Crítica: ‘Five Nights at Freddy’s 2’

En qué plataforma ver Five Nights at Freddy’s 2

Sinopsis

Ha transcurrido un año desde que fuimos testigo de la pesadilla sobrenatural en la pizzería de Freddy Fazbear. La historia de lo que ocurrió allí ha ido adquiriendo la talla de leyenda local, e incluso ha dado pie al primer “Faszfest”.

El exguarda de seguridad Mike (Josh Hutcherson) y la agente de policía Vanessa (Elizabeth Lail) han ocultado la verdad a Abby (Piper Rubio), la hermana de 11 años de Mike, acerca del destino de sus amigos animatrónicos.

Pero cuando Abby decide reconectar con Freddy, Bonnie, Chica y Foxy, desatará una serie de acontecimientos aterradores que revelarán oscuros secretos sobre el verdadero origen de Freddy’s, desencadenando un horror que llevaba décadas escondido y olvidado.

Crítica

La única máquina bien engrasada aquí es el departamento de merchandising

Resulta imposible acercarse a ‘Five Night at Freddy’s 2’ sin reconocer primero el peso del fenómeno que la sostiene. El videojuego original marcó a toda una generación con su fórmula de terror minimalista y altamente viral, y su salto al cine confirmó ese arrastre: la primera entrega fue un récord de taquilla inesperado, impulsado por un fandom gigantesco que acudió en masa más por lealtad que por expectativas artísticas. Ese éxito creó una presión peculiar para esta secuela, que llega con la obligación de demostrar que la saga puede ofrecer algo más que un eco diluido del juego. Lamentablemente, lo que entrega Emma Tammi es una continuación que pretende legitimarse en la magnitud del fenómeno, pero que jamás encuentra una voz cinematográfica propia.

Como película de terror, ‘Five Night at Freddy’s 2’ es un catálogo de lugares comunes del género. Blumhouse, que lleva años explotando fórmulas repetidas hasta la extenuación, parece no haber aprendido nada del desgaste del público. La cinta cae en decisiones ilógicas que rompen cualquier intento de tensión, muestra una mecánica narrativa incapaz de sostener el suspense durante más de unos segundos, y despliega una historia tan vaga que apenas hay una hebra a la que agarrarse. El sentido del terror es nulo: todo se reduce a sobresaltos puntuales, trucos visuales y una falta absoluta de creatividad que evidencia un agotamiento preocupante. Aún así, tanto su clímax (si puede llamarse así) como su escena post-créditos son una declaración de intenciones por continuar con esto.

Conviene recordar que la primera entrega batió récords de taquilla, pero lo hizo empujada por un efecto llamada generado por los fans del videojuego, que acudieron en masa más por identificación cultural que por el valor cinematográfico de la propuesta. Ese tipo de fenómenos son, por naturaleza, impredecibles. Si esta secuela logra repetir cifras, sería más una señal inquietante sobre el perfil del público (impresionable, acrítico y cada vez menos exigente) que una prueba de que la película funciona. La taquilla, esta vez, no debería confundirse con calidad, aunque el tiempo nos ha dado la razón a los que vimos cero arte o siquiera divertimento en la primera pues ha acumulado puntuaciones sobre el 5 o menos en webs como IMDB, Letterbox, Rotten Tomatoes o Filmaffinity.

En su vínculo con el videojuego, ‘Five Night at Freddy’s 2’ sigue la estrategia de ampliación del lore: nuevos personajes, nuevas criaturas y, por supuesto, un surtido de muñecos listos para inundar las tiendas en Navidad. La gran incorporación es Marionette, cuya presencia pretende elevar el componente de posesiones y expandir el misticismo del universo. Pero el guion introduce estos elementos sin la más mínima intención de construir una base sólida o un trasfondo coherente. Todo ocurre porque sí, sin lógica interna y sin profundizar en aquello que, en el juego ganó trasfondo con el tiempo. Un excesivo tiempo sin respuestas mínimamente elaboradas que el séptimo arte no suele tolerar. La película imita su fuente, pero parece no entender que ese punto ya ha sido superado y nos encontramos ante otros códigos o hábitos de consumo.

El resultado es una secuela que aspira a capitalizar la marca sin ofrecer nada memorable. Una obra que se apoya demasiado en un fandom fiel y que parece asumir que cualquier movimiento mecánico de sus animatrónicos será suficiente para generar emoción. ‘Five Night at Freddy’s 2’ no solo decepciona por comparación: decepciona porque no intenta nada más y ni siquiera sabe ubicar a sus personajes o moverles con su propia lógica.

Ficha de la película

Estreno en España: 5 de diciembre de 2025. Título original: Five Nights at Freddy’s 2. Duración: 104 min. País: EE.UU. Dirección: Emma Tammi. Guion: Scott Cawthon, Seth Cuddeback, Emma Tammi. Música: The Newton Brothers. Fotografía: Lyn Moncrief. Reparto principal: Josh Hutcherson, Piper Rubio, Theodus Crane, Matthew Lillard, Freddy Carter, Wayne Knight, Mckenna Grace, Skeet Ulrich, Megan Fox. Producción: Scott Games, Blumhouse, Universal Pictures. Distribución: Universal Pictures. Género: adaptación, terror. Web oficial: https://www.blumhouse.com/film/five-nights-at-freddy-s-2

Crítica: ‘Papeles’

En qué plataforma ver Papeles

Sinopsis

Atrapada en el escándalo mundial de los Papeles de Panamá, Ana Méndez, directora jurídica del bufete Shubbert & Fassano, se enfrenta a un ataque mediático sin precedentes contra el país y el bufete en el que trabaja. Acusada de blanqueo de capitales, es perseguida por el fiscal Roberto Ramírez y la Interpol, por lo que Ana escapa a la selva para evitar su encarcelamiento. Allí, la soledad y la ausencia de sus tres hijos y de Eric, su marido, le causan un daño irreparable.

Crítica

Consigue ir más allá convirtiéndose en un acto de reivindicación frente al morbo mediático

Si hablamos de los Papeles de Panamá nos encontramos que todo el mundo conoce la enjundia de ese caso o ha oído nombres (rumoreados o confirmados). Los nombres de los famosos supuestamente implicados han sido muchos, pero casi nadie se ha preocupado nunca, salvo prensa o profesionales especializados, en confirmarlos pues es mejor ceder ante el cotilleo y el vapuleo popular. Y ni que decir tiene sobre indagar acerca de qué sucedió detrás o a qué personajes anónimos impactó.

Ahora, cuando parece que ya casis nadie se acuerda pero es un tema relativamente reciente, llega a las salas la película ‘Papeles’ con una propuesta sorprendentemente íntima para tratarse de un escándalo global. Más allá de los nombres que alimentaron semanas de morbo internacional el filme de Arturo Montenegro se sumerge en cómo funcionaba el engranaje que creaba las sociedades offshore que aparecían en estos archivos y en quienes eran los profesionales que los gestionaban. Esa es precisamente la grieta por la que se cuela Montenegro: la historia de los prácticamente anónimos, de quienes trabajaban en la maquinaria sin comprender todas las implicaciones o sin poder escapar a la presión de un sistema que los superaba.

La protagonista, Ana Méndez (interpretada por Megan Montaner), es un personaje ficticio, pero funciona como un espejo nítido de las más de dos decenas de empleados de la firma panameña que fueron enjuiciados y absueltos recientemente tras aquel terremoto mediático. Montenegro renombra la empresa real Mossack Fonseca como Shubbert Fassano, justificándolo con habilidad dentro del relato: una película que apunta de forma crítica no solo al sistema global de evasión y blanqueo, sino también al propio Occidente, al modo en que bautizó el escándalo y cargó contra Panamá como símbolo, ignorando la auténtica red internacional de corrupción que alimentaba esas estructuras.

El filme recuerda cómo estas sociedades offshore no eran ilegales por naturaleza, el problema surgía cuando se usaban para ocultar identidades, mover dinero sin control fiscal y facilitar corrupción o blanqueo de capitales. En ‘Papeles’, la creación de estas empresas se retrata con una ironía muy eficaz: nombres tan vagos, impersonales y absurdamente creados que estaban a la altura del alias de un jugador de Fortnite. Esa gestión imaginativa de corporaciones fantasma en Shubbert Fassano se convierte en un retrato casi surrealista de la burocracia del dinero invisible.

Pero Montenegro no se entretiene en explicar el mecanismo financiero ni en señalar con el dedo a políticos o celebridades. Esta no es una película política o punzante pese a contar con actores tan activistas como Carlos Bardem. De hecho, evita mencionar a muchos de los implicados reales y también prescinde de citar el nombre o nacionalidad reales de la periodista asesinada y que estaba investigando el caso (Daphne Caruana Galizia). En vez de eso, la película se concentra en el impacto personal, en cómo la digitalización completa del archivo de la firma y su posterior filtración y hackeo, destrozó vidas de empleados que, en su mayoría, no eran villanos internacionales, sino trabajadores atrapados en un sistema lucrativo que siempre protegió a los verdaderos beneficiados.

