Muchos más superhéroes, aliens y momentos sanguinolentos
Qué larga ha sido la espera para poder seguir con la historia de ‘Invincible (Invencible)’. Hace dos años y medio se estrenó la serie animada que adapta los cómics de Robert Kirkman, Cory Walker y Ryan Ottley y por fin Prime Video nos muestra cómo continúa esta locura superheróica que está en la línea de otros productos suyos como ‘The Boys’, aunque dado su carácter juvenil y universitario cabría más asociarla a ‘Gen V’. Hemos podido ver los cuatro primeros capítulos de esta obra creada junto a Skybound Animation que el 3 de noviembre comenzará su emisión en la plataforma de Amazon.
Mark Grayson (Steven Yeun) continúa con su lucha por ascender al panteón de los superhéroes y ya de paso superar su difícil adolescencia. Como sabíamos de la primera temporada trabaja a la sombra de la figura de su padre, el superhéroe más importante de todos, Omni-Man (J.K. Simmons). Pero este mismo le traiciona pues oculta una verdad de lo más oscura. En ese punto retomamos la historia de este personaje que aún tiene pelusilla y no llega ni de lejos al bigote de su padre, pero que al menos es capaz de recibir tantas palizas como Kick-Ass.
‘Invincible’ sigue haciendo uso de la metáfora y el sarcasmo con su título. El protagonista no recibe más que derrotas pero permanece inaccesible al desaliento, al fin y al cabo es lo que tiene que mostrar un verdadero héroe. Pero lo que más nos muestra esta segunda temporada de ‘Invincible’ es sangre. Salvaje, brutal y casi gore era la primera parte y así lo es esta que además de continuar con la trama que parodia a grupos bizarros como La Liga de la Justicia o Los Vengadores ejecuta una crítica hacia las figuras idealizadas de nuestro mundo. Vuelve a ser un entretenimiento adulto que nos da momentos de auténtico goce sanguinolento pero también mucho que pensar con el desarrollo de su historia y de sus personajes. Aunque por supuesto tarta de expandir y hacer evolucionar la relación entre padre e hijo, dedica más tiempo a sus secundarios ya que como todos sabemos Prime Video tiene pensado expandir este universo, como se hace con Atom Eve.
De lo arquetípico a lo original. ‘Invincible’ luce personajes que son claro reflejo de iconos como el de Superman pero también muestra héroes y villanos completamente innovadores. Dentro del dinamismo de la serie, roto a veces por sus momentos más dramáticos, y del desarrollo de una historia de superhéroes hay un desglose de elementos originales. Tanto argumentalmente como en lo que se refiere a las habilidades de los protagonistas, la serie es capaz de sorprendernos con cosas nuevas. Ha merecido la pena la espera pues hay giros muy locos.
El reparto de voces continúa y cuenta en esta ocasión con Steven Yeun, Sandra Oh, Zazie Beethz, Grey DeLisle, Chris Diamantopoulos, Walton Goggins, Gillian Jacobs, Jason Mantzoukas, Ross Marquand, Khary Payton, Zachary Quinto, Andrew Rannells, Kevin Michael Richardson, Seth Rogen, J.K. Simmons… La lista de conocidos es larga.
Frasier mantiene intacta su vis cómica intelectual
Frasier regresa y esta vez podremos verle en SkyShowtime a partir del 3 de noviembre. Una vuelta que se produce tras dos aniversarios. Haciendo uso del perfeccionismo del Dr. Frasier Crane la cita tiene lugar con el cumplimiento redondo de dos onomásticas. Por un lado se cumplen treinta años desde el estreno de la serie en 1993 y por otro han pasado veinte desde que la serie concluyese un 11ª y última temporada en 2003.
Regresa prácticamente intacto el humor ágil e inteligente del personaje interpretado por Kelsey Grammer. Esta sigue siendo la confrontación de este psiquiatra contra el mundo. Mientras él quiere moverse por un mundo dominado por la sutileza y la razón no hace más que encontrarse con la irracionalidad de los sentimientos y lo burdo de nuestra sociedad.
Muy rápidamente nos ponen en situación tras el largo tiempo sin encontrarnos con este mítico personaje. Su padre ha muerto y está de paso por Boston para dar una sorpresa a su hijo. Le acompaña su sobrino y le acuede a recibir su fiel amigo Alan. Aunque no tenemos al reparto original los personajes siguen presentes. No solo a modo de referencia o con su descendencia, también ofreciendo las réplicas que hacen de esta serie un producto tan gracioso.
Inmediatamente nada más arrancar el primer episodio comprobamos que el sobrino de Frasier (interpretado por Anders Keith) es la viva imagen de su padre, con las mismas manías remilgadas e hipocondríacas. Se podría decir que Sheldon Cooper tiene bastante inspiración en este Crane. Él saca de quicio al protagonista pero también le extrae confesiones y momentos trascendentales. Por otro lado, en el contraste entre intelectualismo y brusquedad sarcástica está el amigo interpretado por Nicholas Lyndhurst. Su papel es similar al del fallecido JohnMahoney, ironizar con todo lo que sucede en escena y llevarlo con pragmatismo y resignación. La otra parte del rol que ejercía el personaje del padre, la que nos sacaba de cualquier argumento docto, la ejerce quien hace aquí las veces de hijo de Frasier. En vez de policía, bombero, Jack Cutmore-Scott es un contrapunto interesante.
Sin su clásico programa de consultas pero con un nuevo libro en ciernes, Frasier Crane se enfrenta a muchos retos nuevos. Entre ellos el de recuperar la sintonía de antaño (de hecho se ha grabado a la vieja usanza, con público en directo) y agradar a público nuevo. La serie sigue siendo lo suficientemente pícara y dinámica como para mantenerse durante varias temporadas. Mantiene todos los ingredientes que le funcionaron en el pasado, de hecho, está repleta de citas hacia la original. Todo el primer episodio es un resumen del devenir del personaje tras todos estos años y principalmente sirve de homenaje a John Mahoney, quien interpretaba al padre de Frasier y para muchos el personaje preferido. Además, hay un in memoriam hacia Gabrielle James (supervisora de guión en la serie original) y Archie Lyndhurst (hijo de Nicholas Lyndhurst, amigo de Frasier en la ficción).
Kaley Cuoco, Chris Messina y Tom Bateman protagonizan la serie de Movistar Plus+
‘Basado en una historia real’ llega a nuestras pantallas el próximo 13 de noviembre a Movistar Plus+. Cada lunes se podrá ver un nuevo episodio de la serie protagonizada por Kaley Cuoco, Chris Messina y Tom Bateman.
