Crítica: ‘Alpha’

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Sinopsis

Alpha es una problemática niña de 13 años que vive con su madre soltera. Su mundo se derrumbará el día que vuelve del colegio con un tatuaje en el brazo.

Crítica

Un pornodrama que deja pétreo tanto a sus personajes como a espectadores

Con ‘Alpha’, Julia Ducournau confirma que su cine no teme al abismo ni a la incomodidad. Tras la desconcertante ‘Titane’, esta nueva película logra ser más coherente, más emocional y con un mensaje mucho mejor articulado. La directora francesa parece haber encontrado un equilibrio más sólido entre su body horror y lo simbólico: la historia de una epidemia que convierte la piel en mármol funciona como metáfora de la fragilidad humana, del miedo al contagio y la negación a despedirnos de seres queridos. Hay ecos de los años ochenta y noventa, de aquel cine que hablaba del VIH desde la confusión y la culpa, pero también de un presente que aún arrastra la sombra del COVID. En esa mezcla de paranoia y carne, ‘Alpha’ encuentra su tono más honesto.

Sin embargo, Ducournau no renuncia a su estilo excesivo. ‘Alpha’ es un pornodrama en toda regla: una avalancha de emociones, cuerpos y metáforas que a veces sobrepasa lo necesario. La película carga con tanto dramatismo y simbolismo que termina rozando el agotamiento sensorial. Su propuesta se mueve entre la crudeza quinqui y el lirismo filosófico, como si Eloy de la Iglesia se encontrara con Cronenberg en plena crisis sanitaria. Esa mezcla resulta fascinante, pero irregular. Hay momentos de brillantez genuina, otros en los que el peso del discurso ahoga a los personajes.

El reparto sostiene el pulso con una entrega admirable. Mélissa Boros aporta vulnerabilidad, Tahar Rahim desprende una energía autodestructiva magnética y Golshifteh Farahani brilla como la madre médica, aportando calma y compasión a un universo dominado por el miedo. Su presencia humaniza lo que podría haber sido un simple experimento visual. Visualmente, ‘Alpha’ es impactante: fotografía precisa, estética enfermiza, texturas casi táctiles. Cada plano parece esculpido en mármol. Pero, de nuevo, tanta perfección puede volverse fría.

‘Alpha’ es mejor que ‘Titane’, sin duda, porque logra dar forma a su mensaje. Pero sigue siendo una película que exige más de lo que ofrece emocionalmente y lleva hasta el agotamiento tanto a personajes como a espectadores. Una obra que se debate entre el caos y la reflexión, entre el melodrama y la metáfora. Hermosa, intensa, saturada y absolutamente personal. Un cine que se atreve a sentir demasiado… incluso cuando no sabe muy bien cómo decirlo.

Ficha de la película

Estreno en España: 21 de noviembre de 2025. Título original: Alpha. Duración: 128 min. País: Francia. Dirección: Julia Ducournau. Guion: Julia Ducournau. Música: Jim Williams. Fotografía: Ruben Impens. Reparto principal: Tahar Rahim, Golshifteh Farahani, Mélissa Boros, Emma Mackey, Finnegan Oldfield. Producción: Mandarin & Compagnie, Kallouche Cinéma, Frakas Productions, France 3 Cinéma, RTBF, Proximus, BE TV. Distribución: Caramel Films, Youplanet. Género: suspense, drama. Web oficial: https://alphalefilm.fr/

Crítica: ‘13 days till summer’

Sinopsis

Una fiesta en Polonia se convierte en pesadilla cuando un invitado llega armado con una ballesta y bloquea el sistema de seguridad. Los asistentes quedan atrapados en una noche que se transforma en una lucha por sobrevivir.

Crítica

Slasher europeo, estándar pero solvente

‘13 Days Till Summer’ es un filme europeo que se adentra en los esquemas más reconocibles del cine slasher adolescente: abusones, asesino enmascarado, muertes sangrientas, feromonas desbocadas, diversos sospechosos, personajes inutilizados en cuanto no disponen de su móvil… Pero lo hace con una energía diferente a la habitual y cierto pulso que Bartosz M. Kowalski no lograba en su obra anterior.

La trama arranca con Antek, un joven acosado en el instituto, marcado por la ausencia de su madre y una relación tensa con su hermana mayor Paula. Cuando ella decide organizar una fiesta en la casa de los padres, con sus amigos, todo apunta a una noche típica de jóvenes al borde del desfase. Pero pronto la celebración se vuelve pesadilla: desaparecen los smartphones, el sistema de seguridad inteligente que debiera protegerlos se vuelve en su contra, el asesino enmascarado emerge, y los jóvenes quedan atrapados en una casa que se convierte en un matadero.

Kowalski mejora respecto a su filme previo (‘Night silence’): la historia está más movida, con mayor kill count, menos pausas innecesarias. Su dirección fotográfica (la geografía interior de la casa, los pasillos, las ventanas, las puertas cerradas) funciona bien para generar tensión, y la máscara del asesino es uno de los puntos más fuertes: perturbadora, icónica, memorable. El diseño de la luz, los planos cerrados, los espacios confinados, todo contribuye al ambiente opresivo.

En el lado negativo, algunos personajes quedan demasiado al servicio del género. Las relaciones adolescentes, los celos, el triángulo amoroso, etc., se presentan sin demasiado matiz. Cuando los jóvenes dejan de tener acceso al móvil, su impotencia es clara, pero también algo predecible, ciertos diálogos suenan forzados, como si estuviesen ahí solo para marcar tensión o justificar sustos. El final puede pillar a más de uno desprevenido y a otros parecer excesivo.

‘13 Days Till Summer’ sobresale dentro de lo que promete ser, un slasher adolescente europeo. Kowalski ha elevado el nivel: más acción, más muertes, más ritmo. No reinventa el género, pero deja su impronta. Para fans del horror sangriento y los thrillers de invasión, este filme puede ser un hallazgo.

Ficha de la película

Estreno en España: por determinar. Título original: 13 dni do wakacji. Duración: 80 min. País: Polonia. Dirección: Bartosz M. Kowalski. Guion: Bartosz M. Kowalski, Thor Magnusson, Mirella Zaradkiewicz. Música: Carl-Johan Sevedag. Fotografía: Cezary Stolecki. Reparto principal: Producción: Akson Studio. Distribución: por determinar. Género: terror, slasher.

Crítica: ‘Vieja loca’

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Sinopsis

En una noche de tormenta, Laura conduce por la autopista mientras mantiene una extraña conversación telefónica con su madre, Alicia. Inquieta por la reacción que ha tenido y sin poder localizar a la cuidadora, Laura pide ayuda a su exnovio Pedro, para que cuide de Alicia esa noche. Cuando Pedro llega a la casa se enfrenta a una noche aterradora en la que Alicia le propone practicar un sádico juego.

Crítica

Carmen Maura es la piedra angular de esta locura con atmósfera decrépita

‘Vieja loca’ aterriza en la cartelera envuelta en un aura de suspense heredado de los clásicos y con un aval de peso: J.A. Bayona como productor. No es un detalle menor, ya que el director de ‘El orfanato’ y ‘La sociedad de la nieve’ se adentra de nuevo en el terreno del género fantástico que tanto ha cultivado, pero esta vez desde la retaguardia. Bayona ejerce aquí de padrino y avalista, apoyando a un cineasta con el que ya había colaborado en diálogos para su último éxito.

La trama escrita por Martín Mauregui parte de una premisa sencilla que pronto se transforma en un viaje demencial. Una madre soltera, desbordada por el cuidado de su hija y de una madre que oscila entre la senectud y la locura, recurre a su expareja para que se haga cargo de la anciana. Ese gesto desencadena una de esas situaciones que, más que suponer un descenso progresivo a la locura, se convierten en un baño directo en lo demencial. Pedro (Daniel Hendler) queda atrapado en un escenario surrealista donde la cordura y los recuerdos fragmentados de Alicia (Carmen Maura) convierten la convivencia en un terreno minado.

La ambientación es uno de los grandes logros de ‘Vieja loca’. El caserón en el que transcurre gran parte de la acción es en sí mismo un personaje: paredes agrietadas, suelo crujiente, muebles desfasados y una loza que parece haber sobrevivido a otra época. Es un espacio cargado de atmósfera lúgubre, en el que uno no sabe qué tiene más goteras, si el techo de la casa o la mente de la protagonista. Pero lo que realmente eleva esta puesta en escena es la dirección de fotografía. La cámara juega con sombras, con zonas borrosas y detalles fuera de plano, generando incomodidad y sugiriendo que la verdadera locura siempre está en lo que se oculta, no en lo que se muestra abiertamente.

