Qué pasaría si os decimos que hemos visto ‘¿Qué pasaría si…?’

Un vistazo divertido a un multiverso que da para más y más

‘¿Qué pasaría si…?’ es la traducción que le han dado a la expresión ‘What if…?’. Una expresión muy usada en los cómics para explicar con un par de palabras que lo que vamos a ver no es canon, sino una re-imaginación de todo el universo ficticio. Marvel incluso desarrolló una serie de cómics en el 77 dedicados a este jugueteo.

Los lectores de cómics están más que acostumbrados a encontrarse con estas historias alternativas. Personalmente me parece estimulante imaginar cómo al cambiar un pequeño detalle la historia puede ser otra. Ahí están cómics como ‘Hijo rojo’, ‘Old man Logan’, ‘Marvel Zombies’, ‘Capitán Castigador’… Es una manera de salirnos de lo habitual y explorar otras facetas de los personajes pero intentando mantener su esencia. En ‘End game’ se hizo algo similar cambiando los acontecimientos de manera que Los Vengadores se pudiesen hacer con las gemas, es decir, se produjo un efecto mariposa al viajar los superhéroes al pasado y cambiar su futuro, imaginamos otra realidad. También podemos considerar ‘Loki’ dentro de esta especie de género, aunque se haya insertado su historia en el MCU. Básicamente hacer esto es lo que ha dado vida al multiverso de Marvel o a las Tierras infinitas de DC. Se ha reinventado la historia muchas veces y ya cuesta distinguir lo que es canon y lo que no. Se introduce todo dentro de realidades paralelas comiqueras y listo.

La primera serie de animación de Marvel Studios consta de unos 20 episodios en dos temporadas que serán emitidos de manera semanal, en Disney+, por supuesto. A partir del 11 de agosto podréis empezar a ver estos capítulos de media hora cada uno. A.C. Bradley (‘Trollhunters’) es el guionista principal de esta producción de la cual hemos podido ver los tres primeros episodios. ‘¿Qué pasaría si…?’ supone un divertimento que más que ampliar el MCU (Universo Cinematográfico Marvel) se alimenta de él. Es una serie recreativa en la que además los episodios no están interrelacionados entre sí.

La voz de Jeffrey Wright (‘Westworld’) hace de narrador o maestro de ceremonias con la máscara del Vigilante, probablemente Uatu. Su manera pasiva de contemplar estos mundos reinventados se pone a la par de nosotros que como espectadores nos regocijamos en este jugueteo. Tanto se juega con los personajes en ‘¿Qué pasaría si…?’ que llega a parecer incluso una especie de globo sonda para ver qué funciona y qué tiene potencial para la audiencia. E imagino que todo un repertorio de merchandising también nos lloverá. Obviamente es además una manera de devolvernos a los personajes de las viñetas sin gastarse el dinero de una película de acción real.

Precisamente el dibujo es otra razón por la que merece la pena ver la serie. Aunque los personajes sigan otro camino se parecen a los originales (los del MCU). Salvo casos como el de Scarlett Johansson y Mark Ruffalo, que irónicamente le han conseguido más parecido facial como Hulk que como humano, sobre todo en la escena que rememora al La Masa de Edward Norton. Pero quizá los rostros sean lo de menos y si la técnica empleada.

El estilo es altamente digital. Siempre que me encuentro una serie o película dibujada así me da la sensación de que me voy a encontrar personajes menos expresivos pero el estilo nos permite distinguir sentimientos en los protagonistas. La tecnología empleada en animar ‘¿Qué pasaría si…?’ permite unos efectos y una iluminación estupenda. Me recuerda al trazo de muchos videojuegos, como puede ser el ‘Borderlands’ pero sin llegar a exagerar tanto los bordes. Sin duda a muchos recordará a la estética de ‘Klaus’ o de ‘Spider-Man un nuevo universo’. De hecho, podemos apuntar que españoles como Alberto Cotaina, que estuvo en ‘Klaus’ o ‘Tadeo Jones’, han aportado sus pinceles al proyecto. En resumidas cuentas los personajes aparecen muy en la línea de lo que dibujantes como Walta, Copiel o Pichelli rediseñan para los cómics actuales.

El color es algo que va cambiando en función con qué personaje estemos y en qué época nos introduzcan. Es por eso que para devolvernos a la Segunda Guerra Mundial predominan los tonos marrones o beige y para viajar al remoto espacio nos rodean de violeta y azul eléctrico. Pero ojo, que aunque la animación sea en plan “bonito” hay más de una muerte, de lo cual no debemos preocuparnos porque total, este es un universo con el que solo flirtearemos de manera fortuita y temporal.

Es un plus verse los episodios en versión original ya que los personajes están doblados por sus actores originales. Aquí ha sido antes el actor con su personaje que la versión animada, a si es que tal vez más que nunca esté justificado que un famoso ponga su voz a un personaje de dibujos. Los hay mejor doblados, como el Yondu de Michael Rooker o el Furia de Samuel L. Jackson. Pero me parecería normal si se habla mucho más del trabajo de Chadwick Boseman, no solo porque protagoniza bien el segundo episodio, sino porque fue su última aportación y por eso se le dedican unas palabras.

Sin entrar en detalles os puedo adelantar que os va a flipar la nueva versión de “El Capi” encarnada por Peggy Carter y sin dejar de lado a Steve Rogers. También que es muy loca pero creíble la situación de Black Panther en el traje de Star-Lord. Me ha encantado la escena de lucha contra El Coleccionista o el toque lovecraftiano que tiene el desenlace del episodio de apertura que me ha rememorado también a películas tipo ‘Los héroes de Kelly’ o ‘El desafío de las Águilas’. Marvel ha adecuado la trama para otros menesteres, al estilo de lo que decía Groucho, “estos son mis principios y si no te gustan, tengo otros”. Todos los episodios, por lo menos los tres primeros, presentan cambios en películas de orígenes. Ardo en deseos de ver cuándo llegan los zombies que vemos a la derecha en el cartel.

 

Hemos visto ‘La familia’, la serie sobre la Selección Española de Baloncesto

‘La familia’ es el título perfecto que resume el espíritu de este documental

Los juniors de oro, una generación única que empezó en 1999 con la consecución del mundial sub-19 por un grupo de chavales que estaban llamados a escribir las mejores páginas de la historia del baloncesto español. Entre otros estaban Raul Lopez, Juan Carlos Navarro, Felipe Reyes y un por aquella época poco decisivo Pau Gasol. Ellos empezaron a mostrarnos el camino del éxito. Luego se unieron otros como Marc Gasol, Calderon, Sergio Rodriguez, Rudy Fernandez, Ricky Rubio y ya más recientemente los hermanos Hernangómez.

Y así es como empieza ‘La familia’, un documental de Amazon Prime Video que nos cuenta en 5 episodios de poco más de media hora cómo se forjó la leyenda de estos jugadores y nos repasa 20 años de éxitos y alegrías, con sus reveses y decepciones, de un equipo que ante todo fue un grupo de grandes amigos. Un grupo de chicos que desde muy pequeños se unieron y compitieron sin dejar de divertirse por el camino. Creo que ‘La familia’ es el título perfecto que resume el espíritu de este documental.

