Oriol Paulo Ana Wagener

Entrevista con Oriol Paulo y Ana Wagener


Juntos nos presentaron ‘Contratiempo’.

De vez en cuando tenemos el lujo de coincidir con auténticos fuera de serie del cine español e incluso con ganadores de premios Goya, como nos sucedió cuando estuvimos con Javier Gutiérrez o con Lluis Homar. Ese es el caso de Oriol Paulo y Ana Wagener. El director y guionista nos habló junto a una de sus protagonistas de ‘Contratiempo (crítica aquí).

En el filme protagonizado por Mario Casas podemos ver como un joven empresario de éxito es preparado por una abogada para defenderse de unas duras acusaciones. Esa tarea interpretativa recayó en Wagener y es con ella con la que charlamos en primer lugar.

Ana, tu personaje es alguien que en España no estamos acostumbrados a ver. Una especialista en preparar testigos y acusados para juicios.

AW: Fíjate tú lo inteligente que será Oriol Paulo para escribir un guión así. Realmente creo que la película tiene un trasfondo que me encanta, me lo ha preguntado mucha gente, un trasfondo social. Existen este tipo de personajes, pero no los vemos, vemos el resultado. El proceso de gente que sale libre en un caso de presunción de culpabilidad. El dinero compra, cambia la justicia, hay gente que es íntegra, pero hay una parte que no. Virginia Goodman es una preparadora de testigos de muchísimo éxito, nunca ha perdido un caso y es contratada por Adrián Doria, el personaje de Mario que es el hombre del momento. Un empresario de éxito que se ha metido en un atolladero y bueno, para salvarse cuenta con esta mujer. Culpable o inocente ella le va a sacar.

ContratiempoEso es. Él tiene dinero y va, no a sobornar a la justicia, pero si a burlarla.

AW: No estamos acostumbrados en este país a esto, pero el proceso existe, insisto. A lo mejor esto se ve más en el cine americano pero que nos enteremos en este país que de esto hay.

Tu personaje se comporta como una profesional, como buena preparadora de testigos. Pero se enfrenta al dilema que tienen todos los abogados del diablo: enfrentar lo profesional con lo personal. ¿Cómo trataste esto para tu personaje?

AW: Oriol me ofreció un guión tan claro y elaborado que cualquier actor con eso en su mano tiene mucho para poder asumir un personaje. En segundo lugar creo que todo ser humano es complejo y todo el mundo tapa y todo el mundo esconde. Desde que te levantas por la mañana es el leitmotiv que tenemos todos, que nunca decimos lo que realmente pensamos y sentimos. Virginia Goodman tiene una balanza y en ella está lo profesional como mujer impecable que no deja margen al error. Es asertiva, sabe que tiene que decir en cada momento, que palabra tiene que colocar en cada situación. En este caso el personaje está construido desde el guión y el comportamiento de ella va cambiando según trascurre ese interrogatorio contrarreloj, contra-tiempo. Esa temperatura va subiendo y esas emociones empiezan a aflorar y ellas las tapa hasta el último momento. Para mí como actriz ha sido un reto importantísimo. Yo soy una actriz muy emocional y por otra parte técnicamente he tenido que prepararme para incorporar a esa mujer con ese carácter tan bloque.

Este es un thriller intenso y los detalles son importantísimos. Tu personaje los remarca…

AW: Si los remarca porque creo que esta película crea espectadores activos que desde el minuto uno. Estarán intentando ver esos detalles, porque no puedes perderte ni uno. Se vuelven casi detectives. Es una película que te lleva por un montón de sitios, de recovecos. Ahora pone, ahora quita una pieza del puzle… depende de cómo convenga. Hay una serie de versiones y hechos y tienes que ver con cuál te quedas.

Eres una actriz veterana en cine y teatro. Aquí tienes un protagonismo claro y junto a ti hay un actor joven, de los que viven su momento y son famosos. ¿Qué tal con Mario Casas?

AW: Ha sido maravillosa. Para mí es un atleta, un trabajador como la copa de un pino. Hemos trabajado codo con codo ayudados por Oriol. Hemos desentrañado un interrogatorio que tiene un montón de capas y entre los dos lo hemos conseguido. A mí me han ayudado muchísimo y él me ha ayudado muchísimo. Hemos compatibilizado desde el minuto uno. En la película se ve pese a que parezcamos adversarios.

Bien Oriol, pues en relación a esto quería preguntarte. Las escenas de Mario con Ana son muy teatrales y el resto de la película, los flashbacks, son mucho más cinematográficos. ¿Cómo has equilibrado esto?

OP: Básicamente tu lo has dicho. La película se estructura con un modelo de entrevista abogado cliente, un modelo muy de cine clásico, el cual adoro. Si que hay algo de teatralidad en la situación. Son dos personajes que simplemente van hablando de lo que ha pasado intentando descubrir un misterio. Luego está la parte de los flashbacks que obviamente es la parte en la que visualizamos lo que ellos están hablando y donde empezamos a ver los puntos de vista diferentes.

La película está construida sobre el concepto del caleidoscopio. Hay cuatro personajes y mostramos un poco sus luces y sus miserias. Lo hacemos durante toda la película y por eso se abre mucho más.

ContratiempoY decíamos antes con Ana que todo se basa en la versión de los detalles. ¿Cómo los has trabajado? ¿La historia partió de ellos o los has ido añadiendo?

