¿No entendiste ’28 años después’? Aquí va una explicación

Ordenamos el caos de ’28 años después’ e imaginamos qué ha pasado por las mentes de Boyle y Garland

La película ‘28 años después’ se ha convertido en una de las películas de la saga de Danny Boyle con mejor valoración tras los primeros visionados. Pero no es ajeno para el sentir popular el hecho de que supone un cambio radical en la franquicia. Esta es sin duda la entrega más poética y emotiva, también la más extravagante y arriesgada. Pero (casi) todo esto responde a un significado.  Si bien el final se presenta abruptamente y con rarezas que se salen de tono, el guionista Alex Garland no da puntada sin hilo, como es costumbre en su cine.

No voy a arrojar valoraciones sobre la película, para eso tenemos una crítica publicada hace días. Pero sí he de advertir que esta publicación contiene spoilers pues voy a intentar arrojar luz sobre el significado de esta obra que he tenido la ocasión de poder analizar a fondo y con contexto. Evidentemente todo lo aquí expuesto puede considerarse subjetivo, pero presentaré bastantes datos que confirman mis impresiones.

Empecemos por los posters que no se limitan solo a mostrar ’28 años después’. “El tiempo no ha curado nada” dice el tagline de este afiche. Con ello ya nos insinúan que el virus de la rabia, responsable de los infectados que corren en busca de carne, no se ha curado. Pero también se lee entre líneas un paralelismo hacia lo poco que hemos aprendido tras la pandemia del COVID y un dardo hacia la tradicional costumbre inglesa de ir a contracorriente en muchas cosas (enchufes, sentido de circulación, moneda…) tropezando con la misma piedra constantemente. Más adelante volveremos sobre esto último.

Casi nada más empezar una voz en off nos pone en máxima tensión y alerta. Una transmisión de corte radiofónico recita el poema ‘Boots’ de Rudyard Kipling. Esa obra fue publicada en 1903 para describir la monotonía y la tensión psicológica de la marcha de los soldados británicos en la Segunda Guerra de los Bóers. Taylor Holmes es quien recitó en la grabación esas líneas pavorosamente y con el tiempo ha sido utilizado para retratar las secuelas de la guerra. Si lo pensamos bien los efectos de la guerra en los soldados era el tema de ‘Warfare’, última película de Garland. Con eso ya empezamos criticando el tema militar, algo que tuvo espacio en el final de ’28 días después’. Mientras suena en la película se muestran injertos de imágenes de batallas en las que el imperio británico salió victorioso: Guerras Mundiales, la Segunda Guerra de los Bóers, batallas medievales… Eso contrasta con la situación del filme en la que todo es decadencia. Con ello Boyle y Garland parece que quieren advertir de que toda época de gloria tiene su fin y Reino Unido suele estar cegada por su propia vanidad. La soberbia británica se repite y mantiene en el tiempo siendo casi siempre la causa de los males que suceden en las mismas islas.

Todo esto sucede cuando el joven protagonista, con tan solo 12 años, es extraído a un mundo repleto de peligros y con baja probabilidad de supervivencia. Cual espartano, es sometido a un rito iniciático que le convertirá en hombre y guerrero. Esto no dista mucho de todas esas guerras cuyas tropas estuvieron atestadas por críos reclutados por el gobierno británico. Revelador es el último plano de ‘28 años después’, el cual tiene lugar en el final de los créditos. En él vemos a Alfie Williams con la bandera inglesa ardiendo detrás. Este estandarte volverá a aparecer en este artículo a pesar de haberlo citado en los post-créditos. Por supuesto, esta situación que expone a un menor a un conflicto violento retrata la peligrosidad de nuestra raza que parece abocada a volver a la barbarie, y por supuesto a lo primitivo y a la Edad Media. Por supuesto implica la imposición de un sentimiento territorial o patriótico a una temprana edad. Quizá esto sea lo que se puede ver más fácilmente en la superficie.

El cine de Danny Boyle es muy británico y esta no es la excepción. Se respira correct english y la música suena a pub de Candem Town. Curiosamente el filme le da caña a todo lo británicamente ortodoxo. Parece que lo que nos quieren decir con este filme es que Reino Unido ha ido siempre a su bola y con el tema del Brexit ha quedado aislado del resto Europa. El virus rabia sería algo así como una metáfora del independentismo sin sentido que provoca siempre el caos interno y hace que los ingleses se devoren los unos a los otros, aunque sea comercial o socialmente hablando. No son pocas las ocasiones en las que aparece la bandera de Inglaterra, la de San Jorge, en varias tomas envuelta en llamas. Este símbolo también es muy utilizado por la ultraderecha, casi acaparado para su causa. Durante la película aparecen escenas del filme ‘Henry V’ de Laurence Olivier con esa bandera muy presente. La figura de Enrique V tiene un significado simbólico poderoso para sectores ultraconservadores y nacionalistas británicos, aunque no siempre de forma explícita o dominante en el discurso político actual. Su relevancia está más ligada a la construcción del mito nacional y al imaginario de un Reino Unido fuerte, soberano y victorioso frente a potencias extranjeras. Por supuesto relacionado con esto está la fotografía de la reina Isabel II de joven que el pequeño reducto superviviente luce en su salón de actos. Aquí es donde llega la crítica al Brexit orquestado por los conservadores que echan de menos el imperio incapaces de ser parte de un todo más grande. Lo que sucede en este filme se convierte en un símbolo de escarmiento al dejar el mundo a los británicos apartados de la comunidad internacional durante 28 años. Esto podría ser una represalia al considerar que fue primero Inglaterra la que dejó de lado a Europa. En la realidad el paralelismo son las consecuencias económicas y comerciales claras por su decisión de salir de la Unión Europea. Más que un castigo, ha sido un efecto directo del aislamiento económico.

’28 años después’ es también una advertencia de que, tomando la senda del individualismo, el Reino Unido tiene mal futuro. El pensamiento conservador suele enfatizar el mérito individual, el liderazgo fuerte y la libertad frente al control estatal. En la película aparecen unos nuevos zombies llamados “alphas” pues por su corpulencia y violencia se alzan como líderes de manada. El alfa es precisamente eso: un individuo que sobresale y lidera de manera por lo general abrumadora. Además, suele ser masculino, considerado menos «blando» o dialogante por ciertas mentes más primitivas. Testosterona política = canibalismo prehistórico. El virus rabia provoca alfas de igual modo que los populismos o el hastío social dan a luz a figuras extremas y preponderantes que anulan las mentes de sus seguidores.

El filme tiene más lecturas, como el tema de la eutanasia, que evidentemente tiene a sus máximos detractores en el Partido Conservador. Y aunque ‘28 años después’ y sus diferentes capas me han gustado, hay que reconocerle el riesgo, manifiesto sobre todo en el mismísimo final. Hay que admitir que su última secuencia es una excentricidad completamente fuera de tono y que nos lleva a ese Reino Unido de Guy Ritchie lleno de matones vestidos de sport o incluso al de los dementes de ‘Little Britain’. Al final de este apocalipsis british aparecen unos cazadores vestidos con chándal del Humana. Esto parece simplemente una manera de conectar con la primera escena y con algunos cuantos guiños que hemos ido viendo. Nos muestran a un niño y a un mundo que se han vuelto tarados, traumáticos. Pero ojo que esa excentricidad puede esconder algo más. Estos personajes conservan un perturbador parecido con el presentador de la BBC y DJ Jimmy Savile (de hecho, el personaje de la escena se llama Jimmy). Por muchos es sabido que recibió diversas denuncias por abuso sexual infantil. La pista nos la dio nuestro compañero Jorge Loser. Hay una similitud con los niños viendo como zombies los Teletubbies (un show de la BBC). Pero lo que nos dice este desconcertante desenlace es que se han creado unos monstruos. Quizá simplemente han querido hacer alusión a otro tipo de depredador, en este caso el sexual, o quizá es una pista para lo que podremos encontrar en la siguiente entrega, la cuarta y penúltima de la franquicia.

Crítica: ’28 años después’

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Sinopsis

Han pasado casi tres décadas desde que el virus de la rabia escapó de un laboratorio de armas biológicas, y ahora, todavía bajo una cuarentena brutalmente impuesta, algunos han encontrado formas de existir en medio de los infectados. Uno de estos grupos de supervivientes vive en una pequeña isla conectada al continente por una única carretera fuertemente defendida. Cuando uno de los miembros del grupo abandona la isla para adentrarse en el oscuro corazón del continente, descubre secretos, maravillas y horrores que han mutado no sólo a los infectados, sino también a otros supervivientes.

Crítica

Danny Boyle convierte el apocalipsis en arte lisérgico

Recuerdo que cuando vi ‘28 días después’ quedé en shock por su planteamiento inicial, por su crudeza y por innovar con el concepto de infectados y de zombies que corren. Quizá precisamente sea la novedad y la conmoción lo que buscan Danny Boyle y Alex Garland con este regreso a su saga. ’28 años después’ supone un retorno muy diferente al que todo el mundo espera. Desde luego no es una película para todo el mundo. Lejos de repetir la fórmula que tantos imitadores generó, esta entrega es la mayor macedonia que han creado ambos cineastas, con extra de riesgo comercial, una mezcla de géneros, narrativas y estilos que sorprende tanto como desconcierta. Y, aun así, la he disfrutado.

