuenta quién pondría la voz a Sonic que su doblador en versión original, Ben Schwartz, estuvo completamente presente e incluso prestó su rostro para dar vida a las expresiones del personaje.

Extras Sonic 2 (52 min. aprox.)

Opción de ver la película comentada por Jeff Fowler y Ben Schwartz.

Corto animado: Sonic drone home (5:19 min.)

Una pequeña aventura con sabor a trastada veraniega en un desguace.

Escenas eliminadas y extendidas (17:17 min.)

Siete escenas inacabadas y no introducidas en la versión que se proyectó en cines. Más momentos de Robotnik en el planeta de las setas, escenas hogareñas de la nueva vida de Sonic en familia, los villanos rearmándose…

Tomas falsas (3:18 min.)

Es muy difícil no reírse garbando las escenas tan locas que tiene esta película.

Vídeo musical: Kid Cudi – Stars in the sky (3:06 min.)

Para el segundo tema de la trilogía se optó por un cantante diferente, pero con un tono similar como el de Kid Cudi. El videoclip sigue la línea del visto en la primera película.

Encontrando tu equipo (6:31 min.)

Más personajes que imaginar alrededor de los protagonistas complica el rodaje. El casting comenta cómo han sido las interacciones entre ellos.

El poder de los puños: Knuckles (5:43 min.)

La segunda entrega introdujo a un personaje que en su día añadió el factor fuerza a los juegos. Un actor con voz rotunda tenía que poner voz a este personaje y por eso se escogió a Iris Elba. Por supuesto se mantiene el cómo es el protector de la Esmeralda Maestra.

Respuestas rápidas con Ben Schwartz (3:20 min.)

Un divertido juego de preguntas y repuestas rápidas que sirve para conocer más a Ben Schwartz y este nuevo filme.

Robotnik reimaginado (5:37 min.)

El Robotnik del filme es un loco de la tecnología obsesionado con Sonic como en los juegos. Pero el humor físico de Jim Carrey funciona como un tiro y hasta los más puristas de las videoconsolas han comprado este concepto. Aquí nos cuentan cómo ha ido evolucionando esta idea tan loca.

Un hermano para Sonic: Tails (4:46 min.)

El otro personaje que introduce el filme es el de Tails. Si en su día eso abrió las puertas a tener videojuegos de Sonic multijugador en este caso hablamos de un personaje con el que muchos pueden sentirse identificados en lugar de Sonic. Por supuesto oímos qué tiene que decir de todo esto su dobladora Colleen O’Shaughnessey.

Extras Sonic 3 (min. aprox.)

Opción de ver la película comentada por Jeff Fowler y Ben Schwartz.

Sonic diversión en familia (5:38 min.)

Como si los directivos de Paramount supiesen que esta franquicia iba a prosperar se ha ido construyendo una familia rescatada desde los videojuegos, algo muy a favor del tono de las películas.

Introduciendo a Shadow (5:57 min.)

Si en la segunda entrega se contó con una estrella tan grande con Idris Elba, para este cierre había que subir el nivel. Keanu Reeves fue la elección ideal para este alter ego. Por otro lado se cerró un círculo ya que en la primera entrega ya había un gag con el actor. Aquí se narra cómo todo el equipo acogió al actor con los brazos abiertos.

Reunión familiar Robotnik: Ivo y Gerald (8:42 min.)

Si antes hablábamos de la familia de Sonic ahora hemos de hablar de la familia de Robotnik. El doble papel de Jim Carrey en este filme hace de esta la mejor entrega. Para el actor y para el público ha supuesto un desfile gozoso de payasadas que se desgranan una por una en este extra.

Por el amor a Sonic: dirigiendo una trilogía (4:13 min.)

No es nada común que se permita a un director terminar una franquicia. En el cine tanto como en el fútbol los responsables caen a la mínima. Pero el amor de Fowler por Sonic, mostrado en este pequeño reportaje, ha mantenido el listón cada vez más alto.

El zorro, el equidna y el erizo (5:29 min.)

Los tres personajes protagonistas son parte vital de la historia de los videojuegos y tenían que actuar como un solo equipo en estos films aportando cada uno una cualidad de este equipo tan heterogéneo.

La locura del live-action: actuar frente a marionetas (4:41 min.)

Para algunos actores interpretar frente a marionetas, referencias con pelotas de colores o pantallas verdes ha sido algo nuevo. Tanto la técnica como el arte de interpretar se ponen al límite en este tipo de películas que buscan el mayor realismo posible. Pero como vemos en este vídeo también es algo muy divertido.

Del criotanque a Londres: el mundo de Sonic (6:19 min.)

Quién pudiese viajar a la velocidad que lo hace Sonic. Para nosotros es un sueño. Pero para el equipo de producción de la saga Sonic es una pesadilla pues requiere recrear muchos escenarios. Desde decorados, localizaciones hasta recreaciones digitales, aquí vemos cómo ha surgido la magia de viajar con Sonic por tood el planeta.

