Crítica: ‘Dolores: La verdad del caso Wanninkhof’

Dolores Vázquez y Alicia Hornos nos cuentan su visión de esta triste historia

El 26 de octubre llega a HBO Max ‘Dolores. La verdad sobre el caso Wanninkhof‘, en la que por supuesto, como su título ya nos anuncia, tenemos una entrevista a Dolores Vázquez. Es la protagonista de uno de los errores judiciales más graves de nuestra historia reciente.

Para los que no conozcáis este caso, se originó después del asesinato de Roció Wanninkhof, una joven malagueña de La Cala de Mijas. Por distintas situaciones y sin pruebas físicas, Dolores Vázquez fue acusada y detenida en el año 2000 como principal sospechosa del asesinato de ésta. Después de la presión de los medios de comunicación, que se tomaron este caso como si de una telenovela se tratara, Dolores fue encarcelada y pasó 519 días en prisión por un crimen que no cometió.

En los seis episodios que tiene esta serie documental, vamos viendo diferentes situaciones que se vivieron. La desaparición y localización del cuerpo de Rocío. Pasando por los distintos sospechosos, para terminar con Dolores. Empezamos por su juicio mediático, en el que todo el mundo la juzgaba por su personalidad seca y su gusto hacia las mujeres y llegamos a su encarcelamiento. Para después encontrarnos con otra desaparición y asesinato, esta vez el de Sonia Carabantes, gracias al cual, Dolores pudo salir de la cárcel.

En el documental no solo escuchamos a Dolores Vázquez, también entrevistan a Alicia Hornos, la madre de Rocío. Ella cuenta su visión, como vivió aquellos días y vamos alternando con la historia de Dolores. Que nos cuenta su miedo en la cárcel, su desesperación al ser juzgada sin conocerla y apenas escucharla. Y que por culpa de los medios de comunicación ella terminó en la cárcel.

También tenemos entrevistas de la madre de Sonia Carabantes, gente del jurado, los vecinos y periodistas que estuvieron metidos hasta en la sopa del caso. Aparte de los distintos abogados de ambas partes, que son las entrevistas más interesantes.

También nos acercan a la figura del verdadero asesino y como ha llegado a entablar contacto con Alicia Hornos a través de cartas donde culpa a Dolores Vázquez.

El documental está bien narrado, va en orden contando todos los hechos y como digo, dando voz a ambas partes. Tristes protagonistas de una historia que ha dado mucho rencor a ambas, dos personas que se querían y que han terminado odiándose mutuamente.

Crítica de ‘The Bite’

Zampando un troZo del pastel COVID

Rodada y ambientada en plena pandemia, en medio del confinamiento estadounidense, está ‘The Bite’ que llega a Movistar+ el 23 de octubre. No se por qué no me sorprende que no estando aún erradicado el virus del COVID-19 uno ya esté harto de historias ambientadas en la crisis infecciosa. Al comienzo de todo esto surgió la parodia de las películas de ‘Coronazombies’, en plan serie B. Pero con esta y otras historias queda claro que es aún más voraz el ansia de dinero del ser humano que la capacidad de contagio del coronavirus.

Robert y Michelle King se suben a ese carro y como es habitual en ellos lo hacen en clave de comedia. Los creadores de ‘The good wife’ o ‘The good fight’ cogen sus tramas llenas de infidelidades, histerias y política y las llevan a términos pandémicos. Hace poco comentaba con los artífices de ‘El club del paro’ que no es que sea momento ya de reírse de todo esto, sino que lo hemos hecho desde el principio. Con esa filosofía ‘The Bite’ llega hasta el límite de banalizar la situación actual y genera sus gags a partir del caos vivido, la saturación del sistema sanitario, de la fatiga surgida por estar encerrados, de movimientos como el Black lives matter, las dificultades para aquellos no preparados para la vida por teleconferencia… No se ríe de todo eso pero si lo emplea para ridiculizar a sus personajes.

Pero ‘The Bite’ no se llama así imitando la unidad de medida digital. Procede de su traducción literal del inglés, mordisco. Intenta ser aún más paródica y se inventa un brote zombie que al menos en el primer episodio es divertidamente surrealista. Las protagonistas son una médica y su vecina que intentan desarrollar sus profesiones, la medicina y el fetichismo, a pesar de la distancia inherente al confinamiento. El COVID acecha constantemente a estas dos mujeres de la misma manera invisible que a nosotros pero el virus zombie llama directamente a sus puertas.

‘The Bite’ es una crítica a la condición y comportamiento humano, ese que ha impuesto intereses comerciales o políticos a los sanitarios. Es una comedia con escenas ridículas que a veces funcionan pero no puedo evitar notar la hipocresía que comentaba al empezar a escribir estas líneas: se critica nuestra sinrazón mientras los productores de la serie han corrido por lanzar el estreno. La sátira se la han hecho a sí mismos.

Crítica de ‘Chucky’

Al muñeco asesino no le sienta mal jugar con el formato serie

Antes de nada aclararé la duda que muchos tal vez tengan. Esta podría ser una secuela directa de la saga original pero sería mejor decir que reconduce la historia. El muñeco sigue siendo el mismo y el protagonista es consciente de lo que ha pasado con el asesino de las anteriores entregas (posesión incluida), de hecho, es fan de las historias del tipo true crime. Lo que no sabemos con los dos primeros episodios que hemos podido ver gracias a SYFY es cómo ha llegado el muñeco a la ciudad de este nuevo “amigo” de Chucky.

Otro detalle que nos deja claro que la historia continúa y no se reinicia es que desde el principio este diablillo se mueve y hace de las suyas. En esta ocasión además de atemorizar a su anfitrión le usa como herramienta, de un modo muy parecido al que acabamos de ver en ‘Freddy’ de los nuevos episodios de ‘Historias para no dormir’. Movimiento que vuelve a estar hecho con animatrónica, como era de esperar. Aunque hay alguna cosa, como sangre o incluso parpadeos del muñeco, que si tiene CGI.

El niño protagonista, Zackary Arthur (‘Mamá y papá) tiene un museo de los horrores a la altura del chaval malo de ‘Toy Story’, pero al contrario de él no es mal chico, simplemente no encaja y tiene pocos amigos. Diremos que Dios los cría y ellos se juntan. Lo malo que tiene la serie es que muchas veces Chucky está colocado en escena de manera demasiado evidente. Y la otra pega que le encuentro es el cómo la serie se ha desplazado tanto a una trama más infantil, es decir, tenemos muchas escenas que son más del género instituto pre-adolescente y eso nos resta momentos de terror con el Good Guy.

