Crítica: ‘Griselda’

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Una historia de madre desesperada, de empoderamiento y también de enloquecimiento

Los creadores de ‘Narcos’, Eric Newman y Andrés Baiz, junto con Doug Miro, Ingrid Escajeda y Carlo Bernard, vuelven con una historia real sobre el tráfico de drogas. ‘Griselda’ podría considerarse una precuela de ‘Narcos’ pues se ambienta en los años setenta y ochenta. Y no solo por el espacio temporal que abarca, sino porque trata sobre Griselda Blanco, la que en muchas ocasiones se ha considerado como una de las personas que contribuyó al imperio de Pablo Escobar en sus primeros años.

Sofía Vergara es quien interpreta a la protagonista. Encarna a una mujer que se abrió paso en un mundo de hombres jugándose lo poco que tenía y la vida misma. Curioso que en la entrevista con Pablo Motos el presentador hiciese unas preguntas tan inapropiadas que parecían dignas de uno de los personajes que pugnan por arrebatarle su poder. Vergara plantó cara al capitán de El Hormiguero y su personaje hace lo mismo. Esta es una serie que ha hecho que la actriz se enfrente a un reto interpretativo. Se ha sumergido en el drama intentando huir de dos corsés en los que estaba metida desde hace años. Por un lado se aleja significativamente de la comedia que era ‘Modern family’ y por otro se escabulle de los personajes que explotan su cuerpo. Interpretativamente esta miniserie es sin duda para ella un impulso que le puede abrir otras muchas puertas. Lástima que el maquillaje solo consiga afear su aspecto y no asemejarla al personaje original, como nos dijeron en la rueda de prensa que podéis ver aquí, se ha rodado tan rápido y durante tanto tiempo que no había tiempo para conseguir un resultado más fidedigno.

La propia actriz declaró en el encuentro que tuvimos con ella que no le agradaría someterse a más sesiones de prostéticos. Es esa quizá una de las razones por las que ‘Griselda’ concluye solo con seis episodios. Eso y que se han intentado alejar del formato de ‘Narcos’. No tenemos múltiples temporadas y tampoco una voz en off. Todo ello en favor de buscar una visión más personal del personaje, lo cual recordará a muchos a series como ‘Breaking Bad’ o ‘Los Soprano’. También se ha querido mostrar una etapa y faceta concreta del personaje que impide ver porqué se la apodó “La viuda negra” o cómo creó el cartel de Medellín junto a los Ochoa, Escobar y Lehder, aunque esto último se deja intuir. ‘Griselda’ es una historia de madre desesperada, de empoderamiento y también de enloquecimiento. Los creadores de la serie parecen encasillados o ensimismados con el mundo de las drogas, pero se agradece este cambio con una perspectiva más íntima y menos política de la historia.

Para Vergara, Colombiana de nacimiento, también ha supuesto quitarse una espina clavada y poder rodar con un reparto latino. Además de ella están en el elenco Alberto Guerra, Christian Tappan, Martín Rodríguez, Juliana Aidén Martinez, Vanessa Ferlito y haciendo su debut en la pantalla, Carolina Giraldo (a.k.a Karol G). Y el reparto de la serie incluye otras colaboraciones especiales entre los que se encuentran Alberto Ammann y Ernesto Alterio, los cuales hacen de hermanos y en el caso del segundo de ellos con un trabajadísimo acento.

Hablo mucho de Sofía Vergara porque efectivamente ella es el centro de la serie y lleva bien el peso del protagonismo. Pero siendo justos hay que destacar el trabajo muy logrado de secundarios como Juliana Aidén Martinez en el papel de la agente June que también se enfrenta al machismo y racismo de los ochenta. O el hipnótico personaje de Martín Rodriguez como Rivi.

Quizá hay que reprocharle a la serie que en su búsqueda de abordar una dimensión diferente de “La madrina” no siga la pauta que nos marcan en los títulos de inicio. La serie abre con una frase de Pablo Escobar en la que reconoce que la única persona que le ha dado miedo en la vida ha sido ella pero durante todos los episodios solo vemos a una mujer falible, temerosa y errática, aunque despiadada en momentos puntuales y desesperados. Eso y que para ir de principio a fin en su vida en tan pocos episodios se dan varios saltos temporales que nos dejan con la sensación de que nos hemos perdido algo.

Crítica: ‘La zona de interés’

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Sinopsis

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El comandante de Auschwitz Rudolf Höss y su esposa Hedwig se esfuerzan en construir una vida de ensueño para su familia en una casa con jardín cerca del campo de prisioneros.

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Crítica

Una pérdida de humanidad mostrada tan trivialmente que da escalofríos

Jonathan Glazer vuelve con su estilo enigmático y se pone más histórico que nunca basándose en una novela de Martin Amis, quien falleció justo el día que se estrenó el filme en Cannes. En ‘La zona de interés’ nos traslada a un escenario tristemente conocido como es Auschwitz pero nos da un paseo de lo más recreativo y bucólico entre bastidores. Como si nos emplazase a visitar un jardín del Edén separado del infierno por un solo muro alambrado, nos presenta a la familia del dirigente del campo de concentración, la cual vive en una casa ajardinada idílica. Es una idea que puede parecer tan retorcida como el cine de Lars Von Trier pues se fundamenta en una visión frívola y casi preciosista de los acontecimientos, pero utiliza más sutilezas que el director danés para conseguir hablar de lo flemáticos que pudieron llegar a ser los nazis.

Lo que nos plantea Glazer es una cotidianidad y un costumbrismo atroz y cruel que sin duda tiene mucho de improvisación para el reparto. Acompañamos a Rodolf Hoss y a su familia (todos magníficos en su papel) en su día a día. El director se imagina su rutina sin tener en cuanta que hablamos de uno de los artífices de la solución final. Este podría ser perfectamente el relato de un funcionario de hacienda o un fontanero y su familia. Lo que nos llena de terror es el cómo esta casa está llena de personas que trabajan en ella como si fuesen fantasmas, rodeados de lamentos y ceniza surgidos de lo que antes eran considerados seres humanos.

El planteamiento es hacernos ver que hay dos bandos que han perdido su humanidad. Unos por la degradación sufrida y otros por lo despiadado de sus métodos. Sin ser explícito no se aleja mucho del contraste trabajado en películas como ‘La vida es bella’ o ‘El niño del pijama de rayas’. La idea es estupenda y nos hipnotiza durante más de la mitad del metraje. Pero llega un momento en el que se agotan los recursos hasta tal punto de terminar con un tercer acto que se aleja demasiado de su gancho para intentar arrojar algo de sensibilidad o remordimiento sobre los verdugos. Solo así llego a entender la arcada final.

La película está llena de travellings, de planos a lo Kubrick y de tomas que respetan al máximo la regla de os tres tercios reservando el superior de ellos casi siempre para el horror… Es una película sobre un campo de concentración que puede sentirse como algo terrorífica pero aún así no hay que advertir de la dureza de sus imágenes porque no es explícita. Sin embargo si que hay que recomendar encarecidamente que su visionado sea en pantalla grande pues está dotada de detalles tan sutiles que se pueden escapar o confundir con la acción de la escena y sobre todo hay que verla con un sonido que permita alcanzar a percibir hasta el vuelo de una mosca. Toda la película está repleta de humo de chimenea y locomotora, de guardias gritando o disparando, de lamentos, de explosiones flamígeras… Todo está tan de fondo que la sensación de trivialidad da escalofríos.

Pero no olvidemos quién es el director de ‘La zona de interés’ y cuál es su productora. Es un trabajo de Glazer con A24 a si es que era de esperar que habría detalles fuera de la norma. El director no ha podido evitar introducir elementos experimentales que hacen del todo algo enigmático. Desde el mismísimo título introductorio hasta diversas secuencias rodadas con visión nocturna se hace un intento en vano de formar parte de una corriente postmoderna. El auténtico valor de ‘La zona de interés’ reside en lo que transcurre de fondo, no en cómo de “rara” es capaz de ser. Aún así para mi es una obra mejor armada que ‘Under the skin’. 

