Crítica: ‘Ruta de escape’

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Un buen thriller sobre el desgaste moral y el estancamiento

Bart Layton, quien a priori sonará a director desconocido para muchos, regresa a carteleras lo hace con la carga de sacar adelante una película que cuenta con un reparto muy potente. Podría haber algo lleno de lentejuelas pero con ‘Ruta de escape’ su verdadero interés no está tanto en el mecanismo espectacular del thriller como en la anatomía moral de quienes lo habitan. Bajo una apariencia de cine criminal clásico (robos, persecuciones, policías obsesivos y ladrones que creen ir siempre un paso por delante) se esconde una película deliberadamente paciente, casi provocadora en ese sentido, que tarda en desvelar el rol real de cada actor dentro del tablero. Esa demora no es un defecto: es la estrategia.

Inspirada en el relato ‘Crime 101’ de Don Winslow, la película traslada su acción a la costa oeste de Estados Unidos y convierte la carretera 101 en algo más que una localización: es una línea de pensamiento, un itinerario mental que el filme cuestiona constantemente. El título español, mucho más explícito, resulta incluso más coherente con el fondo del relato: todos sus personajes buscan una salida, una ruptura con el estancamiento personal o profesional en el que se encuentran atrapados.

Personajes como arquitectura del suspense

Uno de los mayores aciertos de ‘Ruta de escape’ es su trabajo con los personajes. Layton construye el suspense no tanto a partir de giros espectaculares, sino desde la fricción entre figuras que se cruzan, se observan y se miden constantemente. Nada es inmediato. Las motivaciones se revelan a capas, y cuando el espectador cree haber entendido el rol de cada uno, la película introduce un matiz que obliga a replantear lo visto.

Chris Hemsworth ejerce de eje narrativo desde una contención poco habitual en su filmografía reciente. Su personaje es frío, calculador, casi hermético, y ese distanciamiento juega a favor del conjunto. Es cierto que en algunos momentos su presencia resulta tan pulida que parece salida de uno de sus muchos anuncios publicitarios, pero lejos de ser un problema, esa cualidad artificial refuerza la idea de un hombre que se ha construido a sí mismo como fachada. Hemsworth no busca simpatía, busca coherencia interna y la encuentra siendo un hilo conductor más conceptual que emocional.

Mark Ruffalo, por su parte, retoma un arquetipo que le resulta familiar: el del policía obsesivo, intuitivo, con un pie dentro y otro fuera del sistema. Su interpretación recuerda inevitablemente a la primera entrega de ‘Ahora me ves’, pero aquí introduce matices más ásperos y menos complacientes. Su agente no es brillante por carisma, sino por desgaste; es alguien que ha visto demasiados patrones repetirse como para creer en casualidades. Layton le concede tiempo y espacio para que esa obsesión no sea caricaturesca, sino trágica.

Por otro lado tenemos a la siempre eficiente Halle Berry. En su caso el personaje que interpreta tiene que ver con la trama y es disparador de más de un arco. Pero además encuentra espacio para el empoderamiento y para tocar elementos como el techo de cristal o la cosificación de las mujeres en el entorno profesional o empresarial.

Estancamientos, máscaras y falsas salidas

Donde la película se vuelve especialmente interesante es en su reflexión sobre el estancamiento. Todos los personajes principales (desde los principales hasta los secundarios y con esto contamos hasta 6 actores) parecen atrapados en versiones de sí mismos que ya no les satisfacen. En ese contexto, resulta llamativo que Barry Keoghan sea el único que no logra escapar de su rol habitual. Su personaje vuelve a encarnar al zumbado imprevisible, al elemento desestabilizador que parece vivir al margen de cualquier evolución real.

Paradójicamente, ese estancamiento interpretativo encaja con el discurso del filme. Mientras los demás buscan reinventarse o justificarse, el personaje de Keoghan representa a quien confunde intensidad con profundidad, caos con inteligencia. Esto conecta directamente con la ironía central de ‘Ruta de escape’: la supuesta sofisticación del ladrón de guante blanco que, en realidad, sigue una ruta demasiado obvia para alguien que presume de genio. La carretera 101 no es una jugada maestra, sino una muleta mental.

