Crítica de ‘Devs’, la serie de Alex Garland

‘Devs’ es una serie para mentes curiosas

El titular que he empleado para esta crítica estaba casi predestinado a aparecer puesto que esta serie vista en HBO España está firmada por Alex Garland. El director de ‘Aniquilación’ o ‘Ex_machina’ y escritor de ’28 días después’ o ‘Dredd’, lo ha vuelto a hacer con ‘Devs’ sorprendiéndonos con un argumento original y bastante sesudo. En esta ocasión podemos hablar de la obra en la que pone más a flor de piel las emociones, sin perder su enfoque crítico y científico ante el comportamiento humano.

También puedo decir que ese subtítulo tenía que aparecer sí o sí porque esta serie va de eventos predeterminados a suceder. Maneja corrientes de pensamiento deterministas e hipótesis cuánticas. Dicho lo cual no voy a profundizar en esos conceptos de causa/efecto y de metateoría en los que se mezclan ideas lógicas, casuales y epistémicas, que si no estaría adelantando mucho de la trama. Pero si puedo afirmar que se aplican de un modo bastante acertado y sin dar pie a agujeros de guión, dudas o confusiones.

Os puedo adelantar que ‘Devs’ es un thriller donde el poder corporativo persigue a nuestra protagonista, una ingeniera informática interpretada por Sonoya Mizuno (‘Ex_Manina’) que investiga la desaparición de su novio y recela de su empresa. Una empresa que se llama Amaya y cuyo departamento de desarrollo se llama Devs. Una corporación que está en la vanguardia tecnológica y que da a sus empleados un ambiente moderno para trabajar ofreciéndoles condiciones muy «molonas». Pero obviamente tras esta fachada tan flamante y amigable se esconde un secreto que descubrimos de sopetón en el primer episodio (no es el único giro de guión que os espera).

Es de estas series que hacen pensar y nos dejan ese «y si esto fuese de esta manera… cómo cambiaría tu concepto de ver las cosas». Además todo su discurso, tan lleno de conjeturas, está rodeado de personajes que se dejan llevar por la deducción y la analítica por encima de la impulsividad. Con esto también os tengo que decir que es una serie que va pausada y no tiene acción. Aún así visualmente es magnética. Tanto los decorados fractales y ornamentados de Devs como su entorno están diseñados para sugerir.

La protagonista sin duda es Sonoya Mizuno (actuando por tercera vez en un trabajo de Garland) que debe moverse entre tecnicismos y dramas. Por ella es muy fácil sentir empatía y encontrarse igual de perdido. Pero por los villanos cuesta más encontrar motivos para amistarse, por lo menos al principio. Por ejemplo vemos que los que trabajan en Amaya disfrutan de un jefe comprensivo, paciente, abierto o lógico. Pero los que trabajan en concreto en la división Devs saben que también aprieta, restringe y más cosas… Para este polifacético personaje ha sido todo un acierto contar con Nick Offerman (‘Fargo’). Si os digo que aparece en esta serie Alison Pill, la que fue batería en ‘Scott Pilgrim’ y os cuento además que aquí hace de una fría e impasible científica no me creeréis, pero esta serie va de eso, de abrirse a lo increíble. Y también de tener algo de miedo, más que nada por el papel de Zach Grenier que me ha recordado a algunos estadios del personaje de Jonathan Banks en ‘Breaking Bad’.

Que si, que ‘Devs’ cae en clásicos como el mostrar que los programadores solo usan el teclado y para nada el ratón, que las grandes empresas son despiadadas, que la gente aún no tiene ni idea de cómo se usa una copia de seguridad en la nube… Pero son detalles para un segundo plano, porque hasta la enorme y omnipresente figura infantil o el papel de Stephen McKinley Henderson nos hacen ver que esta es una serie sopesada y humana. Realmente este nuevo trabajo de Garland es como la caja de Schrödinger, que puede tener dos estados totalmente opuestos hasta que te decides a abrirla. En este caso no es un vivo o muerto, pero si un te atrapa o te mata de aburrimiento, según el interés o la atención de cada uno. Yo os animo a abrirla y a descubrir esa realidad.

Crítica de ‘Penny Dreadful: City of Angels’

Vuelve ‘Penny Dreadful’ con sus personajes enigmáticos en una nueva e intrigante trama

El 27 de abril al igual que en Estados Unidos podréis empezar a ver ‘Penny Dreadful: City of Angels’ con un episodio nuevo cada lunes. En España será Movistar+ quién la ponga a vuestra disposición y para que os podamos hablar de ella nos han permitido ver ya los dos primeros episodios. Empezamos con una historia nueva que cambia tono, personajes, lugar… pero conserva algo en común, esta es una serie con toques sobrenaturales y con elementos también muy realistas, lo vais a ver nada más comenzar.

En la anterior entrega tuvimos a Frankenstein, mediums, brujas, hombres lobo, el Dr. Henry Jekyll e inmortales como Dorian Gray o Drácula… además de los personajes secundarios tras muchos de ellos que siempre les acompañan. Una serie inmensamente cargada de mitos y criaturas de terror clásico. Ahora empezamos de momento con la Santa Muerte (título del primer episodio) y magia negra, pero seguro que se incorporarán más personajes que contribuirán a que este vuelva a ser un crossover fantástico. O quizá me equivoco y en esta ocasión han sido más parcos no optando por un reparto tan coral.

La anterior versión de la serie mezcló de maravilla en sus tres temporadas un buen número de mitos que recorrieron las calles del Londres victoriano, además del oeste estadounidense. Para esta segunda etapa el escenario es Los Angeles, durante la época en la que Hollywood vivía su esplendor y mientras los cimientos de la sociedad temblaban con los diferentes conflictos políticos y raciales. Un marco histórico verídico vuelve a sujetar el lienzo de una historia que se pintará con oleos fantasiosos.

En esta ocasión el género que maneja ‘Penny Dreadful’ es el del cine o las novelas negras. Un detective tiene que resolver un asesinato con tintes rituales que podría haber sido obra de un Jack el Destripador de tez bronceada por el sol californiano. Unos cuerpos aparecen sin corazón y con el rostro descuartizado para emular la famosa calavera de la Santa Muerte. Y mientras tiene que ir del lujoso Beverly Hills a las barriadas donde vive su familia y donde la policía quiere acallar a porrazos las reivindicaciones de los mexicanos nacidos allí.

Para lograr esa sensación detectivesca, peligrosa y casi fatalista tenemos una puesta en escena de diez. El ambiente es hostil en todas partes, algo que tal vez no sea exagerado para la coyuntura de la época. Sus decorados además son un viaje en el tiempo y su música acompaña igualmente. En su conjunto me ha recordado a cuando jugaba juegos tan logrados como el ‘Mafia’ o ‘El padrino’.

Los nombres más destacados entre los productores son John Logan (el creador) y Sam Mendes (‘1917’). Pero para poner de nuevo en marcha esta producción de Showtime está al volante un nombre que supone un sello de calidad, Paco Cabezas (‘Adiós’). El director español, que yo sepa, firma los dos primeros capítulos y los suma a los que ya dirigió en la tercera temporada de la trama pasada. Cuando uno piensa en ‘City of Angels’ se le puede venir a la cabeza el tagline de la secuela de ‘El Cuervo’ o aquella película romanticona de Nicolas Cage y Meg Ryan. Pero precisamente Cabezas (Paco) hará que tengáis esas tres palabras asociadas unas nuevas e impactantes imágenes. Y por suerte lo hace haciendo una vez más un uso esplendoroso de la cámara lenta, con la que nos deja pasmados por su potencia visual.

