Crítica: ‘Diamantes en bruto’

Sinopsis

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Ubicada en el trepidante mundo del Distrito de Diamantes de la ciudad de Nueva York. Howard (Adam Sandler) es un encantador distribuidor de joyas que no puede evitar vivir su vida al límite a través de una insensata adicción al juego, a las drogas y a las mujeres. Pero cuando se encuentra en posesión de un diamante ópalo negro de 600 quilates, Howard  tiene finalmente la oportunidad de cambiar su vida de una vez por todas, solo si logra mantenerse con vida y mantener el diamante más raro del mundo en su poder.

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Crítica

Sandler convence en un incómodo drama con el trasfondo de las apuestas

Adam Sandler se ha puesto en modo serio en esta nueva producción de Netflix, que como veis sigue acaparando el protagonismo de Hollywood con 24 nominaciones y superar así por una las 23 que tiene Disney o las 20 de Sony para ser la productora más importante en la ceremonia de los Oscar de este año. Un dato que a estas alturas debo destacar antes de seguir con el tema de esta entrada.

Pero volvamos a Adam Sandler. Yo no le recuerdo un trabajo en un género tan opuesto al que nos tiene acostumbrados como es el de la comedia. ‘Diamantes en bruto’ no te hace reír ni con las pinceladas de humor negro y Sandler se encarga de transmitir otro tipo de sensaciones mucho menos agradables poniéndose en la piel de Howard, un comerciante judío de lo más carismático en Nueva York, propietario de una joyería, fan de la NBA, adicto a las apuestas deportivas y con una vida con el caos por compañero casi inseparable. Un tipo acostumbrado a caminar sobre el alambre, creando problemas nuevos para solucionar los antiguos, apagando fuegos para no extinguirlos del todo, moviéndose y viviendo dentro del caos y con la incapacidad de ver a veces lo más obvio. Aquí la relación que tiene con las mujeres que están en su vida refleja esto último.

Planteado esto, entra en escena desde el principio un extraño mineral que va a ser el objeto de deseo de Howard y de algún modo sería también el que pondría fin a sus problemas de liquidez, causados por otro lado por sus malas decisiones al apostar y por pedir dinero prestado a las personas equivocadas.

Así que si ponemos todos los ingredientes: el mineral, apuestas, deudas, conflictos familiares, adicciones, mafia, usura… el resultado para el espectador es una sensación de agobio al acompañar al protagonista en sus idas y venidas durante las 2 horas y 15 minutos que dura ‘Diamantes en bruto’.

Este agobio casi molesto, esa sensación de incomodidad que te transmite la actuación de Adam Sandler se refuerza con el uso por parte de los hermanos Sadfie (directores) de muchos planos cortos y cierto manejo de cámara en movimiento que no hacen más que incrementar ese efecto como de asfixia. Los diálogos casi constantes de Howard son como bocanadas de aire de alguien que se está ahogando y lucha por sacar la cabeza a la superficie. También dice mucho aunque sea solo como algo anecdótico que ‘Diamantes en bruto’ sea la cuarta en la historia en introducir más veces la palabra fuck […]

La música también logra incomodarme, aunque en mi sincera y personal opinión creo que lo hace más por ser una pésima banda sonora escogida que por lo contrario. No me gusta pero reconozco que contribuye a esa sensación así que no sabría que deciros. Comprobadlo por vosotros mismos.

En cuanto al plano de las actuaciones, debo de decir que el elenco no flojea en ningún momento y brilla con luz propia con Sandler en el centro de todo. Reseñar como curiosidad el debut en la gran pantalla de la estrella de la NBA Kevin Garnett que nos sitúa la acción entre el año 2007 y 2012 cuando jugó en los Boston Celtics.

El turbio mensaje de trasfondo en toda esta historia son los efectos devastadores que puede causar la adicción a las apuestas y al juego en la vida de las personas. Algo muy en boga en estos días que corremos y de lo que no nos podemos olvidar. Algo que te puede provocar un estado en el que tu realidad se vea deformada y te sumerjas en un pozo del que no puedas volver. Algo así como la escena del principio y final de la película, un tanto extraña e interpretable y no sé si acertada.

Cuando una película nos quiere contar una historia y se sirve de los recursos adecuados para producir una emoción o sentimiento no gratuito en el espectador, como es el caso, debo de decir que es una película notable.

Lo bueno: Esa sensación que nos transmite Sandler casi estresante y el reparto en general.

Lo menos bueno: La banda sonora junto con las escenas un tanto surrealistas del principio y fin de la película no me convencen.

Estreno en España: 31 de enero de 2020. Título original: Uncut gems. Duración: 135 min. País: EE.UU. Dirección: Ben Safdie, Joshua Safdie. Guion: Ronald Bronstein, Ben Safdie, Joshua Safdie. Música: Daniel Lopatin. Fotografía: Darius Khondji. Reparto principal: Adam Sandler, Kevin Garnett, Idina Menzel, Keith Stanfield, Julia Fox, Eric Bogosian, Judd Hirsch, The Weeknd, Sean Ringgold, Sahar Bibiyan. Producción: Elara Pictures, Scott Rudin Productions, Sikelia Productions. Distribución: Netflix. Género: drama, thriller. Web oficial: https://www.netflix.com/es/title/80990663

Crítica: ‘Adú’

Sinopsis

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En un intento desesperado por alcanzar Europa y agazapados ante una pista de aterrizaje en Camerún, un niño de seis años y su hermana mayor esperan para colarse en las bodegas de un avión. No demasiado lejos, un activista medioambiental contempla la terrible imagen de un elefante, muerto y sin colmillos. No solo tiene que luchar contra la caza furtiva, sino que también tendrá que reencontrarse con los problemas de su hija recién llegada de España. Miles de kilómetros al norte, en Melilla, un grupo de guardias civiles se prepara para enfrentarse a la furibunda muchedumbre de subsaharianos que ha iniciado el asalto a la valla. Tres historias unidas por un tema central, en las que ninguno de sus protagonistas sabe que sus destinos están condenados a cruzarse y que sus vidas ya no volverán a ser las mismas.

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Crítica

‘Adú’ refleja de nuevo que la inmigración no es fácil para ninguna de las partes y necesita más tolerancia

Parece mentira lo rápido que vuelva el tiempo y han pasado ya más de tres años desde que aplaudimos el estreno de ‘1898: Los últimos de Filipinas’. Su director Salvador Calvo estrena ahora su segundo largometraje, ‘Adú’, una película que aunque es de un corte muy diferente podemos decir que también tiene mucho de real, incluso bastante más por lo cercana que la tenemos en el día a día.

Es raro, si no único, encontrarse a un director antes del visionado de una película, sobre todo para que este dedique unos minutos a hablarnos del germen y la intencionalidad de esta. Durante el rodaje de ‘1898: Los últimos de Filipinas’ su pareja trabajaba haciendo voluntariado y le contaba historias desgarradoras. Relatos que también oían sus actores, varios de ellos también en el reparto de ‘Adú’. Crónicas sobre personas a merced de señores de la guerra, niños explotados, prostituidos, a punto de acabar en redes de extracción de órganos… Inmigrantes que con todo tipo de penurias intentaban llegar a otro país. Decía que era raro toparse con el responsable de una película ante la prensa justo antes de la proyección pero también es raro que alguien que ha hecho una producción potente se moleste en oír lo que pasa a su alrededor y haga un punto y aparte en su carrera para contarlo. ‘Adú’, como tantas otras películas, da voz a aquellos inmersos en el drama de la inmigración forzada, pero a través de canales diferentes.

La elección de Salvador Calvo para transmitirnos su idea ha sido la de la confluencia de historias. Todo transcurre a través del viaje de Adú hacia España, o más bien escapando de la miseria, con el detonante de huir de los furtivos y de cualquier otro mal que aceche su condición de niño vulnerable a cualquier tropelía. En paralelo está la encrucijada en la que se ven unos guardias civiles que han tenido un incidente en su jornada impidiendo una avalancha en la valla de Mellilla. Y como tercera vía narrativa nos encontramos con un padre que remolca a la bala perdida de su hija hasta África mientras él lleva a cabo su misión de rescate de elefantes. De algún modo todos están realizando un viaje en sus vidas y en algún punto todos se encuentran, pero lo que la película nos demuestra es que la inmigración no es fácil para ninguna de las dos partes que la viven y necesita más tolerancia, más respeto, más escucha.