Este enfoque puede levantar suspicacias: habrá quien piense que ‘Papeles’ intenta lavar la imagen de ciertos protagonistas del caso. Pero me da la impresión de que la pretensión es más noble y el filme se posiciona claramente en otro terreno, defendiendo que la indignación global se cebó con los rostros más accesibles y pagaron el pato aquellos que no debían. Así, la película actúa como una llamada a mirar más allá del escándalo y preguntarnos quién paga realmente las facturas emocionales de un mundo obsesionado con el morbo y el vapuleo, incluso cuando eso signifique caer en la calumnia.

Ficha de la película

Estreno en España: 5 de diciembre de 2025. Título original: Papeles. Duración: 108 min. País: Panamá. Dirección: Arturo Montenegro. Guion: Andry J. Barrientos, Andrés Clemente, Arturo Montenegro. Música: Carla F. Benedicto. Fotografía: Aaron Bromley. Reparto principal: Megan Montaner, Carlos Bardem, Antonio Dechent, Gustavo Bassani. Producción: Q Films, El Sueño Eterno Pictures, Criatura Cine. Distribución: #ConUnPack. Género: suspense. Web oficial: https://www.eternopictures.com/papeles

Crítica: ‘Blue moon’

En qué plataforma ver Blue moon

Sinopsis

En la noche del 31 de marzo de 1943, el legendario letrista Lorenz Hart se enfrenta a su dañada autoestima en el bar Sardi mientras su antiguo compañero creativo Richard Rodgers acoge la noche inaugural de su exitoso musical ¡Oklahoma!

Antes de que la noche acabe, Hart se habrá enfrentado tanto a un mundo que ya no valora su talento como a la aparente imposibilidad del amor.

Crítica

Todo un interrogatorio a la memoria cultural

Hay artistas cuyo nombre se desvanece mientras sus obras siguen resonando durante décadas. Figuras esenciales, pero invisibles, eclipsadas por los intérpretes que ponen voz o rostro a sus creaciones. Durante buena parte del siglo XX, los escritores y compositores eran arquitectos del espectáculo, auténticas fuerzas creativas del showbusiness, respetadas, escuchadas y hasta deseadas. Con el tiempo, muchos de ellos quedaron relegados a la nota a pie de página de un programa, a un espacio secundario en la memoria colectiva. ‘Blue moon’, la nueva película de Richard Linklater, se sumerge precisamente en ese territorio: el de un genio cuyos versos moldearon la cultura popular, pero cuya presencia física se perdió entre bambalinas.

Y lo hace desde la palabra, desde unos diálogos, por momentos auténticos soliloquios, que reconstruyen no tanto la vida de Lorenz Hart como el carácter satírico, irónico y vulnerable que dio forma a sus obras. Ethan Hawke soporta casi todo el peso del relato, llenando cada plano con una interpretación que no solo aguanta estos torrentes verbales cargados de sinceridad, sino que los vuelve hipnóticos. Linklater sitúa la cámara al servicio de la voz, del ingenio y del desgaste interior de Hart, permitiendo que el propio discurso se convierta en la columna vertebral del filme más allá de los rostros conocidos. Y lo hace con la simpleza de una obra teatral que se inspira únicamente en las cartas que Hart mantenía con su amor platónico.

La película muestra a Hart como un letrista brillante pero atormentado, sin ocultar su alcoholismo y sin reducir su figura al cliché del genio herido. Es por eso que nos ofrece momentos de soberbia y falsedad pero también de humildad y honestidad. El director incorpora detalles sobre su influencia cultural, desde la forma en que sus letras impregnaron generaciones hasta sus contactos con cineastas como George Roy Hill, responsable de ‘Dos hombres y un destino’ o posibles coincidencias con figuras de la talla del ensayista Elwyn Brooks White, el cual para muchos sentó cátedra. Son gestos discretos, pero reveladores, que recuperan la dignidad de un talento a menudo olvidado.

‘Blue moon’ también se detiene en temas universales: el ocaso de la fama, la amistad que se deshace por los errores, la pérdida de profesionalidad y un público que ya no valora la complejidad. Para mi esto último es lo más valioso pues interpela con el espectador. Es una defensa abierta de las obras que exigen algo más que consumo pasivo. Linklater parece recordarnos que el espectáculo no siempre fue un producto acelerado y gratuito: hubo un tiempo en que el público reclamaba densidad, y los creadores, respeto. El largometraje parece todo un interrogatorio a nuestra memoria cultural y ciertamente, si lo pensamos bien, esta película no podrá hacerse igual dentro de unas décadas, no desde la nostalgia por un patrimonio mejor, quizá desconsolados por haber permitido que generaciones crezcan con vagos entretenimientos y no con obras más intelectualmente sugerentes.

En paralelo, el filme juega con trucos visuales para ajustar la estatura de Hawke (1,80 m) a la del verdadero Hart, que rondaba 1,50 m. Perspectivas, vestuario, escenografía, desenfoques… una coreografía técnica constante que, aunque ingeniosa, a veces desvía la atención de unos textos que ya son lo suficientemente poderosos por sí mismos. No empaña la experiencia, pero sí introduce un pequeño ruido visual dentro de un relato dominado por la palabra.

El resultado de ‘Blue moon’ es una película íntima, discursiva y profundamente humana. Un homenaje a un creador discreto cuyo legado, lejos de encoger, sigue expandiéndose cada vez que alguien escucha una de sus líneas. ‘Blue moon’ no solo rescata a Hart del olvido: reivindica el valor de quienes construyen desde las sombras.

Ficha de la película

Estreno en España: 28 de noviembre de 2025. Título original: Blue moon. Duración: 100 min. País: EE.UU. Dirección: Richard Linklater. Guion: Robert Kaplow. Música: Graham Reynolds. Fotografía: Shane F. Kelly. Reparto principal: Ethan Hawke, Margaret Qualley, Bobby Cannavale, Andrew Scott. Producción: Sony Pictures Clasics, Renovo Media Group, Detour Pictures, Wild Atlantic Pictures, Cinetic Media, Not to be Seen Productions, Under the Influence Productions, Concord Originals. Distribución: Sony Pictures. Género: drama. Web oficial: https://www.sonyclassics.com/film/bluemoon/

Crítica: ‘Bella’

Sinopsis

La infancia de Bella estuvo marcada por el abandono y la soledad, hasta que conoció a Ponce, un artista idealista en el que vio a su príncipe azul. Seis años después, la joven vive en una lujosa mansión, madre de dos hijos y dueña de una galería de arte, con la apariencia de una vida perfecta. Sin embargo, tras esa fachada se esconde una realidad devastadora: años de abusos y violencia psicológica. Una noche, Bella comprende que la única manera de salvarse es escapar de la pesadilla en la que se ha convertido su matrimonio.

Crítica

Un mapa tan repleto de red flags que es pedagogía imprescindible

‘Bella’ es una obra que llega en un momento indispensable para la conversación social sobre la violencia de género, pero lo hace desde un prisma poco habitual: la animación. Lejos de la estética efectista o del drama reconstruido con actores de carne y hueso, Manuel H. Martín y Amparo Martínez Barco optan por un lenguaje visual delicado, casi ingenuo, para contar una historia que jamás debería serlo. Y, sin embargo, funciona. Quizá porque, precisamente, esa sencillez formal subraya con más contundencia la gravedad de lo que muestra.

La película está inspirada en la historia real de Ana Bella Estévez, superviviente de violencia machista y creadora de la Fundación Ana Bella para la Ayuda a Mujeres Maltratadas y Madres Separadas. El filme recoge, destila y transforma su experiencia para convertirla en relato universal, un relato que ilumina un proceso que demasiadas veces resulta invisible incluso para quien lo está viviendo.

‘Bella’ no se limita a ser una denuncia ni un memorial: es una herramienta pedagógica que analiza con rigor el modo en que se activa, se construye y se sostiene la violencia psicológica y física dentro de la pareja. La película plantea las “red flags” más comunes, señales que aparecen desde el inicio y que, a ojos inexpertos o emocionalmente vulnerables, pueden confundirse con gestos de amor. El filme muestra con precisión la adulación extrema de los primeros días, la definición forzada del otro, los detalles aparentemente mínimos que instauran un clima de control constante, los celos sin base, el aislamiento progresivo y por supuesto lass excusas injustificables tras la primera agresión.

Todos estos elementos están integrados con un pulso narrativo firme y didáctico. No hay exageración, no hay sobreexposición, no hay sentimentalismo manipulador. Hay, en cambio, una clarísima voluntad de ofrecer a las y los espectadores herramientas para identificar comportamientos abusivos incluso cuando se presentan con un envoltorio afectivo. ‘Bella’ es una alerta contra las parejas absorbentes, sutilmente dominantes, esas que erosionan la identidad de quien tienen al lado hasta volverla irreconocible para sí misma. Y, por supuesto, es una historia que apunta más allá de recordar la existencia del 016.

Una de las virtudes más notables del filme reside en el trabajo vocal. Michelle Jenner y Víctor Clavijo aportan una profundidad extraordinaria a los personajes protagonistas. Sus voces, rotundas y perfectamente trabajadas, otorgan textura emocional. Jenner aporta fragilidad, ingenuidad y matices. Clavijo construye un personaje tan decidido que es incómodo, convincente, escalofriante por su familiaridad y formalidad: el tipo de maltratador que no parece monstruoso, sino cotidiano, reconocible, una especie de “caballero del siglo XXI”.

