Crítica: ‘La calle del terror – Parte 3: 1666’

Sinopsis

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En 1666, Dena descubre la verdad sobre Sarah Fier. De nuevo en 1994, los amigos luchan por sus vidas… y por el futuro de Shadyside.

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Crítica

Me quedo a vivir en La calle del terror… si me dejan o no me matan

Muy de vecinos, muy de familias, muy de convivencia. Así podríamos decir que se resume la triliogía. Una vez terminada de ver las tres obras puedo decir que de lo que trata es de convivir entre vecinos, entre distintas generaciones. Pero también abarca un discurso sobre la tolerancia y el rencor que tiene valor y se superpone a la carnicería que vemos durante toda la saga.

Podría decir aquello de… “ha merecido la pena la espera para esta tercera película” pero ¡han sido solo unas semanas! Vale que vivimos en la era de la inmediatez, pero ha sido tan rápido nuestro paso por esta Calle del terror que dan ganas de quedarse a vivir un tiempo más, si nos dejan o no nos degüellan antes. Y lo cierto es que entre visiones, enmascarados y escena post-créditos Netflix nos está anunciando que podría haber más episodios surgidos de estas novelas de R.L. Stine, pero tal y como concluye la historia está perfectamente bien cerrada. Muy bueno tiene que ser lo próximo que haga el director Leigh Janiak para superar a esto.

Además, debo admitir que ‘La calle del terror – Parte 3: 1666’ se cierra de un modo que yo no me esperaba. Tenía mi propia teoría a cerca de en qué consistía realmente la maldición de Shadyside y de cómo podría acabar pero me han sorprendido con la trama definitiva. Este nuevo filme, aunque se subtitule 1666, se divide en dos partes, una en 1666 para narrarnos todo lo ocurrido en los orígenes y otra en 1994, como era de esperar, para vivir el desenlace una vez que los jóvenes protagonistas han descubierto el pastel. Y como volemos a esa época tenemos música conocida como la de The Offspring, Pixies u Oasis.

Ya que es una tercera entrega me gustaría destacar tres escenas, todas ellas responsables de que ‘La calle del terror – Parte 3: 1666’ tenga calificación R (al igual que la segunda parte). Me ha encantado el momento en el que nos explican el corte de mano de Sarah Fier, da grima y dolor de verlo. Es también macabra la escena en la capilla. Y por último es una gozada la pelea al pie del árbol de la ahorcada en el centro comercial, nos hace decir “¿y por qué no?”. Por cierto, que esta última me ha vuelto a recordar a ‘Las furias’.

Aunque este filme se mantiene dentro de los detalles clásicos de los slashers consigue diferenciarse, sobre todo con su primera mitad en el Estados Unidos colonial. Como imaginábamos cuando vimos la primera entrega la ciudad (por entonces conocida como Union) se convirtió en un Salem lleno de recelos, fanatismo, prejuicios y persecución. Allí de nuevo se confunde la habilidad con brujería, la chiquillería con satanismo. Se explica bien por qué los personajes están repetidos en el pasado, también por qué hay una maldición sobre Shadyside y por lo tanto por qué surgen asesinos. Me parece un final más que satisfactorio. Podéis ver las películas de manera independiente si queréis, pero no vais a disfrutar de igual manera de las sorpresas que tiene, además es un poco absurdo hacerlo así pues están todas en la misma plataforma, igual de accesibles.

Por pocos minutos esta es la más larga de las tres películas. Como en las otras sabemos de antemano que Fier perdió una mano y posteriormente fue ahorcada, pero antes hubo cosas que han tenido ecos en el futuro. Al igual que en la segunda entrega tenemos un detalle que sabemos por adelantado, pero con pormenores por averiguar, lo cual es harto interesante, hace que el espectador se preocupe por la construcción de la historia y no tanto por el final en sí. A parte de los brutales asesinatos eso es lo más atractivo de esta trilogía. Sobre todo porque todo encaja de un modo que nadie habíamos imaginado.

Antes de ver ‘La calle del terror – Parte 3: 1666’ se me planteaba una pregunta: ¿se ha ganado Sara Fier un hueco en el hall de la fama del terror y veremos disfraces suyos en Halloween? El tiempo y las tiendas con el merchandising suele decidir eso, pero tampoco os lo puedo decir pues rompería una de las sorpresas.

Ficha de la película

Estreno en España: 16 de julio de 2021. Título original: Fear Street 3. Duración: 110 min. País: EE.UU. Dirección: Leigh Janiak. Guion: Phil Graziadei, Leigh Janiak, Kate Trefry. Música: Marco Beltrami, Anna Drubich. Fotografía: Caleb Heymann. Reparto principal: Kiana Madeira, Ashley Zukerman, Gillian Jacobs, Olivia Welch, Benjamin Flores Jr., Darrell Britt-Gibson, Sadie Sink, Emily Rudd, McCabe Slye, Julia Rehwald, Fred Hechinger, Jordana Spiro, Jordyn DiNatale. Producción: Chernin Entertainment.  Distribución: Netflix. Género: terror. Web oficial: ver en Netflix.

Crítica: ‘Flashback’

Sinopsis

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Fred (O’Brien) no es un detective, un agente secreto o un filósofo. Es un tío normal y corriente que se acerca a los 30 años y que atraviesa una crisis existencial ahora que se ve en el precipicio de la auténtica madurez. Se debate entre varias cuestiones: ¿Debería comprometerse con su novia de toda la vida? ¿Debería empezar a trabajar en una empresa para pagar las deudas y descartar sueño de convertirse en artista? ¿Debería pintar las paredes de su nuevo piso de azul turquesa o azul celeste? Tras un encuentro accidental con un amigo de su juventud que había olvidado, Fred viaja de manera literal y filosófica al pasado. Poco a poco comienza a desentrañar un misterio oculto sobre una chica desaparecida, una droga llamada Mercurio y una terrorífica criatura que le ha perseguido hasta su madurez. A medida que pasado, presente y futuro comienzan a cruzarse entre sí, Fred comienza a explorar todas las posibles vidas que podría tener. ¿Cuál escogerá?

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Crítica

Fobias y rabias generacionales en forma de flashes

Con el título y la sinopsis de la película esperaba una película de ciencia ficción de carácter independiente capaz de sorprenderme por sus argumentos. Ciertamente ‘Flashback’ tiene buena materia y nos deja un poso enriquecedor. Lo que no entiendo es por qué está categorizada como R por que no se percibe en ella ni violencia ni lenguaje explícito. Quizá es por las epilépticas imágenes que nos hacen ir de atrás adelante en la historia.

‘Flashback’ es un filme que nos hace dudar, que nos inquieta e intriga, que siembra en nosotros nostalgia y cuestiones. Constantemente recibimos como estímulo de entrada un bombardeo de imágenes que el protagonista también está percibiendo como algo desconcertante. Recuerdos del pasado, de su infancia, de su juventud… Tanto nosotros como el personaje interpretado por Dylan O’Brien percibimos una realidad alterada, ya sea por lagunas o por psicotrópicos. El filme juega con esa confusión para mantenernos en vilo y consigue resolverse sin dejar nada al azar.

Además de demostrar porque Canadá sigue siendo una punta de lanza para la ciencia ficción ‘Flashback’ se gana el apodo de generacional. Maneja una trama temporal que se asocia a teorías de universos múltiples, algo que los cineastas y científicos de hoy en día tienen muy presente. Tengo claro que nuestra generación filosofa a través del cine flirteando con la idea del multiverso, buscando evadirse a realidades alternativas que manifiesten mejor sus miedos o deseos. O simplemente en un intento de escapar de una realidad en la que te puedes jugar el futuro en cosa de una hora: en un examen de selectividad, una presentación de empresa, en una entrevista de trabajo… No nos gustan las elecciones que se nos dan o los procesos a los que nos someten.

Estos temores son aún más profundos o están más agravados en los protagonistas que parece que viven una especie de crisis de los cuarenta a los treinta e incluso a los dieciocho. Se sienten en una prisión que es fácil transmitir al espectador, la del sistema que tenemos, la de vivir una vida preestablecida y los grilletes de las rutinas. Todo el discurso de la película se resume a las opciones, a la libertad de tomar decisiones al no tener que vivir en un mundo donde solo progresas si escribes lo que quieren que escribas en una redacción o dices lo que quieren oír tus jefes.

