Impresiones de la primera temporada de ‘Locke & Key’

La serie que adapta los cómics de Joe Hill y Gabriel Rodríguez

Hace poco os hablábamos de ‘Locke & Key’, los cómics de Joe Hill y Gabriel Rodríguez (reseña aquí) y ahora estamos en posición de contaros cosas sobre la serie de Netflix pues ya la hemos visto al completo. La plataforma online ha adaptado las viñetas de IDW y el próximo 7 de febrero estrenará los 10 episodios que contienen esta producción. Una obra que ha llegado a buen término tras los intentos fallidos de otras productoras, como aquel que FOX llegó incluso a mostrar, que ha estado un tiempo en Youtube y que no se estrenó en 2011.

‘Locke & Key’ nos zambulle en la historia de los Locke. Una familia cuyo padre y esposo ha sido asesinado y que se muda al hogar ancestral de este. Allí se encuentran con una nueva vida pero también con los cuchicheos del pueblo de Matheson (en los cómics se llama Lovecraft, quizá en esta ocasión han querido homenajear a Richard Matheson, ‘Soy leyenda’, ‘El increíble hombre menguante’). Los Locke deben enfrentarse a una nueva y misteriosa mansión que no pone nada fácil el adaptarse a la nueva ciudad, el nuevo instituto… Sobre todo porque en esa vorágine de cambios hay unas llaves capaces de hacer cosas inimaginables y una entidad que va tras ellas.

Poco a poco la serie va desvelando misterios y secretos, tanto de las llaves como de la familia Locke. En ese sentido sigue también los mismos derroteros de los cómics. Entremezcla los hallazgos mágicos con los del clan que habita la Keyhouse. Esto hace que la trama nos guíe por una historia de drama y magia. Un nuevo mundo de alucinantes posibilidades para los protagonistas que a la vez está entrecruzado con un pasado doloroso y un presente conflictivo. Explora por lo tanto los mismos temas.

Si sois lectores de los cómics vais a detectar que todo se ha trastocado algo, la historia transcurre en diferente orden o se han gestionado de manera distinta algunos roles. Así se consiguen ligeras sorpresas para el lector pero sobre todo se nota que se ha hecho para adaptar todo al lenguaje de series y para preparar futuras temporadas. Porque aunque llega a un punto muy avanzado de la trama hay algunos personajes que está claro que necesitaremos ver más. Si no has tenido entre manos esta novela gráfica disfrutarás igualmente pues lo estupendo de esta narración es el cómo mezcla la parte ocultista con la trágica. Se ha perdido algo de terror con respecto a las viñetas a si es que si queréis sentir miedo tendréis que recurrir a ellas.

Como he dicho hay magia y hay drama, hay mucha inocencia o inconsciencia mezclada con peligro. Para eso es importante cómo se ha tratado la serie a nivel visual. Si los cómics tenían un estilo cartoon muy colorido entremezclado con la historia de terror, la serie ha optado por unos tonos fríos, bastante apagados. Los colores están muy atenuados. Pero cuando hay momentos de fantasía o de infantilidad aparecen los pigmentos vivos y se crea así el contraste que tanto nos «incomodaba» al leer los cómics. Esto ha hecho por otro lado que se hayan buscado soluciones distintas a las de las viñetas para algunos efectos mágicos. Es un ambiente lo suficiente raro como para ser considerado digno de una historia surgida de un King, no olvidemos que Joe Hill es el hijo de Stephen King y literariamente, casi literalmente, sigue los pasos de su padre. Por otro lado hay que admitir que se pierde el nivel sangriento y la serie es algo más «familiar».

En cuanto al reparto podemos decir que es muy parecido físicamente al de los cómics. Quizá los más logrados tanto estéticamente como interpretativamente sean Jackson Robert Scott y Emilia Jones como Bode y Kinsey Locke respectivamente. Thomas Mitchell Barnet como el perturbado Lesser también me ha parecido un gran acierto. El personaje más cambiado es el del padre de la familia Locke, interpretado por Bill Heck y caracterizado de tal modo que hasta se da un aire a John Wick. Hay otras modificaciones como aquellas que nos llevaban a personajes casi punk pero se ha optado por una línea más actual.

Los episodios han estado dirigidos por varios directores. Pero los más importantes, que en este caso son los últimos, llevan la firma de Vincenzo Natali (‘Cube’). Lleva muy bien al reparto juvenil y ha hecho junto con lo ideado por Carlton Cuse y Meredith Averill que esta sea una serie con bastante referencias. No solo me refiero a alusiones a películas modernas como ‘Lock, Stock and Two Smoking Barrels’ o ‘La naranja mecánica’, la serie también introduce sus guiños y sus sorpresas, seguro que reconocéis más de una cara entre aquellos que se cruzan con los Locke. Un ejemplo de ello es todo el trabajo de Laysla De Oliveira en la serie, recordemos que ella actuó en la adaptación de ‘En la hierba alta’, de la novela de Joe Hill, que también dirigió Natali y estrenó Netflix. Esto es algo que ya hacían los cómics pues tienen mucho de meta-universo, no solo de todas las referencias que se crean por su propia historia, sino a la hora de introducir claves que aluden a la vida de sus autores o sus influencias.

Entremezcla y explora menos las posibilidades de cada una de las llaves. Esto es debido a que en una sola temporada han querido incluir casi todas mientras que en cada arco de los cómics iban descubriendo solo unas pocas. No es algo excesivamente preocupante pues sabemos que habrá segunda temporada y dará para aumentar la originalidad de los eventos que viven los Locke. Esto ha hecho además que el cierre sea menos redondo, que haya tramas abiertas o incluso algún personaje olvidado. Pese a todo hay mucha magia en la serie, mucha fantasía, pero esta se construye de un modo más precipitado y quizá haría más falta ahondar en su mitología con detalle. El imaginario desplegado por Joe Hill es algo más complejo de lo que se muestra en la serie y necesitaremos más episodios para sentirlo realmente completo. Como he dicho, queda para la segunda etapa de ‘Locke & Key’ que el productor Carlton Cuse ya ha anunciado que está en desarrollo.

Impresiones de ‘Tigtone’ la serie de Adult Swim que está en HBO España

Rol desbocado y humor negro es el arma del héroe Tigtone

‘Tigtone’ es una serie creada por Andrew KoehlerBenjamin Martian. Sigue las aventuras de un héroe guerrero y su compañero, un ser mágico llamado Útil (Helpy). Juntos van por un mundo de fantasía en busca de encargos que aumenten su fama en el reino de Propicia (Propecia en versión original). Tigtone es un héroe loco por completar misiones de todo tipo al servicio de cualquiera que se las encomiende, ya sea el monarca bicéfalo que gobierna en ese feudo o un desesperado campesino.

