Crítica: ‘Nasdrovia’

Leonor Watling se sumerge en una crisis de los 40 con la mafia rusa. Fantástica ‘Nasdrovia’

Este año sin duda es el año de las series españolas, que grandes trabajos estamos viendo y aun quedan dos meses por delante con grandes estrenos. Hoy os hablo de una de las comedias más divertidas que he visto. ‘Nasdrovia’ un thriller con gran humor que logrará sacar la sonrisa a más de uno y ver la crisis de los 40 de manera diferente.

Basada en la novela de Sergio Sarria El hombre que odiaba a Paulo Coelho, la serie nos presenta a Edurne y Julián un ex matrimonio que son socios y abogados de políticos y empresarios corruptos. Ambos están pasando la terrible crisis de los 40, cada uno a su manera. Edurne quiere nuevas experiencias, mientras que Julián lo lleva como si realmente no le estuviese afectando, pero toma tranquilizantes a todas horas para intentar llevar una vida normal

En sus vidas aparece Franky un maravilloso cocinero especializado en comida rusa que les vende la maravillosa idea de abrir un restaurante ruso. Acceden y con esto descubren que su cocinero si que es bueno, ya que ‘Nasdrovia’ su restaurante se convierte en el lugar favorito de la mafia rusa.

La serie de seis episodios de unos 30 minutos aproximadamente cada uno, está creada por Miguel Esteban, Luismi Pérez y Sergio Sarria. Y dirigida por Marc Vigil y Miguel Esteban.

Como clara protagonista tenemos a Leonor Watling. Que fantástica está, nos cuenta con frescura e ironía todo lo que le ocurre nada más cumplir 40 años y decidir abrir un restaurante. Una mujer fuerte y segura que mete la pata cada dos por tres llegando a crear situaciones verdaderamente peligrosas. Además la manera de romper la cuarta pared con lo primero que se le pasa por la cabeza a esta mujer descontrolada, es de lo más divertido.

A su lado está Hugo Silva, Julián, un hombre paranoico y con bastantes ataques de ansiedad. Aunque es su ex mujer, la sigue queriendo y se deja embaucar por ella para llevar esta locura de plan y de nueva vida.

Y por supuesto, tenemos a Franky, que bueno es Luis Bermejo en todo lo que hace. Descarado y sin escrúpulos, así es este personaje que todo el rato les intenta aconsejar, pero al final tiene que tirar del carro con sus benefactores.

Nada sería lo mismo en esta serie sin el cuarteto de rusos que tienen asustados a nuestros protagonistas. Kevin Brand (Yuri), Yan Tual (Vasili), Michael John Treanor (Sergei) y por encima de todos Anton Yakovlev (Boris). Que maravilloso reparto y que estupendos todos. Mafiosos que hablan de series, de sus vidas amorosas, el lado humano detrás de los asesinatos y la violencia.

‘Nasdrovia’ logra un equilibrio perfecto entre la comedia y el thriller. Consigue ser realista a la par de cómica y podemos ver con humor situaciones bastante complicadas. Incluso cuando nuestros protagonistas son amenazados de muerte y estemos en tensión por ello, logran soltarnos la carcajada.

La música de Dario González Valderrama nos lleva a la cultura rusa logrando junto a la decoración del restaurante ubicarnos muy bien. La fotografía es muy luminosa, con colores vivos y llamativos, todo ello de la mano de Jon D. Domínguez (‘El Hoyo‘).

Para finalizar, comentar para los lectores del libro que no es exactamente igual. No lo he leído, pero sí que he podido saber que han cambiado los roles y escuchamos la historia a través de Edurne y no de Julián. Así que ya sabéis, el 6 de noviembre no os perdáis esta cita y disfrutad mucho de esta serie tan divertida de la que ojalá hubiese una segunda temporada.

‘Moonbase 8’, descontrol en un simulador de entorno

Agradeciendo a un Reilly menos gamberro y más satírico

La nueva propuesta de Movistar+ de la que os vamos a hablar y recomendar, en lo que se refiere a incorporaciones internacionales, tras ‘El pájaro carpintero’, es ‘Moonbase 8’. Otra serie más sobre la carrera espacial que estamos viviendo. No me voy a repetir sobre si hay una campaña audiovisual para darle bombo a las misiones espaciales, pero ahí va, otra más. Estreno el 9 de noviembre.

En este caso la historia viene en clave de comedia y está protagonizada por John C. Reilly, Fred Armisen y Tim Heidecker. Además, Reilly hace de productor junto a Heidecker con Abso Lutely Prod., entre otros. Podríamos pensar que al ser Reilly el actor más conocido haría las veces de protagonista y si bien tiene el papel más incongruente, todos tienen momentos y características cómicas.

Lo que sí que suele pasar con sus comedias, salvo en contadas y agradecidas ocasiones como ‘El Gordo y el Flaco (Stan & Ollie)’, es que al estar Reilly el humor sea del tipo incómodo y absurdo. Y así es. Lo ridículo y patético está muy presente en esta serie de seis episodios que se ríe una vez más del estilo americano con algo de sátira. He de decir que también agradezco que Reilly se ha presentado más contenido pues suele regodearse mucho en lo grosero y en esta ocasión ha tenido mejor gusto.

En esta serie un grupo de astronautas de la NASA aspira a cualificarse para viajar a la Luna. Para ello han de pasar por el crucial entrenamiento en un simulador lunar. Allí deben, no solo demostrar sus habilidades individuales, sino también su capacidad de trabajo en equipo.

Obviamente son futuros viajeros del espacio a los que cuesta ver a bordo de una lanzadera. Su perfil es tal que cuesta creer que hayan llegado ni siquiera a entrar en la NASA. Ahí está la gracia. Son personajes totalmente caricaturescos e incluso inútiles, salvo cuando interesa a la trama. No están en forma, no usan el lenguaje adecuado, no están concentrados en su misión… Sus valores aunque patrióticos a veces rozan lo infantil y nos hacen reír.

‘Moonbase 8’ es de esas series que están repletas de malas ideas, de ocurrencias descabelladas. Aquí ocurre prácticamente lo inesperado. No difiere mucho de ‘Space Force’, salvo por el hecho de que tiene una cadencia más graciosa y su final es ligeramente menos inconcluso. Tampoco ha podido evitar las similitudes o alusiones reales, parece ser que Elon Musk se cuela en todo este tipo de producciones. Obviamente, a diferencia de lo que quiere hacer Tom Cruise, sobra decir que estos astronautas ni salen del simulador, sería la hecatombe.

El compromiso y alineación de los protagonistas con esta serie es total. John C. Reilly también produce pero sus dos compañeros (Armisen y Heidecker) se han encargado de escribir los guiones junto a Jonathan Krisel, quien además ejerce de director de las seis entregas.