Empiezo a visualizar el primer capítulo y a los pocos segundos nos muestran a Pau y Marc Gasol en el “Partido de las estrellas” (All Star Game) haciendo historia del baloncesto mundial al ser la primera pareja de hermanos que realizan el salto inicial en uno de los eventos más destacados del baloncesto NBA y mundial. Reflexionando como un aficionado más, que dos jugadores españoles, además hermanos, lleguen a la NBA y consigan ser all star es todo un hito, y nos viene a decir hasta que punto esta generación es prácticamente inigualable, con un alto número de jugadores que llegaron a la liga americana, considerada la mejor del mundo.

Justo a continuación nos muestran el título más importante que hasta la fecha tenía nuestro país como fue aquella plata olímpica frente a Estados Unidos en 1984. Otra generación que brilló con los Epi, Romay, Fernando Martín y compañía a la que le sucedió un período gris de resultados. Eso motivó a la federación a crear un programa de nuevos talentos que mostró sus primeros frutos en ese mundial júnior del 99, empezando así el recorrido más glorioso de la selección de baloncesto absoluta.

Si eres aficionado a este deporte y si además  tienes alrededor de 40 años habrás vivido muchos de los momentos que se cuentan en ‘La familia’ y para ti este documental es imprescindible y “obligado”. Los más jóvenes también lo disfrutarán ya que después de aquella primera generación los relevos se han sucedido manteniendo a España en la élite mundial.

Pau Gasol por méritos propios se ha ganado el papel de actor principal en esta producción, y aunque es uno más de la familia, también ejerce como líder y mentor de los jóvenes. A sus 41 años vamos a poder disfrutarle en sus últimos Juegos Olímpicos. Es el jugador español más grande de todos los tiempos y en eso no hay debate.

Interesante ver también el paso de los diferentes entrenadores por el equipo, el mítico Antonio Díaz Miguel, Lolo Sainz, a Pepu Hernández y su “BA LON CES TO” (mundial del 2006), Aito en esa gran final olímpica y sobre todo Sergio Scariolo, que amplió el palmarés de la selección con otro mundial y tres campeonatos de Europa. También aparece pero de forma más testimonial Juan Antonio Orenga, quizás el entrenador de menos nivel que se ha tenido en estos años.

Descubrimos desde dentro detalles y curiosidades en cada campeonato. El talentoso Raul López al que la lesiones no ayudaron, la muerte del padre de Pepu, cómo se vivió la lesión de Gasol en la final del mundial de Japón, el grito “Muro” y varias anécdotas que te ayudan a comprender mejor cómo era este grupo de talentos baloncestísticos tan unido y su entorno.

Agradezco muchísimo las charlas que nos muestran de Sergio Scariolo previas a algunos partidos importantes. Ese equilibrio que consigue en sus palabras entre la motivación y tener cabeza al mismo tiempo, sopesando todos los aspectos del juego me parece un regalo para los espectadores y aficionados al deporte de la canasta.

En definitiva, ‘La familia’ no solo es un viaje por los mejores años del baloncesto español, es también una historia de amistad, de superación, de instantes inolvidables, de momentos duros, de emociones de todo tipo… Es una historia del deporte, y un ejemplo e inspiración para las generaciones venideras. Ojalá se consigan los éxitos de la era Gasol en un futuro próximo, pero me temo que será difícil volver a reunir a unos jugadores con tanto talento. Yo creo que en el deseo de todos está que la familia siga creciendo unida y nos siga regalando momentos inolvidables, momentos de BA LON CES TO.

Hemos vuelto a sentir el poder con ‘Masters del Universo: Revelación’

Regreso a Eternia con el colorido y energía de la imaginación de un niño

Reconozco que tenía muchas ganas de ver esta serie por lo mucho que me gustaban los Masters del Universo de pequeño y por lo infalible que está demostrando ser el estudio de animación Powerhuose Animation. Y esto no condiciona que escriba estas líneas con mayor entusiasmo, al contrario, lo hago con una perspectiva muy crítica ya que ante todo lo que temía es que no se respetase el espíritu original, incluso por encima de la historia leída en los cómics o vista en su serie de los ochenta.

Los Masters del Universo fueron los primeros juguetes que coleccioné y de los que aún conservo una modesta colección de unas 25 figuras y artefactos. Reconozco que son todo un símbolo de testosterona y que conservo buen recuerdo por la inmensa cantidad de horas que los usé para jugar, de ahí que los mantenga aunque alguno tenga algún daño (abstenerse de preguntar compradores). Mattel hizo un trabajazo de marketing con una serie y unos cómics que venían con cada personaje contando su historia. Esos cómics fueron el germen de una afición por las viñetas que muchos agradecemos. La idea es que gocemos todos los niños de entonces de este regreso con ‘Masters del Universo: Revelación’ y que esta serie con una animación más moderna sirva para enganchar a los jóvenes de este siglo XXI.

Podría haber muchas mentes creativas aptas para este regreso de MOTU (Masters of the Universe) pero no me cabe duda de que alguien con conocimientos de fan y coleccionista como Kevin Smith es la persona ideal. A ello le sumamos Powerhuose Animation, el estudio que nos sorprendió con ‘Castlevania’ y luego reforzó su imagen con ‘Blood of Zeus’ o ‘Seis manos’ y nos ha dado como resultado una serie sublime, respetuosa con el original y atractiva  para todas las edades.

‘Masters del Universo’ siempre ha sido una serie sobre la amistad y el valor, en la que un personaje cobarde encontraba a través de su espada el coraje para enfrentarse al mal absoluto. No tenemos ese momento del final en el que He-Man hacía recapitulación y nos explicaba la moraleja pero ‘Masters del Universo: Revelación’ mantiene esos valores que enfrentaban la honestidad y la valentía a la ambición de poder. Se mantiene ese juego de alter egos entre He-Man y Adam que tanto recuerda a Superman y Clark e igual que se hizo con el Hombre de Acero en alguna ocasión se va más allá. Los personajes que eran cobardicas lo siguen siendo, el patetismo de Skeletor sigue yendo de la mano de sus ansias de destrucción… Se mantienen esos puntos tan característicos, incluidos los clásicos vehículos como Attack Trak o emplazamientos como es el indispensable Castillo de Grayskull.

Hablemos objetivamente de al serie, aparcando nuestro pasado e idilio con estos personajes, lo cual es difícil pues la serie arranca con ilustraciones al más puro estilo de los 80. Lo publicado consiste en 5 episodios de 25 minutos cada uno. Su ritmo es bueno y tiene momentos la mar de épicos. Profundiza y expande el universo ya conocido. Tiene una gran riqueza de personajes y el tono es en su mayoría infantil, aunque hay eventos que suben un poco la edad. Da la impresión de que reserva giros para sus últimos episodios, de momento lo más drástico que ha sucedido son algunas muertes y un cambio de dinámica inesperado.

Visualmente el diseño de personajes es muy fiel al original. Los protagonistas han sido amoldados al estilo Powerhouse manteniendo la estética de los juguetes y podemos reconocer al He-Man Puño de Trueno o al Skeletor Battle Armour que tanto se vendieron. La magia y los escenarios lucen espectaculares. Esta serie se mete desde el principio en los secretos de Eterna y lo hace con el colorido y energía de la imaginación de un niño.

También reconocemos a los personajes femeninos, un aspecto muy importante en estos tiempos en los que se busca hacer justicia con ese género. Recordemos que He-Man son personajes hipermusculados, una imagen atribuida tradicionalmente al género masculino. Recordemos también que son personajes de Mattel, quienes con sus Barbies han marcado como señoritas a generaciones enteras. Es verdad que los ‘Masters del Universo’ siempre han dado importancia a la Hechicera, a Teela y a Evil-Lyn, pero siempre han estado relegadas a un segundo plano. Netflix ya dio sus primeros pasos para corregir esto con la serie de She-Ra y ahora en esta serie y la trama secuela que introduce un evento nunca visto consiguen potenciar a esos personajes.

