Crítica: ‘Fe de etarras’


Sinopsis

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‘Fe de etarras’ transcurre en el cálido verano de 2010 en una pequeña capital de provincias española. Un peculiar y disfuncional comando formado por un veterano que está deseando demostrar que no es un cobarde (Javier Cámara), una pareja cuyo compromiso depende de la continuidad de la banda (Miren Ibarguren y Gorka Otxoa) y un manchego que cree que entrar en el comando le hará sentir como si fuera Chuck Norris (Julián López) se atrincheran en un piso a la espera de recibir una llamada, que parece que nunca llega, para pasar a la acción. Mientras tanto, la selección española arrasa en el Mundial de Sudáfrica y todo el país lo celebra a su alrededor…

Crítica

Cobeaga y San José, oso ondo que cachondos.

fe etarras cartelNo creo que sea encomiable hacer más chistes sobre explosiones y terrorismo de las que salen en la película o de las que se hayan escrito ya. De igual modo que lo hace la película no me voy a andar con rodeos. ‘Fe de etarras’ es una película valiente, que no tiene ningún miedo ni pone paños calientes a la hora de soltar su humor negro. No añade nombres concretos pero si momentos y datos en sus chistes a si es que a chincharse aquellos que se querellan contra todo tuitero o monologuista que no tiene miedo de formular sus gracias con todo tipo de eventos de la vida y a reírse de cualquier cosa. ‘Fe de etarras’ juega su mejor baza con el humor negro y antipatrio. Y eso no quiere decir que sea una película hecha para hacer daño a la gente o que sea separatista, para nada. Simplemente sabe reírse de determinada situación que vivimos en el pasado. Por lo tanto considero que esta es no solo una oda al humor negro si no un canto al hecho de pasar página a una etapa muy oscura de nuestra historia. Lo que han hecho en esta ocasión Borja Cobeaga y Diego San José, pese a un rato de bajón, me parece más acertado e inteligente que lo que hicieron en ‘Ocho apellidos vascos’, por lo menos a la hora de querer jugar con personajes de distintas zonas de España.

Yendo por una vertiente diferente que por la que nos llevaron en la comedia protagonizada por Lago y Rovira ‘Fe de etarras’ no cae en los clásicos chistes regionales. Los gags tienen mucho del país vasco y de las particularidades de la banda terrorista pero no nos cargan con innumerables clichés. La sutileza con que los protagonistas nos arrojan los chistes es muy peculiar y española al mismo tiempo, lo cual no deja de ser irónico.

Manejar este tipo de humor no es fácil y maestros como Javier Cámara hay pocos. Su personaje no solo hace gracia sino que a la vez intimida, ironiza, da lástima… genera un compendio de sensaciones en el marco de esta comedia. Pero Cámara no ensombrece a sus tres compañeros de reparto, Julián López, Miren Ibarguren y Gorka Otxoa. Los cuatro son necesarios para completar el afilado tetraedro que conforma este comando de humoristas.

Tenedme en cuenta que soy consumidor de cómics y que tengo muchas ganas de ver otra obra nuestra trasladada a la gran pantalla con el mismo éxito o mayor que le que consiguió Fesser con su ‘Mortadelo y Filemón’, por eso ansío ver el próximo trabajo de Cobeaga y San José juntos, ‘Superlópez’. Se están convirtiendo en expertos del retrato español desde la comedia y no dudo, que al igual que la obra de Jan, su próximo trabajo será una nueva plasmación de nuestro país tan acertada como esta.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de octubre de 2017 (Netflix) 8 de diciembre de 2017 (Cines). Título original: Fe de etarras. Duración: 89 min. País: España. Dirección: Borja Cobeaga. Guión: Diego San José, Borja Cobeaga. Música: Aránzazu Calleja. Fotografía: Jon D. Domínguez. Reparto principal: Javier Cámara, Julián López, Miren Ibarguren, Gorka Otxoa, Tina Sáinz, Ramón Barea. Producción: Netflix España, Mediapro. Distribución: A Contracorriente Films. Género: comedia. Web oficial: https://www.netflix.com/title/80134526

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Acerca de Francisco J. Tejeda White

De origen irlandés y criado en tierras vetonas, este ingeniero curiosamente nació en Bloomsday. Pegado desde pequeño a una televisión y a cientos de páginas, ahora gasta su tiempo montándose películas y comiéndose las de otros.

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