Cuando la ira ya no necesita excusas pero aún así te las da
Hablar de ‘28 años después. El templo de los huesos’ implica aceptar, desde el primer minuto, que la saga ha dejado de buscar respetabilidad para abrazar el exceso como forma de discurso. Si ‘28 años después’ fue un capricho lúcido de Danny Boyle y Alex Garland, una secuela que utilizaba el apocalipsis para disparar contra el aislamiento británico, el nacionalismo rancio y la obediencia militar ciega, esta nueva entrega dirigida por Nia DaCosta opta por regresar a los orígenes salvajes del relato. No es una marcha atrás, sino una mutación: menos alegoría ordenada y más demencia consciente.
DaCosta, que ya demostró en ‘Candyman’ su interés por reformular mitologías desde una mirada incómoda, recoge el testigo (con Garland firmando el guión) y lo lleva a un terreno donde la lógica se fragmenta, pero el subtexto permanece. ‘28 años después. El templo de los huesos’ no quiere ser una película elegante ni medida. Quiere ser un artefacto furioso, impregnado de rabia acumulada, tanto vírica como social.
Un mundo roto que ya no cree en la razón
La película es plenamente consciente de su escenario: una población aislada, mermada y mentalmente erosionada por décadas de abandono. Aquí los infectados no son solo cuerpos descontrolados, sino el espejo deformado de una sociedad mermada que lleva demasiado tiempo sobreviviendo sin horizonte. El virus de la ira ya no es únicamente un catalizador narrativo, es un estado emocional colectivo.
Visualmente, DaCosta conserva la columna vertebral estética de la saga, cámara nerviosa, suciedad digital, violencia abrupta, pero introduce una imaginería más cercana a lo ritual y lo sacrílego. El “templo” del título no es solo un espacio físico, sino una metáfora de cómo la desesperación acaba organizándose en torno a creencias extremas. En ese sentido, la película se permite una libertad tonal que roza lo delirante, como demuestra una de sus decisiones musicales: mezclar una canción de Duran Duran asociada al opening del anime ‘Speed Grapher’ con el icónico ‘The number of the beast’ de Iron Maiden. No es un guiño gratuito, sino una declaración de principios: lo pop, lo satánico y lo apocalíptico conviven sin jerarquías.
Este enfoque también sirve para dar sentido retrospectivo al extravagante final de la entrega anterior y a la aparición de los Jimmys, liderados por Jack O’Connell. Lo que antes podía parecer una sátira excesiva, con ecos evidentes al caso mediático de Jimmy Savile que ya explicamos en esta web, aquí adquiere una dimensión más inquietante. Los Jimmys ya no son solo una broma negra: representan cómo el vacío moral se llena con ídolos grotescos cuando las instituciones colapsan.
Ciencia, fe y el nuevo rostro del fanatismo
Uno de los grandes aciertos de ‘28 años después. El templo de los huesos’ está en el choque ideológico entre los personajes interpretados por Ralph Fiennes y Jack O’Connell. El primero encarna una visión científica, cansada pero firme, con unas maneras encantadoras. El segundo, un líder satanista que abraza el caos como respuesta al abandono. El enfrentamiento entre ambos articula el núcleo temático del filme: la guerra contemporánea entre conocimiento y creencia, entre hechos contrastados y narrativas conspiranoicas.
Resulta especialmente sugerente ver a O’Connell en este rol tan sacrílego tras su presencia destacada en ‘Sinners’, una de las películas de terror más comentadas de la temporada anterior. Aquí su personaje canaliza un carisma peligroso, muy reconocible en una época en la que el negacionismo y las teorías delirantes ganan terreno frente a verdades científicas largamente asumidas. Garland, fiel a su trayectoria en la ciencia ficción, utiliza este conflicto para insistir en que el verdadero terror no está en los infectados, sino en la facilidad con la que la razón se convierte en enemiga en aras de libertades que dan rienda suelta a nuestra naturaleza salvaje.
No es casual que el tráiler incorpore la voz de Arthur C. Clarke, recuperando una reflexión sobre un futuro impredecible y brutal. En aquella intervención para la BBC, Clarke advertía también de cómo el avance científico puede hacer que ciertas mentalidades se vuelvan conservadoras por miedo a quedarse atrás. Esa idea atraviesa la película como un nervio oculto y conecta tanto con la primera ‘28 días después’ como con esta nueva entrega.
Un cierre más sólido y un futuro inquietante
A diferencia de su predecesora, ‘28 años después. El templo de los huesos’ ofrece un final más cerrado, menos extravagante y narrativamente más satisfactorio. No renuncia al impacto ni al hype, pero evita la sensación de chiste privado que dividió a parte del público. La última escena unirá a buena parte de los desencantados con el estreno del año pasado. Aunque por otro lado se introduce un elemento clave relacionado con la evolución del virus que reconfigura el tablero y despertará una expectación genuina olvidada en otras historias de zombies como ‘The Walking Dead’.
Sabiendo que esta cuarta entrega se rodó de manera simultánea y que será Danny Boyle quien cierre esta etapa de la saga, la película funciona como un puente sólido entre el caos y la conclusión. No es una simple película de zombis, es un comentario incómodo sobre un mundo que, incluso sin virus, ya parece infectado de ira.
Ficha de ‘28 años después: el templo de los huesos’
Estreno en España: 16 de enero de 2026. Título original: 28 Years Later: The Bone Temple. Duración: 109 min. País: Reino Unido. Dirección: Nia DaCosta. Guion: Alex Garland. Música: Hildur Guðnadóttir. Fotografía: Sean Bobbitt. Reparto principal: Ralph Fiennes, Jack O´Connell, Alfie Williams, Erin Kellyman, Chi Lewis-Parry. Producción: Columbia Pictures, DNA Films, Decibel Films. Distribución: Sony Pictures. Género: terror. Web oficial.
Ordenamos el caos de ’28 años después’ e imaginamos qué ha pasado por las mentes de Boyle y Garland
La película ‘28 años después’ se ha convertido en una de las películas de la saga de DannyBoyle con mejor valoración tras los primeros visionados. Pero no es ajeno para el sentir popular el hecho de que supone un cambio radical en la franquicia. Esta es sin duda la entrega más poética y emotiva, también la más extravagante y arriesgada. Pero (casi) todo esto responde a un significado. Si bien el final se presenta abruptamente y con rarezas que se salen de tono, el guionista Alex Garland no da puntada sin hilo, como es costumbre en su cine.
No voy a arrojar valoraciones sobre la película, para eso tenemos una crítica publicada hace días. Pero sí he de advertir que esta publicación contiene spoilers pues voy a intentar arrojar luz sobre el significado de esta obra que he tenido la ocasión de poder analizar a fondo y con contexto. Evidentemente todo lo aquí expuesto puede considerarse subjetivo, pero presentaré bastantes datos que confirman mis impresiones.
Empecemos por los posters que no se limitan solo a mostrar ’28 años después’. “El tiempo no ha curado nada” dice el tagline de este afiche. Con ello ya nos insinúan que el virus de la rabia, responsable de los infectados que corren en busca de carne, no se ha curado. Pero también se lee entre líneas un paralelismo hacia lo poco que hemos aprendido tras la pandemia del COVID y un dardo hacia la tradicional costumbre inglesa de ir a contracorriente en muchas cosas (enchufes, sentido de circulación, moneda…) tropezando con la misma piedra constantemente. Más adelante volveremos sobre esto último.
