Acerca de Furanu

De origen irlandés y criado en tierras vetonas, este ingeniero curiosamente nació en Bloomsday. Pegado desde pequeño a una televisión y a cientos de páginas, ahora gasta su tiempo montándose películas y disfrutando las de otros.

La experiencia inmersiva de Michael Jackson aterriza en Madrid antes del estreno de ‘Michael’

Un viaje gratuito al universo del Rey del Pop en plena Gran Vía

Madrid se convierte estos días en una parada obligatoria para los fans de la música y el cine con la llegada de una experiencia inmersiva dedicada a Michael Jackson. Hemos podido conocer de primera mano esta propuesta instalada en el Espacio Movistar, un evento que sirve como antesala al estreno en cines de la película ‘Michael’, la cual llega a cines este 22 de abril.

Una experiencia sensorial para revivir el mito

La instalación, abierta al público del 17 al 26 de abril, ofrece un recorrido que abarca desde los inicios del artista con los Jackson 5 hasta su consolidación como icono global. A través de diferentes espacios interactivos, los visitantes pueden sumergirse en el proceso creativo y la evolución artística de Jackson.

Durante nuestra visita, destacaba especialmente el cuidado en la ambientación, con elementos visuales y sonoros que recrean algunas de sus actuaciones más emblemáticas. La experiencia busca no solo apelar a la nostalgia, sino también contextualizar su impacto cultural y su influencia en la industria del entretenimiento.

Acceso libre y enfoque para todos los públicos

El acceso es completamente gratuito, aunque está sujeto a aforo. La organización ha apostado por una propuesta accesible, pensada tanto para seguidores de toda la vida como para nuevas generaciones que quieran descubrir la figura del artista antes del estreno cinematográfico.

El horario amplio —de lunes a sábado de 10:00 a 21:00 y domingos de 12:00 a 20:00— facilita la afluencia continua de visitantes en una de las zonas más transitadas de la capital.

La película sobre Michael Jackson: el gran evento cinematográfico

La experiencia funciona como antesala directa del estreno de ‘Michael’, previsto para el 22 de abril. La película aborda la trayectoria del artista desde sus primeros pasos hasta su consagración mundial, combinando su faceta pública con aspectos más íntimos de su vida.

El filme está protagonizado por Jaafar Jackson, acompañado por nombres como Nia Long, Miles Teller y Colman Domingo. La dirección corre a cargo de Antoine Fuqua, responsable de títulos como ‘Training Day’ o ‘Equalizer’.

Un retrato más allá de la música

Más allá de los grandes éxitos musicales, la película promete profundizar en la personalidad de Jackson, explorando su ambición creativa, su impacto mediático y las contradicciones que marcaron su vida. Todo ello con una puesta en escena que aspira a capturar la magnitud de su figura.

Con esta propuesta, el legado de Michael Jackson vuelve a cobrar vida, no solo como recuerdo, sino como una vivencia directa que anticipa uno de los biopics musicales más esperados del año.

 

Los lanzamientos en formato físico de Arvi para mayo

Cine, anime y series se suman a una potente oleada de estrenos en DVD, Blu-ray y 4K Ultra HD

El mes de mayo se presenta especialmente atractivo para los aficionados al cine en formato físico, con una batería de lanzamientos que combinan grandes estrenos recientes, clásicos imprescindibles y ediciones coleccionistas en alta definición. Estas novedades estarán disponibles en preventa a comienzos de la próxima semana, consolidando una oferta pensada tanto para nuevos espectadores como para coleccionistas exigentes.

En esta entrada incluiremos además una galería completa con todas las imágenes de los lanzamientos, permitiendo revisar en detalle cada edición y sus características.

Estrenos destacados: del drama a la animación

Entre los títulos más relevantes se encuentra ‘Hamnet’, una adaptación literaria que ha destacado por su sensibilidad narrativa y su cuidada puesta en escena. Protagonizada por Jessie Buckley, la película ofrece una interpretación intensa en una historia centrada en la pérdida y la memoria.

En un registro completamente distinto, Como cabras apuesta por el público familiar con una propuesta de animación ligera y optimista. Por su parte, el anime ‘Scarlet’, dirigido por Mamoru Hosoda, promete ser uno de los grandes reclamos visuales del mes gracias a su estilo reconocible y su combinación de fantasía y emoción.

Cine de autor, clásicos y grandes historias

El catálogo también incluye propuestas como ‘Blue Moon’, un drama íntimo centrado en una noche crucial en la vida del compositor Lorenz Hart. A ello se suma la llegada por primera vez en formato físico de El hombre menguante, ampliando la oferta para los amantes del cine clásico.

En animación, destaca el regreso de ‘El castillo en el cielo’, una de las obras más queridas de Studio Ghibli, que vuelve a estar disponible en nuevas ediciones para seguir ampliando la filmoteca personal.

Series y universos expandido

El terror también tiene su espacio con ‘It: Bienvenidos a Derry,’ la esperada serie ambientada en el universo de Stephen King. Esta producción profundiza en los orígenes del inquietante pueblo de Derry, ampliando el lore de una de las historias más populares del género.

Ediciones 4K Ultra HD y steelbook para coleccionistas

El apartado técnico cobra especial protagonismo con varias ediciones en 4K Ultra HD que llegan por primera vez al mercado. Entre ellas destacan ‘Speed Racer’, ‘El código Da Vinci’ y ‘La boda de mi mejor amiga’, muchas de ellas en formato steelbook limitado.

A estas se suman nuevas ediciones especiales de títulos como ‘Ha nacido una estrella’, ‘Al filo del mañana’ y ‘Atrapado por su pasado’, reforzando el atractivo para quienes buscan versiones definitivas de sus películas favoritas.

Reediciones para completar la colección

Más allá de los estrenos, mayo también apuesta por reediciones que permiten recuperar títulos clave en nuevas versiones. Esta estrategia no solo revitaliza el catálogo, sino que ofrece a los usuarios la oportunidad de actualizar su colección con mejoras técnicas y nuevos formatos.

Con una oferta variada que abarca géneros, estilos y épocas, los lanzamientos de mayo confirman el buen momento del formato físico como alternativa sólida para disfrutar del cine en casa con la máxima calidad.

Abierta la convocatoria de Another Way Film Festival 2026

El certamen abre inscripciones hasta el 28 de junio en busca de documentales y cortos sobre sostenibilidad y cambio social

El Another Way Film Festival ha abierto oficialmente la convocatoria para su duodécima edición, invitando a cineastas nacionales e internacionales a formar parte de su programación. El festival, convertido en una referencia dentro del cine documental medioambiental en España, celebrará su próxima edición en octubre en formato híbrido, combinando sesiones presenciales y online.

Desde el 9 de abril y hasta el 28 de junio, los creadores podrán inscribir sus obras a través de la plataforma FilmFreeway o en la web oficial del certamen. La organización busca propuestas con una mirada valiente, emocional y visualmente potente, centradas en los grandes retos del desarrollo sostenible.

Temáticas clave: medioambiente, sociedad y economía

El festival mantiene su apuesta por contenidos que aborden tres ejes fundamentales: el impacto ambiental, el bienestar social y la responsabilidad económica. Bajo este enfoque, se buscan historias que analicen desde la protección del planeta hasta cuestiones como la igualdad, la justicia social o los modelos de desarrollo.

En el caso de los largometrajes, el género requerido será el documental, mientras que los cortometrajes podrán abarcar ficción, animación o documental, siempre que mantengan coherencia con la temática del festival.

