Crítica: ‘Ghost in the Shell’ (2026)

En qué plataforma ver Ghost in the Shell

‘Ghost in the Shell’: volver al manga ochentero para encontrar el futuro

Desde que Shirow Masamune publicara el manga en 1989, ‘Ghost in the Shell’ ha vivido múltiples vidas audiovisuales: la película de Mamoru Oshii de 1995, su continuación ‘Ghost in the Shell 2: Innocence’, las series ‘Ghost in the Shell: Stand Alone Complex’ y ‘2nd GIG’, ‘Solid State Society’, la etapa ‘Arise’, la película de 2015, la adaptación estadounidense de imagen real de 2017 y ‘SAC_2045’. Ahora Prime Video recupera el material original con una nueva serie producida por Science SARU que, paradójicamente, parece entender mejor que ninguna otra adaptación de dónde procedía realmente la singularidad de Shirow.

El ‘Ghost in the Shell’ más cercano a Shirow Masamune

Dirigen Touma Kimura y Tooru Hasutani (acostumbrados a series rápidas y ágiles como ‘Dan Da Dan’ o ‘Scott Pilgrim da el salto’) junto a Jun’ya Iwake (más vinculado a animes juveniles y preciosistas como ‘La princesa Kaguya del cosmos’) con el guión de Tô Enjo (que nos sorprendió en 2021 con ‘Godzilla Singular Point’) fuertemente inspirado en el manga de Shirow Masamune. 10 episodios de emisión semanal que escogen muy bien qué adaptar del manga original.

Y aquí está la principal virtud de la serie: es mucho más parecida al manga original, de hecho casi un calco en cuanto a estilo, personalidad de personajes y tramas. La animación puede parecer que da un paso atrás cuando vemos que los personajes adoptan en ocasiones un aspecto casi chibi (una representación deliberadamente deformada, con cabezas grandes, cuerpos simplificados y proporciones casi infantiles que Shirow utilizaba para introducir humor y ligereza), pero basta con detenerse en los fondos, la cantidad de elementos animados, los movimientos, los detalles mecánicos o las transiciones al mundo virtual para comprobar el extraordinario trabajo de Science SARU. De hecho el estilo puede recordar a series actuales como ‘Dorohedoro’. Y por otro lado es la primera adaptación que adopta deliberadamente el estilo visual del manga y que se atreve con la sexualidad del mismo. Si siempre se ha dicho que las adaptaciones cosificaban al personaje de Motoko Kusanagi, esta puede escandalizar a puritanos.

Cyberpunk sucio, humor y mucha más Motoko

Este ‘Ghost in the Shell’ es mucho más cyberpunk sucio que sus anteriores adaptaciones. Hay más calle, más mugre, más máquinas imperfectas y una sensación de futuro vivido que contrasta con la elegancia casi metafísica de Oshii. En algunos momentos se percibe compleja por su geopolítica y sus conceptos transhumanistas, pero resulta menos enrevesada o filosófica que las películas.

También hay más acción y, sobre todo, una Kusanagi más abierta y habladora, sin ese halo de misterio permanente que la acompañaba en otras versiones. Es más cómica, pero nunca deja de ser la tipa dura y eficiente que triunfa tanto en el mundo real como en el virtual. Es una recuperación muy inteligente de la Motoko de Shirow, capaz de pasar de una conversación técnica a una situación absurda sin perder autoridad.

El resultado tiene además un delicioso aroma a los años noventa: los títulos de crédito, el dibujo, las inquietudes científicas y hasta la manera de presentar la tecnología remiten a una época en la que el manga se adelantó muchísimo a su tiempo. Shirow bebía de ideas que iban desde ‘Neuromante’ hasta el transhumanismo y conceptos filosóficos como la paradoja de la nave de Teseo, pero lo hacía mezclándolos con una fascinación casi obsesiva por las máquinas y la ingeniería. Y todo esto sin perder de vista personajes tan bobalicones como Chicho Terremoto.

Hay un detalle para cafeteros que me encanta. Como en el manga, aparecen anotaciones del autor explicando tecnología, geopolítica y pormenores sociales. También se dibujan onomatopeyas. Lejos de infantilizar el relato, estos recursos devuelven la obra a la tradición del manga clásico y recuerdan que su complejidad nunca estuvo reñida con el humor. La serie comprende algo fundamental: ‘Ghost in the Shell’ no nació siendo solemne.

Una adaptación que mira hacia atrás para avanzar

Quizá lo más estimulante de esta nueva versión sea precisamente su aparente contradicción. Mientras buena parte de la ciencia ficción contemporánea intenta modernizar ‘Ghost in the Shell’, esta serie decide volver a 1989 para descubrir que allí ya estaba buena parte del futuro que seguimos intentando imaginar.

