Crítica: ‘Scary Movie’ (2026)

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Una fumada tras otra

Más de una veintena de años después de que la franquicia comenzara a perder parte de su identidad, los hermanos Wayans regresan a ‘Scary Movie’ para demostrar que todavía saben cómo convertir el mal gusto en un arte caótico. Y sí, también para recordar que fueron ellos quienes definieron el ADN de la saga antes de abandonar la franquicia tras ‘Scary Movie 2’, cuando las negociaciones económicas para continuar no llegaron a buen puerto.

Esta sexta entrega tiene algo de reunión familiar, de ajuste de cuentas y de celebración. Ahora que los Weinstein ya no forman parte de la ecuación, aunque la propiedad siga vinculada a Miramax, los Wayans han podido darse el gustazo de volver a un universo que ayudaron a crear. El resultado es una película que recupera la irreverencia más pueril y descarada que muchos espectadores echaban de menos y otros la esperaban como un revulsivo.

Una comedia que no pide paso ni perdón

Desde su misma secuencia inicial, protagonizada por Teyana Taylor, ‘Scary Movie 6’ deja claro que viene dispuesta a encadenar una fumada tras otra (literalmente). No hay intención alguna de sofisticar el producto ni de disfrazarlo de sátira elevada. Aquí hay humor verde, escatológico, psicotrópico y una absoluta falta de interés por las buenas maneras.

Eso hará que la película divida al público, como ya sucedió en su día, cuando surgió como una versión pasada de vueltas de la saga ‘Agárralo como puedas’. Habrá quien la considere una reliquia cómica de otra época, un ejemplo de un humor que ha envejecido mal y que se niega a adaptarse a los tiempos. Otros encontrarán precisamente en esa incorrección su principal atractivo, como una especie de resistencia cómica frente a una cultura cada vez más empeñada en poner límites a todo.

Para quien no sepa de qué trata esto, básicamente es una consecución de sketches inspirados en película de terror del momento e hilados por una historia que por lo general rememora a ‘Scram’. Los Wayans tampoco se conforman con parodiar únicamente éxitos recientes del terror. Como ya ocurría en las mejores entregas de la saga, los dardos apuntan también hacia la actualidad política y social. Entre bromas imposibles aparecen referencias a temas tan contemporáneos como los archivos de Epstein o las políticas migratorias asociadas al ICE de Trump. Sin duda han mantenido el montaje abierto hasta el último instante incluyendo algunos de los gags más efectivos e hirientes de todo el largometraje.

He citado Miramax, pero el otro gran participante en todo esto es Paramount Pictures. Viene como anillo al dedo traer esto a la palestra y no es propaganda ya que son los responsables de otro regreso. El de ‘Agárralo como puedas’. ‘Scary Movie’ es clara heredera de las películas de los ZAZ (‘Top Secret!’ o ‘Airplane’) y conviene recordar que a parte de adecuarse a los tiempos hay que mantener vivo un espíritu y una dinámica humorística. La productora ha dado carta blanca sin ningún tapujo y eso es para aplaudir en estos tiempos en los que se intenta ante todo guardar las formas y llegar a todo el mundo posible a cambio de perder autenticidad.

Terror, nostalgia y una lluvia de referencias

Por supuesto, el terror sigue siendo el combustible principal de la franquicia. Desfilan referencias a nuevas y viejas entregas de ‘Scream’, a los regresos recientes de ‘Halloween’ y a fenómenos contemporáneos como ‘Longlegs’, ‘La sustancia’ o ‘Weapons’. Pero el objetivo nunca es analizar estas películas, sino utilizarlas como excusa para lanzar chistes a una velocidad absurda. En ese sentido el filme funciona pues retar al espectador a ver si detecta todas las referencias siempre es un buen gancho. Pero aparecen a tal velocidad tiktokera que me compadezco del montador de esta película.

También hay espacio para segmentos animados a lo coreano, guiños generacionales y referencias dirigidas tanto a millennials como a zillennials. Sin embargo, quienes más disfrutarán la experiencia serán aquellos espectadores que crecieron con las dos primeras entregas. Si consiguen conectar durante hora y media con su yo adolescente, probablemente se encontrarán riendo donde otros solo verán inmadurez.