Toda la odisea que vive Adú desde que sale de su aldea, pasando por el Dakar abandonado ya por los coches del rally hasta el mismísimo Gurugú sí que es cierto que tiene las características de los vídeos promocionales de Unicef o Cruz Roja. Pero el drama que vive la gente de aquellas tierras no tiene muchas más vías para ser contado y para que la conciencia de occidente sea agitada. Por su parte Luis Tosar y Anna Castillo congenian bien como padre e hija, ejerciendo de malhumorado filántropo animalista el uno y de resentida pasada de rosca la otra. Por último a Álvaro Cervantes, Jesús Carroza y Miquel Fernández les ha tocado la parte más delicada con el debate que sientan sus tres guardias civiles, ellos interpretan cada uno una voz diferente en un dilema que seguro discutiréis.

Lo que vemos constantemente es un contraste de situaciones y de clases. Los que tienen y los que buscan tener, los que hacen y los que no mueven ni un dedo, los que ayudan y los que perjudican… La película está bien contemporizada aunque hay alguna escena cuya intensidad está bastante desfogada, sobre todo en lo que se refiere a dramatismo y duración. Pero lo cierto es que al final te deja algo conmovido.

Ficha de la película

Estreno en España: 31 de enero de 2019. Título original: Adú. Duración: 90 min. País: España. Dirección: Salvador Calvo. Guion: Alejandro Hernández. Fotografía: Sergi Vilanova. Reparto principal: Luis Tosar, Anna Castillo, Álvaro Cervantes, Jesús Carroza, Miquel Fernández, Adam Nourou, Moustapha Oumarou, Zayiddiya Disssou, Ana Wagener, Nora Navas. Producción: Ikiru Films, La Terraza Films, Telecinco Cinema, ICAA, Mediaset España, Mogambo. Distribución: Paramount Pictures. Género: drama. Web oficial: https://www.ikirufilms.com/portfolio_page/adu/

Crítica: ‘Mi gran pequeña granja’

Sinopsis

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Dos soñadores y un perro emprenden la odisea para traer armonía a sus vidas y a su tierra. Cuando una serie de giros en los acontecimientos se interpone en su plan para crear perfecta armonía, los protagonistas deberán comprender que la complejidad y sabiduría de la naturaleza, así como la propia vida, van más allá de lo que conocían.

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Crítica

Un nítido retrato del ciclo de la vida que debemos recuperar

El documental ‘Mi gran pequeña granja’ esta realizado y protagonizado por las mismas personas. John y Molly Chester son los artífices de esta película y a la vez son los creadores de una granja de cultivo tradicional en Los Ángeles. Ellos y todos los seres vivos que la habitan acaparan la atención de las cámaras y seguimos el transcurso de sus vidas. Desde que empiezan su andadura en una árida tierra adquirida gracias a la aportación de sus familiares y amigos hasta que intentan salvar su verde hogar de uno de los inmensos y tristemente habituales incendios de California.

‘Mi gran pequeña granja’ se desarrolla de manera lineal en el tiempo progresa gracias a los consejos de lo que se podría llamar un gurú de lo rural, Alan York. Un amigo que ayuda a la pareja a crear su propio ecosistema, pero con técnicas eficientes no con uranio a lo Homer Simpson. Les encamina a perseguir su sueño de autosuficiencia, en resumidas cuentas a volver a lo básico dejando que sea la propia naturaleza la que ofrezca las soluciones a sus propios problemas. Se pinta todo de rosa sobre el papel y surgen inconvenientes, como es natural. Pero la sensación es artificial ya que hasta dos ocasiones se cambia de tema drásticamente y no se justifica la dudosa caza de los coyotes. ¿¡Como pueden tardar años en darse cuenta de que un perro pastor sirve para ahuyentar al coyote de las gallinas!? En fin… Por lo menos este es un buen ejemplo de cómo se puede intentar restaurar el equilibrio roto por el monocultivo intenso. Es un pulso contra lo establecido por las multinacionales incapaces de abastecer el sobrepoblado planeta desde una pequeña granja.

El mensaje no me parece nada novedoso ni destacable, a no ser que seas un urbanita impresionable o te dejes llevar por el sentimentalismo de la cinta, por la obviedad y las implicaciones que conlleva el cuidar unos animales pre-destinados al consumo humano. La película está repleta de lecciones sobre ganadería y agricultura que a muchos nos parecen evidentes. Para aquellos que no han convivido en un entorno que no esté dominado por el asfalto y el wifi va a haber muchos elementos que si van a resultar conmovedores. Pero me parece hilarante oír al principio de la cinta la frase que asegura que es “arriesgado montar una granja en medio de la naturaleza”. ¿Dónde montarla si no, en un campo de fútbol? Esto nos habla de lo muy desconectados del planeta que están muchas personas.

Lo mejor, y muy bueno que tiene este documental, es la fotografía. El director de la cinta y dueño de la granja es camarógrafo de profesión y eso se nota en la gran cantidad de primeros planos de los animales, tomas cenitales, coloridos paisajes, time-lapses, imágenes en macro de insectos… No hay rincón de la granja que se haya dejado sin inmortalizar, hasta el subsuelo. Sobre todo es capaz de retratar la cotidianidad de sus escenas: los cerditos durmiéndose, los perros pastores lamiendo a los corderos, los estorninos volando en bandadas, los terneros asustados por el gallo bravucón… Cual niño en un zoológico estos soñadores se han divertido en el hogar que ahora comparten con gente de todo el mundo, pero también se enfrentan a las dificultades de la vida granjera. ‘Mi gran pequeña granja’ tiene el poder visual de los documentales más capaces proyectados hasta la fecha.

Ficha de la película

Estreno en España: 31 de enero de 2020. Título original: The Biggest Little Farm. Duración: 91 min. País: EE.UU, Dirección: John Chester. Guion: Mark Monroe, John Chester. Música: Jeff Beal. Fotografía: Kyle Romanek. Reparto principal: John Chester, Molly Chester, Matthew Pilachowski. Producción: Diamond Docs, FarmLore Films. Distribución: Festival Films. Género: documental. Web oficial: https://www.biggestlittlefarmmovie.com/

Crítica: ‘Judy’

Sinopsis

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Durante el invierno de 1968, treinta años después del estreno de El mago de Oz, la leyenda Judy Garland (Renée Zellweger) llega a Londres para dar una serie de conciertos. Las entradas se agotan en cuestión de días a pesar de haber visto su voz y su fuerza mermadas.

Mientras Judy se prepara para subir al escenario vuelven a ella los fantasmas que la atormentaron durante su juventud en Hollywood. Judy, a sus 47 años, se enfrenta en este viaje a las inseguridades que la acompañaron desde su debut, pero esta vez vislumbra una meta firme: regresar a casa con sus familia para encontrar el equilibrio.

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Crítica

No se parece y no canta igual, pero Renée Zellweger es la esencia viva de Judy Garland

Renée Zellweger (‘El Diario de Bridget Jones’, ‘Chicago’) brilla con los zapatos de Judy Garland en una película con muchas sombras.

La interpretación de la tejana es el principal valor de este biopic musical. La historia, los últimos meses de vida de Judy Garland, pasa a un segundo plano cuando vemos la transformación de su protagonista.

Salvando las distancias, recuerda al caso de Jim Carrey en ‘Man on the Moon’. Actores de los que se esperaba pocas sorpresas en registros dramáticos, pero que elevan sus interpretaciones a un nuevo nivel. Renée Zellweger muestra con su forma de moverse y de hablar el dolor, la angustia y el terror de una Judy Garland que no sabe hasta cuándo podrá seguir cantando. Una actriz que en los últimos meses de su vida se convirtió en una diva completamente dependiente (de las drogas, el alcohol…).

En la película nos tratan de mostrar el origen del éxito y de los problemas de Judy Garland, ambos asociados al duro Star System, y que terminaron por convertir a la joven promesa en un juguete roto. Rupert Goold incluye una serie de flashback para reforzar la idea de que protagonizar el musical más famoso de todos los tiempos, ‘El Mago de Oz’, alzó la carrera de Judy Garland a la vez que la hundió en lo personal. Pero estas escenas aportan bastante poco, dejan caer algunas ideas entre líneas (posibles abusos sexuales, problemas con la alimentación…), que la propia Renée Zellweger resume mejor con su interpretación.

Visualmente hay pocos detalles llamativos, más allá de la saturación de los colores en los flashback imitando el technicolor de ‘El Mago de Oz’.

No hay un abuso de actuaciones musicales y las coreografías son bastante comedidas. Hacen que no tengamos la sensación de estar ante un gran musical, pero le da más realismo y credibilidad a la historia.

