Crítica: ‘Sicarios en el aire’

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Sinopsis

Lucas (Josh Hartnett) es un mercenario retirado en Tailandia que recibe el encargo inesperado de atrapar a un asesino que va a embarcar en un vuelo rumbo a Estados Unidos. Una vez en el aire, descubre la verdadera y sorprendente identidad del criminal. Pero a bordo del avión hay más de cien sicarios con el mismo objetivo, y mientras Lucas se debate entre abandonar su misión original o colaborar con el misterioso asesino, se desata la locura. Un disparatado viaje lleno de turbulencias.

Crítica

Violentas coreografías para dejar el cerebro en modo avión y el sentido del humor fuera de la caja negra

Con ‘Sicarios en el aire’ Josh Hartnett parece haberse subido al último vagón del tren de moda, ese al que se subió Brad Pitt en ‘Bullet Train’. Y lo ha hecho con la clara intención de no quedarse en tierra. La película (rebautizada del inglés como Fight or Flight) no oculta sus intenciones: conquistar a las nuevas audiencias a golpe de adrenalina, humor bobalicón y violencia más rápida que un dedo pasando vídeos en TikTok.

Desde el primer minuto queda claro que aquí nadie ha venido a filosofar. Hartnett se entrega al espectáculo con una entrega casi juvenil (o desesperada, según se mire), acompañado de una estética que parece ideada en el departamento de peluquería de un videojuego de los noventa. Su personaje, una especie de John Wick con resaca, se ve envuelto en un carrusel de peleas imposibles, persecuciones dentro de un avión y coreografías tan elaboradas como explícitas.

Acordarnos de la estrategia seguida por Dev Patel y su ‘Monkey Man’ no es casualidad. Aquí también tenemos a un lobo solitario, desesperado, rodeado de enemigos, que convierte cada pasillo y compartimento del avión en un escenario para una danza mortal. Ambas películas comparten coreógrafo, Brahim Chab, un veterano de las bofetadas cinematográficas que ha trabajado con leyendas como Van Damme, Donnie Yen o Jackie Chan. Si alguien sabe cómo lanzar a un sicario entre las butacas de un avión, es él.

Detrás de la cámara está James Madigan, que debuta como director tras años en segundas unidades y efectos visuales en títulos como ‘Transformers: El despertar de las bestias’, ‘Megalodón’ o ‘Snake Eyes’. Y se nota. Madigan sabe cómo mover la cámara, cómo montar una secuencia de acción con ritmo y cómo llenar la pantalla de mamporros y extravagancias que harían llorar de emoción a Michael Bay. Lo que no domina tanto es el equilibrio tonal: la comedia, que pretende ser un desahogo entre tanta brutalidad, a veces resulta tan forzada que parece escrita por un algoritmo que ha visto demasiadas películas de Shane Black o de Guy Ritchie. Intenta ser muy loca, muy desconcertante, pero se pasa de surrealista.

‘Sicarios en el aire’ es, en definitiva, una película entretenida, de esas que cumplen si lo único que buscas es pasar un rato con palomitas y dejar el cerebro en modo avión. No inventa nada, no pretende profundizar…. Y eso que entre mutilaciones, botellas del minibar y golpes con el baúl superior, tiene una especie de alegato a lo Robin Hood.

Ficha de la película

Estreno en España: 13 de junio de 2025. Título original: Fight or Flight. Duración: 97 min. País: Reino Unido. Dirección: James Madigan. Guion: D.J. Cotrona, Brooks McLaren. Música: Paul Sanderson. Fotografía: Matt Flannery. Reparto principal: Josh Harnett, Marko Zaror, Charithra Chandran, Julian Kostov. Producción: Asbury Park Productions, The Royal Budapest Film Co, F or F Films, Liam Jay Films, MEP Capital, Thunder Road Pictures. Distribución: Youplanet. Género: acción. Web oficial: https://fightorflight-film.com/

Crítica: ‘Algo le pasa a mi yerno’

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Sinopsis

El doctor Béranger es un exitoso psicoanalista. Su vida sería perfecta si no fuera por un paciente muy ansioso y extremadamente pegajoso: Damien Leroy. Para librarse por fin de él, le hace creer que la única forma de curarse es encontrar el amor. Mientras el doctor se prepara para celebrar su 30 aniversario de boda, su hija, le cuenta que ha encontrado al hombre de su vida que no es otro que… Damien. La fiesta se convertirá en una pesadilla.

Crítica

Risas ocasionales en piloto automático

En un panorama cinematográfico escaso de espectadores y saturado de comedias familiares que buscan apelar a un público intergeneracional, ‘Algo le pasa a mi yerno’ intenta destacar con un enfoque ligeramente irreverente. Sin embargo, lo que prometía ser una comedia atrevida e incisiva termina siendo un pastiche de situaciones previsibles y personajes que rara vez escapan del estereotipo.

La película, dirigida por Arnaud Lemort (‘Un verano en Ibiza’), narra la historia de un joven que debe ganarse la aceptación de su nuevo suegro, partiendo del hecho de que este último es su psiquiatra. A simple vista, el argumento evoca un sinfín de comedias similares, como ‘La familia de mi novia’, ‘Sácame del paraíso’ o PELICULA PSICÓLOGO DE NIRO. Pero mientras estas lograron un equilibrio entre el humor ridículo y el desarrollo de relaciones, ‘Algo le pasa a mi yerno’ se queda atrapada en un bucle de gags forzados que rara vez logran trascender lo anecdótico.

Lo que podría haber sido una exploración divertida y emotiva de las tensiones fruto de los prejuicios y la hipocresía, se convierte en una acumulación de malentendidos y confrontaciones que se sienten más calculadas que orgánicas. Aunque hay momentos que logran arrancar una carcajada, la película carece de mala leche y picardía. También hay que reconocer que el ver de nuevo a Christian Clavier en la piel de un padre enfrentándose al nuevo novio de su hija le resta gracia ya que sale perdiendo en comparación con ‘Dios mío ¿pero qué te hemos hecho?’.

El mayor defecto de ‘Algo le pasa a mi yerno’ radica en su parodia mal ejecutada. Las fobias, los celos, el suegro… Son clichés que en el cine siempre dan pie a comedia, pero están mal aprovechados a causa de que se busca un enfoque suavizado o distinto. El otro protagonista, interpretado por Baptiste Lecaplain, parece una versión diluida del “pez fuera del agua” que hemos visto en innumerables ocasiones. Aunque tiene momentos de encanto, su evolución emocional es abrupta e inverosímil. Los suegros, por su parte, caen en clichés demasiado familiares: el patriarca rígido y desconfiado, la madre más comprensiva pero igualmente controladora. La hija, quien debería ser el puente entre ambos mundos, se ve relegada a un papel secundario, desaprovechando así el juego humorístico que podrían dar los secretos.

Uno de los pocos puntos brillantes del reparto es Clavier, cuyo impecable timing cómico logra elevar algunas escenas a pesar incluso de ir en piloto automático. Sin embargo, incluso su desempeño se ve limitado por un guion que prioriza la cantidad de chistes sobre la calidad de los mismos. Tan estándar es la película, que al igual que le sucede a Dani de la Orden con sus remakes, se percibe carente de personalidad. Todo se mueve entre lo genérico y predecible.

Esto no quiere decir que ‘Algo le pasa a mi yerno’ sea un desastre total. Hay detalles aislados que muestran potencial, como algunos diálogos mordaces o algún secundario limítrofe con lo chiflado. No obstante, estos aciertos son demasiado esporádicos para salvar una película que, en su conjunto, se siente como una oportunidad desaprovechada. En última instancia, ‘Algo le pasa a mi yerno’ es una propuesta que aspira a ser irreverente pero se conforma con lo convencional. Si bien puede ofrecer entretenimiento ligero para una tarde sin muchas expectativas, difícilmente logrará dejar una impresión duradera en el público. El esfuerzo mental será recíproco, si bien los guionistas no se han devanado mucho los sesos para ser originales, las neuronas del espectador no trabajarán en exceso por dejar impronta de esta película en la memoria.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de junio de 2025. Título original: Jamais sans mon psy. Duración: 112 min. País: Francia. Dirección: Arnaud Lemort. Guion: Arnaud Lemort. Música: Romain Trouillet. Fotografía: Christophe Graillot. Reparto principal: Christian Clavier, Baptiste Lecaplain, Claire Chust, Chistina Reali. Producción: Atelier de Production, TF1. Distribución: A Contracorriente Films. Género: comedia. Web oficial:

Crítica: ‘Chespirito: Sin querer queriendo’

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Chespirito regresa, no con risas enlatadas, sino con emoción auténtica

En la era de los biopics televisivos que buscan humanizar a leyendas y escarbar bajo la superficie del mito, ‘Chespirito: Sin querer queriendo’ se suma con una propuesta que, si bien se alinea con títulos recientes como ‘¿Es el enemigo? La película de Gila’, encuentra su fuerza no tanto en la revelación sino en el homenaje. Es un regalo nostálgico, hecho con la clara intención de reconectar con una figura que marcó a generaciones enteras: Roberto Gómez Bolaños a.k.a. “Chespirito”. Y todo ello desde una perspectiva prácticamente blanca pues se basa en su autobiografía con un guión escrito por Paulina Gómez Fernández, la tercera de sus seis hijos e intérprete en la serie ‘Chespirito’.

