‘Gatibu, agur esan barik’, entrevista a Jabi Elortegi

“Me parece súper valiente decir adiós cuando ves que es mejor dejarlo ahora”

Gatibu se despide después de más de 25 años de trayectoria y lo hace con un documental (‘Gatibu, Agur esan barik’) dirigido por Javi Elortegi que busca explicar qué hay detrás de una decisión que, desde fuera, resulta difícil de entender. La banda pone punto final a su historia precisamente cuando parecía atravesar uno de sus mejores momentos.

“Yo quería entrar dentro para entender por qué”, explica Ortegui, que reconoce que su primera reacción como seguidor fue preguntarse cómo podían dejarlo en ese momento. “Desde fuera todo parece que va muy bien, pero hay cosas que no te llenan”.

El director tenía claro que no quería realizar un simple repaso musical. “No me gustaría hacer un documental que sea un videoclip detrás de otro. Quería enseñar otras cosas y darle un relato cinematográfico a toda esta despedida sin decir adiós”.

 Una despedida desde dentro

Para conseguir esa mirada íntima, Elortegi tuvo que ganarse la confianza de los cuatro integrantes de Gatibu. “Cada vez que entraba una cámara se comportaban distinto, como lo hacemos todos. Cuando te pones una pértiga encima ya empiezas a estar nervioso y a hablar de otra forma”.

El resultado muestra también las tensiones existentes dentro de la banda durante su último año juntos. “La banda decide separarse y, a pesar de eso, tiene que estar conviviendo un año. Siempre pongo el ejemplo de una pareja que decide separarse, pero desde que lo decide pasa el siguiente año conviviendo en la misma casa. Entonces saltan chispas por chorradas muchas veces”. Para el director, ocultar esos momentos habría significado falsear la historia. “Yo quería enseñar la realidad de cómo es. No quería evitar las tensiones”.

Uno de los temas más delicados es la ausencia de Mikel Caballero. “Yo sabía que era un tema delicado, pero sabía que era un tema del que había que hablar”. Elortegi considera que el documental ha permitido a los miembros del grupo despedirse públicamente de él y rendirle homenaje.

 La valentía de saber parar

La película también reflexiona sobre la decisión de abandonar un proyecto que todavía podía seguir funcionando. “Puedes dejarte llevar por la inercia, empezar a sacar canciones, petarlo, vender… ¿Pero eso te llena? No”. Una decisión que el director considera especialmente valiente: “¿Quién tiene los huevos de decir “lo dejo porque no estoy a gusto”? Pues muy poca gente”.

Por eso, su intención ha sido mostrar también esa parte del proceso: “La valentía de decir adiós cuando ves que es mejor dejarlo ahora que cuando dentro de tres años ya estén echándose los trastos a la cabeza”. El documental aborda además la importancia de Gatibu como vehículo de la cultura vasca. “La música es una de las mejores formas de mover un idioma, de enseñar tu cultura en otros sitios, porque dentro de la música viajan el idioma, la cultura, las raíces y todo”.

Y aunque está pensado especialmente para quienes han seguido al grupo durante décadas, Elortegi cree que puede conectar también con quienes nunca fueron fans. “Si no eres fan de Gatibu también creo que hay un viaje, porque es un viaje durante 25 años a tu propia vida”.

Entre los testimonios del documental aparecen figuras vinculadas a los orígenes de la banda, como Fito, mientras que la ausencia de Robe queda como una de las grandes espinas del director. “En aquel estudio estaban Fito, Robe y Gatibu. O sea, allí mismo se crea Fito y los Fitipaldis, Extremoduro y Gatibu […] Se me ha quedado la espinita clavada de poder contar con Robe”.

El documental ‘Gatibu, agur esan barik’ llegará a los cines el 27 de noviembre y posteriormente tendrá también recorrido en plataformas. Una oportunidad para recuperar la historia de Gatibu y sobre todo, entender por qué una banda decide despedirse cuando todavía tiene canciones, público y escenarios por delante.