Casi nada más empezar una voz en off nos pone en máxima tensión y alerta. Una transmisión de corte radiofónico recita el poema ‘Boots’ de Rudyard Kipling. Esa obra fue publicada en 1903 para describir la monotonía y la tensión psicológica de la marcha de los soldados británicos en la Segunda Guerra de los Bóers. Taylor Holmes es quien recitó en la grabación esas líneas pavorosamente y con el tiempo ha sido utilizado para retratar las secuelas de la guerra. Si lo pensamos bien los efectos de la guerra en los soldados era el tema de ‘Warfare’, última película de Garland. Con eso ya empezamos criticando el tema militar, algo que tuvo espacio en el final de ’28 días después’. Mientras suena en la película se muestran injertos de imágenes de batallas en las que el imperio británico salió victorioso: Guerras Mundiales, la Segunda Guerra de los Bóers, batallas medievales… Eso contrasta con la situación del filme en la que todo es decadencia. Con ello Boyle y Garland parece que quieren advertir de que toda época de gloria tiene su fin y Reino Unido suele estar cegada por su propia vanidad. La soberbia británica se repite y mantiene en el tiempo siendo casi siempre la causa de los males que suceden en las mismas islas.
Todo esto sucede cuando el joven protagonista, con tan solo 12 años, es extraído a un mundo repleto de peligros y con baja probabilidad de supervivencia. Cual espartano, es sometido a un rito iniciático que le convertirá en hombre y guerrero. Esto no dista mucho de todas esas guerras cuyas tropas estuvieron atestadas por críos reclutados por el gobierno británico. Revelador es el último plano de ‘28 años después’, el cual tiene lugar en el final de los créditos. En él vemos a Alfie Williamscon la bandera inglesa ardiendo detrás. Este estandarte volverá a aparecer en este artículo a pesar de haberlo citado en los post-créditos. Por supuesto, esta situación que expone a un menor a un conflicto violento retrata la peligrosidad de nuestra raza que parece abocada a volver a la barbarie, y por supuesto a lo primitivo y a la Edad Media. Por supuesto implica la imposición de un sentimiento territorial o patriótico a una temprana edad. Quizá esto sea lo que se puede ver más fácilmente en la superficie.
El cine de Danny Boyle es muy británico y esta no es la excepción. Se respira correct english y la música suena a pub de Candem Town. Curiosamente el filme le da caña a todo lo británicamente ortodoxo. Parece que lo que nos quieren decir con este filme es que Reino Unido ha ido siempre a su bola y con el tema del Brexit ha quedado aislado del resto Europa. El virus rabia sería algo así como una metáfora del independentismo sin sentido que provoca siempre el caos interno y hace que los ingleses se devoren los unos a los otros, aunque sea comercial o socialmente hablando. No son pocas las ocasiones en las que aparece la bandera de Inglaterra, la de San Jorge, en varias tomas envuelta en llamas. Este símbolo también es muy utilizado por la ultraderecha, casi acaparado para su causa. Durante la película aparecen escenas del filme ‘Henry V’ de Laurence Olivier con esa bandera muy presente. La figura de Enrique V tiene un significado simbólico poderoso para sectores ultraconservadoresy nacionalistas británicos, aunque no siempre de forma explícita o dominante en el discurso político actual. Su relevancia está más ligada a la construcción del mito nacional y al imaginario de un Reino Unido fuerte, soberano y victorioso frente a potencias extranjeras. Por supuesto relacionado con esto está la fotografía de la reina Isabel II de joven que el pequeño reducto superviviente luce en su salón de actos. Aquí es donde llega la crítica al Brexit orquestado por los conservadores que echan de menos el imperio incapaces de ser parte de un todo más grande. Lo que sucede en este filme se convierte en un símbolo de escarmiento al dejar el mundo a los británicos apartados de la comunidad internacional durante 28 años. Esto podría ser una represalia al considerar que fue primero Inglaterra la que dejó de lado a Europa. En la realidad el paralelismo son las consecuencias económicas y comerciales claras por su decisión de salir de la Unión Europea. Más que un castigo, ha sido un efecto directo del aislamiento económico.
’28 años después’ es también una advertencia de que, tomando la senda del individualismo, el Reino Unido tiene mal futuro. El pensamiento conservador suele enfatizar el mérito individual, el liderazgo fuerte y la libertad frente al control estatal. En la película aparecen unos nuevos zombies llamados “alphas” pues por su corpulencia y violencia se alzan como líderes de manada. El alfa es precisamente eso: un individuo que sobresale y lidera de manera por lo general abrumadora. Además, suele ser masculino, considerado menos «blando» o dialogante por ciertas mentes más primitivas. Testosterona política = canibalismo prehistórico. El virus rabia provoca alfas de igual modo que los populismos o el hastío social dan a luz a figuras extremas y preponderantes que anulan las mentes de sus seguidores.
El filme tiene más lecturas, como el tema de la eutanasia, que evidentemente tiene a sus máximos detractores en el Partido Conservador. Y aunque ‘28 años después’ y sus diferentes capas me han gustado, hay que reconocerle el riesgo, manifiesto sobre todo en el mismísimo final. Hay que admitir que su última secuencia es una excentricidad completamente fuera de tono y que nos lleva a ese Reino Unido de Guy Ritchie lleno de matones vestidos de sport o incluso al de los dementes de ‘Little Britain’. Al final de este apocalipsis british aparecen unos cazadores vestidos con chándal del Humana. Esto parece simplemente una manera de conectar con la primera escena y con algunos cuantos guiños que hemos ido viendo. Nos muestran a un niño y a un mundo que se han vuelto tarados, traumáticos. Pero ojo que esa excentricidad puede esconder algo más. Estos personajes conservan un perturbador parecido con el presentador de la BBC y DJ Jimmy Savile (de hecho, el personaje de la escena se llama Jimmy). Por muchos es sabido que recibió diversas denuncias por abuso sexual infantil. La pista nos la dio nuestro compañero Jorge Loser. Hay una similitud con los niños viendo como zombies los Teletubbies (un show de la BBC). Pero lo que nos dice este desconcertante desenlace es que se han creado unos monstruos. Quizá simplemente han querido hacer alusión a otro tipo de depredador, en este caso el sexual, o quizá es una pista para lo que podremos encontrar en la siguiente entrega, la cuarta y penúltima de la franquicia.
Han pasado casi tres décadas desde que el virus de la rabia escapó de un laboratorio de armas biológicas, y ahora, todavía bajo una cuarentena brutalmente impuesta, algunos han encontrado formas de existir en medio de los infectados. Uno de estos grupos de supervivientes vive en una pequeña isla conectada al continente por una única carretera fuertemente defendida. Cuando uno de los miembros del grupo abandona la isla para adentrarse en el oscuro corazón del continente, descubre secretos, maravillas y horrores que han mutado no sólo a los infectados, sino también a otros supervivientes.
Crítica
Danny Boyle convierte el apocalipsis en arte lisérgico
Recuerdo que cuando vi ‘28 días después’ quedé en shock por su planteamiento inicial, por su crudeza y por innovar con el concepto de infectados y de zombies que corren. Quizá precisamente sea la novedad y la conmoción lo que buscan Danny Boyle y Alex Garland con este regreso a su saga. ’28 años después’ supone un retorno muy diferente al que todo el mundo espera. Desde luego no es una película para todo el mundo. Lejos de repetir la fórmula que tantos imitadores generó, esta entrega es la mayor macedonia que han creado ambos cineastas, con extra de riesgo comercial, una mezcla de géneros, narrativas y estilos que sorprende tanto como desconcierta. Y, aun así, la he disfrutado.
Conste que aunque es un filme fácil de entender y difícil de describir voy sin spoilers. Aunque os dé algunas claves, no acertaríais ni de lejos lo que pasa en esta película. Ni en un millón de intentos. Y eso, en los tiempos que corren, ya es un logro.