La animación es sencilla, plana, con pocos frames y un trazo casi infantil. Pero lejos de ser un defecto, esta austeridad visual se convierte en un acierto pues no distrae del foco del filme. Remite a los cuentos ilustrados que se leen en la infancia, lo que da a la historia un contraste perturbador: lo terrible presentado con estética inocente. Además, esta elección estilística hace que la película sea accesible al público más joven, un sector para el que la educación afectiva y la identificación precoz de señales de control resulta fundamental. Es por ello que creo, si mi humilde opinión sirve de algo, que ‘Bella’ debería proyectarse en escuelas e institutos. Más aún: debería integrarse en programas educativos y debates sobre relaciones sanas. Su fuerza pedagógica es uno de sus valores más altos.

Si queremos hacer el paralelismo fácil esta película podría ser una versión moderna de la ‘Bella y la Bestia’. Cuenta con el galán cautivador, el castillo de ensueño, la joven impresionable y el padre que queda solo en casa añorando a su hija. Recordemos que en esa historia juega un papel importante un espejo y es por ello que hay que ver este filme como un espejo social en el que mirarnos para reconocer cualquier defecto que esté cubierto de buenas apariencias ocultando al verdadero monstruo de la historia.

Ficha de la película

Estreno en España: 28 de noviembre de 2025. Título original: Bella. Duración: 61 min. País: España. Dirección: Manuel H. Martín, Amparo Martínez Barco. Guion: Manuel H. Martín, Carmen Jiménez. Música: Beatriz López-Nogales. Fotografía: Hilario Abad. Reparto principal: Michelle Jenner, Víctor Clavijo. Producción: La Claqueta, Bella Animación La Película AIE, Talycual, Miami Film Gate, Fundación Ana Bella. Distribución: Syldavia Cinema. Género: drama. Web oficial: https://www.fundacionanabella.org/

Crítica: ‘Núremberg’

En qué plataforma ver Núremberg

Sinopsis

NÚREMBERG nos sitúa de pleno en los juicios celebrados hace 80 años por los Aliados tras la derrota del régimen nazi. El psiquiatra estadounidense Douglas Kelley (Rami Malek) es designado como responsable de evaluar la salud mental de los prisioneros y determinar si son aptos para ser juzgados por sus crímenes de guerra. De la noche a la mañana, Kelley se verá inmerso en una compleja batalla de ingenio contra Hermann Göring (Russel Crowe), mano derecha de Hitler y uno de los hombres más temibles que ha visto el mundo.

Crítica

Directa desde de nuestro pasado, la película de juicios más interesante de los últimos años

James Vanderbilt dirige ‘Núremberg’, la cual, emerge como una de esas obras que se atreven a enfrentar de manera directa la oscuridad absoluta de la historia. Su duración, cercana a las tres horas, podría intimidar a cualquier espectador contemporáneo acostumbrado al montaje vertiginoso del cine actual. Sin embargo, la película domina con precisión la tensión narrativa: va directa al grano, nunca deja de entretener y lo que resulta aún más estimulante, no abandona en ningún momento la reflexión ética y psicológica que la sustenta. Todo ello gracias a la base del libro de Jack El-Hai. Vanderbilt construye un relato que no se limita a revisitar los juicios que marcaron la posguerra, sino que profundiza en lo que significó sentar ante un tribunal a quienes encarnaron el mal más sistemático del siglo XX.

Uno de los interrogantes más fascinantes del filme surge de una estrategia que todos hemos visto (en la ficción y en la vida real) reproducirse casi como una fórmula: la del villano que busca escabullirse alegando enajenación mental, defensa propia o cualquier exención de responsabilidad que diluya sus crímenes. Parte del interés de la película reside en examinar cómo esa táctica fue empleada en los tribunales internacionales y hasta qué punto resulta lícito o siquiera posible mantener la objetividad cuando se juzga a un arquitecto del nazismo. ¿Puede el derecho, con su estructura racional, captar la dimensión monstruosa del genocidio? ¿Puede un profesional de la salud mental evaluar a un líder que construyó una maquinaria de muerte sin precedentes?

Es ahí donde surge el duelo central entre Russell Crowe, encarnando a un Hermann Göring temible y astuto y Rami Malek, en la piel del psiquiatra encargado de determinar la verdadera naturaleza psicológica del jerarca nazi. Vanderbilt articula entre ambos un enfrentamiento psicológico y legal que plantea el dilema esencial: ¿es Göring un oportunista capaz de disfrazar su ideología bajo el barniz del “patriotismo”, o un ser perfectamente consciente y carente de remordimientos, capaz de diseñar el exterminio de un pueblo? La película se adentra en ese juego de espejos, en ese ejercicio de hipocresía que recuerda que “la historia la escriben los vencedores”. En pantalla se sugiere de forma incisiva que, al mismo tiempo que se juzgaba a quienes levantaron campos de exterminio, otros actores del bando aliado justificaban bombardear con bombas atómicas y “defenderse” en territorio extranjero. Vanderbilt no lo plantea para relativizar, sino para incomodar: para recordarnos que la moral colectiva siempre opera en zonas grises.

Los juicios de Núremberg fueron la culminación de una búsqueda de justicia que, incluso hoy, parece insuficiente ante la magnitud del horror. No han pasado cien años y, sin embargo, a muchos jóvenes estas páginas de la historia les resultan casi arqueológicas. La película se vuelve inquietantemente actual cuando evidencia que la humanidad continúa asistiendo impasible a crímenes de guerra, incluso perpetrados por quienes en su día fueron víctimas. La frase que pronuncia el personaje de Michael Shannon: “ya no hay ninguna guerra local, todas son ya mundiales” funciona como un puente directo hacia nuestro presente, un recordatorio de que los conflictos y la expansión del odio se reproducen con nuevas máscaras. Lo más estremecedor es que la película recuerda que la incitación al odio puede anidar y pasar desapercibida en sociedades supuestamente civilizadas. De hecho, el psiquiatra interpretado por Malek terminó suicidándose en la vida real, deprimido y harto de advertir, incapaz de soportar la idea de que aquel veneno podría volver a propagarse sin que nadie reaccionara a tiempo.

Lo de Núremberg fue algo internacional y multitudinario. Es por ello que el elenco secundario es amplio y sostiene con solidez esta reconstrucción coral. Michael Shannon y Richard E. Grant aportan presencia, matices y pulso dramático. Resulta especialmente interesante el cruce actoral entre Crowe y Shannon, enfrentados aquí como villano y defensor de la justicia, invirtiendo los roles que compartieron en ‘El hombre de acero’, donde daban vida a Jor-El y al general Zod. Aun así, el gran protagonista es Rami Malek: su personaje ofrece un recorrido introspectivo que no solo analiza a los monstruos nazis, sino que examina el precio emocional y ético de mirar al abismo sin parpadear y sin pretender salir marcado por la experiencia.

‘Núremberg’ es una película arriesgada, incisiva y de una recuperación profundamente necesaria. No pretende cerrar heridas, sino recordarnos por qué se abrieron y por qué no deben olvidarse. Vanderbilt firma una obra que interpela tanto a la memoria colectiva como a la responsabilidad individual, y lo hace mediante un cine de ideas que, afortunadamente, no ha renunciado a interpelar a su público.

Ficha de la película

Estreno en España: 28 de noviembre de 2025. Título original: Nuremberg. Duración: 150 min. País: EE.UU. Dirección: James Vanderbilt. Guion: James Vanderbilt. Música: Brian Tyler. Fotografía: Dariusz Wolski. Reparto principal: Rami Malek, Russell Crowe, Leo Woodall, Michael Shannon, Richard E. Grant, Colin Hanks, John Slattery. Producción: Walden Media, Filmsquad, Mythology Entertainment, Széchenyi Funds. Distribución: DeAPlaneta. Género: drama, histórico. Web oficial: https://www.deaplaneta.com/es/nuremberg

Crítica: ‘Ciudad sin sueño’

En qué plataforma ver Ciudad sin sueño

Sinopsis

Toni tiene 15 años y vive en Cañada Real, el asentamiento irregular más grande de Europa, a las afueras de Madrid. Orgulloso de pertenecer a su familia de chatarreros, pasa los días junto a su abuelo, al que admira y sigue a todas partes. Pero las máquinas de demolición se acercan a la parcela en la que vive, amenazando con arrasar todo lo que conocen, y su abuelo se niega a marcharse, sea cual sea el sacrificio.

En oscuras noches sin electricidad, las leyendas de su infancia empiezan a sentirse más reales que nunca. Mientras todo cambia a su alrededor, Toni debe elegir: enfrentarse a un futuro incierto o aferrarse a un mundo que se desvanece.