Cada vez me gustan más los proyectos en los que se mete Dylan O’Brien. Si he dicho que ‘Flashback’ muestra inquietudes e influencias de nuestra generación podemos relacionar su carrera de un modo parecido. Está sabiendo unirse a proyectos capaces de sorprender a los de su quinta o algo mayores como ‘El corredor del laberinto’, ‘Marea negra’, ‘De amor y monstruos’ e incluso ha sido la voz de Bumblebee. Me gustan sus películas, su interpretación tampoco es que sea para Oscar, de hecho suele necesitar estar bien rodeado. En este caso más que el reparto le ayuda mucho el montaje de la película. Una edición que nos da momentazos, como la secuencia reveladora que sucede justo a la hora de película.

Esta es también la historia de los colocones de un artista reprimido. Un dibujante que además de tener sueños y pasiones sometidas, también reprime un recuerdo importante. Consigue ser con todo esto muy melancólica y a veces críptica. Pero es fácil de entender sin acabar rallado. Lo habría dejado cuando ella dice “a todas partes” pero hay algo más que descubrir a cerca de esta historia, por lo que merece la pena hacer flashback en nuestra cabeza tras verla y repasarla mentalmente.

Ficha de la película

Estreno en España: 16 de julio de 2021. Título original: The Education of Fredrick Fitzell. Duración: 97 min. País: Canadá. Dirección: Christopher MacBride. Guion: Christopher MacBride. Música: Anthony Scott Burns, Pilotpriest. Fotografía: Brendan Steacy. Reparto principal: Dylan O’Brien, Maika Monroe, Amanda Brugel, Hannah Gross, Liisa Repo-Martell. Producción: Resolute Films and Entertainment, Addictive Pictures, Trinity Media Financing, Téléfilm Canada. Distribución: Filmin. Género: ciencia ficción, drama, supense. Web oficial: ver en Filmin.

Crítica: ‘Resident Evil: oscuridad infinita’

Episódica pero más que satisfactoria

‘Resident Evil: oscuridad infinita’ es un episodio más en la historia de la franquicia pero eso no le resta valor. Esta miniserie que puede verse desde el 8 de julio en Netflix viene a continuar la película ‘Resident Evil: Vendetta’ y por lo tanto es secuela directa también de los videojuegos.

Son 4 episodios de unos 26 minutos cada uno en los que la saga explora más allá de Racoon, Umbrella, S.T.A.R.S., Estados Unidos…, algo que se ha hecho antes pero que se hace de una manera más respetuosa con los videojuegos que las películas de Paul W.S. Anderson. Esta fidelidad es la que estamos esperando de la nueva película de acción real pero mientras aguardamos esa readaptación más fidedigna tenemos una aventura que sigue muy bien los pasos de los juegos.

Y sorprende que uno acabe la serie (que tiene un cierre conclusivo) y se quede con la impresión de haber jugado al juego tras analizar las etapas por las que pasa. Hay capítulos que se enmarcan en ubicaciones o situaciones atípicas para el videojuego de Capcom. ‘Resident Evil: oscuridad infinita’ empieza al más puro estilo ‘Black Hawk derribado’, para convertirse en ‘Objetivo: la Casa Blanca’, plantearse como una ‘Guerra mundial Z’ y transformarse en una contienda con un final boss (muy a lo Cosa del Pantano) que si bien se veía venir podría incorporarse fácilmente al próximo videojuego.

Si no has visto ‘Resident Evil: Vendetta’ no pasa nada porque coges rápido la historia que ha producido el mismísimo Hiroyuki Kobayashi y dirigido Eiichiro Hasumi quien ha elaborado el guión con Shogo Muto. Es una historia de viaje por el mundo, investigación y sobre todo acción en el que la trama no es compleja pero se encaja bien en las aventuras de Leon, Claire y los demás personajes relacionados con la guerra de Penamstan. Si eres muy seguidor de la saga te va a gustar, sobre todo porque podría considerarse canon.

Seguidor o no de la franquicia ‘Resident Evil: oscuridad infinita’ probablemente te guste, sobre todo si te gusta el género zombie y la acción. Sin necesidad de masificar sus escenas y de extenderse demasiado en metraje (podría verse como una película de dos horas) nos cuenta una historia donde las escenas de acción revelan un gran trabajo de animación. No es solo por el hecho de observar detalles en objetos o personajes, es también por el gran trabajo de iluminación y movimiento que se ha hecho. Hay escenas que se acercan a la fluidez y nitidez de grabaciones reales, momentos al más puro estilo cámara en mano (como la secuencia del submarino) que seguro que vais a gozar. Si habéis jugado a juegos de la saga o a otras obras que incluyen potentes cinemáticas entre pantalla y pantalla vais a tener la sensación de estar esperando a que os den la orden de coger el mando.

La trama tiene conspiraciones gubernamentales, investigaciones en China, un brote virulento, chips en armas biológicas… esto parece que lo ha escrito alguien de QAnon. Tal es así que llegamos a ver los cuadros de Washington salpicados de sangre. Me ha gustado este episodio que nos enlaza varios juegos y con lo que me quedo es con las ratas del submarino, aunque no me gustaría encontrármelas en mi próxima incursión zombie.

Crítica: ‘La calle del terror – Parte 2: 1978

Sinopsis

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La oleada de asesinatos arrasa en el campamento Nightwing, en la ciudad maldita de Shadyside, convierte el veraneo en una macabra lucha por la supervivencia.

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Crítica

Profundiza más en su historia y en los cuerpos de sus víctimas

Efectivamente, tal y como pensábamos esta entrega ha tenido escenas más parecidas a ‘Viernes 13’. Nos trasladamos a un campamento en 1978, el Nigthwing, en el que sucedió otra de las matanzas de Shadyside. Toca seguir buscando una solución a la maldición de la villa, a la posesión de la bruja y para ello hace falta escuchar la historia de una de las supervivientes. A modo de cuento de terror de hoguera de campamento retrocedemos a un convulso y sangriento verano.

Phil Graziadei ha ideado estas historias junto al director (Leigh Janiak) y para cada una de las tres películas ha contado con diferentes guionistas. Para trasladarnos a un caluroso 1978 se han asociado con Zak Olkewicz, productor de ‘Nunca apagues la luz’. Relacionado con ese trabajo hay uno o dos apagones de luz, pero al margen de eso podemos decir que esta entrega es mejor, aunque también se nos vaticine cuándo van a morir los personajes por obvias que son las escenas.

La tragedia del campamento Nightwing sigue acrecentando la figura de Sarah Fier en busca de crear otra leyenda del cine de terror. Como era de esperar empieza con algo inquietante para los protagonistas y como nos hicieron entrever tenemos la versión joven del shérif Goode, el cual ya se olía lo que está pasando en 1994, así como a Cindy Berman (la superviviente del campamento) que nos cuenta tanto en 1994 cómo en 1978 cuales fueron las circunstancias en las que murió su hermana. Son el enlace con las otras películas, además claro está de algunos de los asesinos que ya hemos conocido la semana pasada. Y aunque sepamos que esos dos personajes acabarán viviendo ya que en el 94 estaban vivos, esta entrega de ‘La calle del terror’ nos reserva sorpresas.

Según esta película mientras en España se gestaba nuestra constitución de 1978 en USA se celebraban felices campamentos. Una acampada en la que por supuesto Shadyside sigue siendo objetivo de las burlas de los de Sunnvale y en la que descubrimos, no solo otro episodio truculento, sino que se amplían los orígenes de las dos ciudades y el rencor de la bruja.

Entre juegos veraniegos tenemos referencias a ‘Carrie’ e incluso casualmente a la última película de los Warren donde el mal posee a la gente y obliga a matar. Los adolescentes, movidos como siempre por su inconsciencia o su morbo van intentando sobrevivir mientras al espectador le asaltan recuerdos de películas clásicas de terror, más en concreto del subgénero slasher. Esta es otra película de asesinos en masa, que no en serie, con toques juveniles y de terror. Aumenta un poco el grado de seriedad y gore con respecto a la anterior, también el repertorio de homicidas como hacía ‘The Furies’ y además nos muestran cómo se “gana” uno de ellos la máscara.

Sigue habiendo sexo y vuelve a haber muertes salvajes, aunque habiendo niños de por medio se cortan mucho más para seguir siendo accesible al público general. Y las reglas han cambiado algo. Cuidado si sigues leyendo este párrafo si no has visto la primera parte. En 1994 los asesinos seguían a quien había toqueteado la tumba de la bruja (sin explicar por qué perseguía al principio al personaje de Maya Hawke). Esta parte no es una matanza indiscriminada sin mucha más explicación que el estar cerca de la guarida de la bruja o continuar con el gafe de Shadyside, se dan los detalles que explican todas las muertes, incluida la del personaje de Hawke.