Yo me he visto ‘Masters del Universo: Revelación’ en versión original y reconozco que lo he hecho por el doblaje de Mark Hamill como Skeletor. Otro exitazo del actor que ya tiene mucha experiencia doblando a villanos como Joker, Chucky o El cienfítico de ‘Cristal Oscuro’. Sin entrar en polémicas de actores famosos doblando personajes debo admitir que el resto del casting me pega con aquellos a quienes ponen voz. Chris Wood es He-Man, Liam Cunningham (Davos de ‘Juego de Tronos’) es Ma-At-Arms, Sarah Michelle Gellar es Teela, Lena Headey es Evil-Lyn, Justin Long es Roboto, Jason Mewes es Skintor… todos muy correctos, la verdad es que se podría haber hecho un live action con este casting. Por curiosidad he visto un episodio en castellano y el doblaje es igual de bueno.

Había ganas de este reencuentro, más que necesario es beneficioso. Netflix escuchó la repercusión y el acierto que fueron documentales como ‘El poder de Grayskull’ o ‘The toys that made us’ y ha sacado una serie que además de tirar de nostalgia se rejuvenece de mejor manera que la fracasada versión de los noventa titulada ‘Las Nuevas Aventuras de He-Man’. Siempre ha habido un componente fantástico y de ciencia ficción en esta franquicia y Kevin Smith ha elaborado un guión que coge esos dos componentes y los enfrenta, magia contra ciencia, apañándoselas para introducir una inmensa cantidad de personajes que nos devuelven a nuestros muñecos preferidos con sorpresas como Scare Glow (doblado por Tony Todd) o Moss Man (Alan Oppenheimer).

‘Masters del Universo: Revelación’ justifica desde el primer episodio su nombre completa con Revelación, más adelante da aún más sentido a ese título y además nos dejan con cliffhanger. Es una faena pues de momento son solo 5 episodios pero no os preocupéis que habrá otros 5 y según la ficha de la serie en IMDB tendremos segunda temporada.

Hemos visto ‘Cómo se convirtieron en tiranos’

¿Quieres convertirte en tirano? Este es tu manual

Es sabido que todas las dictaduras o los regímenes militares disgustan a alguien o cometen actos inhumanos y por lo tanto sus líderes se ganan el título de “tiranos”. Netflix, que amplía día a día su catálogo y las temáticas que toca, ha estrenado un documental bajo el título ‘Cómo se convirtieron en tiranos’. Una serie original que ya puede verse y que consta de seis episodios de 30 minutos cada uno.

En 180 minutos desgrana los distintos caminos que los tiranos de nuestra historia moderna han seguido para conseguir gran cantidad de poder y a la vez convertirse en personas infames y perpetrar actos deleznables. Personas colmadas de amor propio, que han tenido sus ejemplos en el pasado y que el documental analiza para satíricamente servir de ejemplo para quienes quieran ser un tirano en el futuro. Además es alentadora para aquellos que tengan tan magno sueño pues nos dejan claro que la mayoría partieron de ser unos parias a adorados casi como dioses o mesías en vida. La serie mantiene su toque de humor pero no pierde de vista el hecho de estar hablando de narcisistas capaces de condenar a cualquiera que piense de un modo distinto al suyo, aunque fuesen de su círculo interno.

‘Cómo se convirtieron en tiranos’ centra cada episodio en un tirano de nuestra era pero sin olvidar relacionar sus pautas en común. Se habla de Hitler, Stalin, Saddam Hussein, Idi Amin, Gaddafi y Kim Il Sung. Para hablar de todas estas figuras históricas se utiliza la inmensa cantidad de material audiovisual existente, incluyendo el caso de Corea del Norte. No obstante, hay hechos importantes, que han llegado a nosotros a través de testimonios o relatos por escrito y para ilustrarlas se han realizado recreaciones animadas.

Antes he apuntado que se usa el sarcasmo y es que todo el documental va acompañado por una voz en off que aparte de ser didáctica emplea un punto de humor negro. Algo muy común en los papeles que ha interpretado el actor que pone su voz a esta historia, Peter Dinklage, quién sabe bien lo que es tomarse a guasa a un gobierno manejado con puño de hierro tras todas las temporadas de ‘Juego de Tronos’. Una voz ideal para una serie documental que se llama ‘Cómo se convirtieron en tiranos’, esta es toda una canción de hielo y fuego.

‘Cómo se convirtieron en tiranos’ no viene a desvelar nada que aquellos que hayamos prestado en atención en la asignatura de historia no supiésemos. Pero si sirve de buen análisis, de retrato de esos patriotas cegados por sus propias convicciones que gobernaron a su pueblo y que además llegaron hasta ahí de chiripa o tras salvarse milagrosamente de accidentes, atentados o enfermedades… Todos hemos pasado por momentos difíciles o incluso hemos vuelto a nacer varias veces. Lo que nos dice la serie documental es… ¡vamos, tú también puedes llegar a ser dictador!

En el espacio del que dispone esta producción no se puede abarcar la tiranía con alto gradeo de detalle y tampoco enumerar la totalidad que ha vivido la historia humana. Por eso se centran en los caciques modernos y no se analiza por ejemplo a Franco o Pinochet, por citar algunos ejemplos familiares para los hispanohablantes. Lo importante de esta serie es que se enumeran factores comunes en todas las dictaduras convirtiéndose en un manual de esos que hay que seguir con libreta en mano. Nos sugiere las siguientes instrucciones: manipula al pueblo usando sus frustraciones, cree en ti mismo, créate una imagen de hombre llano y genera una para tu movimiento de manera que parezcas un publicista, rodéate de fieles eficientes, ataca solo cuando te sientas oportunista, argumenta tus ideas con fusil de caza, crea tu propia policía, haz ruido a nivel mundial, familiarízate con la cleptocracia usa el terror y el odio como herramientas, haz creer tu versión de la historia, corrompe los dogmas de la ciencia o religión, lava el cerebro a los jóvenes, convierte todo en un negocio familiar y… si puede ser cultiva la cultura del bigote.

Esta miniserie desvela todos los trucos del almendruco que han hecho a muchos los amos y señores de países enteros durante décadas. Espero que Vox no lea esto que ya tienen varias condiciones de estas tachadas de la lista.

Crítica: ‘Resident Evil: oscuridad infinita’

Episódica pero más que satisfactoria

‘Resident Evil: oscuridad infinita’ es un episodio más en la historia de la franquicia pero eso no le resta valor. Esta miniserie que puede verse desde el 8 de julio en Netflix viene a continuar la película ‘Resident Evil: Vendetta’ y por lo tanto es secuela directa también de los videojuegos.

Son 4 episodios de unos 26 minutos cada uno en los que la saga explora más allá de Racoon, Umbrella, S.T.A.R.S., Estados Unidos…, algo que se ha hecho antes pero que se hace de una manera más respetuosa con los videojuegos que las películas de Paul W.S. Anderson. Esta fidelidad es la que estamos esperando de la nueva película de acción real pero mientras aguardamos esa readaptación más fidedigna tenemos una aventura que sigue muy bien los pasos de los juegos.

