Crítica: ‘Indomables’

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Sinopsis

Muriel y su marido Lee comienzan una nueva vida en California cuando él regresa de la guerra de Corea. Pero su nueva estabilidad se ve alterada por la llegada del carismático hermano de Lee, Julius, un jugador caprichoso con un pasado secreto. Rápidamente se forma un peligroso triángulo amoroso. Cuando Julius se marcha en busca de la joven tramposa de la que se ha enamorado, el anhelo de Muriel por algo más la empuja a una vida secreta propia, apostando a los caballos de carreras y explorando un amor que nunca soñó posible.

Crítica

Una historia old-school con corazón actual

A veces pasan por nuestras carteleras títulos que sin gran inversión de marketing acaban pasando desapercibidos o con salas casi vacías por el reclamo de producciones mayores y aún así convirtiéndose en clásicos a reivindicar para los que le dan una oportunidad. Ese es el caso de ‘Indomables’, la película protagonizada por un elenco de jóvenes estrellas emergentes como Daisy Edgar-Jones, Jacob Elordi y Will Poulter. Dirigida por Daniel Minahan, es una película que desafía convenciones del pasado de manera audaz y tan desafiante como hemo estado viendo en algunos casos en lo último años. Desde su inicio, la cinta se revela como una historia de identidad y libertad, donde cada personaje parece escudriñar sus propias fronteras emocionales y sociales, impulsado por deseos que no siempre encajan en estructuras tradicionales.

Lejos de ser un mero triángulo amoroso, ‘Indomables’ se expande hasta convertirse en más que un triángulo amoroso en un pentágono amoroso: relaciones múltiples entrecruzándose como piezas de un tablero complejo. Lo protagonitas conforman un entramado donde afecto, interés y engaño flirtean constantemente. Este laberinto romántico refleja, casi simbólicamente, una economía emocional intrincada: aquí aparece la idea de jugar a varias bandas, tanto amorosa como económicamente. No es solo pasión y deseo; también hay una contienda, una danza fina entre poder, ganancia y vulnerabilidad. Cada personaje parece invertir (emocional o materialmente) en alianzas que pueden ser desmanteladas en cualquier momento. Y lo que predomina en todo momento es un sentimiento de peligro: peligro al apostar, peligro de que te descubra tu pareja, peligro al hacer trampa, peligro a que se desvele tu homosexualidad…

Hay un gusto muy marcado por lo retro: la ambientación, el vestuario, la banda sonora y ciertos guiños estéticos nos transportan directamente a los años 50. ‘Indomables’ nos hace volver a esa época basándose en la novela de Shannon Pufahl. Además hay algo ‘old school’ en su planteamiento, en la gestualidad de los personajes, incluso en el ritmo narrativo. Los diálogos tienen la cadencia de Hollywood clásico, pero proyectados con una claridad moderna y libre de censura o tabúes sociales. En cierto sentido, ‘Indomables’ actúa como una revisión contemporánea de figuras icónicas como Marlon Brando, John Wayne o James Dean, ese espíritu rebelde e íntimo, pero refractado a través de una mirada de hoy. No se trata de una copia, sino de una reinterpretación consciente, como si el director hubiese querido revisar aquella época sin ánimo de cancelar lo hecho hasta ahora, pero si de invitarnos a la amplitud de miras.

El tema LGBTQI+ se hila con naturalidad a lo largo de la historia, sin fórmulas ni estridencias. La identidad fluye, las etiquetas se desdibujan. La cinta explora con elegancia y potencia cómo amar y pertenecer pueden ir de la mano de la libertad de ser. Esa dualidad (identidad y libertad) está en el centro de los conflictos internos: el deseo de autenticidad frente al miedo a la marginación, las redes de afecto que refuerzan, pero también encadenan, y la necesidad de romper esos grilletes para alcanzar una libertad plena.

Daniel Minahan, a través de una puesta en escena calculada y sutil, logra un equilibrio entre lo vintage y lo contemporáneo. No hay estridencias visuales: predominan planos sobrios, iluminación tenue, tonos pastel y sombras largas que recuerdan los grandes estudios, pero con una paleta emocional más diversa. La sensación es nostálgica, pero no sacada de un museo.

El guion aprovecha esa base literaria para explorar psicologías complejas. Los silencios valen tanto como las palabras, y ciertos gestos o miradas evocan más que diálogos explícitos. La carga simbólica de la época de los 50 (con su moral implícita y su glamour conservador) se fractura con la pluralidad de los cuerpos y afectos que circulan en ‘Indomables’.

No todo encaja; a veces la densidad temática hace que ciertos arcos narrativos queden un poco comprimidos hacia el final. Pero esta compresión también agrega tensión, como si los personajes se viesen obligados a resolverse antes de lo esperado. Y aunque se agradece esa intensidad, tal vez un poco más de expansión en algunos vínculos hubiese permitido un cierre menos abrupto emocionalmente, pese a que tiene una escena final elegante.

Es una obra valiente, rica y evocadora. Una película que nos invita a revisar lo que damos por clásico y a pensar en la identidad y el deseo como fuerzas siempre renovables. Entre referencias retro, tensión emocional y libertad contemporánea, Minahan propone una mirada audaz al amor, al poder, a la identidad y al campo de fuerzas afectivas que atraviesa a cada persona.

Ficha de la película

Estreno en España: 8 de agosto de 2025. Título original: On Swift Horses. Duración: 117 min. País: EE.UU. Dirección: Daniel Minahan. Guion: Bryce Kass. Música: Mark Orton. Fotografía: Luc Montpellier.  Reparto principal: Daisy Edgar-Jones, Jacob Elordi, Will Poulter, Diego Calva, Sasha Calle. Producción: Ley Line Entertainment, FirstGen Content, Cor Cordium, The Dan Corp, Wavelength, Killer Films. Distribución: Beta Fiction. Género: romance, drama. Web oficial: https://www.leylineentertainment.com/on-swift-horses

Crítica: ‘Karate Kid: Legends’

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Sinopsis

Karate Kid: Legends reúne a los icónicos maestros de las artes marciales de una de las películas más queridas de todos los tiempos, para contar una historia completamente nueva llena de acción y emoción.  Cuando el prodigio del kung fu Li Fong (Ben Wang) se traslada a Nueva York con su madre para comenzar en una nueva y prestigiosa escuela, encuentra consuelo en la amistad con una compañera de clase y su padre. Pero su tranquilidad dura poco una vez que, sin buscarlo, atrae la atención del formidable campeón de kárate local. Impulsado por el deseo de defenderse, Li se embarca en un viaje para participar en la competición definitiva de kárate. Guiado por la sabiduría de su profesor de kung fu, el Sr. Han (Jackie Chan), y del legendario Karate Kid, Daniel LaRusso (Ralph Macchio), Li fusiona sus estilos únicos para prepararse para un épico enfrentamiento de artes marciales.

Crítica

El legado del Sr. Miyagi regresa en una cinta que combina acrobacias modernas con la esencia clásica del karate cinematográfico

El universo de ‘Karate Kid’ se expande con ‘Karate Kid: Legends’, una película que abraza el legado de la saga mientras busca nuevos horizontes en la narrativa y en su forma de representar la acción. Dirigida por Jonathan Entwistle, esta entrega se presenta como un ambicioso crossover que une a dos grandes referentes del cine de artes marciales: Jackie Chan, leyenda viva y poseedor de un Oscar honorífico, y la entrañable figura del Sr. Miyagi, eternamente interpretado por Pat Morita. La cinta logra establecer un puente emocional entre generaciones y conectar directamente con la secuela original (haciéndonos olvidar que hubo entregas con Hilary Swank y Jaden Smith), sirviéndose de la nostalgia sin caer en el homenaje vacío o la lágrima fácil.

Desde los primeros minutos, el espectador es recibido con referencias visuales, diálogos evocadores y una clara voluntad de conexión con los fans veteranos y los nuevos adeptos que llegaron a través de ‘Cobra Kai’. La relación entre Han Shifu (Chan) y el legado de Miyagi no solo tiene peso dramático, sino que se convierte casi en el eje temático del filme: el traspaso del conocimiento, el respeto al maestro y la evolución del aprendiz. Lo que fue una película considerada un clásico menor se convirtió en la actualidad en todo un fenómeno y la conexión que se establece en este filme es plausible y desde luego fiel al espíritu original.

Uno de los grandes aciertos de ‘Karate Kid: Legends’ es su apuesta por una acción mucho más acorde a los tiempos actuales, sin perder el tono familiar de la saga. Las coreografías beben directamente del estilo de Jackie Chan: acrobacias imposibles, defensas originales, bufonadas físicas y coreografía tan milimétrica como veloz. En estas secuencias, la película encuentra su mejor forma. La acción no solo entretiene, también rinde culto al cine de artes marciales clásico, homenajeando a figuras como el propio Chan y a un tipo de cine que marcó a generaciones enteras.

Ben Wang, quien encarna al joven protagonista, cumple con solidez en las escenas de combate, donde muestra una sorprendente agilidad. La dinámica del nuevo torneo van en sintonía con lo que vemos en su habitación: un póster del Tekken, clara señal de que la película quiere conectar también con el universo gamer y los códigos de la cultura pop actual. No obstante, fuera del combate, a Wang aún le queda recorrido en lo interpretativo. Un detalle menor que se nota más por contraste con un villano algo descafeinado: Aramis Knight tiene físico, tiene técnica, pero le falta carisma como antagonista, cayendo en el mismo pecado de entregas anteriores. Paradójicamente, fue de lo más salvable en ‘El juego de Ender’, pero aquí no termina de despegar.

En cuanto a estructura, la película se ajusta a los patrones clásicos de la saga: el matón de turno, el entrenamiento especial en busca de un golpe ganador y el torneo como clímax. Todo ello reciclado, pero con un envoltorio moderno y algunos personajes secundarios que aportan nuevas perspectivas al mundo de los deportes de contacto. A pesar de que repite clichés, sabe renovarlos con cierta elegancia y da lugar a unos pocos diálogos más elaborados que en anteriores entregas. Lástima que la historia de amor con el personaje de Sadie Stanley (porque en todo ‘Karate Kid’ hay romance) esté mal fundamentada y entre un poco con calzador.