Son 11 episodios (contando el piloto) de casi 11 minutos cada uno. Repletos de misiones al más puro estilo juego de rol. Tanto encomiendas principales como peticiones paralelas que nuestro protagonista va registrando en su diario. Por supuesto todo lo que va recabando en sus hazañas lo guarda a buen recaudo en su inventario y aquello a lo que se enfrenta lo debe resolver a base de puzzles o sangrientas matanzas. Pero Tigtone es un fuera de serie que siempre saca crítico en sus tiradas y sale airoso.

La serie es una auténtica demencia visual. Es una mezcla entre las ilustraciones de las cartas Magic con la locura de los cuadros el Bosco. El estilo pictográfico del famoso juego de cartas cobra vida mientras que las escenas del pintor flamenco se hacen realidad. Su animación está realizada con técnica de captura facial y lo cierto es que parece que estamos ante una secuencia de un videojuego pero hecho por cuatro pirados que nos sumergen en los infiernos más medievales.

Es una locura incesante, con un ritmo incansable. Es como si se hubiese plasmado en forma de serie una partida de rol jugada por borrachos o enajenados. Es lo que lo hace divertida, que a todos los que hemos jugado rol nos ha pasado algo de lo que le pasa a Tigtone.

Posee el toque brutal y demente de ‘Metalocalypse’ y el ritmo de ‘Rick y Morty’. Juntando esas dos series sobra decir que el filtro brilla por su ausencia. Podríamos decir que las canciones de ‘Metalocalypse’ se basaron en este héroe. El inventario está lleno de malas ideas que me encantan: árboles con alas de mosca, esqueletos gafapasta robando almas de gallinas, flores vampíricas que dan deseos… Desde luego da en el clavo y agrada a aquellos que crecimos jugado a juegos como D&D o a Rune Quest, pero también a aquellos que buscan algo políticamente incorrecto, rápido y diferente.

Impresiones de la segunda temporada de ‘Sex Education’

Seguimos maravillados con ‘Sex Education’

Hace un año por estas fechas pude hablaros de la primera temporada de ‘Sex Education’, una de las series que más he recomendado a lo largo de 2019, divertida y muy original. Hoy por fin os puedo hablar de su segunda temporada que al igual que la primera tiene 8 episodios de unos 50 minutos aproximadamente cada uno de duración.

Me ha encantado la manera que ha tenido de evolucionar la serie. Por supuesto seguimos enfrascados en los temas sexuales, la gracia de esta serie es con la libertad con la que se habla de este tema tan tabú para los adolescentes. Es más, se deja ver mucho más la problemática que tienen los jóvenes para conseguir información sobre el sexo, desde el primer episodio vemos como una infección de clamidia se vuelve la gran protagonista y entra de cabeza la madre de nuestro protagonista Otis en el instituto, algo que a Otis no le va a hacer ninguna gracia.

Otis (Asa Butterfield) que sigue con sus propios problemas, se enfrenta a un fuerte despertar sexual y quiere llegar hasta el fondo con su novia Ola. Su perfeccionismo le hará sufrir más de una decepción.

Volveremos a tener a Meave (Emma Mackey), uno de mis personajes favoritos y que en esta temporada no lo va a pasar nada bien.

Pero no olvidemos que esta serie no es grande solo por sus dos protagonistas principales, no, todos y cada uno de los alumnos del instituto nos muestran una historia distinta de las que nos iremos enganchando desde el principio.

Ncuti Gatwa, Connor Swindells, Kedar WilliamsStirling, Aimee Lou Wood, Simone Ashley, vuelven a darlo todo en esta segunda temporada, con tramas bastante complicadas para alguno de los personajes y muy divertidas para otros.

Vemos como estos jóvenes deben crecer y enfrentarse a problemas como verdaderos adultos. Aprendiendo y enseñando también. Palabras como vaginismo, pansexual o los abusos sexuales, son algunas de las que escucharemos y aprenderemos en esta serie.

En esta temporada también podemos ver el lado más salvaje de estos adolescentes a través de una gran fiesta que hará que Otis pierda todos los papeles. Y también veremos una maravillosa versión de Romeo y Julieta que os dejará sin palabras.

No solo tenemos a adolescentes en primera plana, en esta ocasión también nos adentraremos en las dudas de los adultos, en relaciones algo más complicadas y de como ellos también sufren.

Seguiré recomendando ‘Sex Education’, su primera y segunda temporada nos demuestran lo humana que es, es fácil sentirse identificado con varios de los personajes y eso es poco común, lo que la hace muy cercana a cualquier tipo de espectador.

Ya sabéis el 17 de enero vuelve a Netflix, así que no esperéis más y si no habéis visto la primera temporada tenéis unos días para estar al día.

Impresiones de la serie ‘The Witcher’

Las novelas de Andrzej Sapkowski que se convirtieron en videojuego ahora son una satisfactoria serie

Allá por 1992 nacía la saga de Geralt de Rivia. El escritor Andrzej Sapkowski ponía en marcha una colección literaria que se ganó centenares de adeptos. Pero quizá fue quince años después con el lanzamiento del videojuego ‘The Witcher’ en 2007 cuando adquirió una relevancia y furor popular. Netflix se hizo eco y cargo del fandom de esta premiadísima saga y ha desarrollado la serie (para mejorar la que surgió previamente en Polonia bajo el nombre ‘The Hexer’) que se estrena hoy día 20 de diciembre de 2019.

En mi caso solo he leído las dos primeras novelas y probado el juego. Puedo entender el hype por la gran calidad de la versión para videoconsolas pero sinceramente, no por las novelas. De buenas a primeras los libros me parecieron una de las cosas más vagas que he leído en mucho tiempo. Se fundamentan excesivamente tanto en cuentos míticos (Aladín, Cenicienta, La Bella y la Bestia…) como en pilares de la fantasía como Dungeons & Dragons. Hasta el punto en que más que una inspiración son una adaptación. Casi te despistas más buscando el punto de interpretación de un clásico que conociendo los nuevos personajes. Sí que es cierto que según avanzas en el segundo libro se va descubriendo ya un nuevo universo, que seguro que se amplía en el resto de las novelas, pero que en su base resulta sobadísimo.

