En un remoto pueblo sueco llamado Knutby, una pequeña congregación pentecostal unida creía que Jesucristo regresaría a la Tierra para casarse con su líder. Tras el asesinato de una joven de la comunidad, su vecina fue herida de bala, y el caso se convirtió en una sensación internacional. En ‘Pray, obey, kill’, los aclamados periodistas de investigación Anton Berg y Martin Johnson, junto con el director Henrik Georgsson (‘The Bridge’), tienen la misión de sacar a la luz lo que realmente sucedió en el pueblo de Knutby.
Una joven niñera confesó ser la asesina, presionada por mensajes de texto que pensó que provenían de Dios, pero que en realidad fueron enviados por un pastor. Pero a medida que se desarrolla el caso, la historia se va volviendo más compleja y el rompecabezas quedó sin solución. La fe se utilizó como arma mortal, la misericordia se convirtió en un móvil y las convicciones se convirtieron en verdades. Años después del drama del asesinato, con la congregación disuelta y los ex miembros liberados de las reglas y jerarquías que les habían sido impuestas, algunos de ellos están preparados para repasar el pasado y empezar, por primera vez, a decir la verdad sobre el abuso físico y psicológico que sufrieron en la secta, lo que conduce a nuevas pruebas. Impulsados por la búsqueda de justicia, los periodistas Anton y Martin han logrado hablar con personas que ahora han roto su silencio, y han podido acceder a material del caso nunca antes revelado.
“Para mí, el caso y lo que realmente sucedió en Knutby tiene que ver con el abuso de poder, algo que encuentro extremadamente provocador”, dice Anton Berg, y Martin Johnson añade: «A lo largo de nuestro trabajo con el documental, el abuso de poder se ha convertido en el tema central, tanto dentro de la secta Knutby como en el sistema judicial sueco».
“Hemos accedido a material que la policía y la justicia han optado por no hacer público. Esto demuestra que este caso es más complicado de lo que esperábamos al comienzo de nuestra investigación ”, concluye Anton Berg.
Hanka Kastelicová, vicepresidenta de documentales de HBO Europe y productora ejecutiva del proyecto, dijo: «‘Pray, obey, kill’ es complejo, sombrío, dramático y una prueba más de que la vida misma escribe las historias más increíbles».
‘Pray, obey, kill’ está dirigida por el galardonado Henrik Georgsson (‘The Bridge’), producido por Ruth Reid para Warner Brothers ITVP y Anton Berg, Martin Johnson y Martina Iacobaeus son Productores Ejecutivos. Los productores ejecutivos de HBO Europe son Hanne Palmquist, Hanka Kastelicová y Antony Root. Esta serie documental está producida por Warner Bros ITVP Sweden para HBO Europe.
El pasado 8 de marzo se estrenó en la Semana de Cine de Medina del Campo ‘Biografía del cadáver de una mujer’, el nuevo cortometraje documental de Mabel Lozano. Con 25 selecciones en festivales y cuatro premios, la noticia de la selección como candidato a los Premios Goya es una alegría más para este comprometido trabajo.
Mabel Lozano nos habla sobre el cortometraje: “Desde el año 2000 más de 45 mujeres en situación de prostitución han sido asesinadas en nuestro país. Torturadas. Apuñaladas. Ahogadas. Degolladas. Quemadas. Arrojadas al vacío. 3 habían conseguido la condición de testigos protegidos. Aun así, no pudieron escapar de una muerte brutal. Esta es la historia de una de ellas”.
Sinopsis oficial:
Una mujer víctima de trata. Asesinada a tiros. Nos mira. Nos habla. Nos concierne.
Después del asesinato en la vida real de su vecino en el barrio Coreano, un hombre desempleado se sumerge en el abismo investigando lo que él cree que es una conspiración.
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Crítica
‘Murder death Koreatown’ nos lleva al declive de la mente de un hombre
Gracias al Festival de Terrormolins y a Filmin hemos podido ver esta rareza dentro del mundo del cine y que muy pronto se hará de culto. ‘MurderdeathKoreatown’ llega para demostrarnos que con poca cosa podemos hacer una película interesante y con muy buena historia. La tendréis en Filmin hasta el día 22 de noviembre.
Como gran fan de los crímenes reales y de las cintas de metraje encontrado, sabía que esta película si o si me iba a gustar. Así que quizás mi opinión no os valga mucho. Después de que me hablaran de ella poder verla ha sido una maravilla.
Nos vamos a 2017, a Koreatown, el barrio koreano de los Ángeles. La noche del 30 de julio de ese año, una mujer asesinó a su marido violentamente y la detuvieron. La noticia es real aquí os dejo el enlace. Y a partir de esta historia comienza la película.
Nuestro protagonista graba unas imágenes en las que la mujer es detenida detrás de su casa. Esto le obsesiona, las manchas de sangre que encuentra por la mañana. La lejanía del lugar donde han sucedido los hechos y donde es arrestada por la policía no le cuadran y comienza a investigar por iniciativa propia todo este asunto.
Con cámara en mano y un pulso terrible, vamos viendo las calles de este barrio en el que por cierto, la gente no está muy allá de la cabeza. Os puedo asegurar que se me han quitado las ganas de viajar a Los Ángeles.
Bueno seguimos, este hombre, nos va explicando también un poco su vida, es un parado de larga duración y por lo que se le escucha, la verdad que parece también bastante deprimido. Vive con su mujer, la cual al principio al verle tan animado le apoya con el tema de investigar el asesinato, pero llega un día en el que ve que todo esto se le está yendo de las manos. Y es que nuestro protagonista, al que no veremos hasta el final, comienza a ver mensajes por todos lados e incluso dice que el muerto está intentando contactar con él y que le siente.
Estos mensajes llegan a través de pintadas en sillones de vagabundos, pintadas en las calles y con un mendigo. La verdad que la película tiene de todo.
‘Murder death Koreatown’ me parece una película maravillosa de como un hombre cae en la obsesión hasta llegar a la locura. Me gusta mucho que aunque no le veamos hasta el final, la voz, los movimientos nerviosos de cámara, logran enseñarnos que no está bien y que sin duda necesita ayuda.
Tiene una falla y es que hacia el final ya hay cosas que quizás nos saquen del metraje encontrado y nos lo dejamos de creer. Pero aun así, os recomiendo mucho verla, merece la pena, es muy entretenida y andar con nuestro protagonista por todas las zonas y vivir como vive el toda esta situación es bastante curioso.