‘Karate Kid: Legends’ no revoluciona el género, pero sí honra su historia. Con una dirección funcional, buenos momentos de acción y una carga emocional eficaz en un par de escenas, se posiciona como una secuela digna que, sin duda, puede satisfacer tanto a los nostálgicos como a una nueva generación. Lo que si que se puede augurar es que de paso a más series o películas de una franquicia que está viviendo una segunda juventud.

Por último, apartado para la curiosidad. Se ha perdido la ocasión de hacer un guiño a otro videojuego, en concreto ‘Street Fighter’. La actriz que ejerce como madre del protagonista, Ming-Na Wen, fue quien interpretó a Chun Li en la película de 1994 dirigida por Steven E. de Sozua y protagonizada por Jean-Claude Van Damme.

Ficha de la película

Estreno en España: 8 de agosto de 2025. Título original: Karate Kid: legends. Duración: 94 min. País: EE.UU. Dirección: Jonathan Entwistle. Guion: Rob Lieber. Música: Dominic Lewis. Fotografía: Justin Brown. Reparto principal: Jackie Chan, Ralph Macchio, Ben Wang, Joshua Jackson, Sadie Stanley. Producción: Columbia Pictures, Sunswept Entertainment, Jerry Weintraub Productions, TSG Entertainment. Distribución: Sony Pictures. Género: acción, drama. Web oficial: https://karatekid.movie/

Crítica: ‘Devuélvemela’

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Sinopsis

Un hermano y una hermana descubren un ritual aterrador en la apartada casa de su nueva madre adoptiva

Crítica

Todo un ritual cinematográfico sobre el duelo

Los hermanos Danny y Michael Philippou, conocidos por su debut cinematográfico ‘Háblame’ (Talk to Me), vuelven a bucear en los abismos emocionales del duelo con ‘Devuélvemela’ (Bring Her Back), una perturbadora y visceral exploración del dolor, la culpa y la obsesión por revertir lo irreversible: la muerte. Si en ‘Háblame’ coqueteaban con el terror sobrenatural desde un enfoque muy juvenil, esta nueva propuesta se erige como un relato más maduro, devastador y profundamente humano, para muchos, más terrorífico.

Desde su arranque, ‘Devuélvemela’ se aleja de los códigos del jump scare y prefiere sumergirse en una atmósfera opresiva y enferma. Sus personajes parecen atrapados en un círculo vicioso de autodestrucción, cada uno reflejo de una sociedad podrida por la negación del duelo y la manipulación emocional. Aquí no hay consuelo, ni esperanza, sólo un grito desesperado: “devuélvemela”, que se convierte en plegaria, mantra y condena. Y es que para más inri, si ya de por sí el carácter de sus protagonistas es de índole dramática, algunos se comportan de un modo marcadamente malsanos y maquiavélicos.

Lo curioso —y no meramente anecdótico— es que tanto ‘Háblame’ como ‘Devuélvemela’ optan por títulos imperativos. Esta elección, lejos de ser una coincidencia, revela una intención temática clara: el deseo de desafiar a la muerte, de imponer la voluntad humana sobre lo inmutable. Es cine de duelo, sí, pero también de rebelión emocional ante la pérdida, de personajes que se niegan a aceptar el silencio que deja el vacío.

En términos formales, es cierto que ‘Háblame’ poseía una ejecución más pulida, un ritmo más ágil y una puesta en escena más acorde a los tiempos. ‘Devuélvemela’, sin embargo, apuesta por el riesgo: la cámara se vuelve más errática, el montaje más flemático y el tono más febril. Esto le aporta más equilibrio narrativo y más profundidad. Te puede dar más o menos miedo que ‘Háblame’ pero indudable este nuevo título tiene más misterio, y una carga emocional mucho más demoledora.

Las películas de los Philippou se alzan como altamente truculentas, con escenas muy dolorosas de ver, ahí encuentran puntos en común. Donde sí supera con creces ‘Devuélvemela’ a su predecesora es en las interpretaciones. Sally Hawkins, en un papel que exuda… mejor no entrar en calificativos relacionados a su personaje para no caer en spoilers… ofrece una de las actuaciones más impactantes del cine de género reciente. Su presencia eleva el filme, le otorga una densidad emocional que lo distingue entre sus contemporáneos.

No se puede ignorar el contexto: ‘Devuélvemela’ está dedicada a Harley Wallace, amigo íntimo de los Philippou fallecido el año pasado mientras le película estaba en pre-producción. Esta dedicatoria no es sólo un gesto personal, sino el corazón mismo de la película. Se nota que este proyecto nace del dolor real, de una pérdida sentida. Y eso impregna cada fotograma.

Ficha de la película

Estreno en España: 1 de agosto de 2025. Título original: Bring her back. Duración: 103 min. País: Australia. Dirección: Danny Philippou, Michael Philippou. Guion: Danny Philippou, Michael Philippou, Bill Hinzman. Música: Cornel Wilczek. Fotografía: Aaron McLisky. Reparto principal: Billy Barratt, Sora Wong, Jonah Wren Phillips, Sally-Anne Upton, Stephen Phillips, Mischa Heywood, Sally Hawkins. Producción: Causeway Pictures, Salmira Productions, The South Australian Film Corporation, SAFC Studios, RackaRacka Studios. Distribución: Sony Pictures. Género: terror. Web oficial: https://www.causewayfilms.com.au/films/bring-her-back

Crítica: ‘Los tipos malos 2’

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Sinopsis

Los delincuentes favoritos de todos están de vuelta, pero esta vez tienen compañía.

En la nueva entrega rebosante de acción de la aclamadísima y taquillera comedia de DreamWorks Animation en torno a un genial equipo de animales que no respetan la ley, los ahora muy reformados Tipos Malos se esfuerzan (mucho, muchísimo) en ser buenos, pero se ven envueltos involuntariamente en un golpe de envergadura mundial planeado por un inesperado grupo de criminales: las Tipas Malas.

Crítica

Una secuela mezclada con combustible para cohetes y servida en vaso de Martini

No es fácil hacer una secuela que no solo funcione, sino que también mantenga el estilo, eleve la apuesta y nos arranque carcajadas sin perder elegancia. Pero ‘Los tipos malos 2’, dirigida de nevo por Pierre Perifel y acompañado esta vez por JP Sans, lo logra con una mezcla tan inesperada como eficaz: una banda de animales antropomórficos exdelincuentes con trajes a lo Humphrey Bogart, persecuciones imposibles y una animación que parece cobrar vida a base de dinamita visual. Está claro que los personajes de los libros de Aaron Blabey van a tener películas para rato.

La película nos devuelve a estos carismáticos ladrones con gran corazón justo cuando están intentando portarse bien… o al menos camuflando su maldad con clase y muchos sudores fríos. El señor Lobo Feroz, que no ha perdido ni una pizca de su encanto canalla, y su pandilla vuelven a la acción para enfrentarse a un reto mayor que cualquiera de sus muchos atracos: conseguir la aceptación de la sociedad, robar el corazón de la gente.

Vestuario, localizaciones y una atmósfera casi sacada de una cinta noir de los años 40, todo sigue ahí, como si Casablanca se hubiera colado y actualizado en una página de cómic. Hay persecuciones que parecen salidas de un storyboard de ‘Sin City’ mezclado con ‘Speed Racer’, y escenas donde los personajes rompen la cuarta pared con tanta frescura que uno espera que el Señor Serpiente se siente contigo en el sofá y te pase unas palomitas.

La animación en 3D es un espectáculo por sí sola: estilizada, vibrante, con un ritmo que no deja que el ojo parpadee demasiado. Cada movimiento es una viñeta animada, y cada plano tiene ese toque que le da identidad propia a la saga. Lejos de acomodarse, el film demuestra que el medio animado es terreno fértil para propuestas que mezclan lo clásico con lo moderno. Es por eso que pasamos de la tradicional caja fuerte a conocer a un magnate que es una evidente burla a los Musk y Bezos.

En el corazón de la historia está el mensaje de siempre, el que esgrimían películas como ‘Shrek’ o ‘Monstruos contra alienígenas’, pero con otro envoltorio: las segundas oportunidades, los prejuicios sociales y esa eterna lucha por cambiar, aunque el mundo siga viendo tus orejas de lobo. Evidentemente es una película para el mercado infantil y juvenil y la moraleja está presente y evidente durante toda la cinta, no hay margen para la sorpresa ni trata con condescendencia al espectador. Se nota en el planteamiento del guión que además de pretender frescura las cartas están bocarriba y no se busca la sorpresa fácil. Como en toda secuela animada aparecen nuevos personajes que igualmente van a la cara y no esgrimen argumentos rebozados de tópicos, sino que nos golpean continuamente con recursos originales, patente sobre todo en su resolución final.

Por mucho que los protagonistas de ‘Los tipos malos 2’ se reformen, la banda sigue disfrutando de sus aventuras, conduciendo a toda mecha y salvando el día como si fueran un cruce entre James Bond y Robin Hood con licencia para romper cosas. Casualidad o no la moraleja es similar a la de Shrek y con ‘Los tipos malos 2’ nos acercamos peligrosamente al mismo resultado que el de la saga ‘Fast & Furious’. Ambas franquicias también pertenecen a Universal Pictures.

Y para los adultos, Perifel y Sans no se olvidan de dejarnos miguitas de pan en forma de referencias: citas para clásicos como ‘Ghost’ o a los McGuffins de Alfred Hitchcock, una escena en la que el Profesor Mermelada parece poseído por Hannibal Lecter y frases de ‘Arma letal’. Y como confirmación de lo que ya opinamos con la primera entrega, la acción está pensada para aquellos nacidos en los 80 y 90 que han crecido viendo películas como ‘Heat’, ‘Reservoir Dogs’ u ‘Oceans eleven’ o para los que más recientemente han disfrutado con las distintas versiones del ’Escuadrón Suicida’. ‘Los tipos malos 2’ es una secuela que no se limita a repetir la fórmula: la agita, la mezcla con combustible para cohetes y la sirve en un vaso de Martini. Agitada, no revuelta. Y si eso no es cine con estilo, que venga la Señora Tarántula y me haga un gráfico explicativo.

