Crítica: ‘Ser o no ser’

Una serie muy cuidada, humana y natural como la vida misma

Presentada en el Festival de Málaga, llega a PlayzSer o no ser’. La serie producida por RTVE en colaboración con Big Bang Media (The Mediapro Studio). ‘Ser o no ser’ llegará a la plataforma este próximo 30 de marzo.

Hemos tenido la oportunidad de ver la serie al completo y tengo que decir que me ha gustado mucho, su naturalidad y sencillez logra que nos metamos en esta historia desde el minuto uno y además nos deje con ganas de más.

La serie nos presenta a Joel, un joven trans de 16 años, que desea convertirse en actor. Para ello ha comenzado sus estudios en el bachillerato artístico junto con sus dos mejores amigos, Laia y Ricky. Allí comienza una nueva aventura para él, pues nadie sabe que es trans y por primera vez en su vida no tendrá por qué esconderse. Pero como pasa siempre y más en plena adolescencia, se le complicarán las cosas al enamorarse.

Me ha gustado mucho como tratan todo este tema. Y ya no solo como lo tratan, con muchísima naturalidad, que es como se tiene que tratar, sino que, además, van explicando todo a través de los diálogos con sus amigos, su madre o incluso la profesora de teatro.

Pero no solo vemos todos los problemas de Joel, sino también nos muestran los de madre (Anna Alarcón). Ella que le apoya en todo y le ayuda en toda esta transición, la vemos leer libros y aprendiendo. Ambos, poco a poco, comienzan a ser valientes y juntos hacen que todo parezca mucho más fácil.

Dirigido por Marta Pahissa (‘Polseres vermelles’) y con guion de Coral Cruz (‘Hierro’), logran un trabajo muy bonito. Esta comedia dramática logra visibilizar a un colectivo desconocido para muchos o mal entendidos por otros. A través de situaciones normales en un instituto, con adolescentes con las hormonas por las nubes, aprendiendo a crecer y a avanzar en este mundo que se les pone por delante.

En el reparto tenemos a Ander Puig, encargado de dar vida a Joel. Júlia Gibert, que es Ona. Ambos personajes, logran crear una bonita historia de amistad. Lion Armas, Eduard Torres, Enzo Oliver, Nil Carbonell, Anna Bernal y Berta Galo, son el resto de compañeros y amigos encargados de hacer todo un poco más fácil o difícil a nuestro protagonista. En general todo el reparto convence, sin duda, al menos en mi opinión, destaca por encima de todos la naturalidad y fuerza de Berta Galo, me parece tremenda y va a dar mucho que hablar.

Os recomiendo muchísimo esta serie, son seis episodios de unos 25 minutos aproximadamente que como he comentado al principio, deja con ganas de más aventuras de estos estudiantes.

Crítica de ‘800 metros’

En caliente, sobre un tema que no debemos olvidar que aún está candente

Elías León Siminiani dirige ‘800 metros’, la serie que Netflix estrena este 25 de marzo. Un documental que analiza los atentados yihadistas sucedidos en Cataluña en agosto de 2017. La sentencia se dio a conocer en agosto del año pasado y ahora que estamos cerca del quinto aniversario sale esta serie que recorre meticulosamente esos 800 metros que recorrió el letal furgón y todo lo que sucedió tanto antes como después.

El 17 de agosto de 2017 una furgoneta arrollaba a decenas de personas en La Rambla de Barcelona. Antes se había producido una sospechosa explosión y días después un tiroteo. Eventos que han trastocado muchas vidas pero que no han conseguido su objetivo, el terror, más bien lo contrario, la cohesión. Esa es la conclusión de esta obra que, teniendo en cuenta la velocidad de nuestra justicia, surge en caliente.

Elías León Siminiani junto a Ramón Campos han realizado esta docuserie. ‘En el corredor de la muerte’, ‘El caso Alcasser’ o ‘Fariña’ son las cartas de presentación de los autores de ‘800 metros’. Rodajes sobre sucesos reales que vienen avalados por Bambú Producciones (‘Jaguar’, ‘Malasaña 32’, ‘Las chicas del cable’). Con todo el respeto y ofreciendo la justa visión de todas las partes posibles, la serie habla acerca de los sucesos que provocaron más de una decena de muertos y más del centenar de heridos. Pero las casualidades existen. Netflix tenía programado este estreno y justo días antes se ha producido un atropello masivo en Bélgica con más de una treintena de atropellados. Sin embargo, esta obra de investigación cree más en la causalidad y nos habla de las causas que provocaron este triste hecho histórico.

Es por ello que los títulos de los episodios son ‘Un grupo de amigos’, ‘Qué ha pasado en La Rambla’ y ‘Dos horas después’. ‘800 metros’ se centra primero en los jovencísimos terroristas, recrea posteriormente cada paso antes, durante y tras esos fatídicos 800 metros y por último relata cómo acabaron los miembros de la célula terrorista y los afectados.

Por lo tanto ‘800 metros’ reconstruye muy correctamente lo sucedido, desde la explosión de Alcanar hasta el momento del “héroe de Cambrills”. Recordemos que esto sucedió hace menos de cinco años, cuando estaba en auge el Estado Islámico, cuando era rutina ver en las noticias atentados, como los de la Sala Bataclan, Niza o el Charlie Hebdo. Y aunque está tremendamente reciente el documental no evita ir directo al grano y ser ampliamente explicativo con ayuda de infografías. Me ha gustado como se fija en tantas caras de la misma moneda y en tantas maneras de tratar el tema. Sobre todo como demuestra que hay esperanza, que uno de los bandos, el nuestro, es capaz de tener una reacción pacifista y unificadora, antiterrorista, por desgracia entrenada por E.T.A.

Pero lo más duro es escuchar a los protagonistas. Y no me refiero solo a los conocidos de los asesinos o a las desgarradoras palabras de las víctimas. Me refiero al material en vídeo y audio que se tiene de los propios terroristas, que no es poco. Se demuestra con esto la estupidez de los mismos y el trabajazo de recreación de los equipos de investigación, tanto policiales como periodísticos. En concreto en este caso hay que destacar las pesquisas y el puzle compuesto por Anna Teixidor, Nacho Carretero y Jesús García. Es aplastante oír a aquellos que han perdido a seres queridos o que sufren secuelas psicológicas. Pero es igual de descorazonador ver como unos jóvenes han sufrido tal lavado de cerebro que pierden todo amor a la vida.

Espero que se vea mucho este documental, pero no por pretender fomentar la islamofobia, otro aspecto que se toca de soslayo al final de esta serie. Tampoco quiero que se vea por seguir la moda de los “true crime”. Me gustaría que sirviese para que no bajásemos la guardia, ante aquellos que quieren imponer el terror y ante aquellos que olvidan a los damnificados o solo los recuerdan cuando hay que hacer campaña.

Crítica de ‘Los Guardianes de la Justicia’

Popurrí comiquero a lo ‘Kung Fury’

No sé si ‘Los Guardianes de la Justicia’ es algo con un carácter de marcada serie B por disponer de poco presupuesto o si se ha querido hacer en este formato para rendir culto al género. Lo que sí que sé es que la serie es consciente de su factura y de lo enormemente paródica y referencial que es, por lo que a la hora de darle al play también hay que estar predispuesto a que lo que vamos a ver es un galimatías con un acabado de lo más básico posible.