Halle Berry y Monica Barbaro funcionan como contrapesos emocionales y éticos, aportando capas de ambigüedad que evitan que la película se convierta en un duelo masculino de egos. Sus personajes no están ahí para decorar la trama, sino para tensarla, cuestionar decisiones y revelar grietas en discursos aparentemente sólidos.

‘Ruta de escape’ es un thriller sobre la verdad y la moral

Formalmente, ‘Ruta de escape’ es sobria, casi seca. Layton evita el virtuosismo visual y apuesta por una puesta en escena funcional, apoyada en el ritmo interno de las escenas y en el peso de las conversaciones. Esa elección puede desconcertar a quien espere un thriller más explosivo, pero encaja con una propuesta que prioriza la observación sobre el impacto inmediato.

El director vuelve a demostrar su interés por los relatos donde la verdad es una construcción frágil y subjetiva. Aquí no hay héroes claros ni villanos absolutos, solo profesionales aferrados a códigos que quizá ya no tienen sentido o dependen de factores corrompidos. El resultado es una película que crece a posteriori, sin ser excesivamente intelectual se asienta en la memoria del espectador planteando encrucijadas que abren debate.

Ficha de ‘Ruta de escape’

Estreno en España: 13 de febrero de 2026. Título original: Crime 101. Duración: 140 min. País: Reino Unido. Dirección: Bart Layton. Guion: Bart Layton, Peter Straughan. Música: Blanck Mass. Fotografía: Erik Wilson. Reparto principal: Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Barry Keoghan, Monica Barbaro, Corey Hawkins, Jennifer Jason Leigh, Nick Nolte, Halle Berry. Producción: Amazon MGM Studios, Working Title Films, RAW, Wild State, The Story Factory. Distribución: Sony Pictures. Género: suspense. Web oficial

Crítica: ‘Fubar’ T2

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Conspiraciones, tiroteos y Tocino: ‘FUBAR’ abraza su caos y mejora

Con un título que ya de por sí te prepara para el caos (‘FUBAR’, acrónimo militar de Fucked By Assholes in the Rear), esta serie de Netflix regresa con una segunda temporada que, para sorpresa de muchos, mejora considerablemente respecto a la primera. Aquella debutaba como una comedia de acción más, con Schwarzenegger en plan autoparódico persiguiendo a un cliché andante de narcotraficante. Pero esta nueva tanda de episodios decide abrazar el absurdo, el disparate y la conspiranoia, regalándonos un entretenimiento que, aunque empieza con el pie izquierdo, termina corriendo como un loco sin frenos cuesta abajo… y vaya si nos arrastra con él.

‘FUBAR’ sigue fiel a su nombre: en cada episodio, los personajes se ven envueltos en situaciones comprometidas por su propia torpeza, ego, o directamente, por estupidez monumental. Es como si los guionistas hubieran apostado a ver cuántas veces podían poner en peligro la seguridad nacional con un desliz romántico o un ataque de celos. Y ojo, lo logran. Esta vez, la amenaza es más actual que nunca: un apagón nacional provocado por una red de conspiraciones que casi parece inspirada en el último debate político español. No sabemos si la CIA tiene algo que ver con el precio de la luz, pero después de ver esto, uno duda.

El humor sigue siendo una mezcla de chistes físicos, bromas de instituto y violencia ridícula. Los primeros episodios tambalean como Arnold bajando unas escaleras sin rodilleras, pero a medida que avanza la trama, la serie se estabiliza y encuentra un ritmo propio, disparando gags, tiroteos y giros absurdos con notable precisión.

Carrie-Anne Moss entra en escena con una energía algo desconcertante: la vemos arrancar con coreografías de baile que harían sonrojar a Trinity, pero pronto revela su verdadera cara como la gran villana de la temporada. Su personaje es el único que parece habitar una serie seria, lo que la convierte en un contrapunto efectivo… e irónicamente cómico, a su manera.

