Crítica: ‘La niña de la cabra’

En qué plataforma ver La niña de la cabra

Sinopsis

Madrid, 1988. Elena afronta la reciente pérdida de su abuela mientras se prepara para hacer la Primera Comunión. Su amistad con Serezade, una niña que no se separa de su cabra, le lleva a plantearse si realmente el mundo es tal y como se lo han contado.

Crítica

Retrato tierno de ruptura y desafío generacional

‘La niña de la cabra’, el filme de Ana Asensio, se adentra en un terreno que el cine español ha visitado con frecuencia en los últimos años: la infancia en los años 80 (véanse films como ‘Las niñas’, ‘El universo de Oliver’ o ‘Los Aitas’). Asensio debutó hace años con ‘Most Beautiful Island’ en un filme que te gustase o no se percibía íntimo y ahora apuesta por enfoque aún más introspectivo, sincero y profundamente humano. Este es un largometraje que evita el exceso de dramatismo y la idealización para ofrecer un testimonio honesto y emocionalmente resonante.

Protagonizada por la joven Alessandra González como Elena, la película nos sitúa en un barrio de la periferia sur madrileña, donde la niña vive entre preocupaciones cotidianas tales como su Primera Comunión, los grupitos del patio de recreo, la ausencia de su abuela o los prejuicios familiares hacia su nueva amiga gitana Serezade (Juncal Fernández). Esa pequeña joven en situación de riesgo de exclusión siempre va acompañada de una enigmática cabra que desata las fantasías y pesadillas de Elena, alimentados por sus lecciones escolares sobre las pinturas negras de Goya y los catecismos que te dicen que todo es pecado. Este cruce entre lo real y lo simbólico, entre la infancia como experiencia y como percepción alterada, es uno de los grandes aciertos narrativos del film que, en mi opinión refleja, como llega un momento en la vida en que se rompe el mundo que nos presentan nuestros padres.

Asensio opta por narrar desde la mirada infantil, lo que imprime al relato un filtro de inocencia, subjetividad y ternura. En lugar de imponer un discurso adulto, la cámara se alinea con la perspectiva de Elena, lo cual dota a la película de una autenticidad tan enternecedora como desarmante. Esta elección nos lleva a otro mundo y recuerda a la estrategia empleada por obras recientes como ‘El universo de Óliver’ o ‘Rita’, pero ‘La niña de la cabra’ consigue sobresalir por su equilibrio entre lo costumbrista, lo nostálgico y lo poético. Es tal en enfoque en la infancia que a veces parece que estamos en un capítulo de Snoopy, donde los adultos nunca eran vistos por encima de su cintura.

La dirección artística está meticulosamente cuidada, desde la ambientación hasta el vestuario, logrando una evocación nostálgica sin caer en la caricatura. A diferencia de otras cintas ambientadas en los 80, que abusan de la estética vintage para ganarse al espectador, aquí todo está al servicio de una historia que también podría transcurrir perfectamente en 2025. Los segmentos en blanco y negro aportan la misma confusión del expresionismo alemán y refuerzan el tono melancólico sin robar protagonismo a los silencios, tan importantes en esta narración cargada de emociones no verbalizadas, que en parte parece que buscan la complicidad del espectador y en parte reflejan la desorientación o el desafío que a veces está presente durante nuestros primeros años. No es igual de eficiente la voz en off (de la propia directora) que aparece de manera aleatoria.

Uno de los aspectos más destacables del filme es su retrato de la exclusión social. Sin recurrir al panfleto, Asensio visibiliza el racismo cotidiano y socialmente interiorizado que enfrentan personajes como Serezade, pero también la posibilidad de la amistad como puente entre mundos aparentemente inconciliables. El guion evita maniqueísmos y apuesta por la ambigüedad, dejando espacio para que el espectador reflexione sobre sus propios recuerdos de infancia y los prejuicios heredados. Así mismo plasma las barreras sentimentales que existían en la época y que impedían la comunicación y comprensión entre generaciones.

En cuanto al reparto y aunque con la voz en off parece que nos indica que hay algo de autobiográfico, la directora se enfrentaba al reto de contar una historia que no protagonizaba ella misma como, fue el caso de su anterior filme, y por lo tanto, de conseguir que otros transmitan lo que tiene en mente. Se podría decir que ha conseguido moldear a las dos pequeñas niñas para exteriorizar sus inquietudes. Alessandra González ofrece una interpretación poderosa y tierna, llena de matices que no parecen ni de su edad. Su química con Juncal Fernández aporta una naturalidad conmovedora, pilar esencial para sostener la historia.

