Crítica: ‘El fuego de la venganza’

En qué plataforma ver El fuego de la venganza

Un thriller de tintes clásicos que transita entre la justicia y la redención

Nueva adaptación de ‘Man on fire’, la novela de Philip Nicholson a.k.a. A. J. Quinnell. En España se conoce como ‘El fuego de la venganza’ y tuvo una versión cinematográfica en 2004 con Denzel Washington, Christopher Walken y una jovencísima Dakota Fanning. Ahora llega a Netflix en formato de serie manteniendo una propuesta que mezcla el thriller de acción con el drama moral. Esta nueva adaptación, orquestada por Steven Caple Jr. y creada para televisión por Kyle Killen, no solo respeta el núcleo temático del material original, sino que lo amplifica hacia territorios más incómodos y contemporáneos. Tanto la película como esta nueva serie protagonizada por Yahya Abdul-Mateen II siguen pautas de la novela original, pero ambas trasladan su acción a Latinoamérica en lugar de a Italia. Todas coinciden en esbozar a un agente quemado, con pasado oscuro y desarrollar una historia en la que tiene que entenderse e incluso coger cariño a la joven a la que acepta proteger.

Desde su primer episodio, la serie plantea una tensión constante entre tres fuerzas que vertebran la narrativa: la venganza, la justicia y la protección de una joven cuya presencia redefine el propósito del protagonista. Este triángulo moral no es nuevo dentro del género, pero aquí se explora con una insistencia casi obsesiva. El protagonista es una figura fracturada que utiliza la violencia no solo como herramienta narrativa, sino como mecanismo de autorreparación emocional.

Uno de los detalles más interesantes es que el proyecto estuvo durante años en desarrollo con distintos enfoques, y que Caple Jr. insistió en rodar varias escenas clave en localizaciones reales inspiradas en favelas latinoamericanas, buscando una textura visual más orgánica y menos estilizada que otras producciones del género. Sin duda eso funciona pues forma parte del nudo de la serie y son los episodios más verosímiles.

Violencia, clase social y personajes que rompen prejuicios

Si algo define a ‘El fuego de la venganza’ es su representación cruda de la violencia. Es, sin exagerar, una de las series con mayor densidad de escenas de tortura por minuto que se recuerdan en el catálogo reciente de Netflix. Este exceso, lejos de reforzar siempre la narrativa, termina por jugar en su contra en determinados tramos, generando una sensación de repetición y desgaste. La serie entra en bucles donde la brutalidad deja de impactar y se convierte en un recurso predecible.

Sin embargo, sería injusto reducirla a eso. La serie introduce un interesante conflicto de clase entre sus antagonistas. Por un lado, personajes que han crecido en entornos de marginalidad extrema (favelas donde la supervivencia dicta las reglas) y que encuentran en el crimen su única salida. Por otro, figuras provenientes de entornos privilegiados que, de forma casi nihilista, deciden colaborar con lo peor de la sociedad. Esta dicotomía no solo enriquece el relato, sino que obliga al espectador a cuestionar sus propios prejuicios.

Especial mención merece el tratamiento de dos personajes secundarios surgidos de estos entornos marginales. Lo que comienza como un retrato aparentemente estereotipado evoluciona hacia una construcción compleja, con un giro narrativo que rompe expectativas y desmonta sesgos. Aquí es donde la serie demuestra una ambición narrativa que va más allá del espectáculo.

Acción eficaz, pero un desenlace que traiciona su propia premisa

En términos de ritmo, ‘El fuego de la venganza’ sabe dosificar bien sus momentos de tensión. Las escenas de acción están bien orquestadas y mantienen un nivel de intensidad notable, mientras que los segmentos dramáticos cuentan con el espacio necesario para desarrollarse de forma que los veamos tan necesarios como comprensibles.

El problema surge a partir del arco carcelario. A medida que la historia avanza hacia su tramo final, la serie abandona progresivamente su realismo. El protagonista, que hasta entonces operaba como un individuo contra el sistema, comienza a disponer de recursos prácticamente ilimitados. Este cambio de escala narrativa diluye uno de los mayores atractivos de la serie: la sensación de vulnerabilidad.

Lo que en un inicio era una historia de resistencia individual se transforma en una fantasía de poder que resta credibilidad al conjunto. El clímax, aunque efectivo en términos visuales, carece del peso emocional que prometía en sus primeros episodios.

Aun así, ‘El fuego de la venganza’ logra mantenerse como una propuesta sólida dentro del catálogo de la N roja. Ofrece suficientes matices, especialmente en su exploración de la moralidad y la desigualdad social, como para justificar su visionado.

Crítica: ‘Amenaza en el aire’

En qué plataforma ver Amenaza en el aire

Sinopsis

En este claustrofóbico thriller, un piloto (Mark Wahlberg) transporta en su avioneta a una teniente general (Michelle Dockery) que custodia a un testigo (Topher Grace) que va a testificar en un juicio contra la mafia. A medida que atraviesan las montañas de Alaska, las tensiones se disparan, ya que no todo el mundo a bordo es quien parece ser. Y a 3000 metros de altura no hay escapatoria posible.