Equipo Sonic VS Shadow (2:41 min.)

El enfrentamiento entre Sonic y sus chicos frente a Shadow es un momento crucial de este filme. Un enfrentamiento en Tokio que pasará a la historia de las aventuras del erizo auzl.

Una Navidad muy Sonic (2:09 min.)

Un corto navideño en stop-motion. ¿Y si el Sonic Team te trae los regalos de Navidad?

Hilo de gags (3:05 min.)

Emotivo y divertido vídeo con momentos graciosos del filme, tanto fallidos como definitivos.

Escenas eliminadas (5:13 min.)

8 escenas que se cayeron del montaje final. Más de una os va a gustar y casi cuesta creer porqué no la han usado, sobre todo la que muestra momentos de Robotnik intentando recuperar su infancia o las que mostraban al villano convertido en un famoso youtuber.

Crítica: ‘Sonic 3: la película’

En qué plataforma ver Sonic 3: la película

Sinopsis

Sonic vuelve a la gran pantalla por Navidad, con la aventura más emocionante hasta la fecha. Sonic, Knuckles y Tails se reúnen para enfrentarse a un nuevo y poderoso adversario, Shadow, un misterioso villano cuyos poderes no se parecen a nada de lo que nuestros héroes han conocido hasta ahora. Con sus facultades superadas en todos los sentidos, el Equipo Sonic tendrá que establecer una insólita alianza con la esperanza de detener a Shadow y proteger el planeta.

Crítica

Tan divertida que podría ser el broche perfecto para la carrera de un maestro del humor clown como Jim Carrey

La tercera entrega de la saga cinematográfica de Sonic the Hedgehog es, en todos los sentidos, un proyecto que tiene derecho a ser cada vez más ambicioso con su fusión entre el frenesí del videojuego clásico con una narrativa que crece en escala y emoción. De nuevo bajo la dirección de Jeff Fowler, esta secuela no solo mantiene la chispa lúdica de sus predecesoras, sino que la amplifica en una sinfonía de efectos visuales, humor gamberrete, juegos de palabras fáciles y nuevos personajes.

Mientras que la primera película de Sonic (2020) se dedicaba a recuperar el vínculo entre el erizo azul y la audiencia general con una historia más convencional de «pez fuera del agua» y la segunda entrega (2022) encontraba su punto fuerte en la acción caótica y el despliegue de nuevos personajes como Knuckles (Idris Elba), ‘Sonic 3’ se atreve a romper las reglas de su propio universo volviéndose ligeramente más dramática y viajando por todo el mundo. La incorporación de Keanu Reeves como la voz del misterioso y enigmático personaje Shadow añade un matiz inesperado de gravedad y carisma al elenco, complementando el ya encantador dinamismo entre Ben Schwartz (Sonic) y Colleen O’Shaughnessey (Tails).

Pero no nos engañemos, aquí el genio lo pone Jim Carrey y bien lo saben los guionistas que le reservan los mejores chistes. Dicen que la nostalgia vende y con ‘Sonic 3’ tenemos ración doble. Aunque el actor había anunciado su retiro de la actuación, su participación en esta franquicia de live actions basados en un juego de principios de los 90 es un verdadero regalo para los fans y un testimonio de su compromiso con el personaje. En esta ocasión, Carrey interpreta a dos Robotniks, desdoblándose en una dualidad brillantemente concebida que permite al actor desplegar todo su arsenal cómico. La interpretación de Carrey es una clase magistral de actuación clown que combina el slapstick exagerado con momentos de pura locura. Verle aplicar sus gags al son de Prodigy o The Chemical Brothers nos brinda momentos desternillantes.

La película brilla visualmente, con secuencias de acción que capturan la velocidad vertiginosa y el caos colorido que los fanáticos de los juegos han llegado a amar. Desde carreras imposibles hasta enfrentamientos titánicos que parecen sacados directamente de los niveles finales más épicos del videojuego o de otras franquicias como Dragon Ball. ,’Sonic 3’ no escatima en recursos. Ni presupuesto con un CGI que añade texturas y detalles con respecto a la anterior, ni referencias convirtiéndose en la que dispone más detalles extraídos de los videojuegos. Muchos retrocederán a su infancia cuando vean la escena de «soplar la ranura» para que funcione la conexión. Incluso desde la productora tendrán que reconocer que esta nueva entrega se atreve a ser algo más irreverente con un desfile de citas a la cultura popular fuera de las fronteras de Paramount Pictures como ‘Green Lantern’, ‘Pokémon’, ‘Akira’, ‘Godzilla’, ‘El hombre de acero’…

Con su humor afilado, actuaciones carismáticas y una narrativa que combina perfectamente lo nostálgico con lo innovador, ‘Sonic 3’ cierra un arco argumental que Paramount Pictures podría mantener sin miedo a flaquear (sus dos escenas durante los créditos son una declaración de continuidad). Las películas tienen espectáculo, corazón y compromiso por parte de su elenco. Evidentemente no estamos ante una película de autor, pero tras tres películas el nivel no baja (muchos considerarán incluso que ha subido) y el amor por el personaje se transmite al espectador. Por otro lado, está el tema de Jim Carrey. Actores de su talla merecen una despedida de Oscar. Pero si dice adiós a la interpretación con el papel del Doctor Eggman yo no podré objeciones pues, supondría una despedida con un personaje demencial y fiel al estilo que ha marcado su carrera hasta el punto de convertirse en un maestro.