La película propone un pulso constante entre la cordura y la demencia. La confusión de Alicia contagia a quienes la rodean, como si sus recuerdos oxidados fueran un virus que se extiende lentamente por la memoria. Esta tensión desemboca en una dinámica que recordará a todo el mundo a ‘Misery’: el cautivo no tiene que escribir una novela, pero sí debe interpretar y seguir los delirios de su captora. En apenas media hora de metraje se establecen los códigos del subgénero de secuestros psicológicos: bucles de memoria, lagunas mentales, juegos retorcidos y escapes frustrados. El problema es que, como ocurre en muchas películas de este tipo, la reiteración de estos elementos acaba por rozar lo tedioso. Da la sensación que se pretende que la prisión mental de la protagonista sea contagiosa, pero nos podemos llegar a sentir excesivamente atrapados en una trama que no acaba de desenredarse. Hay, además, dos elementos que quedan desdibujados o mal integrados en la trama: el viaje para conocer al padre de la niña y el enigmático secreto del sótano, que no alcanzan la relevancia que parecían prometer. A ello le sumamos un final que más bien nos dice poco.

En el apartado interpretativo, el desequilibrio es evidente. Daniel Hendler no logra transmitir la desesperación y el dolor de un personaje sometido a una situación asfixiante y fuera de toda lógica. Su presencia es más plana de lo deseable en un rol que exigía matices de terror, resignación y furia contenida. En cambio, Carmen Maura está mucho más convincente. Su interpretación de Alicia, con un acento argentino resuelto con mayor o menor solvencia, se sostiene sobre la delgada línea entre la locura y la ternura. Lo hace sin caer en la parodia ni en lo histriónico, y eso convierte su trabajo en la auténtica piedra angular de la película.

‘Vieja loca’ no revoluciona el género ni aporta grandes novedades, pero sí logra construir un microcosmos inquietante en el que se mezclan las ruinas de la memoria y la tensión claustrofóbica de un secuestro emocional. Como carta de presentación para Martín Mauregui, funciona. Y como regreso indirecto de Bayona al terreno fantástico, sirve para recordar que aún tiene olfato para detectar proyectos en los que la atmósfera y la sugerencia pesan más que los golpes de efecto o los manidos scare jumps.

Ficha de la película

Estreno en España: 10 de octubre de 2025. Título original: Vieja loca. Duración: 90 min. País: España. Dirección: Martín Mauregui. Guion: Martín Mauregui. Música: Pedro Osuna. Fotografía: Julián Apezteguia, Marc Gómez del Moral. Reparto principal: Carmen Maura, Daniel Hendler, Tamara Rocca. Producción: Bambú Producciones, La Unión de los Ríos, Películas la Trini, Primo Content, Studiocanal S.A.S. Distribución: DeAPlaneta. Género: suspense. Web oficial: https://www.deaplaneta.com/es/vieja_loca

Crítica: ‘Bala perdida’

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Sinopsis

Hank Thompson (Austin Butler) era un fenómeno del béisbol en el instituto que ya no puede seguir jugando, pero todo lo demás le va bien. Tiene una chica estupenda (Zoë Kravitz), es camarero en un antro en Nueva York y su equipo favorito está sorprendentemente luchando por el campeonato.

Cuando su vecino punki Russ (Matt Smith) le pide que cuide de su gato durante unos días, Hanks se encuentra atrapado en medio de un variopinto grupo de gángsters amenazantes. Todos quieren algo de él; el problema es que él no sabe por qué. Mientras Hank intenta eludir sus cada vez más estrechas garras, tendrá que emplear toda su habilidad para mantenerse con vida el tiempo suficiente para averiguarlo…

Crítica

El ritmo de Ritchie y el absurdo de los Coen a través la lente trágica de Aronofsky

Cuando Darren Aronofsky, el autor de dramas tan densos como ‘Requiem por un sueño’, ‘Cisne negro’ o ‘La ballena’, decide arremangarse para hacer una comedia de acción como ‘Bala perdida’ (título en español de ‘Caught Stealing’), lo hace para explorar un territorio menos íntimo pero no menos demoledor. Aquí el director se adentra en la crónica criminal, con mezcla de suspense, acción, comedia ácida y personajes cargados de cicatrices (emocionales, físicas, morales) en un Nueva York mugriento (y vibrante) de finales de los 90.

La película arranca (además de con un plano de las Torres Gemelas) con lo que parece un encargo banal: cuidar el gato de un vecino punk británico. Pero ahí se dispara todo pues el protagonista, sin comerlo ni beberlo, se ve metido en un berenjenal del que no sabe ni cómo salir. Aprovecho para recomendaros una película reciente con similar punto de partida como ‘Night call’. Esa escalada, desde lo trivial hacia lo extremo, funciona muy bien en ‘Bala perdida’ haciendo que lo grotesco y lo absurdo convivan, y permite a Aronofsky juguetear sin dejar atrás su sello dramático. La película parece un cruce entre el Guy Ritchie de ‘Snatch’ (por ritmo, los criminales tan peculiares) y ‘El Gran Lebowski’ (por los malentendidos, los personajes de moral ambigua, los tonos de comedia negra, lo imprevisible). Pero Aronofsky lo filtra todo con una lente más brutal, nada exenta de sus demoledores giros y personajes marcados por la tragedia.

El reparto es de excepción. Austin Butler, Zoë Kravitz, Matt Smith, Regina King, Vincent D’Onofrio, Liev Schreiber, Caron Kane… Y por ahí vuelve a aparecer Bad Bunny en una película de Sony Pictures como ya hizo en ‘Bullet train’, solo que esta vez bajo el nombre de Benito A Martínez Ocasio. Y no os perdáis el cameo durante los créditos, aunque sabréis quién es si durante la película reconocéis su voz. Todo el elenco está magnífico en esta especie de London calling neoyorkino con tintes de GTA. Vincent D’Onofrio y Liev Schreiber son tan capaces de dar miedo como de sacarte carcajadas, Zoë Kravitz ofrece las réplicas a Butler en un papel quizá demasiado cercano a los arquetipos del cine de criminales, Regina King está imponente y firme asemejándose a Viola Davis en ‘Escuadrón Suicida’, Matt Smith aporta un nervio tan contagioso que te dan ganas de meterte en un pogo de un local de Candem Town. Pero sin duda este filme representa otra señal más de la capacidad camaleónica y magnética de Austin Butler, el cual, es ya para muchos el Brad Pitt de esta generación.

Aronofsky no abandona su capacidad de mostrar cuerpos desnudos (o muertos) y situaciones límite que duelen. Pero en ‘Bala perdida’, hay algo de festín visual. El Nueva York de 1998 aparece como una ciudad gritona, sucia, donde el peligro está a la vuelta de la esquina, pero también te cruzas con la música punk, los colores sucios, las luces de neón y los teléfonos de concha. Se plantea como un lugar donde puedes caminar manchado de sangre y nadie te para. Es un escenario pulp que da pie a todo tipo de situaciones y te lleva por un amplio recorrido de sensaciones.

Sí, con ‘Bala perdida’ sales reconociendo que te has divertido con una película de Aronofsky.  Es de lejos su película más cómica. Pero eso no hace de ello una película trivial pues tiene secuencias vibrantes y planos magníficos. Y por supuesto tiene su habitual estudio del trauma (la filmografía de este director debería ser obligatoria en facultades de psicología). Es acción, es humor negro, es violencia, es reflexión sobre lo cotidiano, lo inesperado y lo que evitamos enfrentar. Si buscas algo relajado, profundo y que te deje pensando, quizá necesites otro Aronofsky. Pero si quieres una película para salir del cine con adrenalina, risas incómodas y la sensación de que alguien acaba de golpearte, ‘Bala perdida’ cumple de sobra.