La miniserie, estrenada ya en HBO Max, no pretende reinventar la fórmula del biopic, pero sí la matiza con un tono profundamente emotivo, nostálgico, cercano, casi familiar. Desde los primeros compases, queda claro que el objetivo no es deconstruir a Chespirito como se haría con figuras más polémicas, sino recordarlo en su humanidad, en sus inseguridades, en sus silencios y procesos creativos fuera del set. En ese sentido, se siente menos como una investigación y más como un abrazo a la memoria colectiva.

Uno de los grandes aciertos es la elección de Pablo Cruz como Roberto Gómez Bolaños. Es algo que va más allá del parecido físico y la caracterización, lo cual, ya de por sí puede despertar simpatía inmediata. Cruz logra capturar los matices del creador: su voz pausada, sus picardías, esa mirada entre tímida y brillante que definió al autor detrás de ‘El Chavo del 8’, ‘El Chapulín Colorado’ y una infinidad de personajes inolvidables. Cruz no imita; interpreta. Y eso marca la diferencia pues a la mayoría de espectadores les será ajena la etapa más joven del comediante.

El resto del elenco también merece reconocimiento. La recreación del universo de ‘El Chavo del 8’ es, por momentos, tan fiel que provoca una punzada en el pecho a quienes crecieron con esos episodios repetidos, los cuales estaban llenos de una repetitividad que hacen que hablar de redundancia se quede corto. La actriz que encarna a Florinda Meza (Margarita Ruíz) ofrece una visión que, al menos en el primer capítulo, augura tanto la complicidad como la tensión que definió su relación con Bolaños su impacto en el resto del reparto. Y por supuesto es importante la labor de Juan Lecanda como Carlos Villagrán/Quico, quien se ganó a los espectadores superando al protagonista de igual modo que en su día Bart Simpson cedió su trono a Homer Simpson. Los actores que interpretan al elenco original, Ramón Valdés (Don Ramón) o María Antonieta de las Nieves (La Chilindrina), también están presentes y ganarán protagonismo según avance la serie.

La producción navega con habilidad entre diferentes épocas, elaborando el humor blanco que definió a Chespirito y los momentos de introspección que lo muestran como un hombre obsesionado con su oficio, perfeccionista y, a ratos, atrapado en la contradicción entre su imagen pública y su vida personal. Es en esos momentos donde la serie es más interesante: cuando deja de lado la mitología y muestra al hombre que dudaba de sí mismo mientras hacía reír a la audiencia hispanohablante de todo el mundo.

‘Chespirito: Sin querer queriendo’ no pretende ser una obra crítica ni subversiva. Es, ante todo, un acto de cariño. Al igual que sucede en España con Martes y Trece o con Esteso y Pajares, esto iconos imborrables de la comedia tuvieron sus más y sus menos. Aunque no entra de momento en las disputas legales o salidas del show, es una serie que no esquivará del todo las sombras, las tensiones internas del elenco, las acusaciones de repetición, el agotamiento del formato. Lo que es evidente es que regresa constantemente al centro: el legado indeleble de un hombre que, sin proponérselo, cambió para siempre la comedia en español.

‘El Chavo del 8’ no solo fue un fenómeno cultural, sino también un ejemplo de cómo el éxito puede fracturar incluso los lazos más cercanos. Puede que los más cínicos consideren a ‘Chespirito: sin querer queriendo’ una obra indulgente. Pero para quienes alguna vez jugaron a ser El Chavo, merendaron junto a sus abuelos en el Vecindad del Señor Barriga, dijeron aquello de “es que no me tienen paciencia” o hacen aún hoy en día cosplays del Chapulín Colorado, esta serie no es solo televisión. Es una cápsula del tiempo. Una que, sin grandes pretensiones, logra emocionar, así, sin querer queriendo.

Dónde se ubica ‘Ballerina’ en la cronología de ‘John Wick’

Lo que iba a ser un filme independiente terminó como parte de la saga de Chad Stahelski

Ana de Armas es la protagonista de ‘Ballerina’ y tras verla no se nos ocurre otra actriz más adecuada. Pudieron ser Lady Gaga o Chloë Grace Moretz pero finalmente fue la actriz de ‘Sin tiempo para morir’ la que ocupó el rol que representó la bailarina Unity Phelan en ‘John Wick: Capítulo 3 – Parabellum’. Pero este no ha sido el único baile para esta película que, aunque ha salido muy bien parada, ha habido que ajustar de manera que encaje en el tono y la cronología de lo ya protagonizado por Keanu Reeves.

La película ‘Ballerina’ nació originalmente como un guión para una película independiente escrito por Shay Hatten, centrado en una joven asesina en busca de venganza por el asesinato de su familia. El libreto llamó la atención de la productora Lionsgate, pero fue el éxito y la expansión del universo de ‘John Wick’ lo que llevó a los productores a integrarlo dentro de esa franquicia. La conexión parecía natural: el personaje principal encajaba con la mitología de asesinos formados desde la infancia, como los que vimos en ‘John Wick 3’. Así pues el guion fue re-ajustado para introducir personajes conocidos como Winston (Ian McShane) o el propio John Wick, interpretado nuevamente por Keanu Reeves.

Durante su desarrollo, ‘Ballerina’ pasó por varias manos: hasta seis guionistas trabajaron en distintas versiones del libreto, aunque solo Shay Hatten terminó acreditado oficialmente. Las diferencias de enfoque y tono llevaron a inconsistencias que, según informes surgidos tras visionados de prueba, afectaron al montaje inicial de la película. Fue entonces cuando Chad Stahelski, creador y arquitecto visual del universo Wick, intervino como productor creativo. Stahelski supervisó una reestructuración narrativa y dirigió nuevas escenas durante tres meses para asegurar que la película estuviera alineada con el estilo y los estándares de la saga principal. Este proceso de reajuste fue clave para cohesionar ‘Ballerina’ y preparar el camino para lo que suponemos que serán futuras extensiones de la franquicia.

A la media hora de esta nueva película hace su aparición John Wick cruzando algunas palabras con Eve Macarro (a.k.a Ballerina a.k.a. kikimora). Y lo hace intercalando frases y personajes que enlazan con su visita y petición de auxilio a la Ruska Roma, en el momento en el que acude a romper su sello y marcar su exilio. Esto sucede en la tercera entrega de la saga. Además en todas las escenas aparece La Directora (Anjelica Huston) sin cicatrices en las manos, las cuales estarían producidas por Mark Dacascos en la segunda mitad de esa misma entrega. La tercera parte comienza inmediatamente después del final del Capítulo 2, por lo que John Wick no tendría espacio ni tiempo de hacer lo que hace en esta última película. Con todo lo dicho y las fotografías previas al estreno es más que evidente que John Wick está vivo, aunque para muchos lo sigue estando tras el enigmático final de la cuarta. Pero lo importante es que Charon (Lance Reddick) está vivo, lo cual descarta ‘Ballerina’ como secuela tras la cuarta. Entre el filme número tres y el cuatro hay una separación más significativa: se estima que han pasado algunas semanas o incluso unos pocos meses, aunque no se especifican con claridad, algunos detalles (como la recuperación física del protagonista) sugieren un salto temporal considerable.

Por todo esto sabemos que ‘Ballerina’ transcurre durante y tras ‘John Wick: Chapter 3 – Parabellum’, llenando esas pocas semanas que suceden entre los capítulos 3 y 4. Si acaso hay que achacar que en las últimas escenas de ‘Ballerina’, cuando la trama ha sufrido un lapso de tiempo, La Directora tiene las manos intactas y no se menciona que John Wick esté excomulgado. Pero este es el lugar correcto para la película de Len Wiseman y Chad Stahelski, siendo un ‘John Wick 3.5’, una película que ha sido al final para sus creadores un encaje de bolillos. Ellos mismos lo confirmaron en una entrevista a Collider y la trama presentada ha reflejado esa declaración de intenciones.

Crítica: ‘Ballerina’

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Sinopsis

El universo de ‘John Wick’ se expande con ‘Ballerina’. Eve Macarro (Ana de Armas) es una asesina entrenada por la Ruska Roma desde su infancia, la misma organización criminal encargada del adiestramiento de John Wick (Keanu Reeves). En esta violenta historia de venganza, Eve intentará por todos los medios averiguar quién está detrás del asesinato de su padre. En su lucha por conocer la verdad, tendrá que atenerse a las normas de la Alta Mesa y, por supuesto, a las del Hotel Continental, donde descubrirá que existen secretos ocultos sobre su pasado.