En cuanto al elenco, Chips (Guy Burnet) es el fichaje estrella. Si Hans Gruber hubiese sobrevivido a su caída en Jungla de Cristal y hubiese pasado una temporada en un psiquiátrico con wifi, habría salido algo parecido a este personaje. Es irreverente, delirante y, sobre todo, divertidísimo. Solo el personaje de Tocino puede rivalizar con él en monería y capacidad de hacerse con nuestros corazones.

Schwarzenegger, por su parte, sigue siendo el alma (y los bíceps) de la serie. No puede moverse como antes, pero lo compensa con su inconfundible mezcla de humor seco y frases lapidarias. A su lado, Monica Barbaro se consolida como una co-protagonista de peso. Está más cómoda, más física y más divertida, dando una réplica creíble a su padre ficticio y al caos que les rodea.

En resumen, la segunda temporada de ‘FUBAR’ es como una hamburguesa triple con bacon: grasienta, exagerada, un poco estúpida… pero imposible de dejar a medio comer. Si la primera te dejó indiferente, dale una segunda oportunidad: ahora el menú viene con salsa conspirativa y un extra de risas.

Palmarés de los Oscar 2025

La gran triunfadora es Anora

Sigue desde aquí en directo la gala de los Oscar 2025 y descubre todos los ganadores de la que siempre se conoce como la noche más importante del cine. Actualizamos esta entrada en tiempo real con los premiados por la Academia norteamericana de cine en cada categoría, desde los galardones técnicos hasta el colofón con el premio a Mejor Película.

Consulta la lista completa de nominados y ganadores de los Oscar 2025, los momentos más emocionantes de la ceremonia presentada por Conan O’Brien y las sorpresas que marcarán esta edición. ¿Quiénes se llevarán la estatuilla dorada?

La alfombra roja regresó definitivamente y dijimos adiós a la «original» color champan que se estrenó en 2023. Sobre ella han desfilado muchos trajes y vestidos de negro y han posado artistas entre los que por supuesto destacaron por su estilo Demi Moore, Willem Dafoe, Colman Domingo, Elle Fanning, Jeremy Strong, la cantante Lisa o Ariana Grande con un vestido que tenía un curioso vuelo, casi tan difícil de llevar como el Louis Vuitton de su compañera Cynthia Erivo. Premio al desafío al la superstición para Timothée Chalamet por su traje amarillo canario. Premio a los más motivados para los autores de ‘Wallace and Gromit’ por su motivación acudiendo con maquetas de sus personajes. Por supuesto estuvo presente la española Karla Sofía Gascón que no fue vista por la alfombra roja y su primera aparición fue tras un ácido chiste de O’Brien.

La gala arrancó con un pequeño homenaje a la ciudad de Los Angeles, que siempre la ha acogido, por motivo del incendio que ha acabado con muchas casas y ha costado 27 vidas. No fue el único recordatorio que a quemado también las casas de celebrities como Mel Gibson, Paris Hilton, Milo Ventimiglia, Tina Knowles o Jeff Bridges. Seguido ha llegado la actuación de Ariana Grande y Cynthia Erivo con el tema de ‘El Mago de Oz’ y por supuesto de ‘Wicked’, inmensas ambas. Acabada la emotiva introducción la noche comenzó prometedoramente gracias al carisma y la gracia de Conan O’Brien, quizá el mejor presentador desde que ya no está Billy Crystal al frente. La noche fue un sinfín de risas.

Por supuesto en estos Oscar 2025 hubo momentos para la reivindicación por la paz en Ucrania o los derechos de lo emigrantes. Pero el momento más fuerte al respecto llegó con el equipo de ‘No Other Land’, ganador del mejor documental, el cual, acusó a las «políticas de Estados Unidos de perpetuar un genocidio».

Uno de los momentos más simpáticos y genuinos de la noche fue la lectura errada por turnos de los ganadores a mejor corto animado. Letonia también nos trajo un entrañable momento al dedicar los autores de ‘Flow’ el premio a sus mascotas. Por supuesto Ben Stiller hizo el payasete «sufriendo» ciertos problemas con la plataforma que debía hacerle salir bajo el escenario. Como espontáneo e inconsciente se puede definir el momento en el que Adrien Brody le lanza el chicle a su acompañante tras darse cuenta que subía a recoger la estatuilla masticándolo.