Ficha de la película

Estreno en España: 25 de diciembre de 2024. Título original: Sonic the Hedgehog 3. Duración: 110 min. País: EE.UU. Dirección: Jeff Fowler. Guion: Patrick Casey, Josh Miller, John Whittington. Música: Tom Holkenborg. Fotografía: Brandon Trost. Reparto principal: Jim Carrey, Ben Schwartz, James Marsden, Tika Sumpter, Idris Elba, Keanu Reeves, Krysten Ritter, Lee Majdoub, Natasha Rothwell, Adam Pally, Shemar Moore, Colleen O’Shaughnessey, Alyla Browne, James Wolk. Producción: Paramount Pictures, Sega Sammy Group, Original Film, Marza Animation Planet, Blur Stuio. Distribución: Paramount Pictures. Género: aventuras, comedia, adaptación. Web oficial: https://www.sonicthehedgehogmovie.com/

Tráiler del principio del fin de Guardianes de la Noche

Guardianes de la Noche: Kimetsu no Yaiba concluirá con una trilogía cinematográfica

Ya podemos ver el tráiler de Guardianes de la Noche: Kimetsu no Yaiba. La fortaleza infinita. Este filme, que Sony Pictures en asociación con Crunchyroll pondrá en cines a lo largo de 2025, supone el primero de tres películas que concluirá esta famosa saga anime.

‘Guardianes de la Noche: Kimetsu no Yaiba’ como muchos animes surge de un manga, en este caso de una publicación de Koyoharu Gotoge publicado por SHUEISHA’s JUMP COMICS. Tras lanzar sus 23 números ha alcanzado la friolera de más de 150 millones de ejemplares vendidos. Por su parte el anime nació en 2019 y consiguió millares de fans, hasta tal punto que no hay salón de cómic en el que no se vea un cosplay basado en la serie.

Las últimas películas, ‘Tren Infinito, -Rumbo a la Aldea de los Herreros’ y ‘Rumbo al Entrenamiento de los Pilares’ ha recibido muy buena acogida. Tal es así que ‘Tren Infinito’ actualmente ostenta el récord como la película anime más taquillera de todos los tiempos. Es más, solo en Japón ostenta el título del filme que más entradas ha vendido llegando a sobrepasar los 500 millones de dólares y subiendo. En USA también ha alcanzado un récord pues es la segunda película de animación japonesa más taquillera de su historia, disputándose el liderato con ‘El chico y la garza’.

Casi todos conocen el detonante de la historia. El joven Tanjiro Kamado ha perdido a su familia a manos de un demonio. Para poder vengarse se une al Cuerpo Matademonios. El objetivo principal, la meta que se marca a partir de entonces, es deshacer la maldición que ha convertido a su hermana en un demonio. ¿Cuál será la conclusión para esta historia que tiene en vilo a toda la comunidad fan del anime?

Crítica: ‘MaXXXine’

En qué plataforma ver MaXXXine

Sinopsis

[toggle]

Hollywood, años 80 del siglo pasado. Maxine Minx, estrella del cine para adultos y aspirante a actriz, tiene por fin su gran oportunidad. Pero mientras un misterioso asesino acecha a sus compañeras, un rastro de sangre amenaza con revelar el siniestro pasado de Maxine.

[/toggle]

Crítica

Culmina un homenajea al género que ha estado plagado de elegancia y feroz intensidad

El filme que hoy nos ocupa pertenece a una saga que por lo menos en España ha sido bastante maltratada, por sus distribuidoras y por el público ajeno al género. ‘MaXXXine’, de Ti West, constituye el cierre de una trilogía que comenzó con ‘X’ y continuó con ‘Pearl’. Ambas se pueden disfrutar de manera independiente y en cualquier orden, pero en el caso de este tercer título conviene ponerse en precedentes. El talento de Ti West y su capacidad para crear secuelas espirituales han hecho que este estreno sea todo un evento muy esperado para los seguidores de este director, yo entre ellos, reconozco. Esta trilogía ha sido destacada por su enfoque en el horror psicológico y su homenaje a diversas eras del cine de terror. Para entender ‘MaXXXine’, es esencial conocer el viaje que nos lleva hasta aquí, es decir, saber destilar los elementos de varios géneros. Para disfrutarla en todos sus niveles sería recomendable haber visto sus predecesoras, solo así se puede apreciar la evolución tanto de la narrativa, como de la protagonosta, como del estilo visual y temático de West.