La película es completamente predecible. Desde un principio está mal planteado o no se logra el objetivo de contar la vida de Judy Garland. Estamos ante una película de decadencia, más parecida a ‘¿Qué fue de Baby Jane?’, que a un biopic al uso. Centrar la historia en un episodio concreto de la vida de la protagonista no tiene nada de malo y es otra forma de conocer al personaje. Pero hace que sobren muchos elementos que reiteran ideas o dejan caer tramas sin desarrollo y armadas de forma absurda.

Ficha de la película

Estreno en España: 31 de enero de 2020. Título original: Judy. Duración: 118 min. País: Reino Unido. Dirección: Rupert Goold. Guion: Tom Edge. Música: Gabriel Yared. Fotografía: Ole Bratt Birkeland. Reparto principal: Renée Zellweger, Finn Wittrock, Michael Gambon, Bella Ramsey, Rufus Sewell, Jessie Buckley. Producción: BBC Films, Calamity Films, Pathé, 20th Century Fox. Distribución: Vértice Cine. Género: biográfico, drama. Web oficial: https://www.judythefilm.com/

Crítica: ‘Te quiero, imbécil’

Sinopsis

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A Marcos (Quim Gutiérrez) le ha dejado su novia justo cuando iba a pedirle matrimonio, le han echado del trabajo y vuelve a vivir con sus padres. Su vida se ha convertido de repente en un desastre, de los grandes.

Con semejante panorama Marcos está decidido a reinventarse y triunfar, pero no tiene ni puñetera idea de por dónde empezar. Por eso acude al lugar donde todo se encuentra: Internet. Mientras trata de aplicar los consejos de un youtuber, Marcos se cruzará con una antigua amiga del colegio, una nueva jefa, su ex-novia, unos colegas muy intensos y un montón de dudas existenciales…

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Crítica

Aunque predecible, carismática y con gancho

Laura Mañá es la principal responsable de ‘Te quiero, imbécil’. Es una actriz a la que hemos visto en múltiples series o películas como ‘Romasanta: la caza de la bestia’ o ‘Libertarias’ pero en su labor como directora ha fraguado una serie de películas que seguían más o menos un rumbo parecido. Ella es la artífice de los filmes televisivos ‘Concepción Arenal’ o ‘Clara Campoamor’ y ahora, tras ocho años sin estrenar una película en la que haya cogido la batuta, se pasa a la comedia.

Para ello ha contado con rostros muy conocidos. Empezando por el de Quim Gutiérrez que cada vez está más de moda y precisamente como en una pasarela le vemos desfilar múltiples veces en algunas secuencias. Al margen de que determinadas escenas de la película se acerquen a un anuncio de Mango o de Desigual, a lo que precisamente le saca más partido Gutiérrez es a esa cara de pardillo que sabe poner. En ‘Te quiero, imbécil’ vuelve a ese registro de pringado cachas que unas veces le funciona y otras no. Es decir, en ‘Primos’ bien, en ‘Anacleto’ mal. Pues esta es de las buenas películas, de las que hace que nos riamos bastante con un personaje muy desesperado y bonachón.

Quim Gutiérrez hace de Marcos, un treintañero que en unos días pierde a su novia, su trabajo y se tiene que ir a vivir con sus padres. Busca refugio en su mejor amigo y cuando más desesperado está se cruza con una antigua amiga de su juventud. Es en ese momento de pérdidas y cambios cuando él reconecta con su pasado y comienza una nueva construcción de su personalidad.

El protagonista, y por ende la película, cabalga entre los personajes de Natalia Tena (‘Juego de Tronos’, ‘Harry Potter’) y el de Alfonso Bassave (‘Estoy vivo’, ‘Carlos, rey emperador’). Ambos representan dos caras diferentes en nuestro siglo. Una más liberal, abierta y progre, con un sabor europeo. Otra más cerca al clásico macho alfa, con una concepción arcaica y rancia. Los dos muy vinculados al pasado del protagonista influyen en su vida y hacen de consejeros o buenos amigos. Se evita por muy poco reincidir excesivamente en los tópicos y de esa manera se hace algo más creíble la relación y concepción de los personajes que interpretan. De ese modo es más sencillo pensar en ellos a modo metafórico y cómico como en ese ángel y ese demonio sobre los hombros de Marcos (Quim Gutiérrez).

Y con quien nos reímos a pierna suelta es con Ernesto Alterio. Aparece de vez en cuando como la parte más hilarante y surrealista de la cinta. Es una válvula de escape muy bien injertada en el metraje para relajar el ambiente y devolvernos a la senda cómica del filme.

El propio título y la manera en cómo se dirigen los personajes entre ellos ya nos adelanta lo predecible que va a ser ‘Te quiero, imbécil’. Al fin y al cabo es otra comedia española más que también se anuncia en un cartel sobre un fondo amarillo ¿hay alguna ley que obligue a usar este tipo de diseño? En su desarrollo por el contrario se desmarca algo más, sobre todo porque tiene bastante chispa y carisma. Se desenvuelve entre escenas cómicas con situaciones comprometidas y rupturas de la cuarta pared además de un hilo narrativo acompañado por la voz del propio Quim Gutiérrez. Tiene un humor muy actual que saca partido a ese frívolo mundo contemporáneo de las citas a través de la apps y a las relaciones modernas. Es una de esas películas donde parece que hay feromonas en el ambiente y todos van un poco más salidos de lo habitual pero nos reímos sobre todo con el patetismo y pagafantismo del protagonista.

Es buen acompañamiento el tema famoso de los Proclaimers para esta película que ha quedado muy feel good, como se dice ahora, muy buenrollista. Su guión solo peca de tener un final de enredos amolado a lo habitual, en el resto de la película se nota bastante fresco. Una comedia española en la que agradecemos el distanciamiento con lo chabacano y la búsqueda de nuevas formulas.

Ficha de la película

Estreno en España: 24 de enero de 2020. Título original: Te quiero, imbécil. Duración: 90 min. País: España. Dirección: Laura Mañá. Guion: Abraham Sastre, Iván José Bouso. Música: Lucas Suárez. Fotografía: Sergi Gallardo. Reparto principal: Quim Gutiérrez, Natalia Tena, Alfonso Bassave, Alba Ribas, Patricia Vico, Ernesto Alterio, Laura Mañá, Nuria Valls, Francesc Albiol. Producción: Yo hombre la película AIE, Minoria Absoluta, Brutal Media, Lastor Media. Distribución: Filmax. Género: comedia. Web oficial: http://www.filmax.com/peliculas/te-quiero-imbecil.105

Crítica: ‘Los niños del mar’

Sinopsis

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Ruka, una estudiante de secundaria a la que le cuesta expresar sus sentimientos, visita el acuario donde trabaja su padre y ve a dos jóvenes misteriosos nadando entre las ballenas. Se trata de Umi (Mar) y su hermano Sora (Cielo), que fueron criados por dugongos y parecen escuchar la misma extraña llamada del océano que ella. Este encuentro entre los tres parece activar una serie de fenómenos sobrenaturales como la caída de un meteorito en el océano o el hecho de que toda la vida marina del planeta comience a converger hacia Japón. Pero los hay que saben que estos sucesos están relacionados con Umi (Mar) y Sora (Cielo) y tratarán de utilizarlos en su propio beneficio. ¿Serán capaces los seres humanos de dejar de lado sus diferencias para resolver el misterio de la vida?

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Crítica

Un precioso océano la mar de aburrido

¿Alguna vez habéis visto a esos artistas callejeros que con una plantilla y un bote de spray realizan oníricas ilustraciones en un momento? Imágenes cargadas de color, con océanos, grandes planetas, delfines saltando, el yin-yang… Esa y un buen chute de gases CFC pueden haber sido perfectamente la inspiración para ‘Los niños del mar’.

‘Los niños del mar’ cuenta realmente la historia de una sola niña llamada Ruka. Tiene problemas para exteriorizar lo que siente y necesita también sentirse comprendida. Justo en este preciso momento hace se hace amiga de unos extraños niños (Umi y Sora) que han sido criados por dugongos, una criatura marina parecida a los manatíes. Con ellos puede oír una extraña llamada marina tras la que van algunos oceanógrafos y que acaba convirtiéndose en un festival de luces y color que ni un videoclip de Björk y Mike Oldfield juntos.