La primera temporada de ‘Basado en una historia real’, está creada por el showrunner, productor ejecutivo y escritor nominado al premio Emmy Craig Rosenberg (‘The Boys’, ‘Gen V’), los productores ejecutivos de Aggregate Films Jason Bateman y Michael Costigan y UCP, una división de Universal Studio Group. Kaley Cuoco y Alexander Buono también son productores ejecutivos.
La serie es un thriller de comedia negra de ocho episodios que sigue a una agente inmobiliaria, una ex estrella del tenis y un fontanero, que aprovechan una oportunidad única para capitalizar la obsesión de Estados Unidos por el crimen.
Completan el reparto Priscilla Quintana, LianaLiberato, Natalia Dyer, Alex Aloma Akpobome, Aisha Alfa, Annabelle Dexter-Jones y Li Jun Li.
Aquí os dejamos alguna de las primeras imágenes de la serie.
Tras ver al completo la segunda temporada de ‘30 monedas’, al margen de poder corroborar que esto queda para la ya anunciada tercera parte, podemos decir que ha sido un glorioso viaje de dimensiones infernales. Con épica, con comedia, con todo tipo de detalles macabros y por supuesto fantásticos.
Ya no estamos encerrados en el pueblo segoviano de Pedraza. El final de la primera temporada acababa con caos y así ha arrancado este segundo periplo de la serie de Álex de la Iglesia. El enredo ha desperdigado a los protagonistas de esta historia por todo el mundo y por su inframundo, el infierno. Ha sido un viaje tan divertido que podemos afirmar de nuevo que pagaríamos más de treinta monedas por repetirlo, de la divisa que sea.
Que a Álex de la Iglesia y a Jorge Gerrikaetxebarria les gustan las historias satánicas, los juegos de rol y las escaladas de violencia o locura es algo que ya sabíamos. Pero en ‘30 monedas’ se junta absolutamente todo eso, lo cual, sumado a que estamos ante una producción de HBO Max eleva el nivel, aunque hay muchos detalles de imágenes generadas por ordenador que son francamente mejorables. Si la primera temporada nos pareció un espectáculo rural, imaginativo y desatado, como si Berlanga fuese fan del fantástico más diabólico, en esta disfrutamos como un gamer con consola nueva. ¡Tenemos nueva partida!
La primera temporada de ’30 monedas’ se asimiló mucho a una partida de rol inspirada en las obras de Lovecraft o al ‘Dark Souls’, por mucho que De la Iglesia se haya hartado a decir que no lo ha jugado. Ahora en el plano estético están presentes Hellraiser (y Hellblazer) por motivos que tocaré después, pero adelanto que el mayor deleite es ver recreadas las extrañas figuras que El Bosco introducía en cuadros tan impresionantes como El Jardín de las Delicias. En lo que se refiere a la trama la serie sigue con ese toque coral que por momentos se asemeja a un episodio españolizado de ‘Supernatural’, a ‘La búsqueda’, ‘El Código Da Vinci’ e incluso a varias entregas de ‘Indiana Jones’. Y por supuesto entre tanta referencia a la cultura pop también hay espacio para hacer una especie de burla hacia la cienciología, los Iluminati y similares. En resumen, es una mezcla de la hostia consagrada. Yo por lo menos quiero que me digan dónde comprar ese manual de Apocalipsis para Dummies que no atina a ver el personaje de Pepón Nieto.
Videoclip de heavy metal es una similitud que también se acopla bien a esta segunda temporada. Como decía al principio y como se veía en el tráiler nos llevan al infierno y estas escenas, que no son pocas, se llevan la palma. Se percibe una influencia de la arquitectura italiana del renacimiento mezclada con criaturas como sacadas de los cómics de ‘El Batman que ríe’ (algunos encarnados por Javier Botet). El diseño de criaturas, no anda corta en monstruos, y del infierno cuyos pasajes tienen un marcado estilo neoclásico ya que se ha rodado en el Palacio de Fernán Núñez, es acertadísimo. Muchas son las representaciones que el arte ha hecho del infierno, desde literales hasta metafóricas. Álex de la Iglesia da la suya y se manifiesta como un lugar por el que se puede transitar, elegante pero a la vez macabro. Es tanta la parafernalia que se ha dispuesto que a uno le gustaría conocer la función de cada sala y cada demonio, de hecho, nos obsequian con más detalles de los esperados. Es una locura de divertido ver eso y a los dos curas (Eduard Fernández y Manolo Solo) maquillándose a lo villano de ‘The Strain’.
Hablando del infierno, ha surgido un tercer bando entre cielo e infierno, como ya se hizo por ejemplo en los cómics de Spawn, pero ese es el tipo de nuevos ingredientes que vais a ir descubriendo. Gracias a esto continúa el suspense macabro de esta serie que juguetea muy acertadamente con toda la parafernalia religiosa, mística y misteriosa. Es una carrera por objetos de poder, de esos que tanto se han tocado en Cuarto Milenio o en tropecientas películas yankees. Por supuesto hay terror y acción, no solo intrigas paranormales y sectarias. Es un gustazo ver al padre Vergara (Eduard Fernández) repartir hostias, de las de a puño cerrado en medio del averno. Pero no es el único que hace derramar la sangre pues el conteo de muertes crece capítulo a capítulo, quizá es otra aportación de HBO (por eso de ‘Juego de Tronos’). Los fatalities de esta temporada son brutales.
Al contrario de lo que sucede con algunas series que simplemente quieren ofrecer un show fantástico se percibe que hay un desarrollo de personajes. Está interesantísimo el juego que le han sacado a los protagonistas y las motivaciones que les han escrito. Ya ni que decir tiene la manera que han encontrado para juntarles. Ha habido una escisión y el que no está encerrado está oculto o está del lado del mal. A ellos se incorporan fichajes de excepción como Paul Giamatti o Najwa Nimri como una influencer que visita la zona cero de la anterior temporada. Álex de la Iglesia sube un nuevo escalón en su imaginario con estos fichajes que además demuestran de nuevo que se mantiene actualizado. Aquellos que se quejan siempre de como desmadra este director que ni le den al play porque esta serie es un follón continuo. El 23 de octubre podréis comprobar como la expresión “noche toledana” adquiere un carácter fantástico.