Ficha de la película

Estreno en España: 10 de octubre de 2025. Título original: Caught Stealing. Duración: 109 min. País: EE.UU. Dirección: Darren Aronofsky. Guion: Charlie Huston. Música: Rob Simonsen. Fotografía: Matthew Libatique. Reparto principal: Austin Butler, Regina King, Zoë Kravitz, Matt Smith, Liev Schreiber, Vincent D’Onofrio, Griffin Dunne, Benito A Martínez Ocasio, Carol Kane. Producción: Columbia Pictures, Eagle Pictures, Protozoa Pictures, TSG Entertainment. Distribución: Sony Pictures. Género: comedia, suspense. Web oficial: https://caughtstealing.movie/

Crítica: ‘Marvel Zombies’

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El crossover marvelita de no-muertos cobra vida

‘Marvel Zombies’ llega a Disney+ con una misión clara: recuperar la esencia macabra y gamberra que tanto fascinó en los cómics, y al mismo tiempo encajar dentro del cada vez más complejo engranaje del MCU. La serie se convierte en un paso adelante hacia contenidos más oscuros y adultos, alejados del tono familiar que suele caracterizar las producciones de la Casa de las Ideas. Evidentemente todo dentro de los esquemas de un what if.

El recorrido de Marvel Zombies en las viñetas arranca a mediados de los 2000 con guionistas como Robert Kirkman, padre de ‘The Walking Dead’, al frente de una saga que pronto se convirtió en objeto de culto. Entre las historias más celebradas destaca ‘Hambre insaciable’, donde héroes y villanos convertidos en muertos vivientes devoran todo a su paso en un festival de horror y referencias al universo marvelita. La primera aparición animada de esta idea llegó años después con el capítulo dedicado a los zombies en ‘What if…?’, que fue recibido con entusiasmo y abrió la puerta a esta nueva serie.

Disney+ mantiene el mismo estilo visual que ‘What if…?’, un cel-shading elegante, dinámico y capaz de combinar la acción superheroica con la crudeza del gore. Y es ahí donde se produce la primera gran sorpresa: Marvel se atreve a mostrar muertes sangrientas, brutales y sin censura, recordándonos que, como en cualquier historia de zombies que se precie, nadie está a salvo.

La gran diferencia respecto a otros relatos de muertos vivientes está en que los héroes infectados mantienen sus poderes. Ver a personajes que conocemos desde hace más de una década en el MCU devorando carne humana con la misma facilidad con la que antes salvaban el mundo, es un espectáculo grotesco pero fascinante. Es un recordatorio de que Marvel, cuando quiere, sabe dar un giro radical a sus fórmulas.

Los protagonistas cambian respecto a los cómics más emblemáticos, y esa decisión funciona bien: permite explorar una aventura fresca dentro de la misma realidad alternativa. Se respira el mismo espíritu de crossover que en cualquier gran evento editorial: cada capítulo está plagado de guiños, cameos y detalles que los lectores veteranos sabrán apreciar. Desde referencias a los skrulls y las vacas hasta alusiones a títulos recientes del MCU como ‘Thunderbolts’, ‘The Marvels’, ‘Doctor Strange en el multiverso de la locura’, ‘Wakanda Forever’ o ‘Thor: Love and Thunder’ en última instancia. Incluso hay espacio para un guiño inesperado a ‘Star Trek’ con el vehículo que los héroes usan en uno de los primeros episodios a pesar de que no es una franquicia de Disney/Marvel.

La estrategia de Marvel Studios parece clara: evitar abusar de los personajes más icónicos y dar aire a nuevas figuras, preparando el terreno para una nueva fase. Una de las curiosidades más llamativas es la aparición de un Blade fusionado con el Caballero Luna, interpretado por la voz de Todd Williams. El actor, que tiene cierto parecido físico con el cazador de vampiros, se rumorea como posible plan B en caso de que Mahershala Ali no continúe en el proyecto de ‘Blade’ en acción real. En la animación, la cara sigue siendo la de Ali, pero su voz no. Este detalle muestra cómo Marvel juega sus cartas con cautela, manteniendo el misterio y abriendo posibles caminos para el futuro.

‘Marvel Zombies’ podría ser un simple spin-off o un producto secundario. Pero no deja de ser una apuesta arriesgada que recuerda a los fans que Marvel puede ser mucho más que un desfile de efectos digitales y chistes recurrentes. Aquí hay horror, sangre y riesgo narrativo. Para los comiqueros es un banquete de referencias, y para los fans del MCU, una invitación a aceptar que el futuro de la saga puede ser tan oscuro como imprevisible.

Crítica: ‘Una batalla tras otra’

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Sinopsis

Bob, el ya acabado revolucionario (DiCaprio) existe en un estado de paranoia y drogado. Sobrevive desconectado de los demás con Wilma, su enérgica y auto-suficiente hija (Infiniti). Cuando su malvado archienemigo (Penn) reaparece al cabo de 16 años y ella desaparece, el ex-radical lucha para encontrarla. Tanto la hija como el padre tienen que luchar contra las consecuencias del pasado de éste.

Crítica

La película más combativa y política de Thomas Anderson

Hay películas que parecen responder a un pulso histórico, como si hubieran nacido de la tensión acumulada en las calles y en los noticiarios. ‘Una batalla tras otra’ de Paul Thomas Anderson pertenece a esa categoría: un relato que no solo narra, sino que respira el malestar social y lo transforma en ficción febril. Anderson toma la semilla del descontento y la hace germinar en una historia donde la radicalización política, el terrorismo artesanal y la desconfianza hacia las élites conviven en un territorio difuso entre la sátira y la tragedia.

La trama se centra en un grupo organizado de jóvenes que, cansados de la marginación y la desigualdad en temas como la inmigración o el racismo, encuentran en la violencia su única vía de expresión. Sus métodos remiten a las viejas guerrillas europeas: artefactos caseros, nombres en clave, escondrijos en plena naturaleza, asesinatos que llevan a la radicalización, confrontaciones improvisadas… No es casualidad que se autodenominen “El 75 francés”, evocando quizá a la rapidez y eficacia del legendario cañón de la Primera Guerra Mundial. Con ello, Anderson no solo alude a la violencia organizada, sino que sugiere la posibilidad inquietante de que este tipo de insurgencia pueda brotar en la Norteamérica contemporánea. Quizá ‘Una batalla tras otra’ es una sátira, quizá es una llamada de atención.

En paralelo, la película dibuja a esas élites que manejan el país en la penumbra, retratadas con un tono ambiguo: a ratos caricatura, a ratos crítica. Por momentos, el filme tiene la rabia de Spike Lee, la mordacidad de Adam McKay y la asfixia del ‘Sicario’ de Denis Villeneuve. Tal es la llamada de atención que el filme podría ser parte de un ciclo iniciado por ‘Eddington’ de Ari Aster y culminado con el ‘Civil War’ de Alex Garland. El equilibrio entre esas influencias u obras con las que se da la mano no disuelve la voz de Anderson, sino que la afila hasta convertirla en su obra más combativa y directamente política.

La música de Jonny Greenwood es esencial: es casi un jazz bebop disonante y nervioso que acompaña las persecuciones, los estallidos de violencia o las discusiones más encendidas. Dispone de persecuciones que emplean recursos que ponen de los nervios o carreras por azoteas realizadas por unos jóvenes a las órdenes de un sensei que parecen que buscar rememorar algo tan americano como las ‘Tortugas Ninja’. Esa mezcla, insólita y pop, casi pulp, termina por acentuar el desconcierto del espectador, atrapado entre la risa y la alarma.

En el reparto, Leonardo DiCaprio ofrece un papel autodestructivo en el que parece encontrarse muy cómodo y que no le presenta dificultad alguna. Su “Gringo Zapata” encarna tanto la fragilidad como la fuerza del héroe revolucionario. Junto a él, Chase Infiniti aporta un contrapeso sólido, aunque queda en segundo plano frente al magnetismo de Teyana Taylor, que arrasa con su energía. Sean Penn es otro de los pilares del filme, quizá en el rol que será más comentado. Apabullante en muchos pasajes, peca de exceso en otros, lo que le resta naturalidad.

Pero ‘Una batalla tras otra’ no se limita a la política: también es un relato íntimo sobre la incomunicación entre un padre y su hija. Esa fractura familiar funciona como espejo de la fractura social y generacional: en ambos casos, todo se reduce a una lucha constante, a una batalla tras otra. Aunque se base en la novela de Thomas Pynchon, con esta película, Anderson no se limita a narrar, sino que interpela al presente, obligando a preguntarnos si lo que vemos es advertencia o burla, profecía o sátira.