Crítica

Cotidianidad al margen sin tópicos ni sensacionalismo

‘Ciudad sin sueño’ de Guillermo Galoe, se adentra en un territorio pocas veces explorado con honestidad y sin morbo: la vida cotidiana de las personas que habitan la Cañada Real. Sin embargo, el director toma una decisión estética y ética fundamental: alejarse de los relatos que han dominado los titulares sobre los cortes de luz, el narcotráfico, la degradación urbanística… En su lugar intenta capturar algo más íntimo y humano. La película quiere convertirse, así, en un retrato costumbrista de un enclave marcado por la marginalidad, pero también por un sentido de pertenencia que rara vez encuentra espacio en el cine mainstream.

Galoe firma un filme que profundiza en cuestiones universales: la necesidad de pertenecer, la huida de la miseria y la resistencia contra un sistema que pretende encajar a todos en el mismo molde. Los personajes que pueblan ‘Ciudad sin sueño’ no buscan compasión ni heroicidades, buscan, ante todo, defender su libertad. Y esa libertad es entendida como la posibilidad de vivir al margen de las normas que nos alejan de la naturaleza y anestesian la existencia. Son hombres y mujeres que no desean ser realojados en pisos impersonales, porque para ellos esa medida equivaldría a vivir como pájaros enjaulados. Su identidad está ligada al espacio, a la comunidad, a un ritmo vital que el hormigón y los trámites administrativos destruirían sin remedio.

La película, además, se proyecta con subtítulos, una elección que nace de la jerga gitana que impregna cada diálogo. Este detalle no solo facilita la comprensión al público general, sino que subraya el choque entre la cultura dominante y un microcosmos con códigos propios, donde el honor, la palabra dada y la lealtad funcionan como pilares fundamentales. Galoe construye así una sociedad paralela, con sus normas internas, sus conflictos y una estructura emocional que no necesita justificaciones externas para existir. Esta aproximación dota al filme de veracidad, aunque también exige al espectador un esfuerzo extra, una disposición a entrar en un mundo sin traducciones fáciles.

En su núcleo, ‘Ciudad sin sueño’ es un relato cotidiano, un mosaico de escenas pequeñas, conversaciones interrumpidas por la ruina y miradas que cuentan más que cualquier monólogo. El director prefiere observar antes que juzgar, capturar antes que explicar. Esta decisión aporta naturalismo y un tono contemplativo que puede resultar profundamente evocador para algunos espectadores, pero insuficiente para otros.

Y es justamente en ese equilibrio donde aparece la principal debilidad. A ‘Ciudad sin sueño’ le falta algo más de sustancia, un impulso narrativo que ahonde con mayor contundencia en la complejidad emocional y social de sus protagonistas. La película sobrevuela temas poderosos como la identidad cultural, el desarraigo, la pobreza estructural, la libertad como forma de resistencia, pero a veces parece temer profundizar demasiado, como si un exceso de análisis pudiera traicionar la pureza del retrato. El resultado es una obra estética y envolvente, pero que deja la sensación de haber rozado una historia mayor sin terminar de abrazarla.

Con todo, la película de Guillermo Galoe se sostiene como un documento valioso, un espejo incómodo pero necesario sobre una comunidad que vive en los márgenes y que rara vez es retratada desde la humanidad, la dignidad y la complejidad que aquí sí se le conceden. ‘Ciudad sin sueño’ no pretende ser definitiva, pero abre una grieta. Quizá sea suficiente para que otros cineastas no se olviden de mirar donde casi nadie mira.

Ficha de la película

Estreno en España: 21 de noviembre de 2025. Título original: Ciudad sin sueño. Duración: 97 min. País: España. Dirección: Guillermo Galoe. Guion: Guillermo Galoe, Víctor Alonso-Berbel. Música: Rui Poças. Reparto principal: Antonio Fernández Gabarre, Bilal Sedraoui, Jesús Fernández Silva, Luis Bértolo. Producción: Sintagma Films, Encanta Films, BTeam Prods, Les Valseurs, Filmin, RTVE, Tournellovision. Distribución: BTeam Pictures. Género: drama social. Web oficial: https://bteampictures.es/ciudad-sin-sueno/

Crítica: ‘Wicked: parte II’

En qué plataforma ver Wicked: parte II

Sinopsis

And now whatever way our stories end, I know you have rewritten mine by being my friend …

El fenómeno cinematográfico y cultural del año pasado, que se convirtió en la adaptación a la gran pantalla más exitosa de todos los tiempos de un musical de Broadway, despliega su épico, apasionante y emotivo final en ‘Wicked: parte II’.

Crítica

Una secuela tan ambiciosa y arriesgada como el musical que cuestiona héroes y villanos

Se acabó la espera que hemos mantenido durante dos años. ‘Wicked: Parte II’ se estrena en cines y se presenta como una continuación más oscura, más madura y más emocional que su predecesora. Es un trayecto narrativo que abandona en buena parte la ligereza cómica del primer filme para adentrarse en territorios dramáticos, donde las consecuencias de las decisiones pesan con una gran intensidad.

Desde sus primeros compases, esta segunda parte marca un cambio de tono palpable. Jon M. Chu reconoce que, si la primera entrega era, en sus palabras, un “coming of age” sobre elecciones, esta segunda se adentra en un terreno de consecuencias, de preguntas más complejas sobre identidad, poder y verdad. El guion, firmado por Winnie Holzman (responsable también del libreto del musical original) y Dana Fox, conserva momentos de ligereza, sobre todo gracias a Ariana Grande como Glinda. Pero estas pinceladas de humor ya parecen menos frecuentes y más contenidas, pues la película busca avanzar sin depender tanto del respiro cómico. Eso no quita que Grande siga siendo, en muchos instantes en los que explota el carácter más bobalicón y presumido de su personaje, la que mejor actúa en este filme.

Uno de los aciertos más evidentes es cómo se profundiza en la amistad entre Elphaba (Cynthia Erivo) y Glinda. No es solo un vínculo superficial, sino una relación compleja, extremadamente cambiante, frágil y poderosa. Chu ha hablado de lo difícil que fue filmar esa conexión: a diferencia de un romance, la amistad no tiene un final previsible, sube y baja, exige presencia constante. Y eso se percibe en el filme que en varias ocasiones dispone un verdadero caos emocional que hace que nos cuestionemos cómo cambian de bando tan rápido y en una sola escena varios personajes.

Hay que reconocer que esta entrega es, también, más “ñoña” en lo romántico y lo sentimental. Pero quizá el tema más fascinante de ‘Wicked: parte II’ es ese juego de apariencias. A lo largo de la película queda claro que los héroes más luminiscentes no son necesariamente los más genuinos. Glinda, ensalzada como símbolo de bondad para todo Oz, vive cómodamente en el palacio de la Ciudad Esmeralda, disfrutando del favor popular. Mientras tanto, Elphaba, demonizada por el Mago y convertida en la Bruja Malvada del Oeste, lidera desde el exilio una lucha por la justicia. Este contraste no es casual: Chu habla de propaganda, de cómo los poderosos construyen imágenes para manipular al pueblo, insertando referencias visuales propias de iconografía bélica, llegando incluso a imitar a través de Jeff Goldblum a ‘El gran dictador’ de Chaplin. En ese sentido, la oscuridad narrativa es también una invitación a cuestionar los roles tradicionales de “bueno” y “malo”. La autenticidad, sugiere la película, reside en quienes han sido etiquetados como villanos.

Visualmente, ‘Wicked: parte II’ es deslumbrante. El CGI se emplea de forma ambiciosa, especialmente en la representación de los paisajes, animales, las masas y ciertos momentos épicos. Dicho esto, no todo funciona: algunas escenas pecan de artificio, y es difícil olvidar que estamos ante imágenes generadas por ordenador, sobre todo cuando aparecen criaturas parlantes o entornos brillantes demasiado perfectos. Uno de los momentos más logrados desde el punto de vista técnico es el plano de Ariana Grande cantando frente a una serie de espejos. No es solo la voz pues no es de los temas más exigentes: es el montaje digital y el juego de cámaras. Un ejercicio complejo que demuestra ambición y pericia. Curiosamente, no todo es digital, esto no es Marvel. Tanto el personaje de la Bruja del Oeste como el Hombre de Hojalata y el Espantapájaros combinan prótesis, cabello real y un diseño artesanal que rinde homenaje a los clásicos.

A pesar de su respeto por el musical, la película no se refugia en la nostalgia de ‘El Mago de Oz’. De hecho, rompe con las expectativas tradicionales: el león es cero antropomórfico y el Hombre de Hojalata tiene matices que recuerdan a una figura más propia de un slasher barato. Esto no significa que la narrativa deje de ser emocional o íntima: ‘Wicked: parte II’ sigue siendo, en el fondo, una historia de amistad entre dos mujeres cuya relación, podría haber inspirado incluso series modernas como ‘Miércoles’, dicho sea de paso, por ese balance entre compañerismo y diferencia tonal.