Palmarés de los Oscar 2025 según número de estatuillas

  1. Anora 5
  2. The Brutalist 3
  3. Wicked 2
  4. Emilia Pérez 2
  5. Dune: parte II 2
  6. La sustancia 1
  7. Cónclave 1
  8. A real pain 1
  9. Flow 1
  10. Aún estoy aquí 1
  11. In the Shadow of Cypress 1
  12. The Only Girl in the Orchestra 1
  13. No Other Land 1
  14. I’m Not a Robot 1

Palmarés de los Oscar 2025

Mejor película

  • Anora, de Sean Baker
  • The Brutalist, de Brady Corbet
  • La Sustancia, Coralie Fargeat
  • Cónclave, de Edward Berger
  • Dune: parte dos, de Denis Villeneuve
  • Emilia Pérez, de Jacques Audiard
  • Wicked, de Jon M. Chu
  • A complete Unknown, de James Mangold
  • Aún estoy aquí, de Walter Salles
  • Nickel Boys, de RaMell Ross

Mejor dirección

  • Jacques Audiard, por Emilia Pérez
  • Sean Baker, por Anora
  • Brady Corbet, por The Brutalist
  • James Mangold, por A Complete Unknown
  • Coralie Fargeat, por La sustancia

Mejor actor

  • Adrien Brody, por The Brutalist
  • Timothée Chalamet, por A Complete Unknown
  • Colman Domingo, Las vidas de Sing Sing
  • Ralph Fiennes, Cónclave
  • Sebastian Stan, por The Apprentice

Mejor actriz

  • Mikey Madison, por Anora
  • Karla Sofía Gascón, por Emilia Pérez
  • Cynthia Erivo, por Wicked
  • Demi Moore, por La sustancia
  • Fernanda Torres, por Aún estoy aquí

Mejor actor de reparto

  • Yura Borisov, por Anora
  • Kieran Culkin, por A Real Pain
  • Edward Norton, por A Complete Unknown
  • Guy Pearce, por The Brutalist
  • Jeremy Strong, por The Apprentice

Mejor actriz de reparto

  • Ariana Grande, por Wicked
  • Felicity Jones, por The Brutalist
  • Isabella Rosselini, por Cónclave
  • Monica Barbaro, por A Complete Unknown
  • Zoe Saldaña, por Emilia Pérez

Mejor película internacional

  • Aún estoy aquí de Brasil
  • La chica de la aguja de Dinamarca
  • Emilia Pérez de Francia
  • La semilla de la higuera sagrada de Alemania
  • Flow de Letonia

Mejor película de animación

  • Flow
  • Del revés 2
  • Memorias de un caracol
  • Wallace & Gromit: la venganza se sirve con plumas
  • Robot salvaje

Mejor película documental

  • Black Box Diaries
  • No Other Land
  • Porcelain War
  • Soundtrack to a Coup d’Etat
  • Sugarcane

Mejor guion original

  • Sean Baker por Anora
  • Brady Corbet, Mona Fastvold por The Brutalist
  • Jesse Eisenberg por A Real Pain
  • Coralie Fargeat por La sustancia
  • Moritz Binder, Tim Fehlbaum y Alex David por Septiembre 5

Mejor guion adaptado

  • Clint Bentley y Greg Kwedar por Las vidas de Sing Sing
  • Jacques Audiard por Emilia Pérez
  • Jay Cocks y James Mangold por A Complete Unknown
  • Joslyn Barnes y RaMell Ross por Nickel Boys
  • Peter Straughan por Cónclave

Mejor fotografía

  • The Brutalist
  • Dune: Parte II
  • Emilia Pérez
  • Maria
  • Nosferatu

Mejor montaje

  • Anora
  • Cónclave
  • Emilia Pérez
  • Wicked
  • The Brutalist

Mejor sonido

  • Tod A. Maitland, Donald Sylvester, Ted Caplan, Paul Massey y David Giammarco por A Complete Unknown
  • Gareth John, Richard King, Ron Bartlett y Doug Hemphill por Dune: Parte II
  • Simon Hayes, Nancy Nugent Title, Jack Dolman, Andy Nelson y John Marquis por Wicked
  • Erwan Kerzanet, Aymeric Devoldère, Maxence Dussère, Cyril Holtz y Niels Barletta por Emilia Pérez
  • Randy Thom, Brian Chumney, Gary A. Rizzo y Leff Lefferts por Robot salvaje

