Un filme solidario que recaudó más de 3 millones de euros
La película española ‘Lo Que De Verdad Importa’ se ha colocado en el número 1 de la lista de os más vistos en la versión norteamericana de Netflix. Paco Arango (‘El inquilino’, ‘Los Rodríguez y el Más Allá’) es el director de este filme que consiguió más de 3 millones de espectadores en todo el mundo. Una película solidaria e independiente protagonizada por Oliver Jackson-Cohen, Camilla Luddington y Jonathan Pryce.
El dinero recaudado se destinó, en cada uno de los países en los que se estrenó, a ONGs y asociaciones que dedican todo su esfuerzo a los niños enfermos o más desfavorecidos en el mundo. Además, la película que se ha estrenado en cines de dieciséis países, ha sido embajadora de la causa infantil y ha dado voz a todas esas organizaciones que, de forma silenciosa, se esfuerza cada día en mejorar la calidad de vida de estos niños.
Los espectadores de Netflix en EEUU han elegido, de forma inusualmente masiva, elegir ver esta emotiva comedia, que cuenta la historia de Alec, un ingeniero mecánico inglés incapaz de poner en orden su vida. Cuando su tienda de reparación de aparatos electrónicos está a punto de quebrar, un familiar que nunca supo que tenía se ofrece a solucionar sus problemas a cambio de que se traslade un año a Nueva Escocia (Canadá), el lugar de origen de sus antepasados, donde sucederán las cosas más incomprensibles.
“Hay veces en que los milagros sí ocurren. Una película que había hecho tanto bien por muchos países, ahora conquista el corazón de los americanos en un momento en el que se necesitan historias mágicas y optimistas. Paul Newman, a cuya ONG especializada en niños enfermos de cáncer han ido una parte de los ingresos, estará muy orgulloso ahí arriba.. y vamos a por más!”, ha declarado Paco Arango tras conocer esta noticia.
Lo Que De Verdad Importa es una producción de Producciones CALCON y ESP-62 Productions.
La reseña que probablemente nunca leeréis de la serie que nunca pensaríais ver
La serie de Netflix ‘Betaal’ junta zombies vampíricos trepamuros, maldiciones, posesiones, mercenarios, ingleses colonialistas y por supuesto hindúes. Esta mezcla más variada que un plato especiado del restaurante Taj Mahal podría repeler a muchos. Solo aquellos amantes de las películas chuscas o del terror más recóndito podrían atreverse a enfrentarse a ‘Betaal’. Pero si aceptáis mi recomendación os meteréis de lleno en esta miniserie, sin intentar tomárosla como una propuesta seria sino más bien desenfadada.
El nombre Betaal viene del espíritu vetal de la India. En esa cultura este ente posee cadáveres y se presenta como una especie de vampiro o zombie que se dedica a atormetar. En esta serie, que es ya la quinta original de Netflix en la India, tenemos a ese espectro dentro de un soldado inglés de alto cargo. Pero este soldado está muerto, es del siglo XIX y ha permanecido encerrado en un túnel con su ejército hasta la actualidad. Un plan de construcción de una autopista y unos soldados sin escrúpulos hacen que los lugareños de la zona deban enfrentarse de nuevo a la amenaza de los no muertos.
El británico Patrick Graham (‘Ghoul’) es el principal cerebro de ‘Betaal’. Ha contado en parte con la producción de la Blumhouse Productions. De hecho parece que la serie está hecha con la calderilla que le ha sobrado a Jason Blum. Son solo cuatro episodios y tanto el nivel actoral como a veces el de puesta en escena es bastante escaso. Esta serie es como la copia barata de ‘Kingdom’. Pero como suele ser costumbre o tradición en las películas de la Blumhouse se saca provecho a lo que hay y si uno sabe a lo que va disfruta de ‘Betaal’. Y a lo que hay me refiero a que esta es una serie de infecciones, con pocos escenarios y con un argumento que parece surgido de un videojuego más que básico. La verdad es que podrían costearse una segunda parte, la trama da para ello y así podría desmadrarse más.
Y es que la miniserie se contiene e intenta estar acotada a los cánones occidentales del género. Creedme, he visto películas hindús donde todo lo que vemos aquí parecería normalito, que al menos nos han ahorrado las escenas musicales tan típicas de allí. Si películas como ‘Zombies Nazis’ u ‘Orgullo y prejuicio y zombies’ os parecían raritas esperad a ver a estos zombies escaladores que disparan con mosquetes y tocan el tambor. ‘Betaal’ es excéntrica y quiero creer que por tener un director británico sigue clichés como el introducir la típica frase «si me convierto en una cosa de esas mátame».
A pesar de que la trama es bastante pobre, con fallos y que no hay un acabado de superproducción sí que hay algunos personajes muy bien maquillados. La iluminación sobre los zombies (enmascarados o maquillados) parece sacada de un videojuego japonés, tipo ‘Resident Evil’ o ‘Project Zero’. Pero no elevéis en exceso vuestra expectativa, también hay no muertos recreados con máscaras y guantes que parecen sacadas de AliExpress, con ojos brillanes hechos con bombillitas rojas. Me han recordado a los Morlocks de ‘La máquina del tiempo’. Aunque también he detectado varias veces imágenes homenajeando al ‘Demons’ de Dario Argento.
Vineet Kumar es uno de los protagonistas (prácticamente es el principal de ‘Betaal’) y suma así su segundo título para Netflix y Red Chillies Production. Aunque este sea el protagonista la actuación más valorable es la de Siddharth Menon quien tiene una secuencia de terror e diálogos muy interesante, rescatable sobre todo por lo que decía del maquillaje.
La serie mete sus mensajes en sus escenas pues deja ver que aún hay un grave distanciamiento de clases en la India. Las creencias y la humildad se enfrentan al racismo y la avaricia. Es peor la codicia de algunos o la cerrazón del ejército que la propia maldición de ‘Betaal’. Con toda esta abundancia de cosas en la serie os invito a verla, total, su montaje es ágil y su duración corta, no os arrepentiréis.