Conste que aunque es un filme fácil de entender y difícil de describir voy sin spoilers. Aunque os dé algunas claves, no acertaríais ni de lejos lo que pasa en esta película. Ni en un millón de intentos. Y eso, en los tiempos que corren, ya es un logro.

La premisa nos lleva a una Europa que, motivada por el miedo al virus, ha decidido cerrar sus fronteras e ignorar al Reino Unido. Se condena así a las islas británicas a un regreso a la Edad Media donde la humanidad debe encarar y abrazar sus facetas más primitivas. ¿COVID? ¿Crisis de refugiados? ¿Paralelismos con la actualidad? Lo pensé y puede haber alguna lectura similar. Pero si acaso está más presente el tema del Brexit y una especie de condena a esa Inglaterra que se independiza de todo. Y por supuesto está el amor maternofilial como en ’28 semanas después’ y el filme se atreve también con temas como la eutanasia y el ritualismo, pero todo envuelto en una narrativa que a ratos roza el delirio.

Danny Boyle recupera su espíritu más experimental. Si en ‘28 días después’ jugó con cámaras domésticas, ahora rueda buena parte con móviles, dándole un aire más casero y cercano para el espectador. Aunque esta tecnología también le permite grabar efectos “tipo Matrix” que les dan a las muertes un toque diferente y distintivo. Fotogénicamente la película no tiene pero alguno, logrando imágenes que muchas horas después de ver el filme aún tengo grabadas. Hay fotogramas memorables, secuencias que sacan lo mejor de este artista. Igual sucede con la música, que aporta un toque tremendamente british al filme y en cuya banda sonora no está el tema de John Murphy. Este marcado acento de las islas está justificado por cómo se azota al país natal de los autores de la obra. Me explico en el siguiente párrafo.

Podemos asumir que los injertos de películas como ‘Enrique V’ mostrando a ingleses victoriosos matándose por Europa en diferentes épocas, están para trasladarnos a una situación que se repite en el tiempo y retratan una soberbia caída ahora en desgracia. Conducir por el otro lado, tener enchufes diferentes, pagar en libras… Los británicos han tenido siempre una especie de necesidad de desmarcarse del resto y esa autosuficiencia identitaria está en el filme a base de referencias fatales. Al fin y al cabo esta película nos viene a decir que el virus de la rabia es algo de los ingleses y el mundo ha dicho, «quédate ahí con lo tuyo». Y si entramos en el campo de las alusiones nos damos cuenta del batiburrillo y lo loco que ha sido este nuevo viaje. Teletubbies, ritos iniciáticos espartanos, enfrentamientos tipo ‘El guerrero número 13’, huidas a lo ‘Ataque a los titanes’, momentos que rememoran a Braindead… Todo eso ha pasado por mi cabeza en diferentes momentos, así de caótica es la cosa. Si la película te parece una locura con estas conexiones espera a ver a los cazadores ataviados con chándal del Humana.

Y, sin embargo, por alguna extraña razón, ’28 años después’ funciona. Hay secuencias antológicas, como una tensa escena con una voz en off radiofónica in crescendo, una persecución vibrante por un corredor marino o un momento de recorte en silueta que a escalofríos de lo goyesco que es. La película se entiende y se sigue, incluso cuando se va por derroteros más propios del cine lisérgico o de autor. Lo que cuesta entender es cómo han decidido tomar un rumbo tan comercialmente arriesgado. Todo esto nos habla de un Danny Boyle desmelenado. Pero ¿y Alex Garland? Difícil decir dónde está su huella exacta. Hay momentos poéticos, otros excesivos, algunos profundamente inquietantes, quizá ahí está su marca. Por supuesto hay un poco del tema militar, leitmotiv de sus últimas películas (‘Civil War’, ‘Warfare’). Desde luego en este reencuentro de ambos no tenemos un resultado igual. ‘28 años después’ no tiene la energía caótica de la primera ni el tono bélico de la segunda. Es más calmada, más enigmática y por momentos bellísima en su rareza.

Los zombis están, sí. Y corren. Pero ahora también evolucionan, y eso abre preguntas que ni me esperaba o son propias de la serie B o Z. Si esto es lo que nos espera para las próximas dos entregas ya anunciadas, no sé cómo me voy a preparar.

Ficha de la película

Estreno en España: 20 de junio de 2025. Título original: 28 days later. Duración: 115 min. País: Reino Unido. Dirección: Danny Boyle. Guion: Danny Boyle, Alex Garland. Música: Young Fathers. Fotografía: Anthony Dod Mantle. Reparto principal: Jodie Comer, Aaron Taylor-Johnson. Jack O’Connell, Alfie Williams, Ralph Fiennes. Producción: Columbia Pictures, British Film Institute, Decibel Films, DNA Films. Distribución: Sony Pictures. Género: terror. Web oficial: https://28yearslater.movie/

Crítica: ‘Quinografía’

Sinopsis

Conocemos a Quino, su obra y su mundo con imágenes y testimonios inéditos.Con la última entrevista que Quino ofreció y con el testimonio de amigos, familiares y expertos en la historia del cómic, repasamos la vida y el enorme legado del creador de Mafalda.

Recorremos, junto a él, su biografía, sus orígenes y el largo camino recorrido para convertirse en una celebridad mundial y para volver al fin a su Mendoza natal, viudo y casi ciego, para despedirse de la luz de su infancia.

Quinografía intenta, además, plantear una reflexión sobre las formas artísticas de abordar un archivo, sobre el modo en que dialogan el presente y el pasado, bajo una certeza mafaldiana: los adultos no tienen la menor idea de lo que hacen con el mundo.

Crítica

Radiografía profunda del filósofo del chiste corto

Mafalda no fue solo una niña contestataria. Fue ,y sigue siendo, un espejo lúcido y humorístico de la sociedad moderna. Creada en 1964 por Joaquín Salvador Lavado, más conocido como Quino, la tira cómica fue traducida a más de treinta idiomas y ha formado parte de generaciones de lectores que vieron en ella algo más que humor: una herramienta crítica que desafiaba injusticias, autoritarismos y absurdos cotidianos. Mafalda, nacida en Argentina pero con alma universal, fue el canal más puro por el que Quino vertió su genialidad humanista. Pero el historietista fue mucho más que eso.

‘Quinografía’, el documental de Mariano Donoso y Federico Cardone, no se contenta con repasar su obra. Va más allá: ofrece un retrato afectivo, introspectivo y, sobre todo, humanizado de un autor que cambió la manera en que millones de personas entendían la política, la infancia y el mundo.

A través de su última entrevista póstuma y material inédito, dibujos originales, fotografías familiares, testimonios, el filme nos invita a viajar por los lugares donde Quino vivió y dejó huella: Buenos Aires, Milán, París, Madrid. Esta geografía afectiva, más que una biografía al uso, funciona como un mapa de su sensibilidad artística. En esos lugares cultivó y dio rienda suelta a un ingenio, camuflado de inocencia infantil con Mafalda, que descubría verdades en el espacio que otorgaba una sola tira cómica.

Testigos de excepción como Joan Manuel Serrat, Milena Busquets, Álex Grijelmo o Jorge Valdano, entre otros muchos incluyendo a sus sobrinos, aportan una mirada personal al hombre que, con aparente timidez, supo dar voz a las angustias sociales más profundas. Especialmente reveladora resulta su faceta como exiliado: hijo de republicanos españoles, Quino heredó no solo el compromiso político, sino también una mirada europea crítica sobre la historia y el presente.

Lejos de la hagiografía complaciente, ‘Quinografía’ muestra sus contradicciones: su pudor ante los premios, su rechazo a la monarquía incluso cuando aceptó el Príncipe de Asturias, su preocupación por el resurgir de la derecha en Europa. Con lo azote que fue para la ultraderecha y contra las injusticias sociales hoy no le faltaría trabajo y le sacaría los colores a más de uno, tanto en Argentina como en Europa. Quino fue un hombre coherente, incómodo para los poderosos y entrañable para los comunes.

La mayor virtud del documental radica en su capacidad para transmitir sin solemnidad el peso cultural de Quino. Su humor, tan mendocino como andaluz, tan argentino como planetario, ha conseguido algo inédito: que una niña ficticia como Mafalda sea estudiada en lo más recóndito del mundo, como en cátedras de filosofía en Taiwán. Esa es la medida de su universalidad. ‘Quinografía’ no es solo un retrato; es un homenaje profundo y necesario. Una clase de historia, arte y conciencia política con alma de viñeta.

Ficha de la película

Estreno en España: 19 de junio de 2025. Título original: Quinografía. Duración: 75 min. País: Argentina, España. Dirección: Mariano Donoso, Federico Cardone. Guion: Mariana Guzzante. Música: Mauro Marquet, Alejandro Fiore. Fotografía: Mariano Donoso, Isabel Ruiz. Reparto principal: Quino, Joan Manuel Serrat, Jorge Valdano, Milena Busquets, Álex Grijelmo. Producción: El Gatoverde Producciones, Curandero Producciones, INCAA (Argentina), el ICAA (España), RTVE. Distribución: ME LO CREO. Género: documental. Web oficial: https://elgatoverdeproducciones.com/peliculas/quinografia/

Crítica: ‘Ne Zha 2’

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Sinopsis

Ne Zha, un niño demonio criado por humanos, forma una incómoda alianza con el príncipe Loong, Ao Bing, en una batalla épica para proteger a sus clanes. Después, sus cuerpos se tambalean al borde de la destrucción. Ne Zha debe embarcarse en una peligrosa búsqueda para obtener un elixir que restaure el cuerpo de Ao Bing. Durante este viaje para matar demonios, Ne Zha descubre una conspiración que desencadenará una guerra devastadora entre el bien y el mal, y deberá desafiar a fuerzas traicioneras para proteger lo que más aprecia.