Crítica: ‘Gatibu, agur esan barik’

Una despedida para quienes nunca quisimos despedirnos

Estando yo muy mal, un buen amigo quiso animarme descubriéndome un grupo en el que tocaba su tío. Aquel tío era Batiz y aquel grupo era Gatibu. Y Gatibu me salvó de una situación muy difícil, una de esas a las que uno nunca se había enfrentado antes. Desde entonces me tienen cautivo (que es, precisamente, lo que significa gatibu) y sé de primera mano qué significa eso de LA MÚSICA NOS SALVARÁ. Por eso conviene dejar algo claro desde el principio: soy exactamente el público objetivo de este documental y, por tanto, voy a ser subjetivo. No puedo corresponder de otra manera a la fidelidad de un grupo que a mí y a miles de personas nos ha regalado alegría, amistad y, sobre todo, GANAS DE VIVIR.

Una despedida desde dentro

Jabi Elortegi construye ‘Gatibu, agur esan barik’ como una despedida consensuada y pactada. No hay sensación de ruptura traumática ni voluntad de alimentar el morbo: la película quiere funcionar como explicación oficial para los seguidores, entre los cuales me encuentro aunque aún me NO PUEDO CREER que ya no sigan juntos. Y, al mismo tiempo, como tributo a quienes hicieron posible estos 25 años. Once discos y más de 800 conciertos justifican sobradamente el homenaje.

El grupo se muestra DESNUDO delante de la cámara y permite que esta entre en sus casas, en sus conversaciones y en la intimidad de los días previos a los últimos conciertos. Ahí está una de las virtudes del documental: no se limita al escenario, sino que intenta mostrar a las personas que existen detrás del personaje público. Y lo hace intercalando ese presente crepuscular con sus orígenes, las primeras grabaciones junto a Iñaki ‘Uoho’ Antón y Batiz, el apoyo de Fito Cabrales y hasta una trayectoria que acabaría llevando sus canciones a Idaho y a otros rincones del mundo. La relación con Uoho, Fito y Batiz no es un simple dato decorativo: aquellos primeros años están en el ADN sonoro de Gatibu.

Pero también queda claro que el grupo ha pasado de ser una familia de fans a convertirse en una familia personal, como les ocurre a tantas bandas cuando 25 años compartiendo carretera, composición y escenario empiezan a pesar. Elortegi no necesita subrayarlo constantemente: basta con observar determinadas miradas y silencios. El grupo no ha querido disfrutar HASTA EXPLOTAR sino brindar una despedida lo más dulce posible.

Cuando ser Gatibu también deja de ser una forma de vivir

Aquí aparece la principal diferencia respecto a ‘Dardara’, documental también distribuido por Atera Films. Aquella película sobre Berri Txarrak evitaba el recorrido biográfico convencional y prefería explicar al grupo a través del impacto que había provocado en sus seguidores. ‘Gatibu, agur esan barik’, en cambio, mira mucho más hacia dentro.

Y quizá por eso es una película menos arriesgada cinematográficamente. Su mayor mérito técnico consiste precisamente en no despegarse de Gatibu: observación, entrevistas, archivo, backstage y actuaciones se ensamblan para construir un retrato cercano, pero sin buscar una estructura formal especialmente novedosa. La fotografía de Lander Andonegi y el montaje de Hannot Mintegia acompañan con solvencia, reflejando en sus cambios el SALTO al vacío que los miembros del grupo necesitan para cambiar sus vidas y rutinas.

Hay luces, pero también sombras. Sin entrar en detalles explícitos, se percibe que la relación creativa entre Alex Sardui y Haimar Arejita estaba bastante encasquillada, hasta el punto de generar enfrentamientos y dificultar que el grupo siguiera avanzando. El documental no convierte esas discrepancias en espectáculo, sino que las integra como parte inevitable del proceso creativo y el día a día. Y ahí aparece una idea especialmente interesante que no sé si es voluntaria o es únicamente percepción mía: Gatibu nació, paradójicamente, para dejar de ser cautivo de las obligaciones y termina separándose cuando continuar juntos amenaza con convertir la música en otra obligación. Todos han querido clausurar y poder decir SOY LIBRE.