La premisa nos lleva a una Europa que, motivada por el miedo al virus, ha decidido cerrar sus fronteras e ignorar al Reino Unido. Se condena así a las islas británicas a un regreso a la Edad Media donde la humanidad debe encarar y abrazar sus facetas más primitivas. ¿COVID? ¿Crisis de refugiados? ¿Paralelismos con la actualidad? Lo pensé y puede haber alguna lectura similar. Pero si acaso está más presente el tema del Brexit y una especie de condena a esa Inglaterra que se independiza de todo. Y por supuesto está el amor maternofilial como en ’28 semanas después’ y el filme se atreve también con temas como la eutanasia y el ritualismo, pero todo envuelto en una narrativa que a ratos roza el delirio.
Danny Boyle recupera su espíritu más experimental. Si en ‘28 días después’ jugó con cámaras domésticas, ahora rueda buena parte con móviles, dándole un aire más casero y cercano para el espectador. Aunque esta tecnología también le permite grabar efectos “tipo Matrix” que les dan a las muertes un toque diferente y distintivo. Fotogénicamente la película no tiene pero alguno, logrando imágenes que muchas horas después de ver el filme aún tengo grabadas. Hay fotogramas memorables, secuencias que sacan lo mejor de este artista. Igual sucede con la música, que aporta un toque tremendamente british al filme y en cuya banda sonora no está el tema de John Murphy. Este marcado acento de las islas está justificado por cómo se azota al país natal de los autores de la obra. Me explico en el siguiente párrafo.
Podemos asumir que los injertos de películas como ‘Enrique V’ mostrando a ingleses victoriosos matándose por Europa en diferentes épocas, están para trasladarnos a una situación que se repite en el tiempo y retratan una soberbia caída ahora en desgracia. Conducir por el otro lado, tener enchufes diferentes, pagar en libras… Los británicos han tenido siempre una especie de necesidad de desmarcarse del resto y esa autosuficiencia identitaria está en el filme a base de referencias fatales. Al fin y al cabo esta película nos viene a decir que el virus de la rabia es algo de los ingleses y el mundo ha dicho, «quédate ahí con lo tuyo». Y si entramos en el campo de las alusiones nos damos cuenta del batiburrillo y lo loco que ha sido este nuevo viaje. Teletubbies, ritos iniciáticos espartanos, enfrentamientos tipo ‘El guerrero número 13’, huidas a lo ‘Ataque a los titanes’, momentos que rememoran a Braindead… Todo eso ha pasado por mi cabeza en diferentes momentos, así de caótica es la cosa. Si la película te parece una locura con estas conexiones espera a ver a los cazadores ataviados con chándal del Humana.
Y, sin embargo, por alguna extraña razón, ’28 años después’ funciona. Hay secuencias antológicas, como una tensa escena con una voz en off radiofónica in crescendo, una persecución vibrante por un corredor marino o un momento de recorte en silueta que a escalofríos de lo goyesco que es. La película se entiende y se sigue, incluso cuando se va por derroteros más propios del cine lisérgico o de autor. Lo que cuesta entender es cómo han decidido tomar un rumbo tan comercialmente arriesgado. Todo esto nos habla de un Danny Boyle desmelenado. Pero ¿y Alex Garland? Difícil decir dónde está su huella exacta. Hay momentos poéticos, otros excesivos, algunos profundamente inquietantes, quizá ahí está su marca. Por supuesto hay un poco del tema militar, leitmotiv de sus últimas películas (‘Civil War’, ‘Warfare’). Desde luego en este reencuentro de ambos no tenemos un resultado igual. ‘28 años después’ no tiene la energía caótica de la primera ni el tono bélico de la segunda. Es más calmada, más enigmática y por momentos bellísima en su rareza.
Los zombis están, sí. Y corren. Pero ahora también evolucionan, y eso abre preguntas que ni me esperaba o son propias de la serie B o Z. Si esto es lo que nos espera para las próximas dos entregas ya anunciadas, no sé cómo me voy a preparar.
Ficha de la película
Estreno en España: 20 de junio de 2025. Título original: 28 days later. Duración: 115 min. País: Reino Unido. Dirección: Danny Boyle. Guion: Danny Boyle, Alex Garland. Música: Young Fathers. Fotografía: Anthony Dod Mantle. Reparto principal: Jodie Comer, Aaron Taylor-Johnson. Jack O’Connell, Alfie Williams, Ralph Fiennes. Producción: Columbia Pictures, British Film Institute, Decibel Films, DNA Films. Distribución: Sony Pictures. Género: terror. Web oficial:https://28yearslater.movie/
Recupera su potencial diferenciándose con varios cambios relevantes
En 2014 nacía una de las miniseries policiales de más éxito de la televisión, que en España se hizo aún más popular por sus similitudes y coincidencia en el tiempo con ‘La isla mínima’. ‘True Detective’ se ganó al público por su trama, sus interpretaciones, su final e incluso por su opening. Ahora, HBO Max estrena una cuarta temporada que dará el pistoletazo de salida el 15 de enero con seis nuevos episodios de emisión semanal.
Issa López coge el testigo de la saga creada por Nic Pizzolatto, la cual había decaído algo en interés con la segunda temporada y recuperado cierta relevancia con el enfoque de la tercera. Ahora ‘True detective’ se ha vuelto aún más enigmática pues tiene un enorme flirteo con el género fantástico. Lo místico y lo fantasmal está presente en la investigación de la nueva pareja de detectives.
Estamos ante un giro importante en la serie, por varias razones. A parte de prolongar nuestras sensaciones navideñas ‘True detective: night country’ nos hace pensar si hay un trasfondo sobrenatural hasta tal punto de tener escenas de auténtico terror. Y no solo eso, la acción transcurre en una de esas localidades polares donde la noche dura muchísimo más, el escenario está completamente helado con lo que la investigación transcurre de un modo diferente y por primera vez las protagonistas son femeninas. La mítica actriz dos veces ganadora del Oscar Jodie Foster y la actriz y también luchadora Kali Reis forman el curioso duo detectivesco. Curioso por la relación que mantienen ambas y por el hecho de compartir un extenso pasado, lo cual era mucho menos habitual en las anteriores temporadas. Ese punto de diferenciación se agrega a la trama como refuerzo del drama que desarrolla y además como parte de la conclusión de la serie. Ambas intérpretes manejan el carácter de sus personajes, o bien dominándolo con un fuerte acento o bien a través de la contención física. Las dos están inconmensurables.
Como decía la acción transcurre prácticamente toda de noche, usando el mismo artificio de películas como ’30 días de oscuridad’ o ‘La cosa’, es decir, generar acción y terror en un escenario helador que además podría volver loco a cualquiera. Pero aunque hay algo de terror el tono por supuesto es policíaco. Esa mezcla de detectives enfrentándose a algo insólito con posturas casi diametralmente diferentes y en un escenario hostil hace recordar en algunas ocasiones a ‘Expediente X’. No dudéis que os va a descolocar en más de una ocasión, con su crimen, con sus secretos, con sus imágenes… ‘True detective: night country’ supera a sus anteriores temporadas y nos brinda un final completamente impredecible, no solo al terminar la serie, sino tras la conclusión de cada episodio.
Nos flagelamos una vez más a través del entretenimiento como enemigos del planeta
De la mano del creador y showrunner Frank Doelger (productor de ‘Juego de Tronos’, ‘Roma’, ‘Las crónicas de Frankenstein) se estrena el próximo 13 de marzo en Movistar Plus+ ‘El quinto día’. La plataforma española de entretenimiento nos ha permitido ver tres episodios previo a su estreno y ya os adelantamos que nos vamos a enganchar a su emisión semanal hasta que terminemos con sus ocho capítulos.