No pretende competir con la profundidad filosófica de Oshii ni con la complejidad política de ‘Stand Alone Complex’. Su apuesta es distinta: recuperar el manga, su humor, su ritmo, su suciedad y su imaginación tecnológica. Y funciona especialmente bien porque no se limita a copiar su estética, sino que entiende qué había detrás de ella.

Cuida todos los detalles. Incluso los títulos finales hacen un breve repaso a la historia de la robótica, como una última declaración de intenciones. ‘Ghost in the Shell’ vuelve así a demostrar que quizá la mejor manera de actualizar un clásico no consiste en cambiarlo, sino en recordar por qué fue revolucionario.

Crítica: ‘Dorohedoro’ T2

En qué plataforma ver Dorohedoro

Caos, identidad y una violencia con alma bizarra

Fue una de las series que nos dieron la vida en los últimos estertores del confinamiento por la pandemia del COVID-19 y por fin ha regresado. La segunda temporada de ‘Dorohedoro’ llega tras una espera inusualmente larga dentro del ecosistema anime contemporáneo (casi seis años), y lo hace sin renunciar a nada de lo que convirtió a la primera tanda en una obra de culto: violencia gráfica, humor negro y una narrativa deliberadamente fragmentada. Desde su estreno global el 1 de abril de 2026 (con un inusual arranque de tres episodios simultáneos), la serie producida por MAPPA no solo reafirma su identidad, sino que la radicaliza. Ya era rara dentro del género cyberpunk o el anime más extraño pero consigue ir más allá.

Lo primero que conviene señalar es que ‘Dorohedoro’ sigue siendo profundamente incómoda (y no busca lo contrario) además de quedarse abierta para una tercera entrega. Hay que tener en cuenta que el manga original consta de 23 volúmenes. La clasificación de contenido ya advertía de una violencia “severa” y escenas intensas que rozan lo grotesco, pero en esta segunda temporada esa cualidad se convierte en lenguaje propio. No hay concesiones: cuerpos mutilados, experimentos aberrantes y un universo donde la muerte es casi un trámite burocrático. Sin embargo, lejos de caer en el exceso vacío, la serie articula esta brutalidad como parte de su discurso estético (una especie de punk visual donde el caos es la norma, no la excepción).

El lema promocional de esta temporada, nos sugiere sumergirnos en el caos y no es casual. La dirección vuelve a apostar por una puesta en escena sucia, cargada de texturas digitales que simulan lo orgánico, lo viscoso, lo podrido. Y ahí reside una de sus virtudes: el mundo de Hole y el reino de los hechiceros no son solo escenarios, sino organismos en descomposición constante.

Caimán y la identidad como eje narrativo

Si la primera temporada planteaba el misterio de Caimán, esta segunda lo disecciona. El personaje deja de ser únicamente un vehículo para la acción (un antihéroe amnésico con cabeza de reptil) y se convierte en el núcleo temático de la serie. Su búsqueda de identidad ya no es solo una excusa argumental, sino una exploración casi existencial.

Recordemos que Caimán es un ser marcado por la pérdida de memoria y la deformación física, producto de la magia de los hechiceros. En esta nueva entrega, la narrativa se fragmenta aún más para ofrecer distintas capas de su pasado, jugando con la percepción del espectador (¿quién fue realmente?, ¿cuántas versiones de sí mismo existen?). Este enfoque multiplica la sensación de desconcierto, pero también enriquece el relato.

Pero aquí es donde la temporada da un paso más interesante: aunque el relato pivota claramente sobre Caimán como protagonista, la serie se permite expandirse con generosidad hacia sus secundarios. No se limita a utilizarlos como meros acompañantes o contrapuntos, sino que construye verdaderas historias paralelas que aportan profundidad al mundo. Personajes como En, Shin, Ebisu o Noi no solo ganan tiempo en pantalla, sino también capas psicológicas y contexto histórico. Sus motivaciones, relaciones y conflictos internos se desarrollan con una riqueza que equilibra el foco central de la narrativa.

Este enfoque coral refuerza la sensación de universo vivo. Cada personaje parece tener su propia historia fuera de cámara, su propio pasado y sus propias reglas. Incluso figuras que en la primera temporada podían parecer excéntricas o anecdóticas adquieren aquí un peso dramático inesperado. Es una decisión narrativa arriesgada (porque dispersa la atención), pero coherente con la naturaleza caótica de la serie.

Además, el guion se detiene más en las relaciones entre personajes, especialmente en la conexión entre Caimán y Nikaido, que gana en ambigüedad emocional. No es una relación sentimental al uso, sino una alianza forjada en la supervivencia y el trauma compartido.

Un anime más punk, más caótico y sorprendentemente más humano

Lo que diferencia a esta segunda temporada de otras secuelas es su negativa a “ordenarse”. En lugar de simplificar su narrativa o hacerla más accesible, ‘Dorohedoro’ abraza el caos como principio estructural. Las subtramas proliferan, los personajes secundarios adquieren mayor peso, y la historia se convierte en un mosaico de perspectivas que rara vez encajan de forma convencional.

