Crítica: ‘Elon Musk al descubierto’

El sueño eléctrico del tecnofeudalismo y sus ovejitas

Dirigido por Andreas Pichler y conocido internacionalmente como ‘Elon Musk Unveiled: The Tesla Experiment’, este filme no es un retrato complaciente del magnate, sino una disección incómoda de la figura de Elon Musk y, sobre todo, del sistema que ha contribuido a construir. Lejos de la narrativa heroica que suele rodear al fundador de Tesla o SpaceX, la película se adentra en un territorio más cercano al cyberpunk distópico que al relato de innovación que tantas veces se ha vendido.

Una narrativa que desmonta el mito tecnológico

Pichler no intenta narrar el nacimiento del coche eléctrico, de hecho, se encarga de subrayar que Tesla no inventó esta tecnología, sino que centra su enfoque en algo mucho más inquietante: el control. El documental expone cómo una empresa puede moldear el discurso público, presionar instituciones y redefinir los límites de lo aceptable en nombre del progreso y a costa del rebaño que le sigue fielmente.

En este sentido, ‘Elon Musk al descubierto’ funciona como una advertencia. La acumulación masiva de datos (hablamos de volúmenes que superan con creces el concepto tradicional de Big Data) convierte a los vehículos en nodos de vigilancia permanente. Cada trayecto, cada frenada, cada error humano o mecánico se transforma en información procesable. Lo que el filme sugiere, apoyándose en testimonios y material documental, es que esta recolección no solo busca mejorar la tecnología, sino consolidar una posición de poder sin precedentes.

El material se nutre de filtraciones internas y testimonios recogidos durante años, en ocasiones bajo condiciones de anonimato. Este detalle refuerza la sensación de estar ante una obra que no solo informa, sino que revela. Y es que todo el reportaje gira en torno a una muerte, un accidente o fallo de sistema que desde el año pasado ha puesto en jaque la fiabilidad del famoso Autopilot.

Voces desde dentro: el coste humano del progreso

Uno de los mayores aciertos del documental es dar voz a empleados y ex-empleados de Tesla. Sus testimonios construyen un retrato de Musk alejado del visionario carismático: lo describen como alguien obsesionado con la perfección tecnológica, especialmente en proyectos vinculados a SpaceX, pero profundamente desconectado en lo humano hasta el punto de ser incapaz de hacer amigos de verdad.

Las declaraciones coinciden en un patrón: jornadas extenuantes, presión constante y una cultura corporativa donde el error no es una posibilidad, sino un paso necesario en un proceso de ensayo y error llevado al extremo. El problema, como subraya el film, es que ese “error” no siempre se queda en un laboratorio. En ocasiones, se traslada a la carretera.

Aquí es donde el documental golpea con más fuerza. Casos de “frenada fantasma” y “aceleración involuntaria”, fenómenos ampliamente discutidos por usuarios, son presentados con pruebas y testimonios. No como fallos anecdóticos, sino como síntomas de un sistema que experimenta en tiempo real con sus propios clientes. La idea es inquietante: los usuarios no son solo consumidores, sino participantes involuntarios en un experimento a escala global para mejorar un producto.

Tecnofeudalismo y legado: la historia que no se contará

‘Elon Musk al descubierto’ trasciende la figura de su protagonista para plantear una reflexión más amplia: vivimos en una era que podría definirse como tecnofeudalismo. Grandes corporaciones tecnológicas acumulan poder económico, informativo y político hasta niveles que rivalizan o superan ya a los estados.

El documental deja una pregunta en el aire: ¿cómo será recordado Elon Musk? Probablemente, como el impulsor del coche eléctrico moderno y una figura influyente en la política global, con conexiones que han llegado hasta Donald Trump en su etapa de presidente de los Estados Unidos. Pero lo que difícilmente aparecerá en los libros de historia son las historias individuales: trabajadores quemados, usuarios afectados, vidas alteradas por decisiones tomadas en despachos donde la ética parece secundaria frente a la innovación.

Pichler construye así un relato incómodo pero necesario. No demoniza la tecnología, pero sí cuestiona el sistema que la impulsa. Y en ese cuestionamiento reside su mayor valor: obligar al espectador a replantearse hasta qué punto estamos dispuestos a ceder control a cambio de progreso.