Ficha de la película
Estreno en España: por determinar (hasta el 22 de noviembre en Filmin gracias a Terrormolins). Título original: Murder death Koreatown. Duración: 80 min. País: Estados Unidos. Distribución: Amazon Prime Video. Género: True Crime, terror. Web oficial: https://www.murderdeathkoreatown.com/
Este 26 de octubre HBO España estrenará ‘The undoing’. Una serie protagonizada por NicoleKidman y HughGrant en el papel de esposa y marido de clase alta que cuidan a un hijo interpretado por NoahJupe (‘Un lugar tranquilo’).
Antes de ver los dos primeros episodios la cadena nos invitó a un evento de presentación online que contó con la presencia de la directora SusanneBier (‘A ciegas’), el productor y creador David E. Kelley (‘Big little lies’) además de los actores Nicole Kidman, Hugh Grant, LileRabe, EdagarRamirez, IsmaelCruz Cordova o Matilda De Angelis. Pero ‘The undoing’ cuenta con más actores, hay muchos factores que influyen en esta historia. No estuvo presente por ejemplo Donald Sutherland que interpreta al padre de Kidman.
En esa sesión Kidman nos contó que quedó enganchada en cuanto le pasaron el guión de los primeros capítulos, por eso ejerce hasta de productora. Por su parte Grant, entre otras cosas, aseguró estar en la serie por el plus que suponía trabajar con Kidman e interpretando un guión de David E. Kelley.
‘The undoing’ nos transporta a un Nueva York elitista. En concreto al círculo formado por madres y padres de un colegio exclusivo y de pago. Allí un grupo de madres organiza una subasta y a ellas se incorpora una nueva integrante cuyo hijo ha obtenido una beca para su colegio. Pronto comienzan a verse las excentricidades, los desmanes, las miradas por encima del hombro…
La serie gira en torno a una muerte relacionada con el centro escolar. Ese trágico suceso sacude la vida de la psicóloga interpretada por Kidman. Toda la narración está centrada en torno a ese personaje y ciertamente Kidman echa un buen pulso a la tensión. Aunque su actuación a veces roza lo plástico e inexpresivo tiene momentos donde maneja muy bien la inquietud y la desazón. Por su parte Grant aporta la mayor parte de carisma.
Esta es una serie llena de secretos y diálogos basados en prejuicios, sesgos o miedos. Es normal que Bier y Kelly hayan atraído a sus actores a este trabajo ya que está cargado de giros. Te obliga a desarrollar tus propias teorías y a desconfiar de más de un personaje. Aunque se ve venir el juego de la serie te puede sorprender con más de un cambio de rumbo.
Si traducimos ‘The undoing’ podría interpretarse como ruina, perdición. De esto trata esta historia. De gente que se ve cómoda entre élites, aunque no del todo identificada y de repente todo se desmorona. Pero la ruina no solo se refiere a lo que sucede a partir de la muerte o desapariciones que figuran como detonantes, también a los tropezones o decisiones que llevan a sus protagonistas a poner en peligro lo que tienen.
La novela de Jean Hanff Korelitz cobra vida con esta serie de seis episodios que saben mucho a Nueva York. La variedad de planos es innegable. Cubren y no pierden detalle de elementos como el nervioso ojo de Kidman hasta lujosos interiores. Nos lleva de una normalidad a un rápido desconcierto que alcanza al espectador.
Antes que nada no me gustaría que se malinterpretasen mis palabras ya que este es un tema susceptible. ‘Patria’ es una serie/libro que abarca algo reciente, aún latente de lo que tenemos que ser capaces de hablar y analizar ya que habla de una parte reciente de nuestro pasado que ha dejado huella en la actual sociedad. Y creo que para poder considerarnos una sociedad avanzada hemos de poder ser capaces de asimilar y analizar este tipo de pasados. Tampoco es la única serie o película que surge sobre el tema de ETA pero si es de las pocas que tiene un enfoque marcadamente diferente y valiente, como sucedió hace poco con ‘La línea invisible’.
A lo que me refiero con comprender lo que es la comprensión me refiero a poder ponerse en la piel de todas las partes, sin aprobar por supuesto el uso armado ni los asesinatos. La serie retrata muy bien que una patria no se puede constituir a partir del terror y que este es un dado de muchas caras en las que casi todos piensan tener razón dentro de la sinrazón. Están los que se oponían abiertamente a la banda terrorista, los que la apoyaban, los que no simpatizaban con ella si no que colaboraban por miedo, los que hacían cosas por E.T.A. de manera indirecta ya que les podía más el amor a un familiar que lo que este hacía… Todo esto ya lo deberíamos conocer bien y ‘Patria’ lo que pretende ilustrar es una búsqueda de verdad y de paz.
La serie de Mariano Barroso se adentraba más en el entramado de ETA y ‘Patria’ se centra con mayor insistencia en el drama vivido por los familiares de terroristas y víctimas. Drama a veces un poco regodeado, me sobre la escena del ictus, con saber que un personaje lo ha sufrido me bastaba, no veo necesaria la escena del cómo sucedió. Esta es una serie sobre familias fragmentadas al igual que la sociedad en la que viven. Reina la desconfianza, la paranoia, el miedo, el rencos y sobre todo el dolor.
De momento entiendo por qué Fernando Aramburu ha dado el visto bueno ya que todo va calcado a la novela y reflejando sus páginas a buen ritmo. ‘Patria’ tendrá ocho episodios y por lo menos en los dos primeros capítulos la historia sigue los mismos pasos y mantiene el mismo foco. Los tiros no van por donde auguraba el frívolo y polémico cartel. Todo empieza a partir del cese definitivo de la actividad armada de los terroristas, eso sirve de detonante para que el familiar de una de las víctimas regrese al lugar del crimen y comience sus pesquisas. Su presencia es vista como un acto de irreverencia y desafío. Comienzan, como no, los cuchicheos que ponen en marcha la radio macuto.
‘Patria’ sirve para identificar y dar voz a las muchas maneras de sufrir algo a lo que cuesta dar carpetazo, sea cual sea la relación con los terroristas. Todos los actores, todos, están para quitarse el sombrero y además lucen un maquillaje muy trabajado. Desde la viuda que ha sido señalada por todos durante años, pasando por el empresario que sufre la presión del impuesto revolucionario hasta el hermano o la madre que ven como una cama se queda vacía. La interpretación de Elena Irureta en el papel de Bittori, tanto cuando está sola hablando con el espíritu de su marido como cuando se enfrenta a su pasado, quita el hipo y tiene instantes muy potentes. La tensión y el terror se vive sobre todo cuando está en pantalla José Ramón Soroiz interpretando a Txato. Apunta alto también el personaje de Eneko Sagardoy y el de Susana Abaitua. Pero quien os va a dejar pasmados con su transformación es Ane Gabarain como Miren.