Sin embargo, en ese aparente desorden emerge algo inesperado: humanidad. La serie encuentra belleza en lo grotesco y convierte a sus personajes en figuras trágicas atrapadas en un sistema violento que no controlan. Incluso los antagonistas poseen motivaciones complejas, alejadas del maniqueísmo.

Técnicamente, la animación mantiene el híbrido entre CGI y dibujo tradicional que tanto dividió al público en su momento. Aquí se percibe más pulido, más integrado en la estética general, aunque sigue siendo una apuesta arriesgada. Esa textura visual, casi sucia, sigue siendo clave para transmitir la identidad de la obra. Desde luego, en mi opinión, la calidad de la animación de esta serie no tiene pega alguna.

En última instancia, esta temporada 2 de ‘Dorohedoro’ es una intensificación de todo lo que la define: violencia, humor absurdo, caos narrativo, una obsesión casi filosófica por la identidad y un descomunal trabajo de animación. Pero además, añade una dimensión coral que enriquece el conjunto, demostrando que el mundo de la serie es mucho más amplio que su protagonista. No es una serie para todos, pero precisamente ahí radica su valor. Es una anomalía fascinante.

‘El guardián del árbol de alcanfor’, tráiler

Película de Tomohiko Ito, basada en el best seller de Keigo Higashino

Vértigo Films ha lanzado el tráiler oficial doblado al castellano de ‘El guardián del árbol de alcanfor’ (‘Kusunoki no Bannin’), la nueva película de animación dirigida por Tomohiko Ito, conocido por trabajos como ‘Silver Spoon’ y ‘Sword Art Online’.

La cinta llegará a los cines españoles el próximo 12 de junio y se perfila como uno de los grandes estrenos de anime del año gracias a su combinación de drama emocional, misterio y elementos sobrenaturales. La película adapta la novela homónima del exitoso escritor japonés Keigo Higashino, uno de los autores de misterio más populares de Japón y responsable de numerosos best sellers internacionales. La obra original ha superado el millón de copias vendidas.

Una historia de redención marcada por el misterio

Ambientada en Tokio, ‘El guardián del árbol de alcanfor’ sigue la historia de Reito, un joven que toca fondo tras una cadena de malas decisiones y tragedias personales. Después de perder a su madre y quedarse sin trabajo, su vida termina precipitándose hacia la delincuencia y finalmente la cárcel. Sin embargo, cuando todo parece perdido, un misterioso abogado vinculado a un poderoso imperio familiar le ofrece una inesperada oportunidad de recuperar su libertad. La única condición será aceptar un extraño y enigmático papel: convertirse en el Guardián del Árbol de Alcanfor.

La película mezcla elementos sobrenaturales con un relato profundamente humano sobre la culpa, la redención y las segundas oportunidades, apoyándose además en una cuidada puesta en escena y una animación de gran nivel visual.

Presencia en Tribeca y Annecy

Antes de su llegada a las salas españolas, la película tendrá una destacada presencia internacional dentro del circuito de festivales. ‘El guardián del árbol de alcanfor’ celebrará su estreno internacional en el prestigioso Tribeca Festival y también formará parte de la Sección Oficial del Annecy International Animation Film Festival, considerado uno de los certámenes de animación más importantes del mundo.

La selección en ambos festivales refuerza las expectativas alrededor de una producción que ya apunta a convertirse en uno de los títulos japoneses más destacados del año dentro del panorama de la animación internacional.

Tomohiko Ito vuelve al largometraje emocional

Tomohiko Ito es una de las figuras más reconocidas de la animación japonesa contemporánea, especialmente por su trabajo en adaptaciones de anime de enorme éxito como ‘Sword Art Online’. Con ‘El guardián del árbol de alcanfor’, el director apuesta por una historia más intimista y emocional, alejada de la acción fantástica de sus trabajos más conocidos, pero manteniendo una fuerte carga visual y un importante componente psicológico. La película busca conectar tanto con el público habitual del anime como con espectadores interesados en relatos dramáticos y de misterio con sensibilidad adulta.

‘My Hero Academia TEMPORADA FINAL’ triunfadora en los Crunchyroll Anime Awards 2026

‘My Hero Academia’ y ‘Guardianes de la Noche: Kimetsu no Yaiba La Fortaleza Infinita’ igualados con tres premios

La industria del anime celebró este fin de semana una de sus noches más importantes con la décima edición de los Crunchyroll Anime Awards, unos galardones que volvieron a reunir en Tokio a grandes nombres del entretenimiento, la música y la animación japonesa. La ceremonia, celebrada en el Grand Prince Hotel Shin Takanawa, sirvió para reconocer las mejores producciones anime del último año y confirmó el enorme peso internacional que sigue teniendo el medio.

