Crítica: ‘Elon Musk al descubierto’

El sueño eléctrico del tecnofeudalismo y sus ovejitas

Dirigido por Andreas Pichler y conocido internacionalmente como ‘Elon Musk Unveiled: The Tesla Experiment’, este filme no es un retrato complaciente del magnate, sino una disección incómoda de la figura de Elon Musk y, sobre todo, del sistema que ha contribuido a construir. Lejos de la narrativa heroica que suele rodear al fundador de Tesla o SpaceX, la película se adentra en un territorio más cercano al cyberpunk distópico que al relato de innovación que tantas veces se ha vendido.

Una narrativa que desmonta el mito tecnológico

Pichler no intenta narrar el nacimiento del coche eléctrico, de hecho, se encarga de subrayar que Tesla no inventó esta tecnología, sino que centra su enfoque en algo mucho más inquietante: el control. El documental expone cómo una empresa puede moldear el discurso público, presionar instituciones y redefinir los límites de lo aceptable en nombre del progreso y a costa del rebaño que le sigue fielmente.

En este sentido, ‘Elon Musk al descubierto’ funciona como una advertencia. La acumulación masiva de datos (hablamos de volúmenes que superan con creces el concepto tradicional de Big Data) convierte a los vehículos en nodos de vigilancia permanente. Cada trayecto, cada frenada, cada error humano o mecánico se transforma en información procesable. Lo que el filme sugiere, apoyándose en testimonios y material documental, es que esta recolección no solo busca mejorar la tecnología, sino consolidar una posición de poder sin precedentes.

El material se nutre de filtraciones internas y testimonios recogidos durante años, en ocasiones bajo condiciones de anonimato. Este detalle refuerza la sensación de estar ante una obra que no solo informa, sino que revela. Y es que todo el reportaje gira en torno a una muerte, un accidente o fallo de sistema que desde el año pasado ha puesto en jaque la fiabilidad del famoso Autopilot.

Voces desde dentro: el coste humano del progreso

Uno de los mayores aciertos del documental es dar voz a empleados y ex-empleados de Tesla. Sus testimonios construyen un retrato de Musk alejado del visionario carismático: lo describen como alguien obsesionado con la perfección tecnológica, especialmente en proyectos vinculados a SpaceX, pero profundamente desconectado en lo humano hasta el punto de ser incapaz de hacer amigos de verdad.

Las declaraciones coinciden en un patrón: jornadas extenuantes, presión constante y una cultura corporativa donde el error no es una posibilidad, sino un paso necesario en un proceso de ensayo y error llevado al extremo. El problema, como subraya el film, es que ese “error” no siempre se queda en un laboratorio. En ocasiones, se traslada a la carretera.

Aquí es donde el documental golpea con más fuerza. Casos de “frenada fantasma” y “aceleración involuntaria”, fenómenos ampliamente discutidos por usuarios, son presentados con pruebas y testimonios. No como fallos anecdóticos, sino como síntomas de un sistema que experimenta en tiempo real con sus propios clientes. La idea es inquietante: los usuarios no son solo consumidores, sino participantes involuntarios en un experimento a escala global para mejorar un producto.

Tecnofeudalismo y legado: la historia que no se contará

‘Elon Musk al descubierto’ trasciende la figura de su protagonista para plantear una reflexión más amplia: vivimos en una era que podría definirse como tecnofeudalismo. Grandes corporaciones tecnológicas acumulan poder económico, informativo y político hasta niveles que rivalizan o superan ya a los estados.

El documental deja una pregunta en el aire: ¿cómo será recordado Elon Musk? Probablemente, como el impulsor del coche eléctrico moderno y una figura influyente en la política global, con conexiones que han llegado hasta Donald Trump en su etapa de presidente de los Estados Unidos. Pero lo que difícilmente aparecerá en los libros de historia son las historias individuales: trabajadores quemados, usuarios afectados, vidas alteradas por decisiones tomadas en despachos donde la ética parece secundaria frente a la innovación.

Pichler construye así un relato incómodo pero necesario. No demoniza la tecnología, pero sí cuestiona el sistema que la impulsa. Y en ese cuestionamiento reside su mayor valor: obligar al espectador a replantearse hasta qué punto estamos dispuestos a ceder control a cambio de progreso.

