Reseña: ‘Star Wars’ nº 48

Argumento

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Vivimos un periodo de reconstrucción en la galaxia. Después de la victoria alcanzada en Jedha gracias a que la reina Trios traicionó al Imperio, la princesa Leia y Luke Skywalker, líderes de la Rebelión, junto con el contrabandista Han Solo, han seguido buscando una nueva base de operaciones al tiempo que continúan enfrentándose al gobierno tiránico del Imperio Galáctico.

Entretanto, Trios continúa fingiendo ser leal a los imperiales mientras se encuentra en Mon Cala, un planeta que está ocupado por el Imperio. Como Lee-Char, el rey mon-calamari, sigue encarcelado, su pueblo duda si debería unir su poderosísima flota galáctica a la de la causa rebelde.

Sin embargo, Leia tiene un plan para rescatar a Lee-Char y obtener así su apoyo. Ahora que han conseguido capturar al moff de Mon Cala y reemplazarlo por un cambiaformas clawdita, Leia, Luke y Han pretenden utilizar a su prisionero para liberar a otro…

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Reseña

Preludio de un final para un flojo período de la colección

Ya vimos como al finalizar el anterior número los rebeldes sufrían un revés que ponía patas arriba su plan. Quizá esta ha sido la parte más emocionante e ingeniosa de todo el arco argumental que nos está planteando Kieron Gillen. Y hay que decir que estando dividida la acción en dos localizaciones diferentes, la que transcurre en el lugar de dicha sorpresa es la más atractiva, porque la que sucede en el Moncaládromo ya dejó de ser visualmente atractiva y con C-3PO haciendo el ridículo resulta hasta absurda e incluso de relleno.

Los protagonistas acaban refugiados en una Isla muy similar a la de ‘Last Jedi’ y la historia termina a punto de explotar con acción. Pero aún así dudo que esta parte de la colección central de Star Wars titulada ‘Motín en Mon Cala’ pase a ser de las mejores que hemos leído. A pesar de ello hila una parte importante de la saga, que es el cómo se hicieron los rebeldes con el grueso de su flota, ya que de repente entre el episodio IV y V su potencial de combate creció mucho y eso resultó chocante para el espectador que no estaba informado acerca del universo expandido. No cabe duda que la obra tiene momentos inesperados, pero eso no quiere decir que sea del todo entretenida. Hay que ser muy fan de La guerra de las galaxias para mantenerse enganchado en este tramo de la colección.

Como he dicho en otras ocasiones los espectadores más acérrimos saben dónde acaba esta historia a si es que si la acción no es entretenida el número carece de interés. Dice mucho a cerca de eso la portada del cómic obra de David Marquez y Matthew Wilson, más aún que la propia historia que se está tomando su tiempo y se está distrayendo demasiado.

Solo tiene algo de atractivo el dibujo de Larroca y en este tramo solo puede darse el lujo de lucirse con alguna escena interior y alguna escaramuza. A parte de la viñeta a página completa que nos brinda al final. Esperemos a ver qué pasa en la conclusión que tendrá lugar en la grapa que está por venir, seguro que tendremos mucha más acción y emoción.

Ficha del cómic

Guionista: Kieron Gillen. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Guru-eFX. Portada: David Marquez, Matthew Wilson. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: junio 2019. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 47

Argumento

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Vivimos un periodo de reconstrucción en la galaxia. Después de la victoria alcanzada en Jedha gracias a que la reina Trios traicionó al Imperio, la princesa Leia y Luke Skywalker, líderes de la Rebelión, junto con el contrabandista Han Solo, han seguido buscando una nueva base de operaciones al tiempo que continúan enfrentándose al gobierno tiránico del Imperio Galáctico.

Entretanto, Trios continúa fingiendo ser leal a los imperiales mientras se encuentra en Mon Cala, un planeta que está ocupado por el Imperio. Como Lee-Char, el rey mon-calamari, sigue encarcelado, su pueblo duda si debería unir su poderosísima flota galáctica a la de la causa rebelde.

Sin embargo, Leia tiene un plan para rescatar a Lee-Char y obtener así su apoyo. Ahora que han conseguido capturar al moff de Mon Cala y reemplazarlo por un cambiaformas clawdita, Leia, Luke y Han pretenden utilizar a su prisionero para liberar a otro…

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Reseña

Progresa y navega adecuadamente

Abordamos la cuarta parte de ‘Motín en Mon Cala’. Los líderes de la facción rebelde, los héroes de la franquicia Star Wars, continúan con sus argucias para conseguir que una nueva raza acuática se una a su cruzada contra el Imperio. Como sabéis este tipo de historias no las hemos visto recreadas en el cine y los cómics son ese subterfugio al que acudimos desde que se inició la saga, el famoso universo expandido. Este vacío de historias que se llena con las viñetas o novelas y a veces resulta entretenido y otras únicamente anecdótico.

Hasta el momento este arco que tenemos entre manos es de los más políticos que ha tenido esta colección central de Star Wars. No señalo eso como algo malo pero si atípico o con peor acogida entre los fans de la saga. Kieron Gillen está aportando una vertiente más seria a la serie desde que cogió el relevo de Jason Aaron. Está aprovechando lo cosechado por este y clausurando la trama de alguno de los personajes que creó. Ese es el caso de la reina Trios, aquella a la que el dibujante español, Salvador Larroca, ha ilustrado con el rostro de la actriz Aura Garrido.

Como siempre Larroca nos rodea de rostros amigos (como indiqué en la anterior reseña) pero también de grandes escenarios, entre los que también volvemos a encontrarnos alguna que otra cantina más como señalé también en la anterior reseña. Os vais a poder recrear con el Moncaladromo, con la splash-page del ballet de magnetita…  Sobra decir que en máquinas o robots como C-3PO el artista valenciano es donde más se luce. Aunque también veréis como realiza un control de la escena y de las luces muy bueno cuando tiene que recrear una secuencia de acción bajo el agua.

Porque por fin vamos teniendo algo de acción. Aquellos que demandéis algo más de movimiento en este número lo tendréis. Además de algo de tensión añadida en las dos tramas abiertas para los dos equipos en los que se han divido los protagonistas. Por un lado los que se han quedado con el farsante que se hace pasar por un Moff del Imperio y por el otro los que se cuelan en una prisión Imperial para rescatar al rey de la facción a la que quieren adherir a su causa.

Va a mejor esta entrega que nos deja con un cliffhanger para su tramo final. Aunque al transcurrir entre los episodios IV y V de Star Wars conocemos su desenlace sí que será curioso ver como se desenvuelven en esta aventura submarina, sobre todo por el destino de sus personajes nuevos.