Esta es una actualización clara. Sigue siendo el mismo jugueteo macabro por parte de un cabroncete que se ha alojado en un inocente muñeco pero ahora hay smartphones y podcasts. Incluso la tipografía sigue siendo la misma solo que está compuesta a partir de piezas de muñecos como, las obras del chaval o de cuchillos, va cambiando en cada opening. Eso sí, ya que se ambienta en la actualidad aprovecha para profundizar en dos temas que siempre le han preocupado abiertamente a Mancini: el acoso escolar y la LGTBIfobia.

La serie de NBC Universal que llegará a SYFY en enero sirve como buena reacción a la nueva película que, de hecho se percibe una indirecta a ella en el primer episodios pues, aunque estaba divertida, se alejaba mucho de lo original y se hizo sin el permiso de Mancini y por eso cambió hasta el aspecto de Chucky. Está claro que es un producto para los fans del terror y la comedia habitual de Mancini. Solo ellos sabrán apreciar o reconocer el tono y la implicación del reparto original, así como la doble entrada de Devon Sawa (‘Destino final’). Además, como premio, nos aportan datos sobre Charles Lee Ray, algo que no se ha explorado en demasía hasta ahora.

Crítica de la serie de ‘Sé lo que hicisteis el último verano’

Una actualización que se queda en mucho desfase

Hablaría de chasco o decepción si realmente esperase algo de esta serie. Tras fiascos como el de ‘Panic’ Amazon Prime Video nos vuelve a intentar seducir con otra adaptación de una novela. Esta vez se atreve con la obra de Lois Duncan, ‘Sé lo que hicisteis el último verano’. La serie arranca el próximo 15 de octubre.

El terror adolescente de hoy en día o bien tiene el rumbo un poco perdido o bien no encaja dentro de mi concepto de terror, ni siquiera de slasher, que es la descripción que más se ajusta a esta historia. Lo que se ha intentado con este ‘Sé lo que hicisteis el último verano’ es estirar una historia que pide a gritos más ritmo, pero se queda en relleno y poca chicha, por mucho que se enseñe cacho.

El error más común en el que caen los guionistas que intentan enganchar a las audiencias de ahora es partir de la misma historia pero plagarla de escenas de sexo o desfase y no, eso no enriquece la trama. Bien es cierto que estamos en el siglo XXI y el audiovisual está alejado de puritanismos y dobles rombos, pero ‘Sé lo que hicisteis el último verano’ no es una historia erótica. Es el relato de unos adolescentes que son presionados por alguien desconocido hasta el punto de ir acabando con ellos uno por uno, esa tensión y miedo es la que debería trabajarse más.

La serie tiene tanta trama personal o amorosa que pierde de vista lo que de verdad importa, las muertes y el misterio. Esta producción cambia muchos puntos de la novela y también de la película de 1997. En ocasiones consigue generar dudas y que el espectador se pregunte de verdad quién puede estar tras los mensajes de acoso y las brutales muertes, pero al poco tiempo volvemos a los enredos del corazón. Tanto es así que los guionistas ni siquiera se percatan en no haber generado un interrogatorio policial a esos personajes que llegan al punto de estar relacionados hasta con tres brutales muertes.

Se mantiene que los protagonistas atropellan a alguien y tiempo después aparece un testigo que les va a justiciando, pero no sin antes hacerles sufrir y agonizar con mensajes. Ahí es donde más se actualiza la serie, en el modo en que se comunica el asesino o asesina. Les intimida a través de los móviles, Instagram, Onlyfans… Pero ya está, hasta ahí se queda la actualización. Si hubiesen aprovechado el espacio que les permite tener más minutos con el formato serie para innovar o desarrollar un discurso más interesante vería todo esto justificado. Pero por lo menos en los cuatro episodios de ocho que nos ha permitido ver Amazon no se percibe así.

Por lo menos el reparto está plagado de adolescentes como corresponde. El grupo de protagonistas implicados en el asesinato o accidente está interpretado por Madison IsemanBrianne TjuEzekiel GoodmanAshley Moore y Sebastian Amoruso. Sus “movidas” y dramas de adolescentes adormecen la trama y no tiene el ritmo o la cadencia adecuados. Pero por lo menos hay que reconocerle a ‘Sé lo que hicisteis el último verano’ que cuando se pone sangrienta llega hasta el extremo.

Es una lástima porque de haber seguido los derroteros de otros éxitos actuales como ‘Este cuerpo me sienta de muerte’ o ‘La calle del terror’ habríamos sumado otro gustazo de historia. Pero hay mucho relleno, como los reiterativos descuidos al volante o la ridícula escena de los nudistas en la playa, todo un despropósito de casualidades. Parece mentira que los directores de estos episodios sean Craig William Macneill autor de episodios de ‘Them’, ‘Sabrina’, ‘Castlerock’ o ‘Westworld’ y Logan Kibens ‘Snowfall’ o ‘Monsterland’. Pero aún más llamativo es que James Wan figura entre los productores ejecutivos.

Crítica del remake de ‘Historias para no dormir’

 Los talentos de ahora homenajean al maestro de antes

A día de hoy se suele comparar siempre a este tipo de series con costuras fantásticas, distópicas o meditabundas con ‘Black mirror’. No me cabe duda que aquellos con poco background histórico o conocimiento del género establecerán esa relación. Pero aquellos que conozcan la obra de Chicho Ibáñez Serrador sabrán que estamos hablando de un precursor o pionero de este tipo de narraciones en nuestro país, original como pocos en el mundo.

Los relatos de ‘Historias para no dormir’ sentaron a mediados y finales del siglo XX las bases de toda una generación de cineastas y se perfilaron como un referente ineludible para el terror o el fantástico nacional e incluso internacional. Los nuevos episodios, dirigidos por grandes directores actuales como Paco Plaza, Rodrigo Sorogoyen, Paula Ortiz y Rodrigo Cortés consiguen en parte alcanzar el nivel de los originales e incluso sorprendernos con alguna propuesta nueva, no sin la ayuda de grandes intérpretes.

‘Historias para no dormir’ llegará el próximo día 5 de noviembre Amazon Prime Video. A continuación, os desgranamos los cuatro episodios de los que se compone esta nueva temporada.

 

 

 

‘Freddy’

El tercer episodio de los cuatro de la nueva temporada de ‘Historias para no dormir’, nos lleva al rodaje de uno de los cuatro episodios que fueron la vuelta de esta serie de historias de terror de TVE, su vuelta en color además.

La original es la historia de un grupo de variedades en la que de repente están ocurriendo una serie de asesinatos.

En esta vemos el rodaje de aquel episodio, con un increíble Carlos Santos como el gran Chicho Ibáñez Serrador. Bailarinas, una vidente, un prestidigitador y por supuesto un ventrílocuo. El actor que representa a este ventrílocuo es bastante malo y Chicho decide cambiarle el muñeco para darle más confianza, así es como conoce a Freddy. Por supuesto, todo esto con terribles consecuencias.

