Impresiones de la segunda temporada de ‘(Des)encanto’

El mundo de Utopía no remonta y sigue lleno de sobriedad

El pasado viernes 20 de septiembre pudimos volver a Utopía, el reino en el que viven los personajes de ‘(Des)encanto de la mano de Netflix, con 10 nuevos episodios de unos 20 minutos cada uno. La serie de Matt Groening tiene bastantes altibajos y eso hace que al final vayas perdiendo el interés por lo que ocurre en Utopía.

Volvemos con la princesa Bean donde la dejamos, embarcada en un largo viaje en la búsqueda de su verdadero destino, pero como siempre, no se lo van a poner fácil y pronto ve que las cosas no son lo que parecían y una serie de circunstancias harán que tenga que embarcarse en distintas aventuras en esta nueva temporada.

Seguimos el mismo formato antes visto, la serie tiene una continuidad gracias a su historia central, pero mientras tanto vamos viendo cortas aventuras en los distintos episodios. Por desgracia ocurre como en la primera temporada y es que aunque tenemos humor en la serie, es muy sobrio y está totalmente desaprovechado.

Lucy y Elfo vuelven a la palestra y como siempre ambos son los platos fuertes de toda esta historia. Lucy con su toque canalla y Elfo un buenazo que poco a poco va convirtiéndose en un elfo bastante gruñón y un tanto siniestro.

Tenemos episodios para todos los gustos, donde vemos trolls, un mundo steampunk e incluso una nueva reina para el padre de Bean, el cual nos muestra una vez más sus curiosos gustos para las mujeres. Además el tema feminista vuelve a aparecer cada vez que dan de lado a Bean por ser mujer, la cual sigue con su vida de vividora.

Una de las cosas que sigue estando estupenda es la animación, moderna y vistosa nos sigue dando diseños muy chulos de los personajes y de este mundo medieval. Además en uno de los episodios podemos ver, como he mencionado anteriormente, un mundo steampunk que está bastante curioso.

Al igual que en la primera temporada, volvemos a tener un final demasiado abierto para todos los personajes. Me encantaría deciros que espero con ganas la tercera temporada, pero ya me he llevado un chasco con ésta al ser tan floja. Ojalá la tercera remonte y el humor ácido y crítica que veíamos en ‘Futurama’ sea el verdadero protagonista de la serie.

Quien sabe, quizá a la tercera sea la vencida y estemos encantados con  ‘(Des)encanto’, pero de momento sigue teniendo las mismas carencias que tenía en los anteriores 10 episodios, una serie bastante sosa y desaprovechada.

Primeras impresiones de ‘Criminal’

Una sala de interrogatorios llena de verdades y mentiras

El próximo día 20 de septiembre llega a nuestros salones, gracias a Netflix, Criminal’. Un drama policial con una premisa única, todas las historias tienen lugar exclusivamente dentro de una sala de interrogatorios de la policía.

Tendremos 12 historias ambientadas en 4 países diferentes: España, Reino Unido, Francia y Alemania. Y nosotros os traemos la opinión de los tres episodios españoles, en los que hemos podido ver caras muy conocidas y tres historias muy interesantes.

Dirigidos por Mariano Barroso (‘El día de mañana‘), tenemos como protagonistas principales a Emma Suarez y Álvaro Cervantes, los cuales se tendrán que ver las caras con Carmen Machi, Inma Cuesta y Eduard Fernández. El resto del reparto lo completan Jorge Bosch, José Ángel Egido, Nuria Mencía, Daniel Chamorro, María Morales, Javi Coll y Milo Taboada.

El personaje de Emma es el encargado de intentar llegar al final de asunto cuando un interrogatorio sale mal. Aunque los interrogatorios sean realmente los verdaderos protagonistas de toda esta serie, se nos muestran una continuidad en la historia gracias a pequeñas pinceladas de las vidas de los policías que guardan la comisaría. Eso sí, vamos dando saltos en el tiempo que realmente no nos importan demasiado para la trama, pero que la hace mas amena y además le dan un contexto a estos personajes para poder ver sus debilidades.

De esto también trata la serie, del ser humano, de lo que es capaz de hacer por no terminar encerrado, por no delatar a su gente querida o incluso por intentar escapar de sus propios infiernos.

‘Criminal’ tiene un formato que puede recordar al teatro, un escenario mínimo, pocos actores y una historia pequeña pero que engancha desde el minuto uno. Poco a poco se van desvelando los crímenes, vemos como el interrogado intenta o incluso llega a engañar a la policía y a nosotros mismos como espectadores.

Los casos que vamos viendo son independientes, sin duda alguna el que más me ha gustado ha sido el protagonizado por Eduard Fernández, su toque de cara dura, hace que hasta caiga en gracia el personaje que interpreta. Además de que nos muestra los errores y aciertos de los policías, ese pequeño lado oscuro que muchas veces no conocemos. Al fin y al cabo son seres humanos con sus fallos y sus problemas los cuales terminan influyendo en su trabajo.

En cambio el personaje de Carmen Machi es el que me ha sacado demasiado de la realidad, una mujer un tanto excéntrica y demasiado sobreactuada. Mientras que Inma Cuesta nos regala una bonita y cruda interpretación, estupenda como siempre.

La serie es una apuesta bastante original y seguro que es bastante curioso el poder ver los siguientes episodios y observar como en cada país, las distintas costumbres y culturas harán que los casos se resuelvan de distintas maneras.

Impresiones de ‘Cristal Oscuro: La era de la resistencia’

Fantástica unión de pasado y presente

El 30 de agosto aparecerá en vuestras parrillas de Netflix ‘Cristal Oscuro: la era de la resistencia’. Una nueva serie que llega para unir dos tiempos diferentes en varios sentidos y lo hace con 10 episodios de cerca de una hora de duración cada uno. El director de estos capítulos es Louis Leterrier y ha tenido que trabajar en torno al guión desarrollado por Jeffrey AddissWill Matthews.

La serie nace para servir de contexto o precuela a la película de culto ‘Cristal Oscuro’. Un título clásico de la fantasía de los ochenta creado por el mítico Jim Henson, conocido por todos por ser el creador de los Muppets o Los Teleñecos como les decimos en España, junto a Frank Oz a quien seguro que también conocéis por haber dado vida a famosísimos personajes como Yoda de Star Wars. Estos dos titiriteros realizaron el primer largometraje de la historia realizado con marionetas, un filme cargado de misticismo y aventura que tenía una estética totalmente heredada de su época.

‘Cristal Oscuro: La era de la resistencia’ hace precisamente eso, heredar. En primer lugar hereda una leyenda y unas bases a las que les comienza a dar un nuevo entorno inmediatamente. La película de 1982 nos narraba la contienda entre los místicos y los skesis pero no nos contaba que había pasado con los gelflings, de los cuales solo quedan dos únicos individuos. La serie de Netflix desarrolla todo un mundo de Thra, mentando a este mágico lugar como no se hacía en la película. Nos cuenta como es la vida en ese mundo que está sometido al yugo de los skesis, un mundo en el que viven 7 clanes de gelflings, cada uno con su peculiaridad diferente.