Las melodías de la época están aún más presentes, está claro que musicalmente hablando también han querido hacer de ‘La calle del terror’ un homenaje. Se han escogido canciones de Nirvana, Neil Diamond, David Bowie (2 veces), Kansas (2 veces), Thelma Huston, The Velvet Underground, Foghat o The Runaways. Un repertorio que sirve de recomendaciones ante la música tan retocada y artificial de hoy en día. A ver qué música popular sacan en 1666.

Las escenas de la película pueden doler hasta el punto de necesitar paracetamol, pero cuidado no penséis como las protagonistas que ese medicamento tiene propiedades enteógenas. En esta trama de hormonas y calor además de muertes se nos agrega información importante sobre esta nueva leyenda del terror y por supuesto nos dejan con un caramelito para que la semana que viene sigamos nuestro viaje, esta vez a 1666. Me aventuro a decir que esa última entrega va a ser de paranoia, histeria, secretos y persecución al estilo el penúltimo episodio de ‘Them’ o ‘El bosque’. Lo que está claro es que será una historia de identidades locales y del nacimiento de una larga enemistad.

Ficha de la película

Estreno en España: 9 de julio de 2021. Título original: Fear Street – part 2: 1978. Duración: 109 min. País: EE.UU. Dirección: Leigh Janiak. Guion: Zak Olkewicz, Leigh Janiak, Phil Graziadei. Música: Marco Beltrami, Brandon Roberts. Fotografía: Caleb Heymann. Reparto principal: Sadie Sink, Emily Rudd, Ryan Simpkins, McCabe Slye, Ted Sutherland, Jordana Spiro, Gilliam Jacobs, Kiana Madeira, Benjamin Flores Jr., Ashley Zukerman, Olivia Scott Welch, Chiara Aurelia, Jordyn DiNatale. Producción: Chernin Entertainment. Distribución: Netflix. Género: terror. Web oficial: ver en Netflix.

Crítica: ‘La mujer del espía’

Sinopsis

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1940, Japón. La noche anterior al estallido de la Segunda Guerra Mundial, el comerciante local Yusaku Fukuhara deja a su esposa Satoko en casa y viaja a Manchuria con su sobrino. Allí es testigo casual de un acto bárbaro y decide tomar medidas para revelarlo al mundo. Tras un malentendido inicial, su esposa descubre las verdaderas intenciones de su marido y decide protegerlo de forma incondicional. ¿En quién se puede confiar?

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Crítica

Sin la tensión y la profundidad del género de espionaje

Con ‘La mujer del espía’ tengo la impresión de que va a dividir mucho a los espectadores. Pienso en ella muchos días después de haberla visto y no cambia mi opinión o no me ha hecho reflexionar, eso por lo general suele ser malo. Lo que sucede con la película de Kiyoshi Kurosawa es que es muy probable que a algunos les maraville por retomar maneras solo aptas para nostálgicos de la era dorada del cine. Pero a aquellos que gusten de actuaciones más naturales y menos exageradas les va a hastiar tanto como a mí.

‘La mujer del espía’ está sobreactuada a más no poder. La mera coreografía de los personajes por los escenarios saca a relucir la meticulosidad de los japoneses cuando quieren controlar con todo lujo de detalles sus obras. La impasividad del sargento o el dramatismo de la propia esposa y protagonista solo nos brindan personajes planos, sin riqueza o trasfondo, sin más matices que una o dos directrices que los definan. Estoy acostumbrado a consumir cine nipón y sé que suelen tender a ser melodramáticos, pero también que dotan a sus películas de mucha duración con el objeto de aportar profundidad a la historia, en este caso eso no sucede.

Y me cuesta decir esto pues este Kurosawa es el autor de películas que me gustan como ‘Pulse’, una cinta de terror moderno que me encantó, o la intrigante y cargada de mensaje, ‘Cure’. Me sorprende encontrarme en ‘La mujer del espía’ con una película de escasa moraleja, tan redundante y con unas maneras tan anticuadas de concebir su historia. Todo el trayecto de los personajes se queda en algo baladí, como silenciado por un último giro de los acontecimientos, como si no tuviese repercusión alguna y te acabas preguntando, ¿entonces para qué?

La película podría haber sido perfectamente un dorama. Podría haberse dividido en 20 capítulos como cualquier otro drama televisivo y tendríamos una telenovela japonesa en toda regla. Nos llevan al Japón de la II Guerra Mundial y ahí se juega con un triángulo amoroso que adivinamos pronto. Aunque sea parcialmente predecible al respecto en todo esto he de reconocer que a ‘La mujer del espía’ no le falta ni elegancia ni finura. Incluso a la hora de homenajear a la propia ‘Casablanca’ el director hace uso de cierta mordacidad.

Quizá sus pinceladas de metacine o los fortuitos giros de guión convenzan a más de uno. Pero desde luego no es una película excesivamente sesuda. Bien es cierto que sin necesidad de ser gráfica, la película consigue devolver a la actualidad los horrores de la guerra y casi siempre además con escenarios sencillos. El valor que extraigo de ‘La mujer del espía’ es que se embarra en un asunto político que se planta de frente ante el famoso orgullo japonés. Y con esto demuestra que los japoneses son una cultura con exceso de autoestima pero también capaz de aprender de su pasado.

Ficha de la película

Estreno en España: 9 de julio de 2021. Título original: Spy no tsuma. Duración: 115 min. País: Japón. Dirección: Kiyoshi Kurosawa. Guion: Ryûsuke Hamaguchi, Tadashi Nohara, Kiyoshi Kurosawa. Música: Ryosuke Nagaoka. Fotografía: Tatsunosuke Sasaki.   Reparto principal: Yû Aoi, Issei Takahashi, Ryôta Bandô, Chuck Johnson, Yuri Tsunematsu, Minosuke, Hyunri, Masahiro Higashide, Takashi Sasano. Producción: C&I Entertainment, Incline, NHK Enterprises. Distribución: Sherlock Films. Género: drama, suspense. Web oficial: https://www.amuse-s-e.co.jp/title/wos/

Crítica de ‘The White Lotus’

Un paraíso y una serie que distan de ser encantadores

‘The White Lotus (El Loto Blanco)’ es una miniserie de seis episodios de una hora de duración que llegará a HBO España el 12 de julio. Una producción dirigida y escrita por Mike White que pretende a través de drama y un humor un tanto moderado o puntual, contarnos la historia de unos personajes de vacaciones en un resort de Hawái que da nombre a la serie.

Seis episodios para narrar una semana en la que vemos como unos personajes van a pasar página, otros a escribir una nueva en el libro de su vida y otros simplemente están en una pausa estival. Una mujer de luto, una familia, unos recién casados, el gerente del hotel… este reparto podría pertenecer perfectamente a una novela de Agatha Christie y la verdad es que el primer episodio, que no es más que una prolongada presentación, nos lo pinta así.

El problema es que durante toda la serie estamos expectantes a ver si pasa algo que vaya más allá de lo mundano y de lo cotidiano. Da la impresión de que a ‘The White Lotus’ le falta más locura o algo de crimen. Si toda la serie hubiese sido como el último episodio o si lo que pasa en él hubiese sucedido antes sí que estaríamos ante una historia con gancho y con interés. Esta obra de HBO, que no creo que esté al nivel de lo que suele ser HBO, no es encantadora precisamente. Y no digo que no lo es por su escenografía, su localización da ganas de coger el billete de avión ahora mismo. Creo que no es encantadora porque no es capaz de generar interés en nosotros y por un par de escenas escatológicamente gráficas que de repente te rompen el tono.

Un buen espejo en el que mirarse para esta serie habría sido ‘Puñales por la espalda’. Una obra moderna, con estilo, con drama y capaz de seducir con su narrativa. Lo único que consigue sacar a relucir Mike White son los llamados problemas del primer mundo. En ‘The White Lotus’ contemplamos como hay que aguantar al cliente tiquismiquis, manejar a unas adolescentes creídas, soportar el lloriqueo de los materialistas, resistir a las paranoias de un funesto marido, convivir con una adicta al trabajo que no para ni en vacaciones… Por lo menos se han resistido a explotar el cuerpo de Alexandra Daddario y desarrollan con ella un discurso sobre las esposas trofeo que me parece acertado, salvo en su final.

Murray Bartlett en el papel del manager del hotel es el más capaz de divertirnos, qué paciencia y cómo cambia el personaje. Junto al de Daddario o el de LuKas Gage son los que tienen más evolución. Muy por encima de las sobreactuaciones de Jennifer Coolidge, que no ha sabido hacer nada potable desde su participación en ‘Friends’ o ‘Joey’.