Tras perder a una de sus alma mater la serie se mantiene en su línea
El próximo 15 de octubre (16 en España) el mundo vivirá un nuevo regreso de la familia más disfuncional de la animación. Disfuncional a múltiples niveles porque Rick y Morty tienen una relación totalmente anómala en infinidad de multiversos. Regresa la serie de Adult Swim a HBO Max con una séptima temporada que llegará a tener 10 episodios. También 10 son las temporadas que nos han anunciado que quieren que tenga esta rompedora producción que a todos nos ha volado la cabeza o nos ha hecho llorar de risa en más de una ocasión.
Solo hemos esperado un año y un mes para volver a vivir las insanas peripecias de los Smith y el abuelo Sánchez. La serie regresa en su versión original con nueva voz para varios personajes, entre ellos Rick y Morty, tras el despido del creador y doblador Justin Roiland. Y he de decir que los nuevos dobladores (Ian Cardoni para Rick y Harry Belden como Morty.) hacen que a penas se note el cambio. Donde si hay cambios, como siempre, es en el opening que viene salpicado de escenas nuevas que como habitualmente no sabemos si veremos durante los episodios de la temporada siete o si son absurdeces injertadas porque sí. Pero nos gustaría saber cómo acaba Jerry haciendo una apertura a lo Van Damme o a que se debe el bailoteo alienígena-cortesano.
HBO nos ha cedido visionados de los dos primeros episodios que llevan como título ‘How Poopy Got His Poop Back’ (traducido literalmente sería ‘Cómo Poopy recuperó su caca’) y ‘The Jerrick Trap’ (que sería algo así como ‘La trampra de Jerrick’). Uno de ellos es una intervención (esas reuniones por sorpresa que se hacen para cambiar el comportamiento de alguien) que agrupa a muchos personajes y por supuesto se les va de las manos. Y el otro es un intercambio de cuerpos, pero evidentemente no se parece para nada a las clásicas historias de cambio de cuerpos, de hecho, viola cualquier buen recuerdo que tengamos sobre ‘Los Caraconos’. Sobra decir que son capítulos cargadísimos de sorpresas y no vamos a destriparos ninguna. Pero si podemos poneros la miel en los labios avisándoos de que hay cameos, tanto de personas reales como de algún que otro personaje de ficción famoso.
Dan Harmon vuelve a demostrar con estos episodios que tiene una mente la mar de retorcida a la vez que genialmente intrincada. Sin necesidad de contar con su socio, o quizá ya tenían esto escrito, en solo dos episodios es capacaz de mostrarnos locuras tales como el fantasma de un robot, seres anatómicamente imposibles o un bar al que queremos ir a tomar algo, el “F#%k you”. Y estos son detalles minúsculos para lo que acabamos de ver. Y por descartado que hay escenas post-créditos, aún más locas o absurdas si cabe. La escena añadida en el primer capítulo es de las mejores que ha tenido la serie.
Fin a una serie sobre la identidad y la locura sin complejos
Los personajes creados para DC Comics por Arnold Drake, Bob Haney y Bruno Premiani han tenido vida propia durante cuatro temporadas. Los miembros de la Doom Patrol han sobrevivido al COVID-19 y a una huelga de actores y guionistas, pero antes o después tenía que llegar su final. Esta es la última función de esta obra que se ha hecho desear. Una extravagante serie repleta de WTFs con mucho que ofrecer entrelíneas y con muchas barreras que romper. Y así lo han hecho hasta el final, sin pelos en la lengua, sin complejos y… también con menos presupuesto. El 13 de octubre HBO Max lanza la conclusión de esta serie que nos ha encantado de principio a fin.
Recuperamos a la patrulla inmersa en la lucha para detener o escapar o eliminar a Immortus, con la Patrulla Condenada nunca se sabe qué plan hay. Mientras los personajes van por parejas intentando resolver el enmarañado puzle que son sus mentes y en el que sus cuerpos físicos se hayan encerrados, siguen inmersos en las mismas discusiones y dilemas de los últimos episodios. La serie está algo estancada en su final, ‘Doom Patrol’ nunca ha destacado por su acción, nos tiene acostumbrados a infinidad de soliloquios o de charlas trascendentales (aquí hasta los culos parlantes tienen sesiones de terapia psicológica). Pero todo se perdona o se ve recompensado cuando vivimos momentos locos y decisiones disparatadas. La trama se ha vuelto tan demencial en todos los sentidos que parecía irresoluble, pero queda bien clausurada, de una manera tan caótica y alucinógena como el resto de todo su devenir.
Seis nuevos y últimos episodios que llevan el título de Orqwith Patrol, Fame Patrol, Immortimas Patrol, Tomb Patrol, Portal Patrol y Final Patrol. Como veis todos los títulos siguen la línea de las serie y nos remarcan que este es el final. James Gunn, el nuevo amo y señor de todo el universo audiovisual de DC, confirmó que no se abandonaría ‘Doom Patrol’ y así ha sido. Esta magnífica locura ha llegado a su conclusión sin cambiar un ápice su espíritu bizarro y sin sentido del ridículo. El final está a la altura pero no iguala al gran cierre de la primera temporada, el cual, fue tan arriesgado como original.
Más allá de cómo se haya cerrado la serie hay que agradecer que al final se ha respetado lo que ‘Doom Patrol’ ha sido siempre, una historia sobre la identidad y la superación. Hay una ligera caída de presupuesto perceptible en persistencia de localizaciones, pobres maquillajes de envejecimiento y la inclusión de peores decorados, además de una actriz mediocre para interpretar al villano final. Pero ni por un momento hemos dejado de decir eso de ¿¡qué cojones!? Y los personajes han cerrado sus arcos argumentales.
Y aunque haya sido más de lo mismo, sorpresas hay. Cualquier fan de la serie sabrá de sobra que en ‘Doom Patrol’ puede pasar cualquier cosa. En esta temporada 4B de ‘Doom Patrol’ tenemos hasta un episodio “navideño” musical (el noveno) con Brendan Fraser (Robotman) en carne y hueso. Y por supuesto no podría ser un bien cierre si no nos reencontrásemos con personajes del pasado. La serie hace un recorrido o recupera elementos anteriores sin necesidad de hacer flashbacks o un episodio de recopilación. De ese modo cierra tramas y ya de paso las heridas de sus personajes.
Ojalá algún día vuelvan a pasar estos personajes por la loca mente de Gunn y les incluya en algún crossover de su nuevo universo. Aunque es triste me gusta la sensación con la que nos deja ‘Doom Patrol’. No ha sido cancelada abruptamente, pero voy a echar de menos a estos personajes con sus vulnerabilidades, sus virtudes y defectos y sus malhabladas bocas.