Sin duda, es el episodio que más me ha gustado, Paco Plaza nunca me defrauda y nos regala imágenes bastante potentes que homenajean al giallo italiano.

En el reparto nos encontramos con Miki Esparbé, que la verdad está estupendo, su personaje evoluciona en muy poco tiempo y lo hace estupendamente. También tenemos a Adriana Torrebejano dando vida al amor de André.

Y aunque lo he dicho al comienzo, Carlos Santos, que me parece que está tremendo como Chicho y borda el papel.

También podemos ver a Almudena Amor ,Ismael Martínez, Enrique Villén o Maru Valdivielso.

Alberto Marini y Paco Plaza, crean una historia bastante macabra con un humor demasiado sórdido. Pero me ha gustado mucho la elección de esta historia, pues no la conocía y la verdad que después de ver este episodio me busqué el antiguo y lo disfruté bastante.

Una buena revisión sin duda de una de las historias más espeluznantes de la televisión.

Comentado por Vicky Carras.

‘El doble’

Sorogoyen vuelve con una situación crítica para una pareja. Y digo que vuelve porque el argumento de este episodio nos plantea algo no muy alejado a lo planteado en su episodio pandémico de la serie ‘En casa’, titulado ‘Una situación extraordinaria’. Una pareja que aparentemente se encuentra en un momento dulce pasa a experimentar una profunda crisis y los otros participantes de este conflicto son una situación epidémica que conlleva confinamientos y dobles de personas.

Un poco al estilo de ‘Los sustitutos’ que protagonizó un Bruce Willis vemos como las personas pueden tener reemplazos que se ocupan de aquello de lo que no quieren enfrentarse en su día a día. Para ello desarrolla su propia versión de las leyes de la robótica de Asimov. Y es a su manera porque como sabemos Sorogoyen es muy bueno exponiendo debates en relaciones interpersonales y ha empleado este elemento de ciencia ficción para ilustrar como muchas veces evitamos afrontar la realidad o evitamos la parte conflictiva de tener pareja.

David Verdaguer y Vicky Luengo interpretan a la pareja en ciernes. Su historia se ambienta en una especie de futuro en el cual lo que se ha normalizado es que vivamos con mascarilla siempre que salimos a la calle y las casas estén extremadamente domotizadas. Consigue ser inquietante y desconcertante por momentos pero quizá lo más destacable qué habría que decir es qué este episodio lucha contra la vida artificial y distanciada, ya no solo el distanciamiento físico sino también sentimental hasta el punto de elegir qué queremos y qué no queremos experimentar o vivir, la insensibilidad de la vida selectiva.

Comentado por Furanu.

‘El asfalto’

Otra de las pequeñas sorpresas de ‘Historias para no dormir’ ha sido el episodio dirigido por Paula Ortiz. ‘El asfalto’, protagonizado por Dani Rovira, nos presenta a Baldo un joven trabajador que va en bici de un lado a otro repartiendo lo que le pidan, en un momento dado se queda atrapado en una calle.

Me ha parecido de lo más curioso, como se nos muestra la indiferencia de las personas hacia una desgracia ajena. El cómo, nos enseña, que no importamos a nadie y que sin duda uno de los grandes temores es acabar en el olvido y desaparece.

El episodio está muy bien rodado, creo que la parsimonia que presenta nuestro protagonista es muy de esta época, en la que esperamos que de una manera u otra algo salga sin hacer nada, ni una simple llamada a la policía.

Dani Rovira nos muestra esta tranquilidad al comienzo, para pasar a la desesperación. Nadie le ayuda, todo el mundo se toma a guasa lo que le ocurre y prefieren mirar a otro lado. También están los que, en vez de mirar a otro lado, están cerca para cotillear o lograr un notición de las desgracias de otras personas.

En el reparto encontramos también a Celia Freijeiro, Inma Cuesta o Gala Bichir.

‘El Asfalto’ da mucho que pensar, te deja un poco de bajón, porque en el fondo ves perfectamente a la humanidad reflejada en cada una de esas personas que van apareciendo al lado de Baldo.

Comentado por Vicky Carras.

‘La broma’

He de decir que este episodio de Rodrigo Cortés es el más flojo de los cuatro que tiene la serie y que se han proyectado en el Festival de Sitges. El director nos plantea un thriller más que una historia de terror o de fantástico.

Una propuesta de suspense, humor cargante y traiciones. El episodio se desarrolla con solo tres personajes interpretados por tres grandes nombres. Nathalie Poza, Eduard Fernández y Raúl Arévalo. Pero pierde fuelle tras una torpe escena de lucha a bordo de un coche y cuando llegamos a su final.

En esta historia un empresario, de esos que prodigan que se han construido a sí mismos, tiene amargados a sus empleados y familiares con constantes bromas pesadas y ya ni por el sueldo le bailan el agua. Entre su mujer y su empleado de confianza forman un triángulo lleno de tensión y desconfianza que desemboca en una serie de puñaladas.

Este capítulo de ‘Historias para no dormir’ no es de terror pero si de personas que juegan al límite. En algún momento recuerda a ‘Se lo que hicisteis el último verano’ pero sin slasher, con más intriga y nervios a flor de piel.

Quien ríe el último ríe mejor dice el dicho, pero a este episodio le pega más la frase de El Comediante de ‘Watchmen’: “Dije que la vida era una broma, no que la broma tuviera gracia”.

Comentado por Furanu.

Crítica de la tercera temporada de ‘Doom Patrol’

Empezando con presentación de nuevos personajes

Decir que la nueva temporada, la tercera, de ‘Doom Patrol’ viene con sorpresa es decir lo mismo que hemos estado diciendo con sus dos predecesoras. Esta historia es de las que le alegran el día a uno por disparatada que es y lo mucho que nos hace reír. Lo mismo que nos pasa con otras series, véase ‘Lo que hacemos en las sombras’ o ‘Rick y Morty’, por citar dos que también sean de HBO Max.

Bien es cierto que el arranque de esta temporada, que hemos podido disfrutar con el estreno simultáneo de tres episodios, decae un poco en sus majaderías. Como es costumbre siguen pasando cosas inverosímiles pues ya han atravesado una línea de la que no pueden volver y además saben que ese es el tono que ha funcionado o diferenciado a ‘Doom Patrol’. Pero de momento no llegamos a cotas tan locas como las de antes.