Ti West nos ha hecho saltar por diferentes épocas materializando un auténtico viaje generacional. Cada película, aunque conectada temáticamente, presenta una estética y un enfoque narrativo distintos, permitiendo a los espectadores experimentar una evolución en la forma y el contenido que es rara vez vista en series de películas de terror. De los setenta retrocedimos a la época del Technicolor y ahora le toca a los transgresores años ochenta. Si con ‘X’ incluyó el grano y la estética del cine de explotación y con ‘Pearl’ nos saturó de color cincuentero, con ‘MaXXXine cada imagen y sonido trata de capturar la vibrante pero superficial atmósfera de la cultura pop de los 80, sobre todo del Grindhouse. La fotografía y la banda sonora reflejan este cambio, con colores neón y una sensación general de exceso y decadencia que caracterizan la década. Por lo tanto además del trabajo del director hay que adular por igual a quienes se han encargado de fotografía y música, Eliot Rockett y Eliot Rockett respectivamente. Y no me quiero olvidar de los prostéticos, aquellos que nos hacen creer que estamos viendo tripas, cerebros y sangre, pues son realmente impactantes.

Los leitmotivs de esta trilogía son varios. El crimen salvaje, la búsqueda de la fama, la pornografía, la locura, la hipocresía del público de cine adulto y el miedo a la vejez predominan a lo largo de la trilogía. En común también hay algunos planos calcados que evidentemente cambian su escenografía. A parte de tocar el caso real de Richard Ramirez, una de las principales diferencias entre ‘MaXXXine’ y las dos primeras películas es su enfoque en la industria del entretenimiento y su carácter de historia negra y detectivesca. En lugar de un entorno rural o aislado nos trasladamos a la gran ciudad, cambiando el escenario y aumentando notablemente el número de personajes. Mientras ‘X’ y ‘Pearl’ exploran el horror que emerge de la represión y el aislamiento, ‘MaXXXine’ aborda el lado oscuro de la búsqueda de la fama y el éxito en un mundo despiadado y competitivo. Ti West utiliza esta ambientación para profundizar en temas de identidad, ambición y el costo personal de perseguir los sueños en una ciudad que puede consumir a sus habitantes. Esto último nos aporta como novedad un reparto que pone la guinda al pastel (ver ficha al pie de esta crítica).

La trilogía en su conjunto muestra la versatilidad de West como director y su habilidad para explorar diferentes subgéneros del terror con una sensibilidad única. Además supone una vuelta de tuerca a un género que casi siempre es tachado de superficial y gratuito. ‘MaXXXine’ se destaca no solo por cerrar la historia de manera más o menos satisfactoria, sino por hacerlo con un estilo propio que ofrece una mirada crítica a la cultura de los 80 y a los costos personales de la ambición desmedida. De ahí que abra con una frase de Bette Davis que reflexiona sobre el concepto y el tratamiento que le da la sociedad a las estrellas.

Evidentemente la otra constante, indispensable y a subrayar en color fluorescente, es Mia Goth. En ‘MaXXXine’ brilla al llevar más allá su exploración del personaje que comenzó en ‘X’ y ‘Pearl’. Se percibe una continuidad en cuanto al estudio de personajes desquiciados por los motivos que enumeraba antes como leitmotiv. Su interpretación en esta tercera entrega ejecuta una evolución palpable de Maxine Minx, profundizando en su complejidad emocional y resiliencia al límite. Goth demuestra una versatilidad impresionante, manteniendo la continuidad de sus personajes previos mientras aporta nuevas dimensiones. Aunque a muchos les parecerá algo excesivamente intenso, su capacidad para transmitir vulnerabilidad y fortaleza a la vez es un testimonio de su talento, consolidándola como una actriz destacada en el género de terror contemporáneo.

Había una pregunta en el aire que debía responderse tras ver ‘MaXXXine’. ¿Qué pretendía Ti West con esta trilogía? Cabría esperar una reflexión mayor y podría decirse que es un homenaje al cine, sobre todo un tributo a la evolución del cine de terror y una exploración profunda de los miedos y deseos humanos. Más allá de la evidencia de ‘Psicosis’ está el detalle de la colilla en la estrella de Theda Bara. Así mismo es una forma descarada de vanagloriarse de un talento, de esos que es siempre capaz de explotar A24. Ti West entrelaza horror y arte en una sinfonía cinematográfica. Quizá no vuelva a alcanzar nunca estos niveles, pero sin duda con este trío de películas, más allá de poder consolidar a este director como una estrella del género, se ofrece una experiencia cinematográfica rica y multifacética que dejará una marca indeleble en el cine de terror contemporáneo.