El gran vencedor de la noche fue ‘My Hero Academia TEMPORADA FINAL’, que aunque estuvo igualada en premios con ‘Guardianes de la Noche: Kimetsu no Yaiba La Fortaleza Infinita’, se llevó el premio a Anime del Año en una gala donde también brillaron títulos como ‘Solo Leveling Temporada 2’, ‘Dan da dan Temporada 2’, ‘Los diarios de la boticaria Temporada 2’ o ‘Gachiakuta’.

Una gala repleta de estrellas internacionales

La ceremonia estuvo presentada nuevamente por Sally Amaki y Jon Kabira, habituales maestros de ceremonias de los Anime Awards. Además, el evento contó con la participación de numerosas celebridades vinculadas al mundo del anime y la cultura pop internacional.

Entre los invitados destacados estuvieron The Weeknd, encargado de entregar el premio principal de la noche, además de figuras como RZA, Young Miko o Winston Duke.

La gala también incluyó actuaciones musicales muy celebradas por los fans del anime. La cantante Yoko Takahashi interpretó el mítico tema ‘A Cruel Angel’s Thesis’ para conmemorar el 30 aniversario de ‘Neon Genesis Evangelion’, mientras que ASIAN KUNG-FU GENERATION tocó ‘Haruka Kanata’, uno de los openings más recordados de ‘Naruto’.

Tatsuya Nagamine recibe el Premio al Impacto Global

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el homenaje al director Tatsuya Nagamine, distinguido con el Premio al Impacto Global por su trayectoria en franquicias fundamentales del anime moderno.

Nagamine ha trabajado en producciones tan populares como ‘Dragon Ball Super’, ‘ONE PIECE’ o la saga ‘PreCure’, consolidándose como una figura clave dentro de la animación japonesa contemporánea.

Más de 73 millones de votos

Crunchyroll confirmó que esta edición batió récords de participación con más de 73 millones de votos registrados a nivel mundial. Brasil, Alemania, India, México y Estados Unidos fueron los países que más participaron en las votaciones.

La ceremonia completa y varios contenidos exclusivos podrán verse próximamente en Crunchyroll y en sus canales oficiales de YouTube.

Ganadores de los Crunchyroll Anime Awards 2026

  • Anime del año – ‘My Hero Academia TEMPORADA FINAL’
  • Película del año – ‘Guardianes de la Noche: Kimetsu no Yaiba La Fortaleza Infinita’
  • Mejor Anime Original – ‘Lazarus’
  • Mejor Serie en Curso – ‘ONE PIECE’
  • Mejor Serie de Estreno – ‘Gachiakuta’
  • Mejor Opening – ‘On The Way’ — AiNA THE END — ‘DAN DA DAN Temporada 2’
  • Mejor Ending – ‘I’ — BUMP OF CHICKEN — ‘My Hero Academia TEMPORADA FINAL’
  • Mejor Anime de Acción – ‘Solo Leveling Temporada 2’
  • Mejor Comedia – ‘DAN DA DAN Temporada 2’
  • Mejor Drama – ‘Los diarios de la boticaria Temporada 2’
  • Mejor Anime Isekai – ‘Re:ZERO -Starting Life in Another World- Temporada 3’
  • Mejor Anime Romántico – ‘La nobleza de las flores’
  • Mejor Slice of Life – ‘SPY x FAMILY Temporada 3’
  • Mejor Animación – ‘Solo Leveling Temporada 2’
  • Mejor Arte de Fondo – ‘Gachiakuta’
  • Mejor Diseño de Personajes – ‘Gachiakuta’
  • Mejor Director – Akinori Fudesaka, Norihiro Naganuma — ‘Los diarios de la boticaria Temporada 2’
  • Mejor Personaje Principal – Maomao — ‘Los diarios de la boticaria Temporada 2’
  • Mejor Personaje Secundario – Katsuki Bakugo — ‘My Hero Academia TEMPORADA FINAL’
  • Personaje por el que darlo todo – Anya Forger — ‘SPY x FAMILY Temporada 3’
  • Mejor Canción de Anime – ‘IRIS OUT’ — Kenshi Yonezu — ‘Chainsaw Man – La Película: El Arco de Reze’
  • Mejor Banda Sonora – ‘Guardianes de la Noche: Kimetsu no Yaiba La Fortaleza Infinita’ — Yuki Kajiura, Go Shiina
  • Mejor Interpretación de Voz (japonés) – Aoi Yuki — Maomao — ‘Los diarios de la boticaria Temporada 2’
  • Mejor Interpretación de Voz (castellano) – Carles Teruel — Akaza — ‘Guardianes de la Noche: Kimetsu no Yaiba La Fortaleza Infinita’