‘La niña de la cabra’ es una película pequeña en escala pero enorme en sensibilidad. Un testimonio de ruptura generacional que no necesita grandes giros ni efectos para dejar huella. Ana Asensio consolida su voz como cineasta sensible y comprometida con las historias que para algunos son incluso tabú, las que no suelen aparecer en los titulares o las que rompen tradiciones, pero que forman el tejido emocional de quienes fuimos niños alguna vez.

Ficha de la película

Estreno en España: 11 de abril de 2025. Título original: La niña de la cabra. Duración: 95 min. País: España. Dirección: Ana Asensio. Guion: Ana Asensio. Música: Marius Leftarache. Fotografía: David Tudela. Reparto principal: Alessandra González, Juncal Fernández, Lorena López, Javier Pereira, Enrique Villén, Zaira Romero, Gloria Muñoz. Producción: Aquí y Allí Films, Avalon, La niña de la cabra AIE, Avanpost. Distribución: Avalon. Género: drama. Web oficial: https://avalon.me/peliculas/la-nina-de-la-cabra/

Comienza el rodaje de ‘La novia gitana’

Basada en la novela de Carmen Mola

Ya está en marcha la serie que dará vida a la primera novela de la trilogía de Carmen Mola. ‘La novia gitana’ estará protagonizada por Nerea Barros como la inspectora Elena Blanco y el resto de personajes tendrán los rostros de Darío Grandinetti, Ignacio Montes, Mona Martínez, Lucía Martín Abello, Vicente Romero, Francesc Garrido, Moreno Borja, Zaira Romero y Oscar de la Fuente, entre otros

La serie acaba de comenzar sus grabaciones, que se extenderán durante los próximos cuatro meses en localizaciones de Madrid Centro, Alcalá y Segovia

Dirigida por Paco Cabezas, ‘La Novia Gitana’ es una producción de ViacomCBS International Studios (VIS), con la participación de Atresmedia Televisión, en colaboración con Diagonal TV (Banijay Iberia), que podrá verse en exclusiva en España en ATRESplayer PREMIUM.

Escrito por Carmen Mola, Premio Planeta 2021, es el primer volumen de una trilogía que ha llegado a más de 600.000 lectores. Su publicación en diez países evidencia el fenómeno que nació en 2018, convertido en una saga que completan ‘La Red Púrpura’ y ‘La Nena’. La historia de Carmen Mola narra la obsesión de la inspectora Elena Blanco por resolver el crimen de la novia gitana.

Entrevista a Maxi Iglesias y a Elvira Mínguez por ‘Desaparecidos’

La serie de Amazon Prime Video sobre un grupo dedicado a localizar personas

La serie ‘Desaparecidos’ comienza a emitirse en Amazon Prime Video el próximo 19 de junio. Una producción en la que nos unimos al Grupo 2 de la Brigada Central y a una ONG para afrontar diferentes casos de desapariciones. Pero también para conocer a sus agentes y su manera de proceder. La serie, que os comentamos aquí en profundidad, está protagonizada por Michelle Calvó, Elvira Mínguez, Maxi Iglesias, Juan Echanove, Chani Martín y Amanda Ríos, además de otros muchos actores que aparecen eventualmente en cada capítulo.

Hemos podido hablar con Maxi Iglesias (‘Valeria’) y Elvira Mínguez (‘Veneno’) y nos hablan de los pormenores de esta nueva ficción con mucho de real.

Crítica de ‘Desaparecidos’

Unos desaparecidos con los que merece la pena que os encontréis

El próximo 19 de junio se estrena en Amazon Prime Video España la serie ‘Desaparecidos’. Una ficción con mucha realidad en ella y que no tiene nada que envidiar a series del tipo ‘Sin rastro’ o ‘Caso abierto’. Hemos visto cuatro de los trece episodios que tiene y sigue los mismos patrones de ese tipo de producciones norteamericanas, pero siguiendo una tónica más íntima y continuista con respecto a los agentes que reconstruyen los puzles y rastros de la gente que se ha perdido.