Ficha de ‘Elon Musk al descubierto’

Estreno en España: 20 de marzo de 2026. Título original: Elon Musk Unveiled: The Tesla Experiment. Duración: 90 min. País: Alemania. Dirección: Andreas Pichler. Guion: Andreas Pichler, Christian Beetz, Anne von Petersdorff. Música: Henning Fuchs. Fotografía: Tom Bergmann, Jakob Stark. Reparto principal: Elon Musk, John Bernal, Lukasz Krupski, Esben Pedersen. Producción: Beetz Brothers Film Production. Distribución: Filmin. Género: documental. Web oficial.

Crítica: ‘Mountainhead’

En qué plataforma ver Mountainhead

Sinopsis

Un grupo de amigos multimillonarios se reúne mientras se desata una crisis internacional.

Crítica

¿Quién necesita gobiernos cuando tienes CEOs?

¿Y si los CEO multimillonarios que dominan el mundo se reunieran en un lujoso refugio de montaña y de ellos dependiese resolver la situación del planeta… o al menos decidir quién se queda con los restos? Esa es la premisa de ‘Mountainhead’, la nueva película dirigida por Jesse Armstrong, creador de la aclamada serie ‘Succession’, que nos invita a espiar tras las cortinas de terciopelo de la élite global mientras discuten, compiten y, a veces, incluso intentan parecer humanos.

Una reunión de titanes y de ego. Lo de titanes también se puede referir a alguno de sus protagonistas. Lo del ego hinchado creo que no se aplica a ninguno de estos actores. Steve Carell lidera el reparto con una interpretación tan carismática como incómoda. Su personaje, identificado con esos empresarios que mantienen un perfil medido-bajo, encabeza una mesa redonda donde cada comensal representa una industria clave: tecnología, defensa, medios online… El elenco lo completan Jason Schwartzman, Cory Michael Smith y Ramy Youssef, quienes aportan distintos matices a este desfile de excentricidades millonarias.

Como podréis imaginar la acción transcurre en la montaña, en una lujosa cabaña que más que un refugio de invierno es una mini ciudad en sí misma. El lugar, llamado ‘Mountainhead’ es tan exclusivo que hasta los cimientos podrían tener acciones en bolsa. Y es el reflejo narcisista cuatro personajes que se ven como un Prometeo moderno que, en lugar de robar el fuego a los dioses, cree haberlo inventado él mismo. Seguro que todo esto ya va trayendo referencias reales a vuestras cabezas.

Aunque el tono general es dramático, ‘Mountainhead’ no es ajena al humor. Su guion afilado, con diálogos repletos de ironía, recuerda al estilo de Adam McKay en películas como ‘No mires arriba (Don’t Look Up)’ o ‘El vicio del poder (Vice)’. Aunque la hilaridad es menos desatada y menos abierta, aquí también hay una crítica feroz, casi quirúrgica, al discurso populista y mesiánico que adoptan muchos líderes tecnológicos. Mientras se alzan como personajes influyentes para todos los estratos sociales y tienen patrimonios mayores que el de muchos países, eluden responsabilidades que afectan a las grandes potencias mostrando una sonrisa corporativa. Los momentos más hilarantes y escalofriantes son aquellos en los que con indiferencia y en busca de aumentar sus arcas, los protagonistas realizan diferentes brainstormings, no diré con qué fin por no arruinaros algunos de los giros de guión.

Visualmente, la película adopta un estilo muy particular: plano contraplano sobre el hombro, cámara en movimiento constante y zooms temblorosos que nos hacen sentir dentro de un reality show o un episodio de alguna serie documental. Lejos de ser una elección errónea, la jugada consigue su efecto, que parece ser el de crear nerviosismo en el espectador, transmitir urgencia y aumentar esa sensación que nos hace creer que estamos entrometiéndonos en la intimidad de los grandes.