Digo básico, pero tengamos en cuenta que estamos en el siglo XXI y las tecnologías permiten llevar a cabo escenarios con efectos muy superiores a los que veíamos en los 80. Paródicamente, con un vestuario más propio de un cosplayer de la ComicCon que de una producción lanzada en Netflix ‘Los Guardianes de la Justicia’ nos cuenta una historia que nos recuerda a un sinfín de cómics o películas.

La miscelánea visual y argumental de esta serie de siete episodios de tintes fanmade nos lleva a una distopía muy al estilo ‘Watchmen’ en la que la Tierra ha tenido una historia diferente durante el siglo XX y ha llegado a producirse una III Guerra Mundial. Conflicto que es detenido por un alienígena dotado de superpoderes. La trama gira en torno a ese visitante y a la muerte que uno de sus compañeros justicieros comienza investigar. Así se genera una trama que nos recuerda también a ‘Invincible’.

Si te gustó otro fanmade como fue ‘Kung Fury’ estoy seguro de que te gustará esta serie que se puede ver ya en Netflix. Realmente debo reconocer que esta es una serie de, por y para flipados, pero es lo bueno que tiene, sobre todo porque le permite ser desatada y contar su trama sin tapujos y sin cortarse con la violencia como hace por ejemplo ‘The Boys’.

Si cuando he descrito la trama habéis pensado en Omni-Man de ‘Invincible’ o por supuesto en Superman, habéis acertado. Marvelous Man, ese extraterrestre que viene a poner paz en la Tierra también se llama a Kal, también se casa con una chica con nombre dotado de aliteración como Lois Lane, tiene su kryptonita… Y los héroes con los que se junta son como la Liga de la Justicia de DC cómics. Sobre todo el protagonista de la historia que es una mezcla entre el Búho Nocturno de ‘Watchmen’ y Batman, con su Robin, villanos y demás.

Pero cuando realmente le encuentro valor a esta serie llena de escenarios de poca monta es en los momentos en los que se retuerce la figura del superhéroe y su impacto en nuestra sociedad o en el otro sentido, la influencia de esta sobre la vida de aquellos que se dedican ser un justicieros de manera altruista. Es por lo tanto interesante la idea de mostrar a una humanidad tan poco respetuosa con la vida que es capaz de hacer que un todopoderoso extraterrestre que vela por nuestra paz se canse hasta el punto de darse por vencido y suicidarse. También el discurso sobre lo beneficiosa que es para la opinión pública la bendita ignorancia, algo que también predica ‘Watchmen’ y muchos cómics de Batman. Como también ha sido visto muchas veces en viñetas el miedo como herramienta o el fascismo, de hecho es ahí cuando puede recordar más a ‘Injustice’ o a ‘Hijo rojo’.

La verdad es que el que hayan cogido de un descarado tapadillo tantos elementos conocidos de los cómics para armar su propia historia, mola y parece fruto de algún tipo de juego de rol. Pero ‘Guardianes de la Justicia’ también consigue ser atractiva porque la serie cuenta con distintos directores de animación que han incluido en la trama numerosísimas escenas dibujadas. Hay animación de todo tipo, desde 8-bits a lo arcade como ‘Streets of rage’ o ‘Mortal Kombat’ llegando a lo cartoon Disney e incluso al anime a lo ‘Dragon Ball’.

Y otra sorpresa es que al igual que ‘Kung Fury’ pudo contar con David Hasselhoff para su promoción, han podido fichar a rostros conocidos, y no me refiero al villano asiático que nos recuerda al Lo Pan de ‘Golpe en la pequeña China’. Como en toda buena película en la que el Reloj del Juicio final está a pocos minutos de las doce el presidente es negro, en este caso es Christopher Judge de ‘Stargate’. Y tienen papeles secundarios Denise Richards (‘Starship Troopers’), RJ Mitte (‘Breaking Bad’), Jane Seymour (‘La doctora Quinn) o Will Yun Lee (‘Altered Carbon’) como Marvelous Man. Adenás hay algún que otro cameo de archivo.

‘Los Guardianes de la Justicia’, obra de Adi Shankar, combina de todo, hasta villanos tipo Cobra de los G.I. Joe. El productor de ‘Dredd’, ‘Castlevania’ o del próximo remake de ‘I saw the devil’ se ha montado un caos que llega cuando los superhéroes tienen asentado su propio género audiovisual y hace falta aire fresco. La calidad es patente que no es la mejor y quizá con todo lo que está pasando con Rusia no llegue en el momento más oportuno, pero desde luego es una reinvención de la que muchos pueden tomar nota.

Os hablamos de la serie y del cómic ‘DMZ’

Acierta en la premisa pero no en cuál es el punto clave

La unión de Warner, DC y HBO sigue dando a luz nuevas adaptaciones. A partir del 18 de marzo en HBO Max podremos ver ‘DMZ’ la serie que adapta el cómic de DC Vertigo. Un cómic escrito por Brian Wood entre 2005 y 2012 que contó con el dibujo y las tintas de Riccardo Burchielli y el propio Wood mientras que el color lo puso Jeromy Cox.

‘DMZ’ es una distopía que se antoja cercana. En ella se produce una Segunda Guerra Civil Norteamericana. Una disputa entre entre el gobierno federal de los Estados Unidos de América y los ejércitos de los Estados Libres, un grupo independentista. Obviamente una de las plazas más disputadas en esa guerra es la de Nueva York y ahí conocemos a nuestros protagonistas.

DMZ significa zona desmilitarizada, Una tierra de nadie, en disputa y en proceso de independizarse al no estar en poder de ninguna de las dos facciones. Nunca mejor dicho, es tierra de oportunidades. Esa DMZ está delimitada por la isla de Manhattan. Fuera de allí luchan por lo que tienen en el DMZ, una oportunidad para empezar de nuevo, un lugar que abogue por la paz, aunque la violencia sea la herramienta más empleada, lo cual no deja de ser contradictorio.

El cómic se centra en Matty Roth, un reportero encerrado por accidente en la DMZ. Ahí es donde los lectores de los cómics encontramos la primera gran discrepancia. El foco no es el reportero que tiene la duda de si quedarse en esa zona hostil participando de manera imparcial para poder dar testimonio a todo el mundo o si huye a un lugar seguro. Pero el guión de Roberto Patino emplea la figura de una médica que busca a su hijo Christian, perdido durante la evacuación de la isla. Rosario Dawson es Alma Ortega, una sanitaria convertida en lideresa por sorpresa. Se entiende que ese personaje es un trasunto o desarrollo de la Zee Hernández del cómic.

Se percibe que se ha intentado comprimir mucho en muy poco espacio de tiempo. El cómic ‘DMZ’ se recopila en varios tomos que Vertigo fue publicando en grapas y que en España edita ECC Comics. A causa de eso la serie está totalmente exenta de discurso, por lo menos de uno mínimamente profundo. La serie ‘DMZ’ no ahonda en su propuesta y se centra básicamente en plantearnos una situación caótica, más propia de un patio de cárcel en el que se pelean distintas bandas cuyos miembros van vestidos todos de la misma manera, ni que fuesen los pintorescos secuaces del Joker, Dos Caras y compañía. Mientras que el cómic aborda de un modo contemporáneo el secesionismo y la disputa federal o “libre”. La serie es una lucha de gallitos y la búsqueda desesperada por parte de una madre. Si el cómic surgía de las inquietudes del autor en la época del 11-S la serie podría haber partido de nuestra actualidad, marcada por eventos como el asalto al Capitolio. Coger ese pulso le habría venido de maravilla a esta producción. Pero desperdician la oportunidad, otro chasco, como el de ‘Y, el último hombre’.