Pero, ¿y el reparto? De momento tenemos rostros conocidos pero tal vez no tan mediáticos como los de la serie madre. El protagonista es Daniel Zovatto (‘It follows’) con su papel de detective con raíces latinas. También acapara muchos minutos en los primeros compases Natalie Dormer que al margen de lo que misteriosamente pueda ser está su papel camaleónico que va más allá de una cara bonita y de lo que hizo en ‘Juego de Tronos’. Repite en ‘Penny Dreadful’ Rory Kinnear y esta vez no hace de monstruo, a no ser que interprete a alguien del tipo Josef Mengele, porque de momento lo único que sabemos es que un alemán nazi. Tanto Kinnear como Dormer os van a sorprender con un trabajadísimo acento. Os va a imponer bastante también la chilena Lorenza Izzo (‘Érase una vez en… Hollywood’) pues es quien representa a la Santa Muerte. Por ahí también tenemos a Adam Rodriguez (‘CSI’) quien ejerce del hermano del protagonista o a Brent Spiner (‘Star Trek’) como jefe de policia.

Los temas relacionados con la fe parece que van a ser también muy importantes en este nuevo período de la serie de John Logan. Se mezcla además con asuntos de odio racial, nazis infiltrados, cultos… Los dos primeros episodios se pasarían volando aún viéndolos por segunda vez. Tras Paco Cabezas cogen el testigo Sergio Mimica-Gezzan (‘The Terror’) o Sheree Folkson (serie ’12 monos’). Tengo fe en que estos dos directores van a continuar con tan buen arranque.

Crítica de los primeros episodios de la segunda temporada de ‘Lo que hacemos en las sombras’

El humor negro y tontorrón vuelven con ‘Lo que hacemos en las sombras’

Hace unos días os estuvimos recomendando series en nuestro canal de Youtube y Lo que hacemos en las sombras estaba dentro de nuestras elegidas. ¿Por qué?, pues porque es una comedia que parte de la idea en donde cuatro vampiros comparten piso y tienen que aguantarse. Hilarante. Con ellos vive el familiar de uno de ellos, Guillermo, que lo único que quiere es convertirse en vampiro y ser como Armand (Antonio Banderas) en ‘Entrevista con el vampiro’.

Pues un año después, podemos ver la segunda temporada de esta magnífica serie, que sigue la estela de la película estrenada en 2014 y que gracias a sus creadores Jemaine Clement y Taika Waititi ha llegado a un éxito rotundo.

Después del final de la primera temporada, en donde a nuestros vampiros les hacen una intervención infinidad de estrellas en el mundo vampírico y además conocemos el gran secreto familiar de Guillermo, se desarrolla esa última trama. En esta segunda temporada podemos ver cómo éste utiliza sus destrezas para seguir salvando a esta panda de sin sangre que siguen sin valorarlo como merece.

Ya hemos visto fantasmas, zombies e incluso muñecos poseídos en los dos primeros episodios que HBO España ha estrenado. También conoceremos la nueva faceta de Colin Robinson, el vampiro emocional, que nos hará pasar unos buenos momentos en estos dos capítulos.

Otro de los atractivos de la nueva temporada son los invitados, ya vimos en la anterior que para el último episodio no escatimaron en gastos y en esta temporada comienzan fuerte. Tenemos a Haley Joel Osment (‘El sexto sentido‘) que nos mostrará a un personaje lleno de energía y que viene a pisar fuerte a Guillermo. Las peleas entre ambos son dignas de ver. Pero no solo le vemos a él, también nos encontramos con Benedict Wong de ‘Doctor Extraño’. No os perdáis la escena final del episodio, es buenísima.

En cuanto al resto del reparto sigue sin cambiar y es algo que se agradece, los personajes de Nando, Laszlo, Nadja y Colin Robinson, son maravillosos y hacen que un mal día pase a estar lleno de risas.

En el tema técnico se nota mucho que han tenido bastante más presupuesto ya que los efectos son bastante buenos, dándonos momentos muy divertidos gracias a estos.

A partir de hoy todos los jueves tendremos nuevos episodios de ‘Lo que hacemos en las sombras‘ en HBO España.

Crítica de ‘Historias del bucle’

Genial exposición, escasa resolución

Las series antológicas tienen en común que enganchan al espectador planteando en cada episodio una situación diferente. Por lo general estas series son de carácter fantástico o terrorífico y en el caso de ‘Historias del bucle’ podríamos ubicarnos en el primer género. La serie creada por Nathaniel Halpern (‘Legion’) inspirándose en la obra del ilustrador Simon Stålenhag (por favor buscad sus increíbles dibujos) tiene mucho de antología. Cada episodio supone una nueva sorpresa y si bien podemos ver de manera independiente todas y cada una de las historias, estas están interrelacionadas entre sí formando un todo.

La idea está muy bien, pero falta o bien una trama central que le dé un sentido global a toda la serie o más profundidad en sus argumentos, ya que estos carecen prácticamente de mensaje. Pocas veces nos topamos con moralejas. Es muy fácil plantear elementos extraños y no parar de sumar misterios (todos ellos relacionados con algún artilugio o tecnología). Pero lo complicado y una de las virtudes de la buena ciencia ficción es darle una salida, un final y una explicación que de sentido a la exposición esbozada. En el caso de ‘Historias del bucle’ tenemos un planteamiento excelente con su ritmo, su ambientación y sus personajes pero la razón de ser brilla por su ausencia. Sucede que muchas de las «aventuras» que vemos en la serie nos recuerdan horrores a entregas de ‘Los Simpsons’ y la sensación con la que nos quedamos es la misma, esto ha sido algo episódico.

Los ocho episodios fueron estrenados el 3 de abril en Amazon Prime Video. En el reparto está Rebecca Hall, Jonathan Pryce, Daniel Zolghadri, Paul Schneider, Ato Essandoh, Nicole Law, Dominic Rains, el joven Duncan Joiner… ¡Y en un episodio está Jon Kortajarena! Uno no puede obviar el talento de Pryce el cual ejerce de introductor de la trama cargándose del misterio de series como ‘The Twilight zone’. Pero también destacaría el papel de madre ejercido por Rebecca Hall y el de hijo por parte de Joiner. Ambos se mueven con incredulidad y temor por este científico pueblo.

A colación de eso cabe destacar otro de los fallos de la serie. ¡Aquí prácticamente todo el mundo tiene conocimientos técnicos! Indiferentemente de la edad y formación de cada uno. Y otra cosa que tienen en común los habitantes del pueblo asentado sobre El Bucle es ir gritando por el bosque el nombre de alguien perdido o desaparecido. En casi todos los episodios tenemos una situación así. Efectivamente tenemos una sensación de bucle con esto.

En ‘Historias del bucle’ lo visual y lo dramático están por encima de lo aclaratorio. Como he dicho antes el guión se esfuerza poco o nada en dar explicación a lo que sucede. Esta producción parece más bien concebida para generar un drama cargadísimo de melancolía con la música de Paul Leonard-Morgan (‘Dredd’, ‘Sin límites’) y para lucirse visualmente. Porque si hay algo innegable en la serie de Prime Video es que atrapa con su diseño de producción. Mezcla maquinaria y naturaleza al estilo de Miyazaki y conforme vamos por un campo, un bosque o una barriada nos topamos con inmensas estructuras o robots que eliminan cualquier posible ambientación en un lugar ordinario. En muchas de sus localizaciones nos puede recordar a la URSS de la guerra fría con sus tipografías, tableros de ajedrez, relieves en las paredes, logotipos, ropajes… Pero a mí a lo que más me ha recordado es a esas películas de Neill Blomkamp (‘Distrito 9’, ‘Elysium’, ‘Chappie’) en las que los grandes avances, pese a ser portentos de la técnica, parecen chatarra.

