Crítica: ‘Wrong turn, sendero al infierno’

Sinopsis

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Al desviarse de su ruta de senderismo, Jen y sus amigos se adentran en las tierras de una comunidad oculta dispuesta a todo para proteger su estilo de vida.

El terror de un lugar remoto y aislado y el suspense que destroza los nervios se dan encuentro cuando Jen (Charlotte Vega), su novio Darius y un grupo de amigos parten para hacer senderismo en el Sendero de los Apalaches. A pesar de las advertencias de los lugareños de que no se aventuren fuera del sendero establecido, los excursionistas acaban desviándose del rumbo.

Sin darse cuenta, se adentran en las tierras habitadas por la Fundación, una comunidad oculta de habitantes de las montañas dispuestos a emplear toda clase de métodos letales para proteger su forma de vida. Tras encontrarse repentinamente bajo asedio, Jen, Darius y sus amigos parecen encaminarse inevitablemente hacia el punto de no retorno, a menos que el padre de Jen consiga llegar hasta ellos a tiempo…

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Crítica

Lo suficientemente tortuosa y maquiavélica como para calmar la sed de un amante del terror

Tras una larga saga iniciada en Estados Unidos, con la conocida en sus inicios como ‘Km. 666. Desvío al infierno’, la historia se reinicia, pero esta vez se ha hecho con capital alemán. Esta ya no es una historia de caníbales pero si mantiene su toque sanguinolento y un grupo de villanos que al más puro estilo ‘Las colinas tienen ojos’ o ‘La matanza de Texas’ van acabando con aquellos que les da la gana.

Mike P. Nelson es el director de esta nueva etapa de la franquicia. Un director que ya debutó con otra película de corte parecido como ‘Summer School’ y continuó por la misma senda con ‘The domestics’. En su versión de ‘Wrong turn’, que cuenta con Alan B. McElroy, guionista de otras películas de la saga o de films de Michael Myers, nos ofrece un nuevo survival horror. ‘Wrong turn, sendero al infierno’ es de esas películas que cada vez son más retorcidas y malsanas.

Habiendo enmarcado este filme dentro de la serie B cabe destacar que a los actores se les pide poco más que saber correr, gritar y pelear correctamente, no se necesitan profesionales del método precisamente para estas películas. ‘Wrong turn, sendero al infierno’ es de esas cintas en las que podemos apostar quién será el primero en morir, la típica de jóvenes aislados en una zona incomunicada. Y aunque aprecio el trabajo que hace la española Charlotte Vega por encima del resto del reparto en estas películas siento que quien más reconocimiento merece es el equipo de efectos especiales. Ellos son los que nos hacen disfrutar, sobre todo cuando consiguen ser muy explícitos con las macabras muertes. Habiendo dicho esto sobra decir que esta no es una película para espectadores que se mareen con la sangre o sufran viendo vídeos de lesiones.

La peculiaridad de este filme son las características de los villanos. ‘Wrong turn, sendero al infierno’ plantea una cuestión: son más salvajes los enemigos que acechan a los protagonistas o es la sociedad que les rodea, una que permite que en la Virgina del siglo XXI aún se pueda ser marcadamente racista u homófobo. Las películas de terror siempre han sido un buen canal para denunciar problemas en nuestra sociedad y esta aunque lo hace de una manera obvia no ha sido menos.

Toda la historia transcurre en un conocido camino frecuentado para senderistas, el que recorre los Apalaches. Hace poco os hablábamos del documental ‘El gran camino’ que nos descubría sendas que acababan siendo experiencias transformadoras, más allá de los retos físicos que suponen. En el caso de esta película de terror los protagonistas también buscan y experimentan algo que les cambia la vida, pero claro está, no es lo que esperaban. En mi caso esperaba que ver este filme me aportase salvajadas, nada que supusiese un punto de inflexión en mi vida. Y así ha sido, ‘Wrong turn, sendero al infierno’ es lo suficientemente tortuosa y maquiavélica como para calmar la sed de un amante del terror como yo.

Ficha de la película

Estreno en España: 23 de julio de 2021. Título original: Wrong Turn. Duración: 109 min. País: Alemania, EE.UU., Reino Unido. Dirección: Mike P. Nelson. Guion: Alan B. McElroy. Música: Stephen Lukach. Fotografía: Nick Junkersfield. Reparto principal: Charlotte Vega, Emma Dumont, Dylan McTee, Adrian Favela, David Hutchison, Vardaan Arora, Cory Scott Allen, Rhyan Elizabeth Hanavan, Brian James Fitzpatrick. Producción: Constantin Film. Distribución: SelectaVisión. Género: terror. Web oficial: https://www.constantin-film.de/kino/wrong-turn-5/

Crítica: ‘Dos’

Sinopsis

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David y Sara se despiertan pegados por el abdomen, desnudos. Están en un lugar misterioso. No recuerdan cómo han llegado hasta esa habitación. David sugiere la posibilidad de que hayan sido drogados y secuestrados. Ambos deben confiar en el otro para desvelar el misterio, pero Sara sospecha de David.

Mientras intentan atar cabos, descubren que estar pegados dificulta en extremo hasta las actividades más mundanas, además de hacer que aflore una inevitable atracción mutua a pesar de las circunstancias. Ambos se ven obligados a compartir con un desconocido sus secretos más íntimos y vergonzosos para poder descifrar el misterio.

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Crítica

Esto sí que es compartir protagonismo

Dos personas se despiertan juntas en una cama, desnudas, en una habitación que no conocen y sin conocerse el uno al otro. Se intentan levantar y descubren que están unidos, cosidos. La idea resulta un tanto repulsiva y encima la asquerosa sutura se muestra, muy gráficamente además. No os preocupéis que esta no es una película del estilo del ‘The Human Centipede’, aunque muestra sin corte alguno, ni para ir al baño, todo lo que les va tocando hacer. Si acaso, si se parece a alguna otra película, es a ‘Saw’.

Al igual que en una de las trampas de Jigsaw los protagonistas han sido llevados contra su voluntad a una sala cerrada donde con solo algunas pistas deben adivinar qué les sucede y por qué están ahí. Habiendo aparecido unidos se ven obligados a entenderse y a analizar la situación y su entorno cuando lo que más les preocupa es su propio cuerpo, todo un reto. Entre los detalles del cuarto y las cosas que van descubriendo el uno del otro surgen las susceptibilidades, siendo la más persistente la teoría malsana y cansina de mostrar al hombre como un violador.

Esta es una película de Mar Targarona, la cual, suele indagar en los miedos y miserias humanas. Ya lo hizo con producciones como ‘El orfanato’, ‘Secuestro’ o ‘El cuerpo’ e incluso dirigiendo también ‘El fotógrafo de Mauthausen’. A esta trayectoria de películas dramáticas y también con tintes de terror hemos de sumar que Mike Hostench firma el guión junto a otras dos personas. Conocemos a Hostench por su trabajo como subdirector del Festival de Sitges, a si es que conociendo este dato ya os podemos adelantar que la película tiene un carácter fantástico indudable. Fantástico pero sabiendo lo demente que está nuestra sociedad es una idea que bien podría suceder. Me viene a la mente la noticia de aquel austriaco que encerró a su hija en casa durante 24 años, la violó y tuvo hasta siete hijos con ella. Si esta película os parece surrealista acercaos a las páginas de sucesos.

Obviamente quienes merecen elogios por ‘Dos’ son los protagonistas interpretados por Pablo Derqui y Marina Gatell. Esto sí que es compartir protagonismo. Aguantan todo el filme actuando pegados. Y si bien es cierto que a veces ella peca de exagerada y él de no tener racor emocional ambos ejecutan un siniestro baile que merece aplausos. Si una escena de sexo se os antoja comprometedora imaginad pasar los setenta minutos de fimle pegado a otro cuerpo desnudo. Muy profesionales, sobre todo si tenemos en cuenta que habrá habido repetición de tomas y con ello más tiempo de trabajo pegados.

El tiempo es otra virtud de este filme. Es una película corta, de unos setenta minutos. Se perciben algunas tomas un poco alargadas para llegar a ser largometraje y tal vez se podría haber incluido algún elemento que enriqueciese aún más la acción. Pero el filme opta por lo poético y lo cabalístico, sobre todo en su escena final y consigue sacar en poco espacio algo de poesía.