Ficha de ‘Elon Musk al descubierto’

Estreno en España: 20 de marzo de 2026. Título original: Elon Musk Unveiled: The Tesla Experiment. Duración: 90 min. País: Alemania. Dirección: Andreas Pichler. Guion: Andreas Pichler, Christian Beetz, Anne von Petersdorff. Música: Henning Fuchs. Fotografía: Tom Bergmann, Jakob Stark. Reparto principal: Elon Musk, John Bernal, Lukasz Krupski, Esben Pedersen. Producción: Beetz Brothers Film Production. Distribución: Filmin. Género: documental. Web oficial.

Crítica: ‘ORWELL 2+2=5’

En qué plataforma ver ORWELL 2+2=5

Raoul Peck plasma que la escalofriante profecía de la posverdad de Orwell ya está aquí

Hubo un tiempo en que la capacidad de anticipar el porvenir se atribuía a profetas como Nostradamus. Sin embargo, el siglo XX tuvo su propio visionario laico: George Orwell. Sin necesidad de efectos especiales ni de una ciencia ficción espectacular, sino a través de una prosa austera y cortante, el autor de ‘1984’ imaginó un futuro que hoy se antoja incómodamente reconocible. En ‘Orwell: 2+2=5’, Raoul Peck retoma esa capacidad predictiva y la convierte en un documental que no solo revisa una obra literaria, sino que interpela directamente a nuestra contemporaneidad.

La verdad como campo de batalla

El título del documental no es una provocación arbitraria. “2+2=5” alude a la imposición de la mentira como verdad oficial, al sometimiento del individuo ante el poder que reescribe la realidad. Es la ecuación imposible convertida en dogma. Peck articula su relato a partir de fragmentos de ‘1984’ y de ‘Rebelión en la granja’, enfrentándolos a imágenes de archivo del siglo XX y del XXI: guerras, discursos políticos, propaganda, multitudes enfervorizadas y pantallas que vomitan consignas.

El documental cuenta con la voz del actor Damian Lewis, quien encarna a Orwell. No se trata de una mera narración en off, sino de una presencia fantasmal que guía al espectador por un paisaje moral devastado. Peck intercala adaptaciones cinematográficas de ‘1984’ y material de noticiarios antiguos y recientes, estableciendo un diálogo visual que eriza la piel. La sensación es clara: la humanidad no aprende, repite. Se oprime y se deja oprimir. Se manipula y se deja manipular.

El filme subraya algo que ya estaba en la novela: el totalitarismo no es un fósil ideológico, muta, se adapta, se disfraza. Hoy no necesita botas militares ni uniformes idénticos, le basta con algoritmos, polarización y saturación informativa. La comodidad en la ignorancia (esa anestesia colectiva) es presentada como uno de los grandes peligros contemporáneos. Peck no señala con el dedo a un único régimen: traza un mapa global de autoritarismos, guerras y manipulaciones mediáticas que conectan el pasado con la posverdad actual.

La biografía como herida política

Uno de los mayores aciertos de ‘Orwell: 2+2=5’ es cómo integra la biografía del escritor en el análisis de su obra. Peck no convierte a Orwell en estatua, sino en hombre atravesado por contradicciones. Desde su juventud como policía imperial en Birmania (engranaje temprano de la maquinaria del imperialismo británico) hasta su experiencia traumática en la Guerra Civil Española, donde fue herido y asistió a las luchas internas del bando republicano, todo aparece como materia prima de su literatura.

Su etapa en la BBC también ocupa un pequeño lugar. Allí trabajó en propaganda durante la Segunda Guerra Mundial, experiencia que alimentó su escepticismo respecto a la manipulación del lenguaje y la información. Peck sugiere que esa vivencia institucional fue clave para que Orwell llegase hasta su odio visceral a la política.

El documental tampoco elude aspectos íntimos: su tuberculosis, que lo fue consumiendo físicamente, la precariedad económica, la tensión constante entre idealismo y desencanto. Todo ello dibuja una personalidad marcada por la culpa colonial, la conciencia de clase y la obsesión por la honestidad intelectual. La raíz de su crítica al totalitarismo está, paradójicamente, en su temprana participación en el sistema imperial que luego denunciaría.

Ecos contemporáneos: de Ken Loach a Michael Moore

Peck amplía el foco e introduce figuras que, desde el cine, han continuado esa tradición crítica. Ken Loach aparece como referencia recurrente, no solo por su mirada sobre la Guerra Civil Española, sino por su insistencia en retratar un sistema defectuoso que amplía la brecha entre ricos y pobres. En su cine late la misma indignación moral que en Orwell: la denuncia de estructuras que perpetúan desigualdades bajo apariencias democráticas.

