Crítica: ‘Lee Miller’

En qué plataforma ver Lee Miller

Sinopsis

La película gira en torno a la corresponsal de guerra Lee Miller (Kate Winslet) en su viaje a las primeras filas de la Segunda Guerra Mundial para embarcarse en la misión de destapar las verdades ocultas del Tercer Reich. Pero a consecuencia de la traición, llegará un ajuste de cuentas sobre las verdades de su propio pasado.

Crítica

Kate Winslet brilla en un nuevo zasca para los negacionistas del holocausto

El biopic ‘Lee Miller’ supone el segundo largometraje de Ellen Kuras como directora, quien hasta ahora se encargaba sobre todo de la fotografía en películas como ‘¡Olvídate de mi!’, ‘Jane’ o ‘Rebobine, por favor’. Protagonizado por Kate Winslet se sumerge en la fascinante vida de la fotoperiodista Lee Miller. Una fotógrafa retratando a otra fotógrafa.

Lee Miller fue una mujer que pasó de ser portada de Vogue, musa del artista visual Man Ray o modelo para Picasso a convertirse en una de las cronistas más crudas de la Segunda Guerra Mundial. Es una persona a la que los libros de historia cada vez retratan con más similitudes a Marie Curie o María Lejárraga, ambas mujeres talentosas a la sombra de sus parejas. Con un guion basado en la biografía escrita por su hijo, Antony Penrose, la película busca capturar la intensidad de una figura compleja y adelantada a su tiempo. Sin embargo, aunque la actuación de Winslet es notable y la figura de su personaje digna de muchos honores, la película no logra escapar de la estructura convencional de muchos biopics, lo que la hace perder fuerza en su conjunto.

Desde su primera escena, ‘Lee Miller’ establece su tono dramático con una explosiva secuencia en la que la protagonista se sumerge en la destrucción de la guerra. La película sigue una estructura fragmentada, saltando entre distintos momentos de la vida de Miller: desde sus años bohemios en París junto a Man Ray y Paul Éluard hasta su trabajo como corresponsal de guerra, donde acabó convirtiéndose en la mujer que se bañó y durmió en las dependencias de Hitler y Braun. La Gran Guerra es el eje del filme convirtiéndose la película poco a poco en un alegato más contra los negacionistas del holocausto y estas escenas son potentes y visualmente sobrecogedoras, pero la narrativa a veces pierde cohesión y no termina de profundizar en algunos aspectos clave de su vida personal y profesional, por mucho que materialice bien los momentos que llevaron a sus fotos más famosas.

Uno de los recursos más interesantes es el uso de una entrevista en 1977 entre Miller (ya en su vejez) y un joven periodista/hijo interpretado por Josh O’Connor. Este diálogo no solo estructura la película, sino que también enfatiza el contraste entre la indiferencia del pasado y la necesidad de contar la verdad que impulsaba a Miller. Sin embargo, el guion no siempre saca el máximo provecho de esta estructura, y en algunos momentos la trama se siente dispersa.

La interpretación de Kate Winslet es, sin duda, el mayor atractivo de la película. La actriz logra capturar la complejidad de Lee Miller, una mujer fuerte, apasionada y llena de contradicciones. Winslet encarna tanto su valentía en el frente de batalla como su vulnerabilidad en la intimidad, reflejando cómo el trauma de la guerra la llevó a refugiarse en el alcohol y el silencio. Sin embargo, aunque su actuación es sobresaliente, la película no logra aprovechar completamente la riqueza emocional de su historia, como hizo en un caso similar la reciente e injustamente olvidada en esta temporada de premios, ‘Civil War’.

El elenco secundario también es destacable, con actuaciones sólidas aunque breves de Marion Cotillard, Andrea Riseborough y Alexander Skarsgård. Sin embargo, algunos personajes parecen estar subutilizados, y ciertas relaciones clave, como la de Miller con la editora de Vogue, Audrey Withers, podrían haber tenido mayor desarrollo. Queda patente que Vogue está tras esta producción al intentar ensalzar la figura de la fotógrafa centrándose en la etapa de guerra y pasar por alto, por ejemplo, la hipocresía tras la frase “prefiero hacer fotografías, no ser una” pronunciada por alguien que pasó parte de su vida convirtiendo a mujeres en fotografías.

Visualmente, la película refleja el habitual desempeño de la directora tras las cámaras. Presenta un trabajo sólido, con una fotografía que oscila entre la luminosidad habitual del imaginario colectivo sobre de los años previos a la guerra y la crudeza de los campos de batalla. Pawel Edelman, el director de fotografía, logra capturar tanto la estética vibrante del círculo artístico de París como la brutalidad del conflicto bélico. La icónica imagen de Miller en la bañera de Hitler en Múnich, por ejemplo, es recreada con gran impacto simbólico. En el apartado sonoro, la banda sonora de Alexandre Desplat aporta elegancia y dramatismo, aunque el diseño de sonido en algunas escenas de combate podría haber sido más trabajado.