Esto sucede sobre todo porque la serie dedica aún más espacio a desarrollar a sus personajes, los cuales nunca han dejado de evolucionar. Los protagonistas tienen que seguir su camino con la ausencia (o no) de El Jefe interpretado por el mítico Timothy Dalton. Por ejemplo, Dorothy (Abi Monterey) ha de asumir una función más madura y consciente de su poder, Cliff (Brendan Fraser) debe convertirse en el abuelo perfecto lidiando con sus limitaciones mecánicas o Negative Man (Matt Bomer) a vivir separado de su íntimo amigo y buscar un nuevo comienzo con mayor optimismo.

La sensación que nos da es de incertidumbre. No sabemos si ese camino que han emprendido nos encamina a una de despedida de algunos personajes o de la serie. Suele suceder que cuando los protagonistas logran salvar sus mayores dificultades personales la trama pierde su norte y termina clausurándose, pero aquellos que hemos estado siguiendo la adaptación de los cómics de Bob Haney y Arnold Drake sabemos que tampoco es que haya habido mucho norte.

Además hay nuevas incorporaciones, de ahí varias de las sorpresas en lo que va de temporada. Por parte de los villanos se incorporan Garguax (Stephen Murphy) y Samuelson interpretado por el carismático Billy Boyd, el Pipin de ‘El Señor de los Anillos’. Pero yendo más allá, para los amantes de los cómics hay una aún más disparatada incorporación. La patética Hermandad del mal, creada por Arnold Drake, enfrentada en los cómics a la Doom Patrol y a los Jóvenes Titanes.

Y la noticia continuista nos lleva a otro spin-off. Han usado la temporada 3 de ‘Doom Patrol’ a modo de presentación para la serie que nos contará la historia de Los Chicos Detectives. Unos jóvenes muertos que juegan a los investigadores y que puede que nos traigan la aparición de la Muerte de ‘Sandman’ ya que es una creación de Neil Gaiman. Ya veremos si los derechos no juegan en contra ya que como probablemente sabréis ‘Sandman’ será una serie de Netflix, no de HBO Max. En cualquier caso la jugada puede ser como la que vimos en Netflix en su día pues ‘Doom Patrol’ se presentó en ‘Titans’ y posteriormente ambas pasaron a la parrilla de HBO.

Me pregunto si el parón por el COVID-19 les ha hecho ver las orejas al lobo y ponerse más reflexivos aun con sus personajes perdiendo ese punto de hilaridad, pensando además en ir cerrando la historia. No desisto en seguir viendo la serie pues su trama siempre trae momentos de decir “¡Que cojones!” y siempre nos tiene en vilo prometiendo instantes la mar de alocados, dignos de nuestros sueños más surrealistas.

Crítica de ‘La Fortuna’, la serie de Alejandro Amenábar

Sabor a novela gráfica, pinceladas de realidad y acabado de calidad

Hemos visto 3 de los 6 capítulos de ‘La Fortuna’, primera incursión de Alejandro Amenábar para la televisión de la mano de Movistar+ y contándonos una historia basada en la novela gráfica ‘El tesoro de Cisne Negro’ a su vez basado en hechos reales.

El relato no es otro que la historia del mayor expolio de un tesoro de un barco español que fue hundido por la armada inglesa y descubierto por una empresa cazatesoros estadounidense.

Amenabar se ha implicado no solo en la dirección del proyecto, sino también en el guión y el resultado visto lo visto es un thriller político con un toque de aventura, humor, una ración de acidez, un poquito de romance y en definitiva, un producto de calidad que mantiene el interés en todo momento.

Aunque la acción se desarrolla a principios de este siglo, también se ven flashbacks que nos trasladan al año 1804 y se nos muestra cómo se produjo el infame ataque y el hundimiento de la fragata de guerra que causó posteriormente la batalla de Trafalgar y más tarde la invasión de Napoleón a España. Buen diseño de producción y se nota la buena mano en la dirección para que la narrativa fluya y la serie adopte un estilo de clásico de aventuras a lo “Tintín”.

Pero lo que realmente se cuenta es como una pareja singular de protagonistas, un joven diplomático inexperto pero muy voluntarioso (Alvaro Mel) y una funcionaria con mucho carácter que no tiene pelos en la lengua (Ana Polvorosa) se encuentran en medio de esta singular aventura investigando el descubrimiento del pecio español en medio de las presiones políticas, económicas y sociales que implican tal hallazgo.

No veo ningún personaje plano, sino que todos tienen un desarrollo a lo largo de los capítulos y vamos viendo las verdaderas motivaciones de cada uno.

La trama nos va mostrando poco a poco nuevos elementos que incrementan el misterio que rodea a ‘La Fortuna’ y nuestros intrépidos protagonistas van descubriendo junto con el espectador todos los intereses que hay puestos en el pecio descubierto.

Amenabar no deja títere con cabeza y hasta lo visto tiene para todos: caricaturiza de aquella manera la política española y su gestión. Nos reímos con el personaje del ministro encarnado por un genial Karra Elejalde y luego uno piensa que se parece todo demasiado a la realidad.

También es una crítica al capitalismo, a todo lo que pervierte el dinero y ahí pone a los americanos como punta de lanza. Hasta tiene tiempo de meterse con la flema imperialista inglesa en su narración del hundimiento de ‘La Fortuna’.

Mal aliado “Don dinero”, causante de muerte, engaños, robos y corrupción. Esta historia también va de eso.

Decir que el reparto internacional también brilla y tiene también a caras tan conocidas como Stanley Tucci, al que he visto en infinidad de producciones de Hollywood y que aquí es el antagonista principal. El resto del elenco está también a la altura de la calidad de la serie.

En definitiva, ‘La Fortuna’ cumple con la calidad que uno espera de un fenómeno como Alejandro Amenábar, a la que impregna con un estilo a clásico de aventuras. Las localizaciones nos llevan desde España a Estados Unidos dónde viviremos un interesante thriller judicial y estoy seguro de que querréis saber cómo acaba todo. Yo al menos, después de 3 capítulos sí.

Amenábar confirma la tendencia que desde hace un tiempo estamos viendo. Los grandes actores y actrices, directores y guionistas se embarcan cada vez más en proyectos para la televisión. Una industria que con la aparición de las plataformas de contenido streaming ha cambiado el concepto de ver la propia televisión e incluso de ir al cine (o no ir). Son los tiempos que corren, saturados de oferta televisiva, donde surgen producciones como ‘La Fortuna’ que elevan el nivel entre la mediocridad de muchos títulos y me alegra en grado sumo que en España la industria audiovisual alcance esas cotas de buena calidad en muchas de sus series y películas. Que siga así.

‘La Fortuna’ se estrena el 30 de septiembre en Movistar+.