Si en algo acierta la serie es en hacer un retrato, destructivo y postapocalíptico, de Nueva York. El cómic atina a usar la figura del reportero para escudriñar en las posibilidades de la idea que plantea. Pero también para llevarnos cual turistas por la ciudad que nunca duerme en modo ‘Mad Max’. De China Town al Upper pasando por el Soho la serie de HBO Max plantea distintos escenarios. Una pequeña nación de unos cuantos de cientos de miles de habitantes en pleno proceso de ebullición. Y en otras cosas que acierta es en mostrar las luchas por los recursos, con la misma vileza y apatía característica de la especie humana.

La serie iba a ser producida inicialmente para SYFY, canal en cuya muestra vimos el desastre bochornoso que supuso ‘Un pliegue en el tiempo’. Precisamente su directora, Ava DuVernay, es la productora y directora del piloto de la serie. La responsable de ‘Selma’ se queda a medio camino entre su fango y su techo. Deja muy de lado la guerra ficticia entre los EE.UU. y los Estados Libres así como toda la historia de supervivencia o adaptación que el aislamiento en Manhattan supone, como si no hubiese cogido bien el quid de la cuestión en del cómic. E igual puedo decir de Ernest R. Dickerson, quien ha dirigido los otros tres episodios. El director de ‘The Walking Dead’ se lo ha llevado al mismo terreno y acabamos teniendo más charlatanería y relaciones familiares que eventos relevantes.

En zona desolada de Nueva York, Manhattan, a lo ‘Soy leyenda’. Aunque, tal y como se ha planteado la serie el simil más obvio es ‘1997: Rescate en Nueva York’. Más quisiera DuVernay tener el gancho y el carisma de Carpenter. Y en su desarrollo recuerda más a las contiendas y politiqueos de ‘Gangs of New York’, pero más quisiera Benjamin Bratt (Parco Delgado) tener la garra de Daniel Day-Lewis. No obstante, el personaje de Parco Delgado, “la voz del pueblo”, está bien tratado. Es definido por ECC Comics como una mezcla de Hugo Chavez, Che Guevara y Al Sharpton. Y aciertan pues es una especie de revolucionario, posicionándose cercano al pueblo llano, con palabrería y discursos.

El cómic tiene muchos guiños a DC Comics y la serie te pone la música de Rosalía cuando salen los hispanos. Habrá que conformarse. Falta discurso e incluso falta muchísima acción. Tengo claro que DuVernay no es una directora de mi agrado.

Crítica de ‘La unidad’ T2

Más tensión y un villano que da miedo

Casi dos años después de su estreno tenemos de nuevo en Movistar Plus+ ‘La unidad’ T2. La segunda etapa de la serie de Dani de la Torre y Alberto Marini será lanzada el 18 de marzo. Ambos, director y guionista, vuelven a encargarse de la concepción y grabación de la historia. Con ellos ‘La unidad’ nos vuelve a contar el trabajo de unos agentes que velan por nuestra seguridad, cuya especialidad es el terrorismo, pero en esta segunda parte deberán cuidar más que nunca de su propia integridad.

En mi opinión creo que como serie policíaca española quizá quedó injustamente tapada por el éxito de ‘Antidisturbios’ (serie que recordaréis esta segunda temporada por una escena rodada también en una clásica corrala madrileña). Podréis leer aquí mi crítica de la primera temporada pero en resumen lo que me cautivó es que atrapa con su trama y con la manera en cómo nos llevaba por diferentes localizaciones. Y consiguió eso por su manera de rodar (De la Torre) y por los miedos que abarca y los giros con los que nos sorprende (Marini). En esta segunda temporada se mantiene el ritmo y la intensidad de sus argumentos, pero si es cierto que se ve venir por donde va a tirar, aunque nos da más de un susto.

Los protagonistas vuelven a ser los mismos. Agentes interpretados por Nathalie Poza, Michel Noher, Marián Álvarez, Luis Zahera, Raúl Fernández, Carlos Blanco, Fele Martínez… y alguna incorporación nueva como la de Aroa Rodríguez. Ellos están la mar de correctos sobre todo cuando la serie nos hace ver procedimientos que pueden formar parte de la rutina de la policía. Pero he mentido, los protagonistas son los mismos en el bando de los buenos, pero por parte de los villanos tenemos muchas novedades y ahí está el principal atractivo de ‘La unidad’ T2. La principal amenaza para la unidad viene por parte de un padre doliente interpretado por Kaabil Sekali. Ese nuevo enemigo da miedo por el hecho de que juega a dos e incluso tres bandas a la vez, pero también porque la actuación del actor benaventano es intachable. De lo afable pasa a lo amenazador de un modo que quita el hipo.

‘La unidad’ T2 está dedicada a la memoria del actor Florin Opritescu y del policía de la CGI Miguel Cerviño (oficial de enlace de terrorismo en la oficina española ante EUROPOL en La Haya). Y al igual que la anterior temporada sirve como tributo a todos esos agentes o funcionarios que velan por el fin del terrorismo. Personas que están emplazadas en multitud de ubicaciones. Es por eso que de nuevo la serie de Movistar Plus+ nos lleva por Madrid, Marruecos, Granada, Canarias, un portaviones en el Golfo de Guinea, Jordania, una plataforma petrolera… Puede que no haya sido rodada exactamente en esos sitios, pero el hecho de viajar ficticiamente por esos escenarios ayuda a mantener un buen ritmo y a ofrecer cuán magnitud tiene la investigación y actuación contra las amenazas violentas o los fanatismos.

De nuevo la temporada se compone de 6 episodios y las únicas pegas que les encuentro es la falta de riesgo, el atreverse a ser más impactantes con sus giros. Sorpresas que además se ven venir pues el guión ha caído en los típicos romances o en eventos que nos están anunciando casi a gritos. Por ejemplo, el giro del quinto episodio está sacado de la manga y la revelación del principio del sexto resulta bastante obvia. Eso sí, el final… tremendo. Esperemos que no pase nunca algo así.

Otro aliciente para esta temporada dos es el conocer un poco más a los protagonistas. Al ser el objetivo directo de los terroristas los guionistas se han visto en la casi obligada tarea de extender más los detalles de la vida privada de estos policías. De ahí que haya más suspense y emoción que en la temporada uno. Y aunque da la sensación de que los protagonistas se exponen en exceso para la situación que viven (si pensamos en lo estrictamente procedimental) sí que hay detalles que denotan un discurso o una intencionalidad. Y en mi opinión no es otra que la de sacar a relucir los prejuicios, los cuales, en este caso sacan a relucir también a la paranoia o por lo menos contribuyen a acrecentarla.

La serie acaba con unos momentos de tensión bastante bien gestionados y como siempre cerrando la trama. Si Movistar renueva por otra temporada estupendo, compro, pero si se cancela la serie tendremos la historia finiquitada.