Os espera un viaje digno de cuento, pero poco infantil, como ya sucedía en la película. Hay eventos que no son para niños. Ya lo dijo en su día Henson. El tono se aproxima más a los escritos de los hermanos Grimm y hay giros que nos demuestran que aunque se haya catalogado este producto para siete años o más hay más de uno que se llevará su sorpresa o disgusto. Así por lo menos lo hemos podido constatar en los cinco primeros episodios que es lo que Netflix nos ha permitido visualizar antes del estreno de la serie.

¿Por qué seguir viendo una serie hecha con muñecos en pleno siglo XXI? Porque aúna esa técnica del titiritero de una forma muy elegante con nuevas técnicas de recreación digital. Sí que es verdad que hay ocasiones que los personajes se recrean por ordenador y se nota mucho contraste pero el encanto de ver a los gelflings con esos movimientos torpes no deja de devolvernos a esas funciones de teatros de marionetas que contemplábamos sentados desde el suelo cuando éramos pequeños. Pero todo está elevado a un nivel superior. No todo son escenarios móviles como antaño, podemos afirmar que acompaña muy bien en segundo plano el despliegue de paisajes que se ha realizado en estudio o bien con cromas o bien con decorados. El mundo de Thra que se ha creado es precioso, los paisajes y escenarios por los que se mueve la historia os van a dejar boquiabiertos. Si Jim Henson era un amante declarado de la naturaleza con esta serie podría sacar pecho muy orgullosamente, ¡vaya abanico de flora y fauna tiene!

El desarrollo de personajes es otra de las características a destacar de esta producción. Tanto en su concepción estética como en el tratamiento de su personalidad nos permite distinguir perfectamente a la gran amalgama de individuos. No es que ‘Cristal Oscuro: La era de la resistencia’ sea una serie de intrincados diálogos o tenga una sesuda progresión de identidades, pero si es muy importante poder destacar determinados rasgos de cada sujeto y eso lo consigue. En especial sobresale el trabajo hecho con los skesis ya que se parecen tanto entre sí. También hay que recalcar la presencia de la gruñona Aughra, que conserva su esencia de vieja sabia y cascarrabias. ¿Recordáis esos pobres esclavos que servían a los skesis, esos seres que parecían unos gusiluz campesinos? Pues hasta para ellos hay más trama en la serie. Yo por lo menos ya soy fan de Hup. Pero por supuesto es con los gelflings con quienes más os vais a topar, ellos son los que más amalgama aportan.

Gran parte del mérito de poder distinguir a unos personajes de otros proviene de las voces. Si la vemos en versión original se ha hecho un trabajo casi de camuflaje en algunos casos ya que los dobladores están irreconocibles. Nos pasa eso en el caso de Mark Hamill, Simon Pegg o Jason Isaacs. Y vais a reconocer durante toda la serie otras voces famosas como las de Taron EgertonAnya Taylor-JoyNathalie EmmanuelToby JonesHelena Bonham CarterNatalie DormerMark StrongAlicia Vikander, Awkwafina, Andy Samberg, Gugu Mbatha-Raw, Lena Headey, Ralph Ineson, Keegan-Michael Key, Ólafur Darri Ólafsson

Tanto por la manera de aunar técnicas como por la trama de la serie he querido decir que se une pasado y presente. Porque ‘Cristal Oscuro: La era de la resistencia’ es una precuela en la que nos cuentan la historia de Thra, lo que sucedió mucho tiempo antes de que desapareciesen los gelflings y la manera en cómo se corrompió el famoso Cristal de la Verdad. Por lo que hasta llegar al punto de la película hay muchas cosas que averiguar y en los primeros episodios ya vais a enlazar con detalles del filme, lo cual es una golosina para el fan.

Choca mucho pensar que el director de todo esto sea Louis Leterrier quien es más conocido por su versión de ‘El increíble Hulk’ o fue lanzado a la fama por ‘Transporter 1 y 2’ o al revés, denostado por ‘Furia de Titanes’ o ‘Agente contrainteligente’. Se podría decir que su intervención en ‘Cristal Oscuro: La era de la resistencia’ ha sido la más fina y afectuosa hasta la fecha. Me falta por ver como lo concluyen todo, si nos dejarán con un círculo cerrado y enlazado con la película, entroncando con los padres de Jen, el gelfling protagonista de la película o si habrá segunda temporada. Pero aunque se quedase en la distancia esta sería una ficción que ya ha establecido sus vínculos y que ha cumplido el cometido de ampliar el universo de Henson, Oz y David Odell.

Impresiones de la segunda temporada de ‘Krypton’

Cae en una monotonía pocas veces rota por personajes secundarios

Acaba de terminar la segunda temporada de ‘Krypton’. En la primera edición conocimos a Seg-El, quien fue el abuelo del superhéroe más importante de DC Comics y seguramente de todas las viñetas ya que esto va de los orígenes de Superman. En estos diez nuevos episodios de HBO España nos proponen una inclusión de más personajes entre los que se encuentran más villanos como el vitoreado Brainiac de la anterior temporada y por supuesto todo el elenco femenino del año pasado compuesto por Georgina Campbell (Lyta-Zod), Ann Ogbomo (Jayna-Zod), Wallis Day (Nyssa-Vex) y Hannah Waddingham (Jax-Ur). Esta es una serie muy coral, muy femenina, que tiene que sostenerse por todos aquellos que hacen de kryptonianos porque si tiene que depender de su protagonista estaríamos ante un producto muy insípido.

Sin duda esta segunda etapa de las aventuras del abuelo de Superman ha resultado bastante más irregular que la primera temporada. A destacar el primer tramo y el final de la temporada donde personajes como Doomsday o Lobo han sido los que le han dado más vida a la serie. En el caso de Doomsday hemos conocido el trasfondo o las capacidades de un personaje y nos han narrado su pasado. Unos orígenes trastocados, diferentes a los del cómic pero que están bien encajados en esta serie que intenta darle una historia un tanto nueva al planeta natal de Superman. Por otro lado para la audiencia poco ducha en cómics se ha dado a conocer a Lobo. El personaje que tanto se ha dicho que podría interpretar Dwayne Johnson en el cine ha sido caracterizado por Emmett J. Scanlan. Su intervención le ha dado al personaje un toque gracioso, quizá no tan encarnizado como podría necesitar y menos forzudo como en apariencia requeriría. Pero sus tramos han sido de lo mejor de la temporada o por lo menos de los que la han hecho más amena.

Esta temporada ha comenzado dividida con la pugna de Seg-El por regresar de la Zona Fantasma y la guerra entre el bando de Zod y los rebeldes para luego dar paso a una serie que trata de una guerra civil en la que la trama de Doomsday parecía que se iba a quedar olvidada. Se hace muy pesado todo el argumento romántico, totalmente telenovelesco y los recursos con los que se mantienen a personajes como Lyta al frente de la serie, muy cogidos con pinzas. ‘Krypton’ se ha convertido en una guerra de bunkers en la que cuesta que veamos más escenarios que una base o las dependencias de Zod y eso la ha convertido en una serie monótona. Hay que añadir que otra de las pretensiones de esta temporada es convertirse en una narración de la historia del bisiabuelo de Superman ya que al revelarse que este está vivo (que no es solo un holograma) también nos cuentan cuál fue su pasado.