Nos continúan llegando películas desde Japón que mezclan lo poético y lo fantástico. Recientemente hemos hablado de ‘Weathering with you (El tiempo contigo)’ en la que también veíamos como el agua recreaba la forma de los animales que la habitan. En este caso tenemos una película mucho más metafórica y menos explicativa. Es curioso tener que decir esto cuando se percibe en ella una intencionalidad más científica en el momento de establecer una conexión entre el mar (Umi) y el cielo (Sora), entre la teoría evolutiva (todos venimos de microorganismos del mar) e hipótesis sobre los meteoritos del espacio (posiblemente todos somos extraterrestres). Es en la progresión de la protagonista donde no se percibe la razón de ser del clímax ni del vínculo que se establece. Y mucho menos de la inexplicable escena post-créditos. Se intuyen varias explicaciones pero cogidas bastante con pinzas de cangrejo o retorcidas como la soga de un nudo marino.

Todo surge de un manga de Daisuke Igarashi. Quizá en la obra en viñetas se desarrolle mejor la explicación de la película o le sea más fácil al receptor asimilar el mensaje. Pero no es exagerado decir que aunque el océano que nos rodea es precioso el paseo es la mar de aburrido. Son incesantes los chapuzones que no nos acaban de indicar hacia dónde nos sumerge el largometraje. Y cuando explota todo en su apogeo se convierte en un remolino de filosofeo que para ser comprendido o bien hay que estar muy en sintonía con la cultura japonesa o tener una mente místicamente abierta.

Ténicamente es por done se le pueden buscar las alabanzas a ‘Los niños del mar’. Tiene puntos en común con Studio Ghibli. Igarashi, el autor del material original, siempre ha buscado su inspiración en la naturaleza, como bien se percibe en la inmensa mayoría de obras de Ghibli. Eso a nivel visual llama muchísimo la atención. Además artistas como Shinji Kimura o Ken’ichi Konishi vienen de participar en el departamento animado de títulos como ‘El castillo ambulante’, ‘Mi vecino Totoro’ o ‘El viaje de Chihiro’. Si queremos ir más allá, ampliando nuestros sentidos, la banda sonora ha corrido a cargo de un compositor llamado Joe Hisaishi que ha compuesto la música de grandes títulos como ‘Porco Rosso’, ‘El viaje de Chihiro’, ‘Hana-bi’ o ‘Mi vecino Totoro’, ahí es nada.

Su diseño está a caballo entre lo tradicional y lo moderno, frase muy clásica cuando lo que tenemos entre manos viene desde Japón. El dibujo realmente tiene un trazo impreciso, incluso a veces se podría decir que parece garabateado. Los personajes poseen rostros que en ocasiones están desfigurados, con facciones exageradas, con frentes, ojos o manos muy grandes. Aún así la belleza de las imágenes de ‘Los niños del mar’ es innegable. Nada más ver el primer fotograma o sus fondos que parecen sacados de algún óleo de un museo nos damos cuenta del potencial artístico del filme. Se nota el artificio digital cuando juega con sus luces o emplea giros de cámara imposibles o muy laboriosos para la animación tradicional. Pero las técnicas de ahora aportan para bien, en el sentido de que nos ofrecen perspectivas más ricas.

Armas no le faltan a esta película que quizá ha pagado el pato de contar con un director (Ayumu Watanabe) y un guionista (Hanasaki Kino) que se enfrentan a su primer largometraje animado. Quizá para la siguiente pulan la manera de narrar su historia o de ser menos crípticos.

Ficha de la película

Estreno en España: 24 de enero de 2020. Título original: Kaijû no kodomo. Duración: 110 min. País: Japón. Dirección: Ayumu Watanabe. Guion: Hanasaki Kino. Música: Joe Hisaishi. Reparto principal (doblaje original): Mana Ashida, Hiiro Ishibashi, Seishû Uragami, Win Morisaki, Yû Aoi, Sumiko Fuji, Gorô Inagaki, Min Tanaka, Tôru Watanabe. Producción: Studio 4ºC. Distribución: Selecta Visión. Género: aventuras, fantástico, animación. Web oficial: https://www.kaijunokodomo.com/

Crítica: ‘El lago del ganso salvaje’

Sinopsis

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Un líder de una banda criminal en busca de la redención y una prostituta que lucha por recuperar su libertad se encuentran en el corazón de una persecución. Juntos, deciden jugar una última vez con su destino.

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Crítica

‘El lago del ganso salvaje’ es la película de un director con un pulso paciente y fuerte

‘El lago del ganso salvaje’ es la cuarta película del director chino Yi’nan Diao. Pasó por San Sebastián y por Sitges, donde pudimos verla tras haber estado nominada a la Palma de Oro en Cannes. Es el primer título de este director que veo y dadas las buenas sensaciones que ha despertado en mi es muy probable que rebusque para poder ver su filmografía anterior.

Esta es una historia de esas que nos hablan de la búsqueda del perdón o de la redención, cine negro si queremos reducirlo a un género. Nos pone en situación a través de flashbacks y más adelante nos traslada a la tesitura actual de los personajes principales. Con el esquema narrativo que ejecuta nos engancha y nos presenta muy bien a sus personajes, haciendo que conozcamos su trasfondo e inquietudes ágil y rápidamente.

La narración sigue los pasos del líder de una banda y una prostituta que son perseguidos por otros maleantes y por la policía. Inmersos en reyertas y en un malentendido, obligados a ser aliados a pesar de la desconfianza que pueden tener el uno en el otro. ‘El lago del ganso salvaje’ tiene escenas trepidantes, violentas y de acción, pero sobre todo se toma su tiempo para establecer un drama y notoriamente su tensión. Se nota que Yi’nan Diao tiene un pulso paciente a la hora de contar sus historias y también fuerte pues su discurso tiene bastante energía, lo cual se corrobora con sus secuencias finales.

El diseño de producción, la estética de la película es otro gran acierto. Tiene un magnetismo innegable con sus lugares lluviosos, con sus ambientes todos sumergidos en noches sugerentes y peligrosas. Los colores fríos siempre gobernados por los cálidos en movimiento son el oleo que nos dibujan unos planos para recordar. Su puesta en escena no es aleatoria, tiene un mensaje, una coreografía, una idiosincrasia. Conforma un todo que nos habla no solo de un estilo de hacer cine totalmente generacional y rompedor para con una tradición, sino de una China actual. No es que hablemos de una obra maestra pero si de un magnífico trabajo de un cineasta que se hace oír a través de una gran obra audiovisual.

Ficha de la película

Estreno en España: 24 de enero de 2020. Título original: Nan Fang Che Zhan De Ju Hui. Duración: 110 min. País: China, Francia. Dirección: Yi’nan Diao. Guion: Yi’nan Diao. Música: B6. Fotografía: Jingsong Dong. Reparto principal: He Gu, Lun-Mei Kwei, Fan Liao, Regina Win, Dia Qi. Producción: Arte France Cinema, Green Ray Films, He Li Chen Guang International Culture Media Co., Maisong Entertainment Invesment, Memento Films, Omnijoi Media Corporation, Tencent Pictures. Distribución: Segarra Films. Género: dama. Web oficial: https://segarradistribucion.com/el-lago-del-ganso-salvaje/

Crítica: ‘Bad Boys for life’

Sinopsis

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Los policías rebeldes Mike Lowrey (Will Smith) y Marcus Burnett (Martin Lawrence) se han unido de nuevo para una última misión en la esperadísima ‘Bad Boys for Life’.

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Crítica

Al estilo de Michael Bay pero a golpe de telenovela

Los personajes de George Gallo vuelven a la acción diecisiete años después de haber patrullado por nuestras carteleras por última vez. La tercera parte de ‘Bad Boys (dos policías rebeldes)’ ya es una realidad. Poco antes y poco después del año 2000 un cineasta en pleno apogeo llamado Michael Bay aliado con el productor Jerry Bruckheimer estrenó una película con una pareja que funcionó muy bien y nos dio momentos de acción y comedia por igual. Will Smith y Martin Lawrence están otra vez de vuelta con sus dos policías y amigos y tanto Bay como Bruckheimer están también presentes, incluso literalmente ya que Michael Bay hace un pequeño cameo.

Nos quedamos sin saber que habría sido de esta película si la hubiese dirigido Joe Carnahan (‘El Equipo A’) pues abandonó el barco. Bilall FallahAdil El Arbi son los encargados de coger el testigo. Una pareja de modernos directores de Bélgica que han crecido viendo el cine de Bay y Bruckheimer. Herederos perfectos de esta cinematografía que han plasmado muy bien en esta secuela la esencia de la saga. Las cámaras lentas, los planos contrapicados, los travelings giratorios, las imágenes solarizadas… Estos son los policías rebeldes de cadenas de oro por fuera de la camiseta, mancuernas, camisetas de tirantes, perillas y discusiones a toda velocidad. Dos amigos que son antítesis el uno del otro pero que aún así se soportan y trabajan al unísono.