Ficha de la película

Estreno en España: 19 de enero 2024. Título original: The zone of interest. Duración: 106 min. País: Reino Unido. Dirección: Jonathan Glazer. Guion: Jonathan Glazer, Martin Amis (novela). Música: Mica Levi. Fotografía: Lukasz Zal. Reparto principal: Sandra Hüller, Christian Friedel, Freya Kreutzkam, Ralph Herforth, Max Beck, Ralf Zillmann, Imogen Kogge, Stephanie Petrowitz, Nele Ahrensmeier, Johann Karthaus, Daniel Hozberg. Producción: A24, Film4 Productions, Jw Films, Extreme Emotions. Distribución: Wanda Vision. Género: Drama. Web oficial: https://www.wandafilms.com/site/sinopsis/la_zona_de_interes

Crítica: ‘Los que se quedan’

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Sinopsis

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Del aclamado director Alexander Payne, ‘Los que se quedan’ nos descubre a un profesor cascarrabias (Paul Giamatti) de un prestigioso colegio americano que se ve obligado a permanecer en el campus durante las vacaciones de Navidad para velar por un puñado de estudiantes que no tienen a dónde ir. Contra todo pronóstico, la convivencia le llevará a forjar un insólito vínculo con uno de ellos, un inteligente y problemático muchacho con sus propios traumas (Dominic Sessa, debutando en la gran pantalla), y con la jefa de cocina de la escuela, que acaba de perder un hijo en Vietnam (Da’Vine Joy Randolph).

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Crítica

Una invitación a ir más allá de las etiquetas

Este año en Sitges vimos una película titulada ‘The sacrifice game’, en la cual unos niños se tenían que quedar solos en su colegio durante las Navidades. La cosa derivaba en asalto con banda a lo Charles Manson con ritual satánico incluido. En ‘Los que se quedan’ tenemos una trama similar, solo que el diablo está presente en forma de profesor hueso, de esos que te hacen el curso imposible.

‘Los que se quedan’ cuenta las vacaciones de Navidad de unos jóvenes que estudian en un colegio elitista y que por distintos motivos han de quedarse allí sin poder irse a sus casas o a su estación de esquí preferida. Se quedan encerrados en su escuela bajo la tutela del profesor que más odian, el de historia antigua. Sometidos a la estricta mirada de su maestro han de pasar allí los últimos días de 1970.

La película de Alexander Payne ya se ha colado en alguna de las shortlist para los Oscars mientras escribo estas líneas. El director de ‘A propósito de Schmidt’ vuelve a retratar a un personaje riguroso e intelectual, pero falible y con una humanidad por descubrir. La historia de ‘Los que se quedan’ nos invita a que nos tomemos la molestia de intentar descubrir qué hay tras la fachada de aquellos a los que vemos bajo una etiqueta. De la figura de un estrábico que es objeto de las burlas y temores de sus alumnos y de las de esos colegiales que son un constante dolor de cabeza surgen humanos con todo tipo de dilemas y problemas.

Es una película navideña que se va a estrenar ligeramente tarde. Pero aún así hay que reconocer que la Navidad no es el tema central de la película. Ni siquiera la diferencia de clases en una época en la que los privilegiados seguían con su vida mientras los pobres iban a morir al Vietnam. Abrir los ojos a lo que sucede a nuestro alrededor, darle espacio a los demás para que se abran y ver más allá de los prejuicios o el orgullo propio es lo que maneja en su mayoría. “No nacemos solo para nosotros” dicen en una ocasión durante el filme citando a Cicerón y podría haber sido perfectamente el título. Entendimiento, camaradería y humanidad son valores que pone sobre la mesa con un estilo elegante, sutil y emotivo.

‘Los que se quedan’ es una película de personajes, con trasfondos estudiados y elaborados. Más allá de un cómico estrabismo o de las hormonas que emergen a borbotones hay traumas, miedos y sueños rotos. Todos hemos tenido momentos cruciales en nuestra vida en los que la influencia de otros ha cambiado nuestra manera de ver el mundo o afrontar las cosas. Por eso y porque seguro que os va a recordar a más de uno de vuestros maestros, ‘Los que se quedan’ es un título con el que es fácil empatizar. Una nostalgia que además va reforzada con un impostado estilo de imagen setentero.

Aunque Paul Giamatti forma la columna vertebral del relato realmente forma un trio protagonista junto a Dominic Sessa y Da’Vine Joy Randolph. Que no os extrañen todas las nominaciones que están recibiendo estos intérpretes y la película en general porque, aunque no nos encontremos ante una obra maestra si hablamos de uno de esos títulos que dejan huella indeleble.

Ficha de la película

Estreno en España: 3 de enero de 2024. Título original: The Holdovers. Duración: 133 min. País: EE.UU. Dirección: Alexander Payne. Guion: David Hemingson. Música: Mark Orton. Fotografía: Eigil Bryld. Reparto principal: Paul Giamatti, Dominic Sessa, Da’Vine Joy Randolph, Carrie Preston, Brady Hepner, Ian Dolley, Jim Kaplan, Michael Provost, Andrew Garman, Naheem Garcia. Producción: Miramax, CAA Media Finance. Distribución: Universal Pictures. Género: drama, comedia. Web oficial: https://www.focusfeatures.com/the-holdovers/

Crítica de ‘Berlín’

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Berlín, entretenida, llena de amor y de acción

Hace aproximadamente unos 6 años desde el estreno de la primera temporada de ‘La Casa de Papel’, y los mismos desde el final de Berlín. Y si, fue un personaje tan importante, carismático y bastante insidioso, que ha sido el personaje al que han decidido hacerle un spin off para él solo.

Este próximo 29 de diciembre llega a nuestras casas gracias a Netflix, la serie en la que le veremos como jefe de su propia banda. Un Berlín mucho más romántico y más calmado que como le vemos en ‘La Casa de Papel’. Todo ello en una serie con muy buen rollo y bastante divertida.

La serie no tiene nada novedoso, al final, conocemos a una de las tres bandas con las que ha robado durante su vida, y vienen a intentar hacer desaparecer 44 millones en joyas como si fuera un número de ilusionismo. Todo ello en París. Y sí, puede ser repetitiva, pero es entretenida y en ella vemos acción y amor por todos lados.

Al contrario que en ‘La Casa de Papel, donde todo ocurre en interiores, aquí vemos París, sus calles, como, por ejemplo, Avenue Saxe, Sacré Coeur, calles del Montmartre o Port Bir Hakeim. Una maravilla donde los robos, las carreras ilegales y el amor fluyen sin parar en estos 8 episodios. Aunque no solo se ha rodado en París, también vemos lugares de Madrid, Almería, León, Ávila, Segovia o Toledo.

La verdad que ‘Berlín’ me ha gustado mucho. Con unos personajes clichés, como suele pasar en este tipo de historias, con los que disfrutaremos de la preparación de un robo que hará que puedan jubilarse sin problemas, a no ser que les pillen, claro.

El reparto está muy bien escogido, el personaje que más me ha gustado sin duda es el de Keila, interpretado por Michelle Jenner, la cual es una geek bastante inadaptada que aprenderá no solo a trabajar en equipo si no también a sociabilizar. Un personaje muy sensible y que dará mucho a la trama. Junto a ella encontramos a Begoña Bargas (Camerón), Julio Peña Fernández (Roi) y Joel Sánchez (Bruce). Todos y cada uno escogidos para llevar a cabo una parte de la misión.

Junto a ellos, encontramos a Pedro Alonso (Berlín), dando un pequeño cambio a su interpretación. Como dijimos más arriba, dándonos a un Berlín romántico, mentor y eso sí, lleno de mala leche como nos tiene acostumbrados. Y a Damián (Tristán Ulloa) compañero de este y segundo en la banda.

Todos ellos logran una banda con menos tensión que su predecesora y que dará buenos momentos llenos de cariño y amistad. Además de buen compañerismo.

Como ya pasó en ‘La Casa de Papel’, en ‘Berlín’ la música es muy importante, y en esta ocasión escucharemos canciones como “Felicidad”, “L’ amor”, o “What a Wonderful World”, entre muchas otras que os sonarán muchísimo.

La serie de ocho episodios, está dirigida por Albert Pintó, David Berrocal y Geoffrey Cowper. Y ya sabéis, el 29 de diciembre llegará a nuestras pantallas en la plataforma de Netflix.