Ficha de la película

Estreno en España: 23 de agosto de 2024. Título original: MaXXXine. Duración: 103 min. País: EE.UU. Dirección: Ti West. Guion: Ti West. Música: Tyler Bates. Fotografía: Eliot Rockett. Reparto principal: Mia Goth, Elizabeth Debicki, Halsey, Lily Collins, Kevin Bacon, Giancarlo Esposito, Moses Summey. Producción: A24, Motel Mojave, Access Entertainment, New Zeland Film Commision. Distribución: Universal Films. Género: terror, suspense. Web oficial: https://a24films.com/films/maxxxine

Nuevo tráiler de ‘MaXXXine’

De nuevo con cine X y asesinatos, otra época y más personajes

La trilogía que Ti West empezó en 2022 con ‘X’ y prosiguió con ‘Peral’ culminará con ‘MaXXXine’ este 23 de agosto. Los fans de ambas películas, divididos por cuál es mejor de las dos, podrán gozar de un cierre que se antoja antológico.

Esta vez nos traslada a los 80 con un reparto en el que por supuesto repite Mia Goth junto a Elizabeth Debicki, Moses Sumney, Michelle Monaghan, Bobby Cannavale, Halsey, Lily Collins, Giancarlo Esposito y Kevin Bacon.

De nuevo el cine porno y un caso de asesinatos se mezclan en la historia. ‘MaXXXine’ es película que por el contario va a transitar por muchos más escenarios que sus predecesoras y que va a incluir a muchísimos más personajes. Podéis comprobarlo en el tráiler que nos lleva directos al Hollywood de 1985.

Sinopsis oficial:

Hollywood, años 80 del siglo pasado. Maxine Minx, estrella del cine para adultos y aspirante a actriz, tiene por fin su gran oportunidad. Pero mientras un misterioso asesino acecha a sus compañeras, un rastro de sangre amenaza con revelar el siniestro pasado de Maxine.

¿Es posible un mundo en blanco y negro como el de Dune: parte 2?

¿Podría la escena en escala de grises responder a una explicación física?

La segunda parte del Dune de Denis Villeneuve está dejando a todos atónitos (crítica aquí). Una de las virtudes de esta película es su capacidad para desarrollar un mundo en el que los mayores extremos de la religión y la tecnología conviven en el mismo ambiente. Por supuesto también está ganándose a los adeptos a las novelas de Frank Herbert por su fidelidad para con el espíritu de la historia. Pero sin duda otra razón por la que nos ha cautivado a los que ya la hemos visto es su poder visual.

Entre desérticas escenas y futuristas escenarios Villeneuve nos ha colado una escena en blanco y negro. Muchos le atribuyen un sentido artístico o poético al más puro estilo Zack Snyder, que es algo que nadie puede negar. Pero otros le encuentran un sentido dentro de la “física de la ciencia ficción”. Y es que en dicha escena que transcurre en el planeta Giedi Prime, propiedad de los Harkonnen y donde el sol es negro, se ve todo en escala de grises. Ahí presenciamos una vibrante escena protagonizada por Austin Butler y Stellan Skarsgård al más puro estilo cine clásico de gladiadores, tan clásico que está en blanco y negro. Pero esto solo sucede cuando los personajes están al aire libre. Por el contrario, cuando en ese planeta se hayan en un interior, bajo la influencia de luz artificial, todo se ve en color. Por lo tanto hay algo en la luz solar, los materiales o la atmósfera que produce este efecto.

Partamos de lo básico. En la Tierra vemos el mundo a todo color gracias a la luz solar. El color real de nuestro astro rey es el blanco. Esa La luz blanca que emite es el resultado de la combinación o superposición de todos los colores, lo que llamamos el espectro visible. Cada color posee un rango de radiación magnética emitida con su característica longitud de onda. Sucede que podemos distinguir colores en los objetos debido a las longitudes de onda que rebotan en ese objeto. En otras palabras, los objetos absorben todas las longitudes (o colores) menos una. Ese color que no atrapan y que rebotan es el color que nuestro ojo capta. Si queréis saber más os lo explica en profundidad CuriosaMente.

Si aceptamos esto como una regla física presente en la saga Dune solo podría existir un mundo en escala de grises si considerásemos algunas remotas posibilidades. Una de ellas es que ese mundo estuviese hecho de materiales que absorban todas las longitudes de onda o ninguna. Habría que asumir que el material biológico, los minerales o los metales de ese planeta están compuestos de sustancias que rebotan toda la luz o que la absorben por completo. Por lo tanto sería un mundo en blanco y negro, no en escala de grises. La segunda hipótesis supondría que los rayos que emite el venerado sol negro de Giedi Prime no portasen el espectro de color dentro de ellos. Por lo tanto los objetos pueden tener propiedades que en otros ambientes emiten color, pero bajo la influencia de esos rayos solo pueden transmitir tonalidades blancas, negras o grisáceas. Podríamos atribuir este triste ambiente a algo más biológico y comprobable. Los encargados de recibir la luz en nuestro ojo son los fotorreceptores, que se dividen entre conos y bastones. Los conos se ocupan de transmitir la información del color, mientras que los bastones registran la intensidad. Si la luz del sol negro fuese capaz de anular nuestros conos solo podríamos distinguir la intensidad de los colores, pero no su tonalidad, veríamos en blanco y negro. Por último, está la opción de la atmósfera. Podría ser que los gases que componen la atmósfera de ese planeta repeliesen todo el espectro de color de nuevo al espacio dejando pasar hasta la superficie solo los tonos más oscuros y claros, hasta tal punto que todo se ve en tonalidades grisáceas. Teniendo en cuenta que en las novelas nos explican que ese planeta es industrial hasta el punto de haber acabado con casi toda la flora y fauna, se antoja como la opción más cercana a los libros. Quizá lo que hemos encontrado oculto en esta escena es un alegato ecologista.