Crítica: ‘El Desafío: 11M’

Prime Video nos trae esta miniserie sobre los atentados del 11 de marzo de 2004

El 11 de marzo de 2004, Madrid sufrió uno de los atentados más graves de Europa en los últimos años. 10 explosiones en distintos trenes terminaron con 192 muertes en una fatídica mañana. Aunque ya han pasado casi veinte años, el dolor, el odio y las distintas conspiraciones siguen en la boca de muchos.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención de esta miniserie, es el recuerdo difuso de esos días y de lo rápido que se trabajó en general para intentar conseguir detener a los culpables.

La miniserie consta de 4 episodios, en los que vemos los atentados y todas las confusiones acerca de quienes fueron los artífices de la masacre. El tema político, el jueves 11 de marzo fueron los atentados y el 14 de marzo se celebraban elecciones generales. La guerra y manera de utilizar estos atentados por parte de todos fue tremenda. Luego nos cuentan toda la trama de Asturias, de donde vinieron los explosivos, el capítulo que sin duda me ha parecido más interesante y ya para terminar vemos los juicios.

Como he dicho, todo esto contado con las distintas opiniones de cargos políticos, policiales y también el punto de vista de las víctimas, las cuales siguen dolidas por como las utilizaron.

El Desafío: 11M’ creo que está bien llevado, no se planta de un lado u otro. Nos muestran mucho material de aquellos días y de toda la confusión que se tuvo de una manera u otra.

Carlos Argulló ha sido el encargado de dirigir los cuatro episodios de esta miniserie. Y entre los entrevistados podemos ver a Baltasar Garzón, José María Aznar, Pedro J. Ramírez, Federico Jiménez Losantos, Alfonso del Álamo, Alberto Ruiz Gallardón, Lorenzo Milá, Alfredo Urdaci, entre muchos otros, que nos dan sus diferentes opiniones y también sus sentimientos y recuerdos de aquellos días.

El Desafío: 11M’ que nos ayuda a conocer, a escuchar desde muy diferentes puntos de vista y para mí lo más importante, conocer a parte de las víctimas, sus sentimientos y como se jugó con ellos. Ya fuesen víctimas directas como indirectas, creo que terminar con el discurso de Pilar Manjón indignadas por el jolgorio en el Congreso, es la mejor manera de cerrar y lograr debatir sobre estos días terribles que sufrimos.

El Desafío: 11M‘ llega a nuestras pantallas en Prime Vídeo, este viernes 11 de marzo de 2022.

Crítica de ‘The Boys Presents: Diabolical’, una antología de ‘The Boys’

Dibujos animados para adultos con estética infantil

En junio de este 2022 llegará por fin la tercera temporada de ‘The Boys’. Su rodaje y en consecuencia, su estreno, se han retrasados por motivos obvios relacionados con la pandemia. Pero Prime Video ha querido darnos cuanto antes nuestra dosis de Garth Ennis y Darick Robertson con una antología animada llamada ‘The Boys Presents: Diabolical’.

A partir del 4 de marzo podréis ver ‘The Boys Presents: Diabolical’ que consiste en ocho episodios de 13 minutos (alguno llega a los 20) con historias sueltas dentro del universo de ‘The Boys’. Se pueden considerar como precuelas de la serie y los cómics pues nos narran muchas aventuras (más bien desventuras) de muchos de los protagonistas cuando eran más jóvenes.

Si, la serie tiene dibujos tipo ‘Invincible’, el otro éxito de superhéroes de Prime Video. Pero ‘The Boys Presents: Diabolical’ es antología no solo porque cada nueva entrega nos narre una historia distinta sino porque al estilo ‘Love, death & robots’ o ‘Animatrix’ cada episodio nos lleva a un estilo diferente. Así pues, podemos ver desde el moderno corte americano, pasando por los recientemente exitosos dibujos de Adult Swim a lo Ricky y Morty incluyendo algo más infantil como la estética de los Looney Tunes y dos tipos diferentes de anime, uno más detallista y el otro más chibi. A continuación tenéis una galería con los estilos usados.

Y como digo en el titular este sigue siendo un contenido para adultos. Sigue siendo políticamente incorrecta y aunque tengamos la adorable cara de un bebé o el colorido de los dibujos de Hanna-Barbera la sangre tiñe constantemente la pantalla. Hay muertes de lo más bestiales, malsanas y retorcidas.

Si no me equivoco solo el actor de Patriota (Antony Starr) es el único en prestar su voz al personaje que ha interpretado. Me parece curioso que ya que hayan cogido a otros actores famosos para doblar a los personajes y no hayan contado con los actores de la serie para sus propios personajes. Por ejemplo, Butcher (Carnicero) está doblado por Jason Isaacs, que tiene muy buena voz pero la de Karl Urban está muy vinculada ya al cazador de superhéroes, aquí llamados “súper”. Si a los actores de doblaje les fastidia que les quiten el trabajo estrellas que trabajan delante de las cámaras, me gustaría que saber qué ha pasado o que piensan los actores de la serie de acción real de ‘The Boys Presents: Diabolical’. Quizá su agenda no les ha permitido poner sus voces al estar sumergidos en el rodaje de la temporada tres.

La verdad es que la serie resulta muy divertida, sobre todo porque al presentarse en formato cortos de animación permite ser vista en cualquier momento o lugar. Aporta poco a la historia troncal de los 7 o de Vought pero por lo menos respeta el canon. A continuación os relato de qué va cada episodio para que sepáis qué os vais a encontrar.

‘I’m your pusher’: Seguimos a un camello de los Súper. Este contempla las consecuencias de lo que pasa al mezclar drogas de diseño con superpoderes. Kieran Culkin pone su voz a O.D. y Simon Pegg a Hughie, entre otros. El estilo es muy propio de las películas animadas de Warner/DC.

‘An Animated Short Where Pissed-Off Supes Kill Their Parents’: Nos trasladamos una especie de academia de desechos, de errores producidos por el Componente V, el producto de Vought para convertir bebés en superhombres. Esos rechazados se ponen en busca de la venganza hacia sus progenitores que les abandonaron por no salir como ellos querían. En esta serie con personajes a lo ‘Rick y Morty’ Kevin Smith dobla a un hombre cuyos ojos son tetas.

‘Nubian vs Nubian’: Un matrimonio de héroes afroamericanos trabaja en tándem. Pero a su hija no le gusta cómo se llevan el trabajo a casa y su relación amenaza ya roza el divorcio. La solución de la hija para reconciliar a sus padres no puede ser más retorcida. Don Cheadle interpreta al príncipe nubio y el estilo vuelve a ser muy norteamericano y moderno.

‘Laser Baby’s Day Out’: Uno de los más divertidos y tiernos. Es la aventura de uno de los científicos de Vought y la niña que es sujeto de sus pruebas. Recuerda a ‘El peque se va de marcha’ y está animado como los dibujos de los Looney Tunes.

‘John and Sun-Hee’: Un empleado de limpieza de Vought hace todo lo que está en su mano para salvar a su moribunda y enferma esposa. Pero todo se malogra pues acaba imbuyéndole un poder incontrolable. Aquí se usa un poder muy a lo ‘Elfen Lied’ y el estilo de animación también es anime. Youn Yuh-jung es la que presta su voz a la anciana protagonista.

