Impresiones del inicio de la segunda temporada de ‘Jessica Jones’

Jessica Jones vuelve dos años después a nuestras televisiones.

El 8 de marzo, día de la mujer, vuelve una serie en la que su protagonista es una fémina con súper fuerza, alcohólica y traumatizada. Atrás queda aquella primera temporada con uno de los mejores villanos de la televisión, ahora dos años después la detective vuelve a su trabajo para desenmascarar a quienes la dieron esos poderes que a la vez de ayudarla, la atormentan sin parar.

Hemos podido ver los 5 primeros episodios de la segunda temporada y de momento solo podemos decir que comienza floja, muy centrada en la nueva obsesión de Jessica y en la relación con su hermana, la cual está ayudándola en todo lo que puede en su búsqueda de la verdad.

Se nota mucho la falta de otros personajes como Luke Cage, que le daban un carácter muy especial a la serie, pero sin duda, lo que más se echa en falta en esta segunda temporada es un villano. Como he dicho anteriormente la primera temporada tiene a Kilgrave, interpretado por David Tennat, que nos dejó un personaje tan complejo que era lo mejor de la serie sin duda y en esta segunda temporada de momento falta eso, falta ese típico villano que haga que toda la ciudad esté temblando de miedo.

A Jessica la dejamos en la primera temporada bastante mal, aunque consiguiese su cometido, ella no para de pensar en quien pudo hacerle eso a tantos niños y el por qué. Así que como no puede ser de otra cosa, siendo ella detective, comienza a llegar a tramas oscuras y que por el momento avanzan pausado.

Eso es un fallo quizá de esta temporada, no es que la primera tuviese un ritmo trepidante, pero sí que iba avanzando, ésta de momento con los episodios que hemos podido ver, va lentamente sin desvelar nada apenas nuevo.

Aunque bueno, no todo es decepción, sino que dentro de la trama vemos que un auge de superhéroes han aparecido en la ciudad, gente con poderes y por supuesto sus detractores. El miedo y el odio por el famoso incidente en la ciudad hace que estas personas con poderes no sean bien vistos.

Veremos mucho más a Trish, la mejor amiga de Jessica, a la que se le da un protagonismo quizás en demasía, pero bueno, tampoco es algo terrible, pero sí que hay veces que se pierden con la trama de ella y olvidas la central.

No hay actuaciones destacadas, están como siempre, Krysten Ritter con su Jessica más traumatizada nos muestra el sufrimiento que ha cargado durante años y que ahora quiere solucionar.

Un personaje que sin duda han fastidiado es el de Jeri Hogarth la abogada de Jessica interpretada por Carrie-Anne Moss, pues se ve venir de lejos lo que va a hacer y en lo que se va a convertir. No quiero hablar mucho porque no quiero hacer spoiler, pero solo digo una cosa, a su personaje le han quitado la fuerza que tenía antes y es algo que en mi opinión no han hecho bien.

Como curiosidad deciros que aunque poco personaje nuevo vais a ver, que sí que hay alguno que otro, contaros que aparece un personaje de Marvel, no muy conocido en plan cameo.

Poco más que decir, la serie constará de 13 episodios como la anterior y se podrá ver a partir del día 8 en Netflix, esperamos con ganas poder continuar la historia y que este bajón en el nivel de la serie sea simplemente por el hecho de que lo que viene delante es bueno de verdad.

Impresiones de ‘La casa de las miniaturas’ en Filmin

Filmin nos regala los secretos y mentiras de ‘La casa de las miniaturas’

El martes 13 de febrero llega a Filmin esta mini-serie de 3 episodios basada en la novela homónima de Jessie Burton, ‘La casa de las miniaturas’, producción que BBC ya estrenó las pasadas navidades. La serie avanza sin pausa, mostrándonos Amsterdam en el siglo XVII, los capítulos son de 60 minutos que se os harán cortísimos.

Dirigida por el español Guillem Morales (‘Los ojos de Julia’) la ficción nos trae la historia de Petronella, huérfana de padre y acuciada por las deudas decide contraer matrimonio con Johannes Brandt, un reputado comerciante y mudarse a la mansión familiar de este. El marido suple su falta de afecto con un misterioso regalo, una casa de miniatura que poco a poco desvelará los secretos de su nueva familia. 

La ambientación me parece fantástica, la luz, las estancias, el vestuario, peinados, todo está cuidado al mínimo detalle para no fallar y dar al espectador todo lo que tiene que ver y que no se pierda absolutamente nada.

Guillem Morales dirige con maestría, le da importancia ante todo a los actores, pues son los que poco a poco van desgranando esta historia tan misteriosa, sobre todo a una Anya TaylorJoy (‘Múltiple‘) que está increíble, esta chica va paso a paso y por lo que parece no se equivoca a la hora de coger sus papeles, que la van consagrando como una de las mejores actrices del momento. En su papel de Nella, nos muestra a una joven dudosa pero que va creciendo según pasan los días en esa mansión que tanto tiene que esconder.

Pero en general los actores están estupendos. Romola Garai, como Marin Brandt, la cuñada de nuestra protagonista, una mujer a la que al final se le coge algo de estima pero que en un principio parece estar totalmente en contra de la recién llegada. O Alex Hassell, actor que interpreta a Johannes Brandt, un desastre de marido y al que iremos conociendo cada vez más gracias a esa casa que le regala a su mujer.

Si, porque lo curioso de la historia es que la casa de miniaturas que le regalan a Nella está completamente vacía y ella contacta con un artesano para poder rellenarla, esto sería normal, si no fuese porque el artesano le comienza a mandar piezas extras con las que va conociendo todos los entresijos de esa nueva familia a la que se ha unido.

En lo técnico también merece la pena pararse, sobre todo en la fotografía, dirigida por Gavin Finney, está muy cuidada y detallada. Con unos colores tristes, oscuros y la verdad deprimentes, sobre todo cuando están en la mansión, nos deja ver la angustia de la protagonista y el mal ambiente que se cierne en esta casa.

Poco más que añadir, pues al ser una serie tan corta si sigo contando al final os desvelo la trama y es mejor que lo hagáis vosotros mismos, disfrutad de la época, los misterios y de la historia que os cuenta ‘La casa de las miniaturas’ , no os vais a arrepentir, todo lo contrario, os va a encantar.

Crítica de la primera temporada de ‘Altered Carbon’

El cyberpunk de ‘Altered Carbon’ hará que os enfundéis horas seguidas en vuestro sofá y manta.

Desde hoy mismo, 2 de febrero de 2018, podéis empezar a ver ‘Altered Carbon’ en Netflix pues acaba de ser lanzada esta serie de 10 episodios en la plataforma digital. Una nueva historia de ciencia ficción que nos narra la investigación que tiene que llevar a cabo el soldado Takeshi Kovacs (Joel Kinnaman) por encargo del ricachón Laurens Bancroft (James Purefoy). Lo más curioso es que Brancroft le pide a Kovacks que investigue su propio asesinato y que este acaba de ser despertado de su letargo de varios cientos de años. Todo esto es debido a que en este futuro, para algunos distópico para otros no, las personas llevan en su cuello una pila o disco que les permite pasar de un cuerpo a otro después de morir.

