Pete Docter y Lindsey Collins repasan tres décadas de ‘Toy Story’ en una charla en España

Dos productores de Pixar comparte anécdotas, lecciones y secretos creativos con motivo del estreno de ‘Toy Story 5’

La Academia de Cine acogió un encuentro muy especial organizado por Disney España con motivo del estreno de ‘Toy Story 5’ y la celebración del 30 aniversario de ‘Toy Story’, la película que en 1995 revolucionó la industria cinematográfica al convertirse en el primer largometraje realizado íntegramente por ordenador.

La charla estuvo protagonizada por Pete Docter, director creativo de Pixar Animation Studios, y Lindsey Collins, productora de algunas de las películas más importantes del estudio. El encuentro fue moderado por Rodrigo Blaas, animador y cineasta que trabajó durante años en Pixar antes de fundar El Guiri Studios.

El perfeccionismo como seña de identidad de Pixar

Uno de los momentos más interesantes de la conversación llegó cuando los invitados recordaron la complicada producción de ‘Toy Story 2’. Collins explicó cómo el equipo tomó la drástica decisión de rehacer gran parte de la película cuando ya estaba muy avanzada. «Al final creo que solo conservamos un minuto», recordó entre risas al hablar del material que sobrevivió de la versión original.

Docter y Collins coincidieron en que una de las claves del éxito de Pixar ha sido la capacidad de reconocer cuándo algo no funciona. «No podemos permitirnos sacar una película que no sea excelente», señalaron al recordar la enorme presión que suponía realizar una secuela de una obra tan importante para el estudio como ‘Toy Story’.

La importancia de las críticas y los pases de prueba

Durante la charla también abordaron el sistema de revisiones internas que ha convertido a Pixar en una referencia dentro de la industria. Según ellos, ver el trabajo de otros directores ayuda a detectar errores propios: «No hay nada que te haga darte cuenta más rápido de los problemas de tu propia película que juzgar la de otra persona».

Los asistentes también preguntaron por los conocidos pases de prueba con público. Para los cineastas, estas sesiones son una herramienta fundamental. «Cuando estás sentado en una sala oscura junto al público, el público no miente», explicó Docter. «Te está diciendo la verdad mediante sus reacciones».

Los responsables de Pixar destacaron que estas proyecciones permiten detectar problemas de ritmo, escenas que no generan las emociones esperadas o momentos en los que la audiencia pierde interés antes de que la película llegue definitivamente a los cines.

El legado de ‘Toy Story’ y el reto de continuar la saga

Otro de los temas centrales fue la decisión de seguir ampliando una franquicia cuyo final en ‘Toy Story 3’ sigue siendo considerado por muchos espectadores como uno de los más emotivos de la historia del cine.

La respuesta sobre el origen de ‘Toy Story 4’ provocó algunas risas entre los asistentes. «Había cientos de personas allí que no querían hacerla. Y había una persona que sí quería. Siguiente pregunta», bromeó Collins antes de revelar que aquella persona era John Lasseter.

Los dos entrevistados insistieron en que cada película se desarrolla de forma independiente y sin pensar necesariamente en futuras entregas. De hecho, recordaron que cuando Andy entrega sus juguetes al final de ‘Toy Story 3’ el equipo sentía que realmente estaba cerrando una etapa. «Los años de Andy habían terminado», explicaron, aunque también reconocieron que los personajes todavía podían vivir nuevas experiencias.

Hacer películas para todos los públicos

Durante el turno de preguntas, un asistente quiso saber cómo logra Pixar conectar tanto con niños como con adultos. La respuesta fue clara: no se trata de elegir un público, sino de evitar excluir a nadie. «No queremos que alguien salga del cine pensando: ‘Esto es demasiado infantil para mí’ o ‘Esto es demasiado adulto para mí'». Los cineastas recordaron que desde la primera ‘Toy Story’ apostaron por incluir varios niveles de lectura, con humor visual para los más pequeños y referencias que los espectadores adultos pueden apreciar de forma diferente.

Y por supuesto se habló sobre las nuevas tendencias de entretenimiento para los más pequeños de la casa, lo cual es el eje de la película. Para ello tenemos un fragmento de vídeo para vosotros. Activar los subtítulos en castellano si os es necesario.