Jon M. Chu ha dejado claro que este segundo filme no es solo un cierre de cuento de brujas, sino una reflexión sobre la desinformación, la propaganda y la construcción del odio. En tiempos donde la verdad se cuestiona y las identidades se politizan, su película se convierte en un espejo, partiendo de un universo fantástico para hablar de migración, miedo al diferente y discursos autoritarios. Pero hace trampa, una trampilla si nos ponemos literales. No creo que yo abra a estas alturas ningún debate que no haya surgido ya en los corrillos a la puerta del Teatro Gershwin de Nueva York. Aunque está muy bien mostrar que no todo es blanco y negro y estamos en un mundo de grises, no deja de ser injusto el trato hacia la película original. Es una historia clásica de arquetipos del bien y el mal y… ¿se suponen que ahora hemos de sentirnos mal por alegrarnos de que la villana de la historia muriese? Parece que a los autores de esta nueva versión si les ha dado cierto reparo y han parcheado el final, igual que el del musical y muy al estilo de ‘El Caballero Oscuro’.

Ficha de la película

Estreno en España: 21 de noviembre de 2025. Título original: Wicked: For Good. Duración: 138 min. País: EE.UU. Dirección: Jon M. Chu. Guion: Winnie Holzman, Dana Fox. Música: Stephen Schwartz, John Powell. Fotografía: Alice Brooks. Reparto principal: Cynthia Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailey, Ethan Slater, Bowen Yang, Marissa Bode, Michelle Yeoh, Jeff Goldblum. Producción: Universal Pictures, Marc Platt Productions. Distribución: Universal Pictures. Género: musical, drama, comedia. Web oficial: https://www.instagram.com/wickedmovie/

Crítica: ‘La tarta del presidente’

En qué plataforma ver La tarta del presidente

Sinopsis

Mientras la gente lucha por sobrevivir bajo las sanciones en el Iraq de Saddam, Saeed, de 9 años, debe ingeniárselas para llevar el pastel obligatorio al cumpleaños del presidente o enfrentar prisión o muerte.

Crítica

Un cuento tan amargo como necesario

‘La tarta del presidente’, dirigida por Hasan Hadi, es una de esas películas que parecen pequeñas en su premisa pero que, poco a poco, se revelan como un poderoso recordatorio histórico y político. A través de los ojos de una niña, el filme nos invita a recorrer el Irak de los años 90, marcado por la pobreza, las sanciones internacionales y la sombra de un régimen autoritario que heredaba sus formas de gobierno de forma retrógrada y caciquista, como si de una monarquía medieval se tratase.

El punto de partida es tan entrañable como desolador: una niña que, acompañada siempre por su gallo, busca los ingredientes necesarios para preparar una tarta de cumpleaños encargada por el propio Sadam Huseín a toda la población en un ejercicio de autobombo y a la vez de extorsión a la ciudadanía. Lo que en apariencia podría ser una anécdota infantil cargada de candor e inocencia se convierte en una radiografía amarga de un país hambriento y en ruinas, donde las peticiones de un dictador exponen el contraste brutal entre lo cotidiano y lo absurdo, entre el capricho y la más urgente de las necesidades.

Hasan Hadi juega con la baza de la infancia y logra un contraste cautivador entre la inocencia de la protagonista y la tragedia de un pueblo sometido. El paisaje de casas sobre el agua, la niña y su barca cruzando de un lado a otro y el tono a medio camino entre el magnetismo de las fábulas y lo demoledor de los dramas, evocan un relato que podría formar parte de cuentos más próximos a ‘Las mil y una noches’. Sin embargo, tras la textura de cuento costumbrista se ocultan las cicatrices de una dictadura implacable y de un país desgarrado por las tensiones con Estados Unidos.

Los diálogos se mueven entre lo devastador y lo entrañable, como si en cada frase convivieran la dureza de la realidad y la ternura de un cuento contado al calor del hogar. En este sentido, la película conecta con la universalidad de títulos como ‘El monje y el rifle’, por citar una obra reciente, que trascienden sus contextos específicos para ofrecer reflexiones sobre el poder, la identidad y la memoria colectiva. Pertenece a ese tipo de películas que independientemente del escenario y el ambiente te llegan o pueden vincularse con tu propia historia o sociedad.

Especial mención merece la actuación de Sajad Mohamad Qasem, la joven protagonista. Su interpretación equilibra dulzura y carácter, transmitiendo tanto la ingenuidad de la niñez como la consciencia, incipiente pero firme, de estar viviendo en tiempos decisivos. Su rostro es a menudo reflejo de una cultura rota, de un país al borde del sálvese quien pueda. ‘La tarta del presidente’ no es solo una película sobre Irak ni sobre Saddam Hussein: es un recordatorio de cómo la inocencia infantil puede servir como espejo de las tragedias colectivas. Hasan Hadi logra un relato que emociona, conmueve y, sobre todo, obliga a recordar.

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de febrero de 2026. Título original: Mamlaket Al-Qasab. Duración: 102 min. País: Irán. Dirección: Hasan Hadi. Guion: Hasan Hadi. Fotografía: Tudor Vladimir Panduru. Reparto principal: Sajad Mohamad Qasem, Rahim AlHaj, Baneen Ahmad Nayyef, Waheed Thabet Khreibat. Producción: Maiden Voyage Pictures, Missing Piece Films, Spark Features, Working Barn Productions. Distribución: Atalante. Género: drama. Web oficial: https://www.thefilmcollaborative.org/fiscalsponsorship/projects/thepresidentscake

Crítica: ‘La princesa orgullosa’

En qué plataforma ver La princesa orgullosa

Sinopsis

Ha llegado el momento de que el joven y apuesto rey Benjamín encuentre esposa. Cuando le presentan el retrato de la bella princesa Carolina, queda tan encantado que a cambio le envía su retrato, pero al mimada y orgullosa princesa Carolina lo rechaza. El rey Benjamín, decide seducirla y, disfrazado de jardinero, consigue trabajar en su castillo. Descubre que la princesa alguna vez fue feliz y amable y, con la ayuda de la música y las flores, se enamora de él. Cuando sus consejeros, deseosos de permanecer en el poder, encuentran para ella un príncipe débil con quien casarse, Carolina y Benjamín huyen juntos. Los numerosos obstáculos a los que se enfrentarán en su huida los unirán. Sin embargo, Benjamín aún tendrá que revelar la verdad pero el amor y la felicidad prevalecerán.

Crítica

Divertida y llena de magia

Basada en el famoso cuento checo, llega a nuestras pantallas de cine ‘La princesa orgullosa’. La inmortal historia de Božena Němcová, nos cuenta la historia del rey Benjamín, un joven que se enamora perdidamente de la bella pero orgullosa princesa Carolina. Para ganarse su corazón se hará pasar por un simple jardinero.

Cogiendo ideas del cuento y de la película de 1952. ‘La princesa orgullosa’ nos trae una divertida historia en la que al final triunfa el amor. Me han encantado el personaje de Carolina, esta hermosa princesa, pero con un terrible carácter. Es divertido ver un personaje así, saliéndose un poquito del estereotipo de princesa encantadora.

La película está dirigida por Radek Beran y David Lisý, ambos han querido hacer un gran homenaje a los paisajes checos. Y es que, sin duda, el gran punto fuerte de la película son esos grandes fondos que vemos rodeando a los protagonistas. Tenemos imágenes que parecen verdaderas fotografías. Contrasta un poco con la animación. Que no es mala, pero sí que es verdad que alguno de los movimientos, sobre todo en las caras de los personajes, son un poco torpes. Algo que no influye para nada el disfrute de esta historia.

Otro de los puntos fuertes que encontramos en la cinta, es el uso del color, colores fuertes y que llaman la atención, logrando caracterizar a nuestros protagonistas con los colores.

El diseño de los personajes está directamente basado en los actores Alena Vránová y Vladimir Ráz, actores de la película de Borijov Zeman, de 1952. Buscando imágenes de esta película, he podido ver el gran trabajo que han realizado logrando un gran parecido a éstos. Incluso hay escenas calcadas de la película del 52.

La banda sonora también es una mezcla de la música original de la película de Zeman, mezclada con nuevos temas. Se ha encargado de ella Ondrej Brzobohatý.

‘La princesa orgullosa’ me ha gustado bastante, creo que es una película que los niños van a disfrutar un montón. Ya que es divertida, tiene aventuras, magia, amistad y amor. Y está contada de una manera muy dinámica y con escenas llenas de movimientos. Así que no dudéis en acercaros a las salas de cine este próximo viernes para disfrutar de una buena tarde junto los más pequeños.

Ficha de la película

Título original: Pysná princezna. Duración: 84 min. País: República Checa. Dirección: Radek Beran, David Lisy. Guion: Radek Beran, Henryk Bloch, Oldrich Kautský, Borivoj Zeman. Música: Ondrej Brzobohatý. Fotografía: Álex D. Sala. Reparto principal: Marek Lambora, Anna Fialová, Ales Procházka, Martin Zahálka, Vasil Fridrich, Petr Pospíchal. Producción: Human, Luminar Film, PFX. Distribución: Vercine. Género: Aventura. Web oficial: La princesa orgullosa

Crítica: ‘Yakarta’

Diego San José sorprende con ‘Yakarta’, una serie turbia, honesta y magistralmente interpretada

Diego San José apuesta de nuevo por el formato televisivo y nos presenta ‘Yakarta’. Esta serie de seis episodios que se estrena en Movistar Plus+ el 6 de noviembre, es una pieza compleja y profundamente moral que, arriesgando y en gran medida consiguiendo, traza el retrato de personajes al borde del abismo. En el centro está un hombre en horas bajas, un exjugador olímpico de bádminton convertido en profesor de educación física en un instituto de Vallecas (Javier Cámara), que ve su última oportunidad de vengarse de la vida en una muchacha adolescente con talento (Carla Quílez). Esa propuesta de “cumplir un sueño frustrado” a través de una joven promesa es tan genuina como inquietante, porque, desde el arranque, la reputación ética del protagonista queda comprometida: un sujeto denostado, con prácticas poco limpias, que prácticamente acosa a la joven y a su madre para obtener el permiso de entrenarla y llevarla hasta un torneo en Yakarta.