Ficha de la película

Estreno en España: 26 de septiembre de 2025. Título original: One Battle After Another. Duración: 170 min. País: EE.UU. Dirección: Paul Thomas Anderson. Guion: Paul Thomas Anderson. Música: Jonny Greenwood. Fotografía: Paul Thomas Anderson, Michael Bauman. Reparto principal: Leonardo DiCaprio, Teyana Taylor, Chase Infiniti, Sean Penn, Benicio Del Toro, Regina Hall. Producción: Ghoulardi Film Company, Warner Bros. Pictures. Distribución: Warner Bros. Pictures. Género: drama, acción, comedia. Web oficial: https://www.warnerbros.es/peliculas/una-batalla-tras-otra

Crítica: ‘Sketch. Cuidado con lo que dibujas’

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Sinopsis

Una niña con mucha imaginación deja caer accidentalmente su cuaderno en un misterioso estanque y sus dibujos cobran vida. Criaturas disparatadas y un poco peligrosas se escapan por la ciudad, sembrando el caos. Junto a su hermano y con la ayuda de su despistado padre, deberán atrapar a sus propias creaciones antes de que el desastre sea total.

Crítica

Eficiente aventura con el trazo como catarsis terapéutica

En un momento en que el cine fantástico a menudo parece haber perdido el asombro en favor del espectáculo vacío, ‘Sketch. Cuidado con lo que dibujas’ emerge como una propuesta original y fresca. Dirigida por Seth Worley, esta cinta mezcla acción real con animación dibujada a mano para ofrecernos una historia inquietante sobre los sentimientos reprimidos y los peligros de proyectar nuestros deseos sin control.

Lejos de ser una simple película juvenil o una fantasía complaciente, ‘Sketch. Cuidado con lo que dibujas’ se adentra en terrenos oscuros y profundamente emocionales. La premisa podría recordar a estrenos cercanos como ‘Harold y el lápiz mágico’, pero Worley imprime un tono completamente distinto, más introspectivo y adulto, donde el acto de crear deja de ser un juego para convertirse tanto en un bálsamo terapéutico como en una amenaza. Aquí, el cuaderno de dibujos no es un portal a la maravilla, sino un espejo del subconsciente de su protagonista. Para sorpresa esta es una película de Angel Studios (la productora cristiana de ‘Sound of freedom’) y por ninguna parte aparecen argumentos religiosos, al contrario, es un filme que funciona de manera universal y tiene un carácter inesperadamente indie e incluso con tintes de comedia negra.

La historia sigue a Amber (Bianca Belle), una joven retraída que descubre en un cuaderno de bocetos el bálsamo para sus penas, rabias e inquietudes. Todos hemos visto en películas de terror sobrenatural o de criaturas esas escenas escalofriantes en las que el profesor de turno enseña a los padres los espeluznantes dibujos que ha hecho su hijo/a. Con este filme sucede lo mismo e incluso estamos ante una obra que podría estar dentro del survival horror o el monster movie. Pero el carácter de las criaturas rompe esa sensación ya que estamos ante seres garabateados que aparecen por el bosque cual pokémon que te asalta.

La cinta funciona muy bien como aventura, como comedia e incluso a veces como título que puede dar miedo. Sobre todo es un filme que funciona como terapia. En la actualidad se habla mucho de la salud mental pero poco se toca tanto el tema infantil. Worley juega con el espectador y con los enfoques familiares para desarrollar bien su idea y sus giros. Cada trazo dibujado es una pincelada emocional, un símbolo que conecta con la psique de Amber y con sus conflictos internos. No es casualidad que muchas de las criaturas creadas reflejen sus miedos, deseos reprimidos y culpa, convirtiendo el filme en un estudio sobre el poder de la creatividad y el tratamiento del trauma.

A nivel visual, ‘Sketch. Cuidado con lo que dibujas’ es una delicia muy divertida. La transición entre el mundo tangible y los dibujos no busca el hiperrealismo, sino que apuesta por el contraste expresivo. Esto refuerza la fragilidad de lo imaginado frente a lo real, y también la idea de que todo poder creativo conlleva un enorme riesgo. Uno de los mayores logros de ‘Sketch’ es la forma en que integran los garabatos animados en la narrativa visual. Lejos de ser un mero recurso estético, estos dibujos cobran vida con una lógica propia, caótica y a veces inquietante. Su estilo visual (intencionadamente rudimentario, como si hubieran sido esbozados deprisa por una mente agitada y evidentemente infantil) contrasta con la fotografía realista y sobria del mundo tangible. La animación no pretende fundirse con la imagen real, sino invadirla, como si la imaginación estuviera filtrándose por las grietas de la realidad. Este choque estilístico refuerza la sensación de descontrol, ya que los trazos parecen expandirse más allá de lo que el protagonista desea, actuando con voluntad propia. Los dibujos interactúan físicamente con los personajes y el entorno, rompiendo las leyes naturales y desafiando cualquier lógica, lo que añade tensión y amenaza constante a cada escena. Evidentemente esto último forma parte de otra de las capas psicológicas del filme.

En cuanto al reparto, hay un gran equilibrio entre todo el elenco. Credibilidad en la relación de los hermanos protagonistas y un Tony Hale que podría ser un claro ejemplo para aquellos padres que se piensan que lo están haciendo todo bien (pero no). Si acaso habría que reprochar que el elenco infantil tiene momentos menos naturales, sobre todo en el caso de Kalon Cox, quien hace las veces del típico bromista cargante del instituto. Aun así todo el casting infantil funciona en los momentos en los que entra en juego la comedia.

‘Sketch’ no es solo una fantasía oscura, sino también una meditación sobre el arte como refugio y como amenaza. En una época donde la inteligencia artificial y la generación automática de contenido están en auge, la película plantea preguntas inquietantes: ¿Qué ocurre cuando no encontramos canales a través de los cuales transmitir lo qué sentimos? ¿Qué sucede cuando nuestras creaciones dejan de obedecernos? ¿Dónde acaba la inspiración y empieza la locura? Seth Worley ha firmado una obra valiente, emocionalmente compleja y visualmente particular. Una cinta que, aunque bebe de referentes clásicos, traza su propio camino con rotundidad.

Ficha de la película

Estreno en España: 26 de septiembre de 2025. Título original: Sketch. Duración: 92 min. País: EE.UU. Dirección: Seth Worley. Guion: Seth Worley. Música: Cody Fry. Fotografía: Megan Stacey. Reparto principal: Bianca Belle, Tony Halle, D’Arcy Carden, Kue Lawrence, Kalon Cox. Producción: Morphan Time Productions. Distribución: a Contracorriente Fillms. Género: aventuras, fantasía. Web oficial: https://www.angel.com/movies/sketch

Crítica: ‘Ya no quedan junglas’

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Sinopsis

Theo, conocido como «The Gentleman», es un ex soldado estadounidense, cuya existencia solitaria y miserable transcurre entre sus recuerdos de un pasado mejor con su difunta esposa y su habitual cita de los jueves con Olga, una prostituta, a la que paga por conversar, recordando quién fue una vez y soñando con lo que podría haber sido. Cuando Olga es asesinada, busca una venganza brutal. El rastro de sangre que deja es seguido por Iborra, una inspectora de policía alcohólica, y Herodes, un despiadado asesino a sueldo. El cruce de estos personajes al límite tendrá un abrupto desenlace cuando el presente venga a cobrarse las deudas del pasado.

Crítica

Un Ron Perlman crepuscular en una película de moral ambigua

‘Ya no quedan junglas’, dirigida por Luis Gabriel Beristáin y protagonizada por Ron Perlman, llega como una propuesta de cine negro con aspiraciones clásicas, pero atrapada entre sus propias sombras. La película, producida por Álvaro Ariza (responsable de la más que solvente ‘Tierra de nadie’), intenta construir un universo crepuscular en la Parte Vieja de San Sebastián, un escenario urbano cargado de corrupción, narcotráfico y prostitución. En ese ambiente se mueven antihéroes y depredadores sociales, personajes que encarnan la decadencia y la justicia por mano propia.

La apuesta estética y narrativa es clara: un thriller que recurre a monólogos interiores, un protagonista con moral difusa y un clima peligroso. Sin embargo, el resultado final se ve lastrado por un uso excesivo de clichés. Prostitutas, villanos horteras, narcotraficantes latinos de manual y españoles en guerra contra la droga importada: un catálogo de estereotipos que, en lugar de aportar identidad, hacen que la cinta se perciba como un eco de tantas historias ya vistas. Para más inri la película tiene puntos comunes con ‘Asher’, un título en el que comparte reparto con otra española, Marta Milans.