Ficha de la película

Estreno en España: 7 de marzo de 2025. Título original: Lee. Duración: 116 min. País: Reino Unido. Dirección: Ellen Kuras. Guion: Liz Hannah, John Collee, Marion Hume. Música: Alexandre Desplat. Fotografía: Pawel Edelman. Reparto principal: Kate Winslet, Alexander Skarsgård, Josh O’Connor, Andy Samberg, Marion Cotillard, Andrea Riseborough. Producción: 55 Films, Brouhaha Entertainment, Embassy Films, Hantz Motion Pictures, Hopscotch Features, Juggle Productions, MS Participations S.A., Pasaca Entertainment, Pioneer Stillking Films, Sky Originals, Vogue Films. Distribución: Vértice Cine. Género: drama. Web oficial: https://www.sky.com/watch/lee

Tráiler de ‘¿Quién es Anna?’

¿Es Anna la mayor estafadora de Nueva York o es simplemente el nuevo retrato del sueño americano?

Netflix ha lanzado la semana pasada el tráiler y el póster de ‘¿Quién es Anna?’, la nueva creación de Shondaland, que ha dirigido David Frankel, Tom Verica, Daisy Von Scherler Mayer, Ellen Kuras y Nzingha Stewart, y que protagoniza Julia Garner (‘Ozark’), entre otros. La serie se estrena el próximo 11 de febrero.

El reparto está encabezado por Julia Garner (Anna Delvey), Anna Chlumsky (Vivian), Arian Moayed (Todd), Alexis Floyd (Neff), Anders Holm (Jack), Terry Kinney (Barry), Katie Lowes (Rachel), Jeff Perry (Lou), Anna Deavere Smith (Maud) y Laverne Cox (Kacy).

En esta serie una periodista con mucho que demostrar, Vivian (Anna Chlumsky, ‘Veep’, ‘Mi chica’), investiga el caso de Anna Delvey (Julia Garner, ‘Ozark’, ‘The Assistant’), la legendaria heredera alemana y estrella de Instagram, que robó el corazón y el dinero de la élite de Nueva York.  Pero ¿es Anna la mayor estafadora de Nueva York o es simplemente el nuevo retrato del sueño americano?  Anna y la periodista forman una oscura y divertida relación de amor-odio mientras Anna espera ser juzgada y la reportera lucha a contrarreloj para responder a la mayor pregunta de la sociedad neoyorquina: ¿Quién es Anna Delvey? La serie está inspirada en el artículo del New York Magazine «How Anna Delvey Tricked New York’s Party People» de Jessica Pressler, que también ejerce como productora.

El equipo de guionistas de esta nueva ficción, está formado por Shonda Rhimes, Matt Byrne, Jess Brownell, Abby Ajayi y Nick Nardini y cuenta con Shonda Rhimes, Betsy Beers, David Frankel como productores ejecutivos.

Crítica de la temporada 2 de ‘The Umbrella Academy’

El paraguas se despliega en el tiempo y se abre de nuevo cubriéndonos con una divertida trama

Desde el día que supimos de la adaptación a serie de ‘The Umbrella Academy’ quisimos hacerlo saber pues el cómic de Gerard Way y Gabriel Bá (reseña aquí) es una locura la mar de divertida, normal que tenga un Eisner. La primera temporada nos dejó satisfechos pues, aunque no calcase lo sucedido en el cómic resultó ser una buena traslación que ha sabido conservar la extravagancia, hilaridad, despreocupación y violencia de sus personajes.

Esta segunda temporada, que se estrena el 31 de julio en Netflix, conserva el espíritu alocado, imaginativo y absurdo. Mantiene ideas retorcidas y malsanas aderezadas con humor, aportando aún más notas de diversidad. El objetivo final de esta temporada es el mismo que el del último volumen del cómic pero los tiros de los episodios, literalmente, van por otros caminos. En el cómic el final es distinto y se ha cambiado para caer un poco en redundancias. Tampoco podrían haber repetido exactamente el final de la colección ya que cambiaron la raza de uno de los personajes y eso ha hecho inviable incluirle en un determinado punto clave de la historia de Estados Unidos.

‘The Umbrella Academy’ regresa retomando la historia justo en el final de la anterior. Viajamos al pasado pero nos adelantan que hay un cambio en la historia. Esta primera secuencia y algunas posteriores nos pueden recordar a ‘The Man in the High Castle’, ‘X-Men. Días del futuro pasado’ o incluso a ‘Watchmen’, sobre todo cuando vemos que de nuevo el reloj del apocalipsis está a punto de llegar a las 12. Aún así, línea temporal nueva o no, hay unos cuantos sucesos que parten de hechos totalmente verídicos.