La serie va mucho de personajes que mutan ya que como la novela editada pro MaxiTusquets nos lleva de 2011 a instantes pasados. Los episodios dirigidos por Óscar Predraza y Félix Viscarret tiene una narrativa y ritmo ágiles. Saltamos de presente a flashbacks y viceversa con bastante coherencia y sin perder el hilo. Igual que ocurre con la versión en papel se mantiene intrigantemente un componente de thriller acerca de quién mató realmente a El Txato. En esto obviamente también tiene mérito el creador y escritor de la serie Aitor Gabilondo que suma otro éxito.
Puede que haya sido cosa de la copia que nos han puesto a prensa pero no se traducen las cosas escritas o dichas en euskera, que son dos o tres solo. También puede que sea interpretación mía pero el opening tan visual lleno de sangre, estelas de bala y un paraguas que pasa del rojo al blanco refleja el fin de los tiempos donde corría la sangre tanto como la lluvia. Puede que haya quien piense que así se anuncia el blanqueamiento de la historia todo está abierto a la interpretación de cada uno pero creo que ‘Patria’ va bastante de frente.
Desde luego ‘Patria’ obliga a hacer memoria y a comprender que aunque todos busquemos algo alguien debe ceder. Es elemental para una buena convivencia. A partir del 27 de septiembre esta serie convivirá con el resto del catálogo de HBO.
La forja de una manipuladora implacable como Ratched
La serie precuela de ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ se estrena en Netflix España el 18 de septiembre de 2020. Y se ha creado para mostrar los primeros pasos de Mildred Ratched, una enfermera a la que hay que aplaudir, pero por razones muy diferentes a los que han levantado ovaciones por los médicos, enfermeras y cuidadores en activo durante la actual pandemia.
Es de aplaudir la interpretación de Sarah Paulson que suma aquí otro personajazo televisivo. Coge el testigo de la marca que dejó Louise Fletcher y lo hace estupendamente. Muestra una etapa temprana de este misterioso personaje y le hace evolucionar por un camino insospechado. Es la forja de una manipuladora implacable. Su peligro radica en que es alguien reservada, observadora, autoreprimida y con la intención de imponer su manera de pensar. Encuentra las flaquezas de todos y se porta de manera traicionera. Esa soberbia la lleva muy bien acabo Paulson que muestra desde el principio que es un mal bicho. Mueve hilos con los que todos tropiezan y que los más incautos siguen para cumplir los propósitos de la enfermera. Así lo muestran en el opening al son de la ‘Danza Macabra’ del francés Camille Saint-Saëns.
Esta nueva ficción se ubica dieciséis años antes del largometraje. ¿Respeta la película de Miloš Forman? Es muy difícil alcanzar ese nivel contando además de que con el tiempo la película se ha asentado como un clásico casi intocable. Sobre todo si tenemos en cuenta que ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ supuso una de las interpretaciones más importantes de Jack Nicholson llevándose uno de los cinco Oscars con los que fue laureado el filme. El listón está muy alto y sus creadores Evan Romansky y RyanMurphy (‘American Horror Story’) han intentado recrear el mismo ambiente de locura y desesperación, pero con un diseño de producción algo diferente, adaptándolo a nuestros tiempos. No sé si el escritor de la novela Ken Kesey o Miloš Forman habrían dado su visto bueno, pero desde luego como serie (dejando al margen el carácter de precuela) les podría haber gustado.
‘Ratched’ se reserva secretos y crea suspense. Es una serie de farsantes, de faroles, de choque de personalidades y de locos. Volvemos a ver un duelo psicológico que más que una lucha de egos es de autoridades. También tiene algo de miedo, pero es el que como en la película sufren los pacientes de la institución mental.
Hay que tener en cuenta que el concepto de locura ha mutado según han pasado los años, la psiquiatría ha cambiado, el tema se ha empezado a serparar de tabúes y la sociedad ha ido progresando. Es curioso pero durante los días que he visto esta serie también he acudido a ver ‘Monumental’, un excelente documental sobre el tema. Lo que quiero decir es que no se puede ver esta serie como ejemplo actual, hay que ponerse en la mentalidad retrógrada de las instituciones de la primera mitad del siglo XX, cuando un enfermo mental era tratado con dureza, ocultado de la sociedad y “tratado” con métodos radicales y nada humanos. La película denunciaba el trato a las personas con enfermedad mental y la serie muestra también el revuelo causado por esa situación, pero hecha ya esa denuncia en varias ficciones, las serie se centra más en darnos momentos muy tensos y una nueva motivación para Mildred Ratched.
No recuerdo con precisión algunos detalles del filme del que sale Ratched pero el acicate que muestra aquí la enfermera tal vez pertenezca solo a su pasado o a lo que han querido aportarle al dedicarle la serie. Conste que no estoy en contra, pero creo que la gran cantidad de presencia que se le da a la trama de feminismo, romance y homosexualidad desvía la atención de la locura, la autoridad, los impostores y la manipulación, que es al fin y al cabo entorno a lo que giraba todo en la película original. Veo esto como un acto de terapia social o de justicia hacia las mujeres que en la novela e incluso en la película se pintan en su mayoría como impúdicas o como déspotas.
Lo que sucede también es que algunos personajes cambian repentinamente de personalidad quitándole algo de sentido a la trama. Esto solo podemos pasarlo por alto si creemos que se ajusta a traumas del pasado o admitimos que casi todos están locos. Al fin y al cabo dicen la frase “te entiendo perfectamente” muchas veces y eso que nos enfrentamos a mentes inescrutables. Sobre todo en su segunda mitad la serie se basa en giros excesivamente oportunos e incluso inconsistentes que hacen a veces que todo sea un poco ridículo, principalmente si tenemos en cuenta lo difícil que es interpretar a un demente.
En esta serie colorida y de ambiente nada lúgubre nos encontramos otros nombres importantes. Judy Davis interpreta a la jefa de enfermeras del hospital que regenta el Dr. Hanover, encarnado por Jon Jon Briones. Enemiga de ese doctor es una señorial Sharon Stone. Y aún con más poder está el gobernador de Vincent D’onofrio que con matices distintos hace un papel menos memorable que el de Kingpin.
