Crítica: ‘Spider-Man: Brand New Day’

En qué plataforma ver Spider-Man: Brand New Day

Una fresca y nueva perspectiva a través del Spider-Man más solitario, pero a la vez el más multitudinario

Tras el terremoto emocional de ‘Spider-Man: No Way Home’, parecía evidente que el siguiente paso del Peter Parker de Tom Holland debía ser mirar hacia dentro antes que hacia el multiverso. ‘Spider-Man: Brand New Day’, dirigida por Destin Daniel Cretton, entiende perfectamente esa necesidad y construye un relato donde la melancolía pesa tanto como la acción. No llega a convertirse en una película oscura, pero sí adopta un tono más tenebroso y adulto que el de entregas anteriores, explorando la soledad del héroe derivada del conjuro que hizo que el mundo olvidara quién es realmente Peter Parker. Y ese enfoque, para mí es de las mejores bazas de este filme.

Nada más comenzar, el largometraje rompe una de las principales expectativas que había generado su campaña promocional. Como muchos sospechábamos, prácticamente todo el material más espectacular del tráiler pertenece a la secuencia de apertura. Las imágenes que recreaban viñetas míticas del cómic y ese desfile de villanos que prometía una amenaza coral se concentran en esos primeros minutos. Es una decisión inteligente porque prepara al espectador para descubrir que, en realidad, esta vez no existe un gran supervillano central que monopolice el conflicto.

De paso, la película desmonta buena parte de las teorías conspirativas que inundaron las redes sociales durante meses. Aquellos autoproclamados «expertos» que aseguraban que Sony había eliminado personajes del tráiler o escondía medio reparto han visto cómo todas sus predicciones se desmoronan. Quizá sirva para que muchos aficionados aprendan a distinguir entre quienes analizan el cine por amor al arte y quienes simplemente alimentan el algoritmo con especulaciones sin fundamento en busca de notoriedad y autobombo.

Un puente emocionante hacia el futuro… que a veces frena demasiado

Uno de los grandes aciertos del libreto consiste en recuperar la esencia científica de Spider-Man. Peter va enlazando encuentros, experimentos y situaciones donde la pseudociencia vuelve a desempeñar un papel fundamental, recuperando una tradición muy arraigada en los cómics del personaje. A ello se suma un equilibrio bastante conseguido entre la tristeza que provoca el recuerdo de MJ (Zendaya) y el humor característico del protagonista. Peter ha madurado, pero sigue echando de menos su etapa estudiantil, sus amigos y ese punto friki que siempre ha definido al personaje y que más aflora cuando está con Ned (Jacob Batalon).

Las escenas de acción también merecen una mención especial. Los balanceos por Nueva York y varias coreografías parecen diseñadas pensando directamente en quienes han disfrutado de los videojuegos recientes del personaje. Hay movimientos, encuadres y persecuciones que recuerdan claramente a esa forma tan dinámica de entender al trepamuros.

Sin embargo, donde la película deja una sensación más agridulce es en su incapacidad para culminar dos ideas realmente prometedoras. No porque vayan demasiado lejos, sino precisamente porque se quedan a medio camino.

La primera tiene que ver con los mutantes. Marvel y Sony rozan un terreno apasionante (además de recordarnos a la película ‘Fallen’), pero pisan el freno justo cuando parecía que iban a cruzar una línea importante. Jean Grey aparece (el secreto que hace tiempo que dejó de serlo) y su reinterpretación resulta muy distinta tanto para ella como para otro personaje relacionado con esa trama. Da la impresión de que Marvel Studios y los acuerdos entre compañías han preferido reservar determinadas sorpresas para producciones completamente controladas por el estudio marvelita.

La segunda oportunidad desaprovechada afecta al propio Spider-Man. Se insinúa una evolución física del héroe que podría haber acercado la historia a terrenos próximos al body horror que en su día tampoco culminó Sam Raimi, pero nuevamente la película opta por detenerse antes de cruzar ese umbral. Es fácil imaginar que Sony haya considerado que ese camino podría resultar demasiado extremo para una versión cinematográfica tan popular del personaje, pero habría estado bien aproximarse a cómics como ‘The Spectacular Spider-Man’, ‘The Other: Evolve or Die’ o ‘Mutant Agenda’.