“Nosotros seguimos buscando” es el lema del Grupo 2 de la Brigada Central, es casi el mantra de su jefe (Juan Echanove). ¿Quién sabe dónde? ¿Os acordáis del programa de Paco Lobatón? Pues ellos hacen lo mismo, pero de manera mucho más activa, sin montar un show y con trabajo de campo. Tratan los casos más inauditos de desaparecidos implicándose a veces demasiado, ¿o no?, esa es la preguntan que a veces nos lanzan.

Cada episodio dura entorno a hora y diez minutos. En ese tiempo se enfrenta a una media de tres desapariciones por capítulo, no parecen excesivas cuando descubrimos que solo en diciembre del año pasado se registraron casi 2500 denuncias desaparecidos en España. Y se pasan las horas volando. Los incidentes escogidos para ‘Desaparecidos’ están muy diferenciados entre sí. Son todos distintos, interesantes e incluso originales, la variedad de la serie la hace entretenida, aunque si que es verdad que en algún caso pronosticable.

Por norma general se suele distinguir una producción europea de una estadounidense en que nos solemos mojar más, tratamos de incluir temas más comprometidos y de manera más concienzuda. Ese es el caso de ‘Desaparecidos’, que ahonda en cuestiones de todo tipo. Es algo que Mediaset busca muchas veces con sus películas (véase ‘Adú’), ojalá tuviese la misma calidad humana en sus shows. Quizá es por eso que parte del peso de esta serie recae en una pequeña ONG que colabora con la policía. También hay una buena diferencia con series de este género cuando comprobamos que las distintas caras conocidas que se van incorporando no tienen porqué ser las malas de la historia y cuando todo transcurre con buen ritmo sin necesidad de aturdirnos con flases, zooms y recreaciones casi de ciencia ficción.

Curro Royo (‘Servir y proteger’, ‘Cuéntame’) es el creador de esta serie que parte de una idea de Javier Ugarte (‘Justo Antes de Cristo’), Jorge Guerricaechevarría (‘Quien a hierro mata’) y Patxi Amezcua (‘Séptimo’). La concepción de la serie persigue lo humano por encima de lo procedimental. Ahonda muy bien en este tipo de sucesos y en sus momentos clave, cuando afloran los miedos, los remordimientos, las tensiones, el agobio, la culpa e incluso los prejuicios.

Se ha contado con tres directores para realizar los episodios. Según que entrega está a la batuta Miguel Ángel Vivas (‘Tu hijo’, ‘Vis a Vis’), Inma Torrente (‘Servir y proteger’, ‘Los misterios de Laura’) o Jacobo Martos (‘Allí abajo’). Vivas dirige los tres primeros y los dos últimos, Torrente y Martos se reparten el resto de la serie. El director sevillano vuelve a demostrar que se mueve bien en historias policíacas, buscando siempre acertádamente los detalles importantes y sin meter relleno. Me ha chiflado el plano secuencia del segundo episodio en el que asistimos a un interrogatorio “fallido”.

Realmente quien suele ser más protagonista en los episodios son Michelle Calvó y Maxi Iglesias. La primera siendo bastante veraz con todas las facetas de su personaje y el segundo luchando infructuosamente contra su imagen de guaperas irreverente de instituto. Pero no hay que perder de vista toda la historia de Elvira Mínguez, pues la lleva de manera magnífica, lidiando con su propia pérdida y con todas las que gestiona desde su ONG montada en una panadería.

No he podido evitar poner especial atención en Chani Martín. Aunque ya le había visto en ‘Campeones’, ‘Lo nunca visto’ o ‘Tarde para la ira’ me fijo especialmente en él desde que me hizo reír en ‘Justo antes de Cristo’ y desde que sé que es el protagonista de la próxima película de Javier Fesser, ‘Historias lamentables’. Lamentable es que no hayamos podido ver aún esa película que espero como agua de mayo y lamentables también son los casos a los que se tiene que enfrentar, a si es que esta vez he podido ver una faceta menos cómica de este actor que creo que debería estar más valorado y aquí hace las funciones de secundario con toques cachondos o campechanos.

Quizá la serie redunda demasiado en el tema al introducir eventos de desapariciones hasta en la vida de varios de sus protagonistas. Quizá también se ceben demasiado con el distrito sur o con Vicálvaro, en este tipo de series siempre se ven rencillas entre departamentos. Pero está hecha desde una sinceridad bastante patente enriquecida además en cada episodio con nombres como Luisa Gavasa, Nerea Barros, Paco Manzanedo, Sonia Almarcha, Pol Monen, Armando del Río, Diana Palazón, José Luis Torrijo, Ismael Martínez… Vedla.