Ficha del cómic

Guionista: Kieron Gillen. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Guru-eFX. Portada: David Marquez, Matthew Wilson. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: mayo 2019. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 46

Argumento

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Vivimos un periodo de reconstrucción en la galaxia. La princesa Leia y Luke Skywalker, líderes de la Rebelión, junto con el contrabandista Han Solo, siguen buscando una nueva base de operaciones al tiempo que continúan enfrentándose al gobierno tiránico del Imperio Galáctico.

Hace poco, Leia ha intentado convencer al líder de Mon Cala, planeta ocupado por el Imperio, para que se una a su causa, para que se rebele contra el gobierno corrupto que secuestró a su rey hace ya tantos años. Sin embargo, el líder de los mon calamari se niega a que su flota se una a la Rebelión por miedo a que su pueblo sufra un castigo aún mayor del que está padeciendo ya.

En un momento en el que hay que tomar decisiones drásticas, Leia convence a los líderes de la Rebelión para que le permitan emprender la que va a ser la misión más peligrosa en la que ha participado hasta la fecha. Es hora de rescatar al rey de Mon Cala…

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Reseña

A Gillen le cuesta salir de las cantinas

No estoy llamando borracho al nuevo guionista de la saga central de cómics de ‘Star Wars’. Como apuntaba en la anterior reseña sobran tantas conversaciones de cantina y en esta nueva entrega nos pasa lo mismo. Ya van tres episodios de ‘Motín en Mon Cala’ y la verdad es que este arco argumental se está quedando en algo bastante soso. Tiene mucho de pugna política, lo cual le da profundidad a la historia pero si no se mide con cuidado puede ser excesivo. Es algo que por ejemplo siempre se le ha reprochado a ‘El ataque de los clones’. Además los seguidores de la saga galáctica sabemos como acaba todo esto a si es que hay que animar el proceso para que tenga un aliciente.

El fan si que tiene algunas recompensas en forma de guiños. Pobre Luke, ¿cuántas veces le habrán dicho que es bajo para ser soldado imperial? Y visualmente también os podéis recrear con clásicos como el interior del Halcón Milenario o con espacios del auditorio que va a alojar una ópera intergaláctica. No sé por qué pero este número tiene más calidad que el anterior. tanto en detalle como en color. Diseños clásicos y elegantes vais a ver por todo el cómic. Guru–eFX está mucho más acertado al aportar color a los escenarios ideados por Larroca. Las vistas del edificio del auditorio, una preciosa puesta de sol, la llegada a un planeta acuático, la morfología de una bestia marina… Hay varias imágenes que atesorar.

Para los más cercanos al círculo del dibujante Salvador Larroca puedo adelantar que en este cómic coinciden los rostros de Aura Garrido (actriz), Elena Merino (representante de Larroca) o Eduardo Casas Herrer (escritor). Y probablemente haya alguno más que se me escape. Como probablemente sabréis de sobra si vais leyendo estas reseñas el artista ganador del Eisner es muy agradecido con sus amigos y les introduce de vez en cuando en sus viñetas.

Casualmente el personaje al que da rostro Eduardo Casas Herrer es el centro de atención de este Star Wars 46. Lo curioso es que además de ser escritor es policía y se dedica a la lucha contra ciberdelincuentes. Lo irónico es que sirve como llave para introducirse en las instalaciones del Imperio. La manera en cómo tienen que mezclarse con él es lo más interesante de este cómic pues nos trae a un nuevo personaje bastante novedoso para ‘Star Wars’.

Parece que las tretas y las argucias políticas continuarán tras esta tercera parte de seis del ‘Motín en Mon Cala’ pero el final de este cómic nos augura que al menos el 47 empezará con algo de acción. La portada de esa próxima grapa también tiene más calidad que la de este número 46 que además de ser bastante vaga ni se corresponde con nada de lo acontecido en la historia ni está protagonizada por los personajes con más presencia en las páginas de esta entrega.

Ficha del cómic

Guionista: Kieron Gillen. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Guru-eFX. Portada: David Marquez, Matthew Wilson. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: marzo 2019. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 45

Argumento

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Vivimos un periodo de reconstrucción en la galaxia. Después de la victoria alcanzada en Jedha gracias a que la reina Trios traicionó al Imperio, la princesa Leia y Luke Skywalker, líderes de la Rebelión, junto con el contrabandista Han Solo, han seguido buscando una nueva base de operaciones al tiempo que continúan enfrentándose al gobierno tiránico del Imperio Galáctico.

Hace poco, esa búsqueda los ha llevado hasta el planeta acuático Mon Cala. En una reunión secreta que ha mantenido con el gran almirante Urtya, Leia ha intentado convencer al líder del planeta ocupado por el Imperio para que se una a su causa, para que se rebele contra el tiránico gobierno que secuestró a su rey hace ya tantos años.

Sin embargo, después de que sufran el ataque de una patrulla imperial, el líder de los mon calamari se niega a que su flota se una a la Rebelión por miedo a que su pueblo sufra un castigo aún mayor del que está padeciendo ya. Es hora de que los rebeldes empiecen a pensar de otra manera…

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Reseña

Cómic de paso y de rutina

En las colecciones o en los arcos argumentales siempre hay alguna entrega cuya calidad desciende frente a las anteriores. Este número 45 de ‘Star Wars’ es un claro ejemplo de ello. El mes pasado iniciamos una historieta en la que veremos cómo los Rebeldes buscan aliados contra el Imperio y en esta ocasión nos encontramos en un impasse que nos dice poco sobre esa nueva aventura que nos proponen.

Básicamente estas nuevas viñetas consisten en algunas conversaciones de cantina, con la camaradería que ello conlleva y con la adulación hacia los héroes rebeldes que comienza a producirse. Por otro lado, siendo algo más interesante, tenemos discusiones políticas y estratégicas que desembocan en una breve misión. Mucha parte del cómic se pierde en escenas que a priori parecen triviales.

Esta es una grapa con poca acción en la que tenemos una brevísima sorpresa, muy reconocible gracias al fotorrealismo de Larroca. Es necesario haber leído los anteriores números para poder entender a que se refieren los protagonistas en las conversaciones que se imponen los momentos de confrontación y disparos. Y si eres seguidor de las película cuentas con el aliciente de ver más involucrados en la historia a personajes clásicos como el almirante Ackbar.