‘BFFs’: Awkwafina dirige y dobla a la protagonista en esta historia de unas adolescentes y sus amigas, las cuales, buscan drogarse y pasárselo en grande. La cosa desemboca en una reinvención del Sr. Mojon de ‘South Park’. El episodio da grima pero es tierno y divertido. Lógico que se haya empleado anime tipo chibi.

‘Boyd in 3D’: Dos jóvenes obsesionados con los cánones de las redes y de nuevo una droga de diseño. Mala combinación que nos habla del ser fieles a uno mismo y del peligro de la envidia y el postureo. Es un poco tipo ‘El profesor chiflado’ y está dibujada como la película ‘Atlantis’.

‘One Plus One Equals Two’: Los primeros días de Patriota como uno de Los 7. La mente perturbada del líder de los súper vuelve a hacer de las suyas. El dibujo vuelve a hacer homenaje al ya inmenso universo animado de DC.

Crítica de ‘Nuestra bandera significa muerte’

Las desventuras de unos piratas que lucen banderas con abalorios

Acabamos de ver 5 de los 10 capítulos de ‘Nuestra bandera significa muerte’. Una serie con episodios que rondan la media de 30 min. cada uno que empezarán a estar disponibles en HBO Max este 3 de marzo de 2022.

‘Nuestra bandera significa muerte’ narra el navegar de Stede Bonnet (Rhys Darby) quien fue conocido como “El Caballero Pirata”. Está vagamente inspirada en sus hechos reales y nos descubre cómo ese acomodado inglés quiso dar un giro de timón a su vida abandonando a su familia y embarcándose en aventuras presumiblemente piratas. Pero la cosa se le malogra una y otra vez. Muy quijotesco todo ello.

‘Nuestra bandera significa muerte’ ha sido creada por David Jenkins y producida por Taika Waititi. Los creadores de ‘People of Earth’ y de ‘Jojo Rabbit’, respectivamente, nos cuentan como este capitán y su peculiar tripulación se enfrentan a los peligros del mar. Pero también nos cuenta la relación entre ese aprendiz de pirata y Barbanegra (interpretado por Waititi). Un hecho es real, Bonnet tuvo que ceder el mando de su barco a Barbanegra para que este le enseñase a capitanearlo, vamos, que le hizo una masterclass práctica. Como también es cierto que innovó dándole un sueldo a sus corsarios, para ganarse su favor.

Tiene su gracia esta serie sobre malogrados piratas en la edad dorada de la piratería. Su capitán parece que les quiere convertir en personas ilustradas, que cultivan cuerpo y mente mientras él quiere seguir los pasos del legendario Barbanegra. Pero a la tripulación… no le gusta eso. En vez de estar matando, saqueando, bebiendo o escondiendo tesoros les tiene en talleres de costura, partidos de tenis, sacando brillo a las bolas de cañón, en reuniones de amanerados… La gracia de esta producción está en cómo la aversión del capitán por la violencia y su negativa a comandar mentes embrutecidas choca con el salvajismo de sus marineros, los cuales tienen también detalles contrarios a los piratas. Porque un pirata, tal y como el tópico los concibe, nunca reconocería estar a gusto vistiendo ropa refinada o manifestando sus dudas existenciales y debilidades. Son gente recia, endurecida por el mero hecho de que no tiene otra alternativa para subsistir.

Al igual que ‘Lo que hacemos en las sombras’ usa la fórmula de parodiar el género y los personajes a través de grupos variopintos y heterogéneos o de momentos bochornosos. La ridiculización el estereotipo es la constante en ‘Nuestra bandera significa muerte’, el título es un mero sarcasmo para una tripulación que a priori parece incapaz de pillar aunque sea una pulmonía o matar a un arenque. Y como en ‘The office’ en lo que consiste también es en incrustar “taras” en cada uno de los personajes y sobre todo en disponer de un líder inútil y mucho menos capaz que sus subordinados. Podríamos pensar que un referente actual es la parte cómica de ‘Piratas del Caribe’ pero si uno se acuerda más de ‘Monkey Island’ o de los piratas voladores de ‘Stardust’ estará atinando mejor.

Rhys Darby (‘A la caza de los ñumanos’) es el mencionado capitán y por ende el protagonista de la serie. Su alter ego, cada vez más presente según pasan los capítulos es el Barbanegra de Waititi. Pero entre los tripulantes y los distintos personajes que van apareciendo encontraréis a otros actores como Kristian Nairn (‘Juego de Tronos’), Ewen Bremner (‘Trainspotting’), Joel Fry (‘Juego de Tronos’), Leslie Jones (‘Cazafantasmas’), Rory Kinnear (‘Penny Dreadful’) o… Nacho Vigalaondo (‘Colossal’) que hace una breve aparición. La verdad es que el tipo de comedia de la serie le pega al director español.

Crítica de ‘Operación Marea Negra’

Una historia que espero que no se quede sumergida en el océano de estrenos

Cuatro episodios, ni más ni menos. A veces con una miniserie es suficiente para contar una historia que incluso se podría resumir en una película. Con cuatro entregas de casi una hora cada una nos cuentan la historia de ‘Operación Marea Negra’. Una serie que surge de un caso real y Prime Video estrenará el 25 de febrero.

Lo de ‘Operación Marea Negra’ nos toca muy de cerca, tanto geográficamente como temporalmente. En Galicia en 2019 se materializó lo que hasta entonces era más leyenda que realidad. Se tuvo constancia del primer narcosubmarino en las costas de Europa. Una embarcación que confirmó que los cárteles usaban una arriesgadísima ruta de tráfico de drogas. Casi toda la historia de esta serie transcurre en uno de esos llamados “Big Foot” pero también en Galicia que de nuevo (‘Quien a hierro mata’, ‘Fariña’, ‘Matalobos’) es delatada como una de las grandes puertas de la droga en Europa.

La serie se centra en un personaje, el que interpreta Álex González emulando a Agustín Álvarez (la persona real). De la lona al mar, boxeador y pescador, dos profesiones para partirse el lomo y bastante ingratas. Pero su tiempo está empleado también en ser guardia de seguridad en la lonja de su pueblo y aun así está sin blanca. Encima se encuentra en una edad tardía para ser profesional del boxeo, se le acaba el tiempo, es carne de cañón para convertirse en un Heisenberg o un Byrde. La diferencia es que a Nando (Álex González) le viene de familia pues quien está metido en la droga es su prima (Nerea Barros) y su tío (Miquel Insua).

La serie cobrará relevancia si más allá de la trivialización o comercialización del tema consigue concienciación. El caso del Che (así se llamaba el narcosubmarino) está bien documentado en lo que se refiere a la actuación policial y la cooperación entre miembros de diferentes países, de hecho cuenta con la colaboración de la Guardia Civil de Pontevedra. Pero donde adquiere más interés es en la etapa del viaje donde la acción se centra en los tres protagonistas. En forma de thriller la odisea se convierte en el viaje de Colón y los Pinzón a la inversa, de América a España en condiciones cada vez más precarias y hostiles.