‘Mountainhead’ también pone el foco en temas de máxima actualidad: la desinformación, las fake news y el uso irresponsable de las redes sociales como armas de manipulación masiva. Sin olvidarnos del elefante digital en la sala: la inteligencia artificial, que aquí aparece como una herramienta ambigua, capaz de generar soluciones… o de profundizar la catástrofe si cae en las manos equivocadas (spoiler: ya lo ha hecho). Los negacionismos, el oportunismo… también están presentes y Armstrong ataca de una manera más afilada y afinada que con ‘Succession’. Lo que quizá notarán los espectadores es el poco desarrollo de los personajes, más acelerado y precipitado sin el espacio que permite una serie televisiva.

La gran tesis de la película es tan clara como incómoda: las empresas más poderosas del mundo tienen más influencia que muchos políticos o países enteros, y están tan por encima de la ley como por debajo del sentido común. Armstrong logra meterse en la mente de estos magnates para mostrarnos algo peor que la maldad: la indiferencia disfrazada de altruismo. ‘Mountainhead’ es una película que duele… pero de esa forma en que duele reírte cuando sabes que te están diciendo la verdad. Es un título ideal para fans de ‘Succession’, ‘Don’t Look Up’, y para cualquiera que alguna vez haya sospechado que el botón rojo no está en la Casa Blanca… sino en algún despacho de Silicon Valley.

Ficha de la película

Estreno en España: 31 de mayo de 2025. Título original: Mountainhead. Duración: 109 min. País: Dirección: Jesse Armstrong. Guion: Jesse Armstrong. Música: Nicholas Britell. Fotografía: Marcel Zyskind. Reparto principal: Steve Carell, Jason Schwartzman, Cory Michael Smith, Ramy Youssef, Hadley Robinson, Ali Kinkade, Daniel Oreskes, David Thompson, Amie MacKenzie, Ava Kostia. Producción: HBO Films. Distribución: HBO Max. Género: drama. Web oficial: https://www.max.com/us/es/movies/mountainhead/c5520c63-eb6b-4e1b-a72c-00a0c8207723

Crítica: ‘Mr. Wain’

Sinopsis

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Inglaterra, 1888. Louis Wain es un insólito artista e inventor cuyos grandes logros atraen a las principales publicaciones del momento. Mientras intenta compaginar su creatividad con el cuidado de sus cinco hermanas pequeñas y su madre, dos acontecimientos cambiarán su futuro: conocer a Emily, que será el amor de su vida; y adoptar a Peter, la mascota que inspirará su arte. La increíble historia de amor de un héroe mundialmente famoso.

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Crítica

Si hay una película capaz de dar luz la época victoriana esa es ‘Mr. Wain’

El título original de ‘Mr. Wain’ es ‘The Electrical Life of Louis Wain’. Hace alusión a la peculiar visión de la electricidad que tenía este dibujante del Londres de finales del siglo XIX y principios del XX. Alguien extravagante, inconsciente, hiperactivo y sensible que se decía ducho en muchos campos. Puede recordar mucho a Tesla pues aún siendo un talento y un adelantado a su tiempo fracasaba en el ámbito de los negocios. Curiosamente Benedict Cumberbatch interpreta a Wain pero encarnó al rival de Tesla en ‘La guerra de las corrientes’.

Otro genio al que encarna Cumberbatch y otra interpretación memorable. Conocidos son sus papeles como Sherlock, Turing, Doctor Strange o Hawking (quizá este último no tanto) y el actor aun así es capaz de que veamos a otro personaje distinto, no como sucede con actores tipo Nicolas Cage o De Niro, con los que siempre vemos más al actor que al personaje. Cara de bobalicón, rostro quebrado por el dolor y ojos siempre en constante observación, esas son sus herramientas. ‘Mr. Wain’ nos narra un biopic sobre la diferencia de clases y los amores desmañados e incomprendidos. Para ello el guión va acompañado de un humor encantador, giros demoledores y un reparto en el que encontramos a Claire Foy y Andrea Riseborough como máximos soportes o réplicas para el protagonista.