‘Krypton’ por supuesto es un drama familiar, nos cuenta el devenir de la familia Zod y la casta de los El. Las pocas veces que la serie se sale de ese contexto y nos deja a merced de Brainiac, Doomsday, Lobo, Adam Strange o incluso Kem es cuando de verdad divierte o es interesante. La tragedia, los encuentros y desencuentros ya saben a repetitivos, a la serie se le piden nuevos datos o progresión, por eso es de agradecer cuando toma otros derroteros o nos deja en manos de los secundarios.

Por lo demás la serie también ha perdido espectacularidad en el sentido de que no tenemos escenas tan épicas como las que vimos en la temporada pasada cuando Brainiac irrumpía con su nave, a excepción de algunos momentos finales. Solo los dos últimos episodios tienen un toque heroico y legendario digno de la libertad de los pinceles de un cómic y solo los dos últimos episodios se mueven por más escenarios. Pero por otro lado Lobo o Doomsday nos han ofrecido secuencias de lo más cruentas o brutales. Así como el propio Seg-El en colaboración con Brainiac nos han brindado algún que otro momento estelar.

Para la siguiente temporada tenemos una incógnita principal que es la identidad de los hombres alados que ve Nyssa (¿se entiende que son  thanagarianos, la raza de Hombre Halcón?). También sabemos que volveremos a ver a Lobo y que se las han apañado para que Adam se parezca más al de los cómics a si es que tal vez todo se vaya más acercando a la línea antigua de DC Comics. Pero como decía en mi titular, son todos estos secundarios los que nos están manteniendo enganchados a la serie.

Primeras impresiones de lo nuevo de ‘Las Chicas del Cable’

El primer episodio de la cuarta temporada de ‘Las Chicas del Cable‘ nos deja tiritando

Hemos tenido la oportunidad de ver el primer episodio de la cuarta temporada de ‘Las Chicas del Cable‘ en primicia gracias a Netflix y os podemos contar que nos ha dejado boquiabiertos. Comenzamos un año después de lo acaecido en la tercera temporada, después de un secuestro agobiante y donde nuestra Lidia tiene que luchar con la madre de su amado Carlos para poder recuperar a su hija.

Con un final muy agridulce para nuestras protagonistas, vemos como en este año han podido reiniciar de una manera u otra sus vidas.

También empezamos a ver como la libertad para la mujer, en una época en la que aun no se comprenden muchas cosas, parece una realidad. Poco a poco van respetándose más y una de las historias que vamos a ver es como Carlota lucha por el puesto de Alcaldesa.

Evidentemente no todo es un camino de rosas y está claro que a nuestras protagonistas nunca les sale nada como ellas quieren.

Blanca Suárez, Ana Fernández, Nadia de Santiago, Maggie Civantos y Ana Polvorosa vuelven a ser las encargadas de mostrarnos las dificultades en aquella época para las mujeres. Mientras que Martiño Rivas, Borja Luna, Nico Romero y Antonio Velázquez están ahí para intentar ponérselo más fácil, aunque no siempre será así.

Conjuras, divorcios, futuros matrimonios, reencuentros, mentiras y muchas cosas más es lo que veremos en este primer episodio.

Todavía recuerdo mis primeras impresiones de la tercera temporada (aquí el enlace), no fueron de mi gusto, pero sí que según avanzó la temporada terminó reenganchándome de nuevo y sin duda me gustó mucho el giro final. Si es cierto que hay varios recursos que utilizan que siguen sin convencerme, pero al fin y al cabo estamos ante una telenovela, donde nos ponen en un contexto histórico para contarnos realmente la historia de cuatro amigas.

De este primer episodio poco más os puedo contar, pocas caras nuevas, pero si se vienen tiempos oscuros para ‘Las Chicas del Cable‘, su búsqueda de la libertad tiene un precio y sin duda no se lo van a poner nada sencillo.

Impresiones de ‘Saint Seiya: Los Caballeros del Zodiaco’

‘Saint Seiya: Los Caballeros del Zodiaco’ es una nueva versión de Netflix para niños muy mayores

Antes de nada tengo que preguntaros si sabéis qué es un Chibi. Son esos dibujos o juguetes japoneses que retratan personajes de forma pequeña, casi siempre con una enorme cabeza y una estética sencilla. ‘Saint Seiya: Los Caballeros del Zodiaco’ ha reducido a lo elemental tanto a sus personajes que casi acaban siendo así. Son inconfundiblemente muñecos en movimiento. Si dotáis de vida a esas figuras que vende Bandai, que ya no son ni de metal, podéis tener exactamente esta serie porque la nueva producción de Netflix son coleccionables moviéndose. Los Caballeros del Zodíaco en su nueva producción han perdido rudeza, les han infantilizado demasiado y todo ello para poder ofrecer una estética 3D. El diseño de producción es muy bonito, las armaduras están bien trabajadas, los escenarios tienen una apariencia bastante preciosista, la disposición es muy de videojuego pero en cuanto vemos cómo se mueven los personajes todo pierde gracia. Hay muy poca fluidez en las facciones de las caras y las texturas son pobres, es muy de plasticorro.

Desde el pasado 19 de julio se pueden ver en Netflix los seis episodios que forman parte de la primera etapa de esta nueva serie. Un remake de la obra basada en el manga de Masami Kurumada que cuenta de nuevo con la realización de Toei Animation. Una nueva historia en la que los Caballeros deben proteger como siempre a Athenea y a la armadura de Sagitario, pero la narración se ha trastocado. Por supuesto que se esperaban algunos cambios con respecto a la serie original, pero quizá no tantos. Los personajes principales son los mismos pero sus trasfondos son algo diferentes y sus personalidades están cambiadas. Seiya el gran protagonista ha sido convertido en una especie de macarra respondón que dista bastante del buenazo que lideraba a los caballeros de bronce en la serie de los 80. Estoy algo más de acuerdo con la feminización de Shun de Andrómeda, un personaje que está mejor manejado que el resto.

‘Saint Seiya: Los Caballeros del Zodiaco’ está bastante indefinida. En el sentido en el que parece que es una serie infantil con un ritmo atropellado, una estética candorosa sin gota de sangre y con una mecánica que no gasta complicaciones. Pero por el contrario los personajes dicen obscenidades que no son para un menor. Y de nuevo por el contrario sus argumentos si son bastante pueriles, enlazando algo más con el espíritu original de la serie, ensalzando por encima de todo el valor, el sacrificio y la amistad.

‘Los Caballeros del Zodíaco’ era una serie que tenía un ritmo bastante lento eso hay que reconocerlo. En los tiempos que corren las series no corren, vuelan. Ahora Netflix ha hecho una serie corta y sus episodios duran entorno a 20 minutos. Así es que la acción se ha hecho mucho más rápida y el drama y la construcción de los personajes no solo se ha deteriorado sino que apenas existe. Se apoyan en algunos flashbacks para narrarnos el origen de cada uno de los caballeros de bronce y con eso nos tenemos que dar por satisfechos, vais a ver lo rápido que se ventilan algunos combates míticos o algunas tramas preferidas por los fans.

Por suerte Netflix tiene la opción de saltarse el opening porque también es una de las aportaciones a olvidar. No es así el doblaje en español que conserva algunas voces originales (Pegaso es Juan José López Lespe) e incluye otras famosas como la de Ramón Langa.

Esta nueva edición de ‘Saint Seiya: Los Caballeros del Zodiaco’ se aleja bastante del canon antiguo para no acabar de acoplarse del todo a las corrientes actuales. No termino de verle un público objetivo ni de cogerle el pulso. Recomendable solo como curiosidad si queréis ver qué han hecho con vuestra serie preferida o si nunca habéis visto hablar a una tapa de alcantarilla.