Ficha de la película

Estreno en España: 1 de agosto de 2025. Título original: The bad guys 2. Duración: 104 min. País: EE.UU. Dirección: Pierre Perifel, JP Sans. Guion: M Pierre Perifel, JP Sans. Música: Daniel Pemberton. Reparto principal (doblaje original): Sam Rockwell, Marc Maron, Craig Robinson, Anthony Ramos, Awkwafina, Danielle Brooks, Zazie Beetz, Maria Bakalova, Natasha Lyonne. Producción: DreamWorks, Scholastic Entertaiment, Universal Pictures. Distribución: Universal, Pictures. Género: comedia, aventuras. Web oficial: https://www.dreamworks.com/movies/the-bad-guys-2

Crítica: ‘Los 4 Fantásticos: primeros pasos’

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Sinopsis

Con el vibrante telón de fondo de un mundo retrofuturista inspirado en los años 60, ‘Los Cuatro Fantásticos: Primeros pasos’ presenta a la Primera Familia de Marvel: Reed Richards/Mister Fantástico, Sue Storm/Mujer Invisible, Johnny Storm/Antorcha Humana y Ben Grimm/La Cosa, que se enfrentan a su mayor desafío hasta la fecha.

Crítica

Entiende tan bien el concepto original que solo con eso es lo mejor que ha hecho Marvel en años

Desde aquella oculta, rescatada por la piratería y casi mítica película de 1994 producida por Roger Corman, realizada únicamente para que no se perdieran los derechos, hasta las más recientes reimaginaciones, los Cuatro Fantásticos han tenido un recorrido accidentado en la gran pantalla. Chris Evans, antes de convertirse en el Capitán América, dio vida a un carismático Antorcha Humana en las películas de los 2000. Años más tarde llegó la inefable y fallida versión de 2015, dirigida por Josh Trank, que prometía renovación pero acabó en desastre. Incluso tuvimos un guiño ilusionante con la aparición fugaz de John Krasinski como Reed Richards en el multiverso de Marvel y una bufonada con el personaje de Evans en ‘Deadpool & Wolverine’. A lo largo de las décadas, muchas han sido las versiones (algunas queridas, otras olvidadas) de esta primera familia de superhéroes.

Matt Shakman, director de series adultas e incluso irreverentes como ‘Juego de Tronos’ o ‘The Great’ es quien ha cogido el encargo sometido a mucha presión por las expectativas y exigencias de los fans que además vienen cansados de fracasos marvelitas. Previamente ya ha estado relacionado con Marvel pues fue el principal director de ‘Bruja Escarlata y Visión’. Al igual que James Gunn ha empezado en el universo comiquero con series y aunque parezca que esta película sigue la estela de ‘Superman’ (2025) llevándonos a una base cuidada por robots, este personaje surge de los cómics e iba a estar en ‘Los 4 Fantásticos’ (2005), pero sus escenas fueron cortadas. El referente más probable a este personaje artificial tan adorable es el del robot B9 de ‘Perdidos en el espacio’, una serie que nació años antes de la primera aparición de los 4F en los cómics. Todo esto lo pongo sobre la mesa simplemente para remarcar que a esa época, a los sesenta, nos hace retroceder este filme. Uno de los mejores ganchos, tanto nostálgicos, como conceptuales o como estéticos, es ese estilo retro que marca la diferencia con respecto al saturado mercado de películas superheróicas. Es una de las mejores decisiones de esta producción que dota al filme de personalidad propia, dimensión narrativa y respeto por el material original.

Pero para muchos la mejor decisión es la que por proximidad y temática coincide también con el ‘Superman’ de James Gunn. El filme trata por momentos sobre la bondad de unos personajes que pese a todo se mantienen en su determinación de ayudar a la humanidad, sometiéndose con ello al juicio público y a dilemas éticos. Vivimos en una época donde la tendencia es la crispación y el odio, ser bueno es casi un acto de rebeldía. Los protagonistas encarnan la ingeniosidad, la esperanza y la compasión humanas. En ese sentido el filme acierta a retratar a la familia de superhéroes. Sin duda es momento de películas luminosas para luchar contra las fuerzas destructivas del odio. Congratulará a los lectores la apología por el concepto de unidad y el carácter familiar del filme, en varias dimensiones de esta palabra. ‘Los 4 Fantásticos: primeros pasos’ funciona muy bien como aventura e incluso como posible inicio del reinicio marvelita ya confirmado por Kevin Feige.

Sin duda ‘Los 4 fantásticos: primeros pasos’ es lo mejor que ha hecho Marvel en muchos años, estará en el top 3 de muchos seguidores. Pero yo esperaba un paso más adelante. Dados los años y la edad media del fan del Marvel cinematográfico cabía esperar la nunca llegada madurez narrativa. Tenían entre manos una película con un potente dilema filosófico, planteado evidentemente por Galactus y Silver Surfer. Bien es cierto que con Thanos surgieron ciertos debates relacionados con lo kantiano y lo genocida. Y que Silver Surfer puede plantear un dilema como el que tenían Gamora y Nébula, pero en mayores proporciones. Aquí con Silver Surfer sucede todo de un modo casi repentino, sin desarrollo, excesivamente arbitrario para un ser que lleva años al servicio de Galactus. Pero la mayor decepción llega con el personaje del devorador de mundos. Galactus representa la inevitabilidad de la muerte o la entropía, el equilibrio universal. Es algo más allá que un antagonista físico, no es alguien con el que se pueda batallar o que elige hacer el mal en nombre del bien, Galactus no elige: simplemente es. Vive y consume planetas o por el contrario muere. Ergo hay que preguntarse… ¿Tiene más derecho a existir un ser cósmico que puede mantener el equilibrio universal que una civilización? Los héroes quieren salvar un planeta, pero Galactus representa el mensaje de que el universo no gira en torno a nosotros. Todo esto está en ‘Los 4 Fantásticos’ de Matt Shakman, para regocijo de la parte de mi cerebro que se encarga del pensamiento abstracto y de la corteza cingulada anterior, la cual, detecta contradicciones y tensiones morales. Pero se apoca excesivamente al personaje reduciendo la contienda con él a algo físico (tanto por el tipo de batalla como por la ciencia) y no de un modo intelectual o filosófico. Al menos, lo que que si resulta apabullante es la voz de Ralph Ineson que te aporta esa sensación de estar ante un ser antiguo y fatalista.

Por resumir. El espectador y lector notarán lo bien entendidos que están los personajes, tanto en el papel como por parte de absolutamente todo el elenco. La acción transcurre con una fluidez casi orgánica y aparecen imágenes ante nuestros ojos que parecen viñetas en movimiento. Incluso está bien interpretado que esta es una película con mucha ciencia e innovación. Hasta tal punto es una gozada verla con mente de fan de la ciencia ficción que cuando los héroes dan un salto por el espacio (en su nave cariñosamente llamada Excelsior) el equipo de efectos especiales ha tenido a bien interpretar cómo sería un pliegue en el espacio/tiempo y un puente de Einstein-Rosen. Sin duda una de las mejores secuencias del filme.

Como siempre, toca comentar las escenas post-créditos y se vienen spoilers. La última escena es un gag devolviéndonos la versión animada de Los 4 Fantásticos. En la primera escena ha habido algo de decepción. Marvel anunció a bombo y platillo en la Comic-Con el tema de Robert Downey Jr. como Doctor Doom. Ahora bien, en este epílogo aparece dándonos la espalda, sin dar la acara y con la máscara en la mano. ¿Habrá nuevo giro para el aspecto del archienemigo de los Cuatro Fantásticos? ¿O solo es una manera de interpretar el carácter dramático y casi teatral del personaje? En cualquier caso es otra manera de hacer que corran ríos de tinta.

Ficha de la película

Estreno en España: 24 de julio de 2025. Título original: Fantastic Four: first steps. Duración: 130 min. País: EE.UU. Dirección: Matt Shakman. Guion: Jeff Kaplan, Ian Springer, Josh Friedman, Peter Cameron, Eric Pearson. Música: Michael Giacchino. Fotografía: Jess Hall. Reparto principal: Pedro Pascal, Vanessa Kirby, Joseph Quinn, Ebon Moss-Bachrach, Ralph Ineson, Julia Garner, Paul Walter Hauser, Natasha Lyonne, Sarah Niles. Producción: Marvel Studios, 20th Century Studios. Distribución: Disney. Género: ciencia ficción, adaptación. Web oficial: https://www.marvel.com/movies/the-fantastic-four-first-steps

Todos los personajes vistos en ‘Los 4 Fantásticos: primeros pasos’

Del multiverso al cosmos: todas las estrellas de Los 4 Fantásticos

Los 4 Fantásticos han aterrizado por fin en el Universo Cinematográfico de Marvel, y lo han hecho por todo lo alto pues por fin se ha calado al 100% su personalidad. Y más allá de devolvernos a Reed Richards, Sue Storm, Johnny Storm y Ben Grimm, ‘Primeros pasos’, la película dirigida por Matt Shakman está repleta de guiños para fans, cameos inesperados y apariciones especiales que expanden aún más la mitología marvelita. Desde luego es todo un homenaje a Stan Lee y Jack Kirby.

Desde personajes clásicos del cómic hasta rostros familiares del MCU, esta nueva entrega funciona como carta de presentación para una etapa cósmica y ambiciosa. Algunos de estos cameos podrían pasar desapercibidos para el espectador casual, pero los fans atentos encontrarán auténticas joyas escondidas entre los fotogramas.

En esta entrada repasamos uno a uno todos los personajes, cameos y apariciones que hacen de “Primeros pasos” mucho más que un nuevo remake. Si quieres saber quién aparece sigue leyendo… pero ojo: a partir de aquí, spoilers.

Pedro Pascal – Reed Richards / Mr. Fantástico

El genio científico capaz de estirar su cuerpo a voluntad, líder del grupo en los cómics clásicos de Stan Lee y Jack Kirby. Uno de los personajes más inteligentes del universo Marvel.

Vanessa Kirby – Sue Storm / Mujer Invisible

Experta en usar campos de fuerza e invisibilidad. Tradicionalmente el corazón emocional y estratégico del equipo, en muchas etapas, eje principal de la aventura que viven estos superhéroes. En esta nueva versión, pese lucir la alianza que demuestra que está casada con Richards, conserva su apellido de soltera.

