Crítica: ‘Las catadoras de Hitler’

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Una ruleta rusa del fanatismo que demuestra una vez más que la II Guerra Mundial nunca parará de horrorizarnos

Hay una afirmación recurrente en el discurso cinematográfico contemporáneo: “ya se ha contado todo sobre la Segunda Guerra Mundial”. Uno ya no sabe qué guerra tiene más películas, si la II Guerra Mundial o la Civil Española. Sin embargo, ‘Las catadoras de Hitler’, dirigida por Silvio Soldini, se erige como una refutación precisa de esa idea. La película rescata un episodio tan insólito como verídico: el de las quince mujeres obligadas a probar la comida de Adolf Hitler para evitar posibles envenenamientos. Este hecho, descubierto por una de ellas, Margot Wölk, aporta una perspectiva inédita y profundamente incómoda del régimen nazi, una de las inagotables y detestables fuentes para el cine.

Desde su arranque, la película adopta un punto de vista que podría calificarse de radical: el de mujeres que no necesariamente abrazan el nazismo como ideología, pero sí mantienen una devoción o, al menos, una aceptación inquietante hacia la figura de Hitler. Este matiz es clave, porque desplaza el foco desde el habitual relato de víctimas y verdugos hacia una zona moralmente ambigua, donde el miedo, la supervivencia y el adoctrinamiento se entrelazan.

El espectador se ve así sumergido en una dinámica que recuerda a rituales de poder de otras épocas (como los catadores en la Roma de Claudio o en la corte de Isabel I de Inglaterra), pero trasladados al contexto de un régimen totalitario moderno. La diferencia es que aquí el riesgo no es ceremonial, sino cotidiano, repetitivo, casi banal en su horror.

Entre la tensión psicológica y el drama humano

Uno de los grandes aciertos de ‘Las catadoras de Hitler’ es su capacidad para construir tensión a partir de lo aparentemente rutinario. Cada comida se convierte en una especie de ruleta rusa silenciosa: platos vegetarianos (en línea con las conocidas costumbres alimenticias de Hitler) que esconden la posibilidad constante de la muerte. La amenaza no se materializa necesariamente, pero su presencia es suficiente para erosionar la estabilidad emocional de las protagonistas.

La película transcurre, además, en un contexto donde Hitler ya se encuentra recluido en su búnker, lo que añade una capa adicional de aislamiento y paranoia. Las catadoras viven atrapadas en un microcosmos donde la lealtad al Führer se pone a prueba a diario, no tanto por convicción ideológica, sino por pura inercia vital. Aquí, Soldini plantea un dilema moral persistente: ¿hasta qué punto puede considerarse lealtad lo que en realidad es miedo a la locura de unos pocos?

El guion (firmado por hasta seis escritores, un dato que en sí mismo resulta revelador) se esfuerza por explorar las relaciones entre estas mujeres. Proceden de entornos diversos: algunas de ciudades acomodadas, otras de contextos más humildes castigados por la guerra. Este contraste social introduce un conflicto interesante, aunque no siempre plenamente desarrollado. Lo que sí las une de manera contundente es la ausencia de sus maridos, combatientes en el frente, una herida emocional compartida que actúa como nexo y, al mismo tiempo, como detonante de tensiones internas.

No obstante, aquí es donde la película empieza a mostrar ciertas fisuras. La inclusión de subtramas románticas parece responder más a una necesidad de alargar el metraje que a una exigencia narrativa real. Estas digresiones diluyen en ocasiones la intensidad del núcleo dramático, restando fuerza a una premisa que, por sí sola, ya es suficientemente poderosa.

Un relato necesario, aunque irregular

Desde un punto de vista cinematográfico, ‘Las catadoras de Hitler’ destaca por su sobriedad formal. Soldini opta por una puesta en escena contenida, casi austera, que refuerza la sensación de claustrofobia y vigilancia constante. No hay grandes alardes visuales, pero sí una coherencia estética que acompaña el tono opresivo del relato. Casi todo transcurre en un comedor, en pequeñas o humildes casas. Hasta el patio en el que han de pasar la sobremesa para ver si hace efecto algún veneno es un reducido jardín.

Sería injusto desestimar la película por su duración o por su faceta romántica (que en el fondo responde a asuntos malsanos). ‘Las catadoras de Hitler’ aporta una mirada lateral, íntima y profundamente inquietante. Nos recuerda que el horror de la guerra no solo se manifiesta en el frente, sino también en los espacios cotidianos, en los gestos más simples, como sentarse a la mesa.