Crítica

Ana de Armas se gradúa en Wickología con un Benois de la Venganza

‘Ballerina’, el esperado spin-off del universo ‘John Wick’ (el tercero tras los cómics de orígenes y la serie ‘El Continental’), se posiciona como una pieza clave en la expansión de esta saga de acción y si todos la recomiendan igual que yo, será el último gran taquillazo antes de la traca superheróica y jurásica de julio. De nuevo el protagonista no es el personaje de Keanu Reeves y coge el testigo Ana de Armas en el papel de Eve Macarro. Aun así el asesino conocido como Baba Yaga está presente pues esta historia se ubica entre ‘John Wick: Chapter 3 – Parabellum’ y ‘John Wick: Chapter 4’ (os explicamos esto en este artículo también sin spoilers).

¿Qué es lo que ha convertido a la franquicia ‘John Wick’ en una saga exitosa y eso mismo está presente en ‘Ballerina’? El carisma de Keanu Reeves (check), las coreografías que desarrolló Chad Stahelski (check), dichos bailes mortales en forma de plano secuencia (check), la estética de neón y elegancia (check), el mundo subterráneo de asesinos y gentlemens (check), una motivación vengativa (check), pocos efectos digitales y muchos prácticos (check), desarrollo de una mitología completamente nueva (check), una banda sonora electrizante (check), los trajes diseñados por Paco Delgado (check)… Y podríamos seguir así constantemente y acabar diciendo que esta entrega dispone más danza que nunca y más armas que nunca. Len Wiseman, quién ya se ha encargado en el pasado de dar pie a otra heroína de acción memorable como la Selene de ‘Underworld’ pero de cargarse clásicos como ‘Desafío total’, es el responsable airear esta saga que parecía haber tocado techo tras cuatro entregas gloriosas. ‘Ballerina’ es una digna sucesora que se mantiene a la altura de las secuelas, se atreve a ir puntualmente más allá con la violencia y a innovar rompiendo con algunos tópicos como la clásica escena de rearme o el recorrer una matanza una vez acabada, no durante (ya entenderéis esto).

Vuelven las normas marcadas por la Alta Mesa, los lujosos refugios que ofrece la cadena de El Continental y las teleoperadoras pin-up. Ana de Armas incorpora la figura de las kikimora y le acompañan los mismos actores que a Keanu Reeves (Ian McShane, Anjelica Huston y Lance Reddick en su última aparición). Pero llegan muchos nuevos personajes interpretados por Norman Reedus, Gabriel Byrne, David Castañeda o Catalina Sandino Moreno. A ellos se les suma un cameo que sirve de tributo a una grande y precursora de las mujeres en esto de la acción, Anne Parillaud (Nikita).

La franquicia John Wick sigue ampliando su universo a ritmo de tiros, monedas doradas y elegancia coreografiada. Llega más tarde de lo esperado pero tras pasar por las manos de Stahelski, el cual, obligó al equipo a rodar más escenas de combate. ‘Ballerina’ se suma con la misma sutileza con la que John Wick le da cariño a un martillo. Eso sí, la película empieza con media hora de orígenes que parece escrita por alguien que no vio que en este universo se prefiere contar las cosas a base de cuchilladas y silencios intensos. Esta introducción, aunque necesaria para contextualizar a Eve Macarro, rompe un poco el estilo críptico y minimalista que tanto amamos en la saga. Empezamos el filme con miedo, pensando que en ‘Ballerina’ se va a hablar demasiado. Eso y que esta nueva asesina parece tan implacable y resistente como el mismísimo John Wick, son los detalles que podrían haber jugado en contra de mantener la mitología de la saga. Si todo el mundo en este universo puede ser un tanque emocional y físico con puntería de francotirador borracho que nunca falla… ¿Qué hacía tan especial a Baba Yaga? Menos mal que el propio filme responde bien a eso.

‘Ballerina’ es una película estupenda, pura dinamita visual con la acción elegante y brutal que se ha convertido en marca de la casa. Ana de Armas no solo demuestra que puede repartir a la altura de los grandes, sino que también le da a Eve una dimensión emocional interesante y contenida. Tiene carisma, presencia, y cuando le rompen algo (como a todos en esta saga) uno siente que se avecina tormenta. El reencuentro entre Ana de Armas y Keanu Reeves, que ya compartieron protagonismo (y algo más) en ‘Toc Toc’ (2015) y suspense en ‘Exposed’ (2016), añade un divertido subtexto para los cinéfilos con memoria. De «revolcón» hemos pasado a rapapolvo y la química sigue intacta.

‘Ballerina’ sigue afinando el universo John Wick y rindiendo culto al género de acción añadiendo además alguna nota de homenaje al humor físico encendiendo el televisor y devolviéndonos a Los Tres Chiflados, ‘Aterriza como puedas’ o Buster Keaton. Mantiene ese carácter de película explosiva y adrenalínica que nos recuerda a tantos videojuegos tipo shooter e incorpora un tiroteo a base de lanzallamas que está casi a la altura del plano cenital de la cuarta con el aliento de dragón. Diciendo más, al margen de su carácter de entretenida danza letal, puede que también trascienda la pantalla convirtiendo a la pequeña localidad austriaca de Hallstatt en nuevo destino turístico que de moda. En resumen, esto es un suma y sigue, una manera elegante de pasar el testigo en la que Keanu Reeves vuelve a demostrar saber tener clase y Ana de Armas continúa con su carrera como heroína de acción haciendo honor al título de ‘Sin tiempo para morir’, la película que demostró que ella valía para apretar el gatillo y dar patadas voladoras.

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de junio de 2025. Título original: Ballerina. Duración: 125 min. País: EE.UU. Dirección: Len Wiseman. Guion: Shay Hatten. Música: Tyler Bates, Joel J. Richard. Fotografía: Romain Lacourbas. Reparto principal: Ana de Armas, Keanu Reeves, Ian McShane, Norman Reedus, Anjelica Huston, Catalina Sandino Moreno, Gabriel Byrne, David Castañeda. Producción: Thunder Road Pictures, 87Eleven Entertainment, Lionsgate, Summit Entertainment. Distribución: Diamond Films. Género: acción. Web oficial: https://ballerinamovie.net/

Crítica: ‘Sirât’

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Sinopsis

Un hombre (Sergi López) y su hijo (Bruno Nuñez) llegan a una rave perdida en medio de las áridas y fantasmagóricas montañas del sur de Marruecos. Buscan allí a Mar, su hija y hermana, desaparecida hace meses en una de estas fiestas sin amanecer. Reparten una y otra vez su foto rodeados de música electrónica y de un tipo de libertad que desconocen. Empujados por el destino, y con la esperanza de encontrar ahí a Mar, deciden seguir a un grupo de raveros hacia la última fiesta que se celebrará en el desierto.

Crítica

Oliver Laxe nos sumerge en lo sensorial y nos deja sin palabras

Películas como esta han hecho de la etapa de Domingo Corral una de las mejores en cuanto a contenido original de Movistar Plus+. Aún quedan algunos títulos por llegar tras su despedida como director de contenidos pero ya os adelanto que con ‘Sirât’ van a tener el listón alto. Con este filme Oliver Laxe consolida su posición como una de las voces más singulares y emergentes del cine europeo contemporáneo. Tras su paso por Cannes, donde la película fue galardonada con el Premio del Jurado ex aequo junto a ‘Sound of Falling’ de Mascha Schilinski, Laxe regresa con una obra que, sin renunciar a su poética habitual, se adentra en terrenos más políticos e impactantes.

Con una crisis de recursos y un estado de emergencia de fondo, la trama sigue a un padre (Sergi López) y su hijo (Bruno Núñez), los cuales buscan a un familiar en una rave en Marruecos. Este viaje físico se convierte en una odisea espiritual, donde el desierto y la música electrónica se entrelazan para reflejar las convulsiones de nuestro tiempo. Laxe, fiel a su estilo, combina actores profesionales con no profesionales, lo cual, a veces se delata con frases en exceso preparadas o pautadas, pero logra en general una autenticidad que potencia la carga emocional del relato.

Visualmente, ‘Sirât’ es una experiencia sensorial. Rodada en Super 16 mm, la película ofrece imágenes granuladas que capturan la aridez del paisaje y la intensidad de las emociones. Las ondas del sonido electrónico recorren el aire y casi se ven reflejadas en los estratos geológicos de los acantilados marroquíes. La dirección de fotografía y el diseño sonoro trabajan en armonía para sumergir al espectador en un estado casi hipnótico, donde cada grano de arena se mezcla con las notas musicales que flotan en el aire. El largometraje tiene un halo mágico a pesar de tratarse de un drama familiar y realista en resumidas cuentas. Pero eso es sobre todo en su primera hora. Tras eso llega un giro que convierte el filme en algo más propio de una obra de terror y supervivencia, dejándonos prácticamente sin habla.