Todos, absolutamente todos los actores tienen repartido el protagonismo. Y también absolutamente todos se van cargando poco a poco hasta estar de psicólogo. Si os contase lo que les va sucediendo sonaría mejor sobre el papel que viéndolo. Mayormente porque a ‘The White Lotus’ le falta pisar el acelerador. Y todo esto que digo no es porque la serie no haya sido lo que yo me esperaba pues realmente no sabía de esta serie casi hasta el momento de darle al “play”. Es surrealista por ejemplo el momento de la cena romántica mezclado con el lanzamiento de cenizas, pero está tan mal gestionado que se queda entre dos tierras, la de la comedia y la del drama. Igual sucede con los instantes de música coral hawaiana, que no les veo poesía alguna, quizá es un material más apto para instagramers.

Crítica: ‘Miss Marx’

Sinopsis

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Brillante, inteligente, apasionada y libre. Así es Eleanor “Tussy” Marx (Romola Garai), la hija pequeña de Karl Marx, una de las primeras feministas que continuó con el legado de su padre y de su compañero Engels. Luchadora incansable por los derechos de los trabajadores, por la abolición del trabajo infantil, por los derechos de las mujeres y en general por muchas injusticias; menos de las de su vida privada, dónde su atracción por el desenfrenado y presumido Edward Aveling pone del revés todo lo que Eleanor defiende en su vida pública.

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Crítica

Suena punk pero se ve pastel

Eleanor “Tussy” Marx, interpretada por Romola Garai, es la protagonista de ‘Miss Marx’. Una película sobre una de las primeras feministas, entendiendo ese adjetivo como alguien que quiere realmente iniciar un movimiento por los derechos de las mujeres de una manera francamente activa. Creo que tanto el filme como yo tenemos el mismo concepto de feminismo, pero el problema de esta cinta es el poco tiempo que dedica su directora y guionista Susanna Nicchiarelli a esbozar realmente aquellas acciones que convirtieron a la hija pequeña de Karl Marx en una de las primeras mujeres en poner en marcha el verdadero cambio para su género.

No puedo entender el guión de este filme si no es enfocándolo como un mal ejemplo de feminista o esgrimiendo el dicho “en casa del herrero cuchara de palo”. Porque la mayor parte de ‘Miss Marx’ nos muestra realmente a una mujer sometida. Una persona que está subyugada pese a sus esfuerzos a un mundo de hombres y a una relación francamente destructiva. Si lo que quiere este filme es mostrar a alguien que gritaba en calles y fábricas por los derechos de los menos favorecidos mientras que en su casa hacía totalmente lo contrario siendo concesiva con aquello que la menospreciaba, misión cumplida.

El filme y la figura que trata prometía ser un acto de rebeldía cargado de irreverencia. Y su banda sonora está sorprendentemente repleta de momentos punk o rock. Pero esos compases solo funcionan en algunos momentos, entre los que no incluyo ni el de “La Internacional” ni un final que a la desesperada busca suscitar el nervio que nos ha ido apagando con un cover punk de “Dancing in the dark” de Bruce Springsteen.

Sin duda se buscaba el contraste o la ironía en esta película. Pero la vertiente sentimental se come de calle a la panfletaria. Únicamente hay un discurso y una ruptura de la cuarta pared que sirven realmente como argumento de fuerza para retratar a este personaje. Porque cuando nos sumergen en las sucias y peligrosas fábricas de finales del siglo XIX la película parece más un vídeo de prevención de riesgos laborales que la muestra de una consecución del legado de Marx y Engels a través de las generaciones a las que directamente educaron.

El desenlace llega por sorpresa si como yo no conocíais como terminó la historia de esta marxista y también por lo poco que aportan al respecto los momentos previos. Me quedo con el símil que establece Nicchiarelli martirizando a las mujeres y a la clase obrera por igual, siendo ambos grupos conscientes de las tropelías que viven pero asimilando tristemente su opresión. Si es cierto que con una o dos escenas parece que ‘Miss Marx’ va a levantar el vuelo y se va a desarrollar una historia de autodependencia y agitamiento, pero ni hay disturbios ni nos descubren nada más valioso de lo que nos desvelan los cartelones finales.

Ficha de la película

Estreno en España: 9 de julio de 2021. Título original: Miss Marx. Duración: 107 min. País: Italia. Dirección: Susanna Nicchiarelli. Guion: Susanna Nicchiarelli. Música: Gatto Ciliegia Contro il Grande Freddo. Fotografía: Crystel Fournier. Reparto principal: Romola Garai, Patrick Kennedy, Felicity Montagu, Karina Fernández, Oliver Chris, Emma Cunniffe, John Gordon Sinclair, Philip Gröning, George Arrendell, Célestin Ryelandt. Producción: Vivo Film, Rai Cinema, Tarantula, VOO, BE TV. Distribución: BTeam Pictures. Género: hechos reales, drama. Web oficial: https://bteampictures.es/miss-marx/

Crítica: ‘Queridos camaradas’

Sinopsis

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Inspirada en hechos reales. Lyudmila es miembro del partido comunista local y una gran defensora de los ideales del régimen. Durante una huelga laboral en una fábrica de motores ve cómo el ejército, enviado por el Gobierno, dispara a los manifestantes produciéndose así una masacre.

Este suceso cambiará sus ideales y valores políticos para siempre. Con la ciudad destruida y agitada por las revueltas, mucha gente resulta herida o desaparecida, entre ellas la hija de Lyudmila, lo que la obligará a buscarla entre el caos de la ciudad.

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Crítica

Un filme de ideales desdibujados y pequeños gestos magnificados

Una fábrica en huelga, una ferviente defensora del partido comunista y su hija obrera son los ingredientes principales de ‘Queridos camaradas’. En la URSS en 1962 estalla una protesta por las medidas adoptadas por algunos patrones que buscan abaratar la mano de obra, la madre está entre los responsables de solucionar esa situación, la hija entre los que se manifiestan y declaran en huelga. Cuando la joven desaparece empieza una búsqueda desesperada que pone muchas cosas en tela de juicio.

Esta es una película de rabia, miedo y desengaño. Pero sobre todo es un filme que va anunciando el fin de una era. La protagonista vive de repente un desenamoramiento comprobando como bajo el mando de Jrushchov se disuelve la obra de Stalin. En este filme se ve como con mucho tiempo se fragua el fin de la URSS y de un estado que se aleja de sus ideales, que va perdiendo partidarios. Algo tremendamente similar a lo que perpetraron los grises y una guarnición de reserva en la “matanza del 3 de marzo” en Vitoria-Gasteiz pocos meses después de morir Franco. Equiparando ambos sucesos, que tienen variaciones obvias en su trasfondo, me gustaría remarcar mi firme creencia de que ningún régimen (sea del color que sea) se libra de la sospecha de querer controlar con violencia a su pueblo en cuanto este se manifiesta inquieto. Eso también parece querer señalar ‘Queridos camaradas’.

Siendo como soy prácticamente nihilista me he visto este filme con la mente lo más abierta posible. El título, ‘Queridos camaradas’, podría sonar a película propagandística. Pero lejos de eso la cinta de Andrei Konchalovsky sirve más como carta de despedida. Un título rodado en blanco y negro que parece rogar que de una vez por todas se cambie de era, que intenta mostrar que las corrientes han cambiado, justo ahora que irónicamente se cumplen exitosamente 75 años del nacimiento del Partido Comunista Chino. La película cuenta con el beneplácito de Rusia pues fue la escogida para representar al país en los últimos Oscars y no deja nada bien a los dirigentes pasados de su país poniéndolos de autoritarios, pero tampoco a su pueblo a quien califica de inculto.

Esa dualidad del filme me ha gustado. Aunque su balanza se inclina hacua cierta parte consigue ser casi imparcial. Este es otro reflejo más de cómo eran las reuniones del Partido Comunista y de cómo se desdibujaban o reconducían sus prioridades. Lo hace casi de igual modo que la serie ‘Chernobyl’. No llega a tener tanta carga informativa pero igualmente nos arroja a la cara un acontecimiento real que tiene una intensidad dramática considerable.

Me quedo con la escena del tiroteo como mejor momento de este filme. Uno de esos en los que hay tragedia y los pequeños gestos se hacen más evidentes e importantes que nunca. Tanto esa secuencia como todo el filme está protagonizado por una irregular Julia Vysotskaya pero eso no evita que ‘Queridos camaradas’ mantenga su foco en no ser sensacionalista con este negro episodio.