También se evoca la obra de Michael Moore, cuya filmografía ha cuestionado el poder corporativo y político en Estados Unidos. Peck no equipara estilos (Loach es sobrio, Moore es provocador), pero sí los sitúa en una genealogía de cineastas que entienden el audiovisual como herramienta de combate ideológico.

Formalmente, ‘Orwell: 2+2=5’ tiene mucho de ensayo cinematográfico. Peck, que ya exploró la memoria política en trabajos anteriores, demuestra aquí un dominio notable del montaje. El archivo no es un simple apoyo ilustrativo, es argumento. Las imágenes dialogan, se contradicen, se superponen. El resultado es un retrato escalofriante de una humanidad que, pese a las advertencias, reincide en los mismos mecanismos de auto-opresión.

El documental no ofrece consuelo. Su mayor virtud es obligar al espectador a preguntarse en qué medida participa, consciente o inconscientemente, de esa ecuación perversa en la que dos más dos pueden llegar a ser cinco si se lo permitimos al poder. Peck convierte a Orwell en contemporáneo, en testigo incómodo de nuestra era digital. Y al hacerlo, demuestra que la verdadera ciencia ficción no habla de naves espaciales, sino de la fragilidad de la verdad.

Ficha de ‘ORWELL 2+2=5’

Estreno en España: 27 de febrero de 2026. Título original: ORWELL 2+2 =5. Duración: 119 min. País: Francia. Dirección: Raoul Peck. Guion: Raoul Peck. Música: Alexei Aigui. Reparto principal: George Orwell, U Win Khine, Min Aung Hlaing, Augusto Pinochet, Vladimir Putin, George W. Bush, Colin Powell, Donald Trump, Damian Lewis (voz). Producción: Anonymous Content, Closer Media, Jigaw Productions, Velvet Film, Neon. Distribución: Caramel Films, Filmin. Género: documental. Web oficial.

Exploramos el impacto de los aranceles de Trump en la industria del cine

Tenemos la oportunidad de hablar con un miembro de nuestra industria que nos aporta una visión valiosa y fundamentada

En un giro abrupto que ha sacudido tanto a Hollywood como a la industria cinematográfica internacional, la administración de Donald Trump anunció la imposición de un arancel del 100% a todas las películas extranjeras que deseen estrenarse en territorio estadounidense. La medida, presentada como parte de una estrategia para “proteger la producción cultural nacional y devolver empleos a los estadounidenses”, ha desatado un aluvión de críticas, temores económicos y debates sobre el futuro del cine global.

Actualmente, los aranceles del 100% a las películas extranjeras propuestos por la administración Trump no están en vigor. El 28 de mayo de 2025, el Tribunal de Comercio Internacional de EE. UU. dictaminó que el presidente Donald Trump excedió su autoridad al imponer aranceles generalizados a las importaciones, incluyendo las películas extranjeras. Sin embargo, el 29 de mayo de 2025, la Corte de Apelaciones del Circuito Federal emitió una suspensión administrativa de la decisión del tribunal de comercio, permitiendo temporalmente que la administración Trump continúe recaudando los aranceles mientras se revisa el caso.

Para hablar de tan convulsa situación hemos podido contar con Miguel Puertas, brand manager de la escuela Treintaycinco milímetros y productor audiovisual. Su opinión como nominado a los Goya y los Gaudí, conocedor de la industria y componente del humus y la base de nuestra industria cinematográfica y partícipe de títulos como ‘El perfume’, ‘Platillos volantes’ y ‘Monos como Becky’, nos brinda una perspectiva práctica, actual y realista.

“La propuesta de imponer un arancel del 100% a películas y series producidas fuera de EE. UU., incluso si son de estudios estadounidenses, representa un cambio significativo en la dinámica de la industria cinematográfica global. Esta medida afectaría tanto a producciones independientes como a grandes franquicias que han optado por rodar en el extranjero debido a incentivos fiscales y costos más bajos. Por ejemplo, muchas películas de alto presupuesto, como algunas del universo Marvel o ‘Misión Imposible’, han sido filmadas en países como Reino Unido, Canadá o República Checa”, señala Puertas. “La imposición de estos aranceles encarecería significativamente la distribución de estas producciones en el mercado estadounidense, lo que podría disuadir a los estudios de filmar fuera de EE. UU. y limitar la diversidad de locaciones y talentos internacionales en el cine” apunta aportando cómo nos podría afectar esto directamente en España.

Los países con producciones más mediáticas y premiadas como España, Francia, Japón… Verán como sus películas, sobre todo las películas independientes perderán un escaparate importante. Distribuidoras como A24 o Neon, conocidas por importar cine de autor y éxitos internacionales, han calificado la medida como “un acto de censura económica”. Personalidades como Bong Joon-ho o Pedro Almodóvar han criticado públicamente la decisión o han reflejado en sus películas la locura de este presidente.