Una película de transición marvelita pero con personalidad propia

Aunque funciona claramente como puente hacia acontecimientos futuros del Universo Cinematográfico Marvel, ‘Spider-Man: Brand New Day’ consigue evitar convertirse únicamente en un episodio de transición. Incluso encuentra tiempo para desarrollar una idea sorprendentemente original alrededor de una palabra recurrente durante el relato, construyendo una especie de pequeño ‘Ciudadano Kane’ que aporta un giro diferente dentro del cine superheróico.

No todo funciona con la misma precisión. Hay varias secuencias cuya resolución transmite cierta sensación de improvisación, especialmente una situada inmediatamente después del clímax principal, donde parece que el montaje no encuentra la mejor forma de cerrar lo que acaba de ocurrir.

Destin Daniel Cretton vuelve a demostrar la sensibilidad narrativa que ya había exhibido en ‘Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos’ o en ‘Wonder Man’. El director mantiene además un perfil especialmente interesante dentro de Marvel. Conviene mantenerle en nuestro punto de mira por eso y por ser el encargado del esperado live action de ‘Naruto’.

Entre los numerosos guiños para los aficionados destaca también la dedicatoria final a Gerry Conway, creador de The Punisher aquí interpretado nueva mente por Jon Bernthal. El homenaje resulta especialmente apropiado si recordamos que El Castigador debutó precisamente en las páginas de un cómic de Spider-Man.

Puede que ‘Spider-Man: Brand New Day’ no alcance el impacto emocional que tuvieron en su día algunas películas de Tobey MaGuire o Andrew Garfield, ni se atreva a desarrollar todas las ideas que plantea, pero sí ofrece una evolución coherente del personaje. Combina entretenimiento con melancolía y deja preparado un tablero que promete movimientos muy interesantes en el futuro del MCU.

Como añadido final y avisando de spoilers he de mencionar la escena post-créditos. Se nos avisa de la presencia de Spider-Man en el espacio exterior. Por supuesto, correrán, ríos de tinta y ahora serán todo teorías. Así es que podemos imaginar que este Spider-Man que hemos visto pertenece a otro universo, que va a recibir la visita de un equivalente de un universo paralelo o incluso podría tratarse de 2099, el Spider-Man, que veremos en la nueva película animada que cerrará la trilogía de Miles Morales, aunque este realmente de lo que viene es del futuro. Lo más probable es que tenga que ver con lo que va a pasar en ‘Secret Wars’. Pero ya sabéis que con una semillita como esta muchos sacarán oro.

Ficha de ‘Spider-Man: Brand New Day’

Estreno en España: 29 de julio de 2026. Título original: Spider-Man: Brand New Day. Duración: 144 min. País: EE.UU. Dirección: Destin Cretton. Guion: Chris McKenna, Erik Sommers, Justin Kuritzkes. Música: Michael Giacchino. Fotografía: Brett Pawlak. Reparto principal: Tom Holland, Zendaya, Jacob Batalon, Sadie Sink, Jon Bernthal, Mark Ruffalo. Producción: Columbia Pictures, Marvel Studios, Pascal Pictures, Sony Pictures. Distribución: Sony Pictures. Género: ciencia ficción, adaptación. Web oficial.

Crítica: ‘Daredevil: born again’ T2

En qué plataforma ver Daredevil: born again

Marvel afina su serie más madura

Cuando ‘Daredevil’ apareció originalmente en Netflix, buena parte de su prestigio nació de algo inmediato y visceral: la brutalidad elegante de sus escenas de acción. Aquellos planos secuencia en pasillos estrechos, los combates agotadores donde cada golpe parecía doler de verdad y la fisicidad casi enfermiza de Matt Murdock convirtieron la serie en una rara avis dentro del universo superheroico televisivo. Era violencia coreografiada con inteligencia narrativa. Acción que no solo impresionaba, sino que contaba algo sobre el sufrimiento de sus personajes.

Sin embargo, estas dos temporadas de ‘Daredevil: Born Again’ han terminado encontrando otro camino. Uno más pausado, más psicológico y, probablemente, más cercano al espíritu de muchos de los mejores cómics del personaje. La acción sigue ahí (y cuando aparece continúa siendo magnífica), pero ya no es el principal reclamo. Lo verdaderamente fascinante es observar cómo la serie se obsesiona con desmontar emocionalmente a sus protagonistas.