Justo esta semana Movistar Plus+ ha estrenado ‘Narcogallegos’, un documental que analiza el narcotráfico en las costas gallegas. Parece que hay inquietud por el tema o que sale rentable en pantalla. En concreto la serie de Prime Video surge del libro homónimo escrito por el periodista Javier Romero. A partir de testimonios de policías, testigos o jueces cuenta los hechos llevados a cabo por Agustín Álvarez, Pedro Roberto Manzaba y Luís Tomás Manzaba. Y más allá del daño que hace la droga en esta “aventura” se pone en relevancia el daño colateral que se genera cuando alguien se implica en tan abyecto negocio. Se trata la duda y consecuencias ser una mula, un mandado que ha elegido lado cuando lo que está en la balanza es el dejar una vida en la que al menos se tiene decencia y humildad.

‘Operación Marea Negra’ está realizada por Daniel Calparsoro (‘El silencio de la ciudad blanca’ o ‘El aviso’) junto a Oskar Santos (‘Los favoritos de Midas’, ‘Hierro’, ‘Zipi y Zape y el club de la canica’) y el portugués Joao Maia (‘Casos da vida’, ‘One-way ticket’). Es cierto que Calparsoro no me entusiasma, sobre todo porque nunca consigue sorprenderme con sus giros. Pero la serie cuenta con esos otros directores y con guionistas como Patxi Amezcua (‘Bruc: El desafío’, ‘La sombra de la ley’, ‘Séptimo’) o Natxo López (‘Perdida, Caronte’, ‘Vivir sin permiso’) y la cosa mejora.

Pero además otro factor que hace que me haya congratulado con la serie es el trabajo de Álex González. Está estupendo en el papel de alguien algo pasado de rosca, de un boxeador casi sonado y que actúa cual perro acorralado. Es de las mejores interpretaciones que le he visto sobre todo teniendo en cuenta que ha tenido que trabajar su acento y potenciar su físico (aunque cara de boxeador tiene), pero sin dejar de lado la parte de tormento que tiene su personaje.

En el plano técnico la serie también está muy conseguida. Desde el maquillaje y peluquería que hacen que creamos que González es el machaca más chungo de nuestro gimnasio hasta el diseño de producción que nos sumerge literalmente en la cápsula del submarino casero. Desde luego los escenarios naturales ayudan mucho. Solo le pondría como pega el sonido de las armas o los puñetazos, algunos helicópteros hechos con CGI, la música de Carlos Jean y la interpretación de Lúcia Moniz.

Crítica de ‘Nasdrovia’ temporada 2

Perfecta hasta el final, ‘Nasdrovia’ nos deja con ganas de más

Es una pena, pero este 25 de febrero llega la temporada final de ‘Nasdrovia’, con 6 nuevos episodios, Edurne y Julián nos dicen adiós.

Dirigida por Marc Vigil y con el reparto de la anterior temporada, ‘Nasdrovia’ vuelve pisando fuerte y con un ánimo un poco más lúgubre que su primera temporada.

Después del terrible final en el que Edurne se da cuenta por fin de donde se ha metido. Nuestros abogados están obligados a trabajar para la mafia rusa. Comenzamos con el Nasdrovia quemado y Franky desaparecido. A partir de aquí Edurne y Julián intentan sobrevivir. Cada uno a su manera, ella trágica y dramática se adentra en una depresión que la lleva a los bares nocturnos, donde conoce a un sinfín de personajes. Mientras que Julián es de los que piensa, que mejor no morder la mano que te puede matar e intenta ayudar en todo lo posible a Boris y sus amigos.

No falta el humor en esta temporada, pero sí que es una historia bastante más turbia. Al final nuestros protagonistas están metidos en un lío del que es muy difícil salir y eso se tiene que notar en todo. Y sin duda lo consiguen, la oscuridad de las escenas, el humor, mucho más sarcástico y estos rusos que son tan graciosos, los vemos cada vez más sanguinarios.

Leonor Watling, está como siempre perfecta. La evolución de su personaje es brutal. De ser una mujer fuerte, que no le tiene miedo a nada y segura de si misma, pasa a ser una mujer que se ha dado cuenta de todo lo que ha liado y que se ha quedado sin libertad.

Hugo Silva no se queda atrás, pero su personaje es ahora el que intenta tirar hacía adelante y seguir con vida.

Al igual que Edurne, el personaje de Luis Bermejo, pega un bajón de ánimo en esta segunda temporada enorme, ve todo el lío montado y lo único que quiere es lograr unos zapatos nuevos a Boris.

Atentos a Julián Villagrán, que, aunque hace un papel pequeñito, es tremendo.

Yan Tual, Michael John Treanor, Anton Yakovlev y Kevin Brand, siguen dando guerra a nuestros protagonistas y aunque sus personajes realmente les tienen mucho aprecio a estos dos abogados, tienen poca evolución y más o menos vemos las mismas actuaciones.

Es una pena la verdad que termine ‘Nasdrovia’. Admito que no le dan mal final y realmente, cuanto mas lo pienso, creo que es lo mejor que han hecho y le pega un montón a la serie. Pero aun así, me da pena saber que no vamos a tener más aventuras de Edurne y Julián.

Así que ya sabéis, a partir del viernes 25 de febrero, podréis ver ‘Nasdrovia’ en Movistar+ y si no habéis visto la primera temporada, ya estáis tardando.

Crítica de ‘¡La serie de Cuphead!’

Netflix se lo pasa pipa jugando con los aventureros con cabeza de taza

Desde el 18 de febrero se puede ver en Netflix ‘¡La serie de Cuphead!’ que adapta el juego de los canadienses StudioMDHR que en su día califiqué como “un Dark Souls a lo retro” en mi blog personal. Seguro que si habéis jugado a ese videojuego estáis de acuerdo conmigo en cuanto a su dificultad. Lo cierto es que es uno de los grandes videojuegos de los últimos años, todo un bombazo de los hermanos Chad Moldenhauer y Jared Moldenhauer.

Esta serie tiene 12 episodios de 15 minutos cada uno dirigidos en los impares por Adam Paloian y en los pares por Clay Morrow a partir de los guiones que han escrito junto a Deeki Deke, Cosmo Segurson y Dave Wasson. Este último es quien ha desarrollado la serie. Y no es de extrañar que Wasson haya estado implicado en el proyecto pues de 2013 a 2019 estuvo trabajando en los nuevos dibujos animados de Mickey Mouse, personaje y universo con el que los protagonistas conservan un cercanísimo estilo visual.

Por supuesto en ‘¡La serie de Cuphead!’ se ha conservado al estilo de los dibujos animados antiguos con todo lo que eso conlleva, títulos de crédito, escenarios, todo tipo de personajes antropomórficos, movimientos… Es un shoot ‘em up con movimiento en 2D lateral, pero para la serie obviamente se han incorporado técnicas modernas que sirven para la narrativa. Hay algunas veces que se realizan movimientos casi 3D en los que parece que se ha rodado con maquetas, unas que por cierto podrían ser de Tim Burton. El estilo es tan retro que entre los diversos personajes que aparecen en los episodios podrían figurar las versiones antiguas de Goofy, Mickey o el gato Félix y se integrarían de sobra. De hecho, hay un guiño a ‘Fantasía’ y Cuphead tiene el traje de Mickey en su armario.