Crítica

Aun siendo el vuelo más discreto y automático de Mel Gibson entretiene

Mel Gibson es un director con una filmografía marcada por la intensidad visual y emocional. Desde la brutalidad épica de ‘Braveheart’ hasta la conmovedora ‘Hasta el último hombre’, su cine ha demostrado un pulso narrativo sólido y una inclinación por la acción visceral y el drama humano. Sin embargo, en ‘Amenaza en el aire’ (‘Flight Risk’), su última incursión tras la cámara, Gibson entrega una obra que, aunque funcional en su género, carece de la fuerza y el carácter distintivo de sus mejores trabajos.

Protagonizada por Michelle Dockery, Topher Grace y Mark Wahlberg, la película sigue una premisa sencilla: un piloto debe transportar a una marshall y a un miembro de la mafia, mientras la tensión crece en la limitada cabina de su avión. El thriller se construye sobre una atmósfera claustrofóbica, apoyándose en la incertidumbre sobre las verdaderas intenciones de los personajes. Sin embargo, lo que podría haber sido una historia llena de intriga y giros memorables se desarrolla de manera predecible, sin aprovechar del todo el potencial dramático de la situación y además dándonos demasiadas notas humorísticas que rozan el ridículo.

La puesta en escena de Gibson es correcta pero sorprendentemente convencional. A diferencia de ‘Hasta el último hombre’, donde cada secuencia de combate tenía una crudeza y magnitud impactante, aquí la acción es contenida y sin momentos memorables. Da la impresión de que el presupuesto es tan ajustado que han tenido que recurrir a algunos planos con CGI barato. En ‘Apocalypto’, Gibson construyó una persecución frenética y absorbente, mientras que en ‘Flight Risk’ el ritmo resulta más plano, sin la misma energía sangrienta aunque con más tensión. Parece que cuando Gibson ha encontrado más apoyos en su lucha conservadora y anti-woke es cuando más se ha suavizado.

El guion, firmado por Jared Rosenberg, no ayuda demasiado. A pesar de la promesa de una tensión psicológica en el reducido espacio del avión, los diálogos carecen de profundidad y los conflictos no evolucionan de manera convincente. Wahlberg cumple con su papel, pero no se le da el material necesario para explotar su carisma ni la intensidad que ha demostrado en otras colaboraciones con directores más exigentes. Sin duda la previsibilidad del libreto juega en su contra.

Si bien es entretenida y no es una película fallida, ‘Amenaza en el aire’ es, sin duda, la obra menos inspirada de Mel Gibson como director, hasta tal punto de parecer un filme amateur. Se echa en falta su característico estilo visual, su habilidad para crear secuencias de acción electrizantes y su capacidad para inyectar emoción genuina en sus historias. Para un realizador que ha dejado huella con su audacia, violencia y visión cinematográfica, este thriller resulta sorprendentemente genérico. No es un desastre, pero tampoco es el vuelo que esperábamos.

Ficha de la película

Estreno en España: 28 de febrero de 2025. Título original: Flight Risk. Duración: 91 min. País: EE.UU. Dirección: Mel Gibson. Guion: Jared Rosenberg. Música: Antonio Pinto. Fotografía: Johnny Derango. Reparto principal: Mark Wahlberg, Michelle Dockery, Topher Grace, Monib Abhat, Savanah Joeckel, Paul Ben-Victor. Producción: Lionsgate, Media Capital Technologies, Hammerstone Studios, Blue Rider Pictures, Icon Productions, Davis Entertainment. Distribución: Diamond Films. Género: suspense, acción. Web oficial: https://www.lionsgate.com/movies/flight-risk

Crítica: ‘El piloto’

Sinopsis

[toggle]

En la noche de fin de año, el piloto experto Brodie Torrance (Gerard Butler) realiza un arriesgado aterrizaje cuando su avión, repleto de pasajeros, es alcanzado por un rayo. Perdidos en medio de una isla devastada por la guerra, Torrance se dará cuenta que sobrevivir al vuelo sólo ha sido el principio de una trepidante aventura llena de peligros. El piloto deberá usar todo su ingenio para llevar a los pasajeros a sus destinos sanos y salvos.

[/toggle]

Crítica

Cómodo en su encasillamiento, Butler consigue una respetable película de acción

Es cierto que Gerard Butler está bastante obcecado en hacer el mismo tipo de cine una y otra vez. Eso o que no le caen propuestas más jugosas o variadas sobre la mesa. En los últimos años está asentado como un héroe de acción de carácter maduro y podemos decir que es un justo heredero de Bruce Willis y compañía. En los últimos años ha protagonizado ‘Greenland’, la “saga Objetivo”, ‘Juego de ladrones’, ‘Juego de asesinos’, ‘Geostorm’, ‘Desaparecida sin rastro’… Todos esos títulos además de compartir que sus carteles lucen al actor en primer plano, con sus actores secundarios y una explosión detrás, podéis verlo en este hilo, parten de la misma productora, G-Base, la cual es la compañía que el actor creó con Alan Siegel.