Detrás de este proyecto también está la productora A24, la cual, nos tiene más acostumbrados a sus películas que a sus series. Están detrás de ‘El Faro’, ‘Diamantes en bruto’, ‘Under the silver lake’… Es posible que estemos hablando de una de las mejores propuestas televisivas que nos ha llegado de su factoría.

Crítica: ‘Alguien tiene que morir’

Secretos, mentiras y bulos en la nueva serie de Manolo Caro, ‘Alguien tiene que morir’

Tenía muchas ganas de ver lo nuevo de Manolo Caro, después de terminar La Casa de las Flores’ llega esta miniserie de tres episodios con un toque bastante más dramático. Nos situamos en los años 50 en una España que no es para nada lo que es ahora. Ciertas libertades son muy mal vistas y los bulos y denuncias están a la orden del día.

Conocemos a Amparo, la matriarca de toda la familia,  interpretada por Carmen Maura, que está dispuesta a todo para que su familia no pierda el prestigio. Su hijo Gregorio (Ernesto Alterio) y a su esposa Mina (Cecilia Suárez), sufren esta obsesión.

Ellos son una de esas familias adineradas de España y por supuesto es una de esas familias que todo el mundo quiere llegar a tener. Hasta que regresa a sus vidas Gabino, el hijo ambos. Después de llevar años viviendo en México, Gabino no regresa solo. Lázaro un bailarín se presenta como una amenaza para todos.

Nada es lo que parece en esta historia y como cualquier familia tienen demasiados secretos y demasiadas cosas que ocultar.

Se nota muy bien el trabajo de ambientación. La gran mansión, llena de lujos y sirvientes, pero con un oscuridad que quizás nos quiera transmitir todo lo oculto que hay bajo esas paredes.

Las mentiras y las denuncias son los temas que tendremos en la serie. Como en el caso de ‘La Casa de las Flores‘, Manolo Caro vuelve a introducir el tema de la homosexualidad.

Poco más puedo contar, cuando una serie es tan cortita tampoco está bien tocar toda la trama y acabar con las sorpresas. Así que pasamos a hablar del reparto, que es bastante extenso y en general están estupendos todos.

Mencionar ante todo el gran trabajo de Ernesto Alterio y Cecilia Suárez con el tema de los acentos, me parece maravilloso como apenas se les nota. Nos muestran un matrimonio muerto que sigue unido por la presión y machismo de la época.

Ester Expósito ya es una asidua a las series de Netflix y poco a poco su currículum va creciendo con grandes papeles. Cayetana es un personaje que le va como anillo al dedo. Quizás muy parecido, trasladado a otra época, a su personaje en ‘Élite’, pero no deja de hacerlo perfecto.

Carlos Cuevas y Alejandro Speitzer me parecen quizás los más forzados. No están mal en sus papeles, pero quizás se hayan excedido a la hora de exagerar sus sentimientos y ser un poco excesivos en sus actuaciones.

En el resto del reparto encontramos a Pilar Castro, Mariola Fuentes, Isaac Hernández, Manuel Morón, entre otros.

La serie nos introduce en un ambiente oscuro, ya no solo por la poca luz, sino las paredes oscuras, los atuendos igual. Son colores que atraen a la tristeza, al fin y al cabo no es una familia para nada feliz.

‘Alguien tiene que morir’ es la típica telenovela de la tarde que engancha y yo solo he podido ver dos episodios y estoy deseando que llegue el 16 de octubre para verla en Netflix.

 

Vuelve ‘The Twilight Zone’ y lo hace mejor que en su primera temporada

Estreno de la temporada 2 el 19 de octubre

La mítica serie creada por Rod Sterling vuelve a España con la segunda temporada de su nueva etapa. Esta reciente re-andadura creada por Simon Kinberg, Marco Ramirez y Jordan Peele tuvo detractores y fans por igual y ahora nos propone una nueva tanda de 10 episodios de los que SYFY nos ha permitido ver dos: ‘Among the untrodden’ y ‘The who of you’. El canal de ciencia ficción estrenará la segunda etapa de la serie en nuestro país el 19 de octubre. Como he dicho he podido ver dos de diez episodios y me han gustado más que la mayoría de la anterior.

La originalidad y la potencia de los giros están más a la altura de la serie clásica. Además el discurso es mucho más cambiante y variado. Sigo sin encajar con agrado el nuevo opening que aún conservando más o menos la melodía me parece carente de fuerza. Lo que más me ha agradado es que he tenido momentos de grato desconcierto y los episodios se me han pasado volando por lo ágil que es su trama. Las rarezas que aparecen tienen un contexto, que no una explicación, sirviendo a la trama para acabar con una moraleja. Además todo bien adaptado a nuestros tiempos sin dejar de lado el análisis a las personas. Todo esto es lo que no está sucediendo por ejemplo con una serie tan monótona en sus pretensiones como ‘Territorio Lovecraft’, que también está producida por Peele.

‘Among the untrodden’. ‘Entre los no pisoteados’ es como deberíamos traducir literalmente esa primera historia en la que nos invitan a preguntarnos quién abusa realmente de sus capacidades. Es una típica trama de Instituto en la que la nueva es sometida a acoso escolar por parte de los populares. Si encima la alumna que se acaba de incorporar se declara abiertamente interesada por temas para parapsicológicos está todo servido para que las mentes cortas que buscan cebarse en una víctima tengan un nuevo objetivo. Pero este episodio va de la relación que se crea entre la nueva y la “súpermegapopular”. La mosquita muerta y listilla junto a la inconsciente y superficial. Parece algo típico pero tiene un giro muy interesante. Obviamente hay un componente fantástico que no os voy a desvelar pero sí que os adelanto que os va a hacer dudar sobre quién tiene realmente aquí la capacidad de manipulación más peligrosa.

‘The who of you’ o ‘¿Quién eres tú?’ es un revoltijo no apto para personas con TOC’s relacionados con el orden. Lo fantasioso de este episodio de ‘The Twilight Zone’ responde a los clásicos intercambios de cuerpos. Pero el protagonista se permuta con tantas personas que se hace imposible deshacer el entuerto. Tal vez recordéis la estupenda película ‘Fallen’. Aquí sucede igual, solo que en vez de posesiones son permutaciones de mentes o almas entre un cuerpo y otro, a si es que el lío es mayúsculo. Pero la historia está bien contada y resuelta, pese a que el giro final es en exceso casual.

De momento los protagonistas de lo que hemos podido ver son Sophia Macy, Abbie Hern, Ethan Embry, Daniel Sunjata o Billy Porter, caras quizá no muy conocidas, pero esa era otra peculiaridad de esta serie, que exhibió rostros que posteriormente se convirtieron en celebridades. Aunque también figuraron en la serie actores que ya eran famosos y en esta segunda temporada de ‘The Twilight Zone’ tendremos también estrellas como Chris Meloni, Morena Baccarin, Jimmi Simpson, Gillian Jacobs o Joel McHale.