Esta sexta entrega de ‘Scary Movie’ no pretende reinventar nada. Lo que hace es recuperar una fórmula que llevaba demasiado tiempo desaparecida. Y lo hace con la misma elegancia de una cabra hambrienta entrando en un salón de té lleno de conservadores.

¿Los dealers de esta nueva entrega?

En el reparto volvemos a tener a los protagonistas originales: Marlon Wayans, Shawn Wayans, Anna Faris, Regina Hall. Pero realmente los proveedores de estas nuevas dosis humorísticas son su director y guionistas. Al mando de esta nueva flipada está Michael Tiddes, quien ya ha hecho numerosas películas del mismo corte con Marlon Wayans como ‘Paranormal Movie’. Y el libreto, esta sobredosis de chifladuras a tope de THC son los hermanos Wayans acompañados de su sobrino Craig Wayans y hermano Keenen Ivory Wayans, autor de ‘Dos rubias de pelo en pecho’, para la cual también hay un buen gag. Y el denominador común, quien ha estado en todos estos proyectos, viene con apellido diferente, Rick Alvarez. Quien sabe, quizás algún día este humor básico y tonrorrón sea visto como algo a reivindicar y todos estos nombres que quedan aquí anotados vuelven a ser aplaudidos.

Ficha de ‘Scary Movie’

Estreno en España: 5 de junio de 2026. Título original: Scary Movie. Duración: 95 min. País: EE.UU. Dirección: Michael Tiddes. Guion: Rick Alvarez, Marlon Wayans, Shawn Wayans, Keenen Ivory Wayans, Craig Wayans. Música: Haim Mazar. Fotografía: Terry Stacey. Reparto principal: Marlon Wayans, Shawn Wayans, Anna Faris, Regina Hall. Producción: Paramount Pictures, Miramax, Original Film, Ugly Baby Productions, Wayans Brothers. Distribución: Paramount Pictures. Género: comedia. Web oficial.

Crítica: ‘Hokum’

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Con ‘Hokum’ los mitos y fantasmas irlandeses encuentran la forma de instalarse dentro del espectador

Esta película viene para reafirmar el gran potencial de un autor, porque de momento es eso, autor pues no responde a exigencias comerciales pese a contar con el estudio de ‘Longlegs’ y los productores de ‘Weapons’. Él es Damian McCarthy. En su día os avisamos con ‘Caveat’ y convencimos a otros muchos con ‘Oddity’ de que este director es un gran generador de historias y atmósferas tensas y terroríficas. Ahora con ‘Hokum’ reincidimos con energía, ved las películas de este irlandés.

La premisa puede ser arquetípica, un escritor busca apartarse del mundanal ruido y las distracciones para escribir su nueva novela. Esta es la excusa perfecta para desplazarse al lugar donde sus padres pasaron su luna de miel. Con esto llega un gran acierto de la película, parece que todo es más superficial o casual, pero responde a inquietudes más profundas. El hecho de que la acción suceda en las apartadas tierras irlandesas rememora inevitablemente a la figura de Bram Stoker (archiconocido autor de ‘Drácula’ nacido en Irlanda que dio a luz a su obra maestra en pequeños pueblos de la costa británica).

El protagonista interpretado por Adam Scott es irascible, borde y amargado. Eso responde a algo muy importante, que no voy a desvelar. Pero ese carácter sombrío aporta para desarrollar el terror de manera eficiente y no solo con sustos, sino con un desarrollo emocional. Todo responde a una historia de perdón personal y evolución, lo cual, se traduce en última instancia en un desbloqueo artístico y creativo.

El terror como reflejo de la culpa y la identidad

Lo verdaderamente interesante de ‘Hokum’ no es que Damian McCarthy vuelva a demostrar que domina el sobresalto o la atmósfera malsana (que lo hace), sino cómo consigue que todos los elementos sobrenaturales tengan un eco psicológico. El director irlandés entiende que el horror funciona mejor cuando las entidades, leyendas o apariciones no son únicamente amenazas externas, sino materializaciones de heridas internas.