Y ahí emerge el verdadero centro gravitacional de esta segunda temporada: Wilson Fisk.

Vincent D’Onofrio vuelve a demostrar que Kingpin no es únicamente uno de los grandes villanos de Marvel, sino posiblemente el antagonista más complejo que ha construido el género superheroico televisivo moderno. La serie dedica muchísimo tiempo a explorar su psique, sus inseguridades, sus impulsos violentos y su enfermiza necesidad de control. Fisk ya no es solo un mafioso gigantesco capaz de aplastar cráneos con una puerta de coche. Es un hombre atrapado entre la monstruosidad y el deseo imposible de legitimidad.

La temporada entiende perfectamente que a menudo los mejores villanos son aquellos que se consideran héroes de su propia historia. Y Fisk vive constantemente intentando convencerse de que todo lo que hace tiene una lógica moral superior. La grandeza de ‘Born Again’ aparece precisamente en esos silencios incómodos, en las conversaciones tensas y en la forma en la que el personaje parece debatirse entre la furia animal y una humanidad residual que jamás termina de desaparecer. Es ahí donde la serie se destaca del resto de producciones de Marvel Studios (exceptuando ‘Caballero Luna’), encontrando un tono más adulto y melancólico.

Matt Murdock continúa funcionando mejor cuando está roto

Una de las grandes virtudes de esta segunda temporada es cómo consigue acercarse a la esencia de ciertas etapas fundamentales del personaje en viñetas. No porque adapte literalmente arcos concretos, sino porque entiende qué hacía especiales aquellos relatos escritos por autores como Frank Miller, Brian Michael Bendis o Ed Brubaker: la idea de que Daredevil siempre fue un superhéroe profundamente humano.

Charlie Cox vuelve a demostrar por qué el personaje le pertenece por completo. Su interpretación mantiene esa mezcla entre agotamiento físico, culpa católica y obstinación moral que convierte a Matt en un héroe distinto al resto de figuras de Marvel. La temporada insiste constantemente en destruir emocionalmente al personaje, enfrentándolo a decisiones donde la línea entre justicia y venganza se vuelve cada vez más difusa.

Y es precisamente esa construcción (o destrucción) de los protagonistas lo que convierte la serie en algo mucho más interesante que un simple producto de acción superheroica. ‘Daredevil: Born Again’ entiende que las máscaras solo funcionan cuando debajo existe un individuo complejo, contradictorio y lleno de heridas. Por supuesto, eso no significa que la serie abandone el espectáculo. Hay secuencias de acción excelentes, varias sorpresas muy bien integradas y algunos episodios que recuperan el nervio violento de la etapa Netflix.

Aunque ya vimos una escena entre Matt Murdock y Peter Parker la serie ya no parece tan interesada en conectar constantemente con el gran tablero cinematográfico de Marvel. Prefiere encerrarse en callejones húmedos, despachos corruptos y conflictos íntimos. Por eso he de reconocer que se hecha por tierra una teoría que muchos habíamos alimentado durante meses: la posibilidad de que esta temporada funcionase como una especie de evento puente hacia la película de ‘The Punisher’ y posteriormente hacia la nueva entrega de ‘Spider-Man’. Había suficientes piezas aparentemente preparadas para ello y ciertos rumores alimentaron la idea de una gran convergencia urbana dentro del MCU. Finalmente, ‘Born Again’ opta por algo más contenido y autónomo. Y probablemente sea una decisión acertada, aunque rompa ciertas expectativas de interconectividad.

Michael Gandolfini y el inesperado eco de ‘Los Soprano’

Otro de los elementos más atractivos de la temporada aparece en un lugar inesperado: la presencia de Michael Gandolfini. Resulta curioso que en una historia donde las dinámicas mafiosas vuelven a tener tanto peso aparezca precisamente el hijo de James Gandolfini, una figura inseparable de la televisión criminal moderna gracias a ‘The Sopranos’. Y lo más llamativo es que Michael no solo recuerda físicamente a su padre en determinados gestos o miradas, sino que empieza a mostrar una presencia interpretativa realmente poderosa.

Hay momentos concretos donde resulta imposible no pensar en Tony Soprano. No como una imitación, sino como una herencia emocional involuntaria. Una manera de ocupar el espacio o de transmitir vulnerabilidad bajo una fachada criminal. La temporada utiliza muy bien esa energía. En una serie obsesionada con personajes fracturados por el poder, la violencia y la culpa, la presencia de Gandolfini añade una capa metatextual muy interesante.