Las tramas son predecibles y más aún cuando vas indagando a cerca de las películas que aparecen en el cine del pueblo de Ohio (‘La máscara del demonio’, ‘Un verano con Mónica’, ‘Missing’). Al menos están bastante bien dirigidas y eso que podríamos tener sensación de falta de continuidad al tener diferentes directores en cada capítulo. Puede llamar la atención la presencia de Jodie Foster por ser más conocida pero los episodios que brillan más son ‘Echo Sphere’ (1×04) y ‘Control’ (1×05) dirigidos por Andrew Santon y Tim Mielants.

Esta es una serie que a veces es muy ‘Lost’ y a veces es muy ‘Dark’. No intentéis verla encontrándole sentido. Ni siquiera se molesta en indicar por qué teniendo una instalación bajo tierra todos los objetos detonantes de las maravillas y misterios están desperdigados por todo el pueblo al alcance de cualquier incauto, sin que nadie de parte a las autoridades de que han visto algo peligroso o extraño, quiero entender porque lo inaudito es algo a lo que están acostumbrados, aunque sea en secreto.

Crítica de ‘El último show’, la serie de «Marianico el Corto»

De-construcción de un personaje entrañable

Si pensamos que un comediante es en su vida normal tal y como se muestra en el escenario lo más probable es nos equivoquemos. ‘El último show’ viene para rescatar de nuestra memoria a «Marianico el Corto» o Miguel Ángel Tirado y a la vez para plantear de nuevo esa verdad. Pero más allá de mostrar cómo es un humorista tras bambalinas, pues eso ya lo han hecho series como ‘Life’s too short’ o más próximamente aquí en España ‘Paquita Salas’, se dedica a hacer un discurso sobre el cómo es la construcción de un personaje que pueda llegar a calar en la memoria de los espectadores, una audiencia que se siente más feliz cuando está embriagada de nostalgia, aunque esta esté más repetida que los episodios de ‘Los Simpsons’ en Antena 3.

Este es un drama que dentro de su amargor tiene momentos cómicos. Y es irónico porque en la ficción Miguel Ángel Tirado quiere hacer una película surrealista al estilo de las que hacía Luis Buñuel, otro aragonés, y su vida ya se pinta bastante alejada de la normalidad. No olvidemos que esta es una ficción que deconstruye un mito que está en su ocaso. Le saca del ámbar en el que está conservado, rodeado de mucha publicidad de la zaragozana cerveza Ambar por cierto. Pero quizá por no ser demasiado negra y deprimetne la serie también lleva a cabo una re-construcción, sobre todo de relaciones, como la que tiene el protagonista con su ex, el vínculo con su nieta o la aparición del padre huido.

En cierto sentido me ha recordado a ‘En las estrellas’, la película de Zoe Berriatua. Un soñador quiere hacer una obra de arte contra viento y marea, cuando otros le piden lo mismo de siempre. Y a la vez procura traspasar ese espíritu y conocimientos a una mente más tierna. De alguna manera ‘El último show’ juega con el espectador. ¿Habrá hecho alguna vez «Marianico el Corto» cortos caseros? ¿Tiene un escorpión como mascota? Y mientras esto pasa los episodios intentan dar respuesta a cómo se podría cerrar toda una carrera de éxitos en un mundo tan complejo y difícil como es el de la comedia.

El próximo 17 de abril se estrenan en HBO España los ocho episodios de ‘El último show’, la serie protagonizada por «Marianico, el corto» que un día antes emite su último episodio en Aragon TV. Una obra creada por Álex Rodrigo, un zaragozano que saca pecho en ‘El último show’ por su ciudad y por los talentos que su tierra ha dado citando nombres como Escartín, David Civera, Bunbury, Luis Larrodera e incluso Fluvi la mascota de la Expo de Zaragoza 2008. Así muchos pueden ver que el talento no solo se encuentra en núcleos como Madrid o Barcelona. De hecho el director de ‘Vis a Vis’, ‘El embarcadero’ o ‘La casa de papel’ incorpora dos actores tan buenos como  María Isabel Díaz Lago y Álvaro Morte, de Cuba y Algeciras.

A ‘El último show’ le falta algo de chispa, algo que capte más nuestra atención. Está bien el ver que un cómico como «Marianico el Corto», que ha vivido de hacer gracias a base de juegos de palabras, es capaz de hacer drama, hasta el punto de ser más propenso a darnos bajona en lugar de partirnos de risa. Pero las tramas desarrolladas con su ficticia ex (Luisa Gavasa) y su nieta (Laura Boudet) acaparan mucho tiempo y están bastante desvinculadas de lo que le pasa a Marianico. Sobre todo porque a veces parece que la serie gira solo en torno a ellas y además la trama de Boudet funciona mucho mejor cuando esta hace de nieta que cuando hace de adolescente insurrecta. Eso sí, hay que reconocer que a veces hila muy fino, como con esa confusión de Marianico con Álvaro Morte llamándole «el maestro», doble alusión, a su papel en ‘La casa de papel’ y a su pasado como maestro de primaria. También es hilarante la escena techno-etílica poniendo a Benidorm como un Magaluf para la tercera edad.

Este es el ocaso de un viejo comediante y el amanecer de un nuevo entusiasta de la comedia. Por eso se enfrenta la figura del monologuista con la del cómico tradicional. Es muy curiosa la diatriba que suelta en determinado momento el personaje de José Luis Esteban, manager de Marianico. El cómico tiene una handicap más, tiene que crear un personaje, aunque muchos monologuistas casi implementan esto a sus espectáculos. Y así volvemos a lo que comentaba al principio, delante del hombre está el personaje.

Marianico es una personalidad que iba de la mano de Barragán (por primera vez le he visto sin estar caracterizado), Pedro Reyes, Emilio Laguna, Manolo de Vega o posteriormente aquellos que cogieron el testigo como Chiquito de la calzada o Paz Padilla. Su único objetivo era soltarnos esas pequeñas cápsulas que nos hacen reír y se llaman chistes. Nos retrotrae a esos tiempos, arrinconados en pequeñas salas o locales de Karaoke. Lugares donde el recuerdo y el cameo van de la mano casi por extrema necesidad. Ahí es donde entroncamos con otra serie conocida, ‘¿Qué fue de Jorge Sanz?’. La diferencia es que Marianico huye de los conflictos y su gloria está algo más atrás. Pero igualmente todo acaba narrándose a base de mendicidad artística, cotilleos y hartazgo. A mí me ha causado penilla la serie, igual que aquel vídeo del sacerdote intentando dar misa a través de las redes sociales mientras todos se reían de él por equivocarse poniéndose ridículos filtros. Es todo un agrio absurdo.

Por último solo dos peticiones. Quiero un Playmobil de Barragán y que nos cuenten el chiste del vegetal (no sé si lo contará en el último episodio pues he podido ver siete de ocho).

Crítica del primer episodio de la nueva temporada de ‘Killing Eve’

Se aproxima una temporada llena de acción en ‘Killing Eve’

Hemos podido ver el primer episodio de la tercera temporada de Killing Eve’, cuyo estreno HBO España ha adelantado al 13 de abril. Esta temporada continuará la historia de estas dos mujeres adictas entre sí que intentan seguir con sus vidas por separado. Una porque piensa que la otra ha muerto y la otra escondiéndose e intentando tener una nueva vida, menos glamurosa y peligrosa para ella y para toda la gente a la que quiere.