Ron Perlman, con más de setenta años y una carrera marcada por personajes icónicos y brutales, interpreta aquí a un protagonista contenido, casi introspectivo. Su presencia se siente auténtica, quizá porque el papel refleja su propia etapa vital. No es el Perlman desatado de la Serie B pero tiene sus momentos sangrientos. Aunque sólido en su rol, el guion (y quizá también su estado físico) no le permite sostener el metraje completo y lo obliga a ceder minutos a personajes secundarios, como los de Megan Montaner y Hovik Keuchkerian, cuya subtrama carece de la fuerza necesaria y recuerda demasiado a registros previos como el de ‘Reina Roja’. La película se diluye cuando descansa en esos y otros personajes.

El reencuentro de Perlman con Gabriel Beristáin, tras su trabajo conjunto en ‘Blade 2’, y la presencia de Karra Elejalde como secundario con toques de humor aportan cierto magnetismo al proyecto. Sin embargo, el filme no termina de definirse: cuando la narración se concentra en el noir y en los dilemas del protagonista, funciona; cuando divaga hacia los lugares comunes del thriller televisivo, pierde tensión.

‘Ya no hay junglas’ me deja la sensación de haber visto un thriller más, que podría haber sido un episodio de tantas series policiacas emitidas en los canales lineales, pero querría ver una secunda parte con este protagonista. No es solo por la química conseguida entre Perlman y Elejalde o por el cariño que le tengo a varios de los actores que aparecen en los créditos, es más por como acaba la historia. La conclusión deja al protagonista en una situación más interesante y jugosa que con la que arranca. En ese punto sí que se percibe una oportunidad de desarrollo para la historia y el personaje. Es lo mismo que sucedió con ‘Skyline’, que se dejaron para el final lo que realmente era más original y tenía más posibilidades de sorprender al espectador.

Ficha de la película

Estreno en España: 26 de septiembre de 2025. Título original: Ya no quedan junglas. Duración: 100 min. País: España. Dirección: Luis Gabriel Beristáin. Guion: Juma Fodde. Fotografía: Javier Salmones. Reparto principal: Ron Perlman, Megan Montaner, Hovik Keuchkerian, Damián Alcázar, Marco de la O, Natti Natasha, Unax Ugalde, Karra Elejalde, Rubén Ochandiano, Itziar Ituño, Diego Anido, Daniel Grao. Producción: Crea SGR, Esto también pasará, Film Factory, LKS Next Legal, SBD Films, Ya no quedan jungla. Distribución: Género: suspense. Web oficial: https://estotambienpasara.com/es/ultimas-noticias/ya-no-quedan-junglas-estreno-el-26-de-septiembre

Crítica: ‘La astronauta’

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Sinopsis

Sam Walker (Kate Mara) regresa en extrañas circunstancias de su primera misión espacial. El general William Harris (Laurence Fishburne) la obliga a permanecer en cuarentena, bajo la estricta vigilancia de la NASA, en una casa aislada de alta seguridad. Pese a vivir en una aparente normalidad, Walker empieza a percibir sucesos inquietantes en los alrededores de la propiedad. Es entonces cuando comienza a temer que no haya vuelto sola a la Tierra.

Crítica

Un home invasion que quiere disfrazarse de otra cosa, pero la ambigüedad juega en su contra

La directora Jess Varley presenta con ‘La astronauta’ una película que se adentra principalmente en el género del home invasion: un espacio confinado, una amenaza latente desde el exterior, inquietantes ruidos nocturnos y una paranoia creciente. Sin embargo, el misterio inicial y el título (‘The Astronaut’) prometen y ofrecen más: una vertiente de ciencia ficción que cuestiona lo real frente a lo psicológico.

Kate Mara interpreta a Sam Walker, una astronauta que regresa de su primera misión espacial, rescatada en el mar tras una reentrada problemática. Mara lleva el peso emocional y el metraje de la película, siendo uno de esos filmes donde prácticamente dependemos de un solo actor protagonista. Su actuación transmite con cierta eficacia la fragilidad, la confusión, los hematomas y el tinnitus, elementos comprensibles tras un regreso accidentado. Sin embargo, se suman a ellos brotes de flashbacks y recuerdos en su mente que son demasiado reveladores. En ocasiones, Mara ilumina escenas de tensión, pero el guión no permite un desarrollo auténtico y se queda en lo trillado: nadie la cree, confunde alucinaciones con realidad… Se intenta mantener tanto recelo sobre el personaje y su pasado que aparecen elementos tan descaradamente discordantes, hay tanta omisión de su trasfondo que es relativamente fácil intuir el desenlace. La relación con su esposo, su hija, apenas asoman como líneas dramáticas que podrían explorar su interior, pero muchas quedan como telón de fondo. Es más, su padre es Laurence Fishburne, así es que como sospechareis algo raro hay.

Varley logra generar esa sensación de tensión creciente apoyándose sobre todo en medios técnicos como la edición de sonido. De igual modo, contribuye el ambiente ubicado en una lujosa casa donde guarda una anómala cuarentena. Todo eso está bien y a pesar de los flecos que quedan pendientes y el mal CGI, esta podría haber sido una película interesante si hubiese tenido un desenlace mejor. La ambigüedad de la película juega en su contra y revela cierta evidencia, creando una sensación de cierre abrupto y desconectado. Por no decir que habría sido más interesante explorar lo que se plantea en el final que haber desarrollado todo como algo tan trillado como un home invasion. La elección de ese género imposibilita casi automáticamente cualquier posibilidad de desarrollar una trama que hable de la identidad o el significado de familia (que son dos temáticas que parecen haber querido plantear).

Giros tardíos, cambios de tono y género, o una insólita manera de desaprovechar a los actores secundarios son los mayores defectos de ‘La astronauta’. Puede ser capaz de generarte intriga, pero si conoces títulos como ‘The Brother from Another Planet’, ‘Impostor’ o ‘The Forgotten’, sabrás lo que se avecina. Y aún si no eres fan del género, no podrás evitar acordarte de ‘E.T.’.

Ficha de la película

Estreno en España: 26 de septiembre de 2025. Título original: The astronaut. Duración: 90 min. País: EE.UU. Dirección: Jess Varley. Guion: Jess Varley. Música: Jacques Brautbar. Fotografía: Dave Garbett. Reparto principal: Kate Mara, Laurence Fishburne, Gabriel Luna, Ivana Milicevic, Macy Gray. Producción: Fuller Media, The Wonder Company, Bee-Hive Productions, Fith Season, Wild Atlantic Pictures. Distribución: DeAPlaneta. Género: suspense, ciencia ficción. Web oficial: http://deaplaneta.com/es/the_astronaut

Crítica: ‘Strangers: capítulo 2’

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Sinopsis

Vuelven los Extraños, más brutales e implacables que nunca.

Cuando se enteran de que su última víctima, Maya (Madelaine Petsch), sigue viva, regresan para acabar lo que habían empezado. Sin ningún lugar al que huir, ni nadie en quien confiar, Maya debe sobrevivir a otro horrible capítulo de terror, mientras los tres enmascarados la persiguen, dispuestos a matar a cualquiera que se interponga en su camino.

Crítica

Un slasher con más clichés que kill count

Renny Harlin ejecuta su vaticinado regreso con ‘Strangers: capítulo 2’, la segunda entrega de la trilogía que el director finlandés ha rodado del tirón y que se apoya en la herencia de Bryan Bertino, creador de la perturbadora película de 2008 y guionista de su secuela de 2018. Este nuevo capítulo se inserta en ese mismo universo, manteniendo las icónicas máscaras y letales personajes, aunque con un enfoque que intenta expandir sus motivaciones y orígenes.

Si el primer capítulo de Harlin funcionaba como una precuela de las originales, aquí se nos propone una continuación directa que, aunque algo más ambiciosa, sigue arrastrando muchos de los defectos que lastran al proyecto desde su concepción. ‘Strangers: capítulo 2’ se presenta como una secuela menos olvidable, pero no necesariamente más sólida.

Harlin aprovecha la decisión de rodar la trilogía de una vez para mantener la coherencia de escenarios, atmósferas y reparto. Varios actores repiten presencia, lo cual resulta lógico, ya que abundan los flashes del pasado y las transiciones inmediatas entre lo sucedido entre el capítulo anterior y este. La sensación es similar a la que provoca la saga ‘Hatchet’, aunque os recomiendo mucho más la obra de Adam Green.

El film repite con descaro la misma fórmula: la llamada a la puerta, la eterna pregunta por “Tamara”, el móvil sin cobertura, la huida torpe por un montacargas y las decisiones absurdas de las víctimas que parecen diseñadas únicamente para prolongar su agonía. El guion parece construido a base de un catálogo de clichés que cualquier espectador mínimamente aficionado al terror reconocerá de inmediato.