Si hay algo que hace bien la serie de Netflix es intentar eludir la mayor cantidad de referencias posibles a esas historias harto conocidas. Se percibe de dónde salen pero la manera en cómo se ha expuesto la trama hace que no sea tan evidente. La serie creada por Lauren Schmidt (‘The umbrella academy’, ‘Daredevil’) entremezcla las aventuras independientes del primer y segundo libro y consigue que aunque haya hazañas aisladas sí que tengamos una trama central mucho más identificable. Está montado de una manera diferente, al principio parece que ‘The Witcher’ es caótica e inconexa pero en el episodio 4 todo cobra más sentido para los profanos en las novelas o los juegos. En sus inicios parece que todo va a estar compuesto de lances independientes, pero según avanza la serie se va a haciendo ligeramente más compleja y vemos que todo está intrínsecamente relacionado.

La pregunta del millón es… ¿se parece al libro o a los videojuegos? Si que tiene ese aire de juego de rol, con múltiples personajes de diferente índole en un mundo fantástico con los que sentirse identificado. Pero a lo que más se asemeja es a las novelas, adaptando capítulos casi enteros y empleando sus momentos más identificativos.

‘The Witcher’ es una serie de 8 episodios en los que la aventura de capa y espada está muy presente. No sucede como en otras adaptaciones de novelas de fantasía como ‘El Señor de los Anillos’ o ‘Harry Potter’ en las que todos decíamos al unísono que estaba todo calcado. El estilo de Sapkowski es menos descriptivo y da menos lugar a ello. Pero si reconoces a los personajes nada más aparecer. La factura de la serie también se podría decir que varía de un escenario a otro o dependiendo de la trama. Se percibe el gasto económico pero hay momentos de auténtico bajón, sobre todo en lo que se refiere a lo visual y en interiores. Tal es así que podemos pasar de tener la sensación de estar al nivel de producción de ‘Juego de Tronos’ a encontrarnos casi siempre con el tono de series como ‘La leyenda del buscador’ o ‘Merlín’ e incluso a estar viendo un documental barato sobre la Edad Media.

El rodaje ha transcurrido entre Las Palmas y Europa del Este, como no podría ser de otra manera dada su ambientación y orígenes. Nos brinda paisajes muy logrados y adecuadamente manipulados por ordenador para conseguir una atmósfera oscura, medieval, mágica y en ocasiones triste. Se percibe que el dinero de la producción se les ha ido en pagar a Cavill y en muchas de las partes que contienen imágenes realizadas de modo digital. Esto se percibe sobre todo en los lugares que visita Geralt y en los monstruos a los que se enfrenta. Pero no todo es CGI, hay buen maquillaje, tipo ‘Ash Vs Evil Dead’, con criaturas de lo más asquerosas y sanguinarias que los lectores de las novelas o de las historias de fantasía van a reconocer.

Lo que echo en falta en una producción con tanta expectativa es más exigencia a las interpretaciones de protagonistas como Anya Chalotra (Yennefer) e incluso Henry Cavil. Eso y que se puliese la escenografía y los detalles de CGI algo más.

De la serie se salva sobre todo ver a Cavill haciendo salvajadas con la espada, para los que gozamos de la sangre y las contiendas encarnizadas la serie tiene también en todos los episodios buenos momentos. Me ha gustado el cómo se ha adaptado el lenguaje literario a serie, dándole a todo un ritmo más ágil y aportando más detalles según avanzamos. El reparto no tiene actores archiconocidos a parte del actual Hombre de Acero pero gana con personajes como Jaskier (Joey Batey), que me parce el mejor interpretado. Buena elección la de este actor que está versado en este tipo de series y además es capaz de leer idiomas medievales en la vida real. Seguro que la canción que le compone al brujo la vais a tener pegada a la cabeza y van a surgir decenas de covers (espero alguno en modo heavy metal). ¡Toss a coin to your witcher!

Impresiones de ‘Foodie Love’

Amor y comida, una mezcla explosiva y perfecta

Hemos tenido la oportunidad de ver los tres primeros episodios de ‘Foodie Love’, la primera serie de Isabel Coixet que según la propia directora une las dos cosas que más le gustan en esta vida, el amor y la comida.

Dividida en ocho episodios, la serie se estrenará en HBO el próximo 4 de diciembre y no habrá que ir esperando semanalmente para ver el siguiente, pues la plataforma ha optado por ponerlos todos el mismo día.

La serie nos presenta la aplicación Foodie Love, la cual utiliza distintos algoritmos para conseguir pareja entre los amantes del foodie. Así conocemos a nuestros dos protagonistas, interpretados por Laia Costa y Guillermo Pfening. Dos personas bastante diferentes, pero que su devoción por la comida les llevará poco a poco a entenderse. Me apasiona el personaje de Laia, es alocada, obsesiva con su pasado y le da un toque de diversión a la vida de Guillermo Pfening.

De lo poco que hemos visto, podemos observar que la metódica del episodio es, una cita en un restaurante, mientras comen, beben o simplemente toman un café, en estas situaciones vamos averiguando detalles de estas dos personas, sus gustos, sus miedos y todas sus curiosidades.

Isabel dirige perfectamente a sus protagonistas, pero no solo eso, los extras y actores secundarios también tienen un pequeño papel en toda esta historia. Y es que todos y cada uno tienen su pequeña historia de amor o desamor e incluso de esperanza como en el segundo episodio.

También tenemos varios cameos, como los de Greta Fernandez y Natalia de Molina, ambas ya habían trabajado con la directora en Elisa y Marcela‘, Yolanda Ramos y el modelo Tony Thornburg.

He visto muy poco de la filmografía de Isabel Coixet, pero aparte del guión se nota que cuida todo el entorno, los planos centrados, las miradas de sus personajes y la luz. Por lo que he podido comprobar esto último se mima mucho en la serie. Además en foodie love podemos ver mucho de Japón, en forma de comida, pero lo suficiente para saber que a Coixet le entusiasma todo lo referente a este país.

Otro de los detalles de la serie es que los platos son reales, lo que comen es real y en los episodios te dicen los ingredientes del plato principal de cada episodio. Así que os recomiendo que dejéis preparado un buen plato de comida antes de ver la serie, pues cuando terminéis solo querréis comer.

Impresiones de ‘The Accident’

‘The Accident’ minucioso reflejo de las miserias de una tragedia

Filmin nos lleva a Gales de la mano del guionista Jack Thorne (‘Materia oscura‘) y con la directora Sandra Goldbacher (‘Victoria’), donde un pueblo sufre un terrible accidente tras la caída de un edificio de nueva construcción en la que nueve personas pierden la vida, ocho de ellas menores. La serie llega el 26 de noviembre con cuatro episodios de una hora aproximadamente de duración.

Me encanta como Jack Thorne lleva la historia, paso a paso vamos desengranando todas las piezas. El cómo los vecinos exigen responsabilidades tras el colapso del edificio. Cómo la empresa constructora se reúne con los mejores abogados para paliar la situación y salir indemnes. Y para terminar la manera en la que cada personaje lleva esta situación me parece de lo más realista, shocks, llantos, ira… tantos sentimientos que te crees cada una de las reacciones.