¿Creéis que tras intentar llevar a cabo patentes eléctricas, obras de teatro u otras empresas fallidas le deprimió haber triunfado con unos dibujos de gatos? Nada más lejos de la realidad. En una época oscura, a las puertas de la I Guerra Mundial, donde los gatos eran vistos como símbolo pagano o cazadores de roedores él los dibujó antropomórficos y en situaciones cómicas y los metió en todas y cada una de las casas londinenses, llegando hasta conseguir el favor de lores o de personas relevantes como H.G. Wells. ¿Pero creéis que él buscaba renombre? También eso está alejado de la realidad. Para él, según ‘Mr. Wain’, era una vía de escape, una manera de no sentirse solo, un fin para alegrar los tristes corazones de una civilización condenada al hundimiento. Si hay una película capaz de dar luz la época victoriana esa es ‘Mr. Wain’. Es un filme cargado de electricidad, pero no de esa que transporta electrones, sino otra más extraña compuesta de protones, energía positiva.

Esto me lleva a relacionar de nuevo este filme con Nikola Tesla. El ingeniero descubridor de la corriente alterna dijo una vez “no hay duda de que, de todas las resistencias de fricción, la que más retarda el movimiento humano es la ignorancia, lo que Buda llamó el mayor mal del mundo”. La ignorancia que detecta Louis Wain a través de la interpretación de Benedict Cumberbatch es la de los infelices, la de aquellos incapaces de vivir el presente para poder recordarlo mejor en el futuro. Es una gran lección que además viene dada con dosis de una preciosa fotografía obra de Erik Wilson autor de coloridas (y también trágicas) obras como la serie ‘Cristal Oscuro: La era de la resistencia’ o de otras igualmente british como las dos partes de ‘Paddington’. El estilo impreso a esta película es preciosista, muy pocas veces usado para ilustrar esta época en concreto. A través de planos tanto cerrados como abiertos, tanto oscuros como contrariamente luminosos, nos habla de la psique de un personaje que no tengo controlado, pero que si fue realmente como le pinta la película, sería necesario en tiempos tan oscuros como el que vivimos.

Louis Wein, un hombre que pintado así (válgame el chiste fácil) parecía de cuento. Quizá eso ha intentado hacer el director Will Sharpe con la inclusión de la voz en off anónima que nos va narrando la película. Un personaje desconocido que lleva la voz de Olivia Colman. Curiosamente el director dobló a uno de los gatos de ‘La casa’ y dirigió ‘Flowers’ donde también conocemos a una excéntrica familia que vive con su madre. Vaya manera tan bonita de cerrar el círculo.

Ficha de la película

Estreno en España: 9 de junio de 2022. Título original: The Electrical Life of Louis Wain. Duración: 111 min. País: Reino Unido. Dirección: Will Sharpe. Guion: Will Sharpe. Música: Fotografía: Erik Wilson. Reparto principal: Benedict Cumberbatch, Claire Foy, Andrea Riseborough, Toby Jones, Sofia Di Martino, Stacy Martin, Aimee Lou Wood, Olivia Colman, Hayley Squires, Taika Waititi. Producción: Amazon Studios, Film 4, Shoebox Films, StudioCanal, SunnyMarch. Distribución: A Contracorriente Films. Género: drama, biográfico. Web oficial: https://www.instagram.com/sunnymarch_prod/

Crítica: ‘La guerra de las corrientes’

Sinopsis

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Producida por Martin Scorsese, ‘La guerra de las corrientes’ narra el enfrentamiento personal y comercial entre Thomas Edison (Benedict Cumberbatch) y George Westinghouse (Michael Shannon), por hacerse con la propiedad sobre la implantación del sistema eléctrico de los Estados Unidos a finales del siglo XIX provocando una de las primeras y mejores disputas corporativas de la historia. En esta interesantísima guerra comercial tuvieron una importante participación dos personajes fundamentales en la industria mundial: Nikola Tesla, uno de los más importantes y controvertidos inventores de la historia y J.P. Morgan, el mayor inversor y banquero de la Segunda Revolución Industrial.

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Crítica

Las mentes a merced de los bolsillos y el renombre

Es conocida la leyenda que dice que Edison rechazó el Nobel por no compartirlo con Tesla. O la que afirma que Tesla no quiso un premio de la organización que previamente había reconocido a Marconi, de quien decía le había robado la patente de la radio. Sea verdad o mentira de lo que dan fe estas habladurías es de una rivalidad feroz que se ha trasladado hasta nuestros días entre seguidores y detractores de uno y otro inventor, como si de un Barça – Madrid se tratase.

