Crítica: ‘The Boys’ temporada 5

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El superhéroe como dictador pop: Patriota ya no es una sátira, es una advertencia

Hay algo profundamente incómodo en esta quinta temporada de ‘The Boys’. No tanto por sus mutilaciones imposibles, sus estallidos de vísceras o sus muertes grotescas (que las hay, y en abundancia), sino porque el universo creado por Eric Kripke ha dejado de parecer una caricatura exagerada para convertirse en una réplica deformada (pero reconocible) de la realidad política y mediática estadounidense actual. Y ahí reside el auténtico horror.

Resulta inquietante comprobar cómo una temporada rodada hace tiempo parece sincronizada con la deriva política de la Norteamérica contemporánea. El paralelismo entre Patriota y Donald Trump ya no se limita a la obviedad del líder populista amado por las masas. Esta vez la serie entra de lleno en el delirio mesiánico, en la construcción de una figura pseudo-divina alimentada por propaganda, manipulación mediática y una masa social intoxicada por la posverdad. Las referencias al MAGA, la demonización de inmigrantes, los ecos del ICE y la intoxicación informativa son tan explícitos que provocan escalofríos. Incluso el propio Kripke terminó reaccionando en redes sociales con un resignado “WTF”, como si él mismo se hubiese sorprendido de hasta qué punto la realidad decidió copiar a su ficción.

Patriota se convierte aquí en el auténtico centro gravitacional de la temporada. Antony Starr ofrece probablemente la interpretación más enfermiza y aterradora del personaje desde el inicio de la serie. Ya no necesita explotar cabezas cada cinco minutos para generar miedo. Le basta con sonreír. Su ego mesiánico recuerda inevitablemente a ciertos montajes creados con IA que han circulado por internet representando a Trump como una especie de Jesucristo moderno. Y lo perturbador es que ‘The Boys’ parece haberlo anticipado antes de que esas imágenes se popularizasen.

La serie lleva años ridiculizando el concepto del superhéroe corporativo, pero en esta última etapa el discurso se vuelve mucho más agresivo. Ya no se trata únicamente de reírse de Justice League o de las poses grandilocuentes del cine superheroico contemporáneo. Aquí directamente se destripa la idea de que una sociedad necesite ídolos salvadores. Y lo hace con una mala leche admirable.

Violencia grotesca, sátira salvaje y un arranque absolutamente demencial

Si alguien pensaba que la televisión moderna ya había alcanzado su techo en materia de violencia absurda, esta quinta temporada llega para demostrar lo contrario. El primer episodio empieza de forma tan salvaje que parece diseñado específicamente para poner a prueba el estómago del espectador. Y sí, si durante años la muerte de David Carradine fue utilizada como referencia morbosa dentro de la cultura popular, ‘The Boys’ consigue aquí superarla con algunas de las muertes más soeces, desagradables y directamente enfermizas vistas en televisión reciente.

Pero lo fascinante es que la serie continúa encontrando formas nuevas de burlarse del cine de superhéroes. Hay una secuencia concreta a cámara lenta que funciona como una sátira descarada de los momentos “cool” asociados a personajes velocistas como Flash o Quicksilver. La escena juega precisamente con esa estética de videoclip heroico que tantas veces hemos visto en filmes de Marvel Studios o DC Studios, solo que aquí el resultado termina siendo grotesco, incómodo y ridículamente divertido.

Ese equilibrio entre humor negro, crítica política y violencia enfermiza sigue siendo la gran virtud de la serie. Lo que en otras manos sería puro nihilismo adolescente, en ‘The Boys’ encuentra una extraña coherencia interna. La sensación constante es que todo puede empeorar todavía más. Y normalmente empeora.

Un final precipitado, personajes desaprovechados y un universo que quizá ya ha dicho demasiado

Eso sí, esta última etapa no sale completamente indemne. El principal problema aparece en su tramo final. Da la impresión de que la serie tenía demasiadas piezas sobre el tablero y necesitaba moverlas a toda velocidad para alcanzar la conclusión definitiva. Hay decisiones importantes que suceden demasiado deprisa, personajes que aparecen y desaparecen casi teletransportándose y conflictos que pedían más respiración dramática.