Con una primera temporada estupenda, llena de acción y muy ligera, ‘Killing Eve’ volvió con un poco de bajón en su segunda temporada, eso sí, mostrándonos más de las vidas de nuestras protagonistas y por supuesto con un final que nos dejó a todos helados.

No hago ningún spoiler pues en el tráiler y en las distintas imágenes podemos ver que Eve sigue viva, de hecho, el título de la serie no tendría sentido si ella no hubiese sobrevivido, por mucho que Villanelle se basta ella sola en la serie. Su carácter y su locura siguen en el pie del cañón en esta temporada, al menos en el primer episodio, donde nuevamente vemos pequeños retazos de su vida.

Una boda, un montón de localizaciones distintas, canciones como Calor de Concha Velasco o La Tarara nos acompañan en este primer episodio que nos deja un final bastante agridulce, pero que nos da un comienzo de temporada bastante bueno.

De nuevo la fotografía es uno de los puntos fuertes de esta serie, con primeros planos arquitectónicos muy centrados, simples y mostrándonos altos contrastes de colores.

En cuanto al tema de las actrices, seguimos teniendo a Sandrá Oh, como Eve, que esta vez nos da una visión más pesimista de su personaje. Después de todo lo sucedido y del final que pudimos ver, para ella retomar su vida ha sido bastante complicado.

Mientras que Jodie Comer, Villanelle, sigue dándonos a esa psicópata que tanto nos gusta. En este capítulo tenemos junto a ella a la actriz Harriet Walter, que nos regala un papel y unas situaciones de locura inmensas. Como curiosidad ambas han trabajado en alguna de las nuevas películas de ‘Star Wars’.

La serie basada en la saga literaria de Luke Jennnings, Condéname Villanelle, parece que seguirá dándonos lo que pedimos, acción y diversión a partes iguales gracias a estos dos personajes tan fuertes.

Crítica de ‘Pure’

Explícita, descaradamente abierta y aún así con mucho tacto

El próximo 7 de abril Filmin estrena ‘Pure’. Una serie de 6 episodios de 35 minutos cada uno que cuenta la peculiar situación de Marnie (Charly Clive). Esta historia parte de la autobiografía de Rose Cartwright. En ella cuenta sus propias vivencias al enfrentarse a un TOC. Pero no un TOC común como el que pueden sufrir muchas personas al querer tener siempre su entorno en orden. Es un trastorno que la hace tener siempre imágenes obscenas, extravagantes y bastante perturbadores en su cerebro. Está obsesionada con el sexo y sin necesidad de provocación su mente genera pervertidas imágenes, indiferentemente de si está ante un desconocido en el metro o ante sus propios padres.

Como otras muchas series británicas esta es una comedia pero con algo de acidez ya que hay momentos con una ligera carga de drama. Los flashes tremendamente explícitos que tiene la protagonista se entremezclan con situaciones muy incómodas y estresantes, a veces hasta claustrofóbicas muy a pesar de situarnos en espacios amplios. Es interesante porque explora un concepto poco conocido de los TOCs y maneja también conceptos como el F.O.M.O (fear of missing out o temor a perderse algo).

Me ha gustado porque es una serie muy sincera, algo extravagante, descarada y abierta, pero para nada desmedida. Teniendo en cuenta que no tiene reparos a la hora de mostrar aquello que surge de la cabeza de Marnie puedo decir que no cae en lo obsceno y tiene bastante tacto. A pesar de que la protagonista tiene pensamientos raros e intrusivos, más allá de lo erótico y calificables como salidorros o porno está un mimado discurso interior que desarrolla una joven que se busca a ella misma sumergiéndose en el anonimato en Londres, lejos de su localidad escocesa donde todos parece que la conocen.

Charly Clive os puede sonar por tener facciones muy típicas de las chicas de Inglaterra, no puede negar que es británica, pero realmente en pantalla ha hecho muy poco. Es una actriz en cuyo currículo figura poco más que la película ‘Never Better’ pero es porque realmente ha estado dedicando su tiempo a la comedia, en concreto a reírse de su situación. En 2015 se le descubrió un tumor en la cabeza y ella para sobreponerse elaboró un show en el que le ponía nombre, Britney. Ahora, recuperada, ha protagonizado ‘Pure’, una serie en la que tiene que encarnar a un personaje con dilemas muy parecidos a los que ha vivido. Cambio de personalidad, descubrimiento de una enfermedad, vivir la vida con optimismo… Sin duda su propia experiencia le habrá valido poder interpretar este papel pero también para ella habrá sido algo catártico.

Aunque dada la peculiaridad del personaje es muy difícil empatizar con ella si se pueden extrapolar lecciones para otro tipo de ámbitos. Es una historia de superación y adaptación, no de cambios. ‘Pure’ nos muestra que ir a mejor no necesariamente significa subir en el escalafón o que tu vida se transforme trascendentalmente. Nos habla del descubrimiento y aceptación de uno mismo. Obviamente es una lucha con una enfermedad que afecta a los que rodean a la protagonista y por eso los personajes secundarios están colocados para generar el conflicto social y esto para la protagonista significa el retirar una máscara y poder abrirse libre y valientemente a los demás con todo lo que supone.

Estos personajes están interpretados por gente muy joven en su mayoría. La irlandesa Niamh Algar, por ejemplo, es una conocida por aquellos que exploran el catálogo de Filmin ya que forma parte del reparto de ‘The Virtues’, una serie muy aplaudida en la plataforma. También la habréis visto en la serie de la BBC (distribuída por StarzPlay en España) ‘MotherFatherSon’. Igual que conoceréis a Anthony Welsh y Kiran Sonia Sawar. Ambos británicos como la actriz principal y parte del reparto del episodio ‘Crocodile’ de la cuarta temporada de ‘Black Mirror’.

‘Pure’ podría llamarse así porque el personaje de Charly Clive está machacada (hecha puré) de tanto lidiar con su problema, casi siempre recurriendo a la bebida. Pero hay que darle un significado mucho más inglés. Esta serie trata de la «pureza» de asumir lo que nos pasa y también, por qué no, de intentar emitir con sinceridad lo que desfila por nuestros cocos, sin la necesidad de llevar unas copas de más.

Crítica de ‘La línea invisible’ de Mariano Barroso

Una serie bien llevada y con mucho que contar

El próximo día 8 de abril llega a nuestras pantallas gracias a Movistar+, la nueva serie de Mariano Barroso, ‘La línea invisible’. El comienzo de ETA contado desde los ojos de Txabi Etxebarrieta, la primera persona que traspasó esa línea invisible y mató por primera vez en nombre de la banda terrorista. La serie que ha adelantado su estreno por el covid-19 tendrá una premier gratuita el mismo día del estreno, a las 22:00 en el canal de Movistar+ en Youtube. Enlace al estreno aquí.

Hemos tenido la oportunidad de ver la serie al completo y puedo deciros que engancha y mucho. Los personajes atraen desde el comienzo, sobre todo los interpretados por Antonio de la Torre y Àlex Monner, ambos enemigos que harán lo posible por terminar el uno con el otro.

El final de la serie ya lo conocemos, y Mariano Barroso nos cuenta cómo se llegó a este 7 de junio de 1968 cuando Txabi Etxebarrieta taspasa esa línea al acabar con la vida de José Antonio Pardines. Fue el primero en asesinar y el primer terrorista en morir, esto fue un antes y un después lleno de consecuencias.

Me encanta la manera que tiene Barroso de dirigir y llevar las historias. No deja un detalle suelto y los gestiona sin hacer que la serie se haga tediosa, todo lo contrario. La historia creada por Abel García Roure, nos adentra en un mundo oscuro y lleno de rencor.