La película juega continuamente con la frontera entre lo tangible y lo emocional. El hotel aislado, los pasillos húmedos, las habitaciones selladas y la sensación constante de podredumbre moral no solo sirven para construir tensión, sino para reflejar el estado mental del protagonista. Ohm Bauman (el personaje de Adam Scott) es alguien incapaz de escapar de sí mismo. Aunque viaja buscando silencio y concentración creativa, lo que realmente encuentra es una confrontación inevitable con aquello que ha reprimido durante años.

Aquí es donde McCarthy demuestra una inteligencia narrativa muy superior a la media del terror contemporáneo. Otros directores habrían convertido la película en una sucesión de sustos y criaturas extrañas. Él utiliza esos recursos para hablar de culpa, bloqueo emocional y trauma. El horror en ‘Hokum’ no nace exclusivamente de la amenaza física, sino de la incapacidad del personaje para procesar el dolor y aceptar responsabilidades.

En ese sentido, el filme conecta de manera brillante con la tradición del folk horror europeo. Hay algo profundamente ancestral en cómo la película plantea el choque entre el racionalismo moderno y el peso de las supersticiones locales. El protagonista llega a Irlanda con cinismo estadounidense, con una mirada descreída y práctica. Pero el entorno parece rechazar esa actitud. Los lugareños, las historias transmitidas oralmente y la propia geografía convierten el paisaje en una entidad hostil y antiquísima.

McCarthy vuelve a demostrar además su obsesión por los espacios cerrados y opresivos. Igual que ocurría en ‘Caveat’ o ‘Oddity’, aquí los pasillos estrechos, los sótanos y las habitaciones clausuradas generan una sensación enfermiza de encierro. Incluso cuando el personaje está al aire libre, Irlanda parece tragárselo. Hay barro, niebla, lluvia y vegetación húmeda por todas partes. La naturaleza nunca transmite paz, sino decadencia.

Conejos, folklore gaélico y el regreso de los fantasmas de McCarthy

A parte de la constante referencia a los conejos espeluznantes hay otras pautas que se repiten en la obra de McCarthy. Hay una mezcla de racionalidad moderna con superstición local y folklore antiguo, muy propia tanto de Stoker como de sus películas. En este caso lo que se maneja en ‘Hokum’ es el Cailleach, la figura de la mitología gaélica asociada al invierno, la vejez y encargada de traer el frío y las tormentas desde el Samhain, de ahí que la película se ambiente en Halloween.

Lo fascinante es que McCarthy jamás utiliza estos elementos mitológicos como simple decoración estética. El Cailleach funciona como símbolo de deterioro, culpa y muerte emocional. La película nunca necesita verbalizar demasiado sus metáforas porque todo está integrado en la puesta en escena. El clima, el deterioro del hotel y las propias criaturas parecen responder al estado psicológico del protagonista.

También resulta muy interesante cómo el director continúa desarrollando obsesiones visuales y temáticas que ya estaban presentes en sus trabajos anteriores. Los fans del cineasta encontrarán nuevamente figuras inquietantes inmóviles durante demasiado tiempo, objetos aparentemente inocentes convertidos en focos de tensión insoportable y salas que están pidiendo a gritos sal de aquí.

Los conejos, por supuesto, merecen mención aparte. Ya se habían convertido en una imagen recurrente dentro de su imaginario, especialmente tras ‘Caveat’, y aquí vuelven transformados en símbolos perturbadores que mezclan ternura deformada y amenaza subconsciente. Es uno de esos detalles que podrían parecer arbitrarios en otro director, pero que en McCarthy forman parte de una iconografía propia debido a un trauma de su propia infancia.

Además, ‘Hokum’ posee algo que el terror moderno suele olvidar: personalidad. Incluso cuando recurre a estructuras conocidas (la posada maldita, el huésped atormentado, la habitación prohibida), la ejecución tiene una sensibilidad muy concreta. La fotografía húmeda y sombría, el diseño sonoro agresivo y la forma de administrar el silencio convierten muchas escenas en ejercicios de pura tensión atmosférica. Y sí, hay jump scares. Pero están construidos con paciencia y precisión. McCarthy comprende que el susto funciona mejor cuando primero ha conseguido que el espectador se sienta incómodo. El sonido juega un papel esencial en ello, igual que la composición visual y la utilización enfermiza de la profundidad de campo.