Surgida de un manga creado por Q Hayashida (editado en España por ECC) tenemos ya en Netflixla serie de doce episodios de veinticinco minutos ‘Dorohedoro’. Un anime que os digo desde ya que tenéis que ver si sois consumidores habituales de anime y añoráis las series de los años noventa. También os gustará si os va el estilo directo, el humor macabro y los argumentos estrafalarios y fantásticos. Me ha encantado por ser capaz de devolverme al estilo sin tapujos de hace más de veinte años acompañado además de un dibujo similar al de aquella época e incorporando algunos movimientos y detalles que claro está, son debidos a las técnicas actuales.
Yûichirô Hayashi (‘Batman: Gotham Knight’, ‘Kakeguri’) dirige con algún que otro director de apoyo y Hiroshi Seko (‘Ataque a los titanes’, ‘Inuyashiki’) escribe. Este mundo en el que el estudio Mappa y Netflix nos invitan a entrar está ambientado en la ciudad de Hole (Agujero). Un lugar sucio y se podría decir que futurista desde el que pasamos a otro mundo mágico. Es ahí donde el protagonista es víctima de un experimento de un mago que le deja convertido en un hombre con cabeza de reptil, que además pasa a ser inmune a la magia. Eso despierta el interés de otros magos que empiezan a perseguirle mientras él añora recuperar su memoria y su rostro.
Caiman es un personaje con cabeza sauria que podría haber salido perfectamente de la película de ‘Super Mario Bros.’, por su dibujo y por su carácter. Es un tontorrón y osado protagonista que sigue casi los mismos esquemas de los personajes principales de series como ‘Golden Boy’, ‘Trigun’ o ‘Louie, el guerrero de las runas’. Es osado, a veces inconsciente, algo pardillo y muy glotón. Te partes con él aunque se encuentre embadurnado en sangre en plena pelea.
Se topa con una compañera de armas (Nikaidō) que le ayuda en su búsqueda gracias a sus habilidades y su cocina. Juntos se tienen que enfrentar a todo tipo de magos, con especialidades muy variopintas. Dos de ellos me recuerdan mucho a los personajes Hazel y Cha Cha de ‘The Umbrella Academy’ y también a Travolta y Jackson en ‘Pulp Fiction’. Ningún personaje en esta serie está en sus cabales, todos tienen alguna rareza y eso la hace muy divertida y versátil.
La trama lleva a Caiman a momentos cada vez más peligrosos, según va desentrañando su pasado. Algunas teorías apuntan a que ‘Dorohedoro’ viene de traducir el título por partes: barro (doro) y lodo (hedoro). Podemos aprovechar muy convenientemente la expresión “de aquellos barros estos lodos” para aplicarla a lo que le pasa a Caiman y a las consecuencias derivadas de lo que ha hecho en su pasado.
¿Cómo investiga? Matando y metiendo la cabeza de los magos a los que se enfrenta en sus fauces, para que el hombre que tiene dentro vea si les reconoce y averiguar así si alguno de ellos es el causante de su mágica mutación. Hay mucha sangre y magia entremezclada en este anime. Si la acotamos hay que introducirla en las series de tipo seinen, para adultos. Es un disfrute de momentos ridículos con amputaciones y despellejamientos de caras.
También cabe señalar que es muy rarita. Los magos realizan su magia a través de un humo que exhalan. Y esto pueden hacerlo a través de su boca o mediante heridas autoinfligidas en los dedos, por ejemplo. No solo experimentan poniendo cabezas de pulpo o loro a las personas, también les convierten en kafkianas criaturas como una cucaracha gigante o en setas comestibles. Los magos, por cierto, llevan todos máscaras, algunas de ellas con formas tan excéntricas como un corazón humano o un pavo (si, a lo Friends).
Me ha encantado ese capítulo en el que unos monjes recorren la ciudad cual Moza de Ánimas en La Alberca y luego todo desemboca en una cacería anual de muertos vivientes. Hechiceros, zombies, demonios, mutantes, tecnología ciberpunkarra… Enganchado a ‘Dorohedoro’. Quedo a la espera de ver si os gusta tanto como a mi y si llegan a España las seis OVA’s que van a lanzarse a parte de esta serie, creo que en futuros lanzamientos en formato Blu-ray, porque de ellos va a depender el desenlace de esta historia que por desgracia se ha quedado colgada.
Se suman Javier Botet, Fran Perea, Gracia Olayo, Celia de Molina
En la segunda temporada de ‘El vecino’, la serie inspirada en el cómic de Santiago García y Pepo Pérez ya tiene nuevos integrantes. Javier (Quim Gutiérrez), Lola (Clara Lago), JR (Adrián Pino) y Julia (Catalina Sopelana) seguirán con nosotros y conocerán a un personaje muy especial: un misterioso funcionario (Javier Botet), que se presenta en el vecindario para encontrar al verdadero Guardián. Mientras, Madrid se postula como candidata a los Juegos Olímpicos y la alcaldesa (Gracia Olayo) hará todo lo posible por ganarlos, incluso utilizar a un actor famoso (Fran Perea) para fingir que es Titán y aprovechar su tirón comercial.
Éste es el punto de partida de la segunda temporada de ‘El vecino’, que dará la bienvenida a nuevos personajes interpretados por Gracia Olayo (‘La Llamada’), Javier Botet (‘Malasaña 32’), Fran Perea (‘Los Serrano’) y Celia de Molina (‘¿A quién te llevarías a una isla desierta?’). Nuevos nombres que se incorporan al reparto principal ya mencionado. Vuelven también Aníbal Gómez (‘Justo antes de Cristo’), Denís Gómez (‘Instinto’) y Paula Malia (‘Valeria’), entre otros.
La nueva entrega de ‘El vecino’ contará con cuatro directores: Ernesto Sevilla (‘Museo Coconut’), Raúl Navarro (‘El cielo puede esperar’), Víctor García León (‘Vamos Juan’) y Mar Olid (‘Los Serrano’).