The Accident es la última entrega de la trilogía sin nombre en la que Thorne nos da un retrato sombrío de Reino Unido a través de tres sucesos de gran impacto social. ‘National Treasure’ y ‘La desaparición de Kiri’ son las anteriores series de esta trilogía. En la primera conocemos a un cómico querido en todo el país hasta que se descubre su oculto historial como pederasta. Y en ‘La desaparición de Kiri’ nos cuenta el asesinato de una niña africana adoptada. Con esta última entrega se mete en la tragedia urbanística similar a caso reales como el incendio de la Torre Greenall de Londres.

Está claro que la intención que tiene, aparte de contar una historia, es dejarnos ver la crisis industrial de un país en la que la corrupción urbanística está a la orden del día. Los materiales baratos o la seguridad haciendo la vista gorda son parte de lo que vamos a ver en esta serie de cuatro episodios.

Como parte del elenco tenemos a Sarah Lancashire (‘Yesterday‘), Sidse Babett Knudsen (‘Westworld‘), Joanna Scanlan (‘Electric Dreams’), Jade Croot (‘The Witcher’), o a Mark Lewis Jones (‘Chernobyl’) entre otros.

Todos los actores están geniales, saben mostrarnos la desesperación de una y mil maneras, como he dicho antes, cada personaje tiene una reacción y es lo hacen tan bien que te crees toda la historia desde el minuto uno. Mención especial para la joven Jade Croot, que pasa de mostrarnos la rebeldía propia de la adolescencia a la debilidad y fortaleza después de sufrir todo lo que sufre durante la serie.

Nosotros nos quedamos con un buen sabor de boca después de los tres primeros episodios de ‘The Accident‘ y con ganas de que se estrene para poder conocer su desenlace.

Impresiones del inicio de ‘The Terror: infamy’

Folclore japonés en tierras norteamericanas

Tras su estreno este verano en Estados Unidos por fin podemos ver a través de AMC la nueva temporada de ‘TheTerror’. En ella cambiamos de protagonistas y de época. Una comunidad de japoneses habita en una isla de los Estados Unidos allá por 1941, cuando transcurría la gran guerra y justo cuando se producía el ataque de Pearl Harbor. Ellos son personas alejadas de su país pero que según qué generación, en gran contacto con su folclore. Mientras están confinados pero no obligados a vivir en una pequeña villa una mujer nipona aparece muerta y pronto comienzan las supersticiones y los cargos de conciencia, algo muy propio de la cultura del país oriental.

En ‘The Terror: infamy’ tenemos muchos momentos que tratan sobre el honor, el respeto y el culto a los antiguos espíritus, impuesto por las viejas tradiciones japonesas que guardaban recelo y culto a criaturas tan terroríficas como los yokais o espítirus de campo. En concreto, al menos en su inicio, la serie habla de los bakemonos o los yureis. Fantasmas que mutan de aspecto, desde una persona con pintas horrendas hasta diversos animales. Como podéis comprobar muy en la línea y en sintonía con las historias clásicas de terror japonés y la primera temporada de la serie.

Pronto vais a ver como la fotografía, la sutileza, las costumbres… son componentes muy importantes. Sobre todo está muy presente el aislamiento (tanto físico como social) de los japoneses que vivían en Estados Unidos durante la II Guerra Mundial. La serie tiene un gran componente relacionado con los prejuicios y la apertura cultural. Para hablarnos de eso, de ahí el tagline de la segunda temporada, se ha llenado de infamias. Injusticias que viven aquellos que están recluidos en algo que es poco más que un gueto y que aspiran a una vida mejor, al sueño americano o al menos a algo que les permita tener una vida más cómoda que la de sus ancestros.

Como era de esperar la temporada arranca con una escena de lo más inquietante, visualmente muy potente. Conserva esos momentos únicos conseguidos a partir de la calma, pero parece que en esta temporada va a haber más muertes y más encuentros con lo inquietante que en la anterior, que la construcción del terror va a ser más precipitada. El primer episodio se llama ‘A Sparrow in a Swallow’s Nest’, literalmente viene a llamarse un gorrión en el nido de una golondrina. Ha sido dirigido por Josef Kubota Wladyka, un habitual de ‘Narcos’. Es el encargado de comenzar la continuidad de este universo de historias aterradoras que están consiguiendo desmarcarse por su tono diferente.

Se podría decir que esta serie ha sido capaz de recuperar el terror japonés mejor que ningún otro remake cinematográfico. En vuestra mente van a volver a estar momentos de ‘The ring’ o ‘La maldición’ pero se ve claramente también que no se intenta copiar títulos tan míticos como esos, si no que se han entremezclado muy bien con el estilo de la serie de AMC.

‘The Terror: infamy’ es la historia de dos mundos. Vivos y muertos, clase baja y clase alta, progreso y tradición, nativos y extranjeros, japoneses en tierra de estadounidenses. Sobre todo protagoniza la serie Derek Mio (‘Greek’) que nos va llevando de un personaje a otro. Conocemos así a la enigmática e inquietante joven Yuko (Kiki Sukezane) o al padre anclado en viejas creencias como es el personaje de Shingo Usami o el anciano que se las sabe todas, como el que interpreta George Takei (‘Heroes’, ‘Star Trek’). Pero el reparto no solo es oriental pues los protagonistas tienen que relacionarse con los ciudadanos de California. Por eso hay desde tolerantes militares hasta infames vecinos que se aprovechan de ellos. Esta segunda parte tiene muchos matices que abordar, casi tantos como expectativas que superar y parece que va a estar sobradamente a la altura.

Así es el regreso de ‘Rick y Morty’

Primer episodio de ‘Rick y Morty’ T4 ya disponible en España

Hoy 11 de noviembre de 2019 los fans de ‘Rick y Morty’, entre los que me incluyo, hemos estado expectantes todo el día al contenido de la plataforma de HBO o a la programación de TNT. Ello es debido a la expectativa por la publicación del primer episodio de la cuarta temporada. Una espera que se ha prolongado desde que el episodio 10 de la tercera temporada se lanzase en EE.UU. allá por octubre de 2017, el cual vimos en España con la voz de Ramón Langa doblando a un presidente de Norteamérica que presentó batalla a Rick, una contienda de lo más memorable.

Por fin se ha dado el pistoletazo de salida a un nuevo periplo que podrá verse en HBO España y en TNT. Semanalmente iremos viendo nuevos capítulos hasta cerrar otra vez con diez entregas de la más delirante y descacharrante ciencia ficción. Esperamos que no nos toque aguardar otros dos años para seguir viendo los 70 episodios que ya hay cerrados por parte de Dan Harmon y Justin Roiland con Adult Swim.