‘Hokum’ no inventa el folk horror ni redefine el cine de fantasmas, pero sí confirma algo mucho más importante: Damian McCarthy empieza a poseer una voz completamente identificable dentro del terror contemporáneo. En una industria obsesionada con franquicias y fórmulas repetidas, eso vale muchísimo más que cualquier giro sorprendente. Porque al final, cuando termina la película, lo que permanece no son únicamente las imágenes terroríficas o los sobresaltos. Lo que se queda contigo es esa tristeza húmeda y enfermiza que recorre toda la obra. Como si Irlanda, sus mitos y sus fantasmas hubiesen encontrado una forma de instalarse dentro del espectador.

Ficha de ‘Hokum’

Estreno en España: 15 de mayo de 2026. Título original: Hokum. Duración: 101 min. País: Irlanda. Dirección: Damian McCarthy. Guion: Damian McCarthy. Música: Joseph Bishara. Fotografía: Colm Hogan. Reparto principal: Adam Scott, Peter Coonan, David Wilmot, Florence Ordesh, Will O’Connell, Michael Patric. Producción: Imagenation Abu Dhabi FZ, Tailored Films. Distribución: Beta Fiction Spain, Madfer Films. Género: terror. Web oficial.

Crítica: ‘Keeper’

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¿Terror incomprendido o sustancia escasa?

Tatiana Maslany y Rossif Sutherland protagonizan lo nuevo de Osgood Perkins, ‘Keeper’. A primera vista, la cinta se presenta como un “cabin in the woods”, un clásico punto de partida para el cine de terror, pero rápidamente queda claro que su apuesta estética supera a su fuerza narrativa, la cual, busca criticar la masculinidad tóxica.

Aunque ha declarado que siempre intenta hacer películas de terror marcadamente diferentes entre sí, Perkins hace de ello una fortaleza y ha destacado como director por crear atmósferas densas e inquietantes, como se vio ‘Longlegs’ donde parecía imitar el estilo de Fincher y en ‘Gretel & Hansel’ en la que la fotografía rememoraba a la de Eggers. La fotografía, a cargo de Jeremy Cox, explora la cabaña aislada con un ojo sofisticado para la textura visual: vistas obstruidas por objetos, estancias que se estrechan y planos cerrados que funcionan más como pequeñas pinturas que como herramientas narrativas claras. Estas imágenes muchas veces recuerdan a cuidadosos posts de postureo marca Instagram, perfectamente iluminados y compuestos, pero que, en conjunto, no llevan a ningún lugar sorprendente. Además ‘Keeper’ parece obsesionada con evitar los clichés del género, especialmente el jump scare fácil y, en su lugar, apuesta por crear momentos visuales perturbadores, con sorpresas camufladas constantemente pero sin el estruendo o el sobresalto fácil.

Es aquí donde la película exhibe su principal virtud y su mayor limitación: Perkins maneja con maestría lo visual y lo sensorial, pero lo hace para insinuar más de lo que realmente define. No es que la cinta sea “lenta” en el sentido clásico o manido, sino que ofrece poco desarrollo real durante largos tramos de su metraje, ofrece muy pocas migajas que nos hagan seguir con interés su camino.

El planteamiento inicial es sencillo: Liz (Tatiana Maslany) y Malcolm (Rossif Sutherland) viajan a una cabaña en el bosque para celebrar su primer aniversario, pero pronto las cosas toman un giro inquietante cuando Malcolm se ausenta inesperadamente y Liz queda sola con presencias o sensaciones extrañas que surgen, sobre todo, a través de visiones o presentimientos más que de hechos concretos.