Agradezco que el documental no intente fabricar una reconciliación sentimental de manual sirviendo a la vez para mostrar a los ajenos la repercusión de este grupo. Gatibu se va porque ha llegado a un límite. Lo hace a su manera, con una despedida gigantesca en el BEC, pero también recuperando lugares simbólicos como el Zeppelin, Kafe Antzokia, Urepel o Boise. Emplazamientos todos donde han VIVIDO Y AMADO LIBRES.

Yo, personalmente, no quiero que este documental sea una despedida. No quiero quedarme con el sabor triste de una banda que se marcha y poder decir con alegría TE RECUERDO. Yo ya pude despedirme de Gatibu cantando y bailando con ellos en su último concierto en Madrid, y prefiero quedarme con ese recuerdo. Con el sudor, las canciones, los amigos y la sensación de que durante unas horas todo estaba bien.

Porque quizá esa sea la mejor forma de entender Gatibu: una banda que nació para dejar de ser cautiva y que, después de 25 años, ha decidido volver a ser libre con el mismo espíritu joven e indomable con el que nació. Y quienes hemos vivido alguna parte de ese viaje solo podemos responderles como ellos mismos sugieren en su título: SIN DECIR ADIOS.

Ficha de ‘Gatibu, agur esan barik’

Estreno en España: 20 de septiembre de 2026. Título original: Gatibu, agur esan barik. Duración: 82 min. País: España. Dirección: Jabi Elortegi. Guion: Jabi Elortegi. Música: Hannot Mintegia. Fotografía: Lander Andonegi. Reparto principal: Alex Sardui, Haimar Arerjita, Mikel Caballero, Gaizka Salazar. Producción: Pausoka Entertainment. Distribución: Atera Films. Género: documental. Web oficial.

Crítica: ‘Aro berria’

En qué plataforma ver Aro berria

Un mapa espiritual de las utopías comunales en el País Vasco que se percibe como arqueología social

Desde hace tiempo reside en los montes vascos un grupo de personas autodenominados movimiento que a partir del fenómeno hippie desarrolló otra manera de ver la vida. La presencia de la secta Yellow Deli en Donostia ha generado durante años una mezcla de fascinación, inquietud y desconcierto. Su estética amable, el aparente bienestar comunitario y la promesa de una vida alternativa han servido para alimentar un mito contemporáneo: el de quienes desean escapar de la sociedad productivista para refugiarse en un ideal colectivo. ‘Aro berria’, debut en el largometraje de Irati Gorostidi, se desplaza en una frecuencia similar, aunque con un punto de partida totalmente distinto. Si el grupo donostiarra se inserta en una tradición espiritual que roza lo sectario, la película se sumerge en otra clase de fuga: la que nace en los márgenes obreros, desde la fractura social y el desencanto político que siguió a la caída del franquismo.

El propio título, Aro berria, que significa “nueva era”, funciona como declaración de intenciones. Gorostidi utiliza este concepto para explorar cómo los movimientos New Age, las comunas y los grupos alternativos no son una invención de otros países ni de otras décadas, sino realidades que han germinado también en nuestra geografía y en nuestro pasado reciente. La película no se limita a reproducir clichés sobre vidas comunitarias, sino que dialoga con las raíces históricas que las hicieron posibles.

El punto germinal de esta obra está en el cortometraje ‘Contadores’, donde la directora ya abordaba la crisis del sector del metal y el profundo desencanto político de la transición. Ese universo vuelve aquí ampliado y complejizado: la huida al campo funciona como consecuencia lógica para unos personajes agotados por un sistema que parece haberlos dejado atrás desoyendo sus voces e ignorando sus esfuerzos. Lo que antes fueron comunas hippies en los años 60 o 70, hoy se manifiesta en retiros espirituales, estancias de mindfulness y búsquedas coaching de todo tipo. Las crisis, como las modas, se repiten de forma cíclica, y Gorostidi edifica su relato sobre esa repetición histórica, sobre esa incapacidad del ser humano de encontrar un equilibrio duradero entre lo individual y lo comunitario.