Crítica

Un blockbuster chino de récords y mucha espectacularidad

‘Ne Zha 2’, dirigida por Yu Yang, es una secuela que aspira a multiplicar la épica de su predecesora, pero termina siendo un ejemplo de cómo el exceso puede diluir incluso las ideas más potentes. Desde su primer fotograma queda claro que estamos ante un producto ambicioso, pensado no solo para conquistar al público chino sino también para cimentar una franquicia. Sin embargo, pese a sus aciertos visuales y a una acción que recuerda por momentos al mejor Zhang Yimou, la película falla al intentar equilibrar su despliegue técnico con una narrativa coherente.

Para quienes no vieron la primera entrega, la confusión llega rápido. Aunque se intenta contextualizar mínimamente, el arranque se apoya demasiado en el conocimiento previo de los personajes y sus conflictos. Esto se agrava con una historia que recurre una y otra vez a la improvisación narrativa: elementos que aparecen sin lógica clara, personajes con motivaciones confusas y una mitología que mezcla libremente tradiciones. Es un guion que parece escrito sobre la marcha, más preocupado por el espectáculo que por la cohesión.

En cuanto a su duración, ‘Ne Zha 2’ sufre el mismo mal de muchas superproducciones actuales: se alarga innecesariamente. Las más de dos horas de metraje se sienten como una travesía irregular, con altibajos constantes. Algunas secuencias de batalla son espectaculares, coreografiadas inclusos con elegancia y una escala que justifica el ejército de animadores scon el que ha contado el filme. Lástima que algunas de esas escenas se extienden más allá de lo necesario, perdiendo ritmo y ganando fatiga visual.

Donde la película brilla es en su apartado artístico. La iconografía es simplemente brutal: los escenarios están diseñados con un nivel de detalle y una paleta cromática que resulta abrumadora y hermosa a la vez. Cada plano es una postal, una explosión de color y estética tradicional reinterpretada con técnicas modernas. Lamentablemente, este nivel no se extiende a los personajes, que parecen sacados de un videojuego para móviles. Los modelados son genéricos, con expresiones limitadas y una estética recargada en exceso que rompe con el lirismo de los fondos.

El protagonista, Ne Zha, es un arquetipo del héroe todopoderoso, pero destaca por su aura oscura y su naturaleza malvada, un enfoque que lo aleja del típico “elegido luminoso” y le aporta una dimensión más interesante y simpática a partes iguales. Aun así, ni siquiera su complejidad moral salva a una película que a veces se toma demasiado en serio y otras no se toma en serio en absoluto. Otro aspecto que desentona, especialmente en su versión doblada, es la voz del protagonista. El trabajo de doblaje, si bien técnicamente correcto, no termina de encajar con la construcción del personaje. La entonación de su voz, resulta excesivamente limpia, juvenil y algo plana para un héroe con una carga tan oscura y compleja.

Esta es una película que explora el terreno de los récords. ‘Ne Zha 2’ ha seguido los pasos de su predecesora y ha arrasado en taquilla local. En sus primeros días, rompió varios récords de recaudación en China, consolidándose como uno de los estrenos animados más vistos del año. Incluso ha llegado un momento que se ha colocado a nivel mundial como la película animada más vista de la historia. Este éxito demuestra el tirón del personaje en el imaginario popular chino, así como el músculo de la animación local frente a las grandes producciones internacionales.

Como cierre, una escena post-créditos confirma que se va a querer seguir explotando la gallina de los huevos de oro, o el caldero del Palacio Blanco, empleando la terminología del filme. Se planta la semilla de un universo con muchos personajes e incógnitas por resolver, una estrategia clara para estirar el chicle mientras el público lo permita.

Ficha de la película

Estreno en España: 20 de junio de 2025. Título original: Nezha: Mo Tong Nao Hai. Duración: 143 min. País: China. Dirección: Yu Yang. Guion: Yu Yang. Música: Ro Chen, Win Pin Chu, Rui Yang. Reparto principal (doblaje original): Yanting Lü, Mo Han, Hao Chen, Gong Geer, Yuze Han, Joseph, Qi Lü, Deshum Wang. Producción: Beijing Enlight Media Co., Chengdu Yingduoduo Culture Media, Coco Cartoon, Horgos Coloroom Pictures. Distribución: Adso Films. Género: aventuras, fantástico. Web oficial: https://weibo.com/u/6217939256

Crítica: ‘La furgo’

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Sinopsis

Oso (Pol López), un hombre divorciado de 45 años, vive con su hija de 6 años en una furgoneta en Barcelona mientras intenta reconstruir su vida. Acompañado por un grupo de personajes peculiares trata de recuperar estabilidad, pero la boda de su ex lo lleva al límite. La Furgo es un emotivo drama humano sobre la precariedad, la identidad y la búsqueda de segundas oportunidades.

Crítica

Cómo avanzar sin GPS hacia uno mismo cuando te encuentras aparcado de la vida

La furgo’, dirigida por Eloy Calvo y basada en el cómic homónimo de Martin Tognola y Ramón Pardina, se suma a la oleada de películas españolas que, sin alardes ni grandilocuencias, logran trazar un retrato certero de la sociedad contemporánea. Esta adaptación cinematográfica se apoya en un sólido guion para explorar con sensibilidad, pero sin sentimentalismo, los vértices de la crisis de los cuarenta, una etapa que en este caso se manifiesta más en el exterior que en el interior: el protagonista (interpretado con contención y vulnerabilidad por Pol López) vive en una furgoneta tras separarse de su pareja, malvive a base de favores y lucha por mantener el vínculo con su hija.

Aunque pueda parecer que ‘La furgo’ se sube a la moda post-pandemia de las camper vans como estilo de vida, la película toma un rumbo diferente. Aquí el vehículo no es símbolo de libertad, sino de precariedad, una prisión con ruedas en la que el protagonista intenta recomponer los pedazos de una existencia resquebrajada. El tema de la vivienda basada en un furgón podría recordar el tema social e incluso romántico de ‘Nomadland’. En parte es así e incluso se toca el tema del trabajo precario como repartidor, lanzando dardos a Glovo en lugar de a Amazon. No olvidemos que este cómic se publicó en 2018, dos años antes que la película de Chloé Zhao.

Aunque a muchos podría recordar detalles generacionales de ‘Nomadland’, dista de seguir el mismo rumbo o hilo central. Por supuesto está el tono mediterráneo marcando una buena diferencia. Como aquella película, toca temas como la vivienda inaccesible, las responsabilidades y las vidas improvisadas en la marginalidad urbana. ‘La furgo’ prefiere la cercanía de los barrios de Barcelona, donde el asfalto y el cemento aprietan tanto como las deudas emocionales. Y sobre todo llegará al espectador que viva la dificultad para independizarse y para conseguir vivienda propia. También trata sobre aquello que nos impide pedir ayuda, las segundas oportunidades y la construcción de una identidad. Es una película que dentro de su sencillez y hora y media de duración es capaz de establecer todas esas capas.

Uno de los grandes aciertos del film es cómo transita entre el realismo social y las evasiones del protagonista, representadas mediante preciosas secuencias de animación que conectan directamente con el espíritu gráfico del cómic original. Estas escenas no solo aportan belleza visual, sino que refuerzan una de las grandes ideas de la historia: la necesidad de imaginar otras vidas posibles, aunque sea para sobrevivir a la propia.

En una época en la que el cómic español encuentra nuevas vías de expresión a través del cine —como ya demuestran nombres como Paco Roca o Santiago García—, ‘La furgo’ se posiciona como un ejemplo de cómo el audiovisual puede dar una segunda vida al noveno arte, sin perder el alma de la obra original. Calvo consigue encapsular en apenas 90 minutos un abanico de temas —la identidad, el perdón, las segundas oportunidades— sin perder el pulso narrativo ni caer en el drama lacrimógeno.

‘La furgo’ es un road trip sin mapa, donde el mayor viaje es el de la vida. Una película sencilla, pero con capas que merecen ser descubiertas. Una historia pequeña que habla de cosas grandes. Y sobre todo, una demostración de que el cine español actual sigue encontrando caminos propios para hablar del mundo que nos rodea. Aunque sea desde una furgoneta aparcada en una calle cualquiera.