Impresiones de la tercera temporada de ‘La Casa de Papel’

La banda vuelve con las de ganar

Ya hemos podido ver los tres primeros episodios de ‘La Casa de Papel’. ‘Hemos vuelto’, ‘Aikido’ y ’48 metros bajo el suelo’ son los nombres de estos primeros capítulos, los cuales no voy a resumir uno a uno, sino más bien a dar una visión general de las buenas sensaciones que me han dado. Soy una gran fan de las anteriores temporadas, como todo en esta vida, tenían fallos, pero que se tapaban detrás de una buena historia y unas buenas interpretaciones. También soy de las que en su día dijo que esta tercera parte no era necesaria, pero bueno, muchas veces es bueno equivocarse y aunque aún queda serie por delante, puedo decir que lo que he visto me convence y mucho.

La serie comienza mostrándonos la vida de nuestra banda en sus respectivos paraísos después de tres años en libertad. Tienen que estar atentos a todo, pues como sabemos la tranquilidad no dura toda la vida y esto es lo que va a hacer que decidan volver a dar el golpe de su vida, introduciéndose en el Banco de España. Tokio, Denver, Nairobi, Río, Helsinki y El Profesor e incluso como pudimos ver en el tráiler tenemos de nuevo a Berlín, aunque sea en el recuerdo.

Nuevos personajes y por supuesto El Profesor tendrán que vérselas con una nueva inspectora, Alicia Sierra, interpretada por Najwa Nimri, que quizá de momento es la que menos me ha convencido, pero lo dicho, aun quedan episodios para poder cambiar de opinión.

Entre los temas a destacar, a parte de los robos, podemos ver claramente el tema del machismo y de cómo nuestras protagonistas luchan contra esto indignadas. También vemos como uno de los rehenes de la primera temporada se ha hecho algo así como un coach y parece estar de moda.

Tenemos nuevas caras en la banda como Rodrigo de la Serna y Hovik Keuchkerian, que parece que darán mucho que hablar, al menos de momento son dos protagonistas más y no han defraudado. Al igual que Úrsula Corberó, Álvaro Morte, Alba Flores, Miguel Herrán, Jaime Lorente, Esther Acebo, Darko Peric e Itziar Ituño que vuelven a la banda e incluso alguna se ha adentrado de una manera sorprendente para el resto.

Si que es cierto, que es un poco más de lo mismo, se encierran con rehenes en un gran edificio para conseguir salir con un botín. Pero bueno hay que decir que estamos ante una gran serie que ya nos demostró que valía oro ganando un Emmy al mejor drama y que como os he comentado ha comenzado de una manera estupenda y no va a defraudar a nadie.

No tendréis que esperar mucho pues el 19 de julio se estrena a nivel mundial en Netflix.

Impresiones de la tercera temporada de ‘Stranger Things’

Los hermanos Duffer no saben parar

El próximo 4 de julio arranca la tercera temporada de ‘Stranger Things’ en su habitual casa, Netflix. La producción de la plataforma online llega a su tercer tramo y se ubica unos días antes del gran día de Estados Unidos. Esta nueva etapa se divide en 8 nuevos episodios, como ya lo hizo la primera, que continúan con la tradición de la serie, la de ambientarnos en una festividad norteamericana. Si antes hemos pasado por la Navidad o el Halloween, ahora toca el Día de la Independencia.

Mike, Lucas, Will y Eleven viven su primer verano juntos y en relativa tranquilidad. Relativa porque surgen las primeras parejas y la estabilidad del grupo se debilita, relativa porque Will ha retornado y el resto está varios pasos por delante de él y no tienen las mismas costumbres que antes. El calor del verano parece que les tiene a todos la sangre hirviendo, las hormonas surgiendo a borbotones. Dustin vuelve de un campamento de verano y se encuentra todo este percal. Mientras Hopper y Joyce intentan seguir con su día a día, al igual que Nancy y Jonathan que han empezado con un trabajo en un periódico donde sus compañeros no les ponen el trabajo fácil. Como tampoco le ponen las cosas fáciles los clientes a Steve en la heladería del centro comercial donde le ha tocado ganarse el pan estas vacaciones.

He de admitir que nunca he sido un seguidor de ‘Stranger Things’. Me persuadió bastante su primera temporada pero episodio a episodio me ha cansado su insistencia en introducir una referencias tras otra y no es que la serie dependa de los huevos de pascua, es que sus argumentos están totalmente subordinados al servicio de la nostalgia. Sigue la inspiración en Dragones y Mazmorras, en Stephen King, en Carpenter… Lo del Terminator aquí ya es redundante y hasta cansino. En sus referencias copian hasta el martillo de Homer Simpson, cosa que al mismo Homer ya le cabreó bastante.

La presente temporada es un batiburrillo de títulos que os harán decir, esto ya lo he visto. Por mi cabeza han pasado películas de Robert Rodriguez, Kaufman, Milius o Kevin Smith. Al querer homenajear tanto se hace predecible, poco original en su trama. Pero lo peor es que hemos llegado a una tercera fase y no se aporta nada nuevo. Tres temporadas y los hermanos Duffer son incapaces de generar un argumento completo sin estar apoyado en el de otros, es lo que se puede llamar «nostalgia-exploitation». Al estar tan centrados en buscar las alusiones han hecho que el guión tenga gestos bastante torpes, da a sus personajes habilidades que resultan inverosímiles hasta para una serie que se llama ‘Stranger Things’ o hace que sucedan cosas excesivamente enrevesadas.

Lo que siempre me ha convencido de ‘Stranger Things’ es su buena factura. Aunque hay un par de escenarios cuyo diseño de producción tiene una calidad cuestionable por lo demás es indudable que Netflix ha tirado la casa por la ventana con esta producción. Todo lo que está generado por ordenador da fe de una inversión potente. Las escenas en las que hay efectos digitales son las más impactantes, que no emocionantes, y las que dejan estampas para guardar.

Los episodios han sido dirigidos por el productor Shawn Levy, por la directora Uta Briesewitz y por los propios hermanos Matt y Ross Duffer. De quien han conseguido una mejor interpretación ha sido de Dacre Montgomery y de algún que otro actor que no puedo adelantar por no introducir spoilers, pero cuya incorporación le da algo más de gracia a los episodios. Gracia que nos hace más llevadera toda la trama romántica que por ejemplo en el caso de Millie Bobby Brown o Finn Wolfhard no han controlado bien. Muy sobreactuada Bobby Brown en todos sus estadios, en todas las fases de su personaje. Está mejor Maya Hawke, hija de Uma Thurman y Ethan Hawke, quien se ha revelado como un valor añadido. Había expectación por actores como Jake Busey (‘Starship troopers’) o Cary Elwes (‘La princesa prometida’) pero podrían haber escogido a cualquier otro artista. Sirven como mero reclamo publicitario, no les he visto ni relevantes como actores ni trascendentales como personajes.