Si sois lectores de novelas quizá os suene ‘El quinto día’ pues surge de una obra que publicó Frank Schätzing en 2004. Una novela que en versión original se llama ‘Der Schwarm (The Swarm)’ y que fue denunciada en su día por el biólogo alemán Thomas Orthmann quien afirmaba que el texto se basaba sin permiso en sus escritos. A su vez, muchos de los que se han terminado el libro afirman que también puede estar inspirado en ‘Guardianes’, un relato de George R.R. Martin. Polémicas al margen, la historia atrapa, por su suspense y por lo bien que la han rodado directores como Luke Watson (‘Britannia’) y Barbara Eder (‘Bárbaros’) en su primer tramo.
Evidentemente el título hace alusión a los textos bíblicos donde se afirma que Dios creó en esa fase a los animales del agua y el cielo. Pero su título original es más revelador. “Swarm” puede traducirse como nube pero en este caso hay que aplicar el significado de enjambre. Y es que ‘El quinto día’ nos presenta a un microorganismo que contamina a los seres del mar haciendo que cambien sus pautas de comportamiento, volviéndoles hostiles. Estamos ante un escenario pre-apocalíptico, pre-pandémico cuyo argumento podría haber sido carnaza de Serie B. Pero el guión está mucho más dirigido hacia corrientes reflexivas poco espectaculares y que sin embargo no dejan de lado la ciencia ficción. Una vez más se plasma la que es toda una inquietud generacional: la naturaleza nos la va a devolver con creces poniéndonos al límite de la extinción. Nos flagelamos una vez más a través del entretenimiento por lo que le estamos haciendo al medioambiente. Antes o después convertiremos en los extraterrestres de ‘La guerra de los mundos’ y los seres más pequeños de nuestro ecosistema nos pondrán en jaque (por supuesto hay ecos del COVID-19).
Esta es una producción germano-suiza en la que oímos hablar en alemán, inglés, japonés y francés. Una macedonia a lo ‘Into the night’, que no recomiendo ver en versión original sin subtítulos a no ser que seas políglota. Dada su internacionalidad nos lleva por localizaciones costeras de Canadá, Escocia, Alemania, Venecia, Sudáfrica, Tokio, Noruega, Francia… y por supuesto océanos como el Ártico. Sin embargo la gran inversión para esta serie se percibe más con los cromas y la recreación de animales por ordenador que con la riqueza de escenarios pues el grueso está compuesto por barcos, despachos y laboratorios. De momento los tres primeros capítulos consisten en suspense, poca acción y mucha investigación. Pero la cosa promete y se hace muy llevadera pues el montaje nos lleva de un lugar a otro incorporando constantemente nuevos datos.
No podemos empezar de otra manera la reseña de este día, debemos señalar con qué directores hemos estado. Nos hemos encontrado con Justin Benson y Aaron Moorhead con quienes hemos hablado de su nueva película titulada ‘Something In The Dirt’. Los directores de películas como ‘Resolution’, ‘El infinito’ o de series como ‘Archivo 81’ o ‘Caballero Luna’ nos han mostrado su cercanía, tan valorable como su talento. Ya os podemos adelantar que su última película está oficialmente incluida en su universo.
Posteriormente hemos acudido a la rueda de prensa ofrecida por uno de los directores más queridos por los espectadores del festival de Sitges. 2022 ha sido el año en el que por fin Quentin Dupieux ha llegado al festival. Y lo ha hecho presentando ‘Fumar produce tos’ e ‘Increíble pero cierto’, ambas con reseña en esta entrada y en la del día anterior. Ha sido elegido para recoger el Time Machine Award y lo hace sorprendido por el fenómeno de ‘Mandíbulas’ en España. “Nadie grita “Togo” en Francia”.
El encuentro ha sido toda una sucesión de risas por sus respuestas, tan cómicas como su cine. “Es difícil escribir el absurdo” declaró. Por otro lado nos contó como crea sus guiones: “Confío en mis ideas sin reflexionar. Las escribo y luego las pienso y elaboro, un poco” afirmó con una sonrisa picarona. En sus películas casi siempre incluye personajes recreados con marionetas. “Se me conocía por la promoción con Flat Eric. Siempre me gustó el ‘Muppet Show’, guarda mucha relación con mi infancia. Ruedo con marionetas porque es más básico, ves inmediatamente el resultado”.
Además se ha celebrado la alfombra roja de la segunda temporada de ‘Historias para no dormir con la presencia de Salvador Calvo, Nacho Vigalondo, Javier Gutiérrez, Petra Martínez, Aníbal Gómez, Carlos Areces, Roberto Álamo, Álvaro Morte, Marta Etura, Jaume Balagueró y por supuesto Alejandro Ibáñez. Ojo a nuestras reseñas de a continuación que hay grata sorpresa.
‘Incroyable mais vrai (Increíble pero cierto)’
Hemos visto la otra película que nos ha traído uno de los clásicos ya del Festival de Sitges, QuentinDupieux, ‘Incroyable mais vrai’ una cinta algo más “seria” de lo que nos tiene acostumbrados. En ella vemos como el paso del tiempo y el envejecer no nos afecta igual a todos y como mucha gente haría lo que fuese para que no pasase el tiempo por ellos, ya sea implantarse mecanismos electrónicos o bajar escaleras durante años. Como siempre tenemos pocos actores en escena, en este caso son cuatro protagonistas y con ellos vamos viviendo situaciones absurdas que vienen dadas por culpa de sus decisiones a no envejecer. Quizás no sea su mejor película, pero no quita a que sea divertida y que nos lo hayamos pasado muy bien.
Tiene una secuencia en la que no hay diálogos y solo vemos las vivencias de uno de los protagonistas con música de fondo y la verdad que me ha parecido una genialidad. Sé que Quentin Dupieux no es un director para todo el mundo, me encanta recomendarle porque realmente merece la pena acercarse a su cine, así que no dudéis en ver ésta o cualquiera de sus películas, aunque no os guste, sé que no os va a dejar indiferentes.
Salvador Calvo, el director de ‘Adú’, ha realizado el mejor cyberpunk que hasta ahora se ha hecho en España. Con ecos de ‘Altered Carbon’ y por supuesto de ‘Blade Runner’ ha materializado una historia que nos lleva a un futuro distópico, deshumanizado y cruel con los feos o ancianos. Los capítulos de ‘Historias para no dormir’ casi siempre tenían un trasfondo social o filosófico y en este caso nos habla de la superficialidad, del miedo a la muerte. Todo ello acompañado de un Madrid futurista, de la frialdad corporativa típica de estas historias y de un diseño de producción apabullante, parece el ‘Cyberpunk 2077’.
Nacho Vigalondo ha hecho una historia original que aun así nos ha recordado a ‘The nice house on the lake’, a elementos de los confinamientos de 2020, a su propia ‘Extraterrestre’ y a otro título que prefiero no desvelar, pues el final es más convencional que lo que he enumerado. Una rallada de historia edulcorada con su habitual sentido del humor y su particular gusto musical. Un episodio con sentido de la tensión y el misterio, como pide esta antología.
Cuando te dicen el día de antes que vas a ver la película más gore que se pone en el festival, sin duda te hace ir con unas expectativas muy altas, pero no. ‘Megalomaniac’ es extraña, con una atmósfera muy cuidada, con algo de violencia, pero gore nada. En la película nos vamos a una casa apartada del mundo en general donde viven dos hermanos. Él un asesino y ella una mujer que vive atormentada por algún tipo de enfermedad mental.
