Crítica: ‘Modigliani, tres días en Montparnasse’

En qué plataforma ver Modigliani, tres días en Montparnasse

Sinopsis

París, 1916. En un ambiente de vanguardia y bohemia, el artista Amadeo Modigliani vive días turbulentos recorriendo las calles, galerías y bares de la ciudad. Cuando su musa Beatrice Hastings y algunos fieles colegas le hacen replantearse su tentación de poner fin a su carrera y abandonar la ciudad, el enfrentamiento con un famoso coleccionista pondrá en jaque su destino.

Crítica

Un relato deambulante que bien podría estar inspirado por Valle Inclán o por James Joyce

‘Modigliani, tres días en Montparnasse’, dirigida por Johnny Depp (su segundo largo como director), nos sumerge en un período breve pero crucial en la vida de Amedeo Modigliani, el pintor y escultor italiano que encontró en el París de principios del siglo XX el escenario ideal para su atormentado genio. Ambientada en 1916, la película se desarrolla en un contexto de guerra, bohemia y luchas personales, donde el protagonista intenta consolidar su arte mientras enfrenta sus propios demonios y la indiferencia del mundo del “arte oficial”.

La bohemia parisina, que floreció en los barrios de Montmartre y Montparnasse, representaba un estilo de vida marcado por la libertad creativa, el rechazo a las normas burguesas y una existencia llena de privaciones materiales, pero rica en experiencias artísticas. Modigliani es una de sus figuras más icónicas, con su vida de excesos, amores trágicos y una lucha constante por el reconocimiento. La película intenta recrear ese desafío a lo normativo y capturar esa atmósfera de euforia y decadencia, mostrando la intensidad del mundo interior del artista y el choque con una sociedad que no supo valorar su talento en vida. Este es un relato deambulante por calles urbanitas del siglo XX que bien podría estar inspirado por Valle Inclán o por James Joyce.

Johnny Depp, en su faceta como director, parece haber encontrado en este personaje un reflejo de su propia sensibilidad artística y de su relación con la industria del entretenimiento. A lo largo de su carrera, ha estado vinculado a personajes excéntricos y fuera de la norma, lo que hace que su aproximación a Modigliani tenga un matiz personal. Su mirada cinematográfica busca transmitir la angustia del artista y la energía de la escena parisina de la época, algo que encaja bien con su estilo visual y narrativo. Todo ello contado con muchas pinceladas de su humor aventurero y picaresca, que en destellos fugaces funciona, pero en exceso roza lo ridículo.

Desde el inicio, la película presenta un retrato abierto de la bohemia, en ocasiones recurre a exageraciones estilísticas que pueden desentonar con el tono general de la historia y otras acierta a recurrir al cine mudo que daba sus primeros pasos. Hay momentos en los que la puesta en escena recuerda a personajes más extravagantes que Depp ha interpretado en el pasado, lo que puede generar un contraste inesperado con la imagen de Modigliani. A medida que avanza la trama, la cinta alterna entre momentos de introspección, discusiones sobre el arte y escenas que intentan reflejar la desesperación y genialidad del pintor, así como su amor por los desnudos femeninos.

Un acierto innegable de ‘Modigliani, tres días en Montparnasse’ es su dirección artística, que logra recrear con precisión el ambiente de París en aquella época. Las calles empedradas, los estudios de los artistas o los diferentes tipos de cafés  y tabernas ayudan a sumergir al espectador en ese mundo donde la creatividad y la miseria convivían estrechamente. Sin embargo, la estructura narrativa a veces se percibe fragmentada, con escenas que funcionan más como postales visuales que como parte de un relato fluido.

Riccardo Scamarcio encarna a Modigliani con intensidad, transmitiendo tanto su carisma como su carácter autodestructivo. Sin embargo, en algunos momentos su interpretación parece más exagerada de lo necesario, lo que puede restarle matices al personaje. La escena con Al Pacino, en un papel breve pero significativo, tiene las frases más definitorias en este largometraje que al fin y al cabo pretende definir la visión de Depp sobre el arte y el fin de la romantización del mismo por culpa de su comercialización. Ahí queda por otro lado la dedicatoria a Jeff Beck.