Por supuesto que hay puntos en común con la historia original. Por ejemplo aparecen experimentos con lobotomías, que fue el destino del personaje de Jack Nicholson. Y como buen fan del terror y los thrillers psicológicos Ryan Murphy incluye en la serie detalles como música de ‘El cabo del miedo’ o ‘El resplandor’ y además toda la banda sonora sigue esa misma senda, recordando a películas del genero realizadas en los sesenta o al cine del mismísimo Hitchcock. Cita por ejemplo a Béla Lugosi y constantemente vemos secuencias muy kubrickianas.
Ya se sabía desde la concepción original de la serie que se iba a dividir en dos temporadas, teniendo la primera ocho episodios, a si es que ahora a echarle paciencia y a esperar la segunda vuelta de este terapéutico retorno.
Las doce novelas de Anthony Horowitz son la base para la serie que estrena Movistar+ el próximo 17 de septiembre, ‘Alex Rider’. Hemos visto tres episodios y el primer día de su emisión podréis disfrutar de las dos primeras entregas. Una ficción en la que el autor ha trabajado como guionista y que desconozco si es fiel a sus páginas, pero si que tiene gancho para pasar de un episodio a otro.
Es un título que puede rememorar a las obras de Tom Clancy o a sagas como Bourne en las que el protagonista de repente se ve sumergido en tramas de espionaje y agentes secretos. De hecho las novelas salieron antes que Bourne. Es como un James Bond en ciernes, de hecho, el opening recuerda mucho a la saga de 007. En esta ocasión tenemos al chico especial de instituto cuyo destino le reserva algo más allá de conquistar a la chica que le gusta. Está claro que el personaje vale más que su imagen de listillo y descarado y eso le vale tener que enfrentarse a toda una sucesión de situaciones tensas, interrogatorios y secretos.
Esta nueva adaptación viene a superar la película ‘Alex Rider: Operación Stormbraker’ de Geoffrey Sax que contaba con un reparto enorme en el que figuraban Bill Nighy, Mickey Rourke, Ewan McGregor, Stephen Fry, Andy Serkis… Un filme nada convincente que rozaba el ‘Spy Kids’ y que no gustó a muchos a pesar de estar dirigido un público familiar. Ahora con una tarma más madura y con más tiempo para desarrollar la evolución del protagonista se puede disfrutar mejor.
La trama gira en torno al secreto que hay tras las palabras “point blanc” y a como este adolescente ha de dejar su vida cotidiana atrás para conseguir a cambio las respuestas que busca. Alex Rider está bien interpretado por Otto Farrant (‘La reina blanca’, ‘Guerra y paz’), quien tiene el visto bueno del autor. El joven actor le ha cogido bien el pulso a un personaje que si bien podría tener algo más de carácter dramático va mutando, entrando en sintonía con un nuevo elemento.
Es un joven protagonista, pero está acompañado de caras conocidas que le dan mejor empaque a la serie. Stephen Dillane (Stannis en ‘Juego de Tronos’) y no es el único de la serie de HBO que figura en el reparto, también está BrenockO’Connor (quien hizo de Olly). Figuran además entre los personajes secundarios Ronke Adekoluego (‘Doctor Who’), Vicky McClure (‘Broadchurch’), Andrew Buchan (‘Broadchurch’) y Thomas Levin (‘Borgen’).
Guy Burt (‘The Hole’, ‘Los Borgia’) es quien ha desarrollado esta serie de ocho episodios largos. Debe reconocer que tiene un exceso de trajes oscuros. El único personaje que no viste de negro o pardo no se quita el gorro de lana ni para dormir. Además el protagonista se hace un Clark Kent cuando con solo cambiarse de ropa y ligerísimamente de peinado pretende ser otro. Pequeños detalles que no hacen perder interés a esta trama con un toque juvenil.
Otro de los proyectos originales de Netflix en España está a punto de publicarse. Hablo de ‘Alguien tiene que morir’, la serie de Manolo Caro (‘La casa de las flores’) protagonizada por Carmen Maura que se estrena el 16 de octubre.
Es una miniserie de 3 episodios protagonizada por Cecilia Suárez (‘La casa de las flores’), la ganadora de cuatro Premios Goya Carmen Maura (‘La Comunidad’), Ernesto Alterio (‘Ventajas de viajar en tren’), el actor mexicano Alejandro Speitzer (‘Oscuro Deseo’), y el galardonado bailarín Isaac Hernández (‘El Rey de todo el mundo’). El elenco lo completan Ester Expósito (‘Élite’), Carlos Cuevas (‘Merlí’), Pilar Castro (‘Ventajas de viajar en tren’), Mariola Fuentes (‘Arde Madrid’), Eduardo Casanova (‘La casa de las flores’), Manuel Morón (‘La Peste’) y Juan Carlos Vellido (‘Las chicas del cable’).
Manolo Caro es el creador y director de esta nueva serie, que ha escrito de la mano de Fernando Pérez y Monika Revilla. Además, ha sido producida por Rafael Ley, María José Córdova, Carlos Taibo y el propio Manolo Caro. ‘Alguien tiene que morir’ es una producción de Noc Noc Cinema.
La historia de ‘Alguien tiene que morir’ comienza cuando un joven, tras ser llamado por sus padres, debe regresar de México a casa para conocer a su prometida, pero el pueblo queda sorprendido cuando regresa acompañado de Lázaro, un misterioso bailarín de ballet.
Argelia, años 90. Nedjma («Papicha») es una estudiante universitaria que intenta que los acontecimientos de la guerra civil que empiezan a ocurrir a su alrededor no le impidan vivir una vida normal, salir de noche con su mejor amiga Wassila y vender vestidos hechos por ella en los baños de las discotecas. Mientras la sociedad se vuelve más conservadora, ella decide luchar por su libertad e independencia organizando con sus amigas un desfile de moda en la Universidad que desafía todas las normas establecidas.
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Crítica
Buen alegato y retrato generacional argelino
Desde Argelia nos llega la que fue elegida como su mejor película para representar al país en los Oscars 2020. En ella Papicha (una joven interpretada por Lyna Khoudri) busca prosperar a contracorriente en una sociedad convulsa y anticuada. Su pasión es diseñar ropa y luchar contra lo que considera injusticias de grupos de retrógrados mal influenciados por su religión. Vive rodeada de ciudadanos que viven cómodos con lo que sucede, manteniendo un silencio cómplice ante multitud de atropellos Pero por suerte Papicha es una de esas personas que están lo suficientemente locas como para enfrentarse a fanáticos.