Crítica: ‘Rebel Moon – parte 1: la niña del fuego’

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Sinopsis

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Tras un aterrizaje forzoso en una luna en los confines del universo, Kora (Sofia Boutella), una extraña con un pasado misterioso, comienza una nueva vida entre un pacífico asentamiento de granjeros. Pero pronto se convierte en su única esperanza de supervivencia cuando el tiránico Regente Balisarius (Fra Fee) y su cruel emisario, el Almirante Noble (Ed Skrein), descubren que los granjeros han vendido sin saberlo sus cosechas a los Bloodaxes (Cleopatra Coleman y Ray Fisher), líderes de un feroz grupo de insurgentes perseguidos por el Mundo Madre. Encargados de encontrar luchadores que arriesguen sus vidas para defender a la gente de Veldt, Kora y Gunnar (Michiel Huisman), un granjero de corazón tierno e ingenuo en las realidades de la guerra, viajan a diferentes mundos en busca de los Bloodaxes, y reúnen a una pequeña banda de guerreros que comparten una necesidad común de redención en el camino: Kai (Charlie Hunnam), un piloto y pistolero a sueldo; el general Titus (Djimon Hounsou), un comandante legendario; Némesis (Doona Bae), una maestra espadachina; Tarak (Staz Nair), un cautivo con un pasado regio; y Milius (E. Duffy), un luchador de la resistencia. De vuelta en Veldt, Jimmy (al que pone voz Anthony Hopkins), un antiguo protector mecanizado que se esconde entre bastidores, despierta con un nuevo propósito. Pero los recién formados revolucionarios deben aprender a confiar los unos en los otros y a luchar como uno solo antes de que los ejércitos del Mundo Madre vengan a destruirlos a todos.

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Crítica

El ‘Rogue One’ de Zack Snyder se percibe como el satélite de algo más grande

Zack Snyder continua su relación con Netflix (iniciada con ‘Ejército de los muertos’) gracias a ‘Rebel Moon’, un nuevo estreno que tendrá continuación en abril de 2024. Este nuevo idilio llega fruto del rechazo pues la historia que nos cuenta ‘Rebel Moon’ fue hace varias décadas presentada y rechazada a y por Lucasfilm. La idea era hacer algo en ese universo pero sin contar con los Skywalkers, es decir, tipo ‘Rogue One’. Lo que pudo ser parte del canon de ‘Star Wars’ ahora es una historia que inevitablemente recuerda en su mayoría a la saga de George Lucas, pero que bebe de otras muchas fuentes.

Es una space opera que sigue la senda de películas como ‘Los Siete Samuráis’, la cual, el director ha dicho en innumerables ocasiones que es una de sus preferidas. Y como evolución natural sobra decir que hay muchísimo western en este nuevo mundo. Todo esto no es nada de extrañar, pues son los mismos pasos que siguió ‘Star Wars’ en su día. Pero a parte de la canónica película de Kurosawa y la saga de Lucas están presentes otros referentes. Recorremos paisajes que recuerdan el norte vikingo, el Japón Feudal, la antigua Roma o caóticas urbes industrializadas atiborradas de neones. En ese sentido casi se le va la película a la ensaladilla que fue ‘Sucker Puch’. Pero el viaje estelar que recorremos es mucho más parecido al de ‘Las crónicas de Riddick’ o a una aventura de ‘Warhammer 40.000’. Quien sabe, quizá esto acabe pareciéndose a la venganza de Atreides.

Y es que la trama nos hace conocer a un imperio de dimensiones interplanetarias que somete y derrama sangre (de manera nada explícita) en nombre de su emperador. Las naves, los trajes o las instalaciones imperiales parecen fruto de un sueño megalómano. Es imposible no acordarse de Star Wars con esta película, sobre todo porque además del guión hay escenas, frases e imágenes que la aluden. Si acaso se distancia en el sentido de que los protagonistas son todos humanos y los extraterrestres y los robots (entre ellos uno con la voz de Anthony Hopkins) están relegados a un segundísimo plano. Parece que Snyder ha querido hacer esto deliberadamente para que no sea todo tan similar al mundo de los jedis. Lo que no se si es tan intencionado es el hecho de que falte introspección en los personajes. Incluso el remake de ‘Los Siete Magníficos’ esbozaba mejor a sus protagonistas. Entiendo que hay una razón dado el giro que sucede en el tercer acto, pero va todo excesivamente atropellado y poco justificado. Para Sofia Boutella tenemos un pequeño flashback que si nos marca un camino, aunque este se antoje escaso entre tanta acción. Nos dejan intuir qué sucede en su cabeza debido a su pasado, pero la impresión es que no es suficiente. Sobre todo en el caso del villano interpretado por Ed Skrein percibimos mucha más motivación y estilo.

En el plano visual es una pasada, pero como siempre hay que estar muy en línea con las cámaras lentas y el sentido de la epicidad fotográfica de Snyder que como habitualmente se ha encargado personalmente de la imagen. A veces esta parece una serie de SYFY, de hecho quizá es un producto que habría funcionado mejor serializado. Pero los mundos que imagina son lo suficientemente atractivos como para complacer momentaneamente a los fans de la ciencia ficción.

Aunque entretiene con épica y espectáculo ‘Rebel Moon’ es un producto incompleto, que depende de que se estrene en unos meses la segunda parte y como ya viene siendo tradición, el director’s cut de Zack Snyder. Es una película que presenta mucho y abre las puertas a hacer toda una saga de películas. Es evidente que nos faltan cosas con este primer título, sobre todo por su conclusión. Sin duda ‘Rebel Moon’ es el satélite de algo más grande. Esa sensación de obra inacabada no la convierte en una mala película, por eso creo deberíamos tenerla en cuenta para lo que venga.

Ficha de la película

Estreno en España: 22 de diciembre de 2023. Título original: Rebel Moon – Part One: A Child of Fire. Duración: 133 min. País: EE.UU. Dirección: Zack Snyder. Guion: Shay Hatten, Kurt Johnstad, Zack Snyder. Música: Junkie XL. Fotografía: Zack Snyder. Reparto principal: Sofia Boutella, Djimon Hounsou, Ed Skrein, Michiel Huisman, Doona Bae, Ray Fisher, Charlie Hunnam, Anthony Hopkins, Staz Nair, Fra Fee, Cleopatra Coleman, Stuart Martin, Ingvar Eggert Sigurðsson, Alfonso Herrera, Cary Elwes, Rhian Rees, E. Duffy, Jena Malone, Sky Yang, Charlotte Maggi, Corey Stoll. Producción: Grand Electric, The Stone Quarry. Distribución: Netflix. Género: ciencia ficción. Web oficial: ver en Netflix.

Crítica: ‘Aquaman y el reino perdido’

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Sinopsis

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Tras fracasar en su intento de derrotar a Aquaman la primera vez, Black Manta, que todavía siente la necesidad de vengar la muerte de su padre, no se detendrá ante nada para acabar con Aquaman de una vez por todas. Esta vez Black Manta es más temible que nunca, empuñando el poder del mítico Tridente Negro, que desata una fuerza antigua y malévola. Para derrotarlo, Aquaman recurrirá a su hermano encarcelado Orm, el antiguo Rey de Atlantis, para forjar una insólita alianza. Juntos, deberán dejar a un lado sus diferencias para proteger su reino y salvar a la familia de Aquaman y al mundo de una destrucción irreversible.

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Crítica

Tanta parafernalia y fanfarria para tan escaso argumento…

‘Aquaman’ fue la película de DC Comics más taquillera de su generación y por supuesto tiene séquela. ‘Aquaman y el reino perdido’ es el título de la segunda película en solitario del superhéroe atlante interpretado por Jason Momoa. Su primera entrega, también dirigida por James Wan, tenía un toque a aventura de cazatesoros embadurnada de sal y superpoderes. Parecía que esta continuación, dado el título con el que nos ha llegado, también iba a seguir esa senda, pero no ha sido así. En esta nueva película, que probablemente sea uno de los últimos coletazos del Universo de Snyder y compañía, la dinámica cambia velozmente. Pasamos de un filme que bien puede recordar a una versión acuática de ‘Guardianes de la Galaxia’ o ‘Valerian’, a una aventura entre hermanos tipo Thor y Loki, a una civilización cuya idea ya hemos quemado con Wakanda y a batallas que rememoran escenarios como el del Minas Morgul de Peter Jackson. Es tal la cantidad de localizaciones, personajes, criaturas y acción que cuesta empaparse de un tono concreto. De hecho al final parece que hemos visto una reimaginación de alguna novela de Julio Verne.