La película aborda también una cuestión fundamental: el ser humano es social, y de esa premisa nacen continuamente nuevas fórmulas de convivencia. Cada vez que surge un grupo alternativo, inevitablemente reaparecen debates sobre la libertad sexual, los modelos de familia, la redistribución del trabajo y las jerarquías invisibles que acaban por reproducirse incluso en entornos que presumen de horizontales. ‘Aro berria’ articula estos temas sin subrayados, dejando que broten a través de discusiones entre los propios protagonistas, que representan distintos grados de fe, escepticismo y desorientación.

Es precisamente en esos debates donde la película alcanza sus momentos más interesantes. Cuando los personajes dialogan, discrepan o defienden con vehemencia sus pequeñas utopías, la película respira y se vuelve rica en matices. Sin embargo, las dinámicas de grupo, esas escenas ritualizadas, largas, a veces repetitivas,  pueden resultar cargantes. Entendibles en lo conceptual, pues buscan sumergir al espectador en el ritmo casi hipnótico de la comuna, pero quizá demasiado estiradas en la ejecución.

Aun así, hay que reconocer la exigencia interpretativa que la directora plantea y la notable complicidad que obtiene del elenco. Cada actor parece entender que el gesto mínimo, la mirada vacilante o la entrega en cuerpo y alma son fundamentales para transmitir la fragilidad del experimento comunitario.

‘Aro berria’, además, posee un valor documental nada desdeñable: nace de una experiencia personal, de vivencias que la propia Gorostidi ha recogido en fotografías y materiales reales que aparecen en los créditos. Este anclaje en lo autobiográfico le dota de una honestidad poco común y convierte la película en un puente entre la memoria íntima y la memoria colectiva.

Irati Gorostidi firma así una obra que no solo examina un fenómeno social mal conocido, el de las comunas surgidas en España más allá de los tópicos estadounidenses, sino que nos invita a preguntarnos qué buscamos cuando decidimos romper con todo. Si la “nueva era” prometida existe, no está tanto en la utopía comunitaria como en la necesidad humana, eterna y repetida, de reinventarse frente a cada crisis.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de diciembre de 2025. Título original: Aro Berria. Duración: 102 min. País: España. Dirección: Irati Gorostidi. Guion: Irati Gorostidi. Música: Ion de Sosa. Fotografía: Apellaniz y de Sosa, Señor & Señora. Reparto principal: Maite Mugerza Ronse, Óscar Pascual López, Aimar Uribesalgo Urzelai, Edurne Azkarate, Jon Ander Urresti Ugalde. Producción: Apellaniz y de Sosa y Señor & Señora. Distribución: Elástica. Género: dama. Web oficial: https://elasticafilms.com/catalogofilms/aro-berria/

Crítica: ‘La tarta del presidente’

En qué plataforma ver La tarta del presidente

Sinopsis

Mientras la gente lucha por sobrevivir bajo las sanciones en el Iraq de Saddam, Saeed, de 9 años, debe ingeniárselas para llevar el pastel obligatorio al cumpleaños del presidente o enfrentar prisión o muerte.

Crítica

Un cuento tan amargo como necesario

‘La tarta del presidente’, dirigida por Hasan Hadi, es una de esas películas que parecen pequeñas en su premisa pero que, poco a poco, se revelan como un poderoso recordatorio histórico y político. A través de los ojos de una niña, el filme nos invita a recorrer el Irak de los años 90, marcado por la pobreza, las sanciones internacionales y la sombra de un régimen autoritario que heredaba sus formas de gobierno de forma retrógrada y caciquista, como si de una monarquía medieval se tratase.

El punto de partida es tan entrañable como desolador: una niña que, acompañada siempre por su gallo, busca los ingredientes necesarios para preparar una tarta de cumpleaños encargada por el propio Sadam Huseín a toda la población en un ejercicio de autobombo y a la vez de extorsión a la ciudadanía. Lo que en apariencia podría ser una anécdota infantil cargada de candor e inocencia se convierte en una radiografía amarga de un país hambriento y en ruinas, donde las peticiones de un dictador exponen el contraste brutal entre lo cotidiano y lo absurdo, entre el capricho y la más urgente de las necesidades.