Khoudri interpreta a una estudiante argelina y en el mundo real su familia procede de ese país, solo que ella ha vivido casi toda su ida en Francia y Alemania tras haberse mudado sus padres tras la guerra civil. Precisamente los inicios de ese conflicto son el marco de la película. Está salpicada del fervor y la incertidumbre de una contienda a punto de estallar mientras ella libra sus propias batallas. ‘Papicha, sueños de libertad’ trata a cerca de una persona que quiere hacer lo que le gusta, en este caso diseñar ropa, y para ello no permite que nada se lo impida. Es una película en la que la evolución y el progreso luchan para sobrevivir frente a los que abusan usando la religión como excusa. Conservando su hogar tanto ella como sus amigas (entre las que se encuentra la prima de Sofia Boutella) buscan huir de una comunidad capaz de envenenar con bromuro o de acallar con gatillos.
Ha habido y habrá películas cargadas de feminismo como esta. En estos años pasados hemos visto ‘Mary Shelley’, ‘Una cuestión de género’ e incluso ‘Judy & Punch’ con la cual va a compartir cartelera. Con un enfoque u otro estas películas tienen un discurso que va por los mismos derroteros. En este caso es un retrato generacional de la Argelia de los 90. La directora Mounia Meddour ha escogido adaptar libremente la realidad para poder esbozar a mujeres que quieren elegir y no tener que pedir permiso para existir de la manera que quieran.
Meddour había trabajado antes en ‘Hitman’ como asistente del frances Xavier Gens (‘La piel fría’, ‘The Crucifixion’). Ahora el renovador director vuelve a colaborar con ella pero desde la producción. Gens también había hecho lo mismo con películas como la desastrosa ‘Cell’ o la interesante ‘Hostile’. Tengo el corazón muy dividido con él y sus películas de terror. Con esta propuesta vuelve a llenarnos de horrores pero de otro tipo y acierta.
Tanto directora como actriz fueron premiadas con un Cesar a mejor actriz promesa y mejor directora novel. Y no me extraña, ‘Papicha, sueños de libertad’ es un relato contrastado, veraz y comprometido. Entre directora y actriz mezclan bien miedo, rebeldía e ingenuidad, que no inocencia. Con los ecos que resuenan se masca el final, pero aún así forma un buen alegato.
Ficha de la película
Estreno en España: 7 de agosto de 2020. Título original: Papicha. Duración: 106 min. País: Argelia. Dirección: Mounia Meddour. Guion: Mounia Meddour, Fadette Drouard. Música: Robin Coudert. Fotografía: Léo Lefèvre. Reparto principal: Lyna Khoudri, Shirine Boutella, Amira Hilda Douaouda, Yasin Houicha. Producción: The Ink Connection, High Sea Production, Tayda Film, Scope Pictures, Tribus P Film, CADC, CaleSon, Same Player, Fonds Impact. Distribución: BTeam Pictures. Género: drama. Web oficial:http://papicha-movie.com/
El paraguas se despliega en el tiempo y se abre de nuevo cubriéndonos con una divertida trama
Desde el día que supimos de la adaptación a serie de ‘The Umbrella Academy’ quisimos hacerlo saber pues el cómic de Gerard Way y Gabriel Bá (reseña aquí) es una locura la mar de divertida, normal que tenga un Eisner. La primera temporada nos dejó satisfechos pues, aunque no calcase lo sucedido en el cómic resultó ser una buena traslación que ha sabido conservar la extravagancia, hilaridad, despreocupación y violencia de sus personajes.
Esta segunda temporada, que se estrena el 31 de julio en Netflix, conserva el espíritu alocado, imaginativo y absurdo. Mantiene ideas retorcidas y malsanas aderezadas con humor, aportando aún más notas de diversidad. El objetivo final de esta temporada es el mismo que el del último volumen del cómic pero los tiros de los episodios, literalmente, van por otros caminos. En el cómic el final es distinto y se ha cambiado para caer un poco en redundancias. Tampoco podrían haber repetido exactamente el final de la colección ya que cambiaron la raza de uno de los personajes y eso ha hecho inviable incluirle en un determinado punto clave de la historia de Estados Unidos.
‘The Umbrella Academy’ regresa retomando la historia justo en el final de la anterior. Viajamos al pasado pero nos adelantan que hay un cambio en la historia. Esta primera secuencia y algunas posteriores nos pueden recordar a ‘The Man in the High Castle’, ‘X-Men. Días del futuro pasado’ o incluso a ‘Watchmen’, sobre todo cuando vemos que de nuevo el reloj del apocalipsis está a punto de llegar a las 12. Aún así, línea temporal nueva o no, hay unos cuantos sucesos que parten de hechos totalmente verídicos.
Los hermanos Hargreeves se las tienen que apañar cada uno por su cuenta al estar desperdigados y por supuesto se entremezclan como buenamente pueden con los elementos característicos de la USA de mediados del XX, como la lucha de los derechos de los afroamericanos, las sectas, los mafiosos, la Guerra Fría o la saga de los Kennedy. Puede cansar que siendo Netflix nos podemos ver venir a los lejos lo que va a pasar porque siempre quiere meter con calzador determinadas temáticas, lo cual se suele cargar muchas tramas. Pero los personajes están tan bien llevados que te diviertes igualmente.
La segunda parte de ‘The Umbrella Academy’ utiliza un misterio famosísimo de la historia para elaborar en torno a él todo el hilo argumental y conseguir así una serie de sucesos causales. El guión no es excesivamente intrincado pero sabe usar a su favor ciertos eventos que nos aportan nuevos personajes que ayudan además a desarrollar la personalidad de los protagonistas y descubrir algunos de sus intríngulis.
Narcisistas, heróicos, resignados, derrotistas, deprimidos… Vanya, Luther, Klaus, Cinco, Ben, Allison y Diego conservan su frescura. Personajes que al margen de ser muy diversos son totalmente diferentes entre sí y están condenados a entenderse. Ese aspecto como siempre nos trae gran parte de la diversión de la serie. Sobre todo en esta temporada la comedia vuelve a aportar Klaus (Robert Sheehan) que sigue siendo tremendamente alocado dentro de su incansable depresión. Por otro lado me sigue fascinando el personaje de Cinco (Aidan Gallagher) pues continúa haciendo un papelón muy carismático y en esta temporada da la sensación de que tiene más protagonismo. Esta puede parecer una serie muy tontorrona con todos sus desvaríos, pero hacer el papel que hace él con 14 años se me antoja prometedor.