Ficha de la película

Estreno en España: 9 de julio de 2021. Título original: Dorogie tovarishchi! (Dear Comrades!). Duración: 120 min. País: Rusia. Dirección: Andrei Konchalovsky. Guion: Elena Kiseleva, Andrei Konchalovsky. Fotografía: Andrey Naydenov. Reparto principal: Julia Vysotskaya, Vladislav Komarov, Andrei Gusev, Yulia Burova, Sergei Erlish. Producción: Production Center of Andrei Konchalovsky. Distribución: Vercine. Género: drama, hechos reales. Web oficial: http://pc.konchalovsky.ru/cinema/artistic

Crítica: ‘La guerra del mañana’

Sinopsis

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Un padre de familia es reclutado para luchar en una guerra futura en la que el destino de la humanidad depende de su capacidad para enfrentarse al pasado.

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Crítica

Luce como algo que ya hemos visto, pero no me importaría verla de nuevo

¿Si recibiésemos una visita de alguien de dentro de treinta años nos avisaría de que esta película se ha convertido en un clásico de culto para los amantes de la ciencia ficción? Probablemente no. Pero seguro que la incluiría en un cuantioso puñado de películas fantásticas que con buena factura, algunas inquietudes de nuestra generación y caras famosas consigue llevarnos a una realidad alternativa, tampoco hay que pedirle mucho más a este tipo de films que no son precisamente para hacer una tesina con ellos.

En ‘La guerra del mañana’ la humanidad recibe una visita de la propia humanidad que ha viajado desde treinta años en el futuro. Para muchos la tragedia podría ser que esa llegada interrumpe un partido de fútbol pero realmente la preocupación es que llegan advirtiendo de una invasión alienígena que además vamos perdiendo. ¿Qué habría hecho Napoleón si hubiese sabido que iba a perder en Waterloo? Obviamente reconducir sus decisiones. Esta es una estrategia de guerra que permite reclutar y preparar a la Tierra para la batalla con treinta años de antelación o transportando nuevos reclutas al futuro. No puedo deciros si esta es de esas películas deterministas o si cree en la creación de nuevas líneas temporales pues os desvelaría el final. Lo que está claro es que los protagonistas, entre los que están Chris Pratt, Yvonne Strahovski, J.K. Simmons o Betty Gilpin, si existe la certeza de que se puede cambiar el destino de la Tierra, sino no habría filme.

Una guerra contra alienígenas en la que entra en juego el tema de viajes en el tiempo. Ya de entrada su primera secuencia capta nuestra atención, es cono un arranque a lo Fornite o Call of Duty pero a lo kamikaze. Todo esto me remonta a ‘Al filo del mañana’ que también hacía que la humanidad se enfrentarse a una amenaza extraterrestre y además el protagonista tenía que luchar contra una anomalía temporal. Lo que aquí se plantea es el compromiso de una persona para con toda su especie y su familia sabiendo, como pasaba con aquellos que entraban a filas para ir a cualquiera de las dos guerras mundiales, que probablemente no volverá de esa misión. Por lo tanto esta es una película a la desesperada en varios aspectos y me han gustado sus dilemas, aunque no se explotan para dar paso a la acción.

La película de Chris McKay empieza con algo que podría haber sido perfectamente una actualización de la broma de H. G. Welles. Pero descartado que todo se trata de una broma la película se convierte en una historia sobre el sacrificio. Seguro que habéis dicho alguna vez eso de “esto ya lo resolveré mañana” pues la película plantea ese debate pero a nivel global. El futuro necesita la ayuda de aquellos que viven sin guerra y que deben concienciarse de que la extinción que viven aquellos que están viviendo dentro de treinta años después la van a experimentar probablemente ellos también. Curiosísima situación que supone un planteamiento muy interesante, pero que como digo no se explora en demasía y eso que el filme es largo.

‘La guerra del mañana’ si que nos habla algo más de lo que es que la ciencia tenga que pisar el acelerador y trabajar a contrarreloj, algo que hoy en día no nos parece tan de ciencia ficción. Imaginad que como científicos realizáis una investigación y podéis recibir casi al instante el feedback de su resultado con treinta años vista, es tremendamente útil, pero como decía se hace a la desesperada. Esto se debe a que los personajes pueden viajar en el tiempo a través de una tecnología que literalmente dicen en la película “está cogida con pinzas”, pero al fin y al cabo con la ciencia ficción siempre tenemos que hacer alguna concesión. En algún sentido la película me ha recordado ‘Gantz’ ya que coge a ciudadanos de a pie, les arma hasta los dientes y les mete temporalmente en una misión contra alienigenas. Eso supone una confrontación entre la supervivencia, el miedo, la inexperiencia… Es igual de interesante en ese aspecto así es que si os gusta esta película ver la serie, las películas o el manga de Hiroya Oku. Aunque está claro que la referencia que más os va a venir a la cabeza es ‘Terminator’ solo que en esta ocasión en vez de viajar las máquinas al pasado para eliminarnos la humanidad viajar al futuro para anticiparse a su amenaza. También me ha recordado algo a ‘Invasión a la Tierra’ por entrar de manera tan directa en la guerra y por eso de tener a un pequeño equipo en medio de una guerra que transcurre en plena cuidad.

Su duración estaría justificada si estudiase más en profundidad la situación que se le plantea a los ciudadanos. Se alarga porque la aventura pasa por muchos estadios y localizaciones. En ese transcurso mantiene la intriga y tarda en mostrar los aliens, eso habrá a quien le guste y a quien no. Solo es saber manejarlo y la película se sostiene mucho tiempo sin plantar a los bichos ante la cámara. No pasa lo mismo en el último tramo pues se reúnen de repente todos aquellos elementos que durante el filme intuimos van a ser clave y predeciblemente acaban siéndolo. Eso hace que la última media hora sea inferior al resto del filme.

Siendo la primera vez que ejerce de productor ejecutivo estaba claro que Chris Pratt iba a ser el protagonista. Según en qué etapa de ‘La guerra del mañana’ comparte ese protagonismo y en ‘La guerra del mañana’ os lo vais a encontrar un tanto más serio pero teniendo salidas cómicas como es habitual en él. Ya hemos visto esa faceta suya en ‘Jurassic World’ y en ‘Guardianes de la galaxia’ pero aquí cede las líneas de comedia a Sam Richardson que es alguien que ha dedicado aún más su carrera a las risas (‘Veep’, ‘Fiesta de empresa’). Chris McKay tampoco ha podido evitar meter algún que otro momento cómico, no dudemos que viene de dirigir las películas de LEGO y ‘Robot Chicken’.

También es muy reconocible la fotografía de Larry Fong. Solo vais a tener que notar momentos a cámara lenta o planos generales que ha usado en sus films con Zack Snyder. Igual de contundente y familiar es la banda sonora de Lorne Balfe.

Si conocéis la anécdota del “I’ll be back” sabréis por qué Pratt satisface con ‘La guerra del mañana’ a su suegro. Sea como fuere no me importa si la película vuelve con otra entrega pues aunque es conclusiva tiene hilo del que tirar.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de julio de 2021. Título original: The Tomorrow War. Duración: 140 min. País: EE.UU. Dirección: Chris McKay. Guion: Zach Dean. Música: Lorne Balfe. Fotografía: Larry Fong. Reparto principal: Chris Pratt, Yvonne Strahovski, J.K. Simmons, Betty Gilpin, Ryan Kiera Armstrong, Sam Richardson, Keith Powers, Jasmine Mathews, Mary Lynn Rajskub, Edwin Hodge, Seychelle Gabriel. Producción: Skydance Media, Lit Entertainment Group, New Republic Pictures, Phantom Four Films. Distribución: Amazon Prime Video. Género: ciencia ficción, acción. Web oficial: https://skydance.com/film/the-tomorrow-war/

Crítica: ‘La calle del terror – Parte 1: 1994’

Sinopsis

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En 1994, unos adolescentes descubren que los aterradores sucesos que han hostigado su ciudad durante generaciones podrían estar conectados… y que ellos podrían ser las siguientes víctimas.

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Crítica

Slasher adolescente ágil y claramente influenciado

Ya está, comienza la trilogía que tanta expectación ha levantado entre los usuarios de Netflix y que nos trae de vuelta a R. L. Stine a la pequeña pantalla. Una nueva adaptación de las novelas del escritor de novelas de terror juvenil que, por lo menos en su primera parte, no va a decepcionar.

‘La calle del terror – Parte 1: 1994’ nos transporta a una ciudad llamada Shadyside que parece estar maldita o gafada. Conserva una ancestral rivalidad con su pueblo vecino Sunnvale, al más puro estilo Springfield vs Shelbyville. Pero también arrastra algo desde hace cientos de años, una maldición. Esa maldición podría ser como la de ‘IT’ pues vuelve periódicamente y tenemos a unos jóvenes intentando eliminarla, pero el género del filme es más fiel a los esquemas del slasher.