El título, ‘Sirât’, hace referencia al puente que, según la tradición islámica, se cruza durante el Juicio Final, estando al borde del infierno. Es el camino que sigue el creyente hacia el paraíso mientras se evalúa su fe y su pasado. Esta metáfora atraviesa toda la película, planteando preguntas sobre la búsqueda o el sentido de la vida. Laxe no ofrece respuestas fáciles, pero invita a una reflexión profunda y necesaria. Sobre todo hace un esbozo del camino que sigue el héroe, el cual, se puede precipitar al infierno en cualquier momento. Este recorrido en ocasiones está plasmado casi a modo contemplativo y paisajístico, hasta tal punto que podría ser una de tantas series documentales de La2. Pero no deja de lado la evolución y progreso de sus protagonistas, de hecho, gracias a eso consigue su efecto final.

De nuevo la colaboración con Santiago Fillol (‘Matadero’) en el guion aporta una estructura sólida que sostiene la narrativa de lo que es en resumidas cuentas un road trip místico y conmocionante. Mientras que la producción de El Deseo, la compañía de los hermanos Almodóvar, garantiza una factura técnica impecable. Este respaldo puede haber empujado a Laxe explorar nuevas dimensiones de su cine sin perder su esencia o quizá es su visión como cineasta lo que ha hecho que los hermanos manchegos apuesten por él. Sea como fuere, esta comunión artística funciona, se percibe con alma y una frescura que contrasta con el árido desierto en que transcurre.

‘Sirât’ es una obra salvaje, indómita, que desafía y conmueve. Es un testimonio del compromiso de Oliver Laxe con un cine que no solo entretiene, sino que también interpela y transforma. Su reciente reconocimiento en Cannes no solo es merecido, sino que confirma que su mirada podría acabar siendo imprescindible en el panorama cinematográfico actual.

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de junio de 2025. Título original: Sirât. Duración: 120 min. País: España. Dirección: Oliver Laxe. Guion: Oliver Laxe, Santiago Fillol. Música: Kangdding Ray. Fotografía: Mauro Herce. Reparto principal: Sergi López, Bruno Núñez, Stefania Gadda, Joshua Liam Herderson, Tonin Javier, Jade Ouki, Richard Bellamyun. Producción: Movistar Plus+, Filmes da Ermida, El Deseo, Uri Films, 4A4 Productions. Distribución: BTeam Pictures. Género: drama. Web oficial: https://bteampictures.es/sirat/

Crítica: ‘El ritual’

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Sinopsis

Dos sacerdotes, uno que se cuestiona su fe y otro que se enfrenta a un pasado turbulento, deben dejar a un lado sus diferencias para salvar a una joven poseída a través de una difícil y peligrosa serie de exorcismos.

Crítica

Sencilla y bien narrada

Es muy difícil innovar hoy en día en el cine y más si nos vamos a un género tan explotado como es el terror y dentro de este el tema de los exorcismos. Hemos visto tantas películas con este tema que sin duda podemos seguir ciertos pasos para al menos lograr sobrevivir unas horas con alguien poseído. Al menos la primera norma, atar al poseído/a para que no logre alcanzarnos, segunda norma, poner todo en manos de uno o dos especialistas, por supuesto curas. Esto es lo que pasas en ‘El ritual’ una joven poseída es llevada a un convento en Iowa para que le hagan su respectivo exorcismo y así poder vivir una vida feliz. Pero su demonio no se lo va a poner nada fácil a los dos curas que se encargan de echar a esta entidad del cuerpo de la joven.

La película está basada en hechos reales. El exorcismo de Emma Schmidt, quien desde joven fue poseída y exorcizada varias veces, está claro que las primeras veces no lo hicieron del todo bien. En ‘El ritual’ nos muestran la última vez que fue sometida a un exorcismo.

La cinta como tal es entretenida, si no estás muy puesto en este tipo de historias puede gustar. Tiene buenas actuaciones, fotografía, sonido, esto último logra que te adentres en la película y los sustos sean más fuertes. También el trabajo de maquillaje es muy bueno, vamos viendo el deterioro de la muchacha según pasa el tiempo de manera muy realista.

Pero es cierto que como he comentado no nos cuenta nada nuevo. Pienso que pierden una gran oportunidad al no meternos en el debate si esta chica estaba poseída o simplemente tenía algún problema psicológico. Lo mencionan, pero no se adentran demasiado en esa discusión. Supongo que también lo hacen por que al final este exorcismo está calificado como real y como que no hay mas discusión. Pero podrían haber jugado la baza para luego poder echar una buena charla después del visionado.

Si que me gusta mucho, como este ser, juega con todos los habitantes de este convento que le ha recibido. Intenta engañarlos de una manera u otra para lograr escapar y vencer. Hay en momentos que se pone bastante seria y bruta, como cuando vemos varios ataques físicos a las monjas que la cuidan.

David Midell, director y guionista de la cinta (junto a Enrico Natale en el guion), consigue, pese a todo, una película bastante aceptable, que puede sorprender sobre todo a las nuevas generaciones cinéfilas que no hayan visto aun ningún tipo de películas de este estilo. Los sustos y la tensión están muy bien trabajados.

Al Pacino y Dan Stevens son los encargados de dar vida al padre Teophilus Riesinger y al padre Joseph Steiger respectivamente. Con actuaciones bastante correctas.

En el resto del reparto encontramos a Ashley Greene, Abigail Cowen, Patrick Fabian, Patricia Heaton, María Camila Giraldo, Meadow Williams, entre muchos otros.

Como digo, no es una película de diez, tampoco creo que sea su intención. Intentan mostrarnos el final de un caso real que sin duda dio mucho que hablar en su época, tanto que el padre Teophilus Riesinger fue entrevistado en la revista Time. Como siempre, os animo a visitar el cine y disfrutar de la película. Y por supuesto, os invito a que me contéis que os ha parecido.

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de junio de 2025. Título original: The Ritual. Duración: 98 min. País: Estados Unidos. Dirección: David Midell. Guion: David Midell, Enrico Natale. Música: Jason Lanzarus, Joseph Trapanese. Fotografía: Adam Biddle. Reparto principal: Al Pacino, Dan Stevens, Ashley Greene, Abigail Cowen, Patrick Fabian, Patricia Heaton, María Camila Giraldo, Meadow Williams, Producción: Redbird Entertainment, Andrew Stevens Entertainment, Cinemachineshop, XYZ Films. Distribución: Inopia Films. Género: Terror. Web oficial: https://www.xyzfilms.com/the-ritual

 

Crítica: ‘Blindado (Locked)’

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Sinopsis

Cuando Eddie (Bill Skarsgård) se cuela en un todoterreno de lujo para robarlo, cae en una trampa mortal tendida por William (Anthony Hopkins), el dueño del vehículo que ha decidido tomar la justicia por su mano y controla remotamente el vehículo. Sin posibilidad de escape, Eddie debe luchar por sobrevivir esta venganza mortal.

Crítica

Thriller de alta seguridad con ideas de baja originalidad

‘Blindado’ es la nueva película de David Yarovesky, la cual tiene pinta de ser un encargo pues no goza del toque visual de sus primeras películas. Este director es el mismo que nos trajo aquella mezcla entre Superman y psicopatía adolescente llamada ‘El hijo’, y con Sam Raimi en la producción (sí, ese Sam Raimi, el de ‘Evil Dead’ y las telarañas de Tobey Maguire), ‘Blindado’ llega con las luces largas puestas, pero se estrella contra un muro de falta de originalidad a los diez minutos de arrancar. Lo que podría haber sido un thriller claustrofóbico con garra, se queda en un escape room emocionalmente plano, narrativamente predecible y estilísticamente sin nada que reprochar.

El argumento es tan directo como un callejón sin salida: Alexander Skarsgård interpreta a un ladrón de medio pelo que queda atrapado dentro de un coche blindado de la marca ficticia Dolus, tras intentar robarlo. Pero no está atrapado por accidente. Hay un tipo al otro lado del manos libres (Anthony Hopkins) con una voz rasgada y motivaciones que nos suenan demasiado… y no porque sean inquietantes, sino porque ya las hemos oído antes. Si la venganza de John Kramer (Saw) te pareció retorcida, prepárate para ver una versión edulcorada y reciclada en este auto-thriller que a ratos parece ‘Última llamada’ con motor diésel y menos gasolina emocional.

Para quienes han visto ‘4×4’, la película argentina de Mariano Cohn y Gastón Duprat, esto será un déjà vu con GPS. Mismo planteamiento, misma tensión (o falta de ella, en este caso), pero con más presupuesto y menos alma. Este es un remake que llega, no de segundas, sino de terceras ya que la película fue rehecha en Brasil bajo el título de ‘A Jaula’. ¿Quién sigue? ¿Los noruegos torturando al protagonista con música de Björk?

A nivel actoral, Skarsgård hace lo que puede con lo que le dan. Su interpretación es competente, pero cuando el guion te encierra (literalmente) en un coche durante 90 minutos y te da una sola expresión emocional (“Estoy puto cabreado con el mundo”), no hay músculo interpretativo que salve el día. Los intentos de giro narrativo son tan previsibles que uno acaba deseando que el coche tenga WiFi para poder ver otra película mientras termina esta.