Obviamente los episodios siguen la línea de la anterior temporada y de toda la filmografía de Jordan Peele en el sentido en el que incluyen siempre protagonistas de raza negra o incluso que están dirigidos ellos. Como es el caso de Tayarisha Poe o de J. D. Dillard. Desde luego cumpliría con requisitos como las cuotas de diversidad que va a imponer la Academia para los futuros Oscars. A mí todo esto me parece bien, sobre todo cuando se siga haciendo fantástico como este que es capaz de captar la atención de todos. Por mi parte quedo a la espera de poder ver el episodio dirigido por dos jóvenes cuyo trabajo me encanta: Justin Benson y Aaron Moorhead. Anotad, ‘The Twilight Zone’ temporada dos, 19 de octubre.

‘Antidisturbios’, crítica de la serie policíaca de Sorogoyen y Peña

Saca a la palestra la actualidad a través de personajes muy humanos

The Lab, Caballo Films y Movistar+ se han unido para crear ‘Antidisturbios’, una serie de seis episodios realizada por Rodrigo Sorogoyen quien la ha creado junto a Isabel Peña. El próximo 16 de octubre se estrena completa bajo demanda tras ser aplaudida en el Festival de San Sebastián.

Y pese a su nombre ‘Antidisturbios’ podría provocar algún que otro revuelo. Tal vez muchos policías podrían no sentirse cómodos con el retrato que se hace de los agentes y las organizaciones españolas. O tal vez otros demanden más dureza con la crítica que se hace en determinados momentos. A mí me ha quedado claro que esta es una ficción con buena base real que procura ser amplia y repartir para bien y para mal a todas las partes. Es una historia inventada, pero nos recuerda a casos como el del mantero muerto de un infarto mientras era perseguido, la escasez de medios para el funcionariado, los innumerables desahucios perpetrados a merced de intereses particulares o bancarios, las pruebas eliminadas… El gran secreto que hace la vida imposible a estos policías y a sus familias también saca a la palestra otro tema de candente actualidad. Todo ello con temas como la independencia de Cataluña de fondo.

Pero esto no va solo de unos antidisturbios, también trata acerca de una agente que investiga el caso que se produce nada más empezar la serie. Vicky Luengo es quien interpreta a esta agente que lo cierto es que no me ha parecido que tenga bien encauzada su motivación, a ella misma se lo dicen varios personajes. ¿Es una búsqueda de justicia o una perpetua visión de culpables por todas partes a descubrir para beneficio de su carrera? Pese a no estar mal interpretada creo que tiene una personalidad poco convincente y un entusiasmo que confunde.

Raúl Arévalo, Álex García, Hovik Keuchkerian, Roberto Álamo, Raúl Prieto y Patrick Criado son los miembros del grupo de antidisturbios y cada episodio se centra ligeramente en uno de ellos. De todas las interpretaciones de Hovik Keuchkerian, Raúl Arévalo y la de Patrick Criado me parecen las más interesantes. Patrick Criado ha evolucionado mucho como actor, podéis comprobarlo en otra serie de Movistar como ‘La línea invisible’.

Me parece la obra más socialmente comprometida de Sorogoyen y Peña. Tiene giros en las investigaciones que mantienen el nivel alto pero cuando toca temas importantes y siempre presentes en las portadas de los periódicos reales es cuando más interesa. Su humanización de los personajes ante el trágico suceso es también marca de la casa en cuanto a la obra de Sorogoyen se refiere. Hay personas bajo el casco y tras la porra. ‘Antidisturbios’ nos cuenta que algunos cumplen ciegamente con sus órdenes y otros son meros funcionarios con otra visión del deber. Nada que no sepamos o que no suceda en otras profesiones, pero si que es verdad que la valentía de esta obra reside en su acercamiento y en que instituciones como la policía parecen intocables.

Movistar estrenó hace no mucho ‘La unidad’. Esa serie me convenció ligeramente más. Fue un excelente thriller. En el caso de ‘Antidisturbios’ es mucho menos trepidante. Tenemos una trama que pese a tener factores muy presentes en nuestra vida cotidiana sigue algunos esquemas de las series policíacas norteamericanas, donde los agentes de policía deben estar más que hartos de que se hagan películas donde se les tache casi siempre de corruptos o comedonuts. Esta es una investigación de esas en las que hay que cruzar nombres y asociar unos con otros de una manera que se pasa más a la ficción. Falla sobre todo en que a pesar de elaborar unos personajes que no son ni negro ni blanco se enreda con las relaciones que se producen entre ellos.

Es buena en como ejemplifica los derrumbes, las pifias, el tesón o los diferentes tipos de policías que podemos tener. Maneja bien la tensión, el suspense y la explosión de sus personajes. Si hubiese seguido los derroteros del primer episodio que parece un reportaje cámara en mano casi en plano secuencia la serie nos habría dejado clavados en el sitio. Entiendo que busca empezar con un acercamiento bastante intenso para después alejarse y tener más perspectiva y secuencias plagadas de paneos. No obstante, tiene una trama lo suficientemente elaborada como para devorar los seis capítulos del tirón.

Crítica: ‘La maldición de Bly Manor’

Maravilloso romance lleno de fantasmas y vueltas de tuerca

En 2018 Mike Flanagan nos sorprendía a todos gracias a ‘La maldición de Hill House’  la historia de una familia atormentada por su pasado y por la misteriosa mansión en la que deciden vivir. Este año vuelve de nuevo y esta vez nos adentra en Bly Manor, la mansión en la que sucede toda la novela de ‘Otra vuelta de tuerca’ de Henry James.

‘La maldición de Bly Manor’ conserva gran parte del reparto de la anterior serie, siendo muy distintos sus personajes y su historia. Nos metemos de lleno en una historia de amor y fantasmas, donde dos niños son los principales protagonistas en este cuento lleno de luces y sombras. Un romance gótico que para muchos será una maravilla y para otros que esperaban algo como Hill House puede parecerles algo más tedioso.

Comenzamos en una boda y un cuento alrededor de la chimenea. Allí empezamos a escuchar la historia de 2 niños huérfanos que esperan impacientemente la llegada de su au pair. Danny llega con fuerzas y ganas de ser la institutriz de estos niños, pero las sombras llegan pronto y las noches en Bly Manor pueden ser extrañas y tenebrosas.

No quiero contar mas de la trama, decir, que a mí me ha gustado mucho la manera de llevar la historia, despacito y presentándonos a todos los personajes para que no nos perdamos ni un detalle.

La ambientación es de lo mejor, me gusta mucho la manera en la que han grabado los distintos episodios. Parece sacada de los años 80, la textura, los planos, el color nos lleva a pensar que la serie es de otra época.