Raúl Navarro,Miguel Esteban y Marc Crehuet son los guionistas de la segunda temporada. Josep Gatell (‘Es por tu bien’) y Teresa de Rosendo (‘Servir y proteger’) se incorporan como showrunners y Eneko Gutiérrez es el productor ejecutivo de esta serie original producida por ZETA STUDIOS (‘Élite’) para Netflix.
Si estáis al día con ‘Dark’ (impresiones de la segunda temporada aquí) y si además habéis desentrañado bien toda su relación de eventos y personajes, os alegraréis de esta noticia. Netflix ha lanzado el tráiler y la fecha de estreno de la temporada tres, la que supuestamente es la última de la serie. El próximo 27 de junio podremos seguir con la historia de los habitantes de Winden creada por Baran bo Odar y Jantje Friese.
La última temporada de ‘Dark’ acabó, que raro, con un final enigmático que parece que nos adelanta la existencia de múltiples dimensiones que se sumarán a las variantes temporales de la serie. Algunos personajes seguro que se alían con su yo del futuro o del pasado, esa riqueza y esa trama sin fallos es lo que ha hecho de ‘Dark’ una de las mejores series de toda la historia de Netflix.
Para los amantes de la noche pero no de los vuelos
Un vuelo que va a salir desde Bruselas es secuestrado, así comienza ‘Into the night’. El único y armado secuestrador apremia a despegar al piloto y a la poca gente que había embarcado en el avión ya que asegura que si les coge el amanecer todos morirán. Comienza ahí una auténtica carrera para mantenerse siempre en la cara sombría de la tierra. Así es la primera serie belga original de Netflix creada por Jason George, productor de ‘El vicio del poder’ o ‘Narcos’.
Antes de hablar de otros pormenores de la serie debéis saber que ‘Into the night’ no termina, se queda abierta. Sí que es verdad que llega a un punto final, a una meta, pero no se soluciona el problema de los protagonistas quedándose pendiente para una posible segunda temporada.
Pero ‘Into the night’ con sus seis episodios es más que satisfactoria. Consigue intrigar desde sus primeros instantes y engancha con los problemas/soluciones que va planteando. Hace por ejemplo lo que ‘The Walking Dead’ no se ha atrevido a hacer nunca, ni en la serie ni en los cómics. Da explicación al incidente que está acabando con la gente y más allá de eso explora sus consecuencias en diferentes ámbitos de nuestras vidas, formando parte de la aventura en la que se ven sumergidos los pasajeros.
Esta es una serie que va a contrareloj, que a veces consigue ser trepidante o agobiar por la falta de recursos o conflictos surgidos. No tiene prisa en mostrar todas sus cartas y se agradece su tensión y su ritmo. Tenemos algún personaje estereotipado pero gran parte de las veces consigue romper moldes para nuestra sorpresa y para así además conseguir ser más creíble. Está por ejemplo el italiano y el alemán que tiene prejuicios contra los polacos y los árabes, pero que luego demuestran ser más humanos de lo que parece. Por cierto que todo esto sale de una novela procedente de Polonia.
‘Into the night’ es coral pero cada episodio nos muestra en su inicio el pasado de alguno de los personajes, justificando casi siempre su presencia en el avión y olvidándose de ese precedente a veces. Nos puede recordar así muchas veces a ‘Perdidos (Lost)’. Tal vez en ese sentido si peca de catastrofista la serie sembrando en todos los protagonistas demasiados claroscuros. Al fin y al cabo todos somos humanos y la serie maneja sus situaciones de una manera totalmente natural, con reacciones y efectos muy humanos muy espontáneas. Tanto por su tratamiento como por alguno de sus personajes me ha recordado a ‘La niebla’ de Frank Darabont. Podemos decir que este es un buen thriller con unos límites muy bien estudiados.
Si os cuesta saber qué elegir ante la avalancha de estrenos en la infinidad de plataformas digitales que tenemos hoy en día sabed que esta es una miniserie que pasa literalmente volando y os dejará para bien enganchados a la expectativa de que salga una segunda parte.
Entre ‘The office’ y ‘Hot shots!’, una Space Force falta de de combustible
Si no me equivoco Estados Unidos tiene siete u ocho ramas militares. Una de ellas es la Space Force o Fuerza Espacial. Esta unidad está en marcha desde el pasado 2019 dentro de las iniciativas de Trump pero ya se llevaba barruntando la necesidad de este cuerpo de defensa desde hace unos veinte años. Greg Daniels (‘The office’, ‘Upload’) que siempre es capaz de mostrar una gran y peculiar visión de la actualidad ha sido el primero en atreverse a contar los orígenes de este organismo tan singular del ejército. Podréis ver su nueva serie en Netflix el próximo 29 de mayo.
Y para hacer los diez episodios de ‘Space Force’ ha contado con su gran amigo Steve Carell quien como todos sabemos entre otras cosas protagonizó la versión norteamericana de ‘The office’. Comparar esta serie con ‘The office’ es inevitable. Pero hay que tener claro que Carell solo interpreta un papel con ciertas similitudes, que el humor está mucho más americanizado y que su absurdez se sale de lo cotidiano, no llegamos a reírnos por la remota posibilidad que pueda pasar lo mostrado en la serie en nuestras vidas, que es lo que muchos monólogos o series como ‘The office’ conseguían. Aunque Daniels fue showrunner de la versión británica de ‘The office’ hay que atribuir su éxito a Ricky Gervais y Stephen Merchant. La versión de USA siguió su ejemplo y estela. A ‘Space Force’ no le habría venido mal la mano de estos dos humoristas pues parece que quiere hacer algo muy similar pero se va por las ramas y no llega a sus niveles de acidez e inconsciencia voluntaria.