Las industrias de otros países no aportan solo directores, guionistas o actores. También localizaciones, técnicos o agentes de prensa, entre otros. Es por eso que el impacto va más allá de lo que vemos en la pantalla. Al respecto Miguel Puertas nos da detalles: “España ha sido un destino atractivo para rodajes internacionales debido a sus incentivos fiscales, diversidad de locaciones y costos competitivos. Sin embargo, con la implementación de estos aranceles, las producciones que elijan rodar en España se enfrentarían a un aumento significativo en los costos al distribuir sus películas en EE. UU. Esto podría hacer que los estudios reconsideren sus decisiones de locación, optando por rodar en EE. UU. para evitar los aranceles, a pesar de los costos potencialmente más altos de producción. Además, la incertidumbre sobre la aplicación de estos aranceles podría afectar la planificación y financiación de proyectos internacionales”.

Aunque Trump ha defendido la medida como un impulso para el empleo en la industria nacional, muchos en Hollywood no están convencidos. Grandes estudios como Warner Bros. y Universal dependen en gran medida de mercados internacionales para sus coproducciones y para recuperar inversiones multimillonarias. “Aunque la intención declarada es revitalizar Hollywood, muchos expertos consideran que esta medida podría ser contraproducente. Los aranceles podrían reducir la competitividad de las producciones estadounidenses en el mercado global y limitar la colaboración internacional, que ha sido fundamental para el éxito de muchas películas. Además, la imposición de aranceles podría desencadenar represalias comerciales de otros países, afectando la distribución internacional de películas estadounidenses. En lugar de fortalecer la industria, estas medidas podrían aislarla y reducir su alcance global. En todo caso, considero que es una medida completamente desafortunada ha afirmado rotundamente nuestro entrevistado.

A la hora de buscar impactos directos, actuales y concretos, Miguel Puertas nos detalla que “En 35mm, nos dedicamos a formar a profesionales preparados para un mercado global. La incertidumbre generada por estos aranceles no afecta tanto a nuestros estudiantes porque la calidad de la formación está asegurada, pero si es cierto que puede limitar a quien quiera desarrollar su carrera profesional en coproducciones internacionales.

Aunque la UNESCO no ha emitido una declaración oficial sobre estos aranceles, su Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales establece principios que buscan garantizar la diversidad cultural y la cooperación internacional en el ámbito cultural. Para el espectador estadounidense, esto significará una cartelera menos diversa y más centrada en grandes producciones locales. El cine, más allá de su valor económico, ha sido históricamente un puente entre culturas. Esta barrera arancelaria no solo golpea al mercado, sino también al concepto de un mundo interconectado a través del arte. Lo que está en juego no es solo el negocio del cine, sino el alma misma del intercambio artístico global.

Esta es la petición mundial urgente para proteger el cine y el audiovisual independientes

En más de 100 países se ha firmado esta petición

AECINE, la Asociación Estatal de Cine, nos ha remitido el siguiente comunicado con el cual nos instan a concienciar y animar a firmar una petición: “Hoy en día, el apoyo al cine independiente y a la narración audiovisual está cada vez más amenazado. Estamos siendo testigos de intentos cada vez más agresivos por parte de poderosos actores políticos y corporativos para desmantelar las protecciones regulatorias que han apoyado durante mucho tiempo la diversidad y la accesibilidad de la expresión cultural. El último anuncio del presidente estadounidense sobre un plan para imponer aranceles a las importaciones de películas no hace sino agravar esta amenaza. Subraya la importancia de proteger nuestra capacidad de contar historias arraigadas en culturas, lenguas e identidades locales, y de garantizar que las personas de todo el mundo puedan seguir accediendo a ellas y disfrutándolas. Sin estas protecciones e incentivos, perderemos una industria cinematográfica y audiovisual vibrante, diversa y culturalmente rica, y todos, en todas partes, saldremos perdiendo”.

“Las películas y las obras audiovisuales no sólo alimentan el crecimiento económico y la circulación mundial de talentos, sino que reflejan quiénes somos como sociedades y vislumbran quiénes podríamos llegar a ser. Más que enriquecer nuestra vida cultural, son esenciales para una democracia sana: apoyan la libertad de expresión y dan voz a las diversas historias y perspectivas de la humanidad. (…)  Las películas y las obras audiovisuales no sólo alimentan el crecimiento económico y la circulación mundial de talentos, sino que reflejan quiénes somos como sociedades y vislumbran quiénes podríamos llegar a ser. Más que enriquecer nuestra vida cultural, son esenciales para una democracia sana: apoyan la libertad de expresión y dan voz a las diversas historias y perspectivas de la humanidad”.