Un consejo para los futuros animadores

La charla concluyó con una reflexión dirigida a los jóvenes artistas que sueñan con trabajar en la industria de la animación. Para Docter, el error más habitual es centrarse demasiado en transmitir un mensaje profundo y olvidar el entretenimiento. «La mayoría de la gente va al cine para pasarlo bien», afirmó.

Su principal consejo fue tan sencillo como directo: crear constantemente. «Haced cosas. Simplemente haced cosas. Tanto como podáis». Una filosofía que resume perfectamente el espíritu que ha impulsado a Pixar durante tres décadas y que sigue guiando al estudio en el camino hacia el estreno de ‘Toy Story 5’. A colación de esto os traemos un último vídeo en el que nos comentan las razón por la que piensan que las secuelas han funcionado todo este tiempo.

Crítica: ‘El problema de los tres cuerpos’

En qué plataforma ver El problema de los tres cuerpos

Exhibe mucha complejidad y espectacularidad, pero como en ‘Juego de Tronos’, procrastina en exceso el desenlace

Netflix estrena este 21 de marzo la adaptación a televisión de ‘El problema de los tres cuerpos’. La rompedora obra de ciencia ficción escrita por el escritor chino Liu Cixin que causó sensación cuando se publicó la primera parte de la trilogía, ahora se convierte en serie de ocho episodios. Han sido los artífices de ‘Juego de Tronos’, David Benioff y D.B. Weiss, quienes han realizado esta traslación. Y les pega mucho esta narración pues al igual que la obra de R.R. Martin nos hace saltar rápidamente por diferentes localizaciones, épocas y personajes, sembrando misterio y peligro allá por donde va. Pero sobre todo se asemeja en que todo trata sobre una amenaza en principio desconocida y a priori imposible de vencer, además de que no hay personaje que esté a salvo.

Con la Revolución Cultural china y el mundo actual como telón de fondo, la novela explora temas como las carreras tecnológicas, la política y la búsqueda de vida extraterrestre, asimilándose en algunos aspectos a los relatos de Asimov. El libro es más lineal que la serie, la cual alterna mucho más las diferentes líneas temporales. Aún así no se ha perdido el toque de Liu Cixin, el cual tejió una historia compleja y sugerente que ahonda en las consecuencias de las acciones humanas y los retos existenciales que plantean los encuentros con civilizaciones avanzadas. Quizá habría que decir que el libro es intelectualmente más interesante pues profundiza mucho más en cuestiones tecnológicas, pero emocionalmente la serie está al mismo nivel, sobre todo gracias al poder de sus imágenes, las cuales plasman perfectamente todo aquello que imaginamos al leer el libro. Evidentemente esto sucede sobre todo en las escenas del videojuego o en los momentos más enmarcados en situaciones fantásticas. Pero más allá de su gancho visual uno de los puntos fuertes de ‘El problema de los tres cuerpos’ reside en su retrato de la colisión entre diferentes ideologías y la naturaleza impredecible del comportamiento humano ante una amenaza cósmica. Igualmente se entremezclan conceptos científicos con indagaciones filosóficas, no al nivel de magníficas obras como ‘Devs’, pero si de un modo que abre debate. Por ejemplo, yo me cuestiono si se ha incurrido en un fallo enorme de guión cuando se habla de diferencias de tecnología poniendo sobre la mesa la picotecnología alien frente a la capacidad del ser humano de progresar de manera exponencial.

Por otro lado, aunque es una historia interesante y cautivadora hay que reconocer que tiene demasiados puntos en común con ‘El juego de Ender’. Un videojuego que no es ni un entrenamiento, ni un entretenimiento recreativo, sino que sirve a intereses reales además de un enfrentamiento interplanetario con una especie alienígena que nunca vemos. De igual manera podemos asemejarla a ‘Ready Player One’, donde los protagonistas también debían resolver un acertijo en un mundo virtual cuyo resultado afectaba a la realidad.

Los personajes están bien desarrollados, cada uno de ellos lidiando con sus propios dilemas morales y luchas personales mientras navegan por las complejidades de la misteriosa amenaza y los desconcertantes eventos con los que se tropiezan. Por encima de un reparto con rostros conocidos como los de Liam Cunningham, Jonathan Pryce o Benedict Wong cabe destacar los papeles de Zine Tseng y Eiza González. Esta última se diría que gracias a ‘El problema de los tres cuerpos’ ha encontrado un papel que le permite mostrar sus verdaderas dotes interpretativas más allá de su figura y su rostro, normalmente cosificados.