Ficha de la película

Estreno en España: 20 de junio de 2025. Título original: La furgo. Duración: 88 min. País: España. Dirección: Eloy Calvo. Guion: Martín Tognola, Ramon Pardina. Música: Marc Parrot. Fotografía: Anna Molins. Reparto principal: Pol López, Marina Lleida. Producción: Teidees, RTVE, 3CAT, Institut Català de les Empreses Culturals (ICEC), Crea SGR Distribución: Sideral. Género: drama. Web oficial: https://www.teidees.com/es/projectes/la-furgo/

Crítica: ‘Fubar’ T2

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Conspiraciones, tiroteos y Tocino: ‘FUBAR’ abraza su caos y mejora

Con un título que ya de por sí te prepara para el caos (‘FUBAR’, acrónimo militar de Fucked By Assholes in the Rear), esta serie de Netflix regresa con una segunda temporada que, para sorpresa de muchos, mejora considerablemente respecto a la primera. Aquella debutaba como una comedia de acción más, con Schwarzenegger en plan autoparódico persiguiendo a un cliché andante de narcotraficante. Pero esta nueva tanda de episodios decide abrazar el absurdo, el disparate y la conspiranoia, regalándonos un entretenimiento que, aunque empieza con el pie izquierdo, termina corriendo como un loco sin frenos cuesta abajo… y vaya si nos arrastra con él.

‘FUBAR’ sigue fiel a su nombre: en cada episodio, los personajes se ven envueltos en situaciones comprometidas por su propia torpeza, ego, o directamente, por estupidez monumental. Es como si los guionistas hubieran apostado a ver cuántas veces podían poner en peligro la seguridad nacional con un desliz romántico o un ataque de celos. Y ojo, lo logran. Esta vez, la amenaza es más actual que nunca: un apagón nacional provocado por una red de conspiraciones que casi parece inspirada en el último debate político español. No sabemos si la CIA tiene algo que ver con el precio de la luz, pero después de ver esto, uno duda.

El humor sigue siendo una mezcla de chistes físicos, bromas de instituto y violencia ridícula. Los primeros episodios tambalean como Arnold bajando unas escaleras sin rodilleras, pero a medida que avanza la trama, la serie se estabiliza y encuentra un ritmo propio, disparando gags, tiroteos y giros absurdos con notable precisión.

Carrie-Anne Moss entra en escena con una energía algo desconcertante: la vemos arrancar con coreografías de baile que harían sonrojar a Trinity, pero pronto revela su verdadera cara como la gran villana de la temporada. Su personaje es el único que parece habitar una serie seria, lo que la convierte en un contrapunto efectivo… e irónicamente cómico, a su manera.

En cuanto al elenco, Chips (Guy Burnet) es el fichaje estrella. Si Hans Gruber hubiese sobrevivido a su caída en Jungla de Cristal y hubiese pasado una temporada en un psiquiátrico con wifi, habría salido algo parecido a este personaje. Es irreverente, delirante y, sobre todo, divertidísimo. Solo el personaje de Tocino puede rivalizar con él en monería y capacidad de hacerse con nuestros corazones.

Schwarzenegger, por su parte, sigue siendo el alma (y los bíceps) de la serie. No puede moverse como antes, pero lo compensa con su inconfundible mezcla de humor seco y frases lapidarias. A su lado, Monica Barbaro se consolida como una co-protagonista de peso. Está más cómoda, más física y más divertida, dando una réplica creíble a su padre ficticio y al caos que les rodea.

En resumen, la segunda temporada de ‘FUBAR’ es como una hamburguesa triple con bacon: grasienta, exagerada, un poco estúpida… pero imposible de dejar a medio comer. Si la primera te dejó indiferente, dale una segunda oportunidad: ahora el menú viene con salsa conspirativa y un extra de risas.

Crítica: ‘Cómo entrenar a tu dragón’

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Sinopsis

En la escarpada Isla Mema, donde vikingos y dragones han mantenido una amarga enemistad durante generaciones, Hipo (Mason Thames; Black Phone, Para toda la humanidad) es un muchacho diferente a los demás. El ingenioso y subestimado hijo del jefe Estoico el Inmenso (Gerard Butler, que también puso voz al personaje en VO en la saga de animación) desafía siglos de tradición haciéndose amigo de Desdentao, un temido dragón Furia Nocturna. Su insospechado vínculo desvelará la verdadera naturaleza de los dragones, poniendo a prueba los cimientos de la sociedad vikinga.

En compañía de la feroz y ambiciosa Astrid (la nominada a los BAFTA Nico Parker; Dumbo, The Last of Us) y Bocón, el estrafalario herrero del pueblo (Nick Frost; Blancanieves y la leyenda del cazador, Zombies Party), Hipo planta cara a un mundo dividido por el miedo y la incomprensión.

Pero cuando surge una ancestral amenaza que pone en peligro tanto a vikingos como a dragones, la amistad de Hipo con Desdentao se convertirá en la clave para forjar un nuevo futuro. Juntos, deberán recorrer la delicada senda hacia la paz, volando más allá de los límites de sus mundos y redefiniendo para siempre el significado de ser un héroe y un líder.

Crítica

Increíble y perfecta

 Estamos ante el primer live-action de Dreamworks y sin duda lo han clavado. Qué maravilla es ‘Cómo entrenar a tu dragón’. Si, es calcada a la película de animación, pero aun así podían perder esa magia, esos valores que nos enseñan que las apariencias engañan y no siempre los malos son las bestias enormes que echan fuego por la boca. Y no, no pierden ni una pizca de su esencia.

Nos vamos a Isla Mema, una isla en la que viven un gran pueblo vikingo cazadores de dragones. Estos están en guerra con estos grandes animales desde hace siglos. Hipo, el hijo de Estoico, el jefe de este gran pueblo, va a cambiar por completo todo esto.

Se que no iba a ser complicado que me gustase, pero iba con miedo. Muchas veces, por muy bien que se vean los tráilers, la película puede perder el alma y ‘Cómo entrenar a tu dragón’ no es una de esas. El director Dean DeBlois, director de las cintas animadas también, se ha encargado de que todo funcione a la perfección, con un gran casting y sin duda un gran equipo de efectos especiales. Se nota sin duda el gran cariño a la historia de Cressida Cowell y por supuesto a su película original.

Mason Thames (‘The Black Phone’) es un perfecto Hipo, con sus debilidades y fortalezas. Con esa inseguridad y bondad que le caracteriza. Junto a él, Gerard Butler, vuelve a ponerse en la piel de Estoico, esta vez no solo dándole la voz, sino también su cuerpo. Y vuelve a estar perfecto. Nick Frost consigue frenar el carácter de este jefe que no comprende a su hijo, dando vida al herrero del pueblo.

Nico Parker, Gabriel Howell, Julian Dennison, Bronwyn James y Harry Trevaldwyn son los encargados de dar vida a los peculiares amigos de Hipo.

Por supuesto mención especial a los dragones. El increíble trabajo de efectos visuales que hay en esta película, es asombroso. Los dragones, pese a su aspecto animado, parecen reales. Están perfectamente integrados en la imagen y es un gustazo y a su vez terrorífico verlos volar. El dragón final es apoteósico, en la película animada impacta, pero aquí os puedo asegurar que es increíble. Además, aquí vemos a esos vikingos, luchadores natos, dispuestos a morir por el honor y por intentar acabar con sus enemigos.

Todo esto acompañado de la gran banda sonora de John Powell. Y la preciosa fotografía de Bill Pope, que nos hará ver los grandes paisajes irlandeses e islandesas de una manera increíble a lomos de un gran furia nocturna.

Es cierto que este live-action no trae nada nuevo, estamos acostumbrados en otros a que veamos escenas alargadas o incluso nuevas, pero aquí no, y creo que es un acierto. Y aun haciendo esto, logra que no apartes la vista de la pantalla, aun conociendo el desenlace muchos hemos tenido la mano en el pecho sufriendo por nuestros protagonistas. Sin duda una de las mejores películas del año.

 Ficha de la película

Estreno en España: 12 de junio de 2025. Título original: How to train your dragon. Duración: 125 min. País: EE.UU. Dirección: Dean DeBlois. Guion: Dean DeBlois. Música: John Powell. Fotografía: Bill Pope. Reparto principal: Mason Thames, Gerard Butler, Nico Parker, Nick Frost, Julian Dennison, Gabriel Howell, Browyn James, Harry Trevaldwyn, Ruth Codd. Producción: DreamWorks Animation, Marc Platt Productions, Universal Pictures. Distribución: Universal Pictures. Género: aventura, comedia, drama. Web oficial: https://www.instagram.com/httydragon/

Crítica: ‘Sicarios en el aire’

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Sinopsis

Lucas (Josh Hartnett) es un mercenario retirado en Tailandia que recibe el encargo inesperado de atrapar a un asesino que va a embarcar en un vuelo rumbo a Estados Unidos. Una vez en el aire, descubre la verdadera y sorprendente identidad del criminal. Pero a bordo del avión hay más de cien sicarios con el mismo objetivo, y mientras Lucas se debate entre abandonar su misión original o colaborar con el misterioso asesino, se desata la locura. Un disparatado viaje lleno de turbulencias.

Crítica

Violentas coreografías para dejar el cerebro en modo avión y el sentido del humor fuera de la caja negra

Con ‘Sicarios en el aire’ Josh Hartnett parece haberse subido al último vagón del tren de moda, ese al que se subió Brad Pitt en ‘Bullet Train’. Y lo ha hecho con la clara intención de no quedarse en tierra. La película (rebautizada del inglés como Fight or Flight) no oculta sus intenciones: conquistar a las nuevas audiencias a golpe de adrenalina, humor bobalicón y violencia más rápida que un dedo pasando vídeos en TikTok.