Vamos del home invasion al slasher rutinario. Si la primera entrega de Harlin apostaba por un home invasion más contenido, en esta segunda parte se pasa de lleno al slasher en múltiples escenarios: un hospital inexplicablemente vacío, un bosque azotado por tormentas y la misma cabaña que ya vimos antes. El cambio de localización no aporta frescura, sino más bien una sensación de desgaste.

Harlin intenta dar cierto trasfondo a uno de los asesinos y al eterno enigma de Tamara, pero el resultado contradice la supuesta aleatoriedad de los crímenes. Y es que como en la primera parte al arrancar se nos ofrecen datos reales sobre las muertes en USA. En la primera nos hablaban de las muertes no naturales, que habían sido precedidas de violencia física y en esta, de cuán carentes de móvil son los asesinatos en el país de las oportunidades. Si el director quiere concienciar sobre lo enfermiza que es la violencia en Norteamérica, difícilmente lo logrará a través de un espectáculo que se regodea en la brutalidad.

‘Strangers: capítulo 2’ se delata desde ciertos planos de reacción: basta una mirada de los personajes para intuir quién está tras cada máscara. No hay misterio ni suspense, solo un simulacro de tensión que se deshace por la previsibilidad. Harlin parece más interesado en rodar set pieces vistosas que en aportar algo genuino al género. Lo único realmente novedoso es una escena que recuerda a ‘El renacido’ de Iñárritu, un guiño tan inesperado como fuera de lugar.

Ficha de la película

Estreno en España: 26 de septiembre de 2025. Título original: The Strangers: Chapter 2. Duración: 96 min. País: EE.UU. Dirección: Renny Harlin. Guion: Alan R. Cohen, Alan Freedland, Amber Loutfi. Música: Justin Caine Burnett. Fotografía: José David Montero. Reparto principal: Madelaine Petsch, Froy Gutierrez, Janis Ahern, Pablo Sandstrom, Brooke Lena Johnson, JR Esposito, Pedro Leandro, Brian Law, Richard Brake. Producción: Fith Element Productions, Elipsis Capital, FIlmframe S.R.O., Lionsgate Entertainment, Mark Canton Productions, Sherborne Media, Stream Media, The Strangers Films, Vertigo Entertainment. Distribución: Diamond Films. Género: terror, slasher. Web oficial: https://thestrangers.movie/

Crítica: ‘Gen V’ T2

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Rumbo a ‘The Boys’ con más casquería y un adiós sincero a Perdomo

Superpoderes que salen mal, experimentos con personas y cabras, todo tipo de cosas entrando y saliendo por diferentes anos… ‘Gen V’ temporada 2 llega este 17 de septiembre a Prime Video para confirmar que el universo televisivo nacido de los cómics de Garth Ennis y Darick Robertson todavía tiene mucho que ofrecer. Tras el éxito de la primera entrega, este spin-off se lanza de lleno en una propuesta que lleva más allá los límites del género, combinando sátira, violencia explícita, humor escatológico y un trasfondo social que sigue incomodando al espectador. La serie, respaldada por la visión de Eric Kripke, Seth Rogen y Evan Goldberg, ‘Gen V’ no se guarda nada: quiere chocar, provocar, y al mismo tiempo, reflejar un mundo demasiado parecido al nuestro.

La nueva temporada comienza con un repaso a los orígenes del Instituto Godolkin, la ficticia universidad para superhéroes que ya cuenta con su propia página oficial promocional. Este arranque marca el tono desde el principio: habrá desmadre, pero también un interés por profundizar en los cimientos de este lugar, convertido en una lanzadera para los héroes (y villanos) que terminan integrándose en el mundo de ‘The Boys’. La conexión con la primera temporada es directa, ya que tanto sus consecuencias como los secretos del centro educativo alimentan la trama. El espíritu recuerda inevitablemente a ‘The Faculty’, aquella película de estudiantes enfrentados a una conspiración sobrenatural, pero aquí el resultado es mucho más gore, político y ácido.

Uno de los elementos más delicados de esta temporada es la ausencia de Chance Perdomo, fallecido en la vida real entre temporadas. Lejos de ignorarlo, la serie decide afrontar su pérdida de manera frontal. Se muestran imágenes del actor, se le menciona con frecuencia, y algunos personajes encuentran en su ausencia la motivación de sus acciones. Este gesto convierte a la serie en un homenaje sincero y, al mismo tiempo, doloroso, reforzando el vínculo emocional con el público.

Aunque en la primera temporada de ‘Gen V’ contamos con el magnífico Clancy Brown, la mejor adición al reparto es, sin duda, Hamish Linklater como el nuevo decano del Instituto Godolkin. Tal y como lo hizo en ‘Misa de medianoche’, vuelve a brillar con largos discursos cargados de ambigüedad moral y un halo mesiánico que lo convierte en un personaje fascinante. Su figura retorcida y maquiavélica da un nuevo aire a la trama, funcionando como catalizador de los dilemas entre la juventud superpoderosa.

Mientras tanto, los protagonistas siguen moviéndose en un terreno que marca la diferencia con ‘The Boys’: todavía conservan cierta moral, aún no están corruptos del todo y no han llegado a asesinar a sangre fría como los ídolos que observan desde lejos. Esa inocencia relativa cargada de salvajismo juvenil le da la vida a la serie pero es inevitable sentir que ambas series han de confluir ya.

Por supuesto continúa siendo, no solo una burla del mundo de los superhéroes, también de la actualidad estadounidense. Vought sigue siendo un espejo oxidado y deforme del corporativismo, el patriotismo estadounidense permanece con su visión desquiciada, las redes sociales son campo sembrado de mentiras, Godolkin es una de tantas parodias exageradas de los campus de USA, se pone en tela de juicio todo lo woke… Hay más de una alusión paródica al MAGA de Trump, por ejemplo.

En definitiva, ‘Gen V’ temporada 2 mantiene intacta su irreverencia, multiplica las dosis de violencia y sátira, y al mismo tiempo se atreve a profundizar en los personajes y en su propio mundo. Un spin-off que no es accesorio, sino imprescindible para los seguidores de ‘The Boys’.

Crítica: ‘Guardianes de la noche: Kimetsu no Yaiba – La fortaleza infinita’

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Sinopsis

Tanjiro Kamado es un joven que se unió a una organización dedicada a cazar demonios, el Cuerpo de Matademonios, después de que su hermana menor, Nezuko, fuera transformada en uno.

Crítica

Constantemente vibrante y frenética. A la altura de la ambición con la que ha sido concebida

Si miramos cuáles son los tres títulos más taquilleros de la historia de Japón nos encontramos en orden ‘Kimetsu no yaiba – Mugen Train’, ‘El viaje de Chihiro’ y en tercer lugar ‘Guardianes de la noche: Kimetsu no Yaiba – La fortaleza infinita’. Que llegue a cines la tercera película más taquillera de todos los tiempos en el país nipón no es para hacerle un feo, hay que verla. El fandom de la serie y los mangas sin duda ha aupado estas cifras, pero no es el único factor que contribuye a lograr semejante proeza.

‘Guardianes de la noche: Kimetsu no Yaiba – La fortaleza infinita’ es la culminación de años de éxito global de una franquicia que no solo ha sabido conquistar a los amantes del shōnen, sino también a espectadores que se acercan por primera vez al anime. No es el primer largometraje basado en la obra de Koyoharu Gotōge, ya antes se estrenó ‘Mugen Train’, título imprescindible de ver entre temporadas para seguir la linealidad de la historia. Este detalle es importante: no hablamos de spin-offs ni añadidos prescindibles, sino de capítulos cinematográficos que continúan el relato principal, de películas evento que nos describen muy bien la situación actual de las salas de cine.

El director Haruo Sotozaki vuelve a ponerse al frente, como lo hizo en la serie y en las películas anteriores. Su experiencia no es casual: Sotozaki ha trabajado como animador en casi media cincuentena de títulos, incluyendo la película de ‘Cowboy Bebop’, así como en sagas icónicas como ‘Naruto’ y ‘Fullmetal Alchemist: Brotherhood’. Su mano experta se nota en la manera en que traduce el dinamismo de las viñetas al lenguaje cinematográfico, con una precisión y vertiginosidad que pocos estudios alcanzan. A su lado, el productor Hikaru Kondô y estudios como Aniplex o Ufotable reafirman su sello de calidad visual, que ya se ha convertido en una marca registrada de la saga.