La fuerza de ‘Yakarta’ reside en su capacidad para situar la historia en un deporte poco o nada popular como el bádminton y, al mismo tiempo, abrir una ventana hacia lo turbio de la ambición, la manipulación y la fragilidad humana. Los personajes no son héroes: son grises, desplazados, víctimas de sus propias miserias y la serie no rehúye ese tono sombrío. La relación entre el entrenador y la joven promesa funciona como espejo de sus vidas rotas, de su necesidad de sentirse algo más que fagocitados por el sistema o el olvido. Y esa empatía que se forja entre ellos tiene tanto de salvación mutua como de coartada moral.

Bajo la dirección de Elena Trapé (acompañada de Fernando Delgado-Hierro e incluso de Javier Cámara al mando de algún episodio) la serie aprovecha el espacio de las ciudades de provincias, los polideportivos a medio gas, las pensiones desvencijadas, para narrar “esa España sin carisma” a la que, según el propio San José, le gustan las historias de gente que “pierde incluso cuando gana”.

La interpretación de Javier Cámara vuelve a demostrar su dominio y matiz: un hombre que quiere servir de ejemplo aunque sus métodos chirrían, al que vemos caer, arrastrarse y ofrecerse como salvador cuando en realidad él está más perdido que su alumna. Y Carla Quílez como la joven promesa da voz al conflicto y a la vulnerabilidad, abriendo la posibilidad de esa “otra revelación” que viene de la mano del descubrimiento mutuo. La relación entre Cámara y Quílez podría dar a luz a otro descubrimiento como el que en su día vivimos con ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’ y Natalia de Molina, aunque a Quílez ya se la haya reconocido por ‘La maternal’.

Como obra televisiva, ‘Yakarta’ es quizá la más seria de San José hasta la fecha, que nos tiene más acostumbrados a comedias como ‘Ocho apellidos vascos’, ‘Fe de etarras’ o ‘Superlópez’ e incluso la recientemente renovada ‘Su majestad’ o la saga ‘Vota/Vamos/Venga Juan’. Aquí abandona el registro ligero para internarse en la radiografía honda, casi áspera, de un deporte marginal, de vidas mediocres y como siempre de un pequeño fragmento de nuestro país. Y en ese margen encuentra libertad para contar algo que pocas veces se ve: lo que ocurre detrás de los focos, antes del aplauso, en la periferia de la gloria. Y lo hace sin concesiones, con personajes condenados a entenderse a través de la complicidad de su desdicha y planteando muchos detalles que acaban cobrando sentido. En sus secretos y revelaciones nos topamos con una historia a la altura del ‘Gracias a Dios’ de François Ozon, para el buen entendedor.

El ritmo podría haber sido más ligero pues en algún tramo acusa cierta dilatación del viaje emocional, pero quizá ese tempo comedido es justo el que favorece que los detalles que parecen inconexos al inicio cobren significado al final. Con todo y con esto ‘Yakarta’ no es complaciente: incomoda, cuestiona, interpela. Y lo hace con una estética sobria, sin grandilocuencia, lo que agradece en este tipo de drama íntimo. Recomendable para quienes buscan ficciones que planteen más preguntas que respuestas y que no rehúyen el costo moral de sus personajes.

Crítica: ‘Ángulo muerto’

Sinopsis

Estela y Ramón han atravesado una separación y el suicidio de Hugo, su único hijo, con tan solo 13 años, después de sufrir acoso escolar. Cuando Estela obtiene un vídeo grabado por los agresores de su hijo, cree que ha llegado el momento de tener una conversación con Ramón. Mientras descubren la realidad de lo ocurrido con Hugo, tratarán de esclarecer si podrían haberlo evitado y si estuvieron a la altura como padres.

Crítica

El giro final destroza

Hemos tenido la oportunidad de poder ver el cortometraje ‘Ángulo muerto’, dirigido por Cristian Beteta. Quizás os suene, ya que ganó a Mejor Dirección en los Premios Fugaz de 2025 (aquí la lista de ganadores) y también su actriz, fue galardonada en estos mismos premios.

Estela y Ramón han atravesado una separación y el suicidio de Hugo, su único hijo, con tan solo 13 años. Algo que para dos personas es demasiado. Esa tensión la vemos desde el primer momento en el que Ramón monta en el coche, en el que le ha ido a buscar Estela.

Aquí, los nervios de ella y el cómo intenta mantener la calma él, se ve en cada movimiento, respiración, gestos, casi ni se miran. Pero Estela solo quiere una cosa, y es hablar, y mostrarle la realidad.

Un cortometraje muy duro y por desgracia demasiado actual. En un año en el que ya hemos visto varios casos parecidos en la televisión, de niños llevados por la desesperación deciden desaparecer, ‘Ángulo muerto’ como digo es una manera de traernos ese dolor por parte de los padres. De no entender nada, de no comprender tantas cosas, de echarse culpas y ver que no pudieron ayudarle.

Cristian Beteta cuenta con el gran Carlos Santos, que me parece sensacional. Y con Eva Llorach, cuyo papel le ha dado ya bastantes premios en diferentes galas. Su personaje está destruido, tiene un vídeo que no para de ver, pero que nunca puede terminar. No comprende porque a su hijo le pudieron tratar así. Cada movimiento de sus manos, los gestos de su cara, muestran un dolor que le llega a las entrañas.

‘Ángulo muerto’ merece mucho su visionado, en el vemos todo el proceso de una pérdida tan cruel y difícil de llevar. Además, el querer venganza, el necesitar saber quiénes maltrataron a tu hijo y el por qué lo hicieron. En un mundo en el que este tipo de situaciones son “cosas de niños” deberíamos de afrontar más historias como estas y poder actuar con tiempo.

Ficha de la película

Título original: Ángulo Muerto. Duración: 15 min. País: España. Dirección: Cristian Beteta. Guion: David Verdugo. Música: Beatriz López. Fotografía: Álex D. Sala. Reparto principal: Eva Llorach, Carlos Santos. Producción: La Dalia Films. Distribución: Distribution with Glasses. Género: Drama. Web oficial: https://betetafilms.com/portfolio-item/angulo-muerto/

Crítica: ‘It: bienvenidos a Derry’

En qué plataforma ver It: bienvenidos a Derry

Mantiene la esencia del payaso y abre nuevas puertas al multiverso King

Cada 27 años It, Eso o Pennywise vuelve a acechar a los niños de Derry. Tras la TV movie de 1990 tuvimos que esperar ese mismo ciclo para tener dos partes (iniciadas en 2017) que nos devolviesen al mítico payaso de Stephen King. Por suerte, el monstruo interpretado por Bill Skarsgård no se ha hecho derogar tanto. ‘It: bienvenidos a Derry’ nos hace volver a la visión de Andy y Bárbara Muschietti estrenándose el 26 de octubre. Aunque HBO Max no muestra el primer capítulo en España hasta el día 27 nosotros hemos podido ver los cinco primeros y pese a que esto es una precuela os contamos sin spoilers.

Respondamos antes que nada a una simple pregunta. Sí, si te gustaron las películas de los Muschietti te gustará ‘It: bienvenidos a Derry’. Y sí, vas a ver mismo escenario, mismo payaso y mismo tipo de horrores. Pero también has de estar abierto a un par de libertades creativas que como lector de Stephen King quizás no te gusten. Todos asumimos que la cronología de las películas es diferente, sin duda en un intento de congratularse con los jóvenes del siglo XXI. Las películas transcurrían en 1989 y 2016 y esta nueva serie ha de retroceder a 1962. Y eso no altera ni un milímetro la esencia de la historia, es más, el primer episodio arranca fuerte enganchando instantáneamente. Más adelante comentaremos qué tipo de libertad se han tomado, como he dicho, sin destripar nada.

HBO nos permite, tal y como aparece en el perfil de IMDB de la serie, contaros que como protagonista tenemos al soldado Hanlon interpretado por Jovan Adepo. Hace las veces del abuelo de Mike Hanlon, uno de los niños de ‘It’ que acabaron con el alien interdimensional Pennywise a través del Ritual de Chüd. Sin embargo, el patrón narrativo se mantiene fiel a la novela original: los protagonistas son un grupo de niños que emprenden la búsqueda de otros menores desaparecidos mientras enfrentan las atrocidades del payaso y la indiferencia de los adultos.

