Una vida a lo grande

Crítica: ‘Una vida a lo grande’


Sinopsis

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Imagina qué podría pasar si, como solución a la superpoblación, un científico noruego descubriese cómo reducir a los seres humanos para que midiesen 12 centímetros y medio y propusiese un plazo de 200 años para realizar la transición mundial al tamaño reducido. La gente no tardaría en darse cuenta de que el dinero da mucho más de sí en un mundo miniaturizado, y ante la promesa de una vida mejor, un hombre corriente, Paul Safranek (Matt Damon), decide, junto su esposa Audrey (Kristen Wiig), dejar atrás sus agobiantes vidas en Omaha, para reducirse de tamaño y trasladarse a una nueva comunidad de escala reducida, decisión que desencadenará unas aventuras que cambiarán su vida.

Crítica

Alexander Payne aplica una demostración por reducción al absurdo.

Una vida a lo grandeDado su argumento y las situaciones que iban a vivir los protagonistas era inevitable comparar algunas cosas de ‘Una vida a lo grande’ con aquella película que a muchos nos llegó aún siendo niños y que guardamos con cierto afecto, ‘Cariño he encogido a los niños’. Por fin alguien ha hecho caso al padre y científico loco que interpretó Rick Moranis y ha pasado lo que ha pasado, que la cosa se ha ido de escala. Por supuesto esta es una comedia concebida para un público más adulto pues aquella que publicó Joe Johnston (‘Capitán América’) en 1989 tenía un humor más infantil y tontorrón. Esta obra de Alexander Payne (‘Nebraska’, ‘Entre copas’) posee un humor más adulto y critico. Incluso es más considerada con las leyes de la física que ‘Cariño he encogido a los niños’, ya sea por la evolución del cine o por los conocimientos adquiridos con el tiempo. Se molesta en aportar, más bien inventar, datos tanto científicos como económicos relacionados o derivados de la idea de reducir a parte de la población mundial al tamaño de un juguete. Pero los apuntes ecológicos son los que finalmente tienen más relación y relevancia en una época en la que el calentamiento global sigue estando en boca de todos pero en las agendas y carteras de muy pocos.

A lo que me refería sobre que la cosa se había ido de escala es que la miniaturización de las cosas en esta película llega a repercusiones globales, no a una sola familia y la cinta toca temas universales. Es un largometraje sobre cosas pequeñas pero con mucho que contar pues dura más de dos horas. Se hace un poco larga ya que se olvida durante un buen tramo del tema del tamaño para narrar una historia humanista, de autodescubrimiento y para enseñarnos que los problemas del gran mundo pueden seguir siendo los del pequeño. La presentación está bastante extendida también, hasta que llega el momento de ver a los protagonistas inmiscuidos en el mundo en miniatura pasa mucho tiempo. Posee más drama que aventura, además de la mostrada comedia de los tráilers. Por que como era de esperar abundan las frases a cerca del tamaño de las cosas. Pero no es un festival de carcajadas y en eso me ha sorprendido. Que no os lleve a equívoco y no acudáis a la sala de cine a ver una comedia al uso, porque de lo contrario saldréis injustamente descalificando este filme.

Pero la sorpresa ha sido grata ya que es importante lo que se habla. Es una forma casi indirecta y enmarcada en la ciencia ficción de decir lo muy dañinos que somos para nuestro planeta mientras nos pegamos nuestra vida a lo grande. Supone un discurso sobre lo que somos capaces de hacernos para llegar a nuestros sueños basados en el consumo, lo ególatra y lo superficiales que podemos ser anteponiendonos a todo y a todos. Se suma así a los estrenos de la Paramount Pictures que hablan a cerca de la protección de la Tierra (‘Una verdad muy incómoda: Ahora o Nunca’, ‘madre!’). Muy agradecido estoy en ese sentido, me hubiese gustado o no la película. Quizá para que hubiese sido más didáctica o educativa la cinta tendría que haber sido más oscura y menos simpática, porque el ser humano muchas veces necesita más palos que caramelos para aprender.

En cuanto a su reparto, protagonismo claro para Matt Damon que también se ha visto inmiscuído en otros títulos de índole ecologista como ‘Tierra prometida’. Si alguien os va a mantener mas enganchados al filme es el siempre carismático Christoph Waltz, la enérgica Hong Chau o los cameos de famosos como James Van Der Beek, Laura Dern o Neil Patrick Harris.

Payne nos demuestra en su película que el método descubierto por los protagonistas a priori resulta fallído, pero llega a una contradicción, luego magistralmente aplica la reducción al absurdo. Con esta explicación me gustaría evitar dar explicaciones sobre el final y a su vez expresar la complejidad de una película que muestra algo más grande de lo que sus propios personajes pueden alcanzar desde su pequeñez, chapó.

Ficha de la película

Estreno en España: 22 de diciembre de 2017. Título original: Downsizing. Duración: 135 min. País: EE.UU. Dirección: Alexander Payne. Guión: Alexander Payne, Jim Taylor. Música: Rolfe Kent. Fotografía: Phedon Papamichael. Reparto principal: Matt Damon, Christoph Waltz, Hong Chau, Kristen Wiig, Udo Kier, Rolf Lassgård, Ingherd Egeberg. Producción: Annapurna Pictures, Paramount Pictures, Ad Hominem Enterprises. Distribución: Paramount Pictures. Género: comedia, ciencia ficción, drama. Web oficial: https://www.facebook.com/DownsizingFilm/

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Acerca de Furanu

De origen irlandés y criado en tierras vetonas, este ingeniero curiosamente nació en Bloomsday. Pegado desde pequeño a una televisión y a cientos de páginas, ahora gasta su tiempo montándose películas y disfrutando las de otros.

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