Ficha de ‘Las catadoras de Hitler’

Estreno en España: 22 de mayo de 2026. Título original: Le assaggiatrici. Duración: 123 min. País: Suiza, Italia, Bélgica. Dirección: Silvio Soldini. Guion: Doriana Leondeff, Silvio Soldini, Cristina Comencini, Giulia Calenda, Ilaria Macchia, Lucio Ricca. Fotografía: Renato Berta. Reparto principal: Elisa Schlott, Max Riemelt, Alma Hasun, Emma Falck, Olga Von Luckwald, Berit Vander, Kriemhild Hamann, Thea Rasche. Producción: Lumière & Co., Tarantula, Telefilm, Vision Distribution, Ministero della Cultura (MiC), Regione Lazio, IDM Südtirol – Alto Adige Film Fund. Distribución: Mirror Audiovisual. Género: drama, hechos reales. Web oficial.

Crítica: ‘Warfare’

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Sinopsis

Tiempo de guerra introduce al espectador en la experiencia de un pelotón de Navy SEALs estadounidenses. Concretamente en una misión de vigilancia que se tuerce en territorio insurgente. Una historia visceral y a pie de campo sobre la guerra moderna y la hermandad, contada como nunca antes: en tiempo real y basada en los recuerdos de quienes la vivieron.

Crítica

‘Warfare’ no quiere que disfrutes: quiere que sobrevivas

Alex Garland siempre ha tenido inquietudes por el comportamiento y la experiencia militar. Desde el tercer acto de ‘28 días después’ hasta su último y maltratado peliculón, ‘Civil War’. ‘Warfare’, la más reciente película co-dirigida entre Alex Garland y Ray Mendoza, nos sumerge en las profundidades de un conflicto bélico de manera que parece casi hecho para verse con gafas de realidad virtual. Está claro que A24 vio en este proyecto una nueva propuesta original que agregar a su catálogo.

‘Warfare’ ofrece una representación cruda y realista de la guerra de Irak en 2006. Para ello se basa en un lance real vivido por el propio Mendoza, y sus ex compañeros Navy SEALs, los cuales han estado estrechamente implicados en el rodaje. La película sigue a un pelotón de soldados estadounidenses en una misión de vigilancia durante la batalla de Ramadi (la misma ciudad en la que operó el protagonista de ‘El francotirador’) que desemboca en un enfrentamiento devastador, en un asedio como los que hemos visto en películas como ‘Black Hawk Down’, ‘The outpost’ o ‘13 Hours: The Secret Soldiers of Benghazi‘. Lo que distingue a ‘Warfare’ es su enfoque en tiempo real y su estética casi de metraje encontrado, sumergiendo al espectador en el caos, la confusión y el terror que caracterizan la vida de un soldado. Este no es uno de esos films en los que una bomba va a estallar en un minuto y la escena dura cinco. Experimentamos los tiempos tal y como se narran, transmitiendo con ello el mismo agobio y urgencia de aquellos que vivieron esta historia. Esta elección estilística busca desmitificar la guerra, alejándose de la glorificación y presentando una visión más auténtica y despojada de adornos. En una época de guerras como la que vivimos, en la que se habla de rearmes y vuelta del servicio militar obligatorio, surge este filme que es completamente disuasorio. Aunque su guión transcriba las vivencias de auténticos soldados, pertenezca al género bélico y parezca militar en su sinopsis se suma a ese alegato antibelicista que mantiene Alex Garland. Desde luego lo veo como buen material para mostrar a alguien que alentado por videojuegos o por algún tipo de fanatismo quiera sumarse a cualquier fuerza armada.

El elenco está compuesto por un lujo de actores de esos que apuntan a estrellas del mañana. ‘Warfare’ se alza como uno de esos títulos que recordaremos en el futuro como alineación de lujo. Joseph Quinn, Will Poulter, Michael Gandolfini, D’Pharaoh Woon-A-Tai o Cosmo Jarvis ofrecen entre todos interpretaciones que capturan la vorágine y el desgaste psicológico de los combatientes. En otras palabras, el por qué una guerra te deja sonado. Cuando salgáis del cine no vais a destacar a ninguno en concreto ya que este es un trabajo en equipo, entre todos contribuyen a un caos la mar de efectivo. Ninguno desarrolla argumentos narrativos, políticos o éticos, sino que están al servicio de una reflexión sobre la brutalidad del combate. Y por supuesto también se muestran como herramientas de un lienzo que a través de plasmar muchas debilidades conforma un autorretrato.