¿Qué hay de nuevo? Yo destacaría dos cosas por encima de todo, además una buena y otra bastante perjudicial para el título. La buena es un equipo de gente joven que apoya a dos protagonistas que aunque han estado tiempo en barbecho se les nota bastante manidos. Y no me refiero a que les apoyen logísticamente en sus misiones ficticias, si no a que les actualiza a nivel cómico y rítmico. La mala es toda una trama telenovelesca y narcotraficante que absorbe por completo la atención ya que es el eje central de este ‘Bad boys for life’. De ella es partícipe Kate del Castillo, experta en este tipo de argumentos no solo por sus trabajos en la televisión si no por toda la historia que hace unos años la relacionó a ella y al actor Sean Pean con Joaquín Guzmán Loera «El Chapo».

Si uno es capaz de aislarse de ciertos momentos vergonzosos de serial telenovelesco y disfrutar del humor de Lawrence o la acción de Smith si puede pasarlo bien con este ‘Bad Boys for life’. Se nota que Will Smith está tirando de sus franquicias y saca títulos nuevos, aquí incluso podemos establecer escenas paralelas con ‘Géminis’. Pero a quien mejor le viene esta película es a Lawrence que le relanzará en su carrera saliendo de nuevo a la palestra. Y por supuesto es un examen para sus directores, que tendrán que demostrar tras este título, que se vende solo con su cartel, si son algo más que unos imitadores del estilo de Bay y saben hacer películas más allá de lo discotequero con personajes creados con ídolos suyos como DJ Khaled. De momento han sabido recrear ese ambiente para amantes de los after hours llenos de matones en el que vivimos aventuras y muchas riñas dignas de un matrimonio condenado a no entenderse jamás.

Michael Bay no ha producido esta cinta, pero no pasa nada porque si os gustaba su toque en las dos películas anteriores en ‘Bad Boys for life’ lo tenéis de sobra. Y para la siguiente, si, ya se huele y nos siembran una cuarta, si que se barrunta su nombre.

Ficha de la película

Estreno en España: 17 de enero de 2020. Título original: Bad boys for life. Duración: 123 min. País: EE.UU. Dirección: Bilall Fallah, Adil El Arbi. Guion: Joe Carnahan, George Gallo, David Guggenheim, Anthony Tambakis, Chris Bremner. Música: Lorne Balfe. Fotografía: Benoît Debie. Reparto principal: Will Smith, Martin Lawrence, Vanessa Hudgens, Alexander Ludwig, Charles Melton, Paola Nunez, Kate Del Castillo, Nicky Jam, Joe Pantoliano. Producción: Columbia Pictures, Jerry Bruckheimer Films, Platinum Dunes. Distribución: Sony Pictures. Género: acción, comedia. Web oficial: https://www.badboysforlife.movie/

Crítica: ‘Malasaña 32’

Sinopsis

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A finales de los 70 la familia Olmedo compra un antiguo piso en el número 32 de la calle Manuela Malasaña de Madrid. Atrás dejan el pueblo en busca de la prosperidad que parece ofrecerles la capital. Pero, hay algo que la familia Olmedo no sabe: en la casa que han comprado, no están solos… Algo que desconocen va a poner en peligro sus vidas y tendrán que defenderse. ¿Y si lo más terrorífico de la ciudad no estuviera fuera… sino dentro de tu casa?

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Crítica

Terror con más susto que discurso

‘Malasaña 32’ nos traslada al año 1972, al barrio madrileño, antes de que se convirtiese en el frecuentado lugar tan de moda que es hoy en día, justo antes de que por él se viviese toda aquella apertura al mundo moderno y el fenómeno de la movida madrileña. Una familia llega a una casa en la que ya sabemos que no se cuece anda bueno ni de este mundo y ellos ante las primeras señales se mantienen optimistas pues han llegado ávidos de oportunidades, queriendo quitarse el polvo y las habladurías del pueblo que dejan atrás.

Albert Pintó es el director de esta nueva cinta española de terror. A día de hoy todos los trabajos que había visto de su puño y letra o bajo su lente habían venido firmados junto al director Caye Casas y además siempre a través del prisma de la comedia. Es por eso que siempre he recomendado enérgicamente que veáis su película ‘Matar a Dios’ o sus cortos ‘RIP’ o ‘Nada S.A.’. En ‘Malasaña 32’ se ha desvinculado de Casas y también del humor, aunque no ha podido evitar introducir algún que otro momento paródico, o así he querido entender alguna escena. Esta película que ha elaborado junto a guionistas de ‘Velvet’, ‘Las chicas del cable’ o ‘Gran reserva’ sabe al Madrid de transición, al que comenzaba a verse inundado por la industrialización y el comercio feroz. Pintó tiene buen hacer a la hora de dirigir a sus actores, elegir planos o mover la cámara y en ese ambiente de aires de cambio se genera su atmósfera de terror, en un gran piso polvoriento, obsoleto y por muchos años abandonado.

No es una película constantemente estruendosa, pero sí que hay que decir que se han pasado hasta subiendo el volumen de los interruptores o las garruchas de las cuerdas de tender. Tampoco sería correcto afirmar que constituya una montaña rusa de sustos pero si está muy fundamentada en darnos sobresaltos, se pierde la cuenta de los que hay. Y los que nos dan nos remontan a otros vistos en el cine clásico de terror.  Al fin y al cabo ‘Malasaña 32’ tiene muchos guionistas y supongo que cada uno ha querido meter su dosis de nostalgia, lo cual ha hecho del todo un conjunto de muchas referencias. El filme nos puede acercar con su diseño de producción retro y su música un poco a la reciente ‘Verónica’ de Paco Plaza pero sin duda su trama nos remonta más a títulos como ‘Insidious’ o aún más lejos a ‘Poltergeist’, por el juego que tiene con la infancia, lo sobrenatural, lo invisible y lo desesperante de la búsqueda. Por supuesto el rol de Concha Velasco nos remonta también a la película de Tobe Hooper pero su presencia se hace mucho menos carismática, demasiado arquetípica.

Sus actores están bien y la criatura que atemoriza a la familia podríamos haberla visto en cualquier producción norteamericana. Con su ambientación podría haber sido una película para morderse las uñas, aunque con ese monstruo de Javier Botet más bien habría que recomendarles un afilado cortaúñas. ‘Malasaña 32’ tiene sus buenos momentos, tensos y bien buscados pero también nos podemos ver venir el jump scare de turno.

Casi pillada por los pelos se la puede enmarcar en esas películas que emplean el terror para hablar de algo, es decir, no solo para meramente asustar. Su discurso está bien colocado, tanto cronológicamente como en el barrio en el que se enmarca, pero no le dedica el tiempo suficiente. Su mensaje final tiene que ver con algo que he mencionado precisamente al principio. La lástima es que no se desarrolla su explicación lo suficientemente bien durante el filme, si no que de una manera abrupta y precipitada se da en los instantes finales. ‘Malasaña 32’ habría tenido más jugo y más profundidad de haber explorado durante más tiempo las ideas que explora en sus últimos compases. Me choca que Pintó no se haya atrevido a mojarse más aún con el drama o la crítica de su argumento, sobre todo sabiendo lo punzante que es cuando se sumerge con tanta fluidez en el humor negro. No deja cabos sueltos, no se pone barreras, pero tendría que haberse adentrado más extensamente y mucho antes en los dramas de sus personajes, tanto los vivos como los muertos.

Ficha de la película

Estreno en España: 17 de enero de 2020. Título original: Malasaña 32. Duración: 95 min. País: España. Dirección: Albert Pintó. Guion: Ramón Campos, Gema R. Neira, Salvador S. Molina, David Orea. Música: Fotografía: Daniel Sosa Segura. Reparto principal: Begoña Vargas, Iván Marcos, Beatriz Segura, Sergio Castellanos, José Luis de Madariaga, Iván Renedo, Javier Botet, María Ballesteros, Rosa Álvarez. Producción: 4 Cats Pictures, Atresmedia CIne, Bambú Producciones, Mr. Fields and Friends, Warner Bros. Entertainment. Distribución: Warner Bros. Pictures. Género: Terror. Web oficial: https://www.warnerbros.es/malasana-32

Crítica: ‘La suite nupcial’

Sinopsis

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Fidel es un hombre normal y corriente entrado en los sesenta. Intenta subirse al último tren que pasará por su aburrida y monótona vida, aunque esto implique un fin de semana a todo lujo y completamente fuera de su alcance en la Suite Nupcial de un hotel de Toledo. Allí tratará de tener una aventura con una compañera de trabajo, aunque las cosas no pasarán exactamente como había pensado. Casualidades de la vida, su mujer también tenía planes para ese mismo fin de semana… Se masca la tragedia.