La primera temporada tenía también a unos villanos que eran pura guasa, Hazel y Chacha. En esta ocasión se incorporan algunos nuevos perseguidores, unos suecos bastante soseras. Aunque son lo suficientemente peculiares como para incluirlos en la serie no tienen el gancho de Hazel y Chacha. Por supuesto también está el particular “Ministerio del Tiempo” llamado La Comisión, a parte de alguna cosa nueva que nos descubren.
Os podréis imaginar que hay nuevos personajes y sorpresas, algunos inspirados en el cómic otros totalmente nuevos derivados también de las variaciones introducidas en la temporada anterior. También tenemos información nueva sobre los ya conocidos. Nos sueltan alguna perla a cerca de la verdadera personalidad de cierto personaje protagonista que en los cómics ya se evidenció.
Steve Blackman continúa gestionando series tan buenas como ‘Altered Carbon’ o ‘Fargo’, está claro que ‘The Umbrella Academy’ demuestra de nuevo que tiene buen ojo para sus adaptaciones. En esta segunda temporada ha contado con directores/as como Sylvain White (‘Slender Man’), Stephen Surjik (‘The Punisher’), TomVerica (‘Scandal’), EllenKuras (‘The son’), AmandaMarsalis (‘Ozark’) y JeremyWebb (‘Merlin’, ‘Altered Carbon’) que se ha encargado de cerrar.
Precisamente el final de esta segunda etapa de ‘The Umbrella Academy’ es uno de los problemas de la serie. Finaliza con una secuencia que parece una cacería al más puro estilo Fornite con toques de X-Men. Es algo pobre a nivel argumental y además no acaba de darle empaque o justificación a una de las tramas principales en las que inciden una y otra vez. Sirve sobre todo para dejarnos con varios puntos abiertos que deberán resolverse en una tercera parte.
A parte de eso el montaje a veces se ve torpe. Hay cortes o escenas algo inconexas que requieren explicación o hacer ejercicio de imaginación para determinar cómo se ha llegado a ese punto. Pasa sobre todo en el cuarto episodio.
Si no sabes como resolver una situación usas a tu componente viajero en el tiempo para reescribirlo todo. Eso es lo que hacen varias veces en esta temporada. Al menos el tono cómico de la serie hace que se resuelva una paradoja de un modo gracioso y con una serie de reglas bastante chistosas.
No hay que olvidarse de la música. De nuevo ‘The Umbrella Academy’ es muy musical y con ello rinde culto a la cultura popular. No hay que olvidarse que el guionista del cómic, GerardWay, es miembro de My Chemical Romance. Oímos varias covers de canciones famosas adaptadas a determinadas escenas. Hay una versión del ‘Crazy’ de Gnarls Barkley o una variación en sueco de ‘Hello’ que canta MyKullsvik. Pero es que también hay escenas o tomas que son claros homenajes a ‘Terminator’, ‘Oldboy’ o ‘La vida de Brian’, quizá la más reconocible la que imita a Brad Pitt en ‘Snatch’. Todo buenos referentes.
Amazon Prime Video estrena en exclusiva ‘The Last Narc’, una provocadora docuserie de cuatro partes que se centra en el asesinato más notorio de la historia de la DEA, el secuestro y asesinato en 1985 del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena. La serie se estrenará en exclusiva en Amazon Prime Video el 31 de julio de 2020 en más de 240 países y territorios del mundo.
‘The Last Narc’ cuenta la historia del héroe caído, de los hombres que lo mataron y del hombre que arriesgó todo para descubrir qué fue lo que pasó exactamente y el porqué. El altamente condecorado Héctor Berellez, al que se le asignó liderar la investigación de la DEA de la muerte de Camarena, desgrana el mito y la propaganda para revelar la escalofriante verdad de una conspiración que se estrecha desde los campos de la muerte de México a los pasillos de poder en Washington, D.C.
El poderoso testimonio de Berellez aparece junto con el de la valiente viuda de Camarena y, además, el de tres integrantes del cártel de Guadalajara. Estos hombres eran policías corruptos del estado de Jalisco quienes en el momento del asesinato de Camarena servían como guardaespaldas de los legendarios líderes de la droga Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo. Finalmente, se convirtieron en informantes para Berellez y le ayudaron a descifrar el infame asesinato de la guerra de las drogas.
‘The Last Narc’ está dirigida por Tiller Russell y producida por Amazon Studios y The Intellectual Property Corporation (IPC) de Industrial Media. Eli Holzman y Aaron Saidman, de IPC, son productores ejecutivos.
A lo largo de su carrera, Russell ha explorado una variedad de casos de crímenes reales en su trabajo documental y de ficción, incluyendo: ‘Operation Odessa’, que se estrenó en el South by Southwest Film Festival y fue estrenada por Showtime; ‘The Seven Five’, que se estrenó en DOC NYC y fue lanzada por Sundance Selects; y ‘Silk Road’, la próxima serie protagonizada por Jason Clarke y Nick Robinson.
Movistar+ tiene una nueva serie que proponernos, ‘Antidisturbios’. Una creación deRodrigo Sorogoyen e Isabel Peña que cuenta la historia de seis policías que tras una intervención finalizada con un fallecimiento son investigados. Es un thriller que consta de 6 episodios de 50 min. cada uno.
Tal y como ha declarado Sorogoyen es “una serie pegada a la realidad y a la época en la que vivimos, pero no juzga, no alimenta estereotipos, no caricaturiza ningún colectivo ni se posiciona políticamente”.
Quien se encarga de la investigación es el personaje de Vicky Luengo. Ella tendrá que encontrar la verdad que rodea al grupo interpretado por Raúl Arévalo, Álex García, Hovik Keuchkerian, Roberto Álamo, Raúl Prieto y Patrick Criado.
Escrita por Eduardo Villanueva, Isabel Peña y el propio Sorogoyen, la apuesta trepidante del guion se traduce en pantalla en una producción rodada en más de 100 localizaciones naturales, más de 200 sets, un furgón policial protagonista (acondicionado) y cientos de figurantes. Se ha rodado en las localizaciones naturales que han inspirado la trama como comisarias de policía, una corrala madrileña, casas, bares, juzgados o una playa. La búsqueda del ambiente realista de calles, túneles, barrios, despachos o pasillos ha construido un paisaje dramático inmersivo para los espectadores.