Desde luego, si te gusta ver gameplays pulsando el botón de 2x te puede gustar esta aventura de Aquaman. En resumidas cuentas ‘Aquaman y el reino perdido’ tiene un argumento muy sencillo. Para intentar suplir el guión tan estándar que han rodado se ha montado un filme basado en pequeñas interacciones entre protagonistas unidas por mucha acción. Pero se nota que esta película ha tenido cambios sobre la marcha. Además James Wan puebla todo el largometraje de monstruos para también arrollarnos con legiones de horrores. En esta ocasión el genio del terror nos deja sin conseguir una impresión terrorífica tan efectiva como la que logró con la escena de la fosa en la primera parte. Eso sí, se da el gustazo de introducir criaturas ataviadas con escafandras como la que aparece en el opening de su productora, Atomic Monster.

Para movernos entre tantos lugares de fantasía oceánica y dar vida a los engendros inspirados por las viñetas se ha hecho uso de muchísimo CGI. Sin llegar a los niveles de ‘Ant-Man y la Avispa: quantunmanía’ nos movemos por una película que está rodada sobre todo en escenarios con croma. A pesar de ello con ‘Aquaman y el reino perdido’ hay que celebrar que la calidad es alta. El presupuesto y las horas de postproducción han tenido que ser muchos para conseguir que todo luzca como lo vemos, aunque el frenesí de la acción puede ayudar a camuflar algunos detalles. Aquellos detractores de ‘Flash’ no encontrarán aquí nada al respecto a lo que agarrarse.

Se que será algo preguntado y comentado. Contra todo pronóstico y tras la polémica con Johnny Depp, Amber Heard está muchísimo más presente de lo esperado. Su presencia a veces es casi de atrezo y la cantidad de veces que la han recreado por ordenador delata que para ella había aún muchas más líneas de guión. Han tenido que arreglarlo todo en montaje porque hay algunas escenas que sin ella carecerían de continuidad. Es por el contrario Patrick Wilson quien está realmente presente y quien hace que se mueva la historia. En muchas ocasiones es quien dota de sentido al filme y quien con su carisma hace que no nos hundamos en la butaca.

Esta versión de Aquaman, que venía de rozar el ‘Hancock’ de Will Smith, parecía que iba a madurar con eso de que viene acompañada de bebé pero se ha ido por unos derroteros que terminan por no definir qué se busca con este personaje. Quizá ya no importe mucho pues ahora mismo parece que hace aguas su presencia dentro de los planes de James Gunn.

Ficha de la película

Estreno en España: 20 de diciembre de 2023. Título original: Aquaman and the lost kingdom. Duración: 120 min. País: EE.UU. Dirección: James Wan. Guion: David Leslie Johnson-McGoldrick. Música: Rupert Gregson-Williams. Fotografía: Don Burgess. Reparto principal: Jason Momoa, Patrick Wilson, Yahya Abdul- Mateen II, Dolph Lundgren, Temuera Morrison, Nicole Kidman, Jani Zhao, Amber Heard, Vincent Regan, Pilou Asbæk, Randall Park, Indya Moore. Producción: Warner Bros., DC Entertainment, Atomic Monster, The Safran Company. Distribución: Warner Bros. Pictures. Género: ciencia ficción, adaptación. Web oficial: https://www.warnerbros.com/movies/aquaman-and-lost-kingdom

Crítica: ‘No me llame ternera’

Sinopsis

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‘No me llame Ternera’ presenta una entrevista exclusiva con una de las figuras clave de ETA: Josu Urrutikoetxea, más conocido como Josu Ternera. El documental, presentado por Jordi Évole, analiza la trayectoria de la banda terrorista y aborda algunos de sus momentos más significativos hasta su disolución en 2018. Esta conversación permite a una víctima resolver incógnitas del atentado que sufrió hace casi 50 años.

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Crítica

Un incómodo careo para ambas partes

‘No me llame Ternera’ es una entrevista documental que parte de una dolorosa sorpresa. El reportaje inicia con una conversación con un antiguo policía y víctima del terrorismo, Francisco Ruíz Sánchez, al cual se le descubre con asombro detalles del día en que fue tiroteado, hace casi 50 años. El resto de la entrevista es un cara a cara a base de plano contraplano que, como es habitual en los trabajos de Jordi Évole, no tiene pelos en la lengua y toca más que nunca un tema conflictivo, una herida que aún hoy en día está abierta. Y lo hace haciendo un repaso cronológico y empleando por supuesto imágenes de archivo.

‘No me llame ternera’ es un careo incomodo para ambas partes. Muestra de ello es el mismo título que parte de la constante negación por parte de Josu Urrutikoetxea alias Ternera a ser referido por un apodo que, según relata él, no fue escogido y como tal nunca lo ha utilizado. A pesar de lo intimidatorio que pueden resultarse mutuamente uno exhibe sus planteamientos sin tapujos ni medias tintas y el otro midiendo mucho sus palabras, con un discurso que ha ido evolucionando e interiorizando con los años, propio de alguien que se ha equivocado prolongadamente en el tiempo de una manera calamitosa y aun así intenta reacondicionar su discurso para mantener su causa. Esta película nos muestra al terrorista evitando cuidadosamente decir ciertas cosas o emplear ciertos términos para ofrecer su versión, por supuesto, esquivando el hecho de mencionar a algunas personas. Para él los atentados eran acciones, por ejemplo. Por el contrario Évole formula las preguntas y las adecúa también en función del relato que ofrece el entrevistado para, sin ningún miedo, ponerle contra las cuerdas.

Es una entrevista con muchísimo valor histórico que a muchos puede indignar, pues puede parecer que está dando voz a un miembro de la extinta E.T.A. Pero en mi opinión Ternera se ha exhibido demasiado y se ha retratado como muchos realmente pensábamos que era. En sus intentos por zigzaguear por las distintas etapas de la historia que Évole va enumerando, el abertzale queda expuesto y desenmascarado. Se intenta mover por una zona gris en la que solo en escasísimas ocasiones tiene justificación. Le pilla en más de un renuncio, como cuando se habla de clasificar las víctimas o la comparativa con los yihadistas.

‘No me llame Ternera’ se mueve por tres caras de la misma cosa: la víctima, el entrevistador y el miembro de la banda. Tres visiones muy distintas y encontradas solo en ciertos puntos del relato que sirven también para mostrar que en España todos los participantes de la historia se han encontrado de un modo o de otro. Ahora que se habla tanto de amnistía, aquellos que estén flojos de memoria, verán todo aquello que hizo sobre todo el gobierno de Aznar y también todos los errores y aciertos que cometieron las distintas legislaturas del PSOE. No respalda para nada la trayectoria de Josu Tenera pero si se atisba una intención hacia el entendimiento, la conciliación y el diálogo. Es por eso que ‘No me llame Ternera’ se percibe como algo atrevido y controvertido. Aún más de lo que han sido obras como ‘Fe de etarras’, ‘La línea invisible’, ‘Maixabel’ o ‘Patria’. Ver el conflicto desde estas perspectivas quizá nos ayude a superarlo y a pasar página evolucionando como sociedad en paz y democracia.

Ficha de la película

Estreno en España: 15 de diciembre de 2023. Título original: No me llame Ternera. Duración: 101 min. País: España. Dirección: Jordi Évole, Màrius Sánchez. Guion: entrevista documental. Fotografía: Paco Amante. Reparto principal: Jordi Évole, Josu Urritikoetxea alias Ternera, Francisco Ruíz Sánchez. Producción: Producciones del Barrio. Distribución: Netflix. Género: documental. Web oficial: ver en Netflix.

Crítica: ‘Dejar el mundo atrás’

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Sinopsis

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Las vacaciones de una familia dan un giro escalofriante cuando dos desconocidos se presentan en plena noche buscando refugio frente a un ciberataque que se va volviendo más y más aterrador. En esta situación, todos deberán asumir cuál es su papel en un mundo que se desmorona.

 

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Crítica

Inquietante e hipnótica

Como acostumbro, he visto ‘Dejar el mundo atrás’ sin tener la mínima idea de lo que iba a ver. Y es que, tras la escapada de una familia a un lugar de relax, se convierte en una auténtica pesadilla al entrar en juego los dueños de la casa donde se alojan.

