Crítica de ‘Kingdom’, la serie de zombies en la corea feudal

Dos emocionantes temporadas disponibles en Netflix

Mientras llega el largometraje ‘Península’, la esperadísima película dentro del universo de ‘Train to Busan’ y ‘Seoul Station’ obra de Yeon Sang-ho, desde corea del sur nos llegan más zombies. En esta ocasión basada en un cómic digital de Kim Eun-hee y Yang Kyung-Il podemos ver en Netflix ‘Kingdom’, una serie que ha sido escrita por el propio Eun-hee.

Desde el 13 de marzo está disponible la segunda temporada (también de seis episodios) que cierra la serie aunque queda con un final que abre la posibilidad a una tercera. Nos podemos conformar con este cierre ya que resulta conclusivo y además los dos o tres giros que tiene casi contradicen en demasía algunas de las bases establecidas durante los últimos compases de la serie.

¿Es posible reinventar o innovar en el género de zombies? Es posible, y aunque esta no es la primera ficción con muertos vivientes en una época lejana a la nuestra que vemos (ahí está ‘El ejercito de las tinieblas’ u ‘Orgullo y prejuicio y zombies’) quizá si es la que explora mejor sus repercusiones sociales en una época donde predominaban las supersticiones alimentadas por el neoconfucianismo y las tretas entre nobles.

La trama de ‘Kingdom’ nos lleva la época de la dinastía Joseon (1392-1897). En corea vemos como un reino asolado por dos recientes e invasivas guerras han dejado al pueblo sumido en la miseria. Ahora, como si de Alfonso XIII se tratase en su visita a Las Hurdes, el Príncipe Heredero viaja por su país observando la hambruna reinante. Y a la vez se enfrenta a enemigos que le acusan de querer usurpar el trono de su padre y su falaz madrastra. Y para darle más emoción a esta intriga la serie nos transporta a Dongnae, antigua Busan. Casualidad o no allí se origina un contagio que se convierte en un colérico ataque de muertos vivientes.

A todos los elementos descritos se le suman giros durante la segunda temporada. Giros que me han recordado a ‘The Strain’, tanto por los componentes que incorpora como por el tratamiento «científico» que se le da al estudio de la plaga que sufre el reino. Se podría decir también que a estos zombies no les viene bien tampoco el cambio climático.

Se ve muy bien. No solo por su buen ritmo, que se aleja de la reiteración y la parsimonia a la que nos suele tener acostumbrado el cine asiático. Tiene momentos frenéticos, con acción de espada y dentelladas. Porque esta serie va de zombies que corren y que además son monstruos frenéticos  que se dedican a morder más que a comer carne humana. La tensión y las coreografías que tiene ‘Kingdom’ elevan el nivel de la producción. Hay mucho traveling y steadycam entre los atemorizados coreanos y los infectados que nos muestra cómo se libran auténticas batallas, con sus tácticas y sus giros inesperados. No anda falta de extras la serie, dicho sea de paso, las masas de muertos vivientes casi siempre están recreadas por figurantes maquillados que corren de acá para allá. Y tampoco se olvida de relajar un poco el ambiente con un personaje secundario cómico como es el de Suk-ho Jun que interpreta a Cho Beom Pal, un magistrado enamorado y en un cargo que no deseaba.

‘Kingdom’ no es solo una serie para los amantes del terror y el fantástico. También es una historia para aquellos que amen los tejemanejes de las guerras y las pugnas por los tronos. ¿Y si la historia fue reescrita por los historiadores encubriendo una plaga de zombies y tapándola como una guerra más de las que asoló el país? ‘Kingdom’ juguetea con esa idea, sobre todo en sus últimos episodios y teniendo en cuenta que se ambienta en una época aislacionista que les llevo a ser conocidos como el «reino ermitaño. Es otra de sus brillantes ideas. Las conversaciones entre ministros, magistrados, nobles y plebeyos muchas veces giran en torno a la lealtad hacia un heredero u otro y toda esa trama funcionaría como una serie independiente si extirpamos el tema de los putrefactos caminantes. Hay que valorar toda esa riqueza política y los matices logísticos que están relacionados con el manejo de una crisis epidémica.

La ambientación, el vestuario y el alto número de localizaciones o personajes han hecho de esta una serie muy costosa. Una producción que nos deja estampas bellísimas y encarnizadas. En la fotografía de ‘Kindom’ se ensalza las intensísimamente documentadas vestimentas y los paisajes con claroscuros. Ni la sangre mancha fotogramas que se quedan grabados en la retina y que nos hablan de un oriente tanto poético como ominoso.