Secciones y premios para largometrajes

Los documentales seleccionados formarán parte de dos secciones principales: Oficial e Impacto. La Sección Oficial estará reservada a producciones recientes e inéditas en España, mientras que la Sección Impacto dará cabida a obras que, pese a su relevancia, han tenido una menor visibilidad en el circuito nacional.

Entre los galardones destaca el Premio del Jurado a Mejor Película, dotado con 1.500 euros, así como el Premio WWF Inspirando el planeta, que alcanza los 1.000 euros. Además, el público tendrá un papel activo con premios en ambas secciones, reforzando la conexión entre las obras y la audiencia.

Cortometrajes: espacio para el talento emergente

El certamen también abre sus puertas a cortometrajes de entre 1 y 15 minutos, tanto nacionales como internacionales. Con una inscripción accesible, esta sección busca fomentar la participación de nuevos talentos y propuestas innovadoras.

Los cortos seleccionados competirán por premios como el del Jurado, dotado con 300 euros, y el Premio Plasencia Encorto, que ofrece la posibilidad de acceder a un circuito que puede desembocar en la preselección de los Premios Goya. En el ámbito internacional, el público decidirá el ganador a través de visualizaciones en el canal online del festival.

Un escaparate para el cine con impacto

Another Way Film Festival continúa consolidándose como un espacio clave para el cine que busca generar conciencia social. Su apuesta por una programación comprometida con la sostenibilidad lo sitúa como una plataforma relevante tanto para cineastas como para espectadores interesados en el impacto del audiovisual.

La convocatoria ya está en marcha y representa una oportunidad estratégica para creadores que deseen posicionar sus obras dentro de un circuito especializado en cine ambiental y social.

Xenometer, el proyecto de IA que identifica el odio en redes sociales

Se presentan en Pamplona los resultados de un proyecto para detectar el odio en redes sociales

La Universidad Pública de Navarra acogerá los próximos 29 y 30 de abril unas jornadas internacionales centradas en el papel de la inteligencia artificial en el análisis de los conflictos sociales contemporáneos. Bajo el título “Inteligencia Artificial e Investigación Social: enfoques innovadores para el análisis de formas de antagonismo”, el encuentro reunirá a investigadores de Europa y América en Pamplona.

El evento plantea una cuestión clave: cómo la tecnología puede ir más allá de sus aplicaciones habituales para convertirse en una herramienta capaz de detectar discursos de odio, analizar dinámicas sociales complejas y anticipar posibles conflictos. En un contexto global marcado por la polarización y la desinformación, estas jornadas buscan ofrecer respuestas desde un enfoque interdisciplinar.

Un enfoque internacional y multidisciplinar

Coordinadas por el investigador Sergio García-Magariño, las jornadas se enmarcan en el trabajo del instituto I-COMMUNITAS y su colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. En ellas participarán expertos procedentes de países como Estados Unidos, Alemania, Colombia o El Salvador, todos ellos especializados en el uso de la inteligencia artificial aplicada a fenómenos sociales.

El objetivo es claro: cruzar el conocimiento tecnológico con las ciencias sociales para comprender mejor problemas como la xenofobia, la radicalización o la manipulación informativa en entornos digitales.

‘Xenometer’: un radar contra el odio en redes

Uno de los proyectos protagonistas será xenometer, una iniciativa internacional impulsada desde la Cornell University que busca desarrollar sistemas capaces de identificar mensajes xenófobos en redes sociales.

Este “radar digital” combina algoritmos avanzados con metodologías propias de la investigación social para detectar patrones de odio, analizar su propagación y generar mapas en tiempo real. La herramienta aspira a ser útil no solo en el ámbito académico, sino también para instituciones públicas, medios de comunicación y responsables políticos.

Según García-Magariño, el objetivo es ofrecer una radiografía precisa del estado de la xenofobia en internet, facilitando la toma de decisiones informadas.

Un programa centrado en los grandes desafíos actuales

Durante las dos jornadas se celebrarán mesas redondas dedicadas a temas como la relación entre inteligencia artificial y sociedad, los procesos de radicalización o el impacto de la desinformación. También se abordarán cuestiones emergentes como el uso de la IA en la transición ecológica.

El programa incluye la participación de especialistas de distintas universidades y organismos, así como representantes institucionales vinculados a proyectos de monitorización del discurso de odio. Este enfoque plural busca generar un debate riguroso y aplicado a problemas reales.

Tecnología con impacto social

Más allá del análisis académico y de xenometer, estas jornadas subrayan una idea fundamental: la inteligencia artificial no es neutral, pero puede utilizarse como una herramienta transformadora si se aplica con criterios éticos y sociales.

Pamplona se convertirá así en un espacio de reflexión donde tecnología y sociedad convergen para abordar algunos de los retos más urgentes de nuestro tiempo. La combinación de investigación, innovación y compromiso social posiciona este encuentro como una cita relevante en el debate sobre el futuro de la convivencia en la era digital.

‘La habitación de Mariana’, clip exclusivo

Un vistazo exclusivo a una nueva historia marcada por el Holocausto

En Moviementarios presentamos en exclusiva un clip de más de tres minutos de ‘La habitación de Mariana’ gracias a Hayeda Cultura y a la distribuidora Surtsey Films. Esta es una película que traslada a la gran pantalla la obra del novelista Aharon Appelfeld, basada en su best seller ‘Flores de sombra’. Este relato, profundamente conmovedor, bebe directamente de las vivencias del autor como superviviente del Holocausto en el territorio de la actual Ucrania.

El film está dirigido por Emmanuel Finkiel, un cineasta de prestigio internacional y discípulo de figuras clave como Jean-Luc Godard, Krzysztof Kieslowski y Bertrand Tavernier. Finkiel aporta a la historia una mirada autoral que intensifica su carga emocional y simbólica, consolidando lo que ya es considerada por la crítica como una de sus obras más destacadas.

Mélanie Thierry y una interpretación de alto nivel

La protagonista es la reconocida actriz francesa Mélanie Thierry (‘Un día perfecto’, ‘Babylon A.D.’, ‘Teorema Zero’), quien vuelve a colaborar con Finkiel por tercera vez tras los éxitos de ‘Un hombre decente’ y ‘Marguerite Duras. París 1944’. En esta ocasión, da vida a Mariana, una prostituta que sobrevive en un burdel de la ciudad de Chernivtsí durante la ocupación nazi.

Su trabajo ha sido ampliamente aclamado, hasta el punto de recibir una nueva nominación a los Premios César. Thierry ha descrito este papel como uno de los mayores retos de su carrera, para el que se preparó durante más de dos años, incluyendo el aprendizaje del idioma ucraniano, en el que se ha rodado íntegramente la película. El resultado es una interpretación que la crítica ha calificado como “descarnada, impresionante y profundamente humana”.

Una historia de supervivencia, vínculo y esperanza

Ambientada en 1942, en plena ocupación nazi, la película sigue la historia de Hugo, un niño de 12 años que es escondido por Mariana para evitar la deportación. Oculto en un armario, su percepción del mundo queda limitada a sonidos, sombras y fragmentos de realidad, mientras fuera continúa el horror de la guerra.

El vínculo entre Hugo y Mariana se convierte en el núcleo emocional de la película: una relación compleja que evoluciona entre la protección, la necesidad y una forma de amor profundamente humana. Según el propio Finkiel, el personaje de Mariana representa “la voluntad de vivir”, un símbolo de resistencia emocional frente a la devastación.