La música de The Newton Brothers (Doctor Sueño’), nos va llevando como en un cuento hacia el desenlace de una manera muy bonita.

Y por supuesto, como en sus anteriores trabajos la fotografía es muy importante y aquí el trabajo de James Kniest (‘Into the Dark’) y Maxime Alexandre (‘¡Shazam!’).

Victoria Pedretti vuelve a repetir tras ‘La maldición de Hill House’ y de nuevo nos deja con la boca abierta con su interpretación. Al igual que Oliver Jackson-Cohen (‘El hombre invisible’) cuyo papel es de los más sufridos de la trama.

Pero sin lugar a dudas las verdaderas estrellas de esta serie han sido los dos niños, Benjamin Evan Ainsworth. Al que coges una manía enorme y al que sin duda le queda una gran carrera por delante como actor. Y por supuesto Amelie Bea Smith, que está maravillosa en su papel de Flora.

En el resto del reparto encontramos a Henry Thomas, Andrew Neil Mckenzie, Alex Essoe, Amelia Eve, Calix Fraser, Rahul Kohli, Martin McCreadie, T’Nia Miller, Kate Siegel y como curiosidad para los fans de The Room’ hay un pequeño papel para Greg Sestero.

La historia central se basa, como he dicho al comienzo de esta crítica en la novela de Henry James ‘Otra vuelta de tuerca’. Pero también encontramos detalles e historias de otros de sus relatos de fantasmas.

‘La maldición de Bly Manor’ quizás no sea tan terrorífica o nos infunda tanta tensión como su antecesora. Es diferente, que no peor, una historia de amor llena de fantasmas que hará que queráis volver a leer las historias de Henry James. El 9 de octubre llega a Netflix esta historia de 9 episodios.

Crítica de ‘El pájaro carpintero’

Divertida, sarcástica y alocada lucha contra la segregación racial

El próximo 5 de octubre se estrena en Movistar Series ‘El pájaro carpintero’. Una serie de 7 episodios protagonizada y producida por Ethan Hawke junto a Blumhouse. Todo parte del libro ‘The Good Lord Bird’ de James McBride. Hawke interpreta a un abolicionista llamado John Brown y su historia es contada a través de los ojos de un niño esclavizado (Joshua Caleb Johnson) que se incorpora a sus filas. Es por eso que la voz del chico nos acompaña en off toda la serie.

La historia del niño es totalmente ficticia pero en líneas generales lo que se cuenta sobre John Brown es real y la serie ilustra cuál fue el detonante de la Guerra Civil norteamericana. Y es que este activista (por llamarlo de alguna manera más actual) proclamaba que solo a través del conflicto armado podría acabarse con la esclavitud en EE.UU. En otras palabras, fue quien subió la presión en una hoya que explotó con la Guerra Civil.

Los títulos de crédito recuerdan bastante con su tipografía al ‘Red Dead Redemption’ o a ‘Django’ y la trama también va de algo parecido, de un cruzado que intenta liberar a las personas afroamericanas y servir como redención para su país. E incluso también tiene algo de la violencia de Tarantino, el momento del cañonazo me ha encantado.

El sangrado de Kansas es el lugar y momento en el que nos presentan a Brown y al pequeño Cebolla. Y como tal está muy presente la discusión y las dudas sobre la legalidad de la esclavitud. Y también está omnipresente el clima violento entre ciudadanos y facciones.

El protagonista es muy religioso e impetuoso. Gracias a eso y aunque trate algo tan delicado en estos días como el racismo consigue ser muy divertida y sarcástica, a veces brutal o salvaje. Y con todo eso logra difundir el mensaje de aberración contra los prejuicios raciales o de clase. Al fin y al cabo está en pie de guerra y de manera abierta contra la esclavitud. Aunque el tono y la época no sean el mismo la jugada es muy similar a la de ‘Los hombres libres de Jones’.

Lo irónico y lo también atractivo de esta serie es que trata a cerca de un líder que no hacía más que fracasar en todas sus empresas y luchas. Perdió batallas y negocios por doquier, pero también salvó muchas vidas y sembró semillas en unos surcos que sirvieron posteriormente de trincheras contra los esclavistas del sur.

Probablemente el personaje que ha asumido Hawke no fuese exactamente así en la realidad. Era belicoso pero quizá no empuñaba el revólver tan fácilmente. Pero si que se utilizan muchos detalles conocidos para elaborar una locura muy creíble y para mostrar por qué John Brown es considerado hasta un mártir de la causa. Batallas y enfrentamientos que forman parte del antebellum, las tretas que llevó a cabo, las reuniones a las que asistió, los discursos que dio… Incluso introduce a personalidades de la época como Harriet Tubman o Daveed Diggs que satisfarán la curiosidad de los que luego indaguen más allá de ‘El pájaro carpintero’.

Hawke ha cogido el relevo de Raymond Massey en ‘Camino de Santa Fe’, sin parecido físico pero si más ilustrativo siendo más lanzado y atrevido. Me encantan los detalles y gestos que le ha dado a su personaje. Y Joshua Caleb Johnson como el niño/a que nos cuenta la historia funciona muy bien.

La música también es un complemento muy bien adaptado. En ‘El pájaro carpintero’ hay versiones de canciones actuales al estilo de la época y temas que se cantaban por entonces. Además vais a reconocer ‘The Wayfaring Stranger’ que es la misma canción que canta el soldado de ‘1917’ antes de la batalla.

Como curiosidad, sale Maya Hawke (‘Stranger Things’) y por primera vez coincide con su padre. Y hay aún más caras famosas y conocidas, por si eso os atrae a la hora de probar esta serie. Están Steve Zahn, David Morse, Daveed Diggs, Wyatt Russell

Buena recreación histórica, buenas interpretaciones. Muchos tiroteos, tensiones, furor y enfrentamientos. De lo mejor que ha salido de Blumhouse en los últimos años.

Crítica de ‘Patria’, la serie de HBO España

Sobre comprender lo que es la comprensión

Antes que nada no me gustaría que se malinterpretasen mis palabras ya que este es un tema susceptible. ‘Patria’ es una serie/libro que abarca algo reciente, aún latente de lo que tenemos que ser capaces de hablar y analizar ya que habla de una parte reciente de nuestro pasado que ha dejado huella en la actual sociedad. Y creo que para poder considerarnos una sociedad avanzada hemos de poder ser capaces de asimilar y analizar este tipo de pasados. Tampoco es la única serie o película que surge sobre el tema de ETA pero si es de las pocas que tiene un enfoque marcadamente diferente y valiente, como sucedió hace poco con ‘La línea invisible’.