Joseph Quinn – Johnny Storm / Antorcha Humana

Hermano menor impulsivo, capaz de envolver su cuerpo en llamas y volar. Enérgico y carismático, siempre funciona como válvula cómica en su relación con La Cosa.

Ebon Moss‑Bachrach – Ben Grimm / La Cosa

Cuerpo rocoso y fuerza brutal. Tradicionalmente el músculo del equipo con un profundo sentido de lealtad y un corazón enorme. Irónicamente a pesar de su aspecto, es de todo el grupo el que más cerca está del ciudadano de a pie.

Recreado por CGI – Franklin Richards / Powerhouse

En los cómics es considerado un mutante que supera el nivel Omega. Hijo de Mr. Fantástico y la Mujer Invisible puede hacer realidad cualquier pensamiento o deseo.

Matthew Wood – H.E.R.B.I.E.

El asistente robótico hogareño de los Richards que recibe su nombre de: Humanoid Experimental Robot, B-type, Integrated Electronics. Este actor ha prestado su voz a personajes como Grievous, Kylo Ren y otros muchos personajes dentro y fuera del universo Star Wars.

Ralph Ineson – Galactus

El devorador de mundos, una entidad cósmica ancestral. Interpretado con una presencia y voz sobrecogedora que encarna su naturaleza necesaria y trágica

Julia Garner – Shalla‑Bal / Silver Surfer

Versión femenina del heraldo plateado de Galactus, una figura de poder y conflicto moral profunda.

Se supone que Robert Downey Jr. – Doctor Doom

En la primera escena post-créditos hace su prometida aparición el Dr. Victor von Doom. Pero lo hace dando la espalda a cámara y con su máscara en la mano. Durante el filme también nos da calabaza dejando la silla de Latveria vacía en la sede de la Future Fundation. Ya apareció en la San Diego Comic-Con Robert Downey Jr. ataviado con la mítica capucha verde, pero aquí no da la cara. ¿Qué nos querrán decir?

Martin Dickinson y Greg Haiste – Stan Lee y Jack Kirby

Ambos creadores del cómic están presentes en toda la película pues esta emula mucho a sus cómics. Pero hay un establecimiento llamado “Stanley’s service center” que parece aludir a quien en su día acuñó la expresión “Excelsior!”. Precisamente así se llama el cohete que pilota la familia de héroes, Excelsior. Pero aún más allá, ambos autores aparecen representados como dibujantes de cómcis en un local de Timely (antesala de Marvel) rodeados de dibujos justo enfrente del lugar donde hace su primera aparición Silver Surfer. Y para rizar el rizo este nuevo universo ha recibido el número 828, en guiño a la fecha de nacimiento de Kirby: 8/28/1917 en formato de fecha norteamericano.

Recreado por CGI – Giganto

El primer villano que vimos para los Cuatro Fantásticos pues dominaba la portada de su número uno. Es una mutación liberada por el Hombre Topo.

Paul Walter Hauser – Harvey Elder / Mole Man

Villano clásico de los cómics de Los 4 Fantásticos, para muchos un villano menor pero suele tener mucha relevancia. Señor de los Subterráneos y conocido como Hombre Todo en España, da dolores de cabeza a los 4F con sus Topoides y su lucha por el mundo subterráneo.

Sarah Niles – Lynne

Monica Lynne es una cantante y activista creada en los cómics en 1969 por Roy Thomas, Frank Giacoia y Herb Trimpe. Tuvo un romance con T’Challa / Black Panther. En la película forma parte de la FF (Future Foundation), una organización filantrópica que los lectores de cómics reconocerán y que en el filme se asemeja a la ONU.

Mark Gatiss – Ted Gilbert

Un presentador de televisión carismático y afortunado por poder entrevistar a los Cuatro Fantásticos. No tiene referencia comiquera.

Natasha Lyonne – Rachel Rozman

Personaje original creado para esta película. Sería el equivalente a Alicia Masters pues es quien tiene más relación con La Cosa fuera del grupo de los 4 Fantásticos.

Alex Hyde-White, Rebecca Staab, Michael Bailey Smith y Jay Underwood – Los Cuatro Fantásticos

Estos cuatro actores son quienes encarnaron a Los 4 Fantásticos en la versión no estrenada de Roger Corman. Hicieron su película con medios casi nulos y sin saber que realmente no estaba proyectado hacerse ese filme, todo era una estratagema para conservar los derechos de la cual no estaban informados. Aparecen durante el filme, varios de ellos como presentadores de TV o como trabajadores de una planta eléctrica.

Sin actor – Capitán América

En diversas escenas en Time Square aparecen diversos cines, uno de ellos curiosamente llamado Forum, como se llamaba la editorial que traía los cómics de Marvel a España. En otros vemos un cartel que promociona una película llamada ‘Subzero intel’. Esto ha sido interpretado por muchos al Capitán América ya que representa a un soldado escalando por el hielo. Recordemos que antes de los 60 el «Capi» quedó congelado accidentalmente y esto podría indicarnos que esta tierra 828 también existía.

Sin actor – Pensador Loco, Mago, Amo de las Marionetas y Diablo

Villanos recurrentes de los cómics que no aparecen en el filme pero que son mencionados o representados como dibujos animados en la segunda escena post-créditos.

Recreado por CGI – Peotor

Es un orangután perteneciente a los supersimios, los esbirros de Fantasma rojo. Mejorado con radiación cósmica.

John Malkovich – Ivan Kragoff / Fantasma Rojo

Para acabar con un sonadísimo personaje NO VISTO finalmente en el filme. John Malkovich fue eliminado en la versión final de la película, inicialmente iba a interpretar a Ivan Kragoff / Fantasma Rojo, otro villano emblemático que aparece al final del filme en dibujo animado y sin articular palabra alguna.

Entrevista al director y voces de ‘Los tipos malos 2’

Hablamos con Pierre Perifel, Santi Millan y Gemita

Con motivo del esperado estreno de ‘Los Tipos Malos 2’ el próximo 1 de agosto, hemos tenido la oportunidad de charlar con algunas de las voces más reconocibles de la película. En estas dos entrevistas exclusivas, el director Pierre Perifel nos habla del proceso creativo detrás de esta secuela repleta de acción y humor, mientras que Santi Millán y Gemita, quienes dan vida a algunos de los personajes más carismáticos de la cinta, nos cuentan su experiencia doblando al español.

Si te gustó la primera entrega de ‘Los Tipos Malos’, no te pierdas lo que sus protagonistas tienen que decir sobre esta nueva aventura animada que promete conquistar a grandes y pequeños. ¡Dale al play y descubre todos los secretos del rodaje!

Crítica: ‘Sé lo que hicisteis el último verano’

En qué plataforma ver Sé lo que hicisteis el último verano

Sinopsis

Cuando cinco amigos provocan sin querer un accidente de coche mortal, encubren su implicación y hacen un pacto para mantenerlo en secreto en lugar de afrontar las consecuencias. Un año después, su pasado vuelve para atormentarlos y se ven obligados a enfrentarse a una aterradora verdad: alguien sabe lo que hicieron el último verano… y está empeñado en vengarse. A medida que los amigos son acechados uno a uno por un asesino, descubren que esto ya ha sucedido antes, y recurren a dos supervivientes de la legendaria Masacre de Southport de 1997 en busca de ayuda.

Crítica

Nostalgia con resaca argumental

En una era donde parece que la nostalgia vende más que el riesgo creativo, se reciclan títulos como ‘Sé lo que hicisteis el último verano’. Una nueva versión dirigida por Jennifer Kaytin Robinson que, como ya hicieran sagas como ‘Scream’ o ‘Halloween’, se presenta como una recuela: secuela-remake que pretende revivir una franquicia desde sus cenizas, actualizándola sin traicionar del todo su legado. El problema es que aquí ni hay fuego ni hay cenizas, sino humo, espejos y un gancho oxidado que apenas se sostiene y que busca enganchar a los escasos fans que puedan quedar del título de 1997.

En un alarde de originalidad mal entendida, esta nueva entrega opta por cambiar la premisa jugueteando un poco con los sustos o con lo que podemos esperar. Lo que en su día fue una historia sobre culpa, remordimiento y juventud perseguida por sus errores, ahora se transforma en una trama de motivaciones tan absurdas que rozarían lo paródico si no pretendieran ir en serio. El accidente inicial es sustituido por un evento aún más inverosímil ya que los protagonistas se comportan de un modo absurdo. Y para colmo la solución final no nos resulta fresca ya que ha sido explotada por ‘Scream’ en más de una ocasión.

El guion es el colmo de la inconsistencia argumental. Personajes que toman decisiones sin sentido, giros de guion que no sorprenden a nadie y una estructura narrativa que parece escrita por alguien con un conocimiento superficial del slasher. Todo se reduce a una sucesión de tópicos, desde el grupo de jóvenes estereotipados hasta los asesinatos telegrafiados desde la primera escena. Por ejemplo, puede parecer que responde a trasuntos actuales, pero el dar manga ancha al asesino por parte de las autoridades con la excusa de no espantar a los turistas también es algo ampliamente repetido, la película se llamaba ‘Tiburón’ y la hizo un tal Spielberg. En ese sentido, la cinta no solo es predecible, sino que llega a ser insultante hacia el espectador, como si se asumiera que su audiencia no tiene recorrido cinematográfico o no merece un mínimo de inteligencia narrativa. Para colmo el montaje es aún peor y saltamos por escenarios de tal modo que se impide el desarrollo en las relaciones entre los personajes, careciendo por completo de cualquier elipsis.

Lo que la salva del desastre absoluto son ciertos elementos puntuales: algunos momentos graciosos con el personaje de Madeline Cline, que aporta un evidente alivio cómico con su humor autoconsciente, y el inevitable gancho nostálgico, con cameos anunciados y otros que ya podíamos entrever. Con ello los autores apelan directamente al público que vio la original en su adolescencia. Esto es lo único que justifica realmente este regreso que sin duda, junto con su escena post-créditos, intenta recuperar una franquicia que para muchos se encuentra en el top del género slasher y para otros es un entretenimiento de lo más simplón que surge de las novelas reimaginando los misterios de Poirot o Fletcher.