“Estas acciones se producen en paralelo a ataques más amplios contra el pluralismo y la libertad de expresión. Si tienen éxito, será cada vez más difícil que se escuchen voces diversas, que todo el ecosistema pueda crear, producir, distribuir, promover y exhibir con éxito películas y obras audiovisuales, y que prosperen las culturas locales”.

“Por lo tanto, nos oponemos firmemente a cualquier iniciativa política, jurídica o económica que pretenda socavar las normas nacionales o internacionales destinadas a defender la libertad artística y la diversidad cultural en el sector cinematográfico y audiovisual”.

“Esto incluye el derecho de los países a crear y mantener sus propias políticas culturales y sistemas reguladores, que reconozcan la importancia de poseer, controlar y monetizar la propiedad intelectual de nuestras obras. Tales medidas constituyen la base de un ecosistema audiovisual saludable, permitiendo que el valor económico generado por las obras creativas beneficie a los titulares de derechos nacionales, reforzando la soberanía cultural de los sectores cinematográficos y audiovisuales locales en todo el mundo, y apoyando la circulación internacional de obras cinematográficas y audiovisuales diversas e independientes”.

La petición se ha lanzado a través de este enlace: https://chng.it/kMkRxCzhQx

‘Sound of freedom’ se estrena en cines el 11 de octubre

La exitosa y polémica película protagonizada por Jim Caviezel

Desde A Contracorriente Films nos informan que distribuirán ‘Sound of freedom’ en cines a partir del 11 de octubre. Este largometraje ha superado en Estados Unidos, en tan solo 19 días, los 125 millones de dólares de recaudación, superando en algunas estadísticas a títulos como ‘Misión Imposible: Sentencia mortal – Parte 1’ o ‘Insidious: La puerta roja’, y ya está muy cerca de películas como ‘Elemental’ o ‘Indiana Jones y el dial del destino’, que acumulan respectivamente 137 y 159 millones en su sexta y cuarta semana en exhibición.

Se ha convertido en un fenómeno en Estados Unidos desde que se estrenó el famoso 4 de julio y desde entonces no se ha librado de polémicas. Dada su trama se ha vinculado el filme con teorías conspirativas del movimiento QAnon. En concreto responde a esa extendida creencia que afirma que Donald Trump se haya en una contienda abierta contra determinadas élites que se dedican a la pedofilia y a los ritos satánicos. Esta relación puede haberse establecido incluso antes de proyectarse la película pues la distribuidora de la película en USA es Angel Studios, que nació con la inquietud de proteger a los más pequeños de cualquier material explícito en las películas. Ellos son los mismos que producen la serie ‘The Chosen’ que también está cosechando éxito narrando la vida de Jesús de Nazaret.

De carácter conservador es también el actor y protagonista de esta película, Jim Caviezel quien junto a Mira Sorvino (‘Poderosa afrodita’), Kurt Fuller (‘Midnight in Paris’) y Bill Camp (‘Joker’, ‘12 años de esclavitud’) cuentan la historia de Tim Ballard, un ex agente de Seguridad Nacional de Estados Unidos que dejó su trabajo para dedicar su vida, sumergiéndose en el submundo del tráfico de personas a lo largo de Latinoamérica, a intentar salvar las vidas de cientos de niños. En el filme también vemos rostros de actores españoles como Javier Godino, quien ya ha participado en producciones internacionales como ‘Into the night’. Podéis verles a todos en el siguiente tráiler.

Crítica de ‘Space Force’, la serie de Greg Daniels y Steve Carell para Netflix

Entre ‘The office’ y ‘Hot shots!’, una Space Force falta de de combustible

Si no me equivoco Estados Unidos tiene siete u ocho ramas militares. Una de ellas es la Space Force o Fuerza Espacial. Esta unidad está en marcha desde el pasado 2019 dentro de las iniciativas de Trump pero ya se llevaba barruntando la necesidad de este cuerpo de defensa desde hace unos veinte años.  Greg Daniels (‘The office’, ‘Upload’) que siempre es capaz de mostrar una gran y peculiar visión de la actualidad ha sido el primero en atreverse a contar los orígenes de este organismo tan singular del ejército. Podréis ver su nueva serie en Netflix el próximo 29 de mayo.