Dicho esto, podemos saber claramente el perfil de película que tenemos con ‘El piloto’. Y viendo cuáles son sus primeros pasos, cómo nos plantean la situación también. La historia de esta película nos cuenta como un comandante de una aerolínea low cost embarca en un avión en plena nochevieja para hacer un vuelo por el índico mientras promete a su hija que llegará a tiempo para empezar el año con ella. Padre viudo, con tripulación nueva que además de llevar a bordo un preso y volar con el mínimo de gasolina para reducir gastos tiene previsto atravesar una tormenta. Todo pintaba fetén, modo ironía ON. Lo que podría ser un drama tipo ‘Sully’ se convierte en una película de acción por un giro o dos que no os voy a desvelar, pero os adelanto que la cosa se complica mucho más.

La premisa suena descabellada y efectivamente repite tropecientos clichés del cine de acción. Pero no resulta tan exagerada como películas anteriores de Butler. Ello es debido a que intenta ser menos espectacular y si lo pensamos la acción no acapara tanto el metraje. Hay muchas más escenas de discusiones entre tripulantes y pasajeros sumadas a movimientos burocráticos para gestionar el rescate. Además el héroe que encarna el actor escocés (hace bien alarde de nacionalidad en la película) es mucho más terrenal que los últimos agentes especiales o asesinos que ha interpretado. Por desgracia pierde el carácter bromista muy pronto y eso le quita carisma. Aunque protagoniza la cinta comparte mucha pantalla con Mike Colter (el cancelado Luke Cage de Netflix). La relación que tienen sus personajes puede asimilarse a la de maleantes y policías de ‘Con Air’, ‘The contract’ o ‘Asalto al distrito 13’. Ambos tienen que colaborar en una situación crítica, pese a que uno sea un delincuente y el otro un hombre de principios.

La verdad es que contando con Marco BeltramiMarcus Trumpp para la banda sonora todo podría haber lucido mucho mejor. En lo que se refiere acción de bajo o medio presupuesto me quedo con mejores propuestas, como ‘One shot’ o ‘La memoria de un asesino’. Pero creo que Jean-François Richet le ha sacado partido a Butler del mismo modo que hizo con Mel Gibson en ‘Blood father’. Me ha entretenido de una manera respetable esta película que Butler como productor ha querido llamar ‘Plane’ y en España han decidido cambiar a ‘El piloto’.

Ficha de la película

Estreno en España: 10 de febrero de 2023. Título original: Plane. Duración: 107 min. País: EE.UU. Dirección: Jean-François Richet. Guion: Matt Cook, Charles Cumming, J.P. Davis. Música: Marco Beltrami, Marcus Trumpp. Fotografía: Brendan Galvin. Reparto principal: Gerard Butler, Mike Colter, Yoson An, Daniella Pineda, Tony Goldwyn, Paul Ben-Victor, Joey Slotnick, Tara Westwood. Producción: Di Bonaventura Pictures, G-BASE, Lionsgate, MadRiver Pictures. Distribución: DeAPlaneta. Género: acción. Web oficial: https://www.plane.movie/

Primeras imágenes de ‘El irlandés’, de Martin Scorsese

Estreno este otoño en Netflix

Ya podemos ver un par de imágenes del estreno que nos tiene reservado Netflix para este otoño, la película que ha sido dirigida por Martin Scorsese. ‘El Irlandés’ ha sido guionizada por Steven Zaillian (‘La lista de Schindler’) y podrá verse en el próximo Festival de Cine de Nueva York que tendrá lugar en septiembre, afortunados los que acudan a él pues para ellos será la primicia.

Esta película que está basada en una novela de Charles Brandt cuenta en su reparto con Robert De Niro, Al Pacino, Joe Pesci, Stephen Graham, Jesse Plemons, Anna Paquin, Bobby Cannavale, Jack Huston, Sebastian Maniscalco, Paul Ben-Victor… En las fotogragías podemos ver a varios de ellos.

Sinopsis oficial:

Robert De Niro, Al Pacino y Joe Pesci protagonizan la película de Martin Scorsese, EL IRLANDÉS, una saga épica sobre el crimen organizado en Estados Unidos durante la época de la post-guerra, vista a través de los ojos del veterano de la Segunda Guerra Mundial, Frank Sheeran, un buscavidas y asesino a sueldo que trabajó junto a algunas de las figuras más notables del siglo XX. A través de varias décadas, la película relata uno de los grandes misterios sin resolver de la historia americana, la desaparición del legendario Presidente del Sindicato, Jimmy Hoffa, y ofrece un viaje a través de los entresijos del crimen organizado: su funcionamiento interno, rivalidades y conexiones con las principales corrientes políticas.