A lo que me refiero con comprender lo que es la comprensión me refiero a poder ponerse en la piel de todas las partes, sin aprobar por supuesto el uso armado ni los asesinatos. La serie retrata muy bien que una patria no se puede constituir a partir del terror y que este es un dado de muchas caras en las que casi todos piensan tener razón dentro de la sinrazón. Están los que se oponían abiertamente a la banda terrorista, los que la apoyaban, los que no simpatizaban con ella si no que colaboraban por miedo, los que hacían cosas por E.T.A. de manera indirecta ya que les podía más el amor a un familiar que lo que este hacía… Todo esto ya lo deberíamos conocer bien y ‘Patria’ lo que pretende ilustrar es una búsqueda de verdad y de paz.

La serie de Mariano Barroso se adentraba más en el entramado de ETA y ‘Patria’ se centra con mayor insistencia en el drama vivido por los familiares de terroristas y víctimas. Drama a veces un poco regodeado, me sobre la escena del ictus, con saber que un personaje lo ha sufrido me bastaba, no veo necesaria la escena del cómo sucedió. Esta es una serie sobre familias fragmentadas al igual que la sociedad en la que viven. Reina la desconfianza, la paranoia, el miedo, el rencos y sobre todo el dolor.

De momento entiendo por qué Fernando Aramburu ha dado el visto bueno ya que todo va calcado a la novela y reflejando sus páginas a buen ritmo. ‘Patria’ tendrá ocho episodios y por lo menos en los dos primeros capítulos la historia sigue los mismos pasos y mantiene el mismo foco. Los tiros no van por donde auguraba el frívolo y polémico cartel. Todo empieza a partir del cese definitivo de la actividad armada de los terroristas, eso sirve de detonante para que el familiar de una de las víctimas regrese al lugar del crimen y comience sus pesquisas. Su presencia es vista como un acto de irreverencia y desafío. Comienzan, como no, los cuchicheos que ponen en marcha la radio macuto.

‘Patria’ sirve para identificar y dar voz a las muchas maneras de sufrir algo a lo que cuesta dar carpetazo, sea cual sea la relación con los terroristas. Todos los actores, todos, están para quitarse el sombrero y además lucen un maquillaje muy trabajado. Desde la viuda que ha sido señalada por todos durante años, pasando por el empresario que sufre la presión del impuesto revolucionario hasta el hermano o la madre que ven como una cama se queda vacía. La interpretación de Elena Irureta en el papel de Bittori, tanto cuando está sola hablando con el espíritu de su marido como cuando se enfrenta a su pasado, quita el hipo y tiene instantes muy potentes. La tensión y el terror se vive sobre todo cuando está en pantalla José Ramón Soroiz interpretando a Txato. Apunta alto también el personaje de Eneko Sagardoy y el de Susana Abaitua. Pero quien os va a dejar pasmados con su transformación es Ane Gabarain como Miren.

La serie va mucho de personajes que mutan ya que como la novela editada pro MaxiTusquets nos lleva de 2011 a instantes pasados. Los episodios dirigidos por Óscar Predraza y Félix Viscarret tiene una narrativa y ritmo ágiles. Saltamos de presente a flashbacks y viceversa con bastante coherencia y sin perder el hilo. Igual que ocurre con la versión en papel se mantiene intrigantemente un componente de thriller acerca de quién mató realmente a El Txato. En esto obviamente también tiene mérito el creador y escritor de la serie Aitor Gabilondo que suma otro éxito.

Puede que haya sido cosa de la copia que nos han puesto a prensa pero no se traducen las cosas escritas o dichas en euskera, que son dos o tres solo. También puede que sea interpretación mía pero el opening tan visual lleno de sangre, estelas de bala y un paraguas que pasa del rojo al blanco refleja el fin de los tiempos donde corría la sangre tanto como la lluvia. Puede que haya quien piense que así se anuncia el blanqueamiento de la historia todo está abierto a la interpretación de cada uno pero creo que ‘Patria’ va bastante de frente.

Desde luego ‘Patria’ obliga a hacer memoria y a comprender que aunque todos busquemos algo alguien debe ceder. Es elemental para una buena convivencia. A partir del 27 de septiembre esta serie convivirá con el resto del catálogo de HBO.

‘Ratched’, la enfermera de ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ vuelve a amedrentarnos


La forja de una manipuladora implacable como Ratched

La serie precuela de ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ se estrena en Netflix España el 18 de septiembre de 2020. Y se ha creado para mostrar los primeros pasos de Mildred Ratched, una enfermera a la que hay que aplaudir, pero por razones muy diferentes a los que han levantado ovaciones por los médicos, enfermeras y cuidadores en activo durante la actual pandemia.

Es de aplaudir la interpretación de Sarah Paulson que suma aquí otro personajazo televisivo. Coge el testigo de la marca que dejó Louise Fletcher y lo hace estupendamente. Muestra una etapa temprana de este misterioso personaje y le hace evolucionar por un camino insospechado. Es la forja de una manipuladora implacable. Su peligro radica en que es alguien reservada, observadora, autoreprimida y con la intención de imponer su manera de pensar. Encuentra las flaquezas de todos y se porta de manera traicionera. Esa soberbia la lleva muy bien acabo Paulson que muestra desde el principio que es un mal bicho. Mueve hilos con los que todos tropiezan y que los más incautos siguen para cumplir los propósitos de la enfermera. Así lo muestran en el opening al son de la ‘Danza Macabra’ del francés Camille Saint-Saëns.

Esta nueva ficción se ubica dieciséis años antes del largometraje. ¿Respeta la película de Miloš Forman? Es muy difícil alcanzar ese nivel contando además de que con el tiempo la película se ha asentado como un clásico casi intocable. Sobre todo si tenemos en cuenta que ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ supuso una de las interpretaciones más importantes de Jack Nicholson llevándose uno de los cinco Oscars con los que fue laureado el filme. El listón está muy alto y sus creadores Evan RomanskyRyan Murphy (‘American Horror Story’) han intentado recrear el mismo ambiente de locura y desesperación, pero con un diseño de producción algo diferente, adaptándolo a nuestros tiempos. No sé si el escritor de la novela Ken Kesey o Miloš Forman habrían dado su visto bueno, pero desde luego como serie (dejando al margen el carácter de precuela) les podría haber gustado.

‘Ratched’ se reserva secretos y crea suspense. Es una serie de farsantes, de faroles, de choque de personalidades y de locos. Volvemos a ver un duelo psicológico que más que una lucha de egos es de autoridades. También tiene algo de miedo, pero es el que como en la película sufren los pacientes de la institución mental.

Hay que tener en cuenta que el concepto de locura ha mutado según han pasado los años, la psiquiatría ha cambiado, el tema se ha empezado a serparar de tabúes y la sociedad ha ido progresando. Es curioso pero durante los días que he visto esta serie también he acudido a ver ‘Monumental’, un excelente documental sobre el tema. Lo que quiero decir es que no se puede ver esta serie como ejemplo actual, hay que ponerse en la mentalidad retrógrada de las instituciones de la primera mitad del siglo XX, cuando un enfermo mental era tratado con dureza, ocultado de la sociedad y “tratado” con métodos radicales y nada humanos. La película denunciaba el trato a las personas con enfermedad mental y la serie muestra también el revuelo causado por esa situación, pero hecha ya esa denuncia en varias ficciones, las serie se centra más en darnos momentos muy tensos y una nueva motivación para Mildred Ratched.