Desde el primer minuto queda claro que aquí nadie ha venido a filosofar. Hartnett se entrega al espectáculo con una entrega casi juvenil (o desesperada, según se mire), acompañado de una estética que parece ideada en el departamento de peluquería de un videojuego de los noventa. Su personaje, una especie de John Wick con resaca, se ve envuelto en un carrusel de peleas imposibles, persecuciones dentro de un avión y coreografías tan elaboradas como explícitas.

Acordarnos de la estrategia seguida por Dev Patel y su ‘Monkey Man’ no es casualidad. Aquí también tenemos a un lobo solitario, desesperado, rodeado de enemigos, que convierte cada pasillo y compartimento del avión en un escenario para una danza mortal. Ambas películas comparten coreógrafo, Brahim Chab, un veterano de las bofetadas cinematográficas que ha trabajado con leyendas como Van Damme, Donnie Yen o Jackie Chan. Si alguien sabe cómo lanzar a un sicario entre las butacas de un avión, es él.

Detrás de la cámara está James Madigan, que debuta como director tras años en segundas unidades y efectos visuales en títulos como ‘Transformers: El despertar de las bestias’, ‘Megalodón’ o ‘Snake Eyes’. Y se nota. Madigan sabe cómo mover la cámara, cómo montar una secuencia de acción con ritmo y cómo llenar la pantalla de mamporros y extravagancias que harían llorar de emoción a Michael Bay. Lo que no domina tanto es el equilibrio tonal: la comedia, que pretende ser un desahogo entre tanta brutalidad, a veces resulta tan forzada que parece escrita por un algoritmo que ha visto demasiadas películas de Shane Black o de Guy Ritchie. Intenta ser muy loca, muy desconcertante, pero se pasa de surrealista.

‘Sicarios en el aire’ es, en definitiva, una película entretenida, de esas que cumplen si lo único que buscas es pasar un rato con palomitas y dejar el cerebro en modo avión. No inventa nada, no pretende profundizar…. Y eso que entre mutilaciones, botellas del minibar y golpes con el baúl superior, tiene una especie de alegato a lo Robin Hood.

Ficha de la película

Estreno en España: 13 de junio de 2025. Título original: Fight or Flight. Duración: 97 min. País: Reino Unido. Dirección: James Madigan. Guion: D.J. Cotrona, Brooks McLaren. Música: Paul Sanderson. Fotografía: Matt Flannery. Reparto principal: Josh Harnett, Marko Zaror, Charithra Chandran, Julian Kostov. Producción: Asbury Park Productions, The Royal Budapest Film Co, F or F Films, Liam Jay Films, MEP Capital, Thunder Road Pictures. Distribución: Youplanet. Género: acción. Web oficial: https://fightorflight-film.com/

Crítica: ‘Algo le pasa a mi yerno’

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Sinopsis

El doctor Béranger es un exitoso psicoanalista. Su vida sería perfecta si no fuera por un paciente muy ansioso y extremadamente pegajoso: Damien Leroy. Para librarse por fin de él, le hace creer que la única forma de curarse es encontrar el amor. Mientras el doctor se prepara para celebrar su 30 aniversario de boda, su hija, le cuenta que ha encontrado al hombre de su vida que no es otro que… Damien. La fiesta se convertirá en una pesadilla.

Crítica

Risas ocasionales en piloto automático

En un panorama cinematográfico escaso de espectadores y saturado de comedias familiares que buscan apelar a un público intergeneracional, ‘Algo le pasa a mi yerno’ intenta destacar con un enfoque ligeramente irreverente. Sin embargo, lo que prometía ser una comedia atrevida e incisiva termina siendo un pastiche de situaciones previsibles y personajes que rara vez escapan del estereotipo.

La película, dirigida por Arnaud Lemort (‘Un verano en Ibiza’), narra la historia de un joven que debe ganarse la aceptación de su nuevo suegro, partiendo del hecho de que este último es su psiquiatra. A simple vista, el argumento evoca un sinfín de comedias similares, como ‘La familia de mi novia’, ‘Sácame del paraíso’ o PELICULA PSICÓLOGO DE NIRO. Pero mientras estas lograron un equilibrio entre el humor ridículo y el desarrollo de relaciones, ‘Algo le pasa a mi yerno’ se queda atrapada en un bucle de gags forzados que rara vez logran trascender lo anecdótico.

Lo que podría haber sido una exploración divertida y emotiva de las tensiones fruto de los prejuicios y la hipocresía, se convierte en una acumulación de malentendidos y confrontaciones que se sienten más calculadas que orgánicas. Aunque hay momentos que logran arrancar una carcajada, la película carece de mala leche y picardía. También hay que reconocer que el ver de nuevo a Christian Clavier en la piel de un padre enfrentándose al nuevo novio de su hija le resta gracia ya que sale perdiendo en comparación con ‘Dios mío ¿pero qué te hemos hecho?’.

El mayor defecto de ‘Algo le pasa a mi yerno’ radica en su parodia mal ejecutada. Las fobias, los celos, el suegro… Son clichés que en el cine siempre dan pie a comedia, pero están mal aprovechados a causa de que se busca un enfoque suavizado o distinto. El otro protagonista, interpretado por Baptiste Lecaplain, parece una versión diluida del “pez fuera del agua” que hemos visto en innumerables ocasiones. Aunque tiene momentos de encanto, su evolución emocional es abrupta e inverosímil. Los suegros, por su parte, caen en clichés demasiado familiares: el patriarca rígido y desconfiado, la madre más comprensiva pero igualmente controladora. La hija, quien debería ser el puente entre ambos mundos, se ve relegada a un papel secundario, desaprovechando así el juego humorístico que podrían dar los secretos.

Uno de los pocos puntos brillantes del reparto es Clavier, cuyo impecable timing cómico logra elevar algunas escenas a pesar incluso de ir en piloto automático. Sin embargo, incluso su desempeño se ve limitado por un guion que prioriza la cantidad de chistes sobre la calidad de los mismos. Tan estándar es la película, que al igual que le sucede a Dani de la Orden con sus remakes, se percibe carente de personalidad. Todo se mueve entre lo genérico y predecible.

Esto no quiere decir que ‘Algo le pasa a mi yerno’ sea un desastre total. Hay detalles aislados que muestran potencial, como algunos diálogos mordaces o algún secundario limítrofe con lo chiflado. No obstante, estos aciertos son demasiado esporádicos para salvar una película que, en su conjunto, se siente como una oportunidad desaprovechada. En última instancia, ‘Algo le pasa a mi yerno’ es una propuesta que aspira a ser irreverente pero se conforma con lo convencional. Si bien puede ofrecer entretenimiento ligero para una tarde sin muchas expectativas, difícilmente logrará dejar una impresión duradera en el público. El esfuerzo mental será recíproco, si bien los guionistas no se han devanado mucho los sesos para ser originales, las neuronas del espectador no trabajarán en exceso por dejar impronta de esta película en la memoria.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de junio de 2025. Título original: Jamais sans mon psy. Duración: 112 min. País: Francia. Dirección: Arnaud Lemort. Guion: Arnaud Lemort. Música: Romain Trouillet. Fotografía: Christophe Graillot. Reparto principal: Christian Clavier, Baptiste Lecaplain, Claire Chust, Chistina Reali. Producción: Atelier de Production, TF1. Distribución: A Contracorriente Films. Género: comedia. Web oficial:

Crítica: ‘Chespirito: Sin querer queriendo’

En qué plataforma ver Chespirito: Sin querer queriendo

Chespirito regresa, no con risas enlatadas, sino con emoción auténtica

En la era de los biopics televisivos que buscan humanizar a leyendas y escarbar bajo la superficie del mito, ‘Chespirito: Sin querer queriendo’ se suma con una propuesta que, si bien se alinea con títulos recientes como ‘¿Es el enemigo? La película de Gila’, encuentra su fuerza no tanto en la revelación sino en el homenaje. Es un regalo nostálgico, hecho con la clara intención de reconectar con una figura que marcó a generaciones enteras: Roberto Gómez Bolaños a.k.a. “Chespirito”. Y todo ello desde una perspectiva prácticamente blanca pues se basa en su autobiografía con un guión escrito por Paulina Gómez Fernández, la tercera de sus seis hijos e intérprete en la serie ‘Chespirito’.

La miniserie, estrenada ya en HBO Max, no pretende reinventar la fórmula del biopic, pero sí la matiza con un tono profundamente emotivo, nostálgico, cercano, casi familiar. Desde los primeros compases, queda claro que el objetivo no es deconstruir a Chespirito como se haría con figuras más polémicas, sino recordarlo en su humanidad, en sus inseguridades, en sus silencios y procesos creativos fuera del set. En ese sentido, se siente menos como una investigación y más como un abrazo a la memoria colectiva.

Uno de los grandes aciertos es la elección de Pablo Cruz como Roberto Gómez Bolaños. Es algo que va más allá del parecido físico y la caracterización, lo cual, ya de por sí puede despertar simpatía inmediata. Cruz logra capturar los matices del creador: su voz pausada, sus picardías, esa mirada entre tímida y brillante que definió al autor detrás de ‘El Chavo del 8’, ‘El Chapulín Colorado’ y una infinidad de personajes inolvidables. Cruz no imita; interpreta. Y eso marca la diferencia pues a la mayoría de espectadores les será ajena la etapa más joven del comediante.