La vuelta de este abuelo y este nieto que van por la galaxia y el multiverso haciendo de las suyas y destapando un sin fin de locuras a un ritmo vertiginoso ha sido colosal. No voy a desvelar detalles muy concretos de su argumento pues le quitaría la gracia, esto es como los capítulos de las temporadas buenas de ‘Los Simpson’, que empiezan de una manera y acaban de un modo que no te podrías ni imaginar. Solo que en el caso de ‘Rick y Morty’ parece que los únicos límites son la imaginación de unos guionistas harto conocedores de la cultura popular y bastante perturbados, por eso nos encanta.

Al diablo con la corrección política, con el contenido moña y con toda aquella lógica a la que os podáis agarrar. Y digo al diablo por usar una expresión conocida pero ‘Rick y Morty’ es una serie malévolamente científica y de lo más nihilista. En concreto esta vez nos hablan de las probabilidades y de las diferentes vías que pueden tomar las vidas de los protagonistas en función de sus decisiones, al más puro estilo teoría de cuerdas. En este episodio que se llama en su versión original ‘Edge of Tomorty: Rick Die Rickpeat’ se hace una especie de versión de ‘Al filo del mañana’, la entretenidísima película, muchas veces infravalorada, de Tom Cruise y Emily Blunt. Pero también se alude explícitamente a un clasicazo de la animación japonesa que hace poco ha cumplido 30 años.

Como siempre el episodio ha tenido sangre, humor negro, referencias para los más versados en materias de ciencia ficción, múltiples dimensiones… Un guión que cierra como siempre brillantemente con su escena post-créditos. Este es el ‘Rick y Morty’ de siempre, el que hasta ahora no ha defraudado ni ha bajado el nivel de sus locas ideas. Ni los mejores meeseeks podrían lograr el objetivo de mantener siempre la calidad de esta serie cuya demora ha merecido la pena.

Fijaos bien en el opening pues como es habitual está compuesto de una sucesión de escenas acompañadas por la famosa canción de Ryan Elder (‘El bebé jefazo’). En este nuevo opening podemos ver a un Morty gigante, una oca de dos cabezas, un satélite con la cara de Morty siendo atacado por naves… Ya sabéis que esto a veces es la antesala de episodios por venir o son simplemente escenas desconcertantes. Por supuesto acaba con la toma de esa especie de Cthulhu que les persigue mientras llevan una cría suya en el habitual OVNI.

Como apunte. El episodio está dedicado a Mike Mendel, quien fue productor de la serie y falleció nada menos que el mes pasado. Un productor al que le debemos también haber puesto de su parte para poder ver series como ‘Los Simpson’ o películas como ‘Jerry Maguire’.

Presentación de ‘Capítulo 0’ con Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla

‘Capítulo 0’ ha vuelto y hemos podido estar con sus protagonistas

Ha vuelto a Movistar + ‘Capítulo 0’ con Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla. Estuvimos con ellos en la presentación de la serie, donde presentaron uno de los episodios y vinieron acompañados de parte de los actores que salen en los distintos episodios. como David Pareja o Luis Piedrahita. Hemos tenido la  oportunidad de ver el segundo episodio de la serie y aquí os lo comentamos brevemente.

‘Silly Gardens’

Un  equipo de vídeo graba el día a día de dos mujeres, madre e hija de la alta sociedad.

Divertidísimo y muy tétrico este episodio donde la relación tóxica entre estas dos mujeres es la principal protagonista. Miren Ibarguren está maravillosa y hace una pareja estupenda con Joaquín Reyes. Ambos interpretan a dos mujeres desquiciadas con grandes aires de grandeza.

Me ha encantado la casa claustrofóbica, al ser rodada en blanco y negro nos lleva a las antiguas películas de los años 50, que por supuesto le viene ni que al pelo al ser la inquilina una antigua actriz.

En el episodio también tenemos a Jorge Rueda y Joan Martínez y eso sí, el final no os lo vais a esperar para nada.

Después de ver el episodio hemos tenido la oportunidad de charlar un rato con ellos, donde nos han contado los temas de los siguientes episodios y la ilusión que tuvo Joaquín Reyes por interpretar al padre de Ernesto Sevilla.

La serie que se podrá ver semanalmente en #0 (dial 7) pasa a tener 8 episodios. Siete de ellos dirigidos por Ernesto Sevilla y uno de ellos por Miguel Esteban.

Los episodios por orden son ‘Reyes. La vida de Joaquín Reyes’, ‘Silly Gardens’, Terremoto’, ‘La Gran Zapatiesta’, ‘Sobredosis de Amos’, ‘Dinamarca’, ‘El Pez Dorado’ y ‘Mi padre’.

Entre los actores que aparecerán a lo largo de la temporada en los episodios encontramos a Hugo Silva, David Broncano, Pablo Motos, Ingrid GarcíaJonsson, Adriana Torrebejano, Verónica Forqué, Ignatius Farray, Paco León o Kira Miró entre otros.

Los 8 episodios de 25 minutos son autoconclusivos que cuentan con un giro inesperado que constituye el perfecto spoiler. Aquí os dejamos alguna de las fotografías del evento.

Las fotografías han sido realizadas por Vicky Carras. Todas las imágenes proceden de nuestro perfil de Google Photos y están protegidas con copyright, si deseáis que os enviemos alguna podéis solicitarla en nuestra sección de contacto.

Hemos visto ‘La materia oscura’ junto a su protagonista

Dafne Keen protagoniza la serie de HBO

La joven Dafne Keen nos ha acompañado en el pase especial que HBO España ha organizado para presentar ‘La materia oscura’. Se estrenará el 4 de noviembre y cuenta para su papel principal con la actriz  hispano-británica, seguro que os suena de su papel de X-23 en ‘Logan’. Coge el testigo de Dakota Blue Richards que hizo de Lyra en la adaptación de la misma novela de Philip Pullman que resultó tan malograda en forma de película en 2007 bajo el título ‘La brújula dorada’.

En sus inicios ‘La materia oscura’ sigue los esquemas tradicionales de una novela de aventuras y fantasía. Personaje que quiere visitar mundo, peligro que le convierte en el punto de mira, detalles que nos sacan de nuestra realidad… Podríamos pensar que al ser formato serie se puede explayar con la puesta en situación, con la explicación de este mundo que es como el nuestro y a su vez no lo es, pero la verdad es que no se anda con rodeos y desarrolla su mecánica con bastante fluidez y claridad. El primer episodio no cuenta nada realmente importante pero funciona como preludio estupendamente, saltando directamente al meollo de la cuestión.