Rodeado de su equipo técnico habitual, Sorogoyen propone una puesta en escena hiperrealista que se extiende al diseño de personajes, tramas y al trabajo técnico detrás de las cámaras y que ha supuesto grandes retos en todos los departamentos: desde la música de Olivier Arson, pasando por el vestuario de Alberto Valcárcel, el sonido de Aitor Berenguer, el montaje de Alberto del Campo, hasta la fotografía de Alex de Pablo.
Sinopsis oficial:
Seis antidisturbios ejecutan un desahucio en el centro de Madrid que se complica y un hombre acaba muriendo. Un equipo de Asuntos Internos será el encargado de investigar los hechos y los seis antidisturbios se enfrentan a una acusación de homicidio imprudente. El grupo de agentes busca una salida por su cuenta que acaba separándolos y, finalmente, complicando aún más la situación. Laia, una de las agentes de Asuntos Internos, se obsesiona con el caso y acaba descubriendo que, tras ese desahucio malogrado, hay mucho más.
‘The Bay’ se fundamenta en un guión plagado de mentiras bien aplicadas
El género policíaco es una clase de historias a las que no les cuesta encontrar público. Suele estar muy colindante con la realidad, aunque se adorne con algunos artificios, como sucede bastante en ‘CSI’. En el caso de ‘The Bay’ estamos hablando de una serie dramática y de investigación. Se compara esta serie con ‘Broadchurch’ pero como no la he visto os puedo decir que los tiros van por un tono muy adusto como en ‘Caso abierto’ o ‘Ley y orden’. Es decir, tenemos una historia bastante seria pero los capítulos siguen todos un mismo hilo, no hablamos de casos concluyentes. Además ‘The Bay’ mezcla bastantes personajes que confluyen en sus últimos episodios de algún modo. Personajes adultos y algunos de ellos adolescentes, es un poco la jugada de ‘The accident’ solo que con diferente discurso y con una buena fotografía que os comentaré más adelante.
Esta serie creada por Daragh Carville y Richard Clark trata sobre la desaparición de un chico y una chica que son gemelos. Todo sucede en una pequeña localidad costera llamada Morecambe, ubicada al norte de Mánchester. Su bahía da de comer a muchos de sus habitantes con la pesca y alguno de nuestros protagonistas navegan todos los días en busca de lo que el mar pueda ofrecerles.
En este ambiente marinero de grises paisajes moteados del color de las ropas y el césped transcurre la trama detectivesca. La protagonista es Morven Christie en el papel de la detective Lisa Armstrong. Ella tiene que ser capaz junto a su nuevo, joven y entusiasta compañero, de localizar a los dos desaparecidos.
En sus primeros compases parecía que esta sería una especie de buddy movie pero tiene muy pocos compases que nos conecten con ese tipo de desarrollos. ‘The Bay’ aborda las historias de otros personajes que rodean a la detective. Sus hijos, su madre, los padres de los desaparecidos, sus amigas, los muchachos y muchachas del instituto local… La protagonista se ve fortuitamente implicada de manera personal en el caso y se involucra muchísimo. Es por eso que esta serie conduce bastante y muy bien por el manejo de conflictos: cómo dar una mala noticia, cómo llevar a cabo métodos que pueden incomodar, cómo soportar la presión y exigencia de su puesto de trabajo.
Y es que la detective se compromete incansablemente con la investigación intentando hacer un alarde de profesionalidad, hasta llegar al punto de descuidar a sus propios hijos. ‘The Bay’ aborda muchas situaciones vividas por púberes y las relaciones con sus padres, sobre todo en el caso particular de una madre soltera y muy trabajadora. Por otro lado se fundamenta en un guión plagado de mentiras bien aplicadas y planta semillas para que desarrollemos nuestras propias conjeturas, en mi caso algunas acertadas otras desatinadas. Sabe causar confusión. Además genera un suspense que si bien no nos pone en tensión nos suscita interés. Más aún siendo una de esas series que consigue aportar un buen cliffhanger al final de cada uno de sus seis episodios. En resumen, es una serie con matices familiares y de enredos que causan expectación.
Dado su punto de partida podríamos pensar que es un dramón. Pero no se explota demasiado el dolor, como hacen otras series que hacen del sufrimiento su bandera. Aunque tenemos al personaje de Chanel Cresswell (ganadora del BAFTA por ‘This is England ’90’) que no tiene apenas una escena sin soltar lágrima y eso que tiene muchas, esta es una serie que se centra más en su goteo de pistas y a veces de insensateces.
De la ciudad inglesa en la que se ambienta no han tocado prácticamente ni gramo de arena. Está la estatua del cómico Eric Morecambe, sus pubs, su paseo marítimo… Y el interior de sus feas casas. El olor a moqueta y mueble desgastado casi atraviesa la pantalla. Y aún con toda esa fealdad extrae unas imágenes muy buenas. Sobre todo en los episodios rodados por Lee Haven Jones, director de series como ‘Dr. Who’. De ambientes que pueden ser bastante deprimentes capta imágenes muy bonitas. Mayormente lo consigue tirando de la regla de los tres tercios, de bokeh y de algunos planos simétricos. Con esto sitúa a los personajes en zonas de la imagen algo apartadas o alejadas, pero consiguiendo que nos centremos en ellos.
En Reino Unido ha sido criticada por el cerrado y variado acento de sus personajes. En España si no sois capaces de seguirla ponéis los subtítulos y a correr. Que sus pronunciaciones no sean una barrera para seguir el hilo. En 2019 tanto la actriz de la madre protagonista como uno de sus directores fueron nominados al BAFTA. No es de extrañar y acalla un poco las bocas de los que pueden criticar ‘The Bay’ por algo así.
Estrenada en Reino Unido ya en 2019 ahora Filmin nos la trae a España. Puede verse desde el martes 28 de abril. Se ha confirmado una segunda temporada para este 2020 (podéis ver el anuncio hecho por la protagonista en su Instagram), pero desconozco en qué fecha será. No os preocupéis que no vais a tener una larga espera ya que la serie es buena por todo lo que os he comentado y porque cierra totalmente el caso que plantea, sin dejar cabos sueltos para la nueva temporada.