Mejor banda sonora

  • John Powell y Stephen Schwartz por Wicked
  • Kris Bowers por Robot salvaje
  • Clément Ducol y Camille por Emilia Pérez
  • Volker Bertelmann por Cónclave
  • Daniel Blumberg por The Brutalist

Mejor diseño de producción

  • The Brutalist
  • Cónclave
  • Dune: parte II
  • Nosferatu
  • Wicked

Mejor vestuario

  • A Complete Unknow
  • Cónclave
  • Gladiator II
  • Nosferatu
  • Wicked

Mejor maquillaje y peluquería

  • A Different Man
  • Emilia Pérez
  • Nosferatu
  • La sustancia
  • Wicked

Mejores efectos visuales

  • Alien: Romulus
  • Better Man
  • Dune: Parte II
  • El reino del planeta de los simios
  • Wicked

Mejor canción

  • Mi camino, de Emilia Pérez
  • El mal, de Emilia Pérez
  • Never Too Late, de Elton John: Never Too Late
  • The Journey, de The Six Triple Eight
  • Like a Bird, de La vida de Sing Sing

Mejor cortometraje de ficción

  • Anuja
  • The Last Ranger
  • A Lien
  • The Man Who Could Not Remain Silent
  • I’m Not a Robot

Mejor cortometraje documental

  • Death by Numbers
  • I Am Ready, Warden
  • Incident
  • The Only Girl in the Orchestra
  • Instruments of a Beating Heart

Mejor cortometraje de animación

  • In the Shadow of Cypress
  • Wander to Wonder
  • Yuck
  • Magic Candies
  • Beautiful Men

Óscar Honorífico: Quincy Jones (póstumo) y Juliet Taylor.

Premio Humanitario Jean Hersholt: Richard Curtis.

Premio en Memoria de Irving G. Thalberg: Michael G. Wilson y Barbara Broccoli.

Crítica: ‘FUBAR’

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Schwarzenegger en una comedia de acción de corte ligero y algo bobalicona

El próximo 7 de junio Netflix estrenará un nuevo documental sobre Arnold Schwarzenegger en formato de serie narrando su vida. Pero antes, el 25 de mayo, podremos ver al mítico héroe de acción en una serie en la misma plataforma. ‘FUBAR’ es una obra de Nick Santora (‘Prison Break’, ‘Reacher’, ‘Punisher 2’) que a lo largo de ocho episodios comprobaremos cómo el actor, otrora primera espada de los blockbusters, se adapta de nuevo a los tiempos que corren como ya hizo en su día y en múltiples ocasiones pasándose a la comedia o al cine familiar.

‘FUBAR’ nos ofrece esa imagen del “Chuache” encendiéndose un puro a lo ‘El último gran héroe’ pero deja patente que el intérprete austriaco ya no es el mozalbete cachas que empuñaba la espada de Conan o la recortada del T-800. Aunque hay que decir que muchos cogerán el guiño a la película de John McTiernan con la resolución del tiroteo final. Bajo la dirección directores como Phil Abraham (‘Hunters’, ‘Jack Ryan’, ‘Daredevil’) se introduce en el papel de un agente secreto. A sus setenta y cinco años Schwarzenegger hace de sesentón que está a punto de dejar su agencia de espías y que como tapadera regenta un negocio de venta de productos de fitness, haciendo honor a su amor por el culturismo.

Esta no es más que una comedia de acción, que tanto en sus gags como en sus tiroteos o explosiones se muestra bastante ligera. Y quizá para entender el tono de esta serie hay que indagar primero en el significado de su título. FUBAR originalmente era el acrónimo de Fucked Up Beyond Repair/Recognition. Posteriormente evolucionó a Fucked By Assholes in the Rear y se popularizó ya que el ejército lo empezó a usar y acabó apareciendo en películas como ‘Tango y Cash’ y ‘Salvar al soldado Ryan’. Básicamente nos viene a decir que los protagonistas están constantemente en situaciones peliagudas o comprometidas por culpa de ser o de perseguir a unos capullos.