Lo triste es que, con todos sus defectos, esta película logra ser mejor que la infame serie televisiva y que la desastrosa y casi desconocida tercera entrega cinematográfica. El kill count es más nutrido y los asesinatos tienen cierto toque de brutalidad, aunque lejos de la calidad de la segunda, que es en mi opinión la más digerible de todas.

Este nuevo (o continuista) ‘Sé lo que hicisteis el último verano’ es una oportunidad perdida si nos quedamos en que podrían haberse desmarcado con el tratamiento actual de los últimos slashers recuperados. Evidentemente si eres fan incondicional de la saga disfrutarás las referencias y cameos, pero no podrás negar el escaso nivel interpretativo y en la dirección. Me tocará tragarme las palabras si funciona en taquilla y debido a ello tenemos más entregas. Pero todos sabemos que taquilla y calidad no siempre van de la mano.

Ficha de la película

Estreno en España: 18 de julio de 2025. Título original: I Know What You Did Last Summer. Duración: 111 min. País: EE.UU. Dirección: Jennifer Kaytin Robinson. Guion: Jeff Howard, Leah McKendrick, Jennifer Kaytin Robinson, Sam Lansky. Novela: Lois Duncan. Música: Chanda Dancy. Fotografía: Elisha Christian, David Lanzenberg. Reparto principal: Madelyn Cline, Chase Sui Wonders, Jonah Hauer-King, Tyriq Withers, Sarah Pidgeon, Billy Campbell, Gabbriette Bechtel, Austin Nichols, Lola Tung y Nicholas Alexander Chavez, Freddie Prinze Jr., Jennifer Love Hewitt. Producción: Columbia Pictures, The South Austalian Film Corporation, Original Film. Distribución: Sony Pictures. Género: terror, remake. Web oficial: https://www.facebook.com/ikwydlsmovie

Crítica: ‘Voy a pasármelo mejor’

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Sinopsis

Los Pitus ya tienen quince años y este verano se van de campamento para aprender inglés. Eso sí, lo hacen como aprendíamos inglés a principios de los noventa: en un campamento no muy lejos de nuestra casa y con profesores españoles cuyo acento dejaba bastante que desear. En esas semanas los tres amigos vivirán un montón de nuevas aventuras, sobre todo amorosas, que son siempre las aventuras más importantes, especialmente a los quince años. Ah, y también cantarán y bailarán un montón de canciones de la época. Ellos no lo saben, pero será el mejor verano de su vida.

Crítica

Una de las grandes apuestas del verano

Los Pitus regresan tres años después de gran éxito de ‘Voy a pasármelo bien’. Aquí veremos cómo el amor vuelve a ser el punto central de esta historia, con más música ochentera y noventera, ya que estos chicos han crecido y no todo son los ‘Hombres G’.

El día del pase de prensa fui un poco a la locura sin haber visto ‘Voy a pasármelo bien’ y en cuanto salí de la sala, fui directa a ver esta primera parte y es que me gustó tanto ‘Voy a pasármelo mejor’ que no entendía como todavía no había visto su antecesora.

Ana de Alva es la encargada de dirigir esta secuela, con guion de Luz Cipriota y David Serrano. Los cuales repiten y sin duda realizan un gran trabajo. Una cinta sencilla, con la única pretensión que disfrutemos una tarde de cine y salgamos cantando canciones de Duncan Dhu, Miguel Bosé, Antonio Vega, Seguridad Social o Chimo Bayo. Además de canciones originales de la película creadas por Antonio Serrano.

Esta vez, Los Pitus se van de campamento, allí el amor, el desamor y los planes locos para que Daniel vuelva a reencontrarse con Layla, hacen que vivamos una gran aventura veraniega.

No puedo negar que la película me ha encantado. Los chavales están de 10, cantando, bailando y por supuesto actuando. La química entre todos ellos hace que esa amistad que les une sea muy creíble. En esta ocasión la trama adulta pasa a un gran segundo plano y nos centramos en la trama adolescente.

Izan Fernández, Renata Hermida Richards, Rodrigro Díaz, Rodrigo Gibaja, Michel Herráiz, Gabriela Soto Belicha y Javier García como he dicho están maravillosos. Rodrigo Gibaja junto a Alba Planas nos regalan una historia tan bonita dentro de todas las que vamos viendo, que es de las que te dejan con un suspiro.

‘Voy a pasármelo mejor’ además de divertida, es tierna. Unos niños creciendo, de manera bastante inocente. No como podemos ver en las series actuales en las que crecen demasiado rápido. Aquí es un paso bastante pausado, sin prisa, disfrutan de esos primeros amores, de esas primeras aventuras fuera de los brazos de sus padres y también, disfrutan de los buenos amigos, de esos, que tarde o temprano se suele perder el contacto por la falta de tiempo que tenemos ya de adultos.

Si, para mí, sin duda, ‘Voy a pasármelo mejor’ es una de las grandes apuestas de este verano tan caluroso. Una cinta con muy buena música, con muy buen rollo y sobre todo, con una historia sencilla pero que se disfruta desde el primer momento.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de julio de 2025. Título original: Voy a pasármelo mejor. Duración: 110 min. País: España. Dirección: Ana de Alva. Guion: David Serrano, Luz Cipriota. Música: Alejandro Serrano. Fotografía: Joan Bordera. Reparto principal: Izan Fernández, Renata Hermida Richards, Raúl Arévalo, Karla Souza, Diego Montejo, Alba Planas, Candela Camacho, Pablo Guisa Koestinger, Claudio Villarrubia, Mario Alonso, Rodrigo Gibaja. Producción: El Estudio, Paraíso Torres, Beta Fiction Spain, RTVE. Distribución: Beta Fiction Spain. Género: Comedia. Web oficial: https://betafiction.es/cine/voy-a-pasarmelo-mejor/

Crítica: ‘Superman’

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Sinopsis

Con su estilo característico, James Gunn aborda al superhéroe original en el recién imaginado universo DC con una singular mezcla de acción épica, humor y emoción, presentando a un Superman al que guían la compasión y una confianza inquebrantable en la bondad de la humanidad.

Crítica

Vuelve el héroe de otro mundo que encarna lo mejor del nuestro

Superman’, la esperadísima película de James Gunn, ha aterrizado con la fuerza de un meteorito kriptoniano entre la crítica y en los corazones de los fans que ya la han visto. Esta nueva encarnación del Hombre de Acero será para muchos el reinicio que necesitaba el universo DC. Seguro que así lo percibirán aquellos que querían una versión más luminosa o marvelizada. Con un tono que mezcla el respeto absoluto al legado del personaje, pero con una visión moderna y coral, Gunn entrega un filme que honra al superhéroe más clásico y va más allá.

David Corenswet se cuelga la capa roja para interpretar al Superman más «boy scout» que hayamos visto desde Christopher Reeve. Aunque también veréis que tiene algo más de carácter. Ya desde los títulos de crédito nos adelantan que la intención es la de volver a la sintonía de 1978 pero aplicando las nuevas tecnologías. Y se hace con convicción, carisma y humanidad. Este Clark Kent recupera su esencia: el periodista torpe, el hijo de Kansas, el hombre de principios férreos que brilla tanto en los cielos como entre la gente común. Y ahí está una de las claves de la película, pues toda gira en torno a la dedicación de alguien que piensa que está en la Tierra para ser un faro de ejemplaridad y para recordarnos qué significa ser humano.

Aunque nada más empezar ya hay una referencia mayúscula como ‘Dioses y monstruos’, Gunn se inspira claramente en cómics fundamentales como ‘Superman All Star’, ‘Las cuatro estaciones’ y ‘Lex Luthor: Man of Steel’. Todo ello para devolvernos al Superman altruista, compasivo y cercano que habíamos perdido en la versión más sombría del Snyderverso. También para desarrollar a personajes como Luthor. Finalmente el logotipo escogido, el del ‘Kingdom Come’ de Alex Ross, no tiene más significado que el estético, pero si hay una parte de la película que parece dispuesta para llevar a Superman hacía el hartazgo de quien recibe la desagradecida respuesta de las masas, aun cuando te dedicas en cuerpo y alma a su servicio. Esto ya nos lo adelantaban los tráilers.

Y si el Superman de Corenswet es luz, el Lex Luthor de Nicholas Hoult es sombra… y qué sombra. Su interpretación es poderosa y absolutamente magnética. Hoult se coloca sin duda entre los mejores Luthor de la historia del cine, dotando al personaje de ese egocentrismo mesiánico tan bien desarrollado en los cómics citados. No solo quiere destruir a Superman, sino que quiere ocupar su lugar como salvador de la humanidad. Esa complejidad moral y su visión retorcida de la justicia hacen de él un antagonista tan memorable como temible. Sin embargo, para muchos su visión tan juvenil será una de las trabas del filme.

Por su parte, Rachel Brosnahan es una auténtica revelación como Lois Lane. Dinámica, incisiva, inteligente y con una química palpable con Corenswet, es la pieza perfecta para completar este trío protagonista. Brosnahan mantiene el espíritu clásico del personaje, pero lo actualiza con una energía contemporánea que se agradece. Gunn tiene claro que los tres protagonistas han de ser estos y el fan percibirá que se recupera el peso en dichos personajes.

La película está plagada de personajes secundarios y tramas paralelas que al borde de la saturación enriquecen enormemente el conjunto. Si queréis descubrirlos a todos leed este artículo. Gunn imprime su ya característico estilo coral para introducirnos en un universo en expansión: héroes, villanos, guiños para los fans más acérrimos y pequeños detalles que forman o formarán parte de algo mayor. Esto puede resultar confuso para el espectador no iniciado, pero para los lectores de cómics es como zambullirse en una grapa de 48 páginas donde cada viñeta tiene valor y sentido de conjunto. La Justice Gang, Linterna Verde, El Ingeniero, Mr. Terrific, Ultraman…Hasta los carteles corporativos vistos en Metrópolis tienen su sentido de saga cinematográfica. Cada personaje añade una capa, una etapa, una versión de este universo nuevo que quiere abarcarlo todo pero que en su ansia no se atraganta.