A lo que más se parece ‘La callle del terror – Parte 1: 1994’ es a ‘Scream’. Un asesino encapuchado y enmascarado persigue a los protagonistas cuchillo en mano y además de la estética adoptada el filme replica varias escenas de la mítica saga creada por Wes Craven. No obstante la película nos monta una especie de Salem y los protagonistas de un modo similar al de ‘Historias de miedo para contar en la oscuridad’ van correteando por la ciudad intentando huir de la muerte y ansiando acabar con la maldición. Porque se estrena en Netflix, si no este sería un título perfecto para un cine de verano.

He dicho que se parece a Scream pero el filme también viene influenciado por otras míticas de terror como ‘El resplandor’, de la que coge su escena del hacha. Y, esto también se ve en los tráilers, la segunda entrega que se lanzará la semana siguiente al estreno de esta promete ser más cercana a ‘Viernes 13’. Lo que se agradece es que la mecánica cambia y tiene un punto diferente. Además con esto quiero advertir que esta película se aleja de las adaptaciones, tanto a televisión como a cine, de ‘Pesadillas’. Subimos un escalón en edad, tanto para los protagonistas como para los espectadores. Desde el principio ya nos marcan que esta cinta va a tener sangre, sexo y alegremente puedo decir que una pizca de gore.

También es muy tangible la marca de Netflix. Al igual que con ‘Stranger Things’, con la que seguro que se comprará, tenemos a un grupo muy joven enfrentándose a su manera al terror. La nostalgia nos trae sonidos de los noventa como Radiohead, The Prodigy o White Zombie que acompañan la buena banda sonora de Marco Beltrami, Anna Drubich y Marcus Trumpp. Y se ha incorporado un factor amoroso LGTBI+. No sé si esa parte romántica estaba en las novelas, pero me es indiferente pues es algo que queda bien en la película y al igual que la música se incorpora adecuadamente sin ensombrecer lo que de verdad importa, trama de terror. Esto es algo que no podemos decir de ‘Panic’ que es otro trabajo en el que estuvo el director y una de las protagonistas de ‘La calle del terror – Parte 1: 1994’, Olivia Welch.

Leigh Janiak ha dirigido las tres partes de ‘La calle del terror’. Espero que nos explique ciertas cosas que aún no han quedado claras y de no estar clarificadas podrían considerarse como un defecto de forma que se revela al principio del filme. La verdad es que con eso y con el metraje que se pasa volando me ha causado interés y ganas por ver cómo nos hará retroceder en la historia de Shadyside

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de julio de 2021. Título original: Fear Street. Duración: 105 min. País: EE.UU. Dirección: Leigh Janiak. Guion: Phil Graziadei, Leigh Janiak. Música: Marco Beltrami, Anna Drubich, Marcus Trumpp. Fotografía: Caleb Heymann. Reparto principal: Kiana Madeira, Olivia Scott Welch, Benjamin Flores Jr., Julia Rehwald, Fred Hechinger, Ashley Zukerman, Darrel Britt-Gibson, Maya Hawke, Jordana Spiro, Jordyn DiNatale. Producción: Chernin Entertainment. Distribución: Netflix. Género: terror. Web oficial: ver en Netflix.

Crítica: ‘Hombre muerto no sabe vivir’

Sinopsis

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La historia gira en torno a Tano (Antonio Dechent), quien ha trabajado toda su vida para Manuel, un empresario de la construcción que en épocas mejores controló toda la ciudad. Ahora, a la vejez, Tano ve como Manuel (Manuel de Blas) ya no puede llevar la empresa y toda la estructura se enfrenta a un cambio generacional, a nueva gente, nuevos negocios, nueva forma de llevar la empresa, pero la misma violencia de siempre.

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Crítica

Funciona mejor cuando parece ser más sincera consigo misma y estalla con violencia

‘Hombre muerto no sabe vivir’ es el nuevo largometraje de Ezequiel Montes, quien ya llegó hasta nosotros con otros títulos (hablando de la dirección) como ‘Granit’, ‘Akemarropa’ o ‘50kilosdenosotros’. Películas en las que también aparecían Elena Martínez, Juanma Lara, Antonio Dechent y otros tantos actores secundarios. En esta ocasión el reparto es aún mayor y diría que uno de los puntos fuertes del filme es precisamente esa cuantía de personajes que se ha visto incrementada.

Si hay algo bueno que tiene ‘Hombre muerto no sabe vivir’ es que incorpora muchos bandos, muchos frentes, muchas facciones. Eso es bueno por la riqueza de personajes y por el juego que le puede dar a la trama. En este thriller hablamos de traiciones, tratos, lealtades, sentimientos y todos esos factores van haciendo que nos enfrentemos a giros que cambian la historia y que la van tensando más y más.

Que el guión no es algo novedoso o que no reserva giros interesantes es verdad. Esta es una película de villanos, en la que por cierto en ningún momento vemos policías, repleta de personajes viles y de tropelías. Un mundo de drogas, prostitución, atracos y dinero donde constantemente suena el sálvese quien pueda. Sin más, no hay una trama elaborada en plan Oriol Paulo o David Fincher.

Dicho todo esto así suena muy bien, pero la película se malogra. El filme se abre y se cierra con la profunda voz de Antonio Dechent, protagonista de la cinta, cavilando y poniéndonos en situación. En esas secuencias se observan dos cosas, un claro amor por el género negro y el thriller y demasiada precipitación. El texto va atropellado, apresurado y se pierde carga dramática. Todo lo que ocurre posteriormente es una sucesión de detalles que deslucen un filme que prometía marcar una gran diferencia con respecto a las corrientes actuales, recuperando además una manera de ver la realidad que se está perdiendo, la de ponerse del lado de los villanos sin blanqueamiento alguno.

Diversas sobreactuaciones, algunos trozos montados de manera que la continuidad se pierde y determinadas incoherencias en el comportamiento de los personajes restan calidad al filme. Pero sobretodo se percibe que la cinta es infiel a sí misma cuando se corta con la violencia. El tercer acto es el más eficiente pues se convierte en una escabechina en la que si que se ve cuál era la auténtica pretensión. La violencia de ‘Hombre muerto no sabe vivir’ hace que pienses que realmente aquí puede morir cualquier personaje, lo cual si le da un plus de interés. Ojalá hubiese tirado la película por toques más a lo ‘Snatch’ o a lo Tarantino, dos referentes que parece que están ahí pero que no acaban de dejar su impronta.

‘Hombre muerto no sabe vivir’ tiene un marcadísimo sabor calé y andaluz. La configuración de personajes se compone de andaluces, árabes, rusos y por supuesto gitanos. Pero sobre todo de músculo y testosterona. He oído decir que la película puede parecer machista, no me lo parece, ni el filme ni el director. Pero bien es cierto que refleja un mundo de corrupción y delincuencia que tradicionalmente ha estado compuesto por hombres mafiosos y proxenetas. Si a alguien le parece una película que degrada a la mujer es porque sus personajes están bien dibujados.

En cuanto a protagonistas podemos decir que hay extremos. Están bien esbozados, hay diversidad y todos aportan a la trama. Pulgar para arriba para Antonio Dechent como consigliere de mirada cansada y anclado en el pasado, para Ochandiano como la nueva y amenazadora e impertinente corriente de liderazgo o para el personaje repelente de Juanma Lara. Pulgar para abajo para un poco creíble Jesús Castro que se relaciona de nuevo con el narcotráfico como en ‘El niño’ y para el exagerado traficante de Jose Laurencio. Tras todos ellos también se observa un buen equipo de dobles de acción.

En resumen, una pena. Hay maldad gratuita, sin buscar disimular apatías y se ve que en general hay medios y talento. Pero algunas actuaciones y el andarse con medias tintas hacen que la película no termine de funcionar.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de julio de 2021. Título original: Hombre muerto no sabe vivir. Duración: 105 min. País: España. Dirección: Ezequiel Montes. Guion: Ezequiel Montes. Música: Luis Hernaiz. Fotografía: Ezequiel Montes. Reparto principal: Antonio Dechent, Rubén Ochandiano, Elena Martínez, Jesús Castro, Paco Tous, Nancho Novo, Manuel de Blas, Juan Fernández, Juanma Lara, Roberto García, Manolo Caro. Producción: 7314323 Producciones Cinematográficas, Orange TV. Distribución: Filmax. Género: thriller. Web oficial: https://www.filmax.com/distribucion/hombre-muerto-no-sabe-vivir.228

Crítica: ‘La viajante’

Sinopsis

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La vida de Ángela se desvanece ante sus ojos. Impulsada por una rutina vacía de la que parece imposible desprenderse, se aventurará en un viaje a través de tierras remotas, donde descubrirá un interés especial por grabar insectos con la cámara de su madre. Sin desearlo, tendrá que enfrentarse a los inesperados y desconocidos impulsos de su soledad.