Una amistad quebrada por el odio y la búsqueda de la verdad
HBOva a ser la encargada traernos la novela de Fernando Aramburu en formato de serie, ‘Patria’ nos lleva al día en el que ETA anuncia el abandono de las armas. Este día, Bittori decide regresar a su casa en el pueblo, su hogar que tantas alegrías y disgustos le ha dado, del que tuvo que huir después del asesinato de su marido. Esta vuelta al hogar revuelve las consciencias de Miren y su marido los cuales eran sus antiguos amigos.
A través de estas dos mujeres vivimos el conflicto vasco fuera de la política, como se vivió en las calles, en los pueblos y sobre todo en las casas. Bittori, acosada y viuda y Miren su mejor amiga, una mujer que se vuelve pro ETA por su hijo y su familia.
Me encanta la manera que tiene de contar la historia Aramburu, a través de flashbacks vamos conociendo la historia de estas dos familias, de su amistad y de como todo fue destruido por miedo y odio. Es maravilloso que podamos conocer en cada momento los pensamientos de cada uno, aunque admito que en un principio se me hizo un tanto lioso, pero hace que nos metamos más en esta historia y sea más realista.
A la hora de tratar el conflicto, como he dicho, ‘Patria’ nos muestra las dos caras, las víctimas de los terroristas acosados hasta que o mueren o tienen que huir, pero también vemos las caras de los terroristas, el sufrimiento de las familias que por supuesto no quedan nada bien paradas en esta sociedad.
Es bastante triste ver el odio que se fraguó entre gente que eran amigos de toda la vida por miedo. Me gusta como describen todo tipo de situaciones, desde comidas entre ambas familias llenas de felicidad y armonía y como a partir de un momento le niegan el saludo al que está en el punto de mira.
Conocemos a todos los miembros de ambas partes, por la parte de Bittori; conocemos por supuesto a El Txato, su marido muerto; Xabier el hijo mayor que intenta sobrellevar todo su dolor con el trabajo; Nerea, su hija que parece ser que prefiere olvidar todo lo ocurrido, cosa que a Bittori la lleva por el camino de la amargura. Mientras que en la familia de Miren, tenemos a Joxian su marido y mejor amigo de El Txato, es al que más le pesa toda la situación vivida; Joxe Mari, su hijo mayor y miembro de ETA; Gorka su hijo menor que intenta evitar por todos los medios acabar como su hermano y Arantxa, su hija que sufre todo el mal karma de esa familia en carnes propias.
‘Patria’ es un libro muy ligero, donde la búsqueda de la verdad se convierte en una obsesión. Te adentras en la historia desde la primera página y os puedo decir que si os dejáis llevar el libro no os dura ni un día. Una novela que os hará pensar mucho.
Blake Lively protagoniza esta película en el papel de Stephanie Patrick, una mujer que se embarca en una senda de autodestrucción tras la trágica muerte de su familia en un accidente de avión. Cuando Stephanie descubre que la catástrofe no ha sido un accidente, se adentra en un mundo oscuro y complejo en busca de venganza y tratando de encontrar su propia redención.
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Crítica
Una estupenda Blake Lively deslucida por el habitual ritmo de Reed Morano
Madrid (entre otras ciudades) es escenario de ‘El ritmo de la venganza’ la historia de búsqueda de justicia del personaje de Blake Lively (‘Infierno azul’). En ella hace de una joven que piensa que su familia ha muerto en un accidente de avión y descubre que todo forma parte de un atentado orquestado por un plan complejo y organizado. ‘El ritmo de la venganza’ es una historia de recuerdo, dolor, búsqueda y represalia.
El filme empieza con una búsqueda que bien podría haber sido similar a la que nos mostró Arnold Schwarzenegger en ‘Daño colateral’ pero pronto recordamos que la directora es ReedMorano, autora de la soporífera ‘I think we’re alone now’ y vemos que la cosa no va a ser así de trepidante. El lenguaje fílmico al que hace uso Morano nos lleva por un estilo pausado, cercano al dolor de la protagonista que intenta sentar constantemente la base de un drama. Otras veces vemos que al igual que la protagonista el devenir de las escenas es errático. Es por eso que una vez tras otra ‘El ritmo de la venganza’ se para a buscar una conexión con las emociones y se pone melodramática.
Son demasiados los interludios de esta película y muy poca la información, escasamente relevante. No se percibe una trama realmente compleja como para que necesitemos que se le dedique tanto tiempo y tanta pausa por lo que deberían haberse planteado haber incorporado una línea argumental más intrincada o más acción para que percibamos de verdad que ‘El ritmo de la venganza’ tiene una buena cadencia. Sobra por ejemplo que sea tan largo el episodio de entrenamiento típico de todas estas películas de agentes encubiertos, es muy largo. Quizá esto se deba a una traslación literal de la novela de Mark Burnell, el cual es el mismo guionista de la película. No he leído el libro a si es que desconozco si podemos achacar este problema a la obra original.
No basta con saltar de una localización a otra para darnos la sensación de progresión. Juega más en contra de la película tanta inclusión de primer plano y flashback embadurnado hasta arriba de filtros de imagen. Eso delata que se quieren cubrir también muchas carencias, tanto en las escenas de acción como en las dramáticas donde nos repiten una y otra vez lo mismo. Y me sorprende encontrarme esto en una película dirigida por una artista acostumbrada a ser directora de fotografía. Lively se mueve bien con las armas y con sus puños pero no podemos verlo con nitidez ni tan bien como ha exigido su entrenamiento.
La película puede unirse mediocremente a los títulos de asesinas como ‘Anna’, ‘Colombiana’ o ‘Gorrión rojo’, con sus y pros y contras, por su puesto diferenciándose con su estilo propio. A lo que más se puede acercar es a la ‘Nikita’ de Besson, con sus inicios de degradación y su mujer empoderada, pero ni tiene su magnetismo ni atrae con su intriga.
Ficha de la película
Estreno en España: 6 de marzo de 2020. Título original: The rhythm section. Duración: 109 min. País: Reino Unido. Dirección: Reed Morano. Guion: Mark Burnell. Música: Steve Mazzaro. Fotografía: Sean Bobbitt. Reparto principal: Blake Lively, Jude Law, Sterling K. Brown, Raza Jaffrey. Producción: EON Productions, IM Global, Babieka. Distribución: Paramount Pictures. Género: thriller, acción. Web oficial:https://www.eon.co.uk/the-rhythm-section/
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