Y sorprende que uno acabe la serie (que tiene un cierre conclusivo) y se quede con la impresión de haber jugado al juego tras analizar las etapas por las que pasa. Hay capítulos que se enmarcan en ubicaciones o situaciones atípicas para el videojuego de Capcom. ‘Resident Evil: oscuridad infinita’ empieza al más puro estilo ‘Black Hawk derribado’, para convertirse en ‘Objetivo: la Casa Blanca’, plantearse como una ‘Guerra mundial Z’ y transformarse en una contienda con un final boss (muy a lo Cosa del Pantano) que si bien se veía venir podría incorporarse fácilmente al próximo videojuego.

Si no has visto ‘Resident Evil: Vendetta’ no pasa nada porque coges rápido la historia que ha producido el mismísimo Hiroyuki Kobayashi y dirigido Eiichiro Hasumi quien ha elaborado el guión con Shogo Muto. Es una historia de viaje por el mundo, investigación y sobre todo acción en el que la trama no es compleja pero se encaja bien en las aventuras de Leon, Claire y los demás personajes relacionados con la guerra de Penamstan. Si eres muy seguidor de la saga te va a gustar, sobre todo porque podría considerarse canon.

Seguidor o no de la franquicia ‘Resident Evil: oscuridad infinita’ probablemente te guste, sobre todo si te gusta el género zombie y la acción. Sin necesidad de masificar sus escenas y de extenderse demasiado en metraje (podría verse como una película de dos horas) nos cuenta una historia donde las escenas de acción revelan un gran trabajo de animación. No es solo por el hecho de observar detalles en objetos o personajes, es también por el gran trabajo de iluminación y movimiento que se ha hecho. Hay escenas que se acercan a la fluidez y nitidez de grabaciones reales, momentos al más puro estilo cámara en mano (como la secuencia del submarino) que seguro que vais a gozar. Si habéis jugado a juegos de la saga o a otras obras que incluyen potentes cinemáticas entre pantalla y pantalla vais a tener la sensación de estar esperando a que os den la orden de coger el mando.

La trama tiene conspiraciones gubernamentales, investigaciones en China, un brote virulento, chips en armas biológicas… esto parece que lo ha escrito alguien de QAnon. Tal es así que llegamos a ver los cuadros de Washington salpicados de sangre. Me ha gustado este episodio que nos enlaza varios juegos y con lo que me quedo es con las ratas del submarino, aunque no me gustaría encontrármelas en mi próxima incursión zombie.

Crítica: ‘El Cid’ segunda temporada

Las batallas y la lealtad como tema central de la segunda temporada de ‘El Cid

El 15 de julio regresa ‘El Cid’ a Amazon Prime Video, con cinco nuevos episodios que os puedo asegurar os van a impactar.

Ya os conté que su primera temporada me encantó (crítica aquí), pese a ser una presentación de personajes y de la trama central. Pero era una temporada necesaria para llegar a lo que vemos en esta segunda. Una historia muy completa, bien estructurada y con unos personajes muy evolucionados.

Esta segunda temporada nos lleva a la situación que deja el Rey después de su muerte y la repartición del reino para sus hijos. Alfonso, Urraca, Elvira, García y Sancho, los cuales no están nada contentos con la postura de su fallecido padre y al final las ansias de poder van aflorando por todos lados.

Mientras tanto Ruy está en medio de todo, su lealtad hacia Sancho, le hará crearse enemigos por todos lados, que le quieren fuera de escena. El miedo que le tienen en la mayoría de los ejércitos se deja ver durante toda la serie.

El trabajo de dirección de la serie es impecable. Las escenas de guerra, muy bien coreografiadas y grabadas. Nos adentran de una manera brutal en la batalla, sufrimos y luchamos junto a nuestros héroes. El CGI, que por supuesto tiene, está tan bien integrado, que se nota el enorme trabajo de equipo que hay detrás de las cámaras.

‘El Cid’ no sería absolutamente nada sin la credibilidad que le da el equipo de actores y actrices que tenemos en el reparto. Jaime Lorente, vuelve a estar magistral como Ruy, en esta temporada su personaje ha evolucionado mucho. Ha sufrido, amado, llorado y también se ha decepcionado, haciendo que veamos a un Ruy muy adulto y que tome decisiones tajantes de las que no se arrepentirá.

No puedo andar mencionando a todo el elenco porque no terminaría, pero quiero nombrar ante todo a Alicia Sanz que hace un papelón en esta temporada. Ya en la primera nos mostraba que Urraca era de armas tomar, pero aquí está increíble. Su miedo, angustia, rabia y dudas se esconden bajo la mirada firme de una mujer que sabe lo que quiere.

Me encanta también todo conflicto entre Sancho y Alonso y como Francisco Ortiz y Jaime Olías respectivamente, lo bordan. Francisco Ortiz nos muestra a un hombre lleno de ira al no obtener lo que por derecho le pertenece. Mientras que Jaime Olías, nos da a un Alfonso lleno de dudas que se deja guiar demasiado por las voces de otros en vez de por la suya.

Para terminar, mencionaros la bonita banda sonora creada por Gustavo Santaolalla y Alonso González Aguilar. Hace unos días tuvimos la oportunidad de poder escuchar parte de ella en directo y es precioso el trabajo realizado por estos dos artistas. Podéis ver un trocito de la noche abajo de la crítica.

Solo queda esperar a que nos digan cuando estrenan la tercera temporada para seguir disfrutando de la historia de ‘El Cid‘ y de sus andanzas por toda España. Porque como ya me ocurrió al terminar la primera temporada, me he quedado con ganas de mas.

Crítica de ‘The White Lotus’

Un paraíso y una serie que distan de ser encantadores

‘The White Lotus (El Loto Blanco)’ es una miniserie de seis episodios de una hora de duración que llegará a HBO España el 12 de julio. Una producción dirigida y escrita por Mike White que pretende a través de drama y un humor un tanto moderado o puntual, contarnos la historia de unos personajes de vacaciones en un resort de Hawái que da nombre a la serie.

Seis episodios para narrar una semana en la que vemos como unos personajes van a pasar página, otros a escribir una nueva en el libro de su vida y otros simplemente están en una pausa estival. Una mujer de luto, una familia, unos recién casados, el gerente del hotel… este reparto podría pertenecer perfectamente a una novela de Agatha Christie y la verdad es que el primer episodio, que no es más que una prolongada presentación, nos lo pinta así.

El problema es que durante toda la serie estamos expectantes a ver si pasa algo que vaya más allá de lo mundano y de lo cotidiano. Da la impresión de que a ‘The White Lotus’ le falta más locura o algo de crimen. Si toda la serie hubiese sido como el último episodio o si lo que pasa en él hubiese sucedido antes sí que estaríamos ante una historia con gancho y con interés. Esta obra de HBO, que no creo que esté al nivel de lo que suele ser HBO, no es encantadora precisamente. Y no digo que no lo es por su escenografía, su localización da ganas de coger el billete de avión ahora mismo. Creo que no es encantadora porque no es capaz de generar interés en nosotros y por un par de escenas escatológicamente gráficas que de repente te rompen el tono.

Un buen espejo en el que mirarse para esta serie habría sido ‘Puñales por la espalda’. Una obra moderna, con estilo, con drama y capaz de seducir con su narrativa. Lo único que consigue sacar a relucir Mike White son los llamados problemas del primer mundo. En ‘The White Lotus’ contemplamos como hay que aguantar al cliente tiquismiquis, manejar a unas adolescentes creídas, soportar el lloriqueo de los materialistas, resistir a las paranoias de un funesto marido, convivir con una adicta al trabajo que no para ni en vacaciones… Por lo menos se han resistido a explotar el cuerpo de Alexandra Daddario y desarrollan con ella un discurso sobre las esposas trofeo que me parece acertado, salvo en su final.