Hablando de capullo. ¿Os acordáis de aquella escena de ‘Los padres de ella’ en la que Ben Stiller enseñaba sin querer a un niño ese insulto? Pues durante buena parte de esta serie el papel de Schwarzenegger es igual que el de De Niro. Es un agente mayor, gruñón, anticuado y que usa lo que está a su alcance para indagar de manera ilícita en la vida de sus familiares. En ese sentido el papel que lleva a cabo es muy entrañable. Pero si buscamos un símil para saber por donde van literalmente los tiros lo encontramos en la filmografía del propio Schwarzenegger. ‘FUBAR’ se parece a ‘Mentiras arriesgadas’. Pasan cosas con la familia, los propios compañeros de su agencia se hacen pasar por amigos para mantener su tapadera, usa lo recursos del estado para espiar a su esposa… Incluso hay un papel para Tom Arnold.

La trama va de una relación paternofilial (coprotagonizada con Monica Barbaro) y por casualidades del destino se parece a la de ‘Fast & Furious X’ pues el hijo de un antiguo objetivo (Gabriel Luna) busca venganza a toda costa contra los protagonistas. Pero no tenemos acción explosiva sino peleas soft rodeadas de un humor bastante tontorrón. ¡Ah! y dramón cancerígeno muy mal justificado en el episodio cinco. La cuestión es que ‘FUBAR’ se hace entretenida y promete más. Pero también demuestra que Arnold no está para estos trotes y con o sin recurrir a las ya clásicas cancelaciones de Netflix quizá no se estrene segunda parte.

Crítica: ‘Top Gun: Maverick’

Sinopsis

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Después de más de treinta años de servicio como uno de los mejores aviadores de la Armada, Pete «Maverick» Mitchell (Tom Cruise) se encuentra dónde siempre quiso estar, sobrepasando los límites como un valiente piloto de prueba y esquivando el avance en su rango que lo emplazaría en tierra. Durante el entrenamiento a un destacamento de graduados de Top Gun para una misión especializada, Maverick se tropieza con el teniente Bradley Bradshaw (Miles Teller), distintivo: «Rooster», el hijo del difunto amigo de Maverick, y el Oficial de Intercepción de Radar, el teniente Nick Bradshaw, conocido como «Goose».

Enfrentándose a un futuro incierto y a los fantasmas de su pasado, Maverick se ve envuelto en una confrontación con sus miedos más profundos, culminando en una misión que exige el máximo sacrificio de aquellos que serán elegidos para volar.

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Crítica

Si te gustó la primera, ‘Top Gun: Maverick’ no te defraudará, te entusiasmará

Corría el año 1986 cuando ‘Top Gun’ se estrenaba en los cines de todo el mundo. La producción era una especie de cocktail de película bélica de aviones, un anuncio de la marina estadounidense para alistarse y cierta estética videoclipera que triunfó en el público de todo el mundo y consagró a Tom Cruise como la estrella de cine que hoy en día sigue siendo… 36 años después (y ha llovido mucho desde entonces).

La fórmula era simple pero efectiva: Testosterona a base de bien, una historia de amistad, otra de amor, otra de rivalidad, escenas icónicas y acción en forma de combates aéreos. Muy resultón y el acabado final fue más que aceptable. Su director, el fallecido Tony Scott, al que le dedican esta secuela, le imprimió ese sello tan particular que tenía en su forma de rodar, y junto con una buena dirección de fotografía y aquel “Take my breath away” de la banda sonora hizo de la producción todo un éxito.

Casi cuatro décadas después llegaTop Gun: Maverick’ como una secuela que homenajea a aquella película, siguiendo la fórmula original, aunque dándole un toque de madurez inevitable y una vuelta de tuerca en lo que se refiere al rodaje de sus espectaculares escenas aéreas. Madurez quiero señalar que tanto para el personaje como para la propia Top Gun.