Crítica de ‘Misa de medianoche’

Confundir el “ver es creer” con el “creer es ver”, las trampas de la fe

El nombre de Mike Flanagan se popularizó tras la impactante y exitosa ‘La maldición de Hill House’. El director nacido en Salem está dejando su impronta en la historia del cine de terror norteamericano y no hace mucho dividió opiniones con su adaptación de ‘Doctor Sueño’. Ahora vuelve a retomar su estilo, ese pausado y bien construido con ‘Misa de medianoche’, una obra original que se estrena en Netflix el próximo 24 de septiembre.

Esta serie de siete episodios nos lleva hasta Crockett Island, en donde tan solo 127 habitantes viven a la espera de la vuelta de su anciano párroco. Un lugar muy católico que recibe la visita de un sustituto para sus misas. También regresa un joven hijo pródigo que llevaba fuera años tras estar encarcelado. A partir de entonces y de menos a más las cosas raras van sucediendo. Lo que al principio me ha recordado un poco a ‘El tercer día’ después se ha convertido en una especie de ‘Cocoon’ malvado. Se acaba inclinando más y más hacia el terror, como era de esperar siendo una serie de Flanagan y también, como cabía imaginar, se divide entre las batallas personales de cada uno y lo fantástico o misterioso.

La mezcla de drama, religión y fantástico terrorífico recuerda un poco a Stephen King, a quien ya versionó Flanagan en 2019 como he mencionado antes. La serie nos deja intuir ya en su segundo capítulo de qué trata y en el tercero lo desvela abiertamente, aunque con constantes tabúes. Entonces diréis, si se descubren las cartas en el tercero, ¿luego qué? Posteriormente la serie mantiene nuestro interés porque ‘Misa de medianoche’ reescribe uno de los mitos del terror más clásicos y lo hace de un modo creativo e interesante. Empuña una idea que usa el poder aterrador de Dios, un discurso aplastante y nuevo que se agradece, hace que merezca la pena todo lo que tarda en arrancar. Algunas charlas y momentos como el final del episodio cinco son prueba de ello. De hecho ese quinto capítulo podría funcionar como una película por si sola que nos asalta con un final desolador. A partir de ese momento ya se desata la cosa.

Como es de imaginar la nota religiosa domina la serie. Partamos del hecho de que se llama ‘Misa de medianoche’ y sus episodios llevan nombres de libros de la Biblia tales como Génesis, Salmos, Proverbios, Evangelio… Todo el discurso de esta inteligente producción se fundamenta y adorna con la parafernalia católica. Estos argumentos no solo se desarrollan con una relación fantástica, también cogen fuerza con dos grandes interpretaciones, la de Hamish Linklater en la piel de un joven cura que resulta tan reconfortante como eufórico y la de Samantha Sloyan que lleva a cabo un papel que recuerda al de Marcia Gay Harden en ‘La niebla’ de Frank Darabont, una católica remilgada y soberbia a la que le coges manía desde su primera escena.

Fe y culpa. El magnetismo de la palabra y obra de Dios frente al raciocinio que ve que Dios permite sufrimiento y horrores en su misterioso e inescrutable plan. Abundan los discursos que mutan muy convenientemente según se suceden los hechos. ‘Misa de medianoche’ lleva hasta el extremo el que muchos confundan el “ver es creer” con el “creer es ver”, las trampas y las vendas que la fe pone a aquellos que son fundamentalistas.

Además de esos dos protagonistas aparecen otros habituales de Flanagan como su esposa Kate Siegel o Henry Thomas. Algunos de ellos aparecen muy maquillados, envejecidos. Esto también hace que te veas venir que más adelante conoceremos una versión más jóvenes de ellos, pues de lo contrario el casting incluiría a actores más mayores que se les pareciesen. Y cuando descubres que eso tiene su utilidad y sentido te vuelve a pasar lo mismo que cuando descubres el pastel en el segundo episodio, que se mantiene el interés. El trabajo de maquillaje es muy importante, está bien ejecutado, como no lo estuvo en ‘Tiempo’ y eso que ahí era igual de necesario.

‘Misa de medianoche’ tiene tomas que ya reconocemos como propias de Flanagan. Vemos secuencias aéreas como las que usó en ‘Doctor Sueño’ o planos americanos muy al estilo de aquellos que nos inquietaban en ‘La maldición de Hill House’. Esta serie se aleja de esa propuesta pues el argumento es muy diferente, no obstante también nos pide una paciencia que acaba siendo recompensada.

Crítica: ‘Jaguar’

Naziexplotaition española de calidad

El próximo 22 de septiembre se estrena en Netflix una nueva producción española. ‘Jaguar’ llega con 6 episodios llenos de acción y emoción, algo ya típico en las producciones de quienes la han creado Ramón Campos y Gema R. Neira (‘Fariña’, ‘Velvet’, ‘Instinto’).

Partiendo de un hecho que fue real, que muchos nazis pasaron por España para continuar su huida hacia el otro lado del charco, ‘Jaguar’ nos propone una cacería. Un título que se va a unir a otros ya vistos como ‘Malditos bastardos’ o ‘Hunters’. En esta película también tenemos a un grupo que busca atrapar a antiguos miembros del partido alemán y quiere darles caza para ponerlos ante la justicia. Sin el carisma de ‘Hunters’ o la violencia de la película de Tarantino consigue engancharnos.

Esta especie de Equipo A sesentero está liderado por un elegante Iván Marcos que luce tanto músculo como en ‘Malasaña’. Pero la protagonista real es Blanca Suárez quien ejecuta el que probablemente será el papel con más acción de su carrera. Junto a ellos están Francesc Garrido, Oscar Casas y Adrián Lastra. Este último suele tener papeles más charlatanes y aquí os va a sorprender.

‘Jaguar’ nos traslada a 1962 y allí unos españoles que consiguieron sobrevivir a los campos de concentración nazis buscan su venganza. Este es un busca y captura sin redes sociales o móviles, a base de jugársela con vigilancias e incursiones. Pero sobre todo es una serie de ideales. No me refiero a que esté todo lleno de rojo y gualda, aguiluchos o yugos y flechas, me refiero a ideales humanos, a principios morales y a la ejecución de una justicia, de esas que nunca llegan o que ninguna ley de memoria histórica puede alcanzar a satisfacer.

Probablemente surja una vez más la discusión entre nacionales y republicanos, de hecho, hoy en día por desgracia está cada vez más en auge. La serie azuza ese conflicto y aunque la trama le obligue a arrimarse a la izquierda de las Brigadas Internacionales o de la CNT la finalidad no se percibe orientada a la política.

Es como si esta fuese una apuesta más por la naziexplotaition pero a la española, ‘Jaguar’ pretende mostrar a un equipo enrabietado por lo que ha sufrido, pero a su vez controlado por sus conflictos morales, tales como la fe en un Dios que permite el holocausto, la línea que se puede atravesar al matar a alguien, el resultado que pueden tener sus actos para la historia… Todos los personajes sufren de alguna manera pero es sobre todo el de Blanca Suárez quien tiene que debatirse entre su ira y su dolor al mismo tiempo.