Ji-Hoon Ju, uno de los protagonistas de ‘Along with the gods’, es el protagonista también de esta historia metiéndose en la piel del príncipe que busca encontrar la verdad tras sus acusaciones de traidor y tras la epidemia zombie. Pero tras ver la serie seguro que como yo vais a querer un spin-off del cazador de tigres. Es el personaje interpretado por Kim Sungkyu (‘The gangster, the cop and the devil’) y está claro que lanzarse de cabeza a la acción, con todo lo que tiene, es lo suyo.

Corea está pegando fuerte, no es solo una moda generada por ‘Parásitos’. Los títulos que he citado en esta reseña pueden ser buena muestra de la calidad de muchas de las películas que nos están llegando desde allí. Os recomiendo tanto esta serie como gran parte del cine que generan.

‘Train to Busan 2: península’ llegará a España en 2021

A Contracorriente Films la distribuirá en el primer semestre

Yeon Sang-ho continúa con su saga de zombies. Las películas que originaron una nueva trama de infectados con ‘Seoul station’ y ‘Train to Busan’ continuarán su trama con ‘Train to Busan 2: península’. El cine coreano ha atravesado una vez más fronteras con películas como las del Sang-ho y de nuevo la expectativa se establece con un filme que contará con Gang Dong-won, Lee Jung-hyun, la joven actriz Lee Re, Kwon Hae-hyo (‘El día después’), Kim Min-jae y Koo Kyo-hwan.

En esta ocasión, los hechos se sitúan cuatro años después de los acontecimientos narrados en ‘Train to Busan’. El virus que desató el caos zombi se ha propagado por la península de Corea, y en un desierto postapocalíptico, un grupo de supervivientes vagan de noche huyendo de los muertos vivientes.

 

Crítica: ‘Parásitos’

Sinopsis

[toggle]

Toda la familia de Ki-taek está en el paro y se interesa mucho por el tren de vida de la riquísima familia Park. Un día, su hijo logra que le recomienden para dar clases particulares de inglés en casa de los Park. Es el comienzo de un engranaje incontrolable, del cual nadie saldrá realmente indemne.

[/toggle]

Crítica

Una singularidad que hay que aplaudir y laurear por su uso de la comedia negra

No hace falta que seáis expertos en cine coreano para comprender que el director Bong Joon-Ho, autor de películas como ‘Okja’ o ‘The host’ es un fuera de serie que destaca entre sus compatriotas y entre los directores de su generación a lo largo de todo el globo terráqueo. No es de extrañar que con ‘Parásitos’ diese la sorpresa en la pasada edición del festival de Cannes llevándose la Palma de Oro pues el último título del director surcoreano es portentoso, espero poder leerlo entre los nominados al Oscar. ‘Parásitos’ es una singularidad de esas que hacen reír a la par que reflexionar, que hay que aplaudir y laurear por su uso de la comedia negra.

Bong Joon-Ho se aleja esta vez del género fantástico para narrarnos las peripecias de una familia que sueña con aspirar a más. Aunque soñar es un término demasiado amable para un filme que a veces roza lo repugnante. Los Ki-taek más bien traman, maquinan con una vida mejor, pero no cualquier vida, quieren la que llevan otros y para eso elaboran un plan patético y un tanto escalofriante. Aunque sus personajes son tristes, descarados e incluso abyectos uno no puede dejar de sentir cariño por ellos, al fin y al cabo solo intentan sobrevivir y sufren injusticias. Sus argucias despiertan una malévola simpatía. En ese sentido ‘Parásitos’ puede recordaros a títulos recientes como la serie ‘Vergüenza’. Varios adjetivos que encajan muy bien con los Ki-taek son gorrones o chanchulleros, pero también supervivientes.

Literalmente llega un momento en que la película se convierte en una lucha de clases. Pero el filme de Bong Joon-Ho es en su mayoría una sátira que juega con el karma y la justicia poética. Resalta las diferencias entre distintos estratos sociales de un modo magistral a través de la mirada de unos protagonistas que nos muestran el derroche o la suerte de diferentes maneras. En esta ocasión el director coreano ha llegado a emplear una retorcida malicia digna del propio Lars von Trier.

Y la fotografía parece sacada de portadas de una colección manga. Estampas de lugares asiáticos urbanos que invitan a escudriñar el país en su sentido más hogareño y mundano. Hay un par de secuencias en las que la función vídeo de los smartphone entra en juego y son gloriosas.