Todo esto es evidentemente es una serie de postulaciones que solo cabe concebir dentro de un mundo de ciencia ficción. A día de hoy no se ha encontrado un mundo, una atmósfera o una luz con similares propiedades, pero no sería la primera vez que una película adelanta un descubrimiento científico ¿verdad?

Crítica: ‘Dune: Parte 2’

En qué plataforma ver Dune: Parte 2

Sinopsis

[toggle]

Se adentrará en el viaje mítico de Paul Atreides cuando se une a Chani y a los Fremen en una guerra de venganza contra los conspiradores que destruyeron a su familia. Tendrá que elegir entre el amor de su vida y el destino del universo conocido mientras lucha por evitar un horrible futuro que solo él puede prever.

[/toggle]

Crítica

Más completa y espectacular que la primera y pidiendo tercera

Tenemos a un príncipe caído en desgracia al que se le abre un mundo que hasta entonces le era desconocido, la profecía de un elegido y una historia de amor más que pronosticable. Los pasos que sigue ‘Dune’ no dejan de ser arquetípicos y el libro, a mi gusto es más que mejorable. Estamos ante uno de esos casos en los que la película mejora el material original siendo mucho más dinámica, menos espesa y por otro lado mucho más espectacular de lo que podríamos ser capaces de imaginar a través de las líneas de la novela. No estamos hablando de que se amolde más a los gustos actuales, es que es una opinión más que extendida que la primera parte de ‘Dune’ (novela) se hace bola por lo poco que progresa y la narrativa que tiene. Otra razón por lo que esta película se antoja como uno de los mayores logros de Denis Villeneuve es lo beneficiada que sale con las comparativas con la película de David Lynch o la que iba a hacer Jodorowsky. Pero no olvidemos que estas películas no habrían sido lo mismo ni de lejos si no fuese por la música (o sonidos) de Hans Zimmer y la fotografía de Greig Fraser.

La aportación de Zimmer pesa más en la primera parte. En esta continuación el trabajo del compositor se hace notar pero no juguetea tanto con el sonido. Su banda sonora es reconocible completamente pues introduce sus famosos tic tacs y sus efectos sonoros pero la fotografía gana de calle en esta segunda parte. Y es que ‘Dune: parte 2’ tiene fotogramas que son un sueño húmedo para los fans de la ciencia ficción. Sobre todo al mostrar determinados escenarios y principalmente cuando los vehículos Harkonnen llenan la pantalla con formas que recuerdan a las de Giger. El diseño de armamento, atrezo, escenografía y vestuario son impresionantes. Por otro lado está la licencia artística que nos trae una secuencia en escala de grises que además de ser un gustazo estético responde a la hipotética existencia de un sol negro capaz de arrojar luz sin el colorido especto que conocemos, solo con las longitudes de onda blancas y negras. Hablando de estética, los tocados que luce Florence Pugh en el papel de la hija del Emperador recuerdan mucho al que lucía la Emperatriz infantil de ‘La Historia Interminable’, preciosos ambos.

Antes comentaba que esta película es más dinámica que la novela pero con todo y con eso tiene momentos en los que la trama se adormece o redunda en exceso sobre los mismos puntos. Villeneuve ha querido cimentar bien la guerra de guerrillas y toda la parte religiosa de la obra. Probablemente eso le traiga algunos de los pocos malos comentarios que va a tener este filme. En parte por lo que decía, el ritmo se ve perjudicado y en parte porque puede salir más de un islamófobo. Y es que esta es una historia de religión y fanatismos con muchas influencias de oriente medio. Gran parte de los lectores conoce el hecho de que la Revuelta Árabe pudo inspirar a Frank Herbert de igual modo que a R.R. Martin le sirvió de base ‘La Guerra de las Dos Rosas’.

Este filme se siente aún más parte de la saga de Herbert. No solo por todo lo que se desarrolla su parte mediática. También porque se distingue algo más la auténtica magnitud y profundidad. Es la antesala de una saga galáctica llena de personajes, familias y planetas y después de verla cruzo los dedos para que Warner de luz verde a la tercera entrega. Aunque con ‘Dune: parte 2’ se finiquita el primer libro, con unas cuantas licencias argumentales, nos entran ganas de ver una conclusión que cierre absolutamente del todo la trama. También por aprovechar algo más a los gusanos de arena, que al fin y al cabo son la marca de la franquicia.