Bien es cierto que a veces la ambientación parece demasiado moderna, que las peleas se disimulan con mucho movimiento de cámara o que la actuación de Oscar Casas deslucen la historia. Pero ‘Jaguar’ tiene intriga, y curiosidades ya que introduce alguna que otra cosa real. Bien es sabido de la red Odessa y del amiguismo que había entre la esvástica y el águila de San Juan.

Referencias históricas hay. Desde los paseos por El Prado hasta las calles de Madrid cuyos edificios han cambiado de función para dar cobijo a fiestas o sedes de los años sesenta. Pero también las hay culturales. Por ejemplo el opening animado viene acompañado de la versión de “Vientos del pueblo” realizada por Ebri Knight. Os va a recordar a los carteles de José Bardasano o Josep Renau, lo cual es lógico pues pone música al poema de Miguel Hernández Gilabert. Quizá pase con esta canción como con el “Bella ciao” de ‘La casa de papel’, espero que al menos la curiosidad haga que los espectadores descubran su verdadero origen. También suenan temas como el “Adiós a España” de Antonio Molina, la “Tómbola” de Marisol, “El emigrante” de Juanito Valderrama e incluso el himno nazi.

‘El ángel exterminador’ de Buñuel es otro huevo de pascua que vemos en uno de los episodios. La serie está relacionada con esa película pues aquí también nos adentramos en la clase alta de la época para descubrir que los lujos y los buenos ademanes esconden intenciones repugnantes y un pasado reprobable. Muy buena esa analogía que además viene acompañada de mucho ritmo.

Crítica de la tercera temporada de ‘Sex Education’

Estupenda vuelta de ‘Sex Education’ con sus extraños alumnos

El 17 de septiembre vuelve la tercera temporada de ‘Sex Education’ a Netflix. Volvemos a Moordale, el llamado Instituto del Sexo, con una nueva directora, Hope, de armas tomar. Los alumnos se enfrentan a un curso de desinformación y miedo.

Otis y Meave han dejado el consultorio y con ello su amistad. Ambos están enfrascados en distintas historias que les están haciendo aprender y crecer. La historia de Meave e Isaac va perdiendo poco a poco interés, pero sí que tiene más de un momento bonito. Mientras Otis y Ruby, crean una extraña pareja que creo que os va a encantar.

Adam, poco a poco comienza a sentirse mejor con él mismo, es sin duda el personaje que más me ha gustado esta temporada. Su evolución es real y está magníficamente plasmada gracias, Connor Swindells, actor que lo interpreta.

Su relación con Erik hará que descubra muchas cosas y logre poco a poco abrirse al mundo a su manera, por supuesto.

En esta nueva temporada contaremos con alienígenas, magdalenas vaginales y animales de compromiso.

Vemos también que al igual que en las relaciones adolescentes comienzan  a conocer el dolor, la alegría y el amor. Las relaciones de los personajes adultos van por el mismo camino, ilusiones y desilusiones a partes iguales.

Como siempre las actuaciones en general están genial. Un reparto joven, pero que borda todo lo que les ponen. Al final son todo personajes distintos y bastante peculiares y la verdad que es una de las esencias de la serie. Tenemos dos caras nuevas, Jemima Kirke, dando vida a la profesora Hope y a Jason Isaacs, que da vida al insoportable tío de Adam.

Si que se nota un montón la evolución de todos. Adultos y adolescentes, pero los chavales están creciendo y dándose cuenta de que la vida es bastante complicada. Cuando hay ciertas situaciones que no son todavía capaces de superar pese a creerse adultos.

Esta temporada trata mucho del crecimiento personal, de lograr pasar al siguiente nivel sabiendo que en la vida van a tener que llorar, reír y sobrevivir. Aceptarse a sí mismo y a los demás. También el saber dejar marchar y dejarse volar por mucho que quieras a una persona.

Al igual que la anterior temporada me dejó un poco floja por ciertos acontecimientos que ocurrían. Esta tercera, vuelve a su curso para devolvernos esa locura especial que la caracteriza. Esperemos que vuelvan pronto para conocer como les ha ido en verano a nuestros personajes.

Crítica de ‘American Horror Stories’ el spin-off de ‘American Horror Story’

Nuevas propuestas con sorpresas en los repartos

Ha llegado la primera temporada del spin-off de ‘American Horror Story’ tras unas estupendas y rompedoras temporadas que fueron cambiando de narración en cada bloque de episodios. Un estreno de Disney+ que podrá empezar a verse desde el 8 de septiembre. La serie que tendrá un total de siete episodios cuenta en la producción con los creadores de la producción original, Ryan Murphy y Brad Falchuk.

Ya hemos podido ver los tres primeros capítulos de ‘American Horror Stories’. Son episodios que no siguen una historia en común (de ahí el cambio a plural de Story a Stories).Estamos ante una serie antológica. No obstante los dos con los que arranca la temporada forman uno solo bajo el título ‘Rubber(wo)Man’.

En la primera propuesta una casa pintoresca pero no atemorizante es el escenario al que se muda una pareja homosexual con su hija. Una casa que tiene fama de ser la “casa encantada más famosa de la costa oeste” a causa de las muertes allí acontecidas. La pareja quiere hacer negocio con esa popularidad, allí, en el país donde una de las mayores fiestas es Halloween. Un traje de cuero (muy en sintonía con el clásico estilo visual de la serie) aparece en la nueva vivienda y comienzan a sucederse las cosas raras.

Al igual que ocurría con Chucky, Annabelle u otros objetos famosos del imaginario de terror un objeto vuelve y vuelve atrayendo a la protagonista. Los sustos y los trucos son bastante clásicos. ¿Cuántas veces hemos visto la típica pelota que llega por si sola a los pies de la protagonista? Aun así, tiene valor la historia de homosexualidad que sigue la onda de ‘Nación salvaje’ e introduce el silbido de ‘Kill Bill’, usándolo más en relación con la película de la cual viene realmente esa canción, ‘Twisted nerve’.

Terror con morbo, mezcla nada rara y menos en esta serie. Los dos primeros capítulos han sido dirigido por Loni Peristere (‘Firefly’ o ‘American Horror Story’) y lo protagonizan Sierra McCormick, Matt Bomer y Gavin Creel. Como curiosidad podemos decir que actúan también aquí Kaia Gerber, hija de Cindy Crawford (actuando igual de mal que la madre). Y aparece otra hija de celebrity, Paris-Michael Katherine Jackson (Michael Jackson). Esperamos expectantes la aparición en la serie de Macaulay Culkin.