La banda sonora es otro elemento llamativo, combinando sonidos contemporáneos con la ambientación clásica, lo que añade una dimensión interesante pero que podría resultar anacrónica para algunos espectadores. La intención parece ser conectar la esencia rebelde de Modigliani con otras figuras artísticas de distintas épocas, pero la mezcla de estilos musicales no siempre encaja de manera orgánica con la puesta en escena.

‘Modigliani, tres días en Montparnasse’ es una exploración ambiciosa y personal de la figura de Modigliani, con una mirada apasionada sobre su vida y su entorno. Johnny Depp demuestra afinidad por el tema y por el protagonista, aunque algunas decisiones estilísticas y narrativas pueden no ser del gusto de todos. Para quienes buscan una aproximación visualmente impactante al París bohemio y a la lucha de un artista por dejar su huella, este filme ofrece una experiencia evocadora, aunque con altibajos en su ejecución.

Ficha de la película

Estreno en España: 28 de marzo de 2025. Título original: Modi, Three Days on the Wing of Madness. Duración: 114 min. País: Reino Unido. Dirección: Johnny Depp. Guion: Jerzy Kromolowski, Mary Olson-Kromolowski. Música: Sacha Puttnam, Stephen McLaughlin. Fotografía: Dariusz Wolski, Nicola Pecorini. Reparto principal: Riccardo Scamarcio, Stephen Graham, Al Pacino, Antonia Desplat, Bruno Gouery. Producción: IN.2 Film, Modi Productions II, Barry Navidi Productions, Ilbe, Westman Films, Red Sea Film Festival Foundation, Wold Vision, The World We Want Studios. Distribución: A Contracorriente Films. Género: drama, biográfico. Web oficial: https://www.in2.film/filmography/

Crítica: ‘La Sra. Lowry e hijo’

Sinopsis

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L.S. Lowry fue una de las figuras artísticas más importantes del Reino Unido de mediados del siglo XX y sus obras triunfaron por su visión única del noroeste industrial de Inglaterra.

‘La Sra. Lowry e hijo’ nos muestra la complicada relación que mantiene con su madre, una mujer que trató activamente de disuadir a su hijo soltero de perseguir sus ambiciones artísticas y criticó cualquiera de sus gustos.

Este poderoso, pero humorístico drama ambientado en los años 30 en Inglaterra, imagina el impacto que esta obsesiva relación entre madre e hijo tuvo en el gran artista.

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Crítica

Un buen retrato de un pintor perfilado por su relación maternofilial

Las películas que retratan una relación maternofilial a menudo vienen vertebradas por un drama que ha marcado a alguna de las dos partes. ‘La Sra. Lowry e hijo’ no se queda atrás. Sin llegar a los extremos de ‘Psicosis’ o ‘Kaleidoscope’ esta producción británica refleja como una madre dejó huella en un pintor reputado y reconocido a una edad muy avanzada como es el caso de Laurence Stephen Lowry.

‘La Sra. Lowry e hijo’ no tiene ese título de manera arbitraria. La Sra Lowry era (o al menos así se la refleja en este filme de Adrian Noble) alguien controlador, caprichoso, quisquilloso, clasista y por qué no decirlo, muy mala enferma. Una de esas personas que más que querer vivir a través de su hijo le absorbe su tiempo y sus aspiraciones. Este largometraje se centra en la aceptación, en la visión que tiene cada uno de sí mismo y en la que puede tener del mundo.

A través de la entregada relación con su madre se realiza un retrato del pintor. Alguien que vivía una completa dicotomía en sus carnes. Dentro de casa estaba subyugado a repetir la palabra madre constantemente, viviendo por y para ella. Fuera muestra otro semblante y mira de manera juguetona las sucias calles del periférico Manchester industrial.

Casi imitando a los hermanos Lumière y para disgusto de su madre inmortalizaba en sus lienzos escenas de obreros saliendo de fábricas. Hablando en algunas ocasiones sobre la razón de ser de su vocación de pintor la película intenta hacer una estampa de lo que el artista intentaba reflejar. Pero lo más que llega a remarcar es que en sus inicios era alguien incomprendido, tanto en los círculos artísticos como en su propia casa.