¿Qué ocurre cuando el héroe vuelve después de un largo viaje en el cual ha salvado el mundo? Si queréis ver cómo fue la vida cotidiana de Odiseo después de la guerra de Troya y su largo viaje a casa… Este nuevo reality show tiene la respuesta, aunque no lo parezca.
Para el espectador profano que Sylvester Stallone tenga su propio reality puede parecer la enésima bizarrada en su carrera artística y en esta era en la que la televisión se ha visto obligada reciclarse y renacer de sus cenizas hibridándose con internet (algo que ya hizo la radio en su momento). Podréis comprobarlo en SkyShowtime con la serie de emisión semanal que arranca hoy mismo.
Para el espectador creyente este reality de la familia Stallone es un sueño hecho realidad, dedicado a toda una generación que ha crecido con uno de los mayores héroes de acción de la última mitad del siglo XX. Antes de que me emocione al hablar de lo que significa Sylvester Stallone para muchos que conocen su extensa filmografía es mejor que primero ponga un poco en contexto su importancia en la cultura popular de las últimas décadas.
En los cómics estaremos de acuerdo que, aunque los universos son casi infinitos e inabarcables llenos de miles de personajes con sus variantes, el gran público reconoce unos 3 instantáneamente: Wonder Woman, Superman y Batman, por un lado, Iron Man, Capitán America o Spiderman por otro… Incluso en mangas tan conocidos como Dragon Ball, cuyo reparto de luchadores no se quedan cortos si lo comparamos con Marvel o DC, los primeros nombres que se nos vienen a la cabeza son Son Goku y Vegeta. Pues en el cine de entretenimiento que surgió en plena guerra fría, a pesar de la larga lista de actores y actrices dedicados al cine de acción los más importantes, reconocibles y que mayor impacto han tenido en la cultura popular son Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone. Su rivalidad (al igual que los grandes héroes del cómic y el manga) ha sido también digna de leyendas que después de muchos años han sido material de anécdotas en las entrevistas.
Una rivalidad que han trasladado del cine a la televisión. Stallone ha optado por una serie mafiosa crepuscular con toques de noir y western, ‘Tulsa King’ en Paramount+ y Arnold Schwarzenegger ha entrado como un elefante en una cacharreria en Netflix con ‘Fubar’, en una secuela espiritual de ‘Mentiras arriesgadas’ manteniendo el espíritu gamberro, pero también reflexionando sobre los conflictos entre el éxito en una profesión y la vida familiar. Pero no acaba aquí la cosa, porque si Arnold ha aprovechado para rodar un documental de su vida en Netflix, Stallone no se queda atrás con su nuevo reality con su familia.
Si comparamos los dos formatos, el de Stallone es mucho más jugoso por supuesto, por varios motivos (incluso si descartamos de la ecuación las toneladas de pulsión de su familia) y quizás el más importante es el que ha caracterizado siempre a Stallone: ha sido más arriesgado a nivel creativo durante toda su carrera.
¿Riesgos creativos? ¿En el género de cine acción y aventuras? Pues sí, y el primer riesgo fue el que le dio el éxito diferenciándose de todos los demás. Los héroes Rocky y Rambo son personajes vulnerables, torturados, apartados de la sociedad, héroes con sus luces y sombras que cometen errores. Puede que en la actualidad sea algo a lo que estemos acostumbrados e incluso veamos necesario, pero en el año 1976, con Rocky, fue toda una revolución con la que el público se sintió totalmente identificado.
Arnold ha sido en su carrera cinematográfica, política e incluso en su vida cotidiana como el Capitán América o Superman, luchando por alcanzar cuotas de perfección impensables para cualquier ser humano. Y esa perfección de semidiós griego fue la carta que tenía bajo la manga Schwarzenegger para triunfar en su carrera, la fascinación de la humanidad por los mitos. En el caso de Stallone, esa cualidad humana en sus personajes ha jugado a su favor en su etapa madura. Sly ha sabido llevar a su terreno sus grandes franquicias cinematográficas como Rambo y Rocky asumiendo simplemente su edad. Y sus conflictos. En la serie ‘Tulsa King’ está soberbio por esa razón. Stallone abraza la impotencia que nos alcanza cuando alcanzamos una cierta edad echando una mirada al espejo retrovisor de su vida observando todos sus errores. Uno de los temas que trata es el de la familia (y a pesar de ser un mafioso en esa serie, no nos referimos a ‘esa’ familia) y el hecho de ser un estereotipo con patas que no le ha dejado ser tan humano y disfrutar de una vida mundana como querría.
Y ahí es donde conectamos con este reality de la familia Stallone que se entremezcla en determinados momentos con la serie, no de manera contundente en un ejercicio metanarrativo, sino para poder introducir a los espectadores de una manera natural a la humanización del personaje de Stallone. La familia de Stallone, compuesta por su mujer Jennifer y sus tres hijas (Sophia, Sistine y Scarlet) acompañan a Sly en este reality con intervenciones especiales del desconocido hermano y cantante Frank Stallone o de amigos como Dolph Lundgren o ¡Al Pacino! (atentos a ese momento en la pizzería). Las hijas de Stallone no son tan Kardashian como podría parecer de la manera en que se nos vende este reality. Se podría decir que las tres hijas tienen muy amueblada la cabeza, quizás más que el padre cuando tenía su edad.
Es Stallone (y su hermano) el que aporta la parte más bizarra y encantadoramente hortera. Las hijas como mucho son pijas (que tampoco pueden evitarlo por el entorno en el que han crecido) pero son estudiantes universitarias y trabajadoras. En cambio, Stallone se nota que vive sus personajes en la vida real y sigue siendo tan extravagante como en su juventud, además de que como buen hijo de la guerra fría tiene un conflicto interior sobre la realidad de su familia. Aunque es una familia bastante tradicional americana, con todo lo divertido que puede salir de ahí.
Este reality es un buen complemento para los muy cafeteros de Sylvester Stallone y para los espectadores profanos es una curiosa radiografía de las generaciones que crecieron en la segunda mitad del siglo pasado.
La serie ‘Castlevania’ adaptó de una manera espectacular los videojuegos de Konami. Fueron varias temporadas, cuatro en concreto, que los fans devoraron cual vampiro sediento de sangre. El cierre incluso resultó magnífico, elegante y conclusivo, algo nada habitual para Netflix que suele dejarnos a medias. No nos quedamos con ganas de más, pero resulta que hay más y es bienvenido.