En el fondo, ‘Daredevil: Born Again’ temporada 2 termina funcionando precisamente porque comprende algo que muchas adaptaciones superheroicas olvidan: los poderes nunca fueron lo importante. Lo verdaderamente relevante son las personas que intentan sobrevivir detrás del disfraz. Y pocas veces Marvel había mostrado esas cicatrices con tanta crudeza y acierto.

‘Spider-Man: Brand New Day’ lanza su esperado tráiler con un nuevo comienzo para Peter Parker

Tom Holland regresa como Spider-Man en una historia que redefine su identidad

El primer tráiler de’ Spider-Man: Brand New Day’ ya está aquí y confirma lo que muchos fans esperaban: un reinicio emocional y narrativo para el personaje de Peter Parker dentro del Marvel Cinematic Universe. Tras los acontecimientos de ‘Spider-Man: No Way Home’, el mundo ha olvidado quién es Spider-Man, lo que abre la puerta a una etapa más solitaria y vulnerable del héroe.

Las primeras imágenes muestran a un Peter Parker reconstruyendo su vida desde cero, sin el apoyo de sus seres queridos y enfrentándose a una ciudad que ya no le reconoce. El tono del tráiler apunta a una historia más urbana, con un enfoque más cercano al Spider-Man clásico de los cómics.

Reparto confirmado y personajes clave

Tom Holland vuelve a ponerse el traje del trepamuros, consolidándose como una de las versiones más queridas del personaje. Junto a él regresa Zendaya como MJ, aunque su papel parece evolucionar tras la pérdida de memoria provocada en la anterior entrega. También vuelve Jacob Batalon en el papel de Ned Leeds, cuya relación con Peter será uno de los puntos emocionales clave si el personaje recupera sus recuerdos.

El tráiler deja entrever la presencia de enemigos como Scorpion, Boomerang, La Mano y Tombstone y por supuesto luce al ya anunciado Punisher de Jon Bernthal .

Un enfoque más callejero y clásico

Uno de los aspectos más comentados del tráiler es su estética, que parece alejarse de las grandes amenazas multiversales para centrarse en conflictos más terrenales. Nueva York vuelve a ser el eje principal de la acción, con persecuciones, combates cuerpo a cuerpo y una sensación constante de peligro urbano.

Este cambio de tono recuerda a las primeras historias del personaje en los cómics, donde Peter Parker debía equilibrar su vida personal con su responsabilidad como héroe, enfrentándose a enemigos más cercanos pero igualmente peligrosos. De hecho una escena del tráiler evoca a su primera portada.

Expectativas ante una nueva trilogía

‘Spider-Man: Brand New Day’ no solo plantea una nueva etapa, sino que podría sentar las bases de una futura trilogía dentro del universo Marvel. La idea de reconstruir al personaje desde sus cimientos, con un enfoque más humano y emocional, ha generado una gran expectación entre los seguidores. Aunque los detractores comentan que estamos ante un nuevo mefistazo.

Con este primer adelanto, Marvel deja claro que el camino de Spider-Man está lejos de terminar y que, en esta nueva fase, el héroe deberá enfrentarse no solo a sus enemigos, sino también a la soledad y las consecuencias de sus decisiones.

Impresiones de la segunda temporada de ‘The Punisher’

No es para desearle castigo pero la serie ha perdido

El 18 de enero vuelve ‘The Punisher’, vuelve el Castigador interpretado por Jon Bernthal con una segunda temporada en Netflix. El personaje creado por Gerry Conway, John Romita y Ross Andru para ser un rival de Spider-Man continúa con su brutal versión televisiva. Como siempre contra viento y marea se abre paso a tiros y puñetazos pero en esta temporada eso no es suficiente.

Todo sucede tras la tercera entrega de Daredevil. En esta segunda etapa en solitario el personaje se tiene que enfrentar a un antiguo amigo que emplea sus conocimientos militares para causar estragos en la ciudad. Por otro lado Castle tendrá que proteger a una adolescente que está siendo perseguida por un reverendo que hace las veces de sicario. Individuos muy relacionados con la muerte, porque en esta temporada juegan mucha importancia los traumas, pero los causados por las muertes causadas por uno mismo.