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Crítica

Una más que peculiar road movie llena de bichos y descubrimiento

Los desiertos canarios sirven para escenificar el viaje físico y pulsional de una joven que se encuentra en un vacío tan grande como las llanuras áridas de las islas atlánticas. El primer largometraje de Miguel Mejías nos lleva a la mente de una joven harta de su monotonía, una rutina que además se ha visto trágicamente rota.

Apretando el gatillo de su Super-8 la protagonista graba insectos y entremedias se intercalan recuerdos con calidad de viejo celuloide. La película es parca en palabras y rica en imágenes, quizá por eso cuesta mucho discernir las intenciones del director. A través de su protagonista, interpretada por su habitual Ángela Boix, empieza un análisis de la vida y la muerte. Este es una más que peculiar road movie llena de bichos y descubrimiento.

La protagonista es una persona que rehúye el contacto humano y parece dedicarse a la vida contemplativa. El director tira de simbolismo y figuras retóricas de carácter visual intentando hacer un retrato que es tan anfibológico que corre el peligro de ser solo entendido por él mismo.

Que esta es una película íntima no se puede negar. Una obra de manual, de profesor y alumnos, que respeta casi estrictamente la regla de los tercios. Donde la fotografía se me antoja muchísimo más interesante que el guión. Para ser una película llena de alcohol y conducción los protagonistas son tremendamente observadores, parcos en acciones. ‘La viajante’ cumple con tres capítulos diferenciados el esquema de introducción, nudo y desenlace, pero en ese disciplinado esquema el espectador aguarda giros que no llegan. Está claro que este es manjar para quien quiera gastar su tiempo en abstracciones ajenas.

‘La viajante’ es dura de ver por su flemático discurrir y por su escasez de diálogos, más aún por su deprimente música. Con la poesía y la metafísica de aquellos que se ponen intensos, pero con la parsimonia apagada de los que andan escasos de nervio. Cuesta mucho verla, no animan ni su compás ni su relleno a seguir el hilo.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de julio de 2021. Título original: La viajante. Duración: 85 min. País: España. Dirección: Miguel Mejías. Guion: Miguel Mejías, Amanda Lobo. Música: Eduardo Paynter, Alberto Cobián. Fotografía: Pablo G. Gallego. Reparto principal: Ángela Boix, Miguel Insua, Francisca Ródenas, Nikias Schmich. Producción: Digital 104, Volcano Films. Distribución: Begin Again. Género: road movie. Web oficial: https://www.instagram.com/laviajantefilm/

Crítica: ‘El gran camino’

Sinopsis

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Documental narrado en primera persona por Alba y Raúl, una pareja de jóvenes cineastas que decide cargar sus cámaras en las mochilas para emprender una aventura de miles de kilómetros por las grandes rutas a pie del mundo. El Pacific Crest Trail, uno de los senderos más extremos de los EEUU, el misterioso Camino Inca a Machu Picchu, la ancestral ruta de Kumano Kodo entre grandes templos japoneses, o el europeo Camino de Santiago, no son más que una excusa para un viaje más profundo al encuentro de la gente de los caminos, con los que se tratan temas universales como las fronteras, el amor y el sacrificio por la familia, los conflictos sociales, la espiritualidad, el cuidado de nuestro planeta y la conexión con la Pachamama, o el regreso a uno mismo.

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Crítica

Tempus fugit, dedica tus pasos a vivir

Estoy seguro que habéis vivido esos incómodos momentos en los que un amigo os ha restregado por la cara las fotos y los recuerdos de sus recientes viajes internacionales, de sus vivencias en un año sabático o en unas largas vacaciones. Pues eso lo que he sentido con ‘El gran camino’ y eso que soy de los que tienen la Compostelana. Envidia, pero envidia sana. El largometraje documental de Alba Prol CidRaúl García Pérez puede parecer sobre el papel una guía de grandes caminos a recorrer a pie, pero es en su conjunto una reflexión a la que seguro que mucho llegaréis o habéis llegado.

Bien es cierto que hay que tener un buen fondo de dinero para poder dedicar tiempo a hacer estas famosas rutas. Pero también, aparte de algo de fondo físico, hay que disponer de valor y ganas de vivir experiencias, de desconectar del mundo, pero a la vez de conectar con gente nueva. Tengo mucha afición por el senderismo y la montaña, razón de más para darle el ok a este documental, pero más allá de sus paisajes y de su propuesta aventurera cabe destacar el sentimiento de hermandad y de unidad que surge en estas confluencias de caminos. El itinerario hace piña y genera recuerdos, no cabe duda.

‘El gran camino’ unifica diferentes tipos de climas, culturas y terrenos para demostrar que el sendero de uno mismo al final es el de toda la humanidad. Para muchos recorrer estos kilómetros es un acto de subversión, para otros un reto físico, algunos lo hacen para descubrirse a sí mismos o para desconectar del mundo, los hay que siguen un sentimiento religioso… Sea como fuere Alba Prol Cid y Raúl García Pérez tocan esas vertientes pero consiguen aunarlas en una sola.

Esta pareja nos lleva por cuatro grandes rutas. El Pacific Crest Trail a lo largo de la costa oeste de USA, el cautivador camino Kumano Kodo en la región del Wakayama en Japón, el durísimo Camino Inca en Perú y el archiconocidos Camino de Santiago en su ruta conocida como el Camino Francés. E indistintamente de la región este es un documental multilingüe ya que en todas estas calzadas hay gente de todo el mundo. Vamos del inglés de Estados Unidos, al español de Perú, pasando por el japonés del país nipón para volver al español, pero de Galicia.

Como en la vida hay caminos más retadores o solitarios y los hay más transitados y guiados. Puedes verte solo en los vastos parajes de EEUU o socorrido por los peregrinos que siguiendo las flechas amarillas van a Finisterre. ‘El gran camino’ es un reportaje la mar de alentador, incita a emprender la marcha. Sobre todo en su última etapa, con el COVID-19 presente, es una invitación a vivir experiencias que quizá un accidente fortuito a la vuelta de la esquina pueda frustrar. Tempus fugit, dedica tus pasos a vivir, parece decir esta obra.

Este documental que trae a cines Super8 Distribución está grabado con calidad tanto técnica como cinematográfica, dividiendo su montaje en cuatro partes diferenciadas dedicadas a las cuatro rutas. A golpe de dron y entrevistas ‘El gran camino’ escudriña en el espíritu de sus caminantes.

Esta no es una guía turística pormenorizada de cada etapa de estos caminos. Es una visión de conjunto para entender esa reducción a mínimos a la que se someten los caminantes o hikers, para entender un movimiento, una motivación, que para cada uno es diferente aunque en la superficie parezca la misma. Cada cual extrae su corolario al final y cada uno se encuentra una meta diferente, la mayor parte de las veces inimaginada. Gracias por la reflexión a esta pareja de cineastas y… buen camino.

Ficha de la película

Estreno en España: 25 de junio de 2021. Título original: The Great Way. Duración: 90 min. País: España. Dirección: Alba Prol Cid, Raúl García Pérez. Guion: Alba Prol Cid, Raúl García Pérez. Fotografía: Alba Prol Cid, Raúl García Pérez. Reparto principal: Alba Prol, Raúl García. Producción: Meteórica Cine. Distribución: Super8 Distribución. Género: documental. Web oficial: https://www.super8distribucion.es/el-gran-camino

Crítica del 5×01 de ‘Rick y Morty’

La quinta temporada vuelve con un cinco sobre cinco

Siempre se hace dura la espera hasta un nuevo episodio de ‘Rick y Morty’. La gente de Adult Swim y HBO nos alegaron parte del confinamiento con los episodios de la temporada cuatro y poco más de un año después llega la quinta parte de esta disparatada y fantasiosa serie de cuyo cómic parodia de Dragones y Mazmorras os hemos hablado también aquí. Nos esperan 10 episodios de emisión semanal (todos los lunes) que estarán disponibles desde el 21 de junio (20 de junio en Estados Unidos). Su emisión tendrá lugar en HBO España y TNT.