Los grabados de Goya de la serie de Los Caprichos y los pasajes de la Biblia nos dan unas pistas cruciales para saber que alguno de ellos esconde u ha olvidado algo. No obstante muy lumbreras hay que ser para atar cabos y romper la sorpresa final. La película mantiene el suspense y un pulso literal entre dos personajes que desde luego dejarán cicatriz.

Ficha de la película

Estreno en España: 23 de julio de 2021. Título original: Dos. Duración: 70 min. País: España. Dirección: Mar Targarona. Guion: Cuca Canals, Christian Molina, Mike Hostench. Música: Diego Navarro. Fotografía: Rafa Lluch. Reparto principal: Pablo Derqui, Marina Gatell, Esteban Galilea, Anna Chincho Serrano, Kandido Uranga. Producción: Rodar y Rodar Cine y Televisión, Stick Together A.I.E. Distribución: Filmax. Género: thriller. Web oficial: http://www.filmax.com/distribucion/dos.227

Crítica: ‘La calle del terror – Parte 3: 1666’

Sinopsis

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En 1666, Dena descubre la verdad sobre Sarah Fier. De nuevo en 1994, los amigos luchan por sus vidas… y por el futuro de Shadyside.

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Crítica

Me quedo a vivir en La calle del terror… si me dejan o no me matan

Muy de vecinos, muy de familias, muy de convivencia. Así podríamos decir que se resume la triliogía. Una vez terminada de ver las tres obras puedo decir que de lo que trata es de convivir entre vecinos, entre distintas generaciones. Pero también abarca un discurso sobre la tolerancia y el rencor que tiene valor y se superpone a la carnicería que vemos durante toda la saga.

Podría decir aquello de… “ha merecido la pena la espera para esta tercera película” pero ¡han sido solo unas semanas! Vale que vivimos en la era de la inmediatez, pero ha sido tan rápido nuestro paso por esta Calle del terror que dan ganas de quedarse a vivir un tiempo más, si nos dejan o no nos degüellan antes. Y lo cierto es que entre visiones, enmascarados y escena post-créditos Netflix nos está anunciando que podría haber más episodios surgidos de estas novelas de R.L. Stine, pero tal y como concluye la historia está perfectamente bien cerrada. Muy bueno tiene que ser lo próximo que haga el director Leigh Janiak para superar a esto.

Además, debo admitir que ‘La calle del terror – Parte 3: 1666’ se cierra de un modo que yo no me esperaba. Tenía mi propia teoría a cerca de en qué consistía realmente la maldición de Shadyside y de cómo podría acabar pero me han sorprendido con la trama definitiva. Este nuevo filme, aunque se subtitule 1666, se divide en dos partes, una en 1666 para narrarnos todo lo ocurrido en los orígenes y otra en 1994, como era de esperar, para vivir el desenlace una vez que los jóvenes protagonistas han descubierto el pastel. Y como volemos a esa época tenemos música conocida como la de The Offspring, Pixies u Oasis.

Ya que es una tercera entrega me gustaría destacar tres escenas, todas ellas responsables de que ‘La calle del terror – Parte 3: 1666’ tenga calificación R (al igual que la segunda parte). Me ha encantado el momento en el que nos explican el corte de mano de Sarah Fier, da grima y dolor de verlo. Es también macabra la escena en la capilla. Y por último es una gozada la pelea al pie del árbol de la ahorcada en el centro comercial, nos hace decir “¿y por qué no?”. Por cierto, que esta última me ha vuelto a recordar a ‘Las furias’.

Aunque este filme se mantiene dentro de los detalles clásicos de los slashers consigue diferenciarse, sobre todo con su primera mitad en el Estados Unidos colonial. Como imaginábamos cuando vimos la primera entrega la ciudad (por entonces conocida como Union) se convirtió en un Salem lleno de recelos, fanatismo, prejuicios y persecución. Allí de nuevo se confunde la habilidad con brujería, la chiquillería con satanismo. Se explica bien por qué los personajes están repetidos en el pasado, también por qué hay una maldición sobre Shadyside y por lo tanto por qué surgen asesinos. Me parece un final más que satisfactorio. Podéis ver las películas de manera independiente si queréis, pero no vais a disfrutar de igual manera de las sorpresas que tiene, además es un poco absurdo hacerlo así pues están todas en la misma plataforma, igual de accesibles.

Por pocos minutos esta es la más larga de las tres películas. Como en las otras sabemos de antemano que Fier perdió una mano y posteriormente fue ahorcada, pero antes hubo cosas que han tenido ecos en el futuro. Al igual que en la segunda entrega tenemos un detalle que sabemos por adelantado, pero con pormenores por averiguar, lo cual es harto interesante, hace que el espectador se preocupe por la construcción de la historia y no tanto por el final en sí. A parte de los brutales asesinatos eso es lo más atractivo de esta trilogía. Sobre todo porque todo encaja de un modo que nadie habíamos imaginado.

Antes de ver ‘La calle del terror – Parte 3: 1666’ se me planteaba una pregunta: ¿se ha ganado Sara Fier un hueco en el hall de la fama del terror y veremos disfraces suyos en Halloween? El tiempo y las tiendas con el merchandising suele decidir eso, pero tampoco os lo puedo decir pues rompería una de las sorpresas.

Ficha de la película

Estreno en España: 16 de julio de 2021. Título original: Fear Street 3. Duración: 110 min. País: EE.UU. Dirección: Leigh Janiak. Guion: Phil Graziadei, Leigh Janiak, Kate Trefry. Música: Marco Beltrami, Anna Drubich. Fotografía: Caleb Heymann. Reparto principal: Kiana Madeira, Ashley Zukerman, Gillian Jacobs, Olivia Welch, Benjamin Flores Jr., Darrell Britt-Gibson, Sadie Sink, Emily Rudd, McCabe Slye, Julia Rehwald, Fred Hechinger, Jordana Spiro, Jordyn DiNatale. Producción: Chernin Entertainment.  Distribución: Netflix. Género: terror. Web oficial: ver en Netflix.

Crítica: ‘Flashback’

Sinopsis

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Fred (O’Brien) no es un detective, un agente secreto o un filósofo. Es un tío normal y corriente que se acerca a los 30 años y que atraviesa una crisis existencial ahora que se ve en el precipicio de la auténtica madurez. Se debate entre varias cuestiones: ¿Debería comprometerse con su novia de toda la vida? ¿Debería empezar a trabajar en una empresa para pagar las deudas y descartar sueño de convertirse en artista? ¿Debería pintar las paredes de su nuevo piso de azul turquesa o azul celeste? Tras un encuentro accidental con un amigo de su juventud que había olvidado, Fred viaja de manera literal y filosófica al pasado. Poco a poco comienza a desentrañar un misterio oculto sobre una chica desaparecida, una droga llamada Mercurio y una terrorífica criatura que le ha perseguido hasta su madurez. A medida que pasado, presente y futuro comienzan a cruzarse entre sí, Fred comienza a explorar todas las posibles vidas que podría tener. ¿Cuál escogerá?

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Crítica

Fobias y rabias generacionales en forma de flashes

Con el título y la sinopsis de la película esperaba una película de ciencia ficción de carácter independiente capaz de sorprenderme por sus argumentos. Ciertamente ‘Flashback’ tiene buena materia y nos deja un poso enriquecedor. Lo que no entiendo es por qué está categorizada como R por que no se percibe en ella ni violencia ni lenguaje explícito. Quizá es por las epilépticas imágenes que nos hacen ir de atrás adelante en la historia.

‘Flashback’ es un filme que nos hace dudar, que nos inquieta e intriga, que siembra en nosotros nostalgia y cuestiones. Constantemente recibimos como estímulo de entrada un bombardeo de imágenes que el protagonista también está percibiendo como algo desconcertante. Recuerdos del pasado, de su infancia, de su juventud… Tanto nosotros como el personaje interpretado por Dylan O’Brien percibimos una realidad alterada, ya sea por lagunas o por psicotrópicos. El filme juega con esa confusión para mantenernos en vilo y consigue resolverse sin dejar nada al azar.

Además de demostrar porque Canadá sigue siendo una punta de lanza para la ciencia ficción ‘Flashback’ se gana el apodo de generacional. Maneja una trama temporal que se asocia a teorías de universos múltiples, algo que los cineastas y científicos de hoy en día tienen muy presente. Tengo claro que nuestra generación filosofa a través del cine flirteando con la idea del multiverso, buscando evadirse a realidades alternativas que manifiesten mejor sus miedos o deseos. O simplemente en un intento de escapar de una realidad en la que te puedes jugar el futuro en cosa de una hora: en un examen de selectividad, una presentación de empresa, en una entrevista de trabajo… No nos gustan las elecciones que se nos dan o los procesos a los que nos someten.