Estreno en España y expectativas

Tras superar los 200.000 espectadores en Francia y recibir críticas que la sitúan como la mejor obra de su director hasta la fecha, ‘La habitación de Mariana’ llegará a los cines españoles el próximo 17 de abril de 2026 de la mano de Surtsey Films.

Este clip exclusivo que compartimos anticipa una película intensa, íntima y profundamente conmovedora, que apunta a convertirse en uno de los títulos europeos más relevantes del año.

Crítica: ‘Machos Alfa’ T5

En qué plataforma ver Machos Alfa T5

El regreso con el final más agrio

El próximo 17 de abril marca el estreno de la quinta temporada de ‘Machos Alfa’, una serie de Netflix que, lejos de acomodarse en su fórmula de éxito, decide tensarla hasta un punto incómodo. Lo que en sus primeras entregas funcionaba como sátira atrevida sobre la masculinidad contemporánea, aquí se convierte en una disección más amarga de cuatro hombres que ya no creen ni en sí mismos ni en el discurso que intentaron adoptar, es decir, están más perdidos que al principio, si es que en algún momento han llegado a encontrarse.

Los protagonistas (Gorka Otxoa, Fele Martínez, Fernando Gil y Raúl Tejón) regresan “de vuelta de todo”. No solo están desengañados con la deconstrucción masculina, sino que han empezado a desconfiar profundamente de las mujeres y, sobre todo, de su propia capacidad para entenderlas. Este conflicto interno (ese constante tira y afloja entre su yo machirulo y su yo supuestamente evolucionado) se convierte en el principal motor narrativo de la temporada.

Hay un cambio de tono evidente: la comedia sigue presente, pero ahora está impregnada de una sensación de desgaste emocional. Ya no se trata solo de reírse de los errores de estos personajes, sino de observar cómo se hunden en ellos. Es una evolución lógica, pero también arriesgada, que demuestra que la serie no teme incomodar a su audiencia.

Convivencia, cameos y una comedia cada vez más coral

Uno de los grandes aciertos de esta temporada es llevar al límite la convivencia entre los protagonistas. Lo que empezó como una solución práctica se transforma en un experimento social fallido: viven juntos, pero no se soportan. Cada uno ve en el otro aquello que detesta de sí mismo, generando una dinámica casi claustrofóbica que, paradójicamente, potencia los momentos cómicos.

Esta convivencia forzada permite a los creadores, Alberto y Laura Caballero, explorar nuevas situaciones sin perder el ritmo ágil característico de su estilo. La influencia de sus trabajos anteriores se hace notar, especialmente en la introducción de nuevos personajes y cameos. Actores como Juan Díaz, María Adánez, Diego Martín, Adrià Collado o Víctor Clavijo aparecen en roles que funcionan tanto como guiños para el espectador habitual como catalizadores de nuevas tramas.

Este tipo de casting no es casual: los Caballero han construido una especie de “universo compartido” de la comedia española televisiva. De hecho, se supone que varios de estos cameos fueron concebidos desde el guion como homenajes conscientes a ‘Aquí no hay quien viva’, reforzando esa sensación de continuidad creativa.

En paralelo, la serie no abandona su vocación de retrato social. La temporada introduce temas actuales con una mezcla de ironía y crítica directa: desde el feminismo de postureo hasta las fracturas internas dentro del propio movimiento, pasando por fenómenos virales como las técnicas para ligar en supermercados (sí, el famoso “método Mercadona” encuentra aquí su parodia definitiva) e incluso un suceso real que convierte a esta temporada en quizás la más crítica y ácida de todas.

Sin embargo, lo más interesante es cómo estos elementos no se sienten forzados. Se integran orgánicamente en las tramas, funcionando como espejo deformado de una realidad que el espectador reconoce fácilmente. Y estaría pecando de no tomar ejemplo con la historia de estos personajes si omitiese las líneas argumentales de los personajes de Kira Miró, Raquel Guerrero, María Hervás, Kira Miró y Cayetana Cabezas. Siendo la de Hervás la más delicada de tratar y la de Guerrero la más divertida.

Entre la risa y el golpe final: una temporada que deja cicatriz

Si algo distingue a esta quinta temporada de ‘Machos Alfa’ es su capacidad para equilibrar el humor con un trasfondo dramático cada vez más evidente. La serie sigue siendo divertida, incluso hilarante en muchos momentos, pero hay una sombra constante que anticipa que algo no va a acabar bien.

Sin entrar en spoilers concretos, el tramo final de la temporada abandona parcialmente el tono de comedia para sumergirse en un drama inesperadamente contundente para un par de personajes. Las decisiones tienen consecuencias reales, y no todos salen indemnes. Este giro puede resultar chocante para quienes esperaban una resolución más ligera. Sin ser algo definitivo, la serie parece que nos reserva más temporadas, pero si puede marcar mucho cierto drama en su sexta entrega.

En este sentido, ‘Machos Alfa’ temporada 5 no es solo una comedia: es un retrato generacional disfrazado de sitcom. Una obra que utiliza el humor como vehículo para hablar de identidad, inseguridad y contradicción. Por supuesto también como disparador de discusiones y debates entre parejas y amigos. Puede que no todos los espectadores conecten con su tono más paródico, pero quienes lo hagan encontrarán una de las propuestas más interesantes de la comedia española reciente.

Acudimos a la presentación de ‘Una conversación pendiente’ en Madrid

El peso de lo nunca dicho como motor dramático

Esta mañana ha tenido lugar la presentación en Madrid del cortometraje ‘Una conversación pendiente’. Se celebró con una notable asistencia de rostros conocidos que desfilaron por el photocall, consolidando el interés que ha despertado el proyecto.

Acudieron al acto la directora Cecilia Gessa y sus dos actores protagonistas: Salva Reina y Carlos Bardem. Pero por el photocall previo a la proyección pasaron artistas como Mónica Bardem, Javier Botet, Víctor Clavijo, Carolina Bona, Nerea Barros, Christian Checa, Denise Peña, Mauricio Morales, David Pareja, David M. Santana, Arlette Torres, Mario Mayo, Sara Escudero Tati Ballesteros, Sara Jiménez o Aldhara que es la cantante del cortometraje. Podéis ver a estos y otros asistentes en la galería que ubicamos al pie de esta noticia.

La proyección: una propuesta muy íntima y desafiante dirigida por Cecilia Gessa

Tras el paso por el photocall, tuvo lugar la proyección de ‘Una conversación pendiente’, el nuevo trabajo de Cecilia Gessa, quien planteó una obra de corte íntimo centrada en el poder de la palabra y los sentimientos reprimidos.

El cortometraje, protagonizado por Carlos Bardem y Salva Reina, presenta interpretaciones sostenidas por el peso emocional que ambos actores han sabido transmitir. No solo ha sido buena decisión contar con estos dos actores, sino que es muy interesante que dos hombres interpreten esta obra en la que los tópicos y la educación de hermetismo volcada en la niñez están en tela de juicio.

Una historia sobre lo no dicho

Rodado en localizaciones de Cuenca, el cortometraje construyó su atmósfera a partir de espacios cerrados. La ciudad de las casas colgantes es el escenario para tocar esos temas que a muchos les quedan pendientes hasta bien entrada su adultez. El relato no puede recibir otro calificativo que el de íntimo y quizá por ello la pantalla recorta el espacio presentándose en 4:3.

La historia aborda temas como la amistad, la verdad en la vida y el deseo contenido, proponiendo una reflexión sobre cómo las palabras que no se pronuncian pueden condicionar profundamente las relaciones personales y el devenir de nuestras relaciones. Y hace todo esto en poco más de 10 minutos, poca broma.