OP: La historia realmente está en la literatura de misterio. Es un género que creo que se ha ido perdiendo con los años, el terror se lo ha ido comiendo. Yo crecí leyendo Agatha Christie a los 14 años lo había devorado todo. Me apetecía mucho hacer una película sobre un cuarto cerrado, que en su época tuvo su esplendor. El cuarto cerrado es ese sitio donde ha habido un asesinato, con una habitación hermética cerrada por dentro, nadie ha podido entrar ni salir y hay que resolver el enigma porque hay un cadáver dentro. Todas estas novelas están construidas en los detalles, hay que fijarse en los detalles para saber cómo ha sido posible. Sin embargo, la película no es solo eso. Hemos cogido ese referente y lo hemos intentado elevar a la categoría de thriller judicial donde el peso de la historia recae en los personajes y no en el mecanismo, que al final es una excusa para contar la historia.

Viendo la película y hablando contigo me viene a la cabeza un juego que se llama Black Stories. ¿Lo conoces?

OP: No.

Pues te lo recomiendo porque una de las historias que cuentas aparece en ese juego y además la mecánica de preguntas, respuestas y construcción del misterio es igual que en el juego.

OP: Pues me lo apunto y lo voy a buscar (risas).

Ya a parte. La elección del reparto la tenías en mente, habéis hecho casting…

OP: Pruebas no hicimos realmente. Sí que le hicimos una a Ana Wagener por que su personaje es algo mayor, pero me apetecía trabajar con ella. Le hice una prueba para ver si podía adaptarme a Ana pero no tenía ninguna duda sobre su calidad. Todo lo demás fue elección pura y dura. En el caso de Mario me apetecía mucho sacarle del registro que venía haciendo y convertirle (estoy haciendo entrecomillas con mis dedos) en un hombre. Presentar a un Mario más adulto. En el caso de Wagener me apetecía trabajar con ella porque es una gran dama de teatro, necesitaba a una actriz extremadamente convincente y que me perdone Ana, pero con una cara un poco de perro.

ContratiempoLuego está el caso de José Coronado como Tomás Garrido, que ya lo había en ‘El cuerpo’. Tengo una excelente relación con él. José casi siempre está haciendo personajes oscuros, policías corruptos, tipos duros. Como persona es un bonachón, un “piece of cake” que dicen en inglés. Quería meterle en la película haciendo esto, de un hombre de buen corazón, un tío con grandes principios de justicia. Está también Bárbara Lennie que es un amor platónico. La conocí en ‘Dictado’, una película de hace unos años a la que me invitaron a un pase. Cuando acabó le pregunté al director por ella y empecé a seguirla. Me parece una de las mejores actrices del momento en España. También hay algo de metalenguaje si quieres llamarlo así entre juntar a Mario Casas y a Barbara Lennie. Ellos son amantes en la película, son dos personajes muy distintos, los polos opuestos se atraen y hay algo de lo que representa Mario en la industria y lo que representa Bárbara que tiene que ver con eso.

¿En qué te encuentras más cómodo, en el thriller o en el terror?

OP: A mí lo que me pasa es que me sale, lo debo llevar en la sangre. Como he dicho comencé leyendo Agatha Christie, luego pasé a Conan Doyle, E.A. Poe… Fui creciendo con el misterio. Mi abuela me llevaba a ver todas las películas de Hitchcock cuando era niño. Tengo miles de referentes en mi infancia que me hacen escribir misterio. Me siento muy cómodo en el género, pero no necesariamente es lo que quiero hacer. De hecho, lo que estoy haciendo ahora es un thriller pero que apunta maneras distintas.

Esté a gente atenta o no la historia da un buen giro que sorprenderá a todo el mundo. ¿Lo tenías planificado así o surgió durante la escritura?

OP: No, nunca me pongo a escribir el guión si no tengo armado el final o si no tengo claro cuál va a ser el detonante o como voy a cerrar cosas. Un final así no lo puedes improvisar., la naturaleza del relato te lo impide. ‘Contratiempo’ es una película que pone cartas sobre la mesa para jugar una partida que cada uno jugará a su manera y el espectador disfrutará.

En España últimamente estamos viendo muchos thrillers. ¿Qué va a encontrar diferente el espectador?

OP: Lo que diferencia a esta película de otros thrillers creo que es la invitación a jugar para los espectadores desde el minuto uno. Arrancamos muy fuertes y planteamos una pregunta en el minuto dos y esa pregunta se arrastra hasta el final. Me gusta pensar que es lo que me gusta a mí del cine, que se apaguen las luces y te peguen un viaje. ‘Contratiempo’ si tiene que desde que se apagan las luces hasta que las vuelven a encender no paras de viajar. No tiene grasa, lo que vemos necesitamos que esté en la peli, no le sobra nada.

Muy de acuerdo. Acaba así nuestra entrevista con Oriol Paulo, recordamos que ‘Contratiempo’ se estrena el 6 de enero de 2017.

¿Nos compartes la publicación? ¡Gracias!

Acerca de Furanu

De origen irlandés y criado en tierras vetonas, este ingeniero curiosamente nació en Bloomsday. Pegado desde pequeño a una televisión y a cientos de páginas, ahora gasta su tiempo montándose películas y disfrutando las de otros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.