Quien se ha encargado del tercer episodio, titulado ‘Drive in’, es Eduardo Sánchez uno de los directores de ‘El proyecto de la bruja de Blair’. En él aparecen Rhenzy Feliz, Madison Bailey, Ben J. Pierce o el genial John Carroll Lynch.

Empieza con un guiño a ‘Deadpool’ que solo unos pocos entenderán y está sembrada de detalles a otras películas clásicas de terror. Porque va sobre el morbo o la utilidad del cine de terror. Una película maldita nos devuelve al mundo de las supersticiones, las leyendas urbanas o los modernos creepypasta que Sánchez ya alimentó en su día. La sangre y lo retorcido están presentes pero me queda claro que tanto este como los otros episodios están algún escalón por debajo de la serie original.

‘American Horror Stories’ es una franquicia de FX en rama de 20th Century Studios, es decir, contenido para adultos, aunque en el caso de lo que hemos podido ver no muy extremo. Si estás habituado a ver películas de esta temática te va a parecer del montón, hay cientos de producciones que son por el estilo. Si eres muy muy fan de ‘American Horror Story’ te entretendrá, pero en cierto sentido te defraudará.

Crítica de ‘Secretos de un matrimonio’

Tras las deprimentes bambalinas de un matrimonio en crisis

La miniserie ‘Secretos de un matrimonio’ viene a unirse al catálogo de HBO a partir del próximo 13 de septiembre. Cuidado con no confundir con ‘Historia de un matrimonio’ que es la de Netflix y aunque tienen cosas en común tanto su tratamiento como su historia son bastante diferentes.

‘Secretos de un matrimonio’ surge de una obra de Ingmar Bergman, de hecho su hijo Daniel Bergman figura como productor ejecutivo de la serie. Pero más que una adaptación diría que esta es una actualización de la obra que lanzó para televisión el famoso cineasta sueco en 1974. No he tenido oportunidad de verla pues no está disponible en ninguna plataforma pero me consta que en la original dos personas comienzan a cuestionarse su relación tras ver a una pareja de amigos discutir en una cena. Como poco esta serie introduce una referencia a eso en uno de los episodios.

Vida ordinaria, normalidad, común. Son adjetivos que le pegan a esta serie. Y es que la trama nos lleva a la historia de una pareja que se está desmoronando. Aunque más adelante repetiré que me ha aburrido soberanamente hay que reconocer que está bien hecha si lo que se pretende es ponernos en la piel de alguien que espía a dos personas mientras estas se encuentran en un bucle de complicidad, cariños, tensiones, discusiones, peleas y sexo y vuelta a empezar.

‘Secretos de un matrimonio’ habla mucho de la ruptura del techo de cristal bajo el que se encuentran a menudo las mujeres. Se hace hincapié en que en la pareja que interpretan Jessica Chastain y Oscar Isaac ella es la que trabaja más y lleva más dinero a casa. Pero más allá de eso sirve como manual para aquellas parejas que apenas hablan. Y es que la serie son charlas y más charlas, discusiones y más discusiones. Es totalmente conversacional y apenas tiene momentos que dependan de la acción. ¿Por qué digo que es como un manual? Pues porque a menudo descubrimos que en las relaciones no se habla, básicamente la gente se guarda sentimientos, pensamientos y secretos. Y así ha sucedido, que tras el confinamiento aumentaron las rupturas, aunque un buen dato es que los divorcios consensuados son más frecuentes.

No es la primera vez que el israelí Hagai Levi, creador de la serie, se mete en una historia de parejas o terapias. Es indudable que ha adoptado un sobrio estilo sueco y aunque no nos abrace con un drama existencialista si nos plantea como puede estar maquillada o tolerada una profunda crisis. Los protagonistas son dos cuarentones que se convierten en padres y se replantean su convivencia. La historia nos lleva por distintas etapas de ese conflicto sin apenas artificios visuales, lo cual hace de ‘Secretos de un matrimonio’ algo aún más monótono y en consecuencia realista.

El único mérito narrativo de esta serie es el que revela que ha sido rodada en época COVID. Así lo descubrimos pues cada episodio empieza mostrando al equipo de rodaje trabajando tras bambalinas, entre asistentes, técnicos, dobles de iluminación… Todos con mascarilla. Una manera de empezar con un plano secuencia estupendo que nos indica que nos vamos a colar en las bambalinas de una pareja, pero que después queda deslucido.

Soy de los que piensan en que la risa es más poderosa y que es mucho más difícil hacer reír que llorar. Por eso soy de los que llegan hasta a aborrecer las historias lacrimógenas. Por mucho que se edulcore o maquille el final es el caso de ‘Secretos de un matrimonio’. Que si, que está muy bien interpretada pero que tiene poco más objetivo que dejar un reguero de lágrimas, deprimente.

Así es el regreso de ‘Lo que hacemos en las sombras’ con su T3

Nuestros vampiros favoritos se ven en una posición que nunca imaginaron

Desde este viernes 3 de septiembre podemos disfrutar en España de la tercera temporada de ‘Lo que hacemos en las sombras’ que se ha estrenado con doble episodio. Tanto la primera como la segunda supusieron una prolongación magnífica de la película de Jemaine Clement y Taika Waititi estrenada en 2014. La segunda incluso podemos decir que tuvo mejor acogida pues además de confirmar lo estupenda que es esta comedia vino a animar nuestros confinamientos.

Tras dos temporadas hilarantes no se puede decir mucho más. He de declararme fan de esta serie y con esto también puedo reconocer que con ella pierdo casi toda mi objetividad. A si es que si escribo esta crítica es por recalcar que han vuelto estos patéticos vampiros y por reincidir en mi recomendación de que veáis ‘Lo que hacemos en las sombras’.

Patetismo y absurdo. La dinámica de ‘Lo que hacemos en las sombras’ temporada 3 sigue siendo la misma. Las historias incoherentes siempre cuesta mantenerlas o finalizarlas. Pero Jemaine Clement está sabiendo desarrollar su locura, siempre se le ocurre algo para seguir con ella. Ya de por si contar con la premisa de unos torpes vampiros, socialmente nulos y conviviendo juntos parece disparatada. Pero la serie va siempre un paso más allá y nos han posicionado en tal punto de ilógica que está preparada para que cualquier cosa valga.

Y aún con todo esto no nos esperamos nunca lo que va a suceder. En la temporada dos Guillermo (Harvey Guillén) montaba una escabechina vampírica a raíz de sus genes heredados de los Van Hellsing. Si esta fuese una serie al uso imaginaríamos que nos espera un enfrentamiento entre los vampiros y el hasta ahora su fiel familiar. Pero la cosa no va por ahí. Nandor, Laszlo, Nadja y Colin Robinson se ven en una posición en la que jamás pensarían que estarían. Un lugar que les abre todo un mundo de posibilidades, que nos hace conocer más este mundo vampírico y que por supuesto consigue que nos partamos de risa, ya sabéis lo habitual con Taika Waititi.