Podemos haber visto muchas series futuristas, pero lo que os vais a encontrar en ‘Altered Carbon’, sin querer decir que esta sea el culmen, no tiene parangón, por lo menos en el panorama de series actual. Para un seguidor de la ciencia ficción cumple todos los requisitos, hace malabares con los cánones más típicos pero a su vez no se ceba en los tópicos. Humanidad interplanetaria, mega-urbes infinitas oscuras y abarrotadas, inteligencias artificiales, coches voladores, debates y soliloquios existencialistas, gente con implantes y mejoras técnicas, personas cambiando de cuerpos para alargar su existencia… Es un despliegue muy intenso de elementos pero también hay que reconocer que en ocasiones carga al intentar pasarse de provocadora.

La cuestión es que está pensada para que sea una orgía cibernética. Todas las mejoras tecnológicas son plausibles y la mayoría se nos han pasado por la cabeza e incluso podrían haber formado parte de un episodio de ‘Black Mirror’. A parte de la pila que permite transferirse de un cuerpo a otro el imaginario de la serie nos ofrece teléfonos en el ojo, pagos mediante ADN, reestructuración facial a capricho, miembros electromecánicos…

El presupuesto de esta serie debe haber sido elevadísimo o tiene que haber contado con un equipo de talento excepcional por que la calidad de del diseño de producción es asombroso, principalmente en la recreación de la ciudad. El personal de la serie no ha tenido problema en ofrecernos panorámicas y tomas de todo tipo para ambientar cada secuencia, con todo lujo de detalles y alta calidad. Pero no solo eso, el diseño de escenarios, trajes y objetos es excelente. Cada nuevo lugar y personaje esconde una nueva filigrana y sorpresa tecnológica en él. No tanto su banda sonora que debería haber formado parte de cada sujeto, época y lugar y por el contrario en ocasiones flaquea e incluso llegas hasta a olvidarte de que está ahí.

Desde su mismo opening, que ya nos muestra el símbolo del infinito como muestra de la inmortalidad, nos  recuerda a clásicos como el ‘Deus ex’ o ‘Ghost in the Shell’. Y es qu e es inevitable encontrar paralelismos visuales cuando se toca una estética tan marcadamente cyberpunk. Un claro ejemplo es la modernizada ciudad de San Francisco (Bay City como se llama en este hipotético futuro) que os recordará en muchas ocasiones a Los Ángeles de ‘Blade Runner’. Se ven influencias y guiños inconfundibles. Incluso la trama tiene similitud con una de las historias de ‘Sin City’.

La acción es otro de los puntos que pretende explotar esta creación de Laeta Kalogridis (‘Shutter Island’). Es muy cruda, salvaje y contundente. Tanto sus peleas como sus tiroteos son muy sanguinolentos. Pero no solo eso, los protagonistas no tienen reparo en mancharse las manos de sangre, tanto figurada como literalmente. Las coreografías son mejorables pero están bastante trabajadas.

Al narrar la historia de un personaje descongelado se enumeran muchos momentos de su vida pasada. Es por eso que vemos bastante de lo que vivió en su anterior funda (como se llama a los cuerpos) y podemos decir que tanto el pasado como el presente del protagonista son harto interesantes. Hay algo de novela negra y de cine acción entremezclado. Se introducen una buena cantidad giros, algunos capaces de sorprender, cosa que no es fácil con todas las ficciones que consumimos hoy en día. Debida a esta condición la temporada tiene algunos episodios que sirven de elipsis, pero no se emplean solo para ofrecer un descanso al espectador, abarcar aspectos del pasado de los personajes o aliviar el ritmo de la serie ya que también se hace progresar la narración de esta. No os vais a aburrir en ninguno de os diez capítulos.

Joel Kinnaman con sus 1,89 metros de altura está mucho más imponente y creíble que en desastres como ‘Robocop’ y ‘Escuadrón Suicida’. Con este trabajo creo que si no se reivindica como poco se absuelve, al menos para mí que no le he visto en ‘House of Cards’. Tampoco esta manco su otro yo en el pasado, el cual está interpretado por Byron Mann (‘La gran apuesta’). Pero si hablamos de la lucha y de los personajes es inevitable hablar de Martha Higareda (‘Dueños de la calle’) me ha sorprendido gratamente por como se ha desenvuelto en las peleas y por como ha hecho suyo el personaje. Sorprendente ha sido también encontrarse con un Poe virtual interpretado por Chris Conner (‘American Crime Story’) ejemplar que sirve como muestra de que este género puede mezclar el humor y usar este tipo de recursos a su favor de una manera correcta.

Sin duda echaré mano a la novela de Richard K. Morgan en la que se basa para compararla con la serie. Pero las expectativas ya son altas pues los diez episodios que ha creado Laeta Kalogridis me han dejado más que satisfecho y me gustaría tener una segunda temporada. Si como en esta ocasión cuenta tras las cámaras con gente como Nevin Densham (‘Héroes Reborn’), Steve Blackman (‘Fargo’), Brian Nelson (‘Hard Candy’), Nick Hurran (‘Dr. Who’), Uta Briesewitz (‘Orange Is the New Black’), Alex Graves (‘Juego de Tronos’), Andy Goddard (‘The Punisher’), Peter Hoar (‘Daredevil’)… por donde iba… ah si… que con esta gente yo encantado.

Impresiones de ‘The Disappearance’. Mini serie de Calle 13

Drama bien construido que deja muchas vías posibles en su primer episodio.

Con ‘The Disappearance (La desaparición)’ nos llega una propuesta diferente en lo que se refiere a series sobre personas que de repente se ausentan. Tras ver su primer episodio he podido comprobar que este es un drama muy misterioso y familiar sobre un niño, Anthony Sullivan, que en el día de su cumpleaños se volatiliza casi sin dejar rastro. La familia se angustia y empieza, como es normal, a movilizar a toda la localidad y a utilizar todos sus recursos. Los miembros de la familia están interpretados por Peter Coyote (‘Patch Adams’), Joanne Kelly (‘Almacén 13’), Aden Young (‘Yo, Frankenstein’) y Camille Sullivan (‘El hombre en el castillo’).

Lo más anormalmente escabroso es que no hay sospechosos, como suele ser habitual, pero la serie sí que se ocupa de establecer un cierto número de escenas que nos sientan las bases para unas buenas conjeturas. Casi todo el primer capítulo se centra en esto, en ubicar a los personajes, en establecer el drama, en plantear la situación que ocupará el resto de la serie… Existen varios conflictos que pueden ser el detonante de la desaparición del niño, es por eso que al finalizar el primer episodio tendréis un buen número de teorías y alternativas de lo que puede haber pasado con Anthony, pero no lo tendréis nada claro. Eso sí, queda patente que casi todos los protagonistas tienen algo que ocultar, guarde o no relación con la desaparición del protagonista a si es que según avance ‘The Disappearance’ lo iremos descubriendo’.