Parece que lo que leemos aquí es una válvula de escape a tanta acción de los anteriores cómics o que Gillen se toma con más calma la historia de el ‘Motín en Mon Cala’. Con la anterior entrega y con la naturalidad de los personajes que le aporta este guionista captaron mi atención. La flota de Mon Cala es una parte importante de los Rebeldes y descubrir cómo se unieron a ellos es un fleco que queda pendiente, es uno de esos huecos que sería curioso rellenar. El título nos sugiere que eso sucederá tras una revuelta, a si es que esperemos que si es una revuelta pacífica tenga un buen entramado político para que así al menos el interés no decaiga.

Ficha del cómic

Guionista: Kieron Gillen. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Guru-eFX. Portada: David Marquez, Matthew Wilson. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: febrero 2019. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 44

Argumento

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¡LA REBELIÓN TE NECESITA! El Imperio nos quita a todos: nuestra libertad, nuestra dignidad, nuestras esperanzas y para algunos, incluso nuestras vidas. La Alianza Rebelde lucha para recuperar nuestra galaxia de las fuerzas de la opresión … ¡pero necesitamos tu ayuda!

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Reseña

Hora de reclutar

La portada de la grapa número 44 de la colección central de cómics de ‘Star Wars’ nos dice a gritos «¡Únete a la rebelión!». Como si fuese un cartel de nuestra Guerra Civil realizado por Josep Renau, Cabana, Josep Bardasano, o José Briones (por citar algunos) vemos a Leia y sus rebeldes posando bajo el vuelo de las icónicas naves de ‘Star Wars’. Si no fuese porque los autores de la potada son David Marquez y Matthew Wilson, norteamericanos ambos, diría que es un homenaje. Aunque puede servir como evocación también a muchos panfletos y posters de la II Guerra Mundial.

Sea como fuere este número trata precisamente de la guerra intergaláctica, de la búsqueda de refuerzos para hacer frente al imperio opresor. La caída de la Estrella de la Muerte fue un batacazo para las tropas y adeptos del Emperador y los protagonistas quieren aprovechar eso. Con el dominio del Imperio en entredicho y la moral de los insurgentes en aumento la Princesa Leia y sus amigos buscan apoyos. Está bien este punto de partida de Gillen que parece que nos va a narrar la forja de la rebelión, ya que en los episodios IV, V y VI no se rodó si no que se mostraba directamente a unos rebeldes organizados con sus bases establecidas y operativas. De nuevo los cómics demuestran que hay mucho hilo del que tirar en lo que se refiere a las películas de George Lucas.

Si los protagonistas empiezan a ver luz en su guerra nosotros volvemos a ver color. Estas páginas nos devuelven al Larroca más cromático, gracias al trabajo de color de Guru e-FX. Salvo en las naves espaciales no tenemos el clásico fotorealismo extremo del dibujante valenciano. El dibujo nos abre paso a un paisaje de fantasía. Un lugar paradisíaco del que puede y espero que conozcamos más. En él habitan formas de vida sorprendentes y miméticas. Todo ese color y esa vida también va acompañado de algo de «ecologismo intergaláctico», algo no muy usual en ‘Star Wars’.

Os toparéis con personajes que han surgido en viñetas anteriores pero los más fans de la saga reconocerán a un clásico como el Comandante Ackbar. Este último regresa a su tierra y al lugar donde tuvo lugar una de las mayores batallas de las historia de la saga. ¿Repetirá su famosa frase «es una trampa»? Por supuesto están Han Solo (granuja como siempre) y Luke. Al igual que podréis ver a R2-D2 y C3PO, con su famosa pierna plateada.

Si el anterior número era interesante por cómo mezclaba el canon clásico con el que se está forjando ahora, esta nueva etapa, titulada ‘Motín en Mon Cala’, más bien lo que va a hacer es revelarnos otra etapa no narrada de la saga cinematográfica, como ya ha pasado en números anteriores. Si os engancháis ahora a la colección no pasa nada porque este arco funcionará bien de manera independiente. Si conocéis bien las películas sabréis más o menos en qué tiene que acabar, pero lo importante en los próximos números no va a ser dónde acaba si no el cómo.

Ficha del cómic

Guionista: Kieron Gillen. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Guru-eFX. Portada: David Marquez, Matthew Wilson. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: enero 2019. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 43

Argumento

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Vivimos un periodo de alta tensión en la galaxia. El Imperio Galáctico ha enviado a la reina Trios de Shu-Torun a Jedha con la intención de que extraiga los cristales de kyber que hayan quedado después del ataque de la Estrella de la Muerte, cristales que aumentan la potencia de las armas.

Recientemente, la princesa Leia y Luke Skywalker, líderes de la Rebelión, junto con el contrabandista Han Solo, se han unido a los partisanos de Benthic, entre los que se cuenta Ubin, una excombatiente rebelde. Unos y otros han jurado destruir la barrenadora orbital de tamaño monstruoso con la que el Imperio amenaza los hogares y la vida de los civiles, a quienes bastante les estaba costando salir adelante de por sí.

No obstante, después de que Luke se infiltre en dicha barrenadora para desactivar los sistemas de armas, Benthic cae herido en combate y es Han quien ha de encargarse de la carga de los partisanos. Además, la princesa Leia no tarda en encontrarse cara a cara con la reina Trios…

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Reseña

Fin de episodio, punto y aparte para nuevos personajes

Se acabaron las aventuras de los rebeldes en Jedha. El planeta que ha quedado reducido a cenizas y lava es testigo de la última contienda entre el Imperio y los partisanos de Benthic, con los rebeldes de Leia contribuyendo a la causa. Han sido seis entregas las de esta etapa en la que se han explorado algunas vertientes diferentes en la lucha contra el régimen galáctico opresor.

La portada de la grapa número 43 nos muestra de un modo bastante dinámico a una reina y una princesa enfrentadas. Trios y Leia en plena confrontación. La ilustración de Marquez y Wilson es un reflejo gráfico del cruce de sagas y épocas que han supuesto estos últimos fragmentos de la edición comiquera de ‘Star Wars’.

Han sido los primeros números de Kieron Guillen como creador de historias en la saga central de ‘Star Wars’ y aunque el listón de Jason Aaron es alto parece que este guionista va a cogerle el punto a la colección. Su carácter es más serio y de momento menos épico. Pero sabe tratar muy bien el carácter de los personajes, especialmente el de Han y Luke. Y eso que les saca más de una vez de su zona de confort habitual.

Su historia le da bastante pie a Larroca para recrearse con sus especialidades. Realismo, retratos y máquinas por todas partes. Zonas repletas de fuego y lava como ya le vimos alguna en la colección de ‘Darth Vader’. Sí que es cierto que este cierre ha sido dibujado de un modo algo estático, pero el guión tampoco da mucho pie a incorporar más movimiento.