Con ‘Space Force’ te ríes bastante. Pero su humor va más por los derroteros de la parodia y no se va tanto a lo ridículo o patético. La serie es una pantomima del ejército estadounidense y llega a tener momentos surrealista al más puro estilo ‘Los Simpsons’ (serie en la que trabajó Daniels) o a ser una especie de nueva versión de ‘Armageddon’. Ojalá hubiese sido un nuevo ‘Hot Shots!’ pero tanto su ritmo como los papeles de Lisa Kudrow (la actriz de ‘Friends’ hace de la esposa de Carell) y Diana Silvers (hija de Carell en la ficción) reducen mucho la cadencia de los gags o los hacen desaparecer. A la serie le falta tener más mordiente o aumentar su número de chistes. Me atrevería a decir que a lo que más se parece es a ‘Miracle Workers’ donde además se intenta hilar una historia a través de la ruptura de algo infalible, en este caso la preponderancia de USA, en el caso de la serie con Buscemi y Radcliffe la infalibilidad de Dios.
Haciendo uso de mucho más presupuesto Daniels y Carell han introducido un esquema similar al de ‘The office’. Tenemos a un jefe, no tan estúpido, pero con sus torpezas y carencias. De él depende no el destino de una empresa de papelería si no el de un país que está descubriendo que ha perdido su supremacía por culpa de los Chinos. Junto a él está el fiel asistente que está un poco ido de la olla (el que sería Dwight Schrute aquí es el general Brad Gregory). En las versiones de ‘The office’ siempre había un contrapeso cuerdo y sensato como el que fueron Martin Freeman y John Krasinski que aquí está representado por John Malkovich. Y los empleados o soldados de la Space Force parecen gente sensata pero también tienen sus taras, como los empleados de Dunder Mifflin.
No le faltan elementos actuales. Community managers que están a muerte por el postureo, nuevos multimillonarios que llevan la tecnología por delante de lo que la lleva su nación, proyectos de hábitats lunares… Todo eso va apareciendo en una base que también busca sacarnos la sonrisa con referencias visuales y burlas como la que vemos en su comedor representando el alzamiento de la bandera en Iwo Jima con astronautas. Seguro que a más de uno le va a gustar o a hacer gracia el uniforme de camuflaje repleto de cráteres lunares o va a querer un helado de Meal Armstrong.
Yo diría que por encima de todo ‘Space Force’ nos retrata de un modo irrisorio a un país que derrocha recursos, sobredimensiona presupuestos y tiene al volante a auténticos ineptos. Los episodios están hilados entre sí con el fin de plantearnos si este proyecto de soldados es capaz de llegar a la Luna en 2024. Pero más que mantener expectación por esa meta tenemos intriga por la situación del personaje de Lisa Kudrow.
Otra cosa que no hacía ‘The office’ es dejarnos en stand by hasta una siguiente temporada, no de un modo tan mayúsculo. ‘Space Force’ no tiene confirmada una segunda tanda de episodios pero nos deja asumiendo con bastante obviedad que quieren hacer más. Hay varias respuestas por responder y me gustaría ver como las desarrollan, sobre todo si es con aún más comedia.
Buenas noticias para los fans de ‘The alienist’. La serie creada para relatar en pantalla el libro de Caleb Carr regresa en Estados Unidos el próximo 26 de julio con una segunda temporada. Dakota Fanning, Daniel Brühl y Luke Evans retoman sus papeles en este thriller neoyorkino de época. También estarán Matthew Shear, Robert Ray Wisdom, Brittany Batchelder, Douglas Smith y Ted Levine.
‘The alienist: angel of darkness’ es el nuevo título que ha sido anunciado en su tráiler. TNT ha anunciado esta «miniserie» que ya sabemos que se transformará en una especie de antología. Como podréis ver en el tráiler esta nueva etapa de ‘The alienist’ arranca con una ejecución y la búsqueda de una pequeña criatura.
«El final le va a dar más justicia a los personajes y a lo que es toda la serie»
Actualización: Los últimos episodios estarán disponibles en Netflix el 3 de julio de 2020.
Con motivo del rodaje de la última temporada de ‘Las chicas del cable’ Netflix quiso invitarnos a una jornada de encuentro con el equipo el pasado mes de diciembre. Pudimos visitar el set de la serie y pasearnos por una de las localizaciones en la que se ambienta, de la cual podemos decir que es la mar de detallada y la mar de elegante. Nos la enseñó el jefe de producción Daniel Alonso (‘¡Gool 2!’) que curiosamente pudo contarnos que su abuela fue en su día una chica del cable mientras nos mostraba una de las consolas de telefonista que se recrearon para la serie y nos comentaba entre otras cosas que suelen grabar seis o siete páginas de guión al día.
‘Las chicas del cable’ terminó con un final doloroso en su cuarta temporada tras la pérdida del personaje de Maggie Civantos y la separación de las protagonistas que acabaron dispersadas por todo el mundo. Pero en plena Guerra Civil regresarán. Así hemos podido comprobarlo con el regreso de la serie el pasado 14 de febrero de 2020 fecha en la que comenzó a emitirse la primera parte de esta quinta temporada. Ahora va a llegar la segunda parte que finalizará la serie.
No pudimos ver ese día a Nadia de Santiago pues estaba ausente pero en el set estaban grabando otras protagonistas tan importantes como Ana Polvorosa, Ana Fernández y Blanca Suárez, a las cuales entrevistamos. En un momento tan importante como este para ellas quisimos saber qué las suponía cerrar esta serie, qué había supuesto ‘Las chicas del cable’ para ellas. «Han sido como unos cuatro años en total. Nos han pasado muchas cosas a nivel profesional y personal. Hemos crecido. Muchas hemos pasado de la veintena a la treintena. Nos han pasado cosas importantes en el transcurso de la serie» comenzaba Ana Fernández García. «Ha sido una etapa que se me ha pasado muy rápido y muy despacio a la vez. He vivido muchas cosas que han sido muy buenas. Ha sido un rodaje intenso. Estoy feliz de haberme involucrado en este proyecto y de haber crecido junto al personaje» apuntó Polvorosa.
«Se retoma la serie unos ocho años después del final de la otra temporada. Nos enteramos qué ha sido de sus vidas. Se han esparcido por el mundo, literalmente. Se podría incluir como un personaje más la Guerra Civil. Es otro entorno, otras circunstancias… Hay otras cosas importantes para los personajes» nos señalaba Blanca. «Es de las temporadas en las que más se habla un poco del momento histórico y político de España. Las otras han tocado un poco por encima el tema de la monarquía. La mayoría de personajes son ficticios pero no nos vamos a mojar mucho. Lo que importa es como viven ellas la guerra» declaró Fernández.