No recuerdo con precisión algunos detalles del filme del que sale Ratched pero el acicate que muestra aquí la enfermera tal vez pertenezca solo a su pasado o a lo que han querido aportarle al dedicarle la serie. Conste que no estoy en contra, pero creo que la gran cantidad de presencia que se le da a la trama de feminismo, romance y homosexualidad desvía la atención de la locura, la autoridad, los impostores y la manipulación, que es al fin y al cabo entorno a lo que giraba todo en la película original. Veo esto como un acto de terapia social o de justicia hacia las mujeres que en la novela e incluso en la película se pintan en su mayoría como impúdicas o como déspotas.

Lo que sucede también es que algunos personajes cambian repentinamente de personalidad quitándole algo de sentido a la trama. Esto solo podemos pasarlo por alto si creemos que se ajusta a traumas del pasado o admitimos que casi todos están locos. Al fin y al cabo dicen la frase “te entiendo perfectamente” muchas veces y eso que nos enfrentamos a mentes inescrutables. Sobre todo en su segunda mitad la serie se basa en giros excesivamente oportunos e incluso inconsistentes que hacen a veces que todo sea un poco ridículo, principalmente si tenemos en cuenta lo difícil que es interpretar a un demente.

En esta serie colorida y de ambiente nada lúgubre nos encontramos otros nombres importantes. Judy Davis interpreta a la jefa de enfermeras del hospital que regenta el Dr. Hanover, encarnado por Jon Jon Briones. Enemiga de ese doctor es una señorial Sharon Stone. Y aún con más poder está el gobernador de Vincent D’onofrio que con matices distintos hace un papel menos memorable que el de Kingpin.

Por supuesto que hay puntos en común con la historia original. Por ejemplo aparecen experimentos con lobotomías, que fue el destino del personaje de Jack Nicholson. Y como buen fan del terror y los thrillers psicológicos Ryan Murphy incluye en la serie detalles como música de ‘El cabo del miedo’ o ‘El resplandor’ y además toda la banda sonora sigue esa misma senda, recordando a películas del genero realizadas en los sesenta o al cine del mismísimo Hitchcock. Cita por ejemplo a Béla Lugosi y constantemente vemos secuencias muy kubrickianas.

Ya se sabía desde la concepción original de la serie que se iba a dividir en dos temporadas, teniendo la primera ocho episodios, a si es que ahora a echarle paciencia y a esperar la segunda vuelta de este terapéutico retorno.

Crítica: ‘Jurassic World: Campamento cretácico’

Netflix hace regresar a nuestros dinosaurios favoritos

El 18 de septiembre llega a nuestros hogares de la mano de Netflix Jurassic World: Campamento Cretácico‘. Con un total de 8 episodios que os puedo asegurar van a disfrutar grandes y pequeños.

Seguimos a un grupo de seis adolescentes elegidos para vivir una experiencia única en un campamento de aventuras al otro lado de la Isla Nublar. Pero cuando los dinosaurios siembran el caos por la isla, los campistas se quedan atrapados. Incapaces de contactar con el exterior, deberán contar con la ayuda de desconocidos, amigos y familiares si quieren sobrevivir.

Después de leer la sinopsis ya os podéis situar y a todo aquel que haya visto ‘Jurassic World’, se podrá hacer una idea del caos al que se refieren. ‘Jurassic World: Campamento Cretácico’ es una historia paralela a ‘Jurassic World’ y sabemos de sobra que las cosas no van a ir del todo bien, pero lo vemos a partir de la visión de 6 adolescentes que iban a pasar unas divertidas vacaciones.

En el grupo de adolescentes encontramos al gamer, Darius Bowman; la influencer, Brooklynn; el VIP, Kenji Kon; Sammy Gutiérrez, la chica sociable y entusiasta; Ben Pincus, el cobarde y estudioso del grupo y Yaz Fadoula, la atleta. Todos ellos van a darse cuenta de que tienen que hacer piña para poder salir con vida de lo que se ha convertido en una pesadilla.

Todo esto está muy bien, porque al ser tan distintos las personalidades chocan una y otra vez. Querer llevar la razón o intentar hacer las cosas casa uno a su manera les lleva más de una vez por el camino equivocado. En esta serie de supervivencia deben aprender a trabajar juntos y evitar ser comidos por los dinosaurios.

La serie está bien llevada, tenemos acción y diversión desde el primer minuto. Vamos conociendo poco a poco a nuestros protagonistas, sus aficiones, miedos y habilidades.

En el tema técnico no hay nada malo que decir, la animación está muy trabajada y sin duda el diseño de los personajes hará que dentro de poco se venda diferente merchandising de esta parte de la historia.

‘Jurassic World: Campamento Cretácico’ es maravillosa para iniciar a los niños en la saga jurásica que tanto nos gusta a muchos. Además de pasárselo bien, van a aprender pues es bastante educativa a la hora de mostrarles los valores de la amistad y de la familia. También de darle importancia a las relaciones y que hay que colaborar y trabajar en equipo si uno quiere salir con vida de una isla llena de dinosaurios hambrientos.

Crítica: ‘Vernon Subutex’

Sexo, drogas, rock y un canalla es lo que marca a la magnífica ‘Vernon Subutex

El 15 de septiembre llega a Filmin una de las mejores series del año. Sí, así me lanzo a la piscina con ‘Vernon Subutex’ y es que esta serie de 9 episodios me parece imprescindible. Tiene unos personajes increíbles y luego está él, Vernon Subutex, que os puedo asegurar que no os va a dejar indiferentes de ninguna manera. Un personaje al que llegas a querer, odiar y comprender por partes iguales.

Para poneros en contexto, la serie está basada en la trilogía de Virginie Despentes quien antes de alcanzar reconocimiento como escritora trabajó entre otras cosas como prostituta, doncella, vendedora de discos, cantante en un grupo de rap y crítica de cine pornográfico.

Con su vida laboral podemos entender toda esta serie, llena de curiosos personajes dentro de un mundo de sexo, drogas y un eterno deseo a ser joven y el miedo a envejecer. Está claro que la autora sabe de lo que habla y lo expone de una manera brillante.

‘Vernon Subutex’ nos presenta a este hombre, el ex propietario de la legendaria tienda de discos Revolver, ahora sin empleo y desahuciado de su apartamento. Decide emprender un viaje en busca de un lugar donde dormir, contactando con antiguos amigos. Uno de ellos, la gran estrella del rock Alex Bleach, le coge con los brazos abiertos y después de esa noche muere dejando a Vernon tres misteriosas cintas de vídeo. De repente, Vernon, se convierte en el hombre más buscado de París.