Web oficial del corto.

Crítica: ‘Prime Crime: A True Story’

En qué plataforma ver Prime Crime: A True Story

Van Sant recupera el eco incómodo de una Norteamérica que nunca se fue

Hablar de Gus Van Sant es hablar de un cineasta que siempre ha transitado entre lo experimental y lo profundamente humano. En ‘Prime Crime: A True Story’, el director vuelve a esa línea difusa entre realidad y recreación que ya exploró en títulos como ‘Elephant’ o ‘Last Days’, pero aquí lo hace con una intención casi arqueológica: reconstruir un fragmento de la historia criminal estadounidense desde la textura visual y emocional de otra época.

Desde varios de sus compases, la película se posiciona como un falso documento que bebe del lenguaje televisivo de los años 70. La fotografía granulada, el uso de zooms abruptos y los encuadres imperfectos no son un capricho estético, sino una declaración de intenciones. Van Sant no quiere que el espectador vea la película; quiere que la experimente como si estuviera viendo una retransmisión olvidada en un archivo.

Este enfoque se refuerza con decisiones técnicas que el uso de lentes vintage y cámaras adaptadas para replicar las limitaciones tecnológicas de la época. Incluso algunas escenas fueron rodadas con iluminación mínima para mantener esa sensación de crudeza casi accidental. El resultado es una obra que parece encontrada más que filmada, todo un acierto en ese sentido. Nunca sabremos cómo habría salido esta película con Werner Herzog dirigiendo y Nicolas Cage protagonizando pues así se proyectó en principio.

Un relato potente que se diluye en su tramo central

Sin embargo, no todo en ‘Prime Crime: A True Story’ funciona con la misma eficacia. Si bien su arranque es magnético y su cierre tiene un peso social notable, el tramo central acusa una cierta fatiga narrativa. La acción, si es que puede definirse así, se vuelve completamente estática, apoyándose casi exclusivamente en diálogos tensos y silencios prolongados.

Aquí es donde la propuesta de Van Sant puede dividir al público. Los tira y afloja psicológicos, que en un principio resultan absorbentes, terminan por saturar. Hay una reiteración de dinámicas que no siempre aportan nuevas capas al conflicto, lo que provoca que el ritmo se resienta. No estamos ante un thriller al uso ni ante una película de acción, es más bien un estudio de comportamiento, y como tal exige paciencia.

Este tipo de narrativa recuerda, en cierto modo, al minimalismo extremo de ‘Gerry’, donde el tiempo y el espacio se dilatan hasta incomodar. Pero mientras en aquella propuesta la experiencia era casi hipnótica, aquí se percibe un ligero estancamiento que puede desconectar al espectador menos predispuesto. También hay que reconocer que el magnetismo de dos actores como Bill Skarsgård y Colman Domingo juegan a favor de este nuevo estreno.

Un retrato cultural inquietantemente vigente

Donde la película recupera toda su fuerza es en su lectura cultural. ‘Prime Crime: A True Story’ no es solo la recreación de un crimen real en busca de enganchar a los fans del true crime. Es un retrato de una Norteamérica que construyó sus héroes a base de violencia, coraje individual y una fe casi ciega en la justicia por mano propia.

Los créditos finales, que incorporan imágenes de archivo, funcionan como un golpe de realidad. De pronto, lo que parecía una estilización se revela como un reflejo directo de una época. Van Sant inserta fragmentos que evocan el imaginario del western clásico, con referencias implícitas a figuras como John Wayne, símbolo de ese héroe solitario que resolvía conflictos a punta de pistola.

No es casualidad. La película sugiere, sin subrayarlo de forma explícita, que esa mitología sigue latente. Que existe una pulsión social que añora a esos “héroes de a pie”, cansados del sistema y dispuestos a actuar al margen de él. En este sentido, aunque no establece un paralelismo directo con la actualidad, el subtexto resulta inquietantemente contemporáneo.

Y es aquí donde inevitablemente surge la comparación con ‘Tierra prometida’ o ‘No te preocupes, no llegarás lejos a pie’, obras que abordaban de forma más clara y comprometida las tensiones sociales modernas. Frente a ellas, ‘Prime Crime: A True Story’ parece menos intencional y más conmemorativa a efectos de mostrar un país que no deja de estar enfermo.

Ficha de ‘Prime Crime: A True Story’

Estreno en España: 17 de abril de 2026. Título original: Dead Man’s Wire. Duración: 104 min. País: EE.UU. Dirección: Gus Van Sant. Guion: Austin Kolodney. Música: Danny Elfman. Fotografía: Arnaud Potier. Reparto principal: Bill Skarsgård, Dacre Montgomery, Al Pacino, Colman Domingo, Cary Elwes, Myha’la Herrold. Producción: Elevated Films, Pressman Film, Pinstripes, Co Created Media, Wrong Turn Productions, Artemis, Yo Productios, Velodrome, Edith Productions, Punch Once, Va Bene Productions. Distribución: Vértigo Films. Género: biográfico, drama, suspense. Web oficial.

Crítica: ‘Lucky Luke’

En qué plataforma ver Lucky Luke

Un western crepuscular que olvida disparar a la comedia

La nueva adaptación de ‘Lucky Luke’ intenta (voluntariamente o no) distanciarse del imaginario clásico del personaje nacido del cómic franco-belga. Lo hace apostando por un tono más realista, incluso áspero, en el que el polvo, el sudor y la suciedad sustituyen al colorido limpio de las viñetas originales. Sin embargo, en ese giro hay también una casi renuncia arriesgada: la esencia humorística que definía al pistolero más rápido que su sombra.

Históricamente, el personaje ha tenido múltiples encarnaciones en acción real, desde el carisma y vínculo tradicional de Terence Hill con el western hasta la reinterpretación más irónica de Jean Dujardin, pasando por el enfoque más juvenil de Til Schweiger. Incluso existen versiones menos conocidas (y bastante discutibles) en producciones turcas no oficiales. Esta nueva iteración, sin embargo, opta por una aproximación que busca profundidad emocional… pero pierde por el camino la identidad del personaje.

El protagonista, interpretado por Alban Lenoir no termina de encajar en el estilismo y chulería del personajee. Su Lucky Luke es introspectivo, taciturno y, en ocasiones, excesivamente melancólico. Es una elección que podría haber funcionado en otro contexto, pero aquí entra en conflicto con el ADN del personaje. La ausencia de elementos icónicos (como el juego con su sombra, los diálogos hacia su caballo o la presencia de Rantanplan= acentúa esa desconexión. Incluso se ha eliminado el famoso cigarrillo que pende siempre de su boca, pero de ello prescindió incluso Hanna-Barbera en su versión animada.

Un western más cercano a ‘Valor de ley’ que al cómic original

Dirigida por Benjamin Rocher, conocido por su trabajo en thrillers de acción como ‘Escuadrón de élite 2’, la serie apuesta por un tono sorprendentemente sombrío. Resulta paradójico que un director habituado al ritmo y la intensidad firme aquí una obra que, en muchos momentos, carece de dinamismo. Las escenas se dilatan, los silencios pesan más de lo necesario y la narrativa avanza con cierta pesadez.

Hay momentos que rozan lo crepuscular, casi en la línea de ‘Valor de ley’, con muertes tratadas con una solemnidad que desentona con el material de origen. Esta gravedad, sumada a un tono por momentos depresivo, termina generando una sensación de extrañamiento. No estamos ante una reinterpretación adulta al estilo de un western revisionista, sino ante una obra que parece no decidir qué quiere ser.