Estos temores son aún más profundos o están más agravados en los protagonistas que parece que viven una especie de crisis de los cuarenta a los treinta e incluso a los dieciocho. Se sienten en una prisión que es fácil transmitir al espectador, la del sistema que tenemos, la de vivir una vida preestablecida y los grilletes de las rutinas. Todo el discurso de la película se resume a las opciones, a la libertad de tomar decisiones al no tener que vivir en un mundo donde solo progresas si escribes lo que quieren que escribas en una redacción o dices lo que quieren oír tus jefes.

Cada vez me gustan más los proyectos en los que se mete Dylan O’Brien. Si he dicho que ‘Flashback’ muestra inquietudes e influencias de nuestra generación podemos relacionar su carrera de un modo parecido. Está sabiendo unirse a proyectos capaces de sorprender a los de su quinta o algo mayores como ‘El corredor del laberinto’, ‘Marea negra’, ‘De amor y monstruos’ e incluso ha sido la voz de Bumblebee. Me gustan sus películas, su interpretación tampoco es que sea para Oscar, de hecho suele necesitar estar bien rodeado. En este caso más que el reparto le ayuda mucho el montaje de la película. Una edición que nos da momentazos, como la secuencia reveladora que sucede justo a la hora de película.

Esta es también la historia de los colocones de un artista reprimido. Un dibujante que además de tener sueños y pasiones sometidas, también reprime un recuerdo importante. Consigue ser con todo esto muy melancólica y a veces críptica. Pero es fácil de entender sin acabar rallado. Lo habría dejado cuando ella dice “a todas partes” pero hay algo más que descubrir a cerca de esta historia, por lo que merece la pena hacer flashback en nuestra cabeza tras verla y repasarla mentalmente.

Ficha de la película

Estreno en España: 16 de julio de 2021. Título original: The Education of Fredrick Fitzell. Duración: 97 min. País: Canadá. Dirección: Christopher MacBride. Guion: Christopher MacBride. Música: Anthony Scott Burns, Pilotpriest. Fotografía: Brendan Steacy. Reparto principal: Dylan O’Brien, Maika Monroe, Amanda Brugel, Hannah Gross, Liisa Repo-Martell. Producción: Resolute Films and Entertainment, Addictive Pictures, Trinity Media Financing, Téléfilm Canada. Distribución: Filmin. Género: ciencia ficción, drama, supense. Web oficial: ver en Filmin.

Crítica: ‘Amalia en el otoño’

Sinopsis

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Amalia, viuda desde hace ya 10 años. Acaba de cumplir 77 años y vive sola. Tiene dos hijos, Isabel y Juan, que vive en EStados Unidos. Isabel está preocupada por su madre, al no tener tiempo para ella y decide contra su voluntad internarla en una residencia. Amalia descubre con sorpresa que su vida en la residencia no es como ella pensaba que iba a transcurrir. Pasados unos días, Isabel vuelve a la residencia a ver a su madre.

Un tiempo después, el COVID-19 aparece en la vida de todos y vuelve a poner todas las cosas en su sitio.

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Crítica

‘Amalia en el otoño’ es un homenaje a todos los inquilinos de las residencias

Este viernes, 16 de julio, llega a nuestras salas ‘Amalia en el otoño‘. Después de dirigir una serie de cortos centrados en la cuarentena, Anna Utrecht y Octavio Lasheras se han lanzado a dirigir ‘Amalia en el otoño‘. Un largo de 74 minutos en el que conocemos a Amalia, una mujer a la que su hija obliga a internarse en una residencia, al decidir ella irse a vivir fuera y no poder ocuparse de su madre.

Aquí no solo va a ver una visión bastante diferente de las residencias de la que tenía en su cabeza, sino que también conocerá gente en su misma situación, una mujer independiente que no le veía mucho interés en estar allí y otras muchas peores.

Es un retrato bastante amargo de las residencias. Creo que su intención es otra, pero al menos a mí me ha dejado bastante triste. Hijos que meten a sus padres en residencias por no poder o querer cuidar de ellos. Si, muchos les vuelven a visitar, pero otros directamente llevan años sin aparecer por allí por no tener tiempo. Si, cada uno tiene su historia, triste o algo más feliz, pero es un poco triste ver estas realidades.

‘Amalia en el otoño’  es un homenaje a todas esas residencias que lo han pasado tan mal durante la cuarentena. Esos dramas. Nos han querido mostrar que dentro de todo esos edificios habían personas felices que hacían escapadas para bailar y que charlaban como jóvenes de su vida y recuerdos. Además por supuesto de los trabajadores que día a día van a compartir sus vivencias con los residentes.

Pero no me ha terminado de funcionar. El sentimiento que deja es amargo y aunque la situación final es triste, no es ahí donde sientes tristeza, sino durante las conversaciones que escuchas de esta cuadrilla a la que se junta Amalia. Aparte de las vivencias de Amalia, vamos conociendo la situación de su hija y nieta.

En el tema actuaciones puedo decir que tenemos un elenco de lujo, María José Alonso, es la encargada de dar vida a Amalia. Y está muy bien acompañada por Manuel Zarzo y Máximo Valverde. Todos ellos correctos en su actuación. Sí que es cierto, que todas las actuaciones, son bastante teatrales. En el resto del reparto encontramos caras muy conocidas como Guillermo Montesinos, Saturnino García, Jesús Guzmán o Mariano Venancio.

Para terminar, comentar que la cinta ha sido rodada en Madrid, antes y después del confinamiento y ha sido galardonada por el Círculo de Escritores Cinematográficos con la Medalla a la Solidaridad.

 Ficha de la película

Estreno en España: 16 de julio de 2021. Título original: Amalia en el otoño. Duración: 74 min. País: España. Dirección: Octavio Lasheras y Anna Utrecht. Guión: Anna Utrecht y Octavio Lasheras. Música: Manolo Royo. Fotografía: Mario López, Octavio Lasheras. Reparto principal: María José Alfonso, Manolo Zarzo, Máximo Valverde, Jesús Guzmán, Guillermo Montesinos, Mariano Venancio, Silvia Casanova, María Gracia, Laura Ruiz, Pablo Castañón, Tony Antonio, Carlos Manuel Díaz, Coan Gómez, Mónica Gracia. Producción: Abanico Vision.  Género: Drama. Web oficial: http://www.visionmedia.es/produccion/

Crítica: ‘La calle del terror – Parte 2: 1978

Sinopsis

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La oleada de asesinatos arrasa en el campamento Nightwing, en la ciudad maldita de Shadyside, convierte el veraneo en una macabra lucha por la supervivencia.

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Crítica

Profundiza más en su historia y en los cuerpos de sus víctimas

Efectivamente, tal y como pensábamos esta entrega ha tenido escenas más parecidas a ‘Viernes 13’. Nos trasladamos a un campamento en 1978, el Nigthwing, en el que sucedió otra de las matanzas de Shadyside. Toca seguir buscando una solución a la maldición de la villa, a la posesión de la bruja y para ello hace falta escuchar la historia de una de las supervivientes. A modo de cuento de terror de hoguera de campamento retrocedemos a un convulso y sangriento verano.

Phil Graziadei ha ideado estas historias junto al director (Leigh Janiak) y para cada una de las tres películas ha contado con diferentes guionistas. Para trasladarnos a un caluroso 1978 se han asociado con Zak Olkewicz, productor de ‘Nunca apagues la luz’. Relacionado con ese trabajo hay uno o dos apagones de luz, pero al margen de eso podemos decir que esta entrega es mejor, aunque también se nos vaticine cuándo van a morir los personajes por obvias que son las escenas.

La tragedia del campamento Nightwing sigue acrecentando la figura de Sarah Fier en busca de crear otra leyenda del cine de terror. Como era de esperar empieza con algo inquietante para los protagonistas y como nos hicieron entrever tenemos la versión joven del shérif Goode, el cual ya se olía lo que está pasando en 1994, así como a Cindy Berman (la superviviente del campamento) que nos cuenta tanto en 1994 cómo en 1978 cuales fueron las circunstancias en las que murió su hermana. Son el enlace con las otras películas, además claro está de algunos de los asesinos que ya hemos conocido la semana pasada. Y aunque sepamos que esos dos personajes acabarán viviendo ya que en el 94 estaban vivos, esta entrega de ‘La calle del terror’ nos reserva sorpresas.