La película en si está basada en los Asesinatos de Mons, eso sí, muy vagamente, coge la idea de que el asesino deja a sus víctimas abandonadas descuartizadas en distintas bolsas de basura. Pero realmente nos cuenta el día a día de Martha en el que la vemos sufrir continuamente todo tipo de vejaciones. Técnicamente está muy bien, la fotografía es oscura y sucia mostrándonos el mundo en el que viven estos dos hermanos. La música es inquietante, además que es igual a la BSO de la serie ‘Dark’ y en si la dirección y las actuaciones muy bien. El problema viene que no cuenta en si nada, hay escenas bastante oníricas y que nos llevan a los mundos de las pesadillas, pero que no dicen nada. Así que pienso que es una historia bastante desaprovechada.
El director Mark Jenkin ha decidido rodar en 4:3 esta película que solo se me ocurre que se ha programado a las 8 de la mañana a modo de reto. Soporífera, insípida, pretenciosa… Mientras he intentado no caer dormido los párpados entrecerrándose convertían la imagen en panorámica. Es, literalmente, la vida de una señora en los años setenta en una isla desierta cuyo día a día consiste en tomarle la temperatura a unas florecillas, tirar una piedra a un pozo, encender un generador y ver como hierve el agua de la tetera. “Sin cambios, sin cambios, sin cambios” anota en su libreta. Ya podrían haberse dado cuenta los realizadores del filme de la exasperante monotonía de su obra.
Podrá ser un estudio contemplativo de la soledad o la pérdida y tener cierta técnica, intencionada y depurada. Pero posee tan poco nervio, tan pocos giros, tan poco interés, que incluso uno piensa que está hecha sin ganas. Recordáis esas patadas de Van Damme que se repetían una y otra vez, pues esto es lo mismo, salvo que lo que se repite es un paseo. Pajas mentales y experimentales.
El folk horror sigue sumando. Esta vez la propuesta nos llega desde Eslovaquia. Allí, a una aldea de montaña, regresa una joven buscando reconciliarse con su pasado, cerrar heridas y despejar algunas incógnitas que la carcomen. Arrastra un trauma que viene desde su infancia y que nos explican en una escueta y súbita escena inicial.
Pueblo pequeño, leyendas y brujería. El género fantástico está presente, pero tras él hay un trasunto más importante sobre la feminidad, la cerrazón de pueblo y las creencias ancestrales que aún hoy en día persisten y se enfrentan al escepticismo actual. Es estupenda la flagelación de la protagonista, no por morbosidad dramática, sino por los buenos paralelismos que establece además de la manera en cómo planta cara al status quo.
Se divide en varios capítulos, titulados como aquello a lo que se va a enfrentar la protagonista. ¿Es terror lo que sobrecoge a esta joven? En parte si, aunque quizá no es el horror convencional o el esperado. Es otro más rebuscado, diferente.
Blumhouse nos presenta a la directora Nikyatu Josu. Ella nos presenta a una empleada residente nueva en un hogar en el que debe cuidar a una niña. Una criatura que crece sin padres ya que su madre está enganchada al trabajo y su padre es un mujeriego.
En tres cuartos de hora solo hay una mención a Mami Wata (una divinidad del agua del vudú) y una especie de impulso o atracción hacia la llamada de África. Podríamos pensar que realmente el terror estaba en ese continente, que se han confundido de lugar y época. A la hora sucede algo más fantasioso pero la cosa no se desata, tiene algún tímido gesto que ni siquiera que se puede llamar sobrenatural. El guión presta más atención a la situación sentimental de los personajes y a una tensión ligeramente creciente. Todo para realizar una crítica hacia el estilo de vida occidental y hablar de la maternidad. Es un drama con mensaje claro, pero sin casi nada que me haga pensar que debería estar en Sitges.
Una historia típica, llena de tópicos y que merece mucho la pena. Está claro que los coreanos logran hacer buen cine de acción y esto es lo que es ‘Emergency declaration’.
El detective de policía In-ho recibe un aviso sobre un hombre que amenaza con un ataque terrorista contra un avión. En él termina muriendo un hombre por razones misteriosas. Se declara la emergencia.
Como he dicho es típica, un virus, cuarentena, la gente se vuelve loca y todos ellos sacan lo mejor o peor que llevan dentro.
Pero como he dicho HanJae-rim logra una cinta llena de acción que pese a su duración, 147 minutos, no deja que te aburras en ningún momento. La acción está muy bien rodada y también ayuda a que el CGI está muy bien realizado.
Protagonizada por SongKang-ho, al que ya vimos en la tremenda ‘Parásitos’ y por LeeByung–hun, del que disfrutamos en el ‘Juego del calamar’.
‘Emergency declaration’ es una película muy disfrutable no apta para alguien que vaya a coger un avión en estos días.
Una torre de viviendas queda envuelta en una oscuridad absoluta, como si de un velo negro se tratase, los vecinos se ven encerrados para siempre tras esas paredes. A partir de ese momento, comienzan a actuar rápido, racionar comida, bebida y organizarse en bandas. Al principio es bastante interesante, pero el gran problema que tiene ‘La tour’, es que llega un momento que no te importa nada de lo que te están contando, porque no coges cariño a ninguno de los vecinos y además ellos mismos pierden las ganas de saber qué es lo que realmente ha ocurrido en su edificio.
Las actuaciones y ambientación están muy trabajadas. La dirección la verdad que está muy bien, al final está todo el rato en un edificio, subiendo y bajando escaleras y entrando y saliendo de los diferentes pisos. Pero la verdad que pese a que no está mal, no la volvería a ver y tampoco la recomendaría.
Secuela de ‘Beomjoidosi’, que en España se estrenó como ‘The outlaws’ y fue dirigida por Yoon-Seong Kang. Sang-yong Lee, el director ‘El bueno, el malo y el raro’ donde ya trabajó Ma Dong-seok, coge el testigo. Al protagonista, a quien el público general conocerá por su papel en ‘Eternals’ y el más acostumbrado al fantástico descubrió con películas como ‘Train to Busan’, le recae de nuevo la tarea de acabar con la peor calaña del país.
La estrella del cine de acción coreano vuelve a abrirse paso repartiendo mamporros a mano abierta como policía en un mundo lleno de maleantes y mafiosos, esa vez además en un territorio que no es el suyo. Si en España nos quejamos de los destrozos de los turistas en Corea u otros países asiáticos sufren la visita de prófugos que buscan cobijo y continuar con sus actividades ilegales. A eso se enfrenta el brusco, carismático y simpaticón policía de Dong-seok en esta secuela que es aún más trepidante y efectiva que su predecesora. Quien iba a decir que las estrellas del género de acción de Hollywood encontrarían aquí un digno sucesor/competidor.
‘The Bite’ es la nueva serie de Robert y Michelle King (‘The Good Fight’, ‘The Good Wife’, ‘Evil’, ‘Your Honor’, ‘Braindead’), que llegará completa el 23 de octubre a Movistar+.
Un drama satírico rodado durante la pandemia, que mezcla la comedia con el terror zombie. El sello de identidad de los King está muy claro: conectada a la actualidad, situaciones llevadas al extremo del surrealismo y mezcla de géneros (comedia, terror, zombis, drama…).
‘The Bite’ está coproducida por Spectrum Originals y CBS Studios, y creada y escrita por Robert y Michelle King. La serie también está producida por su compañía King Size Productions, y además cuenta con Liz Glotzer y Brooke Kennedy como productoras ejecutivas. ViacomCBS Global Distribution Group se encarga de la distribución internacional de la serie.