Los hermanos Hargreeves se las tienen que apañar cada uno por su cuenta al estar desperdigados y por supuesto se entremezclan como buenamente pueden con los elementos característicos de la USA de mediados del XX, como la lucha de los derechos de los afroamericanos, las sectas, los mafiosos, la Guerra Fría o la saga de los Kennedy. Puede cansar que siendo Netflix nos podemos ver venir a los lejos lo que va a pasar porque siempre quiere meter con calzador determinadas temáticas, lo cual se suele cargar muchas tramas. Pero los personajes están tan bien llevados que te diviertes igualmente.

La segunda parte de ‘The Umbrella Academy’ utiliza un misterio famosísimo de la historia para elaborar en torno a él todo el hilo argumental y conseguir así una serie de sucesos causales. El guión no es excesivamente intrincado pero sabe usar a su favor ciertos eventos que nos aportan nuevos personajes que ayudan además a desarrollar la personalidad de los protagonistas y descubrir algunos de sus intríngulis.

Narcisistas, heróicos, resignados, derrotistas, deprimidos… Vanya, Luther, Klaus, Cinco, Ben, Allison y Diego conservan su frescura. Personajes que al margen de ser muy diversos son totalmente diferentes entre sí y están condenados a entenderse. Ese aspecto como siempre nos trae gran parte de la diversión de la serie. Sobre todo en esta temporada la comedia vuelve a aportar Klaus (Robert Sheehan) que sigue siendo tremendamente alocado dentro de su incansable depresión. Por otro lado me sigue fascinando el personaje de Cinco (Aidan Gallagher) pues continúa haciendo un papelón muy carismático y en esta temporada da la sensación de que tiene más protagonismo. Esta puede parecer una serie muy tontorrona con todos sus desvaríos, pero hacer el papel que hace él con 14 años se me antoja prometedor.

La primera temporada tenía también a unos villanos que eran pura guasa, Hazel y Chacha. En esta ocasión se incorporan algunos nuevos perseguidores, unos suecos bastante soseras. Aunque son lo suficientemente peculiares como para incluirlos en la serie no tienen el gancho de Hazel y Chacha. Por supuesto también está el particular “Ministerio del Tiempo” llamado La Comisión, a parte de alguna cosa nueva que nos descubren.

Os podréis imaginar que hay nuevos personajes y sorpresas, algunos inspirados en el cómic otros totalmente nuevos derivados también de las variaciones introducidas en la temporada anterior. También tenemos información nueva sobre los ya conocidos. Nos sueltan alguna perla a cerca de la verdadera personalidad de cierto personaje protagonista que en los cómics ya se evidenció.

Steve Blackman continúa gestionando series tan buenas como ‘Altered Carbon’ o ‘Fargo’, está claro que ‘The Umbrella Academy’ demuestra de nuevo que tiene buen ojo para sus adaptaciones. En esta segunda temporada ha contado con directores/as como Sylvain White (‘Slender Man’), Stephen Surjik (‘The Punisher’), Tom Verica (‘Scandal’), Ellen Kuras (‘The son’), Amanda Marsalis (‘Ozark’) y Jeremy Webb (‘Merlin’, ‘Altered Carbon’) que se ha encargado de cerrar.

Precisamente el final de esta segunda etapa de ‘The Umbrella Academy’ es uno de los problemas de la serie. Finaliza con una secuencia que parece una cacería al más puro estilo Fornite con toques de X-Men. Es algo pobre a nivel argumental y además no acaba de darle empaque o justificación a una de las tramas principales en las que inciden una y otra vez. Sirve sobre todo para dejarnos con varios puntos abiertos que deberán resolverse en una tercera parte.

A parte de eso el montaje a veces se ve torpe. Hay cortes o escenas algo inconexas que requieren explicación o hacer ejercicio de imaginación para determinar cómo se ha llegado a ese punto. Pasa sobre todo en el cuarto episodio.

Si no sabes como resolver una situación usas a tu componente viajero en el tiempo para reescribirlo todo. Eso es lo que hacen varias veces en esta temporada. Al menos el tono cómico de la serie hace que se resuelva una paradoja de un modo gracioso y con una serie de reglas bastante chistosas.

No hay que olvidarse de la música. De nuevo ‘The Umbrella Academy’ es muy musical y con ello rinde culto a la cultura popular. No hay que olvidarse que el guionista del cómic, Gerard Way, es miembro de My Chemical Romance. Oímos varias covers de canciones famosas adaptadas a determinadas escenas. Hay una versión del ‘Crazy’ de Gnarls Barkley o una variación en sueco de ‘Hello’ que canta My Kullsvik. Pero es que también hay escenas o tomas que son claros homenajes a ‘Terminator’, ‘Oldboy’ o ‘La vida de Brian’, quizá la más reconocible la que imita a Brad Pitt en ‘Snatch’. Todo buenos referentes.