Lo que podría parecer un home invasión, tras esta descripción, se convierte en un thriller apocalíptico en el que todos tienen que trabajar juntos para entender todo lo que está ocurriendo.

‘Dejar el mundo atrás’ me ha parecido entretenidísima. Si que tiene mucha verborrea, que admito a mi me ha encantado, pero puede llegar a saturar. Conversaciones banales que parecen que no van a ningún lado, pero que son una herramienta de los protagonistas para intentar pensar en otra cosa que no sea todas las situaciones extrañas que están ocurriendo a su alrededor.

Los animales están raros, dientes que se caen solos, Teslas que comienzan a conducir solos y por supuesto, el ser humano egoísta intentando sobrevivir pisando al semejante. Lo que logra el miedo y el desconocimiento, se nos muestra en la cinta dirigida por Sam Esmail.

Me ha recordado a la también cinta de Netflix, ‘Ruido de fondo’, no por el argumento, sino la manera de hablar que tienen en la cinta. Esas conversaciones intensas es lo que me ha llevado a recordar la cinta dirigida por Noah Baumbach. Pero también, salvando las distancias, ‘Llaman a la puerta’ es otra de las películas que me han venido a la cabeza viendo ‘Dejar el mundo atrás’. Al final estamos ante un evento apocalíptico, pero si que es cierto, que está contado de otra manera y como he dicho al principio, el tema home invasion no existe.

El reparto de la película es tremendo, encontramos a Julia Roberts, en un papel bastante comedido y muy bien dirigido. Ethan Hawke, Charlie Evans, Farrah MacKenzie, Mahershala Ali y Myha’la. Todos ellos nos irán mostrando su visión acerca de todo lo que está ocurriendo. Una quería unas vacaciones tranquilas, otro simplemente hacer feliz a su mujer e hijos. Y otras simplemente quieren ver como terminó la relación de Rachel y Ross en ‘Friends’.

Al final también de eso trata la película, si el mundo se termina, ¿Qué es lo último que querríamos hacer?

‘Dejar el mundo atrás’ me ha parecido una gran película, distinta y muy bien realizada. Las escenas con CGI son bastante reales y la verdad que impresionan mucho. La película está basada en la novela de Rumaan Alam, la cual fue nominada al National Book Award. A partir del 8 de diciembre, se cuela en nuestras casas gracias a Netflix. No os la perdáis.

 Ficha de la película

Estreno en España: 8 de diciembre de 2023. Título original: Leave the World Behind. Duración: 138 min. País: Estados Unidos. Dirección: Sam Esmail. Guion: Sam Esmail. Música: Fotografía: Tod Campbell. Reparto principal: Julia Roberts, Mahershala Ali, Ethan Hawke, Myha’la, Charlie Evans, Kevin Bacon, Farrah Mackenzie. Producción: Esmail Corp, Netflix, Red Om Films, Higher Ground Productions. Distribución: Netflix. Género: Thriller. Web oficial: https://www.netflix.com/es/title/81314956

Crítica: ‘Wonka’

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Sinopsis

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La película cuenta la maravillosa historia de cómo el inventor, mago y chocolatero más importante del mundo se convirtió en el popular Willy Wonka que conocemos hoy. Nos presenta a Willy Wonka, un joven repleto de ideas y decidido a cambiar el mundo bocado a bocado y a demostrar que lo mejor de la vida empieza con un sueño… si tienes la suerte de conocer a Willy Wonka, todo es posible.

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Crítica

Entre Oliver Twist y Wes Anderson

Siempre he pensado que la historia de Wonka, de Charlie y de la fábrica de chocolate, debería contarla alguna vez Wes Anderson. La estética de las películas que hemos visto hasta ahora, de las parodias que se han hecho en distintas series y la parafernalia que tiene este cuento es ideal para ese director. De hecho los cortometrajes que acaba de sacar en Netflix adaptan también cuentos de Roald Dahl. Sin embargo Warner Bros. ha escogido a Paul King, autor de películas como ‘Paddington’ o ‘The Mighty Boosh’, como podéis ver, es alguien también muy versado en adaptar cuentos y en manejar a personajes estrambóticos. Y lo que le ha salido es un híbrido entre ‘Oliver Twist’ (por su ambiente y el tema de la orfandad) y precisamente el cine de Wes Anderson (con familias rotas, melancolía y un cuidado estético lleno de detalles estéticos anacrónicos).

Las versiones de 1971 (Mel Stuart, Gene Wilder) y 2005 (Tim Burton, Johnny Depp) se parecían en cierto sentido ya que una es remake de la otra. Se centraban en el momento en el Wonka escoge abrir su fábrica a los que han encontrado el billete dorado para elegir entre ellos a su heredero, es decir, en la propia novela de Dahl. Este nuevo live action le da rienda suelta a la imaginación e indaga más que nunca en los orígenes del extravagante maestro chocolatero que combina su ingenio y magia con el arte de crear uno de los mayores manjares del mundo. La original ni tocaba ese trasfondo y la de Burton nos brindó únicamente unas escenas, eso si, con un magnífico Christopher Lee. Ahora, intentando seguir la senda del contador de cuentos de Gales, ‘Wonka’ va por libre para plasmar los primeros pasos de este personaje que en esta ocasión encarna Timothée Chalamet. Una senda que está repleta de villanos, de gente pasando hambre (por comer chocolate), de un ambiente ennegrecido, de artilugios steampunk y de momentos surrealistas.

King retoma el formato musical y suenan, una vez más, las canciones clásicas. Encontramos acordes repartidos por el filme, sobre todo en el tramo final. Pero ‘Wonka’ tiene un nuevo repertorio de canciones y Chalamet se lo goza luciéndose. Esta precuela es un musical, no puro y duro, pero en un porcentaje alto, lo justo para convertirse en un cuento nada cargante y con muchísima magia y moraleja. En ambas películas y en el cuento, Charlie rechaza al final la recompensa de Wonka en pro de una decisión más adulta y humana. Por demostrar tanta bondad Wonka le recompensa aún más. El nuevo filme termina de un modo similar siendo de ese modo fiel al espíritu original. Acaba con eso y con un bailoteo de Hugh Grant al estilo Tom Cruise en ‘Tropic Thunder’ pero en miniatura. Una vez más el actor se presta a la fantasía y la comedia, como vimos en ‘Dungeons & Dragons’.

‘Wonka’ va por libre pero respetando la coherencia con el relato original. Y es que además hay algunos detalles que han quedado para siempre en el imaginario colectivo. Aunque en el libro no se describe realmente cómo son los Oompa Loompas, aquí lucen como en la película de 1971, que claramente sentó cátedra o canon como se dice tanto ahora. En vez de escoger a personas de baja estatura para interpretar a los minions de Willy Wonka se ha tirado de artificio digital. De ese modo tenemos a Hugh Grant en la película.

Willy Wonka se muestra aquí mucho más amigable que en la historia original, donde, aunque es un personaje con ganas de abrir su mundo, posee un recelo propio de un huraño. Es un personaje más risueño y confiado que nunca y eso hace que esta sea la interpretación más vivaracha en la carrera de Timothée Chalamet. El toque inglés le viene muy bien al personaje, que al fin y al cabo nos representa la lucha de un emprendedor en un mundo gris y monopolizado por unos pocos. El escenario principal, si no me equivoco, es el mismo que sirvió para la saga de Harry Potter, el londinense Mercado de Leadenhall. Allí sucede casi toda la historia y nos deja un sabor a magia y chocolate que… porque este es un medio digital, que sino ya estarías leyendo un papel manchado de cacao.

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de diciembre de 2023. Título original: Wonka. Duración: 112 min. País: EE.UU. Dirección: Paul King. Guion: Simon Farnaby, Paul King. Música: Joby Talbot. Fotografía: Chung Chung-hoon. Reparto principal: Timothée Chalamet, Calah Lane, Keegan-Michael Key, Paterson Joseph, Matt Lucas, Mathew Baynton, Sally Hawkins, Rowan Atkinson, Jim Carter, Olivia Colman. Producción: Warner Bros., Heyday Films, Village Roadshow Pictures. Distribución: Warner Bros. Pictures. Género: fantasía, cuento, adaptación. Web oficial: https://www.wonka.entradaswb.com/

Crítica: ‘Los Farad’

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Como si Los Soprano hubiesen conocido a El señor de la guerra

Ya solo os queda esperar al 12 de diciembre para poder gozar de los 8 episodios de ‘Los Farad’ en Prime Video. La serie de Mariano Barroso y Alejando Hernández nos ha hecho disfrutar con una trama de suspense, corruptelas y aventuras que en ocasiones tienen un tono desenfadado y en otras nos producen un escalofrío acompañado de sudores fríos.