Lástima que finalmente no se ha escrito el final esperado. Parecía que nos aguardaba algo más emocionante. No hay tanta acción como parecía que habría, hay más bien tretas y embustes. Como pasa muchas veces la portada no se corresponde con lo que leemos en las páginas de un cómic. No tenemos un enfrentamiento entre Leia y la Reina Trios de Aura Garrido, no al menos una contienda física. Leemos una pugna diplomática que además dura poco. Para los personajes de este tramo este es un punto y aparte que seguro retomaremos más adelante.

Ficha del cómic

Guionista: Kieron Gillen. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Guru-eFX. Portada: David Marquez, Matthew Wilson. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: diciembre de 2018. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 42

Argumento

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Vivimos un periodo de alta tensión en la galaxia. El Imperio Galáctico ha enviado a la reina Trios de Shu-Torun a Jedha con la intención de que extraiga los cristales de kyber que hayan quedado después del ataque de la Estrella de la Muerte, cristales que aumentan la potencia de las armas.

Recientemente, la princesa Leia y Luke Skywalker, líderes de la Rebelión, junto con el contrabandista Han Solo, se han unido a los partisanos de Benthic, entre los que se cuenta Ubin, una excombatiente rebelde. Unos y otros han jurado destruir la barrenadora orbital con la que el Imperio amenaza los hogares y la vida de los civiles, a quienes bastante les estaba costando salir adelante de por sí.

Entretanto, Chewbacca ha regresado de una misión secreta para la Rebelión. La información que ha conseguido en ella va a resultar de gran ayuda, aunque puede que su coste vaya a ser demasiado alto…

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Reseña

Preparando el duelo final por Jedha

Con esta grapa abrimos el quinto episodio de Las cenizas de Jedha y nos preparamos para ver el final del conflicto en torno a un punto estratégico en la lucha contra el Imperio Galáctico. Los rebeldes continúan con sus ofensivas y contraofensivas con los imperiales para salvar los valiosos restos de Jedha. El último reto es derrocar al Leviatán que a priori y como casi siempre representa una amenaza imposible de salvar. Pero Chewbacca hace la jugada de ‘Rogue One’, película también ambientada en Jedha, consiguiendo los planos de la nave. Por suerte el modus operandi de los oponentes del emperador es distinto al de ‘Star Wars: una nueva esperanza’ y la historia transcurre de manera diferente.

Por otro lado Luke también hace referencia a su proeza del Episodio IV y comienza a asumir su rol de héroe. De esa manera se rellena ese camino psicológico que vemos que ha recorrido entre cada película de la trilogía original. Algo que también le sucede a Solo pero que hace a regañadientes, lo cual tiene su lógica pues ya sabemos todos como es el contrabandista.

Retomamos, eso sí, el rostro de Aura Garrido con el nuevo personaje de la reina Trios. Tiene más presencia que en anteriores capítulos y lo que le depara el final parece que será aún más memorable.

Salvo una viñeta en la que vemos el rostro bastante deformado de Han Solo (Harrison Ford) el resto de la publicación está a la altura del mejor Larroca, con sus famosos props, naves y caras fotorealistas.

Me gusta a lo que apunta el final de este episodio de la saga central de cómics de Star Wars. Este primer tramo escrito por Kieron Gillen está siendo interesante, tanto por su acción superficial como por el trasfondo que le da a sus personajes.

Ficha del cómic

Guionista: Kieron Gillen. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Guru-eFX. Portada: David Marquez, Matthew Wilson. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: noviembre de 2018. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 41

Argumento

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Vivimos un periodo de alta tensión en la galaxia. El Imperio Galáctico ha enviado a la reina Trios de Shu-Torun a Jedha con la intención de que extraiga los cristales de kyber que hayan quedado después del ataque de la Estrella de la Muerte, cristales que aumentan la potencia de las armas.

Mientras tanto, la princesa Leia y Luke Skywalker, líderes de la Rebelión, junto con el contrabandista Han Solo, se han unido a los pocos partisanos de Saw Gerrera que quedan. El grupo de partisanos lo lidera un tognath llamado Benthic. Unos y otros han jurado destruir la barrenadora orbital con la que el Imperio amenaza los hogares y la vida de los civiles, a quienes bastante les estaba costando salir adelante de por sí.

Además, Luke Skywalker ha decidido ir con Chulco Gi en busca de la Iglesia del Isóptero Central, una secta con la que pretende aprender todo cuanto pueda de la Fuerza…

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Reseña

Tecnología frente a religión

De las últimas portadas que está teniendo la colección ‘Star Wars’ este número 41 tiene la que considero la mejor de todas. Estas ilustraciones realizadas por David Marquez y Matthew Wilson se centran casi siempre en un solo personaje y en esta ocasión es Luke quien la protagoniza rodeado de sectarios del Templo del Isóptero Central. La importancia de este dibujo reside en que estamos viendo al aprendiz de jedi ante puertas y descubrimientos que nunca habíamos visto en las películas, aunque si en el antiguo universo expandido. La bravura y posición del protagonista contrasta ante la pasividad de los seres ataviados de rojo y esto es porque este número muestra la hostilidad de una Fuerza a la que algunos ya están acostumbrados. Y es que como hemos visto alguna que otra vez, la Fuerza no es solo de Jedis y Sith.

La tecnología y la religión son dos pilares en los que se sostiene ‘Star Wars’ y en este número entran en conflicto pues una amenaza con acabar con un punto importante de la otra. La aventura transcurre entre un imprescindible templo para aquellos que sienten la Fuerza y la contienda contra un nuevo artificio de el Imperio. Luke continúa su aprendizaje y se acerca como pocas veces al Lado Oscuro lo cual le aporta más conocimiento sobre sí mismo y sobre la persona que quiere llegar a ser.

Este episodio nos deja preparados para el final de este arco argumental. No nos ofrece grandes viñetas ni splash-pages, tan solo una con una barrenadora imponente, pero su ambientación está muy bien trabajada. El planteamiento del lugar e incluso de la historia comienza a ser algo caótico, pero eso juega a favor de la desorientación que siente Skywalker.  No obstante parecía que iba a profundizar en la historia de los sectarios como conocedores y seguidores de la Fuerza pero pierde esa oportunidad, nos habría aportado una visión diferente de esta religión intergaláctica.

Al concluir nos deja con una pequeña intriga que seguro se resolverá en la siguiente grapa. También han estado ausentes la reina Trios de Shu-Trun y el general Kanchar, seguro que reaparecen pronto para seguir luchando por los cristales de kyber.