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Crítica

La veo igual que a su protagonista, en el lugar y momento equivocado

Carlos Iglesias está de nuevo presente en carteleras con películas como ‘Abuelos’ pero tiene un proyecto aún más protagónico y en el que tiene mayor carga de responsabilidad entre manos. ‘La suite nupcial’ está dirigida, escrita y protagonizada por el actor madrileño. En ella un sesentón intenta tener un affaire en Toledo, sin que su esposa se entere y huyendo de cualquier mirada conocida. Esta es una película que procura mezclar comedia y moralina, pero que pronto descubrimos que está compuesta de enredos fallidos y hastías discusiones.

Iglesias no dirigía desde ‘2 francos, 40 pesetas’ y caramba, su comedia cada vez se degrada más perdiendo gancho. No ha conseguido hacerme reír este filme que me ha hecho remontarme a los tiempos de José Luis Moreno. ‘La suite nupcial’ tiene un toque marcadamente teatral, muy de escenas de matrimonio, excesivamente repleto de discusiones que diluyen y enmascaran cualquier amago de gag. Comentarios soeces, música de serial radiofónico, reuniones de tupper sex, acentos remarcados… Alguien debería pulsar el botón de actualizar.

Yo entiendo que la obra de teatro tuviese su éxito o que la película pueda gustar a determinado espectro del público. Pero la cadencia de sus escenas es demasiado «cansina» como decía uno de los clásicos personajes del propio José Mota, que también tiene un papel aquí. El guión solo se apoya en un protagonista un tanto irritante, desaprovechando las vías que abren los personajes que le rodean. Es una pena que en esta película que se rebozan una y otra vez en intentar justificar las infidelidades se sea tan desleal al carácter cómico de sus artífices, es una oportunidad de hacernos reír que se ha perdido. Ni la aparición de Santiago Segura, ni las escenas del propio José Mota ni la continua presencia de actrices tan versátiles como Ana Arias o Eloísa Vargas levantan una película que por muy progre que pueda pretender ser se queda en la esencia más carca.

No me quedo ni con su reflexión final ni con sus leitmotivs carentes de significado y de gracia. Me ha sacado de contexto lo poco que se ha conseguido trasladar al cine y lo muy fuera de su época que está. Es tan teatral que en determinada escena vemos a los protagonistas levantarse del sofá cada vez que hablan, como si el público necesitase ese recurso para ver quién está tomando la palabra. Eso también me recuerda a cuando hacíamos una obra de pequeños, son reflejos de principiante que no me caben en la cabeza que hayan llegado a un montaje final.

Ficha de la película

Estreno en España: 10 de enero de 2020. Título original: La suite nupcial. Duración: 91 min. País: España. Dirección: Carlos Iglesias. Guion: Carlos Iglesias. Música: Mario de Benito. Fotografía: Paco Sánchez Polo. Reparto principal: Carlos Iglesias, José Mota, Ana Arias, Ana Fernández, Eloísa Vargas, Santiago Segura, Anahí Bertolí, Roberto Álvarez, Esther Regina, Iñaki Guevara. Producción: La Dalía Films, Stand By Me Films. Distribución: Versus Entertainment. Género: comedia. Web oficial: http://versusent.es/pelicula/la-suite-nupcial-2/

Crítica: ‘La inocencia’

Sinopsis

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Lis, una adolescente que sueña con convertirse en artista de circo y salir de su pueblo, aunque sabe que para conseguirlo tendrá que pelearlo duramente con sus padres. Es verano y se pasa el día jugando en la calle con sus amigas y tonteando con su novio, unos años mayor que ella. La falta de intimidad y el chismorreo constante de los vecinos obligan a Lis a llevar esa relación en secreto para que sus padres no se enteren. Una relación que cambiará su vida para siempre.

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Crítica

Un pulso entre lo pueril y lo maduro

Que Carmen Arrufat es una clara candidata al Goya a Actriz Revelación ya no me lo va a discutir nadie después de ver ‘La inocencia’. La actriz que debuta en esta película ha representado un personaje que nos lleva por todo un abanico de emociones, pero además ha interpretado muy bien las intenciones de su directora llevándonos de un modo veráz por una historia que transcurre en tiempo de estío en época de adolescencia, cuando todos nos sentimos más relajados y también cuando somos más vulnerables a desinhibirnos. Nos hace recordar por ejemplo nuestros momentos de desfase veraniego o las veces que lo pasamos mal viendo como se maltrata a un animal con tradiciones absurdas como el toro embolado.

‘La inocencia’ nos cuenta la historia de una adolescente que pasa el verano en su pueblo con sus amigas, mientras el sol calienta de día y Paco Pil templa la noche. Una joven que aprende a reconocer que tiene su primer novio, que batalla contra las normas de su padre arisco y conservador, que sueña con vivir en Barcelona y algún día ser artista de circo. Está en una época de expectativas y en un momento en el que aparecen de verdad las primeras vergüenzas: avergonzar a sus mayores por su comportamiento, avergonzarse de que la vean con su chico, hacer que su vecino se avergüence de que descubran una cara que oculta…

Cuando uno quiere hacer su primera película a veces tiene muy claro qué es lo que quiere hacer, procura contar algo muy enriquecido para dejar una buena impresión y no dejarse nada en el tintero. Quiero pensar que ese es el caso de Lucía Alemany y que esta es además una película que se puede sentir como personal, con aportaciones de vivencias propias o vistas que hacen de este un filme más completo.

No puedo hablar con detalles de los asuntos a los que se tiene que enfrentar la protagonista porque os desvelaría cosas importantes de la película. Pero si puedo decir para vuestro interés que toca temas diversos, muchos, de gran actualidad, feminidad, sociedad y familiaridad. No aturulla con sus discursos, para nada, los expone muy bien, paulatinamente y a través de diferentes actores y actrices. Seguro que salís comentando más de una de las frases que se mencionan.

‘La inocencia’ cuenta con actores que podrían haber sido perfectamente paisanos del pueblo en el que se ambienta la película. Con ellos nos metemos en un lugar de motes, estigmas, cotilleos, recelos, costumbres… Para la gente que ha vivido en un pueblo o que veranea en uno es una muy buena película pues refleja esos pequeños detalles que construyen la vida rural. Están auténticos Laia Marull, Sergi López y Sonia Almarcha. Pero el mérito de esta película yo se lo concedo a la gente joven. Con el papel del novio interpretado por Joel Bosqued, por ejemplo, se salen de los estereotipos, aunque cumplan algunos de ellos para hacer que la protagonista sienta ciertos vínculos, me parece bien tratado su personaje.

La trama del filme es muy predecible. Pero esa predictibilidad es permisible cuando reflexionamos sobre la película y descubrimos que tiene un tratamiento actual y auténtico, no amoldado en exceso a otras influencias cinéfilas. Toda la película es un continuo contraste entre lo pueril y lo maduro. Y si no os dais cuenta de ello la escena final es perfecta para que lo hagáis. No se trata de reflejar una pérdida de la inocencia como podríamos pensar al ver el título o al leer la sinopsis. Se trata observar como alguien lidia con su inocencia mientras afronta nuevos retos, es decir el toma y daca de la vida.

Ficha de la película

Estreno en España: 10 de enero de 2020. Título original: La inocencia. Duración: 92 min. País: España. Dirección: Lucía Alemany. Guion: Laia Soler, Lucía Alemany. Música: Òscar Senén. Fotografía: Joan Bordera. Reparto principal: Carmen Arrufat, Laia Marull, Sergi López, Joel Bosqued, Estelle Orient, Laura Fernández, Lidia Moreno, Sonia Almarcha, Bogdan Florin Guilescu, Josh Climent. Producción: Turanga Films, Un Capricho de Producciones, Lagarto Films, Institut Valencià de Cultura, Movistar+, TVE, TV3. Distribución: Filmax. Género: drama. Web oficial: http://www.filmax.com/peliculas/la-inocencia.122

Crítica: ‘El Faro’

Sinopsis

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Robert Eggers, el visionario cineasta tras la obra maestra moderna del cine de terror La bruja, nos trae la hipnótica y espectral historia de dos fareros en una remota y misteriosa isla de Nueva Inglaterra a finales del siglo XIX

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Crítica

Hipnótica, extraña y muy bien rodada, Robert Eggers nos regala una maravilla visual

Extraña, rodada en blanco y negro y con un formato en 1.19:1, así es la nueva cinta de Robert Eggers, ‘El Faro’.