Se nota que el guión está bien sopesado, esta no es una película que nos cuente un mero lance. Todo sucede de manera meticulosa e hilarantemente por etapas. Hasta que en uno de sus cambios de acto la cosa se desmadra. Se incorpora a la cinta la tensión, el desconcierto, la intriga, varios giros chiflados. ‘Parásitos’ es un thriller social de miserias y miserables, donde hay que identificar bien a los perdedores y a los impostores.

Ficha de la película

Estreno en España: 25 de octubre. Título original: Gisaengchung (Parasite). Duración: 131 min. País: Corea del Sur. Dirección: Bong Joon-Ho. Guion: Bong Joon-Ho, Han Jin Won. Música: Jaeil Jung. Fotografía: Kyung-pyo Hong. Reparto principal: Kang-ho Song, Sun-kyun Lee, Yeo-jeong Jo, Woo-sik Choi, Hye-jin Jang, So-dam Park. Producción: Barunson E&A, CJ E&M Film Financing & Investing Entertainment & Comics, TMS Comics. Distribución: La Aventura Audiovisual. Género: comedia negra, suspense. Web oficial: http://laaventuraaudiovisual.com/parasitos/

Crítica: ‘Along with the gods’

Sinopsis

[toggle]

Después de una muerte heroica, un bombero navega por la otra vida con la ayuda de tres guías.

[/toggle]

Crítica

Cautiva con sus mundos y con la frescura de su historia

En el festival de Sitges pudimos ver en sesión doble continuada los dos títulos de ‘Along with the gods’ que llevan como tagline ‘Los dos mundos’ y ‘Los últimos 49 días’, ambos dirigidos y escritos por Yong-hwa Kim. El próximo 18 de octubre Diamond Films ha organizado en colaboración con Yelmo Cines pases en los que se podrán ver de manera seguida las dos partes de esta saga que apunta a trilogía. Podrán visualizarse en más de una decena de salas y a continuación os detallo por qué merece la pena acercarse a ver esta aventura oriental.

La película surge de un cómic digital (webtoon) de Ho-min Ju. En él nos descubren un más allá bastante estricto pero espectacular. Cada muerto ha de pasar siete juicios para alcanzar la reencarnación y para superar esos juicios se le asignan tres guardianes (que son esos actores que en el cartel aparecen vestidos a lo Matrix). La cuestión es que hay ciertas almas que se consideran «virtuosas» y el protagonista tiene una de esas almas. El rey Yeomra prometió a los guardianes que si reencarnaban a 49 virtuosos les daría a ellos también la reencarnación. Las dos películas nos narran la búsqueda de esos guías por conseguir las dos últimas almas virtuosas.

Como si fuese el infierno de Dante el más allá está dividido en varios infiernos. Solo que para ir de uno a otro es como si estuviésemos en un mundo continental, con sus diferentes paisajes y retos. La película se recrea en esas localizaciones y es ahí donde tiene uno de sus puntos fuertes. A través de imágenes generadas por ordenador nos trasladan a lugares desérticos o a selvas frondosas. Cada infierno tiene su dios con su vestuario diferente y condena que aplicar al juzgado. Esos castigos aportan una espectacularidad a la película que solo hemos visto en películas de Hollywood, no solo por su grandiosidad, si no por la calidad de sus efectos especiales.

Se me ha antojado muy original esta historia, sobre todo durante la primera parte que tiene mejor ritmo y sorpresas. La segunda intenta estirar el argumento y se hace bastante más plomiza. Aún así el sabor a leyenda y cuento tanto épico como cómico lo mantiene.

Actoralmente no es ninguna maravilla, las interpretaciones no son excelentes pero tampoco tienen mucho que reprochar, sobre todo si tenemos en cuenta que atienden a unos códigos y una naturalidad más asiáticos. Pero de todos modos el filme resulta bastante universal  y sus conceptos se pueden aplicar de un modo internacional.

Entre las dos entregas encontramos a actores muy jóvenes, pero el rostro más conocido aquí es Mak Dong Seok al cual vimos hace muy poco en la sorpresa de ‘Train to Busan’. El resto del reparto es bastante desconocido y si no estáis familiarizado con el cine coreano no os sonará nada. Tal vez ese es un punto a favor de la película, ya que no nos dejamos llevar por este u aquel famoso, si no que tenemos personajes desconocidos para nosotros que también nos cuentan una historia bastante fresca y nueva.