Cada vez se me antoja más difícil adivinar por donde van a ir los tiros de esta serie que no necesita reinventarse, si no seguir desmelenándose para divertirnos. La obra de Dan Harmon y Justin Roiland continúa con sus majaderías de ciencia ficción y parodia.

La narrativa de ‘Rick y Morty’ va cambiando de un episodio a otro. En este caso no tiene un esquema que nos vuele la cabeza pero si nos entretiene dividiéndose en tres partes que van transcurriendo simultáneamente. Ya para mí la mejor trama de este comienzo de temporada (ya que estamos con el 5×01) es la de Mortry. Su “aventura” es la más disparatada y sobre todo la más dinámica. Como siempre (como pasaba también en el cómic que os he citado antes) las hormonas en plena ebullición guían los pasos de Morty. Y también como siempre Morty la lía sin querer, hasta llegar a proporciones históricas… para otro mundo.

Otra pequeña parte de este episodio la forma el curioso punto en el que se encuentra la relación entre Beth y Jerry. Y aunque el grueso del capítulo es el hilo de Morty la historia que nos narran sobre Rick ocupa también bastante espacio. Vais a conocer una parte diplomática y del pasado de este excéntrico abuelo que hasta ahora nunca se había mostrado. En esas escenas conoceréis al anunciado Sr. Nimbus, un tipo con pinta de Namor, poderes de Aquaman y un extraño control pélvico que seguro que tendrá presencia en más episodios.

Por supuesto el opening ha cambiado y nos muestra nuevos fragmentos que están por venir y otros que simplemente se meten para despistar. Los personajes siguen manteniendo sus peculiares personalidades, esas que tanto juego han dado y que están sometidos al ritmo de una serie trepidantemente ingeniosa. El 5×01 de ‘Rick y Morty’ mantiene a ese Morty pringado y perdedor, a ese Rick manipulador e insensible, a esa Summer que cada vez tiene más facetas del abuelo que de sus padres…

Os dejo un bonus track que seguro que os va a encantar. Seguro que en su día habéis usado generadores de avatares de ‘Los Simpson’, ‘South Park’ o ‘Padre de Familia’. Pues bien, ahora podéis crear vuestro propio personaje al más puro estilo ‘Rick y Morty’, con variedad de detalles. Así os podéis customizar el perfil de las redes sociales para celebrar la llegada del 5×01. El avatar puede generarse en esta página.

 

 

 

Crítica: ‘En un barrio de Nueva York’

Sinopsis

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‘En un barrio de Nueva York’ fusiona la música cinematográfica y las letras de Lin-Manuel Miranda con el talento y la autenticidad del director John M. Chu para narrar historias ambientadas en un mundo que puede parecer pequeño pero que es universal.

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Crítica

Warner nos invita a empezar el verano con buen rollo y bailoteo

Confieso que cuando que cuando me dieron la oportunidad de asistir al pase de prensa de ‘En un barrio de Nueva York’ prácticamente desconocía el trabajo de Lin-Manuel Miranda. Sabía de la existencia de otro musical suyo apenas un año atrás (Hamilton) y resulta que este señor no ha tenido un musical en Broadway si no dos. ‘In the Heights’ fue el primero allá por el año 2008 y es el título original de esta película. Mi ignorancia me pareció una buena manera de ir sin expectativas a verla.

Llego el día del pase 2 minutos tarde. El personal de la distribuidora (Warner Bros.) me tranquiliza diciéndome que todavía no ha empezado pero tengo la sensación de que me estaban esperando. El caso es que llego a la sala y me acomodo en el primer sitio que veo. En unos pocos minutos empieza el espectáculo que no la proyección. Me explico: de repente cinco chicos y cinco chicas salen de entre los asientos y nos regalan una pequeña coreografía llena de energía correteando y bailando por los pasillos. Tiene que arrancar a la segunda porque no entra bien la música a la primera, cosas del directo. Ellos improvisan, se lo toman con humor y hacen finalmente la performance para calentar el ambiente. Bien Warner, te lo has currado.

Por fin los bailarines se sientan (justo detrás mío) y empieza la peli. La historia de ‘En un barrio de Nueva York’ se plantea desde los primeros minutos. La cosa va sobre los sueños. Los sueños de los padres, los sueños de los hijos, los sueños que los padres tienen para sus hijos (que no siempre coinciden) y todo se desarrolla en el barrio de Washington Heights de Nueva York. Barrio principalmente latino que está al norte de Manhattan y con gran representación dominicana.

Conocemos a nuestro protagonista, Usnavi (atención al origen de su nombre que se explica en la peli, no digo más) que anhela volver a su República Dominicana para revivir el negocio que tenía su padre. Vemos a Vanessa, de la que Usnavi está enamorado, que busca triunfar como diseñadora de moda y también está Nina, que vuelve al barrio desde la prestigiosa universidad de Stanford.

Luego tenemos otros personajes que completan esta gran familia de barrio. Todos ellos tienen a un personaje muy entrañable que actúa como una especie de nexo entre todas las generaciones que fueron a parar a Washington Heights: “La abuela” que es la abuela de todos, por supuesto.

En el reparto vamos a ver caras conocidas que nos van a sonar de la television y el cine. También hace un cameo Marc Anthony y aunque salga apenas un minuto en pantalla, da aunque sea de pasada, el contrapunto al espíritu alegre y colorido del conjunto. Lin-Manuel Miranda también se deja para él un pequeño papel y en resumen el elenco hace un buen trabajo y te hace disfrutar con sus interpretaciones y sus canciones. La banda sonora mezcla de rap y salsa, dos géneros musicales muy representativos de las dos culturas (latina y norteamericana), obra de Miranda y que me parece muy acertado.

Del director, Jon M. Chu, poco puedo decir, ya que de sus trabajos anteriores no tengo nada que destacar con lo cual lo único que puedo asegurar es que se ha superado con ‘In the Heights’ que tampoco era difícil. En todo caso le aplaudo la escena del balcón, que está bien hecha y se te queda en la retina.

Cabe destacar la fotografía y el colorido en general de la cinta.

‘En un barrio de Nueva York’ es al final, una historia generacional de emigrantes que dejan sus países para perseguir un sueño de una vida mejor en “la tierra de las oportunidades” que es Estados Unidos. Un eslogan muy bonito pero a veces tramposo. También se hace referencia al racismo y a la discriminación que sufre la comunidad latina.

Pese a que podamos encontrar similitudes ‘In the Heights’ no es ‘West Side story’ ni creo que pretenda serlo. Adolece de una estructura dramática tan sólida como la del musical que se estrenó en 1961 aunque vemos que 60 años después hay temas que siguen candentes y que no han evolucionado lo suficiente. Como dato curioso el rodaje de Steven Spielberg y su nueva adaptación de ‘West Side Story’ coincidió con el de esta película y estaban separados por apenas unas calles de distancia.

Esto trata de sueños como ya os he dicho antes. De aquellos que los persiguen sin alcanzarlos, de aquellos que viven los de otros, o de los que lo consiguen, pero sobre todo trata en el fondo de no perder la identidad ni tus orígenes, de preservar los valores de una cultura rica y en resumen, de reivindicar lo latino.

Y ese colorido, esa alegría y ese buen rollo que se te queda cuando terminas de verla, es con lo que me quedo yo. Porque la vida a veces no es complaciente con tus sueños, a veces tienes que darle una vuelta y encontrar lo que para ti tenga más sentido, ya sea amor, trabajo u otra cosa, y hacer de eso la realidad donde te sientas satisfecho y puedas encontrar tus momentos de felicidad. Eso es precisamente lo que me trasmite ‘En un barrio de Nueva York’.

Y hasta llegar ahí a ese lugar de plenitud, como decía la abuela…Paciencia y fe.

Lo bueno: Que el espíritu del musical te imbuya de alegría, esperanza y buen rollo.

Lo menos bueno: Que el espíritu del musical pase de puntillas sin profundizar en algunas de las cosas que se reivindican.

Ficha de la película

Estreno en España: 18 de junio de 2021. Título original: In the Heights. Duración: 143 min. País: EE.UU. Dirección: Jon M. Chu. Guion: Quiara Alegria Hudes. Música: Lin-Manuel Miranda. Fotografía: Alice Brooks. Reparto principal: Anthony Ramos, Corey Hawkins, Leslie Grace, Melissa Barrera, Olga Merediz, Daphne Rubin-Vega, Gregory Díaz IV, Stephanie Beatriz, Dascha Polanco, Jimmy Smits. Producción: Warner Bros., 5000 Broadway Productions, Likely Story, Scott Landers Productions. Distribución: Warner Bros. Pictures. Género: musical, romance. Web oficial: https://www.warnerbros.com/movies/heights