La muerte de Ángeles Vidal marcó uno de los instantes más trágicos de la serie. «Alguno va a ir cayendo» dijo Ana Fernández. A lo que Polvorosa continuó: «está guay que de repente no te esperes esas muertes. Eso es lo bonito también, te mantiene expectante y con ganas de ver más».
Obviamente queríamos saber si a esas alturas del rodaje conocían el final de su personaje. Blanca Suárez lo acababa de conocer «Me lo han contado, ha llegado esta mañana. Es fuertote. Esta serie nació con un grupo de mujeres y creo que su final tiene que ir unido». «A mí me parece perfecto. Yo creo que era lo que tenía que pasar. Impactante. Es complicado, hay que medir las palabras (risas)» dijo Ana Polvorosa. «No digas más que esta gente es muy lista Ana» bromeaba Ana Fernández. «Apoteósico. Justo. Es justo lo que han representado las chicas en estas temporadas, se las tomaba como algo un poco tontorrón, ahí están zascandileando con los cables, con sus vestiditos. En estas últimas se las han tomado más en serio, referente con el papel de la mujer en esa época, la lucha… el final le va a dar más justicia a los personajes y a lo que es toda la serie. Para que no quede con ese ñoñerío y esa cosa vanal» continuó.
Es mucho tiempo en una serie, representando a personajes que serán recordados tanto por ellas como por los usuarios de Netflix. No es raro preguntar si alguna de ellas va a guardar algún objeto del atrezo. Ana Fernández nos reconoció que se guardó los guantes que tanto vistió en ‘Los Protegidos’ y dijo que «yo quiero lo de los cuerpos que nos hacen con nuestras medidas para el vestuario, mi busto, me gusta mi busto. Para «embustarlo» en mi habitación y hacerme mis looks. Lo estoy luchando. Aunque no tenemos ninguna un accesorio que nos caracterice, hemos pasado por diferentes épocas». Ana Polvorosa dijo «yo no había pensado en nada. Pero para mí ha supuesto tanto cambio a nivel personal y como actriz tengo la sensación que no necesito nada físico, el recuerdo va a quedar a en mí. Eso sí, tengo claro que para la siguiente… peluca, no quiero volver a ver una tenacilla. He descubierto que no puedo tener un pelo más resistente».
Pero realmente ¿qué se siente al formar parte de la primera serie española de Netflix ahora que tienen más perspectiva? Nos respondió Blanca Suárez «Eso se lo podéis preguntar a la propia gente de Netflix. La vida le ha cambiado mucho incluso para la gente de Netflix. Desde que en España hay unas oficinas, unos platós… El proyecto empezó hace cuatro años y ahora parce normal que Netflix vengan a producir«.
‘Las chicas del cable’ ha traspasado fronteras, sobre todo teniendo en cuenta que se presenta en una plataforma online como Netflix. Hasta el punto de que a Blanca Suárez, por ejemplo, la cogió desprevenida en unas vacaciones en Costa Rica. «Nada más bajar del avión vi comportamientos muy raros en la gente. Resulta que allí había sido un fenómeno la serie. Azafatos, la gente… ¡Yo había venido aquí a ponerme mis chancletas! Lo curioso es que coincidimos con Martiño (Carlos en la serie) que estaba allí con la obra de La Manada. En mi vida le he visto con gafas de sol y gorra, salía a la calle de incógnito».
Si le habéis cogido cariño a estas actrices gracias a ‘Las chicas del cable’ podréis verlas en otras historias dentro de no mucho. Ana Fernández por ejemplo prepara una película de terror titulada ‘Voces’ con Ángel Gómez «sus vais a cagar conmigo» dijo simpáticamente. Blanca Suárez estrenará un proyecto con Warner Bros. Pictures, ‘El verano que vivimos’ y Ana Polvorosa estará en la próxima película de Eduardo Casanova, ‘La piedad’, junto a Ana Belén.
Como ya os adelantamos hace unos días con la reseña del cómic, Netflix va a estrenar la película de ‘La vieja guardia’. Adaptará así las viñetas de Greg Rucka y Leandro Fernández. El próximo 10 de julio podremos ver en acción a Charlize Theron, Kiki Lane, Marwan Kenzari, Luca Marinelli y Matthias Schoenaerts. Ellos son los mercenarios inmortales que se cruzan en el camino de Harry Melling, Van Veronica Ngo y Chiwetel Ejiofor.
De momento lo que enseña el tráiler es bastante similar a la novela gráfica. ¿La habéis leído? ¿Esperáis esta película?
‘Control Z’ nos trae una investigación y un hacker en el mejor espacio posible, el Colegio Nacional
Hemos tenido acceso a los primeros episodios de ‘Control Z‘ la nueva serie de Netflix llegada desde México. El 22 de mayo conoceremos a Sofía, una chica un tanto asocial que gracias a su gran curiosidad y sus dotes de observación, puede llegar a conocer bastante bien a todos sus compañeros de instituto. Estas características harán que se vea envuelta en una pequeña investigación y es que un hacker está desvelando todas las vergüenzas de los alumnos del Colegio Nacional.
La serie comienza muy bien es interesante, poco a poco vamos conociendo a los protagonistas de esta historia mediante la visión que le va dando Sofía al nuevo del instituto.
La están comparando con ‘Élite‘ y sí, es cierto que estamos en un instituto en que podemos ver el tema de rango de clases. Los niños pijos y ricos y los menos favorecidos. Aunque por lo que hemos podido ver, tiene pinta de que las tornas van a cambiar.
Pero más que a ‘Elite’ se me acerca a la película ‘Nación Salvaje‘ tienen la misma premisa. Contando lo peligroso de tener tanta intimidad dentro de nuestros dispositivos móviles. Eso sí, dudo que se termine saliendo tanto de madre como la película de la que os hablo, pero sí que recuerda bastante.