Además de todo el poder técnico en esta segunda parte se agradece la irrupción de nuevos personajes. Casi todos los partícipes del filme han tenido que trabajar una buena evolución para sus personajes y eso está interesante pero hay aire fresco con incorporaciones como la ya mencionada Florence Pugh, el emperador que interpreta Christopher Walken y sobre todo Austin Butler. El actor ahora archiconocido por su papel como Elvis hace un papel tremendamente físico y además de esos en los que ha de parecer un psicópata, nada fácil. Como válvula de escape hemos tenido a un Bardem imponente que a veces parecía que estaba  parafraseando ‘La Vida de Brian’ o las palabras del Walter Sánchez de Les Luthiers.

Como sorpresa ya destripada por las premieres, Anya Taylor-Joy aparece en esta película antes de figurar en otra desértica película de Warner como es ‘Furiosa’.

Ficha de la película

Estreno en España: 1 de marzo de 2024. Título original: Dune: part 2. Duración: 166 min. País: EE.UU. Dirección: Denis Villeneuve. Guion: Jon Spaihts, Denis Villeneuve, Craig Mazin. Música: Hans Zimmer. Fotografía: Greig Fraser. Reparto principal: Timothée Chalamet, Zendaya, Rebecca Ferguson, Oscar Josh Brolin, Austin Butler, Florence Pugh, Dave Bautista, Christopher Walken, Léa Seydoux, Stellan Skarsgård, Charlotte Rampling, Javier Bardem, Souheila Yacoub, Alison Halstead. Producción: Legendary Entertainment, Warner Bros. Pictures, Villeneuve. Distribución: Waner Bros. Pictures. Género: ciencia ficción, adaptación. Web oficial: https://www.warnerbros.com/movies/dune-part-two

Crítica: ‘El viejo roble’

En qué plataforma ver El viejo roble

Sinopsis

[toggle]

La película narra el futuro del último pub que queda, ‘El Viejo Roble (The Old Oak)’, en un pueblo del noreste de Inglaterra, donde la gente está abandonando la tierra a medida que se cierran las minas. Las casas son baratas y están disponibles, por lo que es un lugar ideal para los refugiados sirios.

[/toggle]

Crítica

El ‘Gran Torino’ británico

Que las migraciones son uno de los grandes temas a tratar en este siglo XXI es indiscutible. Ken Loach y Paul Laverty están siempre en la brecha y de nuevo abrazan un tema de candente actualidad, cerrando así su trilogía de la moderna Gran Bretaña, compuesta por ‘Yo, Daniel Blake’, ‘Sorry We Missed You’ y ‘El viejo roble’. Tras haber tratado temas como el empleo, la precariedad o la marginación social ahora acoge en su filmografía el tema de las grandes crisis migratorias, tocando de soslayo además la depresión que están produciendo todos esos otros temas que he citado en la Gran Bretaña actual, en concreto en la zona noreste de Inglaterra. Ahora que miles de personas huyen de Gaza, Afganistán o Ucrania, ahora que en España vemos como Juan García-Gallardo inicia cánticos al son de “esas lecheras, a la frontera”, no puede ser más oportuna esta película, sin duda nos retrata.

He citado al vicepresidente de Castilla y León, siempre tachado de racista por sus declaraciones, pero precisamente el mayor festival de cine de su comunidad le ha mandado un zasca. ‘El viejo roble’ ha ganado el premio del público y el de mejor actor en la última Seminci. Y no es de extrañar pues Dave Turner se marca una estupenda actuación y la película clama por luchar contra aquellos que desde el desconocimiento y la estrechez de miras enarbolan comportamientos racistas o xenófobos. Desde el minuto cero de ‘El viejo roble’ pone al descubierto sus cartas y demuestra que va a tratar sobre la irrupción de emigrantes en barrios tan tradicionales como los de la recóndita Inglaterra. Los parajes de cielo gris y rojizo ladrillo dan cabida una vez más a una historia sobre la concordia y la convivencia.

Podríamos decir que esta película es el ‘Gran Torino’ británico. La diferencia es que el protagonista si tiene sus brazos abiertos para los nuevos vecinos y que lo que defiende a capa y espada es su pub, no su Ford. Pero si se parece a la película de Eastwood, llevada a códigos british, es porque hay alguien que necesita quitarse el velo, y no me refiero a las mujeres sirias, sino a parte de la población que se niega a ver que aquellos que acaban de convertirse en sus vecinos tienen mucho en común con ellos.

De soslayo se tocan también temas como el intrusismo en el empleo o los nuevos modelos de alquiler de viviendas. Pero sin duda el tema de los refugiados y la inacción de occidente vertebra el guión de Laverty. “Quienes comen juntos, permanecen juntos” reza el eslogan que acaba siendo el mantra de los protagonistas. ‘El viejo roble’ nos recuerda que todos procedemos de migrantes y Loach nos subraya que donde caben dos caben tres. Aquí lo único que es perpetuo o sedentario desde tiempos inmemoriales son los negocios familiares o los árboles, como los robles que han visto pasar por sus tierras a diferentes civilizaciones y no les importa quienes coman las bellotas que dejan caer al suelo.