‘Castlevania: nocturno’ es una secuela que sucede años después de la serie original. Seguimos los pasos de un sucesor de los Belmont que por supuesto continúa con la tradición familiar de eliminar vampiros. Pero huye de su pasado, de una tremenda pérdida a manos de un poderoso chupasangres. Su camino le ha llevado de los Estados Unidos a la Francia de la Revolución. Allí se desarrolla la serie entre rebeldes y una aristocracia que a la desesperada se alía con los vampiros.
En esta nueva temporada Clive Bradley y Kevin Kolde (los showrunners) utilizan a Richter Belmont, un personaje que encontramos en juegos como ‘Castlevania Rondo of Blood’. Pero le acompañan de otros nuevos protagonistas, entre los que se encuentra una maga capaz de transmutar materia y que procede de las plantaciones de algodón de los Estados Unidos. Por supuesto hay más personajes, e incluso sorpresas para los fans de la saga de videojuegos. Y una nueva villana a la que derrocar. En vez de Alucard o los clanes vampíricos, quien lidera a las huestes de la noche es la Condesa Erzsébet Báthory, la que tradicionalmente se ha conocido por sus baños de sangre en busca de la eterna juventud.
En esta ocasión lo que se intenta evitar es una eterna noche y con ello la consecución de la Revolución Francesa. Netflix sigue confiando en Powerhouse Animation Studios que tan buenos resultados les ha dado con las temporadas anteriores. La animación sigue emulando los animes clásicos pero se ayuda de las nuevas tecnologías para aportar agilidad a las escenas, espectacularidad a los escenarios y un ritmo arrollador.
El látigo de los Belmont, los maestros forjadores, los seres de la noche, las cruentas y rapidísimas peleas, noches de fuego y sangre, magia de todo tipo… ‘Castlevania: nocturno’ conserva todo lo que nos gustó en las cuatro anteriores temporadas. Quizá le falta algo del romanticismo y la épica que aportaba Alucard, por mucho que se esfuercen con tanto canturreo operístico. Pero son 8 episodios que se pueden ver ya en Netflix y que tal y como terminan prometen más entregas. ¡Bien!
Conserva el ADN de ‘The Boys’ pero es una fórmula más diluida
Mientras aguardamos con ansia y expectación el regreso de ‘The Boys’ con una cuarta temporada, que se tomen el tiempo que haga falta para que salga bien y vuelva con el nivel adecuado, llega ‘Gen V’. Con esta serie de ocho episodios que se estrena el 29 de septiembre en Prime Video se expande el mundo iniciado por Garth Ennis y Darick Robertson en los cómics.
Realmente ‘Gen V’ está basada en ‘The Boys Volumen 4: We Gotta Go Now’. Es un arco autoconclusivo de los cómics en los que los autores parodian a los X-Men, llamándoles G-Men. La academia, el mentor que dirige todo y los jóvenes inexpertos y confundidos están presentes. Pero es lo poco que se coge prestado de las viñetas y esta es una adaptación mucho más libre que el resto de lo que hemos visto en ‘The Boys’. Y tal vez habría que dar las gracias pues en esta parte del cómic hay suicidio y pederastia hasta límites desagradables. Adaptarlo al pie de la letra podría haber hecho que los estallidos de violencia y sexo que hemos visto hasta ahora parezcan un episodio de los Osos Amorosos.
Por lo tanto esto está suavizado, no obstante no podemos olvidar en qué universo desfigurado estamos. Como no podría ser de otra manera la serie empieza fuerte, con escena sangrienta, un momento muy sanguinolento y traumático. A partir de ahí nos trasladamos a la facultad en la que ingresan aquellos que han sido inyectados con el V y que cumplen ciertos requisitos. ‘Gen V’ está cargada de sexo y violencia explícita, pero por encima de todo ello está la comedia que desarrolla. Sigue siendo una parodia de Norteamérica y del mundo de los superhéroes. En vez de ser una burla hacia las corporaciones y los principios de Estados Unidos está más centrada en el ámbito de las universidades y sus supuestos valores modernos de inclusión, proyección profesional, diversidad o igualdad.
Tenemos una facultad de lucha contra el crimen y una juventud que podría intuirse como ejemplar. Pero en otro intento de retratar a las generaciones de ahora se muestra como solo se aspira al postureo, los likes o el desfase sin pensar en consecuencias. Como decía ahora más que nunca la serie se parece a X-Men, a esos cómics en los que descubríamos lo que pasa con los alumnos del Profesor X. Pero evidentemente desde un punto de vista sátiro. En ‘Gen V’ hay mutantes entrenando para ser superhéroes y optar a unirse a la élite o al servicio de una corporación, una visión desfigurada y traumática de los superhumanos, una protagonista que ha perdido a sus padres… Si lo acotamos al mundo de los mutantes de Stan Lee a lo que podríamos decir que más se parece es a ‘The New Mutants’. Unos personajes se encojen, otros doblan metales, otros cambian de género, otros empatizan mentalmente con los de su alrededor, otros echan fuego, otros manipulan la sangre… Imaginad el juego que dan estos poderes en un mundo tan retorcido como el de ‘The Boys’.
Evidentemente hay un inmenso ejemplo de luz de gas, y no es por el personaje que se enciende cual esfera de helio ardiente. Esta continúa siendo una narración en la que se intenta desvelar un gran secreto, en la que se busca desvirtuar la imagen de Vaughn. Pero también se postula como la historia de los herederos de Los Siete y como spin-off de ‘The Boys’ que es, como la sucesora de esta. Lástima que pierde con tanto amorío y hormonas adolescentes. Por cierto, por favor, dejad de hacer versiones tan cursis a partir de las canciones de Metallica.
Como curiosidades encontraréis muchos detalles que enlazan con ‘The Boys’ y pormenores que revelan que por aquí pasaron previamente los superhéroes que hemos visto “salvando” el mundo en las tres temporadas. Por supuesto aparecen algunos personajes de ‘The Boys’, pero no os diré cuáles. Como añadido, entre los nuevos protagonistas nos encontramos con Golden Boy, interpretado por Patrick Schwarzenegger, que podréis imaginar de quién es hijo.
Expandiendo el lore, manteniendo de refilón el tipo de acción
El universo de John Wick se expande más allá de sus múltiples películas. Ya vimos como fue el pasado de John Wick y su ingreso en la organización criminal secreta con los cómics y ahora (desde el 22 de septiembre) toca una precuela donde lo interesante es ver el pasado de aquellos que sirvieron previamente a la Alta Mesa e incluso se relacionaron con el personaje de Keanu Reeves. Esta serie sirve para seguir explotando ese universo puesto en marcha por Chad Stahelski y como excusa se pretende dar más información sobre el universo de esta organización que trabaja en las sombras.