Como seguro recordareis esta es una historia en la que los seres humanos y los animales llamados daimonions tienen un vínculo especial, sagrado, en el que la vida de uno está enlazada a la del otro. El punto de atención se centra muchas veces en las criaturas que acompañan a cada uno de los actores y están muy bien hechas, se incorporan estupendamente en los decorados y entre los humanos. La propia Dafne Keen bromeaba en la presentación a cerca del rodaje con CGI: «Cuando había que hacer una escena con los daimonions hacías primero una toma con una marioneta y luego tenias que hacer lo mismo recordando qué había hecho el animal ficticio. Con el oso fue más complicado ya que tuvimos a Joe que tenía un casco con una GoPro y dos pelotas al final de un palo, tenía que imaginar que eso era un oso polar».

El reparto de la serie apunta maneras. ‘La materia oscura’ cuenta con estrellas como James McAvoy, Ruth Wilson o James Cosmo. No todos están acostumbrados a hacer fantasía pero si a meterse en rodajes donde el ordenador y el componente fantástico cobra mucha importancia. La calidad interpretativa está asegurada incluso por parte de la jovencísima Keen y otros actores cuyos personajes están por llegar más allá del episodio 1. Se ve clara la química entre Kit Connor y su primera compañera de viaje interpretada por Wilson. La misma Dafne Keen nos confesó que «Me llevo genial con Ruth, somos muy parecidas, las dos muy intensas. Fuera del trabajo con quien más quedo con diferencia es con Kit, es mi amigo de toda la vida. Me encanta Lin, es genial. ¡Ahora! no responde mensajes. Me responde cinco días después con cosas como Yeah. Luego me dice «text me» pero yo le digo que me escriba él ya».

Con un diseño  de producción muy elegante y preciosista. El opening por ejemplo tiene una estética refinada y sencilla. ‘La materia oscura’ nos adentra muy bien en esta realidad inventada por Pullman, con lo que parece una apuesta ambiciosa. Esta promete ser una aventura que va a dar buenos momentos tanto a mayores como a público de temprana edad. Su nivel de calidad es grande y apuesta fuerte. Queda por comprobar si el trabajo es fiel al libro (que yo no he leído) y si consigue mantener al público (lector o no) enganchado.

Las fotografías han sido realizadas por Francisco J. Tejeda White. Todas las imágenes proceden de nuestro perfil de Google Photos y están protegidas con copyright, si deseáis que os enviemos alguna podéis solicitarla en nuestra sección de contacto.

Primeras impresiones de ‘Hache’

Un thriller con drogas, sexo y relaciones demasiado tóxicas

El 1 de noviembre llega a Netflix ‘Hache’. Verónica Fernández (‘Velvet Colección’), creadora y guionista de la serie, nos lleva a la Barcelona de los años 60. Viajaremos a través de los ojos de Helena y conoceremos todos los pormenores del tráfico de drogas en la Ciudad Condal.

Los dos primeros episodios a los que hemos tenido la oportunidad de acceder nos presentan a los personajes y la trama central.

Helena (Hache), una mujer que solo quiere sacar a su marido de la cárcel, nos demuestra que es capaz de cualquier cosa para conseguir dinero.Por una serie de circunstancias cae en los brazos de Malpika, un traficante muy importante de la ciudad que la hará de su propiedad.

También encontramos una trama policial aparte, que ya en el segundo episodio se va uniendo a la trama principal, donde vemos una serie de asesinatos sin resolver y que apuntan todos al mismo lugar.

Protagonizada por Adriana Ugarte, Javier Rey y Eduardo Noriega, la serie avanza rápido y es entretenida. La relación tóxica entre los personajes de Hache y Malpika son el eje central de esta historia. Y de como Hache intentará ir subiendo peldaños para lograr un puesto alto dentro de esta banda de narcotráfico.

Podemos hablar de una gran ambientación de los años 60, sus bares con música en directo, vestuario, el ambiente oscuro de la ciudad están muy bien marcados en cada escena. Vemos sobre todo el barrio gótico de Barcelona, donde vemos a Helena más de una vez salir corriendo.

Pero no solo de exteriores vive esta serie, sino que vivimos gran parte de la trama en El Albatros, el club nocturno en el que se cuece todo tipo de negocio. Un local donde tenemos a la bella cantante en directo, a chicas preciosas dispuestas a agradar a los comensales y por supuesto donde se firman todo tipo de acuerdos bastante turbios.

Jorge Torregrossa y Fernando Trullols son los encargados de dirigir los ocho episodios de unos 50 minutos aproximadamente cada uno. El rodaje, aparte de Barcelona, se ha localizado en Tarrasa, Tarragona y Manresa, para recrear aquella época a la perfección.

En el reparto también encontramos a Pep Ambrós, Séainín Brennan, Àlex Casanovas, Ingrid Rubio, Marina Salas o Andrew Tarbet entre otros.

Esperemos que siga con esta trayectoria y la historia no decaiga, dándonos una buena trama policial para poder disfrutar de la serie.

Impresiones de ‘Watchmen’ la serie de HBO

Secuela directa que explora el concepto del cómic desarrollando sus acontecimientos

Hoy 21 de octubre se ha estrenado en HBO España la serie que continúa la historia de ‘Watchmen’. 33 años después de su publicación aparece una secuela directa de la obra de Alan Moore y Dave Gibbons que pretende recuperar sus sensaciones y llevar más allá el concepto crítico que desde una distopía nos mostraron estos dos autores. En la ficción nos sitúan también más de treinta años después y es por eso que la marca de los primeros justicieros ha crecido, nuestra realidad histórica y nuestra actualidad son bien diferentes.

Nos encontramos dentro de un sistema con cierto tufo fascista que intenta aplicar su concepto del bien contra otro tipo de rebeldes. Gente que emplea la marca o la mancha de Rorschach, según como se mire, tiene una visión diferente de lo que debe ser el mundo. De este modo vemos que el personaje asesinado por el Dr. Manhattan sigue presente entre el pueblo, aunque dudo que el justiciero enmascarado compartiese exactamente sus ideales.

Ya veíamos una realidad tergiversada con la alternativa que nos proponía la novela gráfica, todo fue modificado desde la era Nixon y este en cierto modo aparece. Ahora, tras lo que hizo Vedit/Ozymandias, el mundo está aún más deformado. Este es un mundo distópico en el que Vietnam es un estado de EE.UU. y la llamada «Ley Keene» se supone que no existe, permitiendo que haya justicieros enmascarados hasta entre una policía que teme que se descubra su identidad. ‘Watchmen’ desarrolla en su primer episodio de manera interesante todo aquello que sembró el cómic y comienza a explorar de otro modo el concepto de héroes con capucha o capa. Aún es pronto, solo se ha publicado el 1×01 por eso está por ver si la serie es capaz de explorar un buen discurso o desarrollar unos personajes tan ricos y diversos como el cómic.