Aun así, hay destellos de lo que podría haber sido. La subtrama de la amnesia de uno de los Dalton y su delirio de paternidad aporta un humor absurdo que conecta brevemente con el espíritu original. También resulta interesante el coqueteo con figuras históricas como Calamity Jane o Abraham Lincoln, en una tradición heredada de los cómics belgas, similar a lo que hacía Astérix con la historia clásica. Pero estos elementos son anecdóticos, insuficientes para sostener el conjunto.

Rodaje en Almería: la gran noticia

Si hay algo que realmente destaca en esta producción es su apartado visual y su apuesta por localizaciones españolas. El rodaje en Almería, especialmente en el desierto de Tabernas, devuelve al western europeo a uno de sus escenarios más emblemáticos. A esto se suman localizaciones en Castilla y León y Castilla-La Mancha, configurando un paisaje que, al menos visualmente, sí respira autenticidad.

La implicación de productores españoles como Juan Solá o Mark Albela (vinculados a títulos como ‘La piel fría’, ‘El reino de los cielos’ o ‘Godzilla vs Kong’) refuerza esa sensación de ambición internacional. En términos de producción, la serie cumple con solvencia, pero no logra que su envoltorio eleve un contenido narrativo irregular.

El problema de fondo es claro: ‘Lucky Luke’ no era solo un western, era una comedia disfrazada de western. Aquí, en cambio, el disfraz se ha quedado sin alma. Hay momentos en los que los personajes rozan el tono tontorrón, pero son excepciones en un conjunto que se toma demasiado en serio.

Para quienes crecieron con el personaje, la experiencia puede resultar decepcionante. No hay gags memorables, no hay chispa, no hay esa clase que hacía del personaje algo único. Y aunque es positivo ver el regreso del western europeo a escenarios como Almería, uno no puede evitar pensar que esta adaptación de Disney ha apuntado al corazón equivocado.

Los Premios Fugaz 2026 revelan su shortlist con 60 cortometrajes finalistas

La 10ª edición del certamen perfila el pulso del cine corto español con una selección diversa y marcada por el compromiso social

La 10ª edición de los Premios Fugaz ha dado a conocer su esperada shortlist, compuesta por 60 cortometrajes que optan a convertirse en los nominados oficiales. Hemos asistido a la lectura pública celebrada en el Auditorio de la Casa del Reloj de Arganzuela, en Madrid, donde se ha reunido una nutrida representación de profesionales del sector audiovisual.

El acto contó con la participación de figuras como Adán Pichardo, Beatriz Ramos o Luis Cámara, entre otros miembros del comité seleccionador. Como cierre del evento, se proyectó el cortometraje ganador de la pasada edición, reforzando el carácter de celebración del formato corto.

60 obras que definen el panorama actual

La selección incluye 40 cortometrajes de ficción, 10 documentales y 10 de animación, elegidos entre más de 600 trabajos presentados. Este primer corte supone un filtro clave antes de las nominaciones finales, que serán decididas por la Comisión de CortoEspaña, integrada por más de 1.800 profesionales del sector.

Según destacó Samuel Rodríguez, la shortlist no solo funciona como antesala de los premios, sino como una herramienta para identificar tendencias y dar visibilidad a obras relevantes dentro del circuito.

Diversidad temática y mirada social

Uno de los aspectos más destacados de esta edición es su fuerte carga temática. Una parte significativa de los trabajos aborda cuestiones como la enfermedad, la vejez o la fragilidad humana, reflejando preocupaciones contemporáneas desde distintas perspectivas narrativas.

Al mismo tiempo, se detecta una clara presencia de relatos centrados en lo social y lo político: migraciones, memoria histórica o conflictos bélicos aparecen como ejes narrativos recurrentes. Este enfoque convive con una notable diversidad de géneros, desde el drama —predominante— hasta la comedia, el thriller o la ciencia ficción.

Presencia femenina y pluralidad lingüística

La shortlist también deja datos relevantes en términos de representación. Cerca del 42% de los cortometrajes seleccionados cuentan con mujeres en la dirección, una cifra especialmente significativa en animación, donde la mayoría de títulos están dirigidos por creadoras.

En cuanto a los idiomas, la selección refleja una realidad más plural de lo habitual, con presencia de lenguas cooficiales como el catalán o el gallego, además de propuestas multilingües y piezas sin diálogo, especialmente en animación.

Gala final y consolidación del certamen

La gala de entrega de premios se celebrará el próximo 22 de junio en Kinépolis Ciudad de la Imagen, en Madrid, consolidando este espacio como sede habitual del evento. En esta edición, se repartirán galardones en un total de 21 categorías, coincidiendo con el décimo aniversario del certamen.

Desde su creación en 2017, los Premios Fugaz se han convertido en un referente dentro del cortometraje español, con más de 150 premios entregados y una creciente red de festivales colaboradores que refuerzan su impacto en el sector.

Con esta shortlist, el certamen vuelve a demostrar su capacidad para capturar el estado actual del cine corto en España, combinando diversidad formal, compromiso temático y una mirada cada vez más inclusiva..

Shortlist Premios Fugaz 2026

FICCIÓN

21 de octubre”, de Joel Cánovas
“¡Por las tetas de Lucía!”, de Paloma Mozo y Anna Carbonell
“¿Tienes un minuto?”, de Yago Casariego
“Abril”, de Alexandra Iglesias
“Afasia”, de Álex Marín
“Aigua salina”, de Ivet Moreno y Abraham Delgado
“Amarraditos”, de Arturo Mombiedro Lozano
“Antón”, de Mikel González Beorlegui
“Buitres”, de Santi Alvarado
“Cara de cona”, de Guillermo de Oliveira
“Chicken Jazz”, de Imanol Ruiz De Lara
“Discordia”, de Álvaro Amate
“El color gris”, de Marina Velázquez Benítez
“El Revisor”, de Jandro
“Epifanía”, de Chiqui Carabante
“Faustino”, de German Mairen
“Ginoide”, de Celia Galán
“Homing”, de Hansel Rodrigues y Elizabeth Atherton
“I walked through the wall”, de Pablo Larcuen
“In Memoriam”, de Teresa Bellón y César F. Calvillo
“Insondable”, de Pablo Guirado
“La Línea Roja”, de LSDavid (David Labajos Sáez)
“La última canción”, de María Lorente-Becerra
“Lo que no se ve”, de María Algora y Mikel Bustamante
“M.A.T. (Molt alta tensió)”, de Joan Alamar
“Macarena, una comedia espiritual”, de Nazaret Beca y Rodrigo Sancho
“Montecarlo 67”, de Rubén Guindo Nova
“Pordentro”, de Álvaro G. Company y Mario Hernández
“Señuelo”, de Martha G. Ayerbe
“Ser un hombre”, de Lucas Parra
“Sí se enteran”, de Beltrán Peralba
“Te dejo el mar”, de Alfredo Andreu Ríos
“Tenéis que verlo”, de Nacho Solana
“The one minute problem”, de Nicolás Delgado de la Cámara
“Tiempo y Perdón”, de Teresa Trasancos
“Tú no”, de Marta Albert González
“Último superviviente a bordo”, de Jorge Blas Borroy
“Un buen Salvaje”, de Joan Vives
“Una vocal”, de Polo Menarguez
“Videoclub 2021”, de Guillermo Polo