Pero no todo está perdido. El mayor logro creativo de ‘Blindado’ no está en la pantalla, sino en el departamento de marketing: la gente detrás del filme se lo tomó en serio y crearon una cuenta en redes sociales y una página web para Dolus, la ficticia marca de coches. Un detalle divertidamente meta, que sugiere que los publicistas tenían más ideas frescas que el propio guionista. Si tan solo hubieran invertido ese ingenio en el libreto, estaríamos hablando de una experiencia distinta. Porque mala leche hay más allá de lo deslenguado que es el protagonista y una ligera dosis de sangre. El coche lleva como emblema el símbolo de la justicia y como matrícula el artículo del código penal estadounidense que hace referencia a la pena de muerte. Sin duda es una película sobre un justiciero radical, pero carece del toque maquiavélico que el director ha esgrimido en sus anteriores filmes.

Una de las grandes expectativas a la hora de sentarme a ver esta obra era el ver a Anthony Hopkins de nuevo en el papel de un asesino o psicópata retorcido, salvando las distancias con su Hannibal Lecter. Lo cierto es que se nota que se lo ha pasado de muerte, sobre todo con su trabajo de voz, siendo sádico y retorcido. Pero quizá tendrían que haber cogido la sintonía de algunas de sus publicaciones en redes sociales para ponernos de verdad en tensión y con los pelos de punta.

Es una película que arranca con promesas de tensión y termina en doble fila, multada por casi plagio estilístico y exceso de lugares comunes. Ver ‘Blindado’ no es una pérdida total, pero definitivamente se siente como si te hubieras quedado encerrado durante hora y media en el coche de alguien más, escuchando un audiolibro de thrillers que ya has leído. ¿La clave para salir? No volver a entrar.

Ficha de la película

Estreno en España: 30 de mayo de 2025. Título original: Locked. Duración: 95 min. País: EE.UU. Dirección: David Yarovesky. Guion: Michael Ross. Música: Tim Williams. Fotografía: Michael Dallatorre. Reparto principal: Bill Skarsgård, Anthony Hopkins. Producción: Distribución: Beta Fiction Spain. Género: suspense, terror. Web oficial: https://dolusofficial.com/

Crítica: ‘Dept. Q’

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Pasa el test del polígrafo y adapta manteniendo la verdad del original

‘Los casos del Departamento Q’ ya son conocidos en España tras sus seis películas estrenadas que surgen de las 10 novelas escritas por Jussi Adler-Olsen. El reparto cambió tras la cuarta, también el director y guionistas pero más o menos la sintonía se mantuvo aunque se perdió el toque neo noir. Ahora tenemos una nueva interpretación bajo la mirada del director Scott Frank (guionista de ‘Logan’ y autor de ‘Gámbito de dama’) y la guionista Chandni Lakhani (escritora de las nada desdeñables ‘Vigil’ y ‘Dublin Murders’) que retoma la oscuridad inicial.

El detective Carl Mørck y su asistente Assad son los protagonistas habituales en este thriller de suspense policíaco. La serie que estrena Netlix el 29 de mayo y cuenta con la cara más conocida de todas las adaptaciones hasta la fecha, Matthew Goode (‘Watchmen’, ‘The imitation game’) como Carl Mørck. Y en esta ocasión quien interpreta a su ayudante es Alexej Manvelov, a quien puede que hayáis visto en otra adaptación televisiva de novelas como ‘Jack Ryan’. Nota para los lectores de las novelas, este es el personaje de Assad pero le han cambiado el nombre a Akram Salim. Este cambio se produce en el ámbito de una nueva versión ambientada en Edimburgo, Escocia, en lugar de Dinamarca. Modificación en el contexto como parte de la adaptación cultural y geográfica, lo cual, es una estrategia para acercar la historia a una audiencia angloparlante. Y esto se consigue sin desdibujar la esencia y los personajes de Adler-Olsen. El toque escocés mantiene la oscuridad, el frío, los colores apagados y los cielos grises, aportando solo ciertos matices culturales.

La serie rebobina las películas y vuelve al punto de partida, adaptando de nuevo la primera novela, ‘La mujer que arañaba las paredes’ y con ello nos cuenta el origen de la relación de Mørck con el Departamento Q, una sección la policía destinada a un sótano que se encarga de casos irresolutos y que a menudo se utiliza como cortina de humo en un sistema policial bastante exiguo y que el protagonista se toma como una manera de mandarle a la nevera. Retornamos a las mismas temáticas por lo que ‘Dept. Q’ acierta en su planteamiento. La ineficiencia y la burocracia policial, la redención personal, la resistencia psicológica en condiciones extremas, las relaciones interpersonales entre opuestos y la siempre delgada línea que separa venganza de justicia son las temáticas recurrentes.

‘Dept. Q’ mantiene fielmente el espíritu del primer libro, combinando una narración en dos tiempos: por un lado, la investigación oficial, por otro, los angustiosos pasos de la mujer desaparecida, lo que aporta tensión constante. Desde la primera escena, impactante y directa, se nota una apuesta por elementos visuales modernos, como ciertos usos del found footage, que actualizan el tono sin traicionar el suspense escandinavo original. Matthew Goode, acostumbrado a papeles de galán, sorprende gratamente con un cambio de registro: interpreta a Carl Mørck como un profesional brillante pero emocionalmente destrozado, al estilo del House más misántropo o del Sherlock de Cumberbatch, con ese encanto malhumorado que lo lleva a ser sarcástico, destructivo y, sin embargo, entrañable, del tipo que aparca en la plaza de discapacitados sin remordimiento, pero que igual se hace querer.

La clave del éxito radica en el carisma de los protagonistas y la relación tipo Holmes-Watson entre Carl y su compañero que aporta calidez, ingenio y un pasado misterioso que los fans de los libros reconocerán. Su relación empieza con frialdad: Carl se muestra cínico y desconfiado, pero Assad —o Akram, en esta versión— se gana su respeto poco a poco, a base de intuición, trabajo y sentido del humor. Esa tensión entre personalidades opuestas, sumada al ácido sarcasmo con el que enfrentan los casos, es lo que hace tan única esta pareja. Ojalá Netflix no cancele la serie y podamos ver cómo se desarrollan más historias del Departamento Q, porque lo que han sembrado aquí promete mucho.

En resumen. Se mantiene el carácter de los personajes principales, se respeta el tono sombrío y emocional, se traslada el conflicto personal y psicológico del caso central y se conserva la crítica al sistema y la narrativa dual. ‘Dept. Q’ pasa el test del polígrafo.

Por gustarme me ha gustado hasta el opening, conciso, corto y toda una declaración de intenciones. Si te gusta tanto como a mí, aquí tienes una guía enumerando las películas sobre ‘Los casos del Departamento Q’:

  • Misericordia (Kvinden i buret, 2013)
  • Profanación (Fasandræberne, 2014)
  • Redención (Flaskepost fra P, 2016)
  • Expediente 64 (Journal 64, 2018)
  • El efecto Marcus (Marcoeffekten, 2021) – reinicio con nuevo reparto.
  • Sin límites (Den grænseløse, 2024) – continuación con el reparto introducido en la quinta película.

Crítica: ‘Viaje de fin de curso: Mallorca’

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Sinopsis

Tras pasar un año de confinamiento, un grupo de estudiantes de bachillerato y sus dos profesoras inician un viaje de fin de curso a Mallorca. Este planazo supone la última oportunidad que tienen de estar todos juntos, recuperar el tiempo perdido, poder divertirse como nunca lo han hecho y despedir está loca etapa de sus vidas. Sin embargo, un nuevo brote de coronavirus trunca todos sus planes y les obliga a quedarse encerrados en las habitaciones del hotel. Más de 50 alumnos, 2 profesoras, un hotel y muchos, muchos minibares… ¿Qué podría salir mal?

Crítica

Una gran reflexión hacia esta generación de cristal

¿Cuántas personas han pasado en España su fin de curso en Mallorca? Ese viaje tan esperado y con el que se tiene tantas expectativas. El viaje de nuestras vidas, se recordará para siempre, los amigos de allí serán para siempre. Esto es lo que piensan todos los protagonistas de ‘Viaje de fin de curso: Mallorca’. Que, además, han tenido que pasar medio año confinados en sus casas por una pandemia mundial y que tienen que pasar todo tipo de pruebas para poder viajar en avión. Una vez pasado todo, llegan a su destino soñado y después de una gran fiesta… de nuevo confinados.

La película tiene un primer monólogo bastante preocupante, un video en un móvil un tanto dramático para lo que nos estamos esperando. Pero pronto empieza la diversión. Al final es lo que esperamos, una película de desfase llena de situaciones extremas. Adolescentes con alcohol, música y en un hotel encerrados con apenas dos adultos.

Enzo Oliver, Berta Castañé, Yolanda Ramos, Martí Cordero, Claudia Roset, Diego Garisa, Sara Viderreta, Nadia VilaPlana, Pau Roldán, son parte de este gran reparto lleno de ganas de pasárselo bien. Eso sí, sin duda el papel de Aiden Botía es el más divertido de todos.