Ficha de la película

Estreno en España: 18 de octubre de 2018. Título original: Along with the gods. Duración: 140 + 140 min. País: Corea del sur. Dirección: Kim Yong-Hwa. Guion: Kim Yong-Hwa. Música: Jun-seok Bang. Fotografía: Byung-seo Kim. Reparto principal: Cha Tae-hyun, Kyung-soo Do, Ha Jung-Woo, Lee Joon-Hyuk, Won-hie Lim, Gwang Jang, Ji-hun Ju, Hae-Kyun Jung, Kim Dong-uk, Ha-Neul Kim, Kim Hae-suk, Hyang-Ki Kim, Kim Soo-an, Lee Jung-jae, Ma Dong-seok, Oh Dal-su. Producción: Dexter Studios, Realies Pictures. Distribuida por Lotte Entertainment, Well Go USA Entertainment. Distribución: Diamond Films. Género: aventura, fantasía, adaptación.

Crítica: Ahora sí, antes no

 Sinopsis

[toggle]

Un director de cine independiente llega a su destino un día antes por error. Aprovechando el exceso de tiempo libre, entra en un palacio restaurado donde conoce a una joven artista, con la que pasa el resto del día: visitando su estudio, conociendo su obra, cenando, tomando algo juntos… hasta que ella plantea una pregunta cuya respuesta lo cambia todo. Es probable que si el día volviera a comenzar ambos se comportarían de forma diferente, pero eso ya no se podrá saber ¿o tal vez sí?

[/toggle]

Crítica

A pequeños cambios grandes diferencias.

Más de un cambio introduciría yo en esta película coreana que nos llega de la mano del director Hong Sang-soo (“En otro país”) y la distribuidora Good Films. “Ahora sí, antes no” nos narra dos historias que son solo una al mismo tiempo. Más allá de narrarnos el nacimiento de un presumible enamoramiento nos explica como introduciendo pequeños cambios en la narración el resultado puede ser muy diferente. Cambios como una variación en nuestra personalidad, nuestros actos o nuestras decisiones pueden determinar el final de la jornada que vivimos, o el de nuestro destino incluso.

Resulta un ejercicio curioso, pero algo cargante. La primera mitad de la película nos narra linealmente ese encuentro entre el famoso director interpretado por Jae-yeong Jeong y la joven pintora caracterizada por Min-hee Kim. Se les sitúa en diferentes ubicaciones o ámbitos sociales y comprobamos que desenlace se produce. La segunda mitad nos narra lo mismo, pero incluyendo alteraciones en la narración, produciéndose así un resultado diferente. Se juega con la sinceridad, con los tabúes sociales, con el orgullo personal… El problema es que cada versión de este encuentro dura cerca de una hora. ¡Casi sesenta minutos por parte! A un ritmo más que tranquilo, con muy poca actividad y mucho diálogo. He de alagar la gran capacidad memorística que deben tener los dos protagonistas pues tienen planos secuencia realmente largos en los que únicamente conversan.

Estos planos secuencia ni siguiera hacen uso de travellings o cambios en el ángulo de rodaje. Únicamente se manejan torpes movimientos de cámara y un constante zoom que no aporta significado alguno a la narrativa de la cinta. No obstante, se atisban en ocasiones peculiares gags cómicos que pueden hacer más llevadera esta película, sobre todo en su segunda mitad.

Este es un film pausado y simétrico que invita de una manera tediosa a la reflexión, a jugar con las posibilidades y la imaginación. Entiendo que haya gente a la que le pueda atraer este curioso experimento, pero considero que al público general y poco familiarizado le puede costar digerir este estilo o modo de hacer cine. Por desgracia suele pasar con lo que nos llega de Oriente. Por el contrario, estudiantes de cine, amantes de la cultura coreana o personas ávidas de descubrir un cine diferente podrán disfrutarla. Tal vez con menos metraje o con más velocidad en el devenir de los acontecimientos habría sido una película más apta para el consumo en occidente. Al igual que su protagonista, Hong Sang-soo (que lleva muchos años haciendo cine) podrá aprender de sus pequeños errores para su próximo proyecto si quiere llegar a grandes masas en nuestro país.

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de mayo de 2016. Título original: Ji-geum-eun-mat-go-geu-ddae-neun-teul-li-da. Duración: 121 min. País: Corea del Sur. Director: Hong Sang-soo. Guión:  Hong Sang-soo. Música: Jeong Yong-jin. Fotografía: Park Hong-yeol. Reparto principal: Jeong Jae-yeong, Kim Min-hee, Yoon Yeo-jeong, Gi Ju-bong, Choi Hwa-Jeong,Yoo Joon-sang, Seo Young-hwa, Ko Ah-sung. Producción: Jeonwonsa Film. Distribución: Good Films. Género: Romántica, Drama.