Acompañada de un título de crédito que nos recuerda al ‘GTA Vice City’ o a los de ‘Miami Vice’, ‘Los Farad’ nos introduce en un mundo de lo más ochentero, con todo lo hortera y rebelde que eso conlleva. La historia nos lleva a conocer a un joven de Aluche, ingenuo, modesto, sencillo, interpretado por Miguel Herrán. Por casualidades y temperamentos de la vida se ve dentro de una familia de alto standing que oculta algo tras las montañas de dinero que maneja y tras una vida de derroches y exclusividades en la floreciente Marbella de los ochenta. Su vida se somete a una constante prueba pues a lo que se dedican los Farad es al turbio y cuestionable negocio del tráfico de armas.

Esta es una familia que lucha tanto externa como internamente por el control de un negocio. En términos de argumento y trama es como si ‘Los Soprano’ hubiese conocido a ‘El señor de la guerra’. De hecho a parte de esos dos títulos van a veniros a la cabeza películas como ‘El padrino’, ‘Una historia del Bronx’, ‘Uno de los nuestros’… e incluso obras actuales como ‘Breaking Bad’, por motivos evidentes. Además podemos decir que tienen otro denominador común que va más allá del protagonista que se corrompe, los tejemanejes en la sombra, el mundo de los vicios… Y es que está narrada con voz en off al igual que ‘El señor de la guerra’ o ‘Historia del Bronx’. Gracias a ello y al recorrido que hace, aparte de ser la narración sobre una familia llena de puñaladas y podredumbre, es un retrato de una época de España y del mundo.

La Costa del Sol es el epicentro de esta historia, pero el viaje es más amplio. Sin tener realmente una base documental o real ‘Los Farad’ nos llevan por algunos de los grandes conflictos mundiales del último cuarto del siglo XX. Barroso ha escogido el campo de los traficantes y el de las luchas de bloques para recrear la cara belicosa de los ochenta y noventa. Esto va de empresas manchadas de sangre, de planes y de proyectos en la sombra, pero entre tanta artimaña y urdimbre también hay casualidad, encuentros fortuitos y lances del destino o la suerte. Y es que el azar ha hecho que este estreno surja cuando los titulares están llenos de detalles sobre guerras en Gaza y Ucrania. Uno se pregunta cuántos agentes gubernamentales, cuántos señores de la guerra o cuántos traficantes se están lucrando de estas masacres.

De jet set va la cosa y como si fuese una extensión del término podemos decir que todos actúan de lujo en ‘Los Farad’. Herrán, Abaitua y Casablanc es una alineación fastuosa que viene escoltada por Tejero, Navas y fichajes magníficos como el de Igal Naor. La combinación es tan explosiva como el napalm y se despliega tan dinámica como el aeróbic. Quizá no sea tan punzante como ‘La línea invisible’ o tan graciosa como ‘Todas las mujeres’, pero al menos al contario que sus personajes no peca de ambiciosa y a su vez si es capaz de desplegar un poder que atrapa y genera mono.

Crítica: ‘The Walk-In’

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El ejercicio de reflexión y memoria histórica que necesitamos en este momento

Adaptando hechos reales y las novelas de Matthew Collins (‘Odio’ y ‘Terrorista nazi’) llega a Filmin ‘The Walk-in’. Una serie que narra la experiencia del propio Collins, quien fue en su día un activista y declarado neonazi, miembro del National Alliance. Posteriormente, arrepentido de sus convicciones, este hombre inició una vida de redención a través de artículos en la revista online Hope not Hate y charlas motivacionales creando así una especie de campaña de concienciación. Tal es así que la serie está dedicada a Jo Cox, la política asesinada por defender cómo todos venimos de inmigrantes y cómo la población que ha llegado de fuera del Reino Unido ha enriquecido su cultura.

Quien interpreta a Collins es Stephen Graham. Parece que Filmin está haciendo esfuerzos por acaparar todos los éxitos del actor inglés pues tras ‘The Virtues’ o ‘Hierve’, entre otras, nos trae un trabajo más de este actor que está en estado de gracia. ‘The Walk-In’ es una nueva perla interpretativa que yo he devorado muy rápidamente para poder escribir esta reseña pero que recomiendo que veáis detenidamente. Es para disfrutar cómo este actor trabaja las emociones y los acentos y para gozar también de una buena interpretación de Andrew Ellis. Aunque es corta es de esas series que dan para debate, que están abiertas a reflexión tras cada uno de sus visionados y ello es por el guión y por sus interpretaciones.

Los autores de ‘The Walk-In’ son Paul Andrew Williams (dirección) y Jeff Pope (guión). Han orquestado una serie con algunas imágenes fuertes pero más potente aún es el discurso que han elaborado. Ya solo la primera ponencia que vemos nada más pasar la secuencia de apertura es oro puro. Pero el retrato no se realiza solo a través de alegatos y discursos surgidos del protagonista, también de aquellos que promueven el odio y la segregación. Habla de esa ultraderecha conspiranoica que, por ejemplo, ha costado cientos de miles de vidas con su negacionismo o corrupción durante la pandemia e incluso a la hora de reconocer el holocausto. Esa corriente política que solo ve violadores o intrusos que nos roban trabajo cuando otros ven personas que huyen de catástrofes o guerras. Bien es cierto que atentados como los de 2017 no ayudan pero no han de pagar justos por pecadores. Esto me recuerda a otro estreno reciente, ‘El viejo roble’, y me demuestra una vez más que hay una preocupación generacional sustentada en acontecimientos recientes.

El 5 de diciembre está disponible esta serie de 5 episodios. No puede llegar en mejor momento ahora que la juventud observa el auge de la ultraderecha por todo el mundo, guerras genocidas e hipócritas como la que mantiene Israel o arrebatos de violencia en cualquier barrio o ciudad. No está nada mal este ejercicio de reflexión y memoria histórica. Puede causar el efecto que provocó en su día ‘American History X’ o ‘Imperium’, espero que al menos haga ver que los grupos extremistas se aprovechan del descontento de la ciudadanía, de miedos infundados o del ensalzamiento de tradiciones basadas en supuestos pasados gloriosos para crear su causa. En este caso hablamos de cómo se coge a alguien que no tiene o no sabe exponer su ideología o motivación y hacerle pensar que forma parte de algo más grande. La serie tiene a bien destapar este tipo de movimientos maquiavélicos. La única lástima es que esa exposición se agota rápido y la serie necesita sustentarse demasiado en su suspense criminal y judicial.

Crítica: ‘La sociedad de la nieve’

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Sinopsis

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Cuando un avión uruguayo se estrella en los Andes en 1972, cada uno de los superviviente se convierte en la mejor esperanza del otro. Una película de J.A. Bayona.

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Crítica

Bayona lo vuelve hacer, un trabajo exquisito

‘La sociedad de la nieve’ llega a nuestros cines para hacernos sufrir, como bien sabe hacer Bayona. Y es que estamos ante una historia real, donde la supervivencia hizo que un grupo de jóvenes tuviesen que hacer cosas que jamás hubiesen pensado. Pero también tuvieron que lograr llevar una pequeña sociedad en la que todo se llevase a votación, en donde las decisiones se tomaban entre todos para no perder la vida.

En el año 1972, el equipo de rugby uruguayo Old Christians, alquiló el vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya para llegar a Chile, lo que no esperaban es que este viaje terminase de la manera más terrible y fue estrellándose en medio de los Andes. Allí, pasando hambre, frío e intentando sobrevivir a las heridas causadas por tal desastre, intentan hacer lo posible por no perder la cabeza ni la vida.

Enzo Vogrincic es el encargado de narrarnos esta historia, basada en el libro de Pablo Vierci (también productor de la película), el cual es amigo de la mayoría de los supervivientes y que logró entrevistarlos para que le contasen sus vivencias en aquellos días.