Murray Bartlett en el papel del manager del hotel es el más capaz de divertirnos, qué paciencia y cómo cambia el personaje. Junto al de Daddario o el de LuKas Gage son los que tienen más evolución. Muy por encima de las sobreactuaciones de Jennifer Coolidge, que no ha sabido hacer nada potable desde su participación en ‘Friends’ o ‘Joey’.

Todos, absolutamente todos los actores tienen repartido el protagonismo. Y también absolutamente todos se van cargando poco a poco hasta estar de psicólogo. Si os contase lo que les va sucediendo sonaría mejor sobre el papel que viéndolo. Mayormente porque a ‘The White Lotus’ le falta pisar el acelerador. Y todo esto que digo no es porque la serie no haya sido lo que yo me esperaba pues realmente no sabía de esta serie casi hasta el momento de darle al “play”. Es surrealista por ejemplo el momento de la cena romántica mezclado con el lanzamiento de cenizas, pero está tan mal gestionado que se queda entre dos tierras, la de la comedia y la del drama. Igual sucede con los instantes de música coral hawaiana, que no les veo poesía alguna, quizá es un material más apto para instagramers.

Crítica de ‘Solos’

Tan deprimente… no la veáis solos

La antología que ha desarrollado David Weill como showrunner, director y guionista para Amazon Prime Video prometía ser una manera original y retadora de contarnos historias en las que los protagonistas se encuentran solos de algún u otro modo. Y así lo es, nadie lo puede negar. Pero más que ‘Solos’ tendría que llamarse ‘Llantos’. En todos los episodios de esta antología los protagonistas acaban llorando, terminando por ser casi siempre una historia bastante desconsoladora o deprimente. En algunos episodios es incluso una llorera a tres bandas.

Ese hecho o esa conclusión a la que he llegado se puede relacionar con la temática de la serie, no es solo impresión mía. ‘Solos’ busca establecer una relación entre personas aisladas con el resto de su entorno, ya sea el familiar o incluso el global. Y en ese sentido tiene reflexiones o acontecimientos interesantes, que hacen que te olvides de tanto mar de lágrimas.

Son siete episodios que van de los veinte a los treinta minutos. Mi conclusión tras verlos es que se nos pretende decir que como individuos, y por extensión como especie, no estamos listos para estar acabar nuestros días en soledad y lo que es aún más, no estamos listos para aceptar que a veces somos inútiles incluso admitiendo o identificando nuestros propios sentimientos.

Los episodios son a veces monólogos y otras conversaciones. Charlas con inteligencias artificiales, con otra persona ausente e incluso con uno mismo, en dos episodios veréis cómo se las ingenian para que el protagonista tenga un modo de volcarse a sí mismo sus inquietudes. Todos reflexionamos cuando no tenemos otra cosa que hacer o cuando no nos molesta el mundanal ruido, pero claro, según en qué situación estamos inducidos a enfocar nuestros pensamientos hacia una cosa o llegar a determinadas conclusiones. Eso es más o menos lo que sucede en esta serie de Amazon Prime Video.

Cuando la serie se convierte en monólogos es cuando se hace más pesada, da la impresión incluso de que estamos viendo al loco/a del pueblo divagando sin ver a lo lejos una posible conclusión lúcida. Es por eso que cuando interactúan más personajes se hace más entretenida, no han sabido sacar del todo el jugo a la idea.

Lo que también hace atractiva a la serie es que todos los episodios tienen un toque de ciencia ficción. Está la que navega sola en una nave espacial, que el que recibe un chute de recuerdos de manera artificial, la científica que investiga en su sótano, la hikikomori que solo se relaciona con su asistente de voz… Eso contribuye a que podamos esperar diferentes finales y a hacerla más vistosa.

Particularmente me ha gustado sobretodo el episodio tipo ‘Fringe’ de Anne Hathaway, el de Uzo Aduba con lo capaz que es de retratar a los que viven en su propia burbuja y el de Morgan Freeman por lo bien que juega con la mente. Por el contrario el de Nicole Behaire a lo ‘Vivarium’ o el de Helen Mirren a lo náufrago sideral me ha decepcionado a pesar de gustarme mucho esa actriz y las historias espaciales. De lo que no cabe discusión es que esta era una experiencia actoral muy sugerente para todos ellos, acercándoles de nuevo a códigos más teatrales. Quizá por eso se nota un nivel alto de implicación con los personajes, lástima que a sus historias le falten giros.

Reconozco que algunos de los episodios me han sorprendido con su momento final, aunque muy pocos consiguen mantener el suspense. El tono de ‘Solos’ es principalmente filosófico y dramático. A España llega el 25 de junio, si no la veis del tirón y en soledad conseguiréis evitar la crisis existencial.

Crítica del 5×01 de ‘Rick y Morty’

La quinta temporada vuelve con un cinco sobre cinco

Siempre se hace dura la espera hasta un nuevo episodio de ‘Rick y Morty’. La gente de Adult Swim y HBO nos alegaron parte del confinamiento con los episodios de la temporada cuatro y poco más de un año después llega la quinta parte de esta disparatada y fantasiosa serie de cuyo cómic parodia de Dragones y Mazmorras os hemos hablado también aquí. Nos esperan 10 episodios de emisión semanal (todos los lunes) que estarán disponibles desde el 21 de junio (20 de junio en Estados Unidos). Su emisión tendrá lugar en HBO España y TNT.

Cada vez se me antoja más difícil adivinar por donde van a ir los tiros de esta serie que no necesita reinventarse, si no seguir desmelenándose para divertirnos. La obra de Dan Harmon y Justin Roiland continúa con sus majaderías de ciencia ficción y parodia.

La narrativa de ‘Rick y Morty’ va cambiando de un episodio a otro. En este caso no tiene un esquema que nos vuele la cabeza pero si nos entretiene dividiéndose en tres partes que van transcurriendo simultáneamente. Ya para mí la mejor trama de este comienzo de temporada (ya que estamos con el 5×01) es la de Mortry. Su “aventura” es la más disparatada y sobre todo la más dinámica. Como siempre (como pasaba también en el cómic que os he citado antes) las hormonas en plena ebullición guían los pasos de Morty. Y también como siempre Morty la lía sin querer, hasta llegar a proporciones históricas… para otro mundo.

Otra pequeña parte de este episodio la forma el curioso punto en el que se encuentra la relación entre Beth y Jerry. Y aunque el grueso del capítulo es el hilo de Morty la historia que nos narran sobre Rick ocupa también bastante espacio. Vais a conocer una parte diplomática y del pasado de este excéntrico abuelo que hasta ahora nunca se había mostrado. En esas escenas conoceréis al anunciado Sr. Nimbus, un tipo con pinta de Namor, poderes de Aquaman y un extraño control pélvico que seguro que tendrá presencia en más episodios.