Según esta película mientras en España se gestaba nuestra constitución de 1978 en USA se celebraban felices campamentos. Una acampada en la que por supuesto Shadyside sigue siendo objetivo de las burlas de los de Sunnvale y en la que descubrimos, no solo otro episodio truculento, sino que se amplían los orígenes de las dos ciudades y el rencor de la bruja.

Entre juegos veraniegos tenemos referencias a ‘Carrie’ e incluso casualmente a la última película de los Warren donde el mal posee a la gente y obliga a matar. Los adolescentes, movidos como siempre por su inconsciencia o su morbo van intentando sobrevivir mientras al espectador le asaltan recuerdos de películas clásicas de terror, más en concreto del subgénero slasher. Esta es otra película de asesinos en masa, que no en serie, con toques juveniles y de terror. Aumenta un poco el grado de seriedad y gore con respecto a la anterior, también el repertorio de homicidas como hacía ‘The Furies’ y además nos muestran cómo se “gana” uno de ellos la máscara.

Sigue habiendo sexo y vuelve a haber muertes salvajes, aunque habiendo niños de por medio se cortan mucho más para seguir siendo accesible al público general. Y las reglas han cambiado algo. Cuidado si sigues leyendo este párrafo si no has visto la primera parte. En 1994 los asesinos seguían a quien había toqueteado la tumba de la bruja (sin explicar por qué perseguía al principio al personaje de Maya Hawke). Esta parte no es una matanza indiscriminada sin mucha más explicación que el estar cerca de la guarida de la bruja o continuar con el gafe de Shadyside, se dan los detalles que explican todas las muertes, incluida la del personaje de Hawke.

Las melodías de la época están aún más presentes, está claro que musicalmente hablando también han querido hacer de ‘La calle del terror’ un homenaje. Se han escogido canciones de Nirvana, Neil Diamond, David Bowie (2 veces), Kansas (2 veces), Thelma Huston, The Velvet Underground, Foghat o The Runaways. Un repertorio que sirve de recomendaciones ante la música tan retocada y artificial de hoy en día. A ver qué música popular sacan en 1666.

Las escenas de la película pueden doler hasta el punto de necesitar paracetamol, pero cuidado no penséis como las protagonistas que ese medicamento tiene propiedades enteógenas. En esta trama de hormonas y calor además de muertes se nos agrega información importante sobre esta nueva leyenda del terror y por supuesto nos dejan con un caramelito para que la semana que viene sigamos nuestro viaje, esta vez a 1666. Me aventuro a decir que esa última entrega va a ser de paranoia, histeria, secretos y persecución al estilo el penúltimo episodio de ‘Them’ o ‘El bosque’. Lo que está claro es que será una historia de identidades locales y del nacimiento de una larga enemistad.

Ficha de la película

Estreno en España: 9 de julio de 2021. Título original: Fear Street – part 2: 1978. Duración: 109 min. País: EE.UU. Dirección: Leigh Janiak. Guion: Zak Olkewicz, Leigh Janiak, Phil Graziadei. Música: Marco Beltrami, Brandon Roberts. Fotografía: Caleb Heymann. Reparto principal: Sadie Sink, Emily Rudd, Ryan Simpkins, McCabe Slye, Ted Sutherland, Jordana Spiro, Gilliam Jacobs, Kiana Madeira, Benjamin Flores Jr., Ashley Zukerman, Olivia Scott Welch, Chiara Aurelia, Jordyn DiNatale. Producción: Chernin Entertainment. Distribución: Netflix. Género: terror. Web oficial: ver en Netflix.

Crítica: ‘La mujer del espía’

Sinopsis

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1940, Japón. La noche anterior al estallido de la Segunda Guerra Mundial, el comerciante local Yusaku Fukuhara deja a su esposa Satoko en casa y viaja a Manchuria con su sobrino. Allí es testigo casual de un acto bárbaro y decide tomar medidas para revelarlo al mundo. Tras un malentendido inicial, su esposa descubre las verdaderas intenciones de su marido y decide protegerlo de forma incondicional. ¿En quién se puede confiar?

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Crítica

Sin la tensión y la profundidad del género de espionaje

Con ‘La mujer del espía’ tengo la impresión de que va a dividir mucho a los espectadores. Pienso en ella muchos días después de haberla visto y no cambia mi opinión o no me ha hecho reflexionar, eso por lo general suele ser malo. Lo que sucede con la película de Kiyoshi Kurosawa es que es muy probable que a algunos les maraville por retomar maneras solo aptas para nostálgicos de la era dorada del cine. Pero a aquellos que gusten de actuaciones más naturales y menos exageradas les va a hastiar tanto como a mí.

‘La mujer del espía’ está sobreactuada a más no poder. La mera coreografía de los personajes por los escenarios saca a relucir la meticulosidad de los japoneses cuando quieren controlar con todo lujo de detalles sus obras. La impasividad del sargento o el dramatismo de la propia esposa y protagonista solo nos brindan personajes planos, sin riqueza o trasfondo, sin más matices que una o dos directrices que los definan. Estoy acostumbrado a consumir cine nipón y sé que suelen tender a ser melodramáticos, pero también que dotan a sus películas de mucha duración con el objeto de aportar profundidad a la historia, en este caso eso no sucede.

Y me cuesta decir esto pues este Kurosawa es el autor de películas que me gustan como ‘Pulse’, una cinta de terror moderno que me encantó, o la intrigante y cargada de mensaje, ‘Cure’. Me sorprende encontrarme en ‘La mujer del espía’ con una película de escasa moraleja, tan redundante y con unas maneras tan anticuadas de concebir su historia. Todo el trayecto de los personajes se queda en algo baladí, como silenciado por un último giro de los acontecimientos, como si no tuviese repercusión alguna y te acabas preguntando, ¿entonces para qué?

La película podría haber sido perfectamente un dorama. Podría haberse dividido en 20 capítulos como cualquier otro drama televisivo y tendríamos una telenovela japonesa en toda regla. Nos llevan al Japón de la II Guerra Mundial y ahí se juega con un triángulo amoroso que adivinamos pronto. Aunque sea parcialmente predecible al respecto en todo esto he de reconocer que a ‘La mujer del espía’ no le falta ni elegancia ni finura. Incluso a la hora de homenajear a la propia ‘Casablanca’ el director hace uso de cierta mordacidad.

Quizá sus pinceladas de metacine o los fortuitos giros de guión convenzan a más de uno. Pero desde luego no es una película excesivamente sesuda. Bien es cierto que sin necesidad de ser gráfica, la película consigue devolver a la actualidad los horrores de la guerra y casi siempre además con escenarios sencillos. El valor que extraigo de ‘La mujer del espía’ es que se embarra en un asunto político que se planta de frente ante el famoso orgullo japonés. Y con esto demuestra que los japoneses son una cultura con exceso de autoestima pero también capaz de aprender de su pasado.

Ficha de la película

Estreno en España: 9 de julio de 2021. Título original: Spy no tsuma. Duración: 115 min. País: Japón. Dirección: Kiyoshi Kurosawa. Guion: Ryûsuke Hamaguchi, Tadashi Nohara, Kiyoshi Kurosawa. Música: Ryosuke Nagaoka. Fotografía: Tatsunosuke Sasaki.   Reparto principal: Yû Aoi, Issei Takahashi, Ryôta Bandô, Chuck Johnson, Yuri Tsunematsu, Minosuke, Hyunri, Masahiro Higashide, Takashi Sasano. Producción: C&I Entertainment, Incline, NHK Enterprises. Distribución: Sherlock Films. Género: drama, suspense. Web oficial: https://www.amuse-s-e.co.jp/title/wos/

Crítica: ‘Miss Marx’

Sinopsis

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Brillante, inteligente, apasionada y libre. Así es Eleanor “Tussy” Marx (Romola Garai), la hija pequeña de Karl Marx, una de las primeras feministas que continuó con el legado de su padre y de su compañero Engels. Luchadora incansable por los derechos de los trabajadores, por la abolición del trabajo infantil, por los derechos de las mujeres y en general por muchas injusticias; menos de las de su vida privada, dónde su atracción por el desenfrenado y presumido Edward Aveling pone del revés todo lo que Eleanor defiende en su vida pública.