Después de sorprendernos con ‘La Bruja’, Eggers se mete de lleno en una historia a la que lleva dándole vueltas muchos años. Dos fareros quedan atrapados en la isla donde son los encargados de cuidar el Faro por culpa de una tormenta.

Desquiciados, incómodos, dos personas completamente diferentes, son obligadas a aguantarse durante más tiempo del estipulado, algo que minará la mente de ambos.

La soledad, la locura y la superstición son los grandes protagonistas de esta cinta. Pero no solo esto, si no las luces y sombras que nos da El Faro, esa luz tan hipnótica y bella como peligrosa.

Gracias a los actores todo este desequilibrio emocional y locura que vamos viendo es posible. Robert Pattinson está perfecto. Su desesperación, incomodidad y locura van evolucionando a lo largo de la cinta, dejándonos ver lo gran actor que es cuando le dan una gran oportunidad.

Qué decir de Willem Dafoe, tiene un monólogo en la película, que fue aplaudido en Sitges, un festival en el que se suele aplaudir cuando la sangre brota de cualquier cuerpo. Da verdadero pavor verle en escena, nunca sabes por dónde va a salir su personaje. Obsesionado con la luz del faro, veremos su lado más fiero cuando su compañero se quiere acercar a este edificio.

La complicidad entre ambos es estupenda, ese amor-odio que se procesan lo muestran desde el primer minuto. Se deja ver un trabajo de lectura de guión previo muy esmerado.

Tengo que decir, que después de ver ‘La bruja’ Eggers ha demostrado que es un gran director de actores, pero no solo eso, sino que también se rodea de los mejores a la hora de crear toda la ambientación que quiere mostrar en sus filmes.

Mark Korven es el encargado de dar la música, el compositor de su primera película, también es el creador de la banda sonora de ‘Cube’ y sin duda en esta cinta logra meternos bastante en tensión gracias a los sonidos chirriantes y estridentes que podemos escuchar durante toda la cinta.

Mientras que el gran trabajo de Jarin Blaschke como director de fotografía, nos deja sin duda unos de los mejores trabajos que veremos este año. Me parece impresionante como ha logrado hacer que parezca que estemos viendo una cinta de cine mudo, sin serlo, por supuesto. La estética, los primeros planos tan terroríficos, los juegos de luces y sombras, me parece sin duda de lo mejor de la película, una verdadera maravilla.

No puedo dejar de dar elogios a esta cinta, me ha gustado, es extraña pero como he dicho, engancha desde el principio dándonos uno de los mejores relatos de fareros que podamos ver en  mucho tiempo.

 Ficha de la película

Estreno en España: 10 de enero 2020. Título original: The Lighthouse. Duración: 110 min. País: Estados Unidos. Dirección: Robert Eggers. Guión: Robert Eggers, Max Eggers. Música: Mark Korven. Fotografía: Jarin Blaschke. Reparto principal: Willem Dafoe, Robert Pattinson. Producción: New Regency Pictures. Distribución: Universal Pictures. Género: Drama, fantástico. Web oficial: https://www.universalpictures.es/micro/el-faro

Crítica: ‘1917’

Sinopsis

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En lo más crudo de la Primera Guerra Mundial, dos jóvenes soldados británicos, Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman) tienen que llevar a cabo lo que parece una misión imposible. En una carrera contrarreloj, deberán atravesar el territorio enemigo para entregar un mensaje que evitará un mortífero ataque contra cientos de soldados, entre ellos el propio hermano de Blake.

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Crítica

Seguro que ‘1917’ estará en nuestro top ten de 2020

No se puede comenzar de mejor manera 2020 que viendo ‘1917’. La nueva obra de Sam Mendes (‘Spectre’, ‘Skyfall’) es una magnífica película que consigue ser épica a pesar de hablarnos de una gran retirada. Como pudo serlo en su día ‘Dunkerque’ ya que de un episodio no victorioso, si no derrotista se extrae una historia emocionante, emotiva y trepidante. La gran diferencia con la película de Nolan es que el lenguaje aquí no es solo la gran música de Zimmer si no el falso plano secuencia que magistralmente han orquestado.

‘1917’ es un gran trabajo logístico. Está organizada para ser vista como si fuese una gran obra teatral sin interrupciones. Su historia transcurre en completa continuidad, sin apenas paradas y por lo tanto sin apenas respiros. Solo se perciben unas cuantas tomas en las que algunos movimientos de cámara dejan evidente una transición o el trucaje digital para poder partir de nuevo desde cero. No van a ser pocas las veces en las que vais a preguntaros cómo han rodado lo que acabáis de ver. La cámara rarísima vez pierde de vista a uno de los dos actores protagonistas interpretados por Dean-Charles Chapman (‘Juego de Tronos’) y George MacKay (‘Captain fantastic’). Ellos dos nos llevan sin pausa e incansablemente por uno y otro escenario, descubriendo con cada giro de cámara nuevos personajes, nuevas localizaciones, nuevas y palpitantes situaciones.

La película empieza con calma, a mi me gusta decir con la pachorra de dos ociosos soldados. Pasa, como si se tratase de un videojuego, a la transmisión de una misión de vital importancia e inmediatamente a meterse manos a la obra, pasando de un checkpoint a otro. Así transcurre la película por el 6 de abril de 1917, fecha de la Primera Guerra Mundial en la que dos soldados británicos intentan evitar una catástrofe.

Como decía Dean-Charles Chapman y George MacKay son las principales caras de ‘1917’. Funcionan muy bien wn pantalla como compañeros y aguantan en tándem el racord emocional estupendamente. Esto es de vital importancia en una película que pretende tener una continuidad ininterrumpida y mantenida solo por algunos puntos de control que están sostenidos a través del contacto con rostros conocidos, como los de Mark Strong, Andrew Scott, Richard Madden, Colin Firth o Benedict Cumberbatch así como por algún fundido a negro. Las interpretaciones tan intrépidas y osadas de los protagonistas junto con el montaje y movimientos de cámara son lo mejor de este filme que podríamos decir a principios de enero que ya va a estar en nuestro top ten de 2020.

En alguno aspectos nos remonta a películas bélicas recientes, sobre todo a ‘Dunkerque’. Por lo que decía al principio, por no tratar acerca de una batalla conocida y por no manejar una victoria. También porque algún tema musical nos sugiere el sonido del tic tac del reloj, porque aquí el tiempo también es de vital importancia ya que los dos soldados protagonistas tienen una misión a contrarreloj para evitar que sus miles de compañeros caigan en una trampa alemana. Acierta Thomas Newman (‘Tolkien’) con su abanico de sonidos intrigándonos, poniéndonos los pelos de punta o el corazón en un puño. También podemos decir que tiene en común con la película de Nolan que no vemos en ningún momento al bando rival.

En conjunto Sam Mendes ha hecho una gran obra de arte audiovisual inspirándose además en las historias que pudo recoger de su abuelo (Alfred H. Mendes), una bonita manera de hacerle honores. Se ha unido a esa nueva «moda» de hacer planos secuencia y ha retornado al género bélico como hizo ya en ‘Jarhead’ rodeándose de explosiones y disparos, con un diseño de producción apabullante. No es nada fácil, al contrario, es muy compleja la tarea que ha llevado a cabo, son dos horas de compenetración actoral, de efectos especiales, de post-producción y de todo el montaje, banda sonora y demás. Es decir, todo un equipo bien escogido que hacen que podamos decir que esto sea CINE con mayúsculas.

Ficha de la película

Estreno en España: 10 de enero de 2020. Título original: 1917. Duración: 119 min. País: EE.UU. Dirección: Sam Mendes. Guion: Sam Mendes, Krysty Wilson-Cairns. Música: Thomas Newman. Fotografía: Roger Deakins. Reparto principal: George MacKay, Dean-Charles Chapman, Mark Strong, Andrew Scott, Richard Madden, Colin Firth, Benedict Cumberbatch. Producción: Amblin Partners, Neal Street Productions, DreamWorks SKG, New Republic Pictures. Distribución: eOne Films. Género: bélico. Web oficial: http://www.1917.movie

Crítica: ‘Jojo Rabbit’

Sinopsis

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El director y guionista Taika Waititi imprime su sentido del humor y patetismo en su nueva película ‘Jojo Rabbit’, una sátira de la Segunda Guerra Mundial que sigue a un solitario muchacho alemán llamado Jojo (Roman Griffin), cuya visión del mundo se pone patas arriba cuando descubre que su madre soltera (Scarlett Johansson) está escondiendo a una joven judía (Thomasin McKenzie) en el ático. Con la única ayuda de su estúpido amigo imaginario Adolf Hitler (Taika Waititi), Jojo deberá enfrentarse a su nacionalismo ciego.