La serie acabó con sangre y empieza con The Punisher cubierto de sangre y rellenando a los demás de balas. Media temporada se sostiene manteniendo varias cuestiones. ¿Quiénes son o para quien trabajan de verdad los malos esta vez? También nos engancha el conocer el secreto que guarda con tanto recelo la chica interpretada por Giorgia Whigham (‘The Orville’), con quien comparte la mayoría de sus correrías el justiciero de la calavera. En los primeros capítulos, mientras esperamos la respuesta a esas preguntas, si que está bien ver cómo va cambiando el tipo de aventura. Hay episodios con un componente de thriller psicológico, tenemos algunos al estilo buddy movie, un enfrentamiento como en ‘Asalto al distrito 13’, romances repentinos…

Por lo general esta segunda temporada pasa por muchos momentos muy aburridos y eso se debe a varios de sus personajes secundarios. El primer episodio es sin duda el más tedioso y gran parte de su trama no tiene ninguna repercusión en el resto de la temporada, pero en él no aparecen aún aquellos que hacen que la serie arrastre varios problemas.

Principalmente son sus villanos quienes no funcionan. Es decir, esta temporada sufre el mal de muchas películas de superhéroes. Uno de ellos ya conocido y otro nuevo. Ambos pecan de demasiado arquetípicos y sobre todo en el caso de Puzzle/Billy Russo (Ben Barnes) nos topamos con discursos poco creíbles, manidos y acompañados de una máscara de lo más pueril. Como sucede en otras series de Marvel/Netflix estos enemigos acaparan bastantes minutos de metraje para intentar crearles trasfondo o ilustrar sus motivaciones. Pero el hecho de que sean demasiado tipicones y que sus interpretaciones no sean nada destacables nos alarga la duración de los episodios.

‘The Punisher’ está muy metida en la Norteamérica más genuina. Es normal que llegue a esos puntos tratándose del héroe de Marvel que anteriormente era un marine. A su favor juega que ya no bebe tanto del trauma de Frank Castle por la pérdida de su familia. La mayoría de sus actos siguen la filosofía de un hombre chapado a la antigua. Continúa siendo un fuera de la ley, en esta ocasión mucho más estable mentalmente. Es de esos tipos que no dice «lo siento», si no que más bien te dice «prepárate para las consecuencias de conocerme o de lo que voy a hacer». Sigue con su filosofía de cowboy moderno, de forastero de vuelta a un hostil hogar con un sentido muy particular e implacable de la justicia. Lo que se procura que pensemos en esta temporada es que es un solitario egoísta, un paranoico que tiene algo roto dentro de él, pero que aún así se cuida mucho de no matar inocentes. Así lo respaldan algunos guiños a la canción de Linkin Park «papercut» que habla de alguien así. Por descontado podéis pensar que es la misma máquina de matar que casi siempre acaba hecho un Cristo.

Obviamente siguen apareciendo personajes inspirados en os cómics como John Pilgrim, interpretado por Josh Stewart (‘The Collector’, ‘Interstellar’). La doctora Dumont, especializada en veteranos militares interpretada por Floriana Lima. La agente Madani, también continúa en esta temporada, el personaje que interpretó Amber Rose Revah. También tenemos la incorporación de Annette O’Toole pasando de DC a Marvel, de ser la madrastra de Superman en ‘Smallvile’ a ser la ambiciosa Eliza Schulz, esposa de Anderson Schulz, interpretado por Corbin Bernsen (‘Psych’).

Sus guiones pegan un bajón con respecto a su primera temporada y su participación en ‘Daredevil’. Con la tendencia de Marvel/Netflix a cancelar sus series no me extrañaría que no tuviese más temporadas. La serie vuelve a contar con Joe Quesada, Alan Fine, Karim Zreik y el difunto Stan Lee como productores, así como Jim Chory o Jeph Loeb y Steve Lightfoot (escritor de los guiones de la serie). También han escrito capítulos Ken Kristensen (‘Happy!’), Dario Scardapane (‘The bridge’), Felicia D. Henderson (‘Fringe’), Bruce Marshal Romans (‘Infierno sobre ruedas’), Angela Lamanna (‘Hannibal’) o Laura Jean Leal (‘The bridge’). Entre todos han escrito episodios muy similares y aunque hay que agradecer que mantienen la misma línea no aportan nada nuevo.