Se nota que se ha trabajado para lograr una buena atmósfera, con una fotografía que ha corrido a cargo de Claudine Sauvé (‘The wild hunt’) y un diseño de producción de la mano de Patricia Christie (‘La vida de Pi’). Sus tomas reflejan un ambiente hogareño, en una ciudad que parece ser harto segura y acogedora. Su trabajo está bien realizado para que contraste con el ritmo que le ha impreso el director Peter Stebbings (‘Killjoys’) y los sonidos pausados que vamos escuchando. La cadencia, al menos del primer episodio, es conflictiva para los más adeptos a las series rápidas, pero la duración no es larga a si es que se puede hacer fácil de consumir.

¿Anthony Sullivan está perdido, huido, secuestrado, accidentado? Tengo ganas de que se estrene ya para que lo discutamos y lo descubramos juntos. El estreno de ‘The Disappearance’ es el próximo martes 6 de febrero a las 22h en Calle 13 con un doble episodio. La serie cuenta con 6 episodios.

Impresiones de ‘Gone’ la nueva serie de Calle 13

Capítulos conclusivos y secuestros exprés.

Partiendo como premisa de que la mejor experiencia, el mejor entrenamiento, para comprender y detectar a un depredador y secuestrador es haber sido víctima de un secuestro ‘Gone’ cuenta con una protagonista peculiar. ‘Gone’ (ausente, desaparecido, desaparecer en inglés) cuenta la historia de Kick, una mujer que se ha tenido que rehacer así misma tras sufrir un secuestro de 5 años cuando era niña. Años después el equipo del FBI que la rescató recurre a ella para pedirla que forme parte de un grupo especial que pretende encontrar a gente desaparecida en un tiempo récord.

El hecho de que ella sea una antigua víctima de secuestro y no sea una agente de la ley es lo que le da más juego a la serie. Su pasado como secuestrada la aporta una visión única que la permite realizar un análisis de campo especial que no puede hacer ningún otro agente. Al menos esa es la impresión que obtengo del primer capítulo que he podido ver, eso es lo que la diferencia de las clásicas series de desaparecidos como pueden ser ‘Sin rastro’ o ‘Caso abierto’. Por lo demás la serie peca de cojear en algunos aspectos como lo hacían series como ‘Bones’ o ‘Mentes criminales’, en eso de tener tecnologías sobradas de capacidades o cerebritos de ideas oportunas para acelerar los procesos. No sé si la novela ‘One kick’ de Chelsea Cain, en la que se basa la serie, sigue esa dinámica.

Como mayor baza la serie cuenta con Leven Rambin en el rol de Kick Lannigan, la principal protagonista. Su personaje se fundamenta en que debe ser fuerte, no solo físicamente debido a que es muy hábil en determinadas artes marciales y técnicas de defensa personal (las cuales domina muy bien la actriz), sino también a las situaciones que se va a encontrar ya que le irán recordando a su traumático pasado. Seguro que ya la habéis visto en ‘Los juegos del hambre’ o en ‘True detective’.

También están Chris Noth (‘Sexo en Nueva York’, ‘Ley y orden’), Danny Pino (‘Caso abierto’, ‘Chicago P.D.’, ‘Ley y Orden: unidad de víctimas especiales’), Andy Mientus (‘The Flash’) o Tracie Thoms (‘Mentes criminales’, ‘Love’, ‘El diablo viste de Prada’). Como veis un elenco bastante especializado en series, en su mayoría policíacas. También tiene un personaje Lee Tergesen (‘Oz’, ‘Monster’, ‘Defiance’) que auguro que será recurrente a lo largo de toda la serie.

‘Gone’ se estrena este jueves 1 de febrero en Calle 13 a las 22 horas con doble episodio y cuenta con 12 episodios.

Impresiones del comienzo de ‘Britannia’

 Una Britannia concebida a base de heroicidades y visiones.

El próximo 19 de enero HBO España estrena nueva serie, ‘Britannia’. Está guionizada por Jez Butterworth con quien a priori tengo una relación de amor odio por obras como ‘Spectre’, ‘Oscura seducción’, ‘Al filo del mañana’ o ‘Black Mass’. Un guionista acostumbrado a introducir radicales giros de guión y lo que podrían considerarse vanguardistas argumentos en sus historias. Y eso es lo que ha hecho con ‘Britannia’ pues el concepto es de lo más atrevido, más adelante podréis comprobar porqué. Junto a él ha creado la serie su hermano Tom Butterworth con quien hizo también una película de romanos en Britania (‘La última legión’), pero esta transcurre muchos años después de lo sucedido en esta historia.

Porque lo que vemos en ‘Britannia’ está más inspirado en la historia real del romano Aulo Plaucio y la posterior rebelde icena Boudica, pero se han cambiado los nombres ya que tampoco se ha buscado un realismo y una exactitud histórica extremos. En esta nueva serie de HBO los romanos llegan para intentar conquistar las islas que Julio César no pudo anexionar al imperio. Es por ello que tenemos enfrentados a los romanos frente a diferentes tribus celtas y como extra un bando más, los druidas. Es en esta última facción es donde vemos la parte más atrevida de la serie ya que se introduce el componente fantástico, la magia y lo místico, donde se abandona lo histórico por completo.

Por eso decía que la serie es atrevida, no solo porque deje de lado la precisión histórica, si no porque resulta muy onírica. Es por el tema de la magia que puede ser arriesgada, en exceso fantasiosa. Hemos visto muchas historias que mezclan el Mito artúrico con los romanos y la magia de Merlín, pero de lo que se trata aquí es de cruzar a los romanos con unos druidas que emplean sortilegios más cercanos a los de una secta hippie. Y el propio opening de la serie os va a dar esa impresión con una canción de Donovan (un representante de la psicodelia en el Reino Unido de los sesenta) y sus imágenes coloridas. Pero sobre todo con sus escenas alucinógenas fruto de las ensoñaciones y visiones oníricas o enteógenas de las tribus celtas.

Por otro lado ‘Britannia’ nos da una visión mágica, como se ha hecho antes, pero también muy macabra y retorcida de los druidas. Esto se une a las muchas escenas de peleas, mutilaciones y escaramuzas sangrientas, además de alguna escena de sexo. En ese sentido sigue la línea de la tendencia de los últimos años uniéndose a series como ‘Roma’, ‘Vikingos’ o ‘Juego de Tronos’.

De entre todos los personajes está claro quienes destacan, ya sea por lo excesivamente maquillados que están o por el tiempo que tienen en pantalla. Los actores a los que más se hace sobresalir son Kelly Reilly (‘True Detective’) en la piel de la princesa celta Kerra (con su siempre colocada cabellera rojiza), el general romano Aulus interpretado por David Morrissey (‘The Walking Dead’), Nikolaj Lie Kaas (‘The Killing’) como un pícaro druida llamado Divis y Eleanor Worthington-Cox como Cait. Estos dos últimos tienen una relación muy a lo Arya y El Perro de ‘Juego de Tronos’ que hasta el momento es de lo mejor de la serie, de hecho ella tiene alguna característica más que os recordará a Arya.