Aclamada por la crítica, en ‘The Bite’ participan, además, otras caras familiares de ‘The Good Wife’, ‘The Good Fight’ y Broadway: Will Swenson (‘El gran showman’, ‘Las escalofriantes aventuras de Sabrina’), Phillipa Soo (‘Hamilton’), Leslie Uggams (‘Deadpool’, ‘The Good Wife’), Linda Emond (‘The Good Wife’), Joanna Gleason (‘El ala Oeste de la Casa Blanca’, ‘The Good Wife’), Michael Urie (‘Younger’), RobMcClure (‘The Good Fight’, ‘Evil’) y Adam Heller (‘The Good Fight’, ‘Baby It’s You’), entre otros.
Sinopsis oficial:
Rachel (Audra McDonald) y Lily (Taylor Schilling) son dos vecinas de un barrio de Nueva York que sobreviven al confinamiento por la pandemia del Covid-19. Rachel es médico y atiende a sus peculiares pacientes por videoconferencia, al tiempo que intenta superar una crisis con su marido, Zach, que trabaja en un Centro para el Control de Enfermedades. Lily, la vecina de arriba, se gana la vida con sesiones de BDSM y debe convencer a sus clientes de que sus habilidades son tan válidas a través de la pantalla como en persona, mientras espera convertirse en una autora de éxito escribiendo sus vivencias. Cuando una extraña y mortal variante del virus se extiende de forma inesperada, ambas se ven luchando por su supervivencia a otro nivel. Sin salir de casa, eso sí.
Serie documental sobre la lucha contra el COVID en un hospital
La serie documental ‘Vitals’ es un intenso, conmovedor y esperanzador retrato de la vida en un hospital de Barcelona durante los momentos más duros de la pandemia provocada por el COVID-19. La impactante serie de tres episodios explora los retos físicos y emocionales a los que se enfrentaron pacientes y sanitarios no solo en sus trabajos, sino también en casa con sus familiares. Con este retrato de historias íntimas, el director Fèlix Colomer nos recuerda la excepcional capacidad del ser humano para el amor y la generosidad cuando se enfrenta a la peor de las circunstancias.
‘Vitals’ tendrá tres episodios, se estrenará el próximo 7 de febrero en HBO España y el resto de territorios de HBO Europe, ha sido dirigida por Fèlix Colomer y producida por El Terrat (The Mediapro Estudio) junto a Forest Film Studios para HBO Europe.
A partir del 3 de enero en Starzplay se estrenará ‘The Stand’. Una nueva adaptación de una novela de que cada domingo tendrá un nuevo episodio en la plataforma en línea perteneciente al canal Starz. El libro que se ha convertido en entretenimiento televisivo lleva el mismo título, aunque también ha sido traducido como ‘La danza de la muerte’.
No sé cuáles habrían sido mis impresiones de haber visto ‘The Stand’ hace un año, sin estar condicionado por la actual pandemia, el primer confinamiento, la psicosis social… Pero sí que es cierto que a esta serie “le ha venido bien” el estrenarse con un panorama bastante similar al apocalipsis que plantea. Consigue transmitir mejor su terror por semejanza a lo que estamos viviendo. Per hablemos de tiempos, ya que el estreno de esta serie puede parecer oportunista/alarmista pero la historia viene de mucho antes.
Resumiendo un poco podemos contar que el libro está en librerías desde 1978. En el 94 ya hubo una miniserie que salió tras un proyecto fallido con Romero. Mick Garris la hizo y estaba protagonizada por Gary Sinise, Jamey Sheridan, Molly Ringwald, Miguel Ferrer o Rob Lowe, entre otros. Tuvo muy buena acogida. En 2011 fue trasladada a las viñetas y ese mismo año se anunció película que no se materializó. Una nueva adaptación se comenzó a escribir en 2014 por Josh Boone (‘The new mutants’) pero tampoco se hizo, contaría con Christian Bale y Matthew McConaughey. Finalmente, con los derechos en la CBS y contando con Boone se hizo esta serie que comenzó su andadura en 2019 y terminó de rodarse en marzo de 2020.
¿Por qué se parece y por qué os pongo en precedentes? ‘The Stand’ trata de una epidemia consistente en una altamente contagiosa gripe. Un virus que en 5 meses asola todo diezmando la población y que deja a las personas expectorando mocos color ocre y con el cuello inflamado. Veréis como abunda la paranoia, como el virus pasaba desapercibido al principio y como un simple estornudo se convierte en un elemento terrorífico. Desde luego parece que se han sacado de la realidad algunas imágenes como las que muestran hileras de cadáveres en los pasillos de hospitales.
¿Se parece al libro? En líneas generales sí, pero hay cambios que los lectores van a acusar y además Stephen King y su hijo menor Owen King han elaborado un guión con un final diferente. En los primeros episodios (que son los que hemos podido ver) la historia acusa el saltar demasiado de un personaje a otro sin llegar a construir demasiado. Va a recordar a ‘The Walking Dead’ en muchos sentidos.
La trama, al igual que el libro, también se centra en ir conformando una lucha entre dos bandos mientras nos muestra el antes y el después de esta situación tan de cataclismo. Lucha que está encabezada por Whoopi Goldberg y Alexander Skarsgård que encarna al Hombre Oscuro (la primera aparición de aquel que también es llamado El hombre de negro de ‘La Torre Oscura’). Ellos aparecen de vez en cuando pero están más presentes los personajes de JamesMarsden (‘Sonic’), Odessa Young (‘Nación salvaje’), Owen Teague (‘IT’), Daniel Sunjata (‘Happy!’), Jovan Adepo (‘Watchmen’), Gordon Cormier (‘Lost in space’) Amber Heard (‘Aquaman’), Nat Wolff (‘Death Note’) e incluso la serie reserva papeles para EzraMiller (‘Liga de la Justicia’) o J.K. Simmons (‘Spider-Man’).
Desde luego que con ‘The Stand’ crece el universo expandido de King o dicho de otro modo se vuelve a poner a disposición de los consumidores de audiovisual. La sensación que tengo con esta serie es que es un producto mejor que ‘La cúpula’ pero que no llega a abrazar con el suficiente acierto la obra de King, no tanto como ‘El visitante’ o ‘Castlerock’, por mencionar algunos éxitos recientes.
No obstante la serie consigue ser muy canónica e introducir los elementos clásicos de King. No nos falta el chico maltratado por otros jóvenes, las persecuciones en bici, las escenas en campos de maíz, la América de provincias, de agricultores y pequeñas villas… Por supuesto está repleta de momentos oníricos, con misticismo y telepatía. Con estos últimos nos siembran los misterios a resolver. No os van a faltar las referencias a otras novelas o adaptaciones.
Quiero creer que la serie se estrena ahora por que Starz ha de sacar provecho a una producción en la que ha invertido cierta cantidad de dinero, no por sacar renta del tema COVID-19. Hay que tomarse ‘The Stand’ como una serie fantástica, sin más. No se percibe en ella una intención agorera o predictiva como nos pudo pasar con ‘El colapso’.
Producción de Michael Bay sobre una mutación del COVID-19
En ‘Inmune’ el COVID-19 ha mutado y se le llama COVID-23. Estamos en el año 2024 y el virus tiene una tasa de mortandad del 50%. El mundo se ve obligado a una cuarentena mientras que aquellos que son inmunes pueden salir. En medio de este fatídico escenario un mensajero tipo delivery que es inmune intenta llegar hasta su novia.
La película está producida por Michael Bay (‘Transformers’, ‘Armageddon’) y Adam Mason (‘Into the Dark’). El director es Adam Mason y el título original de la película es ‘Songbird’. Diamond Films nos traerá este filme próximamente.