A nivel narrativo, ‘Superman’ no solo emociona y entretiene, también prepara el terreno para lo que viene. Personalmente disfruto mucho de las películas que funcionan como One Shot, usando lenguaje comiquero. Pero si este es el inicio de un plan, de una gran historia con continuidad entre películas o de una serie de fases, como bien conocen los marvelitas, bienvenido sea. Gunn ha labrado la tierra y diseminado un montón de semillas que podrían germinar, dejando de camino un par de detalles gamberretes propios de quien en su día dio sus primeros pasos con la Troma. Y arriesga, con un plan que podría ser tildado de demasiados proyectos no llevados a cabo y también con cierta crítica social haciendo una especie de metáfora con todo lo sucedido entre Trump, Musk, Israel y Gaza.

Es importante remarcar que el diseño de producción no es aleatorio. Estas películas de superhéroes están atiborradas de personajes tecnológicos, naves espaciales o smartphones retratando la sociedad tecnófila en la que vivimos. ‘Superman’ no es ajena a ello. Pero tanto su diseño de personajes, vestuario, escenarios, localizaciones… tienen un toque ciertamente retro que casi subliminalmente intenta que nuestra mente retroceda unos años y sintamos cierta nostalgia.

He de avisaros que hay dos escenas post-créditos estas no tienen nada que ver con lo que se viene y son meramente anecdóticas. Tampoco son necesarias tras todo lo visto en el filme. Hay acción, emoción, ternura, humor de todo tipo y, sobre todo haciendo honor al significado de la “S” que luce Superman en el pecho, hay esperanza. Esa palabra tan manoseada y tantas veces mal entendida, aquí cobra sentido con cada nota de la banda sonora (la cual esperaba mejor), con cada vuelo sobre Metrópolis y con cada acción heroica del protagonista. James Gunn lo ha logrado: ha reinventado sin traicionar. Atreviéndose con personajes como Krypto y otras bizarradas. Ha mirado al pasado para construir el futuro. Y nosotros, como espectadores objetivos e incluso como fans del Superman de Henry Cavill, solo podemos agradecerle que nos haya devuelto al Superman más simbólico, como inspiración y como entretenimiento cinéfilo.

Ficha de la película

Estreno en España: 11 de julio de 2025. Título original: Superman. Duración: 129 min. País: EE.UU. Dirección: James Gunn. Guion: James Gunn. Música: John Murphy, Dave Fleming. Fotografía: Henry Braham. Reparto principal: David Corenswet, Rachel Brosnahan, Nicholas Hoult, Edi Gathegi, Anthony Carrigan, Nathan Fillion, Isabela Merced, María Gabriela de Faría, Frank Grillo, Skyler Gisondo, Wendell Pierce, Beck Bennett, Mikaela Hoover, Sara Sampaio, Pruitt Taylor Vince, Neva Howell, Christopher McDonald, Terence Rosemore, Sean Gunn, Milly Alcock, Alan Tudyk, Will Reeve. Producción: DC Studios, Troll Court Entertainment, The Safran Company, Warner Bros. Distribución: Warner Bros Pictures. Género: ciencia ficción, acción, comedia, adaptación. Web oficial: https://www.dc.com/movies/superman-2025

Crítica: ‘La vieja guardia 2’

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Sinopsis

Andy y su equipo de guerreros inmortales continúan su misión de proteger a la humanidad. Esta vez, un nuevo y formidable enemigo amenaza el tejido mismo de la Vieja Guardia.

Crítica

Rucka se la juega con una entrega puente

No son pocas las historias que juguetean con el tema de la inmortalidad y la regeneración de la carne (conste que no me estoy poniendo cristiano). Para muchos y sobre todo más jóvenes el referente cercano será Wolverine o Deadpool pero hay otros ejemplos como ‘Los inmortales’ de Russell Mulcahy, ‘The Man from Earth’ de Richard Schenkman o más recientemente el ‘BRZRKR’ de Keanu Reeves (lo cual sigo diciendo que es una precuela encubierta de John Wick). Incluso diría que hay algo del ‘Hancock’ de Peter Berg en todo esto de ‘La vieja guardia’. Todos ellos tienen en común que en mayor o menor medida bucean en las dudas existenciales y consecuencias de no poder morir para un ser humano. También en la dedicación hacia uno mismo o hacia la humanidad aprovechando el don que les ha sido dado. Pero también la mayoría coincide en brindarnos altas dosis de acción, casi siempre sangrienta. Todo eso, está más o menos en ‘La vieja guardia 2’.

Netflix da continuidad a ‘La vieja guardia’ con una segunda película. Los cómics de Greg Rucka y Leandro Fernández que narraban en tres tomos las aventuras de unos mercenarios inmortales tuvieron una primera adaptación que abarcaba el primer volumen y ahora podemos ver como progresa esta historia en formato live action con una película que nos deja también muchas incógnitas, aunque ofrece alguna respuesta.

Con el estreno de ‘La vieja guardia 2’, Victoria Mahoney toma el relevo de Gina Prince-Bythewood cinco años después. El tiempo parece no haber pasado y se mantiene la estética de la primera entrega y el tono reflexivo, pero también hereda (y amplifica) algunos de sus mayores defectos. Donde la primera parte sorprendía por su tratamiento intimista de la inmortalidad y sus consecuencias morales, ‘La vieja guardia 2’ opta por un enfoque más coral. La acción se multiplica, los personajes se dispersan y el guion, aunque con destellos interesantes, pierde interés. Mahoney logra imprimir ritmo a la narrativa, pero la historia avanza sin rumbo definitorio, como si se tratara de un capítulo más en una serie que no termina de decidirse a concluir. Para mayor decepción no hay escenas que amplifiquen el trasfondo de los protagonistas, flashbacks que en los cómics si hemos tenido a raudales y que nos construían la psique de todos estos eternos comandados por Andrómaca/Charlize Theron.

El apartado visual mantiene un nivel más que aceptable, con algunas secuencias potentes, pero es en las coreografías donde esta entrega decepciona. Las escenas de acción, que deberían ser el otro corazón del filme junto con los momentos de introspección inmortal, se perciben casi siempre artificiosas, falsas, notándose a veces que no se están peleando. Pierden precisión y contundencia. Hay una sobredependencia del montaje rápido y los planos cerrados, lo que resta impacto a los combates.

Como ya dije en su día, la película mantiene las relaciones entre los mercenarios. Se conservan sus interacciones de amor-odio, una especie de despreocupación por su integridad que roza el humor negro y un dramatismo propio de las tragicomedias antiguas, al fin y al cabo son seres milenarios. Uno de los aspectos más esperados por los fans, tanto del film como del cómic, era una mayor exploración del lore de estos guerreros, que pese a ser eternos no son incansables. Aunque la cinta no llega a ofrecer una explicación definitiva sobre la naturaleza de la inmortalidad, sí se agradecen algunos apuntes y nuevos personajes que expanden el universo narrativo. Rucka, que vuelve a firmar el guion, introduce pequeñísimos fragmentos del pasado de ciertos personajes y pequeñas pistas que aportan textura al relato. Sin embargo, el resultado sigue sabiendo a poco. Imagino que Rucka está jugueteando con su producto y tiene mucha fe en rodar más continuaciones. El mayor lastre de ‘La vieja guardia 2’ es, precisamente, su carácter de puente. Al igual que el segundo tomo del cómic, esta entrega se siente como un paso intermedio, una historia que no cierra nada y deja todo en manos de una posible tercera parte. Las tramas quedan abiertas, los conflictos no evolucionan del todo, y el espectador termina con la sensación de haber visto una aventura más, funcional pero poco nutritiva.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de julio de 2025. Título original: The old guard 2. Duración: 105 mmin. País: EE.UU. Dirección: Victoria Mahoney. Guion: Greg Rucka, Sarah Walker. Música: Ruth Barrett, Steffen T. Fotografía: Barry Ackroyd. Reparto principal: Charlize Theron, Uma Thruman, Henry Golding, Chiwetel Ejifor, Kiki Layne, Matthias Schoenaerts, Chico Kenzari, Veronica Ngo, Luca Marinelli. Producción: Denver and Delilah Productions, Image Comics, Marc Evans Productions, Panorama Films, Pinella Productions, Skydance Media. Distribución: Netflix. Género: acción, ciencia ficción, adaptación. Web oficial: https://www.netflix.com/title/81328881

Crítica: ‘Bejaranos, el oficio del ciclista’

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Sinopsis

‘Bejaranos, el oficio del ciclista’ es la historia de éxito de tres leyendas, Lale Cubino, Roberto Heras y Santi Blanco, pero también la de quienes, desde su infancia, soñaron con triunfar sobre la bicicleta y se enfrentaron a todo tipo de adversidades: Luis Roberto Álvarez “Rubi” y Moisés Dueñas. Los propios protagonistas relatan sus hazañas, pero también nos cuentan las sanciones por dopaje o el accidente que truncó el sueño de Rubi. Todo ello mientras se enfrentan a la incertidumbre de un futuro en el que deben reinventarse tras haber dedicado su vida entera a la pasión por el ciclismo.

Crítica

Pedaladas contra el olvido: Béjar recupera su voz ciclista

Como parte de los reportajes realizados por el sello ‘Informe Plus+’ llega a Movistar Plus+ el 2 de julio el documental ‘Bejaranos, el oficio del ciclista’. Una pieza repleta de entrevistas y de archivo que profundiza en el fenómeno producido en una ciudad tan pequeña como Béjar. Un lugar cuya industria rivalizaba con Cataluña o Mánchester hace solo unas décadas con fábricas que llegaban a constituir una ciudad en sí mismas y alcanzando el máximo de casi 18.000 habitantes. Hoy en día apenas supera los 12.000 empadronados y observa incapaz cómo sus joyas pasan inadvertidas al resto de un país que habitualmente mira mucho más al este que al oeste. Pero es un enclave que si algo ha demostrado es que la nobleza no está en la cantidad, sino en la épica de sus logros y la grandeza de sus montañas.

En este caso no nos hablan de su textil o de su curiosa tradición musgosa. Nos hablan de aquellos deportistas que en su día nos dejaron boquiabiertos. Ciclistas con los que he de decir, aunque me exponga con ello a ofrecer una visión poco objetiva de este material, con los que un servidor convivió en tiempo y espacio desde su infancia hasta su adolescencia, llegando incluso a compartir terreno de juego con alguno de estas figuras del ciclismo.