ANIMACIÓN

Baile con la Muerte”, de Carlota Massó
“Con café (Cuentos con la C)”, de María Manero Muro
“El aspirante”, de Sam Orti
“El Cuerpo de Cristo”, de Bea Lema
“El Fantasma de la Quinta”, de James A. Castillo
“El mismo”, de Virginia Curia
“Ma-ma”, de Isabel María Monge Guerrero
“One-Way Cycle”, de Alicia Núñez Puerto
“Pinchu es así”, de Carmen Córdoba
“Pobre Marciano”, de Álex Rey

DOCUMENTAL

Abril, hoy no es invierno”, de Mabel Lozano
“El ressò de la mirada”, de Carles Bover
“Estigma”, de Pilar García Elegido
“La fuerza del silencio”, de Samuel Vela
“Luz”, de Aner Etxebarria
“Memento fabulam”, de Candela Núñez Gutiérrez
“Mortal y Rosa El Cortometraje”, de Sonia Tercero Ramiro
“No Oblidem”, de Carlos López Rey
“Sin miedo ni culpa”, de Rocío Sánchez
“Vencejos”, de Manu Arzá y Álvar Alonso

Crítica: ‘Errores épicos’

En qué plataforma ver Errores épicos

Comedia neurótica, caos moral y decisiones al límite

Dan Levy junto y Taylor Ortega traen a través de Netflix la serie ‘Errores épicos’, una serie que se construye desde una premisa aparentemente sencilla: dos personajes profundamente desubicados en sus propias vidas se ven arrastrados a una espiral de decisiones absurdas con consecuencias cada vez más graves y criminales. Él, un pastor ejemplar incapaz de confesar su homosexualidad a su comunidad y ella, una actriz fracasada que regresa de Nueva York cargada de frustración y cinismo, forman un dúo tan improbable como explosivo.

Ambos son hermanos pero no biológicos, lo cual forma entre ellos una conexión tan frágil y volátil como obligatoria. Levy encarna a un protagonista que recuerda poderosamente al Leonard interpretado por Johnny Galecki en ‘The Big Bang Theory’: nervioso, dubitativo, atrapado en su propia inseguridad. Sin embargo, aquí ese arquetipo se desplaza hacia terrenos más incómodos, donde la represión personal no es solo un rasgo cómico, sino el motor de decisiones erráticas. Ortega, por su parte, construye un personaje abrasivo, casi hostil, un auténtico vórtice emocional que sorprende tanto por su agresividad como por el dato de haber mantenido una relación de 17 años con su pareja, lo que añade una capa de absurdo existencial a su carácter.

La química entre ambos no es la clásica de comedia ligera, es más bien un constante forcejeo. Se necesitan, pero también se empujan mutuamente hacia el desastre. En ese sentido, ‘Errores épicos’ encuentra su voz en el conflicto permanente, en la incomodidad sostenida, en el espectador que ríe pero también sufre con cada decisión equivocada.

Tradición de enredos criminales con sello propio

Narrativamente, la serie (que se estrena este 9 de abril en Netflix) se inscribe en una tradición bien conocida: la de individuos corrientes atrapados en tramas criminales que les superan. Transita un viaje similar al de ‘Una terapia peligrosa’ o ‘Falsas apariencias’, donde el humor surge del contraste entre la banalidad de los protagonistas y la gravedad de las situaciones en las que se ven envueltos. Incluso podría rastrearse una conexión conceptual con relatos como ‘La empresa de sillas’ o ‘Bronca’, donde lo cotidiano se descompone en una cadena de decisiones desafortunadas y momentos de locura y desconcierto.

Aquí, el detonante no es tanto el crimen en sí como la incapacidad de los personajes para gestionar el estrés. Cada error genera otro mayor, en una progresión casi matemática del desastre. La escritura destaca precisamente por eso: por su precisión en el caos. Los diálogos están cargados de timing cómico, pero también de una tensión creciente que convierte cada escena en una bomba a punto de estallar.

Esta podría ser una serie improvisada por cómo se va de madre y por cómo los personajes elevan aún más las réplicas de sus compañeros. Esto se traduce en momentos que se sienten naturales, casi incómodamente reales, como si el guion se estuviera desmoronando ante nuestros ojos… cuando en realidad parece calculado hacia el surrealismo.

Una comedia no apta para nervios sensibles

De algo que conviene mucho avisar con ‘Errores épicos’ es de su capacidad para generar ansiedad en el espectador. No es una serie relajante, de hecho, podría decirse que es abiertamente hostil para quienes sufren de “empatía hiperactiva”: ver a los personajes tomar decisiones claramente equivocadas, una tras otra, puede resultar estresante.

En este sentido, la figura materna interpretada por Laurie Metcalf actúa como catalizador del caos. Su personaje, histérico y controlador, evoca inevitablemente a la Madre Amantísima de ‘Futurama’, tanto por su ambición desmedida como por su capacidad para manipular emocionalmente a sus propios hijos. No es el problema central, pero sí el combustible que mantiene la maquinaria del desastre en funcionamiento.

La temporada ofrece una resolución satisfactoria sin renunciar a dejar cabos sueltos que apuntan claramente a una continuación. Así es que tampoco es apta para aquellos incapaces de convivir con finales abiertos y con cancelaciones de Netflix. Los hilos argumentales que se insinúan en los últimos episodios sugieren una segunda temporada aún más desbordada, donde las consecuencias de los errores acumulados podrían alcanzar dimensiones mayores.

Se presenta en Madrid el rodaje del corto ‘El sueño fantástico de Batillo’

Un proyecto cultural que conecta dos mundos

La sede de DAMA en Madrid ha acogido la presentación oficial de ‘El sueño fantástico de Batillo’, un cortometraje que apuesta por fusionar el lenguaje cinematográfico con una de las tradiciones teatrales más antiguas de Europa. Se ha celebrado una rueda de prensa donde se ha puesto en valor no solo el proyecto audiovisual, sino también su dimensión cultural y patrimonial.

Dirigido por José Manuel Serrano Cueto, el corto contará con los emblemáticos títeres de La Tía Norica, una compañía bicentenaria profundamente ligada a la identidad cultural de Cádiz. El rodaje está previsto para principios de junio, en un proyecto que, tal y como destacó su productor Jorge Rivera, se desarrollará entre Madrid y Andalucía.

Un reparto y equipo comprometidos con la tradición

Durante la presentación participaron figuras clave del proyecto, entre ellas Maite González García-Negrotto, teniente de alcalde de Cultura del Ayuntamiento de Cádiz, y Pepe Bablé, director de la compañía. También estuvieron presentes miembros del reparto como Manuel Morón, Lupe Mateo Barredo y Charo Reina, quien expresó su entusiasmo por volver a trabajar poniendo voz a un personaje.

El proyecto cuenta además con el respaldo institucional del Ayuntamiento de Cádiz y de la Junta de Andalucía, reforzando su carácter como iniciativa cultural de relevancia.

Batillo, símbolo de una identidad cultural

Uno de los ejes centrales del cortometraje será el personaje de Batillo, figura icónica dentro del universo de La Tía Norica. Según explicó Pepe Bablé, este personaje encarna el espíritu gaditano: cercano, irónico y festivo. Su recuperación en formato cinematográfico supone no solo un ejercicio creativo, sino también un acto de preservación cultural.

En la rueda de prensa se insistió en que este proyecto va más allá del cine. Tal y como señaló García-Negrotto, se trata de “un encuentro entre dos mundos”, en referencia al diálogo entre tradición escénica y narrativa audiovisual.