Aunque ‘It’ y con ello incluyo también a ‘It: bienvenidos a Derry’, tiene personajes magníficamente bien trabajados reconozcamos que el verdadero atractivo es Pennywise. El payaso sigue como constante obvia, aunque bastante menos visible que en los filmes, manifestándose con toda una batería de nuevos horrores y burlas macabras que os inquietarán y pondrán la adrenalina al máximo. Y como auguraba el meteorito del tráiler se cuenta su llegada a la Tierra y con ello toca hablar de su antagonista. Desde luego Maturin la Tortuga está en la mente de los Muschietti, aunque quizá no en el modo en que querrían los lectores. Lo que no se puede negar es que su presencia es la habitual, sutil y protectora. Aparece fugazmente como mascota del instituto, como amuleto en una pulsera, como garabato en la pizarra, en una caseta de feria, en unos dibujos animados…

Quizá lo más destacado de ‘It: bienvenidos a Derry’, sea otro de los pocos papeles ya hechos públicos. Chris Chalk interpreta a Dick Hallorann, el personaje de ‘El Resplandor’ que ayuda al niño protagonista. Se enlaza así con ese universo siempre conectado de Stephen King aferrándose a unas líneas de ‘It’ que colocan al personaje en Derry cuando se habla del incendio del club de noche para afroamericanos llamado Black Spot. Y es que este ‘It’ tiene momentos tan terroríficos como misteriosos, pero ya no es solo una simple historia de terror, es una celebración en forma de crossover tal y como quiso hacer en su día Mike Flanagan. Es una historia de horrores y género fantástico, que se disfruta a más niveles si has leído las novelas. Cuando Stephen King escribió ‘It’ puede que no pero ahora en su obra hay un sentido de universo compartido. Lo que ha de tener cuidado la serie en ese sentido es en no caer en incoherencias o en perder su espíritu. Ahí es cuando podemos pasar de un disfrute fan a una pesadilla para puristas. Es a mitad de la temporada cuando aparece un elemento que parece que se han sacado de la manga y que desentona bastante con lo que ha sido hasta ahora la historia, de tal modo que ya habrían querido los miembros del Club de los Perdedores disponer de esta nueva inclusión.

Quién sabe si lo que tienen en mente es dirigirse hacia la ‘La torre oscura’, desde luego Andy Muschietti disfruta de los crossovers como ya demostró con ‘Flash’, cómic al que dedica aquí un guiño. Ha introducido elementos como el Juniper Hill Asylum que está cerca de Castle Rock, se habla de la prisión de Shawshank que es donde transcurre ‘Rita Hayworth and Shawshank Redemption’, conocida en España como ‘Cadena perpetua’, vemos un cartel de un Hotel que se llama “punta de flecha”, que es el mismo nombre del proyecto que da luz a todo lo que pasa en ‘La niebla’… Incluso parece que por casualidad cuenta con el actor Joshua Odjick quien aparece en otra reciente historia basada en el universo King pues actúa en ‘La larga marcha’. El propio director hace un cameo y ha dejado caer por ahí un mate con el escudo del River Plate. Es un sin fin de alusiones. Y ahí reside la gran diferencia con las películas de ‘It’, que todo tiene un mayor sentido de conjunto pero arriesgando a perder la esencia.

‘It: Bienvenidos a Derry’ no reinventa el terror, pero sí lo enmarca dentro de una visión más amplia del universo de Stephen King y no se convierte en otra serie fallida tipo ‘Territorio Lovecraft’. Se respetan las pautas de la obra original y la atmósfera de las películas, al tiempo que introduce conexiones y referencias que harán las delicias de los fans más atentos. Pese a las libertades creativas que pueden distraer de la trama infantil, el resultado es un relato sólido, visualmente potente y con un tono de terror que demuestra que Pennywise sigue siendo una de las criaturas más fascinantes del género. Esperemos que el cosmos literario de King sigua expandiéndose de esta manera y los lectores lleguen a profundizar en el Macrocosmos.

Crítica: ‘Hi-Five (Haipaibeu)’

En qué plataforma ver Hi-Five (Haipaibeu)

Sinopsis

¡Entre lo ordinario y lo extraordinario! ¿Quiénes somos? «High Five»

La chica del taekwondo «Wanseo», el aspirante a escritor «Jisung», la nueva gerente «Seonnyeo», el jefe del equipo de trabajo FM «Yakseon» y el hipster desempleado «Kidong».

Las cinco personas recibieron un trasplante de corazón, pulmones, riñón, hígado y córnea de un misterioso donante de órganos. Pero junto con sus cuerpos sanos, ¡también recibieron superpoderes inesperados!

Confirman la existencia de los demás a través de sus propias marcas y deciden formar un equipo, pero sus habilidades, personalidades y gustos son diferentes, y cada vez que se reúnen, pelean y tienen accidentes.

Mientras tanto, «Youngchun», el líder de la Iglesia del Nuevo Dios, que recibió un trasplante de páncreas y también obtuvo poderes especiales, se propone encontrar a los demás receptores para convertirse en el ser absoluto con el que ha soñado toda su vida…

Crítica

Un trasplante del cine de superhéroes que convierte la comedia coreana en cine global

El cine surcoreano lleva años demostrando su versatilidad a la hora de conquistar mercados internacionales. Con ‘Hi-Five (Haipaibeu)’, el director Kang Hyeong-cheol vuelve a demostrar que en Corea del Sur saben reinventar géneros populares y darles un sello propio. La película nos presenta un relato de superpoderes que podría hacer las veces del ‘Chronicle’ de Josh Trank, el cual, cambió la visión de las historias de personas con poderes. En esta ocasión no hay oscuridad ni tragedia adolescente, sino un espectáculo lleno de color, comedia y energía desbordante.

Para contextualizar, conviene recordar que ‘Chronicle’ sorprendió en su día como una propuesta independiente que exploraba la responsabilidad y el deterioro psicológico en torno a los superpoderes. Fue una película con efectos visuales notables y, además, un trampolín para talentos como Dane DeHaan o Michael B. Jordan. Pues bien, con ‘Hi-Five’ podríamos hablar de un “Chronicle coreano”, pero pasado por un filtro mucho más festivo y cercano al espíritu del cómic o el manga.

La cinta crea su propia mitología original para justificar cómo los personajes adquieren sus habilidades: en este caso, a través de trasplantes de órganos que les otorgan habilidades extraordinarias. Esta premisa, tan peculiar como ingeniosa, da pie a un grupo protagonista compuesto por cinco individuos totalmente heterogéneos. Kang Hyeong-cheol no se limita a mostrar sus poderes como simples recursos narrativos, sino que los utiliza al servicio de la comedia física y visual, explotando al máximo cada situación absurda o inesperada.

Uno de los aspectos más destacados es cómo la película equilibra humor y épica. Aunque la mayor parte del metraje busca arrancar carcajadas, también hay momentos que recuerdan al cine de aventuras con gran despliegue visual. El villano de turno, cerca de ser un mero estereotipo, se integra dentro de esa mitología inventada, dotando a la historia de un trasfondo que prácticamente cae en lo anecdótico.

En términos técnicos, ‘Hi-Five’ sorprende con unos efectos especiales competentes y coloridos, que aunque no buscan el hiperrealismo de Hollywood, cumplen con creces en el terreno estilizado que propone la cinta. La fotografía refuerza ese aire comiquero, con tonos vivos y composiciones que parecen sacadas de una viñeta. Además, la banda sonora dinámica aporta un ritmo adicional a la narración, subrayando tanto los momentos cómicos como los más heroicos.

Lo que termina de redondear la experiencia es el carácter coral de los protagonistas. La película se toma su tiempo para que cada uno de ellos tenga su momento de lucimiento, mostrando sus particularidades y, en consecuencia, favoreciendo la conexión con la audiencia. Esta construcción de personajes recuerda a otros títulos donde grupos dispares aprenden a colaborar, pero lo hace con un acento marcadamente coreano y con un humor que nunca se toma demasiado en serio a sí mismo.

‘Hi-Five’ se inscribe en esa tendencia reciente del cine surcoreano de mezclar géneros para alcanzar tanto al público local como al internacional. Al igual que en películas como ‘Smugglers’ o la delirante ‘Escape from the 21st Century’, aquí se parte de una premisa aparentemente sencilla para construir un producto redondo, capaz de entretener y sorprender a partes iguales. Es el tipo de filme que quizá pase desapercibido en taquillas globales, pero que sin duda encontrará su lugar en el catálogo de streaming y entre los aficionados al cine fantástico con un toque irreverente. ‘Hi-Five’ es una película fresca y no me sorprendería que generase su propio manhwa.