Bajo la producción de Iris Ladrero y Carlos Lorenzo y con la dirección de Andrés García Armero, ‘Bejaranos, el oficio del ciclista’ hace un repaso por las carreras de más de cinco deportistas que separados solo por unos veinte años se colocaron en el pináculo del mundo del pedal: Laudelino Cubino, Roberto Heras, Miguel Heras, Santi Blanco, Moisés Dueñas, Luis Roberto Álvarez, Dori Ruano

Es por ello que nos llevan por paisajes de Béjar y Candelario, así como por ubicaciones tan impresionantes como el Meandro Melero, un lugar cercano, pero no bejarano. Béjar posee un entorno sobrecogedor, interminable para ciclistas, montañeros y senderistas, pero ese en concreto no es uno de sus encantos. Y eso es quizá lo único achacable a este reportaje, que no indaga realmente en cómo la orografía del terreno salmantino esculpió desde pequeños a tan extraordinarios escaladores.

El foco de ‘Bejaranos, el oficio del ciclista’ está puesto en la inspiración y el legado. Desde el alma impulsadora que fue Lale Cubino, hasta los padres y profesores que inculcaron en los ciclistas el amor por el deporte sobre ruedas. El documental no solo se limita a la crónica del esfuerzo y la gloria deportiva, sino que ahonda en el sacrificio cotidiano, en la dureza de entrenar a contrarreloj mientras otros niños jugaban. Nos muestra también la cara menos luminosa del ciclismo: la incertidumbre de hacer de una pasión una profesión inestable, plagada de caídas, lesiones y renuncias personales.

Retrata también el riesgo de apostar por un deporte como profesión. No esquiva lo delicado, tocando el tema del dopaje y el injusto trato a los ciclistas con este tema. Y lo hace con honestidad. Sin justificar, pero tampoco sin cargar las tintas. Reclama un trato humano a aquellos jóvenes que fueron parte de un sistema que a menudo les exigía más de lo que podían dar y que como muchos sospechamos siempre, responde a determinados intereses de unos pocos.

El reportaje destaca por su enfoque humano y cercano, centrado en testimonios íntimos y en archivo audiovisual que desdibujan la línea entre lo personal y lo épico. La dirección de Andrés García Armero, con la codirección de Manu Cid, consigue retratar no solo el éxito de Lale Cubino, Roberto Heras o Santi Blanco, sino también el lado más crudo y real del ciclismo. El resultado es un relato equilibrado y emotivo, capaz de rendir homenaje sin caer en la hagiografía.

‘Bejaranos, el oficio del ciclista’ emocionará a los vecinos de Béjar, que se verán en imágenes y fotos de archivo, además por lo bien que ensalza a una ciudad siempre vinculada al deporte y a sus valores. Pero sobre todo a los amantes del ciclismo, que comprobarán y recordarán que existe una cuna de escaladores fuera de serie como Béjar. Falta un monumento a estos cracks en la Ilustre Ciudad de Béjar, aunque quizá el tributo es el legado que dejaron. Béjar es una ciudad a la que he visto perder miles de ciudadanos, entre envejecimiento y jóvenes exiliados en busca de empleo. Pero sin duda, tomando ejemplo de sus figuras contemporáneas más famosas, sacará en algún momento las fuerzas de flaqueza y volverá a estar el podio que se merece.

El documental ha sido dedicado a maestros y deportistas como Tomás Martín, Ignacio González y Mateo Hernández, nombres clave y valedores de los campeones que han dado pie a esta película.

Ficha de la película

Estreno en España: 2 de julio de 2025. Título original: Bejaranos, el oficio del ciclista. Duración: 53 min. País: España. Dirección: Andrés García Armero. Música: Mario Quiñones Sandino. Fotografía: Guillermo Barberá Llorca. Reparto principal: Laudelino Cubino, Roberto Heras, Miguel Heras, Santi Blanco, Moisés Dueñas, Luis Roberto Álvarez, Dori Ruano. Producción: Lilicar Inversiones. Distribución: Movistar Plus+. Género: documental. Web oficial: https://www.movistarplus.es/documentales/bejaranos-el-oficio-del-ciclista/ficha?tipo=E&id=4017043

Crítica: ‘Borau y el cine’

Sinopsis

Un niño enamorado del cine consigue que su sueño se haga realidad, pero no es como él se lo había imaginado. Durante toda su vida intentará hacer el cine que le hubiera gustado al niño de su infancia.

Crítica

Escudriñando el alma del cineasta que construyó puentes entre generaciones

Borau y el cine’, el documental dirigido por Germán Roda, no es solo un recorrido por la vida y obra de José Luis Borau, sino una inmersión apasionada en el alma del cine español del siglo XX. A través de un cuidado trabajo de archivo, entrevistas con figuras clave del cine y recreaciones puntuales, Roda compone un retrato polifónico, íntimo y profundamente respetuoso de uno de los cineastas y pensadores más influyentes y olvidados de nuestra cinematografía.

Lo primero que llama la atención es la riqueza del material documental: secuencias de películas propias y ajenas, entrevistas inéditas, imágenes personales y momentos históricos del cine español que ayudan a contextualizar la importancia de Borau. El espectador se enfrenta no solo a un repaso biográfico, sino a una clase magistral de cine, una conversación que traspasa la pantalla. Y todo ello lleno de grandilocuencia, tanto por parte del protagonista de la cinta sino también por parte de los entrevistados, muy bien seleccionados.

El documental pone en valor no solo la carrera profesional de Borau, el cual, fue director de títulos fundamentales como ‘Furtivos’ o ‘Leo’, miembro de la RAE, ganador del Goya y candidato al Oscar además de ostentar la que se considera como una de las mejores presidencias dentro de la Academia de Cine. Todo ello conseguido a costa de varias ruinas. También se evalúa sino su influencia como pedagogo, mentor y pensador. Fruto de ello son obras angulares como el Diccionario del Cine Español o su obsesión con mantener el arte vivo y renovado. ‘Borau y el cine’ es retrato de una vida entregada, a menudo de forma kamikaze, al séptimo arte.

Las entrevistas son otro de los grandes valores del documental. A través de voces cercanas, tanto personales como profesionales, el espectador va descubriendo las múltiples capas de una figura compleja: el erudito, el cineasta independiente, el académico, el rebelde. Cada testimonio aporta una arista distinta que, en conjunto, dibuja el mapa de una vida marcada por el amor al cine y por un compromiso absoluto con su tiempo y su país.

‘Borau y el cine’ no necesita forzar épica ni sentimentalismo. La propia voz de Borau, muchas veces recogida en entrevistas o charlas, funciona como columna vertebral. Sus reflexiones, lúcidas y apasionadas, dan cuenta de un modo de entender el cine casi como forma de vida, como extensión del pensamiento y de la sensibilidad.

Roda no se limita a construir un monumento. También propone una revisión crítica de nuestra historia cinematográfica, recordando hitos como ‘Salida de misa de doce del Pilar de Zaragoza’, la primera película conservada en España, o cómo Borau participó en su remake junto a grandes figuras del cine patrio pertenecientes a diferentes generaciones.

Al final del metraje, incluso el espectador que no conocía a Borau sentirá que ha perdido a un maestro. Uno de esos nombres que deberían figurar con letras grandes cuando se habla de generaciones que cambiaron el cine español, casi en la misma quinta que Saura, Bardem o Sumers, y cuya huella perdura en creadores como Gutiérrez Aragón, Bollaín, Méndez-Leite o Zulueta.

‘Borau y el cine’ no solo es un homenaje necesario; es también una llamada de atención para reconocer el legado de quienes hicieron del cine su vida. Un documental imprescindible para entender cómo se construye un país a través de sus imágenes y sus historias.

Ficha de la película

Estreno en España: 27 de junio de 2025. Título original: Borau y el cine. Duración: 80 min. País: España. Dirección: Germán Roda. Guion: Germán Roda. Fotografía: Daniel Vergara. Reparto principal: José Luis Borau, Miguel Rellán, Alicia Sánchez, Carlos F. Heredero, Iciar Bollaín, Fernando Méndez-Leite, Manuel Gutiérrez, Miguel Ángel Lamata, Luis Alegre. Producción: Estación Cinema, Aragón TV, Gobierno de Aragón, Diputación de Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza. Distribución: Me lo creo. Género: documental. Web oficial: https://estacioncinema.com/proyectos/borau-y-el-cine/

Crítica: ‘A la deriva’

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Sinopsis

A principios de los años 2000, en China, Qiaoqiao y Bin viven un amor apasionado pero frágil, cantando, bailando y disfrutando de todo lo que la ciudad de Datong les puede ofrecer. Pero un día Bin decide probar suerte en otra provincia más grande y se marcha sin avisar ni dejar rastro. Tiempo después, Qiaoqiao decide emprender un viaje para tratar de localizarle.

Una epopeya amorosa que atraviesa varias décadas en un país cambiante y en constante ebullición.

Crítica

Un curioso y exitoso experimento con el cine como testigo de la transición china

Jia Zhangke estrena en España ‘A la deriva’ (Caught by the Tides) tras un largo recorrido por festivales. Este filme es una propuesta tan ambiciosa como introspectiva que, más que contar una historia de amor, busca retratar el viaje de un país: China, en su transición desde un comunismo férreo hacia un capitalismo que aún se niega a reconocer. Esta película, que se desarrolla a lo largo de 21 años, no sólo desafía la estructura narrativa convencional, sino también las expectativas del espectador medio, con una mezcla de materiales de archivo, fragmentos de sus filmes anteriores y metraje inédito que conforman una especie de diario fílmico, personal y colectivo.

La protagonista, interpretada, una vez más, por Zhao Tao, musa y esposa del director, deambula por escenarios en constante transformación sin que le oigamos pronunciar una sola palabra, salvo para cantar o para comunicarse mediante mensajes de texto. Su silencio es tan revelador como lo que las imágenes insinúan: no estamos tanto ante un personaje como ante un símbolo. Su presencia muda sirve de hilo conductor para una narrativa fragmentada, no-lineal e impresionista, que se despliega como un collage audiovisual donde el paso del tiempo actúa como único elemento de continuidad.