Mientras todo el mundo busca a Vernon, como he dicho el decide buscarse la vida, Romain Duris nos regala este pedazo de personaje, al que vemos conformarse con su vida, con su sonrisa maliciosa y que termina cayendo en una espiral de desenfreno hasta perderse. Un hombre que estaba en la cima, con su tienda de discos, su vida de excesos y termina sin nada.

A su alrededor vamos conociendo a diferentes personas, como la buena de Emille, la complicada Sylvie, Pamela Kant interpretada estupendamente por Juana Acosta, el fiel amigo Xavier Fardin y por supuesto Alex Bleach. Todos ellos forman esta historia, de una manera u otra nos adentran en ese mundo de la noche de París, de como la vejez llega y muchos aun siguen con complejo de Peter Pan.

Pero por otro lado, encontramos a La hiena y a Anaïs, que también buscan a Vernon para robarle las cintas por una historia bastante truculenta de la que no os quiero contar nada, pues se va descubriendo poco a poco.

La serie no pierde fuelle aunque sí que os puedo decir que algún episodio es algo repetitivo pero después de terminar la serie demuestran que todas las situaciones ocurridas son necesarias para que Vernon siga con su viaje y se logre así el desenlace de la historia.

Todos se acuerdan de Vernon, el buen recuerdo de su juventud en la tienda de discos logra que éste evite dormir en la calle durante días. Pero la vida no es tan fácil y como he dicho este personaje es un sinvergüenza y egoísta que solo piensa en él. Y por supuesto la gente que tanto le recuerda y le añora, también le conoce bien y es así como le toca andar dando tumbos de un lugar a otro.

Una de las cosas que más me ha gustado es como la historia va degenerando, en esta ocasión es algo que va con su personaje, la trama se vuelve más loca según Vernon se va perdiendo y con ello el espectador se adentra en la misma locura que está pasando el.

Pero no os quiero contar más de la trama ni de ellos, es más bonito que los descubráis. Deciros que tiene por supuesto una música maravillosa, vamos topándonos con canciones en todos los episodios y estamos ante una fotografía muy urbana y unos primeros planos que logran sentir lo que sus protagonistas están sintiendo.

Crítica de ‘We are who we are’

Un esbozo de identidades en un hogar extranjero

Luca Guadagnino vuelve a rodar en Italia y vuelve a inmiscuirse en asuntos de adolescentes. El autor de ‘Call me by your name’ y del remake ‘Suspiria’ ha realizado ‘We are who we are’, una serie producida conjuntamente entre HBO y Sky y que se publicará el próximo 15 de septiembre en HBO España.

El director italiano se estrena con ‘We are who we are’ en el mundo televisivo. En esta serie de ocho episodios aplica su característico, contemplador y pausado estilo narrativo. A mi modo de verlo está claro que cuando cuenta una historia Guadagnino busca ser poético y además directo, incluyendo siempre el tema de la sexualidad además. Si no eres capaz de llevar esta manera de contar historias ‘We are who we are’ se te puede hacer larga e incluso puedes pensar que toda la serie se podría haber condensado en un largo. En estos cotidianos episodios seguimos los pasos de dos adolescentes. Pero su cotidianidad es diferente a la de otros chicos corrientes ya que ambos están obligados a vivir, con mejor o peor aceptación, en una base militar ubicada en Italia.

Son dos adolescentes diferentes entre ellos pero en ambos casos la serie se ha concebido como un retrato o búsqueda de identidad además de todo un Carpe Diem. Es un diario cercano, sin necesidad de hacer un found footage, que recrea bien las inquietudes, salvajadas y preocupaciones de personas muy jóvenes. Turnando los capítulos entre uno y otro personaje narra una historia que puede ser global pero tampoco es un retrato generacional, si no particular de una etapa en concreto por la que todos pasamos. Incluso algún episodio, en especial el cuarto, podría considerarse más un vídeo casero que una serie ficcionada.

Son jóvenes e intentan poner banda sonora a su vida, ese detalle está muy bien incorporado a la serie. Exploran su entorno y la vez se exploran a sí mismos. Al mismo tiempo transgreden las normas en un lugar donde todo el mundo parece cuadriculado y donde puedes tener la impresión de estar 24h y 365 días vigilado. Con esto también se habla de los padres modernos que tienen ambos. Y no lo digo porque uno de ellos tenga dos madres sino porque su manera de educar difiere mucho de la tradicional, en ambos casos con distintas vertientes.

Una de las productoras de la serie se llama Wildside y su nombre es más que apropiado para definir al personaje de, Jack Dylan Grazer. Es una persona complicada, asalvajada, disconforme y que hace siempre lo que quiere. Grazer interpreta bien este papel y me alegra poder decirlo. Me había gustado mucho este actor en películas como ‘IT’ y ‘¡Shazam!’ y veo esta serie como una prueba de madurez a la que antes o después tiene que llegar como actor. Aquí obviamente tiene que ejecutar un registro diferente hasta el que ahora le había visto y cada vez descubres que tiene más complejidad.

La otra guía en este camino de exploración es la debutante Jordan Kristine Seamón. Creo que Guadagnino podría haber sacado más partido a los rasgos tan peculiares que tiene esta actriz pero igualmente queda claro su carisma y proyección. Su personaje vive añorando pasar tiempo con su padre pero también vemos como sufre algunos factores sociales que la rodean y algunas novedades que se incorporan a su vida por ser mujer. Sobre todo su historia se debate entre el amor por uno u otro y en la presión que su hermano ejerce sobre ella.

También tenemos en el reparto otras buenas actuaciones, como la de Francesca Scorsese, Chloë Sevigny o Alice Braga. Su inclusión también habla de esa diversidad que caracteriza siempre la obra de Guadagnino.

El título por otro lado puede hacer alusión al método militar de vida que es capaz de hacer suyo un pedazo de otro país. Y como trasunto está el retrato de una parte de la sociedad norteamericana. Aunque estamos en Italia vemos por todas partes la bandera de EE.UU., la palabra “América”, las franquicias de comida… Comercialmente Estados Unidos ha demostrado quién es y este tipo de invasión mercantil es parte de su identidad. Son quienes son y el colonialismo nunca ha desaparecido.

‘Alex Rider’, critica de la nueva serie del joven espía

Una especie de Bourne adolescente

Las doce novelas de Anthony Horowitz son la base para la serie que estrena Movistar+ el próximo 17 de septiembre, ‘Alex Rider’. Hemos visto tres episodios y el primer día de su emisión podréis disfrutar de las dos primeras entregas. Una ficción en la que el autor ha trabajado como guionista y que desconozco si es fiel a sus páginas, pero si que tiene gancho para pasar de un episodio a otro.