Por supuesto el opening ha cambiado y nos muestra nuevos fragmentos que están por venir y otros que simplemente se meten para despistar. Los personajes siguen manteniendo sus peculiares personalidades, esas que tanto juego han dado y que están sometidos al ritmo de una serie trepidantemente ingeniosa. El 5×01 de ‘Rick y Morty’ mantiene a ese Morty pringado y perdedor, a ese Rick manipulador e insensible, a esa Summer que cada vez tiene más facetas del abuelo que de sus padres…

Os dejo un bonus track que seguro que os va a encantar. Seguro que en su día habéis usado generadores de avatares de ‘Los Simpson’, ‘South Park’ o ‘Padre de Familia’. Pues bien, ahora podéis crear vuestro propio personaje al más puro estilo ‘Rick y Morty’, con variedad de detalles. Así os podéis customizar el perfil de las redes sociales para celebrar la llegada del 5×01. El avatar puede generarse en esta página.

 

 

 

Crítica de ‘Trese’

Una especie de Constantine con folclore filipino

Netflix está cumpliendo con creces su promesa de publicar animes de calidad. Desde aquí os recomendamos títulos como ‘Dorohedoro’, ‘De yakuza a amo de casa’, ‘Edén’ y por supuesto las cuatro temporadas de ‘Castlevania’. Desde el pasado 11 de junio está disponible en el catálogo español la primera producción original de Netflix en Filipinas, ‘Trese’.

Este anime de seis episodios de media hora surge a partir de un cómic filipino de Budjette TanKajo Baldisimo que ha cosechado éxito allá a donde ha ido, con crítica y premios a su favor. Y por varias razones me ha venido a la cabeza Constantine, el protagonista de ‘Hellblazer’. Lo primero es su ocupación. ‘Trese’ nos muestra el día a día de Alexandra Trese, una detective de Manila cuya especialidad son los casos paranormales.

Ella es puente entre dos planos, el de los vivos y el de los muertos, repleto de fantasmas y demonios. Le viene de familia y es conocido por todos que tiene capacidades sobrenaturales, la policía recurre a ella. Es un Lakan, una protectora que tiene que mantener el equilibrio entre nuestra realidad y el inframundo. Esta es una historia llena de leyendas y magia, también con mucho simbolismo y metodología similar a la de Constantine. La protagonista tiene sus informantes, sus acompañantes, sus objetos de poder, sus traumas del pasado… El simple hecho de poder invocar a San Telmo con su móvil nos remonta a las peculiares armas y poderes del mago creado por Alan Moore y Stephen R. Bissette.

Y aunque esta serie tiene mucha más acción y Trese es más acrobática hemos de decir que en otra faceta visual se parece a John Constantine. El dibujo. Para ello debemos remarcar que el productor, supervisor y director de dos de los episodios es Jay Oliva quien ha hecho otros trabajos animados, en concreto para DC como ‘Batman: El regreso del Caballero Oscuro’ o ‘La Joven Liga de la Justicia’. Y junto a él otros directores como Mel Zwyer, David Hartman y Tim Divar quienes forman parte de ‘Batman: la broma asesina’, ‘Godzilla: The Series’ o ‘Star Wars Rebels’. Con todo esto ya nos podemos hacer una idea de la moderna estética de esta serie que mezcla animación tipo tradicional con efectos modernos generados por ordenador, sobre todo para recrear tanta magia. Y esto es posible y ya marca que nos hace reconocer a su estudio de animación, Tiger animation partícipes de la ‘Liga de la Justicia Oscura’, ‘Castlevania’ o ‘Berserk’.

La historia está bien, es rica en elementos. Para durar seis episodios nos cuentan bastante, aunque expone tantos componentes que nos da la impresión de que daría para más. Pese a que el folclore Filipino de tintes hispánicos funcionan muy bien nos quedamos con la impresión de que podría haber sido aún mejor y más diferenciada. Y es que ‘Trese’ tiene 5 episodios la mar de entretenidos pero tiene dos fallos grandes. Falla en el último episodio aburriéndonos con una cascada de charlatanería y peca en caer en lo típico, en otorgarle a la protagonista el carácter de elegida o parte de la profecía, como le pasa a personajes también cazademonios y también destinados a acabar con el mundo en el que se quieren integrar como Hellboy. Llegamos al cierre de la serie aburridos de tanto flashback, algo que suele pasar en el cine oriental, pero por lo menos ‘Trese’ es conclusiva.

No obstante nos deja una escena post-créditos que o bien es un guiño para los lectores del cómic o bien clama por una segunda temporada. La construcción de este universo, el diseño de personajes que ha heredado del cómic y las grandes estampas animadas que nos deja tapan determinados momentos mal animados y ese tedioso final. Con todo esto yo quiero volver a este sombrío y endemoniado Manila.

Al principio parece que ‘Trese’ omite mostrar la violencia extrema que sugiere. Pero luego vemos descuartizamientos, desmembramientos… Sus escenas de magia y combate atraerán a cualquier espectador ávido de historias fantásticas. Pero también atraerá su trama ya que se han esforzado en esbozar rápidamente todo lo que ya han desarrollado los cómics. Se rescata la frase de Virgilio que reza “sic itur ad astra (así se va a las estrellas)” para acompañar el camino de dolor y sacrificio que sufren los personajes. Sin duda este puede haber sido un trabajo arduo y exigente en cuanto a dedicación, pero para el espectador es un trayecto que se pasa rápido y sin esfuerzos.

Crítica de ‘Edén’

Cuatro valiosos episodios para niños… y mayores

Si, ‘Edén’ es una serie infantil, un anime con una animación mejorable pero no por ello mala. Y si, es una producción muy corta, tan solo de 4 episodios de media hora cada uno. Pero me ha encantado verla. No porque haya disfrutado o aprendido algo con ella, sino porque me ha agradado ver como se ha hecho una serie tan buena para el público infantil y además en una plataforma tan popular como Netflix, en la que ya se puede ver.

Las series que se emiten en abierto o las que tienen todos los años una nueva temporada parece que se hacen como churros, con tramas muy básicas y con moralejas la mar de trilladas para nuestros pequeños. Pero en el caso de ‘Edén’ estamos ante un caso de esos en los que hay que aplicar el dicho que reza que lo bueno se sirve en pequeños frascos. Son cuatro episodios que además de tener más de un giro sirven para hacer pensar y concienciar a los peques de la casa.

Para los adultos el tono de la serie, el carácter de su protagonista, es muy infantil. Pero hay que valorar cómo ‘Edén’ es capaz de hacer que aquellos que han visto pocas series, aquellos que aún no son del todo conscientes de cómo estamos maltratando al planeta, se ven en posición de sensibilizarse. Y la serie lo hace con un tono muy simpaticón y colorido. Pero ojo, que otra virtud de ‘Edén’ es el no ser condescendiente. Ante lo que ya se llama la “generación de cristal”, una acostumbrada a los happy ending y al fanservice, la serie tiene momentos de esos que obligan a su público a madurar. Recordaréis la muerte de la madre de Bambi, la de la madre de Piecitos o el infarto de Julian Ross. Pues aquí suceden un par de eventos similares. Si que es cierto que uno de ellos está cruelmente alargado, pero me ha “alegrado” ver cómo no se hiperprotege al público infantil y se le pone frente a dramas que les hará curtirse.

Para desarrollar todo esto ‘Edén’ nos cuenta cómo en una Tierra cuidada y cultivada por máquinas despierta una niña. Una criatura que es criada por robots y que reside en un auténtico edén, un mundo limpio, repleto de manzanas y abandonado por los humanos desde hace siglos. Un mundo dominado por un cacique metálico pero que a su vez vive sometido a unas leyes de la robótica similares a las de Asimov. Ahí es donde la niña debe aprender las diferencias entre una mente humana y un procesador electrónico.