De eso trata ‘La guerra de las corrientes’ de un duelo entre dos históricos de la industria. Pero la película de Alfonso Gomez-Rejon (‘Yo, él y Raquel’) viene a incluir a un tercer componente a la ecuación. Añade a George Westinghouse y esa novedad es lo que al público poco familiarizado con el gran empresario le resultará uno de los grandes atractivos. Los que estamos en estrecha relación con la electrónica sabemos que la Westinghouse es una compañía que desarrolla buenos componentes y dispositivos electrónicos. Pero tal vez sea más desconocida la ambición y perspectiva de futuro de su creador, quizá sea por eso que hoy en día dos gigantes eléctricos a tener en cuenta sean su empresa y la General Electric que fundó Edison, junto a otros. Pero para llegar a eso hubo un trabajo de pico y pala, nada facilitado por la competencia de Edison y las peculiaridades de Tesla.

Con Benedict Cumberbatch, Nicholas Hoult y Michael Shannon ejerciendo de Edison, Tesla y Westinghouse respectivamente, ‘La guerra de las corrientes’ es un recorrido por toda esta competición por ver qué tipo de sistema era mejor a la hora de iluminar las calles, por quien repartía de una manera más eficiente la electricidad, si Edison con el suyo basado en corriente continua o Tesla aprovechando la alterna. Aquel enfrentamiento que en los setenta se vivió con el formato VHS o Beta no es nada comparado con este hito tecnológico que nos narra Gomez-Rejon.  En su día esta «guerra» sería tan mediática y transformadora como la carrera espacial, de hecho fue lo que impulsó la segunda revolución industrial.

Para contarnos esto el filme peca de posicionarse casi siempre del lado de Edison queriendo remarcar que constantemente estaba inventando, o tirando de lagrimilla con el drama de su esposa. Pero aún así refleja bien que no consistió solo en patentar una máquina y ponerla en marcha. Fue también  una competencia donde casi por encima de los laureles que reciben los inventores y el rédito económico está la envidia por la capacidad creativa o la fama del rival. Una guerra de imagen en la que al final las ideas quedaban en segundo plano, al fin y al cabo es lo que los lectores casi siempre han buscado ver en los titulares, el salseo.

En este retrato de historia empresarial el guión de Michael Mitnick (‘Vinyl’) se deja muchas cosas en el tintero, sobre todo a la hora de retratar la personalidad e importancia tecnológica de todos los partícipes en ella. Quien más achaca esta «dejadez» es Tesla que está casi en segundo plano. De hecho Nicholas Hoult no aparece en la mayoría de los carteles que han promocionado la película.

Era un experto en el magnetismo que consiguió grandes hallazgos y desarrolló importantes inventos, pero irónicamente le perdía su falta de magnetismo y su carencia de visión para los negocios, su vida estuvo repleta de atropellos contra su propiedad intelectual. No se cita la lámpara fluorescente o sus famosas bobinas, aunque algo se aprecie visualmente. Parece que Tesla está en la película únicamente para aportar el motor asíncrono y la vertiente perdedora del mundo de los negocios. Al final todo ha quedado más como un Westinghouse contra Edison. Donde Westinghouse aparece como una especie de inicio de lo que conocemos ahora como tiburón de los negocios y Edison como una versión suavizada de alguien soberbio e hipócrita.

Da rabia que una película tan centrada en la tecnología como esta no haya tenido más repercusión, sin duda mermada por la implicación de Weinstein en ella. Entiendo el interés de Scorsese por este proyecto y su involucración como productor. A parte que ha supuesto implicarse en el trabajo de quien fue su ayudante en ‘Casino’, seguro que le ha atraído el hecho de ser un relato real contado a tres bandas, un pedazo de la historia de EE.UU. de esos que no se conocen tan a fondo como se debería.

