Crítica: ‘Insaciable’

En qué plataforma ver Insaciable

Natalie Erika James vuelve a convertir el terror en un espejo incómodo

Desde su misma secuencia inicial, entre rutinas de fitness, dietas y una obsesión enfermiza por la comida, ‘Insaciable’ inevitablemente despierta el recuerdo de ‘La sustancia’. Sin embargo, sería un error considerar que el nuevo trabajo de Natalie Erika James pretende ir a rebufo del fenómeno protagonizado por Demi Moore. Ambas comparten un mismo campo de reflexión (la dictadura de la imagen, la obsesión por el cuerpo perfecto y la presión estética alimentada por las redes sociales), pero cada una desarrolla un camino muy distinto.

Si existe una producción que realmente puede entenderse como una continuación espiritual de ‘La sustancia’, esa sería ‘Thinestra’, mucho más condicionada por las inevitables comparaciones. ‘Insaciable’, en cambio, utiliza un punto de partida parecido (la aparición de un supuesto compuesto milagroso capaz de acercarte al físico que deseas), aunque pronto deriva hacia un territorio propio. La pregunta, por tanto, resulta inevitable: ¿consigue demostrar que posee una identidad diferenciada? En gran medida sí, aunque no sin ciertas contradicciones.

Natalie Erika James ya había demostrado en ‘Relic’ que el terror era únicamente el vehículo para hablar de conflictos profundamente humanos. Después llegaría su notable precuela de ‘Rosemary’s Baby’, donde volvió a exhibir una sensibilidad poco habitual para combinar el horror psicológico con dramas íntimos. En ‘Insaciable’ regresa precisamente a ese terreno donde mejor se mueve: un cine en el que el miedo nace mucho antes de que aparezca cualquier elemento sobrenatural.

El verdadero horror está en la necesidad de agradar

Lo más interesante de ‘Insaciable’ reside en que nunca limita su discurso únicamente a los trastornos alimentarios. Evidentemente estos ocupan el centro del relato, pero Natalie Erika James amplía el foco para hablar del control de las pulsiones en un sentido mucho más amplio.

La necesidad compulsiva de consultar constantemente el teléfono móvil, la facilidad con la que se ridiculiza a las personas con sobrepeso o la ansiedad por responder a unos cánones de belleza imposibles aparecen como síntomas de una misma enfermedad social. El filme plantea que la presión por agradar no solo nace del deseo de seducir a una posible pareja, sino también de la necesidad de satisfacer las expectativas familiares, especialmente las de unos padres cuya aprobación puede convertirse en una prisión invisible.

La directora construye esa angustia mediante la sugestión antes que mediante el sobresalto fácil. Su puesta en escena vuelve a apostar por imágenes desagradables, por una sensación física de incomodidad y por un ambiente malsano que consigue transmitir que algo se está pudriendo mucho antes de que el horror se haga explícito.

En ese sentido también resulta especialmente interesante la utilización de los trastornos del sueño. Aunque algunas escenas puedan parecer fantásticas, la película introduce una referencia muy real al Trastorno Alimentario Relacionado con el Sueño (TARS), una parasomnia en la que el paciente consume alimentos de forma compulsiva e incontrolada durante despertares nocturnos. Esa conexión con una condición médica existente aporta una dimensión especialmente inquietante a varias de sus secuencias.

Una parte sobrenatural menos inspirada que su discurso

El principal problema de ‘Insaciable’ aparece cuando decide explicar su componente sobrenatural. Hasta ese momento, Natalie Erika James consigue que todo funcione como una poderosa metáfora sobre la obsesión contemporánea por el aspecto físico. Sin embargo, conforme avanza el relato, esa dimensión fantástica termina desligándose del mensaje principal.

Las reglas que gobiernan esa amenaza sobrenatural responden a mecanismos mucho más convencionales, cercanos al J-Horror de principios de los años 2000 que a un terror psicológico moderno preocupado por desarrollar sus metáforas hasta las últimas consecuencias. Esa ruptura hace que el desenlace pierda parte de la fuerza acumulada durante su excelente primera mitad.

No obstante, incluso con esa irregularidad, ‘Insaciable’ continúa siendo una propuesta mucho más interesante que buena parte del terror comercial reciente. Natalie Erika James demuestra nuevamente que le interesa utilizar el género como herramienta para analizar conflictos profundamente contemporáneos tal y como hacen Alex Garland, Julia Ducournau, Damian McCarthy o Paco Plaza.

Ficha de ‘Insaciable’

Estreno en España: 24 de julio de 2026. Título original: Saccharine. Duración: 112 min. País: Australia. Dirección: Natalie Erika James. Guion: Natalie Erika James. Música: Hannah Peel. Fotografía: Charlie Sarroff. Reparto principal: Midori Francis, Danielle Macdonald, Madeleine Madden. Producción: Carver Films, IPR.VC, Thrum Films. Distribución: Diamond Films. Género: terror. Web oficial.