Toda esta filosofada de nivel bajo está desarrollada por Yasuhiro Irie, un director que ha trabajado en proyectos como ‘RahXephon’, ‘Fullmeltal alchemist’ o ‘Cowboy Bebop’, todas ellas series con la robótica, la cibernética o el factor humano como puntos clave de la trama. Algo similar podemos decir del creador de la serie, Justin Leach, quien firma trabajos como ‘Ghost in the shell 2: Innocence’ o la serie de las ‘Guerras clon’. También es reconocible el diseño de personajes, obra de Toshihiro Kawamoto. Su creatividad está presente en otras producciones de Leach como ‘Rio’, ‘Ghost in the shell’ o ‘Titan A.E.’. Es por todo esto que la historia está repleta de robots corpulentos, de perros a lo Boston Dynamics o de escenarios que mezclan las raíces con los cables.

Conceptos de robótica, giros que hacen pensar, ecología y momentos tanto divertidos como dramáticos. ‘Edén’ es una serie que con solo cuatro episodios consigue ser muy constructiva, a veces literalmente. Deja una pregunta en el aire que hemos de responder todos, ya que por desgracia muchos adultos aún ni se la han planteado: ¿Necesita este mundo a los humanos?

Crítica: ‘Lupin’ segunda temporada

Omar Sy logra que nos encariñemos de este Caballero Ladrón

Assane Diop vuelve a Netflix en esta segunda temporada de ‘Lupin’ (crítica de la primera temporada aquí). Al igual que la anterior, consta de 5 episodios en los que la trama termina y os puedo asegurar que os va a dejar con ganas de ver más aventuras de este Caballero ladrón.

Qué decir de estos nuevos capítulos que no dijese ya en la anterior. Es complicado, pues no quiero desvelar nada, al fin y al cabo nos adentramos en el desenlace y tampoco es bueno desvelar demasiado.

Recordaros que la serie comenzada con la búsqueda de venganza de este hombre tras la muerte de su padre.

En esta segunda temporada, comenzamos desde el punto en el que nos quedamos, con la desaparición de Raoul. A partir de ahí tendremos distintas situaciones que pondrán entre la espada y la pared a nuestro protagonista. Sabemos que siempre tiene un as bajo la manga, pero os puedo asegurar que en estos 5 episodios no lo va a pasar nada bien.

Como en la anterior, absolutamente todos los personajes forman parte de toda la trama. Tendremos traiciones y nuevas caras a las que conocer.

París vuelve a formar parte de este elenco de protagonistas, pues la ciudad es utilizada por Lupin para lograr salvarse o al menos intentarlo.

Veremos sus calles, distintos edificios e incluso nos adentraremos con los protagonistas por las oscuras Catacumbas parisinas.

Algo que me gustó mucho en la primera temporada y que se vuelve a repetir en esta segunda lo bien escogido que está el casting. Y lo digo sobre todo por el casting juvenil que representa a los protagonistas en su juventud. Además del parecido físico, logran recrear sus mismos gestos y dan una credibilidad enorme a todo el conjunto de la historia.

Antes de terminar comentar que en esta segunda temporada se deja ver mucho más claro, el tema del racismo en Francia. La manera de mirar al protagonista o incluso alguna de las conversaciones que tienen con el nos dejan claro que no es bienvenido en muchos lugares.

Solo comentar, que Maurice Leblanc, hubiese estado encantado este año con los estrenos de las diferentes versiones de su personaje. Recordad que este enero también llegó a nuestras salas ‘Lupin III: The First‘ y se estreno la primera temporada de esta serie de la que os estamos hablando. Dos producciones muy distintas entre ellas pero a la vez se observa que el carácter del protagonista es el mismo.

Así que ya sabéis, el viernes 11 de junio no os perdáis el desenlace de una de las series más entretenidas que nos ha dado Netflix este año.

Crítica de ‘Paraíso’

Batiburrillo fantástico entre la copia y el homenaje

El 4 de junio de este 2021 Movistar+ lanza una nueva apuesta por las series juveniles, en este caso con mucho, muchísimo sabor fantástico y fantasioso. ‘Paraíso’ es el nombre de la producción con la que de un modo ambicioso quieren llegar a todos los públicos en un arranque que constará de tres episodios. La serie tiene un total de siete capítulos de 50 minutos cada uno.

En ‘Paraíso’ sucede que durante el verano tres muchachas desaparecen y el último sitio donde han sido vistas es la discoteca Paraíso, un lugar emblemático custodiado por un gran faro. Desesperados viendo como la Guardia Civil da palos de ciego, el hermano de una de ellas y su grupo de amigos comienzan a investigar, al más puro estilo ‘Los Hollister’ o ‘Los Cinco’.

Esta historia nos lleva acompañados de música de sintetizador a una época reciente (1992) en la que muchos éramos adolescentes o niños. Transcurre en verano, en un anónimo pueblo costero, con sus protagonistas yendo de acá para allá en bici, siguiendo la trama de una agente de la ley, moviéndose entre dimensiones, encontrando cuevas de épocas piratas, topándose con símbolos parecidos a la triqueta, rodeados de luces de neón… los parecidos con ‘Stranger Things’, ‘Dark’ o ‘Los Goonies’ son mayúsculos. ¡Y esto solo en el primer capítulo! Si hasta el tío duro del grupo se parece a Charlie Heaton. Este no es un calco y no se vende como una versión española directa de esas famosas historias, pero viendo el primer episodio uno siente hasta vergüenza ajena de lo poco original que es. Incluso los carteles siguen la misma línea.

Y si has seguido leyendo estas líneas te pasará como con la serie, que poco a poco se te pasará ligeramente la indignación. Siempre nos quejamos de que en USA no se hacen más que remakes y no vamos a dejar de ser igual de críticos con lo que se haga en España. Y digo que paulatinamente esa sensación de hastío o cabreo se va pasando porque es cierto que ‘Paraíso’ después sigue sus propios derroteros y va construyendo su universo. Vamos viendo como las normas son otras, la dinámica es ligeramente distinta y con la incorporación de ciertos personajes o giros te vas enganchando a la serie, pero cuesta separarse de tantas similitudes iniciales ya que no dejan de aparecer elementos en común con las otras producciones que he citado. Todo parece ir bien, con novedades propias pero de repente se introduce otro “guiño” o se juega la eterna carta del elegido (para nada). Movistar+ nos lleva con esta historia por un vaivén de gustos y decepciones, a esto debe ser a lo que llaman una montaña rusa de emociones. Y todo ello para acabar con un clásico final hortera y cursi, aunque al menos no es complaciente y es conclusivo.

Con todo y con eso hay que decir que la serie está muy bien rodada. Seguro que muchas veces habéis dicho eso de “es que con ver los colores de las escenas se sabe que es española”. Pues el etalonaje es magnífico y el diseño de producción no tiene nada que envidiar a una gran producción hollywoodiense. Ese buen hacer en el rodaje quiero creer que es mérito de un gran equipo técnico y de un director que me cautivó con la trilogía del Baztán, Fernando González Molina. Pero el problema está en las bases, el batiburrillo vago de historias fantásticas me ha decepcionado y me lo he explicado cuando he visto que los guionistas son los mismos que los de ‘Los protegidos’ y ‘El internado’.

Otro aspecto que me ha desilusionado es la baja calidad de algunos actores, como el protagonista que o bien no atina a llorar o bien habla atropelladamente. Sin embargo, los papeles de Yoon C. Joyce, Gorka Otxoa o Iñaki Ardanaz me parecen más que correctos y no siendo los protagonistas se convierten en puntos clave.