Tampoco han conseguido salirse de la norma directores como Jim O’Hanlon (‘Sleepy Hollow’), Jeremy Webb (‘The Runaways’), Stacie Passon (‘Transparent’), Jamie M. Dagg (‘Sweet Virginia’), Jet Wilkinson (‘Jessica Jones’), Michael Offer (‘Arrow’), Salli Richardson-Whitfield (‘American Gods’), Alex Garcia Lopez (‘The Witcher’), Meera Menon (‘Titanes’) o  Stephen Kay (‘Hijos de la anarquía’).

En su último episodio todos se van cruzando de un modo correcto y ni con eso ni con la aparición de Karen Page (Deborah Ann Woll) y el in memoriam final a Stan Lee se salva la temporada. Tiene más de un sinsentido y no va a sentar cátedra. Se olvida por otro lado de personajes o de aspectos importantes de estos que hacen que todo lo visto tenga poca consistencia y profundidad.

Impresiones de la temporada completa de ‘The Punisher’

No nos castiguéis más ¡queremos renovación ya!

Ya completamos la temporada de la adaptación a serie del comic de Marvel ‘The Punisher’ y se han confirmado las impresiones que os transmitimos hace una semana. La serie ha ido de menos a más y aunque le ha costado levantar un poco el vuelo ha alcanzado las cotas que sus expectativas habían generado.

Eran muchos episodios, 13 al igual que otras series similares de Netflix/Marvel, y en ciertos momentos Jon Bernthal ha cedido su protagonismo a varios actores. Como por ejemplo a Amber Rose Revah, Ben Barnes, Ebon Moss-Bachrach o Daniel Webber. De este último nos llevamos la sorpresa pues es el actor revelación al darnos grandes escenas, surgidas más de su interpretación que del guión que tenía delante. Ha compartido varios duelos con The Punisher la mar de intensos e interesantes. También cabe destacar la química con Ebon Moss-Bachrach, tanto entre personajes como entre actores. Pero por supuesto el protagonista de la serie ha sido El Castigador.

En los cómics Castle hizo fans luchando contra el crimen organizado y en la televisión se ha enfrentado a militares corruptos. Un ligero cambio que ha hecho que la serie, junto a otros elementos, nos muestre a un héroe diferente al acostumbrado. Tan atípico que no le hemos visto casi con su calavera, digamos que tarda en hacerse ver como The Punisher. Pero lo interesante es que cuando hace acto de presencia como tal es cuando tiene más complicadas las cosas, a si es que la serie juega muy bien con el personaje y con su carácter de antihéroe que rema a contracorriente.  Otro aspecto que se tiene muy en cuenta de su naturaleza es que aunque sea una mala bestia y aquí nos le hayan retratado más perturbado de lo habitual, se respeta que nunca quiera matar inocentes, de ahí que sea un héroe.

Los momentos estelares de la serie para mí han sido el final del episodio 12. Sin duda el más sangriento, sobre todo su final, acompañado de una música similar a la de ’28 días después’. Pero todo el capítulo 10 merece un apartado aparte. Este episodio es brillante, con perspectivas de diferentes personajes adelante y atrás en el tiempo. Está muy bien dirigido y es lo mejor de la serie. También ha sido enorme la creación de Puzzle, aunque creo que si hubiese llegado antes su momento habríamos disfrutado más. Al menos sabemos que con esto tienen previstas, o al menos la esperanza de más temporadas.

Como también mencioné hace una semana queda confirmada que la serie es una crítica al sistema estadounidense y al trato a sus militares. Sobre todo a las leyes sobre la posesión de armas y al cómo los ciudadanos hacen uso de ellas. Quizá sea por esto también que podamos decir que en ‘The Punisher’ no hay episodio sin tiroteo.

En esta serie sobre El Castigador quizá hay demasiados buenos momentos para lo que solemos recorrer en los cómics, es más optimista que lo que acostumbramos a leer en las historias ilustradas. Pese a ello la serie tiene mucho drama, de hecho el trauma de Frank Castle con su familia no ha dejado de estar presente hasta el mismísimo final. Un cierre tras el que hemos comprobado que tal vez en la segunda temporada nos pongan a este justiciero más como un revolucionario que lucha contra el sistema que como alguien que tiene una venganza personal. Tampoco sabemos si estará presente en algún crossover pues en esta serie no ha tenido ninguno más allá que el de la inclusión de Deborah Ann Woll en la trama.