Y para hacer los diez episodios de ‘Space Force’ ha contado con su gran amigo Steve Carell quien como todos sabemos entre otras cosas protagonizó la versión norteamericana de ‘The office’. Comparar esta serie con ‘The office’ es inevitable. Pero hay que tener claro que Carell solo interpreta un papel con ciertas similitudes, que el humor está mucho más americanizado y que su absurdez se sale de lo cotidiano, no llegamos a reírnos por la remota posibilidad que pueda pasar lo mostrado en la serie en nuestras vidas, que es lo que muchos monólogos o series como ‘The office’ conseguían. Aunque Daniels fue showrunner de la versión británica de ‘The office’ hay que atribuir su éxito a Ricky GervaisStephen Merchant. La versión de USA siguió su ejemplo y estela. A ‘Space Force’ no le habría venido mal la mano de estos dos humoristas pues parece que quiere hacer algo muy similar pero se va por las ramas y no llega a sus niveles de acidez e inconsciencia voluntaria.

Con ‘Space Force’ te ríes bastante. Pero su humor va más por los derroteros de la parodia y no se va tanto a lo ridículo o patético. La serie es una pantomima del ejército estadounidense y llega a tener momentos surrealista al más puro estilo ‘Los Simpsons’ (serie en la que trabajó Daniels) o a ser una especie de nueva versión de ‘Armageddon’. Ojalá hubiese sido un nuevo ‘Hot Shots!’ pero tanto su ritmo como los papeles de Lisa Kudrow (la actriz de ‘Friends’ hace de la esposa de Carell) y Diana Silvers (hija de Carell en la ficción) reducen mucho la cadencia de los gags o los hacen desaparecer. A la serie le falta tener más mordiente o aumentar su número de chistes. Me atrevería a decir que a lo que más se parece es a ‘Miracle Workers’ donde además se intenta hilar una historia a través de la ruptura de algo infalible, en este caso la preponderancia de USA, en el caso de la serie con Buscemi y Radcliffe la infalibilidad de Dios.

Haciendo uso de mucho más presupuesto Daniels y Carell han introducido un esquema similar al de ‘The office’. Tenemos a un jefe, no tan estúpido, pero con sus torpezas y carencias. De él depende no el destino de una empresa de papelería si no el de un país que está descubriendo que ha perdido su supremacía por culpa de los Chinos. Junto a él está el fiel asistente que está un poco ido de la olla (el que sería Dwight Schrute aquí es el general Brad Gregory). En las versiones de ‘The office’ siempre había un contrapeso cuerdo y sensato como el que fueron Martin Freeman y John Krasinski que aquí está representado por John Malkovich. Y los empleados o soldados de la Space Force parecen gente sensata pero también tienen sus taras, como los empleados de Dunder Mifflin.

No le faltan elementos actuales. Community managers que están a muerte por el postureo, nuevos multimillonarios que llevan la tecnología por delante de lo que la lleva su nación, proyectos de hábitats lunares… Todo eso va apareciendo en una base que también busca sacarnos la sonrisa con referencias visuales y burlas como la que vemos en su comedor representando el alzamiento de la bandera en Iwo Jima con astronautas. Seguro que a más de uno le va a gustar o a hacer gracia el uniforme de camuflaje repleto de cráteres lunares o va a querer un helado de Meal Armstrong.

Yo diría que por encima de todo ‘Space Force’ nos retrata de un modo irrisorio a un país que derrocha recursos, sobredimensiona presupuestos y tiene al volante a auténticos ineptos. Los episodios están hilados entre sí con el fin de plantearnos si este proyecto de soldados es capaz de llegar a la Luna en 2024. Pero más que mantener expectación por esa meta tenemos intriga por la situación del personaje de Lisa Kudrow.

Otra cosa que no hacía ‘The office’ es dejarnos en stand by hasta una siguiente temporada, no de un modo tan mayúsculo. ‘Space Force’ no tiene confirmada una segunda tanda de episodios pero nos deja asumiendo con bastante obviedad que quieren hacer más. Hay varias respuestas por responder y me gustaría ver como las desarrollan, sobre todo si es con aún más comedia.

Palmarés de los Premios Razzies 2019

Palos para ‘Homes & Watson’ y para Trump

Después de la tempestad siempre llega la calma. Después de que todo el mundo discrepe y discuta por las decisiones de los académicos en los Oscars siempre llega el momento del consenso casi unánime con los Razzie. Unos premios que casi siempre nominan a películas o artistas por llamar la atención pero que casi siempre eligen una película de manera coherente para que reciba el nombre de la peor del año.