La colaboración entre Garland y Mendoza es fundamental para la autenticidad de ‘Warfare’. Mendoza aporta su experiencia directa en combate, mientras que Garland, conocido por explorar temas contemporáneos en sus obras, contribuye con su visión cinematográfica distintiva. Esta sinergia busca ofrecer una representación honesta y respetuosa de las experiencias de los soldados en el campo de batalla. Tal es así que la crudeza de algunas de sus imágenes me hace recomendártela solo si tienes cierta edad apta para ver vísceras y dolor.

Es interesante olvidar por un momento al Garland de la ciencia ficción o el terror y analizar su relación con el ejército a lo largo de su filmografía. En ‘Civil War’, Garland aborda el impacto del conflicto en periodistas, soldados y la sociedad en general, evitando sensacionalizar la violencia y enfocándose en las consecuencias humanas de la guerra o los fanatismos en un terreno a priori “civilizado”. Antaño, cuando escribió ‘28 días después’, presentó a unos militares que se convierten en un enemigo peor que los propios zombies, mostrando que algunas personas están corrompidas en vida. En ‘Warfare’ muestra un lado más humano, ensuciándole el rostro y destripando a unos jóvenes que maduran y sufren un guantazo de realidad a base de obuses y balazos del calibre 7,62 mm. En resumidas cuentas, parece querer decirnos que los malos no son los militares con sus mentes bombardeadas, sino los ejércitos y las ideas que se supone que hay tras ellos.

Es innegable que Mendoza y Garland han creado una obra fruto del entendimiento mutuo que invita a la reflexión sobre la naturaleza de la guerra y sus efectos en quienes la viven de cerca. En resumen, ‘Warfare’ se presenta como una pieza cinematográfica que desafía las convenciones del cine bélico, ofreciendo una mirada sin filtros a la realidad del combate. Y lo hace de un modo sencillo, hasta tal punto que si yo fuese cineasta ahora mismo estaría exclamando “¡¿Por qué no se me ha ocurrido a mí esto?!”.

Ficha de la película

Estreno en España: 16 de abril de 2025. Título original: Warfare. Duración: 95 min. País: Reino Unido. Dirección: Alex Garland, Ray Mendoza. Guion: Alex Garland, Ray Mendoza. Fotografía: David J. Thompson. Reparto principal: Joseph Quinn, Michael Gandolfini, Joe Macaulay, Henrique Zaga, D’Pharaoh Woon-A-Tai, Will Poulter, Kit Connor, Noah Centineo, Taylor John, Smith, Adain Bradley, Cosmo Jarvis, Charles Melton. Producción: A24, DNA Films. Distribución: A24. Género: drama bélico. Web oficial: https://a24films.com/films/warfare

Crítica: ‘MaXXXine’

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Sinopsis

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Hollywood, años 80 del siglo pasado. Maxine Minx, estrella del cine para adultos y aspirante a actriz, tiene por fin su gran oportunidad. Pero mientras un misterioso asesino acecha a sus compañeras, un rastro de sangre amenaza con revelar el siniestro pasado de Maxine.

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Crítica

Culmina un homenajea al género que ha estado plagado de elegancia y feroz intensidad

El filme que hoy nos ocupa pertenece a una saga que por lo menos en España ha sido bastante maltratada, por sus distribuidoras y por el público ajeno al género. ‘MaXXXine’, de Ti West, constituye el cierre de una trilogía que comenzó con ‘X’ y continuó con ‘Pearl’. Ambas se pueden disfrutar de manera independiente y en cualquier orden, pero en el caso de este tercer título conviene ponerse en precedentes. El talento de Ti West y su capacidad para crear secuelas espirituales han hecho que este estreno sea todo un evento muy esperado para los seguidores de este director, yo entre ellos, reconozco. Esta trilogía ha sido destacada por su enfoque en el horror psicológico y su homenaje a diversas eras del cine de terror. Para entender ‘MaXXXine’, es esencial conocer el viaje que nos lleva hasta aquí, es decir, saber destilar los elementos de varios géneros. Para disfrutarla en todos sus niveles sería recomendable haber visto sus predecesoras, solo así se puede apreciar la evolución tanto de la narrativa, como de la protagonosta, como del estilo visual y temático de West.