‘La sociedad de la nieve’ técnicamente es perfecta, es J.A. Bayona y sabe lo que se hace. La escena del accidente pone los pelos de punta. Y os aseguro que, si os da miedo volar, después de ver esta escena (que parece eterna) se os quitarán más las ganas. Digo lo de que parece eterna, no por nada malo, sino porque está tan bien rodada y realizada que solo quieres que se terminé para no ver lo que puede suceder cuando se tiene un accidente de aviación.

Además, otra de las maravillas del director, es lo perfeccionista que es. Y es que, buscando material de la historia real, te das cuenta de lo minucioso que es, pues las fotografías que vemos que pudieron hacer durante su estancia en los Andes, son completamente clavadas en la película. El lugar, las ropas, las posiciones hasta de las manos, calcadas y estudiadas al milímetro.

La fotografía a manos de Pedro Luque (‘No respires’) es perfecta, nos muestra la luz terrible que hace que al reflejarse en la nieve nuestros protagonistas vayan quemándose día a día más la piel. Pero también nos muestra la terrible oscuridad de la noche, que trae el inmenso frío de una montaña que parece querer acabar con ellos. Todo esto unido a la música de Michael Giacchino (‘The Batman’), hace que estemos ante una de las mejores películas del año.

Y otro punto y aparte es para los efectos especiales, con El Ranchito en cabeza, que impacta un montón el gran trabajo realizado. Y el maquillaje, que me parece tremendo la labor en la piel de los protagonistas, que poco a poco terminan con la piel cuarteada por el sol.

Pero, aunque como digo, técnicamente no puedo decir nada, lo que es a la hora de la narración termina siendo un poco repetitiva. Tiene que ser así, porque al final, no les ocurre apenas nada nuevo durante mucho tiempo, estamos hablando que esta gente se mantuvo 73 días abandonados en un paraje desolador donde fueron muriendo poco a poco. No obstante, aun así, se alarga demasiado. Entiendo que Bayona quiere y logra hacer un homenaje a estas personas y la verdad que me parece muy bonito su manera de hacerlo, pero si que es cierto, que al menos, a mí, me pareció algo cansado.

Pero lo dicho, no quita el valor de la cinta, con unas interpretaciones de 10, además que el casting está muy bien escogido. Enzo Vogrincic, Agustín Pardella, Matías Recalt, Esteban Bigliardi, Diego Vegezzi, Fernando Contigiani García, Esteban Kukuriczka, Rafael Federman, Francisco Romero, Valentino Alonso, Tomás Wolf, Agustín Della Corte, Felipe Otaño, Andy Pruss, Blas Polidori, Felipe Ramusio, Simón Hempe, Luciano Chattón, Rocco Posca, Paula Baldini, Emanuel Parga, Juan Caruso, Benjamín Segura, Santiago Vaca Narvaja, Fede Aznarez, Agustín Berrutti, Alfonsina Carrocio, Jaime James Louta, son parte de una historia que aunque ya se ha contado mas de una vez en el cine y en la televisión, sigue interesando igual.

Os recomiendo verla en las salas de cine, tiene unas imágenes, un sonido y banda sonora que tiene que verse en pantalla grande. Si no, a partir del 4 de enero estará en Netflix. 

Ficha de la película

Estreno en España: 15 de diciembre 2023. Título original: La sociedad de la nieve. Duración: 144 min. País: España. Dirección: J.A. Bayona. Guion: J.A Bayona, Bernat Vilaplana, Jaime Marqués y Nicolás Casariego. Música: Michael Giacchino. Fotografía: Pedro Luque. Reparto principal: Matías Recalt, Agustín Pardella, Enzo Vogrincic, Esteban Bigliardi, Diego Vegezzi, Fernando Contigiani, Esteban Kukuriczka, Rafael Federman, Francisco Romero, Valentino Alonso, Agustín Della Corte, Tomas Wolf, Felipe González Otaño, Andy Pruss, Felipe Ramusio Mora, Simón Hempe, Benjamín Segura, Paula Baldini, Alfonsina Carrocio, Juan Diego Eirea. Producción: Telecinco Cinema, Benegas Brothers Productions, Cimarrón Cine, El Arriero Films.  Distribución: Netflix. Género: Drama. Web oficial: https://www.netflix.com/es/title/81268316

Crítica: ‘Robot Dreams’

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Sinopsis

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DOG es un perro solitario que vive en Manhattan. Un día decide construirse un robot, un amigo. Su amistad crece, hasta hacerse inseparables, al ritmo del Nueva York de los ochenta.  Una noche de verano, Dog con gran pena, se ve obligado a abandonar a ROBOT en la playa. ¿Volverán a encontrarse?

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Crítica

Precioso cuento moderno que nos deja igual de desolados que maravillados

Este año el premio a mejor película española de animación va a estar muy discutido. Parecía que con ‘Dispararon al pianista’ la cosa podía estar más o menos decantada hacia la película de Trueba y Mariscal, pero le ha salido un rival duro de roer, más que el hueso que mordisquean los perros para entretenerse. Precisamente un perro es el protagonista de ‘Robot Dreams’, la fábula moderna que va a reventar la taquilla seguro. Una preciosa película orquestada por Pablo Berger a partir de la novela gráfica de Sara Varon. Una obra merecedora de todos los premios y halagos que le puedan caer.

‘Robot Dreams’ llega para demostrar que este año la animación reclama protagonismo en el panorama cinematográfico actual, porque como dijo Del Toro, la animación no es un género, es una técnica más con todo lo que eso conlleva. Y lo hace dejando claro que no es un formato solo para el público infantil. Este largometraje es un precioso cuento moderno para todos los públicos con el que Pablo Berger nos deja igual de desolados que maravillados. Berger vuelve a mostrar una bellísima tristeza con algo de comedia y como siempre con toque fantástico.

La historia nos habla de amistad, de sueño, de sensibilidad. A través de un mundo con animales antropomórficos que consiguen amigos a través de robots comprados por correspondencia consigue alcanzar unas cotas de humanidad que nos enternecen. La trama narra como dos amigos, un solitario perro y su robot de compañía, se ven separados accidentalmente. Mientras uno busca desesperadamente encontrar al otro, su media naranja añora con toda su alma poder volver a sentir la complicidad de la mayor de las amistades. Además la película es completamente muda, salvo por algunas onomayopellas y tarareos, logrando ser completamente universal, funcionando para cualquier nacionalidad, cultura o edad.

Como pasa casi siempre (cercano está el ejemplo de ‘Nimona’) hay un cambio acentuado en cuanto al estilo de dibujo o la paleta de colores con respecto a la obra original. Pero el diseño de personajes se conserva a grandes rasgos. Los dibujos se presentan con trazos gruesos y colores planos, sin degradados, pero con muchísimos detalles y buen gusto. Pasamos de estampas recargadas al estilo ¿dónde está Wally? a ilustraciones que parecen sacadas de un libro infantil de colorear. La animación nos ofrece un fantástico viaje visual, sobre todo para los amantes de Nueva York, pero el guión, la sensibilidad de la película, es lo que importa y acaba pesando más. Al estilo del capítulo del perro de Fry en Futurama paseamos por la ciudad neoyorquina y descubrimos una relación entre seres de distinta índole la mar de tierna, de hecho, la historia cuenta con una especie de Bender candoroso. Como decía antes, sin establecer ni un solo diálogo (como ya hizo con ‘Blancanieves’) recorremos una narración casi episódica, algo heredado de la novela gráfica, que trata sobre la amistad y la soledad. Un filme que esboza tan bien el anhelo por formar parte de algo, sobre todo sobre el construir algo en compañía, que hace imposible no empatizar con él. Digno de ver con todos esos seres queridos a los que consideras un alma gemela.

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de diciembre de 2023. Título original: Robot Dreams. Duración: 90 min. País: España. Dirección: Pablo Berger. Guion: Sara Varon. Música: Alfonso de Vilallonga. Producción: Arcadia Motion Pictures, Noodles Production, Les Films du Worso, RTVE, Movistar Plus+. Distribución: BTeam Pictures. Género: drama, comedia. Web oficial: https://bteampictures.es/robot-dreams/

Crítica: ‘Scott Pilgrim da el salto’

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La historia que conocemos, pero muy diferente

‘Scott Pilgrim da el salto’ llega a Netflix hoy viernes 17 de noviembre a todas nuestras casas. Con 8 episodios, la serie basada en las novelas gráficas dibujadas por el historietista canadiense Bryan Lee O’Malley.