Se nota perfectamente el trabajo de investigación, está muy trabajada toda la historia, hasta el pequeño y curioso detalle de la pistola que lleva Txabi, que había sido encargada por la Alemania nazi.

Explica bastante bien todo el comienzo de la banda, los fundadores, el cómo comenzaron por pequeños atentados o pintadas haciendo que la policía no les tomase en serio, cosa que les frustraba bastante. Txabi es esa pieza que les faltaba, un muchacho intelectual, poeta y con unos ideales bastante claros. El piensa que actuar es la mejor manera de que vean que van en serio y le da igual arriesgar su vida por ello.

Este personaje está interpretado de manera magistral por Àlex Monner, al que hemos visto en ‘La hija de un ladrón’ o ‘El silencio de la ciudad blanca‘. Nos da una de las mejores actuaciones de la serie, un personaje lleno de sensiblería y a la vez el más fuerte y sanguinario de todos.

En su lado contrario encontramos al Inspector jefe de la Brigada Político Social de San Sebastián, Melitón Manzanas, un hombre que no se toma en serio a la banda hasta que comienzan a actuar mediante atentados en distintos lugares, sin muertes claro. Antonio de la Torre, representa a este colaborador de la Gestapo alemana que se llevará la peor parte de la venganza por la muerte de Txabi. No es un personaje amable para nada, como he dicho no sientes devoción apenas por nadie, simplemente les conoces, puedes escucharles y comprenderles dentro de ese contexto histórico, que aquí, creo que es donde la serie falla un poco.

Me hubiese parecido interesante que nos contarán mejor el contexto en el que nuestros personajes se mueven, si que nombran a Franco y si que vemos que la policía no es para nada como ahora. Las huelgas de trabajadores, las pequeñas manifestaciones se dejan caer, pero aun así no está bien explicado, al igual que el contexto europeo, la situación en la que se encuentra el continente en este momento. Una temporada llena de revoluciones en todo el mundo y como también influye en la banda.

El resto de reparto es espectacular, ningún personaje secundario está de más, todo lo contrario. Todos y cada uno hacen que la historia sea coherente, cada uno con su manera de pensar y sus distintas opiniones, gracias a esto, también vemos las diferencias dentro de la banda.

Joan Amargós, Enric Auquer, Anna Castillo, Patrick Criado, Asier Etxeandia, Xóan Fórneas, Patricia López Arnaiz, Aia Kruse o Josean Bengoetxea son parte de este conjunto que logran recrear una parte de la historia de nuestro país que mucho ha tardado en salir en formato de serie o cinta.

Comentar el buen trabajo de producción de la serie, es perfecto.  La música, vestuario, localizaciones o la fotografía de Marc Gómez del Moral (‘Vida perfecta o ‘El día de mañana’), que hace un trabajo exquisito, hace que la serie sea realista al 100%. Todavía da miedo hablar del tema, pero este año con ‘La línea invisible‘ y ‘Patria’ van a ser dos las series de ficción que tratan esto y me parece estupendo que poco a poco se hable de esta parte oscura de nuestra historia.

Crítica de ‘Kingdom’, la serie de zombies en la corea feudal

Dos emocionantes temporadas disponibles en Netflix

Mientras llega el largometraje ‘Península’, la esperadísima película dentro del universo de ‘Train to Busan’ y ‘Seoul Station’ obra de Yeon Sang-ho, desde corea del sur nos llegan más zombies. En esta ocasión basada en un cómic digital de Kim Eun-heeYang Kyung-Il podemos ver en Netflix ‘Kingdom’, una serie que ha sido escrita por el propio Eun-hee.

Desde el 13 de marzo está disponible la segunda temporada (también de seis episodios) que cierra la serie aunque queda con un final que abre la posibilidad a una tercera. Nos podemos conformar con este cierre ya que resulta conclusivo y además los dos o tres giros que tiene casi contradicen en demasía algunas de las bases establecidas durante los últimos compases de la serie.

¿Es posible reinventar o innovar en el género de zombies? Es posible, y aunque esta no es la primera ficción con muertos vivientes en una época lejana a la nuestra que vemos (ahí está ‘El ejercito de las tinieblas’ u ‘Orgullo y prejuicio y zombies’) quizá si es la que explora mejor sus repercusiones sociales en una época donde predominaban las supersticiones alimentadas por el neoconfucianismo y las tretas entre nobles.

La trama de ‘Kingdom’ nos lleva la época de la dinastía Joseon (1392-1897). En corea vemos como un reino asolado por dos recientes e invasivas guerras han dejado al pueblo sumido en la miseria. Ahora, como si de Alfonso XIII se tratase en su visita a Las Hurdes, el Príncipe Heredero viaja por su país observando la hambruna reinante. Y a la vez se enfrenta a enemigos que le acusan de querer usurpar el trono de su padre y su falaz madrastra. Y para darle más emoción a esta intriga la serie nos transporta a Dongnae, antigua Busan. Casualidad o no allí se origina un contagio que se convierte en un colérico ataque de muertos vivientes.

A todos los elementos descritos se le suman giros durante la segunda temporada. Giros que me han recordado a ‘The Strain’, tanto por los componentes que incorpora como por el tratamiento «científico» que se le da al estudio de la plaga que sufre el reino. Se podría decir también que a estos zombies no les viene bien tampoco el cambio climático.

Se ve muy bien. No solo por su buen ritmo, que se aleja de la reiteración y la parsimonia a la que nos suele tener acostumbrado el cine asiático. Tiene momentos frenéticos, con acción de espada y dentelladas. Porque esta serie va de zombies que corren y que además son monstruos frenéticos  que se dedican a morder más que a comer carne humana. La tensión y las coreografías que tiene ‘Kingdom’ elevan el nivel de la producción. Hay mucho traveling y steadycam entre los atemorizados coreanos y los infectados que nos muestra cómo se libran auténticas batallas, con sus tácticas y sus giros inesperados. No anda falta de extras la serie, dicho sea de paso, las masas de muertos vivientes casi siempre están recreadas por figurantes maquillados que corren de acá para allá. Y tampoco se olvida de relajar un poco el ambiente con un personaje secundario cómico como es el de Suk-ho Jun que interpreta a Cho Beom Pal, un magistrado enamorado y en un cargo que no deseaba.

‘Kingdom’ no es solo una serie para los amantes del terror y el fantástico. También es una historia para aquellos que amen los tejemanejes de las guerras y las pugnas por los tronos. ¿Y si la historia fue reescrita por los historiadores encubriendo una plaga de zombies y tapándola como una guerra más de las que asoló el país? ‘Kingdom’ juguetea con esa idea, sobre todo en sus últimos episodios y teniendo en cuenta que se ambienta en una época aislacionista que les llevo a ser conocidos como el «reino ermitaño. Es otra de sus brillantes ideas. Las conversaciones entre ministros, magistrados, nobles y plebeyos muchas veces giran en torno a la lealtad hacia un heredero u otro y toda esa trama funcionaría como una serie independiente si extirpamos el tema de los putrefactos caminantes. Hay que valorar toda esa riqueza política y los matices logísticos que están relacionados con el manejo de una crisis epidémica.

La ambientación, el vestuario y el alto número de localizaciones o personajes han hecho de esta una serie muy costosa. Una producción que nos deja estampas bellísimas y encarnizadas. En la fotografía de ‘Kindom’ se ensalza las intensísimamente documentadas vestimentas y los paisajes con claroscuros. Ni la sangre mancha fotogramas que se quedan grabados en la retina y que nos hablan de un oriente tanto poético como ominoso.