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Crítica

Suena punk pero se ve pastel

Eleanor “Tussy” Marx, interpretada por Romola Garai, es la protagonista de ‘Miss Marx’. Una película sobre una de las primeras feministas, entendiendo ese adjetivo como alguien que quiere realmente iniciar un movimiento por los derechos de las mujeres de una manera francamente activa. Creo que tanto el filme como yo tenemos el mismo concepto de feminismo, pero el problema de esta cinta es el poco tiempo que dedica su directora y guionista Susanna Nicchiarelli a esbozar realmente aquellas acciones que convirtieron a la hija pequeña de Karl Marx en una de las primeras mujeres en poner en marcha el verdadero cambio para su género.

No puedo entender el guión de este filme si no es enfocándolo como un mal ejemplo de feminista o esgrimiendo el dicho “en casa del herrero cuchara de palo”. Porque la mayor parte de ‘Miss Marx’ nos muestra realmente a una mujer sometida. Una persona que está subyugada pese a sus esfuerzos a un mundo de hombres y a una relación francamente destructiva. Si lo que quiere este filme es mostrar a alguien que gritaba en calles y fábricas por los derechos de los menos favorecidos mientras que en su casa hacía totalmente lo contrario siendo concesiva con aquello que la menospreciaba, misión cumplida.

El filme y la figura que trata prometía ser un acto de rebeldía cargado de irreverencia. Y su banda sonora está sorprendentemente repleta de momentos punk o rock. Pero esos compases solo funcionan en algunos momentos, entre los que no incluyo ni el de “La Internacional” ni un final que a la desesperada busca suscitar el nervio que nos ha ido apagando con un cover punk de “Dancing in the dark” de Bruce Springsteen.

Sin duda se buscaba el contraste o la ironía en esta película. Pero la vertiente sentimental se come de calle a la panfletaria. Únicamente hay un discurso y una ruptura de la cuarta pared que sirven realmente como argumento de fuerza para retratar a este personaje. Porque cuando nos sumergen en las sucias y peligrosas fábricas de finales del siglo XIX la película parece más un vídeo de prevención de riesgos laborales que la muestra de una consecución del legado de Marx y Engels a través de las generaciones a las que directamente educaron.

El desenlace llega por sorpresa si como yo no conocíais como terminó la historia de esta marxista y también por lo poco que aportan al respecto los momentos previos. Me quedo con el símil que establece Nicchiarelli martirizando a las mujeres y a la clase obrera por igual, siendo ambos grupos conscientes de las tropelías que viven pero asimilando tristemente su opresión. Si es cierto que con una o dos escenas parece que ‘Miss Marx’ va a levantar el vuelo y se va a desarrollar una historia de autodependencia y agitamiento, pero ni hay disturbios ni nos descubren nada más valioso de lo que nos desvelan los cartelones finales.

Ficha de la película

Estreno en España: 9 de julio de 2021. Título original: Miss Marx. Duración: 107 min. País: Italia. Dirección: Susanna Nicchiarelli. Guion: Susanna Nicchiarelli. Música: Gatto Ciliegia Contro il Grande Freddo. Fotografía: Crystel Fournier. Reparto principal: Romola Garai, Patrick Kennedy, Felicity Montagu, Karina Fernández, Oliver Chris, Emma Cunniffe, John Gordon Sinclair, Philip Gröning, George Arrendell, Célestin Ryelandt. Producción: Vivo Film, Rai Cinema, Tarantula, VOO, BE TV. Distribución: BTeam Pictures. Género: hechos reales, drama. Web oficial: https://bteampictures.es/miss-marx/

Crítica: ‘Queridos camaradas’

Sinopsis

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Inspirada en hechos reales. Lyudmila es miembro del partido comunista local y una gran defensora de los ideales del régimen. Durante una huelga laboral en una fábrica de motores ve cómo el ejército, enviado por el Gobierno, dispara a los manifestantes produciéndose así una masacre.

Este suceso cambiará sus ideales y valores políticos para siempre. Con la ciudad destruida y agitada por las revueltas, mucha gente resulta herida o desaparecida, entre ellas la hija de Lyudmila, lo que la obligará a buscarla entre el caos de la ciudad.

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Crítica

Un filme de ideales desdibujados y pequeños gestos magnificados

Una fábrica en huelga, una ferviente defensora del partido comunista y su hija obrera son los ingredientes principales de ‘Queridos camaradas’. En la URSS en 1962 estalla una protesta por las medidas adoptadas por algunos patrones que buscan abaratar la mano de obra, la madre está entre los responsables de solucionar esa situación, la hija entre los que se manifiestan y declaran en huelga. Cuando la joven desaparece empieza una búsqueda desesperada que pone muchas cosas en tela de juicio.

Esta es una película de rabia, miedo y desengaño. Pero sobre todo es un filme que va anunciando el fin de una era. La protagonista vive de repente un desenamoramiento comprobando como bajo el mando de Jrushchov se disuelve la obra de Stalin. En este filme se ve como con mucho tiempo se fragua el fin de la URSS y de un estado que se aleja de sus ideales, que va perdiendo partidarios. Algo tremendamente similar a lo que perpetraron los grises y una guarnición de reserva en la “matanza del 3 de marzo” en Vitoria-Gasteiz pocos meses después de morir Franco. Equiparando ambos sucesos, que tienen variaciones obvias en su trasfondo, me gustaría remarcar mi firme creencia de que ningún régimen (sea del color que sea) se libra de la sospecha de querer controlar con violencia a su pueblo en cuanto este se manifiesta inquieto. Eso también parece querer señalar ‘Queridos camaradas’.

Siendo como soy prácticamente nihilista me he visto este filme con la mente lo más abierta posible. El título, ‘Queridos camaradas’, podría sonar a película propagandística. Pero lejos de eso la cinta de Andrei Konchalovsky sirve más como carta de despedida. Un título rodado en blanco y negro que parece rogar que de una vez por todas se cambie de era, que intenta mostrar que las corrientes han cambiado, justo ahora que irónicamente se cumplen exitosamente 75 años del nacimiento del Partido Comunista Chino. La película cuenta con el beneplácito de Rusia pues fue la escogida para representar al país en los últimos Oscars y no deja nada bien a los dirigentes pasados de su país poniéndolos de autoritarios, pero tampoco a su pueblo a quien califica de inculto.

Esa dualidad del filme me ha gustado. Aunque su balanza se inclina hacua cierta parte consigue ser casi imparcial. Este es otro reflejo más de cómo eran las reuniones del Partido Comunista y de cómo se desdibujaban o reconducían sus prioridades. Lo hace casi de igual modo que la serie ‘Chernobyl’. No llega a tener tanta carga informativa pero igualmente nos arroja a la cara un acontecimiento real que tiene una intensidad dramática considerable.

Me quedo con la escena del tiroteo como mejor momento de este filme. Uno de esos en los que hay tragedia y los pequeños gestos se hacen más evidentes e importantes que nunca. Tanto esa secuencia como todo el filme está protagonizado por una irregular Julia Vysotskaya pero eso no evita que ‘Queridos camaradas’ mantenga su foco en no ser sensacionalista con este negro episodio.

Ficha de la película

Estreno en España: 9 de julio de 2021. Título original: Dorogie tovarishchi! (Dear Comrades!). Duración: 120 min. País: Rusia. Dirección: Andrei Konchalovsky. Guion: Elena Kiseleva, Andrei Konchalovsky. Fotografía: Andrey Naydenov. Reparto principal: Julia Vysotskaya, Vladislav Komarov, Andrei Gusev, Yulia Burova, Sergei Erlish. Producción: Production Center of Andrei Konchalovsky. Distribución: Vercine. Género: drama, hechos reales. Web oficial: http://pc.konchalovsky.ru/cinema/artistic

Crítica: ‘La guerra del mañana’

Sinopsis

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Un padre de familia es reclutado para luchar en una guerra futura en la que el destino de la humanidad depende de su capacidad para enfrentarse al pasado.

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Crítica

Luce como algo que ya hemos visto, pero no me importaría verla de nuevo

¿Si recibiésemos una visita de alguien de dentro de treinta años nos avisaría de que esta película se ha convertido en un clásico de culto para los amantes de la ciencia ficción? Probablemente no. Pero seguro que la incluiría en un cuantioso puñado de películas fantásticas que con buena factura, algunas inquietudes de nuestra generación y caras famosas consigue llevarnos a una realidad alternativa, tampoco hay que pedirle mucho más a este tipo de films que no son precisamente para hacer una tesina con ellos.