Disponemos de una precuela que transcurre en los años 70, así de claro nos lo deja el opening con un evidente estilo de la época. Nos encontramos unos 30 o 40 años antes del momento en el que entra en acción John Wick a si es que no esperéis que aparezca el personaje. Un robo en El Continental de Nueva York es el disparador. Un hurto que tiene que ver evidentemente con la parafernalia que rodea a la Alta Mesa. Durante ‘The Continental’ oiréis de nuevo expresiones como “excommunicado” y veréis el interior del hotel prácticamente como en las películas. El ambiente por que el que se mueve el famoso asesino está completamente reconocible, aunque con unos años menos y frecuentado por unos personajes conocidos pero que evidentemente están interpretados por actores más jóvenes.
Winston y su hermano son los protagonistas y van con el corazón dividido entre sus sentimientos y las órdenes de los de arriba, en este caso representados por Cormac (MelGibson) acompañado por el siempre fiel Charon. Prácticamente todos en esta serie son expertos luchadores, menos Cormac y Winston, que representan la diplomacia, los negocios y el conocimiento (aún relativo) de las reglas del juego. Sobre el casting solo podemos decir que está relativamente bien escogido con la excepción del personaje de Charon (Lance Reddick) que está interpretado por AyomideAdegun. Este actor ha cogido sus andares, su rectitud y su actitud servicial a la perfección.
‘The Continental’ dispone de largas escenas de acción que combinan tiroteos a quemarropa y artes marciales. Frankie (Ben Robson) es aquí el que muestra ser de la misma escuela que John Wick. Sin embargo, aunque en el guión está involucrado Chad Stahelski no podemos decir eso de que la acción es la protagonista, pero hay que reconocer que el verdadero atractivo en esta ocasión es la expansión de todo el lore. Evidentemente no hay tanta acción como en las películas de Stahelski pero la serie puede sobrevivir con la expansión del universo de Wick al igual que lo hizo ‘Pennyworth’ con las aventuras del joven Alfred. Hay muchos más personajes y por supuesto todas sus tramas están entrelazadas de alguna manera y eso es lo que hace que esta sea una serie más próxima a lo estándar. Hay que desarrollar todo aquello que les une, cada uno de los arcos argumentales. Aunque hay tiroteos para todos los intervinientes de ‘The Continental’ y vemos más de una muerte salvaje no tenemos el espectáculo violento e incesante que es ‘John Wick’. También es verdad que se supone que Wick es un asesino sin parangón y por eso se ganó el apelativo de Baba Yagá, hacer aquí lo mismo sería restarle peso a su leyenda.
‘The Continental’ suma personajes estrafalarios, que a la franquicia no le faltan. Y tiene en cuenta otros factores. ¿Por qué en las películas no aparece nunca la policía? La serie dispone de una trama de corrupción e infiltración para tratar ese aspecto que las películas siempre han descuidado. Igual que casi nunca se ha tratado quién puede haber estado relacionado con El Continental de manera indirecta o colateral, salvo en el caso de El Rey del Bowery (Laurence Fishburne). Para eso está la trama de dos hermanos que buscan mantener de manera desesperada el dojo que su padre les legó a través del tráfico de armas. Y también se muestra quién llevaba la organización de vagabundos antes de que llegase El Rey de Bowery.
La serie tendrá emisión semanal y cuenta solo con tres episodios pero son como películas pues cada uno está en torno a la hora y media. ‘Brothers in arms’, ‘Loyalty to the master’ y ‘Theather of Pain’ son los títulos de estas tres minipelículas en las que por supuesto la música está omnipresente. A mi me han dejado muy buen sabor de boca pues en las otras películas el foco y el trasfondo es absolutamente todo para John Wick y aquí descubrimos mucha más materia. Ahora tocará esperar a ver si aporta y nos da espectáculo ‘Ballerina’.
Apartado de curiosidades. Aparece entre los secundarios interpretando de joven al tío Charlie un actor que hizo de un mafioso mítico: Peter Greene, el villano de ‘La Máscara’. Este personaje le da a Winston un Ford Mustang Mach 1 igual al que conducirá en el futuro John Wick. También hay un guiño a un guiño. Keanu Reeves repitió en una de las entregas de la franquicia la frase “I need guns, lot of guns”, la cual era famosa desde ‘The Matrix’. En ‘The Continental’ volvemos a oír es frase que siempre pone al protagonista en pie de guerra.
HBO Max estrena ‘Wolf’ el próximo 14 de Septiembre. Drama policíaco que nos llega desde Reino Unido con seis episodios que como mínimo os van a parecer incómodos de ver. Si sois lectores quizá ya conozcáis esta historia pues adapta las novelas de Mo Hayder en las que relata los casos que lleva el detective Jack Caffery, curiosamente se ha empezado por la última sobre este personaje. Megan Gallagher (‘Sospechosos’) es quien se ha encargado de trasladar a la televisión esta truculenta historia que bien podría estar inspirada por la obra de Michael Haneke.
El brillo y contraste, el etalonaje de la serie ya la enmarca directamente en el Reino Unido. Tiene las clásicas pigmentaciones de imagen que otras muchas series, como ‘Sherlock’, que es de los mismos productores aunque realmente los directores de fotografía han trabajado en otras producciones como ‘The capture’ o ‘Britannia’. Y ya ni que decir tiene de la mansión en la que sucede la acción, totalmente de campiña inglesa. Una casa en la que habitan los Anchor-Ferrers pero que pronto es escenario de un terror que romperá su cotidianidad para siempre. Se produce un home invasión que tiene mucho por ofrecernos, como una nueva interpretación brillante de Iwan Rheon. Ese incidente se cruza en la vida del detective Caffery cuando da con una pista de un caso no resuelto, cuando sospecha que un inocente ha sido encerrado. Precisamente este agente vive atormentado por el caso no resuelto de su hermano desaparecido allá por los noventa. Es un suceso que le marcó y obsesionó de por vida, que le cargó de culpa. ‘Wolf’ trata de psicópatas pero en segundo plano toca temas como la culpa o el sacrificio con un agradecido toque de humor negro.
La narrativa se sucede en dos tiempos diferentes, en dos ubicaciones distintas hasta que todo llega a confluir. En ambas tarmas se desarrolla un drama familiar y de parejas mientras está todo embadurnado de criminalística, de sucesos escabrosos y retorcidos. Y aunque todo se percibe crudo e incluso incómodo tengo entendido que se han puesto paños calientes y la novela es mucho más detallista con la violencia, por lo que esta serie sin duda intenta abarcar a mucho más público. Aún así hay giros inesperados y que te revuelven las tripas.