Cultura, territorio e impacto local

Otro de los aspectos destacados es la importancia de Cádiz como escenario de rodaje. El equipo subrayó el impacto positivo que este tipo de iniciativas puede tener en el tejido económico local, desde el comercio hasta el turismo cultural.

La colaboración de asociaciones como Cádiz Centro Comercial Abierto y el apoyo de iniciativas culturales como el pódcast El Centinela del Misterio reflejan el carácter colectivo del proyecto. Además, tanto el director como el productor insistieron en la necesidad de apostar por propuestas culturales que prioricen el valor artístico frente al puramente comercial.

Un cortometraje con vocación universal

‘El sueño fantástico de Batillo’ se presenta como una obra que, partiendo de lo local, aspira a conectar con públicos de distintos contextos. Como afirmó Serrano Cueto, La Tía Norica no es solo patrimonio andaluz, sino una expresión cultural con potencial universal.

Con un enfoque que mezcla tradición, identidad y cine contemporáneo, este cortometraje se perfila como una propuesta singular dentro del panorama audiovisual español, reivindicando el valor de las raíces culturales en la creación artística actual.

Crítica: ‘La buena hija’

En qué plataforma ver La buena hija

Su capacidad de incomodar sin efectismos ni drama fácil la convierte en pedagogía

En su traslación del cortometraje al largo, la directora Júlia de Paz Solvas construye con ‘La buena hija’ una obra de vocación pedagógica que no busca el golpe de efecto inmediato, sino la sedimentación emocional. Lejos del impacto visceral de títulos como ‘Custodia compartida’, aquí el dolor se filtra de forma más sutil, más progresiva, pero igualmente persistente.

La película, que llega precedida por el reconocimiento a su corto previo y su paso por el Festival de Málaga, se adentra en un terreno complejo: la convivencia con un padre maltratador desde la perspectiva de una hija adolescente. No se trata únicamente de denunciar, sino de comprender (sin justificar) los mecanismos emocionales que atan a la víctima con su agresor.

Uno de los mayores aciertos de la cinta reside en cómo aborda la ambigüedad afectiva. La protagonista no parte de un rechazo frontal hacia su padre, al contrario, lo percibe inicialmente como una figura cercana, cómplice, alguien que la trata “como a un colega más”. Este matiz, incómodo pero profundamente realista, sitúa al espectador en un terreno ético complejo: el tránsito desde la identificación hasta el miedo no es abrupto, sino progresivo, lleno de contradicciones, negaciones y silencios.

En este sentido, ‘La buena hija’ se alinea con una corriente de cine social que apuesta por la observación minuciosa antes que por el subrayado dramático. La violencia no estalla constantemente en pantalla, sino que se intuye, se respira, se infiltra en los gestos cotidianos.

Adolescencia, rebeldía y psicología en construcción

La película acierta al situar su relato en una etapa vital particularmente vulnerable: la adolescencia tardía, ese momento liminal entre el instituto y la vida adulta. Es un periodo donde la identidad está en construcción, donde la rebeldía emerge como lenguaje propio y donde los límites familiares, sociales, emocionales se ponen constantemente a prueba.

Aquí, ‘La buena hija’ despliega una mirada especialmente lúcida sobre la psicología infantil y juvenil. Los pequeños actos de desafío, las mentiras aparentemente triviales o los cambios de actitud no se presentan como simples “problemas de conducta”, sino como síntomas de un conflicto más profundo. La directora evita el juicio fácil centrándose en la observación de estos comportamientos.

El trabajo actoral resulta fundamental para sostener esta propuesta. La protagonista encarna ese vaivén emocional con una naturalidad desarmante. A su lado, Janet Novas y Julián Villagrán aportan una densidad interpretativa que eleva el conjunto. Villagrán, en particular, construye un personaje inquietante precisamente por su aparente normalidad: no es un monstruo evidente, sino alguien capaz de alternar cercanía y amenaza en cuestión de segundos.

Un cine que educa sin imponer respuestas

‘La buena hija’ no es una película cómoda, pero tampoco pretende serlo. Su carácter pedagógico no radica en ofrecer soluciones, sino en plantear preguntas. ¿Cómo se rompe el vínculo con un agresor cuando ese agresor también ha sido una figura de afecto? ¿Cómo se reconoce la violencia cuando esta se disfraza de normalidad cotidiana?

La película evita caer en el didactismo explícito, apostando por una narrativa que confía en la inteligencia emocional del espectador. Este enfoque puede restarle inmediatez frente a propuestas más contundentes, pero le otorga una capacidad de permanencia mucho mayor. Es un cine que no se agota en el visionado, sino que continúa resonando tiempo después.

Esta película podría consolidarse como una obra relevante dentro del panorama del cine español contemporáneo. ‘La buena hija’ no revoluciona el género, pero sí aporta una mirada honesta y matizada sobre una realidad compleja. Su mayor virtud es, precisamente, esa capacidad para incomodar desde la empatía, para mostrar sin subrayar y para invitar a la reflexión sin dictar conclusiones.

Ficha de ‘La buena hija’

Estreno en España: 10 de abril de 2026. Título original: La buena hija. Duración: 101 min. País: España. Dirección: Júlia de Paz Solvas. Guion: Júlia de Paz Solvas, Nuria Dunjó. Música: Natasha Pirard. Fotografía: Sandra Roca. Reparto principal: Kiara Arancibia, Julián Villagrán, Janet Novas, Petra Martínez. Producción: 3Cat, Astra Motion Pictures, Avalon, ICEC, ICAA, Krater Films, Movistar Plus+, RTVE. Distribución: Avalon. Género: drama. Web oficial.

Crítica: ‘Buena suerte, pásalo bien, no mueras’

En qué plataforma ver Buena suerte, pásalo bien, no mueras

Un bucle narrativo que nos pasa examen y plantea dónde va nuestra humanidad

Cada vez son más voces que se suman a ideas como la que planteaba el cómic original de Valerian, que luego fue película con Valerian y la ciudad de los mil planetas dirigida por Luc Besson, el cual arrancaba con una propuesta bastante desalentadora en la cual la humanidad convive con sus máquinas y vive anclada a sus sillones o camas viendo constantemente entretenimiento. Esto es algo que años después, películas como Matrix o Wally también plantearon. Estamos abocados a vivir entretenidos y mantenidos por nuestras máquinas. Esta es quizás una de las muchas lecturas que plantea ‘Buena suerte, pásalo bien, no mueras’, pero hay más.

La nueva propuesta de Gore Verbinski se adentra en uno de los territorios más transitados (y, aun así, inagotables) del cine fantástico: los bucles temporales. Pero aquí no se trata únicamente de repetir eventos con ligeras variaciones, sino de utilizar esa repetición como reflejo de una sociedad atrapada en sus propios hábitos digitales. Verbinski, conocido por su capacidad para alternar entre lo comercial y lo inquietante, construye una obra que oscila entre la brillantez conceptual y el agotamiento estructural.

La película está fragmentada en episodios o flashbacks que, en más de una ocasión, parecen variaciones directas (casi calcos) de capítulos de ‘Black Mirror’. Y no es por usar una expresión fácil o muletilla recurrente, es que algunos argumentos los hemos visto tal cual en la serie de Charlie Brooker. Esta decisión narrativa tiene una doble lectura: por un lado, refuerza el carácter episódico de nuestra relación con la tecnología (consumo rápido, estímulo constante, poco tiempo para pensar), por otro, genera una sensación de déjà vu que puede resultar tan deliberada como cargante. Es una película que, como los propios algoritmos que critica, parece diseñada para retenerte incluso cuando ya estás saturado. Es evidente que en montaje las secuencias están planteadas para dar la sensación de scroll de red social y así potenciar esa sensación de repetición obsesiva. Desde luego tiene un ritmo deliberadamente imparable y frenético.