El resto del elenco también merece reconocimiento. La recreación del universo de ‘El Chavo del 8’ es, por momentos, tan fiel que provoca una punzada en el pecho a quienes crecieron con esos episodios repetidos, los cuales estaban llenos de una repetitividad que hacen que hablar de redundancia se quede corto. La actriz que encarna a Florinda Meza (Margarita Ruíz) ofrece una visión que, al menos en el primer capítulo, augura tanto la complicidad como la tensión que definió su relación con Bolaños su impacto en el resto del reparto. Y por supuesto es importante la labor de Juan Lecanda como Carlos Villagrán/Quico, quien se ganó a los espectadores superando al protagonista de igual modo que en su día Bart Simpson cedió su trono a Homer Simpson. Los actores que interpretan al elenco original, Ramón Valdés (Don Ramón) o María Antonieta de las Nieves (La Chilindrina), también están presentes y ganarán protagonismo según avance la serie.

La producción navega con habilidad entre diferentes épocas, elaborando el humor blanco que definió a Chespirito y los momentos de introspección que lo muestran como un hombre obsesionado con su oficio, perfeccionista y, a ratos, atrapado en la contradicción entre su imagen pública y su vida personal. Es en esos momentos donde la serie es más interesante: cuando deja de lado la mitología y muestra al hombre que dudaba de sí mismo mientras hacía reír a la audiencia hispanohablante de todo el mundo.

‘Chespirito: Sin querer queriendo’ no pretende ser una obra crítica ni subversiva. Es, ante todo, un acto de cariño. Al igual que sucede en España con Martes y Trece o con Esteso y Pajares, esto iconos imborrables de la comedia tuvieron sus más y sus menos. Aunque no entra de momento en las disputas legales o salidas del show, es una serie que no esquivará del todo las sombras, las tensiones internas del elenco, las acusaciones de repetición, el agotamiento del formato. Lo que es evidente es que regresa constantemente al centro: el legado indeleble de un hombre que, sin proponérselo, cambió para siempre la comedia en español.

‘El Chavo del 8’ no solo fue un fenómeno cultural, sino también un ejemplo de cómo el éxito puede fracturar incluso los lazos más cercanos. Puede que los más cínicos consideren a ‘Chespirito: sin querer queriendo’ una obra indulgente. Pero para quienes alguna vez jugaron a ser El Chavo, merendaron junto a sus abuelos en el Vecindad del Señor Barriga, dijeron aquello de “es que no me tienen paciencia” o hacen aún hoy en día cosplays del Chapulín Colorado, esta serie no es solo televisión. Es una cápsula del tiempo. Una que, sin grandes pretensiones, logra emocionar, así, sin querer queriendo.

Dónde se ubica ‘Ballerina’ en la cronología de ‘John Wick’

Lo que iba a ser un filme independiente terminó como parte de la saga de Chad Stahelski

Ana de Armas es la protagonista de ‘Ballerina’ y tras verla no se nos ocurre otra actriz más adecuada. Pudieron ser Lady Gaga o Chloë Grace Moretz pero finalmente fue la actriz de ‘Sin tiempo para morir’ la que ocupó el rol que representó la bailarina Unity Phelan en ‘John Wick: Capítulo 3 – Parabellum’. Pero este no ha sido el único baile para esta película que, aunque ha salido muy bien parada, ha habido que ajustar de manera que encaje en el tono y la cronología de lo ya protagonizado por Keanu Reeves.

La película ‘Ballerina’ nació originalmente como un guión para una película independiente escrito por Shay Hatten, centrado en una joven asesina en busca de venganza por el asesinato de su familia. El libreto llamó la atención de la productora Lionsgate, pero fue el éxito y la expansión del universo de ‘John Wick’ lo que llevó a los productores a integrarlo dentro de esa franquicia. La conexión parecía natural: el personaje principal encajaba con la mitología de asesinos formados desde la infancia, como los que vimos en ‘John Wick 3’. Así pues el guion fue re-ajustado para introducir personajes conocidos como Winston (Ian McShane) o el propio John Wick, interpretado nuevamente por Keanu Reeves.

Durante su desarrollo, ‘Ballerina’ pasó por varias manos: hasta seis guionistas trabajaron en distintas versiones del libreto, aunque solo Shay Hatten terminó acreditado oficialmente. Las diferencias de enfoque y tono llevaron a inconsistencias que, según informes surgidos tras visionados de prueba, afectaron al montaje inicial de la película. Fue entonces cuando Chad Stahelski, creador y arquitecto visual del universo Wick, intervino como productor creativo. Stahelski supervisó una reestructuración narrativa y dirigió nuevas escenas durante tres meses para asegurar que la película estuviera alineada con el estilo y los estándares de la saga principal. Este proceso de reajuste fue clave para cohesionar ‘Ballerina’ y preparar el camino para lo que suponemos que serán futuras extensiones de la franquicia.

A la media hora de esta nueva película hace su aparición John Wick cruzando algunas palabras con Eve Macarro (a.k.a Ballerina a.k.a. kikimora). Y lo hace intercalando frases y personajes que enlazan con su visita y petición de auxilio a la Ruska Roma, en el momento en el que acude a romper su sello y marcar su exilio. Esto sucede en la tercera entrega de la saga. Además en todas las escenas aparece La Directora (Anjelica Huston) sin cicatrices en las manos, las cuales estarían producidas por Mark Dacascos en la segunda mitad de esa misma entrega. La tercera parte comienza inmediatamente después del final del Capítulo 2, por lo que John Wick no tendría espacio ni tiempo de hacer lo que hace en esta última película. Con todo lo dicho y las fotografías previas al estreno es más que evidente que John Wick está vivo, aunque para muchos lo sigue estando tras el enigmático final de la cuarta. Pero lo importante es que Charon (Lance Reddick) está vivo, lo cual descarta ‘Ballerina’ como secuela tras la cuarta. Entre el filme número tres y el cuatro hay una separación más significativa: se estima que han pasado algunas semanas o incluso unos pocos meses, aunque no se especifican con claridad, algunos detalles (como la recuperación física del protagonista) sugieren un salto temporal considerable.

Por todo esto sabemos que ‘Ballerina’ transcurre durante y tras ‘John Wick: Chapter 3 – Parabellum’, llenando esas pocas semanas que suceden entre los capítulos 3 y 4. Si acaso hay que achacar que en las últimas escenas de ‘Ballerina’, cuando la trama ha sufrido un lapso de tiempo, La Directora tiene las manos intactas y no se menciona que John Wick esté excomulgado. Pero este es el lugar correcto para la película de Len Wiseman y Chad Stahelski, siendo un ‘John Wick 3.5’, una película que ha sido al final para sus creadores un encaje de bolillos. Ellos mismos lo confirmaron en una entrevista a Collider y la trama presentada ha reflejado esa declaración de intenciones.

Crítica: ‘Ballerina’

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Sinopsis

El universo de ‘John Wick’ se expande con ‘Ballerina’. Eve Macarro (Ana de Armas) es una asesina entrenada por la Ruska Roma desde su infancia, la misma organización criminal encargada del adiestramiento de John Wick (Keanu Reeves). En esta violenta historia de venganza, Eve intentará por todos los medios averiguar quién está detrás del asesinato de su padre. En su lucha por conocer la verdad, tendrá que atenerse a las normas de la Alta Mesa y, por supuesto, a las del Hotel Continental, donde descubrirá que existen secretos ocultos sobre su pasado.

Crítica

Ana de Armas se gradúa en Wickología con un Benois de la Venganza

‘Ballerina’, el esperado spin-off del universo ‘John Wick’ (el tercero tras los cómics de orígenes y la serie ‘El Continental’), se posiciona como una pieza clave en la expansión de esta saga de acción y si todos la recomiendan igual que yo, será el último gran taquillazo antes de la traca superheróica y jurásica de julio. De nuevo el protagonista no es el personaje de Keanu Reeves y coge el testigo Ana de Armas en el papel de Eve Macarro. Aun así el asesino conocido como Baba Yaga está presente pues esta historia se ubica entre ‘John Wick: Chapter 3 – Parabellum’ y ‘John Wick: Chapter 4’ (os explicamos esto en este artículo también sin spoilers).

¿Qué es lo que ha convertido a la franquicia ‘John Wick’ en una saga exitosa y eso mismo está presente en ‘Ballerina’? El carisma de Keanu Reeves (check), las coreografías que desarrolló Chad Stahelski (check), dichos bailes mortales en forma de plano secuencia (check), la estética de neón y elegancia (check), el mundo subterráneo de asesinos y gentlemens (check), una motivación vengativa (check), pocos efectos digitales y muchos prácticos (check), desarrollo de una mitología completamente nueva (check), una banda sonora electrizante (check), los trajes diseñados por Paco Delgado (check)… Y podríamos seguir así constantemente y acabar diciendo que esta entrega dispone más danza que nunca y más armas que nunca. Len Wiseman, quién ya se ha encargado en el pasado de dar pie a otra heroína de acción memorable como la Selene de ‘Underworld’ pero de cargarse clásicos como ‘Desafío total’, es el responsable airear esta saga que parecía haber tocado techo tras cuatro entregas gloriosas. ‘Ballerina’ es una digna sucesora que se mantiene a la altura de las secuelas, se atreve a ir puntualmente más allá con la violencia y a innovar rompiendo con algunos tópicos como la clásica escena de rearme o el recorrer una matanza una vez acabada, no durante (ya entenderéis esto).