‘Wolf’ nos brinda una historia con del morbo de los crímenes pero también con una construcción de relaciones humanas compleja. El comportamiento oscuro de Jack Caffrey, bien interpretado por Ukweli Roach, da un tono sombrío a la historia que se suma a las lóbregas intenciones de los asesinos. El montaje y guión de la serie es lo suficientemente eficiente como para plasmar correctamente la psique de estos personajes que si bien están atormentados tienen una clara noción del bien y el mal. Eso sí, advierto, ‘Wolf’ no es apta para aquellos que no digieren bien las cosas cocinadas a fuego lento.
Raymond Lee y Caitlin Bassettpresentan la serie que llega este mes a SYFY
Hace treinta años (en la realidad y en la ficción) que el Dr. Samuel Becket, interpretado por Scott Bakula, se perdió en el tiempo. Ahora la historia sigue con una secuela y son los personajes encarnados por los actores Raymond Lee y Caitlin Bassett los que viajan en el tiempo tras las pistas del creador del artefacto que permite dar saltos a través del pasado.
SYFY estrena este mes de septiembre ‘Quantum Leap’ (crítica aquí), la serie de 18 episodios que estará también a la carta en Universal+. Tuvimos la suerte de poder hablar con los protagonistas de esta continuación del clásico de ciencia ficción y aquí seguido podéis ver lo que nos contaron sobre ella.
Una propuesta que se antoja divertida si progresa proponiéndonos episodios más ingeniosos
‘Quantum Leap’ fue una serie sobre viajes en el tiempo que fue conocida en España como ‘A través del tiempo’. Estuvo co-protagonizada por Scott Bakula, quien os sonará de series como ‘NCIS’ o ‘Star Trek: Enterprise’. Ahora esta producción ha regresado y por fin se estrena en nuestro país. Septiembre (el día 18 a las 22h) será testigo de las aventuras intertemporales a través del Canal SYFY quien exhibirá los 18 episodios de la primera temporada (la segunda está ya confirmada) y posteriormente los espectadores podrán verlo a la carta en Universal+.
La máquina del tiempo de H. G. Wells ha suscitado la imaginación de muchos escritores de novelas y guionistas de todo tipo. En esta ocasión es sustituida por un acelerador de partículas cuánticas movido por un superordenador, algoritmos y demás parafernalia tecnológica que suele estar a merced de cualquier historia de ciencia ficción. Treinta años han pasado en la realidad y treinta años han pasado en la ficción. Los protagonistas van tras los pasos de los protagonistas de la serie original. Ellos son Un doctor en física cuántica (Raymond Lee) y su prometida y compañera de trabajo (CaitlinBassett) que se proyecta al tiempo en que se haya en forma de holograma. Le hace de guía por una aventura de lo más accidentada ya que este nuevo método de viajar al pasado mete su consciencia en el cuerpo de otra persona a través de un entrelazamiento cuántico que traspasa tiempo y espacio. La idea es original y el hecho de poder aparecer en un cuerpo, época y lugar diferente en cada episodio es la mejor baza para ‘Quantum Leap’.
El primer episodio nos adelanta que el protagonista está intentando mejorar la máquina que puso en marcha el Dr. Samuel «Sam» Beckett (Scott Bakula) hace treinta años. Por lo tanto sabemos que ‘Quantum Leap’ guarda relación directa con la serie original pero se nos presenta con un formato actual propio de las muchas series policíacas que nos llegan desde USA, es decir, está compuesta por un equipo variopinto y heterogéneo que trabaja para el gobierno, con su estricto jefe, sus integrantes raritos, sus instalaciones ultratecnológicas…
La máquina original funcionaba defectuosamente y a su antojo. Fue creada para corregir los errores del pasado. La nueva tiene algo de herencia de esa máquina y solo si el protagonista ayuda a alguien salta a otra época acercándose más a su regreso a casa. Parece ‘Me llamo Earl’ solo que en vez de estar a merced del karma el protagonista está sujeto a los designios de un algoritmo bonachón.
Aunque hay un tremendo descuido por los efectos mariposa y las realidades alternativas ‘Quantum Leap’ no se complica hasta este punto y con su simplismo resulta un soplo de aire fresco. Posee el mismo enganche que nos producían series similares como ‘El ministerio del tiempo’, ‘Sliders’, ‘Dr. Who’ o ‘Timeless’. Cada episodio es una época, una situación y un caso distinto, tiene casi carácter antológico. Los guiones tienen algo de suspense, algo de humor, algo de acción… Quizá es muy dispersa en cuanto al género al que quiere pertenecer pero eso la hace accesible al público televisivo en general. De calidad televisiva son también algunos cromas, pobres, sobre todo cuando Caitlin Bassett se mete en la máquina holográfica que tiene cierto parecido con el Cerebro de los ‘X-Men’.
Por supuesto el primer episodio de la serie está dedicado a Dean Stockwell, quien interpretaba al Almirante Albert Calavicci y a su vez al holograma que guiaba al protagonista por sus derivas temporales.
El testimonio de un heredero y víctima de la farándula española
Movistar Plus+ estrena el 5 de septiembre la serie documental sobre Miguel Bosé. ‘Bosé renacido’ cuenta con la bendición y participación del cantante al igual que sucedió la producción que hace no mucho estrenó SkyShowtime, de hecho, en el apartado de curiosidades nos encontramos que aparece brevemente José Pastor, quien ha interpretado al cantante en dicha serie.
Bosé se convirtió en un ídolo de masas en el mismo momento en el que dio sus primeros pasos sobre los escenarios hace más de treinta años. Y así ha sido para mal o para bien desde que le vimos en ‘Suspiria’ hasta el lanzamiento de sus hits más descargados y sus declaraciones más polémicas. Esta miniserie documental se compone de entrevistas que se han grabado expresamente para ‘Bosé renacido’. Del mismo modo que se han recopilado numerosas imágenes de archivo oímos hablar a Bosé, a sus hermanas Lucía y Paola, su manager Rosa Lagarrigue y otras muchas personalidades como Alejandro Sanz, Ana Torroja, Mercedes Milá, Boris Izaguirre, Alaska, Lolita Flores, Laura Pausini, Tiziano Ferro, Juanes, Victoria Abril, Fernando Colomo, Manolo Caro, Alejandro González Iñarritu, José Luis García Berlanga, Patrice Calmette, Francis Montesinos, Nacho Duato, Bibiana Fernández, Malú o Pablo Alborán. Además aportan sus experiencias y percepciones periodistas como Santiago Alcanda, Rosa Villacastín y Rosana Torres. Todos ellos dan su visión de amigos, en ocasiones no siempre para cubrirle de rosas.