El desenlace, aun siendo coherente con la deriva nihilista de la serie, transmite cierta sensación de precipitación. Pero también era inevitable. Algunos personajes llevaban tanto tiempo cruzando líneas morales irreversibles que cualquier final relativamente contenido habría resultado falso. ‘The Boys’ jamás pudo terminar de forma realista porque nunca fue una serie realista. Era una pesadilla hiperbólica construida sobre los excesos del capitalismo mediático y del culto al poder.

Quizá el mayor problema sea la gestión de ciertas subtramas. La de Soldier Boy queda extrañamente colgada pese a que su presencia se siente constantemente sobrevolando la historia. Peor aún resulta el tratamiento de los personajes de Gen V. Llegan tarde, aparecen poco y apenas tienen impacto real. Se percibe claramente la intención de seguir alimentando el universo expandido de la franquicia, pero el problema es que ‘Gen V’ terminó cancelándose, dejando esas conexiones narrativas en una especie de limbo frustrante.

Ahora solo queda esperar a la futura precuela centrada en Soldier Boy y sus antiguos compañeros, porque este universo todavía parece resistirse a morir. Aunque quizá la gran pregunta sea otra: después de haber reflejado de forma tan inquietante el deterioro político y social contemporáneo, ¿qué puede hacer ahora ‘The Boys’ para sorprendernos más que la propia realidad?

Fernando Velázquez pondrá música a ‘Patria’ la serie de HBO

Compositor de películas como ‘El orfanato’, ‘Lo imposible’, ‘Superlópez’ o ‘La cumbre escarlata’

La serie ‘Patria’ ya tiene compositor. El autor de bandas sonoras Fernando Velázquez se ha unido a la producción de HBO. El responsable de las bandas sonoras originales de, entre otras, ‘El orfanato’, ‘Lo imposible’, ‘Ocho apellidos vascos’, ‘Superlópez’ o ‘La cumbre escarlata’ será el encargado de poner música a la serie creada por Aitor Gabilondo basada en la novela superventas escrita por Fernando Aramburu editada en España por Tusquets Editores. En ‘Patria’, el compositor ha contado con la Orquesta Sinfónica de Euskadi – Euskadiko Orkestra Sinfonikoa.

«Si siempre es difícil explicar cómo funciona la música en una historia, en este caso es aún más complicado ponerlo en palabras», reconoce el compositor. En palabras de Fernando Velázquez: «La historia de ‘Patria’ es dura y además transcurre en un entorno casi doméstico con personajes a los que de una manera u otra hemos conocido. Si algo pretende la música en ‘Patria’ es acompañar, entender y animar de alguna manera a los personajes desde el dolor hacia la esperanza pero con sigilo y sin grandes pretensiones. Como una fuerza más fuerte que el odio que se abre paso imperceptiblemente», concluye.

‘Patria’ se estrenará, en exclusiva en HBO España, el próximo mes de mayo.

 

Crítica: ‘Atómica’

Sinopsis

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Lorraine Broughton (Charlize Theron) es la agente del servicio secreto de inteligencia británica considerada como la joya de la corona. Lorraine es enviada a Berlín a recopilar información sobre el extraño asesinato de otro agente encubierto. Ella es espionaje, sensualidad y fiereza en partes iguales y está dispuesta a utilizar cualquiera de sus habilidades para mantenerse viva en esta misión imposible.

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Crítica

Superando sin sorpresa a las viñetas.

Ya comenté cuando hablé del cómic de ‘La ciudad más fría’, obra en que se basa ‘Atómica’, que esta es una historia muy convencional, con giros argumentales que nos podemos esperar. Una trama de espionaje al uso enmarcada en los días previos a la caída del muro de Berlín. Pero a pesar de su pronosticable resultado la película ha conseguido superar a las viñetas enfatizando otros aspectos que el cómic no supo explotar.