‘Stranger Things’ ha llegado al punto de repetirse incluso con sus propias escenas de acción y a tener más product placement que ‘Médico de familia’. Parece que su técnica de vender los recuerdos ha funcionado hasta ahora pero el discurso adulto que se ha injertado en sus protagonistas puede que no cale tanto. Así como el alegato contra el machismo o la machacada a la clase baja que se queda en agua de borrajas a mitad de la temporada. Se queda también muy flojo en sus expectativas el último episodio de hora y cuarto con nombre de batalla. Además que de toda esa duración 20 minutos son de epílogo y buena parte de escena post-créditos. Lo que nos demuestra esta tercera temporada es que los hermanos Duffer no saben parar, ni a la hora de introducir referencias ni a la hora de cortar su historia.

Impresiones del primer episodio de ‘El pionero’, la serie sobre Jesús Gil

 ‘El pionero’ mostrará a las generaciones de ahora lo que sería todo un influencer

El próximo 7 de julio HBO España estrenará ‘El pionero’ la serie de no-ficción sobre Jesús Gil y Gil. Una producción propia de 4 episodios que nos han presentado su director y escritores Enric BachJustin Webster (responsables de ‘Muerte en León. Caso cerrado’) junto a la productora ejecutiva Hanka Kastelicová. «Tenemos muchos Jesús Gil en nuestros países y es bueno poder reconocerlos» ha declarado Kastelicová antes de dar paso a la proyección del primer episodio.

Es probable que junto a Chiquito de la Calzada Jesús Gil fuese en su día uno de los personajes más imitados en nuestro país. ‘El pionero’ muestra muy bien como fue un embaucador que conquistó no solo un club como el Atlético de Madrid o una ciudad como Marbella, si no todo un país con sus continuas apariciones televisivas. Aunque es algo desordenada en su exposición y puede despistar a aquellos que no le viviesen en su época, la serie documental es capaz de esbozar al personaje y a la persona que había tras el presidente, alcalde y constructor. Y eso se debe a que el propio Jesús Gil y Gil se retrataba con sus palabras. Es decir, con solo montar fragmentos de archivo aquellos que no le conocían se van a llevar una idea muy clara de quién era y de por qué se grajeó su fama.

Son infinidad los detalles los que nos dejan en solo un primer episodio. Desde las pillerías con las que se empezó a ganarse la vida en el centro de Madrid hasta los tejemanejes que tenía en la alcaldía de la ciudad costera que regentó. Su carácter embaucador, entrañable, testarudo, impaciente e impulsivo se ve descrito también por sus hermanos, periodistas y demás personalidades que en su época se las tuvieron que ver con él. Es por eso que ‘El pionero’ recoge entrevistas a Futre, Miguel Ángel Gil Marín, José María García, Enrique Cerezo

‘El pionero’ os puede indignar a la par que halagar, pero es que Gil era así. ¿No os recuerda esto a muchos personajes famosos de hoy en día que circulan por la red de redes? Hombre de poder, con mucha presencia en los medios, de gran carisma, con un séquito siempre a su lado, pero acosado por muchos … Bien es cierto que se notaba que le gustaba entrar al trapo, que le iba el mambo, era un showman y buscaba las cámaras. Era una persona difícil de replicar y por eso me pregunto si todos los que salen ahora despotricando sobre su persona se habrían atrevido con él en vida a decir todo lo que dicen en la serie.

Imaginar ‘El pionero’ como una serie de ficción habría dado para una historia tipo ‘Los Soprano’. Para que las nuevas generaciones entiendan cómo fue realmente esta persona que aunó un imperio de construcción, fútbol y política, que se arruinó varias veces, que fue perseguido por la justicia… ha surgido esta oportunidad televisiva. Nos podremos reír con las tropelías que hizo o de la descarada sinceridad con la que se movía, pero no olvidemos el germen que sembró y que probablemente nos recuerden los futuros episodios que ya estamos deseando ver en las futuras semanas en HBO.

Impresiones de la segunda temporada de ‘Dark’

Continúa la concienzuda trama y el tenebroso estilo 

Se podría decir que Netflix tiene un catálogo inmenso. Pero de entre todas las producciones propias que nos pone en su parrilla hay algunas que de verdad pueden considerarse un auténtico buque insignia. Son esas series o películas que gustan a nivel mundial y que dejan una huella perceptible en nuestra época. ‘Dark’ es de esas que quedarán grabadas en el tiempo, nunca mejor dicho. La serie de Baran Bo Odar y Jantje Friese acaba de estrenar su segunda temporada y el nivel continúa altísimo, los viajes en el tiempo siguen siendo el centro de atención en una producción que continúa rompiendo moldes.

La primera temporada nos desbordó con su gran complejidad y número de personajes. La manera en que sus guionistas trataron conceptos como los viajes en el tiempo, el efecto mariposa o las paradojas se salió de lo típico y es algo que nos sorprendió. Eso unido a la incógnita de reconocer a cada protagonista en cada una de sus épocas y por supuesto a desvelar el enigma de los niños desaparecidos nos atrapó. Ese primer tramo de la serie fue bastante resolutivo y nos hemos enfrentado ahora a una segunda etapa con las cartas sobre la mesa en la que hemos tenido algunas claves por desvelar y en la que se nos han abierto nuevas incógnitas.

Para mí el misterio más importante es ¿qué le pasó al agente Wöller en el ojo? Os puedo adelantar que esta temporada ni nos desvela que le sucedió a este policía que aparece tuerto desde la primera temporada ni nos dice quién es en otras épocas. Pero aunque os parezca un asunto trivial yo tengo mis teorías y me aventuro a señalar que va a resultar ser definitivo en la serie. A parte de esto la nueva temporada tiene incógnitas que arrastra durante todos sus episodios y que os van a mantener bastante atrapados pues los guionistas han generado más cuestiones que se suman a las pocas que quedaron sin resolver en la primera parte.

La serie toma muy bien el pulso al espectador y le hace plantearse sus creencias sobre la linealidad del tiempo. El origen de todo es el centro de atención de esta temporada, es la búsqueda incesante de los protagonistas. Es por eso que la famosa frase «sic mvndvs creatvs est» aparece por todas partes y la narrativa juega con la famosa partícula de dios (con algo de desacierto en sus términos físicos) o con detalles tan nimios como referencias musicales al grupo Kreator. Es brillante como cada episodio está repleto de paradojas o coincidencias sin que la trama se contradiga, completando un complejísimo puzle reservándonos además unas cuantas sorpresas.

Cobra aún más protagonismo el personaje de Jonas, interpretado por varios actores, como casi todos los protagonistas de esta serie. Pero también adquieren más presencia personajes como Noah o Claudia. Ellos representan dos bandos enfrentados en una guerra sin disparos, una cruzada místico-científica que coge de por medio a un grupo de gente inocente. Personas que sin comerlo ni beberlo se ven inmersas en una contienda de la que debe formar parte y elegir frente. En este aspecto la serie me ha recordado mucho a ‘Perdidos’ y he de decir que tanto el personaje de Claudia como el de Adam me han remontado a los papeles que ejercían Mark Pellegrino y Titus Welliver como Jacob y El hombre de negro respectivamente.

Tantas de desapariciones cada treinta y tres años no podían pasar desapercibidas y la serie no ha descuidado ese detalle. La incorporación del personaje del investigador Clausen ha sido una gran aportación pues ha unido muchas de las historias que necesitaban un hilo conductor. El casting de la serie sigue siendo excelente, no descuida parecidos ni rangos de edades, ni por supuesto el talento de los actores.