En el reparto encontramos a KJ Apa (‘Riverdale’), Sofia Carson (‘Los descendienetes’), Demi Moore (‘Snowpiercer’), Bradley Whitford (‘Déjame Salir’), Craig Robinson (‘Las aventuras del Doctor Dolittle’), Jenna Ortega (‘Iron Man 3’), Paul Walter Hauser (‘Richard Jewell’) y Alexandra Daddario (‘Baywatch’).
Es una película de ciencia ficción, pero ¿es apropiado sacar una película como esta justo ahora con el panorama mundial que vivimos? ¿Será un toque de aviso? ¿Será algo alarmista?
En la cabeza de Juan, escritor en paro, parecía una buena idea: currar como guarda del Hotel Balneario de Ariño, la misma antigua zona minera donde está ambientando su novela, su soñado best seller histórico con el que debutar por fin. Pero de repente se para el mundo, aparece la pandemia, España entera entra en cuarentena y lo que iba a ser un sencillo trabajo de quince días se convierte en un encierro de la nueva normalidad.
Juan, atascado y desquiciado, vivirá la cuarentena con las llamadas de su madre y las videollamadas de su dominante novia, con la que está a punto de casarse. También las de su compañero de piso experto en conspiraciones y las del mismísimo Juan Manuel de Prada, su tutor en un curso de escritura creativa. Solo se relacionará con Evaristo, el mecánico más jeta y porrero de Aragón, con Antonio, el brazo fuerte de la Ley, y con la esquiva y bella Alicia, encargada de traerle los víveres del súper.
Todos nos aburrimos mucho en la cuarentena. Juan no.
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Crítica
De contagios y literatos
Nadie podrá negar que estamos en época de improvisaciones. Así me gusta pensar tras ver ‘¡Ni te me acerques!’, una película escrita por Manu Riquelme, Norberto Ramos del Val e Iván Reguera. Una comedia rápida y con algo de improvisación, tanto por sus autores, como por sus actores y sobre todo por parte del personaje protagonista.
No podemos evitar en pensar constantemente en virus, infección, equipos de protección individual, distanciamiento… ‘¡Ni te me acerques!’ hace alusión obviamente a todo eso. Es una película grabada justo tras salir del confinamiento domiciliario iniciado en marzo de 2020 en España. En ella a un escritor le pilla la cuarentena en un balneario vacío donde ha aceptado el trabajo de vigilante, para así tener tiempo y tranquilidad para escribir.
Este largometraje cómico tiene muchas alusiones a la literatura, de la que intenta sacar chistes ágiles. Está claro el paralelismo españolizado con ‘El Resplandor’, de hecho, se menciona eso en múltiples ocasiones convirtiéndose en un running gag. Pero la película es consciente de que estamos en una época en la que los youtubers rivalizan con los Revertes en los tops ventas de las librerías y por supuesto ni hay terror ni thriller ni drama, solo una sátira pocas veces punzante.
Y temas que están en boca de todos también salen a la luz. El postureo a la hora de aplaudir a los sanitarios, el trato de apestado hacia los que viven en Madrid, los bulos, la dificultad para mantener la distancia social… El humor negro y tontorrón está muy presente pero no se percibe ninguna falta de respeto y eso que la película tiene cierto grado de atrevimiento. No solo me refiero a la alusión de los siempre sospechados negros de Stephen King y Ana Rosa Quintana, si no a poder tratar de un modo que roza lo chanante una situación que nos tiene de los nervios. Ramos del Val tampoco busca trivializar ni por el contrario demandar nada, simplemente el filme consigue relajar el ambiente.
Además el título también alude a la incapacidad de escribir por parte del autor. ‘¡Ni te me acerques!’ se convierte en un romance donde no solo hay que eludir los virus, también las tentaciones.
En Ariño recae este escritor que se cree listillo, pero suele pecar de pringado. Está interpretado con gracia y de una manera dicharachera por parte de Edu Ferrés. Cuando este comparte escena con Emilio Buale es cuando la película gana más chispa.
En estas tierras entre Teruel y Zaragoza que dan cobijo a Dinópolis se ha ubicado un “Overlook aragonés” en el que también hay espacio para lo paranormal. No es una locura de comedia, pero si goza de cierto resplandor.
Ficha de la película
Estreno en España: 13 de noviembre de 2020. Título original: ¡Ni te me acerques! Duración: 95 min. País: España. Dirección: Norberto Ramos del Val. Guion: Manu Riquelme, Norberto Ramos del Val, Iván Reguera. Música: José Sánchez-Sanz. Fotografía: César Montegrifo. Reparto principal: Edu Ferrés, Rosalía Mira, Emilio Buale, Rubén Hernández, Aloma Martínez, Claudia Molina, Juan Vinuesa, Jose Manuel de Prada, José Semprún, Sonia Almarcha, Antonio Muñoz Pérez, Ksenia Kovalenko, Joaquín Noé. Producción: Norberfilms. Distribución: Norberfilms. Género: comedia. Web oficial:http://www.norberfilms.com/
Un horrible virus arrasa una ciudad. Mientras tanto, un joven atrincherado en su apartamento y aislado del mundo digital busca desesperadamente una salida.
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Crítica
Un rato distraído con una más de zombies
Matt Naylor escribió ‘Alone’ en 2019 y ahora Netflix ha materializado la película que nos llega con el título de ‘#Alive’ contando con él y siendo dirigida por Il Cho. Una nueva película de zombies que llega desde Corea del Sur conservando muchas similitudes con ‘La noche devora el mundo’ y siendo incluso más entretenida, aunque nada innovadora.
Un joven gamer se ve confinado en su casa. Atrincherado para que no entren zombies en su hogar, en el cual estaba solo mientras sus padres estaban fuera. Nos lo pintan como un nini que solo duerme y juega y por eso es plausible que no se haya percatado del estallido de un virus que convierte a los infectados rápidamente en zombies hasta que lo tiene justo en su vecindario. Sin haber hecho la compra se ve en la problemática de tener que sobrevivir solo.
Las únicas habilidades que posee este chico son las que le proporcionan las tecnologías: su móvil, su dron, su televisión… Con esos recursos intenta no ser devorado y ahí el filme puede tener un par de recursos curiosos. También consigue intrigarnos en determinado momento con eso de que estos cadáveres andantes (que son del tipo zombie que corre) pueden tener cierto grado de inteligencia o conservar recuerdos. Pero este último detalle solo se aprovecha una o dos veces con lo que al final la película se mantiene como un título más de no-muertos.
‘#Alive’ tiene buen ritmo y muy pocos actores (salvo los extras que dan vida a la horda de zombies). Ah-In Yoo, protagonista de ‘Burning’ (otra película que tal vez queráis ver) es el chico que se queda encerrado. Lo que nos mantiene expectantes son diversos componentes de suspense que se incorporan y algunas escenas emocionantes. Y ni su videodiario ni su desesperación son atractivos, es más seductor ver como un chico tan pánfilo va logrando salir adelante. Por lo demás cumple todos los tópicos: la desconfianza en los que han sido mordidos, los que se quieren suicidar antes de vivir como muertos vivientes…
Pues ya está, otra película más de zombies y otro título que se suma a los que pueden ver aquellos que se están enganchando al cine coreano a partir de películas contemporáneas como ‘Train to Busan’ o ‘Parásitos’. ‘#Alive’ es una película entretenida que seguramente os hará conversar a cerca de qué habríais hecho vosotros si en lugar de confinarnos por el COVID-19 nos hubiese rodeado una infección con devoradores de carne.