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Crítica

Una sátira anti-odio a la que es imposible odiar

A partir de la novela ‘Caging Skies’ de la escritora Christine Leunens el neozelandés Taika Waititi ha creado el guión de ‘Jojo Rabbit’, el cual él mismo ha dirigido e interpretado como actor secundario (es el amigo imaginario al que Johannes «Jojo» ve con forma de Hitler). No es la primera vez que Taika adapta material escrito pues como todos sabemos realizó ‘Thor: Ragnarok’ pero en esta ocasión se acerca a un material mucho más sensible y su trama es menos épica aunque no exenta de apoteosis. También hay que señalar que su comedia se aleja del tipo de humor marveliano y se amolda más a su estilo, a lo que nos tiene acostumbrados cuando vemos la magnífica ‘Lo que hacemos en las sombras’.

Waititi demuestra de nuevo y con personajes ajenos a su imaginario que lo suyo es aplicar un tipo de humor macabro, que sabe moverse entre lo triste, lo turbio y lo espeluznante con muchísima gracia. Es digno de elogio que nos partamos de risa mientras nos introduce de manera tan alegre y burlesca en una época y región en la que los niños eran entrenados como vemos que lo son hoy en día en algunas regiones de África. Ridiculiza la filosofía del nacionalsocialismo y deja patente como el de la Segunda Guerra Mundial debería ser ya un conflicto superado (como ya hace toda una generación en las redes y en las obras audiovisuales) y se salta a la torera cualquier barrera o límite que coarte su capacidad de hacernos reír.

Probablemente con el paso de los minutos ‘Jojo Rabbit’ os parecerá menos graciosa. No olvidéis esas sensaciones iniciales tan divertidas que consiguen darnos la pareja formada por Waititi y el adorable niño protagonista (Roman Griffin Davis) porque aunque se intentan recuperar al final con una especie de clímax delirante lo que percibo es que también se ha procurado crear una película muy tierna y algo emotiva. Es por eso que se introduce la canción de David Bowie sobre el Muro de Berlin y todos los eventos que vive Jojo en sus peculiares circunstancias y que por supuesto no os voy a destripar.

Juegos infantiles, antisemitismo, cuidados paternofiliales… es natural que se nos venga a la cabeza la inolvidable y festejable película de Benigni, ‘La vida es bella’. Esta es una película donde la inocencia de un niño se entremezcla con la iniquidad de la Alemania de Hitler. Pero la obra de Waititi es mucho más luminosa y risueña. Por supuesto hay una vertiente dura, sobre todo la que nos recuerda constantemente Scarlett Johansson, pero ante todo el tono del filme nos muestra la villa de Jojo como un lugar en el que los tiempos de guerra eran como tiempos de bonanza y como si se estuviesen preparando para un festival. Obvio, la película habla mucho de los idealismos, los engaños masivos, la educación hacia el desprecio, la dureza de aquellos tiempos… Tiene un toque de color que evita tener que recurrir a los clásicos argumentos lacrimógenos contando aún así el mismo tipo de tropelías.

Con ‘Jojo Rabbit’ tenemos un caramelo muy tierno escondido en un retorcido envoltorio. Ese embalaje al desenvolverlo suena a la música de Michael Giacchino y es capaz de mezclar el grito de «hell Hitler» con los hits de The Beatles. Yo a esto lo llamo intrépido, lo distingo entre lo común y lo pido a gritos.

Ficha de la película

Estreno en España: 17 de enero de 2020. Título original: Jojo Rabbit. Duración: 108 min. País: EE.UU. Dirección: Taika Waititi. Guion: Taika Waititi. Música: Michael Giacchino. Fotografía: Mihai Malaimare Jr. Reparto principal: Roman Griffin Davis, Taika Waititi, Scarlett Johansson, Sam Rockwell, Rebel Wilson, Thomas McKenzie, Alfie Allen, Stephen Merchan. Producción: Fox Searchlight, Defender Films, Piki Films, Czech Anglo Productions. Distribución: 20th Century Films. Género: comedia, bélico, aventuras. Web oficial: http://www.fox.es/jojo-rabbit

Crítica: ‘La maldición’

Sinopsis

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Producida por Sam Raimi, nos presenta una perversa nueva visión del clásico de terror.

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Crítica

Sin discurso, sin novedad… no le veo razón de ser a esta maldición

El cine estadounidense es muy capaz de generar su propia pila de películas terroríficas pero aún hay muchos cineastas que más allá de querer aplicar una influencia nipona en sus películas intenta sacar jugo del terror japonés que tanto éxito tuvo a finales del siglo XX y principios del XXI. Pero este es un campo muy cosechado y necesita nuevas semillas, precisamente la que Sam Raimi ha querido sembrar con Nicolas Pesce no ha germinado.

Antes que nada hay que indicar que esta película realizada por Pesce se une a las versiones norteamericanas que se iniciaron en 2004, aquellas que nos llegaron a España bajo el título de ‘El grito’ y tenían como protagonistas a Sarah Michelle Gellar y Bill Pullman. Ya por entonces el propio artífice de la película original, Takashi Shimizu se hizo cargo del remake y quedó patente el hecho de estar intentando estirar demasiado el chicle. Incluso hasta hace poco más de tres años se ha estrenado uno de esos desesperados crossover entre la niña de ‘The ring’ y el espectro de ‘La maldición (The grudge)’. En el caso de esta nueva intentona los acontecimientos se componen entre las dos primeras películas norteamericanas y descubrimos de un modo trivial como se transfiere la maldición, pero no se profundiza ni en sus orígenes ni en su exterminio.

Es decir, ‘La maldición’ no ha llegado para ampliar el universo de Kayako, la mujer que persigue a los malditos. Tampoco se esfuerza en hacer girar la trama entorno a un discurso, aunque muestra en determinados momentos cierto empeño en el tema de la eutanasia o del suicidio con el fin de acabar con el sufrimiento. Esta es una película que si acaso te dará algún susto con sus sobresaltos… y si eso. Porque sus «argucias terroríficas» están más que vistas. Es muy cándida o inocente en ese sentido, es un título que piensa que nos va a asustar cuando las cartas están totalmente sobre la mesa. Por ejemplo es obvio el cómo deja en pantalla espacios vacíos para rellenarlos constantemente de fantasmas que aparecen y desaparecen.

Ni siquiera veo la mano de Sam Raimi, no más allá de ligero toque sanguinolento y asquerosito de sus habituales películas de miedo. Y esa víscera que siempre nos regala nos gusta, aunque tiren al vacío algo que se ve descaradamente que es un maniquí. Pero al filme no le pega, no es el tono que tenía esta saga y por supuesto ni de lejos está acorde a la inquietante atmósfera en la que nos imbuía la película original de 2002. Nos llevan a saltos de una época a otra y nos cuentan pronto quién o cómo han fallecido los personajes. Por lo que no hay misterio ninguno, cosa que también rompe el encanto y le resta importancia a las secuencias de muertes que nos muestran en la recta final.

Es una pena tener ahora estas sensaciones ya que mi primer contacto con Pesce fue ‘Piercing’ y ahí hizo un trabajo mucho mejor acabado y aunque también bastante confuso si se veía que tenía una intencionalidad más valorable. Si inicialmente se plantearon hacer un reinicio de la saga o una reinterpretación más, tal vez, como en otros muchos casos, se podrían haber planteado hacer una historia totalmente nueva y diferente. Porque ¿año nuevo película nueva? Que va, es más de lo mismo.

Ficha de la película

Estreno en España: 1 de enero de 2020. Título original: The grudge. Duración: 94 min. País: EE.UU. Dirección: Nicolas Pesce. Guion: Nicolas Pesce. Música: The Newton Brothers. Fotografía: Zack Galler. Reparto principal: Andrea Riseborough, Demián Bichir, John Cho, Betty Gilpin, Lin Shaye. Producción: Screen Gems, Ghost House Pictures, Stage 6 Films, Good Univers. Distribución: Sony Pictures. Género: terror, secuela. Web oficial: https://www.thegrudge.movie/