Lejos de un simple ejercicio de nostalgia, ‘A la deriva’ propone una lectura casi arqueológica del cine como artefacto de memoria. Zhangke no oculta el artificio: el material viejo y nuevo no sólo conviven, sino que sus costuras son evidentes. Esta honestidad formal dota al filme de un aire experimental que puede resultar fascinante para algunos, aunque para otros se quede en un gesto autoconsciente que no siempre logra generar emoción o ritmo.

La película no oculta su vocación sociológica. Las miserias, aspiraciones y contradicciones del pueblo chino aparecen como telón de fondo constante. Jia se detiene en los gestos cotidianos, en la arquitectura cambiante, en las fiestas populares, en las ruinas de un pasado colectivo. La música, una combinación de cantopop, sonidos electrónicos y ritmos tribales, subraya este carácter entre lo íntimo y lo cultural.

Pese a su apariencia marginal o underground, la película fue aprobada por la censura y estrenada en salas chinas. Ese dato no es menor: ‘A la deriva’ no es una obra clandestina, sino una pieza contemplativa que, al nombrar a una “generación a la deriva”, busca dar forma y voz (o silencio) a una clase media que ha sido testigo y a veces víctima de los cambios más radicales de la China moderna.

Quizás no todos los fragmentos emocionen por igual, y su ritmo disperso pueda desconcertar o agotar. Pero como testimonio de una época y como ensayo sobre el cine mismo como dispositivo de memoria, ‘A la deriva’ merece atención, aunque no necesariamente entusiasmo.

Ficha de la película

Estreno en España: 27 de junio de 2025. Título original: Feng Liu Yi Dai. Duración: 111 min. País: China. Dirección: Jia Zhangke. Guion: Wan Jiahuan, Jia Zhangke. Música: Lim Giong. Fotografía: Nelson Yu Lik-wai, Eric Gautier. Reparto principal: Zhao Tao, Li Zhubin, Pan Jianlin, Lan Zhou, Zhou You, Ren Ke, Mao Tao. Producción: Huanxi Media Group, MK2 Films, Momo Pictures, Wishart Media, X Stream Pictures. Distribución: Atalante. Género: romance, drama. Web oficial: https://atalantecinema.com/film/a-la-deriva/

¿No entendiste ’28 años después’? Aquí va una explicación

Ordenamos el caos de ’28 años después’ e imaginamos qué ha pasado por las mentes de Boyle y Garland

La película ‘28 años después’ se ha convertido en una de las películas de la saga de Danny Boyle con mejor valoración tras los primeros visionados. Pero no es ajeno para el sentir popular el hecho de que supone un cambio radical en la franquicia. Esta es sin duda la entrega más poética y emotiva, también la más extravagante y arriesgada. Pero (casi) todo esto responde a un significado.  Si bien el final se presenta abruptamente y con rarezas que se salen de tono, el guionista Alex Garland no da puntada sin hilo, como es costumbre en su cine.

No voy a arrojar valoraciones sobre la película, para eso tenemos una crítica publicada hace días. Pero sí he de advertir que esta publicación contiene spoilers pues voy a intentar arrojar luz sobre el significado de esta obra que he tenido la ocasión de poder analizar a fondo y con contexto. Evidentemente todo lo aquí expuesto puede considerarse subjetivo, pero presentaré bastantes datos que confirman mis impresiones.

Empecemos por los posters que no se limitan solo a mostrar ’28 años después’. “El tiempo no ha curado nada” dice el tagline de este afiche. Con ello ya nos insinúan que el virus de la rabia, responsable de los infectados que corren en busca de carne, no se ha curado. Pero también se lee entre líneas un paralelismo hacia lo poco que hemos aprendido tras la pandemia del COVID y un dardo hacia la tradicional costumbre inglesa de ir a contracorriente en muchas cosas (enchufes, sentido de circulación, moneda…) tropezando con la misma piedra constantemente. Más adelante volveremos sobre esto último.

Casi nada más empezar una voz en off nos pone en máxima tensión y alerta. Una transmisión de corte radiofónico recita el poema ‘Boots’ de Rudyard Kipling. Esa obra fue publicada en 1903 para describir la monotonía y la tensión psicológica de la marcha de los soldados británicos en la Segunda Guerra de los Bóers. Taylor Holmes es quien recitó en la grabación esas líneas pavorosamente y con el tiempo ha sido utilizado para retratar las secuelas de la guerra. Si lo pensamos bien los efectos de la guerra en los soldados era el tema de ‘Warfare’, última película de Garland. Con eso ya empezamos criticando el tema militar, algo que tuvo espacio en el final de ’28 días después’. Mientras suena en la película se muestran injertos de imágenes de batallas en las que el imperio británico salió victorioso: Guerras Mundiales, la Segunda Guerra de los Bóers, batallas medievales… Eso contrasta con la situación del filme en la que todo es decadencia. Con ello Boyle y Garland parece que quieren advertir de que toda época de gloria tiene su fin y Reino Unido suele estar cegada por su propia vanidad. La soberbia británica se repite y mantiene en el tiempo siendo casi siempre la causa de los males que suceden en las mismas islas.

Todo esto sucede cuando el joven protagonista, con tan solo 12 años, es extraído a un mundo repleto de peligros y con baja probabilidad de supervivencia. Cual espartano, es sometido a un rito iniciático que le convertirá en hombre y guerrero. Esto no dista mucho de todas esas guerras cuyas tropas estuvieron atestadas por críos reclutados por el gobierno británico. Revelador es el último plano de ‘28 años después’, el cual tiene lugar en el final de los créditos. En él vemos a Alfie Williams con la bandera inglesa ardiendo detrás. Este estandarte volverá a aparecer en este artículo a pesar de haberlo citado en los post-créditos. Por supuesto, esta situación que expone a un menor a un conflicto violento retrata la peligrosidad de nuestra raza que parece abocada a volver a la barbarie, y por supuesto a lo primitivo y a la Edad Media. Por supuesto implica la imposición de un sentimiento territorial o patriótico a una temprana edad. Quizá esto sea lo que se puede ver más fácilmente en la superficie.

El cine de Danny Boyle es muy británico y esta no es la excepción. Se respira correct english y la música suena a pub de Candem Town. Curiosamente el filme le da caña a todo lo británicamente ortodoxo. Parece que lo que nos quieren decir con este filme es que Reino Unido ha ido siempre a su bola y con el tema del Brexit ha quedado aislado del resto Europa. El virus rabia sería algo así como una metáfora del independentismo sin sentido que provoca siempre el caos interno y hace que los ingleses se devoren los unos a los otros, aunque sea comercial o socialmente hablando. No son pocas las ocasiones en las que aparece la bandera de Inglaterra, la de San Jorge, en varias tomas envuelta en llamas. Este símbolo también es muy utilizado por la ultraderecha, casi acaparado para su causa. Durante la película aparecen escenas del filme ‘Henry V’ de Laurence Olivier con esa bandera muy presente. La figura de Enrique V tiene un significado simbólico poderoso para sectores ultraconservadores y nacionalistas británicos, aunque no siempre de forma explícita o dominante en el discurso político actual. Su relevancia está más ligada a la construcción del mito nacional y al imaginario de un Reino Unido fuerte, soberano y victorioso frente a potencias extranjeras. Por supuesto relacionado con esto está la fotografía de la reina Isabel II de joven que el pequeño reducto superviviente luce en su salón de actos. Aquí es donde llega la crítica al Brexit orquestado por los conservadores que echan de menos el imperio incapaces de ser parte de un todo más grande. Lo que sucede en este filme se convierte en un símbolo de escarmiento al dejar el mundo a los británicos apartados de la comunidad internacional durante 28 años. Esto podría ser una represalia al considerar que fue primero Inglaterra la que dejó de lado a Europa. En la realidad el paralelismo son las consecuencias económicas y comerciales claras por su decisión de salir de la Unión Europea. Más que un castigo, ha sido un efecto directo del aislamiento económico.

’28 años después’ es también una advertencia de que, tomando la senda del individualismo, el Reino Unido tiene mal futuro. El pensamiento conservador suele enfatizar el mérito individual, el liderazgo fuerte y la libertad frente al control estatal. En la película aparecen unos nuevos zombies llamados “alphas” pues por su corpulencia y violencia se alzan como líderes de manada. El alfa es precisamente eso: un individuo que sobresale y lidera de manera por lo general abrumadora. Además, suele ser masculino, considerado menos «blando» o dialogante por ciertas mentes más primitivas. Testosterona política = canibalismo prehistórico. El virus rabia provoca alfas de igual modo que los populismos o el hastío social dan a luz a figuras extremas y preponderantes que anulan las mentes de sus seguidores.

El filme tiene más lecturas, como el tema de la eutanasia, que evidentemente tiene a sus máximos detractores en el Partido Conservador. Y aunque ‘28 años después’ y sus diferentes capas me han gustado, hay que reconocerle el riesgo, manifiesto sobre todo en el mismísimo final. Hay que admitir que su última secuencia es una excentricidad completamente fuera de tono y que nos lleva a ese Reino Unido de Guy Ritchie lleno de matones vestidos de sport o incluso al de los dementes de ‘Little Britain’. Al final de este apocalipsis british aparecen unos cazadores vestidos con chándal del Humana. Esto parece simplemente una manera de conectar con la primera escena y con algunos cuantos guiños que hemos ido viendo. Nos muestran a un niño y a un mundo que se han vuelto tarados, traumáticos. Pero ojo que esa excentricidad puede esconder algo más. Estos personajes conservan un perturbador parecido con el presentador de la BBC y DJ Jimmy Savile (de hecho, el personaje de la escena se llama Jimmy). Por muchos es sabido que recibió diversas denuncias por abuso sexual infantil. La pista nos la dio nuestro compañero Jorge Loser. Hay una similitud con los niños viendo como zombies los Teletubbies (un show de la BBC). Pero lo que nos dice este desconcertante desenlace es que se han creado unos monstruos. Quizá simplemente han querido hacer alusión a otro tipo de depredador, en este caso el sexual, o quizá es una pista para lo que podremos encontrar en la siguiente entrega, la cuarta y penúltima de la franquicia.