En conjunto, esta primera temporada de ‘El problema de los tres cuerpos’ es un visionado cautivador que invita a la reflexión y que traspasa los límites de la ciencia ficción tradicional. Su exploración de grandes temas cósmicos combinada con un drama humano íntimo la convierte en una obra por encima de la media. Tanto si te gusta la ciencia ficción pura y dura como la especulación filosófica, esta serie ofrece una experiencia rica y gratificante que permanecerá en tus pensamientos mucho tiempo después de que hayas terminado el último episodio, sobre todo porque su final queda abierto.

Impresiones de la 2º temporada de ‘Stranger Things’

La segunda temporada de ‘Stranger Things‘ divierte pero no termina de convencer. 

Antes de comenzar, decir que aunque la primera temporada me enganchó, terminé bastante saturada con ella, pues ‘Stranger Things’ es una gran serie, sí, pero sobretodo es una oda a los ochenta y cuando has vivido de los 80, mamado todo el cine de esa época, la trama de la serie realmente es poco original.

De verdad, no digo con esto que sea mala serie, pero sí que es cierto que quizá me quitó muchas sorpresas que de no ser de esa época no me hubiera pasado.

‘Stranger Things’ se sitúa en Hawkings (Indiana), donde a raíz de la desaparición de un niño, un pueblo desvela un misterio relacionado con experimentos secretos, fuerzas sobrenaturales aterradoras y una niña muy extraña.

Su segunda temporada comienza un año después de todo lo ocurrido con Will, el joven que se «perdió en el bosque» intentando olvidar y mejorar su estado anímico después del trauma. En el resto de protagonistas vemos una pequeña evolución y como poco a poco todos están intentando olvidar lo ocurrido cuando se acerca el aniversario de aquellos fenómenos extraños.

Tenemos en esta entrega personajes nuevos, entre ellos los representados por Sadie Sink (‘El castillo de cristal‘)y Drace Montgomery (‘Power Rangers‘)  ambos están estupendos y le dan un poco de carisma a toda la trama.

Durante los nueve capítulos que componen toda esta nueva temporada vemos guiños a un sinfín de películas, entre las que se nos pueden venir a la cabeza ‘La Cosa’, ‘Alien’,  ‘Cazafantasmas’ , por supuesto ‘IT‘, también ‘La Niebla‘ o incluso al videojuego ‘Silent Hill‘. Las películas de Steven Spielberg, ya sea como director o como guionista son una gran fuente de inspiración, como las referencias con ‘E.T’, o con ‘Los Goonies’ , en este caso tanto que incluso han metido al actor Sean Astin como uno de los protagonistas de esta temporada.

En cuanto a la música, en cada capítulo aparecen una o dos canciones míticas de aquellos años, haciendo hincapié una vez más que nos hallamos en los 80. Buena banda sonora sin duda, con canciones de Queen, Bon Jovi, The Police, y muchas más que podréis escuchar.

Hay partes de la temporada que también llegan a recordar a ‘X men‘, no quiero hablar demasiado de esto, pero bien podría dar para un crossover o algo así y sin duda es la peor parte de toda la serie, el capítulo 7 realmente sobra. Y por supuesto a otra serie que también me vino a la cabeza durante esta etapa de la serie fue a la estupenda ‘Fringe’.

La  temporada en general  me ha parecido bastante floja, si la comparamos con la primera,  se nota que estaban pensando ya en que todo esto no iba a acabar, sino que tendrían más temporadas por delante, que al final ha sido más bien como una aventura larga de los 6 niños y poco más. Que no voy a negar que no haya sido entretenida, pero tampoco es para tirar cohetes.

En cuanto a las actuaciones, todo el reparto está estupendo, aunque sin apenas evolución desde la primera temporada, aunque si que es digno de laurear a Noah Schnapp, con grandes momentos de tensión y terror. Y como he mencionado antes a los nuevos chavales que tenemos en escena.

No dudo que la gente que añora estos años, este tipo de cine, disfrutará de esta serie y de esta temporada, aunque sea un poquito peor que la primera. Esperaremos que la tercera temporada sea un poquito más original y que nos de unas buenas aventuras como ocurrió en la primera temporada.