Probablemente esa sea una de las películas más optimistas del director en los últimos años, a pesar de que no se olvida tampoco de cargar contra el tacherismo. Pese a lo conflictivo de su temática o lo trágico de la situación que plantea, haya en su final un hueco para la esperanza y la emotividad. Con ello se alza de nuevo como uno de los mayores retratistas de la Gran Bretaña actual.

Ficha de la película

Estreno en España: 17 de noviembre de 2023. Título original: The old oak. Duración: 110 min. País: Bélgica, Francia, Reino Unido. Dirección: Ken Loach. Guion: Paul Laverty. Música: George Fenton. Fotografía: Robbie Ryan. Reparto principal: Dave Turner, Debbie Honeywood, Andy Dawson, Ebla Mari. Producción: Studio Canal UK, Sixteen Films, Why Not Productions, BBC Films, Les Films du Fleve. Distribución: Vértigo Films. Género: drama. Web oficial: https://www.vertigofilms.es/movie/the-old-oak/

Crítica: ‘Something in the dirt’

En qué plataforma ver Something in the dirt

Sinopsis

[toggle]

Cuando los vecinos John y Levi presencian eventos sobrenaturales en su edificio de apartamentos de Los Ángeles, se dan cuenta de que documentar lo paranormal podría inyectar algo de fama y fortuna en sus vidas desperdiciadas.

[/toggle]

Crítica

Desde lo sencillo y exiguo consigue llegar a lo complejo e incluso bello

Quizá ‘Something in the dirt’ es la mayor comida de coco y la película más críptica de Justin Benson y Aaron Moorhead, los autores de ‘Resolution’ y ‘The Endless’ que son más conocidos por haber dirigido capítulos de ‘Caballero Luna’ o ‘Archivo 81’.

Algo complejo rodado de manera sencilla y con medios escasos. Una película realizada con pocos recursos, fruto de los confinamientos vividos en 2020. Es un filme cuya fuerza radica en lo enigmática que es, dejando en el aire diversas preguntas, pero es de esos largos que no necesitan resolverse para captar al espectador. El recorrido de esta historia es casi inexplicable, extraño y complejo. A veces darle demasiadas vueltas a algo hace que lo elemental se vuelva enrevesado. Mezclando matemáticas o física con teorías conspiranoicas o fanatismos generan una historia entre dos vecinos que encarnan ellos mismos y que acaba de un modo quizá excesivamente abierto a la interpretación o sin haber hilado suficientemente las pistas.

El filme suma constantemente divagaciones y elementos como las líneas ley, las cuatro fuerzas fundamentales de la física, espirales de Fibonacci, masones, el MK Ultra, sectas de la antigua Grecia… Se conforma un puzle que yo solo he podido componer como una maquinación fanático-matemática. Está narrada en retrospectiva, navegando entre grabaciones, entrevistas y recuerdos, puede rememorar en determinados aspectos a ‘Archivo 81’. Tal vez haga falta que salga una segunda entrega para que cerremos el círculo o encontremos una explicación más minuciosa y detallada, al fin y al cabo, hicieron lo mismo con ‘Resolution’ y ‘The endless’. Ojalá esta sea la puerta a una nueva dimensión del universo que están orquestando con sus películas. Con las madejas cronológicas que se montan no me extraña que estén también involucrados en la nueva temporada de ‘Loki’.

Quizá también hay que decir que esta es la película con más ciencia ficción surrealista que han hecho hasta la fecha. Es como si fuese una versión casera de ‘Expediente X’ en la que dos vecinos ejercen de Mulder y Scully buscando no solo significado a fenómenos desconcertantes sino también a una vida repleta de contradicciones y contratiempos. En esa búsqueda arrojan pasión, comedia y filosofeo. Tal vez es la película más íntima de ambos directores, en la que se reflejan más a sí mismos, ya que los protagonistas parecen una extensión de sus yoes reales y del cine que siempre han demostrado querer hacer. Sea como sea la agudeza de esta película demuestra que no hace falta gastarse un dineral para crear ciencia ficción sugerente y con talento.

Ficha de la película

Estreno en España: por determinar. Título original: Something in the dirt. Duración: 115. País: EE.UU. Dirección: Justin Benson, Aaron Moorhead. Guion: Justin Benson. Música: Jimmy LaValle.  Fotografía: Aaron Moorhead. Reparto principal: Justin Benson, Aaron Moorhead, Sarah Adina Smith, Issa López, Vinny Curran, Jeremy Harlin, Guille Klabin. Producción: Rustic Films. Distribución: por determinar. Género: ciencia ficción. Web oficial: https://www.xyzfilms.com/something-in-the-dirt