Con los villanos que nos han dispuesto nos han podido dar un cierre satisfactorio aunque la manera en que Castle se va de rositas no es del todo convincente. ‘The Punisher’ ha supuesto un cambio para las series Marvel/Netflix, un tanto arriesgado por el giro de tono que supone pero a un servidor le ha resultado más que satisfactoria y muy por encima de la media de lo que veníamos viendo. A si es que esperemos que Netflix y Marvel se pronuncien pronto, no nos castiguen mucho con la espera y nos digan si habrá segunda temporada.

Impresiones del inicio de temporada de ‘The Punisher’

Hablemos sin destripar nada, aquí el que destripa es Frank Castle.

El único con derecho a tirar del hilo y poder destripar es Frank Castle. Durante casi todas las publicaciones que hemos leído, al menos las que yo poseo, sobre el personaje de Marvel este es perseguido por su carácter radical, por el modo en que trata a los criminales pero también por la información que puede desvelar tras su pasado como marine. Estas dos facetas están bastante bien explotadas en la nueva serie de Netflix, aunque hay que advertir de antemano que ‘The Punisher’ aporta un nuevo tono, un matiz diferente a la franquicia de superhéroes de Marvel/Netflix. No soy muy dado a usar el término brutal, creo que hoy en día se abusa mucho de esa palabra, pero no encuentro mejor calificativo para el Castigador de Jon Bernthal y el modo en que irrumpió en la serie ‘Daredevil’. De momento no continúa exactamente con la energía que le dio a su personaje en aquella temporada, pero todo presagia que en esta nueva etapa en solitario su intensidad irá in crescendo. Al menos así han ido los seis primeros episodios que he podido visualizar, a si es que paciencia que esta serie es para tomársela con calma y dejar que Punisher haga las cosas a su ritmo, que también parecía que iba a estar muy limitada en cuanto a localizaciones y poco a poco va ampliando su repertorio.

Como he dicho, Netflix me ha permitido acceder a media docena de capítulos (de trece que tiene esta primera temporada que se estrena el 17 de noviembre) ubicados tras lo sucedido en ‘Daredevil’ y que conforman una trama de corruptelas, conspiraciones, espionajes y soldados traumatizados. Pero no os preocupéis, no es una serie basada en los diálogos, tiene su acción, que como he dicho se va incrementando poco a poco y no hay capítulo que de un modo u otro no tenga su tiroteo. Y aunque estuviese centrada en los soliloquios o en las discusiones, en los cómics de Punisher también hay espacio para la crítica y el debate. La serie no se queda atrás y hace su dura reflexión sobre los fallos del sistema y la sociedad estadounidense con respecto a lo militar y las armas. De todo esto viene que diga que cambia un poco el enfoque con respecto al resto de series que hasta ahora Netflix ha realizado basadas en cómics de Marvel, que si ya nos parecía que huían de la comparsa de las mallas de las viñetas no eran tan realistas como esta.

Los fans acérrimos del personaje van a ver como este nuevo Castigador hace cosas atípicas. No es exactamente el justiciero que levantó y popularizó Garth Ennis pero sigue siendo esa fuerza de choque que cada vez que habla escupe plomo, que mata delincuentes sin remordimientos ni diplomacia y que tiene una psique extenuantemente compleja. Él castiga pero también está castigado y atormentado, eso no se pierde. Para los que no conozcan al personaje (esto no es spoiler, es poner en situación) Frank Castle es un perfecto marine norteamericano casado y con hijos cuya vida se ve radicalmente truncada al ser su familia asesinada. El sistema le da la espalda, su nación le falla y él se toma la justicia por su parte castigando mortalmente a los culpables. En esta nueva serie podríamos decir que Bernthal hace un poco lo que Julián (Rodolfo Sancho), en ‘El Ministerio del Tiempo’, martirizarnos a nosotros también con tanto recordar a su familia perdida. A raíz de lo que le sucede se queda bastante fuera de sí mismo y lo que han hecho en la serie es llevarle algo más allá y mostrarnos a un Castle muy sonado.