Pero quien me ha parecido que mejor actúa y quien más magnetismo tiene hasta la fecha es Mackenzie Crook (‘Piratas del Caribe’) como Veran. Aunque tampoco debéis quitarle ojo a dos actores con tablas como Zoë Wanamaker (‘Harry Potter y la Piedra Filosofal’) como la reina Antedia de los celtas regni e Ian McDiarmid (‘Star Wars’) como el rey Pellenor de los cantii.

Está muy bien el vestuario pero sobre todo las localizaciones. El rodaje en Gales y Praga nos ha brindado paisajes asombrosos, parajes naturales y escenas en su mayoría rodadas en exteriores. Y eso que tan solo he podido ver dos episodios, probablemente en los siete restantes haya más territorios que nos asombrarán sin que apenas hayan tenido que hacer uso de cromas e imágenes generadas por ordenador. Por eso la ambientación y puesta en escena es uno de los puntos fuertes de la serie. Aunque si la veis en versión original puede que os salgáis un poco de la época. A estos efectos ayudaría que los romanos tuviesen menos acento inglés, que hablasen algo en latín o que no todos los soldados hablasen el idioma de Britannia.

En líneas generales sus personajes están algo estereotipados y la historia algo trastocada, pero como serie tiene mucho potencial, sobre todo para aquellos que buscan una historia fantástica diferente. Si sabe sacarle partido a las capacidades de sus personajes principales y no se entretiene en divagaciones y en excesivos asuntos extrasensoriales podría conseguir sorprender a propios y a extraños.

Conclusiones de la primera temporada de ‘La Peste’

En su retrato del siglo XVI ‘La Peste’ demuestra que la peste sigue subyacente.

Tal y como nos recomendó el propio director de la serie, Alberto Rodríguez, en la entrevista que pudimos realizarle nos hemos tomado nuestro tiempo para ver ‘La Peste’, dejando pasar algún día entre unos episodios y otros, disfrutándola en una buena pantalla. Y lo cierto es que es lo apropiado pues los capítulos te dejan su poso y hay que meditarlos, merece la pena darles una vuelta y un repaso en la cabeza, conversarlos con los amigos.

Cada entrega es una película en si misma pero la temporada también tiene el armazón de un largometraje. Sin necesidad de opening, nada más que el título del episodio acompañado de una fase predictiva, nos adentramos en cada una de las aventuras de Mateo y Valerio, vamos progresando en la investigación de los asesinatos que tienen que resolver y en la supervivencia de la Sevilla plagada de peste. Pero también vamos destapando dobles sentidos pues ‘La Peste’ a su vez se refiere a la deshonestidad, a la especulación, a las amistades emponzoñadas, a las malas intenciones, a la ciudad en decadencia que era Sevilla… Y yendo aún más lejos encontramos paralelismos con la época actual. Por supuesto la corrupción y la diferencia de clases está presente pero también los mecanismos para manipular y mantener a raya a las masas. Uno no puede evitar acordarse de la censura y la ley mordaza al descubrir la historia del protagonista de Pablo Molinero.

Por supuesto, además vemos la historia documentada, el como la ignorancia, la avaricia, la tozudez, la inconsciencia de la época propagaron la peste. Alberto Rodríguez, Rafael Cobos y Fran Araújo nos dibujan una serie que como los auténticos cuadros que vemos en el mismísimo museo de El Prado nos recuerdan a la Sevilla del XVI. Esta puede ser una experiencia de realidad virtual sin ponerse gafas, tan solo con concentrarse en la pantalla uno se transporta a esa época de lo bien ambientada que está, de lo metidos que están sus actores en ella.

Tiene varias escenas clave y momentos estelares, pero desde luego la última escena de Paco León es memorable. Todo el trabajo del actor sevillano es inconmensurable. No solo por el contraste que experimentamos al verle fuera de la comedia si no por la tensión que nos hace sentir en algunos momentos. Y no se queda atrás Pablo Molinero, que es quien acapara casi todo el protagonismo de la serie con su muy bien representado antihéroe. La producción de Movistar+ le servirá de lanzadera definitiva. Sin duda le comenzaremos a ver en muchas más películas y series, se lo merece. Al igual que Patricia López, a quién si veníamos conociendo algo más. El carácter que ha sabido imprimir a su personaje es de quitarse el sombrero.

No me olvido de lo que dije sobre los actores famosos que aparecían y creía que tendrían más protagonismo. Efectivamente siguen teniendo más peso y presencia en la serie. Sobre todo quien mejor actuación creo que hace es Manolo Solo, quien no solo acostumbrado ya a trabajar con Alberto Rodríguez demuestra que es un actor polivalente y mutante, que cambia su voz, su mímica y su carácter en cada historia que este le propone. ¡Que no dejen de trabajar juntos!

Igual que dije en mis primeras impresiones esta es una historia de pesquisas, búsqueda de pistas e indagación. Mateo con sus investigaciones, su pasado y antiguo oficio es quien representa la ilustración frente a un mar de supersticiones. Si ya nos parecía antes que podía seguir los pasos de ‘El nombre de la Rosa’ según ha ido avanzando la serie nos ha ido recordando más. Solo que Mateo es menos diplomático, sabio y sofisticado que Guillermo de Baskerville.

El final de la serie es conclusivo, aunque algo atropellado y pese a que pueda tener segunda temporada os podéis quedar más que satisfechos con lo que sucede solo en esta. Es una de las mejores series españolas que he visto. Tensa, empática, intrigante. Está al máximo nivel de producción, actoral, de documentación, de guión… No tiene nada que envidiar a las grandes producciones que nos llegan de fuera y deberíamos demostrarlo, consumiéndola y paseándola por el mundo entero.

Impresiones de los dos primeros episodios de ‘La peste’

Incómoda, sucia, corrupta, pese a ello… ‘La peste’ huele bien.

Movistar+ estrena el próximo viernes 12 de enero su próxima serie original, ‘La peste’. Una producción de 6 episodios de 50 minutos aproximadamente que lanzará de golpe para aquellos que quieran vérsela del tirón, pero yo, que he visto los dos primeros, os aconsejo que la vayáis viendo con calma ya que este trabajo para televisión de Alberto Rodríguez deja mucho poso tras cada episodio.

Como marco para este nuevo thriller se emplea el gran brote de peste que surgió en la Sevilla del siglo XVI. Aunque se han cambiado, no tergiversado, algunos detalles históricos, la serie es bastante exacta y fiel a la realidad y a lo que figura en la documentación de la época. Todo se ha recreado con exactitud para que Sevilla luzca esplendorosa en su Siglo de Oro y a su vez muestre la cara más miserable posible. Este es el escenario en el que Mateo, un ex militar, regresa a la ciudad para rescatar a un muchacho, hijo de un amigo fallecido y así hacer honor a su palabra. Pero para ello Mateo tendrá que volver a enfrentarse a enemigos de su pasado, trabajando como investigador de una serie de diabólicos asesinatos que deberá resolver si no quiere ser condenado a muerte.