En ‘La guerra del mañana’ la humanidad recibe una visita de la propia humanidad que ha viajado desde treinta años en el futuro. Para muchos la tragedia podría ser que esa llegada interrumpe un partido de fútbol pero realmente la preocupación es que llegan advirtiendo de una invasión alienígena que además vamos perdiendo. ¿Qué habría hecho Napoleón si hubiese sabido que iba a perder en Waterloo? Obviamente reconducir sus decisiones. Esta es una estrategia de guerra que permite reclutar y preparar a la Tierra para la batalla con treinta años de antelación o transportando nuevos reclutas al futuro. No puedo deciros si esta es de esas películas deterministas o si cree en la creación de nuevas líneas temporales pues os desvelaría el final. Lo que está claro es que los protagonistas, entre los que están Chris Pratt, Yvonne Strahovski, J.K. Simmons o Betty Gilpin, si existe la certeza de que se puede cambiar el destino de la Tierra, sino no habría filme.

Una guerra contra alienígenas en la que entra en juego el tema de viajes en el tiempo. Ya de entrada su primera secuencia capta nuestra atención, es cono un arranque a lo Fornite o Call of Duty pero a lo kamikaze. Todo esto me remonta a ‘Al filo del mañana’ que también hacía que la humanidad se enfrentarse a una amenaza extraterrestre y además el protagonista tenía que luchar contra una anomalía temporal. Lo que aquí se plantea es el compromiso de una persona para con toda su especie y su familia sabiendo, como pasaba con aquellos que entraban a filas para ir a cualquiera de las dos guerras mundiales, que probablemente no volverá de esa misión. Por lo tanto esta es una película a la desesperada en varios aspectos y me han gustado sus dilemas, aunque no se explotan para dar paso a la acción.

La película de Chris McKay empieza con algo que podría haber sido perfectamente una actualización de la broma de H. G. Welles. Pero descartado que todo se trata de una broma la película se convierte en una historia sobre el sacrificio. Seguro que habéis dicho alguna vez eso de “esto ya lo resolveré mañana” pues la película plantea ese debate pero a nivel global. El futuro necesita la ayuda de aquellos que viven sin guerra y que deben concienciarse de que la extinción que viven aquellos que están viviendo dentro de treinta años después la van a experimentar probablemente ellos también. Curiosísima situación que supone un planteamiento muy interesante, pero que como digo no se explora en demasía y eso que el filme es largo.

‘La guerra del mañana’ si que nos habla algo más de lo que es que la ciencia tenga que pisar el acelerador y trabajar a contrarreloj, algo que hoy en día no nos parece tan de ciencia ficción. Imaginad que como científicos realizáis una investigación y podéis recibir casi al instante el feedback de su resultado con treinta años vista, es tremendamente útil, pero como decía se hace a la desesperada. Esto se debe a que los personajes pueden viajar en el tiempo a través de una tecnología que literalmente dicen en la película “está cogida con pinzas”, pero al fin y al cabo con la ciencia ficción siempre tenemos que hacer alguna concesión. En algún sentido la película me ha recordado ‘Gantz’ ya que coge a ciudadanos de a pie, les arma hasta los dientes y les mete temporalmente en una misión contra alienigenas. Eso supone una confrontación entre la supervivencia, el miedo, la inexperiencia… Es igual de interesante en ese aspecto así es que si os gusta esta película ver la serie, las películas o el manga de Hiroya Oku. Aunque está claro que la referencia que más os va a venir a la cabeza es ‘Terminator’ solo que en esta ocasión en vez de viajar las máquinas al pasado para eliminarnos la humanidad viajar al futuro para anticiparse a su amenaza. También me ha recordado algo a ‘Invasión a la Tierra’ por entrar de manera tan directa en la guerra y por eso de tener a un pequeño equipo en medio de una guerra que transcurre en plena cuidad.

Su duración estaría justificada si estudiase más en profundidad la situación que se le plantea a los ciudadanos. Se alarga porque la aventura pasa por muchos estadios y localizaciones. En ese transcurso mantiene la intriga y tarda en mostrar los aliens, eso habrá a quien le guste y a quien no. Solo es saber manejarlo y la película se sostiene mucho tiempo sin plantar a los bichos ante la cámara. No pasa lo mismo en el último tramo pues se reúnen de repente todos aquellos elementos que durante el filme intuimos van a ser clave y predeciblemente acaban siéndolo. Eso hace que la última media hora sea inferior al resto del filme.

Siendo la primera vez que ejerce de productor ejecutivo estaba claro que Chris Pratt iba a ser el protagonista. Según en qué etapa de ‘La guerra del mañana’ comparte ese protagonismo y en ‘La guerra del mañana’ os lo vais a encontrar un tanto más serio pero teniendo salidas cómicas como es habitual en él. Ya hemos visto esa faceta suya en ‘Jurassic World’ y en ‘Guardianes de la galaxia’ pero aquí cede las líneas de comedia a Sam Richardson que es alguien que ha dedicado aún más su carrera a las risas (‘Veep’, ‘Fiesta de empresa’). Chris McKay tampoco ha podido evitar meter algún que otro momento cómico, no dudemos que viene de dirigir las películas de LEGO y ‘Robot Chicken’.

También es muy reconocible la fotografía de Larry Fong. Solo vais a tener que notar momentos a cámara lenta o planos generales que ha usado en sus films con Zack Snyder. Igual de contundente y familiar es la banda sonora de Lorne Balfe.

Si conocéis la anécdota del “I’ll be back” sabréis por qué Pratt satisface con ‘La guerra del mañana’ a su suegro. Sea como fuere no me importa si la película vuelve con otra entrega pues aunque es conclusiva tiene hilo del que tirar.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de julio de 2021. Título original: The Tomorrow War. Duración: 140 min. País: EE.UU. Dirección: Chris McKay. Guion: Zach Dean. Música: Lorne Balfe. Fotografía: Larry Fong. Reparto principal: Chris Pratt, Yvonne Strahovski, J.K. Simmons, Betty Gilpin, Ryan Kiera Armstrong, Sam Richardson, Keith Powers, Jasmine Mathews, Mary Lynn Rajskub, Edwin Hodge, Seychelle Gabriel. Producción: Skydance Media, Lit Entertainment Group, New Republic Pictures, Phantom Four Films. Distribución: Amazon Prime Video. Género: ciencia ficción, acción. Web oficial: https://skydance.com/film/the-tomorrow-war/

Crítica: ‘La calle del terror – Parte 1: 1994’

Sinopsis

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En 1994, unos adolescentes descubren que los aterradores sucesos que han hostigado su ciudad durante generaciones podrían estar conectados… y que ellos podrían ser las siguientes víctimas.

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Crítica

Slasher adolescente ágil y claramente influenciado

Ya está, comienza la trilogía que tanta expectación ha levantado entre los usuarios de Netflix y que nos trae de vuelta a R. L. Stine a la pequeña pantalla. Una nueva adaptación de las novelas del escritor de novelas de terror juvenil que, por lo menos en su primera parte, no va a decepcionar.

‘La calle del terror – Parte 1: 1994’ nos transporta a una ciudad llamada Shadyside que parece estar maldita o gafada. Conserva una ancestral rivalidad con su pueblo vecino Sunnvale, al más puro estilo Springfield vs Shelbyville. Pero también arrastra algo desde hace cientos de años, una maldición. Esa maldición podría ser como la de ‘IT’ pues vuelve periódicamente y tenemos a unos jóvenes intentando eliminarla, pero el género del filme es más fiel a los esquemas del slasher.

A lo que más se parece ‘La callle del terror – Parte 1: 1994’ es a ‘Scream’. Un asesino encapuchado y enmascarado persigue a los protagonistas cuchillo en mano y además de la estética adoptada el filme replica varias escenas de la mítica saga creada por Wes Craven. No obstante la película nos monta una especie de Salem y los protagonistas de un modo similar al de ‘Historias de miedo para contar en la oscuridad’ van correteando por la ciudad intentando huir de la muerte y ansiando acabar con la maldición. Porque se estrena en Netflix, si no este sería un título perfecto para un cine de verano.

He dicho que se parece a Scream pero el filme también viene influenciado por otras míticas de terror como ‘El resplandor’, de la que coge su escena del hacha. Y, esto también se ve en los tráilers, la segunda entrega que se lanzará la semana siguiente al estreno de esta promete ser más cercana a ‘Viernes 13’. Lo que se agradece es que la mecánica cambia y tiene un punto diferente. Además con esto quiero advertir que esta película se aleja de las adaptaciones, tanto a televisión como a cine, de ‘Pesadillas’. Subimos un escalón en edad, tanto para los protagonistas como para los espectadores. Desde el principio ya nos marcan que esta cinta va a tener sangre, sexo y alegremente puedo decir que una pizca de gore.