Lo que prepondera en esta docuserie es el testimonio del Bosé actual que se presenta con la voz tocada. Para contarnos su vida se ha estructurado todo en cuatro episodios de una hora cada uno que emplean sus distintas residencias como hilo conductor. Recorreremos sus anécdotas, experiencias, traumas y éxitos a través de la finca Villa Paz (Saelices, Cuenca), la casa familiar de Somosaguas (Madrid), la casa de Somosaguas que él re-construyó y la residencia de México, donde vive actualmente con sus hijos y donde acaban de sufrir un asalto. Cada casa representa un estilo de vida radicalmente diferente y llega el punto de parecerse esto a un programa de esos que se cuelan en casas despampanantes y las celebrities cuentan sus chascarrillos. Todas estas viviendas han albergado a grandes nombres de la época, con lo que ‘Bosé Renacido’ se convierte en un desfile de personalidades apabullante. Alguna de estas casas merece una serie para sí misma a lo ‘Arde Madrid’ porque es evidente que hay muchísimas historias que no se cuentan en el documental, por tiempo fílmico o por guardar secreto.
Indirectamente ‘Bosé Renacido’ conforma el retrato de una España retrasada que pese a la transición no se actualizó paulatinamente, sino que intentó dar un salto brusco hacia las tendencias europeas de la época. Muy acertadamente comenta Bosé que este es un país con una doble moral descarada que siempre ha estado presente. A pesar de verter más una declaración que levantará ampollas Miguel Bosé zigzaguea por algunos temas, como cuando declara que los culpables de todo lo que le ha pasado en su vida son sus padres o cuando llega el momento de tratar el cómo se produjo el nacimiento de sus hijos a través de la gestación subrogada, como se ha hablado tanto ahora con Ana Obregón, a la cual conoce bien. No es lo que personalmente me interese pues siempre he aborrecido esos detalles más propios de la prensa amarilla o de las hienas que se nutren del corazón. Pero esto deja en evidencia que es un reportaje hecho por amigos, sincero y sin tapujos pero también maquillado y adornado con escenas aduladoras, casi de videoclip. Aquí se cuenta lo que él ha querido y como él ha querido contarlo, con ese dramatismo que él tiene y que tanto ha usado en sus espectáculos, con esa vanidad que nos ha demostrado con el tiempo que no tiene abuela.
‘Bosé Renacido’ trata evidentemente su bisexualidad, su inclusión forzada o heredada en la farándula, del cambio referencial que supuso en el panorama artístico nacional, su odio visceral hacia ciertos sectores de la prensa, su faceta más paternal, la relación que tiene con el México de Iñárritu y todo LATAM, su constante lucha como negacionista… En resumen sus vicios y virtudes, sus logros y fracasos, aquello que le ha definido y lo que ha defendido. Aquellos que solo conozcáis su innegable éxito musical o que hayáis llegado a su figura a través de las portadas del corazón o de sus vídeos virales encontraréis momentos curiosos y reveladores. Hay episodios que parecen sacados de ‘Los Simpson’, como aquel en el que su padre le llevó a cazar para hacerle un hombre.
Algunas etapas del documental son más propias de un reportaje de un programa vespertino del corazón, otras son un retrato íntimo y el resto enumeran los pasos de un artista que hoy en día ha caído en la desgracia de la controversia. Los episodios que más pueden marcar a los espectadores son algunos momentos muy dramáticos de los que pocos detalles se conocían hasta ahora o aquellos más freaks que van adornados con personajes pintorescos como Marcelino, el enano bibliotecario.
Comedia postapocalíptica con José Manuel Poga, Malena Alterio, Raúl Cimas e Irene Pérez
Prime Video ha anunciado hoy el inicio de rodaje de la serie original ‘En fin’, que tendrá lugar en localizaciones emblemáticas de Sevilla y La Antilla (Huelva) y se estrenará en 2024. Creada por David Sainz (Grasa, Malviviendo) y Enrique Lojo (El último show), la comedia postapocalíptica se convertirá en la última incorporación a la suscripción Prime.
Protagonizada por José Manuel Poga (La casa de papel, El niño), Malena Alterio (Vergüenza, Aquí no hay quien viva), Raúl Cimas (Poquita fe, Muchachada Nui) e Irene Pérez (Buster), la serie narra la historia de un hombre que abandona su mujer y a su hija ante la noticia el fin del mundo. Cuando finalmente el mundo no se acaba, él, arrepentido, trata de recuperar la vida que tenía antes. Su familia, sin embargo, no está por la labor.
El día en el que debería llegar el apocalipsis, Tomás (José Manuel Poga) se levanta resacoso en mitad de una orgía en una tienda de muebles. Hace meses, ante la noticia del fin del mundo, abandonó a Julia (Malena Alterio), su mujer, y a Noa (Irene Pérez), su hija, sin mirar atrás. Pero cuando el planeta errante que iba a chocar contra la Tierra pasa de largo y el mundo sigue girando, Tomás comprende la magnitud de su error. Ahora, tratará de recuperar su vida pasada y obtener el perdón de su familia, buscando reconstruir tras el no-apocalipsis un mundo que ya nunca volverá a ser igual. Mientras, una Julia que ha vivido siempre con el freno de mano puesto ve esto como una segunda oportunidad, lanzándose a hacer todas esas cosas que no se atrevió a hacer antes. Noa, por su parte, se pregunta por qué los adultos se han empecinado en destruir el mundo ellos solos, sin necesidad de que ningún planeta gigante choque contra la Tierra.
Completan el amplio reparto coral Luisa Gavasa (La novia, El ministerio del tiempo), DaniMantero (Grasa, Malviviendo), el creador de contenido y cómico Cristian de la tierra, Pepa Rus (Aída, La que se avecina), Javier Botet (Dos años y un día, It), Adrián Pino (El vecino), VictorRebull (La Reina del Sur) y Numa Paredes (El hijo zurdo), entre otros. Además, ‘En fin’contará con la colaboración especial de Leonor Watling (Nasdrovia, No me gusta conducir).
‘En fin’ es una serie de seis episodios de 30 minutos de duración, producida por Versus en colaboración con Diffferent Entertainment, con Rafael Portela, Teresa Segura y Alejandro Miranda como productores ejecutivos.
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