Lo que hace de ‘La fortaleza infinita’ una experiencia distinta no es solo su fidelidad al manga, sino la ambición técnica y narrativa. La animación es una sinfonía de luces, colores y movimientos coreografiados con el mismo cuidado que una danza tradicional. Cada enfrentamiento, cada secuencia, transmite la sensación de estar en un clímax perpetuo, de que no hay respiro posible. Aun así, la película sabe equilibrar el frenesí con momentos de calma, introspección y emotividad que conectan directamente con el corazón del espectador. Y ya no hablamos solo de la acción o del diseño de personajes, el castillo aporta una dimensión que a muchos recordará escenas de ‘Doctor Strange en el multiverso de la locura’ elevado a más niveles.

El trasfondo narrativo cobra aquí una dimensión casi trágica. La historia de Tanjiro y sus compañeros se acerca a un desenlace inevitable, y eso se refleja en el tono de la cinta: más oscuro, más adulto, más consciente de las pérdidas que pueblan el camino de los protagonistas. Es, en efecto, el inicio de un final que se configura como una trilogía cinematográfica. Una estructura que no solo da espacio para expandir el universo, sino que asegura que cada arco reciba la atención que merece. Como única pega, quizá habría que recortar el exceso de flashbacks, que merman un poco el ritmo y pueden ser tediosos o poco ilustrativos para los no seguidores de la franquicia.

Un aspecto a destacar es que, aunque la película ya haya sido pirateada o esté disponible próximamente en plataformas de streaming como Crunchyroll, la experiencia en pantalla grande es insustituible. Ver ‘Guardianes de la noche: Kimetsu no Yaiba – La fortaleza infinita’ en un cine IMAX es sumergirse en un espectáculo audiovisual diseñado para ese formato. La escala de las batallas, la riqueza de los fondos y la explosión cromática cobran vida de una manera que ningún televisor, por grande que sea, puede replicar.

La cinta de Haruo Sotozaki es una demostración de por qué el anime contemporáneo ha dejado de ser un fenómeno de nicho para convertirse en un pilar cultural global. ‘Guardianes de la noche: Kimetsu no Yaiba – La fortaleza infinita’ no es solo un capítulo más de la saga, es un evento que marca un antes y un después. Y al salir de la sala, queda claro que lo mejor aún está por llegar, porque este es apenas el primer movimiento de una serie de películas que promete arrasar en taquilla y en emociones.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de septiembre de 2025. Título original: Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Infinity Castle. Duración: 155 min. País: Japón. Dirección: Haruo Sotozaki, Hikaru Kondô. Guion: Koyoharu Gotouge, Hikaru Kondô. Música: Yuki Kajiura, Go Shiina. Reparto principal (doblaje original): Natsuki Hanae, Saori Hayami, Yoshimasa Hosoya, Mamoru Miyano, Yoshitsugu Matsuoka, Akari Kitô. Producción: Aniplex, Crunchyroll, Sheisha, Sony Pictures, Toho Pictures, Ufotable. Distribución: Crunchyroll. Género: aventura, fantástico. Web oficial: https://demonslayer-anime.com/infinitycastle/

Crítica: ‘Eddington’

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Sinopsis

En mayo de 2020, la disputa entre el sheriff (Joaquin Phoenix) de un pequeño pueblo y su alcalde (Pedro Pascal) prende un auténtico polvorín al enfrentar a los vecinos de Eddington, Nuevo México.

Crítica

Ni sobrenatural, ni psicológico, ni folk horror: Ari Aster nos aterroriza con la realidad

‘Eddington’ es la cuarta película de Ari Aster como director de largometrajes, y aunque se estrene en 2025 podría haber sido, en realidad, su debut. El guion llevaba años en un cajón, esperando el momento adecuado, y aunque el espectador pueda pensar que se trata de una obra inspirada directamente en la pandemia del COVID-19, lo cierto es que Aster ya había concebido esta historia mucho antes de que el mundo se sumiera en la histeria global. Por fortuna, su carrera comenzó con ‘Hereditary’, que para muchos (y entre ellos un servidor) sigue siendo su mejor película hasta la fecha.

En Eddington, Aster abandona el terror puro al que nos tenía acostumbrados para adentrarse en un terreno híbrido entre el western contemporáneo, la sátira política y el drama social. Hay suspense, violencia latente y un tono desconcertante que oscila entre la ironía y el absurdo. La cinta no se presenta como un thriller convencional, sino como un retrato febril de la desorientación colectiva. Y aunque da miedo, no es un miedo sobrenatural, sino el terror que provoca el propio comportamiento humano en tiempos de crisis.

La trama se sitúa en un pequeño pueblo fronterizo de Nuevo México durante mayo de 2020. Allí conviven teorías conspirativas al estilo QAnon, negacionismos sanitarios, histeria social y extremismos “hiper-woke”. El pueblo se convierte en un microcosmos de la polarización de Estados Unidos, donde se exponen todas las contradicciones de un país que criminaliza a los inmigrantes cuando, paradójicamente, fueron los colonizadores europeos quienes llegaron a esas tierras expulsando por la fuerza a sus habitantes originarios. Ese trasfondo político sobre la inmigración, tratado desde la ironía y el dramatismo, es uno de los pilares del relato.

El film, sin embargo, no busca tomar partido. Aster no señala a unos como héroes y a otros como villanos. Lo que hace es mostrar la absurda fractura ideológica que lleva a la sociedad a enfrentarse consigo misma, a convertirse en caricatura de sus propios extremismos. Lo consigue con un humor corrosivo, a veces grotesco, que desarma al espectador.

En lo visual y lo narrativo, Eddington bebe del western. Hay sheriff, sombreros cowboy y un final que recuerda a la épica de O.K. Corral. Pero este es un neo western distópico, en el que la frontera ya no es solo geográfica, sino también cultural, ideológica y digital. La metáfora del enfrentamiento final funciona como síntesis de la tensión acumulada en un país al borde del colapso interno.

Uno de los elementos más sugerentes es la presencia en segundo de un centro de datos llamado SolidGoldMagikarp. El nombre, referencia directa al Pokémon que se ataca a sí mismo por error, simboliza la naturaleza autodestructiva de la tecnocracia moderna. Da igual qué ideología prevalezca en el terreno político o social: al final es la tecnología, las corporaciones y la acumulación de datos quienes rigen el destino de las comunidades. Este toque satírico y al mismo tiempo inquietante es, quizás, uno de los mayores aciertos del guion.

Curiosamente, Eddington se siente más cercana a otras producciones recientes de A24 como ‘Civil War’ que a la propia filmografía previa de Aster. No es una película de terror, aunque el retrato de la sociedad norteamericana en estado febril y paranoico pueda provocar escalofríos. Es un título político y social, incómodo, caótico, que se atreve a dinamitar las etiquetas de género y a desafiar las expectativas del espectador. Aster no quiere ofrecer respuestas ni moralejas, sino una radiografía febril de un tiempo en el que la histeria y la fragmentación eran, y siguen siendo, parte de lo cotidiano.

Con Eddington, Ari Aster amplía su rango autoral y confirma que no está dispuesto a repetirse. Puede que algunos espectadores extrañen el terror estilizado de ‘Midsommar’ o el desgarro psicológico de ‘Beau is Afraid’, pero en esta ocasión el horror se llama realidad. Y pocas cosas son más terroríficas que reconocernos en ese espejo.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de septiembre de 2025. Título original: Eddington. Duración: 145 min. País: EE.UU. Dirección: Ari Aster. Guion: Ari Aster. Música: The Haxan Cloak, Daniel Pemberton. Fotografía: Darius Khondji. Reparto principal: Joaquin Phoenix, Pedro Pascal, Emma Stone, Austin Butler. Producción: A24, Square Peg, 828 Productions, Access Entertainment, IPR.VC. Distribución: Universal Pictures. Género: western, drama, comedia. Web oficial: https://a24films.com/films/eddington

Crítica: ‘Lo que aprendí de mi pingüino’

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Sinopsis

La historia real de un profesor de inglés desilusionado que acepta trabajar en una escuela en la Argentina de 1976, esperando un camino fácil. En su lugar, descubre una nación compleja y dividida y una clase de jóvenes a los que considera prácticamente imposibles de enseñar. Sin embargo, cuando rescata a un pequeño pingüino de una playa contaminada por petróleo, su vida da un vuelco. El ave se convierte no solo en un valioso amigo, sino también en el maestro de las lecciones más importantes de su vida, la de sus alumnos y la de todos los que tienen la suerte de conocerlo.