Como película biográfica ‘La guerra de las corrientes’ tiene muy poco valor. Hay que considerarla más como la narración de cómo se gana una carrera tecnológica y además de cómo se decora todo, en este caso culminando con la puja por ver quién conseguía iluminar la Exposición Mundial de Chicago. En esa recta final tenemos una secuencia combinando el famoso encendido y la primera ejecución en silla eléctrica que es el culmen de toda una película con momentos fotográficos magníficos, algo que ya auguraba su primer fotograma. Es muy bueno el montaje, la composición y la puesta en escena que luce. Todo esto se superpone a la poca semejanza de los actores, cuya elección entiendo que ha sido debida más a su calidad. Por cierto que también aparece y poco se parece Tom Holland haciendo de un tierno magnate de los negocios Samuel Insull.

Ficha de la película

Estreno en España: 10 de enero de 2020. Título original: The Current War. Duración: 110 min. País: EE.UU. Dirección: Alfonso Gomez-Rejon. Guion: Michael Mitnick. Música: Danny Bensi, Saunder Jurriaans. Fotografía: Chung Chung-hoon. Reparto principal: Benedict Cumberbatch, Nicholas Hoult, Tom Holland, Katherin Waterson, Michael Shannon. Producción: Bazelevs Production, Film Rites, FlightAV.com, Fourth Floor Productions, Lantern Entertainment, The Weinstein Company. Distribución: Flins y Pinículas. Género: hechos reales, drama. Web oficial: https://www.currentwarmovie.com/

Benedict Cumberbatch y Nicholas Hoult se convierten en Edison y Tesla

‘The current war’ ilustrará la archiconocida guerra entre los dos inventores

El próximo mes de octubre se estrenará en Estados Unidos ‘The current war’. Una película que mostrará como Thomas Alva Edison y Nikola Tesla pelearon por imponer sus descubrimientos. Una pugna por la supremacía de la corriente continua o alterna en la que Benedict Cumberbatch se enfundará el papel del inventor y empresario Edison y Nicholas Hoult el del ingeniero e incomprendido Tesla. También podremos ver en el filme a Michael Shannon como George Westinghouse quien fundó la Westinghouse Electric, empresa muy importante en el sector industrial y electrónico, y persona muy importante en la pugna entre ambos genios. En el filme también intervienen Tom Holland, Katherine Waterson, Tupence Middleton o Matthew Macfadyen.

La película ha sido dirigida por Alfonso Gomez-Rejon, director de ‘Yo, él y Raquel’ y escrita por Michael Mitnick, guionista conocido por la serie ‘Vinyl’.

Ethan Hawke podría ser Tesla

Se prepara la película biográfica del gran inventor y visionario.

Tal y como podemos leer en The Hoollywood Reporter tendremos biopic del físico e ingeniero Nikola Tesla, aquel a quien debemos el uso de la corriente alterna y quien fue el gran dolor de cabeza de Thomas Alva Edison. El ingenioso inventor podría ser interpretado por Ethan Hawke quien dado los papeles a los que nos tiene acostumbrados seguro que no teme ofrecernos el lado más extravagante de este científico nacido en el imperio Astrohúngaro. A si es que seguro que le podríamos ver rodeado de palomas e ideas vanguardistas como su soñada witricidad.

La película, que está producida por Passage Pictures y Campbell Grobman Films, narrará la vida de Tesla y la época en la que desarrolló sus inventos, incluidos su motor de corriente alterna, y no dejará de lado su rivalidad con Edison.

“Why him?” con James Franco y Bryan Cranston

John Hamburg (“Zoolander 2”) vuele con una comedia disparatada en una película que presenta muchos paralelismos y semejanzas de tono, al menos eso nos presagia su tráiler, con sus anteriores trabajos como guionista, véase “Los padres de ella” o “Ahora los padres son ellos”.

En “Why him?” Bryan Cranston interpreta a un respetado y amado ciudadano cuya hija va a presentarle a su novio. Este novio es un ricachón de Silicon Valley, mal hablado, con una casa lujosa, extravagante y capaz de pagar un Tesla. Está interpretado por un actor más controvertido que Cranston, James Franco.

Su estreno internacional será el 25 de diciembre de 2016, en España desconocemos la fecha aún. Cuidado con el tráiler que está calificado para adultos, probablemente por el lenguaje del que se hace uso.