Baby Driver

Crítica: ‘Baby Driver’


Sinopsis

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Baby, un joven y talentoso conductor especializado en fugas (Ansel Elgort), depende del ritmo de su banda sonora personal para ser el mejor en lo suyo. Cuando conoce a la chica de sus sueños (Lily James), Baby ve una oportunidad de abandonar su vida criminal y realizar una huida limpia. Pero después de haber sido forzado a trabajar para un jefe del crimen (Kevin Spacey), deberá dar la cara cuando un malogrado golpe amenaza su vida, su amor y su libertad.

Crítica

Plagada de momentos explosivos y mucho ritmo.

Baby DriverNo sé si llamarla musical o largo videoclip. Ahí entra quizá el criterio que cada uno emplee para catalogar una película. Lo que es innegable es que ‘Baby Driver’ tiene música de cabo a rabo. Arranca de un modo espectacular y tiene una primera parte que parece ha sido estudiada al milímetro. Pero su segunda mitad no resulta tan grandiosa y se pierde un poco la sensación lograda. Parece que va a ser todo el filme musical, casi sin diálogo, al protagonista le han diseñado para ello, pero no, se pierde esa continuidad musical en determinado momento, después tenemos ráfagas y acaba, por supuesto, con mucho ritmo. Desde luego tiene el gran mérito de ser una película de acción y persecuciones que en ocasiones parece completamente coreografiada. Consigue por supuesto, superar a otros títulos atiborrados de temas como ‘Escuadrón Suicida’.

Edgar Wright se adentra en un género algo distinto al de sus películas clásicas y menos bizarro que el de ‘Scott Pilgrim contra el mundo’. El ritmo siempre ha sido una de sus marcas personales, nunca perdona una escena con música o bailoteo. En esta película eso se ha convertido en una máxima. Tanto es así que la música está muy acoplada a los sonidos de ambiente que se producen en el filme. Si hubiese explotado más esa idea estaríamos ante una complicadísima y monumental obra de arte. También se ha echado en falta un gran hit que acompañe a sus escenas más desenfrenadas, que tiene varias.

Por supuesto hay que dedicarle un apartado a parte a las escenas de persecución. Baby (Ansel Elgort) se encarga de sacar a los villanos de las escenas del crimen. Esto se debe a su maestría al volante y a la relación que tiene con el personaje de Kevin Spacey (cada día más parecido a Florentino Pérez). Como he dicho la música acompaña siempre a nuestro protagonista, tanto es así que posee una gran colección de iPods. Ya dejaré que descubráis por vosotros mismos el motivo de todo esto, pero a lo que voy es a la razón por la que siempre oye canciones. ¿Habéis pensado como sería vuestra vida si le pusieseis vuestra propia banda sonora? Eso es lo que hace para motivarse nuestro protagonista y se consigue de ese modo una conexión espectador-personaje muy peculiar. Si unimos esto a los brillantes planos rodados (algunos rememoran a Tarantino) tenemos unas persecuciones de lo más vibrantes.

También hay que decir que la empatía con el protagonista está bien pensada. Esta es una película que sobre todo encandilará al público adolescente. No por que vaya a reconocer las canciones que suenan en ella, porque muchas son clásicos norteamericanos, si no porque la personalidad vacilona o rebelde y a la vez encantadora de Baby está muy acorde con los personajes de moda. Elgort ejecuta al personaje con mucha fluidez.

El elenco de macarras y maleantes que rodean a Baby está completado por una elección de casting muy acertada. Al ser la primera vez que el director rueda en Estados Unidos está plagada de actores residentes en Norteamérica: Kevin Spacey, Lily James, Jon Bernthal, Eiza González, Jon Hamm, Jamie Foxx. Todos ellos en sus versiones más malotas y caricaturescas.

Como siempre Wright ha conseguido rodar varias escenas que nos han hecho llorar de risa. Pero la estructura del filme está manida, ese es otro de sus puntos flacos. Vivimos la clásica historia del perro que muerde la mano que le da de comer. Vemos la vida del clásico personaje de buen corazón que se ve atrapado en negocios sucios. Y los personajes femeninos están totalmente a merced de sus parejas masculinas. Pero ir descubriendo las referencias musicales, las influencias de filmes como ‘Granujas a todo ritmo’ o ‘Driver’, e incluso los guiños a su propia obra, hace de este largometraje un entretenimiento por encima de la media.

Como curiosidad. Lily James (‘Cenicienta’) interpreta a la chica en apuros, la media naranja del protagonista. ¿Qué pensaríamos de Emma Stone si hubiese hecho finalmente este papel? Porque estuvo cerca y lo dejó por ‘La La Land’.

Ficha de la película

Estreno en España: 7 de julio de 2017. Título original: Baby Driver. Duración: 113 min. País: EE.UU. Dirección: Edgar Wright. Guión: Edgar Wright. Música: Steven Price. Fotografía: Bill Pope. Reparto principal: Ansel Elgort, Kevin Spacey, Lily James, Jon Bernthal, Eiza González, Jon Hamm, Jamie Foxx. Producción: TriStar Pictures, Working Title Films, MRC. Distribución: Sony Pictures. Género: acción, musical, comedia. Web oficial: http://www.babydriver-movie.com/

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Acerca de Francisco J. Tejeda White

De origen irlandés y criado en tierras vetonas, este ingeniero curiosamente nació en Bloomsday. Pegado desde pequeño a una televisión y a cientos de páginas, ahora gasta su tiempo montándose películas y disfrutando las de otros.

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