Ti West nos ha hecho saltar por diferentes épocas materializando un auténtico viaje generacional. Cada película, aunque conectada temáticamente, presenta una estética y un enfoque narrativo distintos, permitiendo a los espectadores experimentar una evolución en la forma y el contenido que es rara vez vista en series de películas de terror. De los setenta retrocedimos a la época del Technicolor y ahora le toca a los transgresores años ochenta. Si con ‘X’ incluyó el grano y la estética del cine de explotación y con ‘Pearl’ nos saturó de color cincuentero, con ‘MaXXXine cada imagen y sonido trata de capturar la vibrante pero superficial atmósfera de la cultura pop de los 80, sobre todo del Grindhouse. La fotografía y la banda sonora reflejan este cambio, con colores neón y una sensación general de exceso y decadencia que caracterizan la década. Por lo tanto además del trabajo del director hay que adular por igual a quienes se han encargado de fotografía y música, Eliot Rockett y Eliot Rockett respectivamente. Y no me quiero olvidar de los prostéticos, aquellos que nos hacen creer que estamos viendo tripas, cerebros y sangre, pues son realmente impactantes.

Los leitmotivs de esta trilogía son varios. El crimen salvaje, la búsqueda de la fama, la pornografía, la locura, la hipocresía del público de cine adulto y el miedo a la vejez predominan a lo largo de la trilogía. En común también hay algunos planos calcados que evidentemente cambian su escenografía. A parte de tocar el caso real de Richard Ramirez, una de las principales diferencias entre ‘MaXXXine’ y las dos primeras películas es su enfoque en la industria del entretenimiento y su carácter de historia negra y detectivesca. En lugar de un entorno rural o aislado nos trasladamos a la gran ciudad, cambiando el escenario y aumentando notablemente el número de personajes. Mientras ‘X’ y ‘Pearl’ exploran el horror que emerge de la represión y el aislamiento, ‘MaXXXine’ aborda el lado oscuro de la búsqueda de la fama y el éxito en un mundo despiadado y competitivo. Ti West utiliza esta ambientación para profundizar en temas de identidad, ambición y el costo personal de perseguir los sueños en una ciudad que puede consumir a sus habitantes. Esto último nos aporta como novedad un reparto que pone la guinda al pastel (ver ficha al pie de esta crítica).

La trilogía en su conjunto muestra la versatilidad de West como director y su habilidad para explorar diferentes subgéneros del terror con una sensibilidad única. Además supone una vuelta de tuerca a un género que casi siempre es tachado de superficial y gratuito. ‘MaXXXine’ se destaca no solo por cerrar la historia de manera más o menos satisfactoria, sino por hacerlo con un estilo propio que ofrece una mirada crítica a la cultura de los 80 y a los costos personales de la ambición desmedida. De ahí que abra con una frase de Bette Davis que reflexiona sobre el concepto y el tratamiento que le da la sociedad a las estrellas.

Evidentemente la otra constante, indispensable y a subrayar en color fluorescente, es Mia Goth. En ‘MaXXXine’ brilla al llevar más allá su exploración del personaje que comenzó en ‘X’ y ‘Pearl’. Se percibe una continuidad en cuanto al estudio de personajes desquiciados por los motivos que enumeraba antes como leitmotiv. Su interpretación en esta tercera entrega ejecuta una evolución palpable de Maxine Minx, profundizando en su complejidad emocional y resiliencia al límite. Goth demuestra una versatilidad impresionante, manteniendo la continuidad de sus personajes previos mientras aporta nuevas dimensiones. Aunque a muchos les parecerá algo excesivamente intenso, su capacidad para transmitir vulnerabilidad y fortaleza a la vez es un testimonio de su talento, consolidándola como una actriz destacada en el género de terror contemporáneo.

Había una pregunta en el aire que debía responderse tras ver ‘MaXXXine’. ¿Qué pretendía Ti West con esta trilogía? Cabría esperar una reflexión mayor y podría decirse que es un homenaje al cine, sobre todo un tributo a la evolución del cine de terror y una exploración profunda de los miedos y deseos humanos. Más allá de la evidencia de ‘Psicosis’ está el detalle de la colilla en la estrella de Theda Bara. Así mismo es una forma descarada de vanagloriarse de un talento, de esos que es siempre capaz de explotar A24. Ti West entrelaza horror y arte en una sinfonía cinematográfica. Quizá no vuelva a alcanzar nunca estos niveles, pero sin duda con este trío de películas, más allá de poder consolidar a este director como una estrella del género, se ofrece una experiencia cinematográfica rica y multifacética que dejará una marca indeleble en el cine de terror contemporáneo.