También es muy tangible la marca de Netflix. Al igual que con ‘Stranger Things’, con la que seguro que se comprará, tenemos a un grupo muy joven enfrentándose a su manera al terror. La nostalgia nos trae sonidos de los noventa como Radiohead, The Prodigy o White Zombie que acompañan la buena banda sonora de Marco Beltrami, Anna Drubich y Marcus Trumpp. Y se ha incorporado un factor amoroso LGTBI+. No sé si esa parte romántica estaba en las novelas, pero me es indiferente pues es algo que queda bien en la película y al igual que la música se incorpora adecuadamente sin ensombrecer lo que de verdad importa, trama de terror. Esto es algo que no podemos decir de ‘Panic’ que es otro trabajo en el que estuvo el director y una de las protagonistas de ‘La calle del terror – Parte 1: 1994’, Olivia Welch.

Leigh Janiak ha dirigido las tres partes de ‘La calle del terror’. Espero que nos explique ciertas cosas que aún no han quedado claras y de no estar clarificadas podrían considerarse como un defecto de forma que se revela al principio del filme. La verdad es que con eso y con el metraje que se pasa volando me ha causado interés y ganas por ver cómo nos hará retroceder en la historia de Shadyside

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de julio de 2021. Título original: Fear Street. Duración: 105 min. País: EE.UU. Dirección: Leigh Janiak. Guion: Phil Graziadei, Leigh Janiak. Música: Marco Beltrami, Anna Drubich, Marcus Trumpp. Fotografía: Caleb Heymann. Reparto principal: Kiana Madeira, Olivia Scott Welch, Benjamin Flores Jr., Julia Rehwald, Fred Hechinger, Ashley Zukerman, Darrel Britt-Gibson, Maya Hawke, Jordana Spiro, Jordyn DiNatale. Producción: Chernin Entertainment. Distribución: Netflix. Género: terror. Web oficial: ver en Netflix.

Crítica: ‘Mandíbulas’

Sinopsis

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Cuando Jean-Gab y Manu, dos amigos no muy inteligentes, encuentran una mosca gigante viva y atrapada en el maletero de un coche, deciden entrenarla para ganar dinero con ella.

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Crítica

Dos tontos muy tontos y una mosca gigante, no os podéis perder ‘Mandibulas’

Una de las películas que más nos  gustó en el Festival de Sitges de 2020. ‘Mandíbulas’ llega este 2 de julio a las salas de cine gracias a Karma Films.

Quentin Dupieux (‘La chaqueta de piel de ciervo‘) nos vuelve a sorprender de nuevo, pero esta vez mucho más. Su cine surrealista y absurdo siempre nos lleva hacia la muerte. Con un sentido del humor macabro y muy diferente a lo que estamos acostumbrados, este director nos da historias muy originales. Esto no cambia en ‘Mandíbulas’ pero sí que cambia su punto de vista, esta vez ensalza la vida y sobre todo la amistad. Con tan solo el etalonaje de la película y su música nos muestra el positivismo que nos va a acompañar durante los 77 minutos de la cinta.

En esta road trip acompañamos a Jean-Gab y Manu, dos amigos que realmente pueden recordar bastante a los protagonistas de ‘Dos tontos muy tontos’. Ambos se dedican a los trapicheos para ganarse la vida y en uno de sus encargos roban un coche. Aquí es donde viene lo importante y donde Dupieux nos introduce al cine fantástico y es que en el maletero de este coche encuentran una mosca gigante. Así que deciden quedársela y amaestrarla para ganar dinero con ella.

A partir de aquí la historia nos muestra lo duro de la amistad, la confianza y también como tienen que esconder a Dominique, sí, le ponen nombre a la mosca, de un grupo de amigos que acaban de conocer.

La película es absurda, el humor de Quentin Dupieux es bastante personal y la verdad que nunca falla. Como he dicho, el color de la película es bastante preciosista, con colores pasteles que desprenden amor, dentro de todas las situaciones extrañas que vemos en la cinta. Al igual que la música, que es muy divertida.

Otra de las cosas que me ha gustado ha sido la complicidad entre los protagonistas, Grégoire Ludig y David Marsais, una pareja cómica, para la cual Dupieux escribió ‘Mandíbulas’. Se nota que llevan trabajando mucho tiempo juntos y eso hace muy bien a la cinta.

Pero la que os va a sorprender muchísimo es la actriz Adèle Exarchopoulos, a la que estamos acostumbrados a ver en papeles dramáticos y aquí nos da una lección de interpretación increíble.

Antes de terminar, una mención especial para los creadores de Dominique, el trabajo de animatrónica y de CGI de esta cinta es impecable.

Poco más que añadir, como podéis ver la disfruté un montón y sin duda esta semana tengo una cita de nuevo en el cine para reencontrarme con Dominique. ¡Toro! (cuando veáis la película entenderéis esta expresión).

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de julio de 2021. Título original: Mandibules. Duración: 77 min. País: Francia. Dirección: Quentin Dupieux. Guión: Quentin Dupieux. Música: Metronomy. Fotografía: Quentin Dupieux. Reparto principal: Grégoire Ludig, David Marsais, Adèle Exarchopoulos, India Hair, Roméo Elvis, Caralie Russier, Bruno Lochet. Producción: Chi Fou Mi Productions. Distribución: Karma Films. Género: Fantástico, comedia. Web oficial: https://karmafilms.es/mandibulas

Crítica: ‘Hombre muerto no sabe vivir’

Sinopsis

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La historia gira en torno a Tano (Antonio Dechent), quien ha trabajado toda su vida para Manuel, un empresario de la construcción que en épocas mejores controló toda la ciudad. Ahora, a la vejez, Tano ve como Manuel (Manuel de Blas) ya no puede llevar la empresa y toda la estructura se enfrenta a un cambio generacional, a nueva gente, nuevos negocios, nueva forma de llevar la empresa, pero la misma violencia de siempre.

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Crítica

Funciona mejor cuando parece ser más sincera consigo misma y estalla con violencia

‘Hombre muerto no sabe vivir’ es el nuevo largometraje de Ezequiel Montes, quien ya llegó hasta nosotros con otros títulos (hablando de la dirección) como ‘Granit’, ‘Akemarropa’ o ‘50kilosdenosotros’. Películas en las que también aparecían Elena Martínez, Juanma Lara, Antonio Dechent y otros tantos actores secundarios. En esta ocasión el reparto es aún mayor y diría que uno de los puntos fuertes del filme es precisamente esa cuantía de personajes que se ha visto incrementada.

Si hay algo bueno que tiene ‘Hombre muerto no sabe vivir’ es que incorpora muchos bandos, muchos frentes, muchas facciones. Eso es bueno por la riqueza de personajes y por el juego que le puede dar a la trama. En este thriller hablamos de traiciones, tratos, lealtades, sentimientos y todos esos factores van haciendo que nos enfrentemos a giros que cambian la historia y que la van tensando más y más.

Que el guión no es algo novedoso o que no reserva giros interesantes es verdad. Esta es una película de villanos, en la que por cierto en ningún momento vemos policías, repleta de personajes viles y de tropelías. Un mundo de drogas, prostitución, atracos y dinero donde constantemente suena el sálvese quien pueda. Sin más, no hay una trama elaborada en plan Oriol Paulo o David Fincher.

Dicho todo esto así suena muy bien, pero la película se malogra. El filme se abre y se cierra con la profunda voz de Antonio Dechent, protagonista de la cinta, cavilando y poniéndonos en situación. En esas secuencias se observan dos cosas, un claro amor por el género negro y el thriller y demasiada precipitación. El texto va atropellado, apresurado y se pierde carga dramática. Todo lo que ocurre posteriormente es una sucesión de detalles que deslucen un filme que prometía marcar una gran diferencia con respecto a las corrientes actuales, recuperando además una manera de ver la realidad que se está perdiendo, la de ponerse del lado de los villanos sin blanqueamiento alguno.