Tras el gran número de cameos de las otras temporadas cabía esperar que en esta hubiese nuevas apariciones. Hay nuevos personajes y por supuesto cameos. En uno de los dos primeros episodios ya tenemos uno que a los fans de la película original va a encantar. Y se intuye que con cierto personaje oculto hay aguardándonos una cara conocida.

En resumen. Continúa el humor negro y ridículo con el que nació esta franquicia. Vemos más que nunca que los vampiros dependen de Guillermo pero a la vez que le tienen miedo. Y lo vemos como siempre, en forma de falso documental, cámara en mano y con entrevistas tipo confesionario. Visto lo visto, no me entra en la cabeza que ‘Lo que hacemos en las sombras’ pueda disgustarme, ni con un cambio de tónica ni eliminando a alguno de estos queridos personajes. Os recomiendo que le hinquéis el diente pues es una inyección de oxígeno.

Crítica: Primeros episodios ‘La Casa de Papel: Parte 5’

En esta guerra tendrán que sobrevivir luchando hasta el final

Hemos tenido la oportunidad de ver los dos primeros episodios de la primera parte del final de ‘La Casa de Papel: parte 5’. Esta quinta temporada tan esperada llega este viernes 3 de septiembre con los primeros cinco episodios. Para concluir el 3 de diciembre con los siguientes cinco episodios.

¿Qué decir? Seguimos desde el final tan tremendo de la cuarta temporada (no seguir si no habéis visto el desenlace del último episodios), en donde Alicia Sierra ha conseguido encontrar al Profesor y nuestros protagonistas están tras las cuerdas con la llegada del ejército.

Una de las cosas que más me gusta de esta serie, es que ha llegado un momento en el que se les va de madre y aun así sigue siendo muy disfrutable. Como espectador, llega un momento que quizás tengas que dar varios saltos de fe para creerte todo, pero lo dicho, sigue deleitando a sus fans.

Llena de acción y de situaciones que llegan a ser algo absurdas. Como un destacamento de lo que podría llamarse mercenarios, que podemos ver ya en el tráiler, la serie avanza con rapidez. También os digo, ¿si las series estadounidenses logran convencernos de verdaderas locuras, por qué nuestras series no van a ser capaces de lo mismo?

Sí, solo hemos podidos ver los dos primeros episodios y aun así ocurren ciertas cosas que van a ser bastante decisivas para el desenlace de nuestros protagonistas. O al menos esas son las sensaciones que nos han dejado al terminar el segundo episodio.

Vemos dos caras nuevas. Ya os hablamos hace poco de ellos en uno de nuestros artículos de presentación de esta quinta temporada. Conoceremos al hijo de Berlín, interpretado por Patrick Criado (‘Antidisturbios‘). Y veremos un poquito más del pasado de Tokio y del amor de su vida interpretado por Miguel Ángel Silvestre (’30 Monedas’). Supongo que a lo largo de la temporada se les verá más o tendrán más transcendencia. Porque lo que es en estos episodios simplemente han sido una mera presentación de ambos.

En cuanto a los actores, como siempre no decepcionan y podremos ver la cara más terrible de Alicia Sierra (Najwa Nimri) la cual ya ha perdido todo y le da lo mismo arriesgar lo poco que le ha quedado por toda su rabia contenida hacia el Profesor.

Poco más puedo comentaros, han vuelto y con ganas de guerra. Como siempre el trabajo de acción de sus protagonistas es maravillosa y no tienen que envidiar a ninguna otra producción extranjera.

Crítica: ‘Nine perfect strangers’

Nine perfect strangers‘ es divertida y embaucadora

Nine perfect strangers’  llega esta semana a Amazon Prime Video. Una miniserie de 8 episodios con un reparto de lujo y dirigida por Jonathan Levine (‘Casi Imposible’). Basada en la novela de Liane Moriarty, autora también de la aclamada ‘Big Little Lies’.

La serie nos presenta a nueve personas que no están pasando por el mejor momento de sus vidas, todos, se dirigen a pasar 10 días en un lugar de descanso y meditación. Algunos van a perder peso, otros a arreglar su matrimonio u otros simplemente necesitan dar un giro a sus vidas.

Todos ellos se encuentran con algo que no esperan. Las duras restricciones que tienen en el resort les van quitando las ganas poco a poco de seguir allí. El perder sus móviles, comida basura o el alcohol, será algo complicado de aceptar por mucho de los huéspedes.

Pero al mando de este lugar de descanso está Masha que hará que todos ellos logren sus objetivos aunque sus métodos no sean de lo más rutinarios.

Nine perfect strangers’  es adictiva desde el primer momento, no por las cosas que ocurren, que también, si no por sus personajes. Cada uno con su personalidad, cada uno con sus problemas que poco a poco vamos descubriendo.

Son increíbles y están interpretados de manera impresionante por el estupendo elenco que han escogido. Bobby Cannavale, Luke Evans, Melvin Gregg, Rigina Hall, Tiffany Boone, Manny Jacinto, Asher Keddie, Nicole Kidman, Melissa McCarthy, Michael Shannon, Grace Van Patten, Samara Weaving, entre otros, completan el reparto y os aseguro que les vais a coger mucho cariño. Pese a sus defectos, pese a sus formas de ser, logras encajar con unos u otros. Al final los problemas que más componen toda esta serie, vienen dados del estrés de la vida en ciudades grandes, donde no se nos da ni tiempo a descansar.

Aunque todos están estupendos, admito que Melissa McCarthy me ha encantado en su papel de escritora a punto de darle un ataque de nervios. O Samara Weaving, que sorprende con el maquillaje que le han colado para parecer una muñeca de plástico por culpa de todas las operaciones de su personaje. Y qué deciros de Michael Shannon, le adoro y aquí hace un papel bastante sufrido que borda desde el principio.

Toda esta historia llena de misterio nos lleva a adentrarnos mucho en la psicología de los personajes. Vemos como sus secretos mas ocultos, pueden ser causas de sus problemas actuales.

A falta de ver los dos últimos episodios, ya que solo hemos podido ver seis, la serie lleva muy buen ritmo y no decepciona. Después de leerme el libro puedo decir que si que han adaptado todo bastante bien y al menos para mí, lo más importante, han logrado conseguir la esencia de los personajes.

Nine perfect strangers’ llega a Amazon Prime Video el próximo 20 de agosto con sus tres primeros episodios. El resto se irán estrenando semanalmente.