Como en todas las series de Netflix se vuelve al tema LGTBI con un personaje bastante importante en la trama. Aparte de los abusos que uno de los alumnos sufre de manera bastante cruel, llegando a ser humillado sin ningún por qué. Hay escenas en las que lo he pasado verdaderamente mal.
El personaje de Sofía (Ana Valeria Becerril) nos presenta a una especie de Sherlock Holmes. Eso sí, bastante asocial y por supuesto con sus propios secretos escondidos.
El reparto es bastante joven y aunque alguno de sus protagonistas tengan ya tablas en la televisión, seguramente esta serie les logre terminar de lanzar. Ana Valeria Becerril (‘Las hijas de abril’), Michael Ronda (‘Soy Luna’), Yankel Stevan (‘Como dice el dicho’), Zion Moreno (nueva adaptación de ‘Gossip girl’), PatricioGallardo (‘Silvana sin lana’), Andrés Baida (‘Los elegidos’) y Fiona Palomo (‘La negociadora’) son parte de estos actores qeu van a dar mucho que hablar.
También tenemos una cara bastante conocida y es que LidiaSan José (‘Paquita Salas‘) hace de profesora del Colegio Nacional.
Creada y escrita por Carlos Quintanilla Sakar (‘La Bandida’), Adriana Pelusi (‘La boda de la abuela) y Miguel García Moreno (‘Plan V’), el 22 de mayo ‘Contro Z‘ llega a nuestras pantallas con sus 8 episodios. Así que cuidado con los hackers y a disfrutar de esta nueva aventura en Netflix.
Netflix ha presentado hoy el tráiler y la primera imagen de ‘DA 5 Bloods: hermanos de armas’, la nueva película del ganador de un Oscar Spike Lee. Escrita por Danny Bilson, Paul DeMeo, Kevin Willmott y el propio Spike Lee, este nuevo proyecto se estrenará el 12 de junio en todo el mundo.
Este nuevo proyecto del director, guionista y productor americano está protagonizado por DelroyLindo (‘The Good Fight’), Jonathan Majors (‘Territorio Lovecraft’), Clarke Peters (‘The Wire’), NormLewis (‘Daytime Divas’), Isiah Whitlock Jr. (‘Infiltrado en el KKKlan’), Mélanie Thierry (‘Teorema Zero’), Paul Walter Hauser (‘Yo, Tonya’) y Jasper Pääkkönen (‘Infiltrado en el KKKlan’). Completan el reparto Johnny Trí Nguyễn, Lê Y Lan, Nguyễn Ngọc Lâm, Sandy Hương Phạm, con Jean Reno y Chadwick Boseman.
‘DA 5 Bloods: hermanos de armas’ cuenta la historia de cuatro veteranos afroamericanos que regresan a Vietnam, Paul (Delroy Lindo), Otis (Clarke Peters), Eddie (Norm Lewis), y Melvin (Isiah Whitlock, Jr.). En la búsqueda de los restos de su líder de escuadrón caído en batalla (Chadwick Boseman) y la promesa de un tesoro enterrado, nuestros héroes, junto con el hijo de Paul (Jonathan Majors), luchan contra las fuerzas del hombre y la naturaleza mientras se enfrentan a los devastadores estragos de la inmoralidad de la Guerra de Vietnam.
El cómic de ‘Snowpiercer’ vuelve a ser objeto de una adaptación (podéis leer nuestra reseña aquí). Tras la versión cinematográfica de Bong Joon Ho (‘Parásitos’) el día 25 de mayo Netflix publicará su serie, de la cual nos ha permitido ver ya tres episodios. Se irán publicando semanalmente, algo que no es habitual en Netflix, pero vivimos una época poco común. Quizá la razón es que esta serie en USA la controla TNT.
También es poco frecuente el plantel que vive la humanidad en ‘Snowpiercer’. La idea de JacquesLob, Jean-Marc Rochette y Benjamin Legrand permanece intacta en esta serie que ha producido el equipo de la película: Bong Joon Ho (Parásitos), Miky Lee, Tae-sung Jeong, Park Chan-wook, Lee Tae-hun y Dooho Choi. La poca población humana que queda sobre la faz de la Tierra está confinada en un tren de mil y un vagones. Se ha añadido una pequeña variación. La razón es como siempre que el mundo está congelado, pero esta vez se debe a un error humano al intentar corregir el cambio climático.
Graeme Manson (‘Orphan Black’) es quien ha orquestado esta serie que en sus primeros episodios está dirigida por James Hawes (‘Black Mirror’) y Sam Miller (‘Luther). Y si querían ser fieles a los cómics la serie se tenía que parecer a la película. Así es en algunas escenas de su inicio, el cual fue modificado tras un piloto fallido. Pero también hay cambios, algunos muy interesantes, que hacen que la serie tenga un aliciente y unas soluciones por las que merezca la pena ser vista. De hecho podría funcionar como algún episodio previo a lo sucedido en las otras versiones que hemos visto, aunque realmente esta es una variable distinta de la premisa.
Todo empieza un poco al estilo ‘Altered Carbon’. Los ricos de arriba (en este caso de la parte delantera del Snowpiercer) rescatan a un hombre (interpretado por Daveed Diggs) de la miseria para que resuelva un extraño crimen. Siendo más sangrienta que la película e incluso que el propio cómic la situación se convierte en una especie de ‘Asesinato en el Orient Express’ pero post-apocalíptico. Cual Poirot tenemos al protagonista, esta vez llamado Layton, investigando por el tren mientras se mueve entre prejuicios, secretos, rencillas, odio y las propias sorpresas que le da el descubrir lo que hay en los vagones que ha tenido durante más de siete años al otro lado de la puerta. Vagones que por cierto algunas veces tienen interiores sobredimensionados. Si esta trama hubiese servido como herramienta para elevar el mensaje de la idea original estaría aplaudiéndola, pero me temo que solo funciona para poder justificar el formato de serie.