Perkins juega con insinuaciones: sugerir que algo está mal, explorar rincones y encuadres cerrados para incomodarnos, usar sonidos y música como una presencia más. Sin embargo, esta estrategia de “mostrar sin decir” termina por dar lugar a largos lapsos donde la película se siente como un mero ejercicio de estilo. Una y otra vez confiamos en que algo significativo va a ocurrir o en que el desenlace nos recompensará por la espera… y la realidad es que el final tampoco guarda un giro lo suficientemente original como para equilibrar el trayecto.

Desafortunadamente la fuerza interpretativa de la protagonista no se ve respaldada por una construcción sólida de personaje o de relación. La dinámica entre Liz y Malcolm nunca se siente suficientemente profunda o convincente, lo cual diluye el impacto de cualquier confrontación emocional o terrorífica que el guion pretenda provocar. Esa elección es respetable y, en muchos casos, logra que escenas aisladas queden grabadas en la mente del espectador (pocas más de las que vemos en el tráiler).

Incluso la parte final, donde la película “recuerda” que es un film de terror, ofrece algo de catarsis visual, pero no presenta un giro narrativo que se sienta genuinamente sorprendente o memorable. ‘Keeper’ se queda por eso en aguas de borraja con lo sugerido, sin atreverse a entregar una revelación poderosa o una reflexión profunda sobre sus temas de relación, miedo y vulnerabilidad. Puede funcionar como una obra de arte visual pero su vacuidad narrativa la convierte en una experiencia que muchos espectadores percibirán como aburrida o excesivamente ambigua.

Ficha de ‘Keeper’

Estreno en España: 19 de diciembre de 2025. Título original: Keeper. Duración: 99 min. País: EE.UU. Dirección: Oz Perkins. Guion: Nick Lepard. Música: Edo Van Breemen. Fotografía: Jeremy Cox. Reparto principal: Tatiana Maslany, Rossif Sutherland. Producción: Oddfellows Productions, Range Media Partners, Wayward Entertainment, Wellcome Villain. Distribución: DeAPlaneta. Género: terror. Web oficial.

Crítica: ‘Longlegs’

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Sinopsis

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Mientras el FBI intenta atrapar a un retorcido asesino en serie, una agente descubre una serie de pistas que podrían llevarla hasta el criminal y poner fin a su terrorífica ola de asesinatos.

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Crítica

La tensión de ‘Longlegs’ me genera mono por el cine de Oz Perkins

Nicolas Cage levanta pasiones hoy en día, prueba de ello es que está viviendo una segunda o tercera juventud artística. Su último estreno, ‘Longlegs’, ha sido todo un taquillazo en USA, superado solo por la última película del universo ‘Gru’. Costó unos 10 millones, dejándose la mitad del coste del rodaje en el caché del actor y gastando casi lo mismo en publicidad. Se rentabilizó solo con la taquilla norteamericana en su primer fin de semana de estreno.

‘Longlegs’ ha llegado a cines anunciando que co-protagoniza Nicolas Cage, pero no se ha querido mostrar ni una sola imagen de él, ni en vídeos, ni en fotos, ni en carteles. ¿Justificado? Resulta que sí. Ese secretismo es parte del marketing que atraerá a sus fans con el dial de curiosidad al máximo y cuando empieza la película se prolonga como herramienta para fomentar el suspense, pero he de decir que a mi se me ha roto el efecto muy tempranamente.

Oz Perkins, hijo de Anthony Perkins (‘Psicosis’) y director de la versión oscura del cuento de Hansel y Gretel, es el director de este nuevo thriller policíaco. Tanto él como Cage han declarado que ‘Longlegs’ es un homenaje a sus madres. Mi impresión es que vista bajo ese prisma esta película es un tributo un tanto cuestionable y retorcido, no quiero saber cómo eran sus madres pues la película llega a ser por momentos turbia, inquietante y oscura, pero como decía antes, hay algo que destroza por completo la atmósfera conseguida.