Ficha de la película
Estreno en España: 8 de septiembre de 2020. Título original: #Saraitda. Duración: 98 min. País: Corea del Sur. Dirección: Il Cho. Guion: Il Cho, Matt Naylor. Música: Tae-seong Kim. Fotografía: Son Won-ho. Reparto principal: Ah-In Yoo, Shin-Hye Park, Bae-soo Jeon, Hye-Won Oh, Hyun-Wook Lee. Producción: Zip Cinema, Perspective Pictures. Distribución:Netflix. Género: terror. Web oficial:https://www.perspective-us.com/alone-1
El director de cine Lucas Figueroa (‘Despido Procedente’, ‘Viral’) está rodando su próximo largometraje ‘Renaceres a 8k’, durante el período de cuarentena, y profundiza sobre la oportunidad del ser humano de resurgir en una versión mejorada después de un hecho trascendental. Se trata de un proyecto multidisciplinar que incluye un largometraje documental, una serie, una exposición y un experimento literario.
La película rodada a una calidad de 8K (cuatro veces más que la resolución que se ve en un cine), toma el confinamiento como punto de partida a un viaje introspectivo sobre la grandeza humana a través de los escenarios vacíos de España, en plena cuarentena y que poco a poco vuelven a la normalidad en las distintas fases.
Figueroa ha obtenido unas imágenes en movimiento únicas que pueden ser catalogadas para la Memoria Histórica de España, y las generaciones venideras pueden ver con otros ojos lo que fueron estos días de confinamiento. Es importante tener un documento visual de los espacios vacíos, de las calles solitarias y de la oportunidad de renacimiento e introspección que significó este frenazo forzoso. Por otro lado, captar esos lugares con su vuelta a la normalidad, que nunca será la misma es un documento de gran valor.
Pero no todo son ciudades vacías, ‘Renaceres a 8k’ se rodó también en los hospitales junto a los sanitarios, en las calles junto a la Policía y en los barrios junto a los vecinos en sus balcones. Ahora toca la etapa de la llamada ‘desescalada’ que arroja también un sin fin de imágenes únicas de personas sociabilizando de una manera distinta.
El rodaje se ha hecho con la máxima calidad de grabación cinematográfica de hoy en día. Una imagen a 8K ya 60 cuadros por segundo (en una película se proyecta a 24 cuadros por segundo), hace que todo se perciba en cámara lenta como si de un sueño o una película de ciencia ficción se tratase. Los planos llevan un movimiento armónico de la mano del talento Steadycam Álvaro Carla, hijo del primer Steadycam español, Tito Carla.
Figueroa comenta, «Con Álvaro colaboramos desde que hice el corto. Porque hay cosas que nunca se olvidan y somos inseparables desde entonces cuando pienso en planos con movimientos armónicos, que las imágenes sean únicas».
Este largometraje producido por Mr Monkey de Figueroa y New Frequency, productora centrada en contenido documental, cuenta con el apoyo técnico de cámaras 8K de IsabelBaselga (Catts) y el soporte en postproducción de Sergio Salas (Scope).
Fue realizado bajo la supervisión previa de la Policía Nacional, y con las más estrictas medidas de seguridad, con un equipo mínimo, pero con una cuidada calidad técnica y de composición. Estas cualidades son características en la obra de este director y vienen generadas por su trayectoria en la dirección de cine público y en procesos de postproducción como montador para Disney durante años en sus comienzos. El director de esta obra audiovisual comenta » Soy un optimista por naturaleza, un soñador si se quiere. Me quedo con la grandeza del ser humano, que se percibe y se ve en estos momentos extremos. Somos luz y en la calle lo hemos visto y es lo que hemos querido captar. El sanitario aplaudiendo al policía, y el transeúnte aplaudiendo al sanitario, es el ejemplo más gráfico, pero hay vecindarios de personas que no se conocían y que de balcón a balcón llegaron a ese vínculo natural que tenemos entre humanos, queremos compartir nuestro amor. Queremos ser amados y amar «.
En ‘Renaceres a 8k’, el uso de ópticas angulares y de planos compuestos a lo Terrence Malik o Stanley Kubrick nos lleva a un viaje hipnótico por las urbes y sus calles. Como sucedió en la trilogía ‘Qatsi’ (Godfrey Reggio, 1983) o ‘Baraka’ (Ron Fricke, 1992), el peso de las imágenes sin palabras se transforma en un discurso arrollador guiado por una música que invita a la reflexión inmediata.
‘Renaceres a 8k’ será también una exposición y una manifestación literaria. Cada plano habla por sí solo, cada plano es un «cuadro» y en este caso el lienzo es una pantalla con una resolución de 8K (8000 líneas de resolución, el HD son 1080 líneas).Diversos artistas de reconocido prestigio están poniendo su voz a los cuadros, recitando poemas, en homenaje a los grandes maestros y maestras de la literatura española. Un plano, un cuadro, un artista. La obra final es un cuadro vivo que genera una emoción y reflexión distinta en cada espectador. Estas piezas formarán parte de una exposición itinerante por diferentes museos y salas.
«Quiero poner en manos de tod@s parte de estas imágenes para cada un@ las haga suyas y les ponga su música, su poesía y su mensaje. Y que, de esta manera, co-creemos un mensaje de unión y amor, que es, en definitiva, lo que somos . Es un buen momento para volver a la poesía, las expresiones mínimas, desde un lugar menos racional y más sentido . ‘Renaceres’ nos inspira a través de las imágenes a la oportunidad de reinventarse que surge luego de un hecho histórico en esta aventura, tan frágil y hermosa, que es la vida».
‘Renaceres a 8k’, se centra en el discurso HUMANO. No en la tragedia, sino en la reflexión de quienes somos desde la imagen desnuda de las ciudades. Estará en cines el 18 de diciembre.
Sitges Countdown empieza con ‘La bruja del fósforo paseante’
Bajo el eslogan «Por una cuarentena más corta» el Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya ha iniciado la campaña Sitges Countdown, una cuenta atrás hasta que llegue la cita con los fans, el próximo mes de octubre, pero también un día menos en la crisis del Covid-19 y de las medidas de confinamiento. En esta línea, el Festival de Sitges –con la colaboración de Moritz- presenta cada día en abierto un corto de género, firmado por directores que han participado en el Festival. Cada pieza está presentada por su director en un vídeo dirigido a los fans del Festival.
La propuesta ha comenzado con el corto ‘La bruja del fósforo paseante’, de la mejicana Sofía Carrillo. Se trata de una historia sobre Agustina, que en la vigilia de la boda de su único hijo barón intentará parar la ceremonia, sin contar que Emilia, la promesa huérfana de su hijo, aún tiene quien la defienda. Las piezas estarán disponibles en el canal de Youtube del Festival.
Sitges Countdown es la primera acción de la cuenta atrás del Festival de Sitges, que celebrará su 53 edición entre el y el 18 de octubre.
La situación que estamos viviendo con el coronavirus, las cuarentenas y el estado de alerta han suscitado muchos comentarios en redes con el parecido con muchas películas: que si ‘Contagio’, que si ’28 días después’, que si ‘Virus’, que si ‘Guerra mundial Z’… Pero ya empezamos a ver películas que surgen directamente a partir del COVID-19.
‘Corona Zombies’ es el primer título sobre el virus que tiene incluso cartel, con mascarilla y papel higiénico incluidos. Podremos verla en plataformas de distribución en línea a partir del 10 de abril de este año. Así lo afirma la productora Full Moon Features, creadores de sagas tan locas como Puppet Master.
La película va sobre un virus que se expande a nivel global son suma facilidad. Algo como lo que está pasando en la realidad. La diferencia es que los fallecidos a causa de este virus se levantan como zombies y comienzan a extender más la infección.
Quién sabe, quizá todo esto de ‘Corona Zombies’ sea una campaña de marketing de la productora o un simple fake. Si es así se lo están currando bastante pues la película tiene vídeo en redes, aunque aún no aparece en bases de datos del tipo IMDB.
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