Ficha de la película

Estreno en España: 23 de agosto de 2024. Título original: MaXXXine. Duración: 103 min. País: EE.UU. Dirección: Ti West. Guion: Ti West. Música: Tyler Bates. Fotografía: Eliot Rockett. Reparto principal: Mia Goth, Elizabeth Debicki, Halsey, Lily Collins, Kevin Bacon, Giancarlo Esposito, Moses Summey. Producción: A24, Motel Mojave, Access Entertainment, New Zeland Film Commision. Distribución: Universal Films. Género: terror, suspense. Web oficial: https://a24films.com/films/maxxxine

Crítica: ‘Longlegs’

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Sinopsis

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Mientras el FBI intenta atrapar a un retorcido asesino en serie, una agente descubre una serie de pistas que podrían llevarla hasta el criminal y poner fin a su terrorífica ola de asesinatos.

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Crítica

La tensión de ‘Longlegs’ me genera mono por el cine de Oz Perkins

Nicolas Cage levanta pasiones hoy en día, prueba de ello es que está viviendo una segunda o tercera juventud artística. Su último estreno, ‘Longlegs’, ha sido todo un taquillazo en USA, superado solo por la última película del universo ‘Gru’. Costó unos 10 millones, dejándose la mitad del coste del rodaje en el caché del actor y gastando casi lo mismo en publicidad. Se rentabilizó solo con la taquilla norteamericana en su primer fin de semana de estreno.

‘Longlegs’ ha llegado a cines anunciando que co-protagoniza Nicolas Cage, pero no se ha querido mostrar ni una sola imagen de él, ni en vídeos, ni en fotos, ni en carteles. ¿Justificado? Resulta que sí. Ese secretismo es parte del marketing que atraerá a sus fans con el dial de curiosidad al máximo y cuando empieza la película se prolonga como herramienta para fomentar el suspense, pero he de decir que a mi se me ha roto el efecto muy tempranamente.

Oz Perkins, hijo de Anthony Perkins (‘Psicosis’) y director de la versión oscura del cuento de Hansel y Gretel, es el director de este nuevo thriller policíaco. Tanto él como Cage han declarado que ‘Longlegs’ es un homenaje a sus madres. Mi impresión es que vista bajo ese prisma esta película es un tributo un tanto cuestionable y retorcido, no quiero saber cómo eran sus madres pues la película llega a ser por momentos turbia, inquietante y oscura, pero como decía antes, hay algo que destroza por completo la atmósfera conseguida.

Con imágenes y un devenir similares a ‘Zodiac’, ‘S7ven’, ‘El silencio de los corderos’ o ‘El coleccionista de huesos’ se consigue una película la mar de eficiente en la mayoría de sus secuencias. La película está compuesta por planos tranquilos rotos a veces por momentos o sonidos impactantes con un rojo setentero que siempre nos imbuye un horror sangriento. Es de admirar el cuidado que ha puesto Perkins en la imagen, llena de grandes y estudiadas composiciones, con zooms y algún paneo, sin travellings o steadicams que alteren el ritmo. En ese modus operandi de contar historias seguimos a una agente especial del FBI que tiene eso, bastante de especial. Se intuye que la protagonista reprime algo gracias a la gran interpretación de Maika Monroe y ello se suma al misterio del asesino al que persigue con una capacidad casi clarividente. Su papel me recuera un poco al Patricia T. Arquette en ‘Medium’. Teniendo en cuenta que dos de las películas más exitosas de Monroe, ‘It follows’ y ‘El extraño’, tratan sobre mujeres que son acosadas, pensaba que este filme iba a tratar una vez más de lo mismo. En parte sigue ese leitmotiv, pero se sale por la tangente. El problema no es ella ni esa especie de cruzada de concienciación que está haciendo con su carrera, sobra decir que argumentos y razones no le faltan.