Es un título que puede rememorar a las obras de Tom Clancy o a sagas como Bourne en las que el protagonista de repente se ve sumergido en tramas de espionaje y agentes secretos. De hecho las novelas salieron antes que Bourne. Es como un James Bond en ciernes, de hecho, el opening recuerda mucho a la saga de 007. En esta ocasión tenemos al chico especial de instituto cuyo destino le reserva algo más allá de conquistar a la chica que le gusta. Está claro que el personaje vale más que su imagen de listillo y descarado y eso le vale tener que enfrentarse a toda una sucesión de situaciones tensas, interrogatorios y secretos.

Esta nueva adaptación viene a superar la película ‘Alex Rider: Operación Stormbraker’ de Geoffrey Sax que contaba con un reparto enorme en el que figuraban Bill Nighy, Mickey Rourke, Ewan McGregor, Stephen Fry, Andy Serkis… Un filme nada convincente que rozaba el ‘Spy Kids’ y que no gustó a muchos a pesar de estar dirigido un público familiar. Ahora con una tarma más madura y con más tiempo para desarrollar la evolución del protagonista se puede disfrutar mejor.

La trama gira en torno al secreto que hay tras las palabras “point blanc” y a como este adolescente ha de dejar su vida cotidiana atrás para conseguir a cambio las respuestas que busca. Alex Rider está bien interpretado por Otto Farrant (‘La reina blanca’, ‘Guerra y paz’), quien tiene el visto bueno del autor. El joven actor le ha cogido bien el pulso a un personaje que si bien podría tener algo más de carácter dramático va mutando, entrando en sintonía con un nuevo elemento.

Es un joven protagonista, pero está acompañado de caras conocidas que le dan mejor empaque a la serie. Stephen Dillane (Stannis en ‘Juego de Tronos’) y no es el único de la serie de HBO que figura en el reparto, también está Brenock O’Connor (quien hizo de Olly). Figuran además entre los personajes secundarios Ronke Adekoluego (‘Doctor Who’), Vicky McClure (‘Broadchurch’), Andrew Buchan (‘Broadchurch’) y Thomas Levin (‘Borgen’).

Guy Burt (‘The Hole’, ‘Los Borgia’) es quien ha desarrollado esta serie de ocho episodios largos. Debe reconocer que tiene un exceso de trajes oscuros. El único personaje que no viste de negro o pardo no se quita el gorro de lana ni para dormir. Además el protagonista se hace un Clark Kent cuando con solo cambiarse de ropa y ligerísimamente de peinado pretende ser otro. Pequeños detalles que no hacen perder interés a esta trama con un toque juvenil.

Crítica: ‘Raised by wolves’

Ciencia ficción más terror, una combinación ganadora si se sabe hacer bien

Ridley Scott vuelve a dejar su marca en una ficción de otro mundo, con distopía y con terror, como ya ha hecho con grandes títulos del tipo ‘Blade Runner’ o ‘Alien’. Para aquellos que habían perdido la fe en este imaginativo cineasta con películas como ‘Covenant’ o ‘Prometeus’ (no es mi caso), ‘Raised by wolves’ puede ser el regreso a su senda. Para mi supone recuperar al mejor Scott. No tengo en cuenta ‘Marte’, aunque también nos habla de colonizar otro planeta, ya que es un género algo distinto. Además de figurar como creador y productor de la serie ha dirigido los dos primeros capítulos. Los otros ocho episodios los dirigen Sergio Mimica-Gezzan, Alex Gabassi, James Hawes y sobre todo su hijo Luke Scott (‘Morgan’).

Como Rómulo y Remo o como Mowgli los protagonistas de esta serie han sido criados por lobos. Pero en sentido figurado ya que el ambiente en el que nacen (de manera artificial) es salvaje y los criadores no son como imaginamos, aunque si son algo que Scott ha usado varias veces en sus historias, androides de sangre blanca. También está muy presente, como en ‘Prometheus’ por ejemplo, el tema del conflicto con las creencias religiosas, llegando a acaparar la trama. Con esta serie que se ubica en el futuro Scott (y el también creador Aaron Guzikowski) nos ubican en unos tiempos que podríamos llamar “espacio medievales” donde la colonización y fe van de la mano. Si sois conocedores de la parafernalia de ‘Warhammer 4000’ seguro que le cogéis rápido el tranquillo.

Ciencia ficción más terror, una combinación ganadora si se sabe hacer bien. Y este es el caso. Nos vamos a un planeta inhóspito, alejados de los restos de una Tierra destruida, donde vuelve a chocar la fe con lo pragmático. La mezcla de intenciones de cada protagonista y el espectáculo visual son los puntos fuertes de esta serie que tiene momentos apabullantes. Desde luego la temática y el diseño de producción recuerdan mucho a otras obras de Scott, con esos tonos oscuros y grises, incluso podría decirse que apagados y tristes. La estética es más propia de los setenta y ochenta, si sumamos eso al guión tan fantástico que recrea podemos tener la sensación de estar leyendo algún libro de Arthur C. Clarke, Theodore Sturgeon o Ray Bradbury.

Que tenemos ciencia ficción es más que obvio: poderosos androides, naves espaciales, múltiples lunas en el firmamento… Y el terror viene de alguna que otra secuencia con tensión y acción pero sobre todo llega a través del miedo a un personaje obsesionado en que exista siempre una manada, llevando sus métodos a límites mortíferos. Hay pánico a una máquina de matar y pánico también al amor posesivo de un androide. Este es un relato de supervivencia donde algunos tienen la faena de depender o tener que confiar en alguien que es capaz de arrancarles la vida con un sopolido, como si fuese un dios. Fe ciega en quien pide crecer en el ateismo, tirando de ironía.

Amanda Collin (‘La excepción’) y Abubakar Salim (‘Jamestown’) interpretan a esos dos “lobos” que tienen que criar a un nutrido grupo de humanos. Su interpretación es estupenda, sobre todo teniendo en cuenta que son robots tan complejos que tienen una clase de sentimientos, tanto de piedad, como de afecto o rabia. Es decir, no han de hablar ni moverse exactamente como máquinas pero si mostrar la frialdad de ellas. Además Collin consigue ser imponente, sobre todo cuando se muestra con su áureo aspecto, es una imagen muy fuerte.

Por suerte ‘Raised by wolves’ tiene una vertiente muy humana que nos saca de lo flemático y hace que todo esto no parezca un aburrido relato a lo sueco. A parte de los ya mencionados niños tenemos a otros humanos, entre los que reconoceréis al actor de ‘Vikingos’, Travis Fimmel. Su intervención va ganando relevancia y aportando sorpresas según pasan los episodios.

La serie se divide en diez partes que en realidad ha producido HBO Max y que a partir del 10 de septiembre hemos empezado a ver semanalmente en TNT.