El número rarezas y de reglas que incorpora la serie parece no tener fin. Al final juega un poco a ‘La cura del bienestar’ y muchas veces se descuida de lo que ha pasado o se olvida de los códigos que ha establecido, pero consigue tener momentos emocionantes, no os dejéis condicionar por lo artificiales que se perciben las gaviotas del principio que los efectos de la serie están muy logrados.

Con todo lo que he dicho probablemente habréis supuesto que esta serie se une a la nostalgiaxploitation. No para de sonar Mecano u OBK (horribles los momentos con la música del grupo technopop). Reconoceréis elementos que vienen directamente de nuestra más reciente cultura popular como la Gameboy, el diccionario Collin Pocket, el “esta sí, esta no” de Chimo Bayo, el ‘Street fighter’, la pantera rosa y el bollycao, ‘Star Wars’, ‘El Señor de los anillos’, ‘Terminator’, ‘Pretty woman’, los teclados de Casio, el programa Quién sabe dónde, los salones recreativos… Pues eso… como serie recreativa ‘Paraíso’ puede servir, como muestra de que podemos hacer lo mismo que lo que hacen fuera de nuestras fronteras también. Pero no es un disfrute original.

Crítica de ‘Panic’

Un libro que nunca me leeré, una serie que me da pánico que continúe

A parte de la gracia del titular me gustaría decir que ‘Panic’ es una serie con la que no me gustaría volver a cruzarme, pero no porque la crea reprobable o censurable sino porque me ha aburrido soberanamente y si es por mi gusto no tendría una segunda temporada adaptando la obra de Lauren Oliver, la escritora del libro que además forma parte del equipo creativo de la serie. El público objetivo de esta historia es claramente un consumidor al que le gustan las historias denominadas de “público adolescente” o “juvenil” y si ahí encuentra su nicho estupendo, pero por mí una y no más.

La premisa de la serie que estrena Prime Video el 28 de mayo nos ofrece una especie de Battle Royale o Juego del Hambre arriesgado pero no obligatoriamente agresivo o mortal. En un pueblo estadounidense los jóvenes que rondan la graduación y acaban de empezar su verano juegan a un popular pero secreto juego, Panic. En ese juego los concursantes se enfrentan a pruebas que ponen a prueba su miedo y obviamente son muy arriesgadas. Para llegar a ellas reciben mensajes secretos, a espaldas de las autoridades. El que finalmente gana se lleva un gran premio que además este año es más cuantioso que nunca, lo que pone los dientes largos a la protagonista, que se encuentra en una situación desesperada.

Este concurso (y su cartel) con pruebas consistentes en pillerías de adolescentes llevadas a un nivel de riesgo alto pintaba bien. Pero acaba quedándose en un segundo plano ensombrecido por los cansinos amoríos en los que siempre se cae. Parece que es obligatorio que si hay una historia juvenil tenga que desembocar en tríos amorosos y eso acaba por hartar. Hay público adolescente (me incluyo cuando pasé por esa etapa) que busca este tipo de historias pero que demanda que no estén supeditadas siempre a asuntos románticos.

Hay tramas que se quedan olvidadas o personajes que solo sirven para dramas complementarios que también acaparan metraje y evitan que esta sea una serie con más acción y emoción. Entre prueba y prueba hay mucha paja. La protagonista es la típica adolescente con madre conflictiva y poca popularidad en el instituto. En su camino se topa con más problemas personales y personajes que tienen también sus secretos. Todo esto se concibe solo si pensamos que se pretende crear un misterio en torno a la identidad de los jueces de Panic, pero nada más, son trasfondos que sobre todo sirven a desarrollar los romances.

A veces parece que todos tienen secretos y eso le da un punto de interés a la historia, aunque resulta bastante inverosímil que la mayoría de los personajes tengan trapos sucios y eso es algo que suele cargarse muchas series. Es un fallo que también tenían series como ‘Under the dome’, no nos interesan los enredos de los ciudadanos de esta pequeña villa, nos interesa aquello que la hace digna de una serie, en este caso las pruebas con alta probabilidad de muerte. Sobre todo nos cansan cuando se juega a eso de “los que se pelean se desean”.

Para colmo el final roza lo ridículo (sí, he aguantado toda la serie). El desenlace del juego es pobre y vago, uniendo elementos de manera desesperada. Y para inri se atreven a introducir un cliffhanger que dudo que interese alguien, si acaso al lector de las novelas.

Por suerte esta historia de malotes y hormonas no llega a los niveles de la saga After. Al menos ‘Panic’ está bien interpretada. En ella encontramos gratos descubrimientos, como Ray Nicholson, hijo del famoso Jack Nicholson.

Al final de algunos episodios se da un consejo o indicación para personas que pueden tener en mente el suicidio, veo que al menos son conscientes de lo que puede provocar su serie.

Crítica: ‘Parot’

Acción y debate es lo que trae ‘Parot’

El viernes 28 de mayo, llega a Prime Video, ‘Parot’, una serie de 10 episodios creada por Pilar Nadal. Hemos tenido la oportunidad de ver los 5 primeros episodios y os puedo decir, que me he quedado con ganas de más y sobre todo de ver el desenlace de esta serie policiaca.

En 2013 el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de Estrasburgo anula la doctrina Parot en España. Con ello un centenar de presos por delitos de violación, asesinato o terrorismo van a ser puestos en libertad al ser aprobadas las reducciones de sus condenas.

Pero alguien se está encargando de que no vivan demasiado tiempo en libertad, asesinándolos impunemente. La policía tiene que tomar cartas en el asunto.

‘Parot’ crea bastante debate, pues vemos como la noticia no es bien recibida ni por la policía ni por supuesto por las víctimas. Ya sean las víctimas directas o los familiares de estos. Es difícil ver como una persona que asesinó o dañó a un familiar o amigo, es puesto en libertad así de repente.

En la serie tenemos caras muy conocidas, entre ellas a la protagonista Adriana Ugarte, encargada de dar vida a Isabel Mora, una agente de policía íntegra y que hará todo lo posible por lograr encontrar al asesino.

Blanca Portillo, Michel Brown, Javier Albalá, Antonio Dechent o Markos Marín, son parte del reparto que podemos ver en los distintos episodios.

Mención aparte merece Ivan Massagué, que nos trae un personaje muy turbio y siniestro. Os aseguro que lo hace estupendamente y su vena cómica se pierde completamente dándonos a un villano estupendo.

Además la acción de la serie está muy bien rodada. Hay bastantes persecuciones, incendios y escenas que les ha debido de ser difícil llevar a cabo por ser bastante complejas.

Aunque lo que he visto de ‘Parot’ me ha gustado, si que ha habido ciertos detalles que me han chirriado un poco. A ver, si que es cierto que vemos como presos peligrosos son puestos en libertad, pero que casi en el mismo día vuelvan a intentar delinquir me ha parecido irreal. Y luego el personaje de Nicole Wallace, Sol, la hija de la protagonista, me parece poco real. Ella está estupenda, pero eso, su papel no me convence nada, demasiado tóxica con su madre.

Pero pese a estos dos detalles, que realmente se pueden dejar de lado, la serie me ha entusiasmado bastante, me ha hecho sufrir por algún personaje que otro y también me ha dado mucho que pensar. Así que ya sabéis, a partir de este viernes 28 tenéis nueva serie en Prime Video.