Pero la serie, aunque se centre en el personaje del famoso ex marine se construye gracias a otros muchos personajes, algunos conocidos como el de Deborah Ann Woll (‘Daredevil’, ‘True Blood’). Y no es la única mujer destacada del reparto pues vais a tener que mantener en la memoria a Amber Rose Revah (‘ El fin de un Imperio’) y a Jaime Ray Newman (‘Bates Motel’), ya veréis por qué, ambas tienen roles muy relevantes y de diferente carácter y fuerza. Hablar del papel de cada actor podría poner en una situación delicada esta reseña y dado el carácter conspiranoico de la serie (aunque algún easter egg de ‘Daredevil’ nos dio alguna pista) me limitaré a citaros los principales actores que me quedan por enumerar: Ben Barnes (‘Westworld’), Michael Nathanson (‘El lobo de Wall Street’), Jason R. Moore (‘A Lonely Place for Dying’), Daniel Webber (‘11.22.63’), Ebon Moss-Bachrach (‘Girls’) y Paul Schulze (‘Nurse Jackie’); de estos dos últimos me está encantado su papel y caracterización, muy adaptada, no basada, en el cómic. De uno de ellos ya se han publicado detalles pero yo prefiero que seáis vosotros quien descubráis la relación que se establece durante la serie.

Otro nombre a tener en cuenta es el de Steve Lightfoot (‘Hannibal’, ‘Narcos’), que es el productor ejecutivo, el showrunner de la serie, como se suele decir ahora. Además es el encargado de escribir los guiones de los episodios, a si es que se ha responsabilizado en gran medida de lo que sucede en ella. Junto a él está Jeph Loeb, productor a su vez de ‘Legión’ o ‘The Defenders’ y que también es el director de Marvel Televisión. Además hay que sumar a este triplete a Jim Chory (productor de ‘Daredevil’, ‘Inhumans’, ‘ Jessica Jones’, ‘Luke Cage’). Lo que quiero decir con todo esto es que hay una visión de conjunto, que aunque ‘The Punisher’ esté encauzada de otra manera sigue el mismo rumbo y los que estén siguiendo este universo de series saben que no pierden el tiempo al verla, siempre que el tono empleado sea acorde a sus gustos. Otra señal de ello es el opening, muy en la línea de lo que habíamos visto hasta ahora. Basado en tonos grises, como casi toda la serie, está cargado de armas, como si de un menú de un videojuego shooter se tratase.

De momento estoy satisfecho porque el personaje me está convenciendo. Se mantiene fiel a las bases de lo que es El Castigador aunque tiene sustanciosas alteraciones, pero esto también nos pasa en las viñetas cada vez que un guionista nuevo coge una serie, no es ningún trauma. Algo que me da la razón es que también salen personajes y elementos de historias clásicas de Garth Ennis o Len Wein, que no voy a citar, y que además están muy bien recreados. Lo que si que necesita ‘The Punisher’ son más sorpresas, más giros, más momentos icónicos con la calavera y más acción… Pero es difícil incrementar todo esto y que quede creíble con el enfoque que le está dando Liggtfoot. Aún nos queda media serie por ver, lo que he dicho al principio, paciencia.

Confirmado “The Punisher” para el año que viene

Tras las novedades conocidas sobre las series de Marvel en la última Comic-Con de San Diego, nos llega una noticia esperada pero que había quedado en el tintero. John Bernthal (“The Walking Dead”) volverá a encarnar a The Punisher en el spin-off que será lanzado en Netflix. Esto era un secreto a voces, pero ahora sabemos que el canal de video bajo demanda publicará esta serie en 2017.

Todo esto lo sabemos gracias a Reddit y así figura ya en las distintas secciones de IMDB. En esta última web podemos leer que se rodarán 13 episodios. El personaje que ya tuvo en su día varias películas y que robó parte del protagonismo a Daredevil en la segunda temporada de su propia serie tendrá todos los focos puestos en él. El director de este proyecto será Steve Lighfoot (“Hannibal”).

 

El Castigador tendrá su propia serie

El Castigador (The Punisher), que recientemente ha sido brillantemente interpretado por Jon Bernthal (“The Walking Dead”) en “Daredevil”, tendrá su propio spin-off. Se confirman así los rumores que circulaban antes del estreno de la segunda temporada del héroe de Hell’s Kitchen.

La nueva serie se une a todas las que ya hay creadas dentro del universo de Marvel y será emitida en Netflix. Lo confirmó Marvel en Twitter el pasado viernes 29 de abril (bloqueado y cargado dice su mensaje).