Os pinto ‘La Sra. Lowry e hijo’ como una historia de amargura y así es. No obstante es capaz de transmitir cierta ternura. Eso lo logra a través de determinados momentos candorosos, sobre todo en su escena inicial y en aquellos en los que madre e hijo suavizan las formas. Pero también lo hace con unas tonalidades suaves, con colores blancuzcos y desgastados. Josep M. Civit (quien ha logrado también buenas instantáneas en películas como ‘Baby’ o ‘La vampira de Barcelona’) cuida de buscar símiles visuales para con las pinturas ahora expuestas en museos de prestigio, pero también de lograr trasladarnos a mediados del siglo XX. Consigue ser tan naif como el arte de Lowry.

Vanessa Redgrave y Timothy Spall llevan a cabo un duelo interpretativo en el que uno ha de interpretar a un personaje oprimido y la otra cambiar de humor como una veleta movida por el viento. Ni lo uno ni lo otro es fácil sin perder de vista los detalles de su personaje y a Spall a veces se le van los gestos y parece alguien con un desequilibrio mental más que una persona frustrada.

‘La Sra. Lowry e hijo’ es una historia de modestia con ciertos tintes teatrales, de hecho, surge de una obra escrita por Martyn Hesford. Más que como homenaje o acercamiento a L.S. Lowry la veo como una vía para llegar a aquellos que por agentes externos o internos se sienten encadenados o reprimidos.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de febrero de 2021. Título original: Mrs. Lowry & Son. Duración: 91 min. País: Reino Unido. Dirección: Adrian Noble. Guion: Martyn Hesford. Música: Craig Armstrong. Fotografía: Josep M. Civit. Reparto principal: Timothy Spall, Vanessa Redgrave, Stephen Lord, David Schaal, Wendy Morgan, John Alan Roberts, Michael Keogh, Joanne Pearce, Jon Furlong, Paul Bergquist, Amanda Higson, Jennifer Banks, Giselle Cullinane, Laurence Mills, Rose Noble. Producción: Genesius Pictures, IPG Media Pty, Library Films. Distribución: VerCine. Género: drama, adaptación. Web oficial: https://www.genesiuspictures.com/mrs-lowry-son-1

Se estrenará en España la película ‘La Sra. Lowry e hijo’

Vanessa Redgrave y Timothy Spall nos presentan a un prolífico pintor

El próximo 12 de febrero, la distribuidora Vercine estrenará ‘La Sra. Lowry e hijo’, una película que narra la difícil relación que el pintor inglés L.S. Lowry mantuvo con su madre. Dirige Adrian Noble, reputado director de teatro en Londres sobre un texto de Martyn Hesford (‘Kenneth Williams: Fantabulosa!’).

Presentada en el Festival de cine de Edimburgo, está protagonizada por dos de los mejores actores británicos de su generación: Vanessa Redgrave y Timothy Spall (recientemente visto en ‘Nieva en Benidorm’ de Isabel Coixet).

Laurence Stephen Lowry, nacido en 1887, fue un reputado artista británico. Muchos de sus dibujos y pinturas representan Pendlebury, una pequeña ciudad al norte de Manchester, donde vivió y trabajó durante más de 40 años.

L.S Lowry es conocido por pintar escenas de la vida en los distritos industriales del Noroeste de Inglaterra a mediados del siglo XX. El artista pintó paisajes misteriosos despoblados, retratos melancólicos, y paisajes urbanos poblados por figuras humanas a las que él se refería como Matchstick Men.

Actualmente, una gran colección de su obra está expuesta en The Lowry, una galería de arte especialmente diseñada para albergar sus pinturas en el Puerto de Salford, en Inglaterra.

Durante su vida, Lowry realizó cerca de 1.000 pinturas y más de 8.000 dibujos. Algunos de ellos se encuentran en la Tate Gallery de Londres y en el MOMA de Nueva York.

Sinopsis oficial:

L.S. Lowry fue una de las figuras artísticas más importantes del Reino Unido de mediados del siglo XX y sus obras triunfaron por su visión única del noroeste industrial de Inglaterra.

SRA. LOWRY E HIJO nos muestra la complicada relación que mantiene con su madre, una mujer que trató activamente de disuadir a su hijo soltero de perseguir sus ambiciones artísticas y criticó cualquiera de sus gustos.

Este poderoso, pero humorístico drama ambientado en los años 30 en Inglaterra, imagina el impacto que esta obsesiva relación entre madre e hijo tuvo en el gran artista.