Vuelven las normas marcadas por la Alta Mesa, los lujosos refugios que ofrece la cadena de El Continental y las teleoperadoras pin-up. Ana de Armas incorpora la figura de las kikimora y le acompañan los mismos actores que a Keanu Reeves (Ian McShane, Anjelica Huston y Lance Reddick en su última aparición). Pero llegan muchos nuevos personajes interpretados por Norman Reedus, Gabriel Byrne, David Castañeda o Catalina Sandino Moreno. A ellos se les suma un cameo que sirve de tributo a una grande y precursora de las mujeres en esto de la acción, Anne Parillaud (Nikita).

La franquicia John Wick sigue ampliando su universo a ritmo de tiros, monedas doradas y elegancia coreografiada. Llega más tarde de lo esperado pero tras pasar por las manos de Stahelski, el cual, obligó al equipo a rodar más escenas de combate. ‘Ballerina’ se suma con la misma sutileza con la que John Wick le da cariño a un martillo. Eso sí, la película empieza con media hora de orígenes que parece escrita por alguien que no vio que en este universo se prefiere contar las cosas a base de cuchilladas y silencios intensos. Esta introducción, aunque necesaria para contextualizar a Eve Macarro, rompe un poco el estilo críptico y minimalista que tanto amamos en la saga. Empezamos el filme con miedo, pensando que en ‘Ballerina’ se va a hablar demasiado. Eso y que esta nueva asesina parece tan implacable y resistente como el mismísimo John Wick, son los detalles que podrían haber jugado en contra de mantener la mitología de la saga. Si todo el mundo en este universo puede ser un tanque emocional y físico con puntería de francotirador borracho que nunca falla… ¿Qué hacía tan especial a Baba Yaga? Menos mal que el propio filme responde bien a eso.

‘Ballerina’ es una película estupenda, pura dinamita visual con la acción elegante y brutal que se ha convertido en marca de la casa. Ana de Armas no solo demuestra que puede repartir a la altura de los grandes, sino que también le da a Eve una dimensión emocional interesante y contenida. Tiene carisma, presencia, y cuando le rompen algo (como a todos en esta saga) uno siente que se avecina tormenta. El reencuentro entre Ana de Armas y Keanu Reeves, que ya compartieron protagonismo (y algo más) en ‘Toc Toc’ (2015) y suspense en ‘Exposed’ (2016), añade un divertido subtexto para los cinéfilos con memoria. De «revolcón» hemos pasado a rapapolvo y la química sigue intacta.

‘Ballerina’ sigue afinando el universo John Wick y rindiendo culto al género de acción añadiendo además alguna nota de homenaje al humor físico encendiendo el televisor y devolviéndonos a Los Tres Chiflados, ‘Aterriza como puedas’ o Buster Keaton. Mantiene ese carácter de película explosiva y adrenalínica que nos recuerda a tantos videojuegos tipo shooter e incorpora un tiroteo a base de lanzallamas que está casi a la altura del plano cenital de la cuarta con el aliento de dragón. Diciendo más, al margen de su carácter de entretenida danza letal, puede que también trascienda la pantalla convirtiendo a la pequeña localidad austriaca de Hallstatt en nuevo destino turístico que de moda. En resumen, esto es un suma y sigue, una manera elegante de pasar el testigo en la que Keanu Reeves vuelve a demostrar saber tener clase y Ana de Armas continúa con su carrera como heroína de acción haciendo honor al título de ‘Sin tiempo para morir’, la película que demostró que ella valía para apretar el gatillo y dar patadas voladoras.

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de junio de 2025. Título original: Ballerina. Duración: 125 min. País: EE.UU. Dirección: Len Wiseman. Guion: Shay Hatten. Música: Tyler Bates, Joel J. Richard. Fotografía: Romain Lacourbas. Reparto principal: Ana de Armas, Keanu Reeves, Ian McShane, Norman Reedus, Anjelica Huston, Catalina Sandino Moreno, Gabriel Byrne, David Castañeda. Producción: Thunder Road Pictures, 87Eleven Entertainment, Lionsgate, Summit Entertainment. Distribución: Diamond Films. Género: acción. Web oficial: https://ballerinamovie.net/

Crítica: ‘Sirât’

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Sinopsis

Un hombre (Sergi López) y su hijo (Bruno Nuñez) llegan a una rave perdida en medio de las áridas y fantasmagóricas montañas del sur de Marruecos. Buscan allí a Mar, su hija y hermana, desaparecida hace meses en una de estas fiestas sin amanecer. Reparten una y otra vez su foto rodeados de música electrónica y de un tipo de libertad que desconocen. Empujados por el destino, y con la esperanza de encontrar ahí a Mar, deciden seguir a un grupo de raveros hacia la última fiesta que se celebrará en el desierto.

Crítica

Oliver Laxe nos sumerge en lo sensorial y nos deja sin palabras

Películas como esta han hecho de la etapa de Domingo Corral una de las mejores en cuanto a contenido original de Movistar Plus+. Aún quedan algunos títulos por llegar tras su despedida como director de contenidos pero ya os adelanto que con ‘Sirât’ van a tener el listón alto. Con este filme Oliver Laxe consolida su posición como una de las voces más singulares y emergentes del cine europeo contemporáneo. Tras su paso por Cannes, donde la película fue galardonada con el Premio del Jurado ex aequo junto a ‘Sound of Falling’ de Mascha Schilinski, Laxe regresa con una obra que, sin renunciar a su poética habitual, se adentra en terrenos más políticos e impactantes.

Con una crisis de recursos y un estado de emergencia de fondo, la trama sigue a un padre (Sergi López) y su hijo (Bruno Núñez), los cuales buscan a un familiar en una rave en Marruecos. Este viaje físico se convierte en una odisea espiritual, donde el desierto y la música electrónica se entrelazan para reflejar las convulsiones de nuestro tiempo. Laxe, fiel a su estilo, combina actores profesionales con no profesionales, lo cual, a veces se delata con frases en exceso preparadas o pautadas, pero logra en general una autenticidad que potencia la carga emocional del relato.

Visualmente, ‘Sirât’ es una experiencia sensorial. Rodada en Super 16 mm, la película ofrece imágenes granuladas que capturan la aridez del paisaje y la intensidad de las emociones. Las ondas del sonido electrónico recorren el aire y casi se ven reflejadas en los estratos geológicos de los acantilados marroquíes. La dirección de fotografía y el diseño sonoro trabajan en armonía para sumergir al espectador en un estado casi hipnótico, donde cada grano de arena se mezcla con las notas musicales que flotan en el aire. El largometraje tiene un halo mágico a pesar de tratarse de un drama familiar y realista en resumidas cuentas. Pero eso es sobre todo en su primera hora. Tras eso llega un giro que convierte el filme en algo más propio de una obra de terror y supervivencia, dejándonos prácticamente sin habla.

El título, ‘Sirât’, hace referencia al puente que, según la tradición islámica, se cruza durante el Juicio Final, estando al borde del infierno. Es el camino que sigue el creyente hacia el paraíso mientras se evalúa su fe y su pasado. Esta metáfora atraviesa toda la película, planteando preguntas sobre la búsqueda o el sentido de la vida. Laxe no ofrece respuestas fáciles, pero invita a una reflexión profunda y necesaria. Sobre todo hace un esbozo del camino que sigue el héroe, el cual, se puede precipitar al infierno en cualquier momento. Este recorrido en ocasiones está plasmado casi a modo contemplativo y paisajístico, hasta tal punto que podría ser una de tantas series documentales de La2. Pero no deja de lado la evolución y progreso de sus protagonistas, de hecho, gracias a eso consigue su efecto final.

De nuevo la colaboración con Santiago Fillol (‘Matadero’) en el guion aporta una estructura sólida que sostiene la narrativa de lo que es en resumidas cuentas un road trip místico y conmocionante. Mientras que la producción de El Deseo, la compañía de los hermanos Almodóvar, garantiza una factura técnica impecable. Este respaldo puede haber empujado a Laxe explorar nuevas dimensiones de su cine sin perder su esencia o quizá es su visión como cineasta lo que ha hecho que los hermanos manchegos apuesten por él. Sea como fuere, esta comunión artística funciona, se percibe con alma y una frescura que contrasta con el árido desierto en que transcurre.

‘Sirât’ es una obra salvaje, indómita, que desafía y conmueve. Es un testimonio del compromiso de Oliver Laxe con un cine que no solo entretiene, sino que también interpela y transforma. Su reciente reconocimiento en Cannes no solo es merecido, sino que confirma que su mirada podría acabar siendo imprescindible en el panorama cinematográfico actual.