Esta es una historia cargada de misterios y tejemanejes. Con una ambientación en ocasiones disimulada, ya que tiene secuencias en extremo oscuras, en contraste presenta otras que tienen una magnífica puesta en escena. Los decorados son muy realistas y recrean cómo debió ser Sevilla hace quinientos años de un modo muy preciso y escrupuloso. No es de extrañar que se haya llegado a tal calidad de diseño de producción pues ‘La peste’ ha contado con un presupuesto de 10 millones de euros. Sus 400 personas que componen el equipo técnico en términos generales se merecen un clamoroso aplauso por el trabajo que han hecho con las 130 localizaciones en las que han filmado (por lo menos con las que he podido ver en estas dos primeras entregas).

El elenco de actores es enorme. No tenemos un listado largo y rimbombante de nombres. Pero si se ha conseguido un equipo talentoso y eficiente para con los objetivos que buscaban Alberto Rodríguez y el guionista Rafael Cobos. Pablo Molinero es el protagonista principal con su personaje Mateo Núñez. Encarna bien a un personaje bastante inescrutable y huidizo. Tanto o más escurridizo es el papel que interpreta Sergio Castellanos que le acompaña en el protagonismo como el joven bastardo Valerio Huertas, al cual tiene que rescatar. Ambos son actores poco conocidos y con escaso recorrido en pantalla (como casi todo el resto del reparto). Esto en mi opinión les es favorable para que no hagamos prejuicios sobre sus personajes y podamos acompañarles bien en la construcción de sus personajes. Ambos papeles tienen una carga supersticiosa importante y mucho peso simbólico en la Sevilla del XVI, por supuesto dentro de la ficción. Por otro lado el nombre más llamativo es el de Paco León. Olvidaos de su fama de actor cómico y dicharachero. Su contención y seriedad en ‘La peste’ son inauditas, algo bastante inusual en su carrera.

Nos topamos con otros actores algo desaprovechados (Manuel Solo o Paco Tous) pero que confió que aparecerán más en los siguientes episodios. Sus roles no son protagónicos por lo que aparecen solo unos instantes para contribuir en la historia, pero tras lo que hacen en los dos primeros episodios y dado su talento podrían tener más peso en los cuatro capítulos restantes. En el polo opuesto a ellos nos encontramos con  Teresa Pinelo. Este es un personaje interpretado por Patricia López  Arnáiz y que está basado en la pintora Josefa Óbidos, el cual, parece que tendrá mucho peso en la trama.

Pese a que esta es una historia detectivesca, de investigación y raciocinio, está bastante sometida a las supercherías y las creencias de la época, sobre todo a las que imponía la Iglesia. No olvidemos que fue una era más crédula. De hecho una teoría apunta a que la peste es la culpable de que todos nos santigüemos con la palabra «Jesús» ya que la enfermedad viaja en la saliva al toser o hablar, podía contagiarse con un estornudo, y se cree que se empezaría a decir por aquel entonces cada vez que alguien estornudase. No es anecdótica la presencia de Javier Botet encarnando a la muerte o la peste, si no un argumento más a favor de los que decimos que esta es una época y una serie para los supersticiosos.

Alberto Rodríguez y Rafael Cobos son buenos con el suspense y lo vuelven a demostrar. En este caso también lo hacen en una serie de época que se han llevado a su terreno porque está planteada como una película larga, tanto con su ritmo como con su estructura. La trama de ‘La peste’ es fácil de seguir, es poco enrevesada aunque incluye muchos personajes. Es de tintes detectivescos, pero en otras ocasiones se torna palaciega o política, sobre todo cuanto entra en juego el papel de Paco León. Se centra más en la historia que en el trasfondo personal de los protagonistas. Aunque tiene momentos dedicados a mostrarnos algunas de las inquietudes o intimidades de los principales personajes. Como una historia de amor que a priori no viene mucho a cuento y que en principio no parece que se desarrollará mucho. Con seis capítulos parece que han acertado en la medida justa para narrar su historia y no tener que meter paja ni andarse por las ramas, espero no equivocarme tras seguir viéndolos a partir del día 12.

Así ha vuelto ‘Star Trek Discovery’

La tripulación de Gabriel Lorca se somete a un nuevo reto en su recta final.

Ha regresado la serie que Netflix pone a disposición en España y que continúa con el universo que originó Gene Roddenberry en los sesenta. Con este episodio 10 de ‘Star Trek Discovery’, estrenado tras el parón y llamado ‘A pesar de ti mismo’, los personajes han tenido que cambiar su personalidad forzosamente dadas las circunstancias. Retomamos la aventura de la USS Discovery tras haberse perdido en su último episodio en una maniobra extrema. La tripulación y sus protagonistas han aparecido en el lugar que muchos de los espectadores ya especulábamos y no vamos a adelantar, por no caer en spoilers. Solo decir que como en la primera serie de Star Trek también se lleva al extremo el concepto de ciencia ficción. Se repite la jugada de algo que ya se hizo en los sesenta y eso que esta serie ya tenía elementos bastante más fantásticos que científicos.

Continúa el misterioso juego entre Ash Tyler (Shazad Latif) y  L’Rell (Mary Chieffo), el cual parece que será el hilo conductor de este último tramo. A su vez la relación con Michael Burnham (Sonequa Martin-Green), la principal protagonista, progresa.

Cada semana tendremos un nuevo episodio hasta llegar al número 15. No será fácil resolver el entuerto en que se han metido los guionistas de la serie pero el caso es que está rodada y lista para publicarse. Veremos que senderos decidieron tomar en las próximas semanas, en este Star Trek todo puede pasar y eso es lo realmente interesante, aunque quizá estén abusando ya de la imaginación.

CBS Television Studios en asociación con Secret Hideout produce esta serie (precuela de la serie original) que ya tiene confirmada una segunda temporada.

Ya hemos visto la primera temporada completa de ‘Dark’

Netflix nos lleva a Alemania en esta serie de misterio y ciencia ficción. 

Ya os hablamos de los tres primeros episodios de esta serie alemana, la cual no para de sorprender de principio a fin. Una vez vista la primera temporada, decid, que nos alegramos mucho que Netflix haya decidido dar vía libre para una segunda temporada de la cual esperamos nuevas incógnitas.

Como ya dijimos, ‘Dark’, es una serie oscura, con un ambiente tétrico y a la vez muy triste, con unos colores muy saturados y contrastados. Al principio un poco lenta, pero sí que es cierto que no tiene pausa, nos va guiando poco a poco, mostrándonos las vidas y secretos de los habitantes del pueblo. Nos acompaña a viajar en el tiempo y descubrir la causa de las desapariciones de niños.

‘Secretos’, ‘Mentiras’, ‘Presente y pasado’, ‘Vidas dobles’, ‘Verdades’, ‘Sic mundus creatus est’, ‘Encrucijadas’, ‘ Lo que se siembra, eso mismo se cosecha‘, ‘Todo ocurre ahora’ y ‘Alfa y omega’, son los títulos de los 10 capítulos de la serie, los cuales tienen una hora de duración cada uno, aproximadamente.

La serie no solo nos aborda el tema del bien y del mal, de la oscuridad y la luz, sino que nos lleva por otros lares y al final termina convirtiéndose en una serie de ciencia ficción, con viajes en el tiempo incluidos, los cuales, en mi opinión, han tratado bastante bien.