Diversas sobreactuaciones, algunos trozos montados de manera que la continuidad se pierde y determinadas incoherencias en el comportamiento de los personajes restan calidad al filme. Pero sobretodo se percibe que la cinta es infiel a sí misma cuando se corta con la violencia. El tercer acto es el más eficiente pues se convierte en una escabechina en la que si que se ve cuál era la auténtica pretensión. La violencia de ‘Hombre muerto no sabe vivir’ hace que pienses que realmente aquí puede morir cualquier personaje, lo cual si le da un plus de interés. Ojalá hubiese tirado la película por toques más a lo ‘Snatch’ o a lo Tarantino, dos referentes que parece que están ahí pero que no acaban de dejar su impronta.

‘Hombre muerto no sabe vivir’ tiene un marcadísimo sabor calé y andaluz. La configuración de personajes se compone de andaluces, árabes, rusos y por supuesto gitanos. Pero sobre todo de músculo y testosterona. He oído decir que la película puede parecer machista, no me lo parece, ni el filme ni el director. Pero bien es cierto que refleja un mundo de corrupción y delincuencia que tradicionalmente ha estado compuesto por hombres mafiosos y proxenetas. Si a alguien le parece una película que degrada a la mujer es porque sus personajes están bien dibujados.

En cuanto a protagonistas podemos decir que hay extremos. Están bien esbozados, hay diversidad y todos aportan a la trama. Pulgar para arriba para Antonio Dechent como consigliere de mirada cansada y anclado en el pasado, para Ochandiano como la nueva y amenazadora e impertinente corriente de liderazgo o para el personaje repelente de Juanma Lara. Pulgar para abajo para un poco creíble Jesús Castro que se relaciona de nuevo con el narcotráfico como en ‘El niño’ y para el exagerado traficante de Jose Laurencio. Tras todos ellos también se observa un buen equipo de dobles de acción.

En resumen, una pena. Hay maldad gratuita, sin buscar disimular apatías y se ve que en general hay medios y talento. Pero algunas actuaciones y el andarse con medias tintas hacen que la película no termine de funcionar.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de julio de 2021. Título original: Hombre muerto no sabe vivir. Duración: 105 min. País: España. Dirección: Ezequiel Montes. Guion: Ezequiel Montes. Música: Luis Hernaiz. Fotografía: Ezequiel Montes. Reparto principal: Antonio Dechent, Rubén Ochandiano, Elena Martínez, Jesús Castro, Paco Tous, Nancho Novo, Manuel de Blas, Juan Fernández, Juanma Lara, Roberto García, Manolo Caro. Producción: 7314323 Producciones Cinematográficas, Orange TV. Distribución: Filmax. Género: thriller. Web oficial: https://www.filmax.com/distribucion/hombre-muerto-no-sabe-vivir.228

Crítica: ‘La viajante’

Sinopsis

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La vida de Ángela se desvanece ante sus ojos. Impulsada por una rutina vacía de la que parece imposible desprenderse, se aventurará en un viaje a través de tierras remotas, donde descubrirá un interés especial por grabar insectos con la cámara de su madre. Sin desearlo, tendrá que enfrentarse a los inesperados y desconocidos impulsos de su soledad.

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Crítica

Una más que peculiar road movie llena de bichos y descubrimiento

Los desiertos canarios sirven para escenificar el viaje físico y pulsional de una joven que se encuentra en un vacío tan grande como las llanuras áridas de las islas atlánticas. El primer largometraje de Miguel Mejías nos lleva a la mente de una joven harta de su monotonía, una rutina que además se ha visto trágicamente rota.

Apretando el gatillo de su Super-8 la protagonista graba insectos y entremedias se intercalan recuerdos con calidad de viejo celuloide. La película es parca en palabras y rica en imágenes, quizá por eso cuesta mucho discernir las intenciones del director. A través de su protagonista, interpretada por su habitual Ángela Boix, empieza un análisis de la vida y la muerte. Este es una más que peculiar road movie llena de bichos y descubrimiento.

La protagonista es una persona que rehúye el contacto humano y parece dedicarse a la vida contemplativa. El director tira de simbolismo y figuras retóricas de carácter visual intentando hacer un retrato que es tan anfibológico que corre el peligro de ser solo entendido por él mismo.

Que esta es una película íntima no se puede negar. Una obra de manual, de profesor y alumnos, que respeta casi estrictamente la regla de los tercios. Donde la fotografía se me antoja muchísimo más interesante que el guión. Para ser una película llena de alcohol y conducción los protagonistas son tremendamente observadores, parcos en acciones. ‘La viajante’ cumple con tres capítulos diferenciados el esquema de introducción, nudo y desenlace, pero en ese disciplinado esquema el espectador aguarda giros que no llegan. Está claro que este es manjar para quien quiera gastar su tiempo en abstracciones ajenas.

‘La viajante’ es dura de ver por su flemático discurrir y por su escasez de diálogos, más aún por su deprimente música. Con la poesía y la metafísica de aquellos que se ponen intensos, pero con la parsimonia apagada de los que andan escasos de nervio. Cuesta mucho verla, no animan ni su compás ni su relleno a seguir el hilo.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de julio de 2021. Título original: La viajante. Duración: 85 min. País: España. Dirección: Miguel Mejías. Guion: Miguel Mejías, Amanda Lobo. Música: Eduardo Paynter, Alberto Cobián. Fotografía: Pablo G. Gallego. Reparto principal: Ángela Boix, Miguel Insua, Francisca Ródenas, Nikias Schmich. Producción: Digital 104, Volcano Films. Distribución: Begin Again. Género: road movie. Web oficial: https://www.instagram.com/laviajantefilm/

Crítica: ‘El caso Wanninkhof – Carabantes’

Errores, odio y homofobia son los protagonistas de ‘El caso Wanninkhof – Carabantes’

El 23 de junio llega a Netflix ‘El caso Wanninkhof – Carabantes’  dirigido por la documentalista Tània Balló en el que se nos narra los dos asesinatos de estas dos jóvenes que sin tener nada en común, se convirtieron en un mismo caso.

El documental nos divide los hechos en tres partes, para que no nos perdamos nada, y en orden comenzamos con el asesinato de Rocío Wanninkhof que ocurrió en 1999 cerca de Mijas. Escuchamos a amigos, familia y a la policía estuvieron dando todo durante la búsqueda. Nos hablan de ella, de la noche de su desaparición y la tristeza del día en el que la encontraron. Dolores Vázquez Mosquera, ex pareja de la madre de Rocío fue declarada culpable por un jurado popular.

En 2003, en la localidad de Coín, Sonia Carabantes no volvió a casa y al igual que el otro caso, se tardó unos días en dar con el cuerpo de la chica. Encontraron restos biológicos que pudieron contrastar con los encontrados en una colilla que había cerca de Rocío. De este modo se descubrió que habían encerrado a la persona equivocada y que el verdadero culpable era Tony Alexander King.

Tània Balló se centra bastante en la crítica hacia los medios de comunicación. Sobre todo el caso de Rocío fue muy mediático y solo buscaban el titular más dramático o sorprendente, además de encontrar pronto al culpable, siempre buscando entre la familia cercana. Llegó a tal punto que todo el mundo daba por culpable a Dolores Vázquez y nadie dudó, ni si quiera el jurado popular. Por mucho que las pruebas fuesen confusas y no llevasen a ningún lado.

Las prisas, el odio hacia esta persona y también la homofobia. Dos mujeres juntas en aquella época no era algo que hiciese demasiada gracia. Y ya si encima era la ex, menos aun. La llamaron, calculadora y fría. Y como bien dice el documental hubo cientos de titulares acerca de su encarcelamiento. Pero apenas se nombró su puesta en libertad al ser declarada inocente y nadie le ha llegado a pedir perdón.

Este tema de los medios de comunicación es bastante cercano a nuestra época, poco han cambiado y por desgracia al final los que sufren son los allegados de estas personas que ya no están aquí. La lucha por conseguir imágenes o detalles escabrosos de las muertes, llega a ser vergonzosa.

Tània Balló ha realizado un gran trabajo de investigación. Es cierto que hay mucho material visual de aquellos casos, pero ha logrado contactar, como he dicho antes, con amigos y familiares para poder recordar los días fatídicos.

Además Tony King no solo era conocido aquí, en Londres era conocido como el estrangulador de Holloway. Y en este documental también hablan con víctimas londinenses.

‘El caso Wanninkofh – Carabantes’ dará que hablar por su cercana actualidad. También dará mucho que pensar a la hora de los prejuicios y los juicios por odio. Y aunque haya detalles acerca de las muertes de ambas jóvenes, el documental es muy respetuoso.