Ficha del cómic

Guionista: Kieron Gillen. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Guru-eFX. Portada: David Marquez, Matthew Wilson. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: octubre de 2018. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 40

Argumento

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Vivimos un periodo de alta tensión en la galaxia. El Imperio Galáctico ha enviado a la reina Trios de Shu-Torun a Jedha con la intención de que extraiga los cristales de kyber que hayan quedado después del ataque de la Estrella de la Muerte.

Mientras tanto, la princesa Leia y Luke Skywalker, líderes de la Rebelión, junto con el contrabandista Han Solo, se han reunido con los pocos partisanos de Saw Gerrera que quedan. El grupo lo lidera un tognath llamado Benthic, a quien los rebeldes ofrecen suministros con los que ayudarles en su causa.

Cuando el general Kanchar, delegado del Imperio, decide lanzar una barrenadora orbital sobre el planeta y destruir más casas de civiles —a quienes bastante les estaba costando salir adelante de por sí—, los héroes de la Rebelión deciden que es hora de enfrentarse a los imperiales…

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Reseña

Los Rebeldes obligados a colaborar o perecer

Continúa la pugna por los cristales de kyber que quedan en el planeta y para ello el Imperio cuenta con la eficiencia y experiencia minera de la reina Trios de Shu-Trun (ilustrada con el rostro de la actriz española Aura Garrido). Pero entre los codiciados cristales elementales para crear las espadas láser y la reina están los rebeldes y los habitantes supervivientes de Jedha. Entre estos últimos encontramos a la facción más radical de la resistencia, anteriormente liderada por Saw Gerrera (Forest Whitaker en el cine). Ahora con Benthic a la cabeza de ese movimiento los pobladores de Jedha intentan salir adelante. Pero el general Kanchar, el hombre sin brazo izquierdo que se ve convertido por obligación en brazo derecho de Trios, se pone manos a la obra para sacar el material del planeta y llevarse por delante a los que haga falta.

Puestos en situación tras el clásico parón de lanzamiento de cómics de agosto hemos podido continuar con el número 40 de Star Wars. Abordamos la tercera parte de ‘Las cenizas de Jedha’. En ella vemos como dos grupos con la misma meta discrepan en los métodos. Los clásicos Rebeldes comprueban como el odio hacia el Imperio y el pasado reciente hacen que el grupo de Benthic actúe sin piedad y sin hacer prisioneros. Esta dicotomía nos da una visión de Star Wars que muchos se han planteado y que a muchos les gustará ver. Acostumbrados a tan idealizada y candorosa concepción de los Rebeldes se muestra otra alternativa más directa y contundente. Cada cual que juzgue qué versión y qué táctica para enfrentarse a los ejércitos de Palpatine le parece mejor, pero sea como fuere las dos vertientes se ven obligadas a cooperar.

Aunque este no es un número que tenga entornos ricos en detalles podemos decir que esta es de las grapas que ofrecen nuevas localizaciones cargadas de acción y hostilidad. Como siempre los rostros de los personajes reflejan fielmente el pavor ante lo desfavorable o la emoción ante lo que sucede ante ellos, pero con pocos elementos más Larroca consigue ilustrar la acción de la historia. No obstante la narración nos deja un poco pendientes del número siguiente ya que no avanza excesivamente y nos deja con dos detalles que prometen más novedades y conflictos. Por lo menos podemos ver lo que parece un homenaje a uno de los eventos más memorables del ‘Gears of War’ o al menos a mí me lo recuerda.

Seguimos a partir de lo sucedido en ‘Rogue One’. Está muy bien explotada la idea por parte de Gillen que sigue con un tono más serio que otras de las colecciones de Star Wars. Aunque Han Solo nos da siempre esa faceta de pillo, predomina la acción y la sobriedad en estos números. Por encima de la trama tiene más valor la información que se ofrece sobre el pasado de algunos personajes, lo cual hace que reaparezca Bail Organa (Jimmy Smits en el cine) diciendo una frase que ciertamente define a Leia. El personaje que fue interpretado por Carrie Fisher protagoniza precisamente la portada realizada por David Marquez y Matthew Wilson. Una decisión que no comparto pues no es en esencia la mayor protagonista de este número, pero como he dicho, quizá si es de todos de la que nos llegan las mayores confidencias.

Ficha del cómic

Guionista: Kieron Gillen. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Guru-eFX. Portada: David Marquez, Matthew Wilson. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: septiembre de 2018. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 39

Argumento

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Vivimos un periodo de alta tensión en la galaxia. El Imperio Galáctico ha vuelto a Jedha con la intención de extraer los cristales de kyber que hayan quedado después del ataque de la Estrella de la Muerte. Mientras tanto, la princesa Leia y Luke Skywalker, líderes de la Rebelión, junto con el contrabandista Han Solo, están encargándose de encontrar una nueva base de operaciones. Nada más llegar a Jedha, los rebeldes se alían con Chulco Gi y con Ubin, antigua integrante de la Rebelión. No obstante, cuando Ubin y Chulco llevan a los héroes de la Alianza Rebelde a presencia de los pocos partisanos de Saw Gerrera que quedan con vida, la bienvenida que reciben no es, precisamente, amistosa…

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Reseña

Estrellas españolas allí donde pasó la Estrella de la Muerte

Número 39 del cómic de ‘Star Wars’ y segunda entrega en la que vemos a la actriz Aura Garrido dibujada por el artista español Salvador Larroca. El dibujante ha empleado su rostro para dar vida a la reina Trios, la cual se encuentra en el planeta Jedha, lugar que fue desolado en la película ‘Rogue One’. Este no será el escenario en el que nos toparemos con el cameo del cocinero también español Alberto Chicote y otros amigos del dibujante, como pudimos saber que ocurrirá en el encuentro celebrado en el Espacio Fundación Telefónica con motivo del 25 aniversario de Larroca en Marvel (que podéis ver aquí), aún debemos esperar un tiempo para que se publique ese número en España. Sin duda la saga galáctica es más entrañable que nunca para los españoles estando bajo los pinceles del dibujante valenciano.

En ‘Las cenizas de Jedha’, primera historia de Gillen para la saga central de Star Wars, la reina Trios representa un papel de mucho peso y más que sorpresas lo que está dando son golpes en la mesa, demostraciones de un gran temperamento. Es un personaje fuerte, muy al estilo de lo que ya desarrollaba el guionista en la serie ‘Darth Vader’ con otros protagonistas. Por otro lado Benthic, que acapara la portada elaborada por David Marquez y Matthew Wilson, también es el personaje que atrae hacia si la atención del lector. Con él se topan Luke, Leia y Han Solo en esta nueva misión para los Rebeldes, él es con quien finalizamos el pasado episodio. Un personaje que ya habíamos visto en el cine cuando era el segundo de Saw Guerrera. Alguien de ideas claras y firmes, con una determinación férrea y con un pasado bastante bien definido.