Con imágenes y un devenir similares a ‘Zodiac’, ‘S7ven’, ‘El silencio de los corderos’ o ‘El coleccionista de huesos’ se consigue una película la mar de eficiente en la mayoría de sus secuencias. La película está compuesta por planos tranquilos rotos a veces por momentos o sonidos impactantes con un rojo setentero que siempre nos imbuye un horror sangriento. Es de admirar el cuidado que ha puesto Perkins en la imagen, llena de grandes y estudiadas composiciones, con zooms y algún paneo, sin travellings o steadicams que alteren el ritmo. En ese modus operandi de contar historias seguimos a una agente especial del FBI que tiene eso, bastante de especial. Se intuye que la protagonista reprime algo gracias a la gran interpretación de Maika Monroe y ello se suma al misterio del asesino al que persigue con una capacidad casi clarividente. Su papel me recuera un poco al Patricia T. Arquette en ‘Medium’. Teniendo en cuenta que dos de las películas más exitosas de Monroe, ‘It follows’ y ‘El extraño’, tratan sobre mujeres que son acosadas, pensaba que este filme iba a tratar una vez más de lo mismo. En parte sigue ese leitmotiv, pero se sale por la tangente. El problema no es ella ni esa especie de cruzada de concienciación que está haciendo con su carrera, sobra decir que argumentos y razones no le faltan.

Tanto el casting como el tratamiento de los personajes de Maika Monroe y Alicia Witt me parecen un acierto. Muchos le tienen estigmatizado pues lo suyo ha hecho para ganarse esa fama, pero Nicolas Cage tiene muy buenas películas sin necesidad de ser comedidas o chifladuras palomiteras. ‘Longlegs’ se suma a ese saco de buenos largometrajes en los que está participando Nicolas Cage últimamente, tales como ‘Pig’ (de la misma productora) o ‘Dream Scenario’. Pero no precisamente gracias a él, que una vez más demuestra que interpretar personajes extremos o lunáticos sacan su lado más histriónico. Hay que reconocer que el maquillaje, casi a lo Eric Stoltz en ‘Mask’ no ayuda y parece más un Celebrities de Joaquín Reyes. Esto y la manera de gritar y reír del descendiente de los Coppola desmontan la peli. Cage ha declarado que debido a su violencia no quiere volver a interpretar un papel como este, yo desde luego se lo agradecería pues no exhibe aquello que le hace divertido, ni en el buen ni en el mal sentido.

Aunque como fan de Cage estoy decepcionado y como amante del terror me esperaba una resolución más aterradora he de decir que ‘Longlegs’ es una gran experiencia. De hecho ahora tengo más ganas de ver ‘El mono’, el próximo proyecto de Oz Perkins que adaptará un relato de Stephen King contando con Theo James y Elijah Wood.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de agosto de 2024. Título original: Longlegs. Duración: 101 min. País: EE.UU. Dirección: Oz Perkins. Guion: Oz Perkins. Fotografía: Andrés Arochi. Reparto principal: Nicolas Cage, Maika Monroe, Alicia Witt. Producción: C2 Motion Pictures Group, Oddfellows Entertainment, Range Media Partners, Saturn Films, Traffic. Distribución: DeAPlaneta. Género: terror, suspense. Web oficial: https://c2motionpictures.com/project/longlegs/

Tráiler de ‘Longlegs’

La nueva cinta de terror protagonizada por Nicolas Cage

La nueva película de Nicolas Cage está cosechando buenas críticas y se está llevando buenos reconocimientos por parte de los amantes del terror. ‘Longlegs’ estará en cines de España el próximo 2 de agosto y DeAPlaneta, su distribuidora en nuestro país, nos envía el tráiler.

La película está a punto de estrenarse en Norteamérica y cuenta con Nicolas Cage como protagonista. ‘Longlegs’ cuenta también con Maika Monroe como protagonista y con este filme suma un nuevo título a su terrorífico currículum ya que ha trabajado en ‘It follows’ o ‘El extraño’.

Dirige y escribe Osgood Perkins, quién reafirma su apuesta por el cine de género tras presentar ‘La enviada de mal’ (2015), ‘Soy la bonita criatura que vive en esta casa’ (2016) y ‘Gretel & Hansel. Un oscuro cuento de hadas’ (2020).

Sinopsis oficial:

Mientras el FBI intenta atrapar a un retorcido asesino en serie, una agente descubre una serie de pistas que podrían llevarla hasta el criminal y poner fin a su terrorífica ola de asesinatos.