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de junio de 2025. Título original: Sirât. Duración: 120 min. País: España. Dirección: Oliver Laxe. Guion: Oliver Laxe, Santiago Fillol. Música: Kangdding Ray. Fotografía: Mauro Herce. Reparto principal: Sergi López, Bruno Núñez, Stefania Gadda, Joshua Liam Herderson, Tonin Javier, Jade Ouki, Richard Bellamyun. Producción: Movistar Plus+, Filmes da Ermida, El Deseo, Uri Films, 4A4 Productions. Distribución: BTeam Pictures. Género: drama. Web oficial: https://bteampictures.es/sirat/

Crítica: ‘El ritual’

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Sinopsis

Dos sacerdotes, uno que se cuestiona su fe y otro que se enfrenta a un pasado turbulento, deben dejar a un lado sus diferencias para salvar a una joven poseída a través de una difícil y peligrosa serie de exorcismos.

Crítica

Sencilla y bien narrada

Es muy difícil innovar hoy en día en el cine y más si nos vamos a un género tan explotado como es el terror y dentro de este el tema de los exorcismos. Hemos visto tantas películas con este tema que sin duda podemos seguir ciertos pasos para al menos lograr sobrevivir unas horas con alguien poseído. Al menos la primera norma, atar al poseído/a para que no logre alcanzarnos, segunda norma, poner todo en manos de uno o dos especialistas, por supuesto curas. Esto es lo que pasas en ‘El ritual’ una joven poseída es llevada a un convento en Iowa para que le hagan su respectivo exorcismo y así poder vivir una vida feliz. Pero su demonio no se lo va a poner nada fácil a los dos curas que se encargan de echar a esta entidad del cuerpo de la joven.

La película está basada en hechos reales. El exorcismo de Emma Schmidt, quien desde joven fue poseída y exorcizada varias veces, está claro que las primeras veces no lo hicieron del todo bien. En ‘El ritual’ nos muestran la última vez que fue sometida a un exorcismo.

La cinta como tal es entretenida, si no estás muy puesto en este tipo de historias puede gustar. Tiene buenas actuaciones, fotografía, sonido, esto último logra que te adentres en la película y los sustos sean más fuertes. También el trabajo de maquillaje es muy bueno, vamos viendo el deterioro de la muchacha según pasa el tiempo de manera muy realista.

Pero es cierto que como he comentado no nos cuenta nada nuevo. Pienso que pierden una gran oportunidad al no meternos en el debate si esta chica estaba poseída o simplemente tenía algún problema psicológico. Lo mencionan, pero no se adentran demasiado en esa discusión. Supongo que también lo hacen por que al final este exorcismo está calificado como real y como que no hay mas discusión. Pero podrían haber jugado la baza para luego poder echar una buena charla después del visionado.

Si que me gusta mucho, como este ser, juega con todos los habitantes de este convento que le ha recibido. Intenta engañarlos de una manera u otra para lograr escapar y vencer. Hay en momentos que se pone bastante seria y bruta, como cuando vemos varios ataques físicos a las monjas que la cuidan.

David Midell, director y guionista de la cinta (junto a Enrico Natale en el guion), consigue, pese a todo, una película bastante aceptable, que puede sorprender sobre todo a las nuevas generaciones cinéfilas que no hayan visto aun ningún tipo de películas de este estilo. Los sustos y la tensión están muy bien trabajados.

Al Pacino y Dan Stevens son los encargados de dar vida al padre Teophilus Riesinger y al padre Joseph Steiger respectivamente. Con actuaciones bastante correctas.

En el resto del reparto encontramos a Ashley Greene, Abigail Cowen, Patrick Fabian, Patricia Heaton, María Camila Giraldo, Meadow Williams, entre muchos otros.

Como digo, no es una película de diez, tampoco creo que sea su intención. Intentan mostrarnos el final de un caso real que sin duda dio mucho que hablar en su época, tanto que el padre Teophilus Riesinger fue entrevistado en la revista Time. Como siempre, os animo a visitar el cine y disfrutar de la película. Y por supuesto, os invito a que me contéis que os ha parecido.

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de junio de 2025. Título original: The Ritual. Duración: 98 min. País: Estados Unidos. Dirección: David Midell. Guion: David Midell, Enrico Natale. Música: Jason Lanzarus, Joseph Trapanese. Fotografía: Adam Biddle. Reparto principal: Al Pacino, Dan Stevens, Ashley Greene, Abigail Cowen, Patrick Fabian, Patricia Heaton, María Camila Giraldo, Meadow Williams, Producción: Redbird Entertainment, Andrew Stevens Entertainment, Cinemachineshop, XYZ Films. Distribución: Inopia Films. Género: Terror. Web oficial: https://www.xyzfilms.com/the-ritual

 

Crítica: ‘Blindado (Locked)’

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Sinopsis

Cuando Eddie (Bill Skarsgård) se cuela en un todoterreno de lujo para robarlo, cae en una trampa mortal tendida por William (Anthony Hopkins), el dueño del vehículo que ha decidido tomar la justicia por su mano y controla remotamente el vehículo. Sin posibilidad de escape, Eddie debe luchar por sobrevivir esta venganza mortal.

Crítica

Thriller de alta seguridad con ideas de baja originalidad

‘Blindado’ es la nueva película de David Yarovesky, la cual tiene pinta de ser un encargo pues no goza del toque visual de sus primeras películas. Este director es el mismo que nos trajo aquella mezcla entre Superman y psicopatía adolescente llamada ‘El hijo’, y con Sam Raimi en la producción (sí, ese Sam Raimi, el de ‘Evil Dead’ y las telarañas de Tobey Maguire), ‘Blindado’ llega con las luces largas puestas, pero se estrella contra un muro de falta de originalidad a los diez minutos de arrancar. Lo que podría haber sido un thriller claustrofóbico con garra, se queda en un escape room emocionalmente plano, narrativamente predecible y estilísticamente sin nada que reprochar.

El argumento es tan directo como un callejón sin salida: Alexander Skarsgård interpreta a un ladrón de medio pelo que queda atrapado dentro de un coche blindado de la marca ficticia Dolus, tras intentar robarlo. Pero no está atrapado por accidente. Hay un tipo al otro lado del manos libres (Anthony Hopkins) con una voz rasgada y motivaciones que nos suenan demasiado… y no porque sean inquietantes, sino porque ya las hemos oído antes. Si la venganza de John Kramer (Saw) te pareció retorcida, prepárate para ver una versión edulcorada y reciclada en este auto-thriller que a ratos parece ‘Última llamada’ con motor diésel y menos gasolina emocional.

Para quienes han visto ‘4×4’, la película argentina de Mariano Cohn y Gastón Duprat, esto será un déjà vu con GPS. Mismo planteamiento, misma tensión (o falta de ella, en este caso), pero con más presupuesto y menos alma. Este es un remake que llega, no de segundas, sino de terceras ya que la película fue rehecha en Brasil bajo el título de ‘A Jaula’. ¿Quién sigue? ¿Los noruegos torturando al protagonista con música de Björk?

A nivel actoral, Skarsgård hace lo que puede con lo que le dan. Su interpretación es competente, pero cuando el guion te encierra (literalmente) en un coche durante 90 minutos y te da una sola expresión emocional (“Estoy puto cabreado con el mundo”), no hay músculo interpretativo que salve el día. Los intentos de giro narrativo son tan previsibles que uno acaba deseando que el coche tenga WiFi para poder ver otra película mientras termina esta.

Pero no todo está perdido. El mayor logro creativo de ‘Blindado’ no está en la pantalla, sino en el departamento de marketing: la gente detrás del filme se lo tomó en serio y crearon una cuenta en redes sociales y una página web para Dolus, la ficticia marca de coches. Un detalle divertidamente meta, que sugiere que los publicistas tenían más ideas frescas que el propio guionista. Si tan solo hubieran invertido ese ingenio en el libreto, estaríamos hablando de una experiencia distinta. Porque mala leche hay más allá de lo deslenguado que es el protagonista y una ligera dosis de sangre. El coche lleva como emblema el símbolo de la justicia y como matrícula el artículo del código penal estadounidense que hace referencia a la pena de muerte. Sin duda es una película sobre un justiciero radical, pero carece del toque maquiavélico que el director ha esgrimido en sus anteriores filmes.

Una de las grandes expectativas a la hora de sentarme a ver esta obra era el ver a Anthony Hopkins de nuevo en el papel de un asesino o psicópata retorcido, salvando las distancias con su Hannibal Lecter. Lo cierto es que se nota que se lo ha pasado de muerte, sobre todo con su trabajo de voz, siendo sádico y retorcido. Pero quizá tendrían que haber cogido la sintonía de algunas de sus publicaciones en redes sociales para ponernos de verdad en tensión y con los pelos de punta.

Es una película que arranca con promesas de tensión y termina en doble fila, multada por casi plagio estilístico y exceso de lugares comunes. Ver ‘Blindado’ no es una pérdida total, pero definitivamente se siente como si te hubieras quedado encerrado durante hora y media en el coche de alguien más, escuchando un audiolibro de thrillers que ya has leído. ¿La clave para salir? No volver a entrar.

Ficha de la película

Estreno en España: 30 de mayo de 2025. Título original: Locked. Duración: 95 min. País: EE.UU. Dirección: David Yarovesky. Guion: Michael Ross. Música: Tim Williams. Fotografía: Michael Dallatorre. Reparto principal: Bill Skarsgård, Anthony Hopkins. Producción: Distribución: Beta Fiction Spain. Género: suspense, terror. Web oficial: https://dolusofficial.com/