Hasan Hadi juega con la baza de la infancia y logra un contraste cautivador entre la inocencia de la protagonista y la tragedia de un pueblo sometido. El paisaje de casas sobre el agua, la niña y su barca cruzando de un lado a otro y el tono a medio camino entre el magnetismo de las fábulas y lo demoledor de los dramas, evocan un relato que podría formar parte de cuentos más próximos a ‘Las mil y una noches’. Sin embargo, tras la textura de cuento costumbrista se ocultan las cicatrices de una dictadura implacable y de un país desgarrado por las tensiones con Estados Unidos.

Los diálogos se mueven entre lo devastador y lo entrañable, como si en cada frase convivieran la dureza de la realidad y la ternura de un cuento contado al calor del hogar. En este sentido, la película conecta con la universalidad de títulos como ‘El monje y el rifle’, por citar una obra reciente, que trascienden sus contextos específicos para ofrecer reflexiones sobre el poder, la identidad y la memoria colectiva. Pertenece a ese tipo de películas que independientemente del escenario y el ambiente te llegan o pueden vincularse con tu propia historia o sociedad.

Especial mención merece la actuación de Sajad Mohamad Qasem, la joven protagonista. Su interpretación equilibra dulzura y carácter, transmitiendo tanto la ingenuidad de la niñez como la consciencia, incipiente pero firme, de estar viviendo en tiempos decisivos. Su rostro es a menudo reflejo de una cultura rota, de un país al borde del sálvese quien pueda. ‘La tarta del presidente’ no es solo una película sobre Irak ni sobre Saddam Hussein: es un recordatorio de cómo la inocencia infantil puede servir como espejo de las tragedias colectivas. Hasan Hadi logra un relato que emociona, conmueve y, sobre todo, obliga a recordar.

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de febrero de 2026. Título original: Mamlaket Al-Qasab. Duración: 102 min. País: Irán. Dirección: Hasan Hadi. Guion: Hasan Hadi. Fotografía: Tudor Vladimir Panduru. Reparto principal: Sajad Mohamad Qasem, Rahim AlHaj, Baneen Ahmad Nayyef, Waheed Thabet Khreibat. Producción: Maiden Voyage Pictures, Missing Piece Films, Spark Features, Working Barn Productions. Distribución: Atalante. Género: drama. Web oficial: https://www.thefilmcollaborative.org/fiscalsponsorship/projects/thepresidentscake

Crítica: ‘Falling’

Sinopsis

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John Petersen (Viggo Mortensen) vive con su novio Eric (Terry Chen) y la hija adoptiva de ambos, Mónica, en el sur de California. Su padre Willis (Lance Henriksen / Sverrir Gudnason) un granjero tradicional y conservador, decide viajar a Los Ángeles y quedarse en casa de John mientras busca el lugar idóneo para jubilarse.

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Crítica

Viggo Mortensen se consagra como artista total

A todos aquellos a los que Viggo Mortensen ya ha cautivado previamente con sus interpretaciones, ‘Falling’ va a afianzar ese idilio cinematográfico. Esta película constituye la consagración del actor como artista total ya que ha elaborado un espléndido trabajo en el plano actoral pero también como director, guionista e incluso a los mandos de la banda sonora.

No suelo confiar mucho en películas en las que un actor se dirige e incluso se escribe a sí mismo. Eso ayuda al compromiso del artista pero juega en contra a la hora de corregir defectos. Pero ‘Falling’ resulta totalmente auténtica. Además en ella Mortensen supera dos retos difíciles: dirigir a niños y capitanear a un actor con tantas tablas como Lance Henriksen. Domar las maneras de los jóvenes intérpretes que aparecen en la película puede ser difícil. Pero se me antoja más complicado orientar hacia sus propios propósitos a aquel que se ha enfrentado a aliens, cenobitas y Van Dammes. Incluso tiene el detalle de dar un cameo a un director como David Cronenberg con quien guarda una estrecha relación artística e imagino que también personal.