Crítica

Divertida y emotiva drama con buenos tintes de comedia

Me llamó mucho la atención el título de la película, y más sabiendo que estaba basada en un hecho real. ‘Lo que aprendí de mi pingüino’ nos regala una historia emotiva y que no solo nos cuenta la historia de un profesor y su pingüino, si no mucho más, ya que nos adentramos en la Argentina de 1976, cuando los militares se hicieron con el país.

Tiempos convulsos para un profesor que acaba de llegar a un lugar nuevo y donde tiene a unos alumnos bastante enfrentados por culpa de los pensamientos de sus padres. Gracias a todo lo que va a aprendiendo con Juan Salvador, este pingüino al que salva de morir, Tom Michell, se convierte en otra persona. Poco a poco, gana paciencia y le reviven sus ganas de enseñar y mostrar a estos jóvenes que hay muchas maneras diferentes de pensar y no tener siempre enfrentamientos. Además, Juan Salvador, también le enseñará lo que significa la lealtad. Ya que este pingüino no se separará de él jamás.

Peter Cattaneo, nos vuelve a demostrar una vez más lo bien que maneja el drama y la comedia unidos. ‘Lo que aprendí de mi pingüino’ es un ejemplo de que ambos géneros pueden convivir hasta el final.

En el reparto encontramos a Steve Coogan, Jonathan Pryce, Björn Gustafsson, Bruno Blas, Brendan McNamee, entre muchos otros. Vivian El Jaber nos da una actuación preciosa. Su personaje, junto con el de Alfonsina Carrocio, son las que llevan la realidad que vemos fuera al colegio. Sin duda son de lo más bonito y dramático de la película.

La película está rodada en inglés y español, vemos a todos los personajes utilizando los distintos idiomas. Así que es de estas películas que si recomiendo ver en su versión original. Siempre prefiero hacerlo, pero cuando hay diferencia de idioma mucho más, ya que cuando la película está doblada no se aprecia el verdadero trabajo del actor.

‘Lo que aprendí de mi pingüino’, no es totalmente fiel al libro, pero si que lo adapta bien, cogiendo las ideas esenciales. Y realmente es lo que importa y por supuesto, conocer a Juan Salvador. Al final de la película vemos imágenes reales de este pingüino que revolucionó al Colegio St. George.  Y han recreado alguna de las pocas imágenes que se conservan y la verdad que es bien bonito ver el cariño que recibía este animal.

Sin duda, es una película muy conmovedora. En la que conocemos un cachito de la historia de Argentina, de como se vivía en esos tiempos oscuros y un homenaje a esas Madres de Plaza de Mayo que aun a día de hoy siguen pidiendo explicaciones para poder conocer el paradero de sus familiares.

Ficha de la película

Estreno en España: 5 de septiembre de 2025. Título original: The Penguin Lessons. Duración: 104 min. País: Reino Unido. Dirección: Peter Cattaneo. Guion: Jeff Pope. Música: Federico Jusid. Fotografía: Xavi Giménez AEC. Reparto principal: Steve Coogan, Vivian Jaber, Björn Gustafsson, Aimar Miranda, Nicanor Fernandez, Alfonsina Carrocio, David Herrero, Jonathan Pryce, Miguel Alejandro Serrano, Hugo Fuertes, Gera Maleh, Micaela Breque, Florencia Nocetti, Romina Cocca.  Producción: 42, Nostromo Pictures. Distribución: Nostromo Pictures. Género: Drama. Web oficial: https://nostromopictures.com/movies/released/the-penguin-lessons

Crítica: ‘El talento’

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Sinopsis

Basada en la novela de Arthur Schnitzler ‘La señorita Else’, publicada en 1924, ‘El talento’ cuenta la historia de Elsa (Ester Expósito), una prometedora estudiante de violonchelo que disfruta de la exclusiva fiesta de cumpleaños de su amiga Idoia (Mirela Balić) organizada por el padre de ésta (Pedro Casablanc). Durante este escaparate de la alta sociedad, Elsa recibe una inesperada llamada de su madre que la obligará a tener que elegir entre el futuro de su familia y su dignidad.

Crítica

Suspense clásico, retratos contemporáneos y Ester Expósito con una madurez interpretativa palpable

‘El talento’, la nueva película de Polo Menárguez, llega a las salas como una apuesta ambiciosa dentro del cine español contemporáneo. Se trata de una adaptación libre de una novela de 1924 de Arthur Schnitzler, un escritor vienés famoso por diseccionar las pulsiones humanas y los entresijos morales de la sociedad burguesa. Menárguez y su equipo han querido traer esa esencia al presente, transformando los bailes de salón en coreografías de TikTok, las ensoñaciones etílicas en desfases con drogas, y los coqueteos aristocráticos en tramas donde el lujo digital convive con la decadencia emocional. Sin embargo, pese a estos cambios, el filme conserva un sustrato clásico: la carta misteriosa que inicia la trama, la invitación a una fiesta prohibida, los secretos familiares y los juegos de máscaras.

El arranque de la película es impecable. Durante buena parte del metraje se mantiene un suspense genuino, con una tensión que recuerda a narraciones de esas que siembran misterio entre la jet set del momento. El espectador se siente atrapado en un espacio donde cada gesto puede esconder una traición y cada palabra susurra un secreto. No obstante, ese halo se diluye progresivamente. Cuando los enredos de faldas y los apuntes contemporáneos toman el control, el misterio pierde fuerza, convirtiéndose en un eco de lo que pudo ser un thriller más compacto. Aun así, la tensión de la protagonista (siempre entre la espada y la pared) logra sostener al espectador hasta el desenlace.

Uno de los grandes aciertos de ‘El talento’ es su reparto. Ester Expósito ofrece una gran interpretación. Es cierto que su trayectoria pública ha estado marcada por su imagen sensual en títulos como ‘Élite’ o en redes sociales, pero basta revisar películas como ‘Cuando los ángeles duermen’, ‘Venus’, ‘Tu hijo’, ‘Veneno’ o ‘El llanto’ para descubrir una actriz a la que muchos vemos con registros sólidos y comprometida con personajes que orbitan en torno al machismo, la cosificación o el acoso. En esta ocasión, Expósito se enfrenta a un rol exigente que la impulsa hacia una madurez interpretativa palpable. Para más inri, si la audiencia de esta actriz es por lo general joven, también servirá este filme para acercarles un poco a la música clásica, que evidentemente hoy en día dista de estar de moda. Frente a ella, Pedro Casablanc despliega su habitual solvencia, componiendo un antagonista a la altura de las circunstancias. El duelo actoral entre ambos enriquece notablemente la película.

La producción y parte del guion llevan la firma de Fernando León de Aranoa. Su huella es visible en la mirada hacia los contrastes de clase: los privilegiados adinerados frente al sector servicios y la clase trabajadora que habitualmente sufre vejaciones o desprecios. En ocasiones, esta representación cae en tópicos que restan sorpresa, pero refuerzan un contexto reconocible. La estructura narrativa, casi hitchcockiana, se ve lastrada por un final más atrevido pero menos elegante, condicionado por los códigos actuales del cine. Polo Menárguez abre la película con una escena que adelanta el destino final, una apuesta arriesgada que, sin embargo, logra mantener el interés al rellenar con solvencia el trayecto hacia ese punto culminante.

‘El talento’ se presenta como un relato sobre vulnerabilidad, orgullo y decencia, pero también sobre las huellas que dejan nuestras decisiones. Es una película que invita a reflexionar sobre el precio de lo que hacemos, si el fin justifica los medios, aunque su mensaje se vea parcialmente diluido por escenas accesorias y personajes poco relevantes. A pesar de ello, se trata de una obra que confirma la evolución artística de Ester Expósito y la capacidad de Menárguez para arriesgar con un material clásico y traerlo, con mayor o menor fortuna, a nuestro presente.

Ficha de la película

Estreno en España: 5 de septiembre de 2025. Título original: El talento. Duración: 103 min. País: España. Dirección: Polo Menárguez. Guion: Fernando León de Aranoa, Polo Menárguez. Música: Carla F. Benedicto. Fotografía: Jose Martín Rosete. Reparto principal: Ester Expósito, Pedro Casablanc, Mirela Balić, Juan Pablo Fuentes, Rocío Muñoz-Cobo, Clara Sans, Marta Aledo. Producción: 3Cat, Coficiné, Comunidad de Madrid, Crea SGR, Movistar Plus+, The MediaPro Studio, Reposado Producciones, RTVE. Distribución: Tripictures. Género: suspense. Web oficial: https://tripictures.com/peliculas/el-talento/