El guión y la trama es muy concienzuda. Pero si la ambientación no fuese igual de excelente la serie no nos estaría cautivando tanto. La temporada 2 de ‘Dark’ nos lleva de una época a otra como quien pasa de su salón a su cocina, con solo dar unos pasos. De una era arrasada al siglo XXI, pasando a los musicales años ochenta, de ahí a los prometedores años 50 y de ahí a los años 20 de post-guerra. Y no precisamente en ese orden, con la destreza además de no liarnos y consiguiendo mantener el drama. El trabajo de localización y diseño de producción es apabullante pues han tenido que plasmar los mismos lugares de muchas maneras distintas, todo un reto logístico y de recreación. Se mantiene el tono lúgubre y tenebroso pero va cambiando la luz y el color en función de la década en la que nos encontremos.

La esencia de esta temporada está en llegar a los nexos de las líneas temporales que unen a unos personajes con otros, o lo que es más, lo que une a unos personajes con ellos mismos. Todo gira en torno a una cuenta atrás hacia un apocalipsis (algo que parece repetirse en algunas series de Netflix) que se intenta evitar o provocar. Para ello nos van a hacer ver como se unen principios y finales, creados con creadores, padres e hijos. La línea de origen y final se unen en la segunda temporada de ‘Dark’ y no existe un punto donde situarse para reconocer el germen del bucle. Está todo pensado para que cuadre de una manera sin fisuras.

¿Cuánto hace que no veis un producto alemán que os guste y os enganche sin que haya necesidad de que este se refiera a alguna Guerra Mundial o al Muro de Berlín? Esta sigue siendo una serie para no perder detalle. El final de esta temporada es menos concluyente y queda más abierto o expectante a la llegada de la tercera. Y aquí llega la única pega de este año en ‘Dark’ que se une quizá a su leve bajada de calidad en su fotografía. Sus instantes finales nos auguran que los siguientes episodios de la serie se van a amoldar a una narración más acorde a corrientes actuales a argumentos muy de moda. Yo confío en que Baran Bo Odar y Jantje Friese sabrán mantenernos expectantes en la oscuridad de nuestro salón mientras vemos lo que pasa en Winden, pero me temo que la presencia de sus discursos, argumentos y teorías acerca del tiempo comienzan a diluirse.

Impresiones de ‘Doom Patrol’, nueva serie surgida de las viñetas de DC Comics

En ‘Doom Patrol’ conoceréis un amplio abanico de nuevos «héroes»

El pasado mes de octubre conocimos en imagen real a los Titanes y a través de uno de ellos, de Beast Boy, se nos ofreció un crossover. Los protagonistas se topaban con otro grupo de «superhéroes» conocido como Doom Patrol. Esta patrulla de los condenados ha dado el salto también de las viñetas a la imagen real y podemos verla en la pequeña pantalla. Ha pasado de tener solo una simple aparición en unos episodios a tener una serie completa para ella sola. Pero además el crossover se hace mayúsculo porque si bien ‘Titanes’ era una serie de Netflix la que nos atañe ahora, ‘Doom Patrol’ es una franquicia que inaugura HBO España.

Es bueno que ahora que parece que están harto explotados los máximos iconos todo aquel que no es lector asiduo de cómics descubra que hay muchos más personajes por explorar. Las series o películas pueden ser una ventana que abra la curiosidad de lectores potenciales. En ‘Doom Patrol’ conoceréis un amplio abanico de nuevos héroes. Pero no son sus poderes, cualidades o más bien defectos lo que os debe atraer, sino más bien el enfoque con que se trabaja la serie lo que marca la diferencia.

Así al menos apunta el primer episodio que aborda los personajes más que como superhéroes como «superceros». Un episodio dirigido por Glen Winter, quien parece especializado en temas de superhéroes pues ya ha estado en series como ‘Smallville’, ‘Arrow’, ‘The Flash’ o ‘Supergirl’; todas ellas del universo DC. Él ha tenido la oportunidad de salirse de la norma pues en ‘Doom Patrol’ ha podido intentar que la audiencia simpatice con unos personajes que tienen todas las de perder, con unos humanos que de repente se ven con poderes que no querían, con cualidades que parecen del todo inservibles. Ese es el concepto de las criaturas que crearon Arnold Drake, Bob Haney y Bruno Premiani allá por 1963. Así también lo ha plasmado en el guión Jeremy Carver, quien se encuentra ante su primera adaptación de un cómic pero no ante su primer material con fans detrás pues ya se ha enfrentado a colosos televisivos de carácter juvenil como este ya que suyos son los episodios de ‘Sobrenatural’.

Si la comparamos con ‘Titans’ podemos decir que de esa serie coge el carácter rudo, oscuro y dramático. Pero ‘Doom Patrol’ también es muy alocada, irreverente y musical por lo que puede aproximarse a otras adaptaciones de cómic como ‘The Umbrella Academy’. Curiosa mezcla que además por su argumento puede tener comparativas inevitables con los X-Men y la escuela del Dr. Xavier. Pero no olvidemos que esta patrulla se creó antes en el papel, aunque solo se publicase con unos meses de antelación.

Hay personajes que vimos en Titans que repiten y los hay que se incorporan como novedad. Debemos tener en cuenta que esta es una especie de historia de génesis que nos narra cómo se originó la historia de cada uno de estos freaks justicieros. Llama la atención ver como este grupo a veces comparable con los ‘Mystery Men’ de Kinka Usher está capitaneado por un retornado Timothy Dalton. Pero quien tiene una segunda vida es Brendan Fraser, quien vuelve a relacionarse con momias y comparte personaje con Riley Shanahan. Y esto es porque Fraser es Cliff Steel, el alter ego de Robotman pero el cuerpo transformado del héroe lo mueve Shanahan. Repiten April Bowlby y Matt Boomer como Elasti-Girl y El Hombre Negativo pero quienes de verdad prometen son Diane Guerrero como la múltiple Crazy Jane y Alan Tudyk como un fraccionado y críptico Mr. Nobody.

Recordad, desde el 5 de junio tocan enigmas y cosas raras, tocan poderes y dramas con ‘Doom Patrol’. En Estados Unidos está haciendo afición y si aquí gusta tanto como a mí no van a ser pocas las personas que os la recomienden.

Impresiones de la gran miniserie ‘Chernobyl’

‘Chernobyl’ es una serie de aciertos que narra una serie de desaciertos

Accidente nuclear, catástrofe natural, incidente político y ahora serie. Lo ocurrido en Chernóbil (Ucrania) en 1986 tuvo muchas repercusiones a muchos niveles y fue fruto de una sucesión de malas decisiones en un país en el que las prioridades no eran las adecuadas. Todo el mundo ha oído hablar en mayor o menor medida de la catástrofe y de su famosa nube pero muy pocos conocen realmente sus detalles. Como siempre una obra de entretenimiento llega para despertar la curiosidad del gran público.