En ‘Falling’ Mortensen actúa como el hijo de un padre que me gustaría calificar como peculiar pero lo cierto es que aún abundan. El personaje que interpretan igual de bien Henriksen y Sverrir Gudnason es un hombre retrógrado y agorero. Solo así se definir a un hombre que cuando saluda al bebé que es su hijo le dice por primera vez “siento haberte traído a este mundo, porque luego querrás morir”. Está chapadísimo a la antigua y sin afán de dañar u ofender provoca constantemente vergüenza ajena. Tiene cosas muy entrañables e incluso admirables pero sus valores están muy desfasados. Si a eso le sumamos que su mente sufre los achaques de la edad se convierte en una persona muy difícil de manejar. En ese tumulto de relación nos introduce la película.

El título puede hacer alusión al ocaso que sufre este hombre. Es el otoño con el que todos asociamos la vejez. Pero creo que la película trata mucho sobre las novedades que han incorporado las últimas generaciones y que nuestros ancianos han tenido que asimilar. Me refiero a esos cambios radicales que toda descendencia introduce. Véase la tolerancia por otras razas, el rechazo por el tabaco, la comida saludable, el respeto por los animales, el matrimonio homosexual… Características contemporáneas que alguien ultraconservador o tradicional no acaba de digerir.

Para muchos Mortensen apareció en escena por primera vez en ‘El Señor de los Anillos’ (por cierto que su primera escena era en la posada de Bree, nombre que ha usado para un caballo del filme) y espero que esta película les obligue a buscar títulos anteriores en los que ha trabajado, que tiene muchos y muy buenos. En ‘Falling’ nos llena de rencores y afectos a base de sembrar multitud de detalles. También de herencias y de miedos, todo ello apoyado de un buen montaje. Y es que no siempre es fácil hilar con efectividad una película que va de pasado a presente constantemente. Porque ‘Falling’ se circunscribe mucho en las jugarretas de los recuerdos.

Me ha encantado que haya mostrado una manera diferente y actual de educar, como también hacía en ‘Captain Fantastic’. También ayuda mucho a seguir el hilo de la película que esté sembrada de momentos cómicos, con un poco de humor negro, pero del cordial.

Esta es mi humilde interpretación de ‘Falling’. Lo que sí que puedo aventurar con objetividad es que esta película va a gustar en masa.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de octubre de 2020. Título original: Falling. Duración: 112 min. País: Canadá, Reino Unido. Dirección: Viggo Mortensen. Guion: Viggo Mortensen. Música: Viggo Mortensen. Fotografía: Marcel Zyskind. Reparto principal: Viggo Mortensen, Lance Henriksen, Sverrir Gudnason, Laura Linney, Hannah Gross, Terry Chen, David Cronenberg. Producción: Parceval Pictures, Baral Waley Productions, Scythia Films, Zephyr Films, Achille Productions, Ingenious Media. Distribución: Caramel Films. Género: drama. Web oficial: https://www.caramelfilms.es/site/pelicula/falling

Danny DeVito nombrado Premio Donostia del Zinemaldia

El actor y productor recogerá el premio el 22 de septiembre

El Festival Internacional de Cine de San Sebastián se celebrará del 21 al 29 de septiembre y allí se concentrarán grandes estrellas y podrán visualizarse muchas de las películas que seguro que después veremos entre lo más destacado del año. Como todos los años el festival designa un Premio Donostia y este año ha recaído en Danny DeVito, el cual estará presente en el Palacio Kursaal el día 22 para recoger en persona el galardón.

Se reconocerá de este modo la trayectoria de un actor que nos ha brindado grandes momentos en películas como ‘Matilda’, ‘Batman returns’, ‘Los gemelos golpean dos veces’ o ‘L.A. confidential’  y que estará próximamente en la adaptación a imagen real de ‘Dumbo’. Pero la organización del festival quiere reconocer también su labor como productor, ya que ha estado inmiscuido en grandes títulos como ‘Erin Brockovich’, ‘Man on the Moon’ o ‘ Gattaca’ o ‘Pulp Fiction’.

Curiosamente acaba de producir un filme titulado ‘St. Sebastian’ que aún está pendiente de estreno.