Tanto el casting como el tratamiento de los personajes de Maika Monroe y Alicia Witt me parecen un acierto. Muchos le tienen estigmatizado pues lo suyo ha hecho para ganarse esa fama, pero Nicolas Cage tiene muy buenas películas sin necesidad de ser comedidas o chifladuras palomiteras. ‘Longlegs’ se suma a ese saco de buenos largometrajes en los que está participando Nicolas Cage últimamente, tales como ‘Pig’ (de la misma productora) o ‘Dream Scenario’. Pero no precisamente gracias a él, que una vez más demuestra que interpretar personajes extremos o lunáticos sacan su lado más histriónico. Hay que reconocer que el maquillaje, casi a lo Eric Stoltz en ‘Mask’ no ayuda y parece más un Celebrities de Joaquín Reyes. Esto y la manera de gritar y reír del descendiente de los Coppola desmontan la peli. Cage ha declarado que debido a su violencia no quiere volver a interpretar un papel como este, yo desde luego se lo agradecería pues no exhibe aquello que le hace divertido, ni en el buen ni en el mal sentido.

Aunque como fan de Cage estoy decepcionado y como amante del terror me esperaba una resolución más aterradora he de decir que ‘Longlegs’ es una gran experiencia. De hecho ahora tengo más ganas de ver ‘El mono’, el próximo proyecto de Oz Perkins que adaptará un relato de Stephen King contando con Theo James y Elijah Wood.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de agosto de 2024. Título original: Longlegs. Duración: 101 min. País: EE.UU. Dirección: Oz Perkins. Guion: Oz Perkins. Fotografía: Andrés Arochi. Reparto principal: Nicolas Cage, Maika Monroe, Alicia Witt. Producción: C2 Motion Pictures Group, Oddfellows Entertainment, Range Media Partners, Saturn Films, Traffic. Distribución: DeAPlaneta. Género: terror, suspense. Web oficial: https://c2motionpictures.com/project/longlegs/

Crítica: ‘Golda’

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Sinopsis

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Una mirada cautivadora a la historia de Israel y un retrato íntimo de una mujer extraordinaria, Golda Meir (Helen Mirren), también conocida como la «Dama de Hierro de Israel». Una de las mujeres más destacadas de la política israelí del siglo XX, quien enfrentó responsabilidades y decisiones intensamente dramáticas y de alto riesgo durante la Guerra de Yom Kippur.

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Crítica

Ni su estructura ni su intencionalidad se ganan la confianza del espectador

Golda Meir fue conocida por un apodo idéntico al de la Thatcher, la “dama de hierro”. El suyo es un dilema como el del huevo y la gallina, ¿qué fue antes, su férreo carácter o su estancia como embajadora del Estado de Israel en la Unión Soviética? Sea como fuere es un personaje que hizo brecha destacando como la primera israelí en un puesto de alto cargo. La película de Guy Nattiv se centra en sus últimos días como Primera Ministra de Israel, no es un biopic que parta desde los orígenes, ni su relación sentimental ni siquiera esa etapa que he comentado en la URSS.

El filme parece tener solo dos únicas metas: reflejar que fue la primera política en hacer que un país árabe reconociese a Israel a través de ese nombre y constatar que Golda fumaba como un carretero. El humo del tabaco sirve para hacer luz de gas y pasar completamente por alto nombres como Palestina o los atentados de las Olimpiadas de Múnich. Ahora que David se ha convertido en Goliat es imposible no detectar en esta película una grandísima hipocresía, un victimismo en el que el director, también israelí, se ha olvidado de que ambas partes atacan y apresan.

Pero más allá de politiqueos y paralelismos con la actualidad que nos demuestran una vez más que Estados Unidos ha alimentado durante años la máquina de guerra del sionismo, está el hecho de que esta es una película aburrida. Es de esos filmes capaces de enumerar muchos detalles y aún así no ser explícito o no saber explicarse con sentido de conjunto. El planteamiento, hilar la historia a partir de una comisión en 1974 para a partir de ahí ir soltando flashbacks, carece de sentido cuando toda la película es un completo flashback. Solo en un par de ocasiones volvemos a la silla del pleno y este recurso no aporta nada a la historia, ni dramatismo, ni punto de inflexión, ni apenas clímax.

Helen Mirren actúa magníficamente ayudada por un gran trabajo de caracterización e imágenes mezcladas con metraje de archivo. El problema de ‘Golda’ no es que el personaje esté mal interpretado, solo hay que buscar entrevistas y comparecencias de la época para comparar, es que a poco que uno conozca la historia se dará cuenta que hay un trabajo, voluntario o no, de suavizar o limpiar su reputación, con lo cual se pierde toda la fidelidad.