Aquí nuestro talentoso y rebelde protagonista ahora trabaja dentro de la marina en proyectos como piloto de pruebas hasta que llaman a su puerta para entrenar y enseñar a un grupo de élite de la academia Top Gun. En esos primeros minutos vemos que Maverick sigue teniendo muy presente a “Goose”, su gran amigo y compañero al que su muerte le marca de por vida. Luego también vemos que pese al tiempo transcurrido sigue teniendo ese punto de rebeldía como piloto y bueno…una nueva misión le pone a prueba de nuevo.

Porque ojo, el argumento es calcado a la primera película. Academia, instrucción, entrenamiento y combate aéreo. Entre medio, algo de humor, nostalgia, un poco de romance y constantes guiños al pasado. De lo que realmente va esto es de Maverick y sus conflictos internos, el sentimiento de culpa y ahora de responsabilidad por la vida de los jóvenes pilotos, y el choque entre su presente y su pasado. Tom Cruise es el protagonista absoluto en todo lo que se refiere a ‘Top Gun: Maverick’. En su nueva cruzada, hay sobre todo dos personajes que influyen en sus decisiones. El de Penny (trama romántica), interpretado por la fantástica Jennifer Conelly que vuelve a encontrarse con Maverick para la sorpresa de éste… y el de “Rooster”, el hijo de “Goose” ahora piloto, interpretado por un buen Miles Teller y su trama es la más importante en cuanto a desarrollo de ese conflicto ya que Maverick le afecta en lo personal.

Mención aparte para Val Kilmer (que siempre me ha parecido muy buen actor) actualmente luchando contra un cáncer de garganta, al que Cruise quería en la película sí o sí. El bueno de Val, el otro guaperas de la primera entrega que daba vida a Iceman, tiene su escena junto con Tom y para aquellos que pasan de los cuarenta verlos otra vez ahí 36 años después hace que incluso te emociones. Al fin y al cabo hemos seguido la carrera de estos dos durante décadas y nos regalan una entrañable escena.

Por si no lo sabéis ya, Tom Cruise aquí también es productor de ‘Top Gun: Maverick’. Verdadero motor y principal responsable de este proyecto e intervino en todas las decisiones importantes del rodaje. La inclusión de Val Kilmer no fue lo único en lo que insistió. También lo hizo para que todas las escenas aéreas con los F-18 se hicieran sin CGI (imágenes generadas por ordenador) así que todas las tomas son reales y los actores se tuvieron que preparar a fondo para soportar las fuerzas g en vuelo supersónico. Otro gran nombre como el de Ed Harris solo tiene un papel testimonial.

Porque cuando hablamos de acción, aquí es donde ‘Top Gun: Maverick’ supera a su predecesora gracias a lo que ha evolucionado la industria del cine y las técnicas para grabar desde cualquier ángulo hoy en día. Sencillamente espectacular y en un buen cine la experiencia de sonido hace que sea aún más inmersivo todo. Bien por Joseph Kosinski, el director que no fue pensado para esta secuela (siempre fue Tony Scott), pero que además de ser fiel a la primera y rendirle homenaje con planos y escenas similares (véase el portaviones, la playa o la motocicleta en el aeródromo) también imprime su sello personal cuando pone sus cámaras literalmente en el aire. Soy de la opinión de que no es fácil hacer una película bélica con aviones de combate modernos (apenas hay) y parte del probable éxito de taquilla de esta secuela será por lo espectacular de cada toma, plano y escena dentro de los F-18 y por supuesto por el gancho y la buena forma que sigue teniendo Tom Cruise con casi 60 años de edad (estoy deseando verlo en acción de nuevo en su próxima ‘Misión imposible’). Me quito el sombrero después de 40 años en la cima de la meca del cine. Pocos pueden presumir de ello.

No obstante no podemos dejar de pasar por alto que es un producto hecho para el disfrute y no se debe esperar cierta coherencia en el guión porque apenas la tiene para sostenerse por sí mismo. Los malos están ahí porque sí, tienen mejores aviones y sus motivaciones no son importantes porque solo están para complementar la acción, única protagonista en el último tramo de la película. Todo cogido con pinzas pero al final nos da un poco igual como ya pasaba en la primera. En todo caso pone de manifiesto el debate de que en un futuro no muy lejano el protagonismo pase a los aviones no tripulados, pero lo hace de pasada nada más.