‘Bad Haircut’ conquista PUFA 2026 y Jorge Guerricaechevarría recibe el Premio de Honor

‘Bad Haircut’ se alza con el máximo galardón del festival

El Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror de Valladolid (PUFA – Pucela Fantástica) ha puesto el broche final a su tercera edición anunciando un palmarés que confirma la diversidad y calidad de las propuestas proyectadas durante toda la semana. La gran vencedora ha sido ‘Bad Haircut’, del cineasta estadounidense Kyle Misak, que se ha alzado con el Premio a la Mejor Película de la Sección Oficial.

El jurado ha destacado la capacidad de la película para combinar con equilibrio el humor, la tensión y el terror, además de valorar especialmente la fuerza de sus interpretaciones, la personalidad de su puesta en escena y una dirección que mantiene el interés del espectador hasta el desenlace.

Con este reconocimiento, ‘Bad Haircut’ se convierte en el gran nombre propio de una edición que ha reunido en Valladolid algunas de las propuestas más interesantes del cine fantástico internacional.

Natalie Erika James, mejor dirección por ‘Insaciable’

El premio a la Mejor Dirección ha recaído en la realizadora australiana Natalie Erika James por ‘Insaciable (Saccharine)’, una producción que utiliza los códigos del body horror para reflexionar sobre la obsesión contemporánea por la belleza y la perfección física.

El jurado ha reconocido la originalidad de su propuesta visual, el contraste entre una estética luminosa y un relato profundamente inquietante, así como la complejidad emocional con la que construye el conflicto de su protagonista.

Además, la película indonesia ‘Janur Ireng’, dirigida por Kimo Stamboel, recibió una mención especial por su creatividad visual, mientras que el Premio del Público fue para ‘Appofeniacs’, del estadounidense Chris Marrs Piliero.

‘Yesterday Island’ triunfa en la sección Aquelarres

La sección Aquelarres, dedicada a las propuestas más arriesgadas e innovadoras del cine fantástico, reconoció como Mejor Película a ‘Yesterday Island’, dirigida por el australiano Sam Voutas.

La obra, que mezcla ciencia ficción y comedia mediante un ingenioso bucle temporal, fue una de las producciones más comentadas del certamen y sumó además el nuevo Premio Panic House – #ConUnPack, convirtiéndose en uno de los grandes triunfadores del festival.

Por su parte, la japonesa ‘Grand Ciel (The Site)’, de Akihiro Hata, recibió una mención especial del jurado.

‘Los murciélagos han abandonado el campanario’, mejor cortometraje

En el apartado dedicado al cortometraje, el premio principal fue para ‘Los murciélagos han abandonado el campanario’, dirigido por Alfonso Bernal y Manuel Bernal.

El jurado elogió especialmente su imaginativa puesta en escena, la construcción de unos personajes llenos de personalidad y un tratamiento visual capaz de crear un universo fantástico con gran carga poética.

La mención especial recayó en ‘Época de plagas’, de Gabriela Calvache, mientras que el público distinguió a ‘El fantasma de la quinta’, de James A. Castillo.

Otro de los premios especiales fue el FUNDOS Jóvenes Talentos, concedido a la actriz australiana Mavournee Hazel por su trabajo en ‘Cruel Hands’.

Jorge Guerricaechevarría recibe el Premio PUFA de Honor

Uno de los momentos más emotivos de la gala fue la entrega del Premio PUFA de Honor al guionista Jorge Guerricaechevarría, uno de los escritores más importantes del cine español contemporáneo.

Autor de clásicos como El día de la bestia, La comunidad, Celda 211, El Niño, Las leyes de la frontera, Hermana muerte o la serie 30 monedas, Guerricaechevarría ha desarrollado una carrera fundamental junto a directores como Álex de la Iglesia, Daniel Monzón, Pedro Almodóvar, Paco Plaza o Daniel Calparsoro, dejando una huella decisiva en el fantástico, el thriller y el cine de género español.

‘El ritual de Lily’ despide una edición que sigue creciendo

La clausura del festival se completó con la proyección de ‘El ritual de Lily’, segundo largometraje de Manu Herrera, presentado por el propio director junto a parte de su reparto.

Ambientada a finales del siglo XX, la película propone una historia de brujería, cultos y terror sobrenatural donde el folclore, los efectos prácticos y las relaciones de poder se combinan para ofrecer una propuesta que despertó un notable interés entre los asistentes.

Durante ocho jornadas, PUFA ha programado 26 largometrajes, 27 cortometrajes y 19 estrenos internacionales, incluyendo dos premieres mundiales, seis europeas y once españolas. A ello se han sumado encuentros con cineastas, exposiciones, actividades paralelas y homenajes que consolidan al certamen vallisoletano como una de las citas emergentes más importantes del cine fantástico en nuestro país.