Sin lugar a dudas se conserva el mensaje de diferencia entre estratos sociales y la vaga resistencia de los ricos a adaptarse a un nuevo orden mundial. En este rompehielos motorizado hay muchos más pobres que ricos y sin embargo los privilegiados tocan a más trozo del pastel. Los de primera clase viven en su mundo particular y los de tercera aunque inferiores están en todas partes gracias a que viven, sirven y trabajan en todas partes del tren. Dudoso equilibrio piramidal en un mundo lineal que hoy en día vemos en muchos países, empresas o sociedades, como por ejemplo España, donde unos cuantos viven en su propia burbuja y llegan a tal punto de ignorancia que se olvidan del bien común. La lucha de clases sigue siendo uno de los argumentos principales y las cuestiones revolucionarias siguen estando muy presentes en esta historia que transcurre a mil revoluciones. No me refiero a una sensación de frenesí en la serie, si no al avance implacable del tren. Porque el ritmo, aunque no es pausado, tampoco se puede decir que nos haga segregar adrenalina. No arriesga en ninguno de esos aspectos, ni es una aventura comprometida ni se moja a la hora de abordar un estilo más rápido y directo que podría estar acotado a un público más reducido.
‘Snowpiercer’ lastra las carencias de un actor algo falto de carisma que interpreta a un personaje que se tiene sobrestimado y que además ha de liderar a los parias de la humanidad. También le quita encanto la mala gestión de los momentos musicales. Sin embargo hay brotes verdes en la heladora corteza terrestre. Está mucho mejor Jennifer Connely, no solo por su actuación si no por ese halo de misterio de su personaje y por el giro tan sugerente que tiene. Su secreto es mucho más atractivo que el que pueden revelar todos los demás pasajeros del tren.
Obviamente no hace falta haberse visto ni la película ni haber leído el cómic para captar todo lo que nos cuenta. Uno puede entretenerse con ‘Snowpiercer’ sembrándose la expectativa por cómo va a acabar este o aquel personaje, pero tampoco hay que ponérsela muy alta pues no hay giros excesivamente inteligentes. A mí, tras cinco episodios e indagar algo en la serie lo que más me ha seducido no es que ya tenga una segunda temporada planificada, sino que en ella estará Sean Bean.
La historia de viejos soldados que nunca mueren… y sin embargo, parece que no puede desvanecerse. Atrapada en una inmortalidad sin explicación, Andrómaca de Escitia, «Andy», y sus camaradas ejercen su oficio por aquellos que pueden encontrar y pagar sus servicios. Pero en el siglo XXI, la inmortalidad es un secreto difícil de mantener, y cuando vives lo suficiente, aprendes que hay muchos destinos peores que la muerte.
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Reseña
Una vieja guardia experta en matar el tiempo
Continuamos con las adaptaciones de cómics en la parrilla de Netflix. Esta vez llevan al formato de largometraje un cómic de Image Comics (‘Deadly class’, ‘Happy!’) que estará protagonizado por Charlize Theron. ‘The old guard’ es una obra que fue escrita por Greg Rucka (‘Gotham Central’, ‘Queen & Country’) y que él mismo ha adaptado. Antes de ver el filme el 10 de julio y publicar nuestra crítica vamos a comentar qué nos parece este cómic de mercenarios inmortales.
El guionista varias veces ganador del Eisner desarrolló esta historia junto al dibujante argentino LeandroFernández (‘Punisher: MAX’, ‘Deadpool’). En ella seguimos los pasos de unos inmortales que no saben por qué no mueren pero conocen vagamente alguna regla de su inmortalidad. Se regeneran tan rápido como Lobezno y no mueren de muerte natural pero si saben que hay una manera de morir. Son personas de diferentes edades, cientos de años, unidos por la misma causa, de ahí lo de «The old guard». Lo cierto es que Charlize Theron se ha metido en una historia que guarda alguna relación con su personaje de ‘Hancock’ (2008). La protagonista también es una joven luchadora que vive desde la era clásica, de Grecia en este caso. Los eternos guerreros están conectados entre sí. Esta se describe a sí misma como una historia de amistad, amor y remordimientos, de sangre y balas, de los últimos de su especie. Eso me devuelve mucho a ‘Hancock’ precisamente. Carece del Humor canalla y de un personaje tan autodestructivo como el que interpretó Will Smith pero tiene en común el descuido por la propia seguridad de los protagonistas. La frase que usan en la primera página de su tercer número define muy bien a este cómic: «El amor es como la guerra: fácil de empezar pero muy difícil de terminar».
Desde los años antes de Cristo nos transportan a la Barcelona actual, donde arranca la trama en la que conocemos a estos humanos de longeva vida. Toda su monótona existencia cambia al saber de la aparición de un nuevo inmortal. Por lo que pasamos de la rutina de una misión más a la que puede ser la empresa de su vida, porque además su anonimato se ve amenazado.
Colección de cinco números de más de treinta páginas cada uno que nos narra las aventuras de unos soldados desconocidos que han pasado por casi todos los eventos bélicos de nuestra historia, lo cual le da para mucho sacar jugo a Rucka en las conversaciones, personalidades e inquietudes de los personajes. Para ellos la expresión «matar el tiempo» es literal. Mientras mueren o matan en sus misiones se van cargando de hartazgo por lo mismo, por revivir el mismo esquema una y otra vez. Esta es la herramienta del guionista para hablar de la repetitividad de la historia y los errores humanos, así como el sufrimiento de ver morir a los seres queridos. Es un poco el discurso que veíamos también en ‘Los inmortales’, la película de Russel Mulcahy.
A su favor tiene que está protagonizado por un personaje femenino muy bien construido. Líder del grupo de asesinos a sueldo, experimentada y vividora, le gusta tener la iniciativa además de querer coger siempre el toro por los cuernos. Ella brilla entre la acción tan bien plasmada que tiene la colección. Andrómaca de Escitia, «Andy», es tan buena imagen de la mujer moderna como lo es el cómic en su conjunto con sus cajas de tabaco marcadas con el símbolo de reciclaje o su co-protagonista que ha tenido tropecientos trabajos distintos a sus veintisiete años.