Creo que lo peor que tiene la serie es el final, me dejó un poco trastocada y creo que no supieron darle el desenlace que se merecía y todo para dejar abierta para una futura temporada, que se la merece, pero aun así podrían haber acabado de otra manera.

Esperemos que en la segunda temporada nos den las respuestas a las dudas que deja y le den un sentido al final.

Por lo demás me reitero en lo que os conté al hablar de los tres primeros episodios, los personajes son muy interesantes, todos tienen algo que esconder y que tiene gran importancia en la trama.

Los actores encargados de llevar esto a cabo están estupendos, dando una fuerza cada vez más grande a esos personajes que en un principio aparecen apagados, dejando ver una evolución clara según ocurren todas las situaciones de la serie.

Aparte por supuesto del gran trabajo de los directores de casting, es impresionante los parecidos que han encontrado para todos los personajes y sus yo del pasado.

Vuelvo a nombrar a Nikolaus Summerer y a su gran trabajo con la fotografía, muy cuidada que nos muestra cada detalle para que no nos perdamos absolutamente nada.

Un apartado especial para el opening, no suelo ser de las que se quedan viéndolos, paso directamente a la serie y ya está, pero sin duda es tan hipnotizador, las imágenes te arrastran a no poder quitarlo y a adentrarte en esas espirales e imágenes dobles que crean.

Baran bo Odar (director) y Jantse Friese (guionista) nos dejan un gran trabajo y por mucho que la hayan comparado con Stranger Things’, ‘Dark’ no tiene nada que ver y no lo digo como algo malo, todo lo contrario, es distinta y es lo que la hace original.

No dudéis en disfrutar y en adentraros en los misterios de este pueblo de Alemania, os va a encantar.

Impresiones de los dos primeros episodios de ‘Las chicas del cable’

Vuelven ‘Las chicas del cable’ más fuertes que nunca. 

El 25 de diciembre veremos de nuevo a Lidia, Carlota, Ángeles y Marga a Netflix. La segunda temporada de ‘Las chicas del cable’  (aquí tenéis las impresiones de la primera temporada) vuelve a casa por Navidad y por lo que parece de una manera bastante cruda y a la vez con esperanzas para alguna que otra de nuestras chicas.

Hemos podido ver los dos primeros episodios de lo que será una segunda temporada llena de misterio y de nuevo una eterna lucha por poder ser libres.

Evidentemente si no os habéis visto la primera temporada, este no es vuestro artículo, pues leeréis spoiler y no os quiero fastidiar nada. La serie terminó sin cerrar ninguna de sus tramas, Carlota sigue con su relación a tres, Lidia decidió seguir con el robo del Rotary 7 para que sus amigas puedan conservar su trabajo a cambio de sacrificar su relación con Carlos, Ángeles vuelve con su maltratador y Marga parece que lo va a tener complicado con la ex novia de su Pablo.

La temporada comienza con un cambio en la compañía telefónica, un nuevo personaje representado por Ernesto Alterio entra en acción y está dispuesto a todo para modernizar las comunicaciones. En esto entra una lucha entre Carlos y Lidia de la que no voy a hablar, pues ya os desvelaría demasiado.

Embarazos no deseados, fiestas en las que ocurren desgracias, traiciones, de todo podemos ver en estos dos primeros episodios que nos dejan los pelos de punta y sobre todo nos quedamos con ganas de mas y de saber que va a pasar con nuestras protagonistas.

Volveremos a ver a Blanca Suárez, Nadia de Santiago, Ana Fernández y Maggie Civantos como las protagonistas principales, las cuales tendrán que cargar con un secreto sobre las espaldas que hará que las cosas cambien entre ellas. ¿Habrá traiciones o en cambio se harán más fuertes unidas?

También volveremos a tener con nosotros a Ana Polvorosa, Martiño Rivas, Yon González, Borja Luna, Nico Romero y Sergio Mur.

Puede ser que esta segunda temporada se centren un poco más en el tema del espionaje o de los nuevos obstáculos que les van a aparecer a las protagonistas. Sin duda, en mi opinión sería un gran acierto que centrarse tanto en los temas amorosos. Pero, hasta el 25 de diciembre no sabremos por donde tirará esta temporada.

Así que con poco más que decir, estamos deseando que vuelva para poder seguir con la historia de estas chicas, la cual parece que se tuerce cada vez más.

Impresiones de la primera temporada de ‘Las chicas del cable’

‘Las chicas del cable’ os esperan en Netflix. 

En nada nos llega la segunda temporada de ‘Las chicas del cable’ y por esa razón hemos decidido volver a ver su primera temporada y comentárosla. La serie está ambientada en el Madrid de los años veinte. La empresa nacional de teléfonos abre su sede central en el corazón de la ciudad y pronto se forman interminables colas para ser la nueva «chica del cable» en el único lugar que representa el progreso y la modernidad para las mujeres de la época.

La serie creada por Ramón R. Campos y Gema R. Neira, nos trae un reparto de lujo, del que luego hablaremos con más tranquilidad, la historia no solo nos muestra la lucha de estas mujeres por buscar sus derechos y libertad, sino que también nos trae historias de amor, maltrato e incluso alguna historia policial que otra.

La trama central es bastante interesante, no quiero contar mucho, no me suele gustar desvelar demasiado de la historia, pero tiene un tema bastante potente como la corrupción policial o el espionaje por medio de mujeres a las que se amenazan para que lo hagan.

Tampoco es que sea una serie feminista, pero sí que nos muestra que en aquella época muchas querían otro tipo de vida y no les dejaban.

Un pequeño fallo, en mi opinión por supuesto, ha sido centrarse tanto en las relaciones amorosas dejando de lado la trama central.

Eso sí, como he dicho al principio, el reparto es de lujo y las actrices están todas estupendas. Tenemos a Blanca Suarez que nos muestra a una femme fatale, con una apariencia dura, pero que realmente es frágil y a su pesar demasiado sentimental. El papel que sin duda más me ha gustado ha sido el interpretado por Ana Fernández, su Carlota sí que es el estereotipo de mujer cansada y dispuesta a darlo todo por su libertad, y además lo interpreta estupendamente, brillando durante toda la serie. Eso sí, su compañera de andaduras, Ana Polvorosa, nos demuestra una vez más lo buena que es esta chica y lo mucho que le queda por mostrarnos. También tenemos a Maggie Civantos y a Nadia de Santiago, muy bien en sus papeles, pero sin duda  con menos nivel interpretativo.

En cuanto al reparto masculino, destacar a Borja Luna, está estupendo. Aunque también tenemos a Martiño Rivas, Yon González o Nico Romero.

Algo que llama la atención en la serie, es su música, para mi opinión demasiado moderna, pues han utilizado canciones de esta época que no pega mucho. Pero como todo, para gustos los colores. Supongo que me hubiesen gustado mucho más canciones de los años 20, para una mejor ambientación.

El diseño de producción me ha pareció de lo mejor, vestuario, recreación del Madrid antiguo, ver la Gran Vía de aquella época es algo que merece mucho la pena o ver en funcionamiento la Estación de Delicias, hoy museo del Ferrocarril, también es algo curioso de ver.