Paco Caballero, el director de la película, nos muestra lo fácil que es llegar a un desfase en unas edades con ganas de disfrutar cada segundo. Este tipo de viajes, suelen pensarse como el último viaje antes de convertirse en un aburrido adulto y por ello es tan importante este viaje para estos chavales que después del año que han llevado, vuelven a quedarse encerrados. Me gusta la manera de utilizar las redes sociales y los móviles. Además del noticiero que va explicando y criticando todo lo que está ocurriendo dentro del recinto hotelero.

Con esto, vamos viendo como Eric Navarro y Natalia Durán (guionistas de la cinta) consiguen mostrarnos un reflejo de estos adolescentes. Estos chicos y chicas que tienen pánico a crecer y a la vez es lo que más quieren del mundo. Pero claro, para ellos toda la diversión se termina después de todo esto y solo quieren disfrutar. ‘Viaje de fin de curso: Mallorca’ nos enseña los primeros y últimos amores, las fiestas y desfases y también los miedos que tienen cada uno de ellos al siguiente paso de sus vidas.

Es una película con la que te lo pasas bien, pero también te da que pensar en la sociedad actual, en todo lo que nos pedimos y lo esperamos los unos de los otros sin pensar en que somos personas y que pese a parece que lo tenemos todo, quizás no siempre las cosas sean como parecen. ‘Viaje de fin de curso: Mallorca’ estará disponible desde el 30 de mayo en Prime Video.

 Ficha de la película

Estreno en España: 30 de mayo de 2025. Título original: Viaje de fin de curso: Mallorca. Duración: País: Dirección: Paco Caballero. Guion: Eric Navarro, Natalia Durán. Música: Marc Blanes. Fotografía: David Valldepérez. Reparto principal: Enzo Oliver, Berta Castañé, Yolanda Ramos, Martí Cordero, Sara Vidorreta, Diego Garisa, Claudia Roset, Nadia Vilaplana, Mauro Vélez, Diego Rey. Producción: Zeta Studios. Distribución: Prime Video. Género: Comedia. Web oficial: https://www.primevideo.com/-/es/detail/Viaje-de-fin-de-curso-Mallorca/0G6OB52M15WIP7ND83CZZ8772S

Crítica: ‘La trama fenicia’

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Sinopsis

La historia de una familia y de un negocio familiar.

Crítica

Un cuento de millonarios con sabor a sátira vintage y cartoon

Wes Anderson regresa con ‘La trama fenicia (The Phoenician Scheme)’, una comedia negra que, sin abandonar su estilo característico, se aventura en terrenos menos explorados por el cineasta. Ambientada en la ficticia nación de Fenicia durante la década de 1950, la película sigue a Zsa-zsa Korda (Benicio del Toro), un magnate europeo de moral ambigua, que busca convertir a su hija, la monja Liesl (Mia Threapleton), en su heredera. A medida que se enfrentan a amenazas de rivales industriales y asesinos, su relación se convierte en el eje emocional de la narrativa.

Es curioso, pues a Anderson siempre le gusta usar ambientes, escenarios y personajes lujosos, pero este filme se alinea, queriendo o no, con opiniones actuales que van en contra del control que ejercen los magnates y ricachones sobre regiones o países enteros. Ahora que más que nunca los multimillonarios están presentes en nuestras vidas y en el devenir de los acontecimientos es fácil encontrar argumentos que relacionen este filme con la realidad. El ejemplo más claro es la escena que comparten los protagonistas con Tom Hanks y Bryan Cranston Coca-Cola y chocolatina en mano respectivamente. Sin embargo, la carrera mercantil que supone ‘La trama fenicia, es para Anderson un salto al vacío por la comedia más disparatada desde la primera escena. Se ha prestado tanto al humor negro y a las chifladuras que eso se impone a cualquier tipo de lectura política o social. Esta nueva propuesta bien podría haber sido proyectada a modo de cartoons y ser un episodio de los Looney Tunes.

Una frase resuena casi desde el principio prevaleciendo en todo lo que le pasa a los protagonistas: “la desgracia es la mejor escuela”. Los personajes de ‘La trama fenicia’ tienen clase y actúan casi como autómatas, moviéndose con precisión y cálculo. Esto responde mucho al estilo de Anderson pero en esta ocasión atiende a una estoicidad asombrosa ante cualquier desafío a la razón o incluso a la integridad. Con ello Anderson y su ejército de amigos nos retan a superar los obstáculos de la vida sea como sea, lo cual, se antoja también como una lección a aplicarse a sí mismo tras el descalabro de ‘Asteroid City’.

Visualmente, la película mantiene las señas de identidad de Anderson: paletas cromáticas pastel cuidadosamente seleccionadas, composiciones simétricas, paneos, travelings y zooms más una meticulosa organización de los elementos en pantalla que siempre satisfacen a los que tenemos TOC. Y eso que no ha contado con su cinematógrafo habitual, Robert D. Yeoman. Aunque es la primera vez que colabora con el director de fotografía Bruno Delbonnel, conocido por su trabajo en ‘Amélie’ y ‘El instante más oscuro’, mantiene esa estética tan icónica que ha hecho imagen de marca, supongo que también tiene mucho que ver el etalonaje en post-producción.

El guion, coescrito por Anderson y Roman Coppola, marca su sexta colaboración y materializa una especie de vaticinio hecho por la mujer de Anderson cuando estos tuvieron a su hija. A través de ese hecho, se adentran en una sátira del capitalismo y la geopolítica, con toques de humor absurdo y referencias a figuras como Zsa Zsa Gabor, que inspiran el nombre del protagonista.

El reparto es coral y potente, con habituales del director como Scarlett Johansson o Tom Hanks, y nuevas incorporaciones como Mia Threapleton y Michael Cera, quien aporta un toque de ingenuidad como un tutor noruego. La química entre los actores y la dirección precisa de Anderson logran equilibrar la excentricidad con momentos de auténtica emoción. Y por fin llega el papel con el que creo que Bill Murray se habrá sentido más identificado que nunca, el de Dios.

‘La trama fenicia’ es una adición sólida al canon de Anderson, que, aunque no revoluciona su estilo, ofrece una experiencia cinematográfica rica en detalles visuales y narrativos. Es una película que, si bien puede no ser la más accesible para todos los públicos, recompensa a aquellos dispuestos a sumergirse en su mundo meticulosamente construido y recupera la mejor versión del director texano.

Ficha de la película

Estreno en España: 30 de mayo de 2025. Título original: The Phoenician Scheme. Duración: 101 min. País: EE.UU. Dirección: Wes Anderson. Guion: Wes Anderson, Roman Coppola. Música: Alexandre Desplat. Fotografía: Bruno Belbonnel. Reparto principal: Benicio del Toro, Mia Threapleton, Michael Cera, Riz Ahmed, Tom Hanks, Bryan Cranston, Mathieu Amalric, Richard Ayoade, Jeffrey Wright, Richard Ayoade, Scarlett Johansson, Benedict Cumberbatch, Rupert Friend, Hope Davis. Producción: American Empirical Pictures, Indian Paintbrush, Focus Features, Studio Babelsberg. Distribución: Universal, Pictures. Género: comedia, suspense. Web oficial: https://www.focusfeatures.com/the-phoenician-scheme/

Crítica: ‘El jockey’

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Sinopsis

Remo Manfredini es una leyenda del turf, pero su conducta excéntrica y autodestructiva comienza a eclipsar su talento. Abril, jocketa y pareja de Remo, espera un hijo suyo y debe decidir entre continuar con su embarazo o seguir corriendo. Ambos corren caballos para Sirena, un empresario obsesionado con el jockey.

Un día Remo sufre un accidente, desaparece del hospital y deambula sin identidad por las calles de la ciudad. Sirena lo quiere vivo o muerto mientras Abril intenta encontrarlo antes de que sea demasiado tarde.

Crítica

Un paseo existencial por la memoria, el éxito y el declive 

Luis Ortega, reconocido por su enfoque audaz y su inclinación hacia lo marginal y lo corrupto con películas como ‘El ángel’, presenta en ‘El jockey’ una obra que desafía las convenciones narrativas tradicionales. Es una cinta que ha sido reconocida internacionalmente, habiendo sido parte de la sección Oficial del Festival de Venecia y galardonada en el Festival de Cine de San Sebastián. Además, fue seleccionada para representar a Argentina en los premios Óscar y Goya.

La película, protagonizada por Nahuel Pérez Biscayart y Úrsula Corberó, se adentra en la vida de Remo Manfredini, un jockey legendario cuya conducta autodestructiva amenaza con fulmimar su carrera y su relación con Abril, su pareja y también jinete. La narrativa de ‘El jockey’ se aleja de los cánones del drama deportivo, el thriller psicológico o el melodrama romántico, construyendo visualmente una atmósfera que fusiona lo grotesco y lo poético. A través de contrastes y una saturación visual deliberada, Ortega convierte la historia en un viaje existencial más que en una redención tradicional. Con estos ingredientes el filme transita desde lo lynchiano a una película de Almodóvar o Eduardo Casanova.