La serie que desde el 6 de mayo hemos podido ver en HBO España y que este 4 de junio ha emitido su quinto y último episodio ha mostrado con creíble exactitud todo lo sucedido en la central nuclear soviética y en localizaciones cercanas como Prípiat. Esta creación de Craig Mazin (‘Superhero Movie’, ‘Scary Movie 3’) se ha tratado enfocándola desde los aspectos técnicos y físicos hasta los humanos, pasando por los políticos. Quizá los efectos de la radiación en el cuerpo humano sean lo más llamativo para la audiencia más escrupulosa pero sin duda el hermetismo o recelo de los políticos soviéticos es la parte que más ha llamado la atención a buena parte de la audiencia que por otro lado desconocía como en gran medida la causa del accidente fue la soberbia rusa por encima de la ignorancia o la inexperiencia técnica. «Cada mentira que decimos supone una deuda a la verdad, así es como explota un reactor RBMK» dice el personaje de Jared Harris en una ocasión y es la frase que mejor define la política de la URSS con respecto al incidente.

Aquello que ocurrió en la URSS y que tuvo repercusión en los alrededores del país de manera irregular se ha plasmado con un reparto mucho mejor sopesado que las decisiones tomadas en los ochenta. Para mi Jared Harris siempre será el villano de ‘Fringe’ pero papeles como el que ejerce aquí o el que desempeñó en ‘The terror’ me ponen difícil enmarcarle en un «personaje favorito», desde luego está en estado de gracia. También está brillante como física nuclear Emily Watson la cual se diría que es la otra gran protagonista, en un rol que aunque sea ficticio no carece de fuerza, por lo menos ella representa eficazmente la vertiente investigadora del proceso. Junto a ellos dos está Stellan Skarsgård, quien simboliza con su actuación déspota ese poder ruso receloso y controlador del que os hablaba. Aparecen otros rostros conocidos y talentosos como los de Jessie Buckley, Ralph Ineson, Barry Keoghan… ‘Chernobyl’ incluso se toma el lujo de tener a James Cosmo en un cameo como minero durante unos segundos. Es toda una demostración de talento interpretativo, veracidad y dramatismo.

Quizá a muchos les parezca curioso que una serie tan exacta y excelente, con un carácter tan serio, surja del guionista de ‘Resacón en Las Vegas’. A ver si esto da más alas a la hora de contar con artistas multidisciplinares y hace que las comedias se tomen más en serio. Además está dirigida por una apuesta segura como es Johan Renck quién cuenta en su haber con episodios de ‘Bates motel’, ‘Breaking Bad’ o ‘Vikingos’. Entre ambos nos cuentan de manera cronológica lo que sucedió. La documentación sobre el suceso es extrema y nos narran los eventos tal y como pasaron pero algunos hay que puntualizar que están cambiados de orden para beneficio del dramatismo de la serie. También se han tomado alguna licencia con cierto personaje para mostrar el impacto de la radiación en la salud. Otro punto a favor es la ambientación, la cual tiene algo de digital pero hay que apreciar que gran parte del rodaje tuvo lugar en una central nuclear de similares características emplazada en Lituania.

Mucho material de la serie es real. Gran parte de las grabaciones que oímos proceden de audios originales, de las llamadas ‘Voces de Chernóbil’, de Svetlana Alexievich. Son auténticas las historias de los ciudadanos de Prípiat contaminándose totalmente desinformados, del exterminio de animales, de los mineros trabajando semi-desnudos y sacrificándose o de los bomberos agonizando tras haber sido irradiados. ‘Chernobyl’ deja huella y su creador sabe reconocer los momentos únicos y los que marcan un punto de diferencia con respecto a otras series del mercado. Como ese en el que los mineros manchan al ministro su impoluto traje con sus sucias manos, como si ese simple gesto fuese su única oportunidad de conseguir una mínima justicia popular ante lo que ha sucedido y la marca que les va a dejar.

Chernóbil es un enclave que se ha convertido en un lugar post-apocalíptico en la era moderna, un imán para los amantes de la fotografía con rincones muy sugerentes para ser capturados por nuestras cámaras. Es por eso que Johan Renck detiene muchas veces la acción de sus imágenes en determinados puntos, en emplazamientos que ya son icónicos. Ahora la zona se ha convertido en un lugar turístico, pero hasta hace muy poco había que colarse ilegal o furtivamente para visitar con cierto morbo esta zona cero que HBO en colaboración con Sky han transformado con muy buena calidad técnica en serie. Si sois o conocéis a amantes de la física, la historia o la política no dudéis en echarle mano a ‘Chernobyl’.

Impresiones tras el final de ‘Lo que hacemos en las sombras’

De lo macabro a lo hilarante, una serie de diez

Hay vida después de la muerte, hay vida después de ‘Juego de Tronos’. Tal y como vaticinamos tras el estreno de su primer episodio, la serie de ‘Lo que hacemos en las sombras’ ha sido todo un éxito de HBO. Junto a ‘Chernobyl’ han mantenido a la audiencia enganchada al canal de pago, una victoria que seguro que se prolongará con el inminente estreno de la nueva temporada de ‘El cuento de la criada’. Esto era de esperar ya que HBO siempre ha distribuído excelentes series como ‘Los Soprano’ o ‘Hermanos de sangre’.

El gran logro de ‘Lo que hacemos en las sombras’ ha sido el saber mantener el gancho de su película original, con su sano y aún así negro sentido del humor, con sus personajes tontorrones, adorables y simpaticones y con mucha originalidad que rompe los esquemas del género de terror. Es por eso que la serie nos ha brindado sorpresas como la incorporación del nuevo tipo de vampiro psíquico (aparecido en programas de Cuarto Milenio pero nunca en la ficción) o del variopinto consejo vampírico en el que disfrutamos de cameos como el de Tilda Swinton, Wesley Snipes o el equipo original de la película (Taika Waititi, Jemaine Clement y Jonny Brugh).

Jemaine Clement y Taika Waititi han conservado en los diez episodios el ritmo dicharachero y jocoso que también tenía su largometraje. No es fácil mantener el nivel de humor durante toda la serie pero lo han logrado y es un acierto que no hayan sido ambiciosos optando por una duración de 20 minutos para cada episodio. También ha sido una buena jugada comenzar enganchando a la audiencia centrando la atención en los primeros capítulos en Colin Robinson (Mark Proksch), el vampiro psíquico, para después ir contando la historia de los chupasangres más clásicos y acabar dejando como protagonista al personaje más anodino, el familiar interpretado por Harvey Guillén.

‘Lo que hacemos en las sombras’ está repleta de momentos locos, de disparates desmadrados, de guiños a la cultura vampírica tradicional. Se permite desde mencionar a Armand (Antonio Banderas en ‘Entrevista con el vampiro’) hasta generar su propio universo de referencias que acaba estallando en el último capítulo. Como la serie va muy rápido y es bastante ágil tiene espacio para manejar gran número de alusiones que el espectador deberá encadenar entre carcajadas.

Por culpa de esta serie ya no volveremos a mirar igual a un murciélago que vuele bajo ni a confiar del todo cuando nos quieran hacer un análisis de nuestro ADN. De momento parece que FX Network, productora original de la serie, ha prometido una segunda temporada para 2020 con Kayvan Novak, Natasia Demetriou, Matt Berry, Mark Proksch y Harvey Guillen. Tal y como acaba el último episodio la cosa se va a poner muy interesante. La esperamos sedientos de más sangre y tropezones.

Impresiones del 8×06 de ‘Juego de Tronos’

Así hemos vivido el final de una de las series más grandes de la televisión

Nos gustase o no Daenerys cambió radicalmente su manera de actuar y de igual manera nos guste o no el final de la serie ha llegado. Los Siete, R’hllor o la deidad que queráis ha dictado sentencia y ‘Juego de Tronos’ ha finalizado su camino. El quinto episodio nos dejó con uno de los últimos giros más inesperados y discutidos de la historia basada en las novela de R.R. Martin y para darle respuestas en su conclusión nos han reservado juicios, muerte, viajes y reapariciones.