Es difícil que alcance la magnitud de las páginas en las que se basa, pero conserva su carga dramática y su simbolismo. Está muy presente el amarillo, al igual que cualquier alusión a un reloj y por supuesto al smiley que portaba siempre El Comediante. Podemos ver guiños que reconocerán sobre todo los fans del cómic, como el del vigilante que se vestía con una horca al cuello, Justicia enmascarada, u otros héroes secundarios como Dollar Bill. Pero las referencias y conexiones directas con las viñetas no terminan ahí porque aparece el vehículo del Búho Nocturno ,una tarta con los colores de Ozymandias y algún personaje que no os quiero destripar.

Este nuevo ‘Watchmen’ genera una nueva tanda de paladines enmascarados, que según para quien o como se mire son héroes o no. Regina King se desmarca como la protagonista en esta primera entrega y tiene una autoridad diferente a la que ha interpretado en ‘The Strain’ o ‘The Big Bang Theory’. La parafernalia bizarra le queda muy bien. Pero también están presentes Don Johnson Louis Gossett Jr.Andrew Howard… Según como yo lo veo  Tim Blake Nelson es quién más sensación va a causar y seguramente pronto veamos muchos cosplays de Looking Glass/Espejo. Pero por supuesto las mayores expectativas las tengo puestas en la historia paralela que mantiene con su personaje Jeremy Irons y que de momento parece que nos va a tener en vilo hasta bien avanzada la serie, como es propio de aquel al quien interpreta.

La nueva interpretación de ‘Watchmen’ no tiene la estética de Zack Snyder ni sus cámaras lentas y eso es porque se ha ido por una vertiente más realista, dentro de su surrealista propuesta argumental.  Esta serie ha sido desarrollada por Damon Lindelof (‘Perdidos’) y se separa obviamente del ambiente ochentero del cómic ya que está ambientada en nuestros días. Es muy difícil decir si tiene el toque de Lindelof pues este hace cosas muy diferentes, pero si mantiene siempre una conexión inseparable con la ciencia ficción que aquí ya muestra destellos de estar presente. Así lo ha demostrado en este primer episodio que ha sido dirigido por Nicole Kassell, directora de ‘Castle Rock’, ‘Westworld’, ‘Better call Saul’ u otras cuantas series que hacen las delicias de aquellos que aman la fantasía o las series con un toque dramático y desenfadado.

Si Alan Moore estaba enfadado con la serie o con Lindelof ahora tras ver el episodio podría estarlo aún más. Y es que no aparece en los créditos, solo se indica que está basada en los personajes del dibujante Dave Gibbons, aunque también es cierto que el propio Moore decidió en su día desvincularse de toda adaptación, incluida esta última de HBO. Es comprensible que quiera que se respete su obra original o se quiera distanciar, pues esta nueva historia en la que los Minutemen son un eco del pasado convertido incluso en objeto de ficciones televisivas tiene un tono diferente, aunque en sus inicios parece que si tendrá un mensaje similar.

Impresiones de la segunda temporada de ‘La Casa de las Flores’

Los de La Mora intentarán renacer de sus cenizas después de la pérdida de su matriarca

Después de visionar los cinco primeros episodios de esta segunda temporada podemos decir que la familia de La Mora vuelve  Netflix, esta vez con historias cada vez más locas y pisando muy fuerte. No es spoiler si os digo que nuestra querida Virginia de La Mora (Verónica Castro) ha muerto y ninguno de sus hijos está en el mejor de los momentos.

Paulina regresa a México y con ella vuelven su hijo Bruno y María José, que aceptan acompañarla con la esperanza de volver pronto a Madrid. Pero Paulina tiene otros planes y quiere volver a ser la gran familia que son y tener el renombre que tenían en México, para ello tienen que recuperar la floristería e intentar hacer caer el imperio de los Chiquis.

Pero no lo va a tener nada fácil, como he dicho, tenemos historias cada vez más locas, entre ellas una secta que parece que viene para poner patas arriba el Imperio de La Mora.

Siguen las mentiras, los secretos, acompañados del humor negro que caracteriza a la serie. Sin duda, lo mejor de ésta son sus personajes, cada uno completamente independientes, ideando sus vidas sin pensar en nadie más, dando así distintas tramas con las que los guionistas juegan.

También entra mucho más el tema trans, lo difícil que es para ellos/as el poder vivir tranquilamente sin que se les juzgue o simplemente que no duden al mirar su DNI. Aquí María José tendrá un gran papel para ayudar a las chicas del cabaret.

Aislinn Derbez, Cecilia Suárez, Dario Yazbek Bernal, Diego Olvera, Lucas Velazquez, Paco León, Arturo Ríos, vuelven a dar vida a sus personajes. Esta segunda temporada vuelve a estar narrada por Claudette Maillé, con su personaje Roberta Sánchez. Pero también tendremos caras nuevas, como María León o la colaboración de Eduardo Casanova.

Otra de las cosas que no ha cambiado nada es su estética colorida, mostrándonos que aunque la familia se encuentre en su peor momento, las flores y sus colores siempre están ahí para ayudarles a seguir adelante.

Después de una gran primera temporada Manolo Caro vuelve a hacerse cargo de la dirección. El 18 de octubre podremos ver todos los episodios de esta nueva etapa donde también volveremos a escuchar temas de grupos y cantantes españoles como Alaska, Mecano u OBK.

Impresiones de ‘Vida perfecta’ de Leticia Dolera

Divertida, entrañable y muy real, Leticia Dolera nos regala ‘Vida perfecta’

Tras dirigir ‘Requisitos para ser una persona normal‘, su ópera prima, Leticia Dolera vuelve a ponerse tras las cámaras con una serie de 8 episodios para Movistar+ con ‘Vida perfecta‘, en donde también tiene uno de los papeles protagonistas junto a Celia Freijeiro y Aixa Villagrán.

Hemos podido ver tres episodios de la serie y podemos decir que la firma de la directora está en cada plano. No es un cuento al estilo ‘Requisitos para ser una persona normal‘, pero si que es una historia muy suya y eso se nota en cada palabra que escuchamos.

Una historia muy real y muy sencilla, en la que tres mujeres intentan sobrevivir a eso tan complicado que se llama madurez.

Leticia Dolera junto a Manuel Burque, firman un guión exquisito, entretenido y que desborda cariño hacia todos sus personajes.