Liev Schreiber interpreta al fallecido Henry Kissinger. Un diplomático tan aplaudido como criticado por sus trabajos en secreto, sus alianzas cuestionables y sus logros políticos. Ejerció su llamada “diplomacia itinerante”. Se movió siempre por arenas movedizas, en conflictos peligrosos y delicados, de igual modo que lo hace este filme que llega cuando cada vez son más los que están convencidos del genocidio en Gaza. Curiosamente Golda se crio en Ucrania, a si es que incluso ya fallecida no puede estar más relacionada con las guerras y la actualidad. Nattiv desaprovecha esa oportunidad para hacer un filme que se siente más melodramático y adulador de lo que correspondía.

Ficha de la película

Estreno en España: 15 de diciembre de 2023. Título original: Golda. Duración: 100 min. País: Reino Unido. Dirección: Guy Nattiv. Guion: Nicholas Martin. Música: Dascha Dauenhauer. Fotografía: Jasper Wolf. Reparto principal: Helen Mirren, Liev Schreiber, Camille Cottin. Producción: Embankment Films, Hianlo, Maven Screen Media, New Native Pictures, Picadilly Pictures, Qwerty Films, ShivHans Pictures. Distribución: Diamond Films. Género: biografico, drama. Web oficial: https://bleeckerstreetmedia.com/golda

Crítica: ‘Tiburón negro’

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Sinopsis

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Paul Sturges (Josh Lucas), trabajador de una empresa petrolífera, aprovecha sus idílicas vacaciones familiares en la bahía azul de México para hacer una inspección rutinaria de una plataforma ubicada en medio del océano. Lo que prometia ser una tarea sencilla se convierte en una auténtica pesadilla al encontrarse cara a cara con un sanguinario megalodón obsesionado con protegir su territorio a toda costa. Abandonados a su suerte, y con la constante amenaza de ser deborados, la família deberá encontrar el modo de regresar a tierra firme evitando los ataques mortales del enorme tiburón.

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Crítica

Mola el poster y poco más

Tenemos nuevo título dentro de la sharksploitation, ‘Tiburón negro’. Una obra que ya de entrada podría haberse llamado literalmente como en versión original ‘El Demonio Negro’, pero que por razones que solo entienden los lumbreras de marketing se ha llamado así. Sea como fuere esta película de Adrian Grunberg, el director de la también malograda ‘Rambo: Last Blood’, está basada en una supuesta historia o leyenda real. Según los lugareños el gigantesco tiburón que encabeza el cartel de la película es una criatura que lleva generaciones eliminando a pescadores y ballenas de la zona.

Creencias de demonios y santería. El tiburón que atemoriza a los protagonistas es fruto de una venganza de los dioses y de la naturaleza, es un castigo para los humanos. La película intenta usar la mitología del pueblo mexicano para enarbolar una vez más el argumento que muestra al hombre como el verdadero monstruo que explota la Tierra hasta llevarla al límite succionándole los recursos y contaminando. Pero ni ese alegato ni el supuesto terror que deberíamos experimentar están bien desarrollados o del todo definidos.

Toda la acción transcurre en una destartalada plataforma petrolífera. Una explotación que se supone que ha sacado de las profundidades a este tiburón, sediento de víctimas. Pero el tiburón negro aparece más bien poco, gozando solo de un par de escenas en las que demuestra su potencial. A parte de eso esta es una película que intenta seguir los pasos de títulos como ‘Megalodón’, ‘A 47 metros’, ‘The Deep’ y evidentemente ‘Tiburón’, al que hace un guiño con la escena del escupitajo en las gafas de buceo. Pero no termina de funcionar pues esconde demasiado a su criatura, no trabaja bien la tensión y los efectos digitales son mejorables, aunque mejores que algunas de las interpretaciones. Por desgracia está indefinida ya que no se percibe como una película de terror serio ni como un espectáculo de serie B. Películas con híbridos como ‘Piranha sharks’ o ‘El ataque del tiburón de tres cabezas’ funcionan mejor y serían más disfrutables con amigos ahora en los cines de verano.

Se entiende que el filme quiere desarrollar una carrera a contrarreloj para conseguir escapar de la plataforma antes de que el tiburón la eche abajo con su gran tamaño. Pero hay multitud de incoherencias, como la calma con la que hacen todo los protagonistas, la cual impide que se transmita ninguna sensación de urgencia. El símil más próximo sería ‘Deep blue sea’ pero más quisiera ‘Tiburón negro’ desarrollar el espectáculo, el carisma y las muertes de la película de Renny Harlin. Si le quitas a esta película los flashbacks que no vienen a cuento y que parecen sacados de un banco de imágenes, los momentos de visiones psicodélicas, la mala elección de planos… quizá te quede un buen corto, porque yo prefiero quedarme con el tráiler que con la más de hora y media de película.