Tienes que haber visto la primera (que por cierto, ha sobrevivido bastante bien a los años) si quieres entender mejor al menos ciertos conflictos entre los personajes. Si te gustó entonces ‘Top Gun: Maverick’ dudo mucho que te decepcione. Te hará pasar un rato agradable y preguntarte que después de 36 años tenga tanto sentido y funcione tan bien. Sé que he repetido varias veces los años que han pasado entre ambas pelis pero… es que no desentonan prácticamente nada.

Esta secuela, en resumen, es un producto de acción de primer nivel en cuanto se refiere a las secuencias aéreas, con una dosis grande de nostalgia que hará emocionarse a los más sensibles. Adolece de un buen guión aunque según pasa la peli te olvidas de ese detalle y recuerdas sus virtudes, tanto pasadas como presentes, para una secuela que, lo vuelvo a decir, 36 años después tiene sentido y que en su género, logrará (?) enganchar a otra generación como lo hizo la primera en los 80.

Buscad un buen cine, comprad palomitas aunque estén a precio de chuletón de Ávila y disfrutad del cine de entretenimiento por excelencia como es ‘Top Gun: Maverick’.

Ficha de la película

Estreno en España: 26 de mayo de 2022. Título original: Top Gun Maverick. Duración: 131 min. País: EE.UU. Dirección: Joseph Kosinski. Guion: Peter Craig, Justin Marks, Ehren Kruger, Eric Singer, Christopher McQuarrie. Música: Harold Faltermeyer, Hans Zimmer. Fotografía: Claudio Miranda. Reparto principal: Tom Cruise, Miles Teller, Jennifer Connelly, Jon Hamm, Glen Powell, Lewis Pullman, Charles Parnell, Bashir Salahuddin, Monica Barbaro, Jay Ellis, Danny Ramirez, Greg Tarzan Davis, Ed Harris, Val Kilmer. Producción: Jerry Bruckheimer Films, Paramount Pictures, Skydance Productions, Tencent Pictures, Don Simpson/Jerry Bruckheimer Films, TC Productions. Distribución: Paramount Pictures. Género: acción. Web oficial: https://www.topgunmovie.com/

Maverick aterriza en Madrid para celebrar el Top Gun Day

Un pequeño regalo por el Top Gun Day

Ya sabéis que el 26 de mayo llega ‘Top Gun: Maverick’ (pronto crítica en nuestra web) y para celebrarlo se ha creado una réplica del casco de Maverick que estará instalado en el centro de Madrid (Red de San Luis) durante dos semanas para acercar la película al gran público y celebrar el Top Gun Day, pues la cinta hace ya 10 años.

Con Tom Cruise como estrella principal, la cinta dirigida por Joseph Kosinski, tiene en el reparto a un reparto de lujo. Jennifer Connelly, Jon Hamm, Glen Powell, Lewis Pullman, Charles Parnell o Monica Barbaro, son algunos de los actores que veremos en la cinta.

Aquí os dejamos las imágenes del casco y donde encontrarlo junto con la sinopsis de la cinta.

SINOPSIS:

Después de más de treinta años de servicio como uno de los mejores aviadores de la Armada, Pete «Maverick» Mitchell (Tom Cruise) se encuentra dónde siempre quiso estar, sobrepasando los límites como un valiente piloto de prueba y esquivando el avance en su rango que lo emplazaría en tierra. Durante el entrenamiento a un destacamento de graduados de Top Gun para una misión especializada, Maverick se tropieza con el Teniente Bradley Bradshaw (Miles Teller), distintivo: «Rooster», el hijo del difunto amigo de Maverick, y el Oficial de Intercepción de Radar, el Teniente Nick Bradshaw, conocido como «Goose».

Enfrentándose a un futuro incierto y a los fantasmas de su pasado, Maverick se ve envuelto en una confrontación con sus miedos más profundos, culminando en una misión que exige el máximo sacrificio de aquellos que serán elegidos para volar.