La dirección de fotografía, a cargo de Timo Salminen, habitual colaborador de Aki Kaurismäki, envuelve los ambientes decadentes en los que se desarrolla la historia con una iluminación que los hace parecer sucios y deprimentes, tal y como deben ser según marca el estado mental del protagonista.

La banda sonora es otro de los pilares fundamentales de la película. Ortega otorga a la música un espacio medular en la trama, siendo un elemento clave para la narración. Destacan las canciones ‘Sabor a nada’ o ‘A mí me pasa lo mismo que a usted’, compuestas por Palito Ortega y Dino Ramos, e interpretadas por Palito Ortega, padre del director. A ello hay que sumarle varias escenas extrañas de baile y un cierre al son de Nino Bravo. Estas piezas aportan una capa adicional de melancolía y conexión personal a la obra.

Nahuel Pérez Biscayart ofrece una interpretación contenida pero profunda de Remo, transmitiendo las contradicciones internas de un hombre que ha alcanzado el éxito pero que se encuentra al borde del abismo. Su actuación revela la vulnerabilidad de alguien que se enfrenta a su pasado y a sus propios límites, no a través de diálogos elaborados, sino mediante gestos, silencios que resultan más elocuentes y un curioso deambular. También a través de detalles humorísticos tan negros como absurdos, que retratan la ironía y lo cíclico de la vida.

El elenco secundario, que incluye a Úrsula Corberó, Daniel Giménez Cacho, Osmar Núñez, o Mariana Di Girolamo, entre otros, aporta matices que enriquecen el mundo que Ortega crea, desde lo excéntrico hasta lo íntimo. Sus personajes sirven de contrapunto a Remo, agregando capas de complejidad en una trama que casi evita la linealidad e incluso la realidad.

‘El jockey’ es una obra que combina lo surrealista con lo profundamente humano ofreciéndonos también algunas dosis de suspense. Aunque las maneras de mostrarnos la trama pueden resultar enigmáticas, es una propuesta que invita a la reflexión sobre la identidad, el éxito y la autodestrucción, consolidando a Luis Ortega como una voz abiertamente singular en el cine contemporáneo y más allá de sus fronteras.

Ficha de la película

Estreno en España: 30 de mayo de 2025. Título original: Kill the jockey. Duración: 96 min. País: Argentina, España. Dirección: Luis Ortega. Guion: Luis Ortega, Fabián Casas, Rodolfo Palacios. Música: Sune Wagner. Fotografía: Timo Salminen. Reparto principal: Nahuel Pérez Biscayart, Úrsula Corberó, Daniel Giménez Cacho, Daniel Fanego, Osmar Núñez, Roberto Carnaghi, Luis Ziembrowski, Jorge Prado, Adriana Aguirre, Roly Serrano, Mariana Di Giarolamo. Producción: Rei Pictures, El Despacho, Infinity Hill, Warner Music, Exile Content Studio. Piano, Snowglobe Films, Naya Films, Barraca Productions, Vix, El Estudio. Distribución: Caramel Films. Género: suspense. Web oficial: https://reipictures.com/es/projects/el-jockey/

Crítica: ‘Tela de araña’

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Sinopsis

En los años 70, el director Kim está obsesionado por el deseo de volver a rodar el final de su película recién terminada ‘Cobweb’, pero el caos y la confusión se apoderan del plató con la interferencia de los censores y las quejas de los actores y productores que no pueden entender la reescritura del final. ¿Será Kim capaz de encontrar un camino a través de este caos para cumplir sus ambiciones artísticas y completar su obra maestra?

Crítica

Kim Jee-woon teje su ejercicio de metacine acercándose a ‘Birdman’ o a ‘The Studio’

Con ‘Cobweb (Tela de araña)’, el surcoreano Kim Jee-woon demuestra una vez más su virtuosismo para reinventar géneros y rendir homenaje a la historia del cine sin caer en la nostalgia vacía. El director de títulos tan dispares como ‘El bueno, el malo y el raro’, ‘Encontré al diablo’ o ‘2 hermanas’, se adentra esta vez en el terreno del metacine, entregando una obra tan autoconsciente como lúdica, tan sofisticada en su artificio como entrañable en su fondo humano.

La premisa es sencilla, aunque vertiginosa: Un director veterano, interpretado por el siempre brillante Song Kang-ho (‘Parásitos’, ‘Memories of Murder’), está obsesionado con rehacer el final de su última película, convencido de que una nueva conclusión la convertirá en una obra maestra. Sin embargo, los obstáculos son muchos: la censura surcoreana de los años 70, un equipo que no comparte su entusiasmo, y un sistema de producción que bordea el caos. Así, ‘Tela de araña’ se convierte en una sátira sobre los límites del autor, una reflexión sobre la creación cinematográfica y una comedia negra sobre la frustración artística.

Como en ‘Birdman’ de Iñárritu o ‘¡Ave, César!’ de los hermanos Coen, el relato navega entre el drama de quien desea trascender y el absurdo del sistema que lo contiene. Jee-woon monta una función de múltiples capas: vemos la película dentro de la película, el rodaje de esa película, y los entresijos emocionales de los actores y técnicos que participan en ella. La doble narración —la historia del film ficticio y la del rodaje— genera una tensión dramática bien dosificada, donde el caos del plató se entrelaza con las emociones contenidas del guion que se está filmando. La resolución de ambos relatos, como cabría esperar, ocurre de forma paralela y culmina con una brillante fusión entre realidad y ficción, mostrando la maestría de Kim para estructurar el relato sin perder el control ni ceder al artificio gratuito.

Visualmente, ‘Tela de araña’ es una delicia: su ambientación de los años 70, con decorados que remiten tanto al cine noir como al melodrama clásico coreano, está cuidada al milímetro. La paleta de colores, las texturas del celuloide recreado, y la iluminación tenue que contrasta con los estallidos emocionales de los personajes, construyen un ambiente que es a la vez homenaje y pastiche, celebración y crítica.

Lo más interesante de ‘Tela de araña’ es cómo, sin necesidad de discursos explícitos, lanza dardos sobre la censura institucional, la rigidez de los estudios y la dificultad de innovar cuando se está atrapado en los moldes del pasado. El cine coreano, que lleva años demostrando una madurez imponente, parece haber alcanzado ese punto en que puede mirarse a sí mismo con ironía, afecto y lucidez. Otra prueba de ello es ‘Smugglers’. Y al igual como éxitos recientes, como la serie ‘The Studio’, ‘Tela de araña’ no es solo cine sobre cine: es también una revisión identitaria, un ajuste de cuentas con el legado artístico de un país que hoy domina festivales y taquillas internacionales.

Song Kang-ho brilla como un Quijote del séptimo arte, encarnando con ternura y desesperación a un hombre que lucha contra molinos de celuloide. Su interpretación trasciende el guion, elevando un personaje que podría haber sido caricaturesco a un nivel trágico y conmovedor.

‘Tela de araña’ no es perfecta: su metraje puede sentirse excesivo, su ritmo, por momentos, errático. Pero como los grandes experimentos cinematográficos, su valor reside en el riesgo, en la ambición desmedida y en esa voluntad de hacer arte incluso cuando todo parece en contra. Jee-woon no ha hecho solo una película sobre el cine: ha tejido una compleja red de amor, frustración, obsesión y humor que merece ser explorada con atención.

Ficha de la película

Estreno en España: 30 de mayo de 2025. Título original: Geomijip. Duración: 135 min. País: Corea del Sur. Dirección: Kim Jee-woon. Guion: Shin Yeon-shick. Música: Mowg. Fotografía: Kim Ji-yong. Reparto principal: Song Kang-ho, Lim Soo-jung, Oh Jung-se, Jeon Yeo-been, Krystal Jung, Park Jeong-su. Producción: Barunson Studio, Anthology Studios, Luz y Sonidos. Distribución: Filmin. Género: drama, comedia. Web oficial: https://www.anthology.kr/projects-6

Crítica: ‘Hamburgo’

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Sinopsis

Germán (Jaime Lorente) no es un conductor normal y corriente: es el encargado del traslado de mujeres que trabajan como esclavas en clubes de alterne en la Costa del Sol. Arruinado y completamente perdido, trata de salir adelante trabajando para Cacho (Roger Casamajor), un viejo amigo de la juventud que administra varios de estos locales para una mafia local, hasta que una noche, se encuentra con la oportunidad de dejar todo eso atrás y decide arriesgarse. Lo que parece una ocasión para cambiar de vida le pondrá más en peligro que nunca. Solo le quedará una opción, la misma en la que piensan las chicas que, como Alina (Ioana Bugarin), cada noche lleva de un lado para otro: conseguir escapar.

Crítica

Brillante y sucia en forma, fallida y reiterativa en fondo

El espectador de ‘Hamburgo’ no tarda en ser empujado a una zona incómoda. No hay concesiones. La película arranca con una escena de sexo que, más que excitar o conmover, repugna: cuerpos entrelazados sin afecto, un hombre que paga, una mujer que obedece. Es una transacción desnuda, vacía, que marca el tono de una historia sin consuelo. Desde ese primer plano queda claro que Lino Escalera no pretende envolver al público con una historia amable, sino hundirlo en una atmósfera espesa, pegajosa, donde la prostitución no es solo un contexto, sino el propio lenguaje con el que se articula la narración.