Ficha de la película

Estreno en España: 7 de julio de 2023. Título original: The Black Demon. Duración: 100 min. País: EE.UU. Dirección: Adrian Grunberg. Guion: Boise Esquerra. Fotografía: Antonio Riestra. Reparto principal: Josh Lucas, Fernanda Urrejola, Julio Cesar Cedillo, Jorge A. Jimenez, Hector Jimenez, Venus Ariel, Carlos Solórzano. Producción: Buzzfeed Studios, Chocolatito, Diamond Films, Lantica Media, Mucho Más Media, Silk Mass. Distribución: DeAPlaneta. Género: terror, ciencia ficción. Web oficial: https://www.muchomasmedia.com/film-and-tv

Estuvimos con Eva Longoria viendo ‘Flamin’ hot’

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Sinopsis

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Cuenta la inspiradora historia real de Richard Montañez (Jesse García), un conserje de Frito-Lay que revolucionó la industria alimentaria y que supo sacar partido a su ascendencia mexicano-estadounidense, convirtiendo los Cheetos picantes de un snack a un fenómeno de la cultura popular en todo el mundo.

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Crítica

Inspiradora y divertida

Hoy hemos tenido la ocasión de ver en una gran sala de cine ‘Flamin’ hot: la historia de los Cheetos picantes’ dirigida por Eva Longoria, quien ha estado con nosotros en la proyección y que nos ha contado un poquito acerca de la película y de Richard Montañez, su protagonista.

‘Flamin’ hot: la historia de los Cheetos picantes’ estrenada en Disney+ el pasado 9 de junio de 2023, nos cuenta la historia de Richard Montañez, un hombre que logró ascender desde lo más bajo de una empresa a base de trabajo y perspectiva de negocio, sin saber si quiera que como llevar un negocio. Creando un sabor nuevo para la famosa empresa Frito-Lay.

Nos cuenta su vida desde que era niño, lo complicado que era ser mexicano en Estados Unidos y como el racismo ha sido siempre un impedimento para lograr grandes cosas. Pero gracias a su constancia y buen hacer, logró que se le escuchara.

Es el primer largometraje de Eva Longoria, tras rodar ya varios documentales y series, ya la verdad que me ha gustado mucho el dinamismo de la cinta y la manera de contar la historia. Muy cercana y divertida. El montaje es muy ameno y logra que mantengas el interés por la historia desde el principio aun sabiendo como va a terminar.

Como todas las historias de superación, vemos también las malas rachas por las que se pasan y como hay veces que apetece abandonar todo y dejar de luchar. Pero al final vemos que el amor, la familia y la amistad lo pueden todo.

El reparto está encabezado por Jesse García, Annie Gonzalez, Dennis Haysbert, Tony Shalhoub, Bobby Soto, Matt Walsh y Emilio Rivera, entre muchos otros, que como he comentado logran un ambiente muy familiar.

En la presentación de la película, podéis ver el vídeo al final de esta crítica, Eva Longoria nos ha comentado lo importante que son conocer estas historias. Héroes de distintas culturas que han logrado mantenerse en lo más alto gracias al trabajo. Personas que aun sin estudios, tienen mucha iniciativa e inventiva y son capaces de hacer grandes cosas si se les da una oportunidad.

Así que ya sabéis, si os gustan las películas de superación, tenéis ‘Flamin’ hot: la historia de los Cheetos picantes’ en Disney+.

 

Ficha de la película

Estreno en España: 9 de junio de 2023. Título original: Flamin’ Hot. Duración: 99 min. País: EE.UU. Dirección: Eva Longoria. Guion: Linda Yvette Chávez, Lewis Colick. Música: Marcelo Zarvos. Fotografía: Federico Cantini. Reparto principal: Jesse García, Annie Gonzalez, Emilio Rivera, Vanessa Martinez, Dennis Haysbert, Tony Shalhoub, Pepe Serna, Bobby Soto, Jimmy Gonzales, Matt Walsh. Producción: Franklin Entertainment, Searchlight Pictures. Distribución: Disney+. Género: docuficción, drama, comedia. Web oficial: https://www.searchlightpictures.com/flamin-hot/