El estilo de dibujo de ‘The old guard’ es muy similar al de Frank Miller en algunas viñetas con claroscuros y también es fácil que os recuerde al de Víctor Santos ya que tiene un trazo parecido aunque con bastante más colorido. Hay una ausencia total de efectos de volumen en personajes y entornos. Juegos de varias luces y sombras planas más colores totalmente sólidos. Fernández va a lo básico aunque no es tan minimalista como Mignola, por ejemplo.
Si la película conserva el poco aprecio por la vida que tienen los protagonistas esta puede heredar la buena historia de acción y humor trágico que es el cómic. Espero que también le den una capa algo más profunda a su final.
Ficha del cómic
Guion: Greg Rucka. Dibujo: Leandro Fernández. Color: Daniela Miwa. Portadas: Leandro Fernández. Editorial: Image Comics (Norma editorial). Datos técnicos: 184 págs., rustica, color, 17 x 26 cm. Publicación: febrero 2017. Precio: 19€.
Un tren en movimiento perpetuo recorre sin descanso un planeta Tierra inhabitado y devastado por la nieve. Sus pasajeros, únicos supervivientes de la raza humana, subsisten divididos por vagones en una recreación despiadada de la sociedad estamental.
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Reseña
Una fría pesadilla a toda máquina
‘Le Transperceneige’ es el título original de ‘Snowpiercer (rompenieves)’. Cómic francés realizado por JacquesLob y Jean-Marc Rochette, posteriormente continuado en el guión por Benjamin Legrand a causa del fallecimiento de Jacques Lob. Una obra que no es de extrañar que cautivase a Bong Joon Ho (si, el de ‘Okja’, ‘The host’ y ‘Parásitos’) dada la gran carga de crítica social que posee. Todos sabemos que al director coreano le encanta emplear argumentos de demanda sobre las diferencias existentes en el mundo. Bong Joon Ho popularizó este cómic en 2013 con su adaptación al cine que contaba con Chris Evans, Ed Harris, John Hurt, Tilda Swinton, Jamie Bell, Octavia Spencer o Kanh-ho Song, entre otros. Ahora, seguro que conservando su mensaje, estará aún más presente en las librerías pues Netflix lanza una serie creada por Graeme Manson (‘Cube’, ‘Orphan Black’) y que os enlazaremos aquí.
Este cómic editado en España por Normanos ofrece una aventura abordo de un tren. Quizá es otro de los componentes que atrajo a Joon Ho, parece que en Corea del Sur hay cierto atractivo por las historias sobre raíles, ahí tenemos ‘Train to Busan’. En este caso no hay zombies, hay nieve y vagones por un tubo. Un cataclismo nuclear ha dejado el globo terráqueo congelado. ¿Dónde reconstruir la humanidad en caso de no tener un lugar donde cobijarla? Ni el espacio ni el subsuelo fueron las elecciones de sus autores. Un tren a toda mecha y acondicionado para protegerse del frío es el hábitat en el que se ambienta la historia de ‘Snowpiercer’. Ahí es donde seguimos los pasos de unos protagonistas que cuando abren verdaderamente los ojos quieren pasar de la cola a la cabeza.
Todo lo que queda de nuestra especie confinada en un tren de 1001 vagones. Organizados por clases sociales y funciones en todo este tinglado en el que se ven obligados a adorar a la locomotora. Un mecanismo sagrado que les mantiene en perpetuo movimiento y a merced de un apartheid sobre ruedas. La desigualdad se muestra por niveles según los protagonistas van progresando hacia la cabeza del tren. Descubren fascismo y xenofobia en el que un extranjero puede ser la persona que viene de unos vagones más allá. Por supuesto la novela gráfica tiene más espacio para explorar la utilidad de cada compartimento. Así destaca aún más la injusticia de los privilegios o la necesidad que tienen los de delante de que los de atrás cumplan con su parte encomendada.
El tren es una clara metáfora del rumbo sin frenos de una humanidad avocada a destruirse a sí misma. Una raza carente de empatía y equidad. Si por la época en que se concibió el cómic ya se veía este tipo de desigualdades ahora que la brecha entre clase rica y pobre está aún más acentuada, no me quiero imaginar como de duro habría sido este cómic. Desde luego funciona como espejo en pleno 2020. Quizá es la plasmación en papel de la revuelta que los mismos autores añoraban. Al igual que el ‘Gran Hotel Abismo’ de Prior y Rubin esta es una crítica a la sociedad desde una futura distopía. Busca despertar conciencias y el nervio de los lectores que sean capaces de establecer los claros paralelismos.
Sorpresa, estupor, esperanza (y desesperanza) mezclados con acción son los ingredientes de esta obra. Una acción inhumana, carente casi en su totalidad de sentimientos por parte de quien oprime. Inhumanidad rabiosa por parte de quien lucha. Esto es ciencia ficción post-apocalíptica con mucho mensaje.
No soy muy partidario de los cómics en escala de grises. Pero admito que Rochette supo sacar partido a una historia permanentemente acotada entre vagones de tren rodeados de una inmensidad de nieve o hielo. Cerrazón y angustia son dos palabras que le vienen bien tanto a la historia como a sus viñetas. Además su estilo le da un toque de oscuridad que se acopla al tono de la historia. El dibujo refleja los atuendos y miedos de una época cargada de temores al holocausto nuclear y las consecuencias de la guerra fría.
Si la canción de Undrop predicaba la existencia de un tren que nos iba a llevar más arriba y lejos, ‘Snowpiercer’ es diagonalmente opuesto, muy pesimista al respecto. Si la serie sigue sus pasos, como en gran parte hizo la película, tendremos un buen drama de ciencia ficción.
Ficha del cómic
Guion: Jacques Lob, Benjamin Legrand. Dibujo: Jean-Marc Rochette. Editorial: Norma. Datos técnicos: 280 págs., cartoné, blanco y negro, 19 x 26 cm. Publicación: 1982. Precio: 32€.
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