Sin duda ‘Las chicas del cable’ dieron que hablar y aunque hay ciertas cosas de la serie que no son de mi gusto, admito que entretiene y es bastante fluida. El 25 de diciembre se estrena su segunda temporada.

Impresiones de la cuarta temporada de ‘Black Mirror’

Nueva gran recopilación de dilemas para nuestro futuro cercano.

Hemos vuelto a mirarnos en el ‘Black Mirror’ y vosotros podréis hacerlo próximamente a partir del 29 de diciembre en Netflix. La miniserie que alimenta la paranoia colectiva en torno a las nuevas tecnologías retorna con una cuarta temporada y vuelve más fuerte que la anterior. Si en los episodios que pudimos ver en 2016 notamos que se abrían menos debates o que las ideas que nos llegaban ya estaban demasiado obsoletas o carentes de interés, en las de este año no sucede lo mismo. Los guiones que ha ideado Charlie Brooker en estos seis nuevos episodios son superiores, casi todos os van a generar un diálogo inmediato con vuestra pareja, amigos o compañeros de trabajo. Se ha recuperado ese toque que nos hacía pensar y se han incorporado esas ideas no tan descabelladas que en un futuro podríamos ver puestas en marcha en nuestras vidas cotidianas.

Aunque a continuación os hablaré en detalle y sin spoilers de cada episodio os adelanto que me quedo con ‘Black Museum’, ‘ Hang the Dj’ y ‘Arkangel’. Aunque ‘USS Callister’ y ‘Cabeza de metal’ me han llegado muy profundo por razones seriéfilas y cinematográficas que luego os relataré.

Como he dicho, el creador de la serie, Charlie Brooker, es quien escribe todos los episodios y tan solo en uno, en ‘USS Callister’, comparte crédito. Lo hace con William Bridges, quien escribió también un episodio el año pasado, el de ‘Shut up and dance’, ese en el que un chico tenía que seguir las órdenes de alguien que le había visto a través de su webcam. Brooker ha conseguido que se mantenga la línea de la serie original. Una colección antológica que nos mantenga pensativos y sea altamente tecnológica. Aunque alguno toca lo amoroso como sucedió el año pasado con el exitoso ‘San Junipero’, se ha ido menos a lo romántico. Lo importante como había sido siempre en esta serie era mostrar las inquietudes, las repercusiones sociales o las transformaciones que podrían sufrir nuestras vidas con los avances de la ciencia. Os garantizo que en esta cuarta temporada vais a tener una buena ración de todo esto.

Además el reparto y el equipo tras las cámaras de este año es muy bueno. Nada más arrancar con ‘Arkangel’ ya dirige Jodie Foster, quien a parte de su reconocida carrera como actriz está sacando pecho con sus éxitos en series como ‘Orange is the new black’ o su película ‘Money Monster’. Y en otros episodios tenemos actuaciones entregadísimas como la de Maxine Peake en ‘Cabeza de metal’, algunas totalmente carismáticas como la de Jesse Plemons en ‘USS Callister’ y otras muy memorables, como la de Douglas Hodge en ‘Black Musseum’.

 

4×01 ‘Arkangel’

Buen arranque para la serie, sobre todo en una época en la que tanto se está criticando nuestro sistema educativo, la manera en que los nuevos padres crían a sus hijos y la preparación que tienen las nuevas generaciones para formar ciudadanos hechos y derechos. Nuestra dependencia de las tecnologías y la desaparición progresiva del sistema de crianza tradicional está muy presente en un episodio en el que muchos padres podrían sentirse controladores al verlo.

El episodio que ha dirigido Jodie Foster podría entenderse como una crítica a lo ineficientes que son ahora los padres. A como toman el camino fácil, a como prefieren gastarse grandes sumas de dinero para facilitar el cuidado de sus hijos a riesgo de poner su salud en peligro, sin apenas darse cuenta. Es decir, mucha gente prefiere una vida cómoda antes que romperse los cuernos educando.

También muestra que no es bueno hacer que un niño evite enfrentarse a los retos como el miedo o la independencia. No se puede ser sobreprotector hasta el punto de distorsionar la realidad o violar la intimidad.

 

4×02 ‘Cocodrilo’

Quizá el episodio más flojo de la temporada. Una historia casi detectivesca o policial donde el elemento de ciencia ficción prácticamente juega un papel en segundo plano. Realmente no plantea un dilema moral o un debate social. Es un juego del gato y el ratón, un thriller en el que la privacidad de la memoria es un tesoro difícil de conservar.

Sí que son buenas las actuaciones de Kiran Sonia Sawar y la de Andrea Riseborough, en cierto sentido me han recordado un poco a ‘Blade Runner’.

 

4×03 ‘Black Museum’

El regalo de esta temporada. Nos gustaría conocer más historias de este museo negro del crimen pero nos descubren tres surgidas de algunos de sus objetos y con eso obtenemos un deleite. Una trilogía de narraciones relacionadas por supuesto con la tecnología y que suponen tres minicapítulos en uno pues tiene varios casos u ocurrencias contenidas en él. No hay ingenio de este episodio que no os vaya a parecer curioso y seguro que pausáis un instante para hablar sobre cada uno de ellos.

Aunque comienza muy retro es bastante moderno y al tratarse de un museo os dejará algún que otro easter egg, a ver si lo reconocéis.

Seguro que es el episodio que más dará que hablar por el número de ideas que da pero también por el buen papel que han interpretado sus actores. Comparten protagonismo Douglas HodgeLetitia Wright. Al primero fijo que le recordáis de ‘Penny Dreadful’ y a la segunda la vais a ver en ‘Black Panther’, en ‘Avengers: Infinity War’ y en ‘Ready Player One’.

Otro atractivo para la gente de nuestro país es que parte de la historia ha sido rodada en la prisión provincial de Málaga y en la provincia de Almería.

 

4×04 ‘Hang the Dj’

Seguro que tenéis un amigo inscrito en alguna red de contactos amorosa o que emplea las redes sociales para ligar. Pues este es el capítulo que le tenéis que recomendar. Lleva al extremo el tema de las webs de contactos. Como podéis ver en el tráiler que ha lanzado Netflix los protagonistas están suscritos a un sistema de citas que les dice el tiempo que van a estar juntos. En este futuro cercano que nos plantean está todo automatizado y programado, hasta las relaciones.

Muy buena manera de avocar por las relaciones humanas tradicionales, por clamar por el contacto humano, por alabar los fallos de nuestra especie y seguir avocando eso de «querer a tu pareja por sus defectos» no de buscar a la persona perfecta.

Los actores aunque no muy conocidos están bien dirigidos. El director de este episodio, Tim Van Patten, se ha encargado de capitanear episodios de ‘The Pacific’, ‘Los Soprano’, ‘ Boardwalk Empire ‘ o ‘Juego de Tronos’ y eso lo notaréis al final.

 

4×05 ‘Cabeza de metal’

El episodio con más acción de toda la temporada. Este sí que no plantea, al menos para mí, ninguna cuestión en cuanto a progresos científicos que no se haya planteado antes. Es un slasher futurista en el que como dice su sinopsis unos «carroñeros» tienen que huir de un acosador bastante despiadado, el cual añado yo, no se anda con contemplaciones.