Entre los nominados nos encontramos a Trump y su esposa o películas como ‘¿Quién está matando a los moñecos?’. Ambos se han llevado lo suyo pero la recientemente estrenada en España ‘Holmes & Watson’ (crítica aquí) es la que se ha llevado el premio mayor de los Razzie 2019. Además ha acumulado hasta 4 Razzies.

A continuación tenéis el veredicto final de esta temporada.

Peor Película

  • Gotti
  • ¿Quién está matando a los moñecos?
  • Holmes & Watson
  • Robin Hood
  • Winchester

Peor Actriz 

  • Jennifer Garner (Peppermint)
  • Amber Heard (London Fields)
  • Melissa McCarthy (¿Quién está matando a los moñecos? y El alma de la fiesta)
  • Helen Mirren (Winchester)
  • Amanda Seyfried (The Clapper)

Peor Actor

  • Johnny Depp (Sherlock Gnomes)
  • Will Ferrell (Holmes & Watson)
  • John Travolta (Gotti)
  • Donald J. Trump (Death of a Nation y Fahrenheit 11/9)
  • Bruce Willis (El justiciero)

Peor Actor de Reparto

  • Jamie Foxx (Robin Hood)
  • Ludacris (Superagente canino)
  • Joel McHale (¿Quién está matando a los moñecos?)
  • John C. Reilly (Holmes & Watson)
  • Justice Smith (Jurassic World: El reino caído)

Peor Actriz de Reparto

  • Kellyanne Conway (Fahrenheit 11/9)
  • Marcia Gay Harden (Cincuenta sombras liberadas)
  • Kelly Preston (Gotti)
  • Jaz Sinclair (Slender Man)
  • Melania Trump (Fahrenheit 11/9)

Peor pareja de cine

  • Cualquier dúo de actores o marionetas (especialmente en esas repugnantes escenas de sexo) (¿Quién está matando a los moñecos?)
  • Johnny Depp y esa carrera suya que se muere a chorros (¡está poniendo voces a dibujos animados, por Dios!) (Sherlock Gnomes)
  • Will Ferrell y John C. Reilly (masacrando a dos de los personajes más queridos de la literatura) (Holmes & Watson)
  • Kelly Preston y John Travolta (¡recibiendo críticas a la altura de las de Campo de batalla: la Tierra!) (Gotti)
  • Donald J. Trump y su inacabable mezquindad (Death of a Nation y Fahrenheit 11/9)

Peor Remake, Plagio o Secuela

  • Death of a Nation (remake de Hillary’s America…)
  • El justiciero
  • Holmes & Watson
  • Megalodón (plagio de Tiburón)
  • Robin Hood

Peor Director

  • Etan Cohen (Holmes & Watson)
  • Kevin Connolly (Gotti)
  • James Foley (Cincuenta sombras liberadas)
  • Brian Henson (¿Quién está matando a los moñecos?)
  • Hermanos Spierig (Winchester)

Peor Guion

  • Death of a Nation
  • Cincuenta sombras liberadas
  • Gotti
  • ¿Quién está matando a los moñecos?
  • Winchester

Podremos ver en pantalla grande el nuevo documental de Michael Moore

‘Fahrenheit 11/9’ nos hablará de la llegada de Trump al poder

La distribuidora DeAPlaneta nos ha comunicado que estrenará en cines de España el 9 de noviembre ‘Fahrenheit 11/9’, la nueva película documental dirigida por Michael Moore que se presentó con el aplauso de crítica y público en el pasado Festival Internacional de Cine de Toronto. El documentalista ganador de un Oscar por ‘Bowling for Columbine’ y de la Palma de Oro por ‘Fahrenheit 9/11’, retrata de nuevo con su mirada corrosiva la realidad sociocultural de EE.UU y el convulso momento político que vive el país en estos momentos.

El título de la película ‘Fahrenheit 11/9’ hace referencia al 9 de noviembre de 2016, fecha en la que ocurrió algo que hasta hacía unos años era inimaginable: el magnate Donald Trump consiguió ganar las elecciones y convertirse en presidente Estados Unidos.

DeAPlaneta estrenará la película coincidiendo con la efeméride de la llegada al poder de Donald Trump y haciendo honor al título de la película.