Ficha de la película

Estreno en España: por determinar. Título original: Haipaibeu. Duración: 119 min. País: Corea del Sur. Dirección: Kang Hyeong-cheol. Guion: Kang Hyeong-cheol. Música: Kim Jun-seok. Fotografía: Choi Chan-min. Reparto principal: Lee Jaein, Ahn Jaehong, Ra Miran, Kim Hiewon, Oh Jungse, Park Jinyoung. Producción: Annapurna Films, Next Entertainment World. Distribución: YouPlanet Pictures. Género: comedia, fantástico. Web oficial: https://its-new.co.kr/en/movie/works/detail.aspx?seq=1212&search=&year=2025&lang=en&pageNum=1&type=

Crítica: ‘Un fantasma útil’

En qué plataforma ver Un fantasma útil

 

Powered by JustWatch

 

Sinopsis

Tras la trágica muerte de Nat a causa de la contaminación por polvo, su esposo March se ve consumido por el dolor. Pero su vida cotidiana da un vuelco cuando descubre que el espíritu de su mujer se ha reencarnado en una aspiradora. Por absurdo que parezca, su vínculo se reaviva, haciéndose más fuerte que nunca…

Crítica

Ópera prima de Ratchapoom Boonbunchachoke y ya podemos decir que estaremos pendientes de su segunda película. Es un filme que se propone explorar el dolor, la memoria y el olvido mediante una comedia negra fantástica que coquetea con lo absurdo, y que en muchos momentos nos ha hecho recordar a maestros del absurdo como José Luis Cuerda o Quentin Dupieux.

La historia parte de una premisa tan insólita como desgarradora: Nat muere víctima de una enfermedad respiratoria provocada por contaminación, y su esposo March queda sumido en el duelo. Cuando descubre que el espíritu de su mujer se ha reencarnado en una aspiradora doméstica, su vida cambia por completo. Aparentemente una idea de humor surrealista, pero bajo esa superficie late una reflexión sobre el olvido: la memoria de una persona querida, el miedo a ser olvidado, el modo en que los seres vivos y los objetos pueden retener o borrar rastros de lo que fue. También aparece otro fantasma, de un obrero muerto en la fábrica familiar, lo que introduce la idea de los olvidos colectivos, de las heridas que no cierran o que la sociedad prefiere ignorar.

Originalidad del planteamiento es innegable. La unión entre lo doméstico absurdo (una aspiradora poseída) y lo íntimo (el duelo, la culpa, el recuerdo) es potente, y permite jugar con tonos que van rondan sobretodo el humor chanante. Escenas de sexo con aspiradoras, combates entre electrodomésticos, poltergeists fabriles… Las situaciones son tan dispares durante la primera hora que no paras de reírte.  A parte la ambientación y estética del film se apoya en un diseño visual cuidado y en la capacidad de generar cuadros que resultan inquietantes, poéticos o cómicamente espeluznantes según el momento. Solo el primer fotograma con personajes ya nos recuerda a las comedias manchegas de Cuerda.

Y tras todo esto hay metáfora social. Un fantásma útil no es sólo una historia personal y cómica, pues el fantasma de la fábrica recuerda que hay olvidos sociales (accidentes laborales, contaminación, responsabilidad colectiva) que están presentes, aunque se trate de barrerlos bajo la alfombra de manera que los ricos o poderosos queden impunes.

Pero hay algo que no termina de cuajar. Lo más claro es que el film padece de olvidarse de su propia vis cómica en algunos tramos. Cuando el absurdo alcanza su cúspide, se espera que el humor sostenga el peso y en ciertos momentos, la película se vuelve demasiado contemplativa, demasiado asfixiada por sus propias metáforas y dramas, perdiendo ese equilibro entre lo ridículo y lo profundo que prometía al inicio. Eso hace que la narrativa decaiga a ratos, especialmente en la parte central, donde el ritmo se relaja y algunas escenas se sienten redundantes. Eso si, el final es un apoteosis asegurado.

‘Un fantasma útil’ es una obra ambiciosa que merece atención por cómo mezcla lo fantástico con lo político, lo íntimo con lo colectivo, lo visual con lo simbólico. Su defecto principal es un cierto desbalance: promete delirios cómicos pero no siempre los sostiene. Aun así, cuando acierta, conmueve, provoca y arranca carcajadas. Porque al final lo que perdura es esa idea punzante: olvidar no es simplemente dejar de recordar, sino permitir que lo que fue deje de existir, incluso cuando pasada la garantía la aspiradora siga funcionando.

Ficha de la película

Estreno en España: por determinar. Título original: Phi Chidi Kha. Duración: 130 min. País: Tailandia. Dirección: Ratchapoom Boonbunchachoke. Guion: Ratchapoom Boonbunchachoke. Música: Chaibovon Seelukwa. Fotografía: Pasit Tandaechanurat. Reparto principal: Davika Hoorne, Apasiri Nitibhon, Wanlop Rungkamjad, Wisarut Homhuan, Wisarut Himmarat. Producción: 185 Films, Haut les Mains Productions, Mayana Films, Momo Film Co, Tsixtysix. Distribución: YouPlanet Pictures. Género: comedia, drama. Web oficial: https://185films.co/work/

Crítica: ‘Together’

En qué plataforma ver Together

Sinopsis

Dave Franco (The Disaster Artist, Malditos Vecinos) y Alison Brie (Mad Men, Community) interpretan a una pareja en crisis que se muda al campo, donde descubren una cueva con una fuerza sobrenatural. Al beber de su agua, comienzan a sentir transformaciones físicas y emocionales. Una experiencia de body horror intensa e inquietante que critica la codependencia en las relaciones de pareja.

Crítica

Una metáfora magnífica

Cuando uno se acerca a ‘Together’, debut en el largometraje para Michael Shanks, es inevitable pensar en referentes recientes que exploran el horror corporal como metáfora. Confieso que entré a la sala con la idea de que iba a toparme con algo similar a ‘Dos’ de Mar Targarona, aquella producción española donde dos desconocidos despiertan cosidos por el abdomen y luchan desesperadamente por liberarse. También me vino a la mente ‘Else’, de Thibault Emin, un título mucho menos conocido pero tremendamente perturbador, en el que el protagonista experimentaba el aislamiento existencial al ser absorbido por un edificio y expulsado por el recto del mismo (no es invent). No obstante, aunque ‘Together’ comparte con ambas la explotación y reinvención del body horror, su moraleja es otra: aquí lo grotesco sirve para diseccionar los pliegues más íntimos de las relaciones de pareja.

El body horror es un subgénero complejo y, durante mucho tiempo, relegado a un rincón de culto reservado a los fans de Cronenberg o de experimentos más extremos del cine independiente. Sin embargo, producciones recientes como ‘La sustancia’ han demostrado que puede tener un eco comercial y crítico, abriendo la puerta al público general a películas como esta. El cuerpo mutando, deformándose o desbordándose de lo humano se convierte en un espejo aterrador, un recordatorio de que lo físico es inseparable de lo psicológico. En ‘Together’, esa fusión orgánica entre dos amantes no es simplemente un efecto visual: es la materialización de una ansiedad colectiva sobre el amor, la convivencia y la pérdida de individualidad.

El argumento nos presenta a Millie (Alison Brie) y Tim (Dave Franco), una pareja que arrastra años de rutina y complicidades oxidadas. Su mudanza al campo parece un intento de recomponer lo que ya está resquebrajado. Pero la naturaleza (con un lago misterioso y una cueva que parece tragarse sus dudas) convierte su unión en un proceso irreversible: sus cuerpos comienzan a fundirse. Shanks construye a partir de ahí un relato que bascula entre lo íntimo y lo grotesco, entre la metáfora emocional y el espectáculo visual.

Lo fascinante de ‘Together’ es cómo utiliza la mutación para hablar del miedo al compromiso, del pánico a ser absorbido por el otro, de las crisis de ansiedad que nacen de relaciones estancadas. A la vez, plantea el otro extremo: el deseo profundo de pertenecer, de ser uno con la persona que se ama, incluso si eso significa desaparecer como individuo. El filme camina sobre esa paradoja con un pulso que mezcla horror y ternura, incomodidad y lirismo. Al fin y al cabo, ¿cuántas parejas no terminan funcionando como una sola entidad tras años de convivencia?

La película no ofrece respuestas fáciles ni moralejas simplistas, de hecho, plantea un enigma sobrenatural u ocultista de difícil intuición. Su cierre es tan perturbador como poético. No se trata de un “vivieron felices para siempre”, sino de otro tipo de conclusión que permite interpretaciones, con todas las implicaciones aterradoras que eso conlleva. Por supuesto todos coincidiremos en que el filme se proyecta para recordarnos que el amor puede ser un refugio, pero también una prisión invisible de la que no siempre hay escapatoria. Pero habrá quienes extraigan otras lecturas.

‘Together’ es un relato sobre el horror de sentirse atrapado en una relación infeliz y sobre la belleza y el peligro de entregarse sin reservas. Una obra que confirma que el body horror está viviendo una nueva juventud, donde las transformaciones físicas hablan de ansiedades sociales y emocionales con más verdad que cualquier melodrama convencional. Shanks debuta con una película incómoda y fascinante, destinada a quedarse en la memoria como una de las propuestas más arriesgadas y acertadas del 2025. Sin duda es una metáfora magnífica.

Ficha de la película

Estreno en España: 31 de octubre de 2025. Título original: Together. Duración: 102 min. País: Australia. Dirección: Michael Shanks. Guion: Michael Shanks. Música: Cornel Wilczek. Fotografía: Germain McMicking. Reparto principal: Alison Brie, Dave Franco. Producción: 1.21, 30West, Picturestart, Princess Pictures, Tango Entertainment. Distribución: Diamond Films. Género: terror. Web oficial: https://www.neonrated.com/film/together