El actor de New Jersey acumula en su carrera gran cantidad de nominaciones y premios en los Globos de Oro y los Emmy, incluso una candidatura al Oscar a Mejor Película. El premio otorgado en San Sebastián se unirá a tan abultado palmarés.

‘The Disaster Artist’ gana el Premio Feroz Zinemaldia 2017

La película que narra el rodaje de la desastrosa ‘The Room’.

Aunque desde Moviementarios siempre os hemos hablado de ‘The Room’ a través de festivales como CutreCon y os hemos citado fuentes como el documental de Rick Harper ‘Room full of spoons’, ahora el público general conocerá mejor la historia de Tommy Wiseau gracias a la película de James Franco. Pues bien esta película ha sido galardonada con el premio Feroz Zinemaldía 2017, otorgado por la Asociación de Informadores Cinematográficos, que se entrega a la mejor película de la Sección Oficial a juicio de la prensa española que cubre el certamen.

Leticia Dolera ha anunciado hoy que la comedia ‘The Disaster Artist’, dirigida por James Franco, es la ganadora del Premio Feroz Zinemaldia 2017. Carolina Abatán-Sacramento, jefa de prensa de Warner Bros.x (distribuidora de la cinta), ha recogido el galardón, fruto de un acuerdo entre la AICE y el Festival con el objetivo reflejar en el palmarés la opinión de la prensa especializada que cubre el certamen. En sus tres convocatorias anteriores, las películas premiadas fueron españolas: ‘El hombre de las mil caras’, de Alberto Rodríguez; ‘Truman’, de Cesc Gay; y ‘La isla mínima’, de Alberto Rodríguez.

‘The Disaster Artist’ cuenta los inicios de la relación entre el actor Greg Sestero y el director Tommy Wiseau y del rodaje de ‘The Room’ en 2003, considerada por los críticos como una de las peores películas de la historia. En palabras de Fernando de Luis-Orueta, Vicepresidente de la AICE, «James Franco se retrata en ‘The Disaster Artist’ a través de un personaje estrafalario e iluso a la vez que construye un retrato de las grandezas y miserias de Hollywood como máquina que tritura sueños a la vez que los fabrica».

La película se estrenará próximamente, mientras podéis ver aquí su tráiler.

Ethan Hawke Premio Donostia

Ethan Hawke, al cual veremos dentro de poco en el remake de ‘Los Siete Magníficos’, recibirá el reconocimiento del Festival de San Sebastián en su 64 edición. El próximo 17 de septiembre se homenajeará su carrera en la gala celebrada en el Kursaal. Seguido a este homenaje se proyectará la mencionada película de Antoine Fuqua en la que interpreta al francotirador Goodnight Robicheaux. Tres décadas y cuatro nominaciones al Oscar es lo que ya tiene en su haber Ethan Hawke. Durante ese tiempo ha ejercido de guionista, actor, director o novelista, todo este trabajo es el que ha valorado la organización del festival para invitar al actor a recibir este premio.

Sigourney Weaver galardonada en San Sebastián.

Este año el galardón honorífico más importante del Festival de San Sebastián recae en las manos de Sigourney Weaver.  Con este premio se reconoce la trayectoria de la actriz estadounidense, la cual ha trabajado bajo la dirección de cineastas como Woody Allen, Ridley Scott, Peter Weir, James Cameron, David Fincher o Ang Lee.

 

Además de venir para recoger su premio, Sigourney Weaver estará en la premier europea de la película Un monstruo viene a verme, realizada en la 64 edición del Festival de San Sebastián, fuera de concurso y que llegará a los cines el próximo 7 de octubre.

La nueva película de J.A. Bayona, protagonizada por Felicity Jones, Lewis MacDougall, Sigouney Weaver y Liam Neeson, está basada en la novela homónima de Patrick Ness, que fue seleccionada como mejor novela del año para jóvenes en Reino Unido.

Un espectacular drama fantástico, en el que podremos ver de nuevo utilizada la técnica de performance capture, la misma empleada por Steven Spielberg para dar vida a Tintín o por Peter Jackson en la trilogía de El Señor de los Anillos.