Está rodado totalmente en blanco y negro. Con esto no os doy ninguna pista de su trama, seguramente haya sido un requisito estético de un director que cuida mucho la fotografía como es David Slade (‘Hard Candy’, ‘Hannibal’, ’30 días de oscuridad’, ‘American Gods’).

Me ha calado por tener un resultado muy de serie b, de festival de cine fantástico.

 

4×06 ‘USS Callister’

Solo con ver el poster y los trajes de los protagonistas viene la mente la saga ‘Star Trek’. Pero en cuanto pasan unos minutos de episodio os va a cambiar bastante el chip. Seguro que os conquista como se calca la estética, el tono y la imitación de los personajes de la serie de los años 60, eso por supuesto si erais seguidores de Leonard Nimoy, William Shatner y compañía. Conmigo en ese sentido se ha conseguido. Pero lo que sucede después no me ha llegado a convencer del todo.

Es muy difícil hablaros de este episodio sin desvelar realmente qué tipo de ciencia insinúa. Cierto es que maneja tecnología muy en boga, no tan desarrollada como la que se ha rodado pero sí que habría que tener en cuenta lo que sucede para evitarlo en nuestro futuro. Si vais a salones fandom rápidamente comprenderéis el sentido de este capítulo.

Primeras impresiones de ‘Knightfall’

Los Vikings templarios apean su montura en HBO

El canal de cable estadounidense busca repetir el éxito de la serie ‘Vikingos’ y se alía con el canal historia para una narración basada en hechos históricos sucedidos en torno al año 1300 y con la orden templaría y la historia de Francia como eje vertebrador. Pero los acontecimientos contados en ‘Vikingos’ están basados en leyendas, en este caso entramos en un campo histórico más conocido con personajes sobre los que se ha escrito mucho como el rey de Francia Felipe IV o el papa Bonifacio VIII, de ahí que sorprenda cierta falta de rigor histórico al inventarse reinos inexistentes en esa época y al crear personajes que a pesar de la amplia documentación parecen estar vacíos y ser muy simples. Podemos pasar por alto estos errores si los vemos como un simple marco para contar la misteriosa historia de la orden templaría y de su ocaso.

Los protagonistas, con Tom Cullen a la cabeza, defienden bien unos personajes que bailan entre una película de acción histórica y una novela rosa. Destacando especialmente el personaje del Papa, probablemente el más complejo de la ficción y el que más aristas presenta.

La trama es muy predecible, no solo porque sean hechos históricos, sino porque las supuestas sorpresas de los capítulos son bastante evidentes. Los detonantes y los nudos de la historia se resuelven de forma torpe y casual. En cada capítulo tenemos garantizada una dosis suficiente pero no exagerada de violencia gratuita. Encontraremos varias escenas de lucha con una realización algo torpe que hace que el espectador se pierda dentro de coreografías más o menos sencillas de peleas de espada.

A pesar de ser una serie que cuenta con un presupuesto bajo, en comparación con otras producciones similares, las escenografías y el vestuario tienen una calidad muy por encima de otras ficciones históricas. Se observan muchos escenarios naturales, como iglesias o capillas, que enriquecen la recreación del siglo XIV.

A la espera de ver cómo evoluciona la serie y tras analizar los dos primeros capítulos parece evidente que es un contenido que va especialmente dirigido a un público estadounidense con cierta curiosidad por la historia europea y por la leyenda de los templarios. Además su llegada España ha tenido la mala suerte (o quizá suerte según a quien se pregunte) de coincidir con una situación política que puede hacer que ciertos errores históricos provoquen la reacción de un público ya encendido con cuestiones territoriales.

Recordad, estreno en HBO España el 7 de diciembre. Además de Cullen podréis ver a Pádraic Delaney (‘Los Tudor’), Simon Merrells (‘Spartacus’), Jim Carter (‘Downton Abbey’), Olivia Ross (‘Guerra y Paz’),  Ed Stoppard (‘The Crown’), Julian Ovenden (‘Downton Abbey’), Sabrina Bartlett (‘DaVinci’s Demons’), Bobby Schofield (‘Black Sea’) y Sarah-Sofie Boussnina (‘The Bridge’).

Ya hemos visto la segunda temporada de ‘The Crown’

 La serie continúa recreando a la perfección la vida de la reina Isabel II.

La serie ‘The Crown’ siempre ha estado interesada en dar un punto de vista más cercano a la monarquía inglesa a la par que se relataban los sucesos históricos. Está claro que estas características no se han perdido en la segunda temporada, que continúa manteniendo su estilo a pesar de haberse vuelto más lento que en la temporada anterior.

Las interpretaciones de los personajes históricos han sido brillantes desde el principio, destacando a la propia reina Isabel II. Claire Foy interpreta a Elizabeth con un porte distinguido y asombra lo fácil que es imaginarse a la actual reina de Inglaterra en su juventud, y para un amante de la Historia es algo fascinante. Habría que señalar en especial  el momento en el que la reina se hace el corte de pelo más parecido al que lleva en la actualidad, gorro incluido. El casting continúa siendo fantástico, por ejemplo el parecido del príncipe Charles con el real es asombroso.

En esta nueva temporada podemos ver personajes históricos como el presidente Kennedy y su esposa, podemos presenciar lo sucedido con el Canal de Suez y otros hechos históricos como el primer mensaje de Elisabeth como reina en  Navidad en la televisión, avances tecnológicos aplicados a la monarquía, etc. Sin embargo se debe mencionar que aunque los momentos históricos están muy bien representados, hay demasiados capítulos en toda la temporada centrados demasiado en los asuntos personales  de la princesa Margaret (Vanessa Kirby), hermana de Elisabeth.  Por una parte se reflejan todos los problemas personales de Elizabeth y su esposo Philipp (Matt Smith), curiosos de ver por ser dos personajes tan herméticos en la Historia, pero están íntimamente relacionados con la corona y lo que conlleva en su matrimonio, y sin embargo por otro lado escoger una trama basada en Margaret y darle demasiado protagonismo ha sido un punto bajo que le resta interés y le da aún más lentitud a un ritmo que ya era lento de por sí en la anterior temporada.

La temporada también mostrará el pasado del consorte de la reina, además de centrarse en el príncipe Charles y su infancia, algo que recuperará el interés y el ritmo será más ameno que en los episodios anteriores. Se revelarán algunos secretos escabrosos y los espectadores podrán viajar al pasado de Inglaterra. En general a nivel particular considero más dinámica e interesante la primera temporada, reiterando que la segunda posee un ritmo mucho más pausado e incluso algo oscuro en numerosos episodios.  Las actuaciones como siempre impecables y muy convincentes, haciéndote creer que estás viendo a los verdaderos personajes históricos en alta calidad. El final de temporada dejará con cierto sabor agridulce y una sensación de inquietud sobre la familia real británica y lo duro que es en ocasiones soportar ciertas situaciones sólo por acatar las normas de una institución tan compleja y una época aún por progresar.

El 8 de diciembre Netflix lanzará esta segunda temporada que hemos podido disfrutar nosotros. Esperamos vuestras opiniones.