Crítica: ‘Una verdad muy incómoda: Ahora o Nunca’

 Sinopsis

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Una década después de que el documental Una verdad incómoda (2006) divulgara la crisis del clima entre la cultura popular, llega secuela que pone de manifiesto lo cerca que estamos de una verdadera revolución de la energía. El exvicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, continúa su incansable lucha, viajando por todo el mundo para influir en la política climática mundial en su lucha contra el cambio climático. Las cámaras le siguen entre bastidores, en su esfuerzo por materializar la idea de que, aunque nunca ha habido tanto en juego, los peligros del cambio climático se pueden superar mediante el ingenio y la pasión que atesora el ser humano.

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Crítica

Crítica y sincera así es ‘Una verdad incómoda: Ahora o Nunca’

Los directores Jon Shenk y Bonni Cohen han acompañado a Al Gore en esta continuación de ‘Una verdad incómoda’.

Esta cinta comienza con todas las trabas que se le puso a Al Gore después de presentar su primer documental, de las malas palabras hacia, después de tacharle de ser alarmista y crear un miedo innecesario a la humanidad.

Muchos jueces, políticos y gente de a pie negó con creces lo evidente y es que el cambio climático está aquí. Pues después de estas críticas se nos muestra como por ejemplo en Groenlandia el hielo está desapareciendo o todas las inundaciones que han hecho estragos en infinidades de ciudades del mundo, bueno y actualmente siguen haciéndolos.

El documental termina centrándose en la cumbre de París que se celebró en 2015. Los directores siguen a Al Gore en las distintas charlas y entrevistas que dio. Entre ellas la que iba a tener la noche del 13 de noviembre de ese año cuando sucedieron los atentados de la sala Bataclan.

El tema de los atentados lo introduce muy bien, pues por desgracia sirvió para unir a todos los mandatarios durante la cumbre, todos tenían un dolor tremendo y unas ganas enormes de arreglar el mundo de cualquier manera posible.

El documental sin duda es una manera para ensalzar a la figura de Al Gore, bueno, lo sé, al fin y al cabo es su documental, pero muchas veces se pasan de ponerle de héroe. Y quizá otro de los fallos, es un poco el desorden a la hora de montar toda la información que nos dan. Nos quieren enseñar muchos datos, mucha información para una hora y media. Realmente la información es interesante y lo único que veo que el desorden te hace perderte un poco.

Pero por supuesto no todo es malo, la información que nos da ayuda a darnos cuenta en la situación en la que estamos, de cómo estamos destruyendo el planeta, pero a la vez nos enseñan que hay mucha gente queriendo arreglar esto.

Eso sí, como en toda buena obra, como he dicho, tenemos un héroe, Al Gore, pero también tenemos al enemigo, al malo de la cinta, Donald Trump, la escena en la que aparece diciendo que Estados Unidos se marcha del pacto de París es tremenda, es un gran golpe para el medioambiente y realmente después que ves todo lo realizado, lo que costó la firma del pacto y que en un momento todo se vaya al garete da una pena inmensa.

Os recomiendo mucho ver ‘Una verdad muy incómoda: Ahora o Nunca’ y sobre todo darnos cuenta de que el planeta es lo que nos da la vida y le estamos quitando la suya. 

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de octubre de 2017. Título original: An Inconvenient Sequel: Truth to Power. Duración: 100 min. País: Estados Unidos. Dirección: Bonni Cohen, Jon Shenk. Música: Jeff Beal. Reparto principal: Al Gore. Producción: Participant Media. Distribución: Paramount Pictures. Género: Documental. Web oficial: http://inconvenientsequel.com/

Primer clip de ‘Una verdad muy incómoda: ahora o nunca’

Ahora más que nunca hacen falta estas películas.

Inspiración. Así se llama el primer clip que hemos podido ver de ‘Una verdad muy incómoda: ahora o nunca’. Eso es lo que pretende suponer y eso es lo que necesita el planeta, inspiración para lograr frenar el cambio climático. Ahora que los planes de la civilización humana se tambalean con las decisiones de Donald Trump nos llega esta nueva película comandada por Al Gore.

Paramount Pictures estrenará en octubre este largometraje.

Una década después de que “Una verdad incómoda” llevase el cambio del clima a la cultura popular, aparece la fascinante y vibrante secuela que pone de manifiesto lo cerca que estamos de una verdadera revolución de la energía. El ex vicepresidente Al Gore continúa su incansable lucha, viajando por todo el mundo para preparar a un ejército de adalides del clima y para influir en la política climática mundial. Las cámaras le siguen tras el escenario, en momentos privados y públicos, divertidos y emotivos, en su esfuerzo por materializar la idea de que, aunque nunca nos hemos jugado tanto, los peligros del cambio climático pueden ser superados mediante el ingenio y la pasión que atesora el ser humano.