La serie de Netflix le da una vuelta a la historia que nos cuentan, y que pudimos ver en la película de 2010 distribuida por Universal Studios y donde Michael Cera y Mary Elizabeth Winstead son los protagonistas de la cinta. Además del reparto tan grande que tiene caras como Kieran Culkin, Aubrey Plaza, Jason Schwartzman, Brie Larson, Brandon Routh, Alison Pill o Chris Evans son también los grandes protagonistas de esta historia loca y llena de música.

La serie de Netflix nos devuelve la historia de Scott Pilgrim, un chaval que conoce a la chica de sus sueños, Ramona Flower, pero descubre que, para salir con ella, primero debe dejar fuera de juego sus siete exnovios, los cuales, tienen una liga creada y todo. Pero todo esto se complica aún más.

La serie tira por unos derroteros bastante diferentes a la historia que conocemos y cambia bastante. Algo que está bien porque así, al menos encontraremos distintas sorpresas. Dirigido por Abel Gongora y con guion de BenDavid Grabinski y Bryan Lee O’Malley.

La animación está muy bien, al final el creador de los comics se basó mucho en comics japoneses y animes. La serie sigue esa estela de animación japonesa que le viene como anillo al dedo. Muy trabajada y con colores muy brillantes llenos de luces por todos lados.

La película en su día no me entusiasmó y la serie pensé que me iba a gustar más y bueno, mas o menos. Supongo que es que la historia no me termina de convencer y es cosa mía. Al final, la cinta tuvo un gran éxito. Eso sí, seguimos teniendo bastantes números musicales, aunque no tantos como me esperaba. Pero sin duda es uno de los puntos fuertes de la historia.

Así que esta historia extraña historia de amor y lucha por poderla llevar a cabo, entre Ramona y Scott, llega a nuestras pantallas este fin de semana. Ese amor lleno de peleas y escenas de acción lleno de coreografías musicales. Sin duda recomiendo el visionado en versión original, pues se pueden escuchar las voces de los actores originales de la película y muchos nuevos actores famosos que vienen hacer pequeños cameos.

Crítica: ‘Los juegos del hambre: balada de pájaros cantores y serpientes’

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Sinopsis

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Ambientada en un Panem postapocalíptico, la precuela de Los Juegos Del Hambre nos hace retroceder varias décadas antes del comienzo de las aventuras de Katniss Everdeen.

Es la mañana de la cosecha que dará comienzo a los décimos Juegos del Hambre. En el Capitolio, Coriolanus Snow, de dieciocho años, se prepara para una oportunidad única: alcanzar la gloria como mentor de los Juegos. La casa de los Snow, antes tan influyente, atraviesa tiempos difíciles, y su destino depende de que Coriolanus consiga superar a sus compañeros en ingenio, estrategia y encanto como mentor del tributo que le sea adjudicado.

Todo está en su contra. Lo han humillado al asignarle a la tributo del empobrecido Distrito 12. Ahora, sus destinos están irremediablemente unidos…

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Crítica

Hecha para que los fans gocen de los guiños y la concepción de los Juegos del Hambre

La obra de Suzanne Collins sigue cobrando vida. Llega el momento de retomar los Juegos del Hambre y ver en acción real todo lo sucedido en el libro ‘Balada de pájaros cantores y serpientes’. Para los profanos en esta nueva entrega estamos hablando de una precuela lanzada hace pocos años y que como bien sabrán los lectores de la saga, no empalma directamente con la trilogía original. Tampoco trata acerca de Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) pero si sobre uno de los personajes principales de la trilogía que fue materializada también por el director Francis Lawrence.

Hay que reconocer que, te gusten o no ‘Los Juegos del Hambre’, la saga ha calado en el imaginario colectivo pues es habitual que cuando se produce una situación en la que muchos se disputan una sola cosa se dice aquello de “que comiencen Los Juegos del Hambre’. Pero a uno, que ya peina canas, no se le puede escapar el detalle de que esta sigue siendo una versión sentimentaloide de ‘Battle Royale’ que además conserva los mismos esquemas. Y más en esta entrega que al igual que en la versión japonesa vemos como los participantes aparecen en una sala de monitores de la que van siendo tachados cuando mueren, imposible no acordarse del personaje de Takeshi Kitano observando a sus alumnos. Además, si todo el logro cultural de la saga ha sido ese me parece bastante ínfimo.

Dicho esto ‘Los juegos del hambre: balada de pájaros cantores y serpientes’ llega con la misión de ampliar el universo de Panem, en concreto de expandir la historia que llevó a las gentes de este mundo a recrearse con este macabro entretenimiento. Ahí tiene mucho que ver el que fue el villano de la anterior entrega. En su momento fue interpretado por Donald Sutherland. El presidente Coriolanus Snow es el protagonista y desde el seno de El Capitolio, el cual, nos cuenta cómo es la décima edición de Los Juegos del Hambre y cómo los cambió hasta llegar a ser lo que ya conocíamos, un espectáculo de castigo, muerte y lucha social. Esta vez está interpretado muy justitamente por Tom Blyth y con ello la saga mantiene su carácter juvenil.

Los fans de la franquicia gozarán de todos los guiños, aunque estos están metidos con calzador y de manera precipitada sobre todo en su extensísimo epílogo. También de la manera en cómo se plasman los primeros pasos de los Juegos del Hambre y de cómo ganan ese carácter de reality show televisivo. En las novelas y en las adaptaciones que arrancaron en 2012 tenemos como protagonista a un miembro pobre de los distritos. Aquí el eje que vertebra la historia es alguien que nace en El Capitolio pero que se relaciona con una persona de la clase marginal. Así tenemos de nuevo una historia de amor y de rebeldía que se antoja excesivamente larga para lo que te cuenta realmente.

Volvemos con los personajes vestidos de moda estrafalaria, con la violencia ligerísimamente explícita y con un mundo con ecos de la estética de la Alemania nazi con la de la Rusia soviética. Nos sumergimos en una academia en la que compiten alumnos al estilo de Harry Potter y tenemos un premio en disputa como si fuese el Cáliz de Fuego. Si hay una saga heredera de la obra de J. K. Rowling puede ser esta y su precuela probablemente cause las mismas sensaciones que ‘Animales fantásticos’, sobre todo a la hora de criticar el casting o la fidelidad del guión.

La duración es un lastre para este filme, no por estar mucho tiempo en una butaca pues eso hace que se rentabilice el alto precio de la entrada. Es por el relleno. Hay multitud de escenas que no nos cuentan nada o que están mal insertadas. En su mayoría las canciones, que no son pocas, aparecen sin causar el efecto pretendido. En busca del “¡oh capitán! ¡mi capitán!” nos provocan una sonrisilla de ridiculez ya que son inoportunas y no crean climax ni apoteosis. Viendo ‘Los juegos del hambre: balada de pájaros cantores y serpientes’ uno se explica por qué Rachel Zegler va a ser la Blancanieves en el live action de Disney, canta muy bien pero no hay criterio ninguno a la hora de interpretar.

Lo mejor de esta película, para mí que tampoco soy fan de la saga, es Viola Davis que parecía que se iba a marcar un Oprah Winfrey en ‘Un pliegue en el tiempo’ pero sabe interpretar a un personaje demente sin que quede ridículo. Ella y Jason Schwartzman como Lucky Flickerman, que sin ser ni siquiera ser un secundario se marca una actuación carismática.

Ficha de la película

Estreno en España: 17 de noviembre de 2023. Título original: The Hunger Games: The Ballad of Songbirds and Snakes. Duración: 157 min. País: EE.UU. Dirección: Francis Lawrence. Guion: Michael Arndt, Michael Lesslie. Música: James Newton Howard. Fotografía: Jo Willems. Reparto principal: Tom Blyth, Rachel Zegler, Viola Davis, Dexter Sol Ansell, Rosa Gotzer, Clemens Schick, Fionnula Flanagan, Hunter Schafer, Ashley Liao, Peter Dinklage. Producción: Color Force, Good Universe, Lions Gate Films. Distribución: Vértice Cine. Género: ciencia ficción. Web oficial: Vértice Cine.