Ji-Hoon Ju, uno de los protagonistas de ‘Along with the gods’, es el protagonista también de esta historia metiéndose en la piel del príncipe que busca encontrar la verdad tras sus acusaciones de traidor y tras la epidemia zombie. Pero tras ver la serie seguro que como yo vais a querer un spin-off del cazador de tigres. Es el personaje interpretado por Kim Sungkyu (‘The gangster, the cop and the devil’) y está claro que lanzarse de cabeza a la acción, con todo lo que tiene, es lo suyo.

Corea está pegando fuerte, no es solo una moda generada por ‘Parásitos’. Los títulos que he citado en esta reseña pueden ser buena muestra de la calidad de muchas de las películas que nos están llegando desde allí. Os recomiendo tanto esta serie como gran parte del cine que generan.

Crítica de la cuarta temporada de ‘La Casa de Papel’

La guerra comienza en El Banco de España

Llegamos al punto y final de ‘La Casa de Papel’, una serie que lleva en nuestras pantallas desde 2017. El creador de la serie Álex Pina, ha logrado hacer una serie para todo tipo de público logrando una historia totalmente de cine estadounidense. Algo que le hizo conseguir el Premio Emmy Internacional al Mejor Drama, aparte de innumerables premios por todos lados del Mundo y por supuesto un sin fin de fans.

Así que sin más os contamos un poquito de los que hemos podido ver en esta temporada. En estos cinco primeros episodios nos volvemos a meter de nuevo en el Banco de España después de que Nairobi cayese en la trampa de la inspectora Sierra, de que nuestros ladrones decidieran liarla demasiado por culpa de unos bazucas y que El Profesor terminará con la sensación de la muerte de Lisboa.

Golpes duros para nuestros personajes favoritos que se han quedado bastante tocados y eso no es nada bueno para la situación en la que se encuentran. El estrés, la desconfianza y no poder comunicarse con El Profesor, hace que muchos hagan cosas de las que mucho después se arrepentirán.

La cuarta temporada de ‘La Casa de Papel’  avanza con mucha acción y con guiños a películas como ‘Jungla de Cristal’ que sin duda es de lo mejor de los episodios. Como siempre el plan parece caer pero se levanta de milagro.

Seguimos viendo flashbacks de como crearon todo el golpe, así que seguimos viendo a Berlín y su violencia gratuita. También le volveremos escuchar cantar, pero su canción no va a ser para nada trascendental en la trama de la película, ni se va a convertir en ningún himno, simplemente es una oda al amor.

Los pocos momentos de felicidad se ven en estos retazos del pasado, pues el presente como he dicho está lleno de tensiones. Las traiciones parecen estar mascándose y no sabemos muy bien cómo va a salir la cosa dentro de El Banco de España.

Las actuaciones siguen en el mismo nivel, mencionar por supuesto el gran interrogatorio que se marca Alicia Sierra, despiadada y desquiciada, que parece que lo único que quiere es sangre.

Ya dentro del banco Hovik Keuchkerian, está genial y el personaje de José Manuel Poga me parece de lo mejor, exagerado quizás, pero dentro de toda la tensión que se cuece en el interior del edificio, tampoco llega a desentonar.

Creo que ya lo dije en la reseña de la tercera temporada de ‘La Casa de Papel’, estas nuevas temporadas no nos dan apenas nada nuevo, se encierran de nuevo en un lugar con rehenes y dispuestos a hacer el robo más grande, pero el volver a estar hay que reconocerles un gran mérito al lograr de nuevo un gran entretenimiento sin necesidad de añadir novedades, solo con buenos personajes y con giros de guión bastante trabajados.

Todo esto es gracias a los guionistas que tienen bastante claro hacia dónde dirigir la historia. ‘La Casa de Papel’  nos da lo que queremos, acción, romance, traiciones y nuevos elementos con los que sorprendernos.

El 3 de abril llega a Netflix, hasta entonces os podéis poner al día viendo la tercera temporada para recordar lo que ha ocurrido hasta ahora.

Crítica del primer episodio de la nueva temporada de ‘Westworld’

‘Westworld’ comienza flojo pero muy visual

La semana pasada pudimos ver el desenlace de El Visitante’ y hoy coge el relevo en HBO la tercera temporada de ‘Westworld’, después de dejarnos tan confusos en el final de su segunda temporada. Está claro que si no habéis visto la segunda temporada no sigáis leyendo, pues esto estará lleno de spoilers.

Dolores logra escapar, de una manera un tanto diferente a como nos imaginábamos, pero lo consigue. Estamos en un futuro lleno de rascacielos, luces y coches con líneas muy minimalistas. Este es el mundo que nos presenta ‘Westworld’ fuera del parque.

Los antiguos habitantes del parque parece que quieren vengarse de todos los que les hicieron daño, de todos lo que entraron a «jugar» y «divertirse» a su costa. Me encanta, aunque soy de las que pienso que esto debería de haber ocurrido antes.

La trama sigue todo lo anterior, pero como de costumbre para contarnos una cosa le dan mil vueltas y sinceramente termina aburriendo.

Vemos caras nuevas en esta temporada, caras muy conocidas y que parece que vienen pisando fuerte en la historia. Aaron Paul (El Camino: una película de Breaking Bad) o Tommy Flanagan (‘Braveheart’) son dos de estos nuevos protagonistas, aunque sabemos que en próximos episodios podremos ver a Vincent Cassel (Especiales).

Volvemos a ver a Dolores (Evan Rachel Wood) a la que veremos en algunas escenas de acción, eso sí, siempre con unos outfit perfectos. Y nos volveremos a encontrar con Bernard (Jeffrey Wright) o Charlotte (Tessa Thompson).

Antes he hablado del mundo fuera del parque, un lugar en que se unen arquitectura y naturaleza. Muy parecido a lo que se está creando en los nuevos rascacielos de todas las ciudades. No se han complicado demasiado a la hora de utilizar el CGI, que no me parece mal, pero hay casos como cuando aparece la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, que podrían haber trabajado un poco en el fondo del layout y los edificios típicos de casas haberlos cambiado por edificios más modernos o simplemente mar, pues la verdad que desentonan mucho en el ambiente minimalista que nos quieren crear.

Aun quedan muchos episodios por ver y sinceramente deseo que mejore. Espero que no sigan dando vueltas al mismo tema y por fin se arriesguen a darnos algo nuevo. Ya sabéis, todos los lunes episodio nuevo en HBO.

Crítica de la segunda temporada de ‘Justo antes de Cristo’

Vires acquirit eundo, queremos más

Desde el pasado 13 de marzo podemos ver seis nuevos episodios con una duración de media hora cada uno de ‘Justo antes de Cristo’, la serie creada por Juan Maidagán y Pepón Montero. Una segunda y última temporada, como se afirma desde Movistar+, que fue rodada junto a la primera hace ya más de un año. Capítulos que en esta ocasión están dirigidos por Nacho Vigalondo y Montero a partes iguales.

El protagonista vuelve a ser Manio Sempronio (Julián López) que sigue en el exilio, encerrado en el campamento militar tratando de levantar el buen nombre de su familia. Como parte de la gens  Sempronia sigue intentando subir puestos en el escalafón, ser el mejor patricio que su madre pudiera soñar. Pero él sigue siendo un refinado hombre de letras que no tiene idea de nada y que hace el ridículo hasta cuando consigue matar a un rey. Julián López sigue llevando bien el peso del protagonismo, eso lo vais a ver también cuando se estrene ‘Operación Camarón’.