El opening ha cambiado para este 8×06 y ha mostrado esa gran quema de la reina Targaryen, esa gran destrucción de Desembarco del Rey. Y con ella arranca por supuesto un episodio lleno de ceniza en el que vemos como las consecuencias del acto de la nueva regente hacen que surjan nuevos bandos, enfrentamientos y disputas, no solo entre los personajes, también entre los espectadores cuyas sensaciones con esta temporada han sido muy dispares.

Puede que os guste o no el final que Benioff y Weiss le han dado a la serie, se parezca o no al que tiene Martin en mente, pero es el que tenemos, se pongan iniciativas o peticiones en marcha o no. Una de las conclusiones más claras que tenemos al aparecer los títulos de crédito, tras la última secuencia que nos brindan, es que hay una familia claramente vencedora. Esto responde de nuevo al fan service que ha dominado la serie durante varios años y que ha marcado la trama de algunos personajes. En algunas ocasiones se ha logrado mantener la esencia de los protagonistas y en otras sea desfigurado, como pudimos ver la semana pasada cuando Arya se daba media vuelta a las puertas de completar un objetivo importante de su lista.

Es innegable que la fotografía del tramo final de la serie es apabullante. La epicidad y el dramatismo fotográfico que tiene esta temporada está a la altura de las portadas de los libros, ilustradas en España por Corominas. Pero más abrumador va a ser para muchos el destino que sufren algunos de los personajes o la manera en cómo les llega. Por fin conocemos a la persona que gobernará Dorne, el Dominio, el Valle… En mis quinielas estaba el destino del Trono de Hierro y me ha gustado cómo se ha rodado, la escena tiene un encanto visual y poético innegable. Pero estoy seguro que nadie o muy pocos se esperaban quien acaba gobernando Poniente. Yo no apostaba por este desenlace. Una persona que no imaginaba nunca como regente de este mundo pero cuyas primeras decisiones, las cuales podemos ver al final de este episodio, me han gustado. Esta elección final es uno de los puntos que serán más debatidos en todos los foros de la serie.

Tras un momento tan intenso como el del penúltimo episodio y con una duración de hora y cuarto había que dar espacio para que todos los principales nombres de ‘Juego de Tronos’ apareciesen y conociésemos su final. Desde una Danerys temida u odiada por todos hasta un Tormund resguardado del frío en el norte conocemos el destino de cada uno de ellos.

Uno de los momentos más importantes de este último capítulo por supuesto está protagonizado por Daenerys. Ya vimos como abrasó la capital a si es que estaba claro que viviría aquel instante que le profetizaron temporadas atrás llegando hasta el trono, pero el dramatismo de la escena a ratos es bueno y a ratos flaquea. Y otro gran protagonista, Jon Nieve, su amante, también acapara el centro de atención. Hay un momento en el que Snow dice en este episodio «no importa lo que yo haga». Pues parece ser que no porque ciertamente en toda la temporada no ha hecho realmente nada reseñable. El sobrino e hijastro de Ned Stark había pasado del «no sabes nada Jon Nieve» al «no haces nada Jon Nieve». Pues por fin le vais a ver hacer algo. Por cierto que la serie empezó con conversaciones entre Jon y Tyrion y acaba con estos dos personajes parlamentando. Pero ambos están muy cambiados y sus posiciones vais a ver que en un solo episodio también cambian tan rápido como el viento.

Rápido es un término que hemos tenido que usar mucho últimamente. Al final del episodio tenemos un salto de tiempo que nos lleva a un peculiar reencuentro con reaparición de muchos personajes. Esto nos habla y nos recuerda lo atropellada que ha sido esta última temporada que como decían muchos de los actores efectivamente nos deja un sabor agridulce, pero no solo por el destino de alguno de sus personajes, si no por la calidad de sus episodios, ya sea argumental como técnicamente.

Incluso podemos decir que hay cosas ciertamente cutres en este último episodio dirigido por los mismísimos David Benioff y D.B. Weiss. Tenemos una despedida muy a lo Gandalf y Frodo con los Hobbits pero con peor resultado, no conmueve igual. Y aún más relacionado con Tolkien está un detalle que vemos al final y que recuerda a un gesto que tiene Bilbo siempre al final de sus viajes.

Parece que nos dejan entrever la posibilidad a spin off de algún personaje. Lo que si que está claro es que no siempre es fácil cerrar una serie y satisfacer a todo el mundo, menos aún cuando casi literalmente queremos decir A TODO EL MUNDO. ‘Juego de Tronos’ es una serie que trata de un reino dividido e irónicamente ha unido a espectadores de toda índole. La etiqueta de histórica no se la puede negar nadie nos haya gustado más o menos su cierre.

Primeras impresiones del regreso de ‘The Twilight Zone’

SYFY nos regala de nuevo el misterio a nuestras televisiones gracias a ‘The Twilight Zone’

Hoy se estrena en SYFY ‘The Twilight Zone‘. Y hemos tenido la ocasión de ver sus dos primeros episodios. Como maestro de ceremonias tenemos a Jordan Peele (‘Us’) además de ser el narrador en su versión original. Podremos ver un nuevo episodio en SYFY todos los martes a partir del día 14, que comenzará con un episodio doble.

Como os hemos dicho al comienzo, hemos tenido la oportunidad de ver ‘Pesadilla a 10000 metros‘ y ‘Rebobina’.

El primero de ellos nos encontramos con una versión del tan famoso «Pesadilla a 20000 pies» no quiero contar demasiado, porque al ser episodios cortos merece mucho la pena ir sin apenas conocer nada de la sinopsis, solo os digo que nos montamos en un avión y a partir de ahí viviremos una aventura de los más peculiar. Con un protagonista un tanto estresado que intentará por todos lo medio salvar su vida.

Dirigido por Greg Yaitanes (‘Castle Rock’) el episodio está protagonizado por Adam Scott y Chris Diamantopoulos. Que nos lo harán pasar estupendamente.

En ‘Rebobina’ podemos ver las intenciones del episodio desde bien comenzado el metraje, no me ha encandilado apenas, la verdad que se han metido demasiado con el tema del racismo cuando podrían haberlo aprovechado para hacernos sentir verdadero agobio introduciendo algún elemento más fantástico.

En este episodio tenemos a Sanaa Lathan, Damson Idris, Glenn Fleshler y Steve Harris como los cuatro protagonistas. Dirigidos por Gerard McMurray (‘La primera purga: La noche de la bestias’).

Ambos episodios nos traen pequeños detalles para los fans de la antigua serie, en el primero podemos ver un pequeño peluche en el suelo al que identificaréis perfectamente. Pero no solo eso, por lo que hemos podido comprobar de la serie, aunque son historias completamente independientes, están enlazados de alguna manera, ya sean personajes, fotografías o con una serie de números que hacen que nos acordemos de los anteriores.

Antes de terminar, decir que el opening sigue teniendo la misma melodía que todos recordamos, eso sí, con una estética más moderna . ‘The Twilight Zone’  hace que volvamos a creer en el misterio, que esa magia que encerraban la serie llegue de nuevo a nuestras televisiones.