¿De qué va ‘¡La serie de Cuphead!’? Básicamente de dos gamberretes y descerebrados aventureros que se meten en líos. Entre lance y lance vemos como van evitando que el Diablo se haga con el alma de Cuphead. Si te gustan los gameplays también te gustará esta serie pues al fin y al cabo es ver las travesuras y persecuciones de los dos hermanos con cabeza de taza. De hecho, aparecen muchísimos personajes del videojuego, predominando los jefes finales, a los cuales se les da algo de contexto e historia. En esta primera parte de la serie (si, estos son los 12 primeros de más episodios que habrá) están Ribby and Croaks, The Root Pack, King Dice y por supuesto The Devil entre otros muchos.

En esas aventuras se produce un ambiente bastante demencial. Miedo, angustia, conductas imitables y violencia es lo que rezan las advertencias que pone Nerflix junto a la categoría de edad. No obstante, se nota que la serie carece de cualquier tipo de crítica, es naif y si no fuese por ciertas groserías o momentos cafres podría ser apta para público infantil. Es un poco ‘Animaniacs’ o sigue las locuras de muchas series de Nickelodeon pero para espectadores un poco más creciditos, es decir, los que han podido jugar a videojuego. De todos modos mejor que unos niños no la vean y tengan ganas de jugarlo porque se pueden volver majaras con su dificultad.

Por supuesto la música, como en el juego, está omnipresente. La serie suena al blues, jazz y soul con el que se acompañaban los dibujos de principios del siglo XX. Dado el carácter liante de los hermanos (Cuphead es un buscalíos y Mugman la voz de la conciencia) y la música que tiene ‘¡La serie de Cuphead!’ podría llamarse ‘Granujas a todo ritmo’, como el filme de John Landis. Alude visual o musicalmente a muchos Blues Man históricos. De hecho cuando sale King Dice rememora totalmente al Minnie the Moocher de Cab Calloway.

Cabe señalar, aunque sea con un par de líneas, que las canciones están muy bien adaptadas al castellano, en traducción y en voz, al nivel de ‘Hora de aventuras’. Y el doblaje más de lo mismo. En el juego no tenemos las voces de los personajes y aquí se ha contado con Best Digital quien ha escogido a actores de doblaje como Rafael Romero, David Robles, Guillermo Romero o Carlos Ysbert (Homer Sipmson).

No se puede ser más audiovisualmente nostálgico que ‘¡La serie de Cuphead!’. Con este estilo Disney de los años 30 pero con su a veces toque un tanto macabro la serie me ha gustado. Aunque tenga un tono un tanto infantil nos divierte y devuelve a aquellos muñequitos de Mickey y sus amigos que nos tocaban en los huevos Kinder.

Crítica de ‘Resident alien’ temporada 2

Harry se queda, pero Harry no atina a adaptarse

Muchas son las visitas de alienígenas que nos ha recreado la ficción audiovisual y no siempre con ánimo de ejemplificar una invasión. Algunas veces y por distintos motivos los extraterrestres se quedan a vivir entre nosotros y hacen de las suyas a escondidas o con el conocimiento de unos pocos. Alf es un clásico, Roger (‘Padre made in USA’) es un ejemplo más moderno, ‘Extraterrestres en apuros’ una desconocida que recomiendo o un clásico más gamberro es el de ‘Los caraconos’. Desde el año pasado podemos meter en esta lista a ‘Resident alien’.

Como expliqué en la crítica de la primera temporada, esta historia surge del formato comiquero. Las viñetas hoy en día parece que se van salvando de tanta corrección política y a la hora de trasladar este título a serie se ha mantenido el tono. Podréis comprobar el 28 de febrero a las 22h (es cuando el canal SYFY estrena la segunda temporada) como la historia sigue teniendo su mala leche habitual, sus momentos incómodos o incluso asquerosos y su humor negro.

Pero aunque ‘Resident alien’ sigue siendo una comedia disparatada y de personajes ridículos, continua teniendo momentos serios, dentro de lo que cabe. Aún mantiene su discurso sobre la condición humana y todo lo que la constituye. A través de Harry, el alienígena que interpreta Alan Tudyk, el escritor Chris Sheridan (‘Padre de familia’) hace un retrato en el que nos podemos sentir identificados muchas veces.

En la segunda temporada de ‘Resident alien’ vais a ver como Harry sufre una peligrosa amnesia, como gana un compañero de piso y como intenta ponerse en la piel de una mujer, entre otras muchas cosas. Y todo ello con tremenda gracia pues Alan Tudyk vuelve a demostrar que es la elección perfecta de casting para el protagonista pues es capaz de poner cara de alelado y a la vez usar una mirada propia del cabroncete abusón de tu colegio.

‘Resident alien’ es de esas series de las que nos alegramos que haya esquivado las cancelaciones derivadas de la pandemia. Su estilo de comedia estúpida y maquiavélica hace que su visionado nocturno suponga un cierre de día lleno de endorfina. Tudyk pilota la serie estupendamente pero delega mucho más en las historias de Asta o de la pareja de niños que para mí es la que más gracia tiene. Max y Sahar se meten en más de un lío y eso que están algo más de parte de Harry. Son dos trastos lejos de ser inocentones e intentan lidiar con el hecho de que Harry esté de nuevo cautivo en la tierra por su culpa.

Si no tenéis SYFY en vuestra parrilla de canales ‘Resident alien’ junto a ‘Chucky’ es un buen atractivo, siempre y cuando os gusten las historias fantásticas con toques adultos, discursos en segundo plano y algo de carnaza.

Crítica de ‘Reacher’, las novelas de Lee Child se convierten en serie

Alan Ritchson se convierte en un Reacher demasiado infalible

La serie ‘Reacher’, basada en los libros de Lee Child, que ya tuvo adaptación en cines protagonizada por Tom Cruise, se estrenará en exclusiva en Prime Video el 4 de febrero de 2022. La jugada con este original es la misma que Amazon hizo con ‘Jack Ryan’, cambiando el protagonista de Chris Pine a John Krasinski. Las películas dirigidas por Christopher McQuarrie fueron trepidantes e intrigantes, dotando al personaje del carisma habitual de Cruise. Ahora es Alan Ritchson quien interpreta al personaje, un actor ya ha demostrado su rudeza en series como ‘Titans’ y ahora el reto al que se enfrenta es el de mantener el rácord emocional de un tipo con un talante mucho más estoico y menos impulsivo.

La acción nos traslada a un bar de carretera en Margrave, Georgia. De ese modo la historia, como en las películas, arranca en rincones puramente estadounidenses, de hecho lo primero que suena es el Howlin’ Wolf – Smokestack Lightnin’. La primera escena es muy similar a la que protagonizó Cruise en 2016 pero pronto vemos que la historia es diferente.

El protagonista sigue siendo ese agente militar que quiere pasar al anonimato, a la vida civil. Pero el implacable Jack Reacher se ve inmerso en una búsqueda de justicia y honor pues hay una injusta acusación de asesinato que se produce mientras está visitando en ruta el país que desde la sombra siempre ha protegido. Una muerte que la primera secuencia ya nos deja ver que es premeditada y realizada por un profesional, además de reservarnos una sorpresa.