Como dije en mi reseña de la primera temporada de ‘Justo antes de Cristo’ hay algo que estoy seguro que veníamos teniendo mucho antes de que los romanos tomasen la península ibérica: las ganas de reírnos hasta de nosotros mismos. Lo estamos viendo en plena crisis sanitaria provocada por el coronavirus y ahora la serie de Montero y Maidagán (‘Camera café) viene como tantas otras a recordarnos nuestro espíritu paródico. Además con un segundo episodio que a colación del coronavirus parece premonitorio y todo.

Con la primera parte me entretuve bastante, pero este segundo tramo ha sido más divertido, con una comicidad más hilarante e inesperada, aunque con algunos chistes que erran el tiro. Se han dejado las tramas más graciosas y los momentos más desconcertantes para el final. Sempronio se cruza con OVNIS, videntes, dobles y hasta un compañero que se parece sospechosamente a Hitler. Como anteriormente lo más gracioso de esta serie es su capacidad para mezclar nuestra cotidianidad actual con la de la antigua Roma, a veces con la picardía de los Monty Python y otras con la candidez de ‘Astérix y Obélix’. De hecho también rompe los esquemas históricos o casi rompe la cuarta pared hasta tal punto de llamar «dioses crueles» a los guionistas. Escritores que han hecho de nuevo de las suyas y nos devuelven a esos españoles del Vicks Vaporub, del critiqueo y el cotilleo y del «esta la pago yo» con la boca chica.

‘Justo antes de Cristo’ no cambia en cuanto a localizaciones. Seguimos con el mismo escenario y la trama muda pocas veces de emplazamiento para llevarnos a algún exterior o a alguna ubicación recreada por ordenador, creo que por User T38. En ese sentido si habéis visto la primera parte sabéis lo que hay.

Como en la anterior temporada acompaña a Julián López un reparto versado en la comedia y muy efectivo. Xosé Touriñán, Cecilia Freire, Priscilla Delgado, Eduardo Antuña, César Sarachu, Aníbal Gómez, Marta Fernández Muro, Chani Martín… Y entorno a los personajes principales, como en la primera parte, nuevos individuos de hace más de dos mil años interpretados por rostros conocidos, Esteso o Pepín Tre entre otros. Y si dije de los primeros episodios que lo mejor era cuando estos personajes nos llevaban al absurdo y que uno de ellos había sido Javier Botet ahora tengo que decir que el augur que interpreta Luis G. Gámez es el que trae algunos de los momentos más divertidos.

Esta nueva tanda de episodios van mucho sobre la decepción. En vez de centrarse en cómo supone un continuo chasco el personaje de Manio trata sobre cómo a él le falla la propia historia de su familia, de cómo se tienen que bajar de un pedestal a los mitos y de lo que se puede desdibujar una vida en busca de un supuesto sueño. Con todo esto ‘Justo antes de Cristo’ hace una crítica a la política actual, trata sobre nuestra sociedad, destaca el papel de la mujer o se mete incluso en temas sobre la posverdad y las tergiversaciones históricas. Si nos van a seguir cambiando así la historia por mi vamos para delante, o para atrás… según como se mire.

Crítica de la tercera temporada de ‘Élite’

‘Élite’ sigue convenciendo y dando nuevas sorpresas

‘Élite’, una de las 10 series más vistas de 2019 en Netflix, vuelve el 13 de marzo con su nueva temporada. Hemos visto los dos primeros episodios y os podemos decir que no pierde para nada la esencia de la serie. Estos niños ricos vuelven con sus hormonas exaltadas, sus secretos, sus venganzas y sobre todo con una trama que sigue enganchando desde el primer momento.

Los estudiantes de Las Encinas, están en su último año de instituto, un año duro pues tienen que elegir como seguir con sus vidas y donde estudiar. Esto ya es difícil de por si en la vida de un estudiante normal, pero si se le añade los antiguos rencores por un asesinato, pues para nuestros protagonistas puede ser un poco más complicado.

Después del final de la segunda temporada, vemos como Polo vuelve al instituto. En el primer episodio llamado ‘Carla’, conoceremos como se ha llegado a esta situación y la manera en la que va a influir todo esto en nuestros chicos y chicas.

Tenemos dos compañeros nuevos, Yeray y Malick que vienen pisando fuerte y darán mucho juego en la serie. Las historias amorosas van cambiando y por supuesto ellos van a ser parte de ellas.

De la trama poco más puedo contar, cualquier cosa es bastante spoiler y eso que han sido solo dos episodios, pero bastante intensos.

Volvemos a tener a Eva Llorach, con un guiño a ‘Instinto básico‘ y por supuesto vuelven a repetir Itzan Escamilla, Miguel Bernardeau, Álvaro Rico, Arón Piper, Mina El Hammani, Ester Expósito, Omar Ayuso, Danna Paola, Ainhoa Santamaría, Georgina Amorós, Jorge López y Claudia Salas.

Sí que es cierto que dentro de todo el odio, las traiciones, la serie también trata de la amistad, pues vemos que dentro de todas las adversidades siempre están allí para apoyarse, sea de una manera u otra.

Aunque la serie sigue repitiendo fórmulas, ya sean las escenas de sexo, las pedazo de fiestas que nuestros protagonistas se montan, el volver a luchar por quien es el mejor estudiante en el instituto y por supuesto la historia central que al menos, por lo poco que he visto, se me parece en general a todo lo anterior. Tengo que decir que ‘Élite’ me sigue convenciendo, como producto de entretenimiento, es de lo mejor y al no traicionarse y seguir la senda con la que comenzó logra tener muchos seguidores fieles a los que les encanta conocer todo lo que pasa en Las Encinas.

Crítica de la tercera temporada de ‘Castlevania’

Si gozamos de Drácula, por qué no de otros horrores mágicos de ‘Castlevania’

Desde el pasado jueves 5 de marzo podemos gozar en Netflix de la tercera temporada de ‘Castlevania’ la serie creada por el también guionista de cómics Warren Ellis (‘Iron Man’, ‘Wolverine’) que adapta el videojuego de 1997.

Tras dos temporadas muy exitosas y alguna de ellas excesivamente cortas (la primera tuvo 4 episodios y la segunda 8) ahora tenemos 10 nuevas entregas. ‘Castlevania’ continua con la trama incorporando nuevos personajes. Algunos de ellos muy bien doblados en su versión original, como Saint Germain ejecutado por el elegante Bill Nighy, El Juez con la voz del experimentado Jason Isaacs, Miranda con el sonido de las cueras vocales de la mítica Barbara Steele o El Capitán con la inconfundible voz de Lance Reddick. Componentes que se unen para a las diferentes intrigas en las que se ha dividido la historia. Pero sigue haciendo falta haber visto las temporadas anteriores por los detalles que se dan de los protagonistas, sobre todo hay que estar al día con lo que ha pasado en la guerra con los vampiros, con Drácula, su esposa y con los Belmont.

Aunque no esté Drácula ‘Castlevania’ tiene una trama con tintes terror bastante interesante, que a mi personalmente me han hecho seguir disfrutando. Se podría decir que en su mayoría la temporada está dividida en cuatro partes. Una de ellas es un toma y daca entre un humano y sus captores vampiros (un duelo intelectual), otra tiene matices lovecraftianos al estilo de la película ‘El vacío’, una tercera nos hace viajar con más sentido del thriller o la acción y hay una cuarta más sosegada que a priori es más feliz (sospechosamente demasiado) pero esconde el lado erudito de estos episodios. Con todas estas facetas vemos una serie que se antoja muy completa.