No descuida Larroca tampoco los detalles. No lo hace ni en la actriz española ni en los protagonistas cásicos de la saga, que destacan a veces en demasía sobre el resto de personajes. Pero también tiene oportunidad aquí de lucirse con la tecnología. No solo con las naves, el brazo metálico del comandante Kanchar o el rostro de Benthic, también con nuevas máquinas que tienen además un aire a videoclip metalero. Eso sí, espero que en números posteriores el color de Guru-eFX se vaya adaptando más al estilo de Larroca pues no lo veo aún en buena comunión, quizá sea la costumbre al trabajo de Edgar Delgado.

Si algo interesante tenía ‘Rogue One’ es que nos mostraba una faceta radical de la resistencia, algo diferente a los clásicos rebeldes. Con estas nuevas grapas han vuelto y además con más rabia pues quieren vengarse del genocidio cometido por la Estrella de la Muerte. E igualmente seguimos teniendo cruces con la película de Gareth Edwards. Referencias a lo acontecido, a Jyn Erso y su acción heróica… Todo este tipo de alusiones son buenas coartadas para llevar a cabo este arco y expandir la historia que rodea las construcciones y destrucciones de esas inmensas esferas destructoras de planetas.

Tal vez comience a echar de menos el humor que explotaba Gillen en ‘Darth Vader’ con Triple Cero y BT-1, pero desde luego el carácter severo que le imprime a las series se comienza a hacer notar y si nos lleva a un desenlace épico le perdono que me devuelva a la comedia en futuras ocasiones.

Ficha del cómic

Guionista: Kieron Gillen. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Guru-eFX. Portada: David Marquez, Matthew Wilson. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: julio de 2018. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 38

Argumento

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Vivimos un periodo crucial para el Imperio. Las fuerzas rebeldes proliferan a lo largo y ancho de la galaxia y su eliminación es imperativa para que el Imperio prospere.

Para una misión tan vital como la expuesta, es importantísimo reunir al equipo adecuado, en este caso, un grupo de soldados de asalto de elite elegidos por sus diferentes habilidades, por su lealtad y por su total dedicación a la destrucción de la Alianza Rebelde.

Al mando de este escuadrón, denominado Cicatriz, se encuentra el cruel sargento Kreel, que responde directamente ante Darthxº Vader. Luke Skywalker, la princesa Leia y Han Solo ya han escapado antes de este grupo de soldados de asalto, pero el Imperio no ceja en su empeño de acabar con ellos…

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Reseña

Nuevos personajes enlazando con viejo y nuevo canon

Por fin se ha publicado en España el número 38 de Star Wars. Larga ha sido la espera y lo aguardábamos con ansia pues era sabido por todos los compradores de la colección y seguidores de El Ministerio del Tiempo que en esta grapa aparece Aura Garrido (‘La piel fría’). De igual modo que ya vimos convertido en canon a Constantino Romero en el número 17 y al compañero de la artista en la mítica serie, Nacho Fresneda en el número 28, la actriz española ha sido retratada por Salvador Larroca. A partir de ahora el rostro de la reina Trios estará ligado al de la intérprete madrileña. Ella proviene de Shu-Torun, un planeta en el que ya transcurrió la serie de Darth Vader y en el que Larroca al igual que aquí se lució con los detalles. De momento solo ha tenido unas cuantas viñetas, pero son suficientes para mostrar el carácter que tiene, estoy seguro de que nos deparará unas cuantas sorpresas.

Reconocemos el rostro de la española y como sucede prácticamente siempre con los lápices de Larroca identificamos maravillosamente al resto de actores. Se reconoce a sus personajes aunque tengan cubierto el rostro por una tela y solo veamos de ellos poco más que sus ojos. El dibujante español es un especialista en los retratos pero también podréis disfrutar aquí de grandes paisajes, de escenas espaciales portentosas.

Toma el control del guión a partir de ahora Kieron Gillen, quien ya trabajó con Larroca en la serie de 25 números de Darth Vader. La buena sintonía entre Gillen y Larroca vuelve a notarse de igual modo que la percibíamos en la exitosa colección del lord sith más famoso de todos. El guionista comienza su andadura en la serie central de Star Wars con un arco que se ha venido a llamar ‘Las cenizas de Jedha’. Jedha es la luna por la que pasaban casi todos los creyentes en la Fuerza, entre otras cosas porque los jedi fabricaban allí sus espadas láser con el codiciado cristal Kyber. Además es una localización que hemos podido ver en ‘Rogue One’ y que no salió muy bien parada, como aquí nos recuerdan. A si es que de nuevo se unen canon viejo y nuevo en los cómics de un modo mejor que en algunas de las películas. Prueba de ello es que se hace una correcta alusión a Moff Tarkin el tirano imperial encarnado por Peter Cushing en la trilogía original pero se continúa a partir del punto en que quedó el planeta tras la película de Gareth Edwards, con los seguidores del veterano de las Guerras Clon, Saw Gerrera (Forrest Whitaker) luchando a su manera contra el Imperio. Esta nueva mini-historia promete, aunque esperemos que Gillen no viva demasiado de las rentas que le ha otorgado el cine.

Este es un número con más cambios en los créditos, ya que la portada no es obra de Mike Mayhew si no de David Marquez y Matthew Wilson. En ella vemos a un Luke estoico en medio del desierto con unas amenazadoras naves imperiales al fondo. Durante las próximas entregas estos serán los encargados de narrarnos La Guerra de las Galaxias en un universo que se expande ofreciendonos detalles mucho más ricos que las publicaciones cinematográficas.

A continuación podéis ver el resultado de Aura Garrido como la reina Trios en la publicación que lanzó la propia actriz al enterarse hace más de medio año de su aparición en la saga.

 

Ficha del cómic

Guionista: Kieron Gillen. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Guru-eFX. Portada: David Marquez, Matthew Wilson. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: junio de 2018. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 37

Argumento

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Vivimos un periodo crucial para el Imperio. Las fuerzas rebeldes proliferan a lo largo y ancho de la galaxia y su eliminación es imperativa para que el Imperio prospere.