Nick Santora es el responsable de escribir esta nueva adaptación y ha escogido ‘Zona peligrosa’, la primera novela, para arrancar con la serie. El guionista está acostumbrado a este tipo de series pues ya gestó los episodios de ‘Scorpion’ y ‘Prison Break’. El estilo es similar, tenemos una aventura de búsqueda de un villano y entre medias algunas escenas de acción. Pero este Reacher se comporta de un modo un poco más valentón o altanero. El físico de Ritchson no es para menos, pero dice mucho de él que no nos recuerda a su interpretación como Hawk. Eso sí, le viene muy bien el entrenamiento de lucha que ha tenido tras interpretar al superhéroe o a la tortuga ninja Raphael pues aquí tiene muchas escenas de acción sin armas. No obstante esta es una historia más de investigación, de tirar del hilo, que de tiros y persecuciones. De hecho viendo al bigardo que está hecho el protagonista, el cómo se mueve o el ingenio del que le han dotado, la serie impide que en ningún momento sintamos que su vida corre peligro.

Además de Ritchson tenemos otras caras conocidas como las de Willa Firzgerald (serie ‘Scream’), Harvey Gillén (‘Lo que hacemos en las sombras’) o Kristin Kreuk (‘Smallville’). Todos ellos compañeros de Reacher en algún momento. Como hacen otras series, ‘Reacher’ aprovecha el espacio que da el tener muchos minutos de rodaje para explorar el pasado del protagonista. En este caso volvemos a 1998, cuando Jack Reacher pasaba el tiempo con su hermano. Pero la verdad es que la serie no aporta gran cosa. Termina pareciéndose a tantas series policíacas que se emiten en los canales en abierto durante sus emisiones lineales.

Crítica: ‘Feria: La luz más oscura’

Un thriller fantástico que no defrauda

El 28 de enero llegó a Netflix ‘Feria: La luz más oscura’. Creada por Carlos Montero (‘El desorden que dejas’) y Agustín Martínez (‘La caza. Monteperdido’) nos traen una serie llena de misterios en la Andalucía profunda.

Dos hermanas se van a celebrar la noche de San Juan, mientras que sus padres marchan fuera de su casa. Al día siguiente 23 cuerpos aparecen muertos al lado de una mina.

Dirigidos por Jorge Dorado y Carles Torrents, tenemos 8 episodios de unos 41-58 minutos aproximadamente cada uno. En ellos vamos conociendo poco a poco el secreto de los padres de Eva y Sofía. Mientras tanto, ellas sufren del acoso del pueblo y también sus propios secretos.

No le tenía muchas ganas la verdad, he de admitir, que, aunque Paraíso logré verla y bueno, con sus fallas no me disgustó, si que se me quedó bastante floja y pensé que ‘Feria: La luz más oscura‘ iría por el mismo camino. Y que equivocada estaba. Pues ‘Feria: La Luz más oscura’ nos da algo distinto y una historia mejor contada.

Sin duda el punto fuerte son las dos protagonistas. Ana Tomero (‘La Templanza’) y Carla Campra (‘Verónica’) y es que su actuación le da credibilidad y mucha fuerza a la historia.

Pero no solo ellas, en general todo el reparto está estupendo. Desde Marta Nieto, Salva Reina, Ernest Villegas, Patricia López Arnaiz, Pablo GómezPando, Ángela Cremonte, Kandido Uranga hasta Manolo Caro.

Otro de los puntos fuertes es todo el diseño de producción. Un trabajo grandísimo, que hace que nos adentremos perfectamente en los años 90. Además de ir cambiando poco a poco la atmosfera de la serie para que veamos la evolución que está sufriendo el pueblo.

Los efectos especiales no están mal. Si que hay una criatura que aparece de vez en cuando que bueno, podría mejorarse. Esa criatura, por cierto, la manera en la que aparece me ha recordado a la serie de ‘Nuevo sabor a cereza’.

El final queda abierto, pero aun así, se puede dejar así perfectamente. Así que si tenéis oportunidad de verla, os la recomiendo.

Crítica de ‘The responder’

Una de las actuaciones más intensas de Martin Freeman en los últimos años

Con ‘The responder’ Movistar Plus+ nos trae de vuelta a partir del 31 de enero al Martin Freeman de los dramas, alejado de las aventuras como ‘El Hobbit’ o comedias como ‘The office’. Se mete en la piel de un policía, un agente de la justicia también distinto al Watson que nos mostró también en la televisión. De hecho es un policía al borde de un ataque violento que le puede hacer pasarse al otro lado. Este es un intenso drama callejero, que puede hacer algo de gracia por lo extrovertido de sus personajes y la relación del protagonista con ellos, pero tiene mucho de trágico.

La serie nos lleva por unos turnos agotadores e ingratos. Lo que nos cuenta ‘The responder’ es el hartazgo de alguien que ha perdido la pasión a causa de la falta de empatía, humanidad y responsabilidad de sus conciudadanos, también por su escasa suerte. El protagonista es el vivo ejemplo de que tenemos el destino que nos forjamos, no el que nos llega de manera pre-escrita por los astros, por muy buenos que queramos ser. El título alude a la manera en como se denomina a aquellos que como servicio de emergencias responden en primer lugar. Pero ‘The responder’ es un grito de auxilio que podría estar emitiendo en la vida real un sanitario harto de trabajar sin medios, un dependiente de un comercio cansado de soportar a clientes que nunca tienen la razón o un profesor derrotado por tener que suplir la educación que ha de recibirse más allá de las puertas del colegio.

La serie consta de cinco episodios y muchos la llamaran algo así como un “Training day británico”. Ha sido creada y dirigida por Tony Shumacher pero el castigo y estrés que sufre el personaje recuerda a la reciente y excelente ‘Hierve’ (crítica aquí), con la que comparte guionista, Philip Barantini. Ambas historias son ejemplos de presión y desquicie. En resumen ‘The responder’ nos habla de compromiso ya que los efectos del día a día se acentúan o impactan más sentimentalmente cuando alguien se involucra intensa y emocionalmente. Cuando el trabajo se torna casi una cruzada la vida personal se resiente inevitablemente.

Quizá es porque es el tema de moda o tal vez porque es algo que básicamente nos afecta a todos, pero el cuidado de la salud mental un aspecto que toca mucho esta serie. Mientras Chris (Martin Freeman) está intentando mantenerse a flote aferrado a un madero astillado en medio de un mar tempestuoso se cruzan en su vida dos mujeres (una yonkie y una novata) que tensan aún más la situación. ‘The responder’ tiene un sabor agridulce que se mantiene muy bien durante toda la trama. La patrulla de Chris podría estar trazada por el Londres de Guy Ritchie o alternar por los pubs de Edgar Wright pero nos muestra la noche más criminal y más desquiciante de la ciudad de The Beatles.

‘The responder’ es una de esas series donde los personajes se mueven por impulsos generados por sentimientos como la rabia, la bondad, el deseo o la desesperación. Es el retrato de alguien muy real que puede asistir impasible a auténticos dramas de la vida o desmoronarse con el más nimio de los detalles. Además la moral de este personaje es un tema que daría para mucho debate. ¿Se relaciona con la peor calaña para ayudarles realmente o está inmerso en una espiral autodestructiva? En determinado momento Freeman dice “la vida es una mierda, a si es que no pasa nada por llorar alguna vez” y creo que así define lo resignado y dañado que está. Esta miniserie nos viene a decir que no existe eso que llamamos karma y que la vida es como tu te la quieras tomar o como la quieras conducir.