Uno de ellos es su vistosidad. Para salir de unos dibujos tan sosos como eran los de la obra de Antony Johnston y Sam Hart, se ha trabajado con un diseño de producción muy llamativo, en el cual, las luces de neón coloridas contrastan con un frío ambiente, una fría ciudad. Se nota que en la fotografía está Jonathan Sela, cuyo trabajo veréis en breve en ‘Transformers: El último caballero’ y habréis visto en películas como ‘John Wick’ (que tiene similitudes con este filme). Alejándose mucho de otras adaptaciones como ‘Sin City’ en las que calcaban las imágenes de su obra original, ‘Atómica’ crea su propio estilo visual, sin lograr ser una maravilla, pero si adquiriendo mucha personalidad. Incluso se permite hacer guiños a otros cómics e introducir referencias visuales de la cultura popular de la época. Haciendo un inciso, fijaos en una escena que comparten Charlize Theron y Sofia Boutella en un mugriento baño, ¿hay un guiño a ‘Juego de Tronos’ con un trono menos higiénico que el de hierro?

Posee un carácter que va muy acorde a un acierto que esta vez si encontramos tanto en las viñetas como en el celuloide. Me refiero a la gestación de un personaje femenino que realmente es protagonista de su propia historia, que está muy bien definido y al cual no se le caen los anillos a la hora de liarse a puñetazo limpio. Por supuesto me refiero al personaje de Charlize Theron, que ya acumula tantos y tan buenos papeles dentro del género de acción que se está convirtiendo una legendaria, igual que se forjaron otros héroes masculinos en el siglo pasado. Como heroína cumple por encima de las expectativas de muchos. A mí personalmente me parece que le da carácter y fuerza a sus personajes, pero en ocasiones, como es el caso, la película no acompaña demasiado. Y eso que Theron tiene escenas de lucha muy completas y muy rítmicas. En concreto hay una secuencia que sucede entre rellanos de un edificio que me ha impactado por su coreografía y su crudeza, muy potente ahí la actuación de la actriz sudafricana.

Al margen de lo visual o lo musical, como decía al principio, hay muchas señales que nos van adelantando con demasiada antelación algunos giros de guión. Eso hace que nos simporte menos la historia y nos concentremos únicamente en su imagen y sonido. Me parece un artificio un tanto vago, la historia nunca debe quedar tanto en un segundo plano. Y ya no es solo su previsibilidad, si no su cantidad de cambios de rumbo lo que puede marear. Además de con su carácter videoclipista nos intenta impactar con sorpresas en cuanto a las intenciones reales de sus personajes pero no resultan nada novedosas.

Todas estas virtudes y defectos encajan a la perfección con un director cuya carrera está repleta y curtida en papeles de especialista en escenas peligrosas o de acción. David Leitch ha ejercido de stunt en películas como ‘Van Helsing’, ‘300’ o ‘Sr. y Sra. Smith’. Lo cual apoya más mi concepción de ‘Atómica’ como una película de acción más que de intrigas elaboradas.

No están exentos de buenas interpretaciones James McAvoy, Sofia Boutella y John Goodman, aunque en mejores plazas han lidiado. Lo que me parece más valioso de ‘Atómica’ es que con una historia muy parecida se ha sabido conseguir un tono distinto al del cómic, que es muchísimo más pausado. La película habla menos del machismo de la época y deja que sea la protagonista la que demuestre las capacidades que tiene como mujer. Porque como he indicado en anteriores párrafos y también dije en mi reseña del cómic, lo más destacado de esta narración es la creación de un personaje femenino potente.

Ficha de la película

Estreno en España: 4 de agosto de 2017. Título original: Atomic Blonde. Duración: 115 min. País: EE.UU. Dirección: David Leitch. Guión: Kurt Johnstad. Música: Tyler Bates. Fotografía: Jonathan Sela. Reparto principal: Charlize Theron, James McAvoy, Sofia Boutella, John Goodman, Eddie Marsan,Toby Jones, Bill Skarsgård, Roland Møller, Attila Árpa, Sam Hargrave, Jóhannes Haukur Jóhannesson. Producción: Focus Features, 87Eleven, Closed on Mondays Entertainment, Denver and Delilah Productions, Sierra, Affinity. Distribución: DeAPlaneta. Género: thriller, acción, adaptación, cómic. Web oficial: http://www.atomicblonde.com/