Para una misión tan vital como la expuesta, es importantísimo reunir al equipo adecuado, en este caso, un grupo de soldados de asalto de elite elegidos por sus diferentes habilidades, por su lealtad y por su total dedicación a la destrucción de la Alianza Rebelde.

Al mando de este escuadrón, denominado Cicatriz, se encuentra el cruel sargento Kreel, que responde directamente ante Darth Vader. Luke Skywalker, la princesa Leia y Han Solo ya han escapado antes de este grupo de soldados de asalto, pero el Imperio no ceja en su empeño de acabar con ellos…

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Reseña

El Escuadrón Cicatriz para que Aaron deje una marca definitiva.

Último número de Jason Aaron como guionista de la serie principal de ‘Star Wars’ antes de cederle el testigo al guionista Kieron Gillen. Para este último one-shot, para esta despedida ha empleado a un equipo especial, encargado de darle boleto a muchos rebeldes, el Escuadrón Cicatriz. Un grupo de Stormtroopers heterogéneo con diferentes habilidades, que se sale de lo habitual, que no son los cuadriculados miembros de las tropas de asalto imperiales. Esta diferencia se agradece por lo factible dentro del universo Star Wars y por sacar nuevos personajes de donde parecía que no iban a salir (al margen de Finn, el soldado de John Boyega en los nuevos largometrajes). Una elite de soldados que como he dicho en anteriores ocasiones hace afición y en este número 37 también ofrece argumentos para ello, tanto narrativas como visuales a través del dibujo de Larroca.

Esta entrega es una persecución, un busca y captura. Durante esa cacería lo que más se muestra son las maneras del Escuadrón Cicatriz, la idiosincrasia de su líder y la relación con Darth Vader. Un punto interesante si más adelante vamos a seguir contando con ellos, si no va a suponer otro amago de spin-off como en los números 21 y 25. Aaron lo deja todo bien preparado para los capítulos que vienen, pero esta grapa no es nada precisamente épico. Por lo menos nos sigue enamorando con la efectividad del equipo de soldados, con sus artes y artificios, que se alejan mucho de la famosa mala puntería de los stormtroopers. Yo compraría serie independiente de estos villanos.

Este número especial viene con una segunda parte añadida titulada ‘La arena proveerá’ dibujada por Andrea Sorrentino (‘Secret Empire’) y coloreada por Lee Loughridge (‘Vampirella’) con guión de Jason Aaron y Dash Aaron. Por eso llega hasta las 40 páginas, manteniendo el precio de siempre.

El estilo de Sorrentino le viene muy bien a la historia de Aaron. El desierto le pega tanto como aquella serie de Old Man Logan en la que se sumergió la dibujante en 2015. Una narración árida en la que Tatooine hace la vida muy difícil a los Tusken o Moradores de las arenas. Una ocasión más para conocer los diarios de Ben Kenobi.

Otros habrían elegido una despedida por todo lo grande. Pero Aaron ha optado por una diferente buscando historias a partir de personajes que siempre están en segundo plano, como reivindicando también el papel del guionista, aunque en el mundo del cómic esté mucho más reconocido que en el cine. Desde luego ha dejado huella o marca más que cicatriz en esta colección, esperamos no tener que echarle de menos ahora que va a entrar Kieron Gillen.

Ficha del cómic

Guionista: Jason Aaron. Dibujante: Salvador Larroca, Andrea Sorrentino. Color: Edgar Delgado, Lee Loughridge. Portada: Mike Mayhew. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 40 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: mayo de 2018. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 36

Argumento

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La galaxia vive una época convulsa. Aunque el malvado Imperio Galáctico sigue mostrándose fuerte, la Alianza Rebelde, embarcada en una lucha por la libertad, continúa minando sus fuerzas a lo largo y ancho de la galaxia.

El asedio de Tureen VII por parte del Imperio llevó a Luke Skywalker, a la princesa Leia y a Han Solo a intervenir en el conflicto. Darth Vader, por su lado, envió a detenerlos al Escuadrón Cicatriz, compuesto por soldados de asalto de elite. Sin embargo, las fuerzas rebeldes consiguieron burlar el asedio, lo que humilló al Escuadrón Cicatriz y lo hizo caer en desgracia. En cualquier caso, los imperiales no se fueron con las manos vacías, porque capturaron a C-3PO.

Ahora, el Escuadrón Cicatriz ha decidido concentrarse en sacarle al androide de protocolo tantos secretos como sea posible acerca de la Alianza. Al mismo tiempo, R2-D2, preocupado por su colega y amigo, ha abandonado a los rebeldes para emprender una misión de rescate…

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Reseña

Un poco de protagonismo para los circuitos.

Penúltimo trabajo de Jason Aaron en la saga de cómics de Star Wars. Este número muestra de manera justificada que hay androides por los que los protagonistas sienten algo más que lo que siente un trabajador por su herramienta de trabajo o por su computadora. No son meros reparadores, interfaces de idiomas o dispositivos de almacenamiento de información. R2-D2 es un bien muy preciado para los rebeldes o para los fans y aquí demuestra una vez más su valía.

En esta historia hace gala de su capacidad como buen amigo y se embarca en un rescate de lo más arriesgado. En una grapa anterior C3PO fue capturado por el Imperio y el androide se decide a rescatarle él solito del interior de un destructor estelar en el que está el mismísimo Lord Vader. Si queréis ver una historia protagonizada por R2 ahora que se le ningunea tanto en las películas es vuestra oportunidad. Se le muestra muy osado, muy astuto y muy tocanarices. En este sentido se refleja bien al personaje, porque no deja de ser un personaje más, pero esperaba algo más cómico de este número. En lugar de eso tenemos una aventura bastante sencilla, puede que ligeramente relevante a la par que un pelín desproporcionada para las capacidades del robot.

Los planos siempre cinematográficos de Larroca van acompañados de una voz en off representada por unos cajetines de narrador. No he podido evitar darle vueltas a quién podía ser el artífice de esa narración pero lo más probable es que sea anónimo. Sea como fuere la acción de todas estas viñetas es más movida de lo esperada, sobre todo para tratarse de una aventura de un robot que tiene menos grados de libertad que un madelman. Alabo ese logro que es mérito tanto de dibujante como de guionista.

Como los predecesores enlaza en su última página con el siguiente. Este one-shot que ha sido titulado como ‘La venganza del astromecánico’ nos devuelve al Escuadrón Cicatriz del sargento Kreel, al cual ya vimos en números anteriores como el 21 o el 25. En el capítulo 37 tendremos más aventuras del Escuadrón Cicatriz al cual ya estoy definitivamente enganchado.