La narrativa continúa porque otros quieren continuar el legado de Drácula y otros quieren seguir venerándole o vengarle. Porque ‘Castlevania’ tiene ese curioso trasfondo místico que le da una visión diferente a la historia del empalador, de un modo atractivo y variado, sin ser estrafalario como el reciente estreno de Netflix protagonizado por Claes Bang. El universo Vampírico de ‘Castlevania’ se expande más allá de lo que rodea a Vlad Tepes y sus lindes. No se si será así en los videojuegos ya que no los he jugado en demasía pero lo que vais a ver en la tercera temporada lleva a unos límites que a veces solo puede calificarse de literalmente como alucinógeno.

‘Castelvania’ tiene un guión muy interesante, con una palabrería muy elaborada. Pero también hay que apreciar que continúa con sus brotes de violencia y sangre. Aunque sea de factura norteamericana puede decirse que es una serie tipo anime seinen (adulto, político. violento, extremo) en el que no solo la mente de los personajes va al límite, también sus cuerpos, bueno, los de las víctimas. Se revientan cabezas, arden cuerpos, cortan yugulares… Y surge todo tipo de demonios, más allá de los que vimos en las temporadas uno y dos aparecen otros del tipo oscuro y fluorescente que van de la mano de alguna de las alucinaciones que vais a ver.

Un atractivo, eso nos pasó desde el principio, es el estilo de dibujo anime clásico que ha empleado Powerhouse Animation para Frederator Studios Inc. Su potencial se explota sobre todo en los compases finales de esta temporada, que son tremendos. Esto ha convertido a ‘Castlevania’ en una serie fija que no puede faltar en el catálogo de Netflix y que ha sido punto de partida para otras muchas series, sobre todo inspiradas en videojuegos.

Crítica de la segunda temporada de ‘Altered Carbon’

Una contienda por las raíces y el mundo de Kovacs

Ya tenemos disponible en Netflix ‘Altered Carbon’ temporada 2 que continúa con la adaptación de la novela de Richard Morgan. La que fue una potentísima serie publicada hace justo dos años vuelve ahora con ocho nuevos capítulos para continuar la historia de Takeshi Kovacs. Y en esta ocasión es a través del rostro de Anthony Mackie que hace las veces de protagonista.

La historia arranca directamente donde la dejamos, con Kovacks buscando a su amada Quellcrist Falconer (Renée Elise Goldsberry), cuya conciencia (o pila) está perdida en alguna parte. Esta vez vuelve a verse involucrado en los tejemanejes de un Mat (Matusalén), esos ricos que pueden tener copias suyas para vivir más tiempo de cuerpo en cuerpo, o de funda en funda, más correctamente dicho. A él no le gusta involucrarse en los asuntos de esos todopoderosos magnates que controlan planetas enteros pero le prometen poder encontrar a su amada a cambio. Y así se involucra en toda una guerra interestelar que le devuelve a Harlan, el planeta de inicio de la historia de Kovacs.

La segunda temporada entronca aún más con el pasado de nuestro protagonista. Tenemos a un Kovacs agotado de buscar a Falconer y para poder alcanzar su objetivo no solo debe retornar a sus recuerdos si no también a sus olvidados sentimientos. Es por eso que el escenario de esta segunda fase es Harlam, el mismo lugar donde están las minas del que se extrae el metal del que se fabrican las pilas en la que se almacenan las conciencias. Allí quema su último cartucho en lo que es una desesperada e implacable búsqueda para recuperar su vida anterior, para tener la paz. A causa de eso la serie se ha tornado más dramática y menos divertida.

‘Altered Carbon’ temporada 2 Retoma personajes de la primera etapa pero sobre todo cuenta con el entrañable Poe (Chris Conner), fiel escudero virtual de nuestro protagonista o con la líder revolucionaria Quellcrist Falconer, ambos con sus propios problemas de memoria. Obviamente recurre a anteriores rostros de Kovacs como el de Will Yun Lee. Pero por supuesto incluye nuevos componentes para el tablero. Simmone Missick (‘Luke Cage’) protagoniza la trama paralela de esta temporada en el papel de Trepp quien también está embarcada en una búsqueda, la de su hermano. Frente a ellos están los villanos: Danica Harlan interpretada por Lela Loren (‘Power’) y el coronel Ivan Carrera interpretado por Torben Liebrecht (‘Operation Finale’). La sorpresa en forma de rostro conocido para esta temporada es Neal McDonough quien interpreta al fundador de la colonia de Harlan.

Anthony Mackie  demuestra su compromiso con la ciencia ficción el cual va más allá de ‘Vengadores’ pues pudimos verle en ‘Synchronic’, la obra de los talentosos Justin Benson y Aaron Moorhead, o en ‘Black Mirror’. Se mueve bien entre IA’s, fundas, desintegradores, lectores de memoria y realidades virtuales. Incluso se ha molestado en imitar los andares y algunos gestos de Joel Kinnaman para retomar el personaje de Kovacs.

Hay novedades en ‘Altered Carbon’ temporada 2 como la funda con mejoras de las que disfruta nuestro perseguido protagonista. Ahora tiene curación acelerada y otros detalles que irá explorando y que no os quiero adelantar. Me refiero también a otras incorporaciones como el giro que tenemos a partir del quinto episodio que explora una idea que no vimos en la primera temporada, el cual le da más jugo a la serie. O los clímax como los de los episodios tres y seis que me recuerda bastante a un detalle del ‘Gears of War’. La rabia es quedarnos con la miel en los labios y no poder adaptar la novela tal y como cabría esperar.

Los efectos especiales están al más alto nivel. Con ciudades y colonias planetarias que son el escenario ideal para cualquier jugador de videojuegos, un ambiente futurista repleto de luces y tecnología de todo tipo. El vestuario, los objetos, las ciudades son de nuevo alucinantes. Cada nuevo rincón y localización está personalizado acorde al nuevo ambiente o personaje al que Kovacs se arrima. Dan ganas de dar un salto en el tiempo para explorar las infinitas posibilidades del futuro de ‘Altered Carbon’. Sin duda se han gastando un dineral a la hora de emplear medios tanto físicos como de post-producción, aunque no tanto como las páginas de la novela podrían exigir (no quiero dar pistas más específicas). El departamento de arte ha mantenido la estética de la anterior temporada y ha incluido algunos detalles nuevos que constantemente nos adentran en una trama dependiente de lo puramente digital. Parte del mérito de todo este cuantioso trabajo de escenografía es de Charles Leitrans, fallecido en julio de 2019 y a quien le dedican el primer episodio titulado ‘Phamtom lady’.

Para dirigir la serie se ha contado con directores y directoras como Salli Elise Richardson (‘American Gods’, ‘Doom Patrol’), Ciaran Donnelly (‘Vikingos’, ‘Kripton’), MJ Bassett (‘Solomon Kane’, ‘Ash Vs Evil Dead’) y Jeremy Webb (‘The Umbrella Academy’, ‘Runaways’). Artistas muy experimentados en series fantásticas, algunas de corte parecido y que han velado en que se mantenga el toque de cyberpunk con una acción muy presente. Los referentes a otros títulos de ciencia ficción son obvios pero también los hay a clásicos como ‘Gladiator’, los vais a ver muy claramente. Eso sí, se ha perdido el toque divertido que tenía la primera temporada, esto hacía que pudiese disfrutarse con algo de sinvergonzonería.

‘Altered Carbon’ temporada 2 sigue siendo un regalo para los amantes de la ciencia ficción y el tema de las fundas es obviamente su mejor baza. No solo se centra en la vistosidad de sus escenas y en la acción de sus tiroteos y peleas, también en las búsquedas de identidad y en bucear en memorias perdidas dentro de océanos de bits. Todo esto envuelto con una trama política y llena de intrigas personales. Hay menos misterio y espectacularidad que en la primera parte pero ‘Altered Carbon’ sigue siendo una de las mejores series de ciencia ficción de la actualidad.