Por mucho que muchos espectadores la hayan tachado de feminista, no me parece tal, sino mas bien es una serie sobre las personas. Una historia sobre tomar decisiones, ya sean acertadas o erróneas. Sí, es cierto que sus protagonistas son mujeres, pero podrían haber sido hombres y ser ellos los que decidieran equivocarse o actuar en el lado correcto.

Vida perfecta‘ nos lleva a la vida de María, una joven que se iba a casar, firmar una hipoteca, tener hijos y en un segundo lo pierde todo. Su amiga Cris, es esa mujer que ella quiere ser, lo tiene absolutamente todo, marido, una hija, una casa enorme y un trabajo de ensueño, no es feliz con su vida, echando de menos muchas cosas de su soltería. Y la hermana de María, Esther, una artista que debe hacer frente a su miedo a las redes sociales y con ellos a la soledad.

Los personajes están maravillosamente bien realizados, cada una con una personalidad totalmente diferente, mostrándonos las distintas situaciones a las que deben enfrentarse.

Pero no nos olvidemos del resto de reparto, donde encontramos a Enric Auquer con un papel maravilloso y que después de verle en ‘Quien a hierro mata’, podemos decir que es una de las grandes sorpresas de este año.

Encontramos también a Carmen Machi, Fernando Colomo, Pedro Casablanc, Fernando Verdaguer o al propio guionista Manuel Burque.

Los ocho episodios se estrenan el 18 de octubre, de una duración de unos 25 minutos aproximadamente cada uno, podemos decir que tenemos ganas de seguir las desventuras de estos tres personajes.

Impresiones de ‘Pennyworth’

Las jóvenes peripecias de un personaje secundario elemental

Pennyworth es el apellido del distinguido y fiel mayordomo de Bruce Wayne/Batman. Un peculiar sirviente que no solo hace las veces de criado, si no que en muchas ocasiones ejerce el papel de manitas o de centro de control para el Cruzado de la Capa. Sus capacidades van más allá de preparar el desayuno y esto es debido a que en su pasado formó parte un cuerpo militar especial conocido como SAS. La nueva serie que ha surgido llega para dar a conocer el pasado, la juventud de este diligente personaje.

Mundialmente es  Warner Bros. International Television Distribution quien distribuye esta serie spin-off de DC Comics pero para verla en España habrá que recurrir a Starzplay a partir del próximo 25 de octubre. Bruno Heller (‘Roma’) es el creador de esta serie así como de ‘Gotham’, la producción que durante los últimos años ha dado vida a los villanos de Batman sin Batman. No solo él está también en este proyecto que explora el mundo del hombre murciélago, también comparte guionistas, directores o productores como Bill Finger, Danny Cannon, Bill Eagles… ‘Pennyworth’ no es como Gotham del todo. Tiene más sexo y violencia explícita pero el desarrollo de sus personajes si es similar, llegando a un punto en el que se les va de las manos y se convierte todo en una locura en la que casi todos pasan por algún tipo de degradación.

La historia transcurre en un Londres de mediados de siglo, aunque a veces la música que suene nos devuelva a la actualidad. Una ciudad sucia, contaminada, corrupta, llena de malhechores y continuamente sobrevolada por zepelines. La serie es extravagante pero no tiene supervillanos, es más terrenal en ese sentido. Cuenta cómo Alfred intenta sobreponerse a los fantasmas del pasado mientras trabaja en la creación de su propia agencia de seguridad. Al igual que ocurre en muchas entregas de Batman cobra importancia la existencia de diversas sociedades secretas o el ocultismo. Tal es así que la serie hace que los personajes se crucen con personas reales que habitaron la ciudad inglesa como el ocultista Aleister Crowley.

Se podría decir que sin Alfred no hay Batman y hemos visto al mayordomo de Bruce Wayne en el cine o en la televisión interpretado por Michael Caine, Michael Gough o Jeremy Irons y ahora su versión joven viene encarnada por Jack Bannon (‘Descifrando Enigma’). El joven actor mantiene la clase que siempre ha caracterizado al personaje pero le aporta la impulsividad de la juventud y el dolor por la guerra que acaba de vivir. No es mala actuación la de este actor que nos guía por una historia en la que Alfred no se proclama como un héroe con una cruzada que cumplir, sino más bien como alguien que se topa en el camino de la gente equivocada. También descubriréis cono conoce a los padres de Bruce Wayne y veréis como va forjándose su difícil relación.

La serie tiene saltos en el tiempo que no están muy bien gestionados, son bruscos, no se percibe una elipsis claramente incorporada. Lo que más acusa este fallo es la historia romántica o las conquistas del personaje, este Alfred está hecho un dandi que se las lleva a todas. También al igual que Batman el personaje rehuye de matar e incluso de la violencia. Pero este dilema va y viene y gracias a eso tenemos las mejores escenas de la serie, aquellas que nos dan explosivos momentos de sangre e incluso gore.

La percha del protagonista, la trama de sociedades clandestinas y el inminente peligro de una guerra civil en el Reino Unido hacen que la serie tenga un inequívoco sabor a James Bond. Solo le faltan las armas y los cachivaches a Pennyworth para ser un auténtico 007, pero sabemos que ese tipo de artificios se los deja más a su futuro jefe.

‘Pennyworth’ tiene sus guiños. Alfred no vive aún en la mansión Wayne y la calle en la que vive se llama Michael Caine, que como todos sabemos fue quien interpretó al personaje en la trilogía de Christopher Nolan en la que Christian Bale era Batman. Incluso se intuye un guiño a ‘Watchmen’ con una frase que también dice Ozymandias.

No veo estrictamente necesario el conocer las andanzas de Alfred cuando era joven pero la serie entretiene. Tiene acción, torturas en cada episodio, personajes dementes, violencia puntual e incluso algunas escenas que bien enfocadas con humor negro la hacen más disfrutable. Es más, puedo decir que encandila desde su opening ya que tiene un buen tema musical y un arte ilustrado que recuerda a la Gotham más mugrienta y un poco al de ‘Mad Men’. Si salvamos el hecho de que con algunos personajes alcanza un punto disparatado sin retorno podemos decir que ‘Pennyworth’ es una más que satisfactoria serie spin-off.

En cuanto al resto de personajes que aparecen podemos mencionar que están interpretados por Ben Aldrige (‘Our Girl’) que es un soltero Thomas Wayne, Emma Paetz (‘Gentleman Jack’), Hainsley Lloyd Bennett (‘Eastenders’), Ryan Fletcher (‘Outlander’) y Dorothy Atkinson (‘Hanna’), Paloma Faith (‘El imaginario del Doctor Parnassus’) y Jason Flemyng (‘La liga de los hombres extraordinarios’).