Ficha del cómic

Guionista: Jason Aaron. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Edgar Delgado. Portada: Mike Mayhew. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: marzo de 2017. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 35

Argumento

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La galaxia vive una época convulsa. Aunque el malvado Imperio Galáctico sigue estando fuerte, la Alianza Rebelde continúa luchando por la libertad.

Han Solo, un legendario contrabandista y un canalla todoterreno, acabó metido de cabeza en la Rebelión a raíz de que un sencillo viaje que se vio obligado a hacer para pagar una deuda que tenía con Jabba el hutt —un importante barón del crimen— se convirtiera en una misión para rescatar a la princesa Leia, a quien sacó de la Estrella de la Muerte.

Desde entonces, Han Solo y Chewbacca, su copiloto wookiee, han llevado a cabo extraños trabajos y milagrosas hazañas para mantener con vida a sus amigos y en marcha la Rebelión; si bien es cierto que sus métodos provocan inquietud y desasosiego en todos aquellos que les rodean…

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Reseña

Una entrega para los amantes de Solo.

Siguiendo la línea de los últimos números publicados la entrega 35 de la colección Star Wars supone un nuevo one-shot (historia que empieza y acaba en una sola grapa). Seguimos así despidiéndonos de la etapa del guionista Jason Aaron en los cómics de Lucasfilm, la cual finalizará en dos números. Aunque esta historieta se publicó en Estados Unidos en octubre de 2017 nos llega ahora en un momento propicio ya que el hype, como se dice ahora, de Han Solo está por las nubes tras la publicación del tráiler de la película en solitario del personaje de Harrison Ford que ahora interpretará Alden Ehrenreich.

Casualidades aparte. Si el filme intentará rescatar al contrabandista más granuja, astuto y simpaticón de la galaxia en este número también leemos algo similar. Para ello Aaron ha retomado otro personaje de la saga de cómics como es el Hut Grakkus, al cual pudimos ver en el arco argumental que se inició a partir del número 8 (‘Enfrentamiento en la luna de los contrabandistas’). Este enorme gusano que ya le puso las cosas difíciles a Luke y compañía por supuesto no se ha pasado al bando rebelde. Sirve como excusa para una misión que hace sacar a flote todos los antiguos recursos de contrabandista de Han Solo, aunque siga siendo uno de los buenos. No deja de ser una historia sencilla pero eficiente, fiel retrato del personaje.

Igual de exacta es la imagen que representa Larroca de Harrison Ford. Su sonrisa bobalicona, su cabello H&S, sus poses chulescas… Como si el actor hubiese posado para él. Ahí radicaba la mayor dificultad de este encargo ya que tampoco tiene una acción compleja ni escenas laboriosas, aunque si claustrofóbicas, no debe haber sido fácil encajar al Hut en los pequeños espacios del Halcón. Lo que si cambia con respecto al anterior cómic es la calidad del dibujo, refiriéndome sobre todo a los fondos. Hay un mejor acabado en ellos, todo está mejor detallado. Tanto el interior del Halcón Milenario, como los personajes y el espacio exterior.

A la espera de un nuevo arco argumental y con la inclusión que nos ofrecerá Larroca del personaje con el rostro de la actriz Aura Garrido, seguiremos disfrutando de estas historias conclusivas.

Ficha del cómic

Guionista: Jason Aaron. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Edgar Delgado. Portada: Mike Mayhew. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: febrero de 2017. Precio: 2,50€.

Reseña: ‘Star Wars’ nº 34

Argumento

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La galaxia vive una época convulsa, dado que el malvado Imperio Galáctico sigue gobernándola con puño de acero. Sin embargo, para aquellos valientes con suficiente habilidad como para desafiar a las fuerzas imperiales y zafarse de ellas siempre existe la posibilidad de obtener beneficios.

Lando Calrissian, un contrabandista reconvertido en emprendedor galáctico, va dejando su huella de hombre de negocios de mala reputación por el universo a medida que comercia con bienes aquí y allí y opera, prácticamente, al margen de las leyes imperiales. En un momento dado, Sana Starros, cazarrecompensas y contrabandista, como él, le ofrece un trato que nadie rechazaría.

Así, juntos, Sana y Lando se embarcan en la venta de lo más gordo que habían tenido nunca entre manos y saben que se la juegan, porque podría costarles la vida…

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Reseña

Sana sanita, lo que no se le da a Sana, sana te lo quita.

Exploramos la parte más canalla de Star Wars, la de aquellos que quieren sacar más provecho de la gran guerra galáctica. Y no me refiero a los compradores de armas que aparecían en ‘Los últimos jedi’, si no a los contrabandistas, a los mayores expertos en estraperlo galáctico.  Lando Calrissian y Sana Starros se unen para llevar a cabo un engaño más arriesgado que el de la estampita. Todo esto sucede antes de que Lando se convierta en el líder de Ciudad Nube en Bespin, pero aún así este ya se define como hombre de negocios. De estafador a empresario reconvertido o más bien cambiado de nombre.

Es una historia donde vemos la astucia y las argucias de Sana, donde se gana nuestro respeto pero también calamos su carácter de timadora en unas pocas páginas, las mismas en las que ella se gana un buen número de enemigos para salirse con la suya. No obstante lo que leemos transcurre con un guión atropellado que no es de lo más brillante de Jason Aaron, pero al menos nos sirve para calmar el hambre de saber sobre este personaje.

A pesar de que Larroca sigue controlando los planos y los rostros tan bien como siempre en algunas viñetas o páginas enteras de esta entrega está algo escaso de detalles. Sabe muy bien donde colocar la cámara pero parece que le ha faltado tiempo a la hora de terminar ciertas escenas. Sobre todo lo notamos en los fondos y los escenarios por los que se mueven los dos protagonistas. Sin embargo hay determinadas ilustraciones que están dibujadas y coloreadas con mucha finura, por lo que irregular es como debería calificar el conjunto artístico del Star Wars 34.

Si en el anterior número leímos una historia sobre Luke y Leia en el siguiente toca sobre Han Solo ,Chewbacca y el hutt llamado Grakkus, que ha aparecido en grapas anteriores. Por lo que de momento no nos embarcamos en ningún arco argumental, seguimos con estas mini-historias conclusivas e individuales. Parece que Jason Aaron se está despidiendo de esta colección personaje a personaje (el 37 es el último que guionizó el escritor) sembrando para que otros puedan crear en sucesivos cómics.

Ficha del cómic

Guionista: Jason Aaron. Dibujante: Salvador Larroca. Color: Edgar Delgado. Portada: Mike Mayhew. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 32 págs., grapa, color, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: enero de 2017. Precio: 2,50€.