‘Hamburgo’ se mueve entre habitaciones mugrientas, luces de neón sucias y silencios que pesan. La prostitución es aquí algo más que un telón de fondo: es un pantano emocional del que sus personajes no logran salir. Están los habituales: el cliente que llega tarde al remordimiento, la joven atrapada entre el miedo y la esperanza, el proxeneta agazapado y disfrutando en las sombras y el nuevo que encuentra aquí una oportunidad que no acaba de convencerle pero que consiente. También están las redes que todo lo pudren: las mafias, la avaricia, el chantaje emocional. Sin embargo, lo que ‘Hamburgo’ deja entrever es que, en el fondo, todo se reduce a una simple (y trágica) verdad: dos personas que quieren huir de una vida que no eligieron, pero que no encuentran cómo hacerlo.

Ahí está el drama. Y también la gran carencia. Porque pese a su envoltorio impecable, ‘Hamburgo’ se queda corta en lo narrativo. A la película le falta ritmo, le faltan puntos de fuga. Se obstina en una reiteración excesiva, de escenas, de diálogos y de emociones, que termina desgastando el impacto inicial. Cada paso de los personajes es una variación mínima de lo anterior, y aunque esa elección puede responder a una voluntad de subrayar el estancamiento vital, acaba asfixiando la historia más que potenciándola.

La película avanza con lentitud, como si Escalera no quisiera que nada se resolviera. Y aunque esa parsimonia puede encontrar eco en el estado emocional del protagonista, lo cierto es que acaba restando fuerza a la trama. Hay demasiado detenimiento en la inanición del personaje principal, demasiado deleite en lo no dicho, en lo implícito. El guion desgrana con cuentagotas el contexto, pero sin llegar nunca a una revelación contundente.

Eso sí, no todo es fallo. Uno de los grandes aciertos de ‘Hamburgo’ es su textura visual: el uso del Súper 16mm añade una capa de suciedad visual que casa a la perfección con el universo que retrata. No es una estética impostada, sino una pátina que amplifica la mugre emocional de la historia. Y el casting está a la altura del tono exigente del film: Jaime Lorente construye un personaje interiorizado y roto; Ioana Bugarin transmite con la mirada más de lo que muchos diálogos logran decir; Roger Casamajor, pese a una variación de voz en la primera escena dentro de la casa, resulta creíble en su oscuridad.

‘Hamburgo’ es incomoda, remueve y retrata sin pudor la degradación humana. Pero tras su envoltorio denso, áspero y correctamente interpretado, queda la sensación de que el relato se disuelve entre sus propias repeticiones. Quiere decir mucho, pero termina hablando en círculo. Y en ese silencio repetido, se pierde la oportunidad de dejar una huella más profunda.

Ficha de la película

Estreno en España: 30 de mayo de 2025. Título original: Hamburgo. Duración: 113 min. País: España. Dirección: Lino Escalera. Guion: Lino Escalera, Daniel Remón, Roberto Martín Maiztegui. Música: Marius Leftarache. Fotografía: Juana Jiménez. Reparto principal: Jaime Lorente, Roger Casamajor, Ioana Bugarin, Asia Ortega, Mona Martínez, Tamara Casellas, Manolo Caro, Antonio Buil. Producción: Canal Sur Radio y Televisión, Cinelabs Romania, Comunidad de Madrid, Hamburgo la Película, Icónica Producciones, ICAA, Junta de Andalucía, Lolita Producciones Cinematográficas, Netflix, Pecado Films, Tandem Films, Vodafone, Zeta Cinema. Distribución: Filmax. Género: suspense. Web oficial:  https://www.filmax.com/distribucion/hamburgo/294

Crítica: ‘Mountainhead’

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Sinopsis

Un grupo de amigos multimillonarios se reúne mientras se desata una crisis internacional.

Crítica

¿Quién necesita gobiernos cuando tienes CEOs?

¿Y si los CEO multimillonarios que dominan el mundo se reunieran en un lujoso refugio de montaña y de ellos dependiese resolver la situación del planeta… o al menos decidir quién se queda con los restos? Esa es la premisa de ‘Mountainhead’, la nueva película dirigida por Jesse Armstrong, creador de la aclamada serie ‘Succession’, que nos invita a espiar tras las cortinas de terciopelo de la élite global mientras discuten, compiten y, a veces, incluso intentan parecer humanos.

Una reunión de titanes y de ego. Lo de titanes también se puede referir a alguno de sus protagonistas. Lo del ego hinchado creo que no se aplica a ninguno de estos actores. Steve Carell lidera el reparto con una interpretación tan carismática como incómoda. Su personaje, identificado con esos empresarios que mantienen un perfil medido-bajo, encabeza una mesa redonda donde cada comensal representa una industria clave: tecnología, defensa, medios online… El elenco lo completan Jason Schwartzman, Cory Michael Smith y Ramy Youssef, quienes aportan distintos matices a este desfile de excentricidades millonarias.

Como podréis imaginar la acción transcurre en la montaña, en una lujosa cabaña que más que un refugio de invierno es una mini ciudad en sí misma. El lugar, llamado ‘Mountainhead’ es tan exclusivo que hasta los cimientos podrían tener acciones en bolsa. Y es el reflejo narcisista cuatro personajes que se ven como un Prometeo moderno que, en lugar de robar el fuego a los dioses, cree haberlo inventado él mismo. Seguro que todo esto ya va trayendo referencias reales a vuestras cabezas.

Aunque el tono general es dramático, ‘Mountainhead’ no es ajena al humor. Su guion afilado, con diálogos repletos de ironía, recuerda al estilo de Adam McKay en películas como ‘No mires arriba (Don’t Look Up)’ o ‘El vicio del poder (Vice)’. Aunque la hilaridad es menos desatada y menos abierta, aquí también hay una crítica feroz, casi quirúrgica, al discurso populista y mesiánico que adoptan muchos líderes tecnológicos. Mientras se alzan como personajes influyentes para todos los estratos sociales y tienen patrimonios mayores que el de muchos países, eluden responsabilidades que afectan a las grandes potencias mostrando una sonrisa corporativa. Los momentos más hilarantes y escalofriantes son aquellos en los que con indiferencia y en busca de aumentar sus arcas, los protagonistas realizan diferentes brainstormings, no diré con qué fin por no arruinaros algunos de los giros de guión.

Visualmente, la película adopta un estilo muy particular: plano contraplano sobre el hombro, cámara en movimiento constante y zooms temblorosos que nos hacen sentir dentro de un reality show o un episodio de alguna serie documental. Lejos de ser una elección errónea, la jugada consigue su efecto, que parece ser el de crear nerviosismo en el espectador, transmitir urgencia y aumentar esa sensación que nos hace creer que estamos entrometiéndonos en la intimidad de los grandes.

‘Mountainhead’ también pone el foco en temas de máxima actualidad: la desinformación, las fake news y el uso irresponsable de las redes sociales como armas de manipulación masiva. Sin olvidarnos del elefante digital en la sala: la inteligencia artificial, que aquí aparece como una herramienta ambigua, capaz de generar soluciones… o de profundizar la catástrofe si cae en las manos equivocadas (spoiler: ya lo ha hecho). Los negacionismos, el oportunismo… también están presentes y Armstrong ataca de una manera más afilada y afinada que con ‘Succession’. Lo que quizá notarán los espectadores es el poco desarrollo de los personajes, más acelerado y precipitado sin el espacio que permite una serie televisiva.

La gran tesis de la película es tan clara como incómoda: las empresas más poderosas del mundo tienen más influencia que muchos políticos o países enteros, y están tan por encima de la ley como por debajo del sentido común. Armstrong logra meterse en la mente de estos magnates para mostrarnos algo peor que la maldad: la indiferencia disfrazada de altruismo. ‘Mountainhead’ es una película que duele… pero de esa forma en que duele reírte cuando sabes que te están diciendo la verdad. Es un título ideal para fans de ‘Succession’, ‘Don’t Look Up’, y para cualquiera que alguna vez haya sospechado que el botón rojo no está en la Casa Blanca… sino en algún despacho de Silicon Valley.

Ficha de la película

Estreno en España: 31 de mayo de 2025. Título original: Mountainhead. Duración: 109 min. País: Dirección: Jesse Armstrong. Guion: Jesse Armstrong. Música: Nicholas Britell. Fotografía: Marcel Zyskind. Reparto principal: Steve Carell, Jason Schwartzman, Cory Michael Smith, Ramy Youssef, Hadley Robinson, Ali Kinkade, Daniel Oreskes, David Thompson, Amie MacKenzie, Ava Kostia. Producción: HBO Films. Distribución: HBO Max. Género: drama. Web oficial: https://www.max.com/us/es/movies/mountainhead/c5520c63-eb6b-4e1b-a72c-00a0c8207723