Humor negro y apocalipsis digital: cuando reír es incómodo y retratista

Donde la película encuentra su mayor acierto es en el uso del humor negro como herramienta de disección social. ‘Buena suerte, pásalo bien, no mueras’ no pretende sermonear, prefiere incomodar. El título funciona así como advertencia y sarcasmo: una frase que podría leerse en cualquier red social antes de un reto absurdo, pero que aquí adquiere tintes casi proféticos. Verbinski podría haber optado por mostrar personajes de esos que llevan al extremo su necesidad de validación digital, pero en lugar de ello prefiere tejer una serie de situaciones que nos muestra cuan idiotizados estamos.

La sombra de ‘Terminator’ planea sobre toda la obra, especialmente en su tratamiento de la inteligencia artificial como amenaza latente. No es una rebelión de máquinas inmediata ni espectacular, sino progresiva, silenciosa, integrada en nuestras rutinas. La película establece paralelismos emocionales con la relación entre Sarah y John Connor, trasladándolos a un contexto donde la “protección” ya no es física, sino digital: proteger la identidad, la autonomía y, en última instancia, la capacidad de decisión humana.

Aquí es donde Verbinski introduce una de sus ideas más inquietantes: la IA no necesita destruirnos, basta con sustituirnos. En un mundo saturado de contenido, donde los memes generados automáticamente inundan cada espacio de atención, el ser humano queda relegado a un papel secundario. La película sugiere que ya estamos viviendo ese proceso, y que lo que hoy parece entretenimiento trivial es, en realidad, el preludio de una obsolescencia colectiva.

Sam Rockwell y el arte de sostener el caos

En medio de este entramado conceptual se encuentra Sam Rockwell, quien vuelve a demostrar por qué es uno de los intérpretes más versátiles de su generación. Su actuación es un equilibrio constante entre la extravagancia y la humanidad, entre el absurdo y la lucidez. Aunque el filme se compone de muchos secundarios y sus propias historias, Rockwell mantiene la obra viva.

Su personaje funciona como catalizador emocional dentro del caos estructural. Es consciente, en mayor o menor medida, del bucle en el que se encuentra, lo que le permite ofrecer momentos de ironía y desesperación a partes iguales. En ciertos pasajes, su interpretación recuerda a sus trabajos más excéntricos, pero aquí hay una capa adicional de desgaste psicológico que aporta profundidad al conjunto.

Estamos ante una película contradictoria: tan estimulante como exasperante, tan lúcida como alborotada. Verbinski plantea preguntas incómodas sobre nuestra dependencia tecnológica y con ello plantea un espejo en cuyo reflejo nos vemos todos y lo que vemos no siempre es agradable. Por ese planteamiento y por su calidad técnica, ‘Buena suerte, pásalo bien, no mueras’ es, sin duda, el mejor filme de Gore Verbinski en mucho tiempo.

Ficha de ‘Buena suerte, pásalo bien, no mueras’

Estreno en España: 10 de abril de 2026. Título original: Good Luck, Have Fun, Don’t Die. Duración: 134 min. País: Estados Unidos. Dirección: Gore Verbinski. Guion: Matthew Robinson. Música: Geoff Zanelli. Fotografía: Jim Whitaker. Reparto principal: Sam Rockwell, Haley Lu Richardson, Michael Peña, Zazie Beetz, Asim Chandhry, Tom Taylor, Juno Temple Producción: 3 Arts Entertainment, Blind Wink Productions, Constantin Film, Robert Kulzer Productions, WAM Films. Distribución: Universal Pictures. Género: comedia, ciencia ficción. Web oficial.

Crítica: ‘Incontrolable’

En qué plataforma ver Incontrolable

Una lección feel good que acaba con el estigma cómico del síndrome Tourette

Durante décadas, el cine ha tratado el síndrome de Tourette casi exclusivamente como un artefacto cómico, una suerte de recurso narrativo para generar risas incómodas. Lo hemos visto en personajes puramente caricaturescos como los de ‘Gigoló’, en la versión más cómica de ‘The predator’ e incluso en títulos españoles como ‘Toc toc’. Por fin, con el estreno de ‘Incontrolable’, la gran pantalla abandona la mofa para abrazar la complejidad del individuo. Kirk Jones nos entrega un relato en clave dramática que, lejos de buscar la carcajada ante el exabrupto, se sumerge en la psique del protagonista para ofrecernos una visión mucho más humana, digna y, sobre todo, necesaria.

‘Incontrolable’ asume el reto de desarrollar un drama donde, si bien existen situaciones irremediablemente graciosas por la naturaleza del trastorno, estas no restan potencia al relato. Jones consigue que la película no caiga en la caricatura, logrando un equilibrio muy elegante y, sobre todo, profundamente humano.

La humanidad de Robert Aramayo y el reencuentro con Peter Mullan

No es de extrañar los premios que ha recibido Robert Aramayo por este papel. Su interpretación es un ejercicio de contención y verdad; no cae en la parodia y expone con una crudeza necesaria la incomprensión social y familiar que sufre su personaje. Es especialmente notable la química en pantalla al ver que Aramayo repite con Peter Mullan, con quien trabajó en ‘Los Anillos de Poder’. Pero es aún mejor la fórmula que se desarrolla con Maxine Peake. Esta dupla actoral protagoniza lo que quizás sea la faceta más ejemplar del filme. En sus escenas compartidas se desarrolla la intención principal de la obra: alcanzar la verdadera comprensión de un síndrome que aísla a quien lo padece.

De la impotencia adolescente al reconocimiento real

Se nota que el equipo de producción ha estado en estrecho contacto con el personaje real en el que se han inspirado, John Davidson. La narrativa nos guía por un viaje emocional que va desde la burla y la impotencia que vivió en su adolescencia hasta su consolidación como activista en la vida adulta. El guion no edulcora el camino lleno de piedras que Davidson tuvo que transitar antes de alcanzar sus pequeños y grandes éxitos.

El momento cumbre, que en su día llenó portadas, es su condecoración como Miembro de la Orden del Imperio Británico, recibida de manos de la mismísima Reina de Inglaterra. Sin embargo, Kirk Jones decide que este honor no sea el único foco, sino el símbolo de una lucha por la visibilidad. ‘Incontrolable’ termina siendo una pieza fundamental para dar voz a un colectivo que, por lo general, sufre el estigma de ser el centro de las bromas ajenas, transformando el dolor en una lección de resiliencia y lección de vida. La película se alza como una feel good movie genuina que inyecta una dosis de originalidad y frescura muy por encima de lo que veníamos viendo últimamente en el género biográfico. Es ese tipo de cine que te deja con el corazón hinchado y la mente mucho más abierta.

Ficha de ‘Incontrolable’

Estreno en España: 10 de abril de 2026. Título original: I swear. Duración: 120 min. País: Reino Unido. Dirección: Kirk Jones. Guion: Kirk Jones. Música: Stephen Rennicks. Fotografía: James Blann. Reparto principal: Robert Aramayo, Peter Mullan, Maxine Peake, Shirley Henderson, Scott Ellins Watson, Paul Donnelly, Douglas Rankine. Producción: One Story